Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Liga

REAL MADRID: “GOYA” A LA MEDIOCRIDAD 

El Real Madrid así no va a ninguna parte. No puede ser que todo un equipo como el madridista se deje empatar por el Levante(2-2) tras dos ventajas en el marcador. No hay excusas que valgan. La liga, les ha importado un bledo desde que comenzó allá a finales del mes de agosto. Y es algo que no se puede consentir . Han tirado la liga a las primeras de cambio, demostrando su poca identidad con la grandeza que representa el Real Madrid en toda su historia. Un equipo que siempre, y digo siempre, ha estado peleando por el título de liga desde el inicio. Una actitud impropia de la  leyenda del equipo blanco que está tirando por tierra su crédito. No me valen que en la Champions puedan marcar la diferencia, si es que son capaces de eliminar al París Saint Germain. Lo que están haciendo en la liga es imperdonable. Tal y como están jugando en el campeonato liguero, sinceramente no les veo capaz de poder con los parisinos que también tienen a la Champions como gran objetivo. Sabemos de antemano que el campeonato doméstico ya no está en la mente de los jugadores, pero a unos profesionales vestidos con la elástica blanca hay que pedirles vergüenza profesional. Algo de lo que están careciendo en esta temporada. Tampoco su entrenador está a la altura, aunque diga lo contrario. La Champions fue lo que salió a jugar en el Ciutat de Valencia , con el once de gala pero comportándose como una noche cualquiera de sus últimas actuaciones, que dejan mucho que desear. No hubo determinación, ni contundencia ni nada que se le parezca para ganar el partido a un Levante que juega para la permanencia,en primera división. En un principio, el Real Madrid emitió muy buenas señales, personificadas en Marcelo y Modric, que han regresado. Pero los demás no les acompañaron, sobre todo la defensa que es una auténtica calamidad que sigue sin corregir los males estructurales que le convierten en un gran problema, incluso ante el Levante . Contra el PSG, si siguen con el mismo atolondramiento, ese pequeño problema en la liga, será una tragedia en Europa. Mientras tanto, Zidane se debate si debe jugar Bale o Isco. El malagueño entró a tiempo de marcar el 1-2, pero no de salvar a su equipo de otro gran tropiezo en esta liga que ya no es blanca, ni nada que se le parezca, El once que dispuso Zidane es el equipo titular suyo y de buena parte del madridismo. Por supuesto,de su presidente. Es el once tipo, como se ha encargado de descifrar el técnico francés en más de un ocasión, como ya se ha comprobado en la gestión de la crisis: uno para todos y todos para uno. Una frase que queda muy bien, pero que en este Real Madrid no es cierto, y la prueba son Sergio Ramos , que regresó de una lesión con claroscuros, gol y error en el tanto del Levante, y especialmente Cristiano y Bale. En la primera parte, el galés fue lo peor de su equipo. Cristiano, a la par, muy parado en sus movimientos, poco fluido y sin encontrar posiciones de remate. Benzema, como siempre fue un bulto sospechoso, aunque intent ser más dinámico . Zidane va a morir con las botas puestas. Su compatriota le va a llevar ala tumba, en sentido figurado, claro está El Madrid ante el luchador Levante, dominó de forma inútil. Mucha posesión, pero sin llegar a ninguna parte. Cuando se juega sin tensión pasa lo que le pasó al Real Madrid,  que le dio vida a su rival que logró el empate (2-2) en el minuto 89. Antes de que todo eso ocurriera, Zidane sustituyó a Bale por Isco, en busca de una variable nueva. Para la salida del galés fue un paso atrás. Con el malagueño regresó el 4-4-2, la fórmula de Cardiff. Volverá, asimismo, el debate, ya que fue Isco el único que consiguió volver a encontrar la red de Oier, frente a la falta de definición de los primeros espadas. Bale estaba ya en el banquillo cuando Zidane ordenó que se retirara Cristiano. El resultado era de 1-1. Se marchó ya con 2-1, gracias al recorte y tiro del malagueño, pensando que ya todo estaba hecho. Nuevo error de cálculo del técnico francés, que a la hora de los cambios casi nunca acierta. La tendencia del Real Madrid en esta liga es negativa y cualquiera, que se lo proponga, le puede marcar. El Levante no fue una excepción. Igual que en el Bernabéu, le volvió a empatar a este Madrid que raya en le mediocridad.


