Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Archivo Anual: 2016

DESPUÉS  DEL SUSTO, LLEGÓ LA TRACA  FINAL

¡Uf, qué susto! El Real Madrid de nuevo tuvo que remontar en una final (4-2). Fue en la final del Mundial de clubes (antigua copa Intercontinental) que se disputó en Yokohama, muy cerca de Tokio, capital de Japón, donde el animoso y buen equipo del Kashima tuvo contra las cuerdas a un Madrid que empezó en plan mandón, pero que llevado por la excesiva confianza, se fue acomodando para darle vida a un rival que sabía muy bien a lo que jugaba. Para el Kashima era el partido más importante de su historia y puede estar orgulloso porque han tuteado y por momentos han sido superiores a un Real Madrid que hasta bien mediada la segunda parte no se puso serio. Cristiano Ronaldo, en la prórroga fue quien rescató a su equipo con dos goles que acabó con el debate, antes empató a dos al transformar un penalti que le hicieron a Lucas Vázquez. Su triplete coronó a su equipo como el mejor del mundo. El Madrid parece ser que no puede vivir un partido y mucho menos una final, sin sufrimiento. Le va la marcha y la emoción. En Yokohama tuvo que sacar lo mejor de sí mismo para evitar lo que hubiese sido no solo la sorpresa del año sino del siglo. Lo evitó Cristiano Ronaldo con sus dos goles en la prórroga que con mérito le hizo llegar el animoso Kashima, que ante la blandura madridista hasta llegó a ponerse por delante en el marcador al comienzo del segundo periodo. El pánico, entonces, se apoderó del rostro de los jugadores blancos que veían como los japoneses les tuteaban y sabían cómo jugarle a ese Madrid de tono gris que no terminaba de espabilar. De la forma más absurda, por infravalorar a su rival, y más ridícula, por el nivel del adversario, el Madrid ponía en riesgo un título que daba por seguro, pero que se le complicó por su indolencia y falta de pegada. La reacción del Madrid tenía que llegar para evitar el gran bochorno mundial.... Y llegó. Se dejó de tonterías, dejó de ser blando para ser más agresivo y profundo. Modric y Kroos adelantaron posiciones. Los laterales Carvajal y Marcelo eran dos atacantes más que partían desde el centro del campo. Casemiro retrasó su posición hasta jugar de central junto a Sergio Ramos y Varane. Los de Zidane estaban con la soga al cuello, y entonces guiados por un magnifico Benzema –esta vez sí- autor del 1-0, y por el empuje de Lucas Vázquez, no tardaron ni diez minutos en igualar la final que llegó de penalti que el propio Lucas Vázquez provocó al ser arrollado. No hizo falta la videoasistencia, fue claro. Cristiano, con la cara demacrada y con el susto aún reciente, empató e igualó la contienda que había puesto en ventaja al equipo japonés por mediación de Shibasaki,autor también del empate a uno. El partido entonces ganó en emoción y tuvo más picante. El propio Cristiano en la recta final pudo rematar el encuentro en una gran oportunidad que desbarató el guardameta japonés, pero también el Kashima, en los últimos dos minutos pudo desnivelar el resultado. Antes de todo esto, el colegiado de Zambia, le perdonó la roja a Sergio Ramos. El árbitro se llevó las manos al bolsillo, pero debió darse cuenta de la trascendencia de esa decisión y se hizo el sueco. En una palabra, se arrugó Ya en la prórroga, Cristiano que había hecho un primer tiempo infame y que hasta se hubiese merecido la sustitución, apareció en la posición de delantero centro para firmar los dos goles y resolver la final del Mundial de Clubes, que hace al Real Madrid pentacampeón (tres intercontinentales y dos mundiales de clubes). Nadie tiene tantas.... Cristiano, que al final resultó ser proclamado el mejor jugador de la final, selló su gran año no sólo por haber sido reconocido a nivel individual con el balón de oro, sino que ha conseguido todos los títulos internacionales posibles: Champions,Supercopa europea de clubes, Mundialito y la Eurocopa con la selección portuguesa. Ha sido su año perfecto Y en cuanto a Zidane, qué decir. Ha obtenido tres titulo en menos de un año y ¡lleva 37 partidos invicto! . Ya no es ni flor en el culo..., ni casualidad, es algo más. Algo tendrá cuando ha conseguido tanto, en tan poco tiempo. Hay que darle mucho mérito al técnico francés, sobre todo porque tiene enchufado a todo el equipo, titulares y suplentes. El Real Madrid, tras sufrir lo indecible salió airoso y cierra el 2016 con un triplete internacional: Champions, Supercopa europea y ahora el Mundial de Clubes. Curiosamente, los tres títulos de este año los ganó en la prórroga. Sin duda alguna, el Madrid es el dueño de los últimos minutos. Por ahora, es el señor del Mundo.


