Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Archivo Mensual: marzo 2017

EL R.MADRID TIENE Y  DEBE DENUNCIAR  A PIQUÉ

      Piensa el ladrón que todos son de su condición..Esto viene a cuento por las recientes declaraciones de Gerard Piqué tras el encuentro Francia-España donde entre otras insensateces insinuó que detrás de la imputación fiscal de Leo Messi estaba Florentino Pérez. Además atacó sin tapujos al Real Madrid, club al que señala con el dedo acusador de ser quien maneja los hilos del país en el palco del Santiago Bernabéu , y que “sus valores no le gustan nada”. Increíble, pero cierto. Sé que Piqué no es tonto, aunque lo parezca, no tiene un pelo pero en esta ocasión ha traspasado la barrera de lo consentido con sus ataques a una institución como el Real Madrid, que por nada del mundo tiene que pasar por alto. Esas acusaciones son tan graves que el club blanco debe querellarse porque le está acusando de prevaricación. De influir en los poderes del estado para beneficio propio. Las declaraciones de Piqué rayan en lo inadmisible y son denunciables ante los estamentos de la justicia. Insisto, el Real Madrid ni puede ni debe quedarse con los brazos cruzados. Tiene que denunciar las ofensivas declaraciones del irresponsable Piqué. El central culé no es tonto, pero si se ha comportado como si tuviese dos dedos de frente. Ha sido un miserable por las consecuencias que sus vergonzosas declaraciones van a tener para el futbol español y para las relaciones entre los dos grandes clubes del fútbol español. Así como la convivencia en la selección española, ahora que había vuelto la calma. Ya sabemos, que Piqué es así y tiene estas cosas, pero todo tiene un limite. No se puede consentir tanta insensatez y estupidez juntas. Esas abruptas e incendiarias declaraciones que han salido de su boca son pura provocación. Además daña al fútbol y genera violencia. Por no hablar del intento de ensuciar a un club con tanta historia como el Real Madrid con más de un siglo de existencia. Los seguidores madridistas se sienten muy ofendidos por esas explosivas declaraciones proferidas por un futbolista que padece una grave enfermedad, madriditis aguda. Y esos aficionados madridistas esperan una reacción dura y contundente de su club. La bomba incendiaria ya está lanzada y Piqué parece no haberse dado cuenta de sus consecuencias y del daño que van a ocasionar. Daño al fútbol en general y a la selección española, en particular. Ya veremos cómo será la convivencia de los internacionales españoles en próximas concentraciones. Se queja de que en el palco del Bernabéu se mueven los hilos del país. ¿Y en el palco del Camp Nou? No se hacen negocios y se han recibido a familias que de honorables tienen poco. En el palco del Bernabéu, acuden políticos, jueces, abogados, grandes financiaros, gente de la farándula etc,etc… . Al igual que en el palco del Camp Nou Y en los dos se hacen negocios. La diferencia es que mientras que en el palco de honor del Bernabéu nadie ha sido imputado por corrupción, en el del Camp Nou, sí, entre ellos algún directivo azulgrana y políticos catalanes. No hay más ciego que el que no quiere ver. Acaso no es cierto que Messi ha defraudado a nuestra Hacienda. Hasta el propio jugador lo ha reconocido y ha pagado, hasta ahora, más de cuatro millones de multa. Dadas las actuales circunstancias que está viviendo el Barcelona con imputaciones por doquier, escándalos financiaros y arbitrales como el del día del París Saint Germain, donde más que hablar de remontada historia habría que haber hablado de robo histórico,Piqué debería haber sido más prudente. Ve la paja en el ojo ajeno pero no ve la viga en el suyo… Insisto, el Madrid no puede callar ante ataque  tan ofensivo y  debe responder con una querella. “El Madrid nos roba”. “España nos roba” ¡¡Ya está bien!! ¡¡Esto ya cansa!!  


