Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Real Madrid

El MADRID MANTIENE EL SUSPENSE DE LA LIGA 

      Con la derrota inesperada del Atlético de Madrid ante el Levante en el Ciutat de Valencia por 2-1, los rojiblancos se despiden de la lucha por el título de liga que ya es cosa de dos: Barcelona y Real Madrid. El Atlético perdió todas sus opciones en la liga ante su bestia negra, el Levante, su verdadera pesadilla desde el 2007. Desde entonces es incapaz de ganarle en su estadio. De nuevo quedó refrendado para desgracia de un Atlético de Madrid víctima de la sobrecarga de ansiedad, desgaste y exceso de adrenalina a la que les somete Simeone, sobre todo en Europa. Esa fatiga emocional que tuvo su culminación en el tremendo esfuerzo que hicieron en Múnich ante el Bayern, les pasó factura ante un Levante que ya descendido de categoría no se jugaba nada, pero que pudo con un Atlético que no dio su mejor versión en el peor momento. Rossi, los desterró de la liga. A pesar de quedarse ya fuera por la lucha del campeonato liguero, el Atlético ha cuajado una estupenda temporada que puede tener su colofón en Milán. Ahora la liga queda en un mano a mano entre el Barça y el Real Madrid. 88 puntos suma el equipo azulgrana frente a los 87 de los blancos. El claro favorito es el Barcelona que en la última jornada visitará al ya salvado Granada. El Madrid se desplazará A Coruña, equipo que también con su triunfo en Villarreal ha confirmado su continuidad en primera división. Todo pinta a favor de los azulgranas que como quiera que tienen la diferencia de goles a su favor les bastará con un triunfo contra el Granada o un pinchazo del conjunto blanco para proclamarse campeón de liga. Pero como dice Zidane, en el fútbol todo puede pasar y todo es posible.   El Barça, con la clarividencia de Messi que abrió el marcador con un golazo de falta, no tuvo problemas para imponerse de principio a fin a un Espanyol que fue un quiero pero no puedo. LO del “tamudazo” con el actual Espanyol era un sueño imposible de llevar a cabo frente a este Barcelona que se está jugando la vida. El partido en el derbi catalán tuvo poca historia. Luis Suárez marcó dos tantos y sigue en lo más alto de la tabla de goleadores, Neymar y Rafinha completaron la goleada. Más miga tuvo el partido entre el Real Madrid y el Valencia. Venció el equipo blanco por 3-2, pero lo hizo sufriendo. El Madrid pasó de hacer un buen primer tiempo a desaparecer en el segundo periodo a raíz del minuto diez. A partir de ese momento hicieron mutis por el foro y Casilla, que sustituyó al lesionado Keylor Navas fue quien sostuvo a los blancos con grandes intervenciones. Cuando los madridistas tenían a todo a su favor se dejaron llevar de forma inexplicable. En ello influyó la incomprensible decisión de Zinedine que se equivocó en los cambios llevando la confusión al equipo. Acabó con cinco defensas, (por dar entrada a Arbeloa en lugar de Cristiano para que recibiese el último homenaje del Bernabéu) , cuatro centrocampistas y Jesé como única referencia atacante. Resultado de esa decisión: el caos y la desorganización en todas las lineas, sobre todo en la defensa que se vio superada por un Valencia que se fue decididamente al ataque. En el segundo periodo, el Valencia que se había ido al descanso con 2-0 en contra, sacó el orgullo que le faltó en el primer tiempo y mereció no sólo empatar sino tal vez algo más.. A falta de algo más de quince minutos para el final, el Real Madrid ganaba por 3-1 al marcar Cristiano el tercero -segundo de su cuenta-. Con ese resultado daban el partido por finiquitado. Error mayúsculo, los de Zidane confiados por el conformismo de su entrenador -que se equivocó en los cambios-, se dejaron llevar. El Valencia, en cambio, se fue al ataque (perdidos, al río) y llegaba con suma facilidad a los dominios de Casilla que estuvo inmenso en un par de paradas casi imposibles. Nada pudo hacer en el golazo de André Gomes que puso el 3-2 y el suspense... Al Madrid, entonces le entró el miedo en el cuerpo. Estaba roto, sin personalidad y muy descontrolado. Era un manojo de nervios ante el posible empate del Valencia que lo siguió buscando con ahínco. Un empate que hubiese dejado la liga en manos de su gran rival, el Barcelona. La expulsión de Rodrigo por llamar “cagón” al juez de línea , el mismo que había dado por bueno el 2-0 de Benzema, que partió en la jugada inicial en fuera de juego pero no en la segunda jugada porque el balón le llegó de un contrario, de Mustafi; de alguna forma alivio al Real Madrid que no obstante terminó pidiendo la hora. Fuese por el desgaste europeo, por las ausencias o por lo que fuese el caso es que pasamos de un buen Madrid del primer periodo a un soso, abúlico y simplón equipo que en la reanudación pudo regalarle la liga al Barça. Cristiano, a pesar de no estar pletórico volvió a ver puerta y sigue empeñado en disputarle la bota de oro a Luis Suárez. Benzema, reapareció pero no estuvo. James, sigue sin estar. Casilla, el guardameta, fue el mejor y confirmó que la portería del Real Madrid está muy bien resguardada. El caso es que el Madrid mantiene el pulso por la liga hasta el final. El sueño del madridismo, ahora, es el traslado del fantasma de Tenerife a Granada.


