Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Archivo Mensual: diciembre 2018

¿Y EL MADRID QUÉ, OTRA VEZ CAMPEÓN DEL MUNDO?

     Pues, sí, el Real Madrid por tercera vez consecutiva es el campeón del Mundo de clubes al vencer en la final disputada en Abu Dhabi al Al Ain por (4-1), sumando de esta forma su undécimo título internacional desde que ganó la décima en Lisboa. Una cifra más que sobresaliente que ilustra a un equipo de leyenda que no se cansa de ganar en el viejo continente y fuera.   El conjunto blanco es el claro dominador de los últimos cinco años, haciéndolo a su manera con un fútbol muchas veces brillante, otras veces no tanto pero siempre con una fe y una confianza ciega en sus posibilidades y en su forma de jugar. Lejos de esa ley casi mesiánica que algunos pretenden calificar como la única forma de jugar : sobar y seguir sobando el balón. Guste o no el juego del Madrid es directo, vertical y si se puede vertiginoso, siempre ha sido así, aunque ahora no lo sea tanto.    De esta forma, el Madrid, el equipo más laureado de Europa, y también el más criticado, cierra un buen año al ganar la Champions y el Mundialito de Clubes, un título despreciado por muchos pero que para poder disputarlo tienes que haber sido campeón de Europa y eso es algo que está al alcance de muy pocos equipos. El Madrid es la excepción.     Si, porque muy pocos pueden decir que son los Reyes de Europa y del Mundo. Guste o no, el Real Madrid lo es. Con el último entorchado, suma 7 veces como campeón del continente.    En Abu Dhabi, los blancos adornaron su decimotercia copa de Europa con el Mundial de Clubes. Título que le viene de perlas a un equipo que en los últimos meses está bajo sospecha y que tendrá que volver a examinarse, a pesar de todo lo conseguido, cuando llegue la competición doméstica y la Champions de esta temporada.    La verdad es que el Madrid no tuvo rival ante el inofensivo Al Ain que se ve se dejó todas sus fuerzas en eliminar al River Plate. Aunque la primera oportunidad del partido corrió a cargo del equipo de los Emiratos, en una cesión suicida de Marcelo a Courtois que el rival adivinó y que a punto estuvo de ser gol si no es por Ramos que salvo con la espinilla, en última instancia. Del que pudo ser el 0-1, se pasó al 1-0 de forma inmediata. Corría el minuto 12 cuando Modric, ya en su buena versión, de un zurdazo muy bien colocado adelantó al Madrid que ya se hizo el dueño y señor del partido y de la situación. Modric, cierra así con la conquista del Mundialito, su año glorioso.   Antes del descanso, el Madrid pudo dejar sentenciado el partido. La ventaja pudo ampliarse e incluso golear con ocasiones claras para Benzema y Bale, que esta vez no atinó a la portería.    En el segundo periodo los de Solari siguieron mandando y Marcos Llorente, quien ha hecho un Mundialito soberbio, se encargó de llevar la tranquilidad con el 2-0, al rematar un rechace que le vino de un saque de esquina y que golpeó de forma magistral. Marcos Llorente, ha sido lo mejor que le ha pasado al Madrid en el último mes. Es el medio centro que tanto llevaba buscando el equipo blanco y que no vieron ni Zidane ni Lopetegui.      El canterano dio un recital de colocación, de fuerza física y de actitud. Deben ser los genes pues es hijo de Llorente, el que fuera jugador del Atletico y después del Madrid, nieto de Ramón Grosso y Paco Gento es su tío abuelo. Casi nada.   Ya con el título en las manos, Ramos se sumó a la fiesta con un gol de los suyos: saque de esquina y remate poderoso de cabeza. Un gol con dedicatoria. Mandó callar al público que durante todo el partido le silbo, suponemos que por culparle de la lesión de Salah; y se lo dedicó a Isco que estaba en la banda calentando.    Vinícius que salió en los últimos minutos, cerró la cuenta con la colaboración del defensor Nader que lo introdujo en su portería. El gol del Al Ain, obra de Shaotani, gran tanto de cabeza, fue el premio de consolación para el equipo local.     Como quien no quiere la cosa, el Real Madrid coloca otro trofeo en sus vitrinas. Era de obligado cumplimiento ganar este mundial para evitar males mayores. Este título era necesario para calmar el ambiente y para que el equipo vuelva a coger la confianza perdida. El triunfo oxigena una temporada llena de curvas    Guste o no,  El Madrid de nuevo es campeón del Mundo.    


