Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Liga

NOCHE CRUEL PARA EL MADRID Y SERGIO RAMOS

Tenía que ocurrir tarde o temprano, y ocurrió: el Real Madrid de Zidane sufrió su primera derrota después de 40 partidos imbatido. Adiós a la racha 284 días después. Fue el Sevilla quien le venció 2-1 en la jornada número 17 de liga derribando al muro madridista tras un partido con mayúsculas lleno de pasión, emoción y de fútbol total. El encuentro estuvo presidido por la máxima igualdad entre dos conjuntos que hicieron del equilibrio una virtud y que se dejaron todo en pos de conseguir el objetivo, la victoria.Una victoria que fue para el pletórico Sevilla que solo fue superior al Madrid en los últimos díez minutos, y más aún tras el autogol de Sergio Ramos. El fútbol es muchas veces un estado de ánimo y el Sevilla después de marcar Ramos en propia puerta fue un estilete desbocado que se comió al equipo que vistió de morado, que no supo hacer el fútbol control que se demandaba tras marcar Cristiano el 0-1 de penalti. El Madrid en esos últimos diez minutos, y más después del empate (1-1), estropeó todo el buen trabajo que había hecho durante todo el encuentro donde neutralizó y hasta jugó mejor que el Sevilla. Pero en ese tramo final el equipo del Nervión, lo mató con un empuje y energía encomiable. El encuentro que presenciamos en el Sánchez Pizjuán fue enorme en todos los sentidos. Los dos equipos nos ofrecieron un espectáculo de primer orden. Los dos se dejaron el alma a su estilo en busca del triunfo que esta vez sonrío al Sevilla en el minuto 92, que fue cuando Jovetic consiguió el tanto de la victoria. Un gol que vino precedido de dos errores graves del Madrid.El primero fue de Benzema, que presa del cansancio o vaya usted a saber por qué, Vitolo le arrebató el balón y Jovetic quedó enfilado hacia la portería. Disparó sorprendiendo a un Keylor Navas que estaba muy adelantado y mal colocado. Jovetic hizo de Sergio Ramos en el triunfo del Sevilla,marcando en el último minuto... Fueron dos errores puntuales que castigaron a un Madrid que perdió su magia en los últimos instantes de un partido grande. Fue una noche cruel para el Real Madrid y sobre todo para Sergio Ramos. El central madridista fue el centro de la ira sevillista que volvió a insultarle de forma grave antes, durante y después del partido. Y por si fuera poco, después de la dura semana que ha pasado, el destino quiso que marcase en propia puerta. Un gol que sirvió para darle vida a un Sevilla que ya por entonces andaba desesperado a la búsqueda de la igualada. Fue un duelo de colosos. El Real Madrid estuvo más firme pero el Sevilla fue tremendo y apeló a la épica ,su mejor arma. El Sevilla con su extraordinario partido, confirmó que estamos ante un equipo que se cree lo que está haciendo, que tiene fútbol, ganas y sobre todo más fe que todos los santos juntos. El partido fue muy equilibrado en todos los sentidos. Los dos entrenadores tácticamente, jugaron una auténtica partida de ajedrez. Zidane sorprendió con tres centrales (Varane, Sergio Ramos y Nacho) que rompían las cadenas de Marcelo y Carvajal en los costados. Casemiro, imprescindible, equilibrando al equipo. Delante, Benzema y Cristiano. El francés entonado, generoso pero muy intermitente para terminar haciendo la pifia que hizo posible el gol último del Sevilla. El portugués,muy gris, ausente,poco participativo y combativo.Fue el más flojo de todos y él era quien tenía que dar ejemplo después de haber descansado en la copa del Rey. Modric, si estuvo a un gran nivel dirigiendo el cotarro.. Por él pasan todos los balones. Reparte el juego de costa a costa, convierte lo normal en aventura. Es un espectáculo cuando se acerca a la corona del área. Chuta, sirve, dribla y ve lo que nadie ve. Una maravilla de jugador. Sampaoli, por su parte tuvo que rectificar haciendo constantes movimientos de sus jugadores con un enorme Nzonzi, que se marcó un partidazo cortando balones imposibles y haciendo fluir el juego de los suyos. Fue el alma, el estandarte de un Sevilla que jamás se rindió. Es más, después del gol de penalti de Cristiano, el equipo del Nervión se vistió de una fe encomiable y se llevó el partido más que nada por convicción y por ese carácter indomable con el que le ha dotado Sampaoli, un magnífico entrenador. El Madrid, no me ha defraudado ni mucho menos. Jugó hasta mejor que su rival durante 80 minutos, pero a partir del gol de Cristiano, fuese por cansancio y relajación, el caso es que pasó de la firmeza a la flacidez y le costó el partido. Al Sevilla le salvó su enorme fe y al Real Madrid le perdió el infortunio por el autogol de Sergio Ramos y el disparate de Benzema y Keylor en el gol del triunfo sevillista, obra de Jovetic, el verdugo de los madridistas en los dos últimos partidos. Ahora se hablará de si esta derrota puede pasar factura al Madrid. No lo creo porque en el Sanchez Pizjuán ante un pletórico Sevilla, vi a un Real Madrid con mucho empaque que perdió por los avatares del fútbol. No creo que le afecte el haber perdido su inmaculada racha . Pero lo que sí hay, es liga.Si ya estaba a emocionante, ahora lo está mucho más.


¡¡Ya VAN 39 PARTIDOS SIN PERDER!!

