Alfonso Celemin

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EL ATLÉTICO SE TOMÓ CUMPLIDA REVANCHA  DEL MADRID

     Ya le tocaba al Atlético, ganar una competición europea a su gran rival de la capital, el Real Madrid, que cayó derrotado por 4-2, proclamándose supercampeón de Europa por tercera vez.   Los rojiblancos aprovecharon la Supercopa disputada en la capital de Estonia, Tallín para curar sus heridas de pasadas finales de Champions ante su más odiado rival, el Madrid. El Atlético exhibió más recursos y más físico para imponerse a un Madrid que en la prórroga sucumbió ante la fortaleza física de los de Simeone. El tiempo reglamentario finalizó con empate (2-2). En los 90 minutos de juego el equipo de Lopetegui tuvo más presencia, con buen fútbol por momentos, pero sus fallos defensivos (impropios de un equipo como el Real Madrid), le condenaron a la prórroga donde el Atlético fue infinitamente mejor. Los de Simeone estaban pletóricos y los de Lopetegui, agotados. En los 30 minutos extras, los rojiblancos fueron superiores en todos los aspectos, reventando a sus rivales. Se los comieron y apabullaron sin piedad. Saúl con un golazo de los suyos,con despropósito total de Ramos y Varane; y Koke hundieron al Real Madrid que intentó morir con las botas puestas, pero el físico no les daba para más. Toda la intensidad que le sobro al Atlético le faltó al Madrid. Fuese por las ganas de revancha que tenían o por amor propio, el caso es que el Atlético salió con el cuchillo entre los dientes dispuesto a machacar al Madrid a las primeras de cambio. Y a fe que lo consiguió porque sin llegar a los 50 segundos, Diego Costa ganó un balón por arriba a Sergio Ramos que llegó tarde a la disputa, carrera del guerrillero del Atlético, se deshace del flojo Varane y zapatazo que sorprende a Keylor Navas que no supo tapar su palo, que fue por donde entró el balón. El 1-0, dejó sin palabras a la defensa blanca, que todavía estaba buscando a Diego Costa, y a todo el equipo que comenzó muy aturdido. En ese momento, en la mente de los madridistas rondaron muchas cosas por su cabeza: la ausencia de Cristiano, la falta de refuerzos y si Lopetegui se hará con el equipo…. Pronto esos malos presentimientos desaparecieron con el gol del empate (1-1) de Benzema, quien a lo Cristiano, remató impecablemente de cabeza tras magnífica carrera y pase de Bale por la banda derecha. El Atlético con su paso atrás facilitaba el dominio de los madridistas que pudieron adelantarse por mediación de Marco Asensio cuyo remate salió desviado por muy poco. La cesión de terreno del Atléti sirvió al Madrid para activarse, jugando unos buenos minutos hasta llegar al descanso. Los de Simeone no encontraban la salida, pero poco les importó porque supìeron aguantar muy bien las embestidas de su rival. En esos minutos, solo el rojiblanco Rodri hizo recuperar el animo a su afición. Este mediapunta Rodri, tienen muy buena pinta y tiene gusto con la pelota en los pies. Me gusta. Como me gusta, y mucho, el francés Lemar que fue un trabajador constante tanto cuando jugó de extremo como cuando lo hizo por el centro. Acertado fichaje, sin duda alguna este de Lemar. El único que desentonó en el Atlético fue, Griezman, que todavía seguía en Francia y a quien se le ve falto de entrenamiento. Pero el auténtico factótum del Atlético de Madrid fue Diego Costa que trajo por el camino de la amargura a Varane y Sergio Ramos , a los que desquició con su lucha y pelea constante. Suyo fue el primer gol de los rojiblancos; y suyo fue el gol del empate a dos, que llevó el partido a la prórroga. El hispano-brasileño ha llegado como un cañón a este inicio de temporada y él solo se comió a la defensa madridista. Tras el descanso siguió la misma tónica que en el primer periodo. El Madrid tenía la posesión, y más aún cuando entró Modric por Asensio. La insistencia de los blancos tuvo recompensa gracias a una inocente acción de Juanfran que en un saque de esquina dio el balón con la mano. El penalti lo lanzó Sergio Ramos, que tiró de galones, y marcó el 2-1. Los de Simeone, en la grada por suspensión, supieron rehacerse en el último tramo. A ello ayudó Marcelo, quien en una de sus frivolidades, por evitar un saque de banda propició que el balón fuese a los pies de Correa que cedió a Diego Costa que remató en el área pequeña el 2-2. La entrada de Correa, Vitolo y Thomas potenció al Atlético en esa prórroga donde ya exhibió más físico y más banquillo que el Madrid. Tras Lisboa y Milán, el Atlético se llevó una inmensa alegría en Tallín. No es lo mismo pero los rojiblancos se han quitado un gran peso de encima. El Madrid hasta que le alcanzó el físico, no jugó mal. A falta de diez minutos ganaba por 2-1.Mientras eso sucedía, nadie se acordó de Cristiano Ronaldo. Pero ay amigo! Ha sido perder y las luces de emergencia se han encendido. Ante el Atlético, el Madrid era el mismo de Zidane, salvo Cristiano que ya no está y a quien ahora, tras la derrota, se le echa de menos. Un fracaso en el albor de la temporada, no es para que ya se despotrique contra todo y por la ausencia del portugués. Lo que sí eche de menos, fue esa ambición que tenía Cristiano y que contagiaba a todo el equipo. En la final de la Supercopa nadie del Real Madrid se rebeló. Bale, un jugador muy intermitente, no tiene madera de líder . Sergio Ramos es el que tiene que coger la batuta, pero está en el inicio de temporada y le falta puesta a punto. Sin embargo en el Atlético, ese papel lo desempeñó perfectamente un grandioso Diego Cosa que le dio jaque mate a la desastrosa defensa del Madrid. Sea casualidad o no, sin Cristiano y sin nadie de garantías que lo supla, el Real Madrid perdió su primera final internacional desde que lo hiciera con Boca Júniors en la Intercontinental del año 2000, en Tokio Este ha sido el primer partido oficial del Real Madrid sin Cristiano Ronaldo. La derrota ante el rival capitalino ha levantado muchas dudas en la afición madridista que reconoce que el equipo sin CR7 está un poco huérfano y que necesita refuerzos en la defensa, y sobre todo un delantero centro goleador. Porque no nos engañemos, al Madrid le falta banquillo. Tiene un buen cesto para dar entrada a los centrocampistas e incluso en la defensa, pero en la delantera hay muchas carencias. En Tallín, Lopetegui en la suplencia tenía a Mayoral y al prometedor Vinicius, a quien tal vez debió dar cancha en la última fase del partido. El Atlético de Madrid tiene más banquillo que el Real. Algo que no sucedía desde hace tiempo. Correa que salió en el segundo periodo, fue quien agitó el partido, y luego con la entrada de Vitolo y Thomas, el equipo rojiblanco se hizo más fuerte. El Atlético de Madrid ya no es el equipo pobre que pregonaba Simeone. Definitivamente se ha quitado el disfraz de humilde. Se merecía una enorme alegría ante su gran rival, y lo consiguió por las bravas. ¡¡Enhorabuena!! .  


