Alfonso Celemin

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EL REAL MADRID RECUPERA CRÉDITO

     El Real Madrid, en apenas tres días, ha pasado de hacer un partido miserable en Paris, donde hizo un espantoso ridículo, a ponerse serio en el el Sanchez Pizjuán, y vencer por 0-1 al Sevilla, hasta entonces líder de la competición, con gol de Benzema quien parece, que definitivamente ha aceptado su rol de 9 puro. De las cinco jornadas de liga disputadas, ha marcado en cada una de ellas. El “gato”, se ha convertido en un león del área. Que dure.  Si ante el PSG, el Madrid careció de alma y espíritu de sacrificio;frente al Sevilla jugó con la actitud y la energía que se requiere para lograr el triunfo. La gran diferencia entre aquel Real Madrid que naufragó en París y el que se pone colider de la liga junto al Athletic de Bilbao, ambos con 11 puntos, ha estado en las ganas de volver a ser un equipo. Contra el París Saint Germaín fue una banda desordenada y sin ninguna pasión, y en el Sánchez Pizjuán jugaron con agresividad y muy ordenado en todas sus líneas. Fue un equipo rocoso y solidario,sabiendo lo que quería y no ese miedoso e impotente que vimos en el Parque de los Príncipes.    Fue superior a un Sevilla que aunque tuvo la pelota más que el Madrid , nunca llegó con peligro al área de Courtois, que tuvo una noche plácida. En el equipo de Lopetegui, solo Ocampos alteró el buen orden defensivo de los de Zidane.       El encuentro en sí no fue un dechado de virtudes.No fue fluido  y en cierta medida tuvo fases de aburrimiento, pero también las hubo intensas. Lo mejor, el gol de Benzema, que fue un ejercicio coral del Real Madrid que le sirve  para recuperar el crédito perdido . Así de desconcertante es este Real Madrid, capaz de ofrecer dos versiones bien distintas. Un equipo que se empequeñece con un PSG venido a menos por la ausencia de sus grandes figuras, a agigantarse ante el que comandaba la clasificación, el Sevilla.     El Sánchez Pizjuán es una plaza muy difícil de conquistar. No es lugar para tibios. Allí, entre liturgias, himnos y demás sus jugadores sudan y pelean por cada acción hasta el último resuello. Bien lo sabe el Real Madrid que solo había ganado una vez en sus últimos ocho partidos. Zidane, nunca lo había logrado.    El técnico francés había dicho tras la catástrofe parisina que todo había sucedido por la falta de intensidad de los suyos. Eso entre otras cosas, porque en la estrategia Zidane falló estrepitosamente, comportándose como un recién llegado.    Todos debieron aprender la lección porque en Sevilla, además de intensidad, hicieron una presión muy alta sobre el jugador que llevaba la pelota y sobre los espacios. Hicieron un ejercicio colectivo y solidario que tuvo su recompensa  al lograr un triunfo que les hace recuperar el respeto perdido.    Sergio Ramos, la única novedad respecto a París, le cambio la cara al equipo blanco. El central tiro de la defensa hacia arriba, logrando comprimir al equipo en poco espacio. No como sucedió en la Champions, donde el miedo llevó a la defensa a estar pegada a Courtois,dejando espacios por donde campeó Di María a sus anchas.    Frente al Sevilla de Lopetegui, el Madrid jugó como se supone que se tiene que comportar un equipo con tanta historia. Tuvo un espíritu colectivo y una mentalidad muy fuerte, que les ha hecho salir del pozo de la vergüenza que supuso la humillación frente al PSG.    El encuentro en tierras sevillanas fue un pulso constante entre dos guerreros que se vaciaron. Un encuentro que exigió lo máximo en cada disputa del balón. Frente al fútbol de alto voltaje del Sevilla, el Real Madrid le contestó con nervio y tesón. Al contrario que en el Parque de los Príncipes, todos se arremangaron para conseguir un importante triunfo. Hazard y Bale, esta vez colaboraron en ayudas a la defensa; los centrocampistas estuvieron sacrificados atendiendo a todos los frentes tanto en la retaguardia como en la vanguardia. El Real Madrid hizo un ejercicio colectivo de solidaridad.   Un ejemplo de ese ejercicio de solidaridad lo tenemos en James, un jugador de una gran calidad técnica, pero que se ha puesto el mono de trabajo en bien del equipo. Mendy, buen partido el suyo, no hace falta que se lo ponga lo lleva puesto. El lateral francés es el adecuado para esta clase de partidos de diente retorcido. Así, si es posible viajar por el mundo. Pero que no sea flor de un día. La actitud y aptitud, mostrada en Sevilla, debe ser una constante permanente..      Con este triunfo sobre el Sevilla,el equipo de Zidane aleja el fantasma de la crisis y frena los rumores sobre su destitución.    En definitiva, el Sánchez Pizjuán, estadio maldito para el Madrid, le ha catapultado hasta la primera posición que comparte con el Athletic Club de Bilbao. Los blancos ya miran por el retrovisor al Atlético de Madrid y al Barcelona,  este último  está a cuatro puntos.  En buena medida, el Real Madrid se ha ganado el respeto que había perdido en París.