REAL MADRID : UN QUIERO Y NO PUEDO 

Definitivamente al Real Madrid le han echado el mal de ojo. Juegue bien, mal o regular el resultado es la derrota o un empate frustrante.   Después de sendos empates en liga y copa (con Celta y Numancia, respectivamente) se esperaba que ante el Villarreal se despertasen conciencias y que reapareciese el buen juego por el Bernabéu. Las conciencias siguen dormidas y el buen juego solo fue a ratos. No obstante, el Madrid hizo más méritos para llevarse el triunfo que el Villarreal que escasamente llegó a la portería de Keylor Navas.Llegó con intensidad en el minuto 87 y se cobró un golazo de Fornals, en una contra. Un triunfo que es un logró histórico para el Villarreal que gana por primera vez en el Santiago Bernabéu. El Madrid tuvo sobradas ocasiones para marcar, pero ante la gran defensa del equipo amarillo, la gran actuación de su guardameta Asenjo que sacó dos balones imposibles, y la dolorosa falta de puntería de los blancos, el Real Madrid volvió a quedarse a cero y su suerte en la liga toca fondo. Si el Barcelona gana en Anoeta a la Real Sociedad estará a 19 puntos. Pero eso no es lo peor, peligra el cuarto puesto que da acceso a una plaza para la Champions. ¡Increíble pero cierto! El final de la primera vuelta de la liga deja al Real Madrid un poco más hundido después de su tercera derrota de temporada, en su estadio. La crisis continúa y se hace más profunda si cabe, sin que Zidane haga nada. La obstinación del técnico francés ya alcanza límites insospechados. Decir que no pasa nada, es cuanto menos tendencioso. Pasa algo y lo sabe. Él quiere morir en su idea, y va a caer si prosigue con la idea de no mover las fichas. Uno no puede caer en la resignación. El Madrid necesita un diagnóstico certero. El equipo blanco ha entrado en una dinámica muy negativa, preso de sus propios errores que están lastrando a todo el grupo hasta perder la fe en sus posibilidades. La misión del entrenador es volver a encauzar a unos jugadores que han perdido confianza, frescura y hasta ambición. Zidane necesita reaccionar para que lo haga también todo el equipo. Necesita romper ese bucle negativo aunque ya no sea para ganar la liga y si para competir ante la llegada de los grandes partidos que le esperan en la copa, y sobre todo en la Champions. Zidane se está equivocando con su diagnóstico de que “aquí no pasada nada”. Erre que erre, volvió a confiar en el mismo equipo. Puede que tenga que ser así, pero a veces es bueno mover el cesto para ver si hay una reacción positiva. Su inmovilismo le puede pasar factura. No diré que al Madrid le faltó actitud y ganas. Hizo un partido muy aseado que debió ganar aunque en el segundo periodo tuvieron escasa claridad de ideas. En la segunda parte, algo ya repetido, perdió fuerza y fluidez haciendo un fútbol muy previsible. En el primer periodo fue cuando se vio a un buen Madrid, que salió a por el partido desde el principio con una presión alta que no dio sus frutos porque ese porterazo llamado Asenjo, lo paró todo lo que le llegó que fue mucho y con mucho peligro. Terminó desesperando a Cristiano Ronaldo, que en la liga sigue reñido con el gol. Si el Madrid no ganó fue porque Cristiano volvió a a estar en el lado oscuro. Asenjo y la impecable defensa del Villarreal fueron los culpables de la derrota del Madrid. El portero del Villarreal, voló y se anticipó en el Bernabéu, en las ocasiones más claras ante Cristiano. Primero rectificó para sacar un balón que había desviado la barrera en una falta. Después, paró a un metro del portugués en el área pequeña. Cristiano pidió penalti en la acción, más discutible que el que no vio Undiano Mallenco minutos antes en un remate de Bale que detuvo con el brazo el defensa Álvaro,una mano invasiva e invasora . No estuvo bien el colegiado, que tampoco vio la posición en fuera de juego de Ünal en su intervención en el comienzo de la jugada del gol. Sin estar redondo, el Madrid había empujado y había jugado lo suficiente para ir por delante en el marcador, pero con el paso del tiempo se volvió un equipo impreciso, nervioso y ansioso de lo que se aprovechó en la recta final el Villarreal, que le acecha en la quinta posición, está a tan solo un punto de los madridistas. Terminada la primera vuelta, los números del Real Madrid invitan a la bancarrota y al pesimismo. Con un partido menos está a 16 puntos(que pueden ser más) del Barcelona; con Cristiano Ronaldo con tan solo cuatro goles en liga; y con 13 puntos que ha perdido en el Santiago Bernabéu. El colapso es total. Y luego Zidane, dirá que “no pasa nada”. Pasa, que el equipo ha perdido la fe y algo más. Es un quiero y no puedo. Se prolonga una crisis que nadie sabe como solucionar. ¿Dónde está Florentino?


UN  R.MADRID DE PENA SE DESPIDE DE LA LIGA 

El Real Madrid ya no es de esta liga. La ha tirado por la borda tras empatar (2-2) con el Celta, en Vigo. Con un partido menos, está ya a 16 puntos del Barcelona cuando solo se llevan disputadas 18 jornadas.   Con ser una fatal noticia para los madridistas, lo peor de todo fue la pobre impresión que dio el equipo de Zidane en Balaídos, donde el Celta se lo comió, sobre todo en la segunda parte,capitaneado por un inmenso Iago Aspas, que estuvo en todas las jugadas que llevaron peligro a la portería de Keylor Navas, que respondió a la confianza de Zidane, quien unas horas antes había dicho que no necesitaba ningún portero. Kepa tendrá que esperar. En un lamentable partido, que nunca dominó, el Madrid perdió todas las opciones al título de liga y lo hizo de forma penosa e insultante para esos sufridos seguidores que están viendo como su equipo está muriendo de éxito y de recibir tantas lisonjas. El equipo blanco que vistió de negro,toda una premonición, estuvo lento, sin chispa y careció de esa intensidad que te hace ganar los partidos. En todos los duelos los jugadores del Celta se impusieron a los madridistas por fuerza, garra y ese algo más que hay que poner cuando se quiere ganar al contrario. ¿Como es posible que un equipo que se está jugando sus últimas opciones en la liga, juegue con tan poca pasión, lo haga con tanta parsimonia y no le ponga ese plus de fe que se requiere? Habrá que preguntarle a Zidane, que creo que está perdiendo los papeles. Esta temporada no está gestionando bien al equipo y mucho menos en el terreno táctico, donde sigue cambiando tarde y mal. Claro que tan poco tiene toda la culpa cuando tiene a unos jugadores auto-complacientes que juegan con prepotencia y excesiva comodidad. Pero él tiene la sartén por el mango para revertir la situación con jugadores que no están ofreciendo el rendimiento adecuado. Marcelo y Cristiano estuvieron de desastre y los mantuvo durante todo el partido, cuando no eran merecedores de seguir en el terreno de juego por su nefasta actuación. Pero de eso hablaremos más tarde. Como ha dicho el técnico francés tiene que “detectar el problema y buscar soluciones”, él es el único responsable La primera parte fue muy igualada y el Madrid respondió más o menos al ímpetu del Celta. Al golazo de Wass a los 33 minutos, respondió tres minutos después Bale, quien buscando los espacios lo encontró Kroos para marcar un gol de tiralíneas. Dos minutos después, fue Isco quien encontró al galés, que se mueve como pez en el agua cuando le dejas espacio, para hacer el 1-2. En un santiamén, el Real Madrid le había dado la vuelta al marcador con la pegada de Bale, que fue lo único positivo del equipo de Zidane. En la segunda parte, incomprensiblemente el Madrid o no podía físicamente o Zidane les dijo que diesen un paso atrás, porque no se explica cómo de una forma alarmante perdió el control, la pelota y el fútbol. Un grave problema que se está haciendo extensible toda la temporada. Si el Madrid no tiene el balón no es nadie. Estas carencias hay que entrenarlas y trabajarlas y por lo que se ve, no se está haciendo. En el segundo periodo el Celta le robó el balón y le sometió a un asedio que se transformó en el penalti que falló, o mejor dicho, que paró Keylor Navas, y en el gol del empate de Maxi Gómez en el minuto 82. Puede dar gracias el Madrid que sumó un punto, porque si alguien mereció la victoria fue el Celta, que aguantó físicamente lo que no fue capaz de hacer el equipo blanco, que fue un pelele al lado de los celtiñas que el miércoles, prácticamente con el mismo equipo, había empatado (1-1) con el Barcelona, en la copa. Todo lo contrario que el Madrid que en teoría tenía que haber estado más fresco, porque en Soria frente al Numancia, jugó con la segunda unidad. ¿Dónde estuvo el balón de oro? ¿Jugó? Porque en Vigo no se le vio. Cristiano Ronaldo estuvo más perdido que su equipo. Jugó como si todo le importase un bledo. Advertí en él cierto pasotismo. Luego pedirá aumento de sueldo. Es como si estuviese buscando la salida del club. Al igual que el Real Madrid, Cristiano está tocando fondo, o eso parece por el horrible partido que ha protagonizado. Seguro que hará apariciones estelares, pero es en estos partidos cuando te estás jugando seguir en el tren de la liga, cuando hay que esperar a Cristiano quien en Balaídos, no hizo acto de presencia. Cristiano en Vigo fue una sombra de sí mismo, un sueño de lo que fue, la añoranza de la juventud que nunca volverá. El portugués, desde su gol de la Supercopa en el Camp Nou, es otro jugador, un futbolista inferior, irrelevante en el juego del equipo, desesperado y con la pólvora mojada. Bale, quien acaba de pasar su travesía en el desierto, lo dejó en evidencia. El galés, como decía antes, fue el único que se salvó de la quema junto a Isco que fue de más a menos, y Keylor Navas. A otro que hay que señalar en el plano negativo es a Marcelo. Su banda es un auténtico coladero y por ahí llegó el peligro del Celta y sus dos goles. El brasileño, por su falta de compromiso defensivo, fue el responsable de los dos tantos del rival. Marcelo, tiene que tener en cuenta que también es defensa. No sé si es que Zidane lo tiene agotado -no confía en Theo- pero el caso es que a parte de no cumplir como atacante, lo hace menos como defensa. Su banda es una autopista para el rival. Una ración de banquillo le vendría muy bien. El centro del campo con Modric, Casemiro y Kroos, no tuvo equilibrio y careció de ideas. Están lentos y hasta torpes. El caso es que el Real Madrid a las primeras de cambio dice adiós a la liga, por lo que se adivina un año nuevo muy duro. Ya solo le queda la copa y la Champions, con el tremendo PSG en el horizonte. Salvo remedio europeo se avecinan unos meses muy movidos. Un equipo como el Madrid no puede tirar la liga de la forma tan penosa como lo ha hecho. Va de mal en peor.


