Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

La Liga

QUEDA DECLARADO EL ESTADO DE OPTIMISMO

     Hay un dicho popular que dice: “Muerto el perro, se acabó la rabia”. Expresión que se puede aplicar a los últimos acontecimientos acaecidos en el Real Madrid con la despedida de Benítez.   Rafa no era del gusto de los caprichosos jugadores del Madrid y hasta que no le han echado no han parado. Desde el mismo momento que Benítez llegó al equipo blanco, sufrió el menosprecio de una gran parte del vestuario madridista que no lo consideraba el entrenador adecuado para dirigir sus designios y menos aún en sustitución de su adorado Ancelotti. No solo le menospreciaron sino que literalmente se cachondeaban de él en sus charlas tácticas, en sus correcciones a pie de entrenamiento. Le faltaban el respeto con risitas y dándose codazos por debajo cuando se dirigía a ellos. En ningún momento lo consideraron como entrenador del Real Madrid. Le hicieron la cama, jugaron a no jugar y forzaron a Florentino para que tomase la decisión de de echarlo. El querer es poder, y cuando no se quiere a un entrenador ya se sabe lo que pasa... Los jugadores son los que mandan y si encima su presidente les da más galones, pues sucede lo que está sucediendo en el Real Madrid: un club, con un presidente que tiene muy consentidos y malcriados a sus jugadores.   Fuera ya Benítez, se acabaron las caras largas, las tristezas, y los problemas. ¡Valientes sinvergüenzas son! Muerto el villano, llega el Rey Zidane o mejor dicho el mito Zizou, que con su sola presencia y con prácticamente un entrenamiento ha cambiado el panorama de un equipo antes hundido, por propia iniciativa, a otro que recuperó la felicidad. Con Zinedine Zidane al frente, el efecto ha sido inmediato. De buenas a primeras el equipo recuperó el ánimo, las ganas de jugar, se divirtieron e hicieron felices a sus seguidores que también se recuperaron de las viejas penurias de antaño. Curiosamente, en el primer partido que dirige Zidane, corrieron más, presionaron más y tuvieron más actitud que en todos los anteriores con Benítez. Lo que viene a demostrar que a Rafa le hicieron la cama. ¿Alguien tiene alguna duda? Un servidor, no. Con tan solo dos entrenamientos con el nuevo entrenador, no se puede cambiar demasiado en el juego y mucho menos en los mecanismos del mismo. Es evidente que con Benítez el ambiente estaba viciado y que era insostenible, más por culpa de los jugadores y de un buen sector de la prensa que tampoco comulgaba con el ya ex técnico madridista, que del propio Rafa, que tampoco se recicló y que no se enteró o no quiso enterarse de la la conspiración contra él. Su frialdad, falta de comunicación y su poco tacto le han costado el puesto. Lo demás ya lo saben ustedes.. Se fueron las grises nubes. Benítez ya es el pasado. Con Zidane, ha vuelto el sol, la luz y la claridad. De un mal ambiente se ha pasado a un reto esperanzador. Del clima de guerrillas en las gradas con bronca para todos, se ha pasado a la comunión de una afición que abre una nueva ventana al optimismo. El Bernabéu se vistió de gala para el regreso de Zinedine Zidane. De las ataduras que decían que tenían con Benítez, se ha pasado a la liberación que ahora los jugadores tienen con Zidane. Y así lo demostraron en el partido frente un digno Deportivo, que a pesar de su buen gusto por el juego, golearon por 5-0 con dos tantos de Benzema, y tres de Bale. En el debut de Zidane como entrenador, vimos a un Real Madrid más dinámico, con un juego más legre y sobre todo con mas actitud. Fue un conjunto más paciente con el balón que presionó con más intensidad que antes y que combinó mucho más. Los tres delanteros, la BBC, se implicaron más en las labores defensivas, sobre todo Bale. Vimos a Krooos mucho más activo, más intervencionista y más metido en el partido: Modric estuvo en su linea regular de siempre. Isco, que era una de las novedades en la alineación de Zidane, en detrimento de James, estuvo desdibujado. Bale, fue de nuevo el mejor del encuentro, demostrando que hoy por hoy es el hombre franquicia en la delantera madridista. Marcó tres goles, dos de ellos de espléndidos cabezazos. De los once goles que lleva marcados en la liga, seis los ha conseguido de cabeza. El galés está pasando por uno de sus mejores momentos desde que está en el Madrid. Benzema, a pesar de sus dos goles, porque pasaba por ahí, no tuvo su mejor partido. Al igual que Cristiano Ronaldo, muy impreciso en el remate a la vez que muy ofuscado por sus continuos fallos. Por cierto a cada gol de Bale, Cristiano respondía con una mueca de contrariedad. El egoísmo y egocentrismo del portugués ya está rayando en unos limites fuera de la razón. Ronaldo ya suena a pasado y Bale a futuro. Otras de las novedades en la primera alineación de Zidane, fue la presencia en el lateral derecho de Carvajal, que no defraudó en absoluto. Fue profundo y como siempre trabajó a destajo. Los laterales con Zizou suben más y van a tener más protagonismo que con Benítez. El Madrid hizo un buen partido ante un Deportivo que le tuteó en los primeros 10 minutos para después evaporarse ante la pegada y la calidad de los jugadores blancos que hicieron un ejercicio coral con el objetivo de vencer convenciendo. Algo que lograron. Por supuesto, este partido despertará gran entusiasmo como es lógico tras el ambiente de cisma vivido en las últimas semanas. Como ha dicho Modric:”lo siento por Benítez, el cambio ha sentado bien”. ¿Qué les parece? Se entiende y se comprende que los mismos que pitaban porque no les gustaba lo que estaban viendo, ahora sientan gran ilusión ante este nuevo panorama lleno de optimismo. Ahora los jugadores están contentos con su nuevo entrenador; la afición aprecia lo que hacen, porque el que manda gusta a todos y hasta muchos lo tienen como ídolo. Un partido no es suficiente para sacar grandes conclusiones; puede ser el inicio de un renacer del Madrid o puede ser un espejismo. Lo evidente, es que con Zidane al frente se ha instalado el optimismo y la ilusión. Con Zidane, ha regresado la alegría, los jugadores están en la misma onda, han cambiado el semblante, han soltado las piernas y son mucho más solidarios que antes. Ahora lo que hace falta es que el mismo espíritu se mantenga, que no sea flor de un día. De momento, queda declarado el estado de optimismo en el Real Madrid


