Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Real Madrid

VIBRANTE CLÁSICO ENSUCIADO POR EL ÁRBITRO 

En el Camp Nou se vivió un clásico de verdad: vibrante, emocionante y con mucha polémica arbitral. Nada se jugaban, pero por la intensidad que hubo parecía que se jugaban el título de liga. El encuentro finalizó con empate (2-2) y tanto Barcelona como Real Madrid expusieron su orgullo de campeones. Los dos sacaron sus mejores bazas para demostrar que no era un clásico descafeinado como se había dicho. Quien pudiera pensar que no había nada en juego estaba muy equivocado. Las alineaciones de ambos equipos dejaba bien a las claras que más que los tres puntos se jugaban, el prestigio. Valverde alineó al mismo equipo que ganó al Sevilla la Copa del Rey; y Zidane echó mano después de mucho tiempo de la BBC, con la defensa y el centro del campo titular. Nadie se guardó nada y se notó durante los 90 minutos, que los dos equipos jugaron con el cuchillo entre los dientes, y nunca mejor dicho porque fue un clásico muy bronco y muy reñido en todos los aspectos. Con este empate a dos el Barça continúa invicto en esta liga que se merece por méritos propios. Pero en esta ocasión, quien mereció la victoria fue el Real Madrid que le perdonó la vida en el primer tiempo, y después no sacó fruto de su mayor dominio en el segundo periodo, donde estuvo con superioridad numérica. Y ahí el Barcelona resistió con gran esfuerzo y con gran entrega de Rakitic, Busquets y una buena defensa. El Camp Nou, empezó el partido con el grito de “campeones” y lo terminó aliviado porque su equipo salvaba una situación dramática ante el empuje del Madrid en los últimos minutos. Antes, al final del primer acto estuvo indignada por la expulsión de Sergi Roberto, que pecó de pardillo al propinarle un manotazo a Marcelo en la misma cara del colegiado canario Hernández Hernández, que lo expulsó. También Bale debió ver la roja al dejar los tacos a Umtiti. Aunque sí nos ponemos en plan exigente, tal vez Messi también tenía que haber visto la roja por una entrada sin ton ni son al tobillo de Sergio Ramos. Ahí el partido comenzó entonces a ser muy arrabalero y casi de riña callejera. Desde luego el colegiado se lució. Ha cometido errores de bulto y su actuación se puede calificar de casera. El 1-2 del Barcelona marcado por Messi, no debió subir al marcador por falta previa de Luis Suárez sobre Varane. El defensa blanco tenía ganada la posición y el uruguayo con su pierna derecha le da una patada que desestabiliza a Varane. El colegiado, en lugar de señalar falta dejó seguir.. Luego después de que Bale empatase a dos con un golazo por toda la escuadra, no vio o no quiso ver una penaltí de libro de Jordi Alba a Marcelo, en el minuto 75. Fueron dos decisiones determinantes para la suerte del encuentro y que perjudicaron al Real Madrid que por fútbol y méritos debido ganar este clásico. Los jugadores blancos señalaron al árbitro como responsable de que no se hayan llevado la victoria del campo azulgrana. No fue el mejor día del Barça, que comenzó muy bien jugando como él sabe: tocando con paciencia y desplegando velocidad en los últimos metros. Así llegó el 1-0, gol de Luis Suárez tras jugada de encaje de bolillos que condujo Sergi Roberto y finalizó el uruguayo de gran remate. De nuevo Marcelo, se había quedado rezagado dejando una autopista por su banda, facilitando el primer tanto del Barça. Parecía que iba a ser un monólogo de los azulgranas, pero con el Real Madrid ya se sabe, se crece en las dificultades, y creció. Le quitó el balón a su rival exhibiendo gran superioridad que no se reflejó en el marcador por perdonar Cristiano Ronaldo dos claras ocasiones de gol. Ahí le faltó instinto asesino. No obstante el portugués remató todo. Le hizo un gol a Ter Stegen, que le robó otro y perdonó uno más. Las cosas del fútbol. El gol del empate a uno de Cristiano reflejó perfectamente la superioridad madridista en esos minutos. Busquets falló en la salida y Cristiano habilitó de tacón a Kroos para que éste centrara a la cabeza de Benzema. El portugués siguió la jugada con ese afán tan suyo para terminar rematando y marcando el empate a uno. Piqué llego tarde pisando a Cristiano, que sufrió un esguince de tobillo. Un esguince leve que le dejó fuera en la segunda parte. Le sustituyó Asensio, que fue quien habilitó de un estupendo pase a Bale para que marcase el definitivo (2-2). Un golazo que salvó a Bale de ser criticado, porque hasta entonces su partido estaba siendo lamentable. Está claro que al Real Madrid se le suele dar mejor el Camp Nou que su propio estadio, el Bernabéu. En las últimas temporadas suele cuajar grandes partidos como el que vivimos en esta ocasión. Se le escapó la victoria tal vez por su impaciencia a la hora de rematar. El Barcelona aguantó con gran sacrificio de casi todos sus jugadores, excepto Coutinho que estuvo frío y distante. El clásico, independientemente de los grandes errores del colegiado, tuvo grandeza. Los dos equipos se emplearon con bravura y aunque por momentos ha sido muy bronco, fue un partidazo con dos equipos utilizando sus armas. Jugó mejor el Real Madrid, si, pero el Barcelona supo sufrir y competir con un jugador menos. El Madrid quiso ganar sobre todo para acabar con esa condición de invicto del Barça, que supo aguantar hasta la extenuación para conseguir algo que no consigue ningún equipo desde el año 1932, terminar la liga sin perder ningún partido. Está a punto de conseguirlo. En definitiva fue un gran clásico que emborronó el colegiado Hernández Hernández, con sus grandes errores, y Piqué, que como un niño mal criado que es, además de provocar a Nacho antes de salir a disputar el segundo periodo, quiso convocar al staff de su equipo para que le hiciese el pasillo que no le quiso hacer el Real Madrid. Y al final, el gran Iniesta jugó su último clásico, recibiendo el reconocimiento de todos los jugadores del Real Madrid. Zidane esperó cinco minutos para dar un abrazo al manchego. Te echaremos mucho de menos, Andrés.