EL MUNDIAL RESUCITA A BALE

En Abu Dhabi salió cara para el Real Madrid que en un aseado partido se impuso por 3-1 al Kashima de Japón, con Bale en plan goleador. El galés hizo los tres goles en poco más de diez minutos (entre el 44 de la primera parte y el 55 de la segunda), rompiendo el partido que había comenzado muy igualado.   Con este triunfo, el Real Madrid jugará su tercera final seguida del Mundial de clubes. Final que se jugará el próximo sábado a partir de las 17,30 (que podrán ver por La 1 de TVE) contra el equipo local del Al-Ain, que sorprendentemente eliminó al River Plate en la tanda de penaltis, al finalizar el encuentro con empate (2-2). Fue Bale conseguir el 3-0, y el equipo blanco echase a dormir, dejándose ir por lo que propició que los japoneses acortarán distancias en las postrimerías del encuentro cuando ya los dos conjuntos pedían árnica. Nunca un equipo se debe dejar llevar; pero si lo hace que lo haga con un marcador claramente favorable. Eso fue lo que hizo el Real Madrid, que viéndose con tanta ventaja dejó la intensidad para mejor ocasión. La buena noticia para el Real Madrid es que Gareth Bale apareció en otro partido importante para el club en estos tiempos de zozobra. El jugador galés, si algo bueno tiene, es que suele aparecer en las citas de mucho oropel. Lo hizo en la final de copa contra el Barcelona, en esa antológica carrera que rompió a Bartra; en el 2-1 en la prórroga en la final de la Champions del 2014 contra el Atlético,en Lisboa, Y finalmente en Kiev, con sus dos goles y esa espectacular chilena que dejó boquiabiertos a todo el estadio, a los espectadores de TV, al Liverpool y a sus propios compañeros. Tras esta pequeña exhibición de Bale, lo que cabe pregúntarse es por qué no repite con más regularidad actuaciones como esas finales y el partido de semifinales del Mundial de Clubes. El galés fue el jugador más clarividente y el que acabó con el ímpetu de los japoneses que habían entrado al partido con más ritmo y velocidad. Prueba de ello es que la primera ocasión clara fue para el Kashima. Courtois tuvo que emplearse a fondo en la primera jugada del partido. El Madrid se mostraba un tanto inseguro ante la responsabilidad del partido porque eran conscientes que un tropiezo podría conllevarles consecuencias muy graves. Conforme iba avanzando el partido el Madrid se hizo dueño del balón, pero faltaba remate. En esas estábamos cuando apareció Bale, quien con su gran poderío físico se hizo dueño de la banda izquierda dejando surco en esa banda para escarnio de los japoneses. Así llegó el 1-0 tras pase de Marcelo que estuvo más entonado que otras veces. El 2-0, llegó en un fallo defensivo que muy atento aprovechó el once blanco; y el tercero lo logró de un gran disparo cruzado dentro del área. No fue un Madrid brillante ni mucho menos, tuvo sus momentos pero de todas formas a su juego le sigue faltando más garra,agresividad, más dinamismo y más empaque. Le sigue faltando más determinación y sobre todo convencer. Ganó, si, pero sin entusiasmar, El Real Madrid, simplemente, cumplió el expediente. No fue tan sencillo como aparece. A los japoneses les dio tiempo para hacer un gol más que por juego, por dejación de funciones de los blancos que con tanta distancia, se durmieron en los laureles. Además de Bale, hay que destacar la omnipresencia de Marcos Llorente que tapó con eficacia los huecos que dejaban los dos laterales madridistas. Benzema también ha sobresalido por sus apoyos constantes y hasta, por su trabajo. Se le ve muy responsabilizado lo cual es una buena noticia. Falta hace que tanto el francés junto a Bale, se entonen para encauzar el camino de este Madrid que tantas dudas está generando.   La consecución de este Mundial,sería el cuarto, le puede ayudar al Real Madrid a recuperar la confianza perdida. De momento, el objetivo de estar en la final se ha cumplido