EL R.MADRID DA UN BUEN MORDISCO A LA LIGA

    Partido bravo, intenso y de pierna suelta el jugado en San Mamés entre el Athletic y el Real Madrid que se llevó la victoria por 1-2, consiguiendo de esta manera un importante triunfo que le aproxima un poco más a su gran objetivo, la liga.    Los tres puntos logrados por el Madrid son de gran valor por el lugar en los que los ha sumado, San Mamés, la salida más complicada que le restaba en el calendario. Lo ha conseguido con mucho esfuerzo,jugando en equipo y remando todos en la misma dirección. Eso sí, sin hacer buen juego. El Madrid no fue mejor que el Athletic, pero eso no era lo importaba. Lo que verdaderamente les importaba era llevarse los tres puntos para dar un buen mordisco a la liga y de paso meter presión a su más inmediato perseguidor, el Barcelona.    Ganó el Madrid, pero el equipo de Zidane volvió a dejar muchas dudas. El resultado fue mejor que el juego que sigue como ausente. En ningún momento fue el dueño del partido ante el siempre correoso Athletic que durante los primeros quince minutos metió a los blancos en su área de forma inmesericorde, en gran parte por culpa de un inexistente centro del campo que estuvo toda la tarde muy desdibujado. Modric no pasa por su mejor momento. No sabemos si porque le edad ya le empieza a pasar factura o porque físicamente se encuentra de baja. Está desconocido. No está, y se nota. Zidane hizo bien en cambiarle por Lucas Vázquez en la segunda parte. Kroos, es demasiado académico, le falta algo más de espíritu de lucha y de sacrificio. Eso sí, los balones al área los pone como nadie.    El único que dio el do de pecho en el centro del campo y que se salió de la tónica general fue un inmenso Casemiro, el jugador para todo: cortó el juego rival,robó balones, se pegó con todos, le pegaron. Estuvo duro e intenso y fue el alma de un Madrid demasiado lacónico. Y para redondear su gran partido, metió el gol del triunfo a balón parado al aprovecharse de un despiste del Athletic. Sólo tuvo que empujar en el segundo palo una prolongación de Cristiano en un saque de esquina botado por Kroos.    Y no solo eso, Casemiro fue el que inició la jugada del 0-1 con u gran pase largo a Cristiano Ronaldo, este pasó a Benzema que resolvió con gran maestría.   Casemiro fue quien ganó el partido, y Benzema fue su mejor aliado. Casemiro por estar en todas, por su enorme fe, por su lucha y entrega; y Benzema por las notas de color y de clase que impartió en San Mamés. Fue el más clarividente de los atacantes.¿ Por qué no jugará siempre así? Probablemente porque dejaría de ser Benzema, el de las faenas de aliño cuando él quiere.  Cristiano, no estuvo mal, pero sigue sin ser él, pero sin embargo se asoció muy bien con Benzema que realizó un muy buen partido. El francés fue el desatascador tras el empuje inicial de un Athletic que acorraló a los blancos en el primer cuarto hora del encuentro. De él partió todo el peligro del Madrid en la primera parte.    En la vanguardia, quien desentonó fue Gareth Bale, muy desconectado y muy alejado de su área de influencia. Tal vez fuese por las ayudas que tuvo que hacer a un Marcelo que solo sabe atacar, de defender, nada de nada. Williams, que se marcó un señor partido, hizo con él lo que quiso y hasta llegó a humillarle en algunas jugadas. El jugador del Athletic le ganó todos los pulsos. Por su banda llegó todo el peligro de los leones y por supuesto, el gol de Aduriz que empataba el partido.     Marcelo se lo tiene que hacer ver porque no puede ser que su banda sea el caldo de cultivo que todos los equipos utilizan para hacer daño al Real Madrid. No solo de atacar se vive en el fútbol, también hay que defender.    No perdía el Athletic en San Mamés desde hacía siete meses, frente al Barcelona. En aquella ocasión no mereció la derrota, y ante el Madrid quizás tampoco. Dominó el tempo del partido, pero sin mucha profundidad. En cambio el Madrid, con poco y con gran acierto en los contados ataques que hizo, se llevó tres puntos que valen su peso en oro. En una palabra, tuvo pegada.    No era partido para alardes y para prebendas que parece forman parte del paisaje blanco. Zidane, creo que con buen juicio, entendió que tenía que sacar del terreno de juego a Cristiano, que no jugó mal, para amarrar los tres puntos. Antes había hecho lo propio con Modric, que no estuvo en el partido. Hay momentos que no conviene dudar. Zidane, en esta ocasión no dudó. El resultado final terminó por darle la razón.     El Madrid terminó el choque, que fue intenso como corresponde a la trascendencia del partido, encerrado en su área pero defendiendo con firmeza y tirando de oficio con el convencimiento de que nada iba a ocurrir, como así sucedió.    Con esta victoria, el equipo de Zidane da un gran paso en la liga.      


