Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Archivo Mensual: abril 2016

BALE VOLVIÓ A PONERSE LOS GALONES

      Gareth Bale de nuevo fue decisivo para que el Real Madrid siga con opciones en la liga. Igual que hace siete días lo fue contra el Rayo Vallecano al marcar el tanto que deshacía el empate a dos, lo fue contra la Real Sociedad a falta de diez minutos para finalizar un encuentro que estaba presidido por la angustia de los blancos que veían como sus esperanzas en la liga se le escapaban. Fue en el minuto 80 cuando Lucas Vázquez, quien cada día está adquiriendo más importancia en este Madrid ,se fue por la banda derecha centró y Bale de cabeza remató el 0-1 que alivió a sus compañeros, banquillo y aficionados blancos que ya empezaban a presagiar negros nubarrones en la lucha por el título liguero. Bale, de nuevo fue primordial. Si, ese galés a quien se le tenía como un jugador pusilánime y hasta blando, es el que está sacando las castañas del fuego en los últimos partidos para su equipo. Ante la ausencia de Cristiano Ronaldo, Bale ha dado un paso hacía adelante , se ha puesto los galones y ha sido fundamental en los seis últimos puntos conseguidos en los desplazamientos a Vallecas y Anoeta. El gol de Bale largamente perseguido es el numero 19 que hace en liga, nueve de ellos de cabeza, suerte que el galés domina perfectamente. Su gol frente a la Real Sociedad hizo justicia a su juego y al del equipo, porque estuvo en todas. Remató de todos los colores, tanto en el primer periodo como en el segundo tiempo. Por eso no extrañó que fuese el autor del tanto del triunfo del Real Madrid . El partido estuvo condicionado por las bajas en uno y otro bando. La Real estaba sin su arsenal ofensivo: Jonathas,Aguiretxe y Vela más el defensa Iñigo Martínez ; y el Real Madrid más de lo mismo, sin Cristiano, Benzema , lesionados y Kroos,Marcelo y Carvajal descansando para la batalla del martes. Eran muchas las ausencias en ambos equipos, pero el objetivo era el mismo. Desde el inicio los dos pusieron las cartas boca arriba. El Madrid era el que dominaba y atacaba- era el más necesitado-, pero lo hacía con ansiedad y poca precisión. La Real Sociedad, se defendía cómo podía con cierto orden pero con poca vocación ofensiva. No hubo amenazas para Keylor Navas, en cambio Rulli, el buen guardameta realista, tuvo que emplearse a fondo en más de una ocasión, sobre todo en un disparo a bocajarro de Bale, en el segundo periodo, que se cantaba ya como gol, y que nadie sabe cómo pudo detener con el pié derecho. El Real Madrid, jugándose lo que se estaba jugando, no especuló y fue desde el inicio, con algunas lagunas, a por el partido. Un triunfo que llegó demasiado tarde pero que llegó a falta de diez minutos para el final, cuando la angustia se estaba apoderando de las huestes madridistas. No fue un gran partido, pero sí muy practico. En Anoeta aún perduraba el recuerdo de la derrota del Barcelona de hace unas semanas, suficiente para poner las barbas a remojar. Además de que la temporada pasada, la Real ganó Madrid después de hacer una gran remontada. Había argumentos para tomar precauciones, y los de Zidane las tomaron llevando en todo momento la iniciativa. James, volvió a ser titular, y no estuvo mal pero dada su situación, se esperaba más protagonismo del colombiano que apenas suma. Se le van acabando las oportunidades. Lucas Vázquez e Isco, que salió en el segundo periodo sustituyendo al propio James, van un puesto por delante. Modric fue el jefe, Lucas Vázquez, el estilete; y Bale, la definición y el jugador más clarividente. Una vez más fue el hombre clave del partido para este Real Madrid, que sigue soñando con una liga casi imposible. Una liga que pasa primero por el Atlético de Madrid y Barcelona. Está a la expectativa de que uno de los dos falle. De momento cumplió con su obligación y sumó tres puntos que sirven para inyectarles moral y confianza para la batalla del martes frente al Manchester City. Pero,esa es otra historia.