FRANCIA GANA EL MUNDIAL Y CROACIA LOS HONORES

Francia se proclamó campeona del Mundo por segunda vez en su historia, al derrotar en la final a Croacia por 4-2.    Mandzukic abrió el marcador con un gol en propia puerta, Perisic empató a la media hora; Griezman volvió a poner por delante a Francia con un penalti muy discutido que se pitó por el VAR. Los goles de Pogba y Mbappé en el segundo periodo sentenciaron la final de esta copa del Mundo. Mandzukic recortó distancias gracias a una pifia del guardameta francés Lloris, que se hizo un Karius. Hasta aquí los fríos datos estadísticos de una final en la que no ganó la selección que mejor fútbol hizo que fue Croacia. Nunca antes una selección con tan poco juego, consiguió tanto como Francia que se llevó el premio gordo tras 90 minutos donde los croatas llevaron todo el peso del partido y pusieron el fútbol. Eso sí, Francia tuvo una pegada descomunal que se tradujo en una gran contundencia. La selección francesa en el cómputo general del Mundial seguramente es la justa campeona, pero por la final, no. El fútbol lo puso Croacia y Francia el oportunismo. Pero ya se sabe, el fútbol son goles y no buenas razones. Francia puso la juventud ( ha sido la selección más joven de este Mundial) y el músculo. Estamos ante un equipo de gran futuro. Tiene fuerza,juventud, músculo y a un jugador que puede marcar una época, Mbappé,que consiguió el premio al mejor jugador joven del Mundial. Con 19 años, es el tercer jugador más joven en ganar un Mundial. El futuro puede ser de Francia, pero en esta final, el mejor y el que mereció mejor suerte fue Croacia.Los jugadores croatas se han constituido como los héroes de la derrota. A la frialdad francesa siempre se impuso el corazón croata. La excitación siempre estuvo al lado del país balcánico de poco más de 4 millones de habitantes. Algo comprensible para los futbolistas de un pequeño país con una dura historia reciente. El corazón es lo único que no se puede improvisar en una gran final, ni en cualquiera otra situación. El seleccionador croata, Dalic,lo sabía y lo estimuló hasta el final. Croacia cuajó una gran primera parte, pero se fue por detrás en el marcador por una mezcla de mala suerte y polémica, con ese penalti que el colegiado argentino Néstor Pitana concedió después de consultar el VAR. El 2-1 con el que se llegó al descanso fue demasiado para una selección que se había merecido más. No era justo Francia demostró, no obstante, no sólo en el partido final sino en todo el torneo, una gran seguridad, con Varane y Umtiti como centrales que han sido los mejores de este Mundial. Además de su seguridad defensiva, la selección gala dio muestras de una gran pegada con un buen ejercicio táctico por parte de Deschamps, que ha trabajado muy bien las jugadas de estrategia. Un seleccionador que ya ganó un Mundial como jugador, allá en 1998 y ahora lo hace como máximo responsable de la selección francesa que consiguió su segunda estrella En su tercera final mundialista (1998 y 2006) Francia demostró aplomo suficiente a la hora de contener a una Croacia desatada. El conjunto balcánico, debutante en un escenario como este, se reveló contra su falta de experiencia y cayó con un inmenso orgullo que enamoró a toda Europa. Croacia se hizo dueño del balón desde el principio y entró al partido decidido a mandar. Su voluntad de tener el balón unido a su buen trato con el mismo, le permitió tener arrinconada a Francia durante todo el primer periodo, que sólo hizo dos aproximaciones y que con la suerte como gran aliada, terminaron en sendos goles. Goles que llegaron rodeados de una gran polémica. Para muchos la falta sobre Giezmann que dio paso al 1-0 no fue, y para otros la posición adelantada de Pogba pudo influir en el autogol de Mandzukic. En cuanto al penalti por mano de Perisic, que el colegiado tuvo que consultar con el VAR, fue involuntaria. Toda Croacia ha sido un clamor contra la labor arbitral del argentino Pitana. Tanto VAR y tanto hablar de él y en la final de un Mundial, el primer gol viene de un piscinazo de Griezman y el segundo tanto, de un penalti más que dudoso. El VAR, está muy bien, pero siempre que se aplique en su totalidad. Luego ya en el segundo periodo, Croacia tuvo que arriesgar al ir por detrás en el marcador. Y ahí, Mbappé reinó a sus anchas con su velocidad y galopadas que sembraron el terror en la defensa croata. Francia se convirtió (puede que obligada por las circunstancias) en un equipo contragolpeador que empezó a recurrir a los balones largos a ese estrella rutilante llamada MBappé. Croacia, a pesar del marcador adverso, siguió generando peligro pero Francia demostró su gran fortaleza defensiva. Varane y Umtiti se multiplicaron en el centro de la defensa y repelieron todos los balones que llegaban a su área.. El conjunto de Dalic lo intentó de todas las maneras pero no fue capaz de superar a una Francia que 20 años después vuelve a proclamarse campeona del mundo. Croacia, la gran derrotada, se lleva el reconocimiento por el gran orgullo y corazón que han desplegado en este Mundial, y la presidenta de Croacia, la encantadora Kolinda, es nombrada también la presidenta del Mundial. Ha sido un ejemplo en muchos aspectos, sobre todo en la derrota. Modric, el jugador del Real Madrid, se ha llevado el balón de oro como el mejor jugador del Mundial. Griezmann fue nombrado mejor jugador de la final y desde ahora es un firme candidato al balón de oro como mejor jugador europeo. Francia volvió a la “Grandeur” con este Mundial, el torneo del balón parado y del VAR, ambos poderosos argumentos en la final, y que los franceses han dominado como nadie. Se acabó este Mundial que ha sido un ejemplo de gran organización. Desde aquí nuestro reconocimiento a Rusia. Un Mundial que ha ganado Francia, sobre todo, por su gran exuberancia física. No enamoró pero ganó.