EL MILAGRO DE UN EQUIPO DE LEYENDA

¡Uff! Con inmenso sufrimiento, una buena dosis de suerte y sobre todo gracias a la portentosa actuación del Keylor Navas, así como a los dos goles de Benzema y al fallo garrafal del portero alemán, Ulreich, el Real Madrid estará en su tercera final de Champions consecutiva.    De nuevo se obró el milagro de un equipo de leyenda que sabe sobrevivir en las peores situaciones. Este equipo es el Real Madrid de Zidane, que ante un extraordinario Bayern Munich puso de manifiesto su capacidad de supervivencia. En esta ocasión, al Real Madrid lo sostuvo un imperial Keylor Navas que si en el partido de ida ya fue el mejor, en el Bernabéu volvió a ser el salvavidas de su equipo con paradas de todos los colores, sobre todo una que le hace a Tolisso. En el cómputo total de la eliminatoria,el costarricense ha realizado ocho paradas salvadoras. Junto a él hay que destacar a Karim Benzema, el goleador imprevisto, que de nuevo en una situación límite volvió hacer acto de presencia, como le sucediese la temporada pasada ante el Atlético de Madrid. Los dos antihéroes, Benzema y Keylor han sido la clave de que el Madrid esté en su cuarta final de Champions en los últimos cinco años. Alcanza su decimosexta final de la copa de Europa. Casi nada. El Real Madrid, jugó nada o casi nada. Eso sí, le puso mucho corazón y coraje. Supo sufrir, sobre todo en defensa con los dos centrales (Sergio Ramos y Varane) luchando contra los alemanes que le llegaban por aire y tierra. El experimento de Lucas Vázquez como lateral derecho no funcionó. En Múnich,cumplió pero no es lo mismo hacerlo durante 20 minutos que 90. Coraje y piernas no le faltan, pero estaba sobrepasado y no conoce la dinámica del puesto. Modric, fue el encargado de échale una mano, pero se agotó en el empeño y eso lo notó el equipo en la elaboración del juego. Por la banda derecha llegaba todo el peligro del Bayern con Ribéry y Alaba entregados a la causa atacante de un Bayern excelso en la determinación, las ganas y empuje Zidane, se la jugó todo a la carta de jugarle de tú a tú al Bayern, y prescindió de Casemiro en beneficio de Kovacic. Esta idea tampoco funcionó, porque al jugar el croata y Kroos en paralelo dejaban el centro del campo desguarnecido y de ello se benefició James, que cuajó un señor partido. Los alemanes se presentaban al área madridista con una facilidad asombrosa. Nadie hacía de pared y pronto a los tres minutos, Kimmich puso el 0-1 en el marcador. El Bernabéu comenzó asustándose viendo las avalanchas de los alemanes que se presentaron con determinación y ambición en Chamartín, dispuestos a quitarse de en medio a su última bestia negra. Sin que nadie sepa muy bien por qué, a los 10 minutos en una excelente jugada, el Real Madrid empató por mediación de Benzema. El gol fue precedido de una jugada coral de todo el equipo blanco que dio hasta 28 pases hasta que Marcelo hizo un extraordinario centro al delantero francés, que definió perfectamente de cabeza. Decíamos, que a parte de saber sufrir, el Madrid también tuvo la suerte de cara. Suerte que el colegiado, el turco Çakir no viese las manos de Marcelo antes del descanso. Un penalti clarísimo que si el arbitro llega a ver lo hubiese pitado, sin ninguna duda. Con empate a uno finalizó el primer periodo. Una buena noticia para el Real Madrid que había vuelto a sobrevivir a los zarpazos enormes de los alemanes que se fueron un tanto frustrados al vestuario, al comprobar que estaban haciendo todo lo posible para doblegar a los blancos y no eran capaces de ir por delante en el marcador. Más frustrados terminaron cuando finalizó el encuentro. Habían hecho todo, absolutamente todo, y no pudieron, otra vez, con el Real Madrid que cuando se trata de la copa de Europa, parece que está muerto, pero no lo está En esa estábamos cuando llegó el falló más estrambótico de toda la Champions, el guardameta del Bayern Ulreich regaló el 2-1 al Real Madrid, concretamente a Benzema autor inesperado de un doblete en el momento que más lo necesitaba su equipo. El portero alemán entre sí tenía que despejar a una cesión de Tolisso y cogerla con la mano, se hizo un lío y propició que el francés muy listo y espabilado aprovechase el obsequio poniendo por delante a los madridistas. El Bernabéu respiró un poco. Solo un poco. El orgulloso y magnífico Bayern, a pasar del varapalo, no se rindió ni mucho menos. Es más puso más empeño, fuerza, coraje y corazón que nunca. El Bayern es un equipo con mayúsculas. Su comportamiento fue extraordinario. Se ha dejado del fútbol toque que le exigía Guardiola para con Heynckes volver a sus orígenes con ese fútbol directo y de fuerza que siempre ha caracterizado al fútbol alemán. Los de Zidane, intentaron alguna contra que otra, y en una de ellas pudo llegar el 3-1, pero en esta vez el infalible Cristiano Ronaldo falló una clarísima ocasión a centro de Marcelo. El Bayern sabía que era a base de goles como podía cambiar su suerte.Y eso fue lo que hizo el equipo bávaro hasta el final del partido, someter a los de Zidane con ataques incesantes y con una fuerza ciega, al estilo del Madrid en sus grandes noches de leyenda. Tanto fue el cántaro a la fuente que al final, James, en el minuto 62 hizo el clásico gol de los ex,aprovechando un rechace donde Kroos hizo la estatua. El colombiano,no lo celebró. La eliminatoria estaba a un gol de los alemanes para dejar fuera al Real Madrid. La angustia entonces se apoderó de la afición que se quedó sin uñas por los nervios. A partir de aquí comenzaron los minutos más sufridos de la historia del Madrid en la copa de Europa. Jamás vi sufrir tanto a un estadio, como el Bernabéu. El Madrid no sabía qué hacer ante la presión asfixiante de un Bayern herido en su orgullo de cambiar el destino de los últimos años ante el equipo de Zidane que estaba viviendo una situación agónica. Los alemanes hicieron 22 remates a puerta, sacaron once saques de esquina y tuvieron cerca de un 60% de posesión. El último cuarto de hora fue de un sufrimiento supino para toda la familia madridista que tenía el corazón en un puño. Aquí fue cuando apareció el héroe del encuentro, ese hombre que cuando más discutido está, mejor lo hace. Su nombre es Keylor Navas, y es ese hombre tranquilo, lejos de los focos, que aparece en las grandes ocasiones. Keylor, sin ninguna duda, ha sido determinante para que el Real Madrid esté en la final de Kiev el próximo 26 de mayo. Una final para un héroe: Keylor Navas. Pocas veces un pitido final inspiró tanto alivió como el del colegiado turco Çakir al decretar el final del encuentro que finalizó con empate a dos y con el Madrid camino de Ucrania. Al limite, alcanzó el Real Madrid la final de Kiev. Sigue con su idilio con la Copa de Europa, su torneo fetiche que alcanza de todas las maneras posibles,sea con alharaca o pasando un viacrucis, pero que casi siempre está. Alcanza así su 16ª final. La copa de Europa como rutina. La Copa de Europa también se consigue con sufrimiento . El Madrid contra el Bayern no jugó bien, pero hay que resaltar su sacrificio, su fortaleza anímica y su sufrimiento que rozó lo angustioso. En definitiva, que supo sobrevivir al empuje de un extraordinario Bayern Munich. El Madrid, que dispondrá de 17 entradas, ya espera rival para la final de la Copa de Europa que se jugará en Kiev, el sábado 26 de mayo.    