OTRO DERBI PARA EL TRONO EUROPEO 

    ¡¡Señoras y señores!!, el Real Madrid jugará la final de la Champions contra el Atlético de Madrid el próximo 28 de mayo (sábado), en Milán. ¿Quién lo iba a decir? Después de que el Madrid de Benitez era un pozo sin fondo en cuanto a juego, desasosiego e intrigas. Pues ese equipo, por el que nadie daba un duro está a un paso de poder ser de nuevo campeón de Europa y de luchar por la liga, con permiso del propio Atlético y por supuesto del Barcelona. “El trabajo y la unión del equipo ha hecho que estemos en la final. Hace cinco meses vivimos momentos duros. Supimos juntarnos y luchar”, dijo a pie de campo Sergio Ramos, capitán y jefe ayer de la defensa blanca. Quería el central recordar de dónde viene este equipo que avanza en mayo vivo en la Liga y con viaje garantizado para la final de la Champions. El Real Madrid de Zidane, ha sabido levantarse y en gran parte es mérito de Zizou, que les ha transmitido calma, paz y tranquilidad a los jugadores que con él volvieron recobrar la confianza. Está manejando con inteligencia el vestuario y ha hacho algunos cambios estructurales que han beneficiado al equipo en los distintos aspectos del juego, sobre todo en la parcela defensiva con la aportación de Casemiro que le ha dado el equilibrio que no tenía antes. A Pepe, lo ha recuperado para la causa y ha sabido dar protagonismo a la cantera con la emergente figura de Lucas Vázquez. Todos respetan y hasta admiran a Zidane que ha devuelto la paz y la sensatez a un club que estaba presidido por la zozobra... Confieso, que me equivoqué con Zidane. Dije que lo veía verde, y no me duelen prendas en reconocer que metí la pata. Lo siento. Rectifico y pido disculpas... El caso es que Madrid como ciudad, se ha erigido en la capital del fútbol mundial. Dos años después los dos equipos capitalinos volverán a estar en una final. Un hecho inédito. Si ya lo fue en Lisboa, con el primer enfrentamiento europeo de dos equipos de la misma ciudad. Ahora, por partida doble, vuelve a repetirse constituyendo todo un récord que difícilmente se volverá a repetir. Nosotros, seguramente no lo volvamos a ver. Si el martes, era el Atlético que haciendo honor a su histórico sufrimiento, pasó las de Caín para clasificarse ante un eléctrico Bayern Munich. Un día después era el Real Madrid, quien con menos sufrimiento pero sí con cierta dosis de suspense por no rematar la eliminatoria con otro gol, se clasificó para la final de la Champions que hace la decimocuarta. Casi nada. El partido, la verdad, como casi toda la eliminatoria, no fue gran cosa. Fue más bien soso, lento. Prácticamente, se jugó al trote. El que hizo más para ganar, el Madrid, fue el que se llevó el premio de jugar la final. Los blancos hicieron lo suficiente y lo justo para imponerse a un City sin chispa, sin mordiente y sin nada. Este Manchester, es un equipo muy triste. Deambuló por el Bernabéu como alma en pena.   Jamás vi a un equipo inglés tan insulso y apocado como el Manchester City. El equipo de Pellegrini volvió a decepcionar con su ritmo cansino y su poca sangre. Jugaron andando, como botón de muestra valga la presencia de Yayá Touré, un jugador que parecía que estaba jugando un partido de veteranos. Lento a más no poder. Esa lentitud contagió a todo su equipo y de forma indirecta al Real Madrid que pasó de comenzar con mucho brío y claridad hasta conseguir el 1-0; luego tuvo una fase de juego muy irregular para terminar reculando en la recta final del encuentro. Circunstancia que llevó la incertidumbre al Bernabéu, pero más por la angustia de que un gol lo dejaba en la cuneta que por los apretones de su rival, que apenas inquietaron a Keylor Navas. Solo dos fueron los disparos a puerta que llevaron la inquietud a las gradas: uno de Fernando en el primer periodo que rozó el palo derecho; y el gran disparo del Kun Agüero cuando el partido ya languidecía que puso el corazón en un puño a los aficionados blancos. Eso, fue lo único que hizo el Kun, quien ha hecho una eliminatoria deprimente. En el Real Madrid, ante la ausencia de Benzema y Cristiano a medio gas (no estaba al 100 por 100 ni mucho menos), ha emergido el mejor Bale que si ya en el Etihad Stadium fue el mejor, en el Bernabéu, fue de lo más sobresalientes junto a Kroos, que también se marcó un buen partido. El galés, tirando por la banda derecha a pase de Carvajal fue quien ejecutó el 1-0 que vale una final.Tanto que el colegiado no le concedió. Al rozar levemente el balón en Fernando, la UEFA lo catalogó como en propia puerta. Es igual, no le quita la gran trascendencia que Bale ha tenido en esta eliminatoria de semifinales. Bale ha sido el motor que lleva al Real Madrid a la decimocuarta final de la copa de Europa. La Undécima, como la Décima está detrás de un muro terrible llamado Atlético de Madrid, el equipo más rocoso de Europa al que nadie quiere enfrentarse por las dificultades que presenta y por esa fe inquebrantable que le hace ser casi imbatible. El Real Madrid ha tenido un camino más fácil para llegar a la final de Milán que el Atlético. Los de Zidane han tenido que superar a Roma, Wolfsburgo y Manchester City; mientras que el Atlético se ha tenido que enfrentar a todos los huesos: Eindhoven,no tanto, Barcelona y finalmente, Bayern Munich. En la vuelta de las semifinales que se disputó en el Santiago Bernabéu, lleno hasta la bandera, el Real Madrid no sentenció pero la realidad es que no sufrió mucho por lo poco que le exigió el City. No hubo opción a que el blandito Manchester de Pellegrini fastidiase otra final épica entre Atlético y Real Madrid. La segunda parte de un partido histórico. Una ciudad unida por un mismo fin, la Copa de Europa o Champions. Milán espera.... Ahí vamos.


