Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Archivo Mensual: abril 2017

MARCELO EVITÓ EL DESASTRE

     Cuando la angustia se había apoderado del Bernabéu con el empate (1-1) del Valencia y se marcaba la tragedia, apareció el mago Marcelo con su chistera que envolvió a todos, y amagando por aquí y por allá disparó con la derecha, marcando el 2-1 un gol que puede valer una liga. El tanto de Marcelo a falta de cuatro minutos para el final le sirve al Real Madrid para seguir dependiendo de si mismo para llevarse el título de liga. Lo consiguió cuando estuvo en el abismo y de forma agónica, como ha ocurrido en tantas otras ocasiones. El autor de la nueva hazaña madridista ha sido en esta ocasión, Marcelo, uno de los pocos junto a Carvajal que se salvaron del flojo partido del Real Madrid, en general. El problema de este Madrid A o como le quieran etiquetar es que no sabe cerrar los partidos. Con las mismas ganas e intensidad con la que respondió tras el empate del Valencia, es como tienen que jugar los últimos partidos que le quedan. No hay especulaciones que valgan, deben salir a ganar y si pueden dejar listo para sentencia el partido antes de tiempo, mejor que mejor. En una palabra, tienen que salir a morir.   Ante el Valencia, el equipo de Zidane jugó con fuego. En el primer tiempo fue un quiero pero no puedo. Había miedo, nervios y hasta ansiedad. Se jugaba al ralentí, con muchos pases horizontales y poco movimiento. Él Madrid solo tuvo una ocasión de gol, el 1-0 logrado por Cristiano Ronaldo a pase magnífico de Carvajal. Un tanto que pareció que les quitó esa ansiedad con la que empezaron el encuentro. El guión del partido pudo tener otro desarrollo, antes de que se cumpliese el primer minuto de juego, si Santi Mina aprovecha la doble ocasión que tuvo para adelantar al Valencia. Falló las dos. La primera la sacó Keylor y la segunda se estrelló en el palo. Pasado el susto, el Madrid comenzó a meterse en el partido que fue de ida y vuelta, con un Valencia muy ordenado atrás y aproximándose siempre a los dominios madridistas con mucho sentido. Era un partido muy abierto pero con poco fútbol. Apenas había ocasiones, pero en una de las pocas que hubo, Cristiano desde la posición de delantero centro -en la que debe jugar siempre – de espléndido cabezazo respondió con el 1-0 al perfecto pase de Carvajal. El Valencia, lejos de arrugarse, tiró hacia adelante y metió en algún lío a la defensa madridista que tuvo en Sergio Ramos a su jugador más nervioso e impreciso. La primera parte terminó con pocas cosas que contar. El Madrid no se había hecho con el partido. Tampoco lo hizo en el segundo periodo, donde jugó peor que en el inicio con un juego lento y y previsible.. Los de Zidane con una actitud chocante para lo que se estaban jugando, no le pusieron esa intensidad que se supone debe tener un equipo que se juega la liga. Cristiano pudo conseguir el tanto de la tranquilidad si hubiese acertado con el penalti a Modric con el que fue castigado el Valencia. Diego Alves, volvió hacerlo de nuevo, se lo detuvo al portugués que lo tiró muy mal. Es el tercero que Diego Alves le para a Cristiano Ronaldo, que ya no volvió hacer acto de presencia Bien es verdad que el Madrid pudo hacer ese segundo gol en una jugada de Benzema que se fue al palo, pero el caso es que de nuevo no supo dejar sentenciado el partido y les tocó sufrir. Y a falta de 10 minutos, en una jugada tan aislada como la del primer minuto, Parejo llevó la angustia al Bernabéu. Falta de Casemiro y lanzamiento a la escuadra del capitán del Valencia para poner contra las cuerdas al Real Madrid. Fue un golazo Entonces, si reaccionó el Real Madrid. Dejó esa cierta apatía con la que nos estaba obsequiando en un lamentable segundo tiempo, para encenderse y echar mano de la épica. Con fuerza, pasión y determinación se volcaron al ataque, no quedaba otra, con Asensio y Morata a los que dio entrada Zidane en sustitución de Benzema, que salió entre división de opiniones, y Modric. En esta ocasión la agonía duró poco porque a falta de cuatro minutos, como ya relataba, Marcelo se sacó de la manga un disparo con su pierna mala, la derecha, para conseguir el definitivo 2-1. Un gol que vale un potosí: el privilegio de depender solo de ellos mismos para levantar el título de una liga que se le resiste desde hace cinco años En esta ocasión el Madrid sujeta la liga gracias a sus dos laterales: Marcelo y Carvajal, que han sido los mejores con mucha deferencia sobre sus demás compañeros. Carvajal, por su banda fue el dueño y señor. De sus botas salió el magnífico pase para que Cristiano abriera la cuenta. Marcelo, fue vital para la suerte de su equipo. Con su profundidad y su magia, rescató al Real Madrid del precipicio en el que se encontraba. De todas formas, los de Zidane que se lo hagan mirar. Da la sensación que no le van las cosas sencillas y simples. Necesita adrenalina para reaccionar y jugar como se debe. No aprenden la lección, cuando se juega con fuego normalmente uno se se termina quemando. Después del esplendoroso partido del otro Madrid, en Riazor, Zidane tiro de su equipo base con el cambio de James por el lesionado Bale. Y visto lo visto, la verdad que no aguantan la comparación. De la exhibición ante el Deportivo, pasamos al sin fuste contra el Valencia. A este Madrid le faltó la lozanía y pujanza de Riazor. Al once titular de Zidane, le faltó alma. No me sorprende que haya discusión sobre este asunto porque en A Coruña, con el llamado equipo de la segunda columna, vimos al mejor Real Madrid de la temporada. El once tipo del técnico francés juega más al pie, se mueve menos y es más especulativo; el otro Madrid se asocia más, es más solidario y busca los espacios. Dicen que en el equilibrio está la virtud. Tal vez lo deseable sería sacar del once titular a jugadores de dudoso rendimiento por otros que se han ganado a pulso la titularidad. No puedo entender la obsesión de Zidane por alinear a Benzema un jugador que aparece y desaparee como el Guadiana. El francés tardó más de una hora en hacer acto de presencia contra el Valencia, con un regate en el área que le permitió tener toda la portería a su alcance, pero el balón fue al palo. No está para ser el delantero centro del Madrid. Ese puesto, ahora mismo, debe ser para Cristiano Ronaldo que estaría muy bien acompañado por Isco y Asensio. Kroos es otro de esos jugadores que no pasa por su mejor momento, que puede ser moneda de cambio. Ahí está Kovacic que puede jugar perfectamente junto a Modric o sustituir a Casemiro, que sale a tarjeta por partido. Lo he dicho muchas veces, no seré yo quien dude de Zidane, a quien  últimamente y de forma injusta le están disparando  a través de una campaña sin sentido. Pero creo, que sería de justicia que le diera más oportunidades a los jugadores de la mal llamada segunda unidad del Real Madrid. Convencido estoy que el reparto de minutos lo tienen muy pensado. Ser justo no significa repartir, sino escoger lo que el equipo necesita. Y sinceramente, al día de hoy, el Real Madrid no necesita a Benzema. Que este Valencia, que lleva penando toda la temporada, haya estado a punto de quitarle la liga al Real Madrid, denota bien a las claras que los de Zidane hicieron un mal partido. La liga no se gana con milagros de última hora, se gana jugando bien al fútbol. Pues, eso. En definitiva, que el Real Madrid jugó con fuego, pero Marcelo evitó que se quemase.  