¡OTRA VEZ LO VOLVIÓ HACER SERGIO RAMOS!

La historia volvió a repetirse, y ya van unas cuantas. Un remate en la etapa final del partido frente al Betis de Sergio Ramos, ¡otra vez!, de tremendo cabezazo en un saque de esquina, dio el triunfo al Real Madrid con la gran propina de devolverle al liderato. Por todas las veces que se está repitiendo ya ha dejado de ser noticia. Pero aparte de que hablemos de la épica del Madrid en los últimos minutos, de la cabeza imperial de Ramos y de ese juego a empujones del que echa mano en muchas ocasiones, es preocupante que un defensa les esté sacando las castañas de fuego al equipo de Zidane, que transita en esta liga, si nos atenemos a los últimos partidos, con muchas dificultades porque de juego anda un poco escaso. De nuevo esa cabeza para la eternidad levantó a su equipo de la oscuridad para encaramarle en lo más alto de la clasificación. Y, de paso sirvió para ocultar el error garrafal de Keylor Navas en el 0-1. El costarricense pasa por una etapa de muchas dudas, no está nada seguro y eso en un guardameta es cosa grave. Ramos le alivió con el 2-1 y después, el propio Keylor salvó a su equipo del empate a dos con una soberbia parada que sirvió para quitarle el mal sabor de boca y reforzarle en su ánimo, un tanto decaído últimamente.. Pasó de un error ridículo a una parada salvadora. El Real Madrid,si,ganó 2-1 a un Betis muy aguerrido y combativo. Recobra de nuevo el liderato con dos puntos de ventaja sobre el Barcelona, pero no convenció. Mostró muchas carencias con un juego muy previsible, lento y sin chispa. Tocaron y tocaron sin profundidad. El Betis, tuvo más sentido del juego que los blancos que dominaron pero sin un plan determinado. Era un dominio estéril que dejó en evidencia a la delantera madridista con un poco afortunado Morata, y un desaparecido Cristiano Ronaldo, quien pese a conseguir el 1-1, volvió a protagonizar otro deprimente partido. El centro del campo estuvo como partido en dos. James e Isco difícilmente pueden jugar juntos . No presionan adecuadamente ni marcan al rival de turno. A los dos les gusta jugar en espacios reducidos por lo que se pierden en regates inútiles. Son lentos y no tienen el poderío necesario para regresar a labores defensivas. Zidane debió darse cuenta mucho antes de que la presencia del agitador Lucas Vázquez era necesaria para sorprender por su banda, al encerrado Betis que se marcó un buen partido. Lo más curioso de todo es que el Real Madrid empezó jugando muy bien, con transiciones rápidas y con gran actividad entre sus líneas pero vaya usted a saber por qué, el caso es que se fue diluyendo como presagiando que tarde o temprano el gol llegaría. Pero , el que llegó fue el del Betis, que sin grandes alardes con un buen Dani Ceballos y el dinámico Sanabría, le bastó para poner contra las cuerdas a un Madrid sin fluidez que jugaba al paso. Llegó el autogol absurdo de Keylor Navas que soliviantó a los seguidores blancos y de paso a los jugadores que entonces pusieron algo más de chispa con Marcelo jugando de extremo izquierdo. Por esa banda llegó el gol del empate, obra de Cristiano de certero cabezazo tras un buen servicio del brasileño que de atacar sabe mucho, pero de defender, más bien poco. En esas estábamos cuando, en la siguiente aproximación de peligro del Betis, falló la cobertura de los centrales blancos y Brasanac encaró la portería, aunque con algún problema en el último control. Keylor, a la desesperada, lo derribó, pero Mateu no interpretó falta en una acción que bien podría haber merecido la expulsión. Con empate (1-1) se llegó al descanso. En la reanudación, siguió la misma tónica. El Madrid seguía con la empanada de la que muchas veces hace gala frente a un Betis que se creyó que podría armarla en el Bernabéu. La justa expulsión de Piccini a falta de doce minutos para el final, llamó a arrebato a los madridistas que entonces con más chispa y más velocidad, la que le dio Lucas Vázquez, encontraron el camino del gol con él que siempre acude fiel a su cita, Sergio Ramos. Al primer saque de esquina tras la expulsión llegó el 2-1 salvador del camero de otro inmenso cabezazo que volvió a ponerle Kroos. Fue en otra entrada a base de fe y de ímpetu que viniendo desde atrás, volvió a sorprender al rival. ¡Otra vez, tuvo que ser Sergio Ramos! Un cabezazo que pone líder al Real Madrid.  