BALE VOLVIÓ A PONERSE LOS GALONES

      Gareth Bale de nuevo fue decisivo para que el Real Madrid siga con opciones en la liga. Igual que hace siete días lo fue contra el Rayo Vallecano al marcar el tanto que deshacía el empate a dos, lo fue contra la Real Sociedad a falta de diez minutos para finalizar un encuentro que estaba presidido por la angustia de los blancos que veían como sus esperanzas en la liga se le escapaban. Fue en el minuto 80 cuando Lucas Vázquez, quien cada día está adquiriendo más importancia en este Madrid ,se fue por la banda derecha centró y Bale de cabeza remató el 0-1 que alivió a sus compañeros, banquillo y aficionados blancos que ya empezaban a presagiar negros nubarrones en la lucha por el título liguero. Bale, de nuevo fue primordial. Si, ese galés a quien se le tenía como un jugador pusilánime y hasta blando, es el que está sacando las castañas del fuego en los últimos partidos para su equipo. Ante la ausencia de Cristiano Ronaldo, Bale ha dado un paso hacía adelante , se ha puesto los galones y ha sido fundamental en los seis últimos puntos conseguidos en los desplazamientos a Vallecas y Anoeta. El gol de Bale largamente perseguido es el numero 19 que hace en liga, nueve de ellos de cabeza, suerte que el galés domina perfectamente. Su gol frente a la Real Sociedad hizo justicia a su juego y al del equipo, porque estuvo en todas. Remató de todos los colores, tanto en el primer periodo como en el segundo tiempo. Por eso no extrañó que fuese el autor del tanto del triunfo del Real Madrid . El partido estuvo condicionado por las bajas en uno y otro bando. La Real estaba sin su arsenal ofensivo: Jonathas,Aguiretxe y Vela más el defensa Iñigo Martínez ; y el Real Madrid más de lo mismo, sin Cristiano, Benzema , lesionados y Kroos,Marcelo y Carvajal descansando para la batalla del martes. Eran muchas las ausencias en ambos equipos, pero el objetivo era el mismo. Desde el inicio los dos pusieron las cartas boca arriba. El Madrid era el que dominaba y atacaba- era el más necesitado-, pero lo hacía con ansiedad y poca precisión. La Real Sociedad, se defendía cómo podía con cierto orden pero con poca vocación ofensiva. No hubo amenazas para Keylor Navas, en cambio Rulli, el buen guardameta realista, tuvo que emplearse a fondo en más de una ocasión, sobre todo en un disparo a bocajarro de Bale, en el segundo periodo, que se cantaba ya como gol, y que nadie sabe cómo pudo detener con el pié derecho. El Real Madrid, jugándose lo que se estaba jugando, no especuló y fue desde el inicio, con algunas lagunas, a por el partido. Un triunfo que llegó demasiado tarde pero que llegó a falta de diez minutos para el final, cuando la angustia se estaba apoderando de las huestes madridistas. No fue un gran partido, pero sí muy practico. En Anoeta aún perduraba el recuerdo de la derrota del Barcelona de hace unas semanas, suficiente para poner las barbas a remojar. Además de que la temporada pasada, la Real ganó Madrid después de hacer una gran remontada. Había argumentos para tomar precauciones, y los de Zidane las tomaron llevando en todo momento la iniciativa. James, volvió a ser titular, y no estuvo mal pero dada su situación, se esperaba más protagonismo del colombiano que apenas suma. Se le van acabando las oportunidades. Lucas Vázquez e Isco, que salió en el segundo periodo sustituyendo al propio James, van un puesto por delante. Modric fue el jefe, Lucas Vázquez, el estilete; y Bale, la definición y el jugador más clarividente. Una vez más fue el hombre clave del partido para este Real Madrid, que sigue soñando con una liga casi imposible. Una liga que pasa primero por el Atlético de Madrid y Barcelona. Está a la expectativa de que uno de los dos falle. De momento cumplió con su obligación y sumó tres puntos que sirven para inyectarles moral y confianza para la batalla del martes frente al Manchester City. Pero,esa es otra historia.


AL R.MADRID SE LE ESCAPÓ VIVO EL M.CITY

    Sin Cristiano Ronaldo, seria duda para el partido de vuelta, y con la presencia testimonial de Benzema que ya no salió en la segunda parte, el Real Madrid no sólo aguantó al Manchester City sino que incluso pudo y debió ganar por gozar de hasta tres oportunidades para deshacer el empate a cero. Un buen resultado, pero muy peligroso para el partido de vuelta que se jugará en el Bernabéu el próximo 4 de mayo. No es mala cosa tener que jugarse el pase a la final de la Champions, en Chamartín y ante un rival con mucha carrocería externa pero con poca enjundia dentro. Eso al menos fue lo que vimos en el Etihad Stadium, a un Manchester City muy apagado, mal físicamente y con poca profundidad. Su estrella, el Kun Agüero, no compareció, estuvo desaparecido toda la noche. El City rayó en la vulgaridad. Su comportamiento fue decepcionante. Nunca inquietó al Real Madrid que supo aguantarle sus pequeños escarceos en el primer periodo, para imponerse después en la segunda parte de forma clara y hasta rotunda. El partido en líneas generales, fue muy soso y feo en los primeros 45 minutos. En la reanudación ya fue otra cosa, sobre todo por parte del Real Madrid que fue claramente a por el triunfo. Una victoria que mereció pero que impidió el guardameta Hart que estuvo especialmente brillante en dos intervenciones. Fuera por la ausencia de su mejor atacante como Cristiano o por la poca aportación de Benzema que nunca debió salir si no estaba en plenitud física, el caso es que el Madrid salió a verlas venir. Pero es que el Manchester tampoco demostraba que jugaba en casa y que estaba ante el partido más importante de su historia. Los dos conjuntos estaban atenazados. Había miedo y se notó porque la primera parte fue de tanteo. Se tuvieron mucho respeto, pero el Madrid era el que controlaba la situación. El equipo de Pellegrini dominaba el tempo del partido, pero sin ninguna profundidad y sin crear problemas a la defensa del Real Madrid, que tuvo en Pepe a todo un coloso. Fue el mejor jugador del partido. Lastima que no lo coronase con el gol que tuvo en la misma cara de Hart, el guardameta del Manchester City, que fue quien impidió el triunfo de los blancos. Sin apenas nada que llevarse a la boca , sin emoción, solo la inherente a unas semifinales de Champions, se llegó al descanso donde ya se descartó a Benzema, que no estaba para jugar. Su ritmo siempre fue lento y carente de sangre. No aportó nada. Fue una rémora más que una solución para el Madrid por no estar curado de su lesión. Ahí Zidane tuvo la culpa por alinearlo cuando no está en perfectas condiciones físicas. Debió quedarse fuera al igual que Cristiano. Los dos son más que duda para el partido de vuelta. En la segunda parte, viendo el Madrid el bajón físico del City se fue a por el partido a tumba abierta. Modric comenzó a tirar líneas, Kroos, le acompañaba en el manejo y en la conducción con Bale, ahora de delantero centro, abriendo huecos para que Lucas Vázquez y Jesé entrasen por banda. El Manchester, de forma descarada se echó atrás, esperando una contra que le diese vida como hizo en la anterior eliminatoria frente al París Saint Germain. Se conformaban con el empate a 0. Los de Zidane, en cambio buscaban el gol que les diese el billete definitivo para Milán. Y a fe que lo buscaron con ganas y decisión. A los 70 minutos, Jesé mandó un cabezazo al larguero. En un saque de esquina Hart respondió con una parada de balonmano a otro cabezazo de Casemiro, y Pepe falló un gol cantado o mejor dicho el buen guardameta del City realizó una parada sensacional. Ahí estuvo la eliminatoria para el Madrid que mereció más, y la vida para el Manchester City, que sin juego ni pegada, no mereció nada. Por esta circunstancia y a pesar del 0-0 en casa, respiró aliviado al final del encuentro.   Es increíble que el Manchester haya salido vivo de este partido porque no creó ni una sola ocasión de gol. Solo, en tiempo de descuento, Keylor Navas hizo una parada a una falta de ese joven pecoso llamado De Bruyne, que apunta muy alto como futbolista. Tácticamente, Zidane y sobre todo Pellegrini, dejaron mucho que desear. El chileno, lejos de la doctrina que predica de un fútbol de ataque, se comportó como un técnico muy conservador que se conformó con (0-0). Hizo suya la filosofía de Simeone: “que no nos hagan gol”. Zidane, a parte de que no tenía que haber alineado a Benzema, estuvo poco avispado en los cambios. El bajón fisco del rival a mitad del segundo periodo, pedía un cambio. Creo que la presencia de James en ese momento no hubiese estado mal. A parte de Jesé por Benzema, solo hizo un cambio Isco por Kroos cuando el partido entró en el minuto 88. De todas formas, aunque este empate sin goles haya dejado cierto mal sabor de boca por los méritos que hizo el Madrid ante un apocado Manchester,el madridismo salió lleno de optimismo y esperanzado del Etihad Stadium a la vez que frustrado y temeroso ante lo que pueda suceder en el partido de vuelta de la próxima semana. Un empate a cero siempre es un resultado peligroso. Pero no veo yo al Manchester en condiciones de ganar en Chamartin, donde el Real Madrid se va a jugar el pase a la final de la Champions. Quedan 90 minutos, y ya se sabe cómo son esos minutos en el Bernabéu, cuando de Europa se trata.    


