Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

La Liga

EL R. MADRID RESPONDE AL BARÇA Y ATLETICO CON UN RECITAL

   La actitud y la autoridad exhibida por el Real Madrid en Heliópolis son los atributos que se le suponen a un equipo como el Real Madrid y a cualquier conjunto que se precie como grande.   En el mejor partido de la temporada, el Madrid goleó a domicilio al Betis (1-6) con recital de juego y exhibición particular de Kroos (dueño y señor del centro del campo) y con goles de todos los colores. En este caso, lo de menos fue el resultado,lo importante para el Real Madrid fue que demostró que cuando pone ganas, intensidad y actitud con el añadido de la clase y técnica que posee se convierte en un equipo prácticamente invencible. Todas estas cualidades hizo que el Real Madrid cuajase un gran partido, sobre todo en el primer tiempo que rozó la perfección. El Betis ante tanto derroche de fútbol nada pudo hacer, y que conste que no desmereció en cuanto a entrega, pero ante el vendaval de fútbol de los de Zidane se entregó sin remisión. El Madrid después de los tres empates consecutivos en liga, salió con la lección muy bien aprendida y no dio opción al Betis que asistió impotente ante el fútbol total de su rival, que sabía que después del sermón de Zidane no podían volver a fallar y más después de saber los resultados de Atlético y Barcelona que con anterioridad habían goleado. Eso les dio un plus más de responsabilidad y les sirvió de estímulo. Viendo lo bien que jugó el Madrid frente al Betis, en Sevilla, plaza no fácil, no se puede explicar cómo puede realizar partidos tan infames como el que jugó contra el el Eibar (1-1). Bueno, si se explica: por prepotencia, falta de humildad, de carácter y actitud por no hablar de falta de intensidad. Todo eso, que no es poco, es lo que le faltó en los tres empates que cosecharon en la liga. Después de días de debate en la prensa por la tendencia negativa del Madrid en los últimos tres partidos de liga, ya se empezaba a discutir a Zidane como entrenador idóneo para el equipo blanco e incluso se hacía con cierto desprecio y sin escrúpulos. Ante esta circunstancia, el conjunto blanco salió dispuesto a deshacer malas interpretaciones y cualquier entuerto del ruin periodismo deportivo que se practica hoy en día que de una broma hacen una noticia que sirve de discusión en esas tertulias absurdas que solo sirven para enturbiar el ambiente y crear cisma entre la afición. ¡Dios mío como está el periodismo deportivo! Siento vergüenza: El Real Madrid campeón de Europa y primer clasificado en la liga junto al Atlético de Madrid, con 18 puntos creo que es suficiente mérito para no empezar a dudar ni de Zidane ni mucho menos del equipo. Hay mucho mediocre suelto. El Madrid para despejar dudas y alejar fantasmas se comportó en Sevilla con autoridad, como un equipo muy trabajador, con actitud, buen talante y mucho sacrificio. Fue en definitiva, un equipo redondo que realizó un partido casi perfecto. El gol de Varane a los tres minutos le vino de perlas a los blancos que vistieron de azul. Ese gol tan tempranero les hizo crecer en su autoestima y les sirvió para mostrar todo su poderío. En esta ocasión si hubo equilibrio entre líneas. La defensa, con el reaparecido Marcelo y Pepe, en plan mariscal, estuvo a buen nivel aunque solo Joaquín llevó cierta inquietud. El centro del campo capitaneado por un inmenso Kroos (le ha sentado de maravilla su renovación hasta el 2022), fue lo mejor del Real Madrid ante un Betis, que nunca entró en el partido. A la inmensidad de Kroos hay que sumarle el buen trabajo de Kovacic y sobre todo de Isco. Si digo bien, Isco, quien en está ocasión jugó como se espera de él. No sobó tanto la pelota, jugó con rapidez y además marcó dos golazos. El cuarto es para enmarcar. Fue la contra perfecta en 14 segundos y siete pases: Seis jugadores se arrancaron como búfalos para llegar ante Adán en una acción primorosa y rápida como una centella: Kovacic-Pepe-Kovacic-Benzema-Cristiano-Pepe-Isco. Seis pases muy bien ejecutados a toda velocidad para el broche final del malagueño. Fútbol total. Benzema, que sigue de bajón, al menos marcó un buen tanto en otra buena jugada que partió del tiralíneas de Kroos. Cristiano, tampoco es que estuviese fino, pero ya empieza a ser más reconocible. El portugués cerró la cuenta del hermoso partido del Real Madrid, en Sevilla.. Los seis goles es la mejor medicina para olvidar las últimas miserias en forma de empates de los cuatro empates consecutivos y de paso aleja las dudas que ya empezaban a surgir entorno a Zidane. Tras la exhibición de Sevilla, el Madrid ya sabe la linea a seguir: trabajo, intensidad, actitud y solidaridad. Si a todo eso le añades la clase que muchos de sus jugadores tienen, todo será miel sobre hojuelas.