    Con el triunfo por 5-0 del Real Madrid sobre el Granada, son ya 39 partidos consecutivos que firma sin conocer la derrota e iguala el récord del Barcelona de Luis Enrique, que la temporada pasada encadenó otros 39 partidos sin perder. Precisamente fue la visita del Madrid en el Camp Nou (1-2), quien acabó con esa racha victoriosa.   Un Madrid de nuevo jugando en equipo, muy coral arrolló a un pobre Granada que nada pudo hacer ante el vendaval de juego que están desplegando los blancos que están en un estado de forma extraordinario. Este equipo comandado por ese gran gurú llamado Zinedine Zidane,que ya ha convencido hasta a los más escépticos, vive uno de los mejores momentos de los últimos años. Terminó el año convenciendo y ha comenzado 2017, no sólo convenciendo sino destilando un juego de muchos quilates. Tal vez lo mejor de todo es que todo el equipo está comprometido para la causa, es ambicioso, sacrificado y con una fuerza física y de espíritu que le hace ser invencible, como lo es hasta ahora. En esta ocasión en la goleada al Granada, Isco fue quien alcanzó el protagonismo al marcar dos goles y cuajar un muy buen partido asistiendo y ayudando a todos. El malagueño ha entendido que en este Real Madrid, no sólo vale tener clase, hay que sacrificarse y luchar como el que más para tener sitio en el once titular.Mensaje recibido. Benzema ( en fuera de juego), Cristiano y Casemiro fueron los otros autores de los goles hasta completar el total de 5-0 que habla bien a las claras de la gran superioridad madridista. Además de mostrarse como un equipo coral, el Madrid ha experimentado un cambio en su juego que ya anticipó frente al Sevilla y que volvió a repetir frente al Granada. La principal novedad en el cambio es que ahora su juego tiene continuidad, no se mueve a base de contra ataques y pegada, como antaño. Ahora ha dado un paso hacia adelante en la presión que la hace desde el área rival con gran coordinación entre todos sus líneas, sabiendo dónde y cuándo hacerla. No sólo hace esa presión alta sino que corre durante todo el partido sin tener en cuenta el resultado, a la par que practica un juego de mucho toque a gran velocidad pero siendo profundo, no como otros que aburren hasta a las ovejas... Además el equipo ya no se parte en dos como antes. Hay equilibrio entre líneas con tres centrocampistas que saben my bien lo que hacen. Casemiro, que volvió a estar brillante, corta y entrega; Modric, distribuye y dibuja la acción a realizar y Kroos, pasa. Resultado, el Real Madrid está como un trueno, tanto en el juego como en el físico. Ahora mismo es más equipo que nunca. A parte de Cristiano que ofreció su cuarto balón de oro a la afición del Real Madrid, arropado por el otro Ronaldo, Figo,Kopa y Owen; el otro protagonista fue Marcelo, quien de nuevo estuvo en plan estelar en el día que cumplía diez años como jugador blanco. Lo celebró con otro gran partido. Sin duda alguna es el digno sucesor de aquel otro fenómeno llamado, Roberto Carlos, Ante el Granada, lo mismo que contra el Sevilla, comenzó con una presión muy alta que ahogó al rival , facilitando el juego de ataque que tuvo como finalidad el gol. Así llegó el primer tanto, obra de Isco tras un robo de balón al borde del área del equipo nazarí.. Fue otro gran partido donde volvimos a ver a un Real Madrid muy enchufado y hasta desatado con continuidad en el juego, que resultó brillante tanto en el primer periodo como en el segundo tiempo. El Granada fue un mero espectador. De principio a fin, el Madrid de Zidane fue un verdadero equipo.


CRISTIANO SILENCIÓ EL CALDERÓN EN SU ÚLTIMO DERBI

       Un intenso y solidario Real Madrid que jugó con mucho nervio, se impuso con todas las de la ley al Atlético en el último derbi del Vicente Calderón. El equipo de Zidane se despidió a lo grande del estadio rojiblanco: dando un puñetazo en la mesa, goleando (0-3) a un rival de tanto nivel como el Atlético de Madrid al que deja ya a nueve puntos de distancia, y alejándose a cuatro puntos del Barcelona. La jornada le ha salido redonda al Madrid. Además ha servido para el reencuentro con el gol de Cristiano Ronaldo quien repitió su exhibición de la temporada 2011/12, con otros tres goles. El primero llegó de falta que consiguió con ayuda de Savic; el segundo de penalti innecesario que hizo el propio Savic; y el tercero, en la mejor jugada del partido, se aprovechó de una gran internada de Bale por la banda izquierda. El portugués que jugó como delantero centro, el puesto más adecuado para él en estos momentos, se despidió del Calderón haciendo lo que mejor hace, con goles y una muy buena actuación. Con su gen goleador y su más que notable partido en la ribera del Manzanares, definitivamente se ha ganado el balón de oro. El Atlético de Madrid no puede poner excusas a su justa derrota ante el eterno rival capitalino. El penalti, que creo que fue, el de Savic a Cristiano, no debe de servir de eximente a su mal encuentro. Menos excusas y más autocrítica.....Los de Simeone solo tuvieron respuestas en los primeros quince minutos del segundo periodo. Todo el tiempo después, el Real Madrid fue el dueño y señor del partido. El triunfo madridista fue justo, muy merecido y no deja lugar a dudas. En esos quince minutos largos de la reanudación, Nacho, que estuvo espléndido y Varane, poderoso en el juego aéreo, echaron el candado a las embestidas de los rojiblancos. Ante el tremendismo del Atlético, muy acelerado e impreciso, el equipo blanco puso la misma intensidad que los rojiblancos pero más precisión, más toque y mucha más superioridad técnica. Hay una frase magistral de Zidane en la rueda de prensa posterior al partido que es definitiva: “lo importante no es el esquema, sino la actitud de los jugadores en el campo”. Es verdad. En el Calderón los blancos demostraron que cuando juegan con sentido colectivo y solidario, con ayudas, con esfuerzo es muy difícil pararles. También dijo Zidane: “con intensidad no nos gana nadie”. Ante el Atlético, el Madrid puso a prueba todas esas cualidades y le salió un partido redondo. Como muestra del buen primer tiempo del equipo blanco basta decir que dejó sin colmillo y si poder de reacción al Atlético, un equipo que le pueden quitar muchas cosas, pero no la ilusión y el derecho a pelear. Hasta el descanso estuvo maniatado por el rival. En gran parte, el culpable del espléndido primer tiempo del Real Madrid fue Isco, quien en el Calderón se doctoró como jugador blanco. Fue el dueño y señor de las operaciones madridistas, dando un recital de clase y técnica, además de trabajo y sacrificio. Se ha ganado un puesto indiscutible en el once titular. El Atlético solo fue el Atlético en los quince minutos iniciales tras el descanso. Después fue un quiero pero no puedo. Carrasco, todo un jugadorazo, fue el único que llevó inquietud en el área madridista. Los demás estuvieron sin estar. Ya ante la Real Sociedad el Atlético dio síntomas de agotamiento y ante el Madrid, lo confirmó. Esta temporada el equipo de Simeone tal vez sea más vistoso, pero es menos intenso y más frágil. Koke, en su nueva posición como director de orquesta, estuvo muy apagado y su falta de luz dejó a oscuras a la vanguardia. Griezman lo notó y mucho más Fernando Torres. En esa ocasión, Zinedine Zidane, se ha dejado de hacer alineaciones políticas y ha hecho lo que le dictaba el corazón. Dejó fuera a Sergio Ramos y Benzema, sin ritmo por las lesiones, y echó mano de los llamados peones: Nacho y Lucas Vázquez. El resultado fue un equipo muy equilibrado, con Bale por su banda natural y que de nuevo estuvo a un gran nivel. El galés junto a Isco, protagonizó la jugada del tercer gol de Cristiano, que jugó como nueve puro. En la posición de extremo zurdo de Bale, Isco goza de más libertad y rinde a satisfacción, como así fue.... Zidane, también hoy, ha puesto una muesca en su prestigio como entrenador. Le ha ganado claramente la partida al Cholo Simeone que ha salido muy tocado de este encuentro. Le ha ganado la batalla táctica sobre todo al poner a Lucas Vázquez y Bale para tapar a Juanfran y Filipe Luis, que son los que abren el campo, permitiendo la movilidad de Griezman.   El Calderón merecía despedir el derbi con un gran partido, y el Atlético-Real Madrid, lo fue.


