Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Real Madrid

EL R.MADRID PIERDE EL LIDERATO Y BALE LA CABEZA

No se puede tentar a la suerte tantas veces. Son ya demasiadas las ocasiones en las que el Real Madrid a falta de fútbol, ha tenido que tirar de la épica para salvar un partido. Pero esta medida no dura eternamente y no se debe tomar como una solución, solo se tiene que echar mano en caso de urgencia. Lo que es evidente es que con planteamientos suicidas no se ganan ligas. Ante Las Palmas, al Madrid la heroica se le quedó un poco corta y solo le dio para empatar a tres. Y puede darse con un canto entre los dientes, porque a falta de diez minutos para finalizar el partido perdía por 1-3 ante una Unión Deportiva Las Palmas que jugó un gran partido. Lo hizo con valentía, descaro y con las ideas muy claras de cómo hacer daño a los de Zidane. El equipo canario jugó muy bien al fútbol con un Viera magistral y un Roque Mesa como escudero que se comieron a los centrocampistas madridistas. Las Palmas se gustó en el Bernabéu. El Real Madrid con este empate pierde el liderato y Bale perdió la cabeza. El galés con su expulsión recién comenzada la segunda parte dejó vendido a su equipo. Nadie se explica su reacción violenta en un partido que estaba siendo muy correcto. Dio una patada a Viera que la aguantó, acto seguido se encaró a Bale. El colegiado que ya iba con la tarjeta amarilla en la mano al ver como después el jugador del Real Madrid le empujaba de muy malos modos, le sacó la segunda y lo expulsó.. Increíble, la conducta de un desatado Bale, al que siempre consideré de sangre fría. Por unos instantes perdió el sentido común. La expulsión dejó diezmado y roto a su equipo que se quedó anonadado tratando de asimilar lo que se le venía encima. A los diez minutos llegó el penalti de Sergio Ramos que hizo de Keylor Navas. El claro penalti lo transformó Viera en el 1-2. El Madrid por segundo encuentro consecutivo, y a falta de fuste en su juego, tenía que tirar de la épica para intentar salvar los muebles. En plena descarga estaba cuando Boateng partiendo desde su campo con nadie delante (dejó atrás a Marcelo) sorteó a Keylor que había hecho una salida precipitada. Era el 1-3 que parecía definitivo. Pero el Madrid lejos de hundirse tiró de coraje y ese algo más que tiene en los genes ( la reacción final fue lo mejor de su pobre partido), para intentar por enésima vez el milagro de la remontada que esta vez no llegó a tiempo. Era un arrebato y desesperación al mismo tiempo. Arrebato porque en apenas un cuarto de hora jugando a toque de corneta, tuvieron más ocasiones que durante todo el partido donde vimos a un Real Madrid apocado, con muchos altibajos y poco regular en su juego. El centro del campo madridista no se enteró de que iba Las Palmas que con su juego cadencioso y bien orquestado la ganó la partida en esa parcela. Siempre estuvo mejor colocado que el equipo de Zidane. Además la defensa blanca no tuvo su noche, con un desacertado Sergio Ramos y un cada vez más sospechoso Keylor Navas que empieza a ser discutido en el Bernabéu. La desesperación llegó al ver como el colegiado anulaba un gol legal de Morata que no estaba en fuera de juego. La actuación del colegiado Fernández Borbalán ha sido muy sibilina. Ese error sirvió como un acicate más para los blancos que entonces tenían las ocasiones que antes les faltó. Había oportunidades para unos y otros. Por el Madrid, Ramos remató al larguero;Benzema tuvo doble oportunidad; otra de Lucas Vázquez y de Cristiano Ronaldo. Por Las Palmas, Jesé pudo matar definitivamente el encuentro. Keylor Navas entonces tuvo un par de buenas intervenciones. El partido era a tumba abierta y en esa estábamos cuando Castellano metió la mano y Cristiano al transformar el penalti le dio vida a los suyos. Más aún cuando Cristiano empató a 3 a falta de 3 minutos para el final. Fue un final frenético de un emocionante partido que dejó descontentos a los dos equipos. Al Madrid por el inesperado traspiés que les hecho perder la primera posición a costa de su gran rival, el Barcelona. Y a Las Palmas porque a pesar de su mejor fútbol, no pudieron ganar en el Bernabéu por primera vez en su historia. Cierto es que al equipo de Zidane tiene un encuentro pendiente, pero la tendencia, por lo observado en los últimos partidos, es cuanto menos sospechosa. Después de la derrota en Valencia, la mala sensación del primer tiempo en Villarreal y el empate ante Las Palmas, hay preocupación en el vestuario y en la zona noble. En una semana han perdido cinco puntos. La solidez que el Madrid tenía hasta hace muy poco tiempo, se ha evaporado de buenas a primeras. Los jugadores comienzan los partidos muy fríos, con falta de concentración y hasta de intensidad. En este asunto es Zidane quien tiene que dar explicaciones y pedírselas a sus jugadores. Como diría un cazador: “No me gusta como caza la perrita”.