ZIDANE EMPIEZA A ESTAR EN OBSERVACIÓN

   La afición del Real Madrid salió abatida del Bernabéu después de presenciar un partido muy flojo, monótono y sin mordiente de su equipo que no pasó del empate a uno ante el modestísimo Eibar que le dio una soberana lección de cómo se debe jugar en equipo y de cómo con el esfuerzo solidario de todos se consigue el objetivo, que en este caso era salir airosos del Santiago Bernabéu. Algo que de sobra alcanzaron. El Eibar, a base de casta, sudor y gran entereza dio mas sensación de equipo que el Madrid, que si no está en clara crisis, si se parece mucho a una travesía por el desierto. Un Real Madrid apocado, triste, monótono, sin alma y hasta desorganizado, encadenó su cuarto empate consecutivo, tercero en la liga, ante el peleón Eibar que jugó mejor que el conjunto blanco, que de equipo tuvo muy poco. Además de sufrir el tercer empate consecutivo en liga -seis puntos ha perdido y cuatro en casa-, el Real Madrid pierde el liderato que ahora ostenta el Atlético de Madrid tras lograr esa magnífica victoria ante el Valencia. Los dos equipos de la capital encabezan la clasificación con 15 puntos. Lo malo no es el empate, sino la pobre sensación que en los últimos partidos de liga está ofreciendo el equipo de Zinedine Zidane, que parece ha perdido el oremus. Este Madrid no está jugando a nada, es muy previsible y lo que es peor, lo hace sin pasión. Ante el Eibar estuvo muy desangelado y sin esa intensidad y agresividad que debe tener todo equipo que se precie. Por no tener no tuvo ni el típico arrebato final tan característico de los blancos. No hubo vértigo ni nada de nada... Benzema, de nuevo estuvo desaparecido. El Madrid jugó otra vez con diez jugadores. Lo del francés ya clama al cielo. El señor estaba inapetente. Su desidia es para llamarle al orden. Isco, estuvo lento y torpe. Perdió una clara oportunidad de gol por ese afán suyo de tocar y tocar. En lugar de encarar se giró sobre sí mismo. Lo único que hace es parar el juego. Su pobre partido carga de razones a Zidane por no contar con él para el once titular. Danilo, por la izquierda fue un permanente coladero que Pedro León aprovechó perfectamente. Por su banda, esta vez era la izquierda, vino el primer gol que Fran Rico aprovechó tras pase del ex-jugador del Real Madrid. Si a todo esto añadimos que Cristiano sigue en plan atolondrado, fallando ocasiones que antes no se le escapaban, se explica la sequía goleadora de del Real Madrid, que sin haber perdido todavía, desprende malas sensaciones. El único que se salvó del mal partido por parte de los blancos fue Bale,el más clarividente de la vanguardia y el más osado. “Algo hay que hacer, no podemos seguir así”,ha dicho Zidane. En efecto,hay que hacer algo como que jueguen los que mejor entrenan y en mejor forma estén. Que el técnico deje de hacer alineaciones de cromos y ponga hombres en lugar de nombres. En este aspecto, Zidane está siendo muy terco y de alguna forma está dando la razón a los que andan diciendo por ahí que el francés es un técnico inexperto y de pocos conocimientos tácticos. No se sabe muy bien lo que propone. Como dice un amigo mío a “Zidane aún no hay que retirarle la confianza pero hay que ponerle en observación”. No hay que llegar a esos extremos, pero lo que sí es cierto es que Zidane que tuvo el mérito de apaciguar el vestuario que estaba en llamas con el paso de Rafa Benítez; ahora se tiene que arremangar, ponerse las pilas y ser más exigente con los jugadores que da la sensación que se le han subido a las barbas. Como también ha dicho, al Madrid hay que exigirle más intensidad y agresividad. Armas de las que ha carecido ante el ejemplar Eibar que le desnudó en ese sentido. Los méritos del equipo armero fueron incuestionables y hasta pudo llevarse algo más que ese empate a 1, pero no justifican lo sucedido en el Bernabéu, donde los locales tiraron a puerta lo mismo que los visitantes: cuatro veces. Tampoco vale como excusa las ausencias de Modric,Casemiro y Marcelo. Tres titulares, si, pero y ¿qué? No dice la farándula deportiva de la noche que el Real Madrid tiene la mejor plantilla del mundo. ¿De verdad? Que lo demuestren... Por lo que se está viendo eso es una solemne mentira. Faltan dos jugadores como Modric y Casemiro, y el equipo se pone a temblar. No tiene sustituto para esos dos jugadores que hoy por hoy son imprescindibles. Eso sí, tiene medias puntas para aburrir. Y así pasa, que sin Modric falta orden y sin Casemiro no hay repliegue. La plantilla es buena, pero está muy mal configurada. Casemiro no tiene sustituto de garantías. Kanté, actualmente en el Chelsea,estaba a tiro y el señor Florentino Pérez dijo, no: “Tenemos la mejor plantilla del mundo”. Me temo, que se equivoca. De todas maneras no hay excusas que valgan. La falta de algunos titulares no sirve de coartada. El Real Madrid con o sin Modric y Casemiro, tiene y debe ganar al modestísimo Eibar que le dio toda una lección de pundonor y hasta de fútbol. La onda expansiva de esta, llamémosla pequeña crisis, se ha amortiguado gracias a la derrota del Barcelona frente al celta de Vigo, donde cayó por 4-3. Pero eso no tapa las carencias de las que está exhibiendo el equipo madridista que empieza a crear dudas. Al Madrid le faltó fútbol y al Eibar le sobró entereza para conseguir su primer punto en el Coliseum de Chamartin, donde los blancos además de perder dos puntos se dejaron el liderato y algo más: mala imagen y la sensación de que anda con problemas. El calendario hasta la fecha ha sido generoso, pero con estos desajustes, con un equipo partido en dos y con estos planteamientos, visto lo visto, cuando se tenga que enfrentar a equipos que además de ganas e ilusión ponga clase, el descalabro puede ser monumental.


LA LIGA DE SUÁREZ. EL MADRID MURIÓ CON LA BOTAS PUESTAS

    El Barcelona, después de 38 jornadas es el justo campeón de liga. Un título donde ha sido líder más tiempo que ningún otro equipo, ha sido el que más partidos ha ganado y el que más goles ha conseguido. Resultado: campeón de liga con todo merecimiento.   De esta forma el equipo azulgrana conquista su segunda liga consecutiva, la sexta en ocho años lo que habla bien a las claras del dominio del juego del Barça en el fútbol español. En los Carmenes conquistó su título número 24, el 14 de los últimos 25 años. El equipo de Luis Enrique se llevó una liga, que tuvo que ganar dos veces, según ha confesado el vestuario azulgrana por haber dilapidado una diferencia de 9 y 13 puntos que era los que sacaba al Atlético y Real Madrid, respectivamente. Durante el mes de abril, el Barcelona pasó de la gloría al infierno. Tras la derrota frente al Real Madrid en el Camp Nou, le entraron la dudas, los miedos y la inseguridad que supuso su eliminación de la Champions ante el mejor Atlético de la temporada, y darle vida a su gran rival, el Madrid, en la lucha por la liga. En ese tiempo el Barcelona pasó de la prepotencia y la arrogancia con la que jugaba dando la liga por ganada a falta de tres meses para finalizar, a la humildad de volver a pisar suelo firme. Iba a ganar la liga de calle y a punto estuvo de perderla. El club azulgrana fue el culpable de darle emoción al campeonato en las últimas cinco jornadas. El Atlético y el Real Madrid le exigió tener que ganar todos los partidos para ser campeón. El equipo de Luis Enrique, supo rectificar a tiempo y pasó de la abundancia a ser prácticos. Se dejó de exhibiciones y apostó por la sobriedad, el sacrificio y el trabajo que finalmente le ha llevado a volver a ganar la liga que consigue con el mismo once que hace casi un año le llevó a coronarse campeón de Europa, en Berlín. Luis Suárez, que ha terminado como máximo goleador del campeonato (40), virtual bota de oro, ha sido el hombre clave en el resurgir del Barça en el momento que pintaban bastos. En los últimos cinco partidos ha marcado 14 tantos. Goles que han sostenido al Barcelona en la consecución de su objetivo, el título liguero. El uruguayo ha completado un año mágico. Los azulgranas, en gran parte, le deben esta liga a Luis Suárez que en Granada, para no ser menos, fue el autor de los tres goles que derrotaron al equipo de la Alhambra. En los Carmenes, el Barça no le dio opción a un Granada ultra defensivo, salió con cinco defensas, dando toda la iniciativa a los culés que no tuvieron problemas para imponerse con claridad. A cada gol del Real Madrid que ganaba en Riazor 0-2 al Deportivo, respondía el Barça con otros dos. Todo estaba claro, había campeón, el Barcelona que dependía de sí mismo, y no falló. EL MADRID MURIÓ DE PIÉ El Real Madrid, por su parte, el gran animador del último tercio de la liga murió de pié. Hizo los deberes en A Coruña venciendo 0-2 al Deportivo. Los dos goles de Cristiano le dieron la decimosegunda victoria consecutiva que solo le vale para ser subcampeón a tan solo un punto del Barcelona. Durante 14 minutos fue campeón, entre su 0-1 y el primero de Luis Suárez, pero el alirón se le escapó a partir del minuto 15 que fue cuando se adelantaron los azulgranas. La liga se la dejó en la primera vuelta y lo último ha sido una fiesta inesperada que creó ilusión, pero que eran conscientes que dependiendo del Barcelona, era un sueño imposible... Fue bonito mientras duró, porque estaba muerto y resucitó. Al descanso Sergio Ramos, el capitán, preguntó al banquillo por el Barça. El 0-2 que escuchó le hizo cambiar la cara a él y a todos sus compañeros que ya dieron la liga por imposible. En la segunda parte, ya fue un Madrid distinto que cedió el dominio a un estéril Deportivo que en la primera parte había estado a merced de un Real Madrid que comenzó a tumba abierta para intentar meter presión a su gran rival. Lo intentó, pero no dio para más...La emoción de la última jornada duró muy poco y los transistores no hicieron ni falta.Tampoco hubo interés en la intentona de Cristiano de recortar los goles en la lucha del Pichichi a Luis Suárez. El portugués marcó otro de cabeza y tocó los postes en dos ocasiones. En los vestuarios tiró de sentido común y, sin retos ligueros ya a mano, se ahorró 45 minutos, pensando en la final de la Champions.   La segunda parte fue para olvidar, ya no había interés. Toda la emoción de la última jornada quedó diluida en los primeros 45 minutos. En Riazor quedó un encuentro sin tensión donde un Madrid de gala, el once que saltará en Milán a por la undécima, dominó ampliamente al Deportivo en el primer periodo para dejarse llevar en la reanudación. Ya estaba vendido todo el pescado. En el césped quedó el merecido homenaje a Arsenio Iglesias, lo más emotivo de la tarde. Reconocimiento al padre del Super Depor, que sorprende haya tardado 20 años en celebrarse en Riazor. La segunda parte le sobró al Madrid, sobre todo cuando se sentó Bale, que llega como un cañón para la final de Milán. A este Real Madrid de Zinedine Zidane, que se acordará de ese 0-4 del Barcelona en el Bernabéu con Benítez en el banquillo, que a la postre le ha costado perder la liga, solo le queda la Champions para salvar la temporada. Si la gana, alcanzará la gloria y si la pierde será un gran fracaso. Así de claro y rotundo. Milán espera a Atlético y Real Madrid.  