UN REAL MADRID SIN ALMA

  No sé qué pensar, pero visto lo visto parece que el Real Madrid renuncia a la liga. El equipo de Zidane salió al Nuevo San Mamés sabiendo que el Barcelona había empatado a dos con el Celta en el Camp Nou, y que tenía y debía ganar para acortar distancias y meterse de lleno en la lucha por el título de liga. Pero, nada de nada fue incapaz de ganar y de marcar un solo gol a un Athletic en estado deprimente, después de caer en la Copa del rey ante el Formentera. El encuentro terminó con empate sin goles que no contentó a nadie, pero al menos la afición del Athletic perdonó a los suyos. No así los aficionados madridistas que ven como su equipo sigue reñido no sólo con el gol sino también con el fútbol. El Real Madrid tenía una oportunidad de oro para meter presión al Barça, al ponerse a seis puntos y de paso depender de sí mismo para intentar la conquista del título liguero. Además de no conseguirlo, sigue a ocho puntos, esta dos por debajo del Atlético de Madrid e igualado a puntos con el Sevilla, en la cuarta posición. La jugada no le ha podido salir peor al equipo blanco que sigue desenchufado y reñido con el buen fútbol. He vuelto a ver a un Real Madrid muy académico, practicando un juego blando, muy de salón pero carente de mordiente y de intensidad. Dada la necesidad que tenían de ganar, al equipo le faltó echarle ese algo más tan necesario para lograr el objetivo que no era otra cosa que el triunfo. Cuando uno quiere ganar, hay que salir a morder y a presionar hasta la extenuación al rival. Algo que no hizo el acomodado Real Madrid. Zidane, Salió con el equipo de gala, el mismo que levantó la Champions en Cardiff y que exhibieron su poderío frente ala Juve. Pero, por lo que se está viendo ahora , de aquel equipo nada queda. Ese espíritu que tenían les ha abandonado. La gloria, las alabanzas de la duodécima así como la gran temporada que hicieron ,les subió a la nube de la vanidad. Muchos jugadores aún siguen en esa nube. Y ya se sabe, el elogio debilita. Jugadores como Benzema, no es que haya bajado, siempre ha estado en una nube. Al francés ni se le ve ni se le espera. La defensa blanca sigue siendo muy inestable. El centro del campo está muy lento con Modric y Kroos, muy dispersos como ajenos a lo que se cuece dentro del equipo en su peor momento. Y de la delantera, no digamos, no meten un gol ni al arco iris. El Madrid tuvo dos ocasiones claras, en una Benzema mandó el balón al poste y en la otra Cristiano con todo a favor, lo tiró fuera. Todo un síntoma, el mal momento que vive Cristiano Ronaldo de cara al gol. Benzema sigue siendo cada vez más un cero a la izquierda ¿Hasta cuándo Zidane? El Madrid necesita un delantero centro ya. A Cristiano alguien le ha echado el mal de ojo y a parte de participar poco, las ocasiones que tiene las falla.   Fue una nueva mala noche de los delanteros blancos, imprecisos de cara a portería y desconectados entre ellos, tampoco anduvieron mejor los centrocampistas con un Isco muy perdido y desacertado que quiere ir a todas partes y no llega a ninguna.Nadie de blanco brilló en un San Mamés, que dio por bueno el empate de los suyos después de una semana muy dura. Ocasiones tuvieron los dos equipos para ganar pero la ansiedad les impidió ver la luz en la portería contraria. El encuentro fue vistosos en algunas fases y en otras no tanto por la necesidad imperiosa que tenían los dos equipos por lograr el triunfo. La primera parte fue muy igualada con ocasiones,pocas, para ambos equipos. En el segundo periodo el Real Madrid, puso asedio sobre el muy vigilado Kepa -que no pasó dificultades-, pero lo hizo sin orden ni concierto con imprecisiones y mala colocación de los delanteros. En otras fase, el partido se convirtió en una dura batalla psicológica que la ganó el Athletic, desesperando al Madrid y a Sergio Ramos que fue expulsado por doble amarilla, tras sacar el codo a pasear en dos saltos con Aduriz y Raúl García. El central madridista no jugará la próxima jornada contra el Sevilla, en el Bernabéu. Tampoco estarán Casemiro y Carvajal, por acumulación de tarjetas.   Fue un partido entre dos equipos que no están en su mejor nivel, y en el que pudo más la necesidad del Athletic de superar su depresión que la necesidad que tenía el Madrid de recortar distancias respecto a su gran rival, el Barcelona. El siempre discutido colegiado Mateu Lahoz tampoco estuvo muy bien que digamos. No aplicó la ley de la ventaja en una ocasión en la que Cristiano se quedaba solo ante Kepa, por una patada de Etxeita a Modric. Claro que también podía haber pitado penalti en una acción de Sergio Ramos sobre Raúl García. En definitiva que a este Real Madrid le hace falta un hervor, una transfusión de sangre para volver a ser el de antaño. Y a Zidane más criterio táctico y menos dependencias. Dicho esto, no me resisto a decir lo que siento e incluso dejar de ser políticamente correcto.   El Madrid empató (0-0) en Bilbao ante el Athletic más vulgar de los últimos años. Tenía que ganar, y no ganó por ser un equipo pusilánime y carente de pasión. Le faltó estoque y puntilla. Zidane dio muestras de su terquedad en alinear a Benzema y en realizar tarde y hasta mal los cambios. El equipo se le está yendo de las manos. El Madrid está sin gol y sin remate, con un Benzema que tuvo una ocasión clarísima que remató al palo, mostrando desidia,nulidad y que hasta estorba a sus compañeros (renovado hasta el 2021 y protegido por Zidane y por Florentino Pérez). El Madrid de esta temporada se ha dormido en los laureles, y más concretamente Florentino Pérez que sabía que el equipo se tenía que reforzar y no lo hizo, haciendo caso por una vez al entrenador, en este caso a Zidane No solo no se reforzó al equipo sino que se ha debilitado con la marcha de Morata,Mariano, Pepe y James. Si se va Morata, muy bien vendido al Chelsea, no puedes dejar marchar a Mariano, un delantero centro rematador que ahora les hubiese venido de perlas al Madrid y que lo está haciendo de cine en el Olympique de Lyon. La planificación de esta temporada ha sido un desastre, y lo está pagando el equipo. No puede ser que para que nadie le haga sombra a Benzema, se prescinda de dos delanteros como eran Morata y Mariano. Uno de los dos, se tendría que haber quedado. Esta temporada ni Florentino ni Zidane han hecho los deberes. El problema no sólo es la falta de gol, el problema ha sido la mala planificación y el que muchos jugadores no dejan de mirarse el ombligo. Están muy consentidos