EL R.MADRID SE APUNTA A LA LIGA

   El partido entre el Getafe y el Real Madrid era la crónica de una goleada anunciada, 1-5 ganó el Madrid en uno de los partidos más plácidos que han tenido los blancos en lo que va de temporada.   Una goleada que le permite seguir soñando con una liga que tenía perdida y que gracias a los tropiezos del Barcelona, se ha enganchado con posibilidades certeras. De momento, mete presión tanto al Atlético de Madrid, segundo clasificado, como al Barcelona, el líder que pasa por un mar de dudas. El Real Madrid salió al Coliseum de Getafe advertido por Zidane que temía a este encuentro por la euforia que veía en el equipo tras eliminar al Wolfsburgo. Fuese por estos avisos, el caso es que salieron a por todas desde el minuto uno. El gol rondó el área del Getafe en cada ataque madridista. Estaba claro que el gol iba a llegar. Un tiro al poste de Cristiano fue el preludio del excepcional pase de James a Karim Benzema para inaugurar el marcador. El francés no falló y abrazó con razón al colombiano: medio gol era suyo. Tanto Benzema como James, fueron dos de los jugadores más destacados de los blancos, sobre todo el francés a quien por lo visto no parece afectarle la negativa de su país para acudir a la Eurocopa que se jugará este verano en Francia. James así como Isco estuvieron muy entonados, pero fue Benzema quien estuvo un escalón por encima. Además de abrir el marcador dio dos magníficos pases que sirvieron para que Isco, primero y después Bale, marcarán el segundo y tercero, respectivamente. James, también fue de los que destacaron en el Alfonso Pérez, se le vio muy implicado (como debe ser), pidiendo el balón constantemente, haciendo el cuarto tanto, propio de un fuera de serie, y dando otro: el pase, en el tanto de Benzema. La verdad es que el Madrid fue muy coral. Todos eran conscientes de lo que se jugaban y todos dieron la cara. Tal vez, el menos lúcido fue Cristiano Ronaldo, el guerrero reposó tras la noche del pasado martes, en el Bernabéu. No obstante, extrañaba que el Madrid llevase 4 goles a favor y Cristiano no hubiese marcado. Este dislate, lo solucionó Jesé en el último suspiro de partido, regalándole el quinto. El partido para el equipo de Zidane fue como coser y cantar ante un Getafe muy deprimido que se asoma peligrosamente al descenso a segunda división. Apenas opuso resistencia, a pesar de quererle jugar de tú a tú al Real Madrid. Su prueba de valor le costó cara, pero es de agradecer su valentía. Este no era su partido. Su liga empieza ahora. A falta de cinco jornadas se va a jugar la vida. El debut de Juan Eduardo Esnáider en el banquillo del Getafe no fue un revulsivo. Apenas ha tenido tres días para entrenar a sus nuevos jugadores y ante el Madrid, era difícil prever el renacer de los azulones que llevaban doce partidos seguidos sin conocer el triunfo. Mucho trabajo y suerte es lo que necesita el nuevo técnico del Getafe que huele a segunda división. Zinedine Zidane, solucionado el partido en los primeros minutos del segundo periodo con el tercer tanto de Bale, aprovechó para dar minutos a los otros. Les tocó salir a Nacho por Carvajal; Lucas Vázquez por Bale y Jesé por Benzema que recibió la bendición del Coliseum en forma de gran ovación por su buen hacer.   El Madrid, sin ser exigido, y sin alardes, cumplió a la perfección con el guión establecido, confirmando su buen momento tanto anímico como físico. Su juego va en aumento y ante la nueva oportunidad que otros le han brindado, se ha cargado de optimismo y está con ganas de tocar el cielo en alguna competición: La liga, la tiene más complicada, pero tiene opciones, mientras que la Champions está a tiro de tres partidos. De momento, este Madrid rejuvenecido cree en el milagro de la liga; mete presión a sus dos rivales que van por delante, y quiere coger esa senda que puede conducirle a la redención.