TANTA PAZ LLEVES COMO PAZ DEJAS, CRISTIANO

         Vaya por delante que Cristiano Ronaldo como jugador me parece de lo mejor que he visto. Es un fuera de serie y lo ha demostrado siendo el máximo goleador en la historia del Real Madrid. Después de Alfredo Di Stéfano, ha sido el más grande. Su contribución a los últimos éxitos del equipo blanco, están ahí y son innegables.   Pero la paciencia tiene un límite y el Madrid, a través de su presidente, Florentino Pérez, le ha enseñado el camino de salida después de provocar un terremoto en la celebración de la Copa de Europa, en Kiev, y amenazar, con su habitual chulería, en otras tantas ocasiones con abandonar el club blanco.    Esta vez , le han tomado la palabra y le han dicho; “si traes el dinero, vete”. La Juventus pagará 100 millones al Madrid, que le había igualado los 30 millones que le va a pagar la Juventus, por temporada . De esta forma, Cristiano Ronaldo, que llegó en el 2009 como el fichaje más caro de todos los tiempos, convirtiéndose en un jugador de leyenda, es ya historia del Real Madrid.         A la tercera va la vencida. Tantas veces ha dicho Cristiano que dejaba el Real Madrid , que parece que esta vez va en serio y dejará la disciplina del equipo más laureado del fútbol mundial, para irse a la fría Turín para jugar en la Juventus.    Cristiano Ronaldo, sabe que deportivamente pierde en todos los sentidos, pero su soberbia y orgullo le ciegan y se marcha al fútbol italiano. Frente a él tiene a otro personaje lleno de orgullo y soberbia como Florentino Pérez. Los dos no se pueden ver por una serie de enfrentamientos que les ha llevado a la enemistad y a dejarse de hablar.    Si he de ser sincero, el comportamiento de Cristiano ha sido el que ha deteriorado la relación entre jugador y presidente.    Desde el preciso momento en que el portugués reventó las celebraciones de la Champions de Kiev (la Décimo-tercera) con sus declaraciones :”Fue muy bonito jugar en el Real Madrid “ firmó su sentencia como jugador blanco. Un desplante que certificó su egocentrismo y egoísmo. No era el momento como le regañó todo el vestuario. Y es que a Cristiano le importa Cristiano y nada más. Con casi 34 años tendría que ser menos prepotente y más humilde.    Santiago Bernabéu dijo:”quien no quiera jugar en el Real Madrid , ahí tiene la puerta de salida”. Puerta que le enseñó a Alfredo Di Stéfano, el legendario jugador, a quien despidió pasados los 33 años, yéndose al Espanyol. Y era Don Alfredo Di Stéfano. También en un ejercicio de soberbia se puso farruco, y fue despedido, diciéndole aquello tan socorrido de que “nadie es imprescindible”. Una verdad como un templo.    Florentino Pérez y una gran mayoría de aficionados madridistas están hasta el gorro de las presiones y las salidas de tono de Cristiano Ronaldo, quien a través de sus periodistas de cámara como un tal Eduardo Aguirre del Chiringuito, que babosea cuando habla del jugador luso, los utiliza para ir desgranando su malestar con diversos comentarios que ellos visten como información, cuando no es más que la correa de transmisión del jugador. Este periodista, más bien parece su representante. Es el Jorge Mendes de la TV. Una pena, como está el periodismo deportivo. Pero esta es otra historia…. El caso es que a través de esos periodista va diciendo eso de “que no me quieren” y demás tristezas, cuando todo se trata de dinero. Dinero, y nada más.     Tras sus declaraciones en el 2016 de que “estaba triste” que revolucionó un tanto el vestuario, llegaron sus problemas con Hacienda en el 2017 y su amenaza de abandonar el fútbol español. Con su tristeza llegó la renovación de su contrato hasta el 2021; y con su deuda con Hacienda que asciende a casi 15 millones de euros, quiso involucrar al Real Madrid en el pago de esa deuda.. La entidad blanca, con muy buen criterio, no quiso verse salpicado por el escándalo del fraude fiscal del jugador. No asumió el pago de la multa ni realizó ningún movimiento público de apoyo para respaldar las prácticas ilegales del Cristiano. Aquello le escoció y le dolió tanto, que ya entonces se planteó muy seriamente dejar el Real Madrid. Algo que ya decidió el pasado mes de enero.    Así que que no venga con componendas de que el Madrid no le quiere, porque es él el que ha querido y quiere marcharse por su enfrentamiento con Florentino Pérez, que ha perdido la paciencia con el jugador portugués por sus continuos pulsos al Real Madrid, que está muy por encima de él. Y en un club serio, y el R.Madrid lo es, no se puede consentir tanto egocentrismo rayando en el endiosamiento y una amenaza continua. Además, utilizando malas artes y mintiendo para conseguir sus objetivos que, no son otros,diga lo que diga, que más dinero.    Se compara con Messi, pero la subida salarial del argentino se produjo porque le vencía el contrato. Neymar, es el otro con quien se compara pero los ingresos del brasileño se incrementaron como consecuencia de un fichaje. Cristiano Ronaldo tiene contrato firmado, y bastante hace el Madrid con subirle el sueldo (30 millones,la última oferta), sin tener obligación de hacerlo, sabiendo que con ello puede generar problemas con el resto de la plantilla. Pero eso poco le importa, porque desde su atalaya de prepotencia, se creé que los títulos los ha ganado todos él , despreciando la intervención del resto que, en muchas ocasiones, ha sido más decisiva que la suya. Ronaldo ha estado perdido más de la mitad de la temporada. Solo al final, ha vuelto a ser ese jugador decisivo que con sus goles llevó al Real Madrid a la final de la Champions. Eso es, indiscutible.     Sin embargo en esa final, estuvo desaparecido y realizó uno de los partidos más raquíticos que se le recuerdan en el Real Madrid. Ahí, el que salió a relucir fue Gareth Bale. Si hubiera marcado él el golazo que hizo el galés, a lo mejor la historia que ahora estamos contando hubiese sido otra bien distinta. Pero como con su fútbol no fue protagonista en la final contra el Liverpool,quiso serlo con sus declaraciones fuera de lugar que le situaban fuera del Real Madrid. Algo que está a punto de suceder. Para Cristiano Ronaldo es más importante su propio lucimiento que los éxitos del club. En estas condiciones, lo de rebajar la cláusula y favorecer la salida es un detalle del Madrid que, en una jugada maestra, tras igualar la oferta de la Juventus, hace que el portugués quede retratado.  CR7, que llegó en el 2009 ha dado mucho al Real Madrid, no hay que negarlo. Ha levantado 4 Champions,3 mundiales de clubes,3 supercopas de Europa, 2 ligas y dos copas del Rey. Amén de sus balones de Oro, que en gran parte tiene que agradecer a sus compañeros y al propio Madrid. Pero no se puede consentir tanta tontería, tantos desplantes y amenazas como ha hecho en los últimos años. Se ha comportado como un niñato mal criado, mimado y con un ego por encima de lo normal. Llueve sobre mojado y el Real Madrid se hartó. Por eso le han disco eso tan socorrido de : Tanta paz lleves, como paz dejas.


BUENA ESTABA (ESPAÑA) Y SE MURIÓ.