¡¡Increíble!! lo de Sergio Ramos

 Con todos mis respetos a Zinedine Zidane, cuando te estás jugando la liga no puedes salir con una alineación tan extravagante. El Deportivo de la Coruña, que fue un notable equipo, estuvo a punto de sorprender a un Real Madrid una tanto raquítico por el capricho de las rotaciones...   Menos mal, que el de siempre, Sergio Ramos, ese dueño de los últimos minutos , lo volvió hacer y marcó el 3-2 definitivo en el minuto 92. En las dos últimos partidos, con su prodigiosa cabeza y esa fuerza natural suya, ha salvado los muebles de su equipo. El empate del Camp Nou, y el gol frente al Depor, le ha servido para mantener los seis puntos de diferencia con el Barcelona. Además terminará el año y comenzará el próximo como líder inamovible. Lo de Sergio Ramos, por las veces que está siendo protagonista, ya empieza a ser pura rutina pero a la vez parece como algo fuera de lo normal. No hay palabras para expresar lo de este jugador, un defensa central que es más determinante en el área ajena que en la suya. Su enorme cabezazo cuando el Madrid ya mascullaba la tragedia de su primera derrota, le dio la victoria.. Un triunfo que supone un récord histórico para el Real Madrid al lograr 35 partidos sin perder. El partido en sí tuvo poca historia, solo se salvó por la emoción de los últimos minutos y por el segundo tiempo donde el Deportivo llevó a ponerse por delante en el marcador con dos goles de Joselu, el segundo tras dudas y fallo de Casemiro. El primer tiempo fue para olvidar con un Madrid muy ramplón y con poco brío, cuajado de reservas que no estuvieron a la altura. Soy un devoto de Zinedine Zidane, pero sinceramente creo que se equivocó con la alineación llena de reservas. Hasta ocho cambios hizo respecto al último partido de liga que jugó contra el Barcelona. No estuvieron Cristiano Ronaldo, Benzema,, Modric, Marcelo, Carvajal, Lucas Váquez, Varane. Salvo Gareth Bale que como saben está lesionado, todos tuvieron descanso ante el viaje que hoy han emprendido rumbo a Japón, donde les espera el Mundialito de Clubes. Fueron muchas ausencias y eso le pasó factura durante todo el partido, salvo en el tramo final donde ya entró Marcelo que le dio vida a la banda izquierda para llegar a ese final apoteósico de Sergio Ramos que lo volvió hacer tras un saque de esquina espléndidamente sacado por Kroos. Me parece bien que Zidane quiera dar descanso a alguno de sus peones más importantes para llegar frescos al Mundialito, pero no a tantos cuando la liga es más importante que ese título, más pomposo que otra cosa. Zidane confeccionó un equipo cuajado de medias puntas que en ningún momento supieron encajar las piezas para hacer un fútbol creativo. Asensio, no estuvo, preocupante la frialdad de este chico al que hay que exigirle más empuje; James, volvió a la nada. El único que estuvo a buen nivel fue Isco porque Kroos también estuvo muy apagado. Hasta Casemiro estuvo desdibujado. Danilo, volvió a fracasar y ya van unas cuantas veces, la grada lo pagó con el. Así las cosas, el primer tiempo fue anodino y sin fuste por parte madridista. El Depor vino hacer su partido y sujetó muy bien a ese frío Madrid. La segunda parte ya fue otra cosa. El equipo blanco le puso más tensión y se hizo dueño y señor de la situación. Al Depor le tocó sufrir y aguantar hasta que llegó el estupendo gol de Morata que parecía abrir la lata, pero curiosamente sucedió lo que nadie pensaba que el Deportivo se estiró y en una jugada donde Casemiro pecó de prepotente, Andone le robó la cartera y llegó el empate a uno de Joselu, que minutos después marcaría el 1-2 ante el asombro de un Bernabéu que no daba crédito, pero que creyó en la remontada de su equipo.... Y sucedió...., entonces apareció ese Madrid de los arreones finales que le hace ser temible por la fe y empeño que pone en pos del triunfo. Mariano empató con el hombro en el 84; y después en el 92, como caído del cielo Sergio Ramos, ungido con ese halo misterioso que la divinidad le ha otorgado, cabeceó para lograr la victoria. Fue el gol de Sergio Ramos.