SERGIO RAMOS, UNA CABEZA PARA LA ETERNIDAD 

  Dos tremendos cabezazos de Sergio Ramos cuando pintaban bastos para el Real Madrid rescataron a un vulgar equipo blanco que fue ampliamente dominado por el Nápoles en la primera parte, donde los de Zidane estuvieron dispersos, perdidos y sin enganche entre líneas. Otra vez tuvo que ser Sergio Ramos quien sacase las castañas de fuego de un Madrid apocado, sin mordiente y perdido en un auténtico desbarajuste táctico. Su cabeza volvió a salvar al campeón de Europa (1-3). Son ya muchas veces las que se erige en salvador. Lo fue en la conquista de la Décima o en esta misma temporada para ganar la Supercopa europea y la más reciente en el Camp Nou para empatar con el Barcelona en el último instante. Son ya demasiadas las veces en las que Sergio Ramos sale en auxilio de su equipo en situaciones extremas. Sin duda alguna su cabeza queda para la eternidad de la historia del Real Madrid. El de Camas, que no pasaba por su mejor momento y que empezaba a ser muy criticado (no se perdona a nadie) dejó helado al estadio San Paolo. El infierno napolitano se acabó cuando llegó el empate (1-1) al inicio del segundo periodo; y más aún cuando pocos minutos después de otro cabezazo enorme que dio en Mertens, pero que pese a esa circunstancia, el balón hubiese entrado por la enorme fuerza que le imprimió, dejó la eliminatoria sentenciada. El Real Madrid pasó por los dos portentosos cabezazos de Sergio Ramos y por el gol final de Morata, que aprovecha como nadie los minutos que le concede Zidane, que sigue erre que erre con alinear a la BBC, es decir Benzema, Bale y Cristiano, cuando está demostrado, que al menos por ahora, no conectan. Con ellos en el campo, el equipo blanco se parte en dos porque son muy pocos solidarios, poco gremiales por la escasa aportación que hacen a las labores defensivas. Todo lo contrario sucede cuando está la segunda columna, siempre más dispuesta al sacrificio y a mirar por el bien del equipo. En un escenario con buen escaparate como el estadio de San Paolo, a los tres de arriba no se les vio. Bale, empezó con ganas, era el más incisivo pero se fue apagando. Benzema con Cristiano al lado volvió a estar mustio y desangelado; y Cristiano Ronaldo ni apareció (lleva seis partido en la Champions sin ver puerta). El portugués está en un estado de forma lamentable. Ahora mismo es más una rémora que una solución. Zidane está siendo muy cabezón con su idea de alinear contra viento y marea a la BBC, y más concretamente con su obsesión de meter como sea a Benzema y a un Cristiano Ronaldo que anda desaparecido en combate. Mal hace, porque su obcecación le puede arrastrar a él. La BBC, no deja jugar al Real Madrid con el esquema que mejor le sienta que es el 4-2-3-1. Los dos goles a balón parado( los blancos tienen el juego aéreo más poderosa de Europa), más el de Morata al final, no deben ocultar el flojo partido del Real Madrid que fue zarandeado por un fiero Nápoles durante toda la primera parte y al que tuvo en el alambre. Los de Zidane estuvieron a merced del Nápoles que maniató a sus centrocampistas, buscando la espalda a Casemiro ante la pasividad de Modric y Kroos, que no tuvieron su mejor partido. Pero el técnico francés no reaccionó a las emboscadas de los italianos. El técnico del Nápoles Sarri le ganó la partida táctica a un ciego Zidane que no dio cuenta que cinco son más que tres.. El Nápoles tenía cinco jugadores en el centro del campo por 3 del Real Madrid lo que supuso un serio desorden a la hora de sacar el balón.. Ahí empezó la sangría en los primeros 45 minutos que no fue a mayor gracias al salvador Sergio Ramos. El gol de Mertens a los 24 minutos y posteriormente su remate a la madera,presagiaban el desastre para un triste Madrid que andaba entre sobrado y desganado. Su actitud y su cara era la de un equipo que parecía que debutaba en Europa. Estaba asustado y encogido en el infierno napolitano. La alineación estelar de Zidane temblaba sin saber cómo sacar el balón y qué hacer ante la presión del Nápoles. No había comunicación, era un equipo deshilachado y sin ningún control de la situación. Así fue, hasta que al inicio de la segunda parte apareció por el cielo de Nápoles, el auxilio eterno del Real Madrid,Sergio Ramos, para cerrar el partido y la eliminatoria. Y por qué no decirlo, el debate. Con ventaja en el marcador, Zidane ya si intervino cambiando a Bale por Lucas Vázquez; Isco por Modric y Morata por Benzema. El juego de los madridistas entonces fue más reconocible, algo más picante y hasta profundo. Pero no nos engañemos, el fútbol del Madrid fue más bien escaso.Esta es la realidad, como realidad es Sergio Ramos, que volvió a rescatar al Real Madrid y lo mete de cabeza en los cuartos de final de la Champions