     La buena España que ganó el Mundial en el 2010; La Eurocopa del 2012 y que se clasificó brillantemente para el Mundial de Rusia, murió en Moscú al caer eliminada en la tanda de penaltis ante Rusia tras concluir con empate (1-1) los 90 minutos reglamentarios, y después de no ser capaz de resolver la eliminatoria en la posterior prórroga.    El encuentro fue de bostezo permanente. Rusia por su anti-fútbol y España por sus mil pases que no le llevaron a ningún sitio. De alguna forma la selección española perdió por su impotencia e incapacidad, sobre todo en ataque. Ante Rusia se jugó, probablemente, el peor partido de los últimos 30 años. Se jugó andando, con abuso de pases sin sentido al compañero y con mucho pase atrás, y solo un tiro a puerta en 120 minutos. Tengo la sensación que una estupenda generación de futbolistas que nos llevó a lo más alto, murió en Moscú. El equipo español ha retrocedido en el tiempo. Vuelve a ser la de antes..     España, tras este fracaso, está pendiente de una revolución. Hay que ser capaz de asimilar que el tiempo ya pasó. A la selección le toca olvidar el pasado, que fue muy hermoso, pero que ya pasó. Hay que volver a la realidad. Se impone un cambio, una revolución.     Si hubiese sido por puntos, hubiésemos ganado el partido pero el fútbol son goles y no buenas razones. Y sinceramente, la selección española jugó un mal partido. Aunque peor jugó Rusia, que solo se defendió, renunciando desde el minuto uno a jugar al fútbol. Dejando todo a la suerte de los penaltis, que en este caso le fue favorable. Todos sus tiradores acertaron y por España fallaron Koke y Iago Aspas.     La selección española abandona en los octavos de final el Mundial de Rusia y sigue maldita en sus enfrentamientos con las selecciones anfitrionas, a las que nunca ha vencido en competición internacional. Tampoco nunca antes una selección como la rusa, rayando la mediocridad y con tan poco fútbol, se clasificó para los cuartos de final.     Por esto da rabia que España permitiese sobrevivir a un equipo infinitamente inferior, como el ruso. En esta ocasión, faltaron muchas cosas. Además de fútbol, faltó alma, chispa y ese punto de fuerza y frescura que nunca apareció. Sobre los campos de Rusia, ningún jugador español estuvo a la altura. No hubo un jugador que marcase las diferencias. El único que dio la talla fue Isco, que llegó al último encuentro agotado, sin oxígeno. Al igual que toda la selección española    A pesar de ponerse por delante en el marcador con gol en propia puerta de Ignashevich con la colaboración de Sergio Ramos, España desplegó un juego lento, previsible, con mucha posesión pero que no generaba ningún peligro. Rusia tenía un plan, defenderse a toda costa, tratar de coger alguna contra y esperar a la ruleta rusa de los penaltis, que le fue fiel…. Y así lo hizo, y se mete en los cuartos de final.    Poco ante de llegar al descanso el equipo anfitrión se benefició por un penalti absurdo de Piqué para igualar el marcador. Con empate (1-1) se llegó al descanso, un resultado que se mantuvo durante todo el segundo periodo y en la prórroga. España, en un monólogo absurdo y sin ninguna relevancia, siguió controlando el balón, pero no supo acercarse con peligro a la portería de Akinfeev, que se convertiría en el protagonista en la tanda de penaltis al detener los lanzamientos de Koke y Aspas.    Fallaron estos dos jugadores, pero es que antes falló todo el equipo nacional español. Nunca debió ir a la lotería de las penas máximas ante la nadería del equipo ruso que solo supo defenderse despreciando el fútbol y practicando un cerrojo descomunal y vergonzoso.    El otro equipo español, el de antes, hubiese despachado a los rusos en un santiamén. Pero la España de ahora, no estuvo bien, estuvo lenta, parsimoniosa con mucho juego horizontal y poca verticalidad. Y por si fuera poco, le faltó imaginación en los metros finales.    A Fernando Hierro no se le puede culpar de nada. Todo se le vino encima y no tuvo más remedio que coger el toro por los cuernos tras la semana compulsiva del comienzo del Mundial. Más allá del resultado final, Hierro, tras las críticas por el pobre juego desplegado frente a Marruecos, metió el bisturí y se llevó por delante a Carvajal, Thiago, y sorprendentemente a Iniesta, que al igual que en su día pasase con Xavi en el Mundial de Brasil, quedó señalado. Sentar a Andrés Iniesta fue como indicar que el tiempo pasado, que fue el mejor, se apagó definitivamente.   Este mundial y el hecho de caer eliminados,ha demostrado que ya apenas queda nada de la gran selección española. Hay que asimilarlo así y cuanto antes lo asuman los protagonistas, mejor.    Parecía que gozábamos de buena salud, pero de un síncope murió España en Moscú. Buena estaba y se murió…    Me causó dolor y pena ver llorar a Sergio Ramos, Jordi Alba y a casi todos, pero el nefasto final es el producto de una nefasta gestión.    Es hora de ponerse a reflexionar con tranquilidad. El problema no es pequeño porque el presidente de la Federación es un recién llegado, sin experiencia; no hay técnico (Hierro ha sido un paréntesis) e Iniesta emprende el camino sin retorno de Japón. El asunto tiene su miga.  


LA PEOR ESPAÑA EN MUCHO TIEMPO

      El VAR salvó a España de una dolorosa derrota frente a Marruecos, que sin hacer nada del otro mundo tuvo en jaque a la selección española que jugó con más sombras que luces.   Los marroquíes con un juego simple y básico pusieron contra las cuerdas a una España que aún no le ha cogido el pulso al Mundial de Rusia. El empate (2-2) del final que le sitúa en la primera posición del grupo B, llegó de carambola. Todo cambió en el tiempo de descuento, concretamente a las 21,50. A esa hora se produjo un giro brutal de los acontecimientos, donde coincidieron dos acciones revisadas por el VAR. El gol de Iago Aspas en Kaliningrado ; y en Sarank, el penalti por mano del defensor portugués Cedric que posibilitó el empate (1-1) entre Irán y Portugal, que hizo sufrir a los lusitanos que a punto estuvieron de caer eliminados, porque un gol más de Irán les hubiese dejado fuera. También es verdad que Cristiano, falló un penalti.    El empate (2-2) ante Marruecos, que jugó como si le fuese la vida, fue una bendición para España. El colegiado de Uzbekistán , Ismatov, por indicación de su juez de línea había anulado el gol de tacón de Aspas, por fuera de juego. Él VAR lo corrigió y dio validez al tanto del delantero español. Todos resoplaron. Gracias a este empate y al de Portugal, la selección española termina como primera de grupo sin saber muy bien cómo ha sido.    Desde luego jugando así no vamos a ninguna parte. Frente a Marruecos vimos a la peor España en mucho tiempo. Hizo un partido infame.Fue un equipo irreconocible, muy previsible, sin alma, sin chispa. Y lo que que peor aún jugando con prepotencia y con poca aplicación. Por estar hasta estuvieron torpes, como en el fallo en el primer gol de Marruecos que marcó Butaib, por una indecisión entre Ramos e Iniesta. A la que siguió otra torpeza de Piqué que no estuvo atento en un saque de banda que pudo costar el segundo tanto de los marroquíes. Enfin, que vimos a una España calamitosa, nerviosa, sin ideas y muy desdibujada.    Lo única jugada con criterio que hizo la selección española fue en el gol del empate (1-1), de Isco, el único que está brillando con luz propia. De nuevo fue el mejor de un equipo español que está en el lado oscuro del fútbol.    España hizo méritos para quedar eliminada. Hizo un partido errático contra Marruecos, que no había marcado un solo gol en sus dos partidos anteriores y que mucho menos había ganado.  No viaja España cómoda por este Mundial. Por los motivos que sea, que algunos hay, la selección sobrevive de mala manera a los partidos donde quitando un rato ante Portugal, no ha jugado a nada.    El equipo de Fernando Hierro, en cuanto a su confección estuvo mal parido. Tres artistas de hilo fino no pueden coincidir en el centro del campo. Ahí falta más músculo y sobre todo jugadores de más sacrificio. Sobra técnica y falta fuerza. Salvo Busquets, nadie roba un balón en la parcela central. Me sobró Thiago, un pega pases intrascendente; y si me apuras hasta Silva, que está en un momento muy bajo. Como consecuencia de esa falta de atención en el centro del campo y de la poca ayuda de los delanteros, la selección española estaba partida en dos, facilitando las contras de Marruecos que también encontraban ayudas en el mal repliegue de nuestra defensa, que tampoco está acertada. Los dos laterales no son los de sus clubes; Ramos y Piqué parecen que ya están de vacaciones. Si a eso añadimos el mal momento del inseguro y nervioso De Gea, se explica la falta de personalidad del combinado nacional que ha perdido hasta su identidad.  Sigo insistiendo que sobamos demasiado el balón para no llegar a ninguna parte. Tenemos que darnos cuanta que este sistema de ahora nada tienen que ver con el Tiki-taka de Luis Aragonés y Vicente Del Bosque. Aquel abría huecos en la defensa contraria y ahora los cierra. La diferencia está en la velocidad. Eso antes se hacía a una velocidad de vértigo; mientras que ahora lo ejecutamos con lentitud y con parsimonia, siendo muy previsibles.     Llegados a este punto, es hora de que Fernando Hierro ejerza de entrenador. No lo ha hecho hasta ahora. No lo hizo en la confección de la alineación; solo removió el equipo cuando estaba con el agua al cuello.   Se imponen cambios porque hay jugadores que simplemente aún no han comparecido en este Mundial. Es el caso de Silva, que está desconocido; Thiago poca presencia y escasa participación. Diego Costa,aunque pela para la causa, se pierde en mil batallas. Tres titulares frente a Marruecos que nunca aparecieron. Koke, Saúl, Asensio y Iago Aspas, merecen una oportunidad. Hierro tienen que empezar a tomar decisiones.     La cuestión ahora no es saber si era más conveniente medirnos a Uruguay o a Rusia. El problema es la propia España que ha perdido esa magia que le hizo ser un equipo diferente. La selección española pasa a octavos de final tocada, pero esperemos que no hundida.    No obstante el primer puesto del grupo no puede tapar el fútbol grosero,ramplón y sin alma con que ha jugado la selección española, que ha perdido su identidad y el respeto de sus rivales, en la primera fase.    El domingo a partir de las cuatro de la tarde en el estadio Luzniki de Moscú, se enfrentará a la anfitriona, Rusia en los octavos de final. Esperemos que para entonces España vuelva a tener hambre de triunfos.