EL OTRO MADRID DA UN RECITAL 

     El Real Madrid con nueve cambios respecto al partido del clásico -solo Marcelo y Nacho repitieron- dio toda una lección de fútbol en Riazor, donde se impuso por 2-6 al Deportivo.   La mal llamada segunda unidad, que en muchos casos debería ser la primera, sencillamente se exhibió en A Coruña con un fútbol total, precioso, preciso y de altos vuelos. Hace tiempo no disfrutaba tanto viendo jugar al fútbol. Fue un placer para los paladares más exigentes el recital que dio el Real Madrid de Zidane.    Por A Coruña pasó un equipazo en cuanto a esfuerzo,trabajo,calidad, determinación y solidaridad. El Madrid fue más equipo que nunca en todos los sentidos. Todos remaban en la misma dirección. Si había que presionar se presionaba desde la vanguardia, centro del campo y donde fuese. Nadie rehuía el sacrificio. Nadie se hacía el remolón. Lo mismo se pasaban el balón al pie que al espacio, por donde fuese. Se apoyaban constantemente con ayudas donde hiciese falta, sobre todo en defensa. Todos, excepto Varane y Nacho, atacaban en tromba y todos bajaban a la retaguardia cuando era el Depor quien atacaba. En una palabra,era un equipo.    Nada que ver con en el equipo A, que en muchos casos si que se hacen los remolones pero como tienen el status de estrellas protegidas siempre terminan jugando. Todo lo contrario que la segunda unidad que se tiene que ganar los minutos a base de dar el do de pecho. Pero curiosamente, el mejor fútbol del Madrid en esta temporada, lo ha protagonizado el segundo pelotón, demostrando que Zidane dispone de una plantilla de lujo a la que hay que dar más vida.     Viendo la exhibición que algunos jugadores blancos han ofrecido en Galicia, no se explica muy bien como Zidane se empeñó en arriesgar con Bale en el clásico, cuando tenía lo que tenía en el banquillo: Isco.    En el recital que han ofrecido, Isco , actuando de media punta, fue el maestro de ceremonias y el líder del exquisito fútbol del Madrid. Tanta fue su clase que contagió a todos sus compañeros. Por ahí estuvieron James, autor de dos goles; Lucas Vázquez que marcó el 1-3, culminando otra monumental jugada de Isco; Asensio, Morata y un inmenso Kovacic que fue el dueño del centro del campo. El croata se marcó un buen partido con sus arrancadas llenas de velocidad que descolocan al rival. Kovacic no tiene el aplomo y el carácter defensivo de Casemiro pero tiene más capacidad de sorpresa con la rapidez que atesora y con esa facilidad para el despliegue. Me gusta.    Del Deportivo, en los primeros 35 minutos no hubo noticias ante el vendaval de fútbol del Real Madrid que ofreció toda una sinfonía. Morata,no se había cumplido el primer minuto, cuando inauguró el marcador. Era como coser y cantar, el fútbol del Madrid fluía por todos los poros del estadio. Riazor entre embelesado y asustado asistía al baño futbolístico que estaban dando los madridistas. James, antes de cumplirse el minuto 15 puso el 0-2. En ese tiempo, el Madrid sumaba dos goles, dos palos, un tanto mal anulado y otro par de disparos al cuerpo del portero, en clarísimos uno contra uno.    Pero, como le sucediese en Leganés, el Madrid se relajó en defensa, que sigue siendo su punto débil, y en la primera llegada clara del Depor, Andone acortaba distancias y metía al Depor en el partido que por entonces, poco antes de llegar al descanso, jugó unos buenos minutos  Eso pareció,porque poco antes de enfilar los vestuarios para la reflexión, Isco, cuál mago, paró el reloj en la frontal del área. Recorte va, recorte viene, regate por allí, regate por allá. Pisadita, amago, cuchara al suelo para recuperar la pelota, y visión en el pase en profundidad a Marcelo, que la puso para el remate de Lucas. Gol y se acabó el partido.    Pero tras el intermedio, el Madrid no bajó un ápice su delicioso futbol. Siguió de fiesta y fueron llegando el cuarto gol, obra de James; el quinto de Isco, tras jugada de Morata que estuvo en plan de delantero centro, como debe ser. Casemiro, cerró la cuenta del recital madridista en Riazor con ese definitivo 2-6. Un resultado corto porque pudo haber sido una goleada de escándalo. El Deportivo, bastante hizo con aguantar la hemorragia futbolística del Madrid.     Zidane,muy criticado el pasado domingo por la alineación de Bale cuando no estaba en las mejores condiciones y cuya caza ya ha comenzado, está teniendo la personalidad de jugarse la liga con la segunda columna, con los más jóvenes. Ningún entrenador del Madrid y de ningún otro equipo, se atreve hacer algo parecido. Eso es un valor añadido. Tan culpable es de alinear a los titulares de siempre, como responsable es de jugarse la liga con los menos habituales, que por cierto con él están jugando más que con cualquiera entrenador anterior.    Soy el primero en criticar a Zidane, y yo que él en lo sucesivo y en los partidos decisivos tomaría decisiones importantes de acuerdo al estado en el que se encuentran algunos intocables, que no deben jugar por decreto. Nadie echó en falta a Cristiano y mucho menos a Benzema.    Se ha demostrado que la BBC no pasa por su mejor momento. Bale lesionado, ya no cuenta. Isco en estado de gracia, debe ocupar esa plaza; Benzema con su constante apatía no está para ser titular, teniendo a un hambriento Morata, que con menos minutos lleva más goles que el francés. Si quiere reforzar el centro del campo, Kovacic es el hombre apropiado para ello. Su despliegue físico entorpece al contrario y las conducciones tan rápidas que realiza rompen las líneas de presión del rival. En Riazor que jugó como único pivote, fue el dueño y señor haciendo un señor partido. Por no hablar de Marco Asensio y hasta de James. Todos estos jugadores claro que tienen cabida, porque por ejemplo, Kroos y Modric no atraviesan por su mejor momento y pueden ser sustituidos perfectamente por alguno de los que hemos mencionado.     Zidane, por supuesto que se equivoca, es humano, pero de ahí a que se hayan cargado las escopetas para cargárselo, media un abismo. La memoria en el fútbol es muy frágil.    En resumen, Primera victoria de las cinco que necesita el Real Madrid para ser campeón. Sólo un empate se puede permitir. No gastó ningún comodín.