AL R.MADRID SE LE ESCAPÓ VIVO EL M.CITY

    Sin Cristiano Ronaldo, seria duda para el partido de vuelta, y con la presencia testimonial de Benzema que ya no salió en la segunda parte, el Real Madrid no sólo aguantó al Manchester City sino que incluso pudo y debió ganar por gozar de hasta tres oportunidades para deshacer el empate a cero. Un buen resultado, pero muy peligroso para el partido de vuelta que se jugará en el Bernabéu el próximo 4 de mayo. No es mala cosa tener que jugarse el pase a la final de la Champions, en Chamartín y ante un rival con mucha carrocería externa pero con poca enjundia dentro. Eso al menos fue lo que vimos en el Etihad Stadium, a un Manchester City muy apagado, mal físicamente y con poca profundidad. Su estrella, el Kun Agüero, no compareció, estuvo desaparecido toda la noche. El City rayó en la vulgaridad. Su comportamiento fue decepcionante. Nunca inquietó al Real Madrid que supo aguantarle sus pequeños escarceos en el primer periodo, para imponerse después en la segunda parte de forma clara y hasta rotunda. El partido en líneas generales, fue muy soso y feo en los primeros 45 minutos. En la reanudación ya fue otra cosa, sobre todo por parte del Real Madrid que fue claramente a por el triunfo. Una victoria que mereció pero que impidió el guardameta Hart que estuvo especialmente brillante en dos intervenciones. Fuera por la ausencia de su mejor atacante como Cristiano o por la poca aportación de Benzema que nunca debió salir si no estaba en plenitud física, el caso es que el Madrid salió a verlas venir. Pero es que el Manchester tampoco demostraba que jugaba en casa y que estaba ante el partido más importante de su historia. Los dos conjuntos estaban atenazados. Había miedo y se notó porque la primera parte fue de tanteo. Se tuvieron mucho respeto, pero el Madrid era el que controlaba la situación. El equipo de Pellegrini dominaba el tempo del partido, pero sin ninguna profundidad y sin crear problemas a la defensa del Real Madrid, que tuvo en Pepe a todo un coloso. Fue el mejor jugador del partido. Lastima que no lo coronase con el gol que tuvo en la misma cara de Hart, el guardameta del Manchester City, que fue quien impidió el triunfo de los blancos. Sin apenas nada que llevarse a la boca , sin emoción, solo la inherente a unas semifinales de Champions, se llegó al descanso donde ya se descartó a Benzema, que no estaba para jugar. Su ritmo siempre fue lento y carente de sangre. No aportó nada. Fue una rémora más que una solución para el Madrid por no estar curado de su lesión. Ahí Zidane tuvo la culpa por alinearlo cuando no está en perfectas condiciones físicas. Debió quedarse fuera al igual que Cristiano. Los dos son más que duda para el partido de vuelta. En la segunda parte, viendo el Madrid el bajón físico del City se fue a por el partido a tumba abierta. Modric comenzó a tirar líneas, Kroos, le acompañaba en el manejo y en la conducción con Bale, ahora de delantero centro, abriendo huecos para que Lucas Vázquez y Jesé entrasen por banda. El Manchester, de forma descarada se echó atrás, esperando una contra que le diese vida como hizo en la anterior eliminatoria frente al París Saint Germain. Se conformaban con el empate a 0. Los de Zidane, en cambio buscaban el gol que les diese el billete definitivo para Milán. Y a fe que lo buscaron con ganas y decisión. A los 70 minutos, Jesé mandó un cabezazo al larguero. En un saque de esquina Hart respondió con una parada de balonmano a otro cabezazo de Casemiro, y Pepe falló un gol cantado o mejor dicho el buen guardameta del City realizó una parada sensacional. Ahí estuvo la eliminatoria para el Madrid que mereció más, y la vida para el Manchester City, que sin juego ni pegada, no mereció nada. Por esta circunstancia y a pesar del 0-0 en casa, respiró aliviado al final del encuentro.   Es increíble que el Manchester haya salido vivo de este partido porque no creó ni una sola ocasión de gol. Solo, en tiempo de descuento, Keylor Navas hizo una parada a una falta de ese joven pecoso llamado De Bruyne, que apunta muy alto como futbolista. Tácticamente, Zidane y sobre todo Pellegrini, dejaron mucho que desear. El chileno, lejos de la doctrina que predica de un fútbol de ataque, se comportó como un técnico muy conservador que se conformó con (0-0). Hizo suya la filosofía de Simeone: “que no nos hagan gol”. Zidane, a parte de que no tenía que haber alineado a Benzema, estuvo poco avispado en los cambios. El bajón fisco del rival a mitad del segundo periodo, pedía un cambio. Creo que la presencia de James en ese momento no hubiese estado mal. A parte de Jesé por Benzema, solo hizo un cambio Isco por Kroos cuando el partido entró en el minuto 88. De todas formas, aunque este empate sin goles haya dejado cierto mal sabor de boca por los méritos que hizo el Madrid ante un apocado Manchester,el madridismo salió lleno de optimismo y esperanzado del Etihad Stadium a la vez que frustrado y temeroso ante lo que pueda suceder en el partido de vuelta de la próxima semana. Un empate a cero siempre es un resultado peligroso. Pero no veo yo al Manchester en condiciones de ganar en Chamartin, donde el Real Madrid se va a jugar el pase a la final de la Champions. Quedan 90 minutos, y ya se sabe cómo son esos minutos en el Bernabéu, cuando de Europa se trata.    