AL BARÇA POCO LE DURÓ EL LIDERATO

Después de que el Alavés pagase muy cara la resaca del pasado miércoles por entrar en la la final de la copa del Rey, siendo goleado por el Barcelona (0-6) aprovechándose del equipo de Vitoria que todavía estaba de fiesta, el Real Madrid afrontó el envite aguantando el tipo en Pamplona donde ganó al mejor Osasuna de la temporada por 1-3, en un encuentro que durante algunas fases alcanzó cuotas de cierta violencia que terminó con dos lesionados: Tano y Danilo. Escalofriante fue la lesión del jugador de Osasuna, Tano que sufre fractura de tibia y peroné. Terrible lesión que dejó helado a todo el estadio y a los propios jugadores como Isco y Marcelo, quien con su gesto de alma asustada, dejó entrever que se trataba de una lesión muy grave, como después se confirmó.  Fue en una dura entrada del propio Tano, que chocó con Isco de forma muy violenta llevándose él la peor parte. Una desgracia de la que no hay que sacar más conclusiones. Son las circunstancias del fútbol. Ganó el líder, el Real Madrid, pero no me gustó porque no dio la sensación de superioridad hasta pocos minutos después de comenzar la segunda parte, hasta que Osasuna se agotó tras una trepidante primera parte, donde se vació. Los primeros 45 minutos el equipo de Zidane estuvo a remolque de los de Pamplona que le ganaron por ganas e intensidad todos los duelos individuales. La primera parte del Madrid fue para olvidar dominado en casi todo por el último clasificado, Osasuna que fue superior a un endeble Madrid, que pareció un tanto indolente. La culpa de un Real Madrid menor la tuvo Zinedine Zidane con su alineación un tanto descabellada. El francés es tozudo hasta decir basta. Empezó con un 5-3-2, es decir con tres centrales, dos carrileros, dos centrocampistas y dos delanteros. Con ese sistema, el Madrid hizo aguas. Espero que el técnico francés se haya dado cuenta que con equipos como Osasuna,esa idea no termina de cuajar.. Hubo más equilibrio con cuatro defensas. Cuando se lesionó Danilo, un alma en pena, todo cambió. Entró James en su sustitución, por lo que Nacho pasó al lateral derecho y Marcelo regresó a su hábitat, natural, el lateral izquierdo donde volvió a recobrar protagonismo. Entonces, se pasó del ocaso del 5-3-2 a la explosión del 4-4-2. Con este nuevo esquema, el Madrid mandó con autoridad a un Osasuna que ya entonces estaba con el depositó casi vacío. La salida, en la segunda parte, de James junto a la de Lucas Vázquez por Benzema, que volvió a estar deprimido, alegró aún equipo muy espeso por momentos, falto de ritmo y de ese algo más que todo conjunto necesita. Zidane que con la alineación inicial se equivocó del todo, rectificó a tiempo y eso le valió para que el Real Madrid pasase de la angustia inicial a la comodidad del segundo periodo donde con un equipo más natural sacó los tres puntos que le permite seguir manteniendo la privilegiada posición de líder, con dos partidos menos. No quiero criticar al técnico francés, pero la alineación inicial fue de juzgado de guardia. Menos mal que delante estaba el último clasificado, el orgulloso Osasuna porque si hubiese sido otro equipo de más enjundia con el planteamiento inicial de Zidane, le hubiesen fulminado a ese Madrid desequilibrado y roto en mil pedazos. El partido de Pamplona era para jugadores curtidos como Kovacic,Morata y Lucas Vázquez. Que pintaba ahí Benzema, que cada vez perece más un ex-jugador, aunque en algunas crónicas lo suban hasta los altares. No lo entiendo. Que no nos vendan la moto de renovarle porque no es delantero para el Real Madrid, por mucha clase que tenga. Un delantero centro del Madrid o de cualquier equipo grande que se precie necesita un nueve que haga goles, y Benzema, como decía Mourinho, y con razón, es un gato que no caza ni ratones. Así que Florentino Pérez deje de presionar a los medios de comunicación para que la renovación del delantero francés no se discuta. Por el bien del Madrid, que vaya pensando en fichar a otro jugador con más hambre. Dybala de la Juventus, sería un gran recambio. El futuro del argentino es envidiable. De todas formas, no entiendo dada la endeblez de Benzema que Zidane no eche mano de Morata, jugador más agresivo y más en forma que el desmadejado francés que enfada a los seguidores madridistas por su apatía continúa. Para este partido de Pamplona, Morata era más apropiado que el francés. Digan lo que digan las crónicas, Benzema volvió a defraudar. El partido fue un duelo intenso, puro estilo Sadar: rudo, de mucho colmillo y mucho sudor. Osasuna no parecía ser el colista de la clasificación y el Madrid el líder, al menos en los primera parte. Los de Pamplona se ganaron el empate a uno en los primeros 45 minutos con Sergio León, un jugador que pide paso y que cuajó un gran encuentro obligando a Keylor Navas a dos intervenciones de mucho mérito. El costarricense, ahora que se habla de traer a otro portero, hizo dos paradas de auténtico mérito demostrado que donde menos necesita cambiar el Real Madrid es en la portería. El caso es que al Barcelona que se las prometía muy felices después de golear al festivo Alavés, el liderato apenas le ha durado cuatro horas. El Real Madrid vuelve a mandar, con el horizonte puesto en los dos encuentros que le faltan para ponerse al día.  