NUNCA PERDER UN PRIMER PUESTO SUPO MEJOR AL R.MADRID

   Partidazo el que han protagonizado Real Madrid y Borussia de Dortmund que finalizó con empate a dos goles y que lleva a los blancos al segundo lugar del grupo, algo poco importante teniendo en cuenta los rivales que le pueden caer en suerte, que son la Juventus,Arsenal, Leicester, Mónaco y Nápoles. Los rivales desde luego son más asequibles que si hubiese quedado como primero de grupo. El único handicap que aporta el ser segundo es que el partido de vuelta de los octavos de final lo tendrá que jugar fuera del Bernabéu. Nada grave, desde luego. Estaba claro que, deportivamente, al Madrid no le interesaba ser primero de grupo porque entonces entre posibles rivales, le podía tocar, entre otros, el Bayern Munich o Manchester City. Este empate del Madrid no es grave por todo lo que les hemos explicado,y es posible que levante sospechas y especulaciones. Pero por lo que yo he visto, los dos equipos salieron a ganar y a jugar al fútbol a tumba abierta. El Bernabéu vio un fútbol de alta escuela. Fue un toma y daca por parte de los dos equipos que nunca especularon y que nos regalaron un bonito espectáculo con jugadores de altos vuelos que sacaron a relucir sus cualidades. Benzema, fue esta vez ese jugador toda clase y técnica, autor de los dos goles y de muchos detalles que hablan bien a las claras del mucho fútbol que atesora este jugador, pero que en muchas ocasiones se abandona y se acomoda.¡Este es el Benzema que la afición madridista quiere ver! El discutido y discutible James, también se abonó al buen fútbol con ese pierna izquierda que más bien parece un guante. Su pase de rosca a Benzema en el 2-0, es para enmarcar. El colombiano fue de los destacados. Jugando con esa decisión y espíritu, seguro que Zidane lo tendrá en cuenta para ser más de una vez titular... Pero debe tener continuidad. En el Borussia Dortmund, un equipo valiente, aguerrido, joven y con mucho vigor me encantó el jugador Weigl, el medio centro total, él solo dirigió el centro del campo de su equipo. El futuro de este jugador de 21 años es para tener en cuenta. Es de parecidas características a Xabi Alonso, pero más rápido y con más prestaciones. Me recordó un poco a Fernando Redondo. El otro destacado de los alemanes fue Aubameyang, todo velocidad y dinamita pura, el autor del primer gol del Borussia. Mas de una vez ha declarado que “su sueño es jugar en el Real Madrid”, equipo al que admira y que prometió a su abuelo que algún día jugaría en el equipo blanco. Pues creo que ha llegado la hora de que Florentino Pérez lo tenga en cuenta, es un jugador para el Madrid. Aubameyang ha nacido para jugar con la camiseta blanca. Cuidado con este Borussia Dortmund, todo un equipazo que juega al fútbol como los ángeles. Da gusto verles jugar con el desparpajo con que lo hacen, con jugadores con un futuro envidiable como los ya mencionados Weigl, Dembélé, Aubameyang,Domínguez,etc. Un rival de cuidado para quien le toque en octavos de final. El Real Madrid, tuvo el mérito de empatarles en su casa y de casi ganarles en el Bernabéu, algo que podían haber conseguido porque Reus en una ocasión sacó un balón de la misma raya a cabezazo de Benzema, y Cristiano mandó un balón al poste, pero en el último minuto,ese que casi siempre es del Madrid, en esta ocasión fue para el rival que marcó en el minuto 89. Lo de menos fue el resultado, lo mejor el buen espectáculo que se vivió en el Bernabéu. Fue un partido grande, nadie se arrugó. Los alemanes no lo hicieron, y mucho menos el Real Madrid que se tomó el partido muy en serio a base de buen juego que al final no tuvo recompensa en forma de victoria. El partido fue tremendo, los dos salieron con la idea de presionar, robar y salir al ataque. Todo ello acompañado de una gran velocidad en las transiciones por parte de ambos equipos que ofrecieron todo un repertorio de fútbol de ataque, de presión, de robo y de contras. Fue lo que se dice un partido bonito de verdad.Los dos conjuntos salieron entregados en pos de conseguir el triunfo no por ser primero o segundo de grupo, sino por las buenas intenciones de dos rivales que tienen como objetivo ganar dando espectáculo. Doy fe, que lo consiguieron. El empate (2-2) no es grave, ni mucho menos, y el Real Madrid mantiene la racha de 34 partidos invicto, igualando el récord de Leo Beenhakker. El lunes, a esperar rival para los octavos de final.    


SERGIO RAMOS LO VOLVIÓ HACER

       El dueño del último minuto, Sergio Ramos, volvió hacerlo. Está vez fue en casa del máximo rival, el Barcelona donde, en el último minuto empató (1-1) ante la desesperación de los jugadores azulgranas y el Camp Nou que quedó en silencio.   El central del Real Madrid, un portento físico y con una fe inquebrantable, siempre aparece en los partidos grandes. No falla y se ha convertido ya en todo un clásico, y nunca mejor dicho. A Sergio Ramos muchas veces se le puede discutir que vaya de sobrado y de cometer errores infantiles por falta de concentración, pero a la hora de la verdad, cuando la ocasión lo quiere se engrandece y se convierte en el alma del equipo. Es el capitán perfecto por todo lo que hace y representa. Su gol de cabeza al saque de una falta ejecutada magníficamente por Modric cuando se entraba en el minuto 90, rescató el empate para su equipo que mantiene los seis puntos de ventaja sobre el Barcelona, que asumió el empate en silencio. El ya denominado clásico, no fue un gran partido. Se esperaba mucho más de los dos mejores equipos del planeta fútbol que reúne a una pléyade de estrellas. El encuentro fue muy áspero, a veces táctico y muchas otras trabado. El hecho de que los dos goles fueron de sendas faltas habla bien a las claras de que hubo poco juego y escasa circulación del balón. Ni Messi ni Cristiano marcaron las diferencias. Los dos estuvieron en un tono muy gris, sobre todo el portugués que debe estar afectado por todo lo que se le viene encima por esa noticia en la que aparece como presunto evasor de impuestos. Pero esa es otra historia, que Hacienda debe aclarar. El partido de los partidos, comenzó tibio, poco a poco el Real Madrid se hizo dueño de la situación conducido por un imperial Modric que fue el amo del encuentro y señor del centro del campo. Los de Zidane jugaron mejor que el Barcelona en esa primera parte. Era un equipo ordenado, terriblemente esforzado en la presión y aplicado en las salidas por banda, donde Lucas Vázquez volvió a lucir por sus incursiones y por las ayudas a Carvajal. Al Madrid, en los primeros 45 minutos solo le faltó el gol, que pudo llegar en dos tiros de Cristiano Ronaldo.   El segundo periodo ya fue otra historia, el Barcelona salió desmelenado consciente de lo que se jugaba. Luis Suárez de cabeza en una falta sacada por Neymar, puso el 1-0. Con el tanto del uruguayo, el ánimo de los blancos se fue por los suelos, no encontraban la reacción que se requería en esos momentos ante un Barça que entonces fue reconocible. Con la entrada de Iniesta encontró su identidad. La entrada del manchego encendió la luz de los azulgranas que entonces jugaron su mejor fútbol y que pudieron rematar el partido si Neymar no falla la ocasión más clara del partido. Hubo otra oportunidad de Messi,en un disparo que le salió muy desviado. Ahí se esfumaron las esperanzas azulgranas. De jugar muy bien 20 minutos, pasó a atrincherarse en su área pensando que la victoria parecía segura. El Madrid en cambio hizo honor a esa fama de equipo irreducible que tiene y que nunca deja de luchar para sitiar el área de los azulgranas que achicaban balones. La entrada del ilusionante Mariano por el ineficaz e indolente Benzema (ahora mismo no se merece el puesto de titular, el Madrid con él en el campo juega con diez), fue como una bocanada de aire que dio el último aliento a los suyos... El Madrid en esos momentos de lucidez del Barça, supo sufrir y aguantar. Sabia tenía que llegar su oportunidad y más conociendo la fragilidad del Barcelona en el juego aéreo. Y así fue como ocurrió, en una falta de Arda Turan en la banda izquierda, la sacó impecablemente Modric, y el señor de las alturas y dueño del último minuto, Sergio Ramos cabeceó y mandó callar al Camp Nou. Un empate que sabe a gloria para el Madrid que sale reforzado y que con Zidane al mando, ya suma 33 partidos sin conocer la derrota, está a uno de alcanzar el récord que ostenta Beenhakker. No fue el mejor de los clásicos, pero hubo emoción, sobre todo en la recta final. Tras este partido entre los dos grandes rivales del fútbol español, se ha demostrado que ahora mismo el Real Madrid es un equipo más feliz y más fiable que el Barcelona que está hecho un mar de dudas. PD. No suelo hablar de los árbitros, pero lo del señor Clos Gómez clama al cielo. Se tragó tres penaltis de libro: dos a favor del Madrid y otro del Barcelona. Nada más comenzar el encuentro no vio uno claro de Mascherano a Lucas Vázquez en sus mismas narices. No contento con eso, no castigo con pena máxima un agarrón del argentino a Cristiano Ronaldo cuando estaba rematando de cabeza, remate que no pudo precisar por la infracción de Mascherano. Tampoco vio unas manos de Carvajal en el área madridista, Y para rematar la faena, el gol de Suárez es en fuera de juego, pero aquí hay que disculparle porque es muy difícil apreciarlo. Clos Gómez, sencillamente estuvo fatal, peor imposible. Lo que me extraña es que los comentaristas como Jorge Valdano, Raúl González y Miguel Soler, viendo las repeticiones no dijeran absolutamente nada. Los comentaristas están para mojarse y no para hablar y hablar sin decir nada.....    