El MADRID MANTIENE EL SUSPENSE DE LA LIGA 

      Con la derrota inesperada del Atlético de Madrid ante el Levante en el Ciutat de Valencia por 2-1, los rojiblancos se despiden de la lucha por el título de liga que ya es cosa de dos: Barcelona y Real Madrid. El Atlético perdió todas sus opciones en la liga ante su bestia negra, el Levante, su verdadera pesadilla desde el 2007. Desde entonces es incapaz de ganarle en su estadio. De nuevo quedó refrendado para desgracia de un Atlético de Madrid víctima de la sobrecarga de ansiedad, desgaste y exceso de adrenalina a la que les somete Simeone, sobre todo en Europa. Esa fatiga emocional que tuvo su culminación en el tremendo esfuerzo que hicieron en Múnich ante el Bayern, les pasó factura ante un Levante que ya descendido de categoría no se jugaba nada, pero que pudo con un Atlético que no dio su mejor versión en el peor momento. Rossi, los desterró de la liga. A pesar de quedarse ya fuera por la lucha del campeonato liguero, el Atlético ha cuajado una estupenda temporada que puede tener su colofón en Milán. Ahora la liga queda en un mano a mano entre el Barça y el Real Madrid. 88 puntos suma el equipo azulgrana frente a los 87 de los blancos. El claro favorito es el Barcelona que en la última jornada visitará al ya salvado Granada. El Madrid se desplazará A Coruña, equipo que también con su triunfo en Villarreal ha confirmado su continuidad en primera división. Todo pinta a favor de los azulgranas que como quiera que tienen la diferencia de goles a su favor les bastará con un triunfo contra el Granada o un pinchazo del conjunto blanco para proclamarse campeón de liga. Pero como dice Zidane, en el fútbol todo puede pasar y todo es posible.   El Barça, con la clarividencia de Messi que abrió el marcador con un golazo de falta, no tuvo problemas para imponerse de principio a fin a un Espanyol que fue un quiero pero no puedo. LO del “tamudazo” con el actual Espanyol era un sueño imposible de llevar a cabo frente a este Barcelona que se está jugando la vida. El partido en el derbi catalán tuvo poca historia. Luis Suárez marcó dos tantos y sigue en lo más alto de la tabla de goleadores, Neymar y Rafinha completaron la goleada. Más miga tuvo el partido entre el Real Madrid y el Valencia. Venció el equipo blanco por 3-2, pero lo hizo sufriendo. El Madrid pasó de hacer un buen primer tiempo a desaparecer en el segundo periodo a raíz del minuto diez. A partir de ese momento hicieron mutis por el foro y Casilla, que sustituyó al lesionado Keylor Navas fue quien sostuvo a los blancos con grandes intervenciones. Cuando los madridistas tenían a todo a su favor se dejaron llevar de forma inexplicable. En ello influyó la incomprensible decisión de Zinedine que se equivocó en los cambios llevando la confusión al equipo. Acabó con cinco defensas, (por dar entrada a Arbeloa en lugar de Cristiano para que recibiese el último homenaje del Bernabéu) , cuatro centrocampistas y Jesé como única referencia atacante. Resultado de esa decisión: el caos y la desorganización en todas las lineas, sobre todo en la defensa que se vio superada por un Valencia que se fue decididamente al ataque. En el segundo periodo, el Valencia que se había ido al descanso con 2-0 en contra, sacó el orgullo que le faltó en el primer tiempo y mereció no sólo empatar sino tal vez algo más.. A falta de algo más de quince minutos para el final, el Real Madrid ganaba por 3-1 al marcar Cristiano el tercero -segundo de su cuenta-. Con ese resultado daban el partido por finiquitado. Error mayúsculo, los de Zidane confiados por el conformismo de su entrenador -que se equivocó en los cambios-, se dejaron llevar. El Valencia, en cambio, se fue al ataque (perdidos, al río) y llegaba con suma facilidad a los dominios de Casilla que estuvo inmenso en un par de paradas casi imposibles. Nada pudo hacer en el golazo de André Gomes que puso el 3-2 y el suspense... Al Madrid, entonces le entró el miedo en el cuerpo. Estaba roto, sin personalidad y muy descontrolado. Era un manojo de nervios ante el posible empate del Valencia que lo siguió buscando con ahínco. Un empate que hubiese dejado la liga en manos de su gran rival, el Barcelona. La expulsión de Rodrigo por llamar “cagón” al juez de línea , el mismo que había dado por bueno el 2-0 de Benzema, que partió en la jugada inicial en fuera de juego pero no en la segunda jugada porque el balón le llegó de un contrario, de Mustafi; de alguna forma alivio al Real Madrid que no obstante terminó pidiendo la hora. Fuese por el desgaste europeo, por las ausencias o por lo que fuese el caso es que pasamos de un buen Madrid del primer periodo a un soso, abúlico y simplón equipo que en la reanudación pudo regalarle la liga al Barça. Cristiano, a pesar de no estar pletórico volvió a ver puerta y sigue empeñado en disputarle la bota de oro a Luis Suárez. Benzema, reapareció pero no estuvo. James, sigue sin estar. Casilla, el guardameta, fue el mejor y confirmó que la portería del Real Madrid está muy bien resguardada. El caso es que el Madrid mantiene el pulso por la liga hasta el final. El sueño del madridismo, ahora, es el traslado del fantasma de Tenerife a Granada.