EL R. MADRID RESPONDE AL BARÇA Y ATLETICO CON UN RECITAL

   La actitud y la autoridad exhibida por el Real Madrid en Heliópolis son los atributos que se le suponen a un equipo como el Real Madrid y a cualquier conjunto que se precie como grande.   En el mejor partido de la temporada, el Madrid goleó a domicilio al Betis (1-6) con recital de juego y exhibición particular de Kroos (dueño y señor del centro del campo) y con goles de todos los colores. En este caso, lo de menos fue el resultado,lo importante para el Real Madrid fue que demostró que cuando pone ganas, intensidad y actitud con el añadido de la clase y técnica que posee se convierte en un equipo prácticamente invencible. Todas estas cualidades hizo que el Real Madrid cuajase un gran partido, sobre todo en el primer tiempo que rozó la perfección. El Betis ante tanto derroche de fútbol nada pudo hacer, y que conste que no desmereció en cuanto a entrega, pero ante el vendaval de fútbol de los de Zidane se entregó sin remisión. El Madrid después de los tres empates consecutivos en liga, salió con la lección muy bien aprendida y no dio opción al Betis que asistió impotente ante el fútbol total de su rival, que sabía que después del sermón de Zidane no podían volver a fallar y más después de saber los resultados de Atlético y Barcelona que con anterioridad habían goleado. Eso les dio un plus más de responsabilidad y les sirvió de estímulo. Viendo lo bien que jugó el Madrid frente al Betis, en Sevilla, plaza no fácil, no se puede explicar cómo puede realizar partidos tan infames como el que jugó contra el el Eibar (1-1). Bueno, si se explica: por prepotencia, falta de humildad, de carácter y actitud por no hablar de falta de intensidad. Todo eso, que no es poco, es lo que le faltó en los tres empates que cosecharon en la liga. Después de días de debate en la prensa por la tendencia negativa del Madrid en los últimos tres partidos de liga, ya se empezaba a discutir a Zidane como entrenador idóneo para el equipo blanco e incluso se hacía con cierto desprecio y sin escrúpulos. Ante esta circunstancia, el conjunto blanco salió dispuesto a deshacer malas interpretaciones y cualquier entuerto del ruin periodismo deportivo que se practica hoy en día que de una broma hacen una noticia que sirve de discusión en esas tertulias absurdas que solo sirven para enturbiar el ambiente y crear cisma entre la afición. ¡Dios mío como está el periodismo deportivo! Siento vergüenza: El Real Madrid campeón de Europa y primer clasificado en la liga junto al Atlético de Madrid, con 18 puntos creo que es suficiente mérito para no empezar a dudar ni de Zidane ni mucho menos del equipo. Hay mucho mediocre suelto. El Madrid para despejar dudas y alejar fantasmas se comportó en Sevilla con autoridad, como un equipo muy trabajador, con actitud, buen talante y mucho sacrificio. Fue en definitiva, un equipo redondo que realizó un partido casi perfecto. El gol de Varane a los tres minutos le vino de perlas a los blancos que vistieron de azul. Ese gol tan tempranero les hizo crecer en su autoestima y les sirvió para mostrar todo su poderío. En esta ocasión si hubo equilibrio entre líneas. La defensa, con el reaparecido Marcelo y Pepe, en plan mariscal, estuvo a buen nivel aunque solo Joaquín llevó cierta inquietud. El centro del campo capitaneado por un inmenso Kroos (le ha sentado de maravilla su renovación hasta el 2022), fue lo mejor del Real Madrid ante un Betis, que nunca entró en el partido. A la inmensidad de Kroos hay que sumarle el buen trabajo de Kovacic y sobre todo de Isco. Si digo bien, Isco, quien en está ocasión jugó como se espera de él. No sobó tanto la pelota, jugó con rapidez y además marcó dos golazos. El cuarto es para enmarcar. Fue la contra perfecta en 14 segundos y siete pases: Seis jugadores se arrancaron como búfalos para llegar ante Adán en una acción primorosa y rápida como una centella: Kovacic-Pepe-Kovacic-Benzema-Cristiano-Pepe-Isco. Seis pases muy bien ejecutados a toda velocidad para el broche final del malagueño. Fútbol total. Benzema, que sigue de bajón, al menos marcó un buen tanto en otra buena jugada que partió del tiralíneas de Kroos. Cristiano, tampoco es que estuviese fino, pero ya empieza a ser más reconocible. El portugués cerró la cuenta del hermoso partido del Real Madrid, en Sevilla.. Los seis goles es la mejor medicina para olvidar las últimas miserias en forma de empates de los cuatro empates consecutivos y de paso aleja las dudas que ya empezaban a surgir entorno a Zidane. Tras la exhibición de Sevilla, el Madrid ya sabe la linea a seguir: trabajo, intensidad, actitud y solidaridad. Si a todo eso le añades la clase que muchos de sus jugadores tienen, todo será miel sobre hojuelas.