El MADRID AGUANTÓ EL CHAPARRÓN

   Bajo una incesante lluvia en un partido para olvidar, el Real Madrid ganó 2-1 al Sporting de Gijón que por su buen segundo tiempo mereció algo más que una derrota.    En esta ocasión el equipo de Zidane ha estado flojo, y muy irregular en su rendimiento. Les ha faltado casi de todo: concentración,ímpetu e insistencia por no hablar de la poca intensidad que han exhibido en casi los 90 minutos del encuentro. El Sporting que ha recuperado buenas sensaciones, vendió cara su derrota haciendo sufrir al Madrid hasta el último minuto. Salió del Bernabéu con la cabeza muy alta. Los dos goles de Cristiano , el primero de penalti en el arranque del partido y el segundo, 18 minutos después, marcó el destino de un valiente Sporting que lejos de venirse abajo, siguió remando. Carmona al filo del descanso con su gol, precedido de un mal pase de Modric, acortó distancias. Después en la reanudación, los de Abelardo guiados por la ilusión de hacer algo grande en el Bernabéu, llenó de inquietud al estadio madridista ante la bajada de brazos de los jugadores blancos que no hicieron ni mucho menos, un buen partido. En el segundo periodo, el Real Madrid no hizo acto de presencia, y si estuvo apenas hubo noticias , lo que aprovechó el Sporting para buscar con insistencia la igualada y que pudo conseguir a falta de un cuarto de hora si Cop no hubiese fallado la pena máxima con que fue castigado el Madrid, que se vio con el agua al cuello ( y nunca mejor dicho). La intensa lluvia de la capital les debió bloquear de lo contrario no se explica el mal partido de los madridistas. Si en la primera parte el Real Madrid fue mejor que los asturianos, en el segundo se cambiaron las tornas. Sea por la lluvia o por la cercanía del clásico, el caso es que los de Zidane se dejaron ir poco a poco para terminar pidiendo la hora y perdiendo tiempo.... Fue como si la lluvia les hubiese bloqueado. Ya llueve sobre mojado.... Y no es la primera vez que este Madrid ante equipos inferiores baja los brazos de forma alarmante, ofreciendo pocas prestaciones. Todo lo contrario sucede cuando enfrente tiene a equipos de su mismo nivel, entonces sí, juega y se entrega para la causa hasta límites insospechados, jugando con la intensidad que todo equipo que se precie tiene que poner siempre sobre el terreno de juego. ¿Acaso lo del Calderón fue un espejismo? Lo evidente, es que el Madrid ante el Sporting no dio el nivel.. Esta cuestión no es baladí, porque en partidos con rivales como el Sporting es como se ganan ligas. A punto estuvieron de dejarse dos puntos si el el equipo asturiano hubiese acertado en el penalti. El Madrid, parece que no aprende la lección. Comienza bien los encuentros, cobra ventaja y poco a poco se van abandonando.... Ante el Sporting de Gijón se pusieron 2-0, jugaron más o menos bien algunos minutos más pero con el paso del tiempo, dejaron a un lado la intensidad para convertirse en un equipo pasivo y conformista. Benzema, que fue pitado por su parsimonia, es un claro ejemplo del jugador indolente. El francés, en el primer tiempo ni apareció –pensé que no estaba jugando-y en el segundo periodo más de lo mismo, solo le tengo apuntado un remate de cabeza y un pase al que no llegó Lucas Vázquez por la fuerza que imprimió el delantero. Benzema tendrá mucha clase, que la tiene, pero su actitud es desesperante. El doblete de Cristiano Ronaldo, que cuajó un buen partido, bastó para que el conjunto blanco sumé su 31 partido consecutivo sin perder, una cifra que iguala el récord conseguido por Ancelotti, hace dos temporadas. Esto es lo que tiene el Real Madrid, que haciendo un mal partido le da para ganar. Ya sea jugando bien algunas veces, otras regular y en ocasiones, mal pero el caso es que ahí está sin perder. Llegará como líder al Camp Nou y suceda lo que suceda el próximo sábado contra el Barcelona, seguirá ostentando el liderato.  