NO LO DUDEN, LA LIGA ES DEL BARCELONA

   Después de ver el arbitraje que ha sufrido el Sporting de Gijón en el Camp Nou, lo tengo claro, el Barça ganara esta liga. A falta de fútbol, a pesar de la goleada (6-0), tuvo el amparo del nefasto colegiado llamado Clos Gómez. Con esto no quiero decir que el equipo de Luis Enrique no mereciese el triunfo ante un asustado Sporting que salió derrotado de antemano con la decisión de Abelardo de prescindir de sus mejores jugadores. Se está jugando la permanencia en primera y deja en el banquillo a sus jugadores más cualificados. No lo puedo entender.       El caso es que este Sporting minusvalorarlo por su propio entrenador tuteó en los primeros 45 minutos a un Barcelona sin chispa y muy paralizado. Solo Messi, ofrecía dosis de buen fútbol ante la parsimonia de sus compañeros. Los asturianos jugaban mejor y hasta tuvieron una ocasión clarísima de adelantarse en el marcador, y después otra de poder empatar tras el 1-0 de los azulgranas, que de carambola marcó Messi.       En esas estaba el Sporting, intentando la igualada cuando llegó el despropósito del arbitro Clos Goméz que barrio para casa de forma descarada: Primero no señalando un penalti y expulsión de Piqué quien se ayudó del brazo para impedir que el balón sobrepasase la línea de gol en la mejor oportunidad del Sporting de empatar. Claro, que escuchas a los comentaristas de Movistar +, Carlos Martínez y Robinson, a quien cada día entiendo menos, y dicen sin dudar, que el balón le dio en el cuerpo y no en el brazo, cuando un servidor vio lo contrario. Lo he visto después varias veces y sin duda alguna se ayuda del brazo para despejar el balón. Penalti y expulsión.¡¡ Manda huevos!! Lo que hay que escuchar. Hasta ahora creía en la independencia de los comentaristas, pero poco a poco estoy viendo que en el periodismo de hoy en día existe ese periodismo de bufanda que tanto daño está haciendo a la hermosa profesión de periodista.          Pero peor fue la actuación del colegiado en el segundo periodo. El 2-0 de Suárez fue en claro fuera de juego. Después señaló tres penaltis en contra del Sporting en apenas 12 minutos. Uno de ellos no ofrece dudas por mano de Canella, pero los otros dos son muy dudosos, son esas penas máximas que no se suelen señalar por cargas, excepto cuando favorecen al Barcelona que ha batido el récord de penaltis, con 19 a favor.     Seguramente el Barça no hubiese necesitado esta ayuda arbitral para ganar, pero cuando menos y jugándose la vida como están los tres equipos de arriba, hay que ser muy escrupuloso a la hora de enjuiciar. Veo cosas muy extrañas últimamente que me indica que esta liga tiene un ganador seguro, el Barcelona, que parece que tiene el derecho de pernada.        A falta de tres jornadas para finalizar esta apasionante liga, el Barcelona goleó al Sporting de Gijón por 6-0; el Atlético gracias a Correa salvó un difícil compromiso ganando por 1-0 al Málaga; y el Real Madrid tuvo en Bale a su salvador, rescatándole en Vallecas, donde ganó por 2-3.                      CORREA EVITÓ UN DISGUSTO    En el Calderón, Correa encontró el resquicio para conseguir ese 1-0 que permite al Atlético seguir en la pelea por el título liguero. Cuando ya en la ribera del Manzanares se empezaban a sentir los nervios por la incertidumbre del resultado, llegó el pequeño argentino todo corazón, y encontró el gol que le permite a los rojiblancos seguir soñando con la liga.    Pero el Atlético, con su poco fútbol y su excesivo conservadurismo en fiar todo en su gran capacidad defensiva, está jugando con fuego.     Simeone, un gran entrenador pero que juega con el freno de mano echado, ante lo que se está jugando no puede salir a especular y a ver qué pasa... Por cierto, que probablemente no podrá dirigir al equipo en los tres últimos partidos de liga, por haber sido expulsado al descanso. Eso le pasa por pasarse de listo. Alguien en el banquillo rojiblanco, cerca del descanso, lanzó un balón al terreno de juego con el propósito de parar un ataque del Málaga. Como quiera que el infractor no fue identificado, según la reglamentación, dice que se culpa al entrenador y es sancionado con tres partidos de suspensión.. Parece ser, según algunas imágenes, que fue el propio Simeone el que dio la orden para lanzar ese balón. Le vieron, y ya sabe las consecuencias: Va a terminar la liga sin sentarse en el banquillo del Atlético de Madrid.    BALE RESCATÓ AL REAL MADRID EN VALLECAS    El primero que entró en juego en el sábado de pasión fue el Real Madrid que abrió el fuego en Vallecas a donde como diría un castizo, las pasó moradas para imponerse al Rayo.     A falta de sus jugadores más estratégicos como Cristiano, Sergio Ramos, Casemiro y Modric, el equipo de Zidane salió sin tensión, frío y muy desorganizado. Por no hablar del gran despiste de la defensa blanca que era un coladero en toda la extensión de la palabra. Tan mal empezó el Madrid, que el Rayo se puso con un 2-0 en un abrir y cerrar los ojos. Los de Zidane estaban dormidos y estaban siendo demasiado pusilánimes. La media hora de siesta a punto estuvo de costarles la liga, ahora que se han reenganchado.    La situación se ponía tensa y a falta de un líder como Cristiano,este Real Madrid necesitaba a alguien que se pusiese los galones. Necesitaba un líder. Y ese fue, Gareth Bale que cuajó un señor partido, echándose al equipo a las espaldas. Si majestuoso estuvo en el 1-2, con su inmenso cabezazo que hizo que su equipo entrase en el partido; en la carrera del 2-3, estuvo imperial y rapidísimo, dejando boquiabiertos a lo seguidores del Rayo.   Bale, para aquellos que lo dudaban demostró que estamos ante un auténtico crack, a quien hay que darle más protagonismo. Bale debe ser el futuro del Real Madrid. Cuando se le necesitó, ahí estuvo. Dejemos ya de marear la perdiz y de envenenar el ambiente en contra del galés diciendo que si se va a jugar al golf, si no habla español, etc.... Estamos ante un portentoso jugador.     El otro protagonista que acompañó a Bale en el a remontada, fue Lucas Vázquez que entró en la segunda parte en sustitución del lesionado Benzema. El canterano que se ha convertido en el jugador número doce por méritos propios, fue quien consiguió el empate a dos de un enorme cabezazo. Luego llegaría el slalom de Bale, autor del rescate del Real Madrid.    Me decepcionó y mucho, Jesé por su poca actitud y entrega en el tiempo que estuvo como titular. No puedo entender la desgana del canario que lejos de comerse el mundo cuando le dan la titularidad, se muestra arrogante, juega sin intensidad y al trote. Lucas Vázquez le ha ganado el terreno a base de lucha y entrega. Cualidades de las que carece Jesé.    Varane, Pepe y sobre todo, Danilo, quedaron en muy mal lugar por la pobre defensa que hicieron en la primera parte, donde el Rayo estuvo a sus anchas. Un Rayo Vallecano, al que le faltó madurez y tranquilidad para aprovecharse del 2-0 a favor.Con esta ventaja el equipo de Paco Jémez no puede jugar como si el resultado fuese de empate a cero. A veces este Rayo juega con demasiado alegría y eso ante un equipo como el Madrid, se termina pagando muy caro.    Así pues, a falta de 12 puntos para finalizar la liga, la vida sigue igual. El Barcelona por el gol average sigue como líder igualado a puntos con el Atlético d Madrid con 82 ; y a uno del Real Madrid que es tercero. Pero visto lo visto, no duden, el Barcelona será el campeón de liga. Tiene bula arbitral.


UN REAL MADRID BRILLANTE SIGUE AL ACECHO

    La liga sigue en un pañuelo y cada vez más apasionante. Los tres primeros ganaron y la emoción sigue en lo más alto.   Un blando Deportivo le dio vida al Barcelona que se paseó por A Coruña, hartándose de goles(0-8) y le rescató de la depresión por la que atravesaba. Luis Suárez fue su principal redentor con cuatro goles. Todos los que no marcó contra el Real Madrid, Atlético y Valencia, se los hizo a un pobre Depor que tuvo que alinear a su tercer portero que fue un manojo de nervio. Por cierto que el primer tanto de Luis Suárez nunca debió subir al marcador por evidente falta del uruguayo al defensor gallego.    El Atlético de Madrid, tres cuartos de hora después del Barça entraba en escena en la Catedral, que sigue siendo campo propicio para los atléticos. De las cuatro veces que ha visitado el Nuevo San Mamés,cuatro triunfos. En esta ocasión no iba a ser menos. Lograron los tres puntos por medio de un magnífico cabezazo del renacido Fernando Torres que le permite seguir el pulso con los azulgranas.   El Real Madrid saltaba al Bernabéu conociendo la goleada del Barcelona y la victoria momentánea del Atlético. Era el que tenía toda la presión pero no le atenazó. Todo lo contrario, fue el mejor del trío de cabeza, demostrando que en esta recta final llega como un cañón.   Puede que el partido del Real Madrid ante el Villarreal que ganó 3-0 haya sido el más completo de la temporada por su dinamismo y ritmo. Sin duda, ha sido el más redondo. El colectivo prevaleció sobre todo lo demás. Más que nunca jugaron en equipo, con una presión muy alta y bien hecha. La defensa estuvo muy bien colocada. La anticipación fue una constante en todas las líneas. En esta ocasión no hubo atisbo de individualismo absurdo. El Madrid fue más coral que nunca. Si acaso, Cristiano Ronaldo se salió del guión al abandonar el terreno de juego a falta de tres minutos para finalizar el partido. Sintió un calambre en el muslo derecho al intentar hacer un remate de chilena. Se marchó sin pedir permiso a nadie y sin dirigirle la palabra a Zidane, que le miró sorprendido. Se fue a vestuarios, pero no se asusten, lo hizo por precaución. Son las cosas de las estrellas que rayan en el narcisismo.     Cristiano con ese empeño de jugar todos los partidos y todos los minutos está jugando con fuego. Tiene que darse cuenta que como todos tiene que tener algún descanso. Ahora que llega la hora de la verdad, el Madrid no puede permitirse el lujo de prescindir de su máxima estrella.    El caso es que el Real Madrid fue un equipo muy solvente e intenso durante todo el partido, con fases brillante que se impuso a un buen equipo como el Villarreal, con autoridad. A pesar de la presión que le dejaron sus dos rivales que le anteceden en la clasificación, los de Zidane salieron con calma. No lo hicieron a degüello, lo hizo como un equipo seguro de sí mismo, intenso, presionante y muy solidario. Y desde la paciencia, el Madrid acosó y derrotó a un Villarreal muy impreciso y que fue una sombra de lo que suele ser. Eso sí, se defendió bien y tuvo una buena organización atrás. Gracias a ese orden, se escapó vivo en el primer tiempo donde solo recibió el gol de Benzema tras jugada de Cristiano.      En el segundo periodo, la misma tónica. El Madrid siguió con un fuerte ritmo. Su presión seguía siendo muy alta y asfixiaba al Villarreal que apenas tenía posesión con lo que le gusta tener el balón. Los blancos, entonces encontraron más huecos y las ocasiones fueron llegando. Lucas Vázquez, titular por el golfista Bale, puso tierra por medio al marcar el 2-0 de un tiro eléctrico y pegado al poste izquierdo de la portería de Asenjo. El canterano se volvió a reivindicar con esa humildad tan suya y su juego vertical. Se está convirtiendo en un jugador importante.   El 3-0, fue obra de Modric en la mejor jugada del encuentro que protagonizó primero Danilo, falta le hacía, con una larga carrera por la banda derecha y un gran centro que remató Modric con enorme calidad. El croata está de dulce. Fresco como una lechuga, y en un extraordinario estado de forma y más cuando juega al borde del área. . Kroos, también realizó un gran partido. Así como Casemiro, imprescindible ya para Zidane.    Nadie echó de menos a Isco y James, a quienes Zidane, justamente, ha relegado a la suplencia. Salieron cuando ya el partido estaba resuelto.    En definitiva, que en el Real Madrid triunfó el bloque por encima de todo. Sigue al acecho; y por lo que hemos visto en esta primera jornada de pasión de las cuatro que quedan, es el que parece más fresco físicamente de los tres en litigio.    Sigue la emoción.    


