Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

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RIDÍCULO HISTÓRICO DEL BARÇA

Dicen que no hay dos sin tres, y debe ser verdad si nos atenemos al Barcelona que en otra noche trágica volvió a sufrir otra gran debacle europea . Esta vez fue en Anfield ante el ejemplar Liverpool que le endosó nada más y nada menos que un 4-0, que le deja fuera de la final de la Champions, que se disputará en el Metropolitano, Madrid.   Igual que pasó en Roma hace un año, en otra noche llena de horror, el Barcelona dejó escapar una renta de 3-0 para caer derrotado de forma humillante por un vibrante Liverpool,que le vapuleó de principio a fin, dándole toda una lección de fútbol,de fuerza, potencia,pundonor, y sobre todo coraje. Si para el Barça es un ridículo histórico, para el Liverpool, tal vez haya sido su noche más hermosa. Su noche más grande. Algo que entrará en la historia de “Los reds, un equipo que da envidia verlo jugar por toda la pasión que pone en cada pasaje del juego. El Liverpool, cuando juega en Anfield sale envuelto en una especia de liturgia que hipnotiza a cualquier rival. No hay ningún campo que tenga la mística de este histórico campo. La excitación se hace presente desde el primer instante, desde ese momento que sus fieles seguidores entonan en un solo grito el “Nunca caminarás solo” (You”ll never walk alone). Ese cántico da alas a los jugadores mientras que el rival sale asustado e impresionado. El Liverpool sale en estampida como una manada de toros desbocados, intimidan de tal manera que el contrincante se siente en inferioridad y asustado. El Barcelona sintió ese miedo escénico, que contagió a sus defensas, como ocurrió con Jordi Alba, que falló en el 1-0 de Origi. La goleada de Anfield de alguna forma hizo justicia a lo que ha sido toda la eliminatoria, porque no olvidemos que en el Camp Npu, el Liverpool fue también mejor que el Barça que tuvo en Messi a su salvador. En la Ciudad Condal,como ha ocurrido en el partido de vuelta, el equipo inglés fue el dominador del juego y de la pelota. Así como de ese algo más que se llama alma, y de eso los “reds” andan sobrados. El Barça tuvo ocasiones en el primer tiempo a las que respondió el buen guardameta Allison con firmeza, pero poco a poco se fue diluyendo ante el empuje del espectacular Liverpool, que pese a las bajas de sus dos figuras Salah y Firmino, supo poner verticalidad y ritmo al juego insulso de un Barcelona que abusaba de una horizontalidad absurda. A falta de las dos figuras del Liverpool, los héroes fueron dos suplentes Wijnaldum y Origi, los autores de los cuatro goles para mayor gloria de “los rojos”, que tuvieron en la otra estrella, Mané, el foco que les hizo brillar en su gran noche europea. Si en Roma se habló de un exceso de confianza, en esta ocasión no se puede hablar de lo mismo porque ya estaban advertidos por el precedente. Esta vez, es algo aún peor, ha sido por impotencia y por el rendimiento de algunos futbolistas que no han estado a la altura, como Coutinho y alguno más. También Valverde sale dañado de semejante catástrofe. Si lo de Roma fue una debacle, lo de Anfield es un ridículo histórico. El Barça no encuentra en Europa la felicidad que tienen en el fútbol español. Fuera del Camp Nou no encuentra el punto a esos partidos donde se exige ese algo más que le falta al club azulgrana en tierras europeas. La derrota fue clara, rotunda y sin paliativos. El Barcelona se hundió de forma estrepitosa ante un Liverpool que a falta de dos de sus figuras, le puso pasión y actitud, algo de lo que carecieron los azulgranas. Un ejemplo lo tenemos en el cuarto gol, que fue de chirigota, indigno de un equipo como el Barça que estaba con la empanada a cuestas. Con 3-0 en el marcador, y la eliminatoria igualada lo menos que se supone a los jugadores es tensión y concentración, pues de eso carecieron los azulgranas. Arnold, en un saque de esquina vio solo a Origi a quien dio un magnífico pase para que marcase el 4-0, que a la postre eliminó al Barcelona. Mientras tanto que hacían los jugadores de Valverde? miraban a todos los lados, menos a la pelota. Increíble!! El equipo de Klopp, es justo vencedor. Por cierto , el técnico alemán un entrenador magnífico, sabe combinar como nadie las dos cosas que de verdad importan en el fútbol : el juego y las emociones. En eso no hay quien le gane al Liverpool, actualmente. Por lo que se refiere al Barcelona, esta dura derrota va a tener consecuencias a corto plazo. Son ya muchos años cayendo en Europa,y en los dos últimos, de forma humillante. El Barcelona de Messi, fracasó de nuevo en Europa.