EL SIGILOSO BENZEMA SALIÓ AL RESCATE

Lisboa y los minutos finales le son propicios al Real Madrid. De nuevo cuando el partido languidecía y los de Zidane estaban condenados a un empate, apareció la cabeza de Benzema, quien a lo Sergio Ramos, consiguió el 1-2 para el Madrid que con este resultado se asegura la clasificación para los octavos de final de la Champions. En el próximo partido del 7 de diciembre, en el Bernabéu, se jugará la primera plaza con el Borussia Dortmund que goleó 8-4 al Legia de Varsovia. Tal y como están yendo los grupos, no se sabe si es mejor quedar primero o segundo de grupo. De momento el Real Madrid es segundo con dos puntos menos que los alemanes.  Después de la excelencia del Calderón se esperaba volver a ver un Madrid más solvente en la capital portuguesa. Pero por Lisboa no compareció el equipo que tan bien jugó en la ribera del Manzanares. Fue un equipo más opaco, deslavazado y un tanto rígido. Hubo menos pasión. Y eso que fue el mismo equipo que jugó contra el Atlético. Zidane solo hizo un cambio, Sergio Ramos por el siempre eficaz y cumplidor Nacho. No vimos por ningún lado al Madrid del Manzanares. Isco, vigilado por William Carvalho, estuvo deslucido;Modric muy apagado; Cristiano desaparecido en un ataque de nostalgia. El equipo de Zidane se sostuvo gracias a la firmeza de Varane, el inmenso trabajo de Kovacic y a las arrancadas de velocidad de Bale. El Sporting de Portugal, en los dos partidos con el Madrid, ha jugado mejor pero en ambos ha perdido por su falta de pegada. Su apasionado técnico, Jorge Jesús, no se lo explica porque su equipo a base de juego bonito, con buenas transiciones y velocidad sometió a una tortura a la defensa madridista. El Sporting de Lisboa es un equipo con un concepto muy claro del juego que quiere desarrollar y con bastante talento, aunque peca de cierta inocencia y una defensa endeble. Tiene a un jugador llamado a ser un fenómeno, Gelson Martins, que de nuevo tuvo en jaque a la defensa blanca(en esta ocasión morada) y en especial, a Marcelo que lo volvió a sufrir. De la escuela portuguesa han salido extremos tan extraordinarios como Futre, Figo, el propio Cristiano Ronaldo; Nani y ahora apunta en esa dirección Gelson Martins a quien el Real Madrid tiene echado el ojo. Todavía está verde (algo atolondrado en ocasiones), pero apunta a fenómeno el chico Varane, al igual que sucediese en Dortmund volvió a ver puerta y suyo fue el 0-1 al aprovechar una falta que le habían hecho a Cristiano en la banda izquierda. Un gol que alivió a los de Zidane que a partir de esos momentos y hasta el descanso más o menos campearon el temporal portugués. El Real Madrid tenia que ganar para no complicase la vida, y ganó. Hasta aquí, perfecto pero su juego en esta ocasión fue más bien escaso por no decir espeso. El planteamiento fue correcto. Pero hubo menos equilibrio y menos intensidad que contra el Atlético de Madrid. Faltó, como bien ha dicho Zidane, energía. No se puede concebir que un Sporting con uno menos por expulsión de Joao Pereira por presunta agresión a Kovacic, tenga en vilo al Real Madrid que no supo o no pudo matar el partido cuando estuvo en superioridad numérica. Benzema que salió en sustitución de un cansado Isco, con su sutileza de siempre casi de puntillas, fue quien de un espléndido cabezazo rescató a su equipo de un angustioso empate en el minuto 84, logrando un triunfo que vale la clasificación. El gol de Benzema, estupendo, pero una vez más, y que conste que no le tengo manía, saliendo de suplente daba la impresión de estar agotado como si hubiese jugado todo el partido. Me atrae su talento y clase pero no puedo con su indolencia. Coentrao que sustituyó a un tocado Marcelo, ya no está para estos trotes. Su absurdo penalti al levantar las manos para reclamar manos del rival, supuso la igualada de los portugueses, y casi le cuesta un disgusto al Real Madrid. Varane, de nuevo fue el jefe de la defensa, y Kovacic fue el jugador más destacado. Este chico cada día juega mejor y se está convirtiendo en indispensable para Zidane. Bale, hasta que se lesionó(preocupa su tobillo derecho) fue su atacante más impulsivo. Fue marcharse el galés, y se acabaron la escaramuzas atacantes de los morados. Cristiano Ronaldo, en esta ocasión estuvo sin estar. Le dio un ataque de nostalgia por volver a casa. Estuvo como ausente, asimilando el homenaje que el público del estadio Alvalade le tributó en el calentamiento y antes del partido, que para él fue muy especial. Lo entendemos.