EL REAL MADRID, UN EQUIPO APÁTICO Y SIN ALMA

El Real Madrid sigue congelado en su versión de la temporada pasada. Continúa con desgana,falta de actitud e intensidad. Es un equipo sin alma. Que digo equipo, hoy es más una banda que un equipo de fútbol. Con esa falta de garra y energía no se puede ir por Europa. El París Saint Germain, sin sus grandes estrellas Neymar,Mbappé y Cavani, sancionado el primero y lesionados los dos siguientes, le dio un soberano sopapo a un triste y desangelado Real Madrid, imponiéndose por 3-0. Di María, con dos goles, castigó la apatía del equipo de Zidane que estuvo desorganizado, sin garra, sin remate y sin nada de nada. Como decía antes, no tuvo alma y en ningún momento dio la sensación de poder revertir la situación, con ese juego tan lento y previsible que practica.   Lo que trasmite este Madrid es impotencia. Todo lo contrario que el PSG que estuvo pletórico y enérgico,ganándole en todos los terrenos: en fútbol, en intensidad,en ganas y en espíritu guerrero. Se los comieron con una presión que ahogó a los desganados centrocampistas del Madrid que tienen en Kroos a su exponente más claro. La apatía del alemán clama al cielo. Así como la de otros jugadores que no están dando la talla. La defensa es de chiste. Varane es una sombra de lo que parecía que iba a ser; Militao, parece un bulto sospechoso; Mendy es un tanto alocado y no mejora en nada a Reguilón que se tuvo que marchar cedido al  Sevilla; Carvajal está falto de forma y de confianza. Hazard, el llamado a liderar a este equipo estuvo desaparecido. James, comenzó muy bien pero se fue diluyendo. Benzema, estuvo en plan Benzema. El único que se puede salvar es a Bale, a quien anularon un gol por claras manos. Por no hablar de Courtois, que está mostrando una inseguridad alarmante. Balón que va a puerta gol seguro. El calvario del belga queda reflejado en el 1-0 de Dí María, que le mete el gol por el palo suyo, un palo de obligada vigilancia. En el 2-0, también de Dí Maria con un disparo desde fuera del área, de nuevo falló. En cambio Keylor Navas, el portero titular del PSG, tuvo tal vez su noche más plácida porque no le tiraron ni una sola vez a puerta. En cierto modo el belga pasaba un examen ante el costarricense, y suspendió. La dura derrota del Real Madrid , por la forma en que se ha producido, es de las que hacen enfadar a su afición que si algo no perdona es la falta de orgullo, de fe y de intensidad.Cualidades de las que careció este Madrid fantasma que sigue con falta de hambre, a pesar de lo que dijo Florentino Pérez en la Asamblea de socios compromisarios, que como siempre fue una balsa de aceite en torno al presidente, el gran culpable de la caída de los dioses que se barrunta en el horizonte. EL París Saint Germain, comandado por Dí María que le puso la firma al triunfo de un equipo con peores jugadores pero con mejores intenciones y más coraje, cogió de la solapa a los de Zidane y los destrozó. El técnico francés, siento decirlo, va de resbalón en resbalón. No tiene trabajado al equipo que juega con una lentitud asombrosa. Muchas de sus decisiones no son acertadas. Si juegas con tres hombres en punta como son Hazard, Benzema y Bale; y en el centro del campo lo haces con James y Kroos, es para que domines de principio a fin a tu rival con la pelota. Pero,claro para eso te tienes que sacrificar y presionar como hacían los franceses y tener una defensa que acompañe en las acciones de coordinación. Algo que no existe en este Real Madrid porque no se ha trabajado en esa idea. Los desajustes fueron la nota predominante en este desastroso Real Madrid Con el once inicial de París con tanto delantero y con James y el desacertado Kroos acompañando al solitario Casemiro, Zidane dejó al equipo sin apenas protección, pese a que dispuso al grupo en un 4-2-3-1, que se desmadejaba a las primeras de cambio ante la presión de los franceses. Además, los madridistas no apretaban a los centrocampistas del PSG, que llegaban con margen de maniobra al borde del área. Así llegaron los dos primeros goles de Dí María, que jugó suelto y libre. El 3-0, llegó en el último minuto obra de Meunier, que junto a Bernat, los dos laterales, llevaron por el camino de la amargura a este lamentable Real Madrid, que insisto no está trabajado. Es un equipo frágil en defensa,muy débil en el centro del campo por falta de fichajes y y sin mordiente en la delantera. El encuentro de París, era el primer gran test de la temporada y ha fracasado con estrépito , dando una imagen que raya en lo vergonzoso. La derrota contra el PSG sin Mbappé, Neymar Cavani pone en cuestión a varios jugadores del Real Madrid y a Zinedine Zidane en particular, que ha dejado de ser intocable. Hay tiempo para resolver los problemas que se ciernen sobre este actual Madrid, pero hace falta otra actitud y que los jugadores den un paso hacia delante tirando de orgullo. Si en la cita liguera del domingo contra el Sevilla, en el Sánchez Pizjuán, pierde, habrá ruido de sables y Zidane estaría pendiendo de un hilo muy fino. El técnico francés tiene que buscar soluciones ya, pero sinceramente, como dice Pedja Mijatovic, no veo a Zidane capacitado para encontrar esas soluciones. Porque, y no me voy a callar, este Real Madrid es un caos y el máximo responsable,después del presidente es Zidane, que desde que llegó para salvarle la cabeza a Florentino Pérez, se está mostrando cómo un errático entrenador sin personalidad, sin criterio y con decisiones absurdas como dejar ir a Reguilón, Ceballos y Marcos Llorente,cuando tiene al centro del campo huérfano de elementos. Como diría un cazador: “No me gusta como caza la perrita”    