BENZEMA, EL MEJOR EN ESTE MADRID EN DEMOLICIÓN

¿Quién iba a decir, hace pocas fechas que en este moribundo Real Madrid, Karim Benzema sería el ejemplo a seguir en los últimos partidos y en la peor temporada que se recuerda del equipo blanco? Seguramente que casi nadie.   El delantero francés es el único que ha tirado del carro en este nefasto curso del Madrid. Contra el Athletic, que venía dispuesto, a a asaltar el Bernabéu, volvió a dar otro ejercicio de profesionalidad y buen hacer, marcando los tres tantos con los que el Real Madrid venció al equipo vasco. Con los tres goles al Athletic, son ya ocho partidos consecutivos los que Benzema lleva marcando para su equipo. El único que ha visto puerta de este seco Madrid que ha alzado hasta los altares al delantero francés, que lleva 21 tantos en la liga y 30 en su totalidad, durante toda la temporada. Cifra nada despreciable para un delantero al que se le acusa de no tener gol. Los que le acusan de no ser un delantero con gol, se agarran a que la buena racha le ha venido cuando el equipo ya no se juega nada más que pelear por la segunda plaza. Sea como fuere, lo que no se puede negar es Karim Benzema es el mejor en este tramo fantasma de un Madrid en demolición. Los tres goles ante el Athletic, unido a sus goles anteriores, es la forma de pedir su reválida como “nueve”. En cuanto al partido en sí, contrariamente a lo sucedido en los últimos partidos, los blancos tuvieron más raza que fútbol. Durante el primer periodo igualó en intensidad a un Athletic que llegó dispuesto a todo al feudo madridista. Salió a por todas con fuerza y mucha actitud. El Madrid no se echó atrás aunque el juego fue poco vistoso y carente de profundidad. Los problemas de juego siguen existiendo, aunque en el segundo periodo el Madrid de Zidane mejoró en todos los aspectos. Se echó hacia adelante con mejor aportación de todo el equipo. Kroos y Modric tuvieron más clarividencia; en defensa Varane y Vallejo, que fue titular y estuvo a un buen nivel, le cerraron la puesta a Williams y Muniaín; Asensio se adueño de la banda izquierda y Benzema fue el que abrió la lata con un buen cabezazo a pase del propio Asensio, para marcar el 1-0. Algo que repetiría en el segundo y tercero. El 2-0 fue tro tanto de cabeza al aprovechar una salida en falso de Herrerin en un saque de esquina; y el tercero en una jugada confusa, que de nuevo tuvo como fatal protagonista al guardameta del Athletic, se aprovechó para hacer el 3-o definitivo, en otra tarde redonda del delantero francés. Como decíamos, Benzema ha marcado los últimos ocho goles del equipo. Un dato que habla muy a las claras del buen hacer y del amor propio que pone el galo en un final de temporada donde el club demanda terminar con la la mayor dignidad posible. Benzema, es uno de los fijos en la lista de altas de Zidane para la próxima temporada. Algo de lo que no puede hablar Gareth Bale que de nuevo comenzó en el banquillo y cuando salió en el último tramo del partido, fue silbado por el respetable a lo que el respondió alzando las manos. Está sentenciado, y él lo sabe. El Bernabéu lo señala como uno de los responsables de la pésima temporada del equipo blanco, fuera de la lucha por los títulos. La reconstrucción va a comenzar prescindiendo de Bale y muy posiblemente de Isco, también suplente contra el Athletic. Ambos jugadores,llevan dos partidos seguidos sin entrar en el once inicial. Señal de que Zidane les está diciendo con hechos que son jugadores prescindibles, sobre todo el galés Zidane prefirió jugar con Lucas Vázquez y Marco Asensio en las bandas contra el Athletic. Entendió que era un partido para jugadores de más colmillo y coraje. Era una tarde para correr de principio a fin, de bregar y de hacerlo con mucha intensidad. Eso fue lo que exigió el Athletic que desde el inicio fue al cuerpo a cuerpo contra el Madrid, que no se arrugó en esa pelea sin cuartel que le propuso el equipo vasco que lucha por entrar en Europa. Aunque a decir verdad, este Athletic que llegaba lanzado en su búsqueda por entrar en las competiciones europeas, descarriló en el Bernabéu con un juego muy plano. Los madridistas, en el segundo periodo, respondieron al tirón de orejas que le dio Zidane en el vestuario y le echaron más coraje que en el primer periodo, que no fue poco. A ese planteamiento lleno de actitud de todo el Madrid, fue una vez más Benzema quien sacó las castañas del fuego a Zidane con sus tres goles. Esos goles llegaron todos en la segunda parte donde el francés dio todo un recital, culminando el buen juego del Madrid, que si en la primera parte no tiró ni una sola vez a puerta, en la reanudación ya fue otro cantar, con un equipo más competitivo y más rabioso, y donde se vio una bronca entre Lucas Vázquez y Casemiro por no ir a un balón. Un claro ejemplo de la etapa de incertidumbre que vive el Real Madrid en esta fase final de su funesta temporada. Ya queda menos para que acabe una temporada que al Madrid se le está haciendo eterna. Y lo hacen,caminando hacia ese futuro enganchados a Benzema ¿Quién lo iba a decir?


LA FALTA DE ORGULLO EN EL MADRID NO SE PERDONA 

Todos sabemos que debe resultar muy complicado jugar sin objetivos, pero en un equipo como el Madrid y en cualquier otro que se precie, no se perdona una actitud vergonzosa y mucho menos, falta de orgullo.   Pues eso fue,  precisamente,orgullo y vergüenza, lo que le faltó al Real Madrid durante el primer tiempo en su enfrentamiento contra el Eibar en el Bernabéu, que registró una de las entradas más pobres de la temperada. Por esta circunstancia la afición estalló en pitos después de un primer tiempo desastroso ante el Eibar que sin hacer nada del otro mundo, dominó a los madridistas en todas las facetas. De ahí que se fuese al descanso con ventaja en el marcador (0-1), gol de Cardona en el minuto 38. El público, con razón, reaccionó alborotado y con repulsa hacia un equipo que sabemos está pasando una auténtica travesía en el desierto, pero que tiene y debe terminar la temporada con la dignidad que le exige la historia de un equipo que ha sido un ejemplo de orgullo y de vergüenza. Algo de lo que carecen mucho de sus actuales jugadores. Zidane, todo calma y tranquilidad, en el descanso les leyó la cartilla por la poca actitud que estaban mostrando la mayoría de sus jugadores que rayaba en la apatía total. Clamó para que sacasen a relucir su orgullo y dignidad como jugadores de fútbol. Después del infame primer tiempo donde el Eibar se fue al descanso con ventaja, la bronca de Zidane surtió efecto de forma inmediata, pero apuntó en su cuaderno malas notas para algunos jugadores en su particular casting. El caso es que en el segundo periodo, el Madrid fue más voluntarioso y enérgico y llegó la reacción que tuvo un nombre propio, Karin Benzema. ¿Quien lo iba a decir? Benzema a quien muchas veces hemos acusado de indolente, es el que está sacando las castañas del fuego de su equipo en este Víacrucis particular que está viviendo el Real Madrid. Un doblete del francés permitió a los de Zidane remontar el partido que terminó ganando por 2-1. Benzema fue la luz de su equipo frente a muchas sombras de sus compañeros. Es el goleador en los últimos encuentros, y quien de alguna forma está sosteniendo a un conjunto que va más a la deriva que a otra cosa. Al delantero francés, que marcó los dos tantos de cabeza, como mandan los cánones de un delantero centro, como primer espada de Zidane, le correspondió rebelarse ante el triste panorama que amenazaba en auténtica tormenta. El dio la vuelta al marcador,pudo hasta golear porque tiró un balón al palo y hasta falló otro a puerta vacía. Karim Benzema, junto al buen segundo tiempo de Asensio, fueron los únicos notables por parte de los blancos. Los demás estuvieron en el lado oscuro,como Bale que fue muy pitado casi desde el inicio del partido. El galés parece perdido para la causa. Isco, que jugó de titular, tampoco sobresalió, es como si estuviese haciendo la pretemporada. No extrañó la ausencia en el once titular de Kroos, porque llevaba unos partidos para echarle a los leones. Jugó de titular Valverde, que cumplió, sin más. El que está fuera de órbita, no sé si porque se quiere marchar o qué, es Varane el más ineficaz de toda la defensa blanca que dicho de paso, está a un bajo nivel, como todo el equipo. El caso es que el Madrid salvó los muebles gracias a Benzema, que se ha erigido en el baluarte de este depreciado equipo blanco que aunque ya no tenga objetivos a la vista, tiene el deber y la obligación de dejar la imagen del club en el lugar que le corresponde. El orgullo está por encima de todo. Aunque,tristemente, lo mejor que se puede decir de este Real Madrid es que ya queda un partido menos.  