CRISTIANO SILENCIÓ EL CALDERÓN EN SU ÚLTIMO DERBI

       Un intenso y solidario Real Madrid que jugó con mucho nervio, se impuso con todas las de la ley al Atlético en el último derbi del Vicente Calderón. El equipo de Zidane se despidió a lo grande del estadio rojiblanco: dando un puñetazo en la mesa, goleando (0-3) a un rival de tanto nivel como el Atlético de Madrid al que deja ya a nueve puntos de distancia, y alejándose a cuatro puntos del Barcelona. La jornada le ha salido redonda al Madrid. Además ha servido para el reencuentro con el gol de Cristiano Ronaldo quien repitió su exhibición de la temporada 2011/12, con otros tres goles. El primero llegó de falta que consiguió con ayuda de Savic; el segundo de penalti innecesario que hizo el propio Savic; y el tercero, en la mejor jugada del partido, se aprovechó de una gran internada de Bale por la banda izquierda. El portugués que jugó como delantero centro, el puesto más adecuado para él en estos momentos, se despidió del Calderón haciendo lo que mejor hace, con goles y una muy buena actuación. Con su gen goleador y su más que notable partido en la ribera del Manzanares, definitivamente se ha ganado el balón de oro. El Atlético de Madrid no puede poner excusas a su justa derrota ante el eterno rival capitalino. El penalti, que creo que fue, el de Savic a Cristiano, no debe de servir de eximente a su mal encuentro. Menos excusas y más autocrítica.....Los de Simeone solo tuvieron respuestas en los primeros quince minutos del segundo periodo. Todo el tiempo después, el Real Madrid fue el dueño y señor del partido. El triunfo madridista fue justo, muy merecido y no deja lugar a dudas. En esos quince minutos largos de la reanudación, Nacho, que estuvo espléndido y Varane, poderoso en el juego aéreo, echaron el candado a las embestidas de los rojiblancos. Ante el tremendismo del Atlético, muy acelerado e impreciso, el equipo blanco puso la misma intensidad que los rojiblancos pero más precisión, más toque y mucha más superioridad técnica. Hay una frase magistral de Zidane en la rueda de prensa posterior al partido que es definitiva: “lo importante no es el esquema, sino la actitud de los jugadores en el campo”. Es verdad. En el Calderón los blancos demostraron que cuando juegan con sentido colectivo y solidario, con ayudas, con esfuerzo es muy difícil pararles. También dijo Zidane: “con intensidad no nos gana nadie”. Ante el Atlético, el Madrid puso a prueba todas esas cualidades y le salió un partido redondo. Como muestra del buen primer tiempo del equipo blanco basta decir que dejó sin colmillo y si poder de reacción al Atlético, un equipo que le pueden quitar muchas cosas, pero no la ilusión y el derecho a pelear. Hasta el descanso estuvo maniatado por el rival. En gran parte, el culpable del espléndido primer tiempo del Real Madrid fue Isco, quien en el Calderón se doctoró como jugador blanco. Fue el dueño y señor de las operaciones madridistas, dando un recital de clase y técnica, además de trabajo y sacrificio. Se ha ganado un puesto indiscutible en el once titular. El Atlético solo fue el Atlético en los quince minutos iniciales tras el descanso. Después fue un quiero pero no puedo. Carrasco, todo un jugadorazo, fue el único que llevó inquietud en el área madridista. Los demás estuvieron sin estar. Ya ante la Real Sociedad el Atlético dio síntomas de agotamiento y ante el Madrid, lo confirmó. Esta temporada el equipo de Simeone tal vez sea más vistoso, pero es menos intenso y más frágil. Koke, en su nueva posición como director de orquesta, estuvo muy apagado y su falta de luz dejó a oscuras a la vanguardia. Griezman lo notó y mucho más Fernando Torres. En esa ocasión, Zinedine Zidane, se ha dejado de hacer alineaciones políticas y ha hecho lo que le dictaba el corazón. Dejó fuera a Sergio Ramos y Benzema, sin ritmo por las lesiones, y echó mano de los llamados peones: Nacho y Lucas Vázquez. El resultado fue un equipo muy equilibrado, con Bale por su banda natural y que de nuevo estuvo a un gran nivel. El galés junto a Isco, protagonizó la jugada del tercer gol de Cristiano, que jugó como nueve puro. En la posición de extremo zurdo de Bale, Isco goza de más libertad y rinde a satisfacción, como así fue.... Zidane, también hoy, ha puesto una muesca en su prestigio como entrenador. Le ha ganado claramente la partida al Cholo Simeone que ha salido muy tocado de este encuentro. Le ha ganado la batalla táctica sobre todo al poner a Lucas Vázquez y Bale para tapar a Juanfran y Filipe Luis, que son los que abren el campo, permitiendo la movilidad de Griezman.   El Calderón merecía despedir el derbi con un gran partido, y el Atlético-Real Madrid, lo fue.