HARTOS DE SERGIO RAMOS

La historia vuelve a repetirse como allá en el 2015, cuando a Sergio Ramos le dio otro ataque de infidelidad y quiso abandonar el Real Madrid, porque entendía que el club no había cumplido la promesa subirle el contrato que le habían prometido y que estaría acorde con su valía como jugador. Recordamos, que por aquel entonces, Sergio Ramos después de realizar una mala temporada a nivel personal y que el equipo no ganase ningún titulo, estaba ganando seis millones netos por temporada. Florentino Pérez, en una revisión del contrato se lo ampliaba tres años más con una subida de dos millones más por año. Al jugador esta oferta le pareció poca y amenazó con irse al fútbol inglés, concretamente al Manchester United, si no le subían hasta los 12 millones de euros que era lo que estaba ganando Gareth Bale. A partir de ese momento Sergio Ramos y su entorno,encabezado por su hermano René, sometieron al club a una especie de chantaje que tuvo en jaque al equipo en aquel verano del 2015. Aquello fue vergonzoso por parte del central madridista que utulizó al Manchester como arma arrojadiza para conseguir su propósito, que no era otro que llegar hasta los 12 millones de euros por temporada. El caso es que el irreductible Florentino Pérez, cayó en la trampa del chantaje y a toda la parafernalia que le montaron los acólitos a Sergio Ramos (medios de comunicación incluidos) y cedió a las pretensiones del sevillano que se salió con la suya después de un un verano que tuvo en jaque a todo el madridismo. Fue precisamente en China, en julio del 2015, cuando se aficializó el acuerdo del nuevo contrato por el cual Sergio Ramos percibíria 12 millones de euros netos anuales hasta el año 2021. Así ha sido hasta ahora. Han pasado cuatro años, y de nuevo, tras tal vez la peor temporada del Real Madrid en toda su historia, sin la figura principal de Cristiano Ronaldo en el vestuario y con Gareth Bale que no asumió su nuevo rol en ausencia del portugués,va su otra gran estrella, Sergio Ramos, el capitán, el alma y líder del equipo, y pide al presidente madridista que le deje marcharse porque tiene una suculenta oferta de China que le da una fortuna por tres años de contrato. Ese contrato según parece estaría rondando los 35 millones por temporada. Pero eso no es todo, para más inri le pidió al presidente que le permitiera la salida sin coste alguno ya que en China desde hace un año no se pagan traspasos. El Gobierno chino decidió intervenir con el objetivo de proteger el fútbol local. No prohibió las contrataciones millonarias de jugadores extranjeros como Jackson Martínez, Paulinho, etc, pero dispuso de un mecanismo legal. Desde la temporada 2017-18, cuando un club paga una cláusula de rescisión de más de 45 millones de yuanes (casi 6 millones de euros) debe abonar esa misma cantidad a la federación China. Y como quiera que Sergio Ramos tiene una cláusula de rescisión de 800 millones, los chinos le han dicho que esa cantidad es prohibitiva y que solo lo aceptarían con la carta de libertad. Con la misma, Sergio Ramos, que acaba de cumplir 33 años y que está pasando por un momento difícil, al estar atrapado por un fondo buitre que le tiene en la más absoluta incertidumbre por una aventura inmobiliaria importante que se tambalea y que le puede hacer perder varios millones de euros, se fue al despacho del presidente en la sede de ACS, donde le trasladó la sustanciosa oferta de los chinos. La respuesta de Florentino Pérez, como era de esperar fue la lógica y la esperada: El Real Madrid no podía dejar salir gratis a su capitán y al líder del grupo, en unos momentos tan delicados y pendientes de una revolución. El Madrid, ahora más que nunca, necesita a su máximo exponente en el vestuario. No sé, si está petición fue un simple tanteo del futbolista para ver cómo respiraba el club o esto se va a convertir en un culebrón de verano. Pero ya llueve sobe mojado. Creo que Sergio Ramos, con el final de su carrera en ciernes y ante la cifra mareante que le ofrecen en China, va a seguir insistiendo para que le dejen marchar. Lo peor es que este asunto puede enturbiar y ensuciar aún más las relaciones entre presidente y jugador, cada vez más deterioradas. Sergio Ramos, como hiciese en el 2015, vuelve a portarse mal con el Real Madrid. No está demostrando ese madridismo del que tanto alardea. Está en su derecho de pedir marcharse porque le ofrecen un imperio, pero no deja de ser un pesetero. Además tenía que haber sido un poco más sensible teniendo en cuenta la horrible temporada que ha hecho él y todos sus compañeros, sin nada que llevarse a la boca. Cada vez es má evidente que los futbolistas viven en una burbuja y que en muchos casos carecen de sentimientos. Solo se quieren a ellos mismos. El Real Madrid bajo ningún concepto puede aceptar semejante petición de irse gratis al continente asiático, cuando él a la hora de renovar sus contratos no ha perdonado ni un euro al club, al que sí, ha dado mucho, pero también le han correspondido. Después del triste episodio que levantó en el 2015 con su amenaza de irse del Madrid, ahora la verdad no se esperaba un nuevo capítulo de Sergio Ramos en el verano del 2019, cuando la entidad madridista está pendiente de remover los cimientos para que el equipo vuelva a ser competitivo . Si quiere salir del club está en su derecho, pero pagando. Pretender que le dejen ir gratis sin recibir un euro por su traspaso, es una irresponsabilidad por su parte. Además que le deja en mal lugar, porque mira más por sus intereses que por el Real Madrid. Si se quiere marchar que paguen los chinos, no los 800 millones de cláusula de rescisión, pero sí una cantidad importante. Sergio Ramos con esta postura está llenando de hartazgo a la afición madridista, que ya no lo mira con buenos ojos. Incluso los hay que piden su traspaso a otro club europeo. Pero eso sí, pagando. Como él dijo a Florentino Pérez en una fuerte discusión que tuvieron tras caer eliminados frente al Ajax:” Si quieres que me vaya, págame y me voy”. Ahora el presidente debe decirle: “ Paga y vete”