MESSI PONE LA LIGA AL ROJO VIVO

    Independientemente de los colores y simpatías que despierten uno u otro equipo, el Real Madrid-Barcelona jugado en el Santiago Bernabéu ha sido todo un espectáculo. Los dos equipos más grandes del continente han protagonizado un partidazo mayúsculo, que se ha decantado del lado del Barcelona porque entre sus filas hay un jugador que no es de este planeta y que se llama, Lionel Messi. El astro argentino, en el minuto 92 decidió el partido de forma majestuosa y puso la liga patas arriba al ganar el Barcelona por 2-3. Triunfo que le sirve para ponerse como líder con los mismos puntos que el Madrid pero con la ventaja del gol average particular. Con el triunfo del Barça, la liga está más abierta que nunca, aunque el Madrid sigue teniendo la baza de tener un partido menos, el que tiene que jugar con el Celta el próximo 17 de mayo, que puede ser decisivo si tenemos en cuenta lo sucedido en el Bernabéu. Si vuelve haber liga es porque lo ha querido Messi. Así lo quiso el argentino que gobernó por Chamartin de forma imperial:mandando, templando y marcando goles decisivos. Hizo el empate a uno y el último y definitivo, que le sirve a su equipo para reengancharse a la liga cuando peor pintaba para los azulgranas. A Messi el Barcelona le debe sus existencia en esta liga. Todo el fútbol de su equipo pasó por él, porque muchos de sus compañeros pasaron de puntillas por el estadio madridista. Él fue quien gestionó el partido a su antojo y lo terminó coronando después de que el Madrid hubiera apelado a la heroica con el empate a dos de James a falta de cinco minutos y con diez jugadores. Fue un partido brutal en todos los sentidos, sometido a un intercambio de golpes a cara descubierta y sin ninguna protección, y fue un partido definido por un jugador magistral,un auténtico genio llamado Messi, que fue no sólo determinante sino que desestabilizó al Real Madrid al provocar la primera amarilla a Casemiro en el minuto 11, que bien puedo ser la expulsión poco tiempo después; y la roja directa a Sergio Ramos, que le entró con los dos pies por delante y fue justamente expulsado. El central madridista, otras veces salvador, perdió la cabeza en en el minuto 78 de partido y a la postre fue decisivo para la suerte final del encuentro. Ganó el Barcelona como podía haber ganado el Real Madrid, que con diez jugadores jugó mejor que el equipo azulgrana, gozando de buenas ocasiones para marcar, pero en esas oportunidades Ter Stegen, sensacional el portero alemán, las desbarató. Lo mismo hizo Keylor Navas, que estuvo providencial con dos grandes intervenciones, una a Piqué a bocajarro y otra a a Luis Suárez , además de atajar algún tiro envenenado de Messi, que todo lo que hizo tuvo una influencia negativa para el Real Madrid, que lo sufrió como nunca. Todo comenzó como era previsible, con el Madrid en plan efervescente al sentirse eufórico tras clasificarse semifinalista de la Champions. Mientras que su rival, aparentemente se presentaba alicaído tras caer frente a la Juventus. A ese arranque pletórico le faltó el gol que pudo llegar si el colegiado canario Hernández Hernández hubiera señalado penalti de Umtiti a Cristiano Ronaldo en el minuto 2. El árbitro se encogió, como lo hizo después al no sancionar con la segunda amarilla a Casemiro. Tampoco quiso saber nada del codazo de Marcelo a Messi, pero aquí estoy seguro que no lo vio. En esas estábamos cuando llegó el gol de Casemiro a la media hora de partido como consecuencia de una jugada a balón parado donde Sergio Ramos partió de una posición legal. Fue marcar el Madrid, y el colosal Messi, se arremangó y comenzó su exhibición. Pocos minutos después, igualó la contienda con un tanto lleno de velocidad y de precisión, estando muy bien acompañado por Iniesta y Rakitic. El croata después marcaría en el segundo periodo el 1-2 de un disparo fulminante. La desigualdad en el marcador sentó a cuerno quemado al Madrid, algo que detectó bien Messi. Sergio Ramos se excedió en la entrada y se fue a la calle entre reproches a Piqué. Zidane, entonces echo mano de James por el indolente Benzema, y de forma épica, el Madrid con diez jugadores estaba cercando la portería azulgrana, empató (2-2) a falta de cinco minutos. Parecía el resultado definitivo, que tal vez hubiese sido lo más justo. Pero, había un jugador que no estaba conforme y que quería engancharse a la liga en casa de su gran rival. Ese era, Messi, que dejó bien claro quién es el número uno. En el último instante, marcó el definitivo 2-3, que dejó en silencio al Santiago Bernabéu. Le sobró la celebración al quitarse la camiseta, retando y hasta desafiando al Santiago Bernbéu. Eso,no me gustó. Fue una provocación. Al margen de ese feo gesto, la verdad es que no ganó el Barcelona, ganó Messi con su soberbio partido que merece un monumento. Al Madrid, nada hay que achacarle en cuanto a actitud y ganas. No ganó porque enfrente tuvo a un jugador que no es de este planeta y que ha puesto la liga al rojo vivo. A quien si hay algo que achacar es a Zidane, porque creo sinceramente que se equivocó alineando a Bale que acababa de salir de un undécima lesión, quien por cierto a los 25 minutos de nuevo volvió a lesionarse. La idea de Zidane es que el Madrid le metiese velocidad al partido, pero Bale no está para correr y nunca tenía que haber jugado. Así lo pensamos nosotros, al igual que sus propios compañeros. El técnico madridista sabrá por qué lo hizo y debería explicarlo. Me pareció un inmenso error, cuando hay otro jugador que se está saliendo como Asensio que debió iniciar el partido de titular. Cuando salió demostró, poniendo un gol a Cristiano que falló de forma lamentable, que Zidane cometió un grave error. El chaval pide minutos a gritos. A Isco, también debió tener en cuenta el entrenador blanco, que se empeña una y otra vez en la BBC. Ninguno de los tres estuvieron a la altura. El portugués, en la posición de delantero centro, fue el único que probó a Ter Stegen, que le hizo un par de buenas paradas. Benzema, volvió a su lado oscuro y no aportó nada de nada. Zidane, debió fijarse en como la Juventus marcó a Messi, que lo hizo de forma escalonada y no individualmente. En resumen, que Zidane, en el peor momento y ante su gran rival, no tuvo su día como técnico. Además de todo esto, en los últimos dos minutos al Madrid le faltó cabeza. Se le olvidó que el empate a dos le valía y se fue al ataque dejando huecos por donde se escapó Sergi Roberto que protagonizó una cabalgada por todo el campo sin que nadie le parase. La derrota madridista da vida a su máximo rival, que recobra moral y optimismo para luchar cuerpo a cuerpo por el título.Por lo tanto hay liga. Faltan cinco jornadas y está que arde con Barcelona y Madrid empatados a 75 puntos, pero eso sí, el Madrid con un partido menos. Como decíamos, independientemente del resultado y colores, el partido Real Madrid-Barcelona fue un hermoso espectáculo, un homenaje al fútbol con Messi como gran emperador.     Calendario del Real Madrid J34 Deportivo-Real Madrid J35 Real Madrid-Valencia J36 Granada-R.Madrid J37 Real Madrid-Sevilla J21 Celta-Real Madrid J38 Málaga-Real Madrid Calendario del Barcelona J34 Barcelona-Osasuna J35 Espanyol-Barcelona J36 Barcelona-Villarreal J37 Las Palmas-Barcelona J38 Barcelona-Eibar  