EL R.MADRID SE APUNTA A LA LIGA

   El partido entre el Getafe y el Real Madrid era la crónica de una goleada anunciada, 1-5 ganó el Madrid en uno de los partidos más plácidos que han tenido los blancos en lo que va de temporada.   Una goleada que le permite seguir soñando con una liga que tenía perdida y que gracias a los tropiezos del Barcelona, se ha enganchado con posibilidades certeras. De momento, mete presión tanto al Atlético de Madrid, segundo clasificado, como al Barcelona, el líder que pasa por un mar de dudas. El Real Madrid salió al Coliseum de Getafe advertido por Zidane que temía a este encuentro por la euforia que veía en el equipo tras eliminar al Wolfsburgo. Fuese por estos avisos, el caso es que salieron a por todas desde el minuto uno. El gol rondó el área del Getafe en cada ataque madridista. Estaba claro que el gol iba a llegar. Un tiro al poste de Cristiano fue el preludio del excepcional pase de James a Karim Benzema para inaugurar el marcador. El francés no falló y abrazó con razón al colombiano: medio gol era suyo. Tanto Benzema como James, fueron dos de los jugadores más destacados de los blancos, sobre todo el francés a quien por lo visto no parece afectarle la negativa de su país para acudir a la Eurocopa que se jugará este verano en Francia. James así como Isco estuvieron muy entonados, pero fue Benzema quien estuvo un escalón por encima. Además de abrir el marcador dio dos magníficos pases que sirvieron para que Isco, primero y después Bale, marcarán el segundo y tercero, respectivamente. James, también fue de los que destacaron en el Alfonso Pérez, se le vio muy implicado (como debe ser), pidiendo el balón constantemente, haciendo el cuarto tanto, propio de un fuera de serie, y dando otro: el pase, en el tanto de Benzema. La verdad es que el Madrid fue muy coral. Todos eran conscientes de lo que se jugaban y todos dieron la cara. Tal vez, el menos lúcido fue Cristiano Ronaldo, el guerrero reposó tras la noche del pasado martes, en el Bernabéu. No obstante, extrañaba que el Madrid llevase 4 goles a favor y Cristiano no hubiese marcado. Este dislate, lo solucionó Jesé en el último suspiro de partido, regalándole el quinto. El partido para el equipo de Zidane fue como coser y cantar ante un Getafe muy deprimido que se asoma peligrosamente al descenso a segunda división. Apenas opuso resistencia, a pesar de quererle jugar de tú a tú al Real Madrid. Su prueba de valor le costó cara, pero es de agradecer su valentía. Este no era su partido. Su liga empieza ahora. A falta de cinco jornadas se va a jugar la vida. El debut de Juan Eduardo Esnáider en el banquillo del Getafe no fue un revulsivo. Apenas ha tenido tres días para entrenar a sus nuevos jugadores y ante el Madrid, era difícil prever el renacer de los azulones que llevaban doce partidos seguidos sin conocer el triunfo. Mucho trabajo y suerte es lo que necesita el nuevo técnico del Getafe que huele a segunda división. Zinedine Zidane, solucionado el partido en los primeros minutos del segundo periodo con el tercer tanto de Bale, aprovechó para dar minutos a los otros. Les tocó salir a Nacho por Carvajal; Lucas Vázquez por Bale y Jesé por Benzema que recibió la bendición del Coliseum en forma de gran ovación por su buen hacer.   El Madrid, sin ser exigido, y sin alardes, cumplió a la perfección con el guión establecido, confirmando su buen momento tanto anímico como físico. Su juego va en aumento y ante la nueva oportunidad que otros le han brindado, se ha cargado de optimismo y está con ganas de tocar el cielo en alguna competición: La liga, la tiene más complicada, pero tiene opciones, mientras que la Champions está a tiro de tres partidos. De momento, este Madrid rejuvenecido cree en el milagro de la liga; mete presión a sus dos rivales que van por delante, y quiere coger esa senda que puede conducirle a la redención.