RIDÍCULO HISTÓRICO DEL BARÇA

Dicen que no hay dos sin tres, y debe ser verdad si nos atenemos al Barcelona que en otra noche trágica volvió a sufrir otra gran debacle europea . Esta vez fue en Anfield ante el ejemplar Liverpool que le endosó nada más y nada menos que un 4-0, que le deja fuera de la final de la Champions, que se disputará en el Metropolitano, Madrid.   Igual que pasó en Roma hace un año, en otra noche llena de horror, el Barcelona dejó escapar una renta de 3-0 para caer derrotado de forma humillante por un vibrante Liverpool,que le vapuleó de principio a fin, dándole toda una lección de fútbol,de fuerza, potencia,pundonor, y sobre todo coraje. Si para el Barça es un ridículo histórico, para el Liverpool, tal vez haya sido su noche más hermosa. Su noche más grande. Algo que entrará en la historia de “Los reds, un equipo que da envidia verlo jugar por toda la pasión que pone en cada pasaje del juego. El Liverpool, cuando juega en Anfield sale envuelto en una especia de liturgia que hipnotiza a cualquier rival. No hay ningún campo que tenga la mística de este histórico campo. La excitación se hace presente desde el primer instante, desde ese momento que sus fieles seguidores entonan en un solo grito el “Nunca caminarás solo” (You”ll never walk alone). Ese cántico da alas a los jugadores mientras que el rival sale asustado e impresionado. El Liverpool sale en estampida como una manada de toros desbocados, intimidan de tal manera que el contrincante se siente en inferioridad y asustado. El Barcelona sintió ese miedo escénico, que contagió a sus defensas, como ocurrió con Jordi Alba, que falló en el 1-0 de Origi. La goleada de Anfield de alguna forma hizo justicia a lo que ha sido toda la eliminatoria, porque no olvidemos que en el Camp Npu, el Liverpool fue también mejor que el Barça que tuvo en Messi a su salvador. En la Ciudad Condal,como ha ocurrido en el partido de vuelta, el equipo inglés fue el dominador del juego y de la pelota. Así como de ese algo más que se llama alma, y de eso los “reds” andan sobrados. El Barça tuvo ocasiones en el primer tiempo a las que respondió el buen guardameta Allison con firmeza, pero poco a poco se fue diluyendo ante el empuje del espectacular Liverpool, que pese a las bajas de sus dos figuras Salah y Firmino, supo poner verticalidad y ritmo al juego insulso de un Barcelona que abusaba de una horizontalidad absurda. A falta de las dos figuras del Liverpool, los héroes fueron dos suplentes Wijnaldum y Origi, los autores de los cuatro goles para mayor gloria de “los rojos”, que tuvieron en la otra estrella, Mané, el foco que les hizo brillar en su gran noche europea. Si en Roma se habló de un exceso de confianza, en esta ocasión no se puede hablar de lo mismo porque ya estaban advertidos por el precedente. Esta vez, es algo aún peor, ha sido por impotencia y por el rendimiento de algunos futbolistas que no han estado a la altura, como Coutinho y alguno más. También Valverde sale dañado de semejante catástrofe. Si lo de Roma fue una debacle, lo de Anfield es un ridículo histórico. El Barça no encuentra en Europa la felicidad que tienen en el fútbol español. Fuera del Camp Nou no encuentra el punto a esos partidos donde se exige ese algo más que le falta al club azulgrana en tierras europeas. La derrota fue clara, rotunda y sin paliativos. El Barcelona se hundió de forma estrepitosa ante un Liverpool que a falta de dos de sus figuras, le puso pasión y actitud, algo de lo que carecieron los azulgranas. Un ejemplo lo tenemos en el cuarto gol, que fue de chirigota, indigno de un equipo como el Barça que estaba con la empanada a cuestas. Con 3-0 en el marcador, y la eliminatoria igualada lo menos que se supone a los jugadores es tensión y concentración, pues de eso carecieron los azulgranas. Arnold, en un saque de esquina vio solo a Origi a quien dio un magnífico pase para que marcase el 4-0, que a la postre eliminó al Barcelona. Mientras tanto que hacían los jugadores de Valverde? miraban a todos los lados, menos a la pelota. Increíble!! El equipo de Klopp, es justo vencedor. Por cierto , el técnico alemán un entrenador magnífico, sabe combinar como nadie las dos cosas que de verdad importan en el fútbol : el juego y las emociones. En eso no hay quien le gane al Liverpool, actualmente. Por lo que se refiere al Barcelona, esta dura derrota va a tener consecuencias a corto plazo. Son ya muchos años cayendo en Europa,y en los dos últimos, de forma humillante. El Barcelona de Messi, fracasó de nuevo en Europa.


BENZEMA, EL MEJOR EN ESTE MADRID EN DEMOLICIÓN

¿Quién iba a decir, hace pocas fechas que en este moribundo Real Madrid, Karim Benzema sería el ejemplo a seguir en los últimos partidos y en la peor temporada que se recuerda del equipo blanco? Seguramente que casi nadie.   El delantero francés es el único que ha tirado del carro en este nefasto curso del Madrid. Contra el Athletic, que venía dispuesto, a a asaltar el Bernabéu, volvió a dar otro ejercicio de profesionalidad y buen hacer, marcando los tres tantos con los que el Real Madrid venció al equipo vasco. Con los tres goles al Athletic, son ya ocho partidos consecutivos los que Benzema lleva marcando para su equipo. El único que ha visto puerta de este seco Madrid que ha alzado hasta los altares al delantero francés, que lleva 21 tantos en la liga y 30 en su totalidad, durante toda la temporada. Cifra nada despreciable para un delantero al que se le acusa de no tener gol. Los que le acusan de no ser un delantero con gol, se agarran a que la buena racha le ha venido cuando el equipo ya no se juega nada más que pelear por la segunda plaza. Sea como fuere, lo que no se puede negar es Karim Benzema es el mejor en este tramo fantasma de un Madrid en demolición. Los tres goles ante el Athletic, unido a sus goles anteriores, es la forma de pedir su reválida como “nueve”. En cuanto al partido en sí, contrariamente a lo sucedido en los últimos partidos, los blancos tuvieron más raza que fútbol. Durante el primer periodo igualó en intensidad a un Athletic que llegó dispuesto a todo al feudo madridista. Salió a por todas con fuerza y mucha actitud. El Madrid no se echó atrás aunque el juego fue poco vistoso y carente de profundidad. Los problemas de juego siguen existiendo, aunque en el segundo periodo el Madrid de Zidane mejoró en todos los aspectos. Se echó hacia adelante con mejor aportación de todo el equipo. Kroos y Modric tuvieron más clarividencia; en defensa Varane y Vallejo, que fue titular y estuvo a un buen nivel, le cerraron la puesta a Williams y Muniaín; Asensio se adueño de la banda izquierda y Benzema fue el que abrió la lata con un buen cabezazo a pase del propio Asensio, para marcar el 1-0. Algo que repetiría en el segundo y tercero. El 2-0 fue tro tanto de cabeza al aprovechar una salida en falso de Herrerin en un saque de esquina; y el tercero en una jugada confusa, que de nuevo tuvo como fatal protagonista al guardameta del Athletic, se aprovechó para hacer el 3-o definitivo, en otra tarde redonda del delantero francés. Como decíamos, Benzema ha marcado los últimos ocho goles del equipo. Un dato que habla muy a las claras del buen hacer y del amor propio que pone el galo en un final de temporada donde el club demanda terminar con la la mayor dignidad posible. Benzema, es uno de los fijos en la lista de altas de Zidane para la próxima temporada. Algo de lo que no puede hablar Gareth Bale que de nuevo comenzó en el banquillo y cuando salió en el último tramo del partido, fue silbado por el respetable a lo que el respondió alzando las manos. Está sentenciado, y él lo sabe. El Bernabéu lo señala como uno de los responsables de la pésima temporada del equipo blanco, fuera de la lucha por los títulos. La reconstrucción va a comenzar prescindiendo de Bale y muy posiblemente de Isco, también suplente contra el Athletic. Ambos jugadores,llevan dos partidos seguidos sin entrar en el once inicial. Señal de que Zidane les está diciendo con hechos que son jugadores prescindibles, sobre todo el galés Zidane prefirió jugar con Lucas Vázquez y Marco Asensio en las bandas contra el Athletic. Entendió que era un partido para jugadores de más colmillo y coraje. Era una tarde para correr de principio a fin, de bregar y de hacerlo con mucha intensidad. Eso fue lo que exigió el Athletic que desde el inicio fue al cuerpo a cuerpo contra el Madrid, que no se arrugó en esa pelea sin cuartel que le propuso el equipo vasco que lucha por entrar en Europa. Aunque a decir verdad, este Athletic que llegaba lanzado en su búsqueda por entrar en las competiciones europeas, descarriló en el Bernabéu con un juego muy plano. Los madridistas, en el segundo periodo, respondieron al tirón de orejas que le dio Zidane en el vestuario y le echaron más coraje que en el primer periodo, que no fue poco. A ese planteamiento lleno de actitud de todo el Madrid, fue una vez más Benzema quien sacó las castañas del fuego a Zidane con sus tres goles. Esos goles llegaron todos en la segunda parte donde el francés dio todo un recital, culminando el buen juego del Madrid, que si en la primera parte no tiró ni una sola vez a puerta, en la reanudación ya fue otro cantar, con un equipo más competitivo y más rabioso, y donde se vio una bronca entre Lucas Vázquez y Casemiro por no ir a un balón. Un claro ejemplo de la etapa de incertidumbre que vive el Real Madrid en esta fase final de su funesta temporada. Ya queda menos para que acabe una temporada que al Madrid se le está haciendo eterna. Y lo hacen,caminando hacia ese futuro enganchados a Benzema ¿Quién lo iba a decir?