ZIDANE CHOCA CON LA CRUDA REALIDAD

Zinedine Zidane,sufrió su primera derrota (2-1) frente al Valencia,en Mestalla en su segunda etapa como entrenador del Real Madrid. Al tercer partido se acabó el efecto Zidane. El Madrid volvió a sus viejos defectos que le han amargado en lo que va de temporada. De repente,tras dos partidos con victoria, Zizou chocó con la cruda realidad, esa que le hizo desistir de seguir entrenando al Madrid porque veía un futuro muy negro si seguía con los mismos jugadores que le habían dado tres Champions consecutivas.  Tenía que tomar duras decisiones y prefirió abandonar antes que decirle a algunos jugadores que tanto le habían dado, que no podrían continuar porque su ciclo había tocado a su fin. Ante la llamada desesperada de Florentino Pérez, Zidane decidió subirse al carro porque entendió que tenía una deuda pendiente con el Madrid. Y llega para tratar de terminar lo mejor posible lo que resta de temporada(8 partidos de liga), y sobre todo para después hacer una profunda revolución en la plantilla. Florentino le ha dado plenos poderes. Por lo visto frente al Valencia, que le ganó por las bravas a un triste y abúlico Real Madrid, el equipo necesita una profunda e importante limpia de jugadores. El técnico francés se resiste a hablar de limpia, pero en Mestalla vio la cruda realidad: No tiene equipo. Con buen criterio Zidane echó mano en Valencia de sus hombres de confianza,casi todos titulares, menos Bale e Isco que se quedaron en el banquillo, lo que no deja de ser muy sintomático. Comenzaron en plan dominador, pero ese dominio era estéril, mucho toque pero muy poca o nula profundidad. Jugaban andando sin energía y sin ninguna decisión.   El centro del campo madridista con Kroos, Modric y Casemiro manejaron los primeros minutos, pero la pelota pasaba más por los pies de Sergio Ramos que por los de Asensio y Lucas Vázquez que eran los extremos. Este viciado y viejo Real Madrid tocaba y tocaba pero sin ningún fuste y sin gracia alguna. No inquietaron al firme Valencia que les ganó en todos los ámbitos del fútbol, sobre todo en velocidad,energía e intensidad. Unos corrían , ese era el Valencia; mientras el otro, el Madrid, caminaba. Uno era todo entusiasmo; y el otro estaba preso de una abulia desesperante. A este Madrid no le responden ni la cabeza ni las piernas. Es un equipo triste, espeso, lento en la circulación del balón, sin chispa y hasta desmoralizado. No asusta a nadie, y sigue con esa carencia de gol que le ha condenado en esta temporada. En este partido Valencia-Real Madrid quedó a la vista los distintos destinos de uno y otro equipo. Los de Marcelino, con 17 partidos consecutivos sin perder;a un punto de entrar en la Champions,en la final de la copa del Rey y en cuartos de final de la Europa Ligue. Los de Zidane, sin nada que llevarse a la boca: eliminados de la Champions y de la copa; y desahuciados de la liga hace ya unas jornadas; solo les espera un negro futuro y pendientes de las decisiones del entrenador y de la plana mayor para conformar con nuevo equipo donde habrá muchas novedades. En Mestalla asistimos al desplome de un equipo triunfador y de unos jugadores que tocan a sí fin en su trayectoria madridista. Bale e Isco, suplentes ante el Valencia, me da la sensación que están con los dos píes fuera. Kroos, cada vez está más indolente, su apatía en el primer gol de Guedes fue sonrojante. Casemiro parece más un caballo percherón que un jugador de fútbol. Modric anda muy justo de fuerzas. Marcelo ya no es lo que era. Keylor tampoco es el que era, falló en el despeje que posteriormente facilitaría el remate de Guedes en el 1-0,aunque a decir verdad falló toda la defensa blanca. Otro que no ha cogido la onda es Asensio, que sigue perdido.   Así las cosas se explica la derrota frente al Valencia por ese 2-1. Guedes y Garay fueron los autores del justo y corto resultado conseguido por el Valencia que tuvo en Parejo (Ex madridista) a su mejor jugador. En el último instante marcó Benzema de cabeza. El francés junto a Odriozola fue lo único salvable en otra noche aciaga del Real Madrid, que volvió a naufragar. Zidane, asiste a este naufragio viendo y oteando una revolución que se hace necesaria. Después de comprobar en Valencia la cruda realidad de un equipo a la deriva, ahora le toca ser frío y calculador . Tiene que tomar decisiones importantes con jugadores que han tocado fondo y que, me temo, ya no son recuperables.