ODA AL FÚTBOL EN EL SANTIAGO BERNABÉU

      ¡¡ Partidazo!! con mayúsculas el que se vivió en el Bernabéu entre Real Madrid y Bayern Munich, en otra gran noche europea vivida en el Coliseum madridista donde se ha visto como el Madrid , con mucho sufrimiento y hasta suspense, ganó 4-2 tras prórroga. El partido ha sido un monumento al fútbol por parte de los dos equipos que han mostrado toda la a calidad que llevan dentro, la pasión y la entrega.Ha sido como una final donde el Bayern no mereció perder y el Real Madrid mereció ganar. Ha ganado el fútbol. Lo evidente es que el equipo de Zidane estará en semifinales de la Champions. Nadie ha jugado hasta ahora,que yo sepa,siete semifinales consecutivas. Lo hará el actual campeón que desea ser también el primer equipo en revalidar esta competición. Posibilidades tiene, después de sufrir lo que no está escrito para clasificarse.Los 90 minutos de tiempo reglamentario fueron una continua angustia para los madridistas, que después en la prórroga se transformaron en fiesta, porque fue cuando llegó la explosión de juego del Madrid que tuvo en Cristiano Ronaldo a su máximo exponente, con un gran Marcelo como escudero. El brasileño escribió una oda futbolística en el Bernabéu. ¡Qué jugador! La jugada que protagonizó Marcelo, al encarar solo a Neuer y regalarle el gol a Cristiano para que marcara el 3-2, fue sencillamente de ensueño. El partido entre estos dos colosos fue como un combate de boxeo. Era una continua combustión con los dos pegando y utilizando sus armas. El Bayern, por aquello que partía en desventaja, comenzó metiendo al Madrid en su área y siendo el dueño del balón y de la situación. Los blancos, en cambio estaban a la espera de darle un golpe directo en forma de contras que llevaban mucho peligro. Los alemanes ganaron a los puntos en los primeros 20 minutos.Tocaban y llegaban en de superioridad al área, pero con poca claridad en la finalización, refugiado en los centros que buscaban al reaparecido Lewandosky pero que no lo encontraban. A partir del minuto 25, el Madrid se estiró llegando hasta Neuer con peligro, pero el guardameta alemán volvió a demostrar que es el número uno, con un par de paradas de mérito. La que no pudo parar, la sacó de la misma raya de gol Hummels a tiro de Kroos, que tuvo hasta otra oportunidad clara de adelantar a los suyos. El primer tiempo fue un toma y daca, pero el marcador no se movió. En el segundo periodo, los alemanes llamaron a rebato. Dijeron aquello de "perdidos al río" poniendo el corazón en un puño al aficionado madridista. Y más aún cuando Casemiro derribó a Robben, el mejor de los bávaros. El penalti más que riguroso lo transformó Lewandosky llevando la inquietud a los jugadores blancos que vivieron sus peores momentos, temerosos porque un gol más del Bayern los dejaba fuera de Europa. Fueron minutos de incertidumbre. El partido entonces pedía cambios. Zidane, muy acertado, retiró al muy frío Benzema e Isco,que cumplió su misión, para dar entrada a Asensio y Lucas Vázquez. Los cambios le sentaron bien al Real Madrid. Fuese por eso o no, el caso es que llegó el 1-1 con robo de Casemiro y centro al que llegó Cristiano que se anticipó a Lham. Todo parecía encarrilado, pero un error, en una jugada tonta, provocó el gol de Sergio Ramos en propia puerta, en una jugada donde Muller estaba en fuera de juego. Ya no hubo tiempo para más. El tiempo reglamentario finalizó con victoria del Bayern por 1-2, idéntico resultado que habían conseguido los blancos en Múnich. El Bayern compareció al tiempo extra con un jugador menos, Arturo Vidal que fue expulsado por doble amonestación al poco de finalizar los primeros noventa minutos. El chileno acabó expulsado cuando menos lo merecía. Mucho antes debió ver el túnel de vestuarios. Casemiro también jugó con fuego. Y en la prórroga, ya solo existió un equipo, el Real Madrid y dos jugadores, Cristiano, el goleador y Marcelo, el mago optimista, quien no sólo asistió sino que hasta sacó un gol de la misma raya a Robben. El portugués a pase de Sergio Ramos lograba el 2-2, en fuera de juego que ni el arbitro ni los jueces de línea apreciaron. En la segunda parte de la prórroga, todo quedó sentenciado. En una jugada magistral de Marcelo que se fue de todos, le cedió el gol a Cristiano para que marcase el 3-2 y el tercero de su cuenta. La guinda al pastel la puso Asensio, con otra perla. Era el definitivo 4-2. Cristiano ha vuelto por sus fueros cuando más lo necesita sus equipo. Con los tres goles al Bayern alcanza la barrera de los 100 en Europa. En la posición de nueve, que es en la que debe jugar, sigue devorando goles y ha sido clave en la eliminatoria. Empezó con dos tantos en el partido de ida y acabó marcando tres más en la vuelta. Puede que no tenga velocidad, que haya perdido regate, pero su pegada sigue siendo descomunal. Es el Rey de la Champions. El Bayern terminó el partido muy disgustado con la actuación del colegiado húngaro Kassai, Incluso jugadores como Vidal hablan de "robo". Ni robo, ni gaitas, fue un partidazo donde expresiones como esas sobran porque no es cierto. El Bayern, como decía tal vez no mereció perder, pero reclame lo que reclame por los errores del colegiado, que los hubo en los dos bandos, cayó en los instantes claves de la eliminatoria, donde en el cómputo total el equipo blanco ha sido mejor. El Madrid mereció pasar a semifinales. Entiendo los exabruptos de Arturo Vidal porque él se cargó la eliminatoria cuando falló el penalti en Munich y con su expulsión del Bernabéu, se la ha vuelto a cargar. Le perdonaron la segunda amarilla en el minuto 50. El maestro superó ampliamente al alumno. Zizou le puso de 9 a CR y este se comió a los centrales, metió dos hombres de banda que cerraron los laterales y fueron dos puñales en ataque. Ancelotti conociendo a Vidal debería haberlo cambiado para evitar lo inevitable y que sabíamos que pasaría jugándose su expulsión a pesar que la segunda tarjeta fue rigurosa. Mención especial a Xabi Alonso que inteligentemente ha dejado el futbol antes que el fútbol le deje a él.