LA FALTA DE ORGULLO EN EL MADRID NO SE PERDONA 

Todos sabemos que debe resultar muy complicado jugar sin objetivos, pero en un equipo como el Madrid y en cualquier otro que se precie, no se perdona una actitud vergonzosa y mucho menos, falta de orgullo.   Pues eso fue,  precisamente,orgullo y vergüenza, lo que le faltó al Real Madrid durante el primer tiempo en su enfrentamiento contra el Eibar en el Bernabéu, que registró una de las entradas más pobres de la temperada. Por esta circunstancia la afición estalló en pitos después de un primer tiempo desastroso ante el Eibar que sin hacer nada del otro mundo, dominó a los madridistas en todas las facetas. De ahí que se fuese al descanso con ventaja en el marcador (0-1), gol de Cardona en el minuto 38. El público, con razón, reaccionó alborotado y con repulsa hacia un equipo que sabemos está pasando una auténtica travesía en el desierto, pero que tiene y debe terminar la temporada con la dignidad que le exige la historia de un equipo que ha sido un ejemplo de orgullo y de vergüenza. Algo de lo que carecen mucho de sus actuales jugadores. Zidane, todo calma y tranquilidad, en el descanso les leyó la cartilla por la poca actitud que estaban mostrando la mayoría de sus jugadores que rayaba en la apatía total. Clamó para que sacasen a relucir su orgullo y dignidad como jugadores de fútbol. Después del infame primer tiempo donde el Eibar se fue al descanso con ventaja, la bronca de Zidane surtió efecto de forma inmediata, pero apuntó en su cuaderno malas notas para algunos jugadores en su particular casting. El caso es que en el segundo periodo, el Madrid fue más voluntarioso y enérgico y llegó la reacción que tuvo un nombre propio, Karin Benzema. ¿Quien lo iba a decir? Benzema a quien muchas veces hemos acusado de indolente, es el que está sacando las castañas del fuego de su equipo en este Víacrucis particular que está viviendo el Real Madrid. Un doblete del francés permitió a los de Zidane remontar el partido que terminó ganando por 2-1. Benzema fue la luz de su equipo frente a muchas sombras de sus compañeros. Es el goleador en los últimos encuentros, y quien de alguna forma está sosteniendo a un conjunto que va más a la deriva que a otra cosa. Al delantero francés, que marcó los dos tantos de cabeza, como mandan los cánones de un delantero centro, como primer espada de Zidane, le correspondió rebelarse ante el triste panorama que amenazaba en auténtica tormenta. El dio la vuelta al marcador,pudo hasta golear porque tiró un balón al palo y hasta falló otro a puerta vacía. Karim Benzema, junto al buen segundo tiempo de Asensio, fueron los únicos notables por parte de los blancos. Los demás estuvieron en el lado oscuro,como Bale que fue muy pitado casi desde el inicio del partido. El galés parece perdido para la causa. Isco, que jugó de titular, tampoco sobresalió, es como si estuviese haciendo la pretemporada. No extrañó la ausencia en el once titular de Kroos, porque llevaba unos partidos para echarle a los leones. Jugó de titular Valverde, que cumplió, sin más. El que está fuera de órbita, no sé si porque se quiere marchar o qué, es Varane el más ineficaz de toda la defensa blanca que dicho de paso, está a un bajo nivel, como todo el equipo. El caso es que el Madrid salvó los muebles gracias a Benzema, que se ha erigido en el baluarte de este depreciado equipo blanco que aunque ya no tenga objetivos a la vista, tiene el deber y la obligación de dejar la imagen del club en el lugar que le corresponde. El orgullo está por encima de todo. Aunque,tristemente, lo mejor que se puede decir de este Real Madrid es que ya queda un partido menos.  