UN DERBI EN LAS MANOS DE OBLACK

Real Madrid y Atlético en un derbi sin tanta tensión como otras veces, solo se jugaban el subcampeonato, finalizó con tablas (1-1). No hubo tensión,pero si la rivalidad propia de los vecinos de la capital. UN derbi, siempre es un derbi y los dos, querían la victoria, sobre todo por sus aficiones, no por la importancia de los puntos, porque esta liga ya tiene dueño y señor, el Barcelona.   Con estas premisas se midieron Madrid y Atlético que protagonizaron un duelo vibrante, intenso y hasta emocionante en el que mandó en su gran mayoría el Real Madrid y en el que supo aguantar el Atlético, gracias a su buena defensa, y sobre todo, a su gran guardameta, Jan Oblack que fue decisivo para la suerte final de los rojiblancos. El magnífico portero del Atléti fue el principio y el final del partido. Salvo a los suyos en un comienzo arrollador del Madrid; y al final donde los blancos volvieron a la carga para buscar la victoria después de que se tomarán un descanso ante el mayor empuje durante el segundo periodo de los de Simeone, que no sé si quiso ganar el partido o se conformó con el empate. El técnico argentino, es feliz no perdiendo. Su excesiva prudencia muchas veces perjudica al Atlético, aunque sus seguidores no lo quieran ver así. Oblack mandó en el derbi. Su portentosa actuación salvó a los suyos de la derrota. El esloveno comenzó por repeler un remate con el cuerpo de Cristiano. Le paró un disparo a Varane en el área pequeña. Sacó una mano prodigiosa a un disparo de Carvajal tras rechazar el balón en la madera, tras un tiro de Marcelo. Eso fue al comienzo del partido y en la primera parte. En el segundo periodo, cuando el encuentro estaba a punto de morir, se produjo falta al borde del área del Atlético por falta a Isco. Sergio Ramos, ante la ausencia de Cristiano que salió del partido en el minuto 63, se la pidió lanzarla. El balón iba a la misma escuadra y hasta allí voló Oblack para salvar a su equipo de lo que hubiese sido el 2-1. Sin duda Jan Oblack, fue el hombre del derbi por derecho propio.Gracias a él su equipo logró puntuar. También, Keylor Navas, que tuvo poco trabajo, rescató al Madrid de lo que pudo ser el 1-2, tras una espectacular parada a Koke que disparó a bocajarro y que el costarricense logró despejar a saque de esquina. Los otros dos actores del derbi que fue ante todo muy entretenido, fueron Cristiano Ronaldo y Griezman. Si no llega a ser por Cristiano, el Madrid no habría logrado superar a Oblack. El portugués que pactó con Zidane que solo jugaría una hora, antes de despedirse batió al guardameta esloveno al aprovechar un magnífico pase por alto de Bale, que Cristiano empalmó con la derecha según le venía. Magnifico gol que era imparable para portero atlético. Cuatro minutos después el Atlético al verse con desventaja apretó más que nunca, y Griezman logró la igualada tras una combinación con Vitolo. En este tramo de partido, desde el minuto 63 al 75, fue cuando más problemas tuvo el Madrid, que se recuperó con la entrada de Modric e Isco,a los que Zidane reservó pare el partido del miércoles contra la Juventus, en el Bernabéu. En el último cuarto de ahora el Madrid terminó el encuentro en la portería de Oblack, pero le faltó acierto en el remate. No estaba Cristiano, y se notó, vaya si se notó. Sin el luso, el Madrid pierde pólvora, lo que no deja de ser un problema, porque esperar a que Benzema haga de hombre gol, es una osadía. El francés, que ante la Juve será titular, salió en el segundo periodo sustituyendo a Cristiano, y apenas se le vio. Bale volvió a ser titular y lo hizo bien. Zidane quiso abrir las bandas con el galés y Lucas Vázquez más Asensio. El Madrid explotó los extremos unas veces con acierto y otras no tanto, porque el Atlético le supo cerrar bien los huecos en muchas ocasiones. Pero, el Madrid sin Isco, Modric y Benzema, perdía el juego por dentro y por lo tanto no era un equipo compacto. No obstante al Madrid no le faltó intensidad y gozó de ocasiones pero careció del factor sorpresa y eso ante la disciplina del Atlético es un grave handicap. El caso es que el guión no cambió respecto a las últimas temporadas. Al mayor empuje, dominio y ocasiones de gol del Madrid, respondió el Atlético con su típica disciplina y solidaridad. Desde que está Simeone como técnico rojiblanco, el Bernabéu le sienta muy bien ya que sigue invicto en la liga desde el 2012. Él empate (1-1), en nada ayuda a los dos contendientes, solo lo hace al Barcelona que vuelve a tener al Atlético a once puntos y al Madrid a 15. Loa azulgranas ya rozan con las manos el título de liga. Nosotros nos conformamos con haber visto un derbi con mucha enjundia y con chispa. El partero del Atlético, con su gran actuación, mantiene los 4 puntos de ventaja al Real Madrid tras el partido de la máxima rivalidad, donde los blancos tuvieron más ocasiones y fueron más osados, pero Oblack paró a los blancos. El derbi estuvo en sus manos.