ASÍ,ASÍ,ASÍ REMONTA EL REAL MADRID 

        Del ridículo en Alemania, al éxtasis del Bernabéu en menos de una semana. De lo que olía a un fracaso, a la gloría de alcanzar por sexto año consecutivo las semifinales de la Champions. El Real Madrid, en su gran cita de la temporada no falló y consiguió remontar el 2-0 adverso que traía de la ida. Ganó 3-0 al Wolfsburgo con tres goles de Cristiano Ronaldo,que marcó la diferencia en un partido donde el Real Madrid volvió a escribir otra de esas noches históricas y épicas en el Bernabéu. Cristiano Ronaldo fue el principal autor de la remontada, muy bien acompañado por Carvajal que siempre estuvo en combustión y que fue quien abrió la brecha para que el portugués comenzase su recital goleador. No creo que a Zidane se le ocurra ya nunca más prescindir de Carvajal y dar entrada a alguien como Danilo, que al menos , hasta ahora, no ha justificado los 30 millones de euros que el Madrid pagó por él. Otro que también tuvo su protagonismo fue Benzema, más activo que nunca y con grandes momentos en su juego. La verdad, es que en esta ocasión nada se le puede achacar a este Real Madrid que se dejó el alma para devolver a su afición la ilusión y la confianza a un equipo que hace una semana, les falló. Les debían una y han pagado esa deuda a base de intensidad,concentración, ratos de buen fútbol, cabeza y corazón. El Madrid consiguió su enésima remontada europea pasando por varios estados de ánimo. Comenzó con determinación y hasta con excitación rayando su futbol a mucha altura. Así estuvieron hasta los primeros 20 minutos. En ese tiempo, fue el dueño y señor jugando en el terreno del Wolfsburgo y haciéndolo muy bien. Como consecuencia de ese dominio, a los quince minutos llegó el primer gol de Cristiano que levantó a un Bernabéu a reventar que se frotaba las manos porque todo salía según los planes previstos: marcar un gol al primer cuarto de hora. De la alegría del 1-0, se pasó a la locura cuando CR7 marcó el 2-0. En 17 minutos la eliminatoria estaba igualada. Todo había salido perfecto, el Madrid tenía el partido soñado. Pero curiosamente, a partir del minuto 20 y conseguido el objetivo de la igualada y hasta llegar al descanso, al Madrid le vinieron las dudas y hasta el miedo. Dio un paso atrás, y con ello le dio vida al rival que se acercó con cierto peligro a la portería de Keylor Navas. Jugaba con fuego tratando de administrar demasiado pronto una ventaja que era insuficiente. La inquietud en ese tiempo se apoderó del Bernabéu y del propio equipo madridista que ya entonces dejaron de presionar y cuando ejercían esa presión, la hacían tarde y mal con mucha distancia entre las líneas. El equipo de Zidane había cambiado la determinación por el cálculo El Wolfsburgo, fue entonces el dominador de la situación y Luiz Gustavo hasta tuvo una buena ocasión de marcar. Los alemanes volvieron al partido y a la eliminatoria después de haber estado groguis. La salida del terreno de juego de Draxler, su mejor jugador, por lesión le quitó brío al conjunto alemán que no obstante seguía acechando en las inmediaciones del área madridista, aunque sin mucho peligro que digamos. Lo que ocurría es que un gol de los germanos le daba la vuelta a la eliminatoria y eso hacía que la situación resultaba temeraria. El descanso le vino a pedir de boca al Real Madrid, que en el segundo periodo salió con los mismos argumentos que en el primer tiempo, es decir en tromba. Zidane ordenó zafarrancho de combate y con la defensa más adelantada así como todas las líneas, acorraló al Wolfsburgo. Después de la determinación, de jugar con la cabeza fría y hasta con miedo en la primera parte. En el segundo acto, el Madrid puso el corazón y el coraje para darle la vuelta a una eliminatoria que con 2-0 en contra del encuentro de ida,era a todas luces muy complicada de superar, independientemente de la naturaleza del rival. En este segundo periodo los de Zidane se volvieron a reencontrar con el futbol. Jugaron con más seguridad. Volvieron a la la presión, aunque a veces se desajustaba, las transiciones eran más rápidas y las posesiones más largas. Sergio Ramos a punto estuvo de marcar de cabeza al rematar un saque de esquina que tras dar el en el palo no quiso entrar en la portería de Benaglio. El Madrid lo seguía intentando entrando sobre todo por las bandas, y especialmente por ese cuchillo que es Carvajal. Pero esas jugadas no se culminaban. El nerviosismo ya se empezaba a masticar en el Bernabéu. Cristiano no paraba de moverse y de dar ánimos a sus compañeros, además de demandar el apoyo de la afición que se entregó de principio a fin. La noche estaba destinada para un Cristiano quien en esta ocasión se comportó como la gran figura que es. Fue el rey del Bernabéu y tuvo que ser él, quien pusiese la rúbrica y clasificase para semifinales al Real Madrid. Lo logró en el minuto 76 de falta directa que habían hecho a Modric. Por unos momentos, el Bernabéu guardó silencio,éramos muchos los que veíamos el gol. Cristiano, como siempre, dio sus tres pasos atrás,se paró, se concentró, miró y lanzó metiendo la pelota en un hueco imposible que habían dejado Naldo y Guilavogui. El éxtasis entonces se apoderó del Bernabéu que elevó a los altares a Cristiano Ronaldo que estuvo enorme. Que digo enorme, estuvo inmenso, brutal en otra gran noche del madridismo que ya tiene al portugués en el listado de las leyendas de la historia del Real Madrid. Tres goles, los tres de distintos colores, coronan a Cristiano como el héroe de la noche. ¿Quién dijo que no aparecía en los partidos difíciles e importantes? Su partido fue para enmarcar. Jugó con una intensidad que contagió a sus compañeros. No solo trabajo a destajo en todos los terrenos, sino que exigía más a los suyos, corría como un poseso, remataba y mostró un poderío que hacía tiempo no se veía sobre un terreno de juego. Fue su partido perfecto, que lo encumbran de nuevo a lo más alto del podio no sólo europeo sino mundial. Cristiano Ronaldo, sin duda es el señor del gol. Lleva ya 16 goles en la Champions, siendo el máximo goleador y está a tan solo un tanto del récord que el mismo tiene. Así es como se tiene que comportar la máxima estrella de un equipo y Cristiano Ronaldo, se comportó como lo que es, la gran figura de este Real Madrid que por sexto año consecutivo se mete en las semifinales de la Champions. Chapeau al público que estuvo mejor que nunca; Chapeau a Cristiano por su portentosa actuación; a Carvajal que tiene que jugar siempre; a Benzema por sus movimientos y esos momentos de lujo que nos ofreció; a Casemiro por su sacrificio; a Modric.... En definitiva a todo el Madrid por su trabajo coral. PD. Imaginamos que el equipo blanco habrá aprendido la lección de no despreciar a ningún rival. Jugó con fuego en Alemania y estuvo a punto de quemarse. Toda la intensidad,coraje, corazón y fútbol que le faltó en el partido de ida, es la que le ha sobró en otra noche histórica del Bernabéu. Así, así, así remonta el Real Madrid  