ZIDANE CHOCA CON LA CRUDA REALIDAD

Zinedine Zidane,sufrió su primera derrota (2-1) frente al Valencia,en Mestalla en su segunda etapa como entrenador del Real Madrid. Al tercer partido se acabó el efecto Zidane. El Madrid volvió a sus viejos defectos que le han amargado en lo que va de temporada. De repente,tras dos partidos con victoria, Zizou chocó con la cruda realidad, esa que le hizo desistir de seguir entrenando al Madrid porque veía un futuro muy negro si seguía con los mismos jugadores que le habían dado tres Champions consecutivas.  Tenía que tomar duras decisiones y prefirió abandonar antes que decirle a algunos jugadores que tanto le habían dado, que no podrían continuar porque su ciclo había tocado a su fin. Ante la llamada desesperada de Florentino Pérez, Zidane decidió subirse al carro porque entendió que tenía una deuda pendiente con el Madrid. Y llega para tratar de terminar lo mejor posible lo que resta de temporada(8 partidos de liga), y sobre todo para después hacer una profunda revolución en la plantilla. Florentino le ha dado plenos poderes. Por lo visto frente al Valencia, que le ganó por las bravas a un triste y abúlico Real Madrid, el equipo necesita una profunda e importante limpia de jugadores. El técnico francés se resiste a hablar de limpia, pero en Mestalla vio la cruda realidad: No tiene equipo. Con buen criterio Zidane echó mano en Valencia de sus hombres de confianza,casi todos titulares, menos Bale e Isco que se quedaron en el banquillo, lo que no deja de ser muy sintomático. Comenzaron en plan dominador, pero ese dominio era estéril, mucho toque pero muy poca o nula profundidad. Jugaban andando sin energía y sin ninguna decisión.   El centro del campo madridista con Kroos, Modric y Casemiro manejaron los primeros minutos, pero la pelota pasaba más por los pies de Sergio Ramos que por los de Asensio y Lucas Vázquez que eran los extremos. Este viciado y viejo Real Madrid tocaba y tocaba pero sin ningún fuste y sin gracia alguna. No inquietaron al firme Valencia que les ganó en todos los ámbitos del fútbol, sobre todo en velocidad,energía e intensidad. Unos corrían , ese era el Valencia; mientras el otro, el Madrid, caminaba. Uno era todo entusiasmo; y el otro estaba preso de una abulia desesperante. A este Madrid no le responden ni la cabeza ni las piernas. Es un equipo triste, espeso, lento en la circulación del balón, sin chispa y hasta desmoralizado. No asusta a nadie, y sigue con esa carencia de gol que le ha condenado en esta temporada. En este partido Valencia-Real Madrid quedó a la vista los distintos destinos de uno y otro equipo. Los de Marcelino, con 17 partidos consecutivos sin perder;a un punto de entrar en la Champions,en la final de la copa del Rey y en cuartos de final de la Europa Ligue. Los de Zidane, sin nada que llevarse a la boca: eliminados de la Champions y de la copa; y desahuciados de la liga hace ya unas jornadas; solo les espera un negro futuro y pendientes de las decisiones del entrenador y de la plana mayor para conformar con nuevo equipo donde habrá muchas novedades. En Mestalla asistimos al desplome de un equipo triunfador y de unos jugadores que tocan a sí fin en su trayectoria madridista. Bale e Isco, suplentes ante el Valencia, me da la sensación que están con los dos píes fuera. Kroos, cada vez está más indolente, su apatía en el primer gol de Guedes fue sonrojante. Casemiro parece más un caballo percherón que un jugador de fútbol. Modric anda muy justo de fuerzas. Marcelo ya no es lo que era. Keylor tampoco es el que era, falló en el despeje que posteriormente facilitaría el remate de Guedes en el 1-0,aunque a decir verdad falló toda la defensa blanca. Otro que no ha cogido la onda es Asensio, que sigue perdido.   Así las cosas se explica la derrota frente al Valencia por ese 2-1. Guedes y Garay fueron los autores del justo y corto resultado conseguido por el Valencia que tuvo en Parejo (Ex madridista) a su mejor jugador. En el último instante marcó Benzema de cabeza. El francés junto a Odriozola fue lo único salvable en otra noche aciaga del Real Madrid, que volvió a naufragar. Zidane, asiste a este naufragio viendo y oteando una revolución que se hace necesaria. Después de comprobar en Valencia la cruda realidad de un equipo a la deriva, ahora le toca ser frío y calculador . Tiene que tomar decisiones importantes con jugadores que han tocado fondo y que, me temo, ya no son recuperables.