NI ATLÉTICO NI REAL MADRID, GANÓ EL BARÇA

  El primer derbi en el Metropolitano acabó sin goles y resultó decepcionante para los dos equipos, que hicieron un buen ejercicio de intensidad pero que estuvieron nulos en ataque. El empate a cero deja la liga en bandeja al Barcelona, el más beneficiado en la jornada número doce. Son ya diez puntos de ventaja los que saca el conjunto azulgrana a sus rivales de la capital. Ni Atlético ni Real Madrid, ganó el Barcelona. A ninguno de los dos le valía la igualada porque era regalarle media liga al Barcelona, que a falta de buen juego tiene la pócima mágica de ganar sin jugar bien. Y precisamente, el peor resultado fue lo que se dio en el Metropolitano que vio como los dos equipos de Madrid que han sido los últimos protagonistas en Europa, prácticamente se dejaban por los suelos sus aspiraciones ligueras. El derbi, en un sentido estricto de la palabra, fue poco vistoso aunque personalmente me resultó entretenido. Hubo mucha intensidad en los dos equipos pero poca profundidad y mucho desacierto. Los dos guardametas tuvieron una noche tranquila. No recuerdo una gran parada de Oblack ni de Casilla. El Real Madrid que jugó con más decisión, quiso ganar más que el Atlético que una vez más fue fiel al ideario de Simeone. Desde que el Cholo se hizo cargo del equipo rojiblanco basa todos sus fundamentos futbolísticos en una gran defensa y a partir de ahí a tirar millas en busca una contra que les lleve a la victoria. Seis años creo recordar que lleva Simeone al frente del Atlético y su fútbol no ha evolucionado nada de nada. Eso sí, empieza muy bien como un cañón, con una presión muy alta que parece que se va a comer al rival, pero después poco a poco se va resguardando en su área. Así fue como comenzó a jugarle al Real Madrid que se vio sorprendido por la pasión de su rival nada más comenzar el encuentro. A los tres minutos, Correa solo ante Casilla, tuvo una ocasión inmejorable de marcar, que inexplicablemente mandó fuera. El Madrid apenas se enteró en el primer cuarto hora del partido. Era el Atlético quien dominaba en ese tiempo. Pero poco a poco los madridistas pasados los primeros veinte minutos, se hicieron dueños de la situación,del balón y del juego. Y a la media hora llegó la mejor ocasión de blancos. Fue tras una pared entre Cristiano y Kroos que el alemán trató de picar ante Oblak. Su remate, acabó en el lateral de la red. Era el primer aviso del Madrid en el Metropolitano. Acto seguido se produjo la jugada más polémica y que debió terminar en penalti: Casemiro sirvió un perfecto balón a Sergio Ramos en el área pequeña, a escasamente un metro de la portería, al tiempo que remataba de cabeza Lucas le dio una patada en la cara que le rompió los huesos de la nariz. El colegiado Borbalán, que tuvo una actuación muy discutida, consideró que no fue para tanto y pasó de largo de lo que fue un claro penalti. Sergio Ramos ya no salió en la segunda parte, siendo sustituido por Nacho. El central es baja para el partido de Champions del martes, con el Apoel, en Nicosia. El partido era un quiero pero no puedo. El Madrid era el que atacaba con más decisión pero el Atlético se defendía con vigor. Los de Zidane le ganaron la banda izquierda a los rojiblancos, tuvieron el control del juego pero todos sus intentos terminaron en nada ante la inoperancia de Benzema y Cristiano Ronaldo. El delantero francés es un cero a la izquierda, lamentable su partido. Desesperó hasta al propio Zidane que lo sustituyó,ya tarde, por Asensio. Cristiano Ronaldo tampoco está para tirar cohetes. Le falta chispa, precisión,acierto y ese algo más que debe tener un delantero, instinto matador. El portugués está pasando por un mal momento y lo que debe hacer es dejarse de pedir aumentos de sueldo y demás zarandajas de celos, y centrarse en su carrera porque su rendimiento en los últimos partidos deja mucho que desear. No diré ,como ya dicen algunos, que está acabado pero lo parece. Otro que está en el lado oscuro es Griezmann, que volvió a ser cambiado cuando el partido más requería de sus servicios. La afición atlética que le despidió con silbidos, ha perdido la fe en el delantero francés que encamina su futuro hacia Barcelona. Tanta paz lleve como paz deja. El combate nulo es consecuencia del mal estado en el que se encuentran los dos estrellas de ambos equipos: Giezmann y Cristiano Ronaldo. Ninguno de los dos tuvo su noche y normal que el primer derbi en el Metropolitano terminase sin goles. Goles que pudieron llegar en la recta final como el que tuvo Gameiro que salvó Varane en la misma línea de gol; y Cristiano en el último acto, y que oportunamente desbarató Lucas, uno de los mejores del Atlético junto al trabajador Koke. En el Madrid, Marcelo parece que despierta. Isco fue el más visionario y activo junto a Kroos y Modric. Al croata, ya clasificado su país para el Mundial, se le ve aliviado y más centrado. Visto lo visto, uno tendrá que decir que el empate, aunque no favorece ninguno de los dos equipos madrileños, fue lo más justo . Como decíamos, ni Atlético ni Real Madrid, el único que ganó fue el Barcelona que se escapa a diez puntos de diferencia cuando tan solo se llevan disputadas doce jornadas. El Madrid ha tirado medía temporada en otoño; y el Atlético prácticamente se ha quedado sin objetivos a corto plazo.