PRIMER BATACAZO DEL MADRID DE ZIDANE

        El Real Madrid de Zidane, de un plumazo, como se suele decir, ha perdido la sonrisa que no hace mucho le acompañaba a él y a su equipo. En Balaídos ha sufrido el primer BATACAZO  de la temporada al caer eliminado frente al Celta en los cuartos de final de la copa del Rey.    El duelo ha sido muy copero, intenso, con momentos vibrantes y hasta emocionantes por la incertidumbre del resultado en la recta final. El Madrid llegó a Vigo con la desventaja (1-2) del partido de ida. En su mente bullía la esperanza de la remontada y a eso salió. En los primeros minutos metió al Celta en su área. A los 25, Cristiano que sigue reñido con la madera, pudo abrir la eliminatoria y hasta cambiar el signo del partido. En una misma jugada estrelló un cabezazo en el larguero y acto seguido el posterior remate se fue al palo. Dos ocasiones en una que hubiese sido clave en el devenir del encuentro.Mala suerte, la del portugués que sigue ofuscado. El Madrid en la primera media hora de partido había generado suficiente fútbol como para ponerse por delante en el marcador. Lo hizo empujando desde el inicio con ese dibujo innovador de Zidane que por culpa de las lesiones le empujó a confeccionar un alineación un tanto extraña. Casemiro, el hombre para todo, arrancó de inicio clavado en la defensa, a veces de central otras de libre o más adelantado, ayudando a Kroos y Kovacic. Junto a él Sergio Ramos que prácticamente jugó de lateral derecho acompañando las embestidas de Danilo, que es una auténtica desgracia; y a la izquierda Nacho, muy eficaz defendiendo pero desaparecido en ataque. Las bajas de Marcelo y Carvajal han dejado cojo al Madrid por las bandas. Tal vez fuese por la lesión de Varane, pero la presencia de Casemiro como central restó equilibrio al centro del campo madridista que se vio muy desguarnecido.Circunstancia que se notó en dos jugadas del Celta que pudieron terminar en gol. Me extrañó mucho la ausencia de Lucas Vázquez como titular, creo que hubiese sido mejor opción que Danilo en el lateral derecho. Pero líbreme Dios de criticar a Zidane... De todas formas, luego cuando salió en el segundo periodo, no entendí que saliese a jugar por la banda izquierda cuando Benzema por la derecha estaba siendo un auténtica calamidad. Zidane en esta ocasión se equivocó. No acertó con la alineación. El caso es que el Real Madrid dominaba, pero no terminaba de fluir su juego. Le faltaba remate y rematadores porque Cristiano, además de no acompañarle la fortuna, anda enfurruñado con el gol. De Benzema que voy a decir,juega a otra cosa. Mientras que sus compañeros ponían la pasión que requería el partido, él se paseaba como si nada. Lo siento, pero no puedo con la indolencia del francés. Demasiada paciencia está teniendo con él Zidane. Tal vez para este partido hubiese sido mejor contar con Morata e incluso Mariano, que creo que salió demasiado tarde; pero doctores tiene la Iglesia... Isco, es otro de los jugadores señalados. El malagueño no ha estado a la altura que requería el encuentro. Su aportación ha sido muy pobre, solo un tiro flojo y mal colocado fue todo lo que hizo, en una buena ocasión que pintaba muy bien para marcar. Lo demás fue trotar sin rumbo, como el otro día contra el Málaga. Solo recuerdo un partido bueno de Isco en esta temporada, en el Vicente Calderón frente al Atlético de Madrid. Está mustio y triste. Le falta ilusión. No sé a qué aspira con esa actitud... El caso es que el dominio del Madrid no fructificó. El Celta, en el último cuarto de hora de la primera parte espabiló y dominó la situación. Como consecuencia de ese paso hacia adelante llegó el tanto de los gallegos (1-0), autogol de Danilo, que sigue gafado. Sin querer hizo lo que el Celta estaba persiguiendo en los últimos minutos: introducir la pelota en la portería del Madrid. Danilo es el segundo gol en propia puerta que hace en dos semanas, el tercero que se hacen los blancos en cinco partidos.. Pero ese autogol no amilanó al Real Madrid que salió con fuerzas renovadas a jugar el segundo tiempo. Cristiano, por fin volvió a casarse con el gol al ejecutar magníficamente una falta. El empate (1-1) reenganchaba al Madrid a la eliminatoria. Balaídos, entonces sintió miedo. Más aún cuando Sergio Ramos tuvo el 1-2 en un remate a bocajarro en el segundo palo. El jugador de los imposibles echó fuera un cabezazo de lo más sencillo. Siguió intentándolo el equipo de Zidane, pero mientras el peligro se cernía en la portería de Sergio, llegó la puntilla del Celta que trazó una perfecta jugada para hacer el 2-1 y matar la eliminatoria a su favor. El gol de Lucas Vázquez a falta de cuatro minutos para el final solo sirvió para sellar el definitivo (2-2). Ya no hubo tiempo para la remontada madridista aunque lo intentó. Vigo está de fiesta, porque esta victoria ante el todopoderoso Real Madrid le da alas para poder hacer algo grande en esta copa. Este Celtiña tiene hechuras de buen equipo y puede dar la sorpresa. El Real Madrid, ha caído, si, pero de pie. Ha muerto en la copa pero muere con dignidad. Se despide tras dos partidos un tanto descontrolados, pagando muy caro su falta de acierto y sus alegrías defensivas. Sin quitarle ningún mérito al Celta, habrá que decir que la suerte que otras veces le ha acompañado, en esta ocasión le ha sido esquiva. En el partido jugado en el Bernabéu fue donde perdió la eliminatoria.  


