Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Archivo Mensual: diciembre 2016

DESPUÉS  DEL SUSTO, LLEGÓ LA TRACA  FINAL

¡Uf, qué susto! El Real Madrid de nuevo tuvo que remontar en una final (4-2). Fue en la final del Mundial de clubes (antigua copa Intercontinental) que se disputó en Yokohama, muy cerca de Tokio, capital de Japón, donde el animoso y buen equipo del Kashima tuvo contra las cuerdas a un Madrid que empezó en plan mandón, pero que llevado por la excesiva confianza, se fue acomodando para darle vida a un rival que sabía muy bien a lo que jugaba. Para el Kashima era el partido más importante de su historia y puede estar orgulloso porque han tuteado y por momentos han sido superiores a un Real Madrid que hasta bien mediada la segunda parte no se puso serio. Cristiano Ronaldo, en la prórroga fue quien rescató a su equipo con dos goles que acabó con el debate, antes empató a dos al transformar un penalti que le hicieron a Lucas Vázquez. Su triplete coronó a su equipo como el mejor del mundo. El Madrid parece ser que no puede vivir un partido y mucho menos una final, sin sufrimiento. Le va la marcha y la emoción. En Yokohama tuvo que sacar lo mejor de sí mismo para evitar lo que hubiese sido no solo la sorpresa del año sino del siglo. Lo evitó Cristiano Ronaldo con sus dos goles en la prórroga que con mérito le hizo llegar el animoso Kashima, que ante la blandura madridista hasta llegó a ponerse por delante en el marcador al comienzo del segundo periodo. El pánico, entonces, se apoderó del rostro de los jugadores blancos que veían como los japoneses les tuteaban y sabían cómo jugarle a ese Madrid de tono gris que no terminaba de espabilar. De la forma más absurda, por infravalorar a su rival, y más ridícula, por el nivel del adversario, el Madrid ponía en riesgo un título que daba por seguro, pero que se le complicó por su indolencia y falta de pegada. La reacción del Madrid tenía que llegar para evitar el gran bochorno mundial.... Y llegó. Se dejó de tonterías, dejó de ser blando para ser más agresivo y profundo. Modric y Kroos adelantaron posiciones. Los laterales Carvajal y Marcelo eran dos atacantes más que partían desde el centro del campo. Casemiro retrasó su posición hasta jugar de central junto a Sergio Ramos y Varane. Los de Zidane estaban con la soga al cuello, y entonces guiados por un magnifico Benzema –esta vez sí- autor del 1-0, y por el empuje de Lucas Vázquez, no tardaron ni diez minutos en igualar la final que llegó de penalti que el propio Lucas Vázquez provocó al ser arrollado. No hizo falta la videoasistencia, fue claro. Cristiano, con la cara demacrada y con el susto aún reciente, empató e igualó la contienda que había puesto en ventaja al equipo japonés por mediación de Shibasaki,autor también del empate a uno. El partido entonces ganó en emoción y tuvo más picante. El propio Cristiano en la recta final pudo rematar el encuentro en una gran oportunidad que desbarató el guardameta japonés, pero también el Kashima, en los últimos dos minutos pudo desnivelar el resultado. Antes de todo esto, el colegiado de Zambia, le perdonó la roja a Sergio Ramos. El árbitro se llevó las manos al bolsillo, pero debió darse cuenta de la trascendencia de esa decisión y se hizo el sueco. En una palabra, se arrugó Ya en la prórroga, Cristiano que había hecho un primer tiempo infame y que hasta se hubiese merecido la sustitución, apareció en la posición de delantero centro para firmar los dos goles y resolver la final del Mundial de Clubes, que hace al Real Madrid pentacampeón (tres intercontinentales y dos mundiales de clubes). Nadie tiene tantas.... Cristiano, que al final resultó ser proclamado el mejor jugador de la final, selló su gran año no sólo por haber sido reconocido a nivel individual con el balón de oro, sino que ha conseguido todos los títulos internacionales posibles: Champions,Supercopa europea de clubes, Mundialito y la Eurocopa con la selección portuguesa. Ha sido su año perfecto Y en cuanto a Zidane, qué decir. Ha obtenido tres titulo en menos de un año y ¡lleva 37 partidos invicto! . Ya no es ni flor en el culo..., ni casualidad, es algo más. Algo tendrá cuando ha conseguido tanto, en tan poco tiempo. Hay que darle mucho mérito al técnico francés, sobre todo porque tiene enchufado a todo el equipo, titulares y suplentes. El Real Madrid, tras sufrir lo indecible salió airoso y cierra el 2016 con un triplete internacional: Champions, Supercopa europea y ahora el Mundial de Clubes. Curiosamente, los tres títulos de este año los ganó en la prórroga. Sin duda alguna, el Madrid es el dueño de los últimos minutos. Por ahora, es el señor del Mundo.