CRISTIANO LLEGÓ A TIEMPO

       El Real Madrid a punto estuvo de asomarse al abismo por culpa de su frío y lineal partido ante el Getafe, en el Coliseum. A falta de cinco minutos el resultado era de empate (1-1). Las alarmas de urgencia asomaban en el horizonte porque la liga se le podía escapar en la séptima jornada del campeonato.   Entre angustias andaba el Madrid cuando Isco,que había sustituido a Lucas Vázquez,vio el desmarque de Cristiano Ronaldo a quien le mandó un magnífico pase para que marcase el 1-2. De esta forma, el portugués inauguraba su casillero de goles en esta liga que para él comenzó con tres partidos de retraso. El gol de Cristiano hizo respirar a Zinedine Zidane en su partido número 100 como entrenador del Real Madrid. Todos fueron a felicitar al luso, por la importancia que ese tanto significaba para seguir la estela del líder, el Barcelona. CR7, que antes falló una ocasión clarísima de gol a puerta vacía, llegó a tiempo con su poderoso gol para rescatar a su equipo de una situación más que apurada. La liga se le empezaba a escapar cuando irrumpió el portugués, que hasta entonces había estado en un tono muy gris, para aliviar a su equipo y a él mismo, porque la desesperación ya se dibujaba en su rostro. El Madrid no es que jugase mal,jugó para ganar pero tal vez estuvo demasiado frío y pecó de cierta lentitud. Y eso que comenzó en plan mandón jugando con fluidez y hasta con comodidad. Al borde del descanso, el reaparecido Benzema, toda clase y técnica,no se le notó su mes de ausencia, adelantó al Madrid tras fallo de la defensa del Getafe y mérito del francés, que definió de forma perfecta. Todo marchaba según lo previsto por los blancos, pero el Getafe, equipo incomodo donde los haya comenzó a poner en escena el plan de su entrenador Pepe Bordalás: jugar a no dejar jugar. El partido se convirtió en áspero con cortes continuos que perseguían romper el ritmo de los madridistas. El Getafe se convirtió en un equipo muy incomodo -igual que lo lo fue contra el Barcelona- y le rompió el ritmo al Madrid a base de cortar su juego con faltas continua en un césped alto y seco. Entonces, los de Zidane se empezaron a sentir incómodos y se fueron del partido. No es que el Getafe estuviese acosando, simplemente no dejaba jugar a su rival. A los diez minutos de la reanudación llegó el gol del Geta,obra de Molina que estaba en fuera de juego. El tanto del empate de los azulones les sentó de maravilla todo lo contrario que al Madrid que se quedó durante cierto tiempo grogui. Uno creció y el otro menguó. El tiempo pasaba, se acercaba el final y Zidane, como remedio, echó mano de Isco y los blancos empezaron a ver un poco la luz. El malagueño, comenzó a brújulear y llegó la solución con el gol de Cristiano, su primer gol en la liga. Benzema y Marcelo reaparecieron tras sendas lesiones. El francés estuvo bien, mientras que Marcelo fue todo lo contrario. No estuvo fino y en el tanto del Getafe se despistó. Ambos jugadores fueron sustituidos por Borja Mayoral y Theo, respectivamente. Sustituciones lógicas porque venían de estar de baja tres largas semanas. En esta ocasión, con los cambios no hubo acumulación de delanteros ni de medias puntas como sucedió frente al Betis, que lo único que aportó fue confusión. El encuentro entre el Getafe y el Real Madrid sirvió para el reencuentro entre Benzema y Cristiano Ronaldo que no coincidían desde la final de Cardiff, allá por el 3 de junio. No fue un buen partido, simplemente correcto. Pero sirvió para que el Real Madrid acumule trece victorias consecutivas fuera de casa en la liga, todo un récord y que Cristiano consiga su primer gol en esta liga.. CR7 apareció a tiempo y llegó el triunfo y la calma.  