LOS MENOS HABITUALES RELANZAN AL REAL MADRID 

     Crisis? Qué Crisis. Esa presumible crisis que se barruntaba sobre el Real Madrid ha desaparecido de un plumazo después de golear 1-4 al Eibar en Ipurua tras realizar uno de los partidos más completos de la temporada con los reservas.. Al tiempo que con gran suficiencia logra una victoria importante y necesaria en su lucha por el título de liga. No solo ganó el Madrid con autoridad y efectividad sino que lo hizo convenciendo y haciendo un fútbol de alto nivel. Además jugó con la segunda línea, hasta ocho cambios hizo Zidane respecto al partido frente a Las Palmas. LO que viene a demostrar el gran fondo de armario que tiene este Madrid que no se puede permitir el lujo de abandonarse y de desaparecer como hizo en los últimos partidos, sobre todo en Valencia y ante las Palmas, el miércoles pasado. Las ausencias de las dos estrellas blancas como Cristiano y Bale, no se notaron. Bueno, si, se notaron para bien del equipo.   En una primera parte impecable resolvieron el partido ante un Eibar que se vio sorprendido por el empuje y la superioridad madridista que no dejó respirar al equipo vasco que no supo cómo reaccionar ante la presión de los menos habituales del Real Madrid. Benzema parecía otro jugador. Fue el 9 que todos quieren. Este Benzema comprometido por la causa es al que quiere la afición blanca. A mí también me gusta el Benzema que pelea, que se mueve buscando espacios y que incluso le discute la pelota al rival. Ante el Eibar, vimos al delantero centro que necesita el Real Madrid: peleó, goleó (marcó dos tantos) y con la clase que tiene marcó las diferencias. Hizo de Cristiano y Bale al mismo tiempo. Junto al francés estuvo James, que cuajó su mejor partido en lo que va de temporada. Marcó el tercer gol a pase de Benzema. Los dos relanzaron a un buen Real Madrid que alejó los fantasmas de la crisis ante un equipo tan serio como es el Eibar que hace de su campo un fortín. Junto a Benzema y James, brilló Modric que fue el centrocampista para todo. Con él se hace la luz para los blancos. Como sería que hasta Ipurua, puesto en pie lo despidió con una gran ovación. Casemiro también estuvo a buen nivel en su función de muro. Asensio que no había jugado durante todo el mes de febrero, no se notó, también destacó y hasta marcó el cuarto tanto que mató definitivamente el partido. Al Igual que Pepe, que volvió a ser un baluarte defensivo. El Madrid , como decía hizo tal vez su partido más completo en lo que va de temporada. Fue un equipo muy solidario donde todos se sacrificaron para el bien común. De paso, y es un aviso para Zidane, se demostró que con el 4-4-2 y hasta con el 4-2-3-1(como jugó buena parte en Ipurua), es decir utilizando sabiamente a tanto centrocampista como tiene, el equipo está más seguro y protegido. Y, después, una vez cerrada con una buena defensa su portería con la ayudas de todos y con la calidad que atesoran, tienen todo el camino recorrido para imponer su superioridad. Dicho y hecho, en Eibar, siguieron a rajatabla el guión expuesto y ganaron 1-4. Este si fue el Real Madrid, curiosamente sin sus dos grandes estrellas, Cristiano Ronaldo y Bale, que estuvieron ausentes uno por unas ligeras molestias y el otro, por sanción. ¿No creen que en algunos partido sobra Cristiano Ronaldo? Sin él en el campo, el Madrid juega más suelto, más en equipo y sin tantas ataduras. Tampoco estuvo Marcelo en el lateral izquierdo. Estuvo Nacho, mucho más disciplinado y serio que el anárquico brasileño que en innumerables ocasiones se olvida que es defensa. Marcelo es muy bueno, pero tácticamente es un desastre. Los rivales aprovechan su banda pata hacer daño.Que se lo pregunten a Sergio Ramos. El partido quedó visto para sentencia en la primera parte. El Real Madrid se fue a vestuarios con 0-3. La segunda parte, el Eibar intentó maquillar el resultado, fue más reconocible pero sucumbió ante la seriedad de los madridistas, que esta vez sí fue un equipo de verdad. Y lo fue con los suplentes que reanimaron a un equipo que empezaba a mirar al vacío. Los fantasmas de la crisis, de momento, y a la espera del Nápoles-Real Madrid, se han alejado