ASÍ,ASÍ,ASÍ REMONTA EL REAL MADRID 

        Del ridículo en Alemania, al éxtasis del Bernabéu en menos de una semana. De lo que olía a un fracaso, a la gloría de alcanzar por sexto año consecutivo las semifinales de la Champions. El Real Madrid, en su gran cita de la temporada no falló y consiguió remontar el 2-0 adverso que traía de la ida. Ganó 3-0 al Wolfsburgo con tres goles de Cristiano Ronaldo,que marcó la diferencia en un partido donde el Real Madrid volvió a escribir otra de esas noches históricas y épicas en el Bernabéu. Cristiano Ronaldo fue el principal autor de la remontada, muy bien acompañado por Carvajal que siempre estuvo en combustión y que fue quien abrió la brecha para que el portugués comenzase su recital goleador. No creo que a Zidane se le ocurra ya nunca más prescindir de Carvajal y dar entrada a alguien como Danilo, que al menos , hasta ahora, no ha justificado los 30 millones de euros que el Madrid pagó por él. Otro que también tuvo su protagonismo fue Benzema, más activo que nunca y con grandes momentos en su juego. La verdad, es que en esta ocasión nada se le puede achacar a este Real Madrid que se dejó el alma para devolver a su afición la ilusión y la confianza a un equipo que hace una semana, les falló. Les debían una y han pagado esa deuda a base de intensidad,concentración, ratos de buen fútbol, cabeza y corazón. El Madrid consiguió su enésima remontada europea pasando por varios estados de ánimo. Comenzó con determinación y hasta con excitación rayando su futbol a mucha altura. Así estuvieron hasta los primeros 20 minutos. En ese tiempo, fue el dueño y señor jugando en el terreno del Wolfsburgo y haciéndolo muy bien. Como consecuencia de ese dominio, a los quince minutos llegó el primer gol de Cristiano que levantó a un Bernabéu a reventar que se frotaba las manos porque todo salía según los planes previstos: marcar un gol al primer cuarto de hora. De la alegría del 1-0, se pasó a la locura cuando CR7 marcó el 2-0. En 17 minutos la eliminatoria estaba igualada. Todo había salido perfecto, el Madrid tenía el partido soñado. Pero curiosamente, a partir del minuto 20 y conseguido el objetivo de la igualada y hasta llegar al descanso, al Madrid le vinieron las dudas y hasta el miedo. Dio un paso atrás, y con ello le dio vida al rival que se acercó con cierto peligro a la portería de Keylor Navas. Jugaba con fuego tratando de administrar demasiado pronto una ventaja que era insuficiente. La inquietud en ese tiempo se apoderó del Bernabéu y del propio equipo madridista que ya entonces dejaron de presionar y cuando ejercían esa presión, la hacían tarde y mal con mucha distancia entre las líneas. El equipo de Zidane había cambiado la determinación por el cálculo El Wolfsburgo, fue entonces el dominador de la situación y Luiz Gustavo hasta tuvo una buena ocasión de marcar. Los alemanes volvieron al partido y a la eliminatoria después de haber estado groguis. La salida del terreno de juego de Draxler, su mejor jugador, por lesión le quitó brío al conjunto alemán que no obstante seguía acechando en las inmediaciones del área madridista, aunque sin mucho peligro que digamos. Lo que ocurría es que un gol de los germanos le daba la vuelta a la eliminatoria y eso hacía que la situación resultaba temeraria. El descanso le vino a pedir de boca al Real Madrid, que en el segundo periodo salió con los mismos argumentos que en el primer tiempo, es decir en tromba. Zidane ordenó zafarrancho de combate y con la defensa más adelantada así como todas las líneas, acorraló al Wolfsburgo. Después de la determinación, de jugar con la cabeza fría y hasta con miedo en la primera parte. En el segundo acto, el Madrid puso el corazón y el coraje para darle la vuelta a una eliminatoria que con 2-0 en contra del encuentro de ida,era a todas luces muy complicada de superar, independientemente de la naturaleza del rival. En este segundo periodo los de Zidane se volvieron a reencontrar con el futbol. Jugaron con más seguridad. Volvieron a la la presión, aunque a veces se desajustaba, las transiciones eran más rápidas y las posesiones más largas. Sergio Ramos a punto estuvo de marcar de cabeza al rematar un saque de esquina que tras dar el en el palo no quiso entrar en la portería de Benaglio. El Madrid lo seguía intentando entrando sobre todo por las bandas, y especialmente por ese cuchillo que es Carvajal. Pero esas jugadas no se culminaban. El nerviosismo ya se empezaba a masticar en el Bernabéu. Cristiano no paraba de moverse y de dar ánimos a sus compañeros, además de demandar el apoyo de la afición que se entregó de principio a fin. La noche estaba destinada para un Cristiano quien en esta ocasión se comportó como la gran figura que es. Fue el rey del Bernabéu y tuvo que ser él, quien pusiese la rúbrica y clasificase para semifinales al Real Madrid. Lo logró en el minuto 76 de falta directa que habían hecho a Modric. Por unos momentos, el Bernabéu guardó silencio,éramos muchos los que veíamos el gol. Cristiano, como siempre, dio sus tres pasos atrás,se paró, se concentró, miró y lanzó metiendo la pelota en un hueco imposible que habían dejado Naldo y Guilavogui. El éxtasis entonces se apoderó del Bernabéu que elevó a los altares a Cristiano Ronaldo que estuvo enorme. Que digo enorme, estuvo inmenso, brutal en otra gran noche del madridismo que ya tiene al portugués en el listado de las leyendas de la historia del Real Madrid. Tres goles, los tres de distintos colores, coronan a Cristiano como el héroe de la noche. ¿Quién dijo que no aparecía en los partidos difíciles e importantes? Su partido fue para enmarcar. Jugó con una intensidad que contagió a sus compañeros. No solo trabajo a destajo en todos los terrenos, sino que exigía más a los suyos, corría como un poseso, remataba y mostró un poderío que hacía tiempo no se veía sobre un terreno de juego. Fue su partido perfecto, que lo encumbran de nuevo a lo más alto del podio no sólo europeo sino mundial. Cristiano Ronaldo, sin duda es el señor del gol. Lleva ya 16 goles en la Champions, siendo el máximo goleador y está a tan solo un tanto del récord que el mismo tiene. Así es como se tiene que comportar la máxima estrella de un equipo y Cristiano Ronaldo, se comportó como lo que es, la gran figura de este Real Madrid que por sexto año consecutivo se mete en las semifinales de la Champions. Chapeau al público que estuvo mejor que nunca; Chapeau a Cristiano por su portentosa actuación; a Carvajal que tiene que jugar siempre; a Benzema por sus movimientos y esos momentos de lujo que nos ofreció; a Casemiro por su sacrificio; a Modric.... En definitiva a todo el Madrid por su trabajo coral. PD. Imaginamos que el equipo blanco habrá aprendido la lección de no despreciar a ningún rival. Jugó con fuego en Alemania y estuvo a punto de quemarse. Toda la intensidad,coraje, corazón y fútbol que le faltó en el partido de ida, es la que le ha sobró en otra noche histórica del Bernabéu. Así, así, así remonta el Real Madrid  