ISCO AL RESCATE 

Después de la exhibición del Real Madrid en la Champions, volvió a la competición doméstica y no ofreció su mejor versión. Ante el Espanyol al que venció por 2-0, no fue ese equipo brillante que apabulló al Borussia de Dortmund.   Ganó justamente al Espanyol, pero yendo de más a menos. Comenzó bien, dominando a un timorato rival que en la primera parte jugó a verlas venir, pero lo hacía con un juego muy previsible, sin chispa y muy cadencioso. En la primera parte no puede decir que jugase mal pero tampoco para tirar cohetes. Fue un juego aseado sin más alardes. El único que puso brillo fue Isco, cada vez más determinante en el juego del Real Madrid. Sobre él fraguó la victoria el equipo blanco Marcó los dos goles y fue el líder de los suyos. Su influencia crece cada día más en el equipo de Zidane,que ya lo considera insustituible. El solo se bastó para imponerse a un Espanyol que si comenzó asustadizo y replegado en el primer tiempo, en el segundo periodo se soltó el pelo. Isco a los 25 segundos tuvo una ocasión inmejorable para poner el 1-0, ocasión que desbarató el buen guardameta Pau López, después más tarde en otro mano a mano consiguió adelantar al Madrid tras buen pase de Cristiano Ronaldo que sigue seco en la liga. Los blancos eran los dueños y señores de la situación.Las ocasiones se sucedieron en un primer tramo de asedio que el equipo de Quique Sánchez Flores, muy replegado, era incapaz de controlar. Si no encajó más goles fue por las buenas intervenciones de su portero que detuvo un par de disparos de Cristiano y sacó un cabezazo de Sergio Ramos. Para el Espanyol llegar al descanso con un solo gol en contra fue una suerte y una oportunidad para intentar resarcirse. Algo debió decirles Sánchez Flores en los vestuarios porque el Espanyol en la segunda parte fue un equipo totalmente distinto, Incorporó a Sergio García que le puso criterio al juego y a Navarro que puso la experiencia. El dominio y le pelota pasó a ser de los blanquiazules rápidos en las transiciones que dejaba a descolocados a los madridistas que empezaron a tener muchas dudas, sobre todo a la hora de sacar el balón de su área. SI el Espanyol no empató fue por auténtica mala suerte. Gerard Moreno tuvo la mejor ocasión tras un fallo garrafal de Sergio Ramos que no tuvo mejor idea que regatear a un paso de Keylor Navas. El central puede dar las gracias a Nacho que en el último instante impidió el remate que ya se cantaba como gol. Del posible empate del Espanyol se pasó inmediatamente después al 2-0, obra también de Isco que junto a con Asensio se aprovecharon de una contra que culminó con el gol de la tranquilidad para un Bernabéu que ya empezaba a ronronear. Fue el primer triunfo liguero del Real Madrid en el Santiago Bernabéu, donde protagonizó un buen primer periodo y un escaso segundo tiempo. Las bajas de sus dos laterales titulares:Marcelo ,lesionado, y Carvajal, con un proceso viral, se notaron, sobre todo la de Carvajal porque el canterano Achraf, está todavía muy tierno aunque es un jugador muy interesante que puede llegar a ser un extraordinario lateral derecho. Nacho, sustituyendo a Marcelo y Theo Hernández,volvió a cumplir con creces. El que estuvo opaco y poco participativo fue Cristiano Ronaldo que cuando le abandona el gol se desespera.  


EL REAL MADRID ACABA SUMIDO EN EL CAOS 

  Como quien dice esto no ha hecho nada más que comenzar (solo cinco jornadas) y el Real Madrid está ya a siete puntos del Barcelona.Queda mucho, si, es cierto pero que a 21 de septiembre tu máximo rival ya haya puesto tierra de por medio es para preocuparse. El Madrid perdió ante el Betis (0-1) porque estuvo preso de una ansiedad que le cegó a la hora del remate y porque enfrente tuvo a un equipo que le salió respondón en cuento a juego, toque y descaro. Tal vez el equipo de Zidane no mereció perder porque remató más que el betico al que sometió en un asedio sobre todo en el segundo periodo, pero estuvo romo ante portería precisamente por esa ansiedad que les convirtió en jugadores torpes. El Madrid jugó con prisa y de forma atropellada, todo lo contrario que el Betis que le puso pausa donde allí solo era brío por parte de los blancos. A los de Zidane, les faltó finura y precisión. La misma que le que faltó a Cristiano Ronaldo, que reapareció en esta liga y contagió de ansiedad a todo el equipo blanco. El portugués con síndrome de abstinencia no estuvo acertado ni supo hacer lo que mejor hace, definir. Tuvo un par de ocasiones que mandó al limbo. No era su noche, ni tampoco la del Real Madrid. De repente, cuando todo era de color de rosa para los blancos tras ganar las dos supercopas a Manchester United y Barcelona, respectivamente, resulta que se ha dado la vuelta a la situación. El Madrid que parecía imparable se ha atascado en su propio estadio; y el Barcelona que parecía hundido en una especie de laberinto sin salida, se siente feliz, goleando y liderando la liga con siete puntos de ventaja sobre su máximo rival. A los jugadores blancos no le vamos a reprochar su esfuerzo y sacrificio. Lo intentaron de todas las formas pero la excesiva excitación les nubló la vista. Fue un partido donde el Betis se doctoró, ganando 20 años después en el Bernabéu. El Madrid, por oportunidades, tal vez no mereció la derrota, pero a nadie sorprende la victoria de los verdíblancos porque nunca le perdieron la cara al partido y en todo momento supieron como jugarle al Madrid sacando el balón perfectamente jugado y haciéndolo con criterio. Ante el osado Betis que gozó de dos ocasiones para marcar: una salvó Carvajal en la raya y en otra Keylor Navas hizo un paradon a tiro de Fabian; al Madrid le costó responder al salir de nuevo un poco dormido. Jugaba a tirones pero no obstante empezó a empujar sobre la portería de Adán, el mejor del Betis, que respondió con dos paradas increíbles: un tiro de Isco y a un taconazo espectacular de Bale que mandó al palo. Se nota la mano de Setién que le tiene tomada la medida a Zidane. La pasada temporada, con Las Palmas, no perdió ninguno de los dos duelos de Liga con los blancos. En Chamartín, incluso, mereció ganar. Este miércoles lo consiguió, gestionando muy bien los tiempos y los cambios. Todo lo contrario que Zidane, que creo erró en las sustituciones del segundo periodo. Pasaban los minutos y el empate a cero persistía, entonces a Zidane le dio un ataque de entrenador y de un plumazo cambio a Isco y Madric por Asensio y Lucas Vázquez. Además con la lesión de Marcelo (se ha roto), entró Borja Mayoral. Las precipitadas decisiones de Zidane fueron más un problema que una solución. Los cambios, acelerados por la lesión de Marcelo, crearon barullo, lo que demuestra el nerviosismo del técnico y del equipo, y confusión táctica en el terreno de juego. El amontonamiento de hombres en ataque dejó el centro del campo algo desguarnecido y a Sergio Ramos como lateral izquierdo, mitad central, mitad lateral y delantero de ocasión. No entendí las sustituciones de Isco y Modric, que eran los únicos que podían abrir espacios en la cerrada defensa bética. Zidane, lo siento, en esta ocasión creo el caos con los cambios Ante semejante desbarajuste, y con las prisas y los nervios de los madridistas pasó lo que tenía que pasar. El Betis, con la tranquilidad como bandera y buscando los espacios a base de toques ,se adentró en la desguarnecida defensa blanca, y Sanabria en el minuto 94 ante el estático Sergio Ramos, enmudeció al Bernabéu marcando el 0-1 definitivo. En un final atolondrado y caótico el Madrid acabó con la racha de 73 partidos marcando, y de momento se le atraganta su propia casa, además de abandonarle la mística de ganar en el último minuto. El Betis les deja a siete puntos del Barça. En el albor de la liga, no es tiempo de sacar la guadaña y hablar de debacle madridista, como están haciendo ya algunos irresponsables. Al Madrid, radiante de inicio, le han entrado algunas dudas que tienen solución. Ahora mismo parece bloqueado. Le sobra precipitación e imprecisión y le falta tranquilidad.