BENÍTEZ SIGUE EN EL CADALSO

       Ya llueve sobre mojado, el Real Madrid que empezó tomando Mestalla con buen juego y con un golazo de Benzema a los 16 minutos y que continuó algunos minutos más tratando de romper el partido, pasada media hora se echó a dormir y dejó que el Valencia cobrase vida. Sucedió lo mismo contra el Atlético de Madrid y Sevilla, que comenzando de maravilla terminó dormido en los laureles. Por lo que se ve no han aprendido la lección.  El empate a dos frente a un Valencia muy combativo, llega después de otra igualada del Barcelona, perdiendo otra ocasión de restar puntos respecto al conjunto azulgrana que pierde la primera posición en favor del Atlético de Madrid, que ha sido son duda alguna el equipo más beneficiado de la jornada. Pero al menos en esta ocasión los jugadores del Real Madrid no bajaron los brazos y en la segunda parte, sobre todo cuando se quedó con diez jugadores por expulsión de Kovacic en el minuto 22 del segundo periodo, sacaron el orgullo y la casta y a punto estuvieron de llevarse un partido que tuvo una gran intensidad y que fue reñido hasta el último segundo. En esta ocasión, no hay lugar para criticar el juego del Real Madrid que creo fue mejor que el Valencia en el computo general y más teniendo en cuenta que no solo jugó con diez jugadores por la expulsión de Kovacic, sino que lo hizo con nueve por la abstención de Cristiano Ronaldo que nada aportó al partido. Volvió a estar ausente y ya van unos cuantos. A pesar de estas ausencias, el Madrid en esta ocasión le puso coraje y tuvo la actitud que se requiere para afrontar los momentos difíciles. Sacó la casta y a punto estuvo de llevarse el triunfo en un choque más que vibrante con un Valencia que se refugió demasiado en su área pero que supo responder en todo momento las arrancadas del Madrid. Los de Mestalla, también es cierto, pudieron sumar los tres puntos si Kaylor no le saca un balón a Negredo en el último minuto, cuando todo el estadio ya cantaba el gol. Acto seguido Bale tuvo la última oportunidad del partido, pero mandó el balón a las nubes. Nada se le puede reprochar al Madrid que vimos en Mestalla, si acaso, que aflojara en el último cuarto de hora del primer periodo. El Valencia, al igual que el Madrid le puso intensidad, pero no tuvo la valentía de irse a por el partido cuando estuvo en superioridad numérica El factor determinante del encuentro y que tal vez el equipo de Benítez no sumase los tres puntos fue la nefasta actuación del colegiado Sanchez Martinez que claramente perjudicó al Madrid en dos jugadas decisivas, en dos penaltis que fueron determinantes en el desarrollo del partido: Penalti de libro a Bale al borde del descanso, que seguramente hubiese significado el 0-2. Mientras el propio Bale y algún jugador más protestaba al colegiado, Andrés Gomes, una delicia de jugador, provocó el penalti de Pepe, que en esta ocasión si vio claramente el arbitro cuando no era tan claro como el que hizo Orban al galés. La segunda jugada decisiva, llegó en el segundo periodo y mas que decisiva fue determinante. Abdennour empuja a Cristiano Ronaldo en lo que parece penalti, que Sanchez Martinez no quiso ver. A continuación Kovacic, como desesperado, hizo una más que fea entrada a Cancelo y fue justamente expulsado. Si la semana pasada el Madrid contó con el favor del colegiado en el encuentro ante la Real Sociedad y de lo que tanto se habló; en esta ocasión también hay que destacar que el Madrid sufrió un gran infortunio arbitral. Los de Benítez mejoraron en Mestalla, pero no fue suficiente para meterse de lleno por el título de liga. Benzema recordó viejos laureles y su gol fue una obra de arte en la que intervinieron de forma muy activa Bale, con un perfecto taconazo, y Cristiano Ronaldo que dio un pase a lo Laudrup (engañando con la mirada). Fue lo único que hizo el portugués, porque después nada aportó. Sigue desaparecido... Bale, parece que está en plena forma y está siendo de los más destacados en los últimos partidos. Suyo fue el 1-2 de un gran cabezazo y después llegó el error de la defensa madridista, más concretamente de Sergio Ramos, que dejó desatendido a Alcacer que logró el definitivo empate a dos. El Madrid no ganó al Valencia, pierde otro tren para subirse a la liga. Con respecto al Barça sigue a dos puntos, pero con un partido más, y a cuatro del Atlético que es ahora el líder solitario. Así las cosas, y después de este empate a dos ¿Seguirá Benítez como entrenador del Real Madrid? En la próximas horas todo puede suceder, teniendo en cuenta los antecedentes de Florentino Pérez con sus entrenadores. Pero teniendo en cuenta el desarrollo del partido frente al Valencia donde pudo ganar o perder pero que dio la cara con diez jugadores, lo normal es apostar por la continuidad de Benítez que debe dejar de ser cuestionado en cada partido. No es conveniente cambiar de proyecto a mitad de temporada, y menos aún cuando no hay un recambio de garantías. No nos engañemos, Zidane, al día de hoy aún está muy verde. No obstante, conociendo como conozco a Florentino Pérez, no le garantizo la continuidad a Benítez que sigue sin tener el crédito y la confianza de la directiva y sobre todo del vestuario. Al presidente no le gustó la suplencia de James, así como que tenga en el olvido a Isco. Los acontecimientos se pueden precipitar.