REAL MADRID : UN QUIERO Y NO PUEDO 

Definitivamente al Real Madrid le han echado el mal de ojo. Juegue bien, mal o regular el resultado es la derrota o un empate frustrante.   Después de sendos empates en liga y copa (con Celta y Numancia, respectivamente) se esperaba que ante el Villarreal se despertasen conciencias y que reapareciese el buen juego por el Bernabéu. Las conciencias siguen dormidas y el buen juego solo fue a ratos. No obstante, el Madrid hizo más méritos para llevarse el triunfo que el Villarreal que escasamente llegó a la portería de Keylor Navas.Llegó con intensidad en el minuto 87 y se cobró un golazo de Fornals, en una contra. Un triunfo que es un logró histórico para el Villarreal que gana por primera vez en el Santiago Bernabéu. El Madrid tuvo sobradas ocasiones para marcar, pero ante la gran defensa del equipo amarillo, la gran actuación de su guardameta Asenjo que sacó dos balones imposibles, y la dolorosa falta de puntería de los blancos, el Real Madrid volvió a quedarse a cero y su suerte en la liga toca fondo. Si el Barcelona gana en Anoeta a la Real Sociedad estará a 19 puntos. Pero eso no es lo peor, peligra el cuarto puesto que da acceso a una plaza para la Champions. ¡Increíble pero cierto! El final de la primera vuelta de la liga deja al Real Madrid un poco más hundido después de su tercera derrota de temporada, en su estadio. La crisis continúa y se hace más profunda si cabe, sin que Zidane haga nada. La obstinación del técnico francés ya alcanza límites insospechados. Decir que no pasa nada, es cuanto menos tendencioso. Pasa algo y lo sabe. Él quiere morir en su idea, y va a caer si prosigue con la idea de no mover las fichas. Uno no puede caer en la resignación. El Madrid necesita un diagnóstico certero. El equipo blanco ha entrado en una dinámica muy negativa, preso de sus propios errores que están lastrando a todo el grupo hasta perder la fe en sus posibilidades. La misión del entrenador es volver a encauzar a unos jugadores que han perdido confianza, frescura y hasta ambición. Zidane necesita reaccionar para que lo haga también todo el equipo. Necesita romper ese bucle negativo aunque ya no sea para ganar la liga y si para competir ante la llegada de los grandes partidos que le esperan en la copa, y sobre todo en la Champions. Zidane se está equivocando con su diagnóstico de que “aquí no pasada nada”. Erre que erre, volvió a confiar en el mismo equipo. Puede que tenga que ser así, pero a veces es bueno mover el cesto para ver si hay una reacción positiva. Su inmovilismo le puede pasar factura. No diré que al Madrid le faltó actitud y ganas. Hizo un partido muy aseado que debió ganar aunque en el segundo periodo tuvieron escasa claridad de ideas. En la segunda parte, algo ya repetido, perdió fuerza y fluidez haciendo un fútbol muy previsible. En el primer periodo fue cuando se vio a un buen Madrid, que salió a por el partido desde el principio con una presión alta que no dio sus frutos porque ese porterazo llamado Asenjo, lo paró todo lo que le llegó que fue mucho y con mucho peligro. Terminó desesperando a Cristiano Ronaldo, que en la liga sigue reñido con el gol. Si el Madrid no ganó fue porque Cristiano volvió a a estar en el lado oscuro. Asenjo y la impecable defensa del Villarreal fueron los culpables de la derrota del Madrid. El portero del Villarreal, voló y se anticipó en el Bernabéu, en las ocasiones más claras ante Cristiano. Primero rectificó para sacar un balón que había desviado la barrera en una falta. Después, paró a un metro del portugués en el área pequeña. Cristiano pidió penalti en la acción, más discutible que el que no vio Undiano Mallenco minutos antes en un remate de Bale que detuvo con el brazo el defensa Álvaro,una mano invasiva e invasora . No estuvo bien el colegiado, que tampoco vio la posición en fuera de juego de Ünal en su intervención en el comienzo de la jugada del gol. Sin estar redondo, el Madrid había empujado y había jugado lo suficiente para ir por delante en el marcador, pero con el paso del tiempo se volvió un equipo impreciso, nervioso y ansioso de lo que se aprovechó en la recta final el Villarreal, que le acecha en la quinta posición, está a tan solo un punto de los madridistas. Terminada la primera vuelta, los números del Real Madrid invitan a la bancarrota y al pesimismo. Con un partido menos está a 16 puntos(que pueden ser más) del Barcelona; con Cristiano Ronaldo con tan solo cuatro goles en liga; y con 13 puntos que ha perdido en el Santiago Bernabéu. El colapso es total. Y luego Zidane, dirá que “no pasa nada”. Pasa, que el equipo ha perdido la fe y algo más. Es un quiero y no puedo. Se prolonga una crisis que nadie sabe como solucionar. ¿Dónde está Florentino?