EL R.MADRID EN CRISIS DE CONFIANZA Y DE IDENTIDAD

     Un solitario gol de Benzema en el minuto 13 le dio el triunfo al Real Madrid ante el Rayo Vallecano. (1-0), en partido disputado en el Santiago Bernabéu que no se llenó, sea por las compras navideñas o más bien por el juego de los blancos que no enamora, más bien todo lo contrario.   Ganó 1-0, y como sucedió en Huesca terminó pidiendo la hora y perdiendo tiempo, algo impropio de un equipo como el Madrid que sigue sin transmitir buenas vibraciones.     Courtois, igual que sucediese en tierras aragonesas, salvó los tres puntos para su equipo con una doble intervención en el minuto 91, ayudado por Carvajal. Fueron los minutos de agonía tan propios de este Madrid que continúa siendo un equipo muy poco fiable.    Bien es cierto que los de Solari pudieron dejar sentenciado el partido en un aseado primer tiempo. Kroos, en tal vez en la mejor jugada de los blancos, mandó el balón al palo; y Asensio no supo definir en un mano a mano con el guardameta del Rayo. Acción que repitió en el segundo periodo que a bocajarro con todo a favor, tiro al cuerpo del meta rayista. El mallorquín, que hoy tuvo más presencia, lo intentó de todos los colores, pero como su equipo, está negado de cara a portería.   De un más que aceptable primer tiempo, el Madrid pasó a un segundo periodo más gris frente a un Rayo Vallecano, que jugó con la defensa muy adelantada que entorpecía la continuidad en el juego de sus rivales. El Rayo, se fajó bien en labores defensivas con fases de cierta dureza, olvidándose de la ofensiva. Solo tuvo un minuto, pero se toparon con Courtois, que está demostrando el por qué fue declarado el mejor guardameta del Mundial. El belga evitó otro tropiezo.    Decía que este Madrid transmite más bien poco, que hoy por hoy es un equipo poco fiable. Y es cierto, lo demostró en Huesca, frente a los rusos en la Champions y contra el Rayo, que a punto estuvo de darle un serio disgusto.    Y es que le falta alegría,ritmo, inspiración, pegada, intensidad y gol, mucho gol. Es decir, le falta de todo lo necesario para volver a ser ese equipo compacto que era hace bien poco.    La actitud, aunque a veces -en otros partidos- brille por su ausencia, no faltó ante el Rayo Vallecano , pero eso sí, les faltó continuidad y hasta fantasía en el juego que en muchas fases fue muy cansino y muy lineal. Por faltarle, hasta les faltó contundencia en defensa y en la delantera.    Cuando no eres capaz de convencer ante el último clasificado, el Huesca, aunque ganes; cuando pierdes de forma vergonzosa con el último clasificado de tu grupo, en la Champions, como el CSKA de Moscú; y cuando ganas por la mínima con el penúltimo clasificado de la liga y además lo haces sufriendo, es que algo pasa.   Y lo que pasa es, que al margen de que haya algunos jugadores por debajo de su nivel, que el gol les haya abandonado por la ausencia de un goleador, lo que hay es una crisis de confianza casi general, sobre todo en los jugadores llamados a marcar el paso, como Sergio Ramos, Modric, Kroos, Marcelo, Bale y Asensio. A Isco, ya no lo cuento porque él solo se está borrando con su baja forma, sus modales y su enfrentamiento con la afición. Contra el Rayo ni calentó.    Pero lo que de verdad falta son jugadores. El Real Madrid ha pasado de los Zidane, Figo,Ronaldo (el gordito), Cristiano etc…. A los Lucas Vázquez, Ceballos, Mariano,etc… Un equipo con tanto presupuesto y tanto superávit de beneficios, después de la marcha de Cristiano no ha fichado a ninguna estrella. Algo que se puede considerar como injustificable.    Se ha fichado a jóvenes promesas para hacer un equipo dentro de cinco o siete años, pero mientras tanto qué. Es decir, ha faltado alcance de miras. No solo los jugadores se han acomodado, lo ha hecho Florentino Pérez, el gran culpable de todo lo que le está sucediendo últimamente a este Madrid en crisis de confianza y de identidad. Esta temporada solo está preocupado por reforma del faraónico Santiago Bernabéu..   La afición sabe todo esto, y por ello en el último partido del año en el Bernabéu, que se saldó con ese minúsculo triunfo, despidió al Madrid con indiferencia. Los madridistas andan muy mosqueados con su equipo.     PD. A punto de viajar a Abu Dhabi para disputar el Mundialito, que puede servir para recuperar la confianza, Benzema cae lesionado.  