BENÍTEZ SE COME LAS UVAS

   Rafa Benítez, al menos, se comerá las doce uvas como entrenador del Real Madrid a pesar de la opinión en contra de un pitoniso nocturno, que sin argumentos y simplemente como apreciación personal, dijo que el actual entrenador del Real Madrid no volvería a serlo tras las vacaciones navideñas. No solo regresó para seguir siendo el técnico madridista sino que comenzará el 2016 ejerciendo la función para la que fue fichado en el mes de junio, tras ganar el Real Madrid 3-1 a la Real Sociedad.   Todos sabemos que Rafa Benitez tiene muy difícil acabar la temporada como entrenador madridista, pero algunos ya le mataron antes de tiempo. Un poquito de ética y de profesionalidad, por favor. No juguemos con la dignidad de las personas. Ya se, que Benítez no es santo de devoción de casi nadie. Que es un entrenador que no tiene ni glamour ni carisma, que no gusta a los jugadores blancos, a gran parte de la directiva y a un buen numero de aficionados. Pero creo que merece un respeto por parte de todos, sobre todo de una buena parte de la prensa deportiva que igual que sucedió con Mourinho, fue llegar y empezar a cuestionarle. Si a esto añadimos que es un técnico que no despierta simpatías por su forma de ser y su presencia física, pues está todo dicho. Parece como si él fuese el único culpable de las muchas dudas que despierta este Real Madrid que no convence ni aun ganando. La actual prensa deportiva, que se dedica más opinar que a informar, creando estados de opinión más cercanos al amarillismo que a la realidad, le está buscando las cosquillas desde el minuto uno. Hay una ola de antipatía hacia Rafa Benítez que ha llegado hasta la afición, que le pita en cada partido que se disputa en el Bernabéu, siguiendo las pautas marcadas desde buena parte de la cada vez más desacreditada prensa deportiva. Lo más curioso y que llama la atención, es que el Real Madrid en los últimos partidos cuando juega en su estadio parece que lo hiciese fuera de casa por los pitos y abucheos que se prodigan. Y la verdad, eso ayuda poco a encontrar la paz que el equipo necesita. Benítez se está equivocando en muchas cosas; tal vez no está sabiendo manejar el vestuario, es un pesado en las cuestiones tácticas y no tiene manga ancha. Pero lo que no se puede negar es que es un técnico contrastado, muy trabajador y exigente. ¡Y ay amigo! Eso no parece que guste demasiado a los jugadores. Cuando se critica a Benítez, no oigo que hagan las mismas críticas hacia esos jugadores que por su falta de intensidad y actitud se dejaron tres puntos vitales en Villarreal; que carecieron de alma y de espíritu en la dolorosa derrota ante el Barcelona, en el Bernabéu; que jugadores como Cristiano, James, Kroos o Sergio Ramos están en el lado oscuro ofreciendo un rendimiento más que sospechoso; que el presidente en nada ayuda con su poca firmeza y en toma de decisiones. En resumen , que son muchos los culpables, y no solo el entrenador, de lo que le está sucediendo a este Real Madrid. Pero si hemos de echar a alguien la culpa, yo se la echo a los jugadores por la enorme apatía con la que están jugando. En lo que si tiene la culpa Benítez es que no se atreva a quitar a jugadores que están en un estado de forma lamentable como Kroos, una sombra de lo que fue, Sergio Ramos que está viviendo ya dos temporadas de su gol en la final de la Champions en Lisboa ; James, que está gordo y sin chispa de velocidad, pero que eso si, cuando le quita antes de terminar los partidos, le falta tiempo para quejarse; Modric, en muy baja forma y hasta Cristiano Ronaldo que ha hecho partidos infames. Escrito está hace dos meses, los pesos pesados del vestuario madridista no quieren a Benítez y hasta que no lo echen no van a parar.Poco les importa que con ello arrastren y ensucien el escudo del Madrid. Sinceramente, no encuentro otra explicación al pobre juego que el equipo blanco está desarrollando. Cómo el vestuario no haga causa común, les guste o no Benitez, llevarán al Madrid al abismo y a un nuevo fracaso. Ante la Real Sociedad, más de lo mismo. Ganó el Madrid 3-1, pero no convenció. Su juego sigue generando muchas dudas. Ganaron los blancos y Rafa Benítez gana tiempo que no crédito, porque el juego del Madrid no despega. Los madridistas ganaron por algunos destellos repentinos de juego y poco más. Bueno, también, por al arbitraje del colegiado González González, que fue como un amigo, al señalar dos penaltis más que dudosos a favor del Real Madrid. El primero, que hicieron a Benzema por leve empujón, lo falló Cristiano y en el segundo, por manos involuntarias del defensor de la Real Yuri, acertó. Fue otra victoria precaria que vienen a testimoniar las muchas dudas de este Real Madrid que tiene soliviantado a su publico que volvió a sermonear a los suyos con pitos y mucho ruido. Todos los jugadores blancos están fuera de foco, incluido el mismísimo Cristiano Ronaldo, quien al menos volvió a ser decisivo al marcar el 2-1. Bale, fue el mejor jugador madridista, y más aun cuando jugó por la izquierda. Suyo fue el pase, magistral por cierto, que sirvió para que Lucas Vázquez marcase el gol de la tranquilidad, el definitivo 3-1. El centro del campo volvió hacer aguas: Kroos, es una sombra; Modric ha perdido el compás y James, sencillamente no está. Sin centro del campo que presione, que atosigue, es difícil que el equipo rival no te cree ocasiones y llegue con facilidad al área. La Real Sociedad, muy digna ella, tomo buena nota, y dominó muchos minutos la pelota, el juego y la posesión. Le faltó profundidad, tal vez por las lesiones de su delantero centro Aguirretxe y de su jugador más clarividente, Canales, que se ha vuelto a romper. De nuevo se ha roto el cruzado de la rodilla. Mala suerte la de este chaval que creo es la tercera vez que se rompe los ligamentos. El partido entre el Real Madrid-Real Sociedad no pasará a la historia por su buen juego, pero los tres puntos de los blancos sirven para que Rafa Benítez respire un poco. Los que estaban con la guillotina preparada tendrán que guardarla, al menos hasta el domingo. El Valencia espera... De momento se comerá las uvas.


LA GRAN MENTIRA DE UNA GOLEADA

    Pocas conclusiones se pueden sacar del Real Madrid-Rayo Vallecano que finalizó con una goleada de escándalo, 10-2 favorable al equipo de Benítez que sigue sin transmitir buenas sensaciones. El triunfo apabullante del Real Madrid no es para sacar pecho porque mientras el Rayo estuvo con once jugadores dominó de forma absoluta a los blancos. Los de Vallecas iban ganando con once contra once. Después se quedó con nueve jugadores por una imprudencia de Tito que se ganó a pulso su expulsión por una fea y dura entrada a Kroos; y un exceso de vista del arbitro Iglesias Villanueva, que señaló como penalti un agarrón de Baena a Sergio Ramos cuando este iba a rematar de cabeza un saque de esquina. Faltas por agarrones y empujones hay varias en cada partido cuando hay un saque de esquina. Si se pitasen todas, el juego en las áreas seria un imposible. Por eso me pareció un exceso de celo lo del arbitro de este partido, quien después se traicionó cuando dejó de señalar evidentes penas máximas en la segunda mitad contra un Rayo que ya estaba roto.   A los aficionados madridistas que se dieron cita en el Bernabéu, no les gustó ni la forma ni el fondo de la que puede ser la goleada de la temporada. No les gusta ganar de semejante forma. Así lo expresó al descanso del encuentro y con el abandono de muchos de esos aficionados antes de finalizar el encuentro. No fue una goleada normal, porque los diez goles vinieron condicionados por las dos expulsiones. Antes de que eso ocurriese, el Real Madrid iba perdiendo por 1-2, al remontar el Rayo el tanto inicial que Danilo marcó a los tres minutos. En apenas diez minutos, el equipo de Paco Jémez practicando un gran fútbol, se puso por delante ante el asombro del publico que volvía a ver a los suyos perdidos en la nada. Con nueve jugadores cuando apenas se llevaba media hora de juego, como era de esperar, se fue diluyendo hasta terminar recibiendo goles de todas las maneras y colores. Fue entonces, en clara inferioridad, cuando la BBC abusó del Rayo: cuatro de Bale, tres de Benzema y dos de Cristiano Ronaldo. Los brutal goleada fue un castigo y humillación injusta e inmerecida. Cuando hubo igualdad el Rayo Vallecano fue mucho mejor equipo. Arrinconó a los blancos y asustó al Bernabéu, que no salió nada satisfecho de este Madrid que sigue generando muchas dudas y que claramente está fracturado en lo deportivo y en lo social. No fue un triunfo para presumir por las circunstancias que ya hemos enumerado. Ganar cuando el rival se queda con nueve jugadores y con una hora por delante no es para estar orgulloso. La afición del Madrid no lo está, ni los propios jugadores que apenas celebraron los goles, sobre todo Cristiano Ronaldo, quien tuvo la desfachatez de echar en cara los pitidos del Bernabéu cuando el Rayo le estaba dando un buen meneo al pasmado equipo blanco. El resultado a todas luces es engañoso. La afición que está muy cansada de la poca actitud de un equipo que sigue empeñado en hacerle la cama a Benítez, aun a costa de perjudicar la imagen del Real Madrid, sabe que la goleada es un tanto artificial porque en el tramo donde hubo partido de verdad, el Rayo fue infinitamente superior, por juego, ganas y voluntad. Después cundo pasó lo que pasó, ya no hubo partido porque no había rival. El partido, entonces fue de mentira.Es la goleada de la gran mentira. PD. La buena noticia del Real Madrid en esta semana, ya era ahora que así lo reconocieran, es el nombramiento o mejor dicho el planteamiento para que la Asamblea lo apruebe, de Paco Gento como presidente de honor. Se lo merecía, el jugador más laureado del futbol mundial. Nadie tiene tantos trofeos como él. Es el único jugador del mundo con seis copas de Europa. Di Stéfano eclipsó a este grandísimo jugador. Diría, incluso que fue más grande que la Saeta Rubia. Lo que pasa es que siempre estuvo en segundo plano y huyo de los focos. Pero la historia de Paco Gento en el Real Madrid ahí queda. De esa grandeza, de sus éxitos, de sus títulos y de ser el mejor extremo izquierdo del mundo -nadie le igualado todavía- , apenas ha habido noticias. Nunca tuvo el reconocimiento que se merece. Ya era hora. Más vale tarde que nunca.  