ZIDANE ESTÁ PASANDO REVISTA

De milagro ganó el Real Madrid a un buen Huesca (3-2) en un partido mal jugado por los blancos y muy reñido por un equipo oscense que a punto estuvo de sacarle los colores a los de Zidane. Benzema fue quien rescató a su equipo del bochorno que hubiese significado un tropiezo ante el último clasificado en primera división. La liga se le va hacer muy larga a un Madrid más atento a la pasarela de fichajes que al día a día de lo que resta de temporada. El técnico francés está examinando a los jugadores.   Si el Real Madrid ganó fue en gran parte al talento futbolístico de Benzema, el hombre clave que participó en los tres tantos de los suyos. El francés fue el autor del gol del triunfo en el minuto 89, cuando se masticaba la igualada en un Santiago Bernabéu que apenas llegó a los 50.000 espectadores. Fue todo un golazo que colocó por toda la escuadra de forma primorosa sin que el buen guardameta Santamaría pudiese hacer nada para detenerlo. Era un gol que valía tres puntos, en ese camino sin objetivos que le queda al Real Madrid hasta finalizar esta liga, que tiró hace ya tiempo. Sin nada que llevarse ya a la boca, Zidane busca atractivos en las alineaciones. El técnico francés confeccionó un menú cargado de novedades. La primera novedad estuvo en la portería donde situó a su hijo Luca, a quien no se le puede calificar porque en los dos goles del Huesca poco o nada pudo hacer. De todas formas me parece muy osado hacerle jugar de titular estando en perfectas condiciones Keylor Navas. Pero ya se sabe, ahora más que nunca Zidane, tiene gula para hacer lo que le de la gana. No sé si está bien o mal, pero sin nada en juego, Zizou optó por hacer una pequeña revolución en el once titular con varios de los jugadores postergados por Solari que salieron a la palestra, como Brahim,Marcelo e Isco. Junto a estos proscritos por el anterior técnico, también salieron Marcos Llorente, Ceballos y Nacho, dejando fuera del equipo a Casemiro; y fuera de la convocatoria a Varane, Kroos y Modric, que venían de jugar con sus selecciones. Por lo que se ve, en esta etapa de transición, Zidane quiere pasar revista a todos los jugadores. Está haciendo como una especie de casting para después tomar decisiones para lo que se adivina una auténtica revolución del Real Madrid de la próxima temporada. Por lo que hemos ante el Huesca, así lo están entendiendo muchos de esos jugadores, porque cada uno hacia la guerra por su cuenta. No era un equipo coral, sino un ejercicio de individualidades que no llegaba a ninguna parte. Ahí se perdieron Isco, pobre el partido suyo; y Caballos. El centro del campo blanco era un despropósito, con Isco muy retrasado y Marcos Llorente en la posición donde tenía que estar el malagueño. Ceballos estaba también fuera de sitio. Sin centro del campo, el Huesca, el valiente Huesca maniobró con soltura y llegaba con peligro. A los cuatro minutos , el habilidoso delantero Hernández, marcaba el 0-1, tras fiasco de Nacho a quien le ganó claramente la partida Ávila que centró con soltura para que el Cucho Hernández marcase a placer. El Madrid, más que reaccionar lo que hizo fue jugar de forma alocada casi rayando en lo caótico. No se jugaba en equipo por lo que no existía ninguna profundidad. El empate llegó en una jugada aislada que tuvo como protagonistas a Benzema y Brahim, que lograron engarzar una buena combinación que culminó Isco para empatar. El chaval, Brahim, no estuvo mal, se le ve con chispa y con ganas de agradar. El ex jugador del City, pasó la prueba con aprobado. Algo que no lograron Isco, Marcelo y Nacho. Ceballos se libró por ser el autor del 2-1, tras centro de Bale, lo único bueno que hizo toda la noche, y cesión impecable de cabeza de Benzema.   Todo esto ocurrió ya en La segunda parte donde el Madrid jugó algo mejor. Zidane, rectificó retrasando a Marcos Llorente para que sacase el balón y adelantó en su posición a Isco, que desgraciadamente sigue en baja forma. Al igual que Marcelo, a quien le cuesta horrores subir y bajar, dejando muchos huecos. Nada nuevo bajo el sol. En un centro al área en el minuto 74, mal defendido por la retaguardia madridista, llegó el gol del empate obra de Etxeita, que remató de cabeza. El partido del Madrid fue malo, poco vistoso frente a un Huesca que no demostró ser el último clasificado, más bien todo lo contrario. Jugó con valentía y sin complejos agobiando a los blancos que tuvieron grandes lagunas defensivas. Los oscenses, animados por mas de 2000 de sus seguidores,en muchas fases del partido, fueron superiores a los de Zidane. Si el fútbol fuese justo, tendrían que haberse llevado un punto del Santiago Bernabéu. El Real Madrid salvó los muebles gracias al golazo de Benzema en el último instante, que impidió que el Huesca se llevase el premio del empate ante el Real Madrid B. El delantero francés fue el más clarividente de todos, y fue de los pocos que no le falló a Zidane quien tomó buena nota de su primer examen a la plantilla.


CON ZIDANE LLEGÓ EL REVULSIVO ANÍMICO 

   Llegó Zidane, en su segunda etapa, y el Real Madrid volvió a ganar en el Bernabéu donde llevaba cuatro partidos sin lograr la victoria. Derrotó al Celta por 2-0 en un partido que tuvo fases de intrascendencia, como en el primer tiempo donde el aburrimiento fue la constante.    Luego en el segundo periodo, el Madrid de Zidane se entonó y mejoró su versión con buenos detalles de los proscritos de Solari, como fueron Isco y Bale, autores de los dos goles blancos. Isco, a quien Zidane quiere recuperar para la causa abrió la cuenta tras buena jugada entre Asensio, Marcelo y Benzema que remató el malagueño al fondo de la portería. El otro olvidado Bale, más por sus lesiones que por otra cosa, cerró la cuenta con un buen tanto que contó con la colaboración de Marcelo, otro de los recuperados por Zidane, que contó con la vieja guardia en su regreso Volvieron al once titular jugadores que no habían contado con la confianza de Solari,como Keylor Navas, Marcelo, Isco,Asensio o Bale, y que respondieron a la confianza de Zidane con buenas prestaciones y siendo en algunos casos decisivos para la suerte del partido, como lo fue Keylor Navas, quien como si nada hubiese pasado en estos meses, realizó una gran parada en el primer tiempo a un cabezazo del delantero celtiña Maxi Gómez que se cantaba como gol. La derrota del Celta, le sigue sumiendo en puestos de descenso. Apenas ofreció resistencia en su visita a Chamartin.   Por lo que se refiere al Madrid, después de tantas amarguras parece que con Zidane, vuelve la luz. No es que jugase bien, simplemente ganó que es de los que se trata tras la tormenta por la que ha pasado.   Con la llegada del técnico francés al Real Madrid a Florentino Pérez le ha venido Dios a ver . Cuando todas las escopetas le apuntaban al presidente como el gran responsable de la crisis (lo era y lo sigue siendo), se sacó de la chistera el conejo de Zidane, que le ha salvado de una situación extrema. Hay que reconocer que ha sido una jugada maestra y que Zinedine le ha salvado de una más que probable dimisión. Le tendrá que estar eternamente agradecido al francés, que vuelve como si nada hubiese ocurrido. Era la mejor solución.  Zidane se cargó de un plumazo la etapa de Solari y concedió una amnistía a aquellos futbolistas que no le servían al anterior entrenador. La decisión de Zizou, con plenos poderes –porque para eso le ha hecho un enorme favor a Florentino regresando en tiempos de crisis deportiva– es recuperar y dar cariños a los los marginados. Y por lo que se ha visto durante el partido contra el Celta, estos le han respondido: Isco y Bale con sus goles; Marcelo con mejores prestaciones; Navas con su seguridad; y Asensio con más implicación y con buenos detalles.      Los descartes de Solari volvieron a estar presentes con Zidane.Han vuelto a renacer. De todas formas Isco y Marcelo necesitarán más tiempo para ponerse en forma. Bale y Asensio, en cambio, estuvieron más acertados dando profundidad al equipo tras el descanso. A Bale se le vio muy motivado y entonado e incluso ayudó en las labores defensivas a Marcelo. Pero la recuperación más significativa fue la de Asensio, muy presente en la actividad ofensiva de los blancos.   Del Celta, sin Aspas no hubo noticias y sigue metido en zona de descenso. Antes de que llegaran los dos goles del Madrid, el VAR anuló un gol de Modric por fuera de juego posicional de Varane.    En el Real Madrid, tras la tormenta vivida llegó la luz que proyecta Zidane, quien se reencontró con la vieja guardia.Su vuelta, de momento, fue más un revulsivo anímico que futbolístico. El destino sigue queriendo a Zizou, que consiguió una terapéutica victoria que sirve para cerrar las primeras heridas.    