DEL COSER Y CANTAR A LA ANGUSTIA DEL MARTES

      Estaba cantado que él Eibar iba a pagar los platos rotos de Alemania, y los terminó pagando yéndose goleado del Bernabéu por 4-0. Con los menos habituales más Cristiano Ronaldo en la delantera, el Real Madrid dio buena cuenta de un Eibar que mostró su cara más amable, jugándole de forma muy atrevida al Madrid que se aprovechó de la defensa adelantada del equipo vasco, una bendición para los blancos que en esa situación se desenvolvieron como peces en el agua. El Madrid goleó al Eibar en un abrir y cerrar de ojos. A los veinte minutos ya ganaba por 3-0. Ante esta situación muchos pensamos en el próximo martes. Con semejante resultado ya estaría clasificado para la siguiente fase de la Champions. En el ambiente solo había un pensamiento, el Wolfsburgo y remontada. Frente a los alemanes el Real Madrid necesitará de toda su artillería para doblegarlos después del fracaso de la semana pasada, que de alguna manera estuvo presente en el ambiente. Danilo que salió en la segunda parte, fue el blanco de las iras de la afición al personalizar en el brasileño el desastre de Alemania. Mal hecho, porque puestos a buscar culpables, habría que haber mirado al banquillo, a la defensa y a casi todos que echaron por la borda las ilusiones de una afición que más que nunca creyó en su equipo tras el triunfo del Camp Nou. Muy mal estuvo Danilo, pero es que otros no le fueron a la zaga....   Ya no es hora de buscar culpables sino de buscar soluciones e investir a este Real Madrid de esa aureola especial para intentar la remontada que a todas luces es más que posible. El ensayo ante el Eibar resultó positivo. En el partido puente antes de la gran final para el Madrid en esta temporada, Zidane optó por las rotaciones para tener fresco a la mayoría de los titulares. Hubo hasta ocho cambios y siete eran de la cantera. Y de alguna forma los canteranos volvieron a reivindicarse, sobre todo Nacho, Lucas Vázquez y Jesé. James e Isco volvieron a la titularidad y digamos que hubo división de opiniones. Fueron recibidos con indiferencia y en algunos casos con pitos. Isco estuvo en plan pasota mientras que James estuvo mucho más activo y fue quien abrió el marcador con un golazo de una falta que lanzó magistralmente. Seguramente estos dos jugadores entraron en el once titular el día que menos lo deseaban, porque saben las consecuencias: el próximo martes estarán en el banquillo. Solo Cristiano Ronaldo, que nunca rota,Casemiro y Pepe, repitieron como titulares respecto al encuentro frente al Wolfsburgo. Cristiano marcó el tercero y suma ya 30 goles en liga. Los otros dos, se los repartieron Lucas Vázquez y Jesé, ambos a pase del portugués que estuvo en plan generoso. El juego del Madrid en la primera parte fue muy vistoso. Hubo velocidad, transiciones rápidas y verticalidad, con Cristiano Ronaldo como acaparador de los contra ataques que la defensa adelantada del Eibar les facilitaba. El resultado de ese dominio aplastante fue que al descanso se llegó con 4-0 a favor de los de Zidane. El partido estaba visto para sentencia. La segunda parte, sobró. No vimos prácticamente nada. El Eibar espabiló un poco, le puso más intensidad mientras que el Madrid se dejó ir pensando en la gran batalla del martes. De alguna forma el Madrid ensayó el guión para su enfrentamiento ante el Wolfsburgo. Y le salió redondo. Pero cada partido es una historia diferente. No creo que el Wolfsburgo adelante a su defensa como lo hizo Mendilibar en el Eibar. No fue un partido para tirar cohetes, pero victorias contundentes es lo que necesita el Madrid para revestirse de autoestima y confianza ante lo que le espera el próximo martes frente al Wolfsburgo. Partido que tienen que jugar con piernas, corazón y cabeza... Pasado el Eibar, lo gordo llega el día 12. El Real Madrid de Zidane se juega la temporada. Que digo la temporada, se juega la vida y algunos jugadores y técnicos, algo más.... De lo que suceda el próximo martes en el Bernabéu, puede depender el futuro de Zidane y de jugadores a los que ya se les está señalando. Una caída inesperada acabaría con el crédito del francés como entrenador y de muchos de sus pupilos. Amén, del futuro del Madrid y de su prestigio.


RIDÍCULO DEL REAL MADRID 

    Ver para creer..Después de la victoria ante el Barcelona, nadie se podía creer que el Real Madrid pudiese perder en Alemania, frente al modesto Wolfsburgo que vive al amparo de la Wolswagen. Y mucho menos que hiciese el ridículo ante el modesto equipo alemán que camina en octavo lugar por la Bundesliga. Pero claro, viendo como el Madrid se tomó el partido no es de extrañar este mal resultado de 2-0 en contra. El equipo de Zidane no salió mentalizado para disputar este partido de ida de los cuartos de final de la Champions. Saltó al terreno de juego con ese halo de prepotencia que en muchas ocasiones mal exhibe el equipo blanco y mirando por encima del hombro a su rival. Salieron como si habiendo ganado al Barcelona todos sus males se hubiesen olvidado, como si ganarle al Barça ya hubiese salvado la deprimente temporada que está realizando este Real Madrid. Salieron con prepotencia como despreciando a los alemanes que después les dieron dos grandes bofetones al equipo de Zidane que se pavoneó en demasía. Solo con la camiseta no se ganan los partidos. El Wolfsburgo se tomó el partido más en serio que un penoso Madrid al que le faltó de todo: intensidad, compromiso y contundencia.Jugó sim pasión, sin hambre y como consecuencia le faltó la jerarquía que a todo equipo grande se le supone. El Madrid apenas hizo acto de presencia, solo hizo pequeñas escaramuzas en los 15 primeros minutos donde a Cristiano se le anuló un gol por un más que dudoso fuera de juego y Benzema falló otro en un mano a mano con el guardameta Benaglio. En el minuto 18 llegó la jugada clave, Casemiro hizo un más que discutible penalti a Schürrle que se encargó de transformar Ricardo Rodríguez, de origen español, su padre es de Pontevedra; y el Real Madrid en lugar de arremangarse y de ir a por el empate y algo más, se dejó llevar en una primera parte nefasta que ya ha entrado en el álbum de las noches negra, en Europa. Seis minutos después llegaría el 2-0 en una buena jugada de los alemanes donde falló toda la defensa madridista, empezando por Danilo, un desastre toda la noche, nunca pudo con el Draxler, y terminando con Sergio Ramos que llegó tarde al remate de Arnold. El central, ha vuelto a cuajar otro mal partido y ya van unos cuantos. Se está ganando a pulso ir al banquillo. Zidane está tardando.. Ni los más valientes seguidores del Wolfsburgo podían imaginar que a los 23 minutos el equipo alemán iría ganando 2-0. No podía ser que ese grupo que salió timorato, endeble atrás, sin presionar si quiera a los primeros pasos poderosos del Madrid, dibujara en un parpadeo la gran sorpresa del torneo. El Wolfsburgo con muy poco y pocos efectivos creaba peligro en cada acercamiento al área ante la debilidad e inseguridad que mostró la defensa del Madrid que nunca encontró el equilibrio. Con una defensa así difícilmente se puede ir por Europa. El técnico francés en esta ocasión se equivocó con la elección de Danilo por Carvajal. Zidane tenía que haber pensado que enfrente se encontraría con el mejor jugador de los alemanes, Draxler, que si decían que era un jugador demasiado tímido, con el Real Madrid encontró la plenitud. Hizo lo que quiso con Danilo, y por su banda llegó casi todo el peligro de los teutones. La verdad, que de la noche negra en Alemania solo se salva Gareth Bale, el único que vio la luz por la banda izquierda con enormes centros que un gris Cristiano Ronaldo no aprovechó. En el segundo periodo, a pesar de que el galés era la única vía clara que ofrecía el Madrid, sus compañeros se olvidaron de él y los de Zidane murieron en la orilla comportándose como un equipo cobarde e impotente. La vitola de optimismo que desprendió después de ganar en el Camp Nou, ha desaparecido de un plumazo. No sé qué pensar después de la desastrosa actuación del equipo blanco, en Alemania. Tal vez hemos visto la realidad del Real Madrid. Una plantilla sobrevalorada, sin ideas en ataque, sin estrategia de juego y muy flojo en defensa. Ante este panorama, y por lo que hemos visto en el Wolfsburgo Stadium, la Champions me parece un sueño casi imposible. La imagen ofrecida ha sido deplorable. Un equipo del montón sabía a lo que jugaba, mientras que el Real Madrid no jugaba a nada. El Wolfsburgo les ha ridiculizado con solo jugar con orden, disciplina y bien organizado, además de trabajar y ponerle pasión. De todo eso careció el equipo de Zidane que está al borde del precipicio. Ahora al Madrid solo le queda agarrarse a la mística del Bernabéu. Un recurso peligroso porque algún día puede fallar. Un 2-0 en contra es duro de remontar, pero con este Real Madrid tan imprevisible, todo es posible. Los jugadores ya están pidiendo el auxilio de su afición. No les queda otra que apelar a la épica y a las noches históricas del Bernabéu para intentar el próximo martes arreglar el desastre de Alemania. Una derrota inesperada y gestada de forma vergonzosa les sitúa al bordel del abismo. Ya solo queda el Bernabéu.    