ZIDANE EMPIEZA A ESTAR EN OBSERVACIÓN

   La afición del Real Madrid salió abatida del Bernabéu después de presenciar un partido muy flojo, monótono y sin mordiente de su equipo que no pasó del empate a uno ante el modestísimo Eibar que le dio una soberana lección de cómo se debe jugar en equipo y de cómo con el esfuerzo solidario de todos se consigue el objetivo, que en este caso era salir airosos del Santiago Bernabéu. Algo que de sobra alcanzaron. El Eibar, a base de casta, sudor y gran entereza dio mas sensación de equipo que el Madrid, que si no está en clara crisis, si se parece mucho a una travesía por el desierto. Un Real Madrid apocado, triste, monótono, sin alma y hasta desorganizado, encadenó su cuarto empate consecutivo, tercero en la liga, ante el peleón Eibar que jugó mejor que el conjunto blanco, que de equipo tuvo muy poco. Además de sufrir el tercer empate consecutivo en liga -seis puntos ha perdido y cuatro en casa-, el Real Madrid pierde el liderato que ahora ostenta el Atlético de Madrid tras lograr esa magnífica victoria ante el Valencia. Los dos equipos de la capital encabezan la clasificación con 15 puntos. Lo malo no es el empate, sino la pobre sensación que en los últimos partidos de liga está ofreciendo el equipo de Zinedine Zidane, que parece ha perdido el oremus. Este Madrid no está jugando a nada, es muy previsible y lo que es peor, lo hace sin pasión. Ante el Eibar estuvo muy desangelado y sin esa intensidad y agresividad que debe tener todo equipo que se precie. Por no tener no tuvo ni el típico arrebato final tan característico de los blancos. No hubo vértigo ni nada de nada... Benzema, de nuevo estuvo desaparecido. El Madrid jugó otra vez con diez jugadores. Lo del francés ya clama al cielo. El señor estaba inapetente. Su desidia es para llamarle al orden. Isco, estuvo lento y torpe. Perdió una clara oportunidad de gol por ese afán suyo de tocar y tocar. En lugar de encarar se giró sobre sí mismo. Lo único que hace es parar el juego. Su pobre partido carga de razones a Zidane por no contar con él para el once titular. Danilo, por la izquierda fue un permanente coladero que Pedro León aprovechó perfectamente. Por su banda, esta vez era la izquierda, vino el primer gol que Fran Rico aprovechó tras pase del ex-jugador del Real Madrid. Si a todo esto añadimos que Cristiano sigue en plan atolondrado, fallando ocasiones que antes no se le escapaban, se explica la sequía goleadora de del Real Madrid, que sin haber perdido todavía, desprende malas sensaciones. El único que se salvó del mal partido por parte de los blancos fue Bale,el más clarividente de la vanguardia y el más osado. “Algo hay que hacer, no podemos seguir así”,ha dicho Zidane. En efecto,hay que hacer algo como que jueguen los que mejor entrenan y en mejor forma estén. Que el técnico deje de hacer alineaciones de cromos y ponga hombres en lugar de nombres. En este aspecto, Zidane está siendo muy terco y de alguna forma está dando la razón a los que andan diciendo por ahí que el francés es un técnico inexperto y de pocos conocimientos tácticos. No se sabe muy bien lo que propone. Como dice un amigo mío a “Zidane aún no hay que retirarle la confianza pero hay que ponerle en observación”. No hay que llegar a esos extremos, pero lo que sí es cierto es que Zidane que tuvo el mérito de apaciguar el vestuario que estaba en llamas con el paso de Rafa Benítez; ahora se tiene que arremangar, ponerse las pilas y ser más exigente con los jugadores que da la sensación que se le han subido a las barbas. Como también ha dicho, al Madrid hay que exigirle más intensidad y agresividad. Armas de las que ha carecido ante el ejemplar Eibar que le desnudó en ese sentido. Los méritos del equipo armero fueron incuestionables y hasta pudo llevarse algo más que ese empate a 1, pero no justifican lo sucedido en el Bernabéu, donde los locales tiraron a puerta lo mismo que los visitantes: cuatro veces. Tampoco vale como excusa las ausencias de Modric,Casemiro y Marcelo. Tres titulares, si, pero y ¿qué? No dice la farándula deportiva de la noche que el Real Madrid tiene la mejor plantilla del mundo. ¿De verdad? Que lo demuestren... Por lo que se está viendo eso es una solemne mentira. Faltan dos jugadores como Modric y Casemiro, y el equipo se pone a temblar. No tiene sustituto para esos dos jugadores que hoy por hoy son imprescindibles. Eso sí, tiene medias puntas para aburrir. Y así pasa, que sin Modric falta orden y sin Casemiro no hay repliegue. La plantilla es buena, pero está muy mal configurada. Casemiro no tiene sustituto de garantías. Kanté, actualmente en el Chelsea,estaba a tiro y el señor Florentino Pérez dijo, no: “Tenemos la mejor plantilla del mundo”. Me temo, que se equivoca. De todas maneras no hay excusas que valgan. La falta de algunos titulares no sirve de coartada. El Real Madrid con o sin Modric y Casemiro, tiene y debe ganar al modestísimo Eibar que le dio toda una lección de pundonor y hasta de fútbol. La onda expansiva de esta, llamémosla pequeña crisis, se ha amortiguado gracias a la derrota del Barcelona frente al celta de Vigo, donde cayó por 4-3. Pero eso no tapa las carencias de las que está exhibiendo el equipo madridista que empieza a crear dudas. Al Madrid le faltó fútbol y al Eibar le sobró entereza para conseguir su primer punto en el Coliseum de Chamartin, donde los blancos además de perder dos puntos se dejaron el liderato y algo más: mala imagen y la sensación de que anda con problemas. El calendario hasta la fecha ha sido generoso, pero con estos desajustes, con un equipo partido en dos y con estos planteamientos, visto lo visto, cuando se tenga que enfrentar a equipos que además de ganas e ilusión ponga clase, el descalabro puede ser monumental.


