Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Archivo Mensual: abril 2019

BENZEMA, EL MEJOR EN ESTE MADRID EN DEMOLICIÓN

¿Quién iba a decir, hace pocas fechas que en este moribundo Real Madrid, Karim Benzema sería el ejemplo a seguir en los últimos partidos y en la peor temporada que se recuerda del equipo blanco? Seguramente que casi nadie.   El delantero francés es el único que ha tirado del carro en este nefasto curso del Madrid. Contra el Athletic, que venía dispuesto, a a asaltar el Bernabéu, volvió a dar otro ejercicio de profesionalidad y buen hacer, marcando los tres tantos con los que el Real Madrid venció al equipo vasco. Con los tres goles al Athletic, son ya ocho partidos consecutivos los que Benzema lleva marcando para su equipo. El único que ha visto puerta de este seco Madrid que ha alzado hasta los altares al delantero francés, que lleva 21 tantos en la liga y 30 en su totalidad, durante toda la temporada. Cifra nada despreciable para un delantero al que se le acusa de no tener gol. Los que le acusan de no ser un delantero con gol, se agarran a que la buena racha le ha venido cuando el equipo ya no se juega nada más que pelear por la segunda plaza. Sea como fuere, lo que no se puede negar es Karim Benzema es el mejor en este tramo fantasma de un Madrid en demolición. Los tres goles ante el Athletic, unido a sus goles anteriores, es la forma de pedir su reválida como “nueve”. En cuanto al partido en sí, contrariamente a lo sucedido en los últimos partidos, los blancos tuvieron más raza que fútbol. Durante el primer periodo igualó en intensidad a un Athletic que llegó dispuesto a todo al feudo madridista. Salió a por todas con fuerza y mucha actitud. El Madrid no se echó atrás aunque el juego fue poco vistoso y carente de profundidad. Los problemas de juego siguen existiendo, aunque en el segundo periodo el Madrid de Zidane mejoró en todos los aspectos. Se echó hacia adelante con mejor aportación de todo el equipo. Kroos y Modric tuvieron más clarividencia; en defensa Varane y Vallejo, que fue titular y estuvo a un buen nivel, le cerraron la puesta a Williams y Muniaín; Asensio se adueño de la banda izquierda y Benzema fue el que abrió la lata con un buen cabezazo a pase del propio Asensio, para marcar el 1-0. Algo que repetiría en el segundo y tercero. El 2-0 fue tro tanto de cabeza al aprovechar una salida en falso de Herrerin en un saque de esquina; y el tercero en una jugada confusa, que de nuevo tuvo como fatal protagonista al guardameta del Athletic, se aprovechó para hacer el 3-o definitivo, en otra tarde redonda del delantero francés. Como decíamos, Benzema ha marcado los últimos ocho goles del equipo. Un dato que habla muy a las claras del buen hacer y del amor propio que pone el galo en un final de temporada donde el club demanda terminar con la la mayor dignidad posible. Benzema, es uno de los fijos en la lista de altas de Zidane para la próxima temporada. Algo de lo que no puede hablar Gareth Bale que de nuevo comenzó en el banquillo y cuando salió en el último tramo del partido, fue silbado por el respetable a lo que el respondió alzando las manos. Está sentenciado, y él lo sabe. El Bernabéu lo señala como uno de los responsables de la pésima temporada del equipo blanco, fuera de la lucha por los títulos. La reconstrucción va a comenzar prescindiendo de Bale y muy posiblemente de Isco, también suplente contra el Athletic. Ambos jugadores,llevan dos partidos seguidos sin entrar en el once inicial. Señal de que Zidane les está diciendo con hechos que son jugadores prescindibles, sobre todo el galés Zidane prefirió jugar con Lucas Vázquez y Marco Asensio en las bandas contra el Athletic. Entendió que era un partido para jugadores de más colmillo y coraje. Era una tarde para correr de principio a fin, de bregar y de hacerlo con mucha intensidad. Eso fue lo que exigió el Athletic que desde el inicio fue al cuerpo a cuerpo contra el Madrid, que no se arrugó en esa pelea sin cuartel que le propuso el equipo vasco que lucha por entrar en Europa. Aunque a decir verdad, este Athletic que llegaba lanzado en su búsqueda por entrar en las competiciones europeas, descarriló en el Bernabéu con un juego muy plano. Los madridistas, en el segundo periodo, respondieron al tirón de orejas que le dio Zidane en el vestuario y le echaron más coraje que en el primer periodo, que no fue poco. A ese planteamiento lleno de actitud de todo el Madrid, fue una vez más Benzema quien sacó las castañas del fuego a Zidane con sus tres goles. Esos goles llegaron todos en la segunda parte donde el francés dio todo un recital, culminando el buen juego del Madrid, que si en la primera parte no tiró ni una sola vez a puerta, en la reanudación ya fue otro cantar, con un equipo más competitivo y más rabioso, y donde se vio una bronca entre Lucas Vázquez y Casemiro por no ir a un balón. Un claro ejemplo de la etapa de incertidumbre que vive el Real Madrid en esta fase final de su funesta temporada. Ya queda menos para que acabe una temporada que al Madrid se le está haciendo eterna. Y lo hacen,caminando hacia ese futuro enganchados a Benzema ¿Quién lo iba a decir?