CON BALE BASTÓ

En un mal partido, el Real Madrid ganó al Leganes por 3-0 pero volvió a decepcionar con su juego plano y anodino. Sigue sin convencerme este Madrid que por lo que sea, deja mucho que desear. Contra el modesto Leganés durante la primera media hora de partido, no ofreció nada. Ni una jugada bien trenzada, ni una ocasión de gol. Nada de nada: aburrimiento total. Solo en los cinco últimos minutos del primer periodo empezamos a ver algún detalle interesante, como el pase de Isco al desmarque de Bale que hizo posible el primer gol del galés que repitió después en el minuto 45, al aprovecharse de un barullo en el área visitante.   Gareth Bale con su potencia, velocidad y remate fue el jugador más visible del Madrid. Fue el mejor. Solo le falta dar un paso hacia adelante para ser todo un crack. Sin la presencia de Cristiano que jugó, pero a quien no se vio, fue quien más participó en ataque y el que más remató. Cada vez veo más claro que Bale va a ser el jugador de referencia en los próximos años. Cuidado con la renovación de Cristiano hasta el 2021 que ya es oficial, quien aunque todavía sigue siendo un gran jugador, mucho me temo, y espero equivocarme, que sus mejores años ya han pasado. Tiene 31 años y en el 2021 tendrá 36. Peligrosa renovación. Cristiano frente al Leganés no vio puerta y se le volvió a ver desesperado y con dosis de ansiedad. Morata fue el otro atacante en sustitución del lesionado Benzema. El delantero jugó de forma muy atropellada y con cierta dosis de desesperación, pero fue fiel a su cita con el gol, marcando el 3-0 definitivo. Pero, parece que los partidos completos se le hacen eternos. Un triunfo que le permite al Real Madrid seguir como líder una jornada más a la espera de que llegue su cuesta de noviembre con la visita al Atlético y sus partidos con el Sporting de Lisboa, Borussia Dortmund, en la Champiopns, y más tarde visita al Barcelona. En estos partidos es donde quiero ver la auténtica dimensión y fuerza de este Real Madrid que hasta ahora solo está ofreciendo un juego muy errático. Los números, claro está le acompañan, pero hasta ahora no ofrece buenas sensaciones, al menos es lo que aprecio. Ante el Leganés, que estuvo muy táctico y canchero, de nuevo el Madrid comenzó muy frío. Por lo que se ve los jugadores blancos no escuchan a su entrenador. Tras la pequeña debacle sufrida en Varsovia, Zidane llamó la atención a sus jugadores por la falta de intensidad con la que jugaron en el segundo periodo. Pues bien, ante el “Lega”, de nuevo saltaron al Bernabéu jugando casi andando, sin garra y siendo muy estáticos. Los primeros 40 minutos fueron para olvidar. No se veían desmarques por ningún lado, solo se movía el jugador que tenía el balón. Los blancos, eran incapaces de superar la presión del rival con su juego lineal y previsible. Hasta que en el ya citado minuto 40, Bale tiró de desmarque a pase de Isco y abrió la cuenta para un triste Real Madrid. Exceptuando a Bale, ningún jugador del Real Madrid estuvo a su nivel. Cristiano sigue en el algo oscuro, ofuscado y amonestado. Isco solo ofreció su pase a Bale para que este marcase el 1-0, pero después tuvo muy poca presencia. Tampoco Marcelo, que hizo una fea entrada a Martín que se tuvo que retirar lesionado, así como Carvajal ofrecieron muy poco por sus bandas. Fue un partido para olvidar que para él animoso Leganés fue histórico,era la primera vez que pisaba el Bernabeú y salió con la cabeza alta. La mejor noticia para el Real Madrid fue el regreso de Luca Modric, que regresaba un mes después de su lesión. El Bernabéu lo jaleó por todo lo alto, lógico, porque con él en el campo el equipo madridista ve la luz.  