CON APUROS Y DE REBOTE GANÓ ESPAÑA A IRÁN

España ganó 1-0 a Irán, y gracias, porque costó lo que no está escrito en un partido muy trabado que los iraníes llevaron a su terreno, con juego duro y muchas pérdidas de tiempo.   La selección española, en contra de lo previsto, las pasó canutas ante una selección iraní muy limitada en lo técnico aunque bien en el aspecto físico. En esta ocasión el combinado español no jugó bien, y todavía no he encontrado las razones del poco juego de los nuestros, porque el rival, Irán, solo puso pasión y fuerza física. Aspectos que fueron suficientes para meternos el susto en el cuerpo. Por lo que se está viendo en este Mundial de Rusia, no hay rival pequeño. El fútbol se va igualando y como se te ocurra menospreciar a ese rival, va y te hace un traje. Las sorpresas están a la orden del día. La selección española, en la primera parte, fue incapaz de abrir el cerrojo de los iraníes, que a base de amontonar jugadores en su campo cerraron las líneas de pase de los jugadores españoles. El planteamiento ultradefensivo del equipo de Queiroz bloqueó a los de Fernando Hierro. España lo pasó muy mal comportándose como un colectivo nervioso, desesperado y bloqueado. Irán, hacia su juego a base de dureza, pérdida de tiempo y con una férrea defensa que en la primera parte le dio sus frutos, con ese 5-4-1 de Queiroz, que fue incapaz de perforar el equipo español. El encuentro parecía un partido de frontón: España atacaba una y otra vez, pero sin ingenio y sin chispa. Mucho toque-toque, pero muy poca profundidad, e Irán era un muro.   Lo mejor para la selección española, fue el resultado (1-0) y el hecho de seguir viva en la competición. Igual que les está pasando a la mayoría de las selecciones en este Mundial de las sorpresas, pasó su día de angustia. Sobrevivió como pudo para sumar una victoria imprescindible para meterse en los octavos de final. Consiguió un triunfo que le acerca a la siguiente ronda y le coloca en la misma situación que a Portugal. Ambas selecciones dependen de sí mismas para liderar el grupo B: si en sus dos próximos partidos los dos ganan, quedará primera la selección que más marque. Por detrás esperará Irán a la que una sorpresa ante Portugal le metería en octavos de final. Al descanso, las caras de los jugadores y cuerpo técnico eran un poema. Todos fueron a recriminar al árbitro principal y al cuarto la actitud de los jugadores iraníes que se hartaron de perder tiempo ante las narices del colegiado uruguayo. La verdad que Irán, en esa primera parte jugo a todo menos al fútbol. Queiroz los aleccionó muy bien: Objetivo desquiciar a la selección española, presa de un ataque de nervios totalmente injustificados. Tal vez esos nervios derivaron de la poca productividad que tuvo la Roja, que pese haber tenido una posesión del más del 73% y dado más de 399 pases, apenas crearon situaciones de peligro. Un remate de Silva fue lo único peligroso de España en los primeros 45 minutos. En la segunda parte, la selección ya salió con la mente más limpia y ofreció mejores prestaciones. Bastó un rebote para que todo cambiase. Fue en una acción afortunada donde Diego Costa pudo abrir el férreo planteamiento defensivo de Carlos Queiroz. Tras muchos minutos de un dominio estéril y asedio sin mucho sentido, un rechazo en la tibia de Diego Costa consiguió batir al meta iraní y alcanzar un triunfo necesario. Todos creíamos que tras el 1-0, ya todo sería coser y cantar para nuestra selección. Nada más lejos de la realidad. El gol liberó y durmió a una España que se vio con el susto en el cuerpo ante la espera del VAR que anuló un gol de Irán por fuera de juego. No fue el único susto para los de Hierro, que se quedó sin aire cuando Azmoun remató de cabeza a un palmo de De Gea. Se le fue arriba. Fernando Hierro, en esta ocasión introdujo dos cambies respecto al primer partido. Entraron Carvajal por Nacho y Lucas Vázquez por Koke. Con estos cambios hay que decir que no se mejoró respecto al partido contra Portugal. Lucas le quitó el puesto a Koke, probablemente el mejor jugador del primer partido en el centro del campo; y Carvajal que reaparecía después de su lesión en la final de la Champions, no hizo olvidar a Nacho. Sea como fuere, con uno o sin el otro, el caso es que España no ofreció su mejor versión, ni fue capaz de encontrar la senda del buen juego. Sea por los nervios, sea por el planteamiento ultra-defensivo de los iraníes, la verdad es que España nunca fue consciente de la superioridad que tenía sobre Irán, que no defraudó porque jugó a lo que sabe. Nosotros sí defraudamos. Nadie sobresalió especialmente, salvo Isco que se ha convertido en el líder de la actual selección española. Sin gracia y con apuros, pero España ya tiene la clasificación en la mano. Un simple empate ante la ya eliminada Marruecos  le mete en  la siguiente ronda.