¡¡Increíble!! lo de Sergio Ramos

 Con todos mis respetos a Zinedine Zidane, cuando te estás jugando la liga no puedes salir con una alineación tan extravagante. El Deportivo de la Coruña, que fue un notable equipo, estuvo a punto de sorprender a un Real Madrid una tanto raquítico por el capricho de las rotaciones...   Menos mal, que el de siempre, Sergio Ramos, ese dueño de los últimos minutos , lo volvió hacer y marcó el 3-2 definitivo en el minuto 92. En las dos últimos partidos, con su prodigiosa cabeza y esa fuerza natural suya, ha salvado los muebles de su equipo. El empate del Camp Nou, y el gol frente al Depor, le ha servido para mantener los seis puntos de diferencia con el Barcelona. Además terminará el año y comenzará el próximo como líder inamovible. Lo de Sergio Ramos, por las veces que está siendo protagonista, ya empieza a ser pura rutina pero a la vez parece como algo fuera de lo normal. No hay palabras para expresar lo de este jugador, un defensa central que es más determinante en el área ajena que en la suya. Su enorme cabezazo cuando el Madrid ya mascullaba la tragedia de su primera derrota, le dio la victoria.. Un triunfo que supone un récord histórico para el Real Madrid al lograr 35 partidos sin perder. El partido en sí tuvo poca historia, solo se salvó por la emoción de los últimos minutos y por el segundo tiempo donde el Deportivo llevó a ponerse por delante en el marcador con dos goles de Joselu, el segundo tras dudas y fallo de Casemiro. El primer tiempo fue para olvidar con un Madrid muy ramplón y con poco brío, cuajado de reservas que no estuvieron a la altura. Soy un devoto de Zinedine Zidane, pero sinceramente creo que se equivocó con la alineación llena de reservas. Hasta ocho cambios hizo respecto al último partido de liga que jugó contra el Barcelona. No estuvieron Cristiano Ronaldo, Benzema,, Modric, Marcelo, Carvajal, Lucas Váquez, Varane. Salvo Gareth Bale que como saben está lesionado, todos tuvieron descanso ante el viaje que hoy han emprendido rumbo a Japón, donde les espera el Mundialito de Clubes. Fueron muchas ausencias y eso le pasó factura durante todo el partido, salvo en el tramo final donde ya entró Marcelo que le dio vida a la banda izquierda para llegar a ese final apoteósico de Sergio Ramos que lo volvió hacer tras un saque de esquina espléndidamente sacado por Kroos. Me parece bien que Zidane quiera dar descanso a alguno de sus peones más importantes para llegar frescos al Mundialito, pero no a tantos cuando la liga es más importante que ese título, más pomposo que otra cosa. Zidane confeccionó un equipo cuajado de medias puntas que en ningún momento supieron encajar las piezas para hacer un fútbol creativo. Asensio, no estuvo, preocupante la frialdad de este chico al que hay que exigirle más empuje; James, volvió a la nada. El único que estuvo a buen nivel fue Isco porque Kroos también estuvo muy apagado. Hasta Casemiro estuvo desdibujado. Danilo, volvió a fracasar y ya van unas cuantas veces, la grada lo pagó con el. Así las cosas, el primer tiempo fue anodino y sin fuste por parte madridista. El Depor vino hacer su partido y sujetó muy bien a ese frío Madrid. La segunda parte ya fue otra cosa. El equipo blanco le puso más tensión y se hizo dueño y señor de la situación. Al Depor le tocó sufrir y aguantar hasta que llegó el estupendo gol de Morata que parecía abrir la lata, pero curiosamente sucedió lo que nadie pensaba que el Deportivo se estiró y en una jugada donde Casemiro pecó de prepotente, Andone le robó la cartera y llegó el empate a uno de Joselu, que minutos después marcaría el 1-2 ante el asombro de un Bernabéu que no daba crédito, pero que creyó en la remontada de su equipo.... Y sucedió...., entonces apareció ese Madrid de los arreones finales que le hace ser temible por la fe y empeño que pone en pos del triunfo. Mariano empató con el hombro en el 84; y después en el 92, como caído del cielo Sergio Ramos, ungido con ese halo misterioso que la divinidad le ha otorgado, cabeceó para lograr la victoria. Fue el gol de Sergio Ramos.