EL R.MADRID SE APUNTA A LA LIGA

   El partido entre el Getafe y el Real Madrid era la crónica de una goleada anunciada, 1-5 ganó el Madrid en uno de los partidos más plácidos que han tenido los blancos en lo que va de temporada.   Una goleada que le permite seguir soñando con una liga que tenía perdida y que gracias a los tropiezos del Barcelona, se ha enganchado con posibilidades certeras. De momento, mete presión tanto al Atlético de Madrid, segundo clasificado, como al Barcelona, el líder que pasa por un mar de dudas. El Real Madrid salió al Coliseum de Getafe advertido por Zidane que temía a este encuentro por la euforia que veía en el equipo tras eliminar al Wolfsburgo. Fuese por estos avisos, el caso es que salieron a por todas desde el minuto uno. El gol rondó el área del Getafe en cada ataque madridista. Estaba claro que el gol iba a llegar. Un tiro al poste de Cristiano fue el preludio del excepcional pase de James a Karim Benzema para inaugurar el marcador. El francés no falló y abrazó con razón al colombiano: medio gol era suyo. Tanto Benzema como James, fueron dos de los jugadores más destacados de los blancos, sobre todo el francés a quien por lo visto no parece afectarle la negativa de su país para acudir a la Eurocopa que se jugará este verano en Francia. James así como Isco estuvieron muy entonados, pero fue Benzema quien estuvo un escalón por encima. Además de abrir el marcador dio dos magníficos pases que sirvieron para que Isco, primero y después Bale, marcarán el segundo y tercero, respectivamente. James, también fue de los que destacaron en el Alfonso Pérez, se le vio muy implicado (como debe ser), pidiendo el balón constantemente, haciendo el cuarto tanto, propio de un fuera de serie, y dando otro: el pase, en el tanto de Benzema. La verdad es que el Madrid fue muy coral. Todos eran conscientes de lo que se jugaban y todos dieron la cara. Tal vez, el menos lúcido fue Cristiano Ronaldo, el guerrero reposó tras la noche del pasado martes, en el Bernabéu. No obstante, extrañaba que el Madrid llevase 4 goles a favor y Cristiano no hubiese marcado. Este dislate, lo solucionó Jesé en el último suspiro de partido, regalándole el quinto. El partido para el equipo de Zidane fue como coser y cantar ante un Getafe muy deprimido que se asoma peligrosamente al descenso a segunda división. Apenas opuso resistencia, a pesar de quererle jugar de tú a tú al Real Madrid. Su prueba de valor le costó cara, pero es de agradecer su valentía. Este no era su partido. Su liga empieza ahora. A falta de cinco jornadas se va a jugar la vida. El debut de Juan Eduardo Esnáider en el banquillo del Getafe no fue un revulsivo. Apenas ha tenido tres días para entrenar a sus nuevos jugadores y ante el Madrid, era difícil prever el renacer de los azulones que llevaban doce partidos seguidos sin conocer el triunfo. Mucho trabajo y suerte es lo que necesita el nuevo técnico del Getafe que huele a segunda división. Zinedine Zidane, solucionado el partido en los primeros minutos del segundo periodo con el tercer tanto de Bale, aprovechó para dar minutos a los otros. Les tocó salir a Nacho por Carvajal; Lucas Vázquez por Bale y Jesé por Benzema que recibió la bendición del Coliseum en forma de gran ovación por su buen hacer.   El Madrid, sin ser exigido, y sin alardes, cumplió a la perfección con el guión establecido, confirmando su buen momento tanto anímico como físico. Su juego va en aumento y ante la nueva oportunidad que otros le han brindado, se ha cargado de optimismo y está con ganas de tocar el cielo en alguna competición: La liga, la tiene más complicada, pero tiene opciones, mientras que la Champions está a tiro de tres partidos. De momento, este Madrid rejuvenecido cree en el milagro de la liga; mete presión a sus dos rivales que van por delante, y quiere coger esa senda que puede conducirle a la redención.