LA FALTA DE ORGULLO EN EL MADRID NO SE PERDONA 

Todos sabemos que debe resultar muy complicado jugar sin objetivos, pero en un equipo como el Madrid y en cualquier otro que se precie, no se perdona una actitud vergonzosa y mucho menos, falta de orgullo.   Pues eso fue,  precisamente,orgullo y vergüenza, lo que le faltó al Real Madrid durante el primer tiempo en su enfrentamiento contra el Eibar en el Bernabéu, que registró una de las entradas más pobres de la temperada. Por esta circunstancia la afición estalló en pitos después de un primer tiempo desastroso ante el Eibar que sin hacer nada del otro mundo, dominó a los madridistas en todas las facetas. De ahí que se fuese al descanso con ventaja en el marcador (0-1), gol de Cardona en el minuto 38. El público, con razón, reaccionó alborotado y con repulsa hacia un equipo que sabemos está pasando una auténtica travesía en el desierto, pero que tiene y debe terminar la temporada con la dignidad que le exige la historia de un equipo que ha sido un ejemplo de orgullo y de vergüenza. Algo de lo que carecen mucho de sus actuales jugadores. Zidane, todo calma y tranquilidad, en el descanso les leyó la cartilla por la poca actitud que estaban mostrando la mayoría de sus jugadores que rayaba en la apatía total. Clamó para que sacasen a relucir su orgullo y dignidad como jugadores de fútbol. Después del infame primer tiempo donde el Eibar se fue al descanso con ventaja, la bronca de Zidane surtió efecto de forma inmediata, pero apuntó en su cuaderno malas notas para algunos jugadores en su particular casting. El caso es que en el segundo periodo, el Madrid fue más voluntarioso y enérgico y llegó la reacción que tuvo un nombre propio, Karin Benzema. ¿Quien lo iba a decir? Benzema a quien muchas veces hemos acusado de indolente, es el que está sacando las castañas del fuego de su equipo en este Víacrucis particular que está viviendo el Real Madrid. Un doblete del francés permitió a los de Zidane remontar el partido que terminó ganando por 2-1. Benzema fue la luz de su equipo frente a muchas sombras de sus compañeros. Es el goleador en los últimos encuentros, y quien de alguna forma está sosteniendo a un conjunto que va más a la deriva que a otra cosa. Al delantero francés, que marcó los dos tantos de cabeza, como mandan los cánones de un delantero centro, como primer espada de Zidane, le correspondió rebelarse ante el triste panorama que amenazaba en auténtica tormenta. El dio la vuelta al marcador,pudo hasta golear porque tiró un balón al palo y hasta falló otro a puerta vacía. Karim Benzema, junto al buen segundo tiempo de Asensio, fueron los únicos notables por parte de los blancos. Los demás estuvieron en el lado oscuro,como Bale que fue muy pitado casi desde el inicio del partido. El galés parece perdido para la causa. Isco, que jugó de titular, tampoco sobresalió, es como si estuviese haciendo la pretemporada. No extrañó la ausencia en el once titular de Kroos, porque llevaba unos partidos para echarle a los leones. Jugó de titular Valverde, que cumplió, sin más. El que está fuera de órbita, no sé si porque se quiere marchar o qué, es Varane el más ineficaz de toda la defensa blanca que dicho de paso, está a un bajo nivel, como todo el equipo. El caso es que el Madrid salvó los muebles gracias a Benzema, que se ha erigido en el baluarte de este depreciado equipo blanco que aunque ya no tenga objetivos a la vista, tiene el deber y la obligación de dejar la imagen del club en el lugar que le corresponde. El orgullo está por encima de todo. Aunque,tristemente, lo mejor que se puede decir de este Real Madrid es que ya queda un partido menos.  