EL PARTIDO ESTELAR DE ISCO VALE UNA LIGA 

   El Real Madrid se llevó una victoria de Gijón (2-3) vital para su propósito de ser campeón de liga.   Un jugador ha sido la clave, Isco Alarcón, que se ha marcado un partido estelar. Su gol en el minuto 90 puede valer su peso en oro en pos del título de liga El jugador malagueño ha confirmado que hoy por hoy es una sinrazón que no sea titular. Por el Molinón estuvo un mago, Isco.    Por dos veces tuvo que remontar el Real Madrid para llevarse los tres puntos, y en las dos ocasiones Isco fue la clave. Al gol a los once minutos de Cop, en jugada elaborada por Vesga, quien se inventó un pase de vaselina perfecto, respondió después a los dos minutos el propio Isco, marcando un gol que más que nada fue una obra de arte: regate de espuela, recorte con la espalda, quiebro y gol por toda la escuadra. Un gol antológico que puede ser el gol de esta liga.    Con empate a uno finalizó la primera parte, que fue muy entretenida con un buen Madrid y un Sporting que nunca le perdió la cara al partido. Se comportó como un equipo de primera que lucha por salvarse. A eso aspiran, y más cuando Vesga de nuevo de cabeza y con algo de fortuna, ponía el 2-1 ante los de Zidane que por entonces estaban un tanto desfigurados. Faltaban 30 minutos para el final del encuentro y en el Madrid comenzaron las prisas y los desaciertos. Zidane, entonces echó mano de Marcelo por Coentrao, que sorprendentemente jugó, y el cerco al Sporting fue ya una constante en todo lo que quedaba de encuentro. Más aún cuando entró Mariano por un desacertado Lucas Vázquez. Morata con su gol de cabeza a pase de Danilo que valía el empate a dos, aliviaba en algo a los madridistas que lo siguieron intentando porque el 2-2 no entraba en sus planes.    Eran minutos agónicos para los dos equipos, pero sobre todo para el Madrid que veía como se le empezaba a torcer el gesto y se le complicaba la liga. Pudo adelantarse en un remate de Marcelo y en un cabezazo de Danilo, que está ocasión no desentonó.   Se jugaban los últimos minutos, el Sporting se defendía muy bien con los cinco defensas que alineó el técnico Rubí. Era la recta final, y entonces minuto 90, apareció Isco, con ese talento natural que posee que le hace muy particular y diferente a la vez, para poner la rúbrica a su colosal partido.   El malagueño recibió sobre la línea del área, giró sobre sí mismo y disparó un tiro raso inalcanzable para Cuéllar. Era el 2-3 definitivo que le da un nuevo impulso al Real Madrid antes del clásico del próximo día 23, donde comparecerá con el colchón de tres puntos de ventaja y un partido menos.    El Real Madrid ganó, pero sufrió demasiado. Con el empate a dos y con el tiempo ya expirando, las escopetas ya estaban cargadas contra Zidane por las rotaciones. Es cierto que en en Molinón las llevó al limite: sólo los dos centrales, Sergio Ramos y Nacho repitieron respecto al once titular que jugó contra el Bayern Munich, pero como la jugada le salió bien, lo prudente es callarse, pero está jugando con fuego. La liga también importa, y mucho.    Fue un buen partido por parte de los dos equipos que ganó el Real Madrid por la enorme calidad del mago Isco que se marcó un inmensoa la par que sublime partido (la mejor actuación individual de un futbolista español), y que definitivamente se ha ganado el derecho a ser titular el martes contra el Bayern Munich, y el domingo ante el Barcelona.    Lo suyo, en el Molinón fue un monumento al fútbol.