ZIDANE ESTÁ PASANDO REVISTA

De milagro ganó el Real Madrid a un buen Huesca (3-2) en un partido mal jugado por los blancos y muy reñido por un equipo oscense que a punto estuvo de sacarle los colores a los de Zidane. Benzema fue quien rescató a su equipo del bochorno que hubiese significado un tropiezo ante el último clasificado en primera división. La liga se le va hacer muy larga a un Madrid más atento a la pasarela de fichajes que al día a día de lo que resta de temporada. El técnico francés está examinando a los jugadores.   Si el Real Madrid ganó fue en gran parte al talento futbolístico de Benzema, el hombre clave que participó en los tres tantos de los suyos. El francés fue el autor del gol del triunfo en el minuto 89, cuando se masticaba la igualada en un Santiago Bernabéu que apenas llegó a los 50.000 espectadores. Fue todo un golazo que colocó por toda la escuadra de forma primorosa sin que el buen guardameta Santamaría pudiese hacer nada para detenerlo. Era un gol que valía tres puntos, en ese camino sin objetivos que le queda al Real Madrid hasta finalizar esta liga, que tiró hace ya tiempo. Sin nada que llevarse ya a la boca, Zidane busca atractivos en las alineaciones. El técnico francés confeccionó un menú cargado de novedades. La primera novedad estuvo en la portería donde situó a su hijo Luca, a quien no se le puede calificar porque en los dos goles del Huesca poco o nada pudo hacer. De todas formas me parece muy osado hacerle jugar de titular estando en perfectas condiciones Keylor Navas. Pero ya se sabe, ahora más que nunca Zidane, tiene gula para hacer lo que le de la gana. No sé si está bien o mal, pero sin nada en juego, Zizou optó por hacer una pequeña revolución en el once titular con varios de los jugadores postergados por Solari que salieron a la palestra, como Brahim,Marcelo e Isco. Junto a estos proscritos por el anterior técnico, también salieron Marcos Llorente, Ceballos y Nacho, dejando fuera del equipo a Casemiro; y fuera de la convocatoria a Varane, Kroos y Modric, que venían de jugar con sus selecciones. Por lo que se ve, en esta etapa de transición, Zidane quiere pasar revista a todos los jugadores. Está haciendo como una especie de casting para después tomar decisiones para lo que se adivina una auténtica revolución del Real Madrid de la próxima temporada. Por lo que hemos ante el Huesca, así lo están entendiendo muchos de esos jugadores, porque cada uno hacia la guerra por su cuenta. No era un equipo coral, sino un ejercicio de individualidades que no llegaba a ninguna parte. Ahí se perdieron Isco, pobre el partido suyo; y Caballos. El centro del campo blanco era un despropósito, con Isco muy retrasado y Marcos Llorente en la posición donde tenía que estar el malagueño. Ceballos estaba también fuera de sitio. Sin centro del campo, el Huesca, el valiente Huesca maniobró con soltura y llegaba con peligro. A los cuatro minutos , el habilidoso delantero Hernández, marcaba el 0-1, tras fiasco de Nacho a quien le ganó claramente la partida Ávila que centró con soltura para que el Cucho Hernández marcase a placer. El Madrid, más que reaccionar lo que hizo fue jugar de forma alocada casi rayando en lo caótico. No se jugaba en equipo por lo que no existía ninguna profundidad. El empate llegó en una jugada aislada que tuvo como protagonistas a Benzema y Brahim, que lograron engarzar una buena combinación que culminó Isco para empatar. El chaval, Brahim, no estuvo mal, se le ve con chispa y con ganas de agradar. El ex jugador del City, pasó la prueba con aprobado. Algo que no lograron Isco, Marcelo y Nacho. Ceballos se libró por ser el autor del 2-1, tras centro de Bale, lo único bueno que hizo toda la noche, y cesión impecable de cabeza de Benzema.   Todo esto ocurrió ya en La segunda parte donde el Madrid jugó algo mejor. Zidane, rectificó retrasando a Marcos Llorente para que sacase el balón y adelantó en su posición a Isco, que desgraciadamente sigue en baja forma. Al igual que Marcelo, a quien le cuesta horrores subir y bajar, dejando muchos huecos. Nada nuevo bajo el sol. En un centro al área en el minuto 74, mal defendido por la retaguardia madridista, llegó el gol del empate obra de Etxeita, que remató de cabeza. El partido del Madrid fue malo, poco vistoso frente a un Huesca que no demostró ser el último clasificado, más bien todo lo contrario. Jugó con valentía y sin complejos agobiando a los blancos que tuvieron grandes lagunas defensivas. Los oscenses, animados por mas de 2000 de sus seguidores,en muchas fases del partido, fueron superiores a los de Zidane. Si el fútbol fuese justo, tendrían que haberse llevado un punto del Santiago Bernabéu. El Real Madrid salvó los muebles gracias al golazo de Benzema en el último instante, que impidió que el Huesca se llevase el premio del empate ante el Real Madrid B. El delantero francés fue el más clarividente de todos, y fue de los pocos que no le falló a Zidane quien tomó buena nota de su primer examen a la plantilla.