DESCALABRO INQUIETANTE DEL R.MADRID 

     ¡¡Increíble!! el desplome del Real Madrid en Varsovia, que resulta inquietante por la forma en que se produjo y por ser ante un rival como el Legia, plano en muchos aspectos del juego.  Del 0-2 inicial, con gol al minuto de juego de Bale de espléndida volea, el único junto a Kovacic que se salvó de la quema, se pasó al 1-2 antes de llegar al descanso. Después llegaría el empate a dos y sorprendentemente minutos después 3-2 del Legia de Varsovia que puso más ímpetu y energía que un apocado Real Madrid que pagó muy caro una alineación cuanto menos frívola y muy diplomática por parte de Zidane, que tácticamente estuvo de desastre.     Y menos mal que Kovacic empató (3-3) a falta de cinco minutos, incluso Lucas Vázquez pudo solucionar el resultado con un tiro al larguero en el último suspiro del encuentro, porque si no estaríamos hablando de la hecatombe blanca en Varsovia. El Real Madrid que vimos en la capital polaca estuvo tan vacío como sus gradas –el partido fue a puerta cerrada-.     Con este resultado no peligra su clasificación, pero si el primer puesto del grupo ya que el Borussia Dortmund ganó 1-0 al Sporting de Lisboa y es primero de grupo con 10 puntos, dos más que el Madrid.     Mira que siento tener que decirlo, pero Zidane me está decepcionando en los últimos partidos con sus decisiones tácticas y sus alineaciones. El equipo que sacó a jugar frente a los polacos fue un despropósito. En el fútbol actual no se puede jugar con cuatro delanteros y solo dos centrocampistas. Los inventos tácticos de Zidane condenaron a su equipo a un empate que les dejó ruborizados y heridos en su orgullo por empatar ante un rival que solo ofreció entusiasmo y ganas. Algo de lo que careció el Madrid durante todo el segundo periodo, donde se desplomó por completo con Zidane desquiciado en la banda y unos jugadores presos de una ansiedad injustificada.        El Madrid comenzó con un 4-2-4 y terminó con un 3-2-5. Un auténtico caos táctico. Zizou quito a Coentrao y dio entrada a Asensio. También entraron Lucas Vázquez por Benzema, quien en esta ocasión se movió y estuvo más visible; y Mariano por Morata. Decisiones, que a la postre fueron poco acertadas, además de arriesgadas: 1ª jugar con cuatro delanteros y dos de ellos delanteros centros que se estorbaban a la hora del remate, 2ª alinear a Coentrao que parece un ex-futbolista, 3ª jugar solo con dos centrocampistas que en los tiempos que corren es una barbaridad, y 4ª terminar jugando con tres defensas, cosa que aprovechó el Legia para hacer el 3-2. Mal, muy mal Zidane que con el ordenamiento táctico que hizo, echó arena sobre su prestigio.    El técnico francés, creo que no está siendo sincero consigo mismo. Se está traicionando. Y para contentar a Florentino Pérez está haciendo alineaciones de nombres. Está siendo muy político en este aspecto a la vez que diplomático con los jugadores a los que desea tener contentos, independientemente de su rendimiento. El partido de Cristiano que regresó el sábado pasado contra el Alavés al marcar tres goles, fue horroroso. Pero ahí siguió impertérrito, arrastrando a los suyos con su juego egoísta a un resultado que va a servir de escarnio para los rivales y la afición.    No se concibe que para acabar con el debate de Morata-Benzema y para contentar a los dos, jueguen juntos en el mismo once. No es normal empezar un partido con dos delanteros centros, a los que luego se unió Ronaldo. Fue un galimatías táctico que ni Zidane entendió. La consecuencia, de tal desaguisado es que vimos a un Real Madrid desequilibrado, desnaturalizado, descontrolado y partido en dos.    De todas formas, y a pesar del desacertado Zidane, los jugadores fueron los mayores culpables de ese sonrojante empate a tres ante el débil Legia de Varsovia, noveno en su liga. No puedo entender, como el Real Madrid con un 0-2 a favor se deja remontar y le concede tres goles a un equipo de medio pelo como el polaco.    Pasó de hacer un aseado primer tiempo de amplio dominio, a derretirse en el segundo tiempo jugando a un ritmo lento,pausado de mucho toque y poca enjundia. En una palabra se relajaron, y luego pasó lo que pasó.     Estas cosas pasan cuando se desprecia al rival y se hace contra la lógica del fútbol. El Madrid, en Varsovia estuvo mudo.


CRISTIANO HA REGRESADO

     El Madrid gracias a su triunfo sin excesivo esfuerzo, en Vitoria, ante el Alavés por 1-4, le permite seguir encabezando la liga,en un partido donde el equipo vitoriano comenzó dando primero tras falló de Danilo en primera instancia y después de Keylor Navas, que salió a por agua.    Lo mejor para el Real Madrid en un partido un tanto aburrido, fue el reencuentro de Cristiano Ronaldo con el gol. El portugués negado en este inicio y con unos promedios totalmente ajenos a su fama, firmó su primer triplete de la temporada para liderar la remontada y la goleada del Real Madrid ante un Alavés que justificó de alguna forma su fama de matagigantes, poniendo en muchos apuros a un Madrid que de nuevo entró muy frío al partido.    Cristiano en esta ocasión, mucho tiempo después, fue el salvavidas de su equipo. CR7 de penalti primero y con un golpeo lejano después remontó el partido antes de llegar al descanso. Ya en la segunda parte, de nuevo el luso pudo cerrar el encuentro en otra pena máxima que atrapó el guardameta del Alavés. Poco tiempo después Morata que sustituyó al ineficaz Benzema, le puso la puntilla con un gol de vaselina preciso y bien ejecutado. Cristiano después, redondeó la goleada en una buena jugada para firmar un triplete que buena falta le hacía. Cristiano, parece que ha regresado.    Esta sería la crónica más o menos blanda de un partido que casi ha invitado a dormir.. Primero he de decir que los dos penaltis señalados a favor del Madrid han sido claros. Que normalmente no se pitan, si, pero que han sido penaltis, también. El árbitro ha sido valiente en señalarlos y me parece bien que haya tenido ese atrevimiento. Que cunda el ejemplo y se evitarán muchas polémicas. El Real Madrid , si, ganó. Goleó, si, pero no me convenció. Zidane, me sigue decepcionando con sus alineaciones de nombres. Continúa, erre que erre con el empeño de alinear a Benzema, que sigue siendo cada vez más una rémora. El equipo blanco,con el delantero francés en el campo juega con diez....    En Mendizorroza, el Madrid siguió con su papel de contemplación, es decir nadie roba un balón; nadie presiona, nadie muerde. Me pareció un equipo muy frío y muy cómodo que apenas pone intensidad. Hay jugadores que juegan al trote. Me duele tener que señalar a Bale, pero él fue el ejemplo de la indolencia de la que hacen gala algunos jugadores blancos.    De Benzema, que se puede decir que de nuevo fue un cero a la izquierda. Lamentable los partidos que está haciendo el francés que no sé cómo Zidane le sigue dando confianza. Morata de nuevo le dejó sin argumentos. Fue salir el canterano y cambiar el panorama atacante del Real Madrid. Marcelo, buenísimo en muchos aspectos, mejor atacante que defensa, en ocasiones pierde la concentración y se va a otros lares dejando a su equipo en pañales. La consecuencia de esos despistes es que en ocasiones deja vendida a su defensa. Un falló suyo al inicio del segundo periodo pudo costar el empate a dos del Alavés. Keylor Navas lo evitó en una gran intervención.     El Real Madrid, insisto ganó, pero sigue siendo un equipo sin redondear que gana por la calidad que tiene pero no por un juego colectivo.


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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