UN REAL MADRID DESATADO DA UN BAÑO AL SEVILLA

  Un año lleva ya Zidane al frente del Real Madrid y lo ha cambiado de principio a fin para bien y hasta diría que ha transformado al Madrid en una máquina de ganar. En la copa del Rey frente a un Sevilla que venía asustando, no solo ganó (3-0) sino que destrozó al equipo hispalense que quedó anulado hasta la mínima expresión. Y en este triunfo con recital de juego del Madrid en la primera parte, tiene mucho que ver su técnico, Zinedine Zidane, quien definitivamente se ha doctorado como técnico de primera fila. Le dio toda una lección táctica a ese gran entrenador llamado, Sampaoli. Zidane, no es flor de un día, es un entrenador que se estudia concienzudamente los partidos y que los trabaja durante toda la semana con sus ayudantes en Valdevebas. Sabía cómo hacerle daño a este Sevilla que había terminado el año como un ciclón. Supo convencer a Cristiano para que descansase y lo dejó fuera de la convocatoria; y a Benzema lo dejó en el banquillo. Si a eso añadimos que tampoco estaba Bale por lesión, así como Sergio Ramos, Lucas Vázquez, Kovacic, también lesionados seguro que más de uno y de dos pensó que el técnico madridista tiraba por la borda la copa del rey. Nada más lejos de la realidad. Zidane con esa naturalidad y sonrisa que atesora tenía un plan secreto. Todo obedecía a la necesidad de ejercer una presión muy fuerte que estrellas como Cristiano y Benzema no garantizan. Con James,Morata y Asensio en la delantera esa primera linea de presión estaba asegurada, y más aún con la terna de centrocampistas como Casemiro, Modric y Kroos, que era la linea Maginot, que dirigía todos los movimientos de sus compañeros que adelantaban líneas para ahogar al Sevilla que se vio sorprendido por la táctica de Zidane, que dio toda una lección como entrenador. Todos los blancos,prácticamente,estaban en el campo del Sevilla incapaz de interpretar una situación para la que no estaban preparados. Sampaoli sacó un equipo para tener el balón con Nasri, Correa y Ganso más Vitolo e Iborra, pero todos ellos quedaron anulados con el poblado centro del campo madridista que estuvo perfectamente coordinado desde la delantera hasta la defensa. Fue la presión escalonada que dejó desahuciado a su rival . El Real Madrid ganó a un desdibujado Sevilla haciendo un fútbol casi perfecto en los primeros 45 minutos y controlando el segundo periodo en un ejercicio de autoridad y de control perfectamente hilvanado con un juego muy eficaz en todas sus líneas. La primera parte del Madrid quizá haya sido la mejor en lo que va de ejercicio. Rozó la perfección en cuanto a fútbol de alta calidad, toque, desmarque y finalización. Fue todo un recital del Madrid y de Zidane, como entrenador, metiendo centrocampistas por todo el campo que desfiguró a un Sevilla desconocido que nunca estuvo en el partido. Por no tener, no tuvo la tensión que siempre ha caracterizado al equipo sevillano que pasó como una sombra por el Bernabéu. El conjunto blanco fue un bloque perfectamente engrasado en todos sus líneas. Es difícil destacar a alguien en concreto porque por encima de todo fue un equipo. Hizo un juego de muchos quilates,fue más fuerte, tuvo más brío y más de todo que un Sevilla que en un primer tiempo lamentable prácticamente tiró por la borda la eliminatoria de los octavos de final de la copa del Rey. James, que estuvo a un gran nivel, como casi todos sus compañeros, sacó su magnífica izquierda a pasear y se reivindicó con dos goles. El primero, un golazo para enmarcar y el segundo fue de penalti. Su actuación vino a demostrar que estamos ante un jugador de una calidad exquisita que cuando quiere y trabaja, es todo un lujo. Zidane, maestro en estas lides, lo ha ganado para la causa. El colombiano, ya ha manifestado que se queda en el Real Madrid. Otro de los jugadores destacados fue Marcelo, omnipresente durante todo el partido con momentos estelares. Casemiro fue la escoba que barrió todo. Modric fue el compás que dirigió a todos; y Kroos tiraba las líneas. El único que estuvo un poco desentonado fue Morata. Varane y Nacho, como siempre, rozaron la perfección pero sin hacer ruido. Fue una actuación coral de todo el Madrid. La actuación del colegiado Mateu Lahoz dejó mucho que desear. No tuvo su día, señaló un penalti contra el Sevilla que no fue. Estuvo muy severo con el equipo visitante y muy puntilloso en las protestas. Sin embargo, su mala actuación no fue decisiva para la suerte del partido. Si el Sevilla, achaca la derrota a la actuación del colegiado se equivocará. Sampaoli, en un ejercicio de sinceridad, no lo hizo, demostrando ser todo un caballero. El Real Madrid dominó en todos los aspectos a un Sevilla sin tensión que pasó sin hacer ruido por el Bernabéu.   Los de Zidane suman y siguen, son ya 38 partidos consecutivos sin conocer la derrota. Ya son demasiados para que todo sea producto de la casualidad o de la flor en el culo de Zidane. Es algo más....es, trabajo, conocimiento, psicología y el buen hacer. El técnico francés ha conseguido tener enchufada a toda la plantilla y les ha convencido de que todos son importantes. Les ha dado confianza plena.... Y cuando todo esto ocurre es que al frente hay todo un señor entrenador. ¡Feliz cumpleaños de Zidane!


El MADRID AGUANTÓ EL CHAPARRÓN

   Bajo una incesante lluvia en un partido para olvidar, el Real Madrid ganó 2-1 al Sporting de Gijón que por su buen segundo tiempo mereció algo más que una derrota.    En esta ocasión el equipo de Zidane ha estado flojo, y muy irregular en su rendimiento. Les ha faltado casi de todo: concentración,ímpetu e insistencia por no hablar de la poca intensidad que han exhibido en casi los 90 minutos del encuentro. El Sporting que ha recuperado buenas sensaciones, vendió cara su derrota haciendo sufrir al Madrid hasta el último minuto. Salió del Bernabéu con la cabeza muy alta. Los dos goles de Cristiano , el primero de penalti en el arranque del partido y el segundo, 18 minutos después, marcó el destino de un valiente Sporting que lejos de venirse abajo, siguió remando. Carmona al filo del descanso con su gol, precedido de un mal pase de Modric, acortó distancias. Después en la reanudación, los de Abelardo guiados por la ilusión de hacer algo grande en el Bernabéu, llenó de inquietud al estadio madridista ante la bajada de brazos de los jugadores blancos que no hicieron ni mucho menos, un buen partido. En el segundo periodo, el Real Madrid no hizo acto de presencia, y si estuvo apenas hubo noticias , lo que aprovechó el Sporting para buscar con insistencia la igualada y que pudo conseguir a falta de un cuarto de hora si Cop no hubiese fallado la pena máxima con que fue castigado el Madrid, que se vio con el agua al cuello ( y nunca mejor dicho). La intensa lluvia de la capital les debió bloquear de lo contrario no se explica el mal partido de los madridistas. Si en la primera parte el Real Madrid fue mejor que los asturianos, en el segundo se cambiaron las tornas. Sea por la lluvia o por la cercanía del clásico, el caso es que los de Zidane se dejaron ir poco a poco para terminar pidiendo la hora y perdiendo tiempo.... Fue como si la lluvia les hubiese bloqueado. Ya llueve sobre mojado.... Y no es la primera vez que este Madrid ante equipos inferiores baja los brazos de forma alarmante, ofreciendo pocas prestaciones. Todo lo contrario sucede cuando enfrente tiene a equipos de su mismo nivel, entonces sí, juega y se entrega para la causa hasta límites insospechados, jugando con la intensidad que todo equipo que se precie tiene que poner siempre sobre el terreno de juego. ¿Acaso lo del Calderón fue un espejismo? Lo evidente, es que el Madrid ante el Sporting no dio el nivel.. Esta cuestión no es baladí, porque en partidos con rivales como el Sporting es como se ganan ligas. A punto estuvieron de dejarse dos puntos si el el equipo asturiano hubiese acertado en el penalti. El Madrid, parece que no aprende la lección. Comienza bien los encuentros, cobra ventaja y poco a poco se van abandonando.... Ante el Sporting de Gijón se pusieron 2-0, jugaron más o menos bien algunos minutos más pero con el paso del tiempo, dejaron a un lado la intensidad para convertirse en un equipo pasivo y conformista. Benzema, que fue pitado por su parsimonia, es un claro ejemplo del jugador indolente. El francés, en el primer tiempo ni apareció –pensé que no estaba jugando-y en el segundo periodo más de lo mismo, solo le tengo apuntado un remate de cabeza y un pase al que no llegó Lucas Vázquez por la fuerza que imprimió el delantero. Benzema tendrá mucha clase, que la tiene, pero su actitud es desesperante. El doblete de Cristiano Ronaldo, que cuajó un buen partido, bastó para que el conjunto blanco sumé su 31 partido consecutivo sin perder, una cifra que iguala el récord conseguido por Ancelotti, hace dos temporadas. Esto es lo que tiene el Real Madrid, que haciendo un mal partido le da para ganar. Ya sea jugando bien algunas veces, otras regular y en ocasiones, mal pero el caso es que ahí está sin perder. Llegará como líder al Camp Nou y suceda lo que suceda el próximo sábado contra el Barcelona, seguirá ostentando el liderato.  