CON ZIDANE LLEGÓ EL REVULSIVO ANÍMICO 

   Llegó Zidane, en su segunda etapa, y el Real Madrid volvió a ganar en el Bernabéu donde llevaba cuatro partidos sin lograr la victoria. Derrotó al Celta por 2-0 en un partido que tuvo fases de intrascendencia, como en el primer tiempo donde el aburrimiento fue la constante.    Luego en el segundo periodo, el Madrid de Zidane se entonó y mejoró su versión con buenos detalles de los proscritos de Solari, como fueron Isco y Bale, autores de los dos goles blancos. Isco, a quien Zidane quiere recuperar para la causa abrió la cuenta tras buena jugada entre Asensio, Marcelo y Benzema que remató el malagueño al fondo de la portería. El otro olvidado Bale, más por sus lesiones que por otra cosa, cerró la cuenta con un buen tanto que contó con la colaboración de Marcelo, otro de los recuperados por Zidane, que contó con la vieja guardia en su regreso Volvieron al once titular jugadores que no habían contado con la confianza de Solari,como Keylor Navas, Marcelo, Isco,Asensio o Bale, y que respondieron a la confianza de Zidane con buenas prestaciones y siendo en algunos casos decisivos para la suerte del partido, como lo fue Keylor Navas, quien como si nada hubiese pasado en estos meses, realizó una gran parada en el primer tiempo a un cabezazo del delantero celtiña Maxi Gómez que se cantaba como gol. La derrota del Celta, le sigue sumiendo en puestos de descenso. Apenas ofreció resistencia en su visita a Chamartin.   Por lo que se refiere al Madrid, después de tantas amarguras parece que con Zidane, vuelve la luz. No es que jugase bien, simplemente ganó que es de los que se trata tras la tormenta por la que ha pasado.   Con la llegada del técnico francés al Real Madrid a Florentino Pérez le ha venido Dios a ver . Cuando todas las escopetas le apuntaban al presidente como el gran responsable de la crisis (lo era y lo sigue siendo), se sacó de la chistera el conejo de Zidane, que le ha salvado de una situación extrema. Hay que reconocer que ha sido una jugada maestra y que Zinedine le ha salvado de una más que probable dimisión. Le tendrá que estar eternamente agradecido al francés, que vuelve como si nada hubiese ocurrido. Era la mejor solución.  Zidane se cargó de un plumazo la etapa de Solari y concedió una amnistía a aquellos futbolistas que no le servían al anterior entrenador. La decisión de Zizou, con plenos poderes –porque para eso le ha hecho un enorme favor a Florentino regresando en tiempos de crisis deportiva– es recuperar y dar cariños a los los marginados. Y por lo que se ha visto durante el partido contra el Celta, estos le han respondido: Isco y Bale con sus goles; Marcelo con mejores prestaciones; Navas con su seguridad; y Asensio con más implicación y con buenos detalles.      Los descartes de Solari volvieron a estar presentes con Zidane.Han vuelto a renacer. De todas formas Isco y Marcelo necesitarán más tiempo para ponerse en forma. Bale y Asensio, en cambio, estuvieron más acertados dando profundidad al equipo tras el descanso. A Bale se le vio muy motivado y entonado e incluso ayudó en las labores defensivas a Marcelo. Pero la recuperación más significativa fue la de Asensio, muy presente en la actividad ofensiva de los blancos.   Del Celta, sin Aspas no hubo noticias y sigue metido en zona de descenso. Antes de que llegaran los dos goles del Madrid, el VAR anuló un gol de Modric por fuera de juego posicional de Varane.    En el Real Madrid, tras la tormenta vivida llegó la luz que proyecta Zidane, quien se reencontró con la vieja guardia.Su vuelta, de momento, fue más un revulsivo anímico que futbolístico. El destino sigue queriendo a Zizou, que consiguió una terapéutica victoria que sirve para cerrar las primeras heridas.    


EL  MADRID SIGUE DEPRIMIDO

     El Real Madrid, a pesar de la Victoria (1-4) frente al Valladolid sigue deprimido como evidenció durante casi todo el partido y especialmente en los primeros 30 minutos donde los de Pucela le dieron un buen meneo. En ese tiempo Odriozola cometió un claro penalti que falló Alcaraz, y el VAR anuló dos goles al Valladolid por fuera de juego. Esa fue la suerte que tuvo el Madrid, que comenzó el encuentro de una forma horrorosa, perdido, sin ambición, despistado y muy desajustado.   Esa media hora indecente escenificó a la perfección el momento amargo que vive el Real Madrid que más que un equipo parece un alma en pena que deambula sin un destino y sin algo que les seduzca: quedar segundo en la clasificación, pero por encima de todo, asegurarse la Champions para la próxima temporada. Triste objetivo para un equipo como el Real Madrid.    Pero en el pecado lleva la penitencia. Este deprimido Real Madrid, sin ya nada que llevarse a la boca, que vimos en el José Zorrilla es la consecuencia del fracaso de Florentino Pérez, por la gestión de un campeón descompuesto por la espantosa planificación que llevó a cabo o mejor dicho que no hizo, porque empobreció al equipo, dejando ir a jugadores vitales, como Cristiano Ronaldo, y no fichando para contrarrestar lo que se fue.    La soberbia presidencial no le dejó ver el bosque que se le venía encima, solo tenía ojos para la faraónica obra del Santiago Bernabéu.    El caso es que de esos vientos…han venido estos lodos que han manchado la historia del Real Madrid que está viviendo uno de sus peores momentos, que uno recuerde.    Todo este malestar y mal ambiente en el equipo y en el seno del club, se transmite a los jugadores que les hace jugar atenazados y sin esa clarividencia tan necesaria para ver despejado el horizonte. Y así fue como comenzaron contra el Valladolid, desorientados y como ausentes. Era un equipo sacudido por el fuego interno y por las guerrillas abiertas en varios frentes.   Con tantos problemas y tanta crispación, el Madrid estuvo a la deriva durante la primera hora de partido donde tuvieron a todos los santos de cara. El Valladolid, tan inocente en las áreas y el VAR, le indultó. Ademas, como ya hemos mencionado, falló un penalti . Luego Anuar marcaría el 1-0 y a los tres minutos, Masip regaló a Varane el empate (1-1) El Real Madrid había sobrevivido a la meteórica primera parte del Valladolid, y después se repondría goleando y dándose un pequeño respiro.        El Valladolid tras el empate por el fallo de su guardameta, se vio de pronto en el purgatorio y acabó en los infiernos como pasó después. No obstante tuvo el arrojo de comenzar el segundo periodo con el ánimo como bandera y hasta tuvo un par de ocasiones para marcar.  La contundencia que le faltaba en la delantera la tuvo Óscar Plano en su área, haciendo penalti a Odriozola. Esa pena máxima fue un salvavidas para el Madrid. Benzema lo transformó en el 1-2. Después ,de nuevo el francés, sentenció el partido con un remate limpio a un saque de esquina. Con más espacios y con la desesperación pucelana, el colofón lo puso Modric en la mejor jugada del partido, que premiaba al futbolista con más honra y acierto en la crisis blanca, del que muchos deberían tomar ejemplo.   Solari pasó el trago metido en el banquillo más tiempo del habitual. Se ve fuera y se le vio muy parco en sus gestos y ademanes. Pero, el aún entrenador del Real Madrid, ha decido morir matando: Isco quedó fuera de la lista a pesar de las bajas de Bale,Lucas Vázquez, Mariano y Vinicius, e incluso el club le ha abierto expediente al malagueño, a instancias del técnico. No contento con eso, en sus declaraciones en vísperas del partido, dejó claro que si Isco no jugaba era porque no tiene una condición física óptima para competir.    Santiago Solari,ha demostrado personalidad, pero ha tomado decisiones demasiado duras y le ha faltado mano izquierda para solucionar los problemas que ha tenido con algunos jugadores. Solari apostó fuerte y perdió.     En estos tiempos tan difíciles del Madrid, la victoria frente al Valladolid algo le puede consolar. Pero, cuidado, la goleada es engañosa. El Madrid no puede presumir, porque se le sigue viendo síntomas de esa enfermedad llamada, depresión. Fue demasiado castigo para el Valladolid que se sitúa en una posición peligrosa en la tabla.    Esperemos que al menos este triunfo en Valladolid, sirva para ganar tiempo y que Florentino no tome decisiones precipitadas a la hora de tomar una decisión sobre el futuro entrenador, que no debe ser otro que Zinedine Zidane.   Desgraciadamente en el Real Madrid en todo lo que queda hasta final de temporada, se va hablar más de las guerras internas, de las peleas en el vestuario, del fuego cruzado entre entrenador y jugadores, del futuro técnico, de fichajes etc…, que de lo que suceda sobre el terreno de juego. Son los tiempos de este Madrid que necesita vivir el presente, mientras ya mira al futuro más inminente.            