CURA DE HUMILDAD DEL MADRID AL BARÇA

    Ni los 99.000 espectadores del Camp Nou, ni la nefasta actuación del colegiado canario Hernández Hernández, que parecía un hombre de la casa azulgranas con la anulación del hermoso gol de Bale; ni la superioridad numérica del Barcelona al jugar el Real Madrid con diez buena parte del segundo periodo por expulsión de Sergio Rasmos; ni la falta de respeto que había en el ambiente por parte sobre todo de la prensa catalana que incluso hablaba de goleada del Barcelona que parece, según ellos, que ha inventado el fútbol , ni con todos los elementos en contra; pudieron con este Real Madrid que ¡por fin! Dio el do de pecho y se comportó de acuerdo a la grandeza de su historia. Ganó al Barcelona con todas las de la ley. En casa de su máximo rival, el Madrid sacó a pasear su orgullo y le dio un baño desde el minuto 55, a raíz del 1-0 de Piqué. A partir de ese momento, se acabó el equipo azulgrana, y reapareció en todo su esplendor el Madrid de Zidane que fue superior en todos los aspectos: en lo táctico, en lo físico y en ambición. En una palabra, hizo un fútbol total ante el fútbol inocuo de un Barcelona que dio síntomas de agotamiento físico y que no pudo con el equipo de Zidane en inferioridad, por la expulsión de Ramos Benzema, que fue el más flojo de todos, llegó a tiempo de lograr el empate, un buen gol de chilena que acalló al Cam Nou. Luego Cristiano, silenció definitivamente el Coliseum azulgrana con su tanto en la recta final del partido. Antes del gol de la victoria del portugués, a Gareth Bale, el más clarividente atacante blanco y que cuajó un buen partido, se le anuló un gol legal que todavía no me explico cómo pudo anular el colegiado a instancias de su ayudante de linea. Aquello olía ma. Menos mal que el gol final de Cristiano, calmó los ánimos del Madrid que estaba de uñas con el árbitro del encuentro, casero hasta decir basta. De nuevo Sergio Ramos, como estaba cantado, fue expulsado en un partido contra el Barcelona. No voy a entrar si fue justa o no (la primera tarjeta amarilla, por protestar un fuera de juego claro de Luis Suárez , me pareció excesiva a todas luces) aunque luego hizo méritos para alguna más. Pero lo de este chico ya es preocupante. Es más un problema que una solución para el Real Madrid. No merece ser el capitán, es una rémora para los suyos. Además de defender mal, aporta mucha inseguridad. Gran equivocación el haberle renovado el contrato cuando jugó a chantajear al Madrid. Sergio Ramos fue la nota negativa de este Real Madrid que dio un golpe de orgullo en el corazón del Barcelona en el día del homenaje a Cruyff, a quien seguramente no le gustó el juego de su equipo por su parsimonia, por tocar sin fuste y por falta de ambición. Apenas hubo noticias de Messi, mucho menos de Neymar y poco de Suarez. Piqué, él siempre controvertido Piqué, se las prometía muy felices con su gol, pero después estuvo de desastre en los dos goles que le devolvió el Real Madrid. Tantos que llegaron por las bandas donde Marcelo y sobre todo Carvajal, en el segundo periodo, se hicieron dueños y señores anulando a sus pares y convirtiéndose en extremos que llegaban como Juan por su casa. Ahí, se quebró la estabilidad defensiva de los azulgranas, que veían como un aguerrido Real Madrid, con el alma como bandera ponía cerco a la portería de Bravo. La victoria del Real Madrid es incontestable. Con diez jugadores silenciaron sepulcralmente al Camp Nou, en un encuentro más intenso que vistoso. La primera parte fue para olvidar por ambos equipos. El Barça tenía la pelota pero no inquietaba. El Madrid apenas salía, esperando a los azulgranas con todas las precauciones posibles, con un Casemiro que se multiplicaba para ayudar a todos. Inmenso el trabajo de Casemiro, uno de los baluartes de este volver a empezar del Real Madrid. La segunda parte ya fue mucho más movida. De alguna forma los dos se quitaron el corsé y fueron a por el partido. El que primero llegó fue el Barcelona con el gol de Piqué en el minuto 55. Lo que parecía iba a ser el hundimiento definitivo de los de Zidane, ese gol del defensa culé hizo resurgir a los madridistas, que sacaron a relucir su casta y pusieron el alma para salvar el honor de la afrenta de aquel 0-4 de la ida; y de paso recordar a los azulgranas que al Madrid no se le debe faltar al respeto. No le viene mal una cura de humildad a este Barcelona que se creía imbatible y que dio síntomas de agotamiento físico. Los blancos acabaron con la racha del Barcelona de 39 partidos invicto, y consiguen un triunfo que necesitaban y que les va a dar un gran impulso anímico para lo que queda de temporada, sobre todo para la Champions y para la recta final del campeonato de liga. Una liga que ahora le sitúa a siete puntos del Barça, una distancia importante pero que al menos sirve para meter el miedo en el cuerpo a los azulgranas que ahora tendrán que arremangarse para ganar el título liguero. Quedan 21 puntos por disputarse, y el Atlético tampoco ha dicho su última palabra. Con esta victoria del Real Madrid en casa del gran rival, Zinedine Zidane se ha ganado muchos puntos. Confieso que no las tenía todas consigo con el francés, pero conforme van pasando los días me va convenciendo. Se ha dejado de hacer alineaciones correctamente políticas y a favor de obra, para optar por los jugadores de verdad, como Casemiro, y el equipo lo ha agradecido. Zidane, el debutante en el banquillo del gran clásico, sale por la puerta grande del Camp Nou a donde le ha ganado la partida claramente a Luis Enrique, que quitó al gran tapón que era Rakitic para poner a Arda Turan que desorientó a todos sus compañeros para no llegar a ninguna parte. La Victoria de Zidane frente al Barcelona le refuerza en su aventura en los banquillos, al tiempo que inyecta optimismo y esperanzas al Madrid para lo que queda de temporada. Las dudas ahora han quedado en Barcelona, que ha pasado de parecer inabordable a ofrecer un aspecto más humano, sufriendo un bajón físico y de juego que le hizo fracasar a partir del minuto 15 del segundo periodo donde dejó de existir y naufragó ante un pletórico Real Madrid, que con tan diez jugadores tampoco necesitó de mucho para imponerse con claridad a este Barcelona bajo mínimos, que en vísperas de recibir al Atlético en la Champions, parece como grogui. La liga, con esta derrota inesperada del Barça, gana en interés. Sigue siendo el gran favorito, pero al mínimo descuido sabe que tiene al Atlético y al Real Madrid al acecho.  


EL MEJOR REAL MADRID DE LA TEMPORADA

¿Alguien me puede explicar cómo un equipo puede cambiar tanto de un partido a otro? Lo digo por el Real Madrid que en siete días ha sufrido una transformación. En este periodo de tiempo ha pasado de hacer un infame partido frente a Las Palmas, pese a la victoria por 1-2, a realizar el mejor partido de la temporada ante el Sevilla, en el Bernabéu. La única razón que encuentro es que el Bernabéu es su mejor aliado, es donde surge el talento de sus jugadores que arropados por su público dan lo mejor que tienen. No veo otra explicación a esta mutación. Que en casa los equipos juegan más arropados nadie lo duda, pero un equipo grande como el Madrid también debe ofrecer su mejor versión cuando actúa como visitante. El mismo empeño, ganas e intensidad que ponen cuando juegan en el Bernabéu, deben hacerlo en los desplazamientos. No valen excusas, porque el Madrid está formado por una pléyade de buenos futbolistas, y en algunos casos de excepcionales jugadores. El caso es que el enfado de Zinedine Zidane tras el partido contra Las Palmas dejando al desnudo a sus jugadores y poniéndoles contra la pared, ha surgido efecto una semana después. El técnico francés al finalizar el partido frente al Sevilla, ha cambiado el discurso. Ha pasado de decir que: “así no vamos a ninguna parte”, que pronunció tras el desastroso partido en las islas, a “jugando así podemos hacer grandes cosas”. Y lleva razón. Al Sevilla también le pasa algo parecido. En el Sanchez Pizjuán en lo que va de temporada no conoce la derrota, pero fuera no sabe lo que es ganar. Y, en el Bernabéu no hubo excepción. Ante un Madrid pletórico poco pudo hacer este Sevilla, y menos aún por lo mermado que venía por sus bajas. Pero de cualquier forma tal y como jugó el equipo de Zidane, nada hubiese cambiado. El equipo hispalense comenzó la contienda dominando hasta que llegó el gol de Benzema a los cinco minutos, un tanto espléndido que comenzó en Bale y terminó de forma magistral Benzema, que tuvo una actuación espléndida durante todo el primer tiempo y buena parte del segundo periodo. El francés, junto a Bale y Keylor Navas, fueron los más destacadas de este buen Real Madrid. Fue un 4-0 y pudieron ser más goles, porque tras el tanto de Benzema, el Madrid jugó a tumba abierta y realizó unos 40 minutos sensacionales. Sergio Rico, el buen guardameta sevillista, mantuvo vivo a los suyos. También es verdad, que el Sevilla pudo conseguir algún gol, pero se encontraron de nuevo con un inmenso Keylor Navas, quien no sólo detuvo un penalti a Gameiro que hubiese significado el empate a 1, sino que después tuvo grandes intervenciones que podían haber metido en el partido a los de Unai Emery. Pero al margen de otra gran noche de Keylor, lo cierto es que el Real Madrid pasó por encima de un Sevilla muy desdibujado con mucha inseguridad en la defensa, y carente de mordiente delante. Todo lo contrario que el Madrid que se mostró intenso, profundo y, sobre todo, por primera vez su juego tuvo continuidad. Fue un partido muy completo, con una actuación redonda y coral de todos sus jugadores. Sin duda, vimos al mejor Real Madrid en lo que va de temporada. Zidane en esta ocasión, se dejó de miramientos. Dejó atrás a los nombres para sacar a los jugadores que mejor están. Apostó por el mejor once posible en estos momentos. Y en ese once titular no caben, por ahora, Isco y James, ambos en el banquillo de los suplentes. Tampoco Sergio Ramos y Pepe, ausentes por sanción. Sergio Ramos, por cualidades puede ser el mejor central, pero en esta temporada no lo está demostrando. Más bien es un problema que una solución. Con Varane y Nacho nadie echó en falta a Pepe y mucho menos a Sergio Ramos. La disposición táctica de Zidane ayudó al buen juego del equipo. Casemiro fue el tapón perfecto en el centro del campo, con Kroos y Modric más adelantados que hace estén más conectados con los delanteros que agradecen sus aperturas. Con Casemiro como medio centro, el alemán y el croata están más protegidos, se sienten más liberados y eso ayuda al juego de ataque del equipo que es mucho más clarividente. Luego Benzema estuvo como el perfecto abrelatas, y además fue de un exquisito sublime. Otro que ayudó de forma muy activa y que le dio profundidad al juego de los blancos, fue Gareth Bale, un cuchillo por la banda derecha que aportó soluciones atacantes y sacrificio defensivo. La BBC, regresó del olvido, marcaron los tres, incluido Cristiano el más flojo, pero que marcó su golito a pesar de fallar un penalti, ya van tres en esta temporada. Por lo tanto en esta ocasión la pizarra táctica de Zidane funcionó y acertó con el once que debe mantener como el equipo ideal. Si caso el cambio de Pepe por Nacho, pero ni tan siquiera eso... El Real Madrid con su triunfo por 4-0 sobre el Sevilla, ha sido el gran beneficiado de la jornada, al situarse a tan solo un punto del Atlético de Madrid, y a diez del Barcelona que no pasó del empate en Villarreal, con el árbitro como gran protagonista que perjudicó claramente a los de Castellón. En resumen, que el Real Madrid exhibió su poderío y ofreció su mejor versión antes de acudir a su gran cita del Camp Nou, el próximo día 2 de abril. Allí es donde tiene que confirmar si lo que vimos contra el Sevilla es una realidad o fue flor de un día. Solo le vale la victoria.  