LA LIGA DE SUÁREZ. EL MADRID MURIÓ CON LA BOTAS PUESTAS

    El Barcelona, después de 38 jornadas es el justo campeón de liga. Un título donde ha sido líder más tiempo que ningún otro equipo, ha sido el que más partidos ha ganado y el que más goles ha conseguido. Resultado: campeón de liga con todo merecimiento.   De esta forma el equipo azulgrana conquista su segunda liga consecutiva, la sexta en ocho años lo que habla bien a las claras del dominio del juego del Barça en el fútbol español. En los Carmenes conquistó su título número 24, el 14 de los últimos 25 años. El equipo de Luis Enrique se llevó una liga, que tuvo que ganar dos veces, según ha confesado el vestuario azulgrana por haber dilapidado una diferencia de 9 y 13 puntos que era los que sacaba al Atlético y Real Madrid, respectivamente. Durante el mes de abril, el Barcelona pasó de la gloría al infierno. Tras la derrota frente al Real Madrid en el Camp Nou, le entraron la dudas, los miedos y la inseguridad que supuso su eliminación de la Champions ante el mejor Atlético de la temporada, y darle vida a su gran rival, el Madrid, en la lucha por la liga. En ese tiempo el Barcelona pasó de la prepotencia y la arrogancia con la que jugaba dando la liga por ganada a falta de tres meses para finalizar, a la humildad de volver a pisar suelo firme. Iba a ganar la liga de calle y a punto estuvo de perderla. El club azulgrana fue el culpable de darle emoción al campeonato en las últimas cinco jornadas. El Atlético y el Real Madrid le exigió tener que ganar todos los partidos para ser campeón. El equipo de Luis Enrique, supo rectificar a tiempo y pasó de la abundancia a ser prácticos. Se dejó de exhibiciones y apostó por la sobriedad, el sacrificio y el trabajo que finalmente le ha llevado a volver a ganar la liga que consigue con el mismo once que hace casi un año le llevó a coronarse campeón de Europa, en Berlín. Luis Suárez, que ha terminado como máximo goleador del campeonato (40), virtual bota de oro, ha sido el hombre clave en el resurgir del Barça en el momento que pintaban bastos. En los últimos cinco partidos ha marcado 14 tantos. Goles que han sostenido al Barcelona en la consecución de su objetivo, el título liguero. El uruguayo ha completado un año mágico. Los azulgranas, en gran parte, le deben esta liga a Luis Suárez que en Granada, para no ser menos, fue el autor de los tres goles que derrotaron al equipo de la Alhambra. En los Carmenes, el Barça no le dio opción a un Granada ultra defensivo, salió con cinco defensas, dando toda la iniciativa a los culés que no tuvieron problemas para imponerse con claridad. A cada gol del Real Madrid que ganaba en Riazor 0-2 al Deportivo, respondía el Barça con otros dos. Todo estaba claro, había campeón, el Barcelona que dependía de sí mismo, y no falló. EL MADRID MURIÓ DE PIÉ El Real Madrid, por su parte, el gran animador del último tercio de la liga murió de pié. Hizo los deberes en A Coruña venciendo 0-2 al Deportivo. Los dos goles de Cristiano le dieron la decimosegunda victoria consecutiva que solo le vale para ser subcampeón a tan solo un punto del Barcelona. Durante 14 minutos fue campeón, entre su 0-1 y el primero de Luis Suárez, pero el alirón se le escapó a partir del minuto 15 que fue cuando se adelantaron los azulgranas. La liga se la dejó en la primera vuelta y lo último ha sido una fiesta inesperada que creó ilusión, pero que eran conscientes que dependiendo del Barcelona, era un sueño imposible... Fue bonito mientras duró, porque estaba muerto y resucitó. Al descanso Sergio Ramos, el capitán, preguntó al banquillo por el Barça. El 0-2 que escuchó le hizo cambiar la cara a él y a todos sus compañeros que ya dieron la liga por imposible. En la segunda parte, ya fue un Madrid distinto que cedió el dominio a un estéril Deportivo que en la primera parte había estado a merced de un Real Madrid que comenzó a tumba abierta para intentar meter presión a su gran rival. Lo intentó, pero no dio para más...La emoción de la última jornada duró muy poco y los transistores no hicieron ni falta.Tampoco hubo interés en la intentona de Cristiano de recortar los goles en la lucha del Pichichi a Luis Suárez. El portugués marcó otro de cabeza y tocó los postes en dos ocasiones. En los vestuarios tiró de sentido común y, sin retos ligueros ya a mano, se ahorró 45 minutos, pensando en la final de la Champions.   La segunda parte fue para olvidar, ya no había interés. Toda la emoción de la última jornada quedó diluida en los primeros 45 minutos. En Riazor quedó un encuentro sin tensión donde un Madrid de gala, el once que saltará en Milán a por la undécima, dominó ampliamente al Deportivo en el primer periodo para dejarse llevar en la reanudación. Ya estaba vendido todo el pescado. En el césped quedó el merecido homenaje a Arsenio Iglesias, lo más emotivo de la tarde. Reconocimiento al padre del Super Depor, que sorprende haya tardado 20 años en celebrarse en Riazor. La segunda parte le sobró al Madrid, sobre todo cuando se sentó Bale, que llega como un cañón para la final de Milán. A este Real Madrid de Zinedine Zidane, que se acordará de ese 0-4 del Barcelona en el Bernabéu con Benítez en el banquillo, que a la postre le ha costado perder la liga, solo le queda la Champions para salvar la temporada. Si la gana, alcanzará la gloria y si la pierde será un gran fracaso. Así de claro y rotundo. Milán espera a Atlético y Real Madrid.  