REYES DEL MUNDO

Vamos a dejarnos de tonterías, y vamos a darle el mérito que el titulo conquistado por el Real Madrid se merece. Ya sé que que es un entorchado que apenas se le da valor pero para poder disputarlo hay que ser campeón de Europa y, para ganarlo hay que vencer al campeón del otro continente, América. En este caso era el campeón de la copa Libertadores – semejante al campeón de Champions, pero del otro continente- Y este título no lo logra cualquiera. El Real Madrid venció 1-0 al campeón de Brasil, el Gremio de Porto Alegre y lo hizo de forma absoluta, dominando de principio a fin. El resultado por la mínima no fue acorde a como se desarrolló el partido donde el equipo madridista supero de punta a punta al Gremio. Un rival al que el buen juego del Madrid disminuyó hasta dejarlo a la mínima expresión.El triunfo por la mínima fue lo mejor que pudo sacar el equipo brasileño, una rémora para el fútbol. Sencillamente no existió. Fue un rival casi invisible por el magnífico juego desplegado por los blancos, especialmente por un auténtico jugadorazo como Modric, el maestro de de ceremonias. Nos quitamos el sombrero ante el gran partido del croata que ha escrito una autentico sinfonía sobre el estadio de los Emiratos Árabes. Su partido fue para enmarcar a la vez que determinante, como lo fue Cristiano Ronaldo al marcar de falta, el gol que da al Real Madrid su sexto título del mundo, que le convierte en un club de leyenda al conquistar con el logrado en Abu Dhabi, su vigésimo sexto entorchado internacional. Además este Madrid es único, el primero que conquista cinco títulos en un año. Algo difícil de repetir y que ha logrado este equipo, que parece que despierta cuando llega la hora de la verdad. Todos rindieron a gran nivel. Bueno, todos menos, el inocuo Benzema. ¿Hasta cuando dejara el Real Madrid de jugar con uno menos? La salida de Benzema ya es un ¡clamor! Mientras que el francés pasaba desapercibido, el balón de oro, es decir Cristiano Ronaldo, como decíamos,dio el triunfo con un lanzamiento de falta, que después de mucho tiempo, fue efectiva para conseguir la ansiada copa del mundo de clubes que le señalan como el mejor equipo del 2017. Desde que el Madrid ganó la duodécima en Milán sigue con su gira triunfal, de título en título hasta completar una manita de conquistas que le catalogan, sin ninguna discusión, como el mejor equipo del 2017. Desde que ganara al Atlético de Madrid en la final de Champions de Milán, el equipo d e Zidane ha ganso todos los títulos internacionales que ha disputado,haciendo todo un pleno. Algo que hay que reconocer por el mérito que ello conlleva. La mejor versión, muchos ratos , del Madrid bastó para imponerse sin géneros de dudas al Gremio. Decía Di Stéfano que las finales son para ganarlas. Su equipo, le está haciendo caso, y final que disputa, final que gana. No tuvo rival en el Gremio de Porto Alegre, que conocedor de su inferioridad, comenzó en plan duro con entradas de levantaban el césped . Esa dureza avisó a los blancos que tenían enfrente a otros que iban a por todas, por la oportunidad histórica de ganar a todo un Real Madrid y por sus más de 5000 seguidores que se desplazaron hasta Abu Dhabi. Pero los de Zidane, sacaron su mejor versión para imponerse por todas las de la ley, al timorato equipo brasileño que salió a especular, sin tener una hoja de ruta. El triunfo madridista no ofrece dudas, Fue mejor de principio a fin y el resultado es hasta corto. Keylor Navas, apenas tuvo trabajo. Varane, esta vez muy bien, y Sergio Ramos fueron los jefes de la defensa junto a un alegre Marcelo y un eficaz Carvajal. Modric, lo dicho, fue el dueño y señor del partido. Kroos, la eficacia personificada.Cristiano, como siempre, a lo suyo,marcando las distancias. El único que desentonó, y lo siento, fue Benzema. Al minuto 80, Zidane se hartó de su compatriota y lo cambió por Gareth Bale, quien a punto estuvo de marcar lo que hubiese sido todo un golazo. Al final, el campeón de Europa subió un peldaño más, Rey del Mundo de clubes. El himno del Real Madrid volvió a sonar en lo más alto. Churchill decía que el hombre no busca ser útil, solo busca ser importante ! El Madrid, no sólo busca jugar bien, busca ganar , y convencer para ser el club más importante del Mundo. De momento, lo es. PD: El Real Madrid es más importante que sus jugadores , pero hay algunos que parece que quieren estar por encima del club, como Cristiano Ronaldo, quién le ha echado un pulso a Florentino Pérez. En plena celebración a la hora de repartir los premios, las medallas y demás trofeos, el abrazo de CR7 a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, fue más efusivo que el que le dio al presidente blanco. Hay tensión entre estrella y presidente desde hace tiempo. El jugador quiere ganar más, como el mejor, pero el club da largas. Las palabras del atacante portugués tras el partido son un claro mensaje en dirección a la línea de flotación del mandatario. "Si es posible, me gustaría retirarme en el Real Madrid. Sin embargo, es algo que no depende mí, ya que yo no soy el que manda en el club. En fin, ya veremos", sentenció Cristiano Ronaldo cuando tuvo que dar la cara ante los medios de comunicación. "Yo siempre respondo en el terreno de juego. En esta oportunidad, he ayudado al equipo para que ganara otro título", enfatizó. La soberbia le mata.