CRISTIANO SILENCIÓ EL CALDERÓN EN SU ÚLTIMO DERBI

       Un intenso y solidario Real Madrid que jugó con mucho nervio, se impuso con todas las de la ley al Atlético en el último derbi del Vicente Calderón. El equipo de Zidane se despidió a lo grande del estadio rojiblanco: dando un puñetazo en la mesa, goleando (0-3) a un rival de tanto nivel como el Atlético de Madrid al que deja ya a nueve puntos de distancia, y alejándose a cuatro puntos del Barcelona. La jornada le ha salido redonda al Madrid. Además ha servido para el reencuentro con el gol de Cristiano Ronaldo quien repitió su exhibición de la temporada 2011/12, con otros tres goles. El primero llegó de falta que consiguió con ayuda de Savic; el segundo de penalti innecesario que hizo el propio Savic; y el tercero, en la mejor jugada del partido, se aprovechó de una gran internada de Bale por la banda izquierda. El portugués que jugó como delantero centro, el puesto más adecuado para él en estos momentos, se despidió del Calderón haciendo lo que mejor hace, con goles y una muy buena actuación. Con su gen goleador y su más que notable partido en la ribera del Manzanares, definitivamente se ha ganado el balón de oro. El Atlético de Madrid no puede poner excusas a su justa derrota ante el eterno rival capitalino. El penalti, que creo que fue, el de Savic a Cristiano, no debe de servir de eximente a su mal encuentro. Menos excusas y más autocrítica.....Los de Simeone solo tuvieron respuestas en los primeros quince minutos del segundo periodo. Todo el tiempo después, el Real Madrid fue el dueño y señor del partido. El triunfo madridista fue justo, muy merecido y no deja lugar a dudas. En esos quince minutos largos de la reanudación, Nacho, que estuvo espléndido y Varane, poderoso en el juego aéreo, echaron el candado a las embestidas de los rojiblancos. Ante el tremendismo del Atlético, muy acelerado e impreciso, el equipo blanco puso la misma intensidad que los rojiblancos pero más precisión, más toque y mucha más superioridad técnica. Hay una frase magistral de Zidane en la rueda de prensa posterior al partido que es definitiva: “lo importante no es el esquema, sino la actitud de los jugadores en el campo”. Es verdad. En el Calderón los blancos demostraron que cuando juegan con sentido colectivo y solidario, con ayudas, con esfuerzo es muy difícil pararles. También dijo Zidane: “con intensidad no nos gana nadie”. Ante el Atlético, el Madrid puso a prueba todas esas cualidades y le salió un partido redondo. Como muestra del buen primer tiempo del equipo blanco basta decir que dejó sin colmillo y si poder de reacción al Atlético, un equipo que le pueden quitar muchas cosas, pero no la ilusión y el derecho a pelear. Hasta el descanso estuvo maniatado por el rival. En gran parte, el culpable del espléndido primer tiempo del Real Madrid fue Isco, quien en el Calderón se doctoró como jugador blanco. Fue el dueño y señor de las operaciones madridistas, dando un recital de clase y técnica, además de trabajo y sacrificio. Se ha ganado un puesto indiscutible en el once titular. El Atlético solo fue el Atlético en los quince minutos iniciales tras el descanso. Después fue un quiero pero no puedo. Carrasco, todo un jugadorazo, fue el único que llevó inquietud en el área madridista. Los demás estuvieron sin estar. Ya ante la Real Sociedad el Atlético dio síntomas de agotamiento y ante el Madrid, lo confirmó. Esta temporada el equipo de Simeone tal vez sea más vistoso, pero es menos intenso y más frágil. Koke, en su nueva posición como director de orquesta, estuvo muy apagado y su falta de luz dejó a oscuras a la vanguardia. Griezman lo notó y mucho más Fernando Torres. En esa ocasión, Zinedine Zidane, se ha dejado de hacer alineaciones políticas y ha hecho lo que le dictaba el corazón. Dejó fuera a Sergio Ramos y Benzema, sin ritmo por las lesiones, y echó mano de los llamados peones: Nacho y Lucas Vázquez. El resultado fue un equipo muy equilibrado, con Bale por su banda natural y que de nuevo estuvo a un gran nivel. El galés junto a Isco, protagonizó la jugada del tercer gol de Cristiano, que jugó como nueve puro. En la posición de extremo zurdo de Bale, Isco goza de más libertad y rinde a satisfacción, como así fue.... Zidane, también hoy, ha puesto una muesca en su prestigio como entrenador. Le ha ganado claramente la partida al Cholo Simeone que ha salido muy tocado de este encuentro. Le ha ganado la batalla táctica sobre todo al poner a Lucas Vázquez y Bale para tapar a Juanfran y Filipe Luis, que son los que abren el campo, permitiendo la movilidad de Griezman.   El Calderón merecía despedir el derbi con un gran partido, y el Atlético-Real Madrid, lo fue.