El ATLÉTICO PARECE QUE MOLESTA EN EUROPA

El colegiado alemán Félix Brych, no midió con el mismo rasero al Atlético de Madrid que al Barcelona, en un partido que comenzó como un tiro para los rojiblancos pero que el árbitro condenó en el minuto 35 con la expulsión, creo que rigurosa, de Fernando Torres. Hasta ese momento el equipo de Simeone estaba siendo mejor y jugaba con más sentido que un Barcelona al que le pesaba su derrota del último clásico. Apenas creaban peligro y solo hacían pequeñas acometidas en el área atlética. Mientras que los rojiblancos, con mejor juego le ponían más profundidad y más sentido. No solo eso sino que hacían rápidas transiciones y repliegues que tenían despistados a un Barça desconocido por su torpeza y fallos en el pase. En una de esas transiciones llegó la estupenda jugada del Atlético que comenzó en el centro del campo, siguió con un pase magnífico de Koke y culminó perfectamente Fernando Torres que conseguía el 0-1, un resultado que hacía justicia a lo que hasta ese momento estaba sucediendo. Todo esto sucedía en el minuto 25. Fue a partir de ese momento cuando a Fernando Torres, no sé qué le pasaría, pero se le fue la cabeza y prácticamente se auto expulsó con dos entradas que no venían a cuento, la primera a Neymar y la segunda a Busquets, ambas en el centro del campo. La primera a Neymar me pareció justa, la segunda que le saca por entrada a Busquets es muy rigurosa, más teniendo en cuenta las circunstancias. Un árbitro en un partido de este calibre no sólo debe aplicar el reglamento sino que debe saber interpretarlo. Y se diga lo que se diga dejar a un equipo con diez jugadores en el minuto 35 del primer periodo por una falta a destiempo y sin consecuencias en el centro del campo, me parece a todas luces excesiva y más que rigurosa. Cierto es que Fernando Torres pecó de pardillo, cuando es ya todo un veterano, pero el colegiado se excedió en su expulsión y de pasó se cargó el partido que se inclinó ya del lado azulgrana.. No nos extraña que Simeone desde el banquillo se llevase las manos a la cabeza y dijese: “Así no se puede jugar. Ya no hay partido”. Todo lo riguroso que fue el árbitro alemán con Torres, fue de generoso con Luis Suárez a quien le perdonó la expulsión hasta en dos ocasiones. Agredió primero a Juanfran y después a Filipe Luis. Una acción esta última que el colegiado saldó con una amarilla. Poco después el uruguayo, caprichos del destino, sería el azote del Atlético marcando los dos goles que le dieron vida a este Barcelona que en la segunda parte ante la inferioridad del Atletico sacó a relucir su mejor fútbol. Soy de los que pienso que la expulsión de Torres fue muy rigurosa y da que pensar que Félix Brych no viese las dos agresiones de Suárez. Las dos fueron de tarjeta roja. Y llama la atención que siendo el Barcelona el que más faltas hizo, 19, por 16 del Atlético, solo recibiese tres tarjetas amarillas por ocho de los de Simeone. El árbitro fue descaradamente casero El partido, a partir de aquel minuto 35 ya no fue el mismo. La desigualdad pudo con el Atlético que fue mejor once contra once. Cuando estuvieron a la par, el gol de Torres premió los méritos de los rojiblancos y castigó a un mortecino Barcelona que solo encontró la luz en el segundo periodo cuando los atléticos estaban reventados por el esfuerzo de jugar con uno menos. El Barça consiguió una victoria que el estadio celebró a lo grande porque por momentos se temió la tragedia en Champiopns después del duro varapalo que supuso la derrota frente al Real Madrid. En el segundo tiempo el Barcelona puso cerco a la portería de Oblak con un acoso permanente. Una chilena de Messi, un disparo al larguero de Neymar. Otro cabezazo del brasileño. Hasta que en un mal disparo de Jordi Alba acabaría en el área pequeña que recogió Suárez, quien volvería a marcar poco después el definitivo 2-1. El Atlético bastante hizo con aguantar casi de forma númantina. En el segundo tiempo, solo pudo defenderse y perder tiempo ante el arrebato del Barcelona. El resultado de 2-1 es un buen resultado para el Atlético que se batió con grandeza. Mucho tiene que mejorar el Barcelona y recuperar su mejor versión si quiere sobrevivir en la Champio-aún sigue grogui por el clásico-. El Calderón, el próximo miércoles hará que el Atlético juegue con un jugador más que el Barça.  