ZIDANE CHOCA CON LA CRUDA REALIDAD

Zinedine Zidane,sufrió su primera derrota (2-1) frente al Valencia,en Mestalla en su segunda etapa como entrenador del Real Madrid. Al tercer partido se acabó el efecto Zidane. El Madrid volvió a sus viejos defectos que le han amargado en lo que va de temporada. De repente,tras dos partidos con victoria, Zizou chocó con la cruda realidad, esa que le hizo desistir de seguir entrenando al Madrid porque veía un futuro muy negro si seguía con los mismos jugadores que le habían dado tres Champions consecutivas.  Tenía que tomar duras decisiones y prefirió abandonar antes que decirle a algunos jugadores que tanto le habían dado, que no podrían continuar porque su ciclo había tocado a su fin. Ante la llamada desesperada de Florentino Pérez, Zidane decidió subirse al carro porque entendió que tenía una deuda pendiente con el Madrid. Y llega para tratar de terminar lo mejor posible lo que resta de temporada(8 partidos de liga), y sobre todo para después hacer una profunda revolución en la plantilla. Florentino le ha dado plenos poderes. Por lo visto frente al Valencia, que le ganó por las bravas a un triste y abúlico Real Madrid, el equipo necesita una profunda e importante limpia de jugadores. El técnico francés se resiste a hablar de limpia, pero en Mestalla vio la cruda realidad: No tiene equipo. Con buen criterio Zidane echó mano en Valencia de sus hombres de confianza,casi todos titulares, menos Bale e Isco que se quedaron en el banquillo, lo que no deja de ser muy sintomático. Comenzaron en plan dominador, pero ese dominio era estéril, mucho toque pero muy poca o nula profundidad. Jugaban andando sin energía y sin ninguna decisión.   El centro del campo madridista con Kroos, Modric y Casemiro manejaron los primeros minutos, pero la pelota pasaba más por los pies de Sergio Ramos que por los de Asensio y Lucas Vázquez que eran los extremos. Este viciado y viejo Real Madrid tocaba y tocaba pero sin ningún fuste y sin gracia alguna. No inquietaron al firme Valencia que les ganó en todos los ámbitos del fútbol, sobre todo en velocidad,energía e intensidad. Unos corrían , ese era el Valencia; mientras el otro, el Madrid, caminaba. Uno era todo entusiasmo; y el otro estaba preso de una abulia desesperante. A este Madrid no le responden ni la cabeza ni las piernas. Es un equipo triste, espeso, lento en la circulación del balón, sin chispa y hasta desmoralizado. No asusta a nadie, y sigue con esa carencia de gol que le ha condenado en esta temporada. En este partido Valencia-Real Madrid quedó a la vista los distintos destinos de uno y otro equipo. Los de Marcelino, con 17 partidos consecutivos sin perder;a un punto de entrar en la Champions,en la final de la copa del Rey y en cuartos de final de la Europa Ligue. Los de Zidane, sin nada que llevarse a la boca: eliminados de la Champions y de la copa; y desahuciados de la liga hace ya unas jornadas; solo les espera un negro futuro y pendientes de las decisiones del entrenador y de la plana mayor para conformar con nuevo equipo donde habrá muchas novedades. En Mestalla asistimos al desplome de un equipo triunfador y de unos jugadores que tocan a sí fin en su trayectoria madridista. Bale e Isco, suplentes ante el Valencia, me da la sensación que están con los dos píes fuera. Kroos, cada vez está más indolente, su apatía en el primer gol de Guedes fue sonrojante. Casemiro parece más un caballo percherón que un jugador de fútbol. Modric anda muy justo de fuerzas. Marcelo ya no es lo que era. Keylor tampoco es el que era, falló en el despeje que posteriormente facilitaría el remate de Guedes en el 1-0,aunque a decir verdad falló toda la defensa blanca. Otro que no ha cogido la onda es Asensio, que sigue perdido.   Así las cosas se explica la derrota frente al Valencia por ese 2-1. Guedes y Garay fueron los autores del justo y corto resultado conseguido por el Valencia que tuvo en Parejo (Ex madridista) a su mejor jugador. En el último instante marcó Benzema de cabeza. El francés junto a Odriozola fue lo único salvable en otra noche aciaga del Real Madrid, que volvió a naufragar. Zidane, asiste a este naufragio viendo y oteando una revolución que se hace necesaria. Después de comprobar en Valencia la cruda realidad de un equipo a la deriva, ahora le toca ser frío y calculador . Tiene que tomar decisiones importantes con jugadores que han tocado fondo y que, me temo, ya no son recuperables.


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