ZIDANE HARTO DE LA INDOLENCIA DE SUS JUGADORES 

         Sin nada que hacer en la liga, eliminados de la copa del Rey por incompetencia administrativa y con solo la Champions como salvación, el Madrid deambula por la competición doméstica como alma en pena. Y así fue como se desenvolvió por el Insular frente a la Unión Deportiva Las Palmas, equipo que jugó mejor que el Madrid. pero que perdió por la carencia de pólvora de los canarios, que no supieron aprovechar las ocasiones que tuvieron para poder ganar. Algo que a nadie le hubiese extrañado. Al final ganó el Real Madrid por 1-2, gracias a las jugadas a balon parado, donde primero Sergio Ramos y después Casemiro, salvaron los muebles de un triste Real Madrid. Fue lamentable ver a este Madrid, que no juega a nada. No sé si será porque como ya nada tiene que hacer en la liga, se está dejando llevar y por eso da pena verlos caminar que no correr por el terreno de juego. Cuando un equipo como el Madrid no compite por nada, se puede entender que se pierda algo de entusiasmo, pero dada la historia de este equipo no puede ni debe dejarse arrastrar por la melancolía y la tristeza. Hay una cosa que se llama orgullo. El Real Madrid por lo que representa , ni puede ni debe dar un paso atrás, por muy negativa que sea su perspectiva. El escudo del Madrid no permite ensuciarlo. Y,lo siento, estos jugadores no están siendo dignos de vestir la camiseta de un equipo tan histórico como el Real Madrid. Sé que es un tormento competir por nada, pero eso no es excusa. El equipo blanco es tan grande que no permite relajaciones. Para competir, hay que estar al 100 por cien en la liga para desarrollar después las máximas prestaciones en la otra competición, la única que le queda, la copa de Europa. En Las palmas, el Madrid no quiso competir, y estuvo a punto de perder y lo mereció aunque ganase por 1-2, por la sencilla razón que les faltó motivación. De nuevo, como sucedía con Benítez, al Madrid le faltó ambición, actitud, ganas, intensidad y sobre todo fútbol. Tan precario fue el juego del Madrid que el pacifico Zinedine Zidane, explotó y al final del encuentro manifestó muy enfadado que “así no iban a ninguna parte”. Y lleva toda la razón del mundo. Alguien me puede explicar a qué jugó el equipo blanco en Canarias?. Jugó a ver pasar el tiempo sin que nada pasase. ¿ A que jugó Cristiano? ¿ Y Bale? ¿Acaso jugaron?. Las dos máximas figuras madridistas no comparecieron. Esto ya clama al cielo. Ni con Benítez antes, ni ahora con Zidane, tiene remedios los males de este Real Madrid que parece vaciado por un virus que se instaló en el vestuario y que nadie es capaz de alejar. El partido no lo ganó el Real Madrid lo perdió Las Palmas, y eso fue posible a la enorme actuación de Keylor Navas que fue quien sumó los tres puntos para el equipo de Zidane. Lo demás fue para olvidar de un equipo que juegan cuando les da la gana. Lo hacen un poquito, cuando juegan en el Bernabéu, y luego después en la Champions ponen algo de entusiasmo. Pero así, no van a ninguna parte. Hasta ahora no han ganado a ningún equipo de fuste. Ganan batallitas, pero las guerras la pierden. Y así no va a ingenua parte. Sin ideas, sin motivación, y sin ningún tipo de control, el Madrid estuvo a merced de las Palmas que dominó el tempo del partido y que no ganó por fallos propios y por la enorme actuación de Keylor Navas. El costarricense es , posiblemente uno de los pocos que no ha perdido el sentido de la competición. Si no compite ya por la Liga, lo hace por su puesto. La actitud del guardameta blanco es ejemplar. Más allá de sus reflejos, gana la posición a los delanteros porque no se desconecta nunca del partido. Dos cabezazos de Sergio Ramos, primero y después de Casemiro, este en el minuto 88, rescataron al Madrid tras un aseado primer tiempo y un lamentable segundo periodo, que desfiguraron la realidad de un partido donde Las Palmas no mereció perder. El Madrid se comportó como un equipo vulgar, con sus estrellas ofreciendo su peor versión. Cristiano, no existió; Bale, ni te cuento; Isco fue una rémora. Lo de este jugador ya no tiene remedio. Este chico no es jugador para el Real Madrid. No roba,pierde balones con facilidad, corre sin sentido, ralentiza los contra-ataques y es más un problema que una solución. Lo veo más acto para el fútbol sala, que para el fútbol de verdad. Los únicos que se salvaron de la quema, fueron Keylor Navas, Lucas Vázquez y Casemiro. Los demás estuvieron para echarlos a los leones, incluidos los dos centrales: Sergio Ramos y Pepe, quienes no estarán contra el Sevilla, el primero porque fue expulsado por doble tarjeta; y el otro por acumulación de amonestaciones. Si ganó el Madrid fue por los fallos de las Palmas en las dos áreas. No sé si será porque ya nada tiene que hacer en la liga, pero veo al Real Madrid a un equipo falto de entusiasmo. El único que lo tuvo fue Keylor Navas que salvó a los suyos. Los demás pasaron desapercibidos y hasta ofrecieron las peores sensaciones, como la falta de actitud, ganas, entusiasmo y el alma..... Por esta razón, Zidane, al final echó en cara a sus jugadores la falta de compromiso. Empieza a estar harto, como los otros entrenadores que ha tenido este equipo que más que un equipo parece un conjunto de vedettes. Por último, vuelvo a decir que sigo sin ver a Zidane como entrenador del Real Madrid. Fue un apagafuegos para Florentino Pérez que al final puede llevarlo a la hoguera. El Madrid sigue teniendo una buena plantilla pero sigue sin ser un equipo. No lo fue con Benítez, ni ahora tampoco lo es con Zidane, a quien se le nota su falta de experiencia. Siento decirlo, pero con Zizou, el Madrid no tiene esquema de juego. Los jugadores hacen lo que les viene en gana, sin una estrategia, sin un plan de ataque y de defensa. Zidane, creo que le viene grande el Real Madrid. Lo digo como lo siento. Hay cosas injustificables. No se explica la presencia de Arbeloa, ausente del equipo desde el 20 de diciembre. Tampoco entiendo la rotación de jugadores cuando solo tienen un partido por semana y necesita estar al cien por cien para competir en la Champions. Mal, muy mal pintan las cosas para este Madrid que poco a poco se va descomponiendo, sin que nadie lo remedie. No nos engañemos, sin competir en la liga no se puede rendir en la Champions, la única tabla de salvación que le queda a este Real Madrid que tal como va no está para grandes alardes. ¡¡ Qué Dios los coja confesados!!  