CRISTIANO TUVO QUE SER…

    En medio del caos formado por el presidente de la Federación Española de fútbol, el señor Rubiales, Florentino Pérez y el ex-seleccionador Julen Lopetegui, la selección española no salió mal parada en su primer paso por el Mundial de Rusia. España 3 Portugal 3. Fue un buen encuentro de nuestra selección que jugó más al fútbol que los portugueses. Pero estando enfrente Cristiano Ronaldo, la igualada no es un mal resultado. Ronaldo tuvo que ser, quien con su mejor partido en un Mundial con tres goles, impidió el triunfo de una España que está totalmente recuperada tras su volcánica semana llena de malas decisiones y de negro panorama. Teniendo en cuanta de donde venía España, con sus problemas escabrosos acaecidos en estos días en la concentración de Krasnodar,el empate hay que mirarlo con optimismo. No perder en el inicio de un Mundial no es mala solución. Pero también es verdad que España pudo perder ante ese animal competitivo que es Cristiano Ronaldo, que fue una pesadilla para la defensa española. El jugador del Real Madrid, está visto que le tenía ganas a España. Se le notaba en su cara llena de tensión durante todo el partido. Fue al autor de los tres goles que anularon el buen partido de los nuestros que después, supieron remar para contrarrestar las ventajas de Portugal que se puso por delante en el marcador, hasta en dos ocasiones. Cristiano arruinó la remontada de la selección española. Bueno, el delantero luso y nuestro guardameta, De Gea que cometió un error descomunal en el 1-2, en el último minuto del primer tiempo. CR7 fue un dolor de muelas para Piqué y Sergio Ramos, sobre todo para el catalán. Fue el alma de los lusos y comienza el mundial en plan goleador. Abrió el marcador con un penalti que le hizo Nacho, y que transformó él mismo; marcó el 1-2 con un tiro seco que dejó retratada la inocencia de De Gea en sus manos; y cerró la cuenta con el 3-3 al sacar una falta provocada por él y que ejecutó magníficamente por la escuadra izquierda de De Gea. Cristiano Ronaldo, fue un tormento para España. Por el siete portugués y por De Gea, que tuvo una noche aciaga, no ganó la selección española,que supo reaccionar como los campeones tras los goles de su rival. La reacción española comenzó pasados los primeros 20 minutos donde Portugal nos cogía en peligrosas contras acaudilladas por Guedes y el propio Ronaldo. Los jugadores de Fernando Hierro, que se estrenaba en el banquillo, no le habían cogido el pulso al partido. Y en esas estábamos, cuando apareció Diego Costa para poner las cosas en su sitio. Su actuación fue enorme, fue su partido soñado con el combinado nacional. Se acabó el debate del 9 de España. El gol del empate (1-1) de Diego Costa vino de un balón en desventaja que peleó con Pepe, a quien hizo falta, se apoderó de él y comenzó con un amago por aquí, otro por allá hasta que se decidió a tirar, marcando un soberbio gol. Este tanto resucitó a España que ya se hizo dueño del encuentro y encontró su futbol. Tocaba y tocaba( excesivamente diría yo), pero llegaba con peligro. Su buen juego debió tener recompensa ampliando la ventaja. Isco pudo hacerlo en un enorme disparo que fue al larguero, y que no terminó en gol por escasos centímetros. Cuando mejor lo estaba haciendo la selección, llegó el inexplicable error de De Gea que dejó tocado al equipo, que comenzó el segundo tiempo cabizbajo. Pero, curiosamente se produjo la segunda resurrección del combinado español que llegó de una jugada de estrategia, obra sin duda de Lopetegui, que permitió el empate (2-2) obra también de Diego Costa que oportunamente remató un cabezazo de Busquets. Sin tiempo de saborear el nuevo empate, llegó tres minutos después el zapatazo de Nacho, ese jugador que siempre nos da una lección de superación, para poner a España por primera vez con ventaja en el marcador. La victoria de la selección que ahora dirige Fernando Hierro parecía encarrilada. Pero a falta de cuatro minutos Cristiano le sacó una falta a Piqué,dándole a Portugal la única opción que tenía de empatar. Una opción que aprovechó Ronaldo para firmar el definitivo empate a 3. Puede que sepa a poco este empate, pero viendo cómo ha jugado España hay que seguir teniendo fe en esta selección . No ganó porque le faltó la suerte que le sobró a Portugal. Muy bien Diego Costa, el nueve indiscutible; así como Isco, Koke, Nacho y todos en general. La selección española no ganó, pero aleja los fantasmas de estos días pasados, y su juego gana en credibilidad y crédito. A pesar de todo, sigue estando entre las favoritas para ganar este mundial. Llegó la hora de jugar y de olvidar todo los demás. En el otro partido de este grupo B: Marruecos 0 Irán 1. PD. Por cierto insufrible la transmisión del encuentro por los comentaristas Tele 5. No paran de hablar. Bueno más que hablar vocean. Todavía no se han dado cuenta que están en TV no en radio. Me obligaron a bajar el volumen. Yo les recomendaría que para que aprendan, visionen un encuentro de los muchos que hay en TVE, narrado por Jose Angel de la Casa.


Y EL R.MADRID QUÉ ¿OTRA VEZ CAMPEÓN DE EUROPA?