CRISTIANO Y EL REAL MADRID VUELVEN  A SER GRANDES 

      Cristiano Ronaldo y el Real Madrid , volvieron a  ser grandes en un escenario de postín, como el Allianz Arena de Munich. Como en las grandes ocasiones, el portugués resurgió marcando los dos goles que acercan al Madrid a las semifinales de la Champions League, al vencer al Bayern por 1-2. Su doblete enmudeció a los seguidores del Bayern Múnich. Cristiano fue el estandarte de los de Zidane, pero lo cierto y verdad es que el equipo en general estuvo a buen nivel, haciendo un segundo tiempo para enmarcar. Fue entonces cuando el Real Madrid, que todos esperamos, hizo acto de presencia para borrar del partido a los alemanes que sólo tuvieron presencia en el primer periodo en el que pudieron dejar KO al Madrid, si Vidal llega a transformar la pena máxima con la que fue castigado Carvajal por una mano inexistente (le dio en el hombro).. Antes de ese error del colegiado italiano Rizzoli, el mismo Vidal había marcado de cabeza, que más bien pareció un obús, el 1-0, al aprovecharse de un saque de esquina de los muchos que llegó a sacar el Bayern(6) en los primeros 23 minutos. Los córners era el único peligro de los alemanes que ponían más empeño que juego ante un Madrid, por entonces, un poco retraído. Había mucho respeto en los dos equipos. Robben, era el jugador que más peligro creaba por la banda derecha, donde durante los primeros 45 minutos tuvo una autopista. El fallo del penalti al borde del descanso, fue el prólogo a la decadencia alemana y el resurgir del Madrid que se agarró al partido para ya no soltarlo. Y así fue, nada más comenzar el segundo periodo, minuto 47, jugada por la banda derecha de Carvajal, centro preciso y remate inapelable de Cristiano que comenzó su recital rematador. Veinte minutos después, marcaba el 1-2 en la posición de delantero centro al aprovechar un pase de Marcos Asensio que había sustituido a Bale, que se retiró lesionado. El portugués remató de plancha un balón que el gran Neuer no pudo parar. De esta forma Cristiano Ronaldo junto a sus compañeros certificó una victoria de prestigio. Falta le hacía al portugués volver a reverdecer viejos laureles ya que llevaba una temporada un tanto aciaga. Desde septiembre el luso no marcaba en Europa. Con los dos goles en Múnich, es el único jugador en alcanzar los 100 goles en la máxima competición europea. Además fue el que provocó las dos entradas de Javi Martínez que le costó la justa expulsión. En la noche grande de Múnich, el luso volvió a decir: “Aquí estoy yo”.   Cristiano estuvo en su papel de estrella, pero sería injusto no destacar el inmenso partido de Carvajal; la seguridad y aporte de un gran Sergio Ramos, el jefe de la defensa; a Casemiro en su papel de guardaespaldas de Modric y Kroos, que por fin despertaron de su largo letargo; las correrías de Marcelo; la clase de Benzema, pero que le sigue faltando contundencia; la puesta de largo en Europa de Asensio, que se hizo dueño y señor de su parcela en el poco tiempo que estuvo. En definitiva que el Bayern tuvo que rendirse al espléndido segundo tiempo del Real Madrid, que más que nunca jugó en equipo, y donde los alemanes no existieron. Si Asensio aprovechó extraordinariamente sus minutos, James hizo todo lo contrario. El colombiano que había sustituido a Benzema, fue el único suspenso del equipo blanco. Jugó andando, como si le importase un bledo lo que estaba ocurriendo en uno de los grandes escenarios de la Europa futbolística. James, está escribiendo con renglones torcidos su últimos episodios en el Real Madrid. Y me temo que Isco, que no apareció por decisión de Zidane, al final no renovará. Pero dejemos los asuntos mundanos para centrarnos en el partido en sí de los dos grandes rivales europeos. La pena es que el equipo de Zidane no haya cerrado la eliminatoria en casa del Bayern. Dejó escapar una ocasión única de noquear a los alemanes en su sede. Ojalá no lo tenga que lamentar en el partido de vuelta. El guardameta Neuer salvó a su equipo de seguir vivo en la eliminatoria con tres paradas imposibles: primero a un remate de cabeza de Bale; después a Cristiano al que le sacó una mano, no sabemos de dónde, a un tiro a bocajarro y por último a Benzema. El 1-2, tal y como transcurrió el partido, es un resultado demasiado bondadoso para el equipo alemán. “El Madrid pudo matar la eliminatoria,tuvimos suerte”, comentó con sinceridad Ancelotti, en rueda de prensa. En Múnich,durante todo el segundo periodo y más aún tras la expulsión por doble amarilla de Javi Martínez, solo estaba el Real Madrid y Neuer, su extraordinario guardameta que les salvó la vida. El Bayern estaba hundido,cansado y asustado como presagiando el golpe definitivo de un Madrid volcado que llegaba por todos los resquicios. Ese golpe definitivo de la eliminatoria lo pudo dar Sergio Ramos, pero el colegiado anuló el gol por fuera de juego. El Real Madrid no consiguió matar la eliminatoria, pero se llevó los olés de de sus aficionados y el silencio de los alemanes que callaron por la exhibición madridista en la segunda parte. Por el Allianz Arena, volvió aparecer el Real Madrid de las noches europea. El campeón de Europa vuelve a rugir.  