ASENSIO, EL NUEVO ÍDOLO DEL BERNABÉU

Gran partido, duro e intenso, el que han disputado  Real Madrid y Valencia que se saldó con empate (2-2), que para muchos después del buen partido del nuevo equipo de Marcelino, se ajusta a lo que sucedió realmente. Pues que quieren que les diga, no estoy de acuerdo. Porque si de fútbol hablamos; si de ocasiones falladas,algunas clamorosas como la última de Benzema; de dominio y de imponer el ritmo de juego, el justo vencedor debió ser el Real Madrid, que tuvo en Asensio, a falta de Cristiano y Sergio Ramos a su líder y a su goleador. Su enorme partido no fue suficiente para imponerse a un Valencia que con Marcelino en el banquillo es otro. El Valencia ha regresado.   Fue un gran Valencia, que con su nuevo técnico promete ser tan competitivo como fue históricamente, pero si el Real Madrid hubiese tenido un rematador como mandan los cánones este partido no lo pierde. Bale y Benzema, estuvieron muy erráticos sobre todo el francés, que llegó al descanso fallando dos ocasiones clarísimas de gol. El Bernabéu la tomó con él así como el galés. Los dos estuvieron en el lado oscuro del partido. Benzema con empate a dos y a falta de dos minutos falló de forma clamorosa una ocasión a puerta casi vacía. Si Cristiano o cualquiera de los delanteros que ya no están como Morata y Mariano, hubiesen estado en este partido, el Real Madrid no hubiese perdido dos puntos. Yo, que Zidane me haría mirar eso que ha dicho que de que no quiere más delanteros. Bale con el nuevo sistema de juego está muy perdido y Benzema es un templo de irregularidad. El Equipo madridista, fuese por las bajas o por lo que fuese no fue ese equipo casi perfecto de los últimos encuentros. Jugó bien, pero le faltó rotundidad. Les faltó enjundia en el centro del campo; y en la defensa, personalidad. Pero a pesar de todo, un triunfo no hubiese extrañado a nadie. Es más, lo mereció aunque por lo que dicen otros, el Valencia debió llevarse la victoria. Yo vi otro partido. Isco, en esta ocasión estuvo perdido. La posición de Casemiro en la defensa le perjudicó; y Kroos no supo hacer el papel del brasileño. Kovacic en el asegunda parte corrigió el entuerto y el centro del campo blanco mejoró. El mejor, sin discusión fue Asensio que volvió a tener una actuación soberbia. Este chico ya no sorprende a nadie. A sus 21 años es ya un jugador con mayúsculas destinado a ser grande de verdad. Marcó dos golazos, el primero a los diez minutos de un zurdazo seco y bien colocado; y el segundo, que fue el del empate a 2, en el tramo final del partido, de falta perfectamente ejecutada. Fue el goleador y el que se cargó el equipo a sus espaldas ante las ausencias de los dos baluartes blancos: Cristiano y Sergio Ramos. El futuro del fútbol tiene nombres y apellido, y se llama Marcó Asensio. El Bernabéu tiene un nuevo ídolo:Asensio. Las ausencias en defensa de Varane y Sergio Ramos, hizo que Zidane improvisase con Casemiro como central. Una posición, no ajena para el brasileño, pero que no es su puesto natural y se notó en el gol del empate a uno del equipo che, que tuvo un primer protagonista en Gayá que le hizo la envolvente a Carvajal y después, Soler definió perfectamente, con Casemiro descolocado. Con el centro del campo del Madrid un tanto disperso, Kondogbia, recién llegado, fue el jefe junto a Parejo, hasta que en el segundo periodo Kovacic puso orden en su equipo., aunque fuese el propio Kondogbia quien pusiese el 1-2 en el marcador, en una buena contra de este renacido Valencia de Marcelino, cuya mano ya se nota. Tiene orden, equilibrio y verticalidad. Al Real Madrid, nada hay que reprocharle. Fue siempre a por el triunfo que no logró por la nefasta noche de Benzema y por la buena actuación del guardameta valencianista, Neto. Tuvo arrestos para contrarrestar a un buen e intenso Valencia que hizo uno de los mejores partidos que se le recuerda, en el Bernabéu El empate final, da brios al Valencia y le arrebata el liderato al Real Madrid que se había instalado ya en la euforia, contagiado por los cantos de sirena de buena parte de los medios de comunicación y de sus aficionados. La humildad es la mejor consejera.