RIDÍCULO DEL REAL MADRID 

    Ver para creer..Después de la victoria ante el Barcelona, nadie se podía creer que el Real Madrid pudiese perder en Alemania, frente al modesto Wolfsburgo que vive al amparo de la Wolswagen. Y mucho menos que hiciese el ridículo ante el modesto equipo alemán que camina en octavo lugar por la Bundesliga. Pero claro, viendo como el Madrid se tomó el partido no es de extrañar este mal resultado de 2-0 en contra. El equipo de Zidane no salió mentalizado para disputar este partido de ida de los cuartos de final de la Champions. Saltó al terreno de juego con ese halo de prepotencia que en muchas ocasiones mal exhibe el equipo blanco y mirando por encima del hombro a su rival. Salieron como si habiendo ganado al Barcelona todos sus males se hubiesen olvidado, como si ganarle al Barça ya hubiese salvado la deprimente temporada que está realizando este Real Madrid. Salieron con prepotencia como despreciando a los alemanes que después les dieron dos grandes bofetones al equipo de Zidane que se pavoneó en demasía. Solo con la camiseta no se ganan los partidos. El Wolfsburgo se tomó el partido más en serio que un penoso Madrid al que le faltó de todo: intensidad, compromiso y contundencia.Jugó sim pasión, sin hambre y como consecuencia le faltó la jerarquía que a todo equipo grande se le supone. El Madrid apenas hizo acto de presencia, solo hizo pequeñas escaramuzas en los 15 primeros minutos donde a Cristiano se le anuló un gol por un más que dudoso fuera de juego y Benzema falló otro en un mano a mano con el guardameta Benaglio. En el minuto 18 llegó la jugada clave, Casemiro hizo un más que discutible penalti a Schürrle que se encargó de transformar Ricardo Rodríguez, de origen español, su padre es de Pontevedra; y el Real Madrid en lugar de arremangarse y de ir a por el empate y algo más, se dejó llevar en una primera parte nefasta que ya ha entrado en el álbum de las noches negra, en Europa. Seis minutos después llegaría el 2-0 en una buena jugada de los alemanes donde falló toda la defensa madridista, empezando por Danilo, un desastre toda la noche, nunca pudo con el Draxler, y terminando con Sergio Ramos que llegó tarde al remate de Arnold. El central, ha vuelto a cuajar otro mal partido y ya van unos cuantos. Se está ganando a pulso ir al banquillo. Zidane está tardando.. Ni los más valientes seguidores del Wolfsburgo podían imaginar que a los 23 minutos el equipo alemán iría ganando 2-0. No podía ser que ese grupo que salió timorato, endeble atrás, sin presionar si quiera a los primeros pasos poderosos del Madrid, dibujara en un parpadeo la gran sorpresa del torneo. El Wolfsburgo con muy poco y pocos efectivos creaba peligro en cada acercamiento al área ante la debilidad e inseguridad que mostró la defensa del Madrid que nunca encontró el equilibrio. Con una defensa así difícilmente se puede ir por Europa. El técnico francés en esta ocasión se equivocó con la elección de Danilo por Carvajal. Zidane tenía que haber pensado que enfrente se encontraría con el mejor jugador de los alemanes, Draxler, que si decían que era un jugador demasiado tímido, con el Real Madrid encontró la plenitud. Hizo lo que quiso con Danilo, y por su banda llegó casi todo el peligro de los teutones. La verdad, que de la noche negra en Alemania solo se salva Gareth Bale, el único que vio la luz por la banda izquierda con enormes centros que un gris Cristiano Ronaldo no aprovechó. En el segundo periodo, a pesar de que el galés era la única vía clara que ofrecía el Madrid, sus compañeros se olvidaron de él y los de Zidane murieron en la orilla comportándose como un equipo cobarde e impotente. La vitola de optimismo que desprendió después de ganar en el Camp Nou, ha desaparecido de un plumazo. No sé qué pensar después de la desastrosa actuación del equipo blanco, en Alemania. Tal vez hemos visto la realidad del Real Madrid. Una plantilla sobrevalorada, sin ideas en ataque, sin estrategia de juego y muy flojo en defensa. Ante este panorama, y por lo que hemos visto en el Wolfsburgo Stadium, la Champions me parece un sueño casi imposible. La imagen ofrecida ha sido deplorable. Un equipo del montón sabía a lo que jugaba, mientras que el Real Madrid no jugaba a nada. El Wolfsburgo les ha ridiculizado con solo jugar con orden, disciplina y bien organizado, además de trabajar y ponerle pasión. De todo eso careció el equipo de Zidane que está al borde del precipicio. Ahora al Madrid solo le queda agarrarse a la mística del Bernabéu. Un recurso peligroso porque algún día puede fallar. Un 2-0 en contra es duro de remontar, pero con este Real Madrid tan imprevisible, todo es posible. Los jugadores ya están pidiendo el auxilio de su afición. No les queda otra que apelar a la épica y a las noches históricas del Bernabéu para intentar el próximo martes arreglar el desastre de Alemania. Una derrota inesperada y gestada de forma vergonzosa les sitúa al bordel del abismo. Ya solo queda el Bernabéu.    


