Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Archivo Mensual: septiembre 2019

NOCHE DE SAMBA EN EL BERNABÉU 

El Real Madrid con hasta ocho cambios respecto al equipo que jugó en Sevilla (Sergio Ramos, Kroos y Casemiro fueron la excepción), se impuso 2-0 a Osasuna, que también se presentó con siete novedades, dejando en el banquillo a muchos titulares.   Los dos goles blancos fueron obra de la savia nueva brasileña: Vinicius y Rodrygo. Dos goles que sitúan al Real Madrid como líder solitario con 14 puntos. Liderato, que puede parecer mentira después de tantas críticas como levantó tras la miserable derrota frente al PSG. Con el Atlético de Madrid en el horizonte, el equipo de Zidane, que alineó a la segunda unidad, excepto a los ya mencionados Ramos, Casemiro y Kroos, ganó gracias a sus dos joyas brasileñas Vinicius y Rodrygo que marcaron para solventar un partido que tuvo poca calidad. Los goles de los dos brasileños le vienen como anillo al dedo ya que el Bernabéu empezaba a tenerlos bajo sospecha, sobre todo a Vinicius que ha pasado de ser la gran esperanza blanca con sus regates y movilidad; a ser hoy en día un jugador confuso, apagado y perdido. Desde que regresó Zidane ha perdido vivacidad y alegría. Fue marcar en el minuto 31 y el destino le hizo ese guiño que tanto necesitaba para salir de esa presión que le tenía asfixiado. A la media hora del encuentro todo cambió. Vinicius cazó un remate desde el ángulo izquierdo, Raúl Navas metió la puntera y el balón entró por la escuadra del guardameta Ruben. Era el gol de la salvación para un Vinicius desesperado que había perdido el oremus de un Bernabéu que comenzaba a dudar de él. Vinicius rompió a llorar. En esas lagrimas descargó todo el estrés que le tenía atenazado. Un tanto que le rehabilitó. Eso al menos, espera el Bernabéu. El Gol le cambio la cara al partido que hasta entonces estaba siendo muy poco vistoso y con pocas ocasiones. En la segunda parte, el otro brasileño Rodrygo con 18 años, sustituyó a Vinicius de 19, que recibió la bendición del Bernabéu. En su primer contacto con el balón, cuando Osasuna había sacado a sus mejores jugadores de vanguardia, Rodrygo controló de forma perfecta un balón, lo condujo hacia dentro para finalizar de forma impecable. Era el 2-0 que decidió la suerte del partido frente a un Osasuna que encontró su primera derrota después de 16 encuentros. Rodrygo con 18 años,también necesitaba de un gol de esa factura tras los vaivenes que ha vivido las últimas semanas que no estaba ni con el Castilla ni con el Madrid. El joven brasileño, es rápido, tiene más pausa que Vinicius y apunta alto. Lo demuestra su gol que entusiasmo a la afición madridista por su bella factura. Rodrygo se estrenó como goleador el mismo día que su compatriota rompió su sequía de ocho meses sin ver puerta. La samba brasileña asomó por el Bernabéu. Lo que se espera que no sea flor de un día y que estos jugadores vayan creciendo. El que sigue sin ver puerta es Jovic, que tuvo una clarísima ocasión de gol casi a puerta vacía y le anularon uno por fuera de juego (apenas el dedo gordo). El serbio es poco participativo, lo suyo es el remate por el remate, pero de momento hace aguas. Me gustó Militao, seguro y rápido; y el guardameta Areola que tuvo poco trabajo pero se le ve muy solvente. Da más seguridad que Courtois. En definitiva que un Real Madrid invicto, a pesar de truenos y centellas, es el líder solitario de la liga y como tal acudirá el sábado al Metropolitano donde le espera el Atlético de Madrid. Los buenos resultados han cambiado la dinámica de un equipo que después de París parecía imposible que saliese a flote. Los de Zidane, han recuperado sensaciones de cara al derbi del próximo sábado.    