EL REAL MADRID SE ASOMA AL ABISMO

     De forma inexplicable. De forma vergonzosa, el Real Madrid con su derrota por 1-0 frente al Villarreal, tiró media liga y deja sentenciado a su entrenador, Benítez que por no tener lo que hay que tener va a salir del Madrid por la puerta de atrás. En lugar de alinear el equipo que él desea se inclina por los jugadores que les gusta a su presidente. La falta de personalidad le va a costar el puesto. Merecido lo tiene y me duele decirlo. El Real Madrid que venía de conseguir una buena racha de triunfos con equipos de medio pelo, con el infame primer tiempo que jugó en el Madrigal se dejó más que media liga y vino a confirmar que con equipos de fuste, el Villarreal lo es, no da la talla. El Barcelona había perdido dos puntos con el empate a dos frente al Deportivo; el Atlético ganaba 2-1 al Athletic Club e igualaba a puntos con los azulgranas en el primer puesto de la clasificación. El Madrid que era el último en jugar, sabia de estos resultados e imaginamos que también era consciente que si lograba el triunfo contra el Villarreal se metía de lleno por la lucha por el título de liga, pasando de depender de los demás a depender de si mismos. Era su oportunidad de ponerse a solo dos puntos de sus dos grandes rivales, Barcelona y Atlético de Madrid. En lugar de recortar distancias, las aumenta. Ahora está a cinco de los dos primeros clasificados. Todos pensábamos que los de Benítez saldrían con el cuchillo entre los dientes a comerse a su rival para dejar claro desde el comienzo que iban a por el partido y de paso daban un golpe de autoridad.. Pero sorprendentemente, sucedió todo lo contrario. El partido comenzó, y ¿qué vimos? A un Real Madrid apático, desganado y de bostezo que parecía no darse cuenta de lo que se estaba jugando, como si nada le importase el partido y la trascendencia de los tres puntos en juego. Salió a Villarreal, mostrando su peor cara, sin ninguna iniciativa,perdido sobre el terreno de juego donde deambulaba, sin un ápice de orgullo. Durante todo el primer periodo dio una imagen lamentable. Como era posible? Nadie daba crédito a lo que estaban viendo, sobre todo los aficionados madridistas. El Madrid que se jugaba volver a competir por la liga, era un equipo sin ambición, sin ganas,sin actitud y sin vergüenza. Tiró por la borda los primeros 45 minutos, y muy posiblemente, la liga. El Madrid que compareció en el primer periodo en el Madrigal, fue perezoso y holgazán hasta decir basta. Careció de espíritu y de ese algo más que se le supone deben tener los jugadores. Todo lo contrario que el Villarreal que salió a comerse a los blancos y lo consiguió. Los de amarillo jugaban con audacia, energía y muchas ganas. Les ganaron todos los duelos y en todas las parcelas del campo a los madridistas que estaban dormidos y carecían de mordiente. El delantero francés de origen congoleño Bakambú, retrató a los centrales Pepe y sobre todo a Sergio Ramos que podía haber seguido de baja porque sigue estando en el lado más oscuro. Era tanto el ardor que ponía el Villarreal ante la indolencia del Madrid, que a los nueve minutos Bruno y Bakambú fabricaron el único tanto del partido, que marcó Soldado. El primero robó a Modric un balón mortal que le había entregado Sergio Ramos en la frontal, y el africano prolongó a Soldado, que consiguió meter el balón entre las piernas de Keylor Navas que estaba vendido. El Madrid, mientras tanto ni se enteraba de que iba la película. No jugaba a nada y sus acciones no iban a ningún sitio. Abusaba de los pelotazos largos de Ramos, que se saltaban a Modric y James, en busca de los tres delanteros: Bale, Benzema y Cristiano, que dieron un recital de ausencia. Suerte tuvo el Madrid de no verse con un 2-0 en contra porque Dos Santos mandó a la madera un buen disparo, y Bakambú que le ganó una carrera a Pepe, falló solo ante Navas. En el vestuario debió haber más que palabras, porque en el segundo periodo la actitud ya fue bien distinta. El Madrid entonces empezó a jugar como debería haber hecho al comienzo. Le puso ese punto necesario de agresividad, fuerza y energía, poniendo contra las cuerdas al Villarreal, que se convirtió en un equipo más vulnerable sin el buen aroma que dejó en el primer tiempo. Se agarró a la perdida de tiempo y esperó atrás a un Madrid al que entonces le faltó puntería y acierto. Las prisas de ver como corría el tiempo les llevó a la impaciencia y a fallar ocasiones claras de gol como las que tuvieron Benzema, por dos veces; Cristiano y James. Por esas ocasiones, tal vez el Madrid mereció el empate pero un equipo cuando desaprovecha 45 minutos de un partido con tanto en juego, no merece la victoria, ni mucho menos la liga. Cuando parecía que este Real Madrid volvía a recuperar buenas sensaciones, va y fracasa frente al Villarreal. El batacazo es de órdago a la grande. Sus tres figuras; Cristiano, Bale y Benzema naufragaron. El portugués jugó al escondite y volvió a estar mustio. Al galés ni se le vio, y hasta puso mala cara cuando Benítez le ordenó que se pusiese de lateral izquierdo por lesión de Marcelo. Bale, del que esperaba que esta temporada diese un paso al frente, cada vez está más perdido. Le falta carácter, como el que le faltó a todo el equipo. Lo mismo le sucede a Benzema, que falló lo que no está escrito y que vuelve a estar con la mente fuera del campo. Modric, no estuvo a su nivel; Casemiro pareció contagiarse de la dejadez de sus compañeros; James está lento y la defensa estuvo insegura e imprecisa. En definitiva que una vez más, el Real Madrid decepcionó a una afición que empieza a estar harta del poco compromiso de unos jugadores mimados y malcriados. Visto lo visto, como es posible que después del partido salgan jugadores que con una desfachatez inmensa, como Sergio Ramos o Pepe, digan: “No se puede especular cuando te juegas media liga. Hemos salido a verlas venir”. ¿Que quiere decir, que Benítez les dijo que había que contener? No me lo creo. La desgana mostrada en el primer periodo es culpa de los jugadores. Por supuesto que Benítez tiene su cuota de culpabilidad, pero no en el aspecto táctico, sino por su falta de valentía de no sentar en el banquillo a las vacas sagradas que tan poco rendimiento están ofreciendo. ¿Acaso el entrenador les dijo que saliesen relajados, que jugasen sin intensidad? No, y mil veces no ¿Donde está la garra, la lucha y el coraje? Estos jugadores están destrozando a un equipo de leyenda. El Real Madrid con su derrota ante el Villarreal se asoma al abismo. De nuevo aparecen las malas caras, las dudas. El equipo vuelve a estar extraviado sin saber lo que quiere; pero eso si, los jugadores siguen sin querer a Benítez a quien quieren echar. Se saldrán con la suya. No lo duden, lo conseguirán. ¿ Qué les importa la imagen del Real Madrid? Absolutamente, nada.