EL PASO ATRÁS DEL MADRID LE COSTÓ EL EMPATE 

   De nuevo, y ya van dos veces, al Real Madrid se le escapó el triunfo en los últimos minutos. En esta ocasión fue en Dortmund donde a falta de tres minutos ganaba por 1-2 al fiero Borussia. Schürrle en el 87 volvió a dejarles descompuestos y sin los tres puntos. Este Madrid de los últimos tiempos no sabe cerrar los partidos y Zidane está fallando en la estrategia en ese tramo final. El técnico francés estuvo lento y hasta torpe en no frenar la descarga descomunal de los alemanes en la recta final con los dos cambios que le quedaban por hacer. Morata debió salir antes para suplir a un inoperante Benzema que sigue de pretemporada. Jugar con el delantero francés tal y como está, es jugar con uno menos. Cuando salió Morata ya iban 2-2. Una pena, que al Madrid se le escapara el triunfo en los instantes finales después de un partido muy serio por parte de casi todo el equipo, si exceptuamos al ya mencionado Benzema y Sergio Ramos. El central con su torpeza fue el gran culpable del primer gol al perder un balón en la zona de influencia y hacer falta a Goetze. Luego, si, es cierto falló Keylor Navas que despejó mal el balón lanzado por Guerreiro, aunque después el costarricense estuvo sensacional y abortó hasta dos ocasiones de gol. El despeje blando de Keylor le dio sin querer a Varane en la cabeza y el gol lo remachó Aubameyang cuando ya estaba dentro. Sergio Ramos, ya es tradicional, comienza todas las temporadas muy sobrado y con una falta de concentración alarmante que le lleva a cometer penaltis innecesarios y perder balones imperdonables.¡¡Ya está bien, No?. Luego eso si, en los finales de temporada está en plenitud, pero hasta entonces es un auténtico peligro para integridad del Real Madrid. Varane, en cambio, hoy ha estado imperial y ha sido el sostén de la defensa blanca. Modric, volvió a estar en plan maestro, muy bien secundado por Kroos. James, fue el más flojo del centro del campo. Bale, desaparecido en la primera parte, fue el más punzante en el segundo periodo. En cuanto a Cristiano Ronaldo, autor del 0-1 al culminar una espectacular contra que comenzó en Modric, siguió Benzema, dio el pase James,toco de tacón Bale y Cristiano marcó un tanto de categoría, estuvo mejor que en los dos anteriores partidos. De alguna forma volvió a ser ese Cristiano Ronaldo que todos los madridistas esperan. Ya fue reconocible. Pero, insisto, al Madrid le faltó pausa en los últimos minutos y dejó escapar el triunfo al replegarse y meterse excesivamente en la cueva. Recularon al final y cedieron el empate a dos. Ahí Zidane estuvo torpe estratégicamente hablando, al no darle un impulso con los los dos cambios que le quedaba por hacer. Ese gol en el último aliento del equipo alemán les dejó de nuevo, como en Canarias, con muy mala cara, impidiéndole llevarse un triunfo de mucho caché. El Borussia de Dortmund es un equipo enorme, rápido,con una fuerza y dinamismo brutal que somete a sus rivales a un dominio asfixiante. Me ha encantado el medio centro Weilg, un joven talento que va para figura. Me recuerda a Xabi Alonso. Y Dembélé es de esos jugadores rompedores que destrozan a las defensas y a sus marcadores. Muy bueno... Ya me gustaría ver a muchos equipos jugando con este Dortmund que tiene un equipo joven y ambicioso que va a dar mucho que hablar. El partido en el Wesfalstadion de toda la vida, tuvo muchos momentos. Vimos a un Madrid muy aseado y serio que contuvo la avalancha amarilla en los primeros minutos, después a la contra doblegó a los alemanes para desplegarse con más armonía en el segundo periodo. Estuvo cerca de conseguir la primera victoria en Dortmund pero en el tramo final se encerró tanto en su área, que lo terminó pagando con la igualada, que mirándolo bien no es un mal resultado, teniendo en cuenta los antecedentes. La maldición de Dortmund sigue vigente. Allí nunca ha ganado. Ha jugado seis veces, perdiendo en tres ocasiones y empatando otras tres veces. En esta ocasión el empate a 2 nos parece un resultado más que justo. El encuentro de la segunda jornada de Champions ha servido para que veamos la reconciliación de Cristiano con Zinedine Zidane, la reaparición de Keylor Navas, tras cuatro meses lesionado y que ha demostrado que es el titular indiscutible de la portería blanca y que James ha adelantado en las rotaciones a Isco. Al Real Madrid, en Alemania, se le escapó el triunfo por achicarse en los últimos diez minutos. Aunque el empate tiene su valor teniendo en cuenta la enjundia del rival, el Borussia Dortmund que puede ser la gran sorpresa de la Champions.