UN REAL MADRID SIN ALMA

  No sé qué pensar, pero visto lo visto parece que el Real Madrid renuncia a la liga. El equipo de Zidane salió al Nuevo San Mamés sabiendo que el Barcelona había empatado a dos con el Celta en el Camp Nou, y que tenía y debía ganar para acortar distancias y meterse de lleno en la lucha por el título de liga. Pero, nada de nada fue incapaz de ganar y de marcar un solo gol a un Athletic en estado deprimente, después de caer en la Copa del rey ante el Formentera. El encuentro terminó con empate sin goles que no contentó a nadie, pero al menos la afición del Athletic perdonó a los suyos. No así los aficionados madridistas que ven como su equipo sigue reñido no sólo con el gol sino también con el fútbol. El Real Madrid tenía una oportunidad de oro para meter presión al Barça, al ponerse a seis puntos y de paso depender de sí mismo para intentar la conquista del título liguero. Además de no conseguirlo, sigue a ocho puntos, esta dos por debajo del Atlético de Madrid e igualado a puntos con el Sevilla, en la cuarta posición. La jugada no le ha podido salir peor al equipo blanco que sigue desenchufado y reñido con el buen fútbol. He vuelto a ver a un Real Madrid muy académico, practicando un juego blando, muy de salón pero carente de mordiente y de intensidad. Dada la necesidad que tenían de ganar, al equipo le faltó echarle ese algo más tan necesario para lograr el objetivo que no era otra cosa que el triunfo. Cuando uno quiere ganar, hay que salir a morder y a presionar hasta la extenuación al rival. Algo que no hizo el acomodado Real Madrid. Zidane, Salió con el equipo de gala, el mismo que levantó la Champions en Cardiff y que exhibieron su poderío frente ala Juve. Pero, por lo que se está viendo ahora , de aquel equipo nada queda. Ese espíritu que tenían les ha abandonado. La gloria, las alabanzas de la duodécima así como la gran temporada que hicieron ,les subió a la nube de la vanidad. Muchos jugadores aún siguen en esa nube. Y ya se sabe, el elogio debilita. Jugadores como Benzema, no es que haya bajado, siempre ha estado en una nube. Al francés ni se le ve ni se le espera. La defensa blanca sigue siendo muy inestable. El centro del campo está muy lento con Modric y Kroos, muy dispersos como ajenos a lo que se cuece dentro del equipo en su peor momento. Y de la delantera, no digamos, no meten un gol ni al arco iris. El Madrid tuvo dos ocasiones claras, en una Benzema mandó el balón al poste y en la otra Cristiano con todo a favor, lo tiró fuera. Todo un síntoma, el mal momento que vive Cristiano Ronaldo de cara al gol. Benzema sigue siendo cada vez más un cero a la izquierda ¿Hasta cuándo Zidane? El Madrid necesita un delantero centro ya. A Cristiano alguien le ha echado el mal de ojo y a parte de participar poco, las ocasiones que tiene las falla.   Fue una nueva mala noche de los delanteros blancos, imprecisos de cara a portería y desconectados entre ellos, tampoco anduvieron mejor los centrocampistas con un Isco muy perdido y desacertado que quiere ir a todas partes y no llega a ninguna.Nadie de blanco brilló en un San Mamés, que dio por bueno el empate de los suyos después de una semana muy dura. Ocasiones tuvieron los dos equipos para ganar pero la ansiedad les impidió ver la luz en la portería contraria. El encuentro fue vistosos en algunas fases y en otras no tanto por la necesidad imperiosa que tenían los dos equipos por lograr el triunfo. La primera parte fue muy igualada con ocasiones,pocas, para ambos equipos. En el segundo periodo el Real Madrid, puso asedio sobre el muy vigilado Kepa -que no pasó dificultades-, pero lo hizo sin orden ni concierto con imprecisiones y mala colocación de los delanteros. En otras fase, el partido se convirtió en una dura batalla psicológica que la ganó el Athletic, desesperando al Madrid y a Sergio Ramos que fue expulsado por doble amarilla, tras sacar el codo a pasear en dos saltos con Aduriz y Raúl García. El central madridista no jugará la próxima jornada contra el Sevilla, en el Bernabéu. Tampoco estarán Casemiro y Carvajal, por acumulación de tarjetas.   Fue un partido entre dos equipos que no están en su mejor nivel, y en el que pudo más la necesidad del Athletic de superar su depresión que la necesidad que tenía el Madrid de recortar distancias respecto a su gran rival, el Barcelona. El siempre discutido colegiado Mateu Lahoz tampoco estuvo muy bien que digamos. No aplicó la ley de la ventaja en una ocasión en la que Cristiano se quedaba solo ante Kepa, por una patada de Etxeita a Modric. Claro que también podía haber pitado penalti en una acción de Sergio Ramos sobre Raúl García. En definitiva que a este Real Madrid le hace falta un hervor, una transfusión de sangre para volver a ser el de antaño. Y a Zidane más criterio táctico y menos dependencias. Dicho esto, no me resisto a decir lo que siento e incluso dejar de ser políticamente correcto.   El Madrid empató (0-0) en Bilbao ante el Athletic más vulgar de los últimos años. Tenía que ganar, y no ganó por ser un equipo pusilánime y carente de pasión. Le faltó estoque y puntilla. Zidane dio muestras de su terquedad en alinear a Benzema y en realizar tarde y hasta mal los cambios. El equipo se le está yendo de las manos. El Madrid está sin gol y sin remate, con un Benzema que tuvo una ocasión clarísima que remató al palo, mostrando desidia,nulidad y que hasta estorba a sus compañeros (renovado hasta el 2021 y protegido por Zidane y por Florentino Pérez). El Madrid de esta temporada se ha dormido en los laureles, y más concretamente Florentino Pérez que sabía que el equipo se tenía que reforzar y no lo hizo, haciendo caso por una vez al entrenador, en este caso a Zidane No solo no se reforzó al equipo sino que se ha debilitado con la marcha de Morata,Mariano, Pepe y James. Si se va Morata, muy bien vendido al Chelsea, no puedes dejar marchar a Mariano, un delantero centro rematador que ahora les hubiese venido de perlas al Madrid y que lo está haciendo de cine en el Olympique de Lyon. La planificación de esta temporada ha sido un desastre, y lo está pagando el equipo. No puede ser que para que nadie le haga sombra a Benzema, se prescinda de dos delanteros como eran Morata y Mariano. Uno de los dos, se tendría que haber quedado. Esta temporada ni Florentino ni Zidane han hecho los deberes. El problema no sólo es la falta de gol, el problema ha sido la mala planificación y el que muchos jugadores no dejan de mirarse el ombligo. Están muy consentidos


LA CHAMPIONS COMO EFECTO TERAPÉUTICO PARA EL R.MADRID

De nuevo la Champions ligue tiene efectos terapéuticos para Real Madrid que con su contundente victoria frente al Apoel de Nicosia (0-6) cierra su pase a los octavos de final como segundo de grupo ya que él Tottenham con su triunfo en Dortmund, por 1-2 ya es primero de forma incontestable.   Dobletes y renacimiento de Benzema y Cristiano a costa de un Apoel Muy frágil y con una endeble defensa. El francés hizo dos goles, los mismos que Cristiano; Modric fue quien abrió la cuenta con un disparo desde fuera y Nacho en un saque de esquina, cerraron la cuenta hasta ese inapelable 0-6. El duelo resultó un analgésico general para un Real Madrid que no está enamorando por su juego. En Chipre no es que estuviese perfecto, pero lo que otras veces le negó la portería, hoy encontró el camino con creces. Los de Zidane fueron de menos a más hasta que pasados los veinte minutos se hicieron los amos de la situación, con un Kroos  mandón que dirigió perfectamente las estampidas  de los suyos. Cristiano Ronaldo y Benzema se reencontraron con el gol; Modric ha recuperado su compás y su buen hacer; Carvajal demostró que es un lateral como la copa de un pino. Hoy por hoy es insustituible por todo lo que aporta al equipo. Hasta Marcelo parece que empieza a espabilar. Kroos también recupera el buen tono: Y los menos habituales tuvieron sus minutos como Asensio y Lucas Vázquez que fueron titulares. Theo,Borja Mayoral y Ceballos entraron en la segunda parte. Los tres apenas han tenido carrete en lo que va de curso; ni tan siquiera ciando se ha visto a Madrid ramplón y con algunos jugadores en bajísima forma. Nada que ver con lo sucedido en la temporada anterior, cuando la segunda unidad fue capital. Zidane, sabrá el por qué ha abandonado esa buenas costumbres El Madrid recuperó esa vieja pegada que le había abandonado ante un bisoño y débil Apoel. La contundencia del resultado debe servir de acicate para el equipo, y de consuelo para los dos jugadores más señalados en los últimos partidos: Cristiano y Benzema. El francés, ausente como casi siempre, al menos fue capaz de marcar en las dos únicas apariciones que hizo en el primer tiempo. Kroos y Cristiano Ronaldo le regalaron los dos goles con dos estupendos pases. CR7 preso de una insatisfacción constante volvió a tener un idilio con el gol. Hizo un buen partido, estuvo en todas hasta que le tocó marcar a él. El primero de cabeza a pase de Marcelo; y el segundo en un remate complicado aunque sin portero. Dos goles que le deben servir para que alcance ese estado de tranquilidad que tanto necesita. Lo evidente es que en la Champions sí que ve puerta: lleva ocho goles en cinco partidos. Para el Madrid de dudas existenciales en la liga, no hay mejor terapia que la copa de Europa. En su querida Champions encuentra el calor que le falta en la competición domestica, olvidándose  de los malos tragos ligueros. En Nicosia, el Madrid firmó el mejor resultado a domicilio en la competición que más quiere, la Champions, y que le debe servir para que de una vez por todas recupere sensaciones. Ahora lo que le hace falta es llevar esas buenas sensaciones a la liga. Falta le hace.