VICTORIA SIN BRILLO

      Después de una semana muy convulsa en el Real Madrid , el encuentro frente al Eíbar era vital no solo para Benítez sino para el devenir del equipo blanco en la liga. Era el todo o nada. Sin brillantez pero con justicia ganó el Madrid por 0-2 en Ipúrua con lo que el técnico madridista tendrá una semana de tranquilidad así como el propio equipo. Algo que agradecerán los cimientos de la casa blanca tan dañados en los últimos siete días. Dada la trascendencia del encuentro frente al modesto Eibar, hasta ahora el equipo revelación del campeonato, Benítez salió con todo su arsenal, excepto Benzema, mas pendiente de su litigio con la justicia francesa que de jugar al fútbol. Kovacic fue la sorpresa en el centro del campo y James jugó por el sancionado Isco. La BBC, esta vez no fue posible a pesar de pedirla y casi exigirla los diarios deportivos de la capital. Al Madrid le costó coger el pulso al partido ante la presión casi asfixiante del Eibar, que soñó con dar la gran campanada y dejar herido de muerte a su rival, que como se esperaba comenzó preso de la inseguridad que les persigue después de las dos últimas derrotas ligueras, frente al Sevilla y Barcelona. Fue al borde del descanso cuando Bale encarrilo el encuentro al marcar el 0-1, gracias a un cabezazo del galés que volvió a marcar tres meses después de su último gol que fue contra el Betis allá a finales del mes de agosto. En el segundo periodo Cristiano Ronaldo sentenció el partido al transformar un penalti que hizo Dani García a Lucas Vazquez quien había sustituido a Kovacic . Un penalti más que dudoso, sin embargo pocos minutos antes, el colegiado Gil Manzano, que fue lo peor del encuentro, no sancionó la pena máxima a un claro empujón a Cristiano Ronaldo cuando iba a rematar de cabeza. Son las cosas de los árbitros que quieren erigirse en protagonistas. Ganó, el Madrid, pero como decíamos sin ninguna brillantez, pero eso si con mucho trabajo porque el Eibar fue fiel a su filosofía: luchar hasta la extenuación. Murió con las botas puestas. Los blancos siguen enfermos, se les ve desorientados y confusos. La goleada frente a su rival de toda la vida, el Barcelona, les sigue atenazando y pesando a la hora de definir. No tienen las ideas claras, sobre todo Cristiano Ronaldo que sigue en el lado oscuro. Solo fue capaz de marcar de penalti. Antes de transformar la pena máxima, tuvo dos clarísimas ocasiones de gol que se fueron al limbo. El portugués no está centrado y hasta me atrevería a decir que hoy en día es más un problema que una solución. No está y además ofrece una imagen de ofuscamiento permanente. Por no hablar de su inoperancia en el lanzamiento de las faltas que ya roza el ridículo. En Ipurúa tuvo de esas que a los especialistas no se les escapa. Lanzó dos, y agua. Benítez debería tener la autoridad suficiente pata decirle que deje de ejecutarlas y de paso a otros, como a Bale, un especialista a quien apenas se le ve. El galés en esta ocasión fue el delantero más clarividente de los blancos; en el centro del campo Modric fue quien llevó, como no, la manija secundado por un James, que le ayudó a ratos pero que está muy tristón. Más triste se puso cuando en el segundo periodo Benítez le sustituyó por Casemiro. El colombiano puso muy mala cara. Algo falla en la relación entre jugador y entrenador. Deben arreglar sus diferencias porque el colombiano es un valor importante para la causa madridista, y más en el momento de dudas que está viviendo el equipo. En el tramo final del encuentro nueva lesión muscular en el Madrid que hace ya la decimosexta. En esta ocasión cayó Carvajal que sufre una sobrecarga. La defensa queda en cuadro con Sergio Ramos, Marcelo y ahora Carvajal en el dique seco. En definitiva, trabajado triunfo del Real Madrid que a falta de brillo sudó la camiseta ante un Eibar admirable en el esfuerzo que le plantó cara al equipo madridista de principio a fin. Los blancos no enamoraron, pero al menos pusieron lo que se le debe suponer a un equipo de futbol: actitud y sacrificio. No terminan de convencer los blancos. Aún no tienen un estilo definido, pero en tiempos de confusión las victorias saben a gloria.  