EL R.MADRID PIERDE EL LIDERATO Y BALE LA CABEZA

No se puede tentar a la suerte tantas veces. Son ya demasiadas las ocasiones en las que el Real Madrid a falta de fútbol, ha tenido que tirar de la épica para salvar un partido. Pero esta medida no dura eternamente y no se debe tomar como una solución, solo se tiene que echar mano en caso de urgencia. Lo que es evidente es que con planteamientos suicidas no se ganan ligas. Ante Las Palmas, al Madrid la heroica se le quedó un poco corta y solo le dio para empatar a tres. Y puede darse con un canto entre los dientes, porque a falta de diez minutos para finalizar el partido perdía por 1-3 ante una Unión Deportiva Las Palmas que jugó un gran partido. Lo hizo con valentía, descaro y con las ideas muy claras de cómo hacer daño a los de Zidane. El equipo canario jugó muy bien al fútbol con un Viera magistral y un Roque Mesa como escudero que se comieron a los centrocampistas madridistas. Las Palmas se gustó en el Bernabéu. El Real Madrid con este empate pierde el liderato y Bale perdió la cabeza. El galés con su expulsión recién comenzada la segunda parte dejó vendido a su equipo. Nadie se explica su reacción violenta en un partido que estaba siendo muy correcto. Dio una patada a Viera que la aguantó, acto seguido se encaró a Bale. El colegiado que ya iba con la tarjeta amarilla en la mano al ver como después el jugador del Real Madrid le empujaba de muy malos modos, le sacó la segunda y lo expulsó.. Increíble, la conducta de un desatado Bale, al que siempre consideré de sangre fría. Por unos instantes perdió el sentido común. La expulsión dejó diezmado y roto a su equipo que se quedó anonadado tratando de asimilar lo que se le venía encima. A los diez minutos llegó el penalti de Sergio Ramos que hizo de Keylor Navas. El claro penalti lo transformó Viera en el 1-2. El Madrid por segundo encuentro consecutivo, y a falta de fuste en su juego, tenía que tirar de la épica para intentar salvar los muebles. En plena descarga estaba cuando Boateng partiendo desde su campo con nadie delante (dejó atrás a Marcelo) sorteó a Keylor que había hecho una salida precipitada. Era el 1-3 que parecía definitivo. Pero el Madrid lejos de hundirse tiró de coraje y ese algo más que tiene en los genes ( la reacción final fue lo mejor de su pobre partido), para intentar por enésima vez el milagro de la remontada que esta vez no llegó a tiempo. Era un arrebato y desesperación al mismo