CRISTIANO LLEGÓ A TIEMPO

       El Real Madrid a punto estuvo de asomarse al abismo por culpa de su frío y lineal partido ante el Getafe, en el Coliseum. A falta de cinco minutos el resultado era de empate (1-1). Las alarmas de urgencia asomaban en el horizonte porque la liga se le podía escapar en la séptima jornada del campeonato.   Entre angustias andaba el Madrid cuando Isco,que había sustituido a Lucas Vázquez,vio el desmarque de Cristiano Ronaldo a quien le mandó un magnífico pase para que marcase el 1-2. De esta forma, el portugués inauguraba su casillero de goles en esta liga que para él comenzó con tres partidos de retraso. El gol de Cristiano hizo respirar a Zinedine Zidane en su partido número 100 como entrenador del Real Madrid. Todos fueron a felicitar al luso, por la importancia que ese tanto significaba para seguir la estela del líder, el Barcelona. CR7, que antes falló una ocasión clarísima de gol a puerta vacía, llegó a tiempo con su poderoso gol para rescatar a su equipo de una situación más que apurada. La liga se le empezaba a escapar cuando irrumpió el portugués, que hasta entonces había estado en un tono muy gris, para aliviar a su equipo y a él mismo, porque la desesperación ya se dibujaba en su rostro. El Madrid no es que jugase mal,jugó para ganar pero tal vez estuvo demasiado frío y pecó de cierta lentitud. Y eso que comenzó en plan mandón jugando con fluidez y hasta con comodidad. Al borde del descanso, el reaparecido Benzema, toda clase y técnica,no se le notó su mes de ausencia, adelantó al Madrid tras fallo de la defensa del Getafe y mérito del francés, que definió de forma perfecta. Todo marchaba según lo previsto por los blancos, pero el Getafe, equipo incomodo donde los haya comenzó a poner en escena el plan de su entrenador Pepe Bordalás: jugar a no dejar jugar. El partido se convirtió en áspero con cortes continuos que perseguían romper el ritmo de los madridistas. El Getafe se convirtió en un equipo muy incomodo -igual que lo lo fue contra el Barcelona- y le rompió el ritmo al Madrid a base de cortar su juego con faltas continua en un césped alto y seco. Entonces, los de Zidane se empezaron a sentir incómodos y se fueron del partido. No es que el Getafe estuviese acosando, simplemente no dejaba jugar a su rival. A los diez minutos de la reanudación llegó el gol del Geta,obra de Molina que estaba en fuera de juego. El tanto del empate de los azulones les sentó de maravilla todo lo contrario que al Madrid que se quedó durante cierto tiempo grogui. Uno creció y el otro menguó. El tiempo pasaba, se acercaba el final y Zidane, como remedio, echó mano de Isco y los blancos empezaron a ver un poco la luz. El malagueño, comenzó a brújulear y llegó la solución con el gol de Cristiano, su primer gol en la liga. Benzema y Marcelo reaparecieron tras sendas lesiones. El francés estuvo bien, mientras que Marcelo fue todo lo contrario. No estuvo fino y en el tanto del Getafe se despistó. Ambos jugadores fueron sustituidos por Borja Mayoral y Theo, respectivamente. Sustituciones lógicas porque venían de estar de baja tres largas semanas. En esta ocasión, con los cambios no hubo acumulación de delanteros ni de medias puntas como sucedió frente al Betis, que lo único que aportó fue confusión. El encuentro entre el Getafe y el Real Madrid sirvió para el reencuentro entre Benzema y Cristiano Ronaldo que no coincidían desde la final de Cardiff, allá por el 3 de junio. No fue un buen partido, simplemente correcto. Pero sirvió para que el Real Madrid acumule trece victorias consecutivas fuera de casa en la liga, todo un récord y que Cristiano consiga su primer gol en esta liga.. CR7 apareció a tiempo y llegó el triunfo y la calma.  


ISCO AL RESCATE 

Después de la exhibición del Real Madrid en la Champions, volvió a la competición doméstica y no ofreció su mejor versión. Ante el Espanyol al que venció por 2-0, no fue ese equipo brillante que apabulló al Borussia de Dortmund.   Ganó justamente al Espanyol, pero yendo de más a menos. Comenzó bien, dominando a un timorato rival que en la primera parte jugó a verlas venir, pero lo hacía con un juego muy previsible, sin chispa y muy cadencioso. En la primera parte no puede decir que jugase mal pero tampoco para tirar cohetes. Fue un juego aseado sin más alardes. El único que puso brillo fue Isco, cada vez más determinante en el juego del Real Madrid. Sobre él fraguó la victoria el equipo blanco Marcó los dos goles y fue el líder de los suyos. Su influencia crece cada día más en el equipo de Zidane,que ya lo considera insustituible. El solo se bastó para imponerse a un Espanyol que si comenzó asustadizo y replegado en el primer tiempo, en el segundo periodo se soltó el pelo. Isco a los 25 segundos tuvo una ocasión inmejorable para poner el 1-0, ocasión que desbarató el buen guardameta Pau López, después más tarde en otro mano a mano consiguió adelantar al Madrid tras buen pase de Cristiano Ronaldo que sigue seco en la liga. Los blancos eran los dueños y señores de la situación.Las ocasiones se sucedieron en un primer tramo de asedio que el equipo de Quique Sánchez Flores, muy replegado, era incapaz de controlar. Si no encajó más goles fue por las buenas intervenciones de su portero que detuvo un par de disparos de Cristiano y sacó un cabezazo de Sergio Ramos. Para el Espanyol llegar al descanso con un solo gol en contra fue una suerte y una oportunidad para intentar resarcirse. Algo debió decirles Sánchez Flores en los vestuarios porque el Espanyol en la segunda parte fue un equipo totalmente distinto, Incorporó a Sergio García que le puso criterio al juego y a Navarro que puso la experiencia. El dominio y le pelota pasó a ser de los blanquiazules rápidos en las transiciones que dejaba a descolocados a los madridistas que empezaron a tener muchas dudas, sobre todo a la hora de sacar el balón de su área. SI el Espanyol no empató fue por auténtica mala suerte. Gerard Moreno tuvo la mejor ocasión tras un fallo garrafal de Sergio Ramos que no tuvo mejor idea que regatear a un paso de Keylor Navas. El central puede dar las gracias a Nacho que en el último instante impidió el remate que ya se cantaba como gol. Del posible empate del Espanyol se pasó inmediatamente después al 2-0, obra también de Isco que junto a con Asensio se aprovecharon de una contra que culminó con el gol de la tranquilidad para un Bernabéu que ya empezaba a ronronear. Fue el primer triunfo liguero del Real Madrid en el Santiago Bernabéu, donde protagonizó un buen primer periodo y un escaso segundo tiempo. Las bajas de sus dos laterales titulares:Marcelo ,lesionado, y Carvajal, con un proceso viral, se notaron, sobre todo la de Carvajal porque el canterano Achraf, está todavía muy tierno aunque es un jugador muy interesante que puede llegar a ser un extraordinario lateral derecho. Nacho, sustituyendo a Marcelo y Theo Hernández,volvió a cumplir con creces. El que estuvo opaco y poco participativo fue Cristiano Ronaldo que cuando le abandona el gol se desespera.  