El MADRID MANTIENE EL SUSPENSE DE LA LIGA 

      Con la derrota inesperada del Atlético de Madrid ante el Levante en el Ciutat de Valencia por 2-1, los rojiblancos se despiden de la lucha por el título de liga que ya es cosa de dos: Barcelona y Real Madrid. El Atlético perdió todas sus opciones en la liga ante su bestia negra, el Levante, su verdadera pesadilla desde el 2007. Desde entonces es incapaz de ganarle en su estadio. De nuevo quedó refrendado para desgracia de un Atlético de Madrid víctima de la sobrecarga de ansiedad, desgaste y exceso de adrenalina a la que les somete Simeone, sobre todo en Europa. Esa fatiga emocional que tuvo su culminación en el tremendo esfuerzo que hicieron en Múnich ante el Bayern, les pasó factura ante un Levante que ya descendido de categoría no se jugaba nada, pero que pudo con un Atlético que no dio su mejor versión en el peor momento. Rossi, los desterró de la liga. A pesar de quedarse ya fuera por la lucha del campeonato liguero, el Atlético ha cuajado una estupenda temporada que puede tener su colofón en Milán. Ahora la liga queda en un mano a mano entre el Barça y el Real Madrid. 88 puntos suma el equipo azulgrana frente a los 87 de los blancos. El claro favorito es el Barcelona que en la última jornada visitará al ya salvado Granada. El Madrid se desplazará A Coruña, equipo que también con su triunfo en Villarreal ha confirmado su continuidad en primera división. Todo pinta a favor de los azulgranas que como quiera que tienen la diferencia de goles a su favor les bastará con un triunfo contra el Granada o un pinchazo del conjunto blanco para proclamarse campeón de liga. Pero como dice Zidane, en el fútbol todo puede pasar y todo es posible.   El Barça, con la clarividencia de Messi que abrió el marcador con un golazo de falta, no tuvo problemas para imponerse de principio a fin a un Espanyol que fue un quiero pero no puedo. LO del “tamudazo” con el actual Espanyol era un sueño imposible de llevar a cabo frente a este Barcelona que se está jugando la vida. El partido en el derbi catalán tuvo poca historia. Luis Suárez marcó dos tantos y sigue en lo más alto de la tabla de goleadores, Neymar y Rafinha completaron la goleada. Más miga tuvo el partido entre el Real Madrid y el Valencia. Venció el equipo blanco por 3-2, pero lo hizo sufriendo. El Madrid pasó de hacer un buen primer tiempo a desaparecer en el segundo periodo a raíz del minuto diez. A partir de ese momento hicieron mutis por el foro y Casilla, que sustituyó al lesionado Keylor Navas fue quien sostuvo a los blancos con grandes intervenciones. Cuando los madridistas tenían a todo a su favor se dejaron llevar de forma inexplicable. En ello influyó la incomprensible decisión de Zinedine que se equivocó en los cambios llevando la confusión al equipo. Acabó con cinco defensas, (por dar entrada a Arbeloa en lugar de Cristiano para que recibiese el último homenaje del Bernabéu) , cuatro centrocampistas y Jesé como única referencia atacante. Resultado de esa decisión: el caos y la desorganización en todas las lineas, sobre todo en la defensa que se vio superada por un Valencia que se fue decididamente al ataque. En el segundo periodo, el Valencia que se había ido al descanso con 2-0 en contra, sacó el orgullo que le faltó en el primer tiempo y mereció no sólo empatar sino tal vez algo más.. A falta de algo más de quince minutos para el final, el Real Madrid ganaba por 3-1 al marcar Cristiano el tercero -segundo de su cuenta-. Con ese resultado daban el partido por finiquitado. Error mayúsculo, los de Zidane confiados por el conformismo de su entrenador -que se equivocó en los cambios-, se dejaron llevar. El Valencia, en cambio, se fue al ataque (perdidos, al río) y llegaba con suma facilidad a los dominios de Casilla que estuvo inmenso en un par de paradas casi imposibles. Nada pudo hacer en el golazo de André Gomes que puso el 3-2 y el suspense... Al Madrid, entonces le entró el miedo en el cuerpo. Estaba roto, sin personalidad y muy descontrolado. Era un manojo de nervios ante el posible empate del Valencia que lo siguió buscando con ahínco. Un empate que hubiese dejado la liga en manos de su gran rival, el Barcelona. La expulsión de Rodrigo por llamar “cagón” al juez de línea , el mismo que había dado por bueno el 2-0 de Benzema, que partió en la jugada inicial en fuera de juego pero no en la segunda jugada porque el balón le llegó de un contrario, de Mustafi; de alguna forma alivio al Real Madrid que no obstante terminó pidiendo la hora. Fuese por el desgaste europeo, por las ausencias o por lo que fuese el caso es que pasamos de un buen Madrid del primer periodo a un soso, abúlico y simplón equipo que en la reanudación pudo regalarle la liga al Barça. Cristiano, a pesar de no estar pletórico volvió a ver puerta y sigue empeñado en disputarle la bota de oro a Luis Suárez. Benzema, reapareció pero no estuvo. James, sigue sin estar. Casilla, el guardameta, fue el mejor y confirmó que la portería del Real Madrid está muy bien resguardada. El caso es que el Madrid mantiene el pulso por la liga hasta el final. El sueño del madridismo, ahora, es el traslado del fantasma de Tenerife a Granada.


EL R.MADRID SE APUNTA A LA LIGA

   El partido entre el Getafe y el Real Madrid era la crónica de una goleada anunciada, 1-5 ganó el Madrid en uno de los partidos más plácidos que han tenido los blancos en lo que va de temporada.   Una goleada que le permite seguir soñando con una liga que tenía perdida y que gracias a los tropiezos del Barcelona, se ha enganchado con posibilidades certeras. De momento, mete presión tanto al Atlético de Madrid, segundo clasificado, como al Barcelona, el líder que pasa por un mar de dudas. El Real Madrid salió al Coliseum de Getafe advertido por Zidane que temía a este encuentro por la euforia que veía en el equipo tras eliminar al Wolfsburgo. Fuese por estos avisos, el caso es que salieron a por todas desde el minuto uno. El gol rondó el área del Getafe en cada ataque madridista. Estaba claro que el gol iba a llegar. Un tiro al poste de Cristiano fue el preludio del excepcional pase de James a Karim Benzema para inaugurar el marcador. El francés no falló y abrazó con razón al colombiano: medio gol era suyo. Tanto Benzema como James, fueron dos de los jugadores más destacados de los blancos, sobre todo el francés a quien por lo visto no parece afectarle la negativa de su país para acudir a la Eurocopa que se jugará este verano en Francia. James así como Isco estuvieron muy entonados, pero fue Benzema quien estuvo un escalón por encima. Además de abrir el marcador dio dos magníficos pases que sirvieron para que Isco, primero y después Bale, marcarán el segundo y tercero, respectivamente. James, también fue de los que destacaron en el Alfonso Pérez, se le vio muy implicado (como debe ser), pidiendo el balón constantemente, haciendo el cuarto tanto, propio de un fuera de serie, y dando otro: el pase, en el tanto de Benzema. La verdad es que el Madrid fue muy coral. Todos eran conscientes de lo que se jugaban y todos dieron la cara. Tal vez, el menos lúcido fue Cristiano Ronaldo, el guerrero reposó tras la noche del pasado martes, en el Bernabéu. No obstante, extrañaba que el Madrid llevase 4 goles a favor y Cristiano no hubiese marcado. Este dislate, lo solucionó Jesé en el último suspiro de partido, regalándole el quinto. El partido para el equipo de Zidane fue como coser y cantar ante un Getafe muy deprimido que se asoma peligrosamente al descenso a segunda división. Apenas opuso resistencia, a pesar de quererle jugar de tú a tú al Real Madrid. Su prueba de valor le costó cara, pero es de agradecer su valentía. Este no era su partido. Su liga empieza ahora. A falta de cinco jornadas se va a jugar la vida. El debut de Juan Eduardo Esnáider en el banquillo del Getafe no fue un revulsivo. Apenas ha tenido tres días para entrenar a sus nuevos jugadores y ante el Madrid, era difícil prever el renacer de los azulones que llevaban doce partidos seguidos sin conocer el triunfo. Mucho trabajo y suerte es lo que necesita el nuevo técnico del Getafe que huele a segunda división. Zinedine Zidane, solucionado el partido en los primeros minutos del segundo periodo con el tercer tanto de Bale, aprovechó para dar minutos a los otros. Les tocó salir a Nacho por Carvajal; Lucas Vázquez por Bale y Jesé por Benzema que recibió la bendición del Coliseum en forma de gran ovación por su buen hacer.   El Madrid, sin ser exigido, y sin alardes, cumplió a la perfección con el guión establecido, confirmando su buen momento tanto anímico como físico. Su juego va en aumento y ante la nueva oportunidad que otros le han brindado, se ha cargado de optimismo y está con ganas de tocar el cielo en alguna competición: La liga, la tiene más complicada, pero tiene opciones, mientras que la Champions está a tiro de tres partidos. De momento, este Madrid rejuvenecido cree en el milagro de la liga; mete presión a sus dos rivales que van por delante, y quiere coger esa senda que puede conducirle a la redención.