tiempo. Arrebato porque en apenas un cuarto de hora jugando a toque de corneta, tuvieron más ocasiones que durante todo el partido donde vimos a un Real Madrid apocado, con muchos altibajos y poco regular en su juego. El centro del campo madridista no se enteró de que iba Las Palmas que con su juego cadencioso y bien orquestado la ganó la partida en esa parcela. Siempre estuvo mejor colocado que el equipo de Zidane. Además la defensa blanca no tuvo su noche, con un desacertado Sergio Ramos y un cada vez más sospechoso Keylor Navas que empieza a ser discutido en el Bernabéu. La desesperación llegó al ver como el colegiado anulaba un gol legal de Morata que no estaba en fuera de juego. La actuación del colegiado Fernández Borbalán ha sido muy sibilina. Ese error sirvió como un acicate más para los blancos que entonces tenían las ocasiones que antes les faltó. Había oportunidades para unos y otros. Por el Madrid, Ramos remató al larguero;Benzema tuvo doble oportunidad; otra de Lucas Vázquez y de Cristiano Ronaldo. Por Las Palmas, Jesé pudo matar definitivamente el encuentro. Keylor Navas entonces tuvo un par de buenas intervenciones. El partido era a tumba abierta y en esa estábamos cuando Castellano metió la mano y Cristiano al transformar el penalti le dio vida a los suyos. Más aún cuando Cristiano empató a 3 a falta de 3 minutos para el final. Fue un final frenético de un emocionante partido que dejó descontentos a los dos equipos. Al Madrid por el inesperado traspiés que les hecho perder la primera posición a costa de su gran rival, el Barcelona. Y a Las Palmas porque a pesar de su mejor fútbol, no pudieron ganar en el Bernabéu por primera vez en su historia. Cierto es que al equipo de Zidane tiene un encuentro pendiente, pero la tendencia, por lo observado en los últimos partidos, es cuanto menos sospechosa. Después de la derrota en Valencia, la mala sensación del primer tiempo en Villarreal y el empate ante Las Palmas, hay preocupación en el vestuario y en la zona noble. En una semana han perdido cinco puntos. La solidez que el Madrid tenía hasta hace muy poco tiempo, se ha evaporado de buenas a primeras. Los jugadores comienzan los partidos muy fríos, con falta de concentración y hasta de intensidad. En este asunto es Zidane quien tiene que dar explicaciones y pedírselas a sus jugadores. Como diría un cazador: “No me gusta como caza la perrita”.


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