CURA DE HUMILDAD DEL MADRID AL BARÇA

    Ni los 99.000 espectadores del Camp Nou, ni la nefasta actuación del colegiado canario Hernández Hernández, que parecía un hombre de la casa azulgranas con la anulación del hermoso gol de Bale; ni la superioridad numérica del Barcelona al jugar el Real Madrid con diez buena parte del segundo periodo por expulsión de Sergio Rasmos; ni la falta de respeto que había en el ambiente por parte sobre todo de la prensa catalana que incluso hablaba de goleada del Barcelona que parece, según ellos, que ha inventado el fútbol , ni con todos los elementos en contra; pudieron con este Real Madrid que ¡por fin! Dio el do de pecho y se comportó de acuerdo a la grandeza de su historia. Ganó al Barcelona con todas las de la ley. En casa de su máximo rival, el Madrid sacó a pasear su orgullo y le dio un baño desde el minuto 55, a raíz del 1-0 de Piqué. A partir de ese momento, se acabó el equipo azulgrana, y reapareció en todo su esplendor el Madrid de Zidane que fue superior en todos los aspectos: en lo táctico, en lo físico y en ambición. En una palabra, hizo un fútbol total ante el fútbol inocuo de un Barcelona que dio síntomas de agotamiento físico y que no pudo con el equipo de Zidane en inferioridad, por la expulsión de Ramos Benzema, que fue el más flojo de todos, llegó a tiempo de lograr el empate, un buen gol de chilena que acalló al Cam Nou. Luego Cristiano, silenció definitivamente el Coliseum azulgrana con su tanto en la recta final del partido. Antes del gol de la victoria del portugués, a Gareth Bale, el más clarividente atacante blanco y que cuajó un buen partido, se le anuló un gol legal que todavía no me explico cómo pudo anular el colegiado a instancias de su ayudante de linea. Aquello olía ma. Menos mal que el gol final de Cristiano, calmó los ánimos del Madrid que estaba de uñas con el árbitro del encuentro, casero hasta decir basta. De nuevo Sergio Ramos, como estaba cantado, fue expulsado en un partido contra el Barcelona. No voy a entrar si fue justa o no (la primera tarjeta amarilla, por protestar un fuera de juego claro de Luis Suárez , me pareció excesiva a todas luces) aunque luego hizo méritos para alguna más. Pero lo de este chico ya es preocupante. Es más un problema que una solución para el Real Madrid. No merece ser el capitán, es una rémora para los suyos. Además de defender mal, aporta mucha inseguridad. Gran equivocación el haberle renovado el contrato cuando jugó a chantajear al Madrid. Sergio Ramos fue la nota negativa de este Real Madrid que dio un golpe de orgullo en el corazón del Barcelona en el día del homenaje a Cruyff, a quien seguramente no le gustó el juego de su equipo por su parsimonia, por tocar sin fuste y por falta de ambición. Apenas hubo noticias de Messi, mucho menos de Neymar y poco de Suarez. Piqué, él siempre controvertido Piqué, se las prometía muy felices con su gol, pero después estuvo de desastre en los dos goles que le devolvió el Real Madrid. Tantos que llegaron por las bandas donde Marcelo y sobre todo Carvajal, en el segundo periodo, se hicieron dueños y señores anulando a sus pares y convirtiéndose en extremos que llegaban como Juan por su casa. Ahí, se quebró la estabilidad defensiva de los azulgranas, que veían como un aguerrido Real Madrid, con el alma como bandera ponía cerco a la portería de Bravo. La victoria del Real Madrid es incontestable. Con diez jugadores silenciaron sepulcralmente al Camp Nou, en un encuentro más intenso que vistoso. La primera parte fue para olvidar por ambos equipos. El Barça tenía la pelota pero no inquietaba. El Madrid apenas salía, esperando a los azulgranas con todas las precauciones posibles, con un Casemiro que se multiplicaba para ayudar a todos. Inmenso el trabajo de Casemiro, uno de los baluartes de este volver a empezar del Real Madrid. La segunda parte ya fue mucho más movida. De alguna forma los dos se quitaron el corsé y fueron a por el partido. El que primero llegó fue el Barcelona con el gol de Piqué en el minuto 55. Lo que parecía iba a ser el hundimiento definitivo de los de Zidane, ese gol del defensa culé hizo resurgir a los madridistas, que sacaron a relucir su casta y pusieron el alma para salvar el honor de la afrenta de aquel 0-4 de la ida; y de paso recordar a los azulgranas que al Madrid no se le debe faltar al respeto. No le viene mal una cura de humildad a este Barcelona que se creía imbatible y que dio síntomas de agotamiento físico. Los blancos acabaron con la racha del Barcelona de 39 partidos invicto, y consiguen un triunfo que necesitaban y que les va a dar un gran impulso anímico para lo que queda de temporada, sobre todo para la Champions y para la recta final del campeonato de liga. Una liga que ahora le sitúa a siete puntos del Barça, una distancia importante pero que al menos sirve para meter el miedo en el cuerpo a los azulgranas que ahora tendrán que arremangarse para ganar el título liguero. Quedan 21 puntos por disputarse, y el Atlético tampoco ha dicho su última palabra. Con esta victoria del Real Madrid en casa del gran rival, Zinedine Zidane se ha ganado muchos puntos. Confieso que no las tenía todas consigo con el francés, pero conforme van pasando los días me va convenciendo. Se ha dejado de hacer alineaciones correctamente políticas y a favor de obra, para optar por los jugadores de verdad, como Casemiro, y el equipo lo ha agradecido. Zidane, el debutante en el banquillo del gran clásico, sale por la puerta grande del Camp Nou a donde le ha ganado la partida claramente a Luis Enrique, que quitó al gran tapón que era Rakitic para poner a Arda Turan que desorientó a todos sus compañeros para no llegar a ninguna parte. La Victoria de Zidane frente al Barcelona le refuerza en su aventura en los banquillos, al tiempo que inyecta optimismo y esperanzas al Madrid para lo que queda de temporada. Las dudas ahora han quedado en Barcelona, que ha pasado de parecer inabordable a ofrecer un aspecto más humano, sufriendo un bajón físico y de juego que le hizo fracasar a partir del minuto 15 del segundo periodo donde dejó de existir y naufragó ante un pletórico Real Madrid, que con tan diez jugadores tampoco necesitó de mucho para imponerse con claridad a este Barcelona bajo mínimos, que en vísperas de recibir al Atlético en la Champions, parece como grogui. La liga, con esta derrota inesperada del Barça, gana en interés. Sigue siendo el gran favorito, pero al mínimo descuido sabe que tiene al Atlético y al Real Madrid al acecho.  


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