     Pues si,el Real Madrid de nuevo campeón de Europa. Un hecho que se hizo una rutina en los años 50 tras ganar cinco copas de Europa seguidas, se vuelve a repetir. No son cinco, pero si tres Champions de forma consecutiva (4 en 5 años), algo que se puede catalogar como más difícil teniendo en cuenta que en la actualidad forman parte de la Champions más equipos que antaño..   Desde luego lo logrado por este Real Madrid, que sigue engordando su leyenda,se puede calificar como irrepetible para cualquier equipo en la actualidad.    En una final grande, con dos equipos entregados a sus causas, el Real Madrid de Zidane batió por 3-1 al Liverpool con dos goles de Bale y otro de Benzema, y ganó la Décimo-tercera corona continental. La tercera consecutiva algo que no lograba ningún equipo desde el Bayern Munich en 1976, pero entonces era la copa de Europa. Lo del Madrid de ahora es un récord al alcance de muy poquitos equipos en la historia.    Europa tuvo que rendirse de nuevo al gen ganador del Madrid, para quién la copa de Europa, es definitivamente su torneo fetiche. Sea por lo que fuere, cuando suenan las fanfarrias de la Champions, el equipo blanco se transforma en ese equipo victorioso que resulta ganador por activa y por pasiva. Unas veces gana por su juego total, y otras por los errores de sus contrarios, pero siempre está ahí.    En esta ocasión, la decimotercera copa de Europa se la debe en parte a la torpeza del guardameta del Liverpool, Karius que falló en dos ocasiones y en los minutos determinantes de un Bale inmenso, que marcó un gol para la posteridad y que avalan al jugador galés, que ha demostrado que cuando está en plenitud, sin la sombra de las lesiones, es un jugador determinante.    Al Real Madrid todo le salió redondo. Tuvo ese pizca de suerte que los grandes equipos suelen tener en las grandes citas.    El equipo de Zidane vuelve a ser leyenda. Si en el pasado hablamos del Madrid de Di Stéfano , hoy podríamos hablar del Madrid de Cristiano (cinco Champions lleva ya), pero el portugués sin protagonismo ninguno en la final, quiso serlo al final del encuentro al insinuar su salida del club:”fue muy bonito estar en el Real Madrid. En unos días hablare”. Unas declaraciones inoportunas y fuera de lugar que no tenía que haber hecho teniendo en cuenta que él madridismo estaba en fiestas, celebrando su décimo-tercer entorchado.   Nadie puede discutir la valía de Cristiano y su importancia en esta copa de Europa,como en las anteriores, pero le sobra ese egocentrismo. Como no pudo ser protagonista en el partido, estuvo muy desacertado, jamás se fue en uno contra uno, e incluso estuvo triste y taciturno, al final quiso ser el protagonista con unas declaraciones que no venían a cuento.   Todo lo extraordinario que tiene el luso como jugador, le falta de humildad. Florentino, en buena medida le puso en su sitio: “aquí lo importante es el club”. Que nosotros sepamos, CR7 tiene contrario en vigor. El ombliguismo le pierde a Cristiano. La palabra humildad no la conoce.   Como estaba previsto, el Liverpool salió como toro desbocado dominando y robando el balón a un Madrid bastante atolondrado que perdía la pelota una y otra vez. La primera ocasión fue para los ingleses por parte de Wijnaldum que atajó Keylor Navas, en una gran intervención.    El Liverpool con Mané y Salah, por las bandas, empequeñecían al Madrid que en los primeros 25 minutos se dedicó a despejar balones, sin ningún tipo de criterio y perdiéndolos en el centro del campo. El equipo de Klopp tenía a sus pies al Madrid, hasta que su estrella Salah se lesionó. Ahí cambió el guión, y el partido. La caída del jugador egipcio, lastimado en el hombro izquierdo tras un enganche con Sergio Ramos, trastocó los planes de los “red”. Entonces, los ingleses, como sacudidos por el golpe, se vinieron abajo y comenzó el domino del Real Madrid que comenzó a ser el dueño y señor del partido.   Antes del descanso, Cristiano de cabeza pudo hacer el 1-0, pero el posterior remate de Benzema fue anulado por fuera de juego.  También el Madrid sufrió una baja,fue a los cinco minutos de la lesión de Salah. Carvajal, sufrió el mismo destino. Mala suerte la de este chico que también se tuvo que retirar lesionado en la final de Milán en el 2016, perdiéndose la Eurocopa de Francia. Ahora peligra para él, el Mundial de Rusia.    Pero el Real Madrid contrariamente a lo que le sucedió al Liverpool con la baja de Salah, se sobrepuso a la de Carvajal. Dio un paso al frente y comenzó a remar para poner cerco a la portería de Karius, un amigo. Sus torpezas facilitaron el triunfo de los blancos : Una, error que aprovechó el más espabilado que nunca, Benzema para el 1-0; y el otro manos blandas al disparo con fuerza y con efecto de Bale, que significó el 3-1 definitivo.    Tanto Benzema como Bale han sido los dos protagonistas del Real Madrid. Su protagonismo en esta final no tiene discusión alguna. Benzema ha estado más participativo que nunca. Fue irreconocible. Le he criticado hasta la saciedad, pero en esta ocasión me tengo que quitar el sombrero ante su gran partido. Estuvo, listo, atrevido y hasta impulsivo. A Bale, sin duda, el Real Madrid le debe esta copa de Europa. La 13ª es de Gareth Bale. Salió sustituyendo a Isco en el segundo periodo y fue determinante para la suerte del partido.Sus minutos fueron explosivos. Y el 2-1, un gol antológico. Un gol para la historia. El galés cazó al vuelo, un centro de Marcelo con la derecha y clavó el balón en la red tras una chilena magistral. Un tanto solo al alcance de los elegidos. Lo certificó Zidane con su gesto de asombro. Él, Zidane, autor de uno de los mejores goles de la historia de las finales de la Copa. Bale ya le puede discutir a su técnico, sobre el gol de oro del Madrid en este torneo. La decimotercera queda bautizada como la chilena de Gareth Bale.    Pero antes de ese gol majestuoso de Bale (a ver quién es el guapo que ahora dice que se debe ir del Real Madrid, como muchos indocumentados decían, cuando es un jugador impresionante sin la rémora de las lesiones), Mané puso el empate (1-1) al aprovechar un rechace en un saque de esquina. Eran los últimos estertores del Liverpool, que murió en la orilla y que se defendió con orgullo.  Con el 3-1, obra también de Bale que se tragó el desdichado Karius, con sus manos blandas, se acabó lo que se daba. Murió el Liverpool con honores, pero la gloría fue para el Real Madrid que forja una leyenda interminable, con 4 Champions en cinco años. Un Real Madrid Rey de Reyes en Europa, que conquistó su 13ª copa europea y que gana porque si; unas veces por su talento y otras porque las finales están para ganarlas. Y eso, es un arte que de momento no tiene ningún equipo. La leyenda continua….     Dentro de algunos años se hablará de esta gesta del Madrid con palabras mayores. Este equipo se ha convertido en un ser mitológico. Entramos en la era de la decimocuarta. PD: Por cierto,  el Real Madrid de fútbol y baloncesto ofrecerán el domingo sus copas de Europa ,,en el Santiago Bernabéu.    