EL R.MADRID AVERGÜENZA A SU AFICIÓN

          El Real Madrid con un juego laxo, confuso, de mucho toque sin fuste y sin alma, sufrió ante el modesto CSKA de Moscú (0-3) la derrota más humillante de su historia en la Champions. Y lo que es peor aún, lo hizo en el Santiago Bernabéu que silbó a su equipo al descanso y al final. La afición terminó abandonando el estadio indignada ante lo que había visto. Un equipo ruso, que ha terminado como último del grupo, le bailó en casa sin necesidad de hacer grandes alardes, simplemente jugando con ganas y con compromiso.     Si el domingo contra el Huesca a pesar de la victoria , los seguidores madridistas sintieron algo parecido a la vergüenza por el paupérrimo juego desplegado; ante el CSKA que ha pasado por encima del campeón de Europa, han salido abochornados.   No hay excusas que valgan. Nada se jugaban de cara a la clasificación porque pasase lo que pasase el Madrid ya tenía asegurada la primera plaza, pero el equipo blanco ha perdido eso tan valioso llamado crédito. Con su hundimiento ante el CSKA en el Bernabéu, el equipo blanco ha perdido una buena parte de ese prestigio, ganado en el último lustro.     Solari, ante la poca importancia de lo que se jugaba ( en Europa siempre hay algo en juego), tiro de cantera poniendo sobre el césped una defensa nueva con Vallejo,Javi Sánchez como centrales y Odriozola y Marcelo (para que adquiera ritmo) , en los laterales. En el centro dio carrete a Valverde, Marcos Llorente e Isco; y en la delantera contó con Vinicius, Benzema y Asensio. Era un partido que ni pintado para que Isco y Asensio se reivindiquen de cara a las desconfianza que ambos jugadores despiertan en Solari, al que veo un poco verde y sin saber muy bien qué rumbo tomar con este equipo. El argentino no termina de afianzarse.    Parece como si el efecto Solari se evaporase con el paso de los partidos. Desde luego la imagen ofrecida ante los rusos, que ha ganado a los madridistas en los dos partidos, no va ayudar en la recuperación de un equipo que está muy mal parido.    Para jugar al fútbol, y más aún en el Real Madrid hay que hacerlo con compromiso, ganas e intensidad. Ante el CSKA nada de eso hicieron además de jugar poco y mal, con mucho sobo de balón que aburría hasta a las ovejas. ¿Para qué sirvió tanta posesión? Para nada, teniendo en cuenta que los moscovitas, sin apenas posesión, tenían más profundidad que el Madrid, el que se perdió en el juego horizontal.    Los tres goles del CSKA delataron el estado actual de este indigno Real Madrid,donde una buena parte de otrora jugadores importantes carecen de compromiso. En el 0-1 de Chalov, un delantero más que interesante, hay pasividad en los centrocampistas, concretamente de Asensio e Isco, que no bajaron hacer las ayudas. En el 0-2, fue Vinicius, quien se quedó mirando como Manuel Fernández invadía el terreno blanco. Y en el 0-3, los jugadores rusos triangularon en el área madridista como Juan por su casa, ante la mirada contemplativa de los defensores y de los pocos que habían bajado. Lamentable   Si ya jugadores como Benzema, Asensio e Isco, estaban señalados,la fuerte derrota en el propio Bernabéu ante un equipo tan limitado como el CSKA, les deja a los pies de los caballos. Aunque sí somos sinceros, Asensio junto a Vinicius, fue lo poco que se salvó del desastre.    El brasileño, dejó buenos detalles en ataque y fue el único que intentó el uno contra uno. Tiene alegría y ganas de agradar, pero tiene que mejorar en muchos aspectos del juego.    El que peor sale parado es Isco, que creo que como jugador del Real Madrid ha tocado fondo. No carbura, está lento, sigue parando de forma desesperada el juego del equipo, y encima se le ve soberbio. A un fallo en una jugada de gol que le había regalado Vinicius, el jugador reprochó al público que silbase su desafortunada acción. Lo que siguió después fue una sinfonía de pitos cada vez que el malagueño tocaba el balón. Está más fuera que dentro del Real Madrid.  Kroos fue el siguiente que sufrió la iras del respetable. La apatía y frialdad del alemán son muchas veces alarmantes.    El público terminó por abandonar a su equipo. En los  últimos minutos el Bernabéu prácticamente se quedó vacío. La afición salió sonrojada ante el juego indigno que había presenciado del que es todavía campeón de Europa. Así, desde luego no va a ninguna parte. Jugando como lo está haciendo,no pasa de los octavos de final. Algo tendrán que hacer.