ZIDANE A LA ALTURA DE GUARDIOLA

Sin ninguna brillantez  pero sí con la efectividad que le da su enorme pegada, el Real Madrid  suma y sigue en la liga. En Cornellá y ante el Espanyol ganó 0-2 y continúa su buena estela en el campeonato nacional de liga donde es líder solitario con pleno de  puntos en cuatro jornadas disputadas. El triunfo del Madrid tuvo poco lustre. Vence pero no convence. Dos acciones aisladas de James y Benzema valieron para que sumara los tres puntos ante un Espanyol muy escaso en casi todo. El partido fue aburrido hasta decir basta. El Madrid no jugaba a nada,y al Espanyol le faltaban recursos, pero le valía el empate al que se agarró hasta que al borde del descanso James, en jugada individual y con algo de fortuna, batió  a Diego López de un gran disparo cruzado. Ese gol fue clave para el Real Madrid que aunque empezó la segunda parte como empezó el partido, con dudas y dejando el dominio al rival, poco a poco se fue estirando hasta que se hizo dueño  del encuentro, eso sí sin alardes. Benzema en la mejor jugada, pudo hacer el 0-2 en una volea preciosa a bocajarro que paró Diego López.  Tanto que si logró unos minutos después tras pase de Lucas Vázquez. Con los dos tantos a favor de los madridistas se acabó el partido. Los periquitos ya no dijeron ni pío.De todas formas, el poco juego que está exhibiendo el Real Madrid en los últimos partidos es para que se lo haga mirar. Ante un Espanyol muy vulgar  vimos a un Madrid muy escaso, lento y sin chispa. En una palabra fue un Madrid mediocre a pesar del triunfo. Sea por las ausencias de sus dos estrellas o por las rotaciones, el caso es que el equipo blanco estuvo muy espeso en Cornellá. Sin Cristiano,  con problemas de garganta, y sin Bale quien se recupera de su golpe en la cadera,  el Madrid  fue muy terrenal y hasta previsible. Pero le fue suficiente para ganar a un triste Espanyol. Zidane, continúa con su buena estrella, sumó su decimosexto triunfo en la liga enlazando dos campañas. Igualando a Guardiola que lo había conseguido en la temporada 2010-11. El técnico francés de nuevo echó mano de las rotaciones, demostrando así que nadie sobra en este Real Madrid. Los resultados le están dando la razón. James, por primera vez en la liga  fue titular y alzó la voz  con su gol. Asensio,, que estuvo muy apagado, y Lucas Vázquez también fueron de la partida. Kroos comenzó en el banquillo aunque después tuvo que salir supliendo a Casemiro que resultó lesionado en un partido muy accidentado. Piattí, del Espanyol igualmente  tuvo que abandonar por lesión. Sergio Ramos, quien a los tres minutos ya había recibido tarjeta amarilla,  también pudo abandonar el terreno de juego, pero por expulsión. El central, que a veces juega con demasiada suficiencia  pudo haber sido expulsado en el primer periodo. En Cornellà, la ruleta rusa estuvo a punto de salirle cara a Sergio Ramos. De hecho, Zidane suspiró profundamente cuando el árbitro entendió que un balonazo, que le dio en la mano izquierda, le había dado en la cara. Ahí la veteranía de Ramos le salvó de irse a la ducha antes de tiempo. Este chico que es un central extraordinario,a veces corre riesgos innecesario. No va a escarmentar nunca. Con la entrada de Kroos, el Madrid ya tuvo más ideas y hasta alegría pero sin tirar cohetes. Fue un partido poco vistoso, con cimas importantes de aburrimiento. Lo mejor para los de Zidane es que salieron victoriosos una temporada más de Cornellá, y van ya ocho seguidas, que les permite seguir como líderes solitarios en la liga con 12 puntos. El Real Madrid, no gobierna los partidos pero manda en la clasificación.  


REMONTADA EUROPEA MARCA DE LA CASA

De nuevo, y van unas cuantas, el Real Madrid remontó en el último suspiro. En esta ocasión fue   frente al Sporting de Lisboa que durante una hora larga fue bastante mejor que el equipo de Zidane, que se estrenaba en el Bernabéu en su defensa  de la Champions lograda la temporada pasada. Ganó 2-1 a un Sporting de Lisboa  que le comió la tajada durante casi todo el encuentro. Un gol de Cristiano Ronaldo de libre directo, ejecutado de forma magistral y precisa en el minuto 89, y otro de Morata en el 94 obraron la remontada milagrosa del equipo blanco ante el buen equipo portugués que no mereció la derrota. Pero en los últimos diez minutos de partido le dio vida al Madrid al replegarse en busca de su primera victoria en suelo español. Ese fue su gran error. No tuvo en cuenta que en el ADN del Real Madrid está ese gen competitivo que no le permite rendirse nunca y de pelear hasta el último aliento.   Los últimos minutos son más largos en el Bernabéu que en ningún otro estadio. Son los más largos del mundo. Lo decía Juanito y lo saben algunos equipos que ya lo han sufrido.... Solo el Madrid gana así. El buen técnico del Sporting de Lisboa Jorge Jesús, que fue expulsado bien entrada la segunda parte, vio venir la remontada madridista. Situado en la grada al lado del banquillo, los últimos minutos del encuentro  se mantuvo con  la cabeza baja,no quiso mirar al terreno de juego porque de alguna forma barruntaba lo que después pasó. Ya se sabe,  el  Real Madrid  tiene un idilio especial con la copa de Europa donde hace de la épica  y la heroica final una constante en su historia. Todo esto queda muy bonito, pero al actual campeón de Europa hay que exigirle mucho más porque la Diosa fortuna y esa épica final no va a durar toda la vida. El equipo luso fue mejor que el Madrid  hasta el minuto 70. Hasta  ese minuto todo había transcurrido bajo el control  y mando del técnico del Sporting, que la verdad sea dicha, le dio un repaso a Zidane. Jorge Jesús se preparó con esmero el partido, cosa que, por lo visto, no hizo el técnico francés que en esta ocasión no estuvo muy acertado. En cambio, si acertó después en los sustituciones. Pero de eso hablaremos más tarde. El caso es que tácticamente el Sporting de Lisboa estaba mejor colocado en el terreno de juego que el Madrid, que no sabía por dónde coger a los portugueses. Con una presión muy alta, y con una defensa adelantada ahogaron a los blancos a los que le robaron el espacio. Cada jugador luso sabía su misión y casi siempre se anticipaban a su rival en todos los ordenes.  En esa misión destacó  William Carvanho, un inmenso jugador que se adueñó del centro del campo, comiéndose a Modric y a Kroos. El Bernabéu guardaba silencio ante el dominio del rival que ya al descanso mereció irse con ventaja. Sería al poco de comenzar el segundo periodo cuando Bruno César adelantase a los lusos en el marcador tras equivocación de Sergio Ramos. Era el 1-0 que hacía justicia a lo que estaba sucediendo en el Bernabéu que empezó a incomodarse con su equipo,  lento hasta decir basta. En los blancos, apenas había desmarques y nadie desbordaba. Los portugueses, tras su gol,  durante algunos minutos más fueron los dueños del juego con esa estilete llamado Gelson Martíns, que trajo por el camino de la amargura a Marcelo. Este joven Gelson, natural de Cabo Verde, es más rápido que el viento , tiene descaro,cambio de ritmo  y desborde. Recordemos que el  Sporting portugués es cuna de grandes extremos: Figo, Futre, Cristiano...y ahora Gelson Martins. El Madrid perdía al poco de la reanudación pero tardó en reaccionar. Tenían tiempo de enmendarse, pero no lo hizo hasta que sintió el vértigo de los últimos minutos. Le gusta el abismo y algún día se puede caer del precipicio. Zidane, tuvo la visión de prescindir del sangre de horchata, Benzema y dar entrada a Morata; sacó del terreno de juego a Bale que había recibido un golpe en la cadera del central lisboeta, Coates y cambio a Kroos, poco acertado, por James. Estos cambios hicieron posible el despertar del Madrid que ya fue un equipo reconocible.  Morata y Lucas Vázquez cambiaron el signo el partido. Los 3 jugadores que salieron del banquillo  le dieron otro impulso al Real Madrid que hasta entonces estaba como anestesiado. Morata aportó empuje y coraje; Lucas Vázquez  insistencia y lucha por la banda derecha y James toque y pase. De un pase exquisito del colombiano en el minuto 94,  llegó el inmenso cabezazo de Morata que sirvió para que el Real Madrid ganase los tres primeros puntos de esta Champions que quiere volver a ganar. Hay jugadores que todavía no están. Benzema, no está para ser titular estando como está Morata. Kroos, no tuvo su partido estuvo muy espeso como todo el Madrid. A Cristiano le falta aún coger la forma como a Benzema, aunque el portugués se redimió a balón parado con una falta magistral que sirvió para empatar a uno. De la BBC, Bale fue el más clarividente, pero se tuvo que retirar tocado. El Madrid ganó por la suerte del campeón que no por juego. Con el ímpetu final marca de la casa,  evitó el primer disgusto de la temporada y de la Champions. Pero tendrá que mejorar.... Jugando como lo hizo frente al Sporting de Lisboa no va a ninguna parte. La suerte y la épica  tienen sus límites.