PITOS,PANCARTAS, UN MADRID DESATADO Y GOLEADA

        No corren buenos tiempos por el Bernabéu, como se demostró antes de comenzar el encuentro frente al Celta, con pancartas en contra de los jugadores y de Florentino Pérez, que poco tiempo después retirarían los de seguridad. En ese ambiente frío y hasta distante comenzó el encuentro ante los gallegos que se caracterizan por el buen trato que hacen del balón. Dada la fragilidad de este Madrid, nadie las tenía todas consigo.   El primer tiempo pasó sin muchas cosas que contar. El Celta dominaba la situación y hasta pudo adelantarse el el marcador por mediación de Aspas, pero de nuevo Keylor Navas, después de dar el balón en el larguero logró pararle al jugador celtiña el rechace, salvando a su equipo de ese gol y de un nuevo disgusto que podría haber resultado fatal para el devenir del partido. El Madrid solo dominaba a su rival en las alturas; y así llegó el primer gol madridista por mediación de Pepe al aprovechar un saque de esquina muy bien lanzado por Isco. El gol llegaba al borde del descanso y se comenzó a calentar el ambiente para lo que vendría después..... No sé que pasaría en los vestuarios, pero el Real Madrid que vimos resurgir en el segundo periodo parecía otro equipo. No era ese Madrid lento, previsible y aburrido que hemos visto en partidos anteriores. Era el Madrid que su afición espera por los poderes que atesora y que por las circunstancias que sea no salen a relucir o salen con cuentagotas.. Salieron imparables y avasalladores. Fue un Real Madrid, intenso, eléctrico que salió a comerse al Celta y lo consiguió con una segunda parte brutal. Hacía tiempo que no veía jugar al ahora equipo de Zidane con tanta garra, fuerza y actitud como hizo en el segundo acto frente a uno de los equipos emergentes del campeonato que se vio superado por un inmenso Real Madrid, que marcó seis tantos más hasta completar ese 7-1 con que finalizó el partido. Creo que la reacción espectacular de los jugadores blancos en el segundo periodo vino marcada por la frialdad con la que le recibió su afición después de la dolorosa derrota sufrida frente al Atlético de Madrid,de hace una semana. Frialdad que se hizo patente durante los primeros 45 minutos y que incluso llegó al rechazo en algunas intervenciones de Cristiano Ronaldo, que se fue a los vestuarios muy escaldado. El portugués, al igual que el resto de sus compañeros, en la reanudación se desató y llegó una explosión de juego, de goles y de buen fútbol. Los pitos de una parte de la afición hacia Cristiano Ronaldo, sirvieron para espolearle y apareció su instinto de depredador del gol. En 26 minutos, marcó cuatro tantos para superar al mítico Zarra y dejar en la mínima expresión al Celta que si en la primera parte le discutió la pelota al Madrid, en el segundo periodo desapareció merced a un juego brillante de su rival que le desnudo en todos los aspectos. Cristiano Ronaldo fue quien encendió la espoleta con su primer gol que consiguió de un espléndido disparo que con una parábola exquisita el guardameta del Celta Rubén,no supo como atajar. El portugués estaba rabioso y el arrebato de ira explotó en la celebración de su primer gol. Cristiano pasó factura al público por haberle pitado durante algunos minutos en el primer tiempo. En plan desafiante, se llevó la mano al oído. ¡Pitarme más! ¡Pitarme más! Mal hecho por Cristiano que debe entender que la afición esté de uñas con su equipo por lo poco que le está ofreciendo. Y esa disconformidad la paga con la estrella del equipo. El Bernabéu hace bien en exigir, y más en estos tiempos..Demasiada paciencia están teniendo con Cristiano y todo el equipo.... Sobra arrogancia y falta humildad. Pero el partido y los cuatro goles de Cristiano, fueron espectaculares. Lo cortés no quita lo valiente.   El caso es que el primer gol de Cristiano, produjo una reacción en cadena de un Madrid que tras pasar por el vestuario fue otro equipo bien distinto. Algo pasó en el descanso, y fue muy positivo. Cuando todo apuntaba a otro Madrid perdido y vacío, el equipo entró en combustión con un enorme segundo tiempo que fue para enmarcar. Fue una transformación total que hizo que entonces la afición, antes muy crítica, se entregase a este Madrid que ofreció su mejor cara. CR7 siguió a lo suyo marcando goles de todas los colores y en todas las suertes, e incluso rompió su maleficio en las faltas. Un segundo tiempo donde vimos como Casemiro demuestra una vez más que es imprescindible para dar equilibrio y fortaleza al centro del campo del Madrid. Casemiro, junto a Modric (que no jugó) y Kovacic, deben ser los tres titulares indiscutibles hoy en día. Si, digo bien Kovacic, porque cuajó una soberbia segunda parte, robando, pasando y dándole salidas y velocidad al balón. Borja Mayoral, volvió a trabajar a destajo y progresa; Jesé encontró el gol que tanto necesitaba, aunque lo que debe mejorar es su actitud y Bale, que reapareció, marcó su gol y dejó constancia que puede volver a ser un jugador imprescindible. Está de vuelta. Sin apenas opciones en la liga y todo por hacer en la Champions, el Real Madrid debe seguir ofreciendo buena imagen en la competición doméstica. Y como quiera que vive en un estado de ansiedad por la triste temporada que están realizando, debe entender que la grada le someta a un referéndum en cada partido que juegue. El destinatario de la desaprobación es el modelo en su conjunto, pero queda representado en Florentino Pérez y Cristiano, las dos cabezas visibles. Los pitos y las pancartas, que fueron retiradas por la seguridad, así lo reflejaron. Los jugadores, con su entrega, brega y buen juego son los que deben contrarrestar ese ruido-murmullo del Bernabéu. Sin liga y sin copa, queda algo tan grande como la Champions y sobre todo queda el orgullo,la pasión por unos colores, el compromiso y ese algo más,  el alma.


EL REAL MADRID NO ESTÁ TAN MAL COMO PARECE

     Por primera vez en la temporada vi divertirse al Real Madrid. Si,ya se que enfrente no tuvo rival pero en otras ocasiones parecidas, aun goleando, no fue feliz. La última noche, en cambio cambio su rictus serio y de crispación, por otro de fiesta. Parecía otro equipo... En la Champions, en el último partido de la primera fase frente al Malmoe sueco no solo goleó (8-0) sino que todo el equipo jugó a gran nivel y muy bien. Los jugadores blancos disfrutaron de lo lindo e hicieron felices a sus sufridos seguidores que por fin atisbaron lo que debe ser el Real Madrid. No solo quisieron agradar a su afición sino que jugaron a pleno rendimiento y hasta con saña. Estuvieron insaciables, querían más y más. Llegaron hasta los ocho goles y pudieron ser muchos más. El encuentro contra el Malmoe, ultimo partido de la liguilla de Champions, ha servido de terapia para un Madrid herido en su orgullo, no solo por lo que ha sucedido sobre el terreno de juego sino también en los despachos, donde están dando un espectáculo bochornoso. Al menos, en lo deportivo parece que comienza a resurgir. El Real Madrid fue un equipo muy serio que jugó a todo gas de principio a fin. No como contra el Getafe que tras 30 minutos pletóricos después se echó a dormir. Ha sido un gran ejercicio coral del equipo de Benítez, que dada la poca trascendencia del partido para la clasificación, dejó a varios titulares en la grada y no se notó. Diría que más bien mejoraron las prestaciones en sus ansias de discutirle la plaza a los titulares. En este aspecto, Kovacic se marcó todo un partidazo. A sus 21 años, el croata apunta muy alto. Es un jugador muy activo, hace las transiciones muy rápidas y a gran velocidad. Atención a este chico. Casemiro estuvo en su buena linea de siempre, es todo un muro de contención. Pepe, ejerció de capitán, estuvo en plan imperial. Vuelve a ser el Pepe de siempre. Hasta Danilo, nos recordó a ese jugador que vino del Oporto que era el dueño y señor de la banda derecha. Fue un encuentro balsámico que sirvió para ver la mejor versión de este Madrid que hasta ahora había sido muy taciturno. La goleada al Malmoe, iguala la mejor marca lograda por el Liverpool que también le metió ocho goles al Besiktas turco. Curiosamente, Benítez era el entrenador del equipo inglés, que luego sería el campeón de Europa. En la noche posterior a la conjura de la que después hablaremos, todo comenzó a fraguarse muy rápido. Benzema, puso el despertador muy pronto, a los 12 minutos marcaba el 1-0; doce minutos después hacia el 2-0 tras un buen servicio de Cristiano Ronaldo desde la banda derecha. El francés, encuentra en el césped la tranquilidad que le falta fuera. Sea por lo que fuere, el caso es que estamos viendo la mejor versión de Benzema en mucho tiempo. Lleva ya 46 goles en la Champions en los 77 partidos que ha jugado. El francés abrió el tarro de las esencias ante un equipo sueco que parecía compuesto por becarios inexpertos y asustados. Fue un rival muy débil que el Madrid hizo añicos. No tuvo enjundia el Malmoe, pero no por eso hay que quitarle méritos a la goleada de este “Madrid que no está tan mal como parece”. Dixit Benitez y que confirmo. El Real Madrid, a pesar del flojo rival que ha tenido enfrente ha mostrado otra cara. Ha jugado más en equipo, con alegría y solidaridad. Se les ha visto con mucha actitud y aptitud. Jugó con hambre, fue un equipo inconformista que de principio a fin buscó la senda del buen juego y el buen gusto para diversión de ellos y de la afición, que supo agradecérselo.. Cristiano Ronaldo ante la endeblez de los suecos no tuvo piedad y volvió a exhibir la voracidad de siempre y que tenía en el olvido. Marcó cuatro tantos, uno de falta ¡¡aleluya!! Y con once goles se erige en el máximo goleador de la liguilla de Champions. Da la sensación que el mejor Ronaldo empieza a recuperarse. Volvió a ser ese jugador explosivo con hambre permanente. Llevaba una temporada de larga ausencias y parece que ha regresado para quedarse. Como decimos fue un encuentro terapéutico para este Madrid que ofreció otro aspecto y otra fisonomía, más acorde con lo que se espera de un equipo grande. Soy de los que creo en Benitez. Ya se que no tiene glamour, que es objeto de burlas de algunos impresentables que trabajan en medios de comunicación por su aspecto. Le faltan el respeto sin apenas sonrojarse. Por cierto, vergonzoso el comentario de Jorge Valdano que ha opinado que Benítez es un entrenador muy frío que trata a los jugadores como soldados. Ya le hubiese gustado a Valdano tener el curriculum de Rafa Benítez. Ha demostrado ser un mal compañero, al tiempo que muy irrespetuoso con alguien mejor que él, como entrenador. También sé que Benítez es muy pesado en lo táctico y muy metódico; además de muy cansino en los números y en las estadísticas, pero es muy trabajador. Sabe de fútbol como el que más y si los jugadores saben llevarlo y entenderlo, llevará al equipo a conseguir algún título. La liga está ahí; y en Europa tienen mucho que decir... Siempre que en el vestuario haya paz y los jugadores se dejen de comportar como niños malcriados. En la última semana se ha hablado mucho en ese vestuario y ha habido como una conjura para que el Madrid vuelva a ser de nuevo, ese Real Madrid que abra las portadas por su futbol y no por los escándalos. Han decidido hacer causa común, abstrayéndose del ruido mediático y centrándose exclusivamente en el fútbol. PD. También tiene mucho que decir en Europa, el Atlético de Madrid que en un tremendo partido con Vietto y Saúl como grandes protagonistas, venció por 1-2 al Benfica en el estadio Da Luz y terminan como primeros de grupo. Por su parte, el Sevilla se lleva el premio de consolación. Sin nada que hacer ya en la Champions, al menos con su triunfo por 1-0 a la Juventus de Turín, le ha servido para meterse en la Europa Ligue, su competición favorita.