CURA DE HUMILDAD DEL MADRID AL BARÇA

    Ni los 99.000 espectadores del Camp Nou, ni la nefasta actuación del colegiado canario Hernández Hernández, que parecía un hombre de la casa azulgranas con la anulación del hermoso gol de Bale; ni la superioridad numérica del Barcelona al jugar el Real Madrid con diez buena parte del segundo periodo por expulsión de Sergio Rasmos; ni la falta de respeto que había en el ambiente por parte sobre todo de la prensa catalana que incluso hablaba de goleada del Barcelona que parece, según ellos, que ha inventado el fútbol , ni con todos los elementos en contra; pudieron con este Real Madrid que ¡por fin! Dio el do de pecho y se comportó de acuerdo a la grandeza de su historia. Ganó al Barcelona con todas las de la ley. En casa de su máximo rival, el Madrid sacó a pasear su orgullo y le dio un baño desde el minuto 55, a raíz del 1-0 de Piqué. A partir de ese momento, se acabó el equipo azulgrana, y reapareció en todo su esplendor el Madrid de Zidane que fue superior en todos los aspectos: en lo táctico, en lo físico y en ambición. En una palabra, hizo un fútbol total ante el fútbol inocuo de un Barcelona que dio síntomas de agotamiento físico y que no pudo con el equipo de Zidane en inferioridad, por la expulsión de Ramos Benzema, que fue el más flojo de todos, llegó a tiempo de lograr el empate, un buen gol de chilena que acalló al Cam Nou. Luego Cristiano, silenció definitivamente el Coliseum azulgrana con su tanto en la recta final del partido. Antes del gol de la victoria del portugués, a Gareth Bale, el más clarividente atacante blanco y que cuajó un buen partido, se le anuló un gol legal que todavía no me explico cómo pudo anular el colegiado a instancias de su ayudante de linea. Aquello olía ma. Menos mal que el gol final de Cristiano, calmó los ánimos del Madrid que estaba de uñas con el árbitro del encuentro, casero hasta decir basta. De nuevo Sergio Ramos, como estaba cantado, fue expulsado en un partido contra el Barcelona. No voy a entrar si fue justa o no (la primera tarjeta amarilla, por protestar un fuera de juego claro de Luis Suárez , me pareció excesiva a todas luces) aunque luego hizo méritos para alguna más. Pero lo de este chico ya es preocupante. Es más un problema que una solución para el Real Madrid. No merece ser el capitán, es una rémora para los suyos. Además de defender mal, aporta mucha inseguridad. Gran equivocación el haberle renovado el contrato cuando jugó a chantajear al Madrid. Sergio Ramos fue la nota negativa de este Real Madrid que dio un golpe de orgullo en el corazón del Barcelona en el día del homenaje a Cruyff, a quien seguramente no le gustó el juego de su equipo por su parsimonia, por tocar sin fuste y por falta de ambición. Apenas hubo noticias de Messi, mucho menos de Neymar y poco de Suarez. Piqué, él siempre controvertido Piqué, se las prometía muy felices con su gol, pero después estuvo de desastre en los dos goles que le devolvió el Real Madrid. Tantos que llegaron por las bandas donde Marcelo y sobre todo Carvajal, en el segundo periodo, se hicieron dueños y señores anulando a sus pares y convirtiéndose en extremos que llegaban como Juan por su casa. Ahí, se quebró la estabilidad defensiva de los azulgranas, que veían como un aguerrido Real Madrid, con el alma como bandera ponía cerco a la portería de Bravo. La victoria del Real Madrid es incontestable. Con diez jugadores silenciaron sepulcralmente al Camp Nou, en un encuentro más intenso que vistoso. La primera parte fue para olvidar por ambos equipos. El Barça tenía la pelota pero no inquietaba. El Madrid apenas salía, esperando a los azulgranas con todas las precauciones posibles, con un Casemiro que se multiplicaba para ayudar a todos. Inmenso el trabajo de Casemiro, uno de los baluartes de este volver a empezar del Real Madrid. La segunda parte ya fue mucho más movida. De alguna forma los dos se quitaron el corsé y fueron a por el partido. El que primero llegó fue el Barcelona con el gol de Piqué en el minuto 55. Lo que parecía iba a ser el hundimiento definitivo de los de Zidane, ese gol del defensa culé hizo resurgir a los madridistas, que sacaron a relucir su casta y pusieron el alma para salvar el honor de la afrenta de aquel 0-4 de la ida; y de paso recordar a los azulgranas que al Madrid no se le debe faltar al respeto. No le viene mal una cura de humildad a este Barcelona que se creía imbatible y que dio síntomas de agotamiento físico. Los blancos acabaron con la racha del Barcelona de 39 partidos invicto, y consiguen un triunfo que necesitaban y que les va a dar un gran impulso anímico para lo que queda de temporada, sobre todo para la Champions y para la recta final del campeonato de liga. Una liga que ahora le sitúa a siete puntos del Barça, una distancia importante pero que al menos sirve para meter el miedo en el cuerpo a los azulgranas que ahora tendrán que arremangarse para ganar el título liguero. Quedan 21 puntos por disputarse, y el Atlético tampoco ha dicho su última palabra. Con esta victoria del Real Madrid en casa del gran rival, Zinedine Zidane se ha ganado muchos puntos. Confieso que no las tenía todas consigo con el francés, pero conforme van pasando los días me va convenciendo. Se ha dejado de hacer alineaciones correctamente políticas y a favor de obra, para optar por los jugadores de verdad, como Casemiro, y el equipo lo ha agradecido. Zidane, el debutante en el banquillo del gran clásico, sale por la puerta grande del Camp Nou a donde le ha ganado la partida claramente a Luis Enrique, que quitó al gran tapón que era Rakitic para poner a Arda Turan que desorientó a todos sus compañeros para no llegar a ninguna parte. La Victoria de Zidane frente al Barcelona le refuerza en su aventura en los banquillos, al tiempo que inyecta optimismo y esperanzas al Madrid para lo que queda de temporada. Las dudas ahora han quedado en Barcelona, que ha pasado de parecer inabordable a ofrecer un aspecto más humano, sufriendo un bajón físico y de juego que le hizo fracasar a partir del minuto 15 del segundo periodo donde dejó de existir y naufragó ante un pletórico Real Madrid, que con tan diez jugadores tampoco necesitó de mucho para imponerse con claridad a este Barcelona bajo mínimos, que en vísperas de recibir al Atlético en la Champions, parece como grogui. La liga, con esta derrota inesperada del Barça, gana en interés. Sigue siendo el gran favorito, pero al mínimo descuido sabe que tiene al Atlético y al Real Madrid al acecho.  