BALE LEVANTA DOLOR DE CABEZA A ZIDANE

En el día del festival de Eurovision que ganó Israel con la canción “Toy”y donde España quedó en un mal lugar,el vigésimo tercero con “Tu Canción”, en el Bernabéu también hubo otro festival de goles. El Real Madrid ganó 6-0 a un triste y desdibujado Celta de Vigo que deambuló por Chamartín como alma en pena.   Fue el último partido de Madrid en su estadio por esta temporada, y se despidió, dando una alegría a sus aficionados que solo le perdonaran que tirase la liga en sus albores, si ganan la Champions el próximo día 26. Zidane en esta ocasión jugó con más titulares que contra el Sevilla. De inicio lo hicieron Keylor Navas,Marcelo, Modric, Kroos, Casemiro,Benzema, Bale e Isco, ya recuperado de su lesión. El galés Gareth Bale fue quien comandó la goleada con dos golazos, sobre todo el segundo que fue de una factura soberbia. Y no sólo marcó dos hermosos tantos, fue el jugador estelar del partido por su implicación, por su velocidad y por afán rematador. El de Cardiff, se reivindicó para Kiev y de pasó demostró que no quiere irse a otros lares. Personalmente creo que el Madrid se equivocaría si decide desprenderse del Bale. Es un gran jugador al que las lesiones le han lastrado su carrera en el equipo blanco. Pero estamos ante un súper clase que en plenitud física marca diferencias. A pesar del tiempo que ha estado de baja, es el segundo máximo goleador del equipo con 15 goles. Algo de lo que otros, como Benzema, jugando más que el galés, no puede presumir. Yo si estuviese en el lugar de Florentino Pérez o Zidane, no lo vendería. No obstante, el partido contra el Celta puede que haya sido el último partido de Bale en el Bernabéu. Zidane en este sentido será el que tenga la última palabra. El galés, que lideró el ataque madridista,está en su punto óptimo en este tramo final de temporada. Con su buen partido en Barcelona y ahora ante el Celta, ha echado instancia para estar en la final de Kiev contra el Liverpool. No me extraña que Zidane diga que confeccionar el equipo para la final de Kiev le va a producir dolor de cabeza. Y no nos extraña,porque todos los jugadores con la vitola de titulares están en plena forma y llegan a esa final en el mejor momento de la temporada. Sobran voluntarios para Kiev. Curiosamente los dos jugadores que van a pelar por un puesto, Isco y Bale, fueron los dos que abrieron la cuenta goleadora ante el desconocido Celta, que ya sin puesto en Europa, jugó sin mordiente alguna. El galés fue el primero en marcar a la carrera y de disparo raso y ajustado, tras pase maestro de Modric. Fue un buen gol. Pero mucho mejor fue el segundo y el tercer tanto, cuyos autores fueron, de nuevo Bale, e Isco. Los dos fueron sendos latigazos, cada uno desde su zona de influencia. El galés, desde la derecha se abrió lo justo para que su zurda buscase la escuadra, igual que Isco que lo hizo desde la izquierda pero golpeando con la derecha y enviando el balón a la otra escuadra. Dos golazos que terminaron por hundir al Celta de Unzué. El cuarto se lo cobró Achraf, que cuajó su mejor partido de la temporada en sustitución del lesionado Carvajal. El marroquí estuvo más templado que en ocasiones anteriores. Desde luego ha mostrado mejores maneras que Theo, que ha sido la gran decepción. El quinto fue autogol de Sergi Gómez que desvió a su portería un magnífico centro de Asensio que había sustituido a Bale, que se llevó una gran ovación. Kroos completó el 6-0 definitivo y cerró el mal curso liguero del Real Madrid en el Bernabéu, que es donde tiro la liga con la pérdida de 17 puntos. Ahora va camino de Kiev, la única gloria posible que le queda al Madrid. Si gana la Copa de Europa será una buena temporada, y si la pierde, será un gran fracaso. Así de simple.


UN SEVILLA CON GARRA VENCIÓ A UN INDOLENTE R.MADRID 

El Real Madrid hace ya tiempo que no es de esta liga; y más ahora que su mente está puesta en Kiev, en esa final de la Champions que la tiene a 16 días vista.   Ante el Sevilla en el Sánchez Pizjuán, en partido aplazado por la final de la copa del rey, el equipo de Zidane lleno de remiendos pero con Sergio Ramos,Casemiro y Benzema en el once titular, sencillamente no compareció. A la capital de la Giralda fue de turismo y se noto, vaya si se notó en las formas de jugar y en su poca predisposición. El Sevilla quiso ganar, y gano (3-2). Lo hizo con el uniforme de combate con el que le ha vestido Joaquín Caparrós, pelando hasta la extenuación y con un delantero como Ben Yedder que dio todo un recital de como tiene que jugar un delantero centro. Inexplicable que este jugador con Montella fuera carne de banquillo. El delantero francés estuvo en todos los goles y en las ocasiones de un Sevilla apasionado,que con Caparrós se ha dejado la filigrana y el encaje de bolillos para pasar a la brocha gorda del fútbol directo y de raza. El Sevilla quiere estar en Europa y eso pasa por ganar todo lo que le queda Fue el partido de un equipo que fue de paseo por el Nervión, el Real Madrid ; frente a otro que salió con la bayoneta calada, el Sevilla. Venció quien más empeño puso en el triunfo, el equipo que se está jugando una plaza en Europa para la próxima temporada. El Madrid, en tránsito por esta liga, no dio la talla y no valen excusas. Está bien que Zidane piense en Kiev y que reserve a sus jugadores imprescindible, pero el equipo que sacó, con tres titulares más Lucas Vázquez y Asensio, que en muchas ocasiones también lo son, debe tener la vergüenza de competir y no jugar con el prestigio del club. En el Sánchez Pizjuán, se vio a un Madrid pasivo, pasota y sin mordiente. La intensidad la dejaron en el vestuario. Era un partido que ni pintado para esos jugadores menos habituales y que piden una oportunidad. Pues bien, muchos quedaron retratados. Ceballos, estuvo perdido y sin sitio. Theo, un desastre. No sé de qué va este chico que juega al trote y muestra una indolencia preocupante. En el tercer gol del Sevilla que se marcó Sergio Ramos en propia puerta, hizo la estatua no siguiendo a Mercado, Ramos tuvo que salirle al paso con tan mala suerte que desvió la pelota a su portería. Era el 3-0. Kovacic estuvo tan mal como Benzema, Asensio y Lucas, aunque este último fue tal vez el más incisivo y el que provocó un claro penalti de Vázquez que falló Sergio Ramos y que de transformarlo , hubiese metido en el partido al Real Madrid que por entonces perdía por 2-0. Con ese penalti errado se acabó todo para el equipo de Zidane, que tras irse al descanso con la desventaja de dos goles, le puso un poco más de fuste en el segundo periodo, pero sin gracia alguna. Quiso ser más atrevido en ataque pero entonces quedó expuesto a las contras del Sevilla. Casilla tuvo que salvar dos remates cara a cara con Ben Yedder y Muriel. Si el Sevilla hizo un ejercicio de esfuerzo para conseguir los tres puntos que necesitaba de forma imperioso, el Madrid en su totalidad estuvo anestesiado desde el minuto uno. Por el equipo de Caparrós, quien ha devuelto al Sevilla a la guerrilla,sobresalieron,además de Ben Yedder, Vázquez, Pizarro y Nzonzi. Por el Madrid, no destacó absolutamente nadie. Mayoral que salió en los últimos minutos, fue tal vez el único que se puede salvar de la quema del lamentable partido del conjunto blanco. Suyo fue el gol del 3-1 en el minuto 87, aliviando el castigo y en el descuento Ramos lanzó (y transformó) un segundo penalti, que nada importó porque la derrota era un hecho consumado Suerte tuvo el Madrid, que pudo salir corneado de importancia del Pizjuán. Ya sabemos que la liga desde hace tiempo le importa un bledo y que le aburre soberanamente en su camino a la final de la Champions, pero un equipo como el Madrid siempre tiene que guardar las formas ,no dejarse arrastrar y mucho menos jugar sin pasión. Un Sevilla, sin mucho juego pero con garra,alma y sacrificio se impuso a un indolente Real Madrid.


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