NUNCA PERDER UN PRIMER PUESTO SUPO MEJOR AL R.MADRID

   Partidazo el que han protagonizado Real Madrid y Borussia de Dortmund que finalizó con empate a dos goles y que lleva a los blancos al segundo lugar del grupo, algo poco importante teniendo en cuenta los rivales que le pueden caer en suerte, que son la Juventus,Arsenal, Leicester, Mónaco y Nápoles. Los rivales desde luego son más asequibles que si hubiese quedado como primero de grupo. El único handicap que aporta el ser segundo es que el partido de vuelta de los octavos de final lo tendrá que jugar fuera del Bernabéu. Nada grave, desde luego. Estaba claro que, deportivamente, al Madrid no le interesaba ser primero de grupo porque entonces entre posibles rivales, le podía tocar, entre otros, el Bayern Munich o Manchester City. Este empate del Madrid no es grave por todo lo que les hemos explicado,y es posible que levante sospechas y especulaciones. Pero por lo que yo he visto, los dos equipos salieron a ganar y a jugar al fútbol a tumba abierta. El Bernabéu vio un fútbol de alta escuela. Fue un toma y daca por parte de los dos equipos que nunca especularon y que nos regalaron un bonito espectáculo con jugadores de altos vuelos que sacaron a relucir sus cualidades. Benzema, fue esta vez ese jugador toda clase y técnica, autor de los dos goles y de muchos detalles que hablan bien a las claras del mucho fútbol que atesora este jugador, pero que en muchas ocasiones se abandona y se acomoda.¡Este es el Benzema que la afición madridista quiere ver! El discutido y discutible James, también se abonó al buen fútbol con ese pierna izquierda que más bien parece un guante. Su pase de rosca a Benzema en el 2-0, es para enmarcar. El colombiano fue de los destacados. Jugando con esa decisión y espíritu, seguro que Zidane lo tendrá en cuenta para ser más de una vez titular... Pero debe tener continuidad. En el Borussia Dortmund, un equipo valiente, aguerrido, joven y con mucho vigor me encantó el jugador Weigl, el medio centro total, él solo dirigió el centro del campo de su equipo. El futuro de este jugador de 21 años es para tener en cuenta. Es de parecidas características a Xabi Alonso, pero más rápido y con más prestaciones. Me recordó un poco a Fernando Redondo. El otro destacado de los alemanes fue Aubameyang, todo velocidad y dinamita pura, el autor del primer gol del Borussia. Mas de una vez ha declarado que “su sueño es jugar en el Real Madrid”, equipo al que admira y que prometió a su abuelo que algún día jugaría en el equipo blanco. Pues creo que ha llegado la hora de que Florentino Pérez lo tenga en cuenta, es un jugador para el Madrid. Aubameyang ha nacido para jugar con la camiseta blanca. Cuidado con este Borussia Dortmund, todo un equipazo que juega al fútbol como los ángeles. Da gusto verles jugar con el desparpajo con que lo hacen, con jugadores con un futuro envidiable como los ya mencionados Weigl, Dembélé, Aubameyang,Domínguez,etc. Un rival de cuidado para quien le toque en octavos de final. El Real Madrid, tuvo el mérito de empatarles en su casa y de casi ganarles en el Bernabéu, algo que podían haber conseguido porque Reus en una ocasión sacó un balón de la misma raya a cabezazo de Benzema, y Cristiano mandó un balón al poste, pero en el último minuto,ese que casi siempre es del Madrid, en esta ocasión fue para el rival que marcó en el minuto 89. Lo de menos fue el resultado, lo mejor el buen espectáculo que se vivió en el Bernabéu. Fue un partido grande, nadie se arrugó. Los alemanes no lo hicieron, y mucho menos el Real Madrid que se tomó el partido muy en serio a base de buen juego que al final no tuvo recompensa en forma de victoria. El partido fue tremendo, los dos salieron con la idea de presionar, robar y salir al ataque. Todo ello acompañado de una gran velocidad en las transiciones por parte de ambos equipos que ofrecieron todo un repertorio de fútbol de ataque, de presión, de robo y de contras. Fue lo que se dice un partido bonito de verdad.Los dos conjuntos salieron entregados en pos de conseguir el triunfo no por ser primero o segundo de grupo, sino por las buenas intenciones de dos rivales que tienen como objetivo ganar dando espectáculo. Doy fe, que lo consiguieron. El empate (2-2) no es grave, ni mucho menos, y el Real Madrid mantiene la racha de 34 partidos invicto, igualando el récord de Leo Beenhakker. El lunes, a esperar rival para los octavos de final.    