LA CATÁSTROFE SE VEÍA VENIR EN EL MADRID 

Noche dura, muy dura en el Santiago Bernabéu que pone colofón a la semana tal vez más trágica y dramática en la historia del Real Madrid, que cayó estrepitosamente y de forma bochornosa ante el Ajax por 1-4, quedando fuera de la Champions Ligue.   El campeón cae en octavos, por primera vez desde el 2010, y lo hace marcado por los errores de planificación y la gestión de la plantilla. Solari no ha sabido manejar el vestuario porque su obligación era tener a todos los jugadores enchufados, sobre todo a los buenos, cosa que no ha hecho. Tres fichajes de la temporada estaban en la grada: Brahim,Mariano y Odriozola más Isco quien el técnico madridista tiene condenado al ostracismo, no sé si con justicia o no, pero su deber era recuperarlo para la causa y no ha sido así. En una semana, el Madrid ha caído eliminado de la copa por el Barcelona, que tres días después le volvió a ganar dejándole sin opciones en la liga; y el Ajax te humilla, golpeándole de forma clara y rotunda. Y todo en casa, con cuatro derrotas consecutivas. Todo lo malo que podía pasar le pasó al Real Madrid, que tuvo todo el guión en contra toda la noche. No solo por los dos palos de Varane y Bale, sino también por las lesiones musculares de Lucas Vázquez y Vinicius en el minuto 33 y 35, respectivamente. Ambos se retiraron llorando, como adivinando lo que les venía encima a sus compañeros. Pero la mala suerte no sirve de excusa, ni en la jugada que analizó el VAR por si el balón había salido o no fuera en el tercer gol del Ajax. La realidad es que el Madrid es un alma en pena que más que jugar deambula por el campo sin un plan establecido. La dinámica del equipo blanco es perdedora y además caricaturesca: los jugadores que más ganan no juegan, los que más corren se lesionan y lloran, los balones dan en la madera ante la desesperación del público, Sergio Ramos, el ausente por provocar una tarjeta amarilla, lo filma todo desde el palco como si nada pasase y el público más que enfadarse hasta se lo tomó con resignación. Una vez eliminado de la forma más lamentable posible en los octavos de final, debe comenzar una etapa de reflexión que puede afectar a jugadores y entrenador. A todos menos a quien decide, el presidente Florentino Pérez, que de forma cobarde está desaparecido, siendo como es el gran culpable de la planificación de la plantilla. Después de caer eliminado de la copa y sin opciones en la liga por su máximo rival, el Madrid se agarró a la Champions como un clavo ardiendo. Incluso se creó una atmósfera como si los madridistas estuvieran ante una remontada épica, cuando solo tenía que defender un resultado a su favor. Fuese por el escenario previo, el caso es que el equipo salió con una sobredosis de adrenalina y de emociones que le cegó y que no pudo digerir. Lo peleaba todo, con más corazón que cabeza, en el intento de marcar territorio ante un Ajax, joven, pero que se comportó como un equipo veterano, lleno de talento y de energía. Los holandeses, sin nada que perder, jugaron con un atrevimiento y osadía que dejó tocado al desbordado Real Madrid. Querían hacer historia en un escenario como el Bernabéu, y la han hecho marcándose un formidable partido que desnudó las carencias de un equipo roto, como es el Madrid. Fue un baño de realidad para los blancos ante el apasionado y brillante Ajax que le dio todo un repaso de fútbol. El equipo holandés, que busca más la gloria que el dinero, comenzó dubitativo ante el impulsivo Madrid que jugaba como un pollo sin cabeza, tiempo en el que Varane cabeceó al palo. Pero prácticamente, la primera vez que pisó el área marcó el 0-1. Kroos en la línea de su mal momento, tuvo un error infantil, la defensa no replegó y Tadic, un gran jugador,el mejor del Ajax, aprovechó para progresar y ceder a Zyech para marcar. La acción señaló la debilidad de la defensa blanca y un peligro la del jugador serbio Tadic, que se cubrió de gloria en Chamartin, siempre tomando muy buenas decisiones, incluso con acciones de lujo, como una ruleta camino del segundo gol que marcó otro buen jugador, el brasileño Neres, que fue un vendaval por donde quiera que iba. Lo mejor del serbio, sin embargo, estaba por llegar. Sería la sentencia definitiva, un lanzamiento potente y colocado después de una jugada coral, ya en el segundo tiempo. La acción empezó con polémica, en un balón que pudo salir del terreno de juego, pero que ni siquiera el VAR fue capaz de clarificar. Eso fue lo de menos, la derrota del Madrid no ofrece excusas. Asensio que salió por el lesionado Lucas Vázquez puso el 1-3 con más de veinte minutos por delante, invocando el espíritu de las remontadas. Fue un espejismo, porque dos minutos después Shöne marcó un golazo de falta con la colaboración inestimable de Courtois, que falló de forma alarmante. Era un inapelable 1-4 que el público se lo tomó con más frustración que indignación. Nadie dio un paso hacia adelante en el Madrid, salvo Modric, el llanero solitario, que se las tuvo que ver con un magnífico jugador como es De Jong. El croata estuvo muy solo, porque Kroos, sigue jugando al trote y Casemiro ha dejado de barrer. Por ahí ante la fuerza y juventud del Ajax comenzó el recital holandés que dejó en evidencia a este Madrid que ha sufrido el mayor fracaso en muchísimo tiempo. Con el 1-4 en contra ha recibido la mayor goleada de su historia en la Copa de Europa. El Madrid ha perdido más que una eliminatoria de Champions, ha perdido la ilusión,y sobre todo la eficacia, que le ha llevado a la inseguridad casi total. La responsabilidad no sólo está en los jugadores y en los entrenadores, está mucho más arriba, en lo más alto, en el palco. ¿Verdad Florentino? Restan tres meses largos de competición que serán un calvario para los futbolistas, la afición y la institución. Una docena de partidos de liga sin más objetivo que atar un puesto de Champions. Son las consecuencias del gran error de cálculo en el año I después de Cristiano Ronaldo. El Madrid finaliza su semana horrible con un descalabro total. Ya lo ha dicho Carvajal: “Ha sido una temporada de mierda”. Pues, eso.