LA PRESIDENCIA DE FLORENTINO ESTÁ AGOTADA

     EL  REAL MADRID, ELIMINADO DE LA COPA DEL REY Estaba cantado,como ya anticipamos el pasado miércoles tras el encuentro de copa frente al Cádiz, el Real Madrid queda eliminado de la Copa del Rey. El juez único del Comité de Competición, Francisco Rubio ha interpretado con la normativa en vigor y con los precedentes de Osasuna y Valencia, que el Madrid incurrió en el Ramón de Carranza en alineación indebida. Lo que significa automáticamente la expulsión del torneo del equipo blanco. Pese a ganar el partido de ida 1-3, el Real Madrid queda eliminado de la copa del Rey por infringir las reglas.   La única tabla de salvación que le queda al club que preside Florentino Pérez, es la de acudir al de Apelación que dará la razón al de Competición y en última instancia, al tribunal Administrativo del Deporte (TAD) El Real Madrid sigue erre que erre, que no tenía conocimiento de la sanción del jugador Cheryshev. Esa justificación infantil no se tiene de pie bajo ningún concepto. La obligación del club fue informarse cuando el jugador regreso del Villarreal al Madrid. Eso lo hacen todos los clubes. El caso es ensuciar aun más el nombre del Real Madrid, echando más leña al fuego. No mareemos más la perdiz: El equipo blanco está fuera de la Copa del Rey por incompetencia de su director deportivo (el presidente). La pifia ya está hecha, lo elegante en estos casos es aceptar la decisión, apretar los puños, tragarse el orgullo y mirar hacia adelante con humildad. Pero no, Florentino Pérez seguirá manchando el buen nombre de su equipo. Se seguirá hablando y hablando para descrédito del club blanco. Florentino, está perdiendo desde hace tiempo el norte. Y en toda esta historia que es más bien una pesadilla, el presidente está saliendo muy mal parado. Su imagen está por los suelos... y lo que es peor todavía, la imagen del club. Uno diría que el Real Madrid está al borde de la descomposición. Lleva lo que se dice un año negro: comenzó con el hundimiento del equipo tras regresar de ganar el Mundialito; siguió después con el no fichaje de De Gea por un fax que no funcionó y del que tuvo la culpa el Manchester United; la despedida sin pocos argumentos de Ancelotti; la mala actuación del club en las formas, con la salida de Casillas; la goleada del Barcelona; y para finalizar el ridículo por alineación indebida,en Cádiz. ¿Hay quien de más?. Todo esto viene a demostrar la falta de comunicación y de coordinación que se vive actualmente en el club qua ha dejado de ser respetado en el mundo.   Lo peor de toda esta historia es que un equipo tan grande como el Real Madrid está siendo la risión no solo de nuestro país sino de toda Europa. Y es que corren muy malos tiempos para la entidad madridista. Los socios ya se están moviendo y señalan como el gran culpable a Florentino Pérez. No solo por la chirigota de Cádiz, sino por todo lo que está sucediendo internamente en el club, donde no hay disciplina, ni orden. Es como una anarquía, con unos jugadores que campean a sus anchas. No hay nadie que les llame la atención cuando escenifican su malestar con el entrenador, al sustituirlos. Tampoco cuando a través de filtraciones a la prensa, ponen en duda la capacidad técnica de Benítez. En una palabra, que a Florentino Pérez el club se le ha ido de las manos. H vuelto a malcriar a sus jugadores. Recuerdo que cuando dimitió como presidente en el 2006, fue por las mismas razones que ahora. La Asociación para los valores del Madrid (AVM) que aglutina a una buena cantidad de socios, considera inadmisible la descomposición que sufre el equipo que preside Florentino Pérez. Presidencia que dicen está ya agotada. Esta Asociación tienen convocada una Asamblea Extraordinaria para los próximos días y hará una declaración pública al madridismo para llamar a los socios a retomar las riendas del club. Consideran que la imagen del equipo está por los suelos y que está al borde de la descomposición. En la masa social hay mucho malestar. Algo va a pasar. Están muy hartos de los actuales mandatarios y más concretamente de Florentino Pérez. El grito de ¡Florentino dimisión! que se escucho tras la goleada del Barcelona, va creciendo y puede convertirse en mayoritario y hasta en una letanía  


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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