PITOS,PANCARTAS, UN MADRID DESATADO Y GOLEADA

        No corren buenos tiempos por el Bernabéu, como se demostró antes de comenzar el encuentro frente al Celta, con pancartas en contra de los jugadores y de Florentino Pérez, que poco tiempo después retirarían los de seguridad. En ese ambiente frío y hasta distante comenzó el encuentro ante los gallegos que se caracterizan por el buen trato que hacen del balón. Dada la fragilidad de este Madrid, nadie las tenía todas consigo.   El primer tiempo pasó sin muchas cosas que contar. El Celta dominaba la situación y hasta pudo adelantarse el el marcador por mediación de Aspas, pero de nuevo Keylor Navas, después de dar el balón en el larguero logró pararle al jugador celtiña el rechace, salvando a su equipo de ese gol y de un nuevo disgusto que podría haber resultado fatal para el devenir del partido. El Madrid solo dominaba a su rival en las alturas; y así llegó el primer gol madridista por mediación de Pepe al aprovechar un saque de esquina muy bien lanzado por Isco. El gol llegaba al borde del descanso y se comenzó a calentar el ambiente para lo que vendría después..... No sé que pasaría en los vestuarios, pero el Real Madrid que vimos resurgir en el segundo periodo parecía otro equipo. No era ese Madrid lento, previsible y aburrido que hemos visto en partidos anteriores. Era el Madrid que su afición espera por los poderes que atesora y que por las circunstancias que sea no salen a relucir o salen con cuentagotas.. Salieron imparables y avasalladores. Fue un Real Madrid, intenso, eléctrico que salió a comerse al Celta y lo consiguió con una segunda parte brutal. Hacía tiempo que no veía jugar al ahora equipo de Zidane con tanta garra, fuerza y actitud como hizo en el segundo acto frente a uno de los equipos emergentes del campeonato que se vio superado por un inmenso Real Madrid, que marcó seis tantos más hasta completar ese 7-1 con que finalizó el partido. Creo que la reacción espectacular de los jugadores blancos en el segundo periodo vino marcada por la frialdad con la que le recibió su afición después de la dolorosa derrota sufrida frente al Atlético de Madrid,de hace una semana. Frialdad que se hizo patente durante los primeros 45 minutos y que incluso llegó al rechazo en algunas intervenciones de Cristiano Ronaldo, que se fue a los vestuarios muy escaldado. El portugués, al igual que el resto de sus compañeros, en la reanudación se desató y llegó una explosión de juego, de goles y de buen fútbol. Los pitos de una parte de la afición hacia Cristiano Ronaldo, sirvieron para espolearle y apareció su instinto de depredador del gol. En 26 minutos, marcó cuatro tantos para superar al mítico Zarra y dejar en la mínima expresión al Celta que si en la primera parte le discutió la pelota al Madrid, en el segundo periodo desapareció merced a un juego brillante de su rival que le desnudo en todos los aspectos. Cristiano Ronaldo fue quien encendió la espoleta con su primer gol que consiguió de un espléndido disparo que con una parábola exquisita el guardameta del Celta Rubén,no supo como atajar. El portugués estaba rabioso y el arrebato de ira explotó en la celebración de su primer gol. Cristiano pasó factura al público por haberle pitado durante algunos minutos en el primer tiempo. En plan desafiante, se llevó la mano al oído. ¡Pitarme más! ¡Pitarme más! Mal hecho por Cristiano que debe entender que la afición esté de uñas con su equipo por lo poco que le está ofreciendo. Y esa disconformidad la paga con la estrella del equipo. El Bernabéu hace bien en exigir, y más en estos tiempos..Demasiada paciencia están teniendo con Cristiano y todo el equipo.... Sobra arrogancia y falta humildad. Pero el partido y los cuatro goles de Cristiano, fueron espectaculares. Lo cortés no quita lo valiente.   El caso es que el primer gol de Cristiano, produjo una reacción en cadena de un Madrid que tras pasar por el vestuario fue otro equipo bien distinto. Algo pasó en el descanso, y fue muy positivo. Cuando todo apuntaba a otro Madrid perdido y vacío, el equipo entró en combustión con un enorme segundo tiempo que fue para enmarcar. Fue una transformación total que hizo que entonces la afición, antes muy crítica, se entregase a este Madrid que ofreció su mejor cara. CR7 siguió a lo suyo marcando goles de todas los colores y en todas las suertes, e incluso rompió su maleficio en las faltas. Un segundo tiempo donde vimos como Casemiro demuestra una vez más que es imprescindible para dar equilibrio y fortaleza al centro del campo del Madrid. Casemiro, junto a Modric (que no jugó) y Kovacic, deben ser los tres titulares indiscutibles hoy en día. Si, digo bien Kovacic, porque cuajó una soberbia segunda parte, robando, pasando y dándole salidas y velocidad al balón. Borja Mayoral, volvió a trabajar a destajo y progresa; Jesé encontró el gol que tanto necesitaba, aunque lo que debe mejorar es su actitud y Bale, que reapareció, marcó su gol y dejó constancia que puede volver a ser un jugador imprescindible. Está de vuelta. Sin apenas opciones en la liga y todo por hacer en la Champions, el Real Madrid debe seguir ofreciendo buena imagen en la competición doméstica. Y como quiera que vive en un estado de ansiedad por la triste temporada que están realizando, debe entender que la grada le someta a un referéndum en cada partido que juegue. El destinatario de la desaprobación es el modelo en su conjunto, pero queda representado en Florentino Pérez y Cristiano, las dos cabezas visibles. Los pitos y las pancartas, que fueron retiradas por la seguridad, así lo reflejaron. Los jugadores, con su entrega, brega y buen juego son los que deben contrarrestar ese ruido-murmullo del Bernabéu. Sin liga y sin copa, queda algo tan grande como la Champions y sobre todo queda el orgullo,la pasión por unos colores, el compromiso y ese algo más,  el alma.