LA VICTORIA MÁS  ESPANTOSA DEL REAL MADRID 

A pesar del triunfo por 0-1 (gol de Bale en el minuto 8), el partido del Real Madrid frente al Huesca fue espantoso.   El fútbol no fue justo con un Huesca que mereció el triunfo por ocasiones, por mejor juego y por el coraje que le puso ante un Madrid horroroso, que nos recordó al que naufrago en Eibar. El Partido de los blancos fue un calco del que jugaron en la población vasca. Lo que le salvó al Madrid fue el poco acierto de los jugadores del Huesca y las intervenciones de Courtois que salvó los tres puntos. Lo único bueno del partido para el Madrid fue el resultado, porque lo demás fue para olvidar. No se puede jugar peor al fútbol que como lo hizo el equipo de Solari, que sufrió hasta el final viendo el poco rendimiento de casi la totalidad de sus jugadores. El juego del Madrid fue penoso, indigno de un todo un campeón de Europa en su visita al colista de la liga. Volvió a carecer de orgullo, actitud y ese algo más que hay que poner… frente a un rival, el Huesca, que es la inocencia personificada, que juega con mucha voluntad pero sin acierto. Jugando así, el Madrid no ganará en otros estadios. Mientras los madridistas más que jugar se paseaban y se dedicaban a la contemplación, los oscenses le ponían las ganas que le faltaba a sus rivales. El aplauso final que todo el estadio Alcoraz brindó a su equipo, se lo ganaron con creces. Lo único que les faltó fue ese gol que les hubiese dado el empate y alcanzar la gloría ante un patético Real Madrid, que terminó acorralado, mandando balones fuera y pidiendo la hora. Cuando el colista te pone contra las cuerdas es que las cosas no se hicieron bien. Salvo Courtois, que estuvo sensacional con tres grandes intervenciones; Bale por su gol y un poco de Marcos Llorente todos los demás suspendieron. Ceballos, no se enteró de que iba el partido. Al igual que Modric quien tal vez por culpa del viento, no apareció. Estos dos jugadores eran los que tenían que abrir las vías del juego y nunca lo hicieron tal vez por culpa del empuje de los jugadores del Huesca que no se cansaron de presionar. Por esta circunstancia, el Madrid siempre estuvo fuera de sitio. De nuevo Isco y Asensio, no fueron de la partida. Salieron en la segunda parte, y nada ofrecieron. Se le ve tristes y taciturnos. No se rebelan ante su situación de suplentes, algo que que no deja de sorprender al tiempo que preocupa. El partido comenzó como quería el Real Madrid, con un gol en los primeros minutos. En la única jugada decente que hicieron los blancos en todo el partido, llegó el único gol: centro desde la derecha de Odriozola que aprovechó Bale de volea para marcar ese 0-1 en el minuto ocho. Más de uno pensó entonces que ese tempranero gol del galés iba a ser solo el comienzo de una goleada. Nada más lejos de la realidad, este Madrid ramplón, se dedicó a sestear y dejó a un lado la voracidad que le ha hecho grande. Los de Solari, se dedicaron entonces a la vida contemplativa ante lo que parecía un rival cándido. Pero el Huesca viendo la poca actitud de los blancos, fueron creciendo y creciendo hasta que los terminó arrinconando y teniendo ocasiones clarísimas de empatar e incluso de poder ganar. En el último instante, Carvajal, lateral de emergencia por las lesiones de Marcelo y Reguilón, sacó de cabeza junto al palo un disparo de Rivera, un gol que ya se cantaba y que se merecía un luchador Huesca. Ese fue el final de un Madrid que a punto estuvo de volver a hacer un ridículo espantoso. El juego desde luego lo fue. Así no va a ninguna parte.