EL REAL MADRID RECUPERA CRÉDITO

El Real Madrid, en apenas tres días, ha pasado de hacer un partido miserable en Paris, donde hizo un espantoso ridículo, a ponerse serio en el el Sanchez Pizjuán, y vencer por 0-1 al Sevilla, hasta entonces líder de la competición, con gol de Benzema quien parece, que definitivamente ha aceptado su rol de 9 puro. De las cinco jornadas de liga disputadas, ha marcado en cada una de ellas. El “gato”, se ha convertido en un león del área. Que dure.  Si ante el PSG, el Madrid careció de alma y espíritu de sacrificio;frente al Sevilla jugó con la actitud y la energía que se requiere para lograr el triunfo. La gran diferencia entre aquel Real Madrid que naufragó en París y el que se pone colider de la liga junto al Athletic de Bilbao, ambos con 11 puntos, ha estado en las ganas de volver a ser un equipo. Contra el París Saint Germaín fue una banda desordenada y sin ninguna pasión, y en el Sánchez Pizjuán jugaron con agresividad y muy ordenado en todas sus líneas. Fue un equipo rocoso y solidario,sabiendo lo que quería y no ese miedoso e impotente que vimos en el Parque de los Príncipes. Fue superior a un Sevilla que aunque tuvo la pelota más que el Madrid , nunca llegó con peligro al área de Courtois, que tuvo una noche plácida. En el equipo de Lopetegui, solo Ocampos alteró el buen orden defensivo de los de Zidane. El encuentro en sí no fue un dechado de virtudes.No fue fluido  y en cierta medida tuvo fases de aburrimiento, pero también las hubo intensas. Lo mejor, el gol de Benzema, que fue un ejercicio coral del Real Madrid que le sirve  para recuperar el crédito perdido . Así de desconcertante es este Real Madrid, capaz de ofrecer dos versiones bien distintas. Un equipo que se empequeñece con un PSG venido a menos por la ausencia de sus grandes figuras, a agigantarse ante el que comandaba la clasificación, el Sevilla. El Sánchez Pizjuán es una plaza muy difícil de conquistar. No es lugar para tibios. Allí, entre liturgias, himnos y demás sus jugadores sudan y pelean por cada acción hasta el último resuello. Bien lo sabe el Real Madrid que solo había ganado una vez en sus últimos ocho partidos. Zidane, nunca lo había logrado. El técnico francés había dicho tras la catástrofe parisina que todo había sucedido por la falta de intensidad de los suyos. Eso entre otras cosas, porque en la estrategia Zidane falló estrepitosamente, comportándose como un recién llegado. Todos debieron aprender la lección porque en Sevilla, además de intensidad, hicieron una presión muy alta sobre el jugador que llevaba la pelota y sobre los espacios. Hicieron un ejercicio colectivo y solidario que tuvo su recompensa  al lograr un triunfo que les hace recuperar el respeto perdido. Sergio Ramos, la única novedad respecto a París, le cambio la cara al equipo blanco. El central tiro de la defensa hacia arriba, logrando comprimir al equipo en poco espacio. No como sucedió en la Champions, donde el miedo llevó a la defensa a estar pegada a Courtois,dejando espacios por donde campeó Di María a sus anchas. Frente al Sevilla de Lopetegui, el Madrid jugó como se supone que se tiene que comportar un equipo con tanta historia. Tuvo un espíritu colectivo y una mentalidad muy fuerte, que les ha hecho salir del pozo de la vergüenza que supuso la humillación frente al PSG. El encuentro en tierras sevillanas fue un pulso constante entre dos guerreros que se vaciaron. Un encuentro que exigió lo máximo en cada disputa del balón. Frente al fútbol de alto voltaje del Sevilla, el Real Madrid le contestó con nervio y tesón. Al contrario que en el Parque de los Príncipes, todos se arremangaron para conseguir un importante triunfo. Hazard y Bale, esta vez colaboraron en ayudas a la defensa; los centrocampistas estuvieron sacrificados atendiendo a todos los frentes tanto en la retaguardia como en la vanguardia. El Real Madrid hizo un ejercicio colectivo de solidaridad. Un ejemplo de ese ejercicio de solidaridad lo tenemos en James, un jugador de una gran calidad técnica, pero que se ha puesto el mono de trabajo en bien del equipo. Mendy, buen partido el suyo, no hace falta que se lo ponga lo lleva puesto. El lateral francés es el adecuado para esta clase de partidos de diente retorcido. Así, si es posible viajar por el mundo. Pero que no sea flor de un día. La actitud y aptitud, mostrada en Sevilla, debe ser una constante permanente.. Con este triunfo sobre el Sevilla,el equipo de Zidane aleja el fantasma de la crisis y frena los rumores sobre su destitución. En definitiva, el Sánchez Pizjuán, estadio maldito para el Madrid, le ha catapultado hasta la primera posición que comparte con el Athletic Club de Bilbao. Los blancos ya miran por el retrovisor al Atlético de Madrid y al Barcelona,  este último  está a cuatro puntos. En buena medida, el Real Madrid se ha ganado el respeto que había perdido en París.