EL BARÇA HUMILLA AL REAL MADRID 

  De nuevo el Barcelona, seis años después del 2-6 volvió a exhibirse en el Santiago Bernabéu ante un Real Madrid que fue de todo menos un equipo de fútbol. Sin quitar méritos al Barça que ha hecho un partido redondo, pero la falta de actitud, de orgullo y de casta por no decir otra cosa más fuerte de los jugadores del Madrid ha favorecido la goleada (0-4) del Barcelona que humilló, y de qué manera, a su máximo rival, el Real Madrid al que deja en ruinas, y a Benítez al pie de los caballos. Fue un baño de los azulgranas a los madridistas de principio a fin en todos los sentidos:en anticipación, en presión, en ganas, en orgullo, y por supuesto en fútbol. Fue un partido de hombres, el Barcelona, contra niños, el Real Madrid que siempre llegaba tarde, y cuando llegaba no sabía que hacer... Fue un baile en su propia casa, ante su afición y contra su máximo rival que sale fortalecido, mientras que hunde en la miseria al Real Madrid de Benítez, que será el sacrificado. Porque Florentino Pérez, el gran culpable del desastre, saldrá de rositas. Echara al entrenador, dirá que se ha equivocado en la elección y hasta luego....¡¡ Ya está bien!!. Es hora que de una vez, este personaje con más defectos que virtudes para el Madrid, acepte las responsabilidades de sus decisiones y deje paso a otros que sepan de fútbol. Lleva años equivocándose en los fichajes, en la elección de entrenadores a los que ficha y echa sin criterio. No puede ser que un presidente con escasos conocimientos de fútbol sea el secretario técnico del Madrid. Al mismo tiempo que es un perdonavidas para los jugadores, a los que tiene sumamente mimados, sobre todo a sus estrellas. Pero como el señor Florentino Pérez tiene patente de corso en gran parte de la prensa deportiva, donde tiene simpatizantes a ultranza que de algún modo mantiene a cambio de especie que no dinero(ya me entienden), pues le bailarán el agua y el gran sacrificado será Rafa Benítez. No obstante, la afición ya no se deja engañar y más que contra Benitez, el Bernabéu gritó y pitó al presidente. La megafonia del estadio impidió que se oyese en toda su plenitud. Por supuesto que Rafa Benítez también sale muy mal parado de este partido. Tanto que estoy por asegurar que le va a costar su cargo. Y se lo tiene merecido por traicionarse a si mismo. Lejos de ser fiel a su ideario, hizo una alineación muy política. Hizo más caso a los postulados del que manda y a esa prensa que le está buscando las cosquillas desde que llegó, que a sus propios criterios y fracasó, alineando a un un equipo que en nada se parecía al que tenía en mente. La falta de personalidad le va a costar el puesto. Ya se lo avisamos y así va a suceder... Ha sido cobarde y está sentenciado. Los jugadores tampoco han ayudado al técnico madridista, que en efecto, se puede y se equivocó en el planteamiento táctico, pero es que hacia tiempo que no veía tanta falta de motivación, de actitud y de carácter en el Real Madrid. Y eso que era contra su máximo rival. Ya dije que el vestuario madridista no quería a Benítez y hasta que lo lo echen no van a parar.. Su despedida está muy cercana. Benítez no está siendo Benitez, y le va a costar caro. Se equivocó fiando la responsabilidad del juego en Kroos y Modric que siempre estaban a la misma altura, no presionaron y que fracasaron en la salida del balón. Casemiro hubiese dado más equilibrio a ese centro del campo donde claramente sobra el alemán que está pidiendo a gritos irse al banquillo. Benzema, por mucho que lo pida Cristiano, por sus problemas con la justicia francesa, no estaba para jugar; y el portugués, volvió a naufragar. Más vale que en lugar de enseñarnos sus músculos , nos enseñe lo fundamental en el futbol como es la entrega, la lucha y el sacrificio. Algo de lo que está careciendo la estrella del Madrid en los últimos partidos. Los centrales no estuvieron en su sitio nunca, sobre todo Sergio Ramos que no está para jugar. Si está mal de su hombro que se lo cure de una vez y deje paso a los que estén bien. De uno de sus despistes llegó el primer gol del Barcelona, obra de Luis Suarez. James, tampoco aportó mucho que digamos tras venir de jugar con su selección. Danilo, dio pena y Marcelo que acababa de salir de una lesión, no hizo acto de presencia. Después salieron Carvajal e Isco y nada cambio. Bueno si, Isco vio la roja directa por una patada infame a Neymar. En definitiva partido vergonzoso del Real Madrid que hizo un ridículo espantoso ante su afición que difícilmente le puede perdonar esta afrenta ante su máximo rival, que se paseó con un futbol total por el Bernabéu dando una lección y un autentico baño a los malcriados jugadores blancos que se saldrán con la suya para que echen al entrenador pero a costa de ensuciar la imagen del Madrid. No tienen perdón, porque el Barcelona, en efecto ha hecho un gran partido, pero es que su rival le ha dado todas las facilidades del mundo.El Madrid se acababa en la presión sobre la salida de la pelota, algo que los azulgrana jamás negociaron. Superada esa primera línea, para el Barcelona era como coser y cantar, nadie les estorbaba y llegaban al área madridista con suma facilidad.. La superioridad era táctica e individual. Ningún jugador del Madrid sobresalió, todo lo contrario que los del Barça que hicieron un gran ejercicio coral, con un Sergi Roberto, cuyos movimientos por la derecha sembraron el caos en este Madrid de pacotilla. Y para colmo, Messi estaba en el banquillo que no salió hasta la segunda parte cuando ya todo estaba atado y bien atado para los azulgranas.   El Barcelona pudo conseguir más de ese 0-4 final, si bien es cierto que el Madrid también pudo marcar algún gol pues Bravo hizo dos paradas de autentico mérito. Pero insisto, el resultado pudo ser de escándalo a favor del Barça que se va como un cohete dejando en una profunda crisis su rival de toda la vida. El futuro en el equipo blanco se adivina incierto. La afición ya no traga a su presidente que al descanso y al final del encuentro no se resistió a gritar: ¡¡Florentino dimisión!!. Esta misma afición entiende que Benítez está de paso y que puede ser destituido, pero que el mal está en las alturas. De ahí ese grito en contra de Florentino Pérez, que ha vuelto a cometer los mismos errores que cuando presentó su dimisión allá en el 2006. El mal llamado clásico ha dejado en la picota a todo el Madrid: a jugadores, entrenador y más que a nadie, al presidente que sale muy mal parado. Algo gordo va a pasar en Chamartin. “Creo que el Real Madrid necesita un cambio y tras haberlo analizado y meditado creo que es el momento oportuno de dejarlo. He malcriado a los jugadores”. No son palabras mías, son las que pronuncio Florentino Pérez el 26 de febrero del 2006 en la sala de prensa del Bernabéu , cuando presentó su dimisión. Ahora haría bien, en dejarlo.  