EL REAL MADRID ECHA MANO DE MICHEL

      Este Real Madrid irregular jugó mejor que otros partidos que ganó pero solo le dio para empatar a uno con el Atlético e Madrid. Fue una lucha abierta durante 90 minutos donde el Madrid siendo mejor no supo rentabilizar su mejor partido. Y no lo lizo, porque de alguna forma,no supo sufrir. No se puede permitir que jugadores como Benzema,Bale y hasta Cristiano, pasen de puntillas por un partido que era clave para el devenir de la liga.    El Atlético decepcionante hasta el último tramo sacó demasiado provecho a sus mejores últimos minutos que coincidió con la entrada de Correa y Thomas. Ahí desapareció el equipo de Zidane y espabiló el de Simeone que hasta entonces, y durante una hora larga, estuvo desparecido.    En ese tiempo el Atlético, muy errático por de Simeone, fue un equipo muy vulgar que no sufrió males mayores por obra y gracia de un Oblak majestuoso en un partido que tuvo más enjundia que juego,sobre todo en su inicio..    El Real Madrid fue mejor a lo largo de casi todo el partido pero le faltó fuste para completar el triunfo. En una palabra le faltó sufrir.    El Atlético, empató, si, pero lo hizo de la nada, pero le fue suficiente para lograr la igualada en una jugada muy puntual que le basta para seguir creciendo en su autoestima.    El gol de Griezman sabe a gloria al Atlético y deja helado al Real Madrid que sigue sin completar un buen partido.    Los de Zidane, que jugaron mejor que los últimos encuentros siguen sin esa regularidad que se le supone a un equipo grande. Fueron mejores que sus rivales, pero sin avasallar. La denominada BBC, sigue perdida y sin rendir como se presupone a los que mejor pagados están. No mercaron las diferencias y pasaron con más pena que gloria.  Bele, sencillamente no está; Cristiano no es ni sombra de lo que fue y Benzema tuvo un partido gris al que ayudó un gran Oblack que le hizo una parada imposible, pero no obstante fue el mejor de los tres atacantes blancos.    Pepe, autor del gol del Real Madrid fue lo mejor de su equipo, y eso que no le quieren renovar. Curiosamente fue irse el central blanco (tiene dos costillas rotas) y la luz se hizo en el Atlético de Madrid que hasta entonces se comportó como un equipo vulgar que solo resurgieron a la clausura del partido . Fue entonces cuando se mostraron mas enteros que el adversario que les había superado durante un largo periodo..    El Atlético se escapó vivo, como los últimos tres años, del Bernabéu. De la nada, pasó al gol del empate que seguro sabe a gloria a la hinchada rojiblanca, pero no debe ocultar el tacaño partido del Atlético a quien solo Oblak salvó de la derrota. Así lo demostró en dos mano a mano ante Benzema y rápido en un disparo de Cristiano. Las dos oportunidades del francés llegaron gracias al buen hacer del portugués que hizo un partido aceptable pero que ha perdido capacidad de desborde aunque no no remate. Bale, en cambio es una sombra sospechosa, esta perdido en el limbo, pero tal vez no debió ser cambiado porque era una bala en la recámara.    A los rojiblancos les faltó enjundia y tuvieron poco protagonismo en el centro del campo, su caldo de cultivo, con un Koke a quien no se le vio. A Simeone, en esta ocasión la suerte fue su gran aliada y salió del Berbabéu como lo hizo en los últimos tres años, indemne. Simeone, es increíble que después diga que se le escapó la victoria, cuando él sabe que no jugó para ganar. Una vez más, salió asustado frente al Real Madrid.    El equipo de Zidane, cuyo futuro,es cierto, no está asegurado, jugó mejor que otros partidos anteriores, pero lo hizo sin vértigo y sin ese juego en cascada que caracteriza. Así se explica ese empate ante el Atlético de Madrid que fue menos de lo que fue en los últimos partidos.     Otro Madrid, con más empaque no hubiese tenido problemas para imponerse a un equipo tan previsible como este Atlético de Madrid, pero el poco protagonismo de la BBC (Bele, Benzema y Cristiano) está lastrando al equipo blanco, porque los tres atacantes han dejado de ser decisivos.    También hay que ser críticos con Zidane por prescindir de Kroos y Bale en el tramo decisivo del partido porque de alguna forma le dio vida al Atlético de Simeone. Con esa desafortunada decisión, a mi entender, le quitó protagonismo a su equipo para dárselo a los rojiblancos que durante 80 minutos habían sido inferiores al Real Madrid.    Isco, tal y como estaba el partido no era necesario. Zidane muchas veces actúa por razones de política de empresa. No me extraña que diga que su futuro está asegurado. No supo cerrar el partido, y mira que siento decirlo porque Zidane me cae fenomenal.    El caso es que la derrota del Barcelona aminora él traspiés del Real Madrid que suma un punto más que los azulgranas. Los culés tiran la liga a favor de un Madrid menor, pero que aumenta su ventaja en la competición doméstica. Las penas con pan, son menos penas,decía el refrán popular. De alguna forma Michel echó una mano a su Real Madrid, con la victoria del Málaga sobre el Barcelona.


LA NOCHE FUE DE ASENSIO Y DE LOS SUPLENTES QUE SE REIVINDICARON

     Tengo que confesar que en un principio me pareció un gran atrevimiento de Zidane prescindir de hasta 7 titulares ante el Leganés, sabiendo que estamos ante la fase decisiva de la liga, donde ya las rotaciones tienen poco sentido porque un tropiezo a estas alturas tendría consecuencias muy graves.  La decisión del técnico madridista fue de una osadía casi insultante y seguro que una gran mayoría de aficionados pensaron lo mismo. Pero está visto que Zidane tiene todas las bendiciones papales y flores por todos lados.Independientemente de estar muy acertado en sus decisiones que no responden a ningún capricho, sabe lo que hace. Los cambios de alineaciones y estrategias hasta ahora le están saliendo a la perfección, lo que viene a demostrar que cuenta con una plantilla variada, muy completa y de calidad. Tengo la sensación que a Zidane le gusta más este equipo que el de gala, el las estrellas. Con los once que forman el llamado equipo B, el técnico francés se siente más seguro y ejerce más como entrenador que cuando lo hace con la BBC. El Real Madrid que salió en Leganés, como el que jugó ante en Eibar, juega mucho más en equipo. Algo que muchas veces con los intocables de la vanguardia, es decir con Cristiano, Benzema y Bale, no sucede en muchas ocasiones. Con las estrellas el equipo es menos solidario y más frágil por la sencilla razón de que carecen de ese espíritu de sacrificio que si tienen jugadores como Lucas Vázquez, Morata,Kovacic y hasta Asensio que se marcó un partido para enmarcar. El caso es que en Butarque, el coqueto estadio del Leganés, salió con la denominada segunda unidad y acertó de pleno. Un hecho que habla bien a las claras de la valentía de Zidane a la vez que demuestra una gran personalidad. Nadie echó de menos a la BBC, porque sus sustitutos: Lucas Vázquez, Morata y Asensio, estuvieron a un gran nivel ante el modesto Leganés, que en efecto no asusta a nadie pero que es un equipo animoso, muy bien trabajado y que pone todo sobre el terreno de juego. Ganó el Real Madrid (2-4), un partido que antes del derbi y después de la victoria del Barcelona sobre el Sevilla(3-0), era vital para la lucha por el título de liga. Con un centro del campo formado por Casemio, Kovacic y James, el Madrid comenzó muy atento a la presión que presentó el correoso Leganés, que no le dejaba espacios por donde moverse. Pero, como suele suceder en estos casos, el talento desatascó la situación y el partido. Asensio, el mejor del partido,recorrió más de la mitad del campo sorteando rivales con precisos y preciosos cambios de ritmo para regalar el gol a James, que fue lo único que hizo porque después apenas se le vio. Motivo por lo que después Zidane  lo cambio en el segundo periodo con toda la razón, aunque el colombiano se enfadase de forma ostentosa. James estaba siendo el más flojo y de nuevo dejó escapar una gran oportunidad para reivindicase. Cada vez está más fuera del Real Madrid. En cambio, el joven Asensio, aprovechó su ocasión. ¡Vaya si la aprovechó!. Este jugador es de una exquisitez que insulta. El futuro es y debe ser suyo. Volvió a protagonizar otro slalom espectacular que nos recordó al que hizo contra el Sevilla, en copa. El posibilitó el 0-1 y los dos siguientes llegaron minutos después y fueron obra de Morata, que sin Cristiano y Bale se le vio más suelto. Marcó dos tantos y a punto estuvo de marcar el tercero, pero fue Mantovani en propia puerta quien hizo el definitivo 2-4. Después de Asensio, Morata fue el más destacado. Los dos se justificaron y demostraron que deben jugar más minutos e incluso que tienen que ser más veces titulares. En algo más de 20 minutos, el Real Madrid ya ganaba por 3-0 al Leganés que lejos de hundirse, tiro de orgullo y puso el corazón en un puño a los blancos porque los dos siguientes goles fueron para ellos, aprovechando la debilidad defensiva de Danilo, este jugador es un desastre en lo táctico, y un fallo en el despeje de Sergio Ramos. El Leganés, que había reducido la distancia a un gol, pensó en hacer la hazaña de igualar y algo más….. Pero el autogol del defensor Mantovani, al poco de comenzar el segundo periodo, acabó con sus esperanzas. El Madrid, no obstante, no cuajó un buen partido. Tuvo poco la pelota. Todos los balones divididos eran para el Leganés. Así como todos los rechaces. Hay que achacarle la poca capacidad que tuvo para no cerrar el partido con 3 goles de ventaja a la media hora. Se relajaron y le dieron vida al Leganés. La pegada de la llamada segunda unidad blanca, acabó con la rebelión de los de Butarque. En el segundo periodo, siguió la misma tónica que en el primer tiempo pero el Madrid ya entonces se enmendó un poco en la posesión con un buen Kovacic. Y más aún con la entrada de Isco y Modric, entonces la situación ya fue de dominio para los blancos que vistieron de negro. De todas formas yo esperaba más del juego del Madrid que pasó por fases oscuras. Ante lo que le viene encima no se puede andar con medias tintas. Llega la hora de la verdad.  