RABIA,IMPOTENCIA Y VERGÜENZA 

Rabia, impotencia y vergüenza . Eso es lo que siente la afición madridista después de las dos derrotas consecutivas a manos de su gran rival, el Barcelona, que le dejó fuera de la copa el pasado miércoles; y este sábado le dejó sin opciones en la liga. Rabia, porque en dos partidos en tu estadio, el Barça, el enemigo acérrimo tuyo te ha ganado sin apenas esfuerzo y se ha regodeado haciéndose fotos muy explícitas en el vestuario del Bernabéu. Impotencia, porque el Madrid ha sido incapaz de marcar un solo gol en los dos enfrentamientos en su propio estadio. En copa, jugando bien y teniendo hasta seis oportunidades no vio puerta en ocasiones meridianas; y en liga porque ni si quiera llegó a crear peligro. Y todo eso, frente a un Barcelona menor, pero que en todo momento obedeció a un sistema de juego que conoce de memoria. El Real Madrid en cambio, dejó sus buenas vibraciones coperas donde mereció mejor suerte, para naufragar en la liga ante este Barcelona que sin alardes sabía a lo que jugaba, cosa que no hizo el Madrid de Solari, que estuvo perdido y sin rumbo, haciendo gala de una impotencia que parece se ha instalado en el Santiago Bernabéu. Los socios de del Madrid sienten vergüenza de su actual equipo, por las pocas prestaciones que ofrecen algunos jugadores como Bale, que definitivamente ni está ni se le espera. Bale lleva seis temporadas sin estar. Sigue siendo un forastero o bulto sospechoso, como ustedes deseen. Kroos, como bien dice Schuster es un tractor diesel, más lento que el caballo del malo., sin ninguna actitud y jugando al trote. Casemiro, está en su peor versión. Isco, salió para nada y encima se permitió el lujo de reírse jocosamente con Messi, con la derrota por bandera. Imperdonable su actitud. Por último, Benzema que ha vuelto a las andadas, es decir ausente en todos los sentidos. Así, es imposible. Pero el verdadero culpable es Florentino Pérez, el presidente que solo piensa en su nuevo estadio. Lleva tres temporadas sin hacer fichajes de enjundia, sin tomar medidas y debilitando al equipo en el aspecto deportivo. Pero curiosamente nadie le quiere señalar. Esos palmeros que están en los medios de comunicación (prensa,radio y TV) callan por servidumbre y desvían la atención en otros asuntos. Esta plantilla debería haber comenzado su rehabilitación hace dos años, pero en vez de eso y tras ganar las dos ultimas Champions Ligue, se siguió confiando en jugadores que ya habían cumplido su ciclo. No se tomaron medidas, y se ficharon jugadores que todavía están por destetar. En un futuro, caso Vinicius, pueden ser muy buenos, pero todavía les falta ese gen competitivo. La masa social madridista, ante la ceguera de los medios de comunicación, ya clama al cielo contra Florentino Pérez, quien además de presidente es el director deportivo, el que decidle los fichajes. De finanzas, sabe mucho, pero de fútbol poco. Y se está notando. Vendió a cincuenta goles por temporada, y no compró a nadie que al menos hiciese 30. Debilitó al Real Madrid que está perdido en la impotencia. Por no hablar de sus decisiones: Lopeteguí y ahora Solari. En apenas tres días, el Madrid se queda fuera de la copa del Rey y sin opciones en la liga; y lo hace a manos de su rival de siempre, el Barcelona que le ha ajusticiado de una forma cruel, con dos victorias consecutivas en Chamartín (0-1) en el último partido. El Barça,juega en el Bernabéu como en su casa, gana de todas las maneras posibles y se reconoce como nadie. Tanto, que ya domina a su rival en los clásicos (96-95). Si en copa, el Madrid fue rutilante sometiendo en juego al Barça, en esta ocasión en liga, el equipo de Solari estaba fundido mostrando signos de decadencia y con su característica escasez de gol. En los dos partidos contra los azulgranas han sido incapaces de hacer un solo gol. Lo dijo el miércoles Solari; y lo volvió a recalcar esta vez Sergio Ramos: “Sin gol, se te van las cosas”. En esta ocasión el Madrid ni siquiera hizo méritos para el gol, a merced desde el principio por un Barcelona mas solvente que el pasado miércoles, con Arthur y Piqué en plan magistral. Sin hacer nada del otro mundo ganó al Real Madrid en una semana histórica para los barcelonistas. Todo lo contrario que para los madridistas que están viviendo su semana más tormentosa, a la espera de lo que suceda el próximo martes en la Champions, contra el Ajax. El Bernabéu,con el equipo a la deriva, explotó contra Florentino Pérez al que pidieron su dimisión. Gritaron ¡fuera Bale! Y que ¡vuelva Mourinho! Quien, por cierto, se está dejando querer. Si por una desgraciada posibilidad, el Madrid fuese eliminado de la Champions por el Ajax, no lo duden, Mourinho volvería al Real Madrid,si es que ya no lo está haciendo.  