ZIDANE O EL TRIUNFO COMO ENTRENADOR DE ÉLITE

Confieso, apelando a mi sinceridad,, que cuando Zidane sustituyó a Rafa Benítez al frente del Real Madrid, tuve mis dudas en la conveniencia de que el francés fuese la solución para aquel Madrid tristón y cabizbajo en que lo convirtió un desconocido Benítez, que no supo cogerle al aire al equipo blanco.  Y tenía mis dudas, porque los antecedentes de Zidane como entrenador del Castilla hacían presagiar que tal vez llegaba demasiado pronto a dirigir a los pesos pesados del primer equipo. Desconfiaba de él más por su corta experiencia en los banquillos, que por sus cualidades que como jugador y hombre de fútbol, son inmejorables. Porque sí hablamos de su condición de jugador, ahí es indiscutible. Zidane ha sido el mejor jugador del mundo de su época. A clase y elegancia no le ha ganado nadie. Parecía que jugaba con el frac puesto. Era una delicia verle jugar. Pero es que como persona es tan bueno o mejor que jugador. Los que hemos tenido la suerte de conocerlo, podemos dar fe. Por todas estas circunstancias y dada su bondad y hasta cierta timidez, pensé que tal vez no podría con el nido de vanidades que era el vestuario madridista. De alguna forma, todos pusimos en duda que quien había sido uno de los mejores jugadores de la historia, funcionara como entrenador. Hasta Florentino Pérez, su gran valedor, también llegó a tener sus dudas. Pero la situación era tan desesperada, que Florentino Pérez, apostó por él con todas las consecuencias. Y acertó, vaya que si acertó. Ha sido una de las mejores decisiones que ha tomado en su vida. Florentino acertó de lleno, y muchos nos equivocamos. Y valga por Dios que me alegro de haberme equivocado porque aprecio en todos los sentido a Zinedine Zidane. Zizou, con la sencillez como bandera, obró el milagro y transformó al abúlico Real Madrid, en un equipo con chispa que recobró la alegría y las ganas de volver a jugar al fútbol sin ningún tipo de ataduras. Nada más llegar no sólo se ganó al vestuario (todos le respetaban por lo que había sido) sino que les devolvió la sonrisa y la ilusión a un equipo que estaba abatido. Los jugadores, todos, admiraban a Zidane por lo que había significado en el mundo del fútbol y por su trayectoria: ganó todos los títulos habidos y por haber no sólo colectivamente sino también a título individual. Además de respetarle y en algunos casos había jugadores que le idolatraban, le profesaban gran cariño y aprecio por su forma de ser y la sencillez que aportaba a todo lo que hacía. Zidane, era todo lo contrario que Benítez, que tenia al vestuario blanco aburrido con tanto tecnicismo y tanto fútbol informático. Zidane, no tenía experiencia pero sabía mejor que nadie cómo manejar un grupo de estrellas sin que hubiese fisuras. Con el técnico francés llego la alegría que inmediatamente se notó en el juego del equipo que comenzó a emerger como el agua y a escalar posiciones hasta casi ser campeón de liga ( se quedó a un punto del Barcelona que llegó hasta sacarle 12 puntos); y lo que es más importante consiguió la undécima Copa de Europa. Algo impensable tal y como estaba el equipo. Zidane, obró el milagro desde la sencillez y el sentido común. Zizou, como entrenador es exigente pero a la vez tiende la mano. Los jugadores le quieren, además de respetarle y admirarle.. Su innata timidez, la ha dejado a un lado para ofrecernos su sonrisa más sincera y su saber estar en las ruedas de prensa y entrevistas. Está desdramatizando todo lo que rodea al Real Madrid. Aún recuerdo esa amplia sonrisa con Cristiano Ronaldo en la prórroga de la final de Champions contra el Atlético de Madrid. Ahí comprendí que el Real Madrid sería el campeón. Zidane, ha roto moldes, todos le quieren además de apreciarle y respetarle. Su estreno como entrenador de élite ha sido todo un éxito. Y, lo que le queda....  


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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