A FALTA DE GALÁCTICOS, EL MADRID RESPONDE CON JUVENTUD Y CANTERA 

Lo mejor del triunfo del Real Madrid sobre el Valencia (2-0), fue que la cantera se erigió en gran protagonista de un partido fundamental para la suerte del equipo en esta liga.   El Madrid, no solo ganó sino que la cantera madridista se reivindicó con especial protagonismo de Carvajal (impresiónate el trabajo de este jugador que cada día gana en importancia), Lucas Vázquez, el autor del segundo gol que certificó la victoria, y que trabajo de forma incansable ayudando a todos. Junto a estos dos sobresalientes, hay que destacar la presencia de Marcos Llorente, que firmó otro partido muy serio y que le relanza definitivamente en la lucha por el medio centro titular de cierre. Reguilón, atención a este chico que no se arruga ante nadie y que promete, y mucho. Luego en el segundo periodo salió Valverde, un valor seguro que va a ser muy importante en el futuro Madrid. No se complica la vida y todo lo hace con una naturalidad encomiable. Si a esos canteranos añadimos a los Ceballos, que cuajó un buen partido y Asensio, que está mostrando más compromiso, habrá que decir que estamos ante un Real Madrid de mucho futuro. La juventud al poder. Fue un partido con dos caras. En el primer tiempo, el Madrid de Solari fue infinitamente superior a un Valencia que como dijo Santi Mini, “fue muy cutre”, decepcionaron y de qué manera. Los blancos sometieron a una gran presión a los de Marcelino Toral que nunca supieron cómo deshacerse del dominio de los madridistas a los que solo les faltó remate. El 1-0 llegó en una jugada donde él hambre de Carvajal dio sus frutos, al discutirle un balón a Paulista, centrar y ante la duda, Wass introdujo el balón en la portería de Neto. Era el 1-0, que hacía justicia al dominio casi abrumador de un buen Real Madrid que ocupaba perfectamente todos los espacios. El Valencia durante los primeros 45 minutos estuvo ausente, pero en la reanudación fue otra cosa. Adelantaron líneas, se vino arriba ante la falta de frescura de los blancos que pagaron el esfuerzo de la gran presión que ejercieron en el primer periodo. Dirigidos por un magistral Parejo crearon hasta tres ocasiones claras de gol. En una de ellas, Courtois hizo el paradón de la noche, confirmando el gran portero que es. Para contrarrestar la presencia constante del equipo valenciano, que buscaba el empate de forma febril, Solari introdujo cambios para refrescar a su equipo, que de alguna forma pagó el esfuerzo de los primeros 45 minutos. Salieron del terreno de juego Bale, lesionado, Modric y Ceballos, y entraron Asensio,Valverde e Isco, que fue el último en salir. Sigue el caso Isco, pero es el jugador el que tiene la última palabra, mientras no se baje de esos aureola de soberbia y chulearía en la que se ha instalado, tiene todas las de perder. El Valencia seguía a la desesperada a por el empate, se descuidó, dejó espacios y el Madrid en una contra, remató el partido con el tanto de Lucas Vázquez, que tuvo su origen en una gran jugada llena de energía y compromiso a cargo de Carvajal, quien fue el principio y el fin de este Madrid que empieza a resurgir y a ser un equipo reconocible . El peso del lateral derecho es tan importante que el juego del Real Madrid se ha inclinado al lado derecho. Encomiable el esfuerzo y el sacrificio de Carvajal que se ha convertido en una pieza fundamental de su equipo. En la ayuda de Dani Carvajal, siempre estuvo Lucas Vázquez. Ambos cerraron la banda derecha. Un Lucas, que también le echa esfuerzo y bemoles ( los dos cojones que pidió Solari), y que se ha hecho dueño de la banda derecha, mandando a la izquierda a Bale, quien sigue siendo el eslabón más débil de este Madrid de Solari. Al galés le falta espíritu, parece como ausente y eso que ahora está jugando en su banda natural. Desentona, y mucho, cuando ves a los demás que se parten el pecho, como ocurrió frente al Valencia. Modric, va mejorando, hizo una muy buena primera parte para demostrar que el balón de oro que le den el lunes no es baladí. Ceballos, trabajó bien, pero debe regatear menos. Marcos Lorente volvió a ser un valor seguro. Con los dos buenos partidos que ha protagonizado (Roma y Valencia), ha cambiado el rumbo de su carrera en el Real Madrid. Se ha ganado su continuidad y está dispuesto a discutirle el puesto a Casemiro. Benzema, fuera Cristiano Ronaldo, se ha cargado de responsabilidad y se le ve más participativo. Está mucho más comprometido con la causa. Una causa que pasa por los principios que ha expuesto Santiago Solari: La única forma de rehabilitarse es correr y esforzarse. La prioridad para salir de la crisis es bien sencilla. Comenzó por los cojones, aunque en Eibar esos atributos los sacaron los otros, pero no por eso dejó de señalar a sus hombres por la poca vergüenza que tuvieron. Solari quiere volver a ver a un Madrid reconocible, y todo empieza, como primera piedra, por el esfuerzo, como hicieron frente al Valencia. Sin galácticos, bienvenido sea el esfuerzo que representa Dani Carvajal. Los jóvenes, los de la cantera, están convencidos y no regatean el firme compromiso que tienen con el equipo. Ellos fueron un ejemplo, muy bien secundados por los veteranos como Sergio Ramos, Modric,Benzema y Varane. Ese es el camino.      


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