SIN GOL,NO HAY GLORIA 

El fútbol no ha sido justo con el Real Madrid, en el partido de vuelta de las semifinales de copa que se ha disputado en el Santiago Bernabéu y que terminó con triunfo del Barcelona por (0-3) 1-4 en el cómputo total de la eliminatoria.   Un resultado que por juego, ocasiones e intensidad no mereció el Madrid que fue mejor que un Barcelona un tanto mustio. No ganó el Real Madrid, porque le falta un goleador nato, un matador del área que no tienen desde que se fue Cristiano Ronaldo. Algo que sí tiene el Barcelona con Luis Suárez, quien intervino en las tres jugadas que finalizaron en gol. Hizo dos tantos, y de alguna forma intervino en el autogol de Varane, que era el 0-2 y que ya ponía la eliminatoria en franquicia para el Barça. El 0-3, fue de penalti claro que le hizo Casemiro al uruguayo, y que se permitió el lujo de marcar a lo Panenka. El Madrid puso el juego, el dinamismo, la presión y hasta la pasión, pero el Barcelona puso el gol, lo esencial en el fútbol. Los de Valverde tiraron dos veces a puerta y marcaron tres goles. Al Madrid, le faltó contundencia, y encima enfrente tuvo a Ter Stegen que realizó tres intervenciones que se cantaban como gol. Si el Real Madrid hubiese contado con Cristiano Ronaldo o algún otro matador del área,el partido no lo hubiese perdido. Pero como resulta que Florentino Pérez solo está pendiente de la remodelación del Bernabéu que va a costar 570 millones de euros, tiene que escatimar de otro lado. No solo vendió a su máximo goleador y a la estrella del equipo, sino que no fichó a nadie de renombre, debilitando al equipo hasta límites insospechados, como se está comprobando. No había dinero para pagarle algo más a Cristiano o traer a otra estrella, pero sí para una obra faraónica de un estadio que ya de por sí es una maravilla. El caso es que el Madrid perdió por su falta de gol, un mal endémico esta temporada donde solo lleva marcadores 45 goles, por 63 de su rival, el Barcelona, que si tuvo la contundencia que le faltó a los madridistas que gozaron de varias ocasiones para haber abierto el marcador, e incluso dejar sentenciada la eliminatoria. El partido comenzó con el miedo por bandera en los dos equipos. El cálculo estaba más justificado en el caso de quien tenía algo que conservar, dada la mínima ventaja que suponía para los locales el 1-1 de la ida, pero, en cambio, fue el Madrid el que rompió el tedio porque a Vinicius únicamente le vale ser valiente. Acierte o falle, mira siempre al frente. Acierte o falle, compromete al adversario. Acierte o falle, provoca la expectativa de que algo va a pasar. Y así fue lo que sucedió que las tres ocasiones clarísimas que tuvieron los blancos en el primer periodo llegaron por su banda. En dos marró el brasileño, y en otra pasó a Benzema quien tiró al cuerpo de Ter Stegen, que fue junto a Dembelé, el mejor del bando azulgrana. Si, porque Messi no compareció, no sabemos si es que se guardó para el sábado o porque Casemiro le sujetó bien. El caso es que el Madrid salió con más mordiente, con más rabia que un Barcelona lento hasta decir basta. A los de Solari lo único que les faltaba era el gol. En el segundo periodo, siguió la misma pauta que en el primero. El Madrid salió en tromba, pero seguía sin ver puerta con Vinicius revolucionando el juego y llegando una y otra vez, muy bien apoyando por un magnífico Reguilón (se han hecho dueños de la banda izquierda). Así transcurría el partido cuando, uno de los grandes destacados, Dembelé, otro atrevido y magnífico jugador, se le fue a Carvajal centró y en la primera pelota que tocó Luis Suárez, llegaba el 0-1. El Madrid, no se vino abajo, fue una constante furia atacante que pudo y debió empatar porque en una gran jugada de Vinicius que dejó atrás a Piqué y a Lenglet, pudo conseguir la igualada, pero en última instancia su remate lo rechazó Jordi Alba. Si finaliza esa jugada, el estadio se hubiese venido abajo. Luego, en otra jugada del brasileño, Ter Stegen sacó una gran mano a un remate de cabeza de Reguilón, que ya se cantaba como gol. Poco después llegaría el 0-2, que tuvo su origen en Dembelé y la desgracia de Varane que por impedir el remate de Luis Suárez, lo introdujo en su propia portería. Ahí se acabó la aventura para el Real Madrid, que cayó con los pies en el suelo. Todas las ocasiones del Madrid, tuvieron un mismo protagonista, Vinicius, un río permanente de agua por su banda, pero que no termina de encauzar. Estamos ante un jugador increíble que llevó por el camino de la amargura a la defensa azulgrana. Lo único que le falta es la precisión y definir. Algo que irá corrigiendo poco a poco. Conviene recordar que con tan solo 18 años, se ha echado el equipo a la espalda y que está llamado a marcar una época en el Real Madrid. El Madrid no mereció perder, pero los goles son amores y no buenas razones. Sin gol, no hay gloria. Este es su gran problema de esta temporada. Eso, y la falta de compromiso de algunos veteranos que ya están escribiendo el epitafio de sus carreras. Que los mejores del partido por parte madridista hayan sido Vinicius y Reguilón, habla bien a las claras que algo falla. No obstante, nada se les puede reprochar a la entrega que han puesto contra un Barcelona menor, aunque ganó. Messi, no apareció. Solo Dembelé fue la luz que guió a los azulgranas a disputar su sexta final de copa consecutiva,junto a Ter Stegen con tres sobresalientes intervenciones.. El Barcelona jugará la final del próximo 25 de Mayo en Sevilla, dejando al Madrid fuera de la final de copa, que parecía el título más asequible en una temporada que apunta a ser de transición. Primer gran disgusto para el equipo blanco en lo que va de ejercicio y con la amenaza quedarse fuera de forma definitiva de la liga, si el sábado  en el Bernabéu recibe otra derrota frente a su gran rival, el Barcelona.


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