EL MEJOR REAL MADRID DE LA TEMPORADA

¿Alguien me puede explicar cómo un equipo puede cambiar tanto de un partido a otro? Lo digo por el Real Madrid que en siete días ha sufrido una transformación. En este periodo de tiempo ha pasado de hacer un infame partido frente a Las Palmas, pese a la victoria por 1-2, a realizar el mejor partido de la temporada ante el Sevilla, en el Bernabéu. La única razón que encuentro es que el Bernabéu es su mejor aliado, es donde surge el talento de sus jugadores que arropados por su público dan lo mejor que tienen. No veo otra explicación a esta mutación. Que en casa los equipos juegan más arropados nadie lo duda, pero un equipo grande como el Madrid también debe ofrecer su mejor versión cuando actúa como visitante. El mismo empeño, ganas e intensidad que ponen cuando juegan en el Bernabéu, deben hacerlo en los desplazamientos. No valen excusas, porque el Madrid está formado por una pléyade de buenos futbolistas, y en algunos casos de excepcionales jugadores. El caso es que el enfado de Zinedine Zidane tras el partido contra Las Palmas dejando al desnudo a sus jugadores y poniéndoles contra la pared, ha surgido efecto una semana después. El técnico francés al finalizar el partido frente al Sevilla, ha cambiado el discurso. Ha pasado de decir que: “así no vamos a ninguna parte”, que pronunció tras el desastroso partido en las islas, a “jugando así podemos hacer grandes cosas”. Y lleva razón. Al Sevilla también le pasa algo parecido. En el Sanchez Pizjuán en lo que va de temporada no conoce la derrota, pero fuera no sabe lo que es ganar. Y, en el Bernabéu no hubo excepción. Ante un Madrid pletórico poco pudo hacer este Sevilla, y menos aún por lo mermado que venía por sus bajas. Pero de cualquier forma tal y como jugó el equipo de Zidane, nada hubiese cambiado. El equipo hispalense comenzó la contienda dominando hasta que llegó el gol de Benzema a los cinco minutos, un tanto espléndido que comenzó en Bale y terminó de forma magistral Benzema, que tuvo una actuación espléndida durante todo el primer tiempo y buena parte del segundo periodo. El francés, junto a Bale y Keylor Navas, fueron los más destacadas de este buen Real Madrid. Fue un 4-0 y pudieron ser más goles, porque tras el tanto de Benzema, el Madrid jugó a tumba abierta y realizó unos 40 minutos sensacionales. Sergio Rico, el buen guardameta sevillista, mantuvo vivo a los suyos. También es verdad, que el Sevilla pudo conseguir algún gol, pero se encontraron de nuevo con un inmenso Keylor Navas, quien no sólo detuvo un penalti a Gameiro que hubiese significado el empate a 1, sino que después tuvo grandes intervenciones que podían haber metido en el partido a los de Unai Emery. Pero al margen de otra gran noche de Keylor, lo cierto es que el Real Madrid pasó por encima de un Sevilla muy desdibujado con mucha inseguridad en la defensa, y carente de mordiente delante. Todo lo contrario que el Madrid que se mostró intenso, profundo y, sobre todo, por primera vez su juego tuvo continuidad. Fue un partido muy completo, con una actuación redonda y coral de todos sus jugadores. Sin duda, vimos al mejor Real Madrid en lo que va de temporada. Zidane en esta ocasión, se dejó de miramientos. Dejó atrás a los nombres para sacar a los jugadores que mejor están. Apostó por el mejor once posible en estos momentos. Y en ese once titular no caben, por ahora, Isco y James, ambos en el banquillo de los suplentes. Tampoco Sergio Ramos y Pepe, ausentes por sanción. Sergio Ramos, por cualidades puede ser el mejor central, pero en esta temporada no lo está demostrando. Más bien es un problema que una solución. Con Varane y Nacho nadie echó en falta a Pepe y mucho menos a Sergio Ramos. La disposición táctica de Zidane ayudó al buen juego del equipo. Casemiro fue el tapón perfecto en el centro del campo, con Kroos y Modric más adelantados que hace estén más conectados con los delanteros que agradecen sus aperturas. Con Casemiro como medio centro, el alemán y el croata están más protegidos, se sienten más liberados y eso ayuda al juego de ataque del equipo que es mucho más clarividente. Luego Benzema estuvo como el perfecto abrelatas, y además fue de un exquisito sublime. Otro que ayudó de forma muy activa y que le dio profundidad al juego de los blancos, fue Gareth Bale, un cuchillo por la banda derecha que aportó soluciones atacantes y sacrificio defensivo. La BBC, regresó del olvido, marcaron los tres, incluido Cristiano el más flojo, pero que marcó su golito a pesar de fallar un penalti, ya van tres en esta temporada. Por lo tanto en esta ocasión la pizarra táctica de Zidane funcionó y acertó con el once que debe mantener como el equipo ideal. Si caso el cambio de Pepe por Nacho, pero ni tan siquiera eso... El Real Madrid con su triunfo por 4-0 sobre el Sevilla, ha sido el gran beneficiado de la jornada, al situarse a tan solo un punto del Atlético de Madrid, y a diez del Barcelona que no pasó del empate en Villarreal, con el árbitro como gran protagonista que perjudicó claramente a los de Castellón. En resumen, que el Real Madrid exhibió su poderío y ofreció su mejor versión antes de acudir a su gran cita del Camp Nou, el próximo día 2 de abril. Allí es donde tiene que confirmar si lo que vimos contra el Sevilla es una realidad o fue flor de un día. Solo le vale la victoria.  


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