EL REAL MADRID, A UN PUNTO DE LA GLORIA

    El Real Madrid con su importante triunfo frente al Celta de Vigo por 1-4, acaricia el título de liga. Solo le queda agarrarlo en Málaga en el último partido liguero. Si puntúa ante el equipo de Michel, ganara la liga.   El trascendental triunfo en tierras gallegas le devuelve al primer puesto de la clasificación: suma 90 puntos por los 87 del Barcelona. Se despegó del equipo azulgrana ganando su partido aplazado de Vigo. Aprovechó el comodín que tenía en la manga para tomar ventaja en el mejor momento posible, cuando el campeonato está a un partido para su final. Tras cinco años en la sala de espera, al Madrid le falta un suspiro para conquistar el título de liga que se le resiste desde hace cinco años. En un Balaídos muy agresivo contra el equipo visitante, el Madrid hizo lo que debía, lo que viene haciendo en los últimos partidos y durante toda la liga, jugar con la regularidad de un campeón para asegurarse tener la sartén por el mango en el último partido. Solo una derrota ante el Málaga,le llevaría al fracaso. Esta liga, por todo el trabajo realizado, por cómo se ha desarrollado a lo largo de 37 jornadas, seguramente se la merece el Real Madrid que la tiene ganada.Solo él la puede perder. Todo depende del equipo de Zidane que acudirá a la ciudad malagueña con el mantra de ganar y ganar… Solo un punto separa al Madrid de la liga, tras resolver con goleada su difícil compromiso ante el Celta de Vigo, en un partido donde saltaron chispas. La atmósfera de Balaídos tenia cierto tufo a guerrilla, en el ambiente se palpaba, sea por las presuntas primas o vaya usted a saber por qué, que había ganas de liársela al aspirante a la liga. Así en ese caldo de cultivo guerrillero, Cristiano Ronaldo muy pronto, a los diez minutos, mandó callar con su primer gol que ayudó a enfriar un poco el caldeado ambiente. De nuevo el portugués fue fiel a su cita como goleador, en el momento clave de la temporada: lleva 13 goles desde que a mediados del pasado mes de abril se enfrentó al Bayern Munich, al que hizo cinco goles en un abrir y cerrar de ojos. El gol tempranero de Cristiano en Vigo,no sólo amainó al rival sino que tranquilizó a los suyos en pos del objetivo que no era otro que la victoria. El delantero portugués que ha llegado más fresco que nunca a la recta final de la temporada, marcó el 0-1 con la izquierda. Fue un latigazo seco que sorprendió a Sergio Álvarez que solo vio el balón cuando impactó en la red. Cristiano tiene tendencia ahora a disparar con la izquierda. Lo hizo el domingo contra el Sevilla, y ante el Celta lo volvió a repetir en los dos goles que marcó. El 0-1 era un paso importante para poder cantar el alirón. Fue un gol de gran trascendencia del que se hizo eco todo el banquillo madridista que saltó de alegría por el valor que tenía. No era para menos, porque un Celta muy revolucionado le estaba disputando la posesión con una presión asfixiante que comenzaba desde el área de Keylor Navas. El marcar pronto rebaja la tensión, te hace más previsible y más clarividente a la vez. El Celta salió como si se jugase la vida en el empeño. Salió a jugarle de tú a tú al Madrid, con ese orgullo tan habitual de los celtiñas de jugar con la presión muy alta, de hacerse dueño del balón con la idea de tocar, dominar y tratar de ganar. Y así fue como actuó el equipo gallego que después del 0-1, se hizo dueño del campo y a partir del minuto 25 puso en jaque al Madrid que ya no mandaba en el partido. Esa actitud encendió a la grada, y más aún cuando vio la incomodidad con la que estaba el equipo de Zidane, que preocupado se movía intranquilo en la zona técnica. Pero el Real Madrid que está ejerciendo de campeón, no se puso nervioso y aguantó el tipo hasta llegar al descanso sabiendo que el Celta no aguantaría el desgaste de tanta presión. Y porque tenía un plan perfectamente estudiado, con Isco como un baluarte seguro que está alcanzado el cenit en el momento oportuno, y con el instinto goleador de ese animal del gol llamado Cristiano Ronaldo. Los dos, a la postre, resultaron decisivos. En la reanudación, tras una torpeza de Guidetti que pudo lograr el empate, se pasó a la jugada del partido: Despeje de la defensa madridista, balón al centro del campo que llega a Isco quien con la pelota pegada a la zurda se fue de dos rivales que no pudieron tirarle. Aguantó lo justo y se la puso en carrera a Cristiano que definió perfectamente, otra vez con la izquierda. La alegría de todo el banquillo ya fue de locura. El Celta a pesar de los dos goles en contra no se rindió, seguía con su entusiasmo y ganas de agradar a su afición en la hora de la despedida. En ello estaba, cuando llegó el despropósito de la noche en la jugada que llevó a Aspas a los vestuarios,expulsado por doble amarilla. El colegiado entendió que se dejó caer en una disputa dentro del área con Sergio Ramos. No me pareció penalti, pero la expulsión me resultó excesiva porque no hay piscinazo. Acto seguido, se produjo una jugada similar en el área celtiña con Cristiano como protagonista que cayó frente a Jony y donde tampoco hubo simulación. Esa dos jugadas calentaron en exceso un partido ya de pos sí bastante caldeado antes, durante y después…. Ya con diez jugadores, el Celta apeló al orgullo y Guidetti, tras un error de Isco, dio cierto aire al cuadro gallego con un disparo que rebotó en Sergio Ramos,marcando el 1-2 en el minuto 69. No hubo mayor espacio a la reacción porque Benzema anotó inmediatamente después el 1-3 que cerraba el partido. El Celta, entonces claudicó mientras que el Madrid quiso golear. Kroos, con su elegancia habitual, marcó el cuarto y pudieron caer algunos más. Cristiano Ronaldo falló uno imposible de fallar con el portero vendido y toda la portería para él, pero se le perdona porque ya antes había hecho su trabajo. Isco de nuevo estuvo en plan estelar,aunque fallase en el gol del Celta. Con su enorme trabajo se ha ganado la titularidad a pulso. Titularidad que le debe llevar a Cardiff. Cristiano, más descansado que nunca, alcanza su mejor forma en el momento más caliente de la temporada. Zidane, le convenció para que administrase esfuerzos y supo aceptar ese nuevo papel. El Madrid está siendo el gran beneficiado.   Kroos, realizó un serio partido. Al igual que los dos centrales Sergio Ramos y Varane, que sacaron las castañas del fuego cuando el Celta apretó en la primera parte. Navas, tuvo poco trabajo pero hizo una gran parada que era un gol cantado. El costarricense ha regresado. Hay que alabar el gran estado físico en el que se encuentra este Real Madrid, que termina los partidos como los empieza, pletórico. El mérito hay que dáselo a Zidane. Las rotaciones han sido la clave para que el equipo blanco haya llegado tan fresco en el tramo final de la temporada. El técnico francés, llevaba razón. En definitiva que el Real Madrid con tranquilidad, cabeza y dominando la presión despejó su camino a Málaga, donde un punto le separa para conquistar la que sería la 33ª liga de su historia.  


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
©2013