EL REAL MADRID ACABA SUMIDO EN EL CAOS 

  Como quien dice esto no ha hecho nada más que comenzar (solo cinco jornadas) y el Real Madrid está ya a siete puntos del Barcelona.Queda mucho, si, es cierto pero que a 21 de septiembre tu máximo rival ya haya puesto tierra de por medio es para preocuparse. El Madrid perdió ante el Betis (0-1) porque estuvo preso de una ansiedad que le cegó a la hora del remate y porque enfrente tuvo a un equipo que le salió respondón en cuento a juego, toque y descaro. Tal vez el equipo de Zidane no mereció perder porque remató más que el betico al que sometió en un asedio sobre todo en el segundo periodo, pero estuvo romo ante portería precisamente por esa ansiedad que les convirtió en jugadores torpes. El Madrid jugó con prisa y de forma atropellada, todo lo contrario que el Betis que le puso pausa donde allí solo era brío por parte de los blancos. A los de Zidane, les faltó finura y precisión. La misma que le que faltó a Cristiano Ronaldo, que reapareció en esta liga y contagió de ansiedad a todo el equipo blanco. El portugués con síndrome de abstinencia no estuvo acertado ni supo hacer lo que mejor hace, definir. Tuvo un par de ocasiones que mandó al limbo. No era su noche, ni tampoco la del Real Madrid. De repente, cuando todo era de color de rosa para los blancos tras ganar las dos supercopas a Manchester United y Barcelona, respectivamente, resulta que se ha dado la vuelta a la situación. El Madrid que parecía imparable se ha atascado en su propio estadio; y el Barcelona que parecía hundido en una especie de laberinto sin salida, se siente feliz, goleando y liderando la liga con siete puntos de ventaja sobre su máximo rival. A los jugadores blancos no le vamos a reprochar su esfuerzo y sacrificio. Lo intentaron de todas las formas pero la excesiva excitación les nubló la vista. Fue un partido donde el Betis se doctoró, ganando 20 años después en el Bernabéu. El Madrid, por oportunidades, tal vez no mereció la derrota, pero a nadie sorprende la victoria de los verdíblancos porque nunca le perdieron la cara al partido y en todo momento supieron como jugarle al Madrid sacando el balón perfectamente jugado y haciéndolo con criterio. Ante el osado Betis que gozó de dos ocasiones para marcar: una salvó Carvajal en la raya y en otra Keylor Navas hizo un paradon a tiro de Fabian; al Madrid le costó responder al salir de nuevo un poco dormido. Jugaba a tirones pero no obstante empezó a empujar sobre la portería de Adán, el mejor del Betis, que respondió con dos paradas increíbles: un tiro de Isco y a un taconazo espectacular de Bale que mandó al palo. Se nota la mano de Setién que le tiene tomada la medida a Zidane. La pasada temporada, con Las Palmas, no perdió ninguno de los dos duelos de Liga con los blancos. En Chamartín, incluso, mereció ganar. Este miércoles lo consiguió, gestionando muy bien los tiempos y los cambios. Todo lo contrario que Zidane, que creo erró en las sustituciones del segundo periodo. Pasaban los minutos y el empate a cero persistía, entonces a Zidane le dio un ataque de entrenador y de un plumazo cambio a Isco y Madric por Asensio y Lucas Vázquez. Además con la lesión de Marcelo (se ha roto), entró Borja Mayoral. Las precipitadas decisiones de Zidane fueron más un problema que una solución. Los cambios, acelerados por la lesión de Marcelo, crearon barullo, lo que demuestra el nerviosismo del técnico y del equipo, y confusión táctica en el terreno de juego. El amontonamiento de hombres en ataque dejó el centro del campo algo desguarnecido y a Sergio Ramos como lateral izquierdo, mitad central, mitad lateral y delantero de ocasión. No entendí las sustituciones de Isco y Modric, que eran los únicos que podían abrir espacios en la cerrada defensa bética. Zidane, lo siento, en esta ocasión creo el caos con los cambios Ante semejante desbarajuste, y con las prisas y los nervios de los madridistas pasó lo que tenía que pasar. El Betis, con la tranquilidad como bandera y buscando los espacios a base de toques ,se adentró en la desguarnecida defensa blanca, y Sanabria en el minuto 94 ante el estático Sergio Ramos, enmudeció al Bernabéu marcando el 0-1 definitivo. En un final atolondrado y caótico el Madrid acabó con la racha de 73 partidos marcando, y de momento se le atraganta su propia casa, además de abandonarle la mística de ganar en el último minuto. El Betis les deja a siete puntos del Barça. En el albor de la liga, no es tiempo de sacar la guadaña y hablar de debacle madridista, como están haciendo ya algunos irresponsables. Al Madrid, radiante de inicio, le han entrado algunas dudas que tienen solución. Ahora mismo parece bloqueado. Le sobra precipitación e imprecisión y le falta tranquilidad.


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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