FUE COMO COSER Y CANTAR

Cuando algo resulta fácil, que se hace sin apenas esfuerzo se dice que ha sido como coser y cantar. Pues así resultó el encuentro del Real Madrid frente a la Unión deportiva Las Palmas que regresaba al Bernabéu siete años después. Fue como coser y cantar desde el inicio, durante y después de un partido que invitó más al bostezo que a otra cosa. No hubo rival y el Madrid se dedicó a guardar fuerzas ante lo que le viene encima: Paris Saint Germain, Sevilla y después el Barcelona, allá por el 21 de noviembre.El encuentro quedó visto para sentencia en la primera parte con los tres goles de Isco,Cristiano Ronaldo y Jesé. Hernán salvó el honor de Las Palmas con un regalo de la defensa madridista al hacer  la estatua en un saque de esquina que aprovechó el jugador canario. Las Palmas fue un rival muy blando que en ningún momento ofreció la más mínima resistencia. Le asustó el Bernabéu y el peso del ultimo resultado con que el  fue castigado en su ultima visita (7-0). El Madrid difícilmente tendrá otro partido tan cómodo como ante los canarios. En la primera parte sentenció, y en el segundo periodo dejó pasar el tiempo sin más... Una vez resuelto el partido, el segundo tiempo rozó el aburrimiento.  Poco o nada se puede destacar de los últimos 45 minutos, salvo ver sobre el terreno de juego a seis canteranos. Cuatro jugaron de titulares: Casilla,Nacho,Casemiro y Jesé. Después, nada más comenzar el segundo periodo entró Lucas Vázquez por Modric y Llorente por Jesé. Con 3-1 en el marcador, tras el descanso el Madrid se dedicó a tomar aire ante lo que se le vecina por lo que el encuentro tuvo muy poca historia, lo único interesante fue ver  una vez más el enorme crecimiento que está teniendo Casemiro; el regreso de Jesé por  el buen camino; y el gran estado de forma por el que atraviesa Marcelo, el capitán del equipo frente a la Unión Deportiva Las Palmas, que está inmenso. Casemiro, es el jugador que todo equipo quiere tener. Está para todos y ayuda a todos. Es el jugador que está dando equilibrio al Real Madrid de Benítez. Se ha hecho, por méritos propios, con una plaza de  titular indiscutible. Jesé, nos vuelve a recordar al de su primera temporada cuando debutó con Ancelotti. Ha recobrado la chispa y esa punta de velocidad que le hace ser un jugador imprevisible. Y de Marcelo, que vamos a decir. No solo ya defiende bien, sino que es la fantasía en ataque y una fuente de inspiración para todo el equipo. Es el amo y señor de la banda izquierda ante cualquier rival. Ha sido muy placentero ver como este Madrid, muy bien dirigido por Benitez, sin gran parte de sus figuras y con hasta seis bajas de los titulares, ha sabido responder en partidos de máxima exigencia como el que jugó en París, y en Balaidos, frente al Celta. Con un puñado de suplentes y con los menos habituales, el Madrid ha sabido exponer sobre el terreno de juego lo que Benítez está persiguiendo y lo que quiere que su Madrid sea. Casemiro, aunque parezca sorprendente ha sido el hombre clave en este equipo; Cristiano ha sabido aceptar su nuevo rol como delantero centro donde puede que no tenga tanto recorrido, pero sigue siendo igual de eficaz aunque le falte esa chispa de antes, que seguro terminará recobrando. Con las ausencias de los titulares, los demás jugadores han recobrado su sitio natural. Jesé, por la banda izquierda  vuelve a ser clarividente; Isco por la derecha, se mueve con más soltura y Kroosy Modric, más liberados por la presencia de ese multiusos llamado Casemiro, juegan más liberados, más alegres y lo hacen en la posición en la que más cómodos están, como medias puntas, desde donde organizan mejor, pueden presionar más arriba y sobre todo están mas cerca para dar el último pase. El problema puede ser cuando Bale, Benzema y James vuelvan al equipo. Pero bendito problema para Benítez, porque se trata de tres jugadores excepcionales. Lo único que tiene que hacer es exigirles lo que han hecho sus sustitutos:  que pongan la misma intensidad, ganas y que presionen como han hecho sus compañeros. El martes contra el Paris Saint Germain, que volverán la gran mayoría de titulares, será un buen test para calibrar el ordeno y mando de Benítez, que si algo está haciendo bien, es la política de rotaciones. Algo que en todos los equipos siempre ha hecho el buen entrenador madridista a quien algunos indocumentados ya empiezan a tener en cuenta. Del partido ante Las Palmas, como decíamos, poco que contar. Fue soso hasta rozar el aburrimiento Fue como coser y cantar.  


KEYLOR NAVAS HACE MÁS LIDER AL MADRID 

Importante victoria la que el Real Madrid ha conseguido en Vigo ante el Celta (1-3), hasta ahora el equipo que más frescura está aportando al campeonato nacional de liga cuando se llevan disputadas nueve jornadas de liga.   Sufrió de lo lindo el equipo de Benitez que ofreció dos caras bien distintas. En el primer tiempo jugó de maravilla apabullando a un Celta que no encontraba las lineas de pase y esa alegría en el juego que tanto fruto le dio contra el Barcelona al que, recordamos ganó 4-1. El Madrid, le cerró todos los pasillos, le escondió la pelota, le arrinconó poniéndole contra las cuerdas lo que hasta ahora no había conseguido ningún equipo. Sin embargo, en el segundo periodo fue a menos pese a tener todo a favor. Igual que en Paris, se fue diluyendo con el paso del tiempo pero en esta ocasión, ganó. Logrando un triunfo que le mantiene como líder una jornada más. El Celta, ante el avasallador juego madridista comenzó muy aturdido. El Madrid jugaba a capricho con una facilidad pasmosa que abría huecos por doquier del campo de los de Vigo, sobre todo por los laterales con Marcelo y Danilo que eran como puñales. Por la banda izquierda llegó el primer gol del Madrid, obra de Cristiano Ronaldo, otra vez como delantero centro, que Lucas Vázquez le sirvió antes de cumplirse los diez minutos de partido. Después,en el minuto 22, Danilo se estrenó como goleador marcando el 0-2 y siendo uno de los destacados. Nos recordó a ese jugador sin complejos que vino del Oporto y donde tan buenas sensaciones dejó. El segundo gol madridista estaba haciendo justicia a lo que se estaba viendo en Balaídos. Gran primera parte del equipo de Benítez que se comportó como se supone debe ser el Real Madrid, un equipo muy serio y solido. Además de exhibir esas virtudes, volvió a tener equilibrio entre lineas. Benítez, ese entrenador a quien muchos ignorantes no valoran, poco a poco va dejando su sello y si le dejan hará a un Real Madrid muy compacto que será difícil de batir. Pero a pesar del buen juego del Madrid en los primeros 45 minutos, Keylor Navas volvió a firmar grandes momentos con hasta tres intervenciones que llevaban el marchamo de gol. La seguridad de los de Benítez parte de su portero, firme en los balones intrascendentes e insuperable en los decisivos. De las manos de su guardameta creció el Real Madrid para llegar al descanso con ventaja por 0-2 ¿Como es posible que la temporada pesada Keylor Navas fuese suplente de Casillas? Creo que Ancelotti debe una explicación a todo el madridismo. Estoy convencido que si el costarricense hubiese sido titular, otro gallo hubiese cantado para el Real Madrid, y para el italiano que se dejó llevar por las malas influencias de una prensa entregada al ex portero blanco. Pero eso ya es agua pasada. A lo que íbamos, El Madrid pese a la fe del Celta y a las paradas de Keylor Navas, fue muy superior en el primer tiempo donde sobresalieron los dos laterales; Marcelo y Danilo(su mejor partido); Casemiro, un lujo de jugador por todo lo que aporta. Es todo un titán que sirve de escudero de Modric y Kroos , que de esta forma se dedican a la creación, teniendo ese seguro a sus espaldas llamado Casemiro que se ha ganado a pulso la titularidad. También es de destacar el trabajo y la ayuda que hicieron los canteranos, Lucas Vázquez y Jesé. Cristiano, pese a su gol, sigue en el lado oscuro y Kroos fue de más a menos. Isco esta vez, y con todo merecimiento por enfadarse con Benitez que le cambió en París por Modric, fue suplente. Creo que el técnico blanco acertó poniendo a Lucas Vazquez y a Jesé que fueron de gran ayuda a los laterales para tapar los huecos de los extremos del Celta. El dibujo táctico de Benítez funcionó perfectamente en una gran primera parte del Madrid. Cuando salió Isco en el segundo periodo, se mantuvo en su línea, lento e individualista.Paraliza el juego. Por mucho que se empeñen algunos, cuando James vuelva al equipo, su lugar estará en el banquillo. En el segundo periodo, igual que sucediese en París, el Madrid tuvo un bajón físico, más si cabe que entonces – no se entiende muy bien como jugando el miércoles un partido muy exigente de Champions juega el sábado a las cuatro de la tarde, cuando otros que jugaron el martes lo hacen,en domingo. No lo entiendo. El caso, fuese por lo que fuese, es que bajó su rendimiento y más aun después de que el Celta se quedase con diez jugadores, por expulsión de Cabral. El Celta fue quien creció y el Madrid se encogió. No supo jugarle a su rival con uno menos, tal vez porque la prepotencia les jugó una mala pasada, creyendo que matarían el partido a la contra. Marcelo, en el último suspiro fue quien sentenció dejando el resultado en ese 1-3 final. El caso es que el Celta con fe y mucha alma, se rebeló contra su destino guiado por el brujo Nolito, que con su golazo por toda la escuadra, puso la incertidumbre y metió el miedo en el cuerpo a un desfondado Madrid, que antes debió matar el partido al fallar dos claras ocasiones. Primero fue Lucas Vazquez, y después Cristiano los que no supieron acertar en un mano a mano con el guardameta gallego, Sergio Alvarez. Además de un balón al palo de Isco, que salió en la segunda parte. Con sufrimiento incluido,con Keylor como gran garantía, el caso es que el Real Madrid marcó el tempo del partido, supo jugarle a un buen y orgulloso Celta, y se marcha de Vigo más líder y más hecho.