SERGIO RAMOS LO VOLVIÓ HACER

       El dueño del último minuto, Sergio Ramos, volvió hacerlo. Está vez fue en casa del máximo rival, el Barcelona donde, en el último minuto empató (1-1) ante la desesperación de los jugadores azulgranas y el Camp Nou que quedó en silencio.   El central del Real Madrid, un portento físico y con una fe inquebrantable, siempre aparece en los partidos grandes. No falla y se ha convertido ya en todo un clásico, y nunca mejor dicho. A Sergio Ramos muchas veces se le puede discutir que vaya de sobrado y de cometer errores infantiles por falta de concentración, pero a la hora de la verdad, cuando la ocasión lo quiere se engrandece y se convierte en el alma del equipo. Es el capitán perfecto por todo lo que hace y representa. Su gol de cabeza al saque de una falta ejecutada magníficamente por Modric cuando se entraba en el minuto 90, rescató el empate para su equipo que mantiene los seis puntos de ventaja sobre el Barcelona, que asumió el empate en silencio. El ya denominado clásico, no fue un gran partido. Se esperaba mucho más de los dos mejores equipos del planeta fútbol que reúne a una pléyade de estrellas. El encuentro fue muy áspero, a veces táctico y muchas otras trabado. El hecho de que los dos goles fueron de sendas faltas habla bien a las claras de que hubo poco juego y escasa circulación del balón. Ni Messi ni Cristiano marcaron las diferencias. Los dos estuvieron en un tono muy gris, sobre todo el portugués que debe estar afectado por todo lo que se le viene encima por esa noticia en la que aparece como presunto evasor de impuestos. Pero esa es otra historia, que Hacienda debe aclarar. El partido de los partidos, comenzó tibio, poco a poco el Real Madrid se hizo dueño de la situación conducido por un imperial Modric que fue el amo del encuentro y señor del centro del campo. Los de Zidane jugaron mejor que el Barcelona en esa primera parte. Era un equipo ordenado, terriblemente esforzado en la presión y aplicado en las salidas por banda, donde Lucas Vázquez volvió a lucir por sus incursiones y por las ayudas a Carvajal. Al Madrid, en los primeros 45 minutos solo le faltó el gol, que pudo llegar en dos tiros de Cristiano Ronaldo.   El segundo periodo ya fue otra historia, el Barcelona salió desmelenado consciente de lo que se jugaba. Luis Suárez de cabeza en una falta sacada por Neymar, puso el 1-0. Con el tanto del uruguayo, el ánimo de los blancos se fue por los suelos, no encontraban la reacción que se requería en esos momentos ante un Barça que entonces fue reconocible. Con la entrada de Iniesta encontró su identidad. La entrada del manchego encendió la luz de los azulgranas que entonces jugaron su mejor fútbol y que pudieron rematar el partido si Neymar no falla la ocasión más clara del partido. Hubo otra oportunidad de Messi,en un disparo que le salió muy desviado. Ahí se esfumaron las esperanzas azulgranas. De jugar muy bien 20 minutos, pasó a atrincherarse en su área pensando que la victoria parecía segura. El Madrid en cambio hizo honor a esa fama de equipo irreducible que tiene y que nunca deja de luchar para sitiar el área de los azulgranas que achicaban balones. La entrada del ilusionante Mariano por el ineficaz e indolente Benzema (ahora mismo no se merece el puesto de titular, el Madrid con él en el campo juega con diez), fue como una bocanada de aire que dio el último aliento a los suyos... El Madrid en esos momentos de lucidez del Barça, supo sufrir y aguantar. Sabia tenía que llegar su oportunidad y más conociendo la fragilidad del Barcelona en el juego aéreo. Y así fue como ocurrió, en una falta de Arda Turan en la banda izquierda, la sacó impecablemente Modric, y el señor de las alturas y dueño del último minuto, Sergio Ramos cabeceó y mandó callar al Camp Nou. Un empate que sabe a gloria para el Madrid que sale reforzado y que con Zidane al mando, ya suma 33 partidos sin conocer la derrota, está a uno de alcanzar el récord que ostenta Beenhakker. No fue el mejor de los clásicos, pero hubo emoción, sobre todo en la recta final. Tras este partido entre los dos grandes rivales del fútbol español, se ha demostrado que ahora mismo el Real Madrid es un equipo más feliz y más fiable que el Barcelona que está hecho un mar de dudas. PD. No suelo hablar de los árbitros, pero lo del señor Clos Gómez clama al cielo. Se tragó tres penaltis de libro: dos a favor del Madrid y otro del Barcelona. Nada más comenzar el encuentro no vio uno claro de Mascherano a Lucas Vázquez en sus mismas narices. No contento con eso, no castigo con pena máxima un agarrón del argentino a Cristiano Ronaldo cuando estaba rematando de cabeza, remate que no pudo precisar por la infracción de Mascherano. Tampoco vio unas manos de Carvajal en el área madridista, Y para rematar la faena, el gol de Suárez es en fuera de juego, pero aquí hay que disculparle porque es muy difícil apreciarlo. Clos Gómez, sencillamente estuvo fatal, peor imposible. Lo que me extraña es que los comentaristas como Jorge Valdano, Raúl González y Miguel Soler, viendo las repeticiones no dijeran absolutamente nada. Los comentaristas están para mojarse y no para hablar y hablar sin decir nada.....    


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