EL ÚLTIMO EN CAER SERÁ FLORENTINO PÉREZ

De la peor forma posible, perdiendo en el Bernabéu ante el rival de tu ciudad, el Atlético de Madrid por 0-1, el Real Madrid dimite de forma definitiva de la liga a falta de 12 jornadas. ¡Increíble, pero cierto! El equipo que presume de ser el más rico del mundo, el de mejor plantilla, los más guapos y los más guay, resulta que casi a mitad de temporada se quedan fuera de la copa y de la liga. Esto solo tiene un nombre, fracaso total. Y si Florentino Pérez, tuviera algo de vergüenza debería presentar su dimisión porque de nuevo ha vuelto a fracasar de forma estrepitosa. Que un equipo como el Atlético de Madrid, haciendo los deberes en cuanto a orden y táctica(sin hacer nada del otro mundo) y encima que venga de jugar hace tres días la Champions donde fue incapaz de ganar al PSV Eindhoven que jugó más de media hora de la segunda parte con diez jugadores, te gane y bien, en tu propia casa, sin que el equipo blanco ofrezca algo a cambio, es para meditar muy profundamente. No echaré toda la culpa a Zidane, que tiene su cuota,porque el mal ya viene de antes. Si diré que no ha hecho una lectura correcta del partido frente al Atlético de Madrid. El Cholo Simeone, aplicando lo más rudimentario del fútbol le ganó el partido al técnico madridista, cerrando el centro del campo y anulando al del rival. Nada que no supiésemos. Algo que ya hizo con Ancelotti y vuelve hacer con Zidane. Y siguen sin enterarse. Zizou, a favor de obra, porque Florentino así lo dice, volvió a insistir con dos jugadores como centrocampistas que son más una rémora que una solución: Isco y James. En el centro del campo le ganó una vez más la partida Simeone al Real Madrid. Lo siento por Zidane, pero se equivocó una vez más por su pertinaz obsesión por alinear a dos jugadores que no están dando la talla. Jesé, Lucas Vázquez y Mayoral acabaron por ser los acompañantes de Cristiano en el ataque. No es precisamente el Madrid de Florentino. Es el resultado de su fracaso. El Atlético de Madrid sin hacer nada del otro mundo se impuso al Madrid partiendo desde el centro del campo. Todos sabíamos que para contrarrestar el poblado centro del campo que iba alinear Simeone, el Madrid tenía que haber dispuesto de un centrocampista más de corte defensivo como Casemiro y haber prescindido de Isco y si me apuran, Lucas Vázquez o Kovacic tenían que haber sustituido al ineficaz James, que recibió la desaprobación del Bernabéu. James parece un futbolista jubilado, esta pesado y torpe. Isco volvió a ofrecer su clásica imagen de indolente, perdiendo balones y sin ofrecer nada a cambio. Ninguno de los dos merecen la titularidad. ¡Zidane, toma nota! Benzema, como bien dijo Mourinho, fue más gato que nunca. Cristiano solo jugó a cuentagotas sin fructificar dos claras ocasiones de gol. Más vale que se aplique, y evite hacer comentarios un tanto frívolos y hasta de mal gusto como los que hizo al finalizar el partido: “ Si todos tuvieran mi nivel estaríamos primeros”. Y se quedó tan tranquilo.¡¡ Manda narices!! Cuando el portugués, a pesar de ser el máximo goleador del Madrid, no está ofreciendo el rendimiento que se le exige a la estrella del equipo. Menos soberbia y más humildad, Cristiano. Hay momentos que es mejor estar callado. Para que se hagan una idea del mal partido del Real Madrid, basta con decir que uno de sus mejores jugadores fue Danilo. El Atlético fiel a la idea de Simeone, fue a lo suyo:orden, solidaridad y las líneas muy juntas y ver que pasa... Así fue, hasta que al poco de iniciarse la segunda parte, en la mejor jugada del partido que inició Luis Filipe y culminó Griezman, el Atlético, aprovechándose de la mala colocación de la defensa blanca, consiguió el 0-1 que a la postre resultó definitivo. Al gol del Atlético,el Real Madrid ofreció pocas respuestas. Careció de frescura, de ideas y de falta de tensión competitiva,firmando en casa su tercera derrota en la la liga frente al Atlético de Madrid Con este resultado el Real Madrid se queda a cuatro puntos del Atlético y cada vez más lejos del Barcelona que apunta a ser el campeón de liga. Y cuidado, porque para el tercer puesto, el Villarreal acecha.... El Atletico de Madrid sabe a lo que juega aunque muchas veces no resulte bonito, pero es que el Madrid no sabemos a que juega. No juega a nada. No tiene un patrón de juego, ni un sistema que le defina. Del derbi ha salido muy dañado, sobre todo el presidente; después los jugadores, que siguen sin dar la talla; y por último Zinedine Zidane. El entrenador ya no es ese muro con el que se parapetó el presidente. Tanto se ha debilitado ese rol que el público ya no lo considera. Ni siquiera aunque se llame Zidane, cuyo trabajo queda bajo mínimos tras este derbi, superado su equipo en todos los órdenes. La afición ya está harta de tanto desbarajuste. Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedios, es lo que dije la semana pasada, y sigo manteniendo. Ni con Benítez, ni ahora con Zidane, tiene remedio este Real Madrid desnaturalizado por el personalísimo de Florentino Pérez. Un presidente al que ya no le queda ninguna bala en la recamara. El, y solo él, es el gran culpable. Bien haría, como hizo en el 2006 en abandonar la nave. El futuro requiere grandes decisiones y si Florentino Pérez quiere al Madrid, lo mejor que puede hacer es marcharse. El presidente blanco ha vuelto a caer en manos de los jugadores. Como aquel entonces, las estrellas del equipo como Cristiano y Sergio Ramos y alguno más, se han vuelto a imponer para fracaso de un nuevo proyecto que no lo salva ni la Champions. Este Madrid que se come a los entrenadores y que ve como el efecto Zidane se evapora, no se está comportando como un equipo. El Bernabéu que ha visto como su santuario ha sido profanado por el Barcelona y el Atlético en la misma temporada, no aguanta más la indolencia e indiferencia de un equipo que ni tan siquiera la Champions les quitaría el mal sabor de boca que están dejando El Bernabéu ya no mira al banquillo, mira al palco y aunque no fuese de forma mayoritaria gritó: ¡Florentino dimisión! Ni juego. Ni entrenador. Ni jugadores. La afición dividida. La directiva muy criticada, sobre todo el presidente y el club bloqueado institucionalmente con unos estatutos que impiden unas elecciones normales. Lamentable situación de este Real Madrid que viene derivada de varios años de decadencia . Y solo hay un responsable, Florentino Pérez. Ya es hora que los estómagos agradecidos de algunos medios de comunicación y de algunos periodistas acomodados , empiecen a tirar de la manta y digan la verdad de lo que sucede en el Real Madrid. ¡¡Basta ya de tanta manipulación!! El Madrid necesita regenerarse de arriba abajo.  


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