EN EL DÍA DE JUANITO, BENZEMA E ISCO FUERON LA MARAVILLA 

      En el día de Juanito,se cumplían 25 años de su muerte, dos jugadores honraron su memoria: Benzema e Isco. Los dos fueron los que levantaron al Real Madrid frente a un buen Alavés (3-0). El Bernabéu, en el minuto 7 gritó mas fuerte que nunca en memoria del histórico jugador blanco:"Illa,illa,Illa,Juanito maravilla". El equipo de Zidane pasó por diversas fases de juego. Empezó muy bien con un juego rápido y de mucha combinación que tenía a Benzema como eje central. El francés se asociaba con todos buscando espacios por doquier y haciendo gala de una gran movilidad. Fue el dueño y señor del primer tiempo junto a Isco, que le secundó. El Madrid en los primeros 45 minutos tuvo un buen tono en general. Luego ese buen juego desaparece en gran parte del segundo periodo para aparecer en la recta final, cerrando el partido gracias a su gran pegada. Benzema, que en el origen de la jugada partió en fuera de juego abrió las puertas del triunfo bien entrada la primera parte en la que el Madrid fue el dominador de la situación con el delantero francés como principal estandarte y que contó con la gran colaboración de Isco que no le fue a la zaga en cuanto a movilidad y acierto. Los dos eran lo que abrían huecos y los dos fueron los que levantaron al Madrid en el día de Juanito. Con 1-0 se llegó al descanso, que sentó mejor a los de Vitoria que a los madridistas. El Madrid salió bostezando y el Alavés, muy despierto se hizo con el juego y el balón, llegando por todos los lados a la portería de Casilla, sustituto del inseguro Keylor Navas. Durante gran parte del segundo periodo no hubo noticias del Real Madrid. Sus jugadores estaban en el limbo. Todo lo contrario que los del Alavés que si no sacaron fruto de su dominio fue por la falta de definición. El equipo vasco inquietó a los blancos y no mereció resultado tan abultado. El Bernabéu asistió perplejo a la poca consistencia de los suyos y le dio un aviso en forma de silbidos. Los de Zidane, por entonces rozaron el desastre. Un irreconocible Modric, muy torpe toda la tarde, fue el ejemplo de la pobreza de juego del Madrid en la segunda parte. Zidane, viendo el poco peso de los suyos en el juego, no paró de gritar a Bale para que retrocediera para jugar en el centro del campo. No le hizo caso, solución, sacrificó a Benzema y dio entrada a Lucas Vázquez pasando Bale a la banda izquierda. Antes de ese cambio, Kovacic había sustituido a un desconocido Modric. En la recta final del encuentro, un iluminado y genial Isco, puso el 2-0 de un disparo imposible que entró por toda la escuadra del guardameta Pacheco, tras un buen pase de Cristiano Ronaldo que estuvo en plan generoso. Ese gol tranquilizó los ánimos y más aún cuando llegó el 3-o definitivo obra de Nacho, el que siempre está donde se le necesita, que estuvo al acecho para recoger un rechace de la madera a una falta magníficamente lanzada por Bale. Era un 3-0 excesivo para los méritos de uno y otro. Insisto que el resultado fue muy abultado pero al Madrid le sirve para seguir manteniendo su privilegiada posición. Pero no nos engañemos, el resultado final no debe enmascarar lo que fue un regular partido, tirando a mal, de los madridistas No se puede pasar del blanco del primer tiempo, al negro del segundo periodo. Preocupa el estado de este Madrid cuando llega la cuesta de abril, donde casi todo se va decidir. Jugando de forma tan irregular no irá a ninguna parte. Modric está muy bajo de forma; Bale no termina de arrancar tras su lesión; Cristiano sigue con la pólvora mojada y el centro del campo madridista cuando no está Casemiro, deja un pasillo por donde transitan los rivales como Juan por su casa. Como no espabilen, se quedarán en nada. Llega la hora de la verdad y cada jugador debe dar lo mejor que tenga. La esperanza para los seguidores blancos radica en que ante los grandes rivales, se transforman. Puede que así sea, pero por lo que hemos visto en los últimos partidos este Real Madrid transmite poca confianza. Ante el Alavés, fueron tres puntos y poco más…


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