EL  MADRID SIGUE DEPRIMIDO

     El Real Madrid, a pesar de la Victoria (1-4) frente al Valladolid sigue deprimido como evidenció durante casi todo el partido y especialmente en los primeros 30 minutos donde los de Pucela le dieron un buen meneo. En ese tiempo Odriozola cometió un claro penalti que falló Alcaraz, y el VAR anuló dos goles al Valladolid por fuera de juego. Esa fue la suerte que tuvo el Madrid, que comenzó el encuentro de una forma horrorosa, perdido, sin ambición, despistado y muy desajustado.   Esa media hora indecente escenificó a la perfección el momento amargo que vive el Real Madrid que más que un equipo parece un alma en pena que deambula sin un destino y sin algo que les seduzca: quedar segundo en la clasificación, pero por encima de todo, asegurarse la Champions para la próxima temporada. Triste objetivo para un equipo como el Real Madrid.    Pero en el pecado lleva la penitencia. Este deprimido Real Madrid, sin ya nada que llevarse a la boca, que vimos en el José Zorrilla es la consecuencia del fracaso de Florentino Pérez, por la gestión de un campeón descompuesto por la espantosa planificación que llevó a cabo o mejor dicho que no hizo, porque empobreció al equipo, dejando ir a jugadores vitales, como Cristiano Ronaldo, y no fichando para contrarrestar lo que se fue.    La soberbia presidencial no le dejó ver el bosque que se le venía encima, solo tenía ojos para la faraónica obra del Santiago Bernabéu.    El caso es que de esos vientos…han venido estos lodos que han manchado la historia del Real Madrid que está viviendo uno de sus peores momentos, que uno recuerde.    Todo este malestar y mal ambiente en el equipo y en el seno del club, se transmite a los jugadores que les hace jugar atenazados y sin esa clarividencia tan necesaria para ver despejado el horizonte. Y así fue como comenzaron contra el Valladolid, desorientados y como ausentes. Era un equipo sacudido por el fuego interno y por las guerrillas abiertas en varios frentes.   Con tantos problemas y tanta crispación, el Madrid estuvo a la deriva durante la primera hora de partido donde tuvieron a todos los santos de cara. El Valladolid, tan inocente en las áreas y el VAR, le indultó. Ademas, como ya hemos mencionado, falló un penalti . Luego Anuar marcaría el 1-0 y a los tres minutos, Masip regaló a Varane el empate (1-1) El Real Madrid había sobrevivido a la meteórica primera parte del Valladolid, y después se repondría goleando y dándose un pequeño respiro.        El Valladolid tras el empate por el fallo de su guardameta, se vio de pronto en el purgatorio y acabó en los infiernos como pasó después. No obstante tuvo el arrojo de comenzar el segundo periodo con el ánimo como bandera y hasta tuvo un par de ocasiones para marcar.  La contundencia que le faltaba en la delantera la tuvo Óscar Plano en su área, haciendo penalti a Odriozola. Esa pena máxima fue un salvavidas para el Madrid. Benzema lo transformó en el 1-2. Después ,de nuevo el francés, sentenció el partido con un remate limpio a un saque de esquina. Con más espacios y con la desesperación pucelana, el colofón lo puso Modric en la mejor jugada del partido, que premiaba al futbolista con más honra y acierto en la crisis blanca, del que muchos deberían tomar ejemplo.   Solari pasó el trago metido en el banquillo más tiempo del habitual. Se ve fuera y se le vio muy parco en sus gestos y ademanes. Pero, el aún entrenador del Real Madrid, ha decido morir matando: Isco quedó fuera de la lista a pesar de las bajas de Bale,Lucas Vázquez, Mariano y Vinicius, e incluso el club le ha abierto expediente al malagueño, a instancias del técnico. No contento con eso, en sus declaraciones en vísperas del partido, dejó claro que si Isco no jugaba era porque no tiene una condición física óptima para competir.    Santiago Solari,ha demostrado personalidad, pero ha tomado decisiones demasiado duras y le ha faltado mano izquierda para solucionar los problemas que ha tenido con algunos jugadores. Solari apostó fuerte y perdió.     En estos tiempos tan difíciles del Madrid, la victoria frente al Valladolid algo le puede consolar. Pero, cuidado, la goleada es engañosa. El Madrid no puede presumir, porque se le sigue viendo síntomas de esa enfermedad llamada, depresión. Fue demasiado castigo para el Valladolid que se sitúa en una posición peligrosa en la tabla.    Esperemos que al menos este triunfo en Valladolid, sirva para ganar tiempo y que Florentino no tome decisiones precipitadas a la hora de tomar una decisión sobre el futuro entrenador, que no debe ser otro que Zinedine Zidane.   Desgraciadamente en el Real Madrid en todo lo que queda hasta final de temporada, se va hablar más de las guerras internas, de las peleas en el vestuario, del fuego cruzado entre entrenador y jugadores, del futuro técnico, de fichajes etc…, que de lo que suceda sobre el terreno de juego. Son los tiempos de este Madrid que necesita vivir el presente, mientras ya mira al futuro más inminente.            


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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