EL REAL MADRID, UN EQUIPO APÁTICO Y SIN ALMA

El Real Madrid sigue congelado en su versión de la temporada pasada. Continúa con desgana,falta de actitud e intensidad. Es un equipo sin alma. Que digo equipo, hoy es más una banda que un equipo de fútbol. Con esa falta de garra y energía no se puede ir por Europa. El París Saint Germain, sin sus grandes estrellas Neymar,Mbappé y Cavani, sancionado el primero y lesionados los dos siguientes, le dio un soberano sopapo a un triste y desangelado Real Madrid, imponiéndose por 3-0. Di María, con dos goles, castigó la apatía del equipo de Zidane que estuvo desorganizado, sin garra, sin remate y sin nada de nada. Como decía antes, no tuvo alma y en ningún momento dio la sensación de poder revertir la situación, con ese juego tan lento y previsible que practica.   Lo que trasmite este Madrid es impotencia. Todo lo contrario que el PSG que estuvo pletórico y enérgico,ganándole en todos los terrenos: en fútbol, en intensidad,en ganas y en espíritu guerrero. Se los comieron con una presión que ahogó a los desganados centrocampistas del Madrid que tienen en Kroos a su exponente más claro. La apatía del alemán clama al cielo. Así como la de otros jugadores que no están dando la talla. La defensa es de chiste. Varane es una sombra de lo que parecía que iba a ser; Militao, parece un bulto sospechoso; Mendy es un tanto alocado y no mejora en nada a Reguilón que se tuvo que marchar cedido al  Sevilla; Carvajal está falto de forma y de confianza. Hazard, el llamado a liderar a este equipo estuvo desaparecido. James, comenzó muy bien pero se fue diluyendo. Benzema, estuvo en plan Benzema. El único que se puede salvar es a Bale, a quien anularon un gol por claras manos. Por no hablar de Courtois, que está mostrando una inseguridad alarmante. Balón que va a puerta gol seguro. El calvario del belga queda reflejado en el 1-0 de Dí María, que le mete el gol por el palo suyo, un palo de obligada vigilancia. En el 2-0, también de Dí Maria con un disparo desde fuera del área, de nuevo falló. En cambio Keylor Navas, el portero titular del PSG, tuvo tal vez su noche más plácida porque no le tiraron ni una sola vez a puerta. En cierto modo el belga pasaba un examen ante el costarricense, y suspendió. La dura derrota del Real Madrid , por la forma en que se ha producido, es de las que hacen enfadar a su afición que si algo no perdona es la falta de orgullo, de fe y de intensidad.Cualidades de las que careció este Madrid fantasma que sigue con falta de hambre, a pesar de lo que dijo Florentino Pérez en la Asamblea de socios compromisarios, que como siempre fue una balsa de aceite en torno al presidente, el gran culpable de la caída de los dioses que se barrunta en el horizonte. EL París Saint Germain, comandado por Dí María que le puso la firma al triunfo de un equipo con peores jugadores pero con mejores intenciones y más coraje, cogió de la solapa a los de Zidane y los destrozó. El técnico francés, siento decirlo, va de resbalón en resbalón. No tiene trabajado al equipo que juega con una lentitud asombrosa. Muchas de sus decisiones no son acertadas. Si juegas con tres hombres en punta como son Hazard, Benzema y Bale; y en el centro del campo lo haces con James y Kroos, es para que domines de principio a fin a tu rival con la pelota. Pero,claro para eso te tienes que sacrificar y presionar como hacían los franceses y tener una defensa que acompañe en las acciones de coordinación. Algo que no existe en este Real Madrid porque no se ha trabajado en esa idea. Los desajustes fueron la nota predominante en este desastroso Real Madrid Con el once inicial de París con tanto delantero y con James y el desacertado Kroos acompañando al solitario Casemiro, Zidane dejó al equipo sin apenas protección, pese a que dispuso al grupo en un 4-2-3-1, que se desmadejaba a las primeras de cambio ante la presión de los franceses. Además, los madridistas no apretaban a los centrocampistas del PSG, que llegaban con margen de maniobra al borde del área. Así llegaron los dos primeros goles de Dí María, que jugó suelto y libre. El 3-0, llegó en el último minuto obra de Meunier, que junto a Bernat, los dos laterales, llevaron por el camino de la amargura a este lamentable Real Madrid, que insisto no está trabajado. Es un equipo frágil en defensa,muy débil en el centro del campo por falta de fichajes y y sin mordiente en la delantera. El encuentro de París, era el primer gran test de la temporada y ha fracasado con estrépito , dando una imagen que raya en lo vergonzoso. La derrota contra el PSG sin Mbappé, Neymar Cavani pone en cuestión a varios jugadores del Real Madrid y a Zinedine Zidane en particular, que ha dejado de ser intocable. Hay tiempo para resolver los problemas que se ciernen sobre este actual Madrid, pero hace falta otra actitud y que los jugadores den un paso hacia delante tirando de orgullo. Si en la cita liguera del domingo contra el Sevilla, en el Sánchez Pizjuán, pierde, habrá ruido de sables y Zidane estaría pendiendo de un hilo muy fino. El técnico francés tiene que buscar soluciones ya, pero sinceramente, como dice Pedja Mijatovic, no veo a Zidane capacitado para encontrar esas soluciones. Porque, y no me voy a callar, este Real Madrid es un caos y el máximo responsable,después del presidente es Zidane, que desde que llegó para salvarle la cabeza a Florentino Pérez, se está mostrando cómo un errático entrenador sin personalidad, sin criterio y con decisiones absurdas como dejar ir a Reguilón, Ceballos y Marcos Llorente,cuando tiene al centro del campo huérfano de elementos. Como diría un cazador: “No me gusta como caza la perrita”    


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