JESÉ, SE REIVINDICA

No fue el mejor partido del Real Madrid ni tampoco el peor. Como diría un castizo, fue un ni fu ni fa. El equipo de Benítez jugó a ratos y diría que hasta con cierta comodidad y pasividad. Su juego no fue continuo, pero eso si, en esta ocasión tuvo la pegada que le faltó en partidos anteriores. Ganó 3-0 al Levante que jugó bien e hizo méritos para hacer algún gol, pero lo evitó Keylor Navas que hizo un par de intervenciones de mucho mérito. Partido a partido, el costarricense está demostrando que estamos ante un guardameta excepcional a quien el tiempo le ha dado la razón. Nadie se explica como la temporada anterior, Ancelotti lo tuvo relegado a la suplencia. Keylor Navas, se ha ganado el respeto del Bernabéu. Ya nadie se acuerda de Iker Casillas. Cerrada la portería cal y canto, el Madrid sin alardes y haciendo lo justo ganó más por oficio que buen juego. El partido, si hemos de ser sinceros fue soso y hasta aburrido. Si exceptuamos los últimos 20 minutos del primer tiempo y los veinte del segundo periodo que coincidió con la salida al terreno de juego de Jesé, lo demás fue anodino. Los blancos comenzaron el encuentro muy flojos, como si las bajas que tienen por lesión les tuviese lastrados en su ambición. A medida que fueron pasando los minutos fue mejorando y teniendo el control del juego. La presión adelantada que entonces ejercieron sobre la defensa del Levante y en la que insistió una otra vez Benítez, dio sus frutos. De esa presión, llegaron los robos de balones , primero de Marcelo, y después de Kroos que hicieron posibles los dos primeros goles del Real Madrid. En pocos minutos y a raíz de esa presión que entonces ejercieron con intensidad, fue como el Real Madrid en un abrir y cerrar de ojos, resolvió el partido. Un poco de intensidad fue suficiente. El último cuarto de hora del primer tiempo fue lo mejor de un encuentro, que la verdad sea dicha no fue para tirar cohetes. En ese corto periodo de tiempo los de Benítez fueron más intensos e impusieron su ritmo espoleados por Marcelo que fue quien abrió las hostilidades por su banda izquierda. De un robo suyo se abrió la lata de los goles. Este Real Madrid de Benitez ganó solo por pegada porque en cuanto a futbol aún sigue sin despegar. Sigue siendo un equipo imprevisto capaz de la abundancia como de la escasez. La falta regularidad, se muestra pasivo en muchas fases de un partido. No es todavía un equipo redondo.   Cristiano Ronaldo, quien antes del encuentro ofreció su cuarta bota de oro a la afición, tras cuatro partidos de sequía, volvió a ver puerta. Hizo el 2-0 de gran disparo y dio el pase a Marcelo en el 1-0. El portugués, sin llegar a estar a su mejor nivel,, al menos, se le vio más participativo, menos egoísta que en los últimos encuentros donde pasó desapercibido. Cristiano volvió a reencontrarse con el gol y Jesé, volvió después de un largo letargo. El canterano que salió por Isco en el segundo periodo a falta de veinte minutos para finalizar el partido, jugó de maravilla. Se le vio rápido, con ambición y además cerró el partido con un espléndido tanto, de jugada individual. Este es el Jesé que los aficionados del Real Madrid esperan, dinámico con ganas y centrado en lo que debe estar, en el fútbol. De esta forma podrá ganarse un puesto de titular o cuanto menos entrar en las rotaciones como jugador número 12. Tras el flaco favor que le hizo su representante, el inefable Ginés Carvajal, quien mas o menos casi exigió su titularidad, Jesé se reivindicó de la mejor manera posible, jugando unos magníficos veinte minutos finales. En definitiva y a modo de resumen de un partido más anodino que otro cosa, diremos que Marcelo mostró el camino ; Cristiano volvió a marcar tras una larga sequía; que Keylor Navas, nuevamente estuvo brillante; y que la presión, además de ser un valor para cualquier equipo que se precie, es una necesidad. Como diría aquel, si además de meter presión, ponerle intensidad, tienes talento el resultado es de miel sobre hojuelas.... El Madrid aun no ha logrado ese equilibrio de virtudes. PD. En el último tramo debutó Marcos Llorente, sobrino-nieto de Gento, otro de los Llorente del que se dice va para figura.


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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