Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Real Madrid

UN REAL MADRID SIN ALMA

  No sé qué pensar, pero visto lo visto parece que el Real Madrid renuncia a la liga. El equipo de Zidane salió al Nuevo San Mamés sabiendo que el Barcelona había empatado a dos con el Celta en el Camp Nou, y que tenía y debía ganar para acortar distancias y meterse de lleno en la lucha por el título de liga. Pero, nada de nada fue incapaz de ganar y de marcar un solo gol a un Athletic en estado deprimente, después de caer en la Copa del rey ante el Formentera. El encuentro terminó con empate sin goles que no contentó a nadie, pero al menos la afición del Athletic perdonó a los suyos. No así los aficionados madridistas que ven como su equipo sigue reñido no sólo con el gol sino también con el fútbol. El Real Madrid tenía una oportunidad de oro para meter presión al Barça, al ponerse a seis puntos y de paso depender de sí mismo para intentar la conquista del título liguero. Además de no conseguirlo, sigue a ocho puntos, esta dos por debajo del Atlético de Madrid e igualado a puntos con el Sevilla, en la cuarta posición. La jugada no le ha podido salir peor al equipo blanco que sigue desenchufado y reñido con el buen fútbol. He vuelto a ver a un Real Madrid muy académico, practicando un juego blando, muy de salón pero carente de mordiente y de intensidad. Dada la necesidad que tenían de ganar, al equipo le faltó echarle ese algo más tan necesario para lograr el objetivo que no era otra cosa que el triunfo. Cuando uno quiere ganar, hay que salir a morder y a presionar hasta la extenuación al rival. Algo que no hizo el acomodado Real Madrid. Zidane, Salió con el equipo de gala, el mismo que levantó la Champions en Cardiff y que exhibieron su poderío frente ala Juve. Pero, por lo que se está viendo ahora , de aquel equipo nada queda. Ese espíritu que tenían les ha abandonado. La gloria, las alabanzas de la duodécima así como la gran temporada que hicieron ,les subió a la nube de la vanidad. Muchos jugadores aún siguen en esa nube. Y ya se sabe, el elogio debilita. Jugadores como Benzema, no es que haya bajado, siempre ha estado en una nube. Al francés ni se le ve ni se le espera. La defensa blanca sigue siendo muy inestable. El centro del campo está muy lento con Modric y Kroos, muy dispersos como ajenos a lo que se cuece dentro del equipo en su peor momento. Y de la delantera, no digamos, no meten un gol ni al arco iris. El Madrid tuvo dos ocasiones claras, en una Benzema mandó el balón al poste y en la otra Cristiano con todo a favor, lo tiró fuera. Todo un síntoma, el mal momento que vive Cristiano Ronaldo de cara al gol. Benzema sigue siendo cada vez más un cero a la izquierda ¿Hasta cuándo Zidane? El Madrid necesita un delantero centro ya. A Cristiano alguien le ha echado el mal de ojo y a parte de participar poco, las ocasiones que tiene las falla.   Fue una nueva mala noche de los delanteros blancos, imprecisos de cara a portería y desconectados entre ellos, tampoco anduvieron mejor los centrocampistas con un Isco muy perdido y desacertado que quiere ir a todas partes y no llega a ninguna.Nadie de blanco brilló en un San Mamés, que dio por bueno el empate de los suyos después de una semana muy dura. Ocasiones tuvieron los dos equipos para ganar pero la ansiedad les impidió ver la luz en la portería contraria. El encuentro fue vistosos en algunas fases y en otras no tanto por la necesidad imperiosa que tenían los dos equipos por lograr el triunfo. La primera parte fue muy igualada con ocasiones,pocas, para ambos equipos. En el segundo periodo el Real Madrid, puso asedio sobre el muy vigilado Kepa -que no pasó dificultades-, pero lo hizo sin orden ni concierto con imprecisiones y mala colocación de los delanteros. En otras fase, el partido se convirtió en una dura batalla psicológica que la ganó el Athletic, desesperando al Madrid y a Sergio Ramos que fue expulsado por doble amarilla, tras sacar el codo a pasear en dos saltos con Aduriz y Raúl García. El central madridista no jugará la próxima jornada contra el Sevilla, en el Bernabéu. Tampoco estarán Casemiro y Carvajal, por acumulación de tarjetas.   Fue un partido entre dos equipos que no están en su mejor nivel, y en el que pudo más la necesidad del Athletic de superar su depresión que la necesidad que tenía el Madrid de recortar distancias respecto a su gran rival, el Barcelona. El siempre discutido colegiado Mateu Lahoz tampoco estuvo muy bien que digamos. No aplicó la ley de la ventaja en una ocasión en la que Cristiano se quedaba solo ante Kepa, por una patada de Etxeita a Modric. Claro que también podía haber pitado penalti en una acción de Sergio Ramos sobre Raúl García. En definitiva que a este Real Madrid le hace falta un hervor, una transfusión de sangre para volver a ser el de antaño. Y a Zidane más criterio táctico y menos dependencias. Dicho esto, no me resisto a decir lo que siento e incluso dejar de ser políticamente correcto.   El Madrid empató (0-0) en Bilbao ante el Athletic más vulgar de los últimos años. Tenía que ganar, y no ganó por ser un equipo pusilánime y carente de pasión. Le faltó estoque y puntilla. Zidane dio muestras de su terquedad en alinear a Benzema y en realizar tarde y hasta mal los cambios. El equipo se le está yendo de las manos. El Madrid está sin gol y sin remate, con un Benzema que tuvo una ocasión clarísima que remató al palo, mostrando desidia,nulidad y que hasta estorba a sus compañeros (renovado hasta el 2021 y protegido por Zidane y por Florentino Pérez). El Madrid de esta temporada se ha dormido en los laureles, y más concretamente Florentino Pérez que sabía que el equipo se tenía que reforzar y no lo hizo, haciendo caso por una vez al entrenador, en este caso a Zidane No solo no se reforzó al equipo sino que se ha debilitado con la marcha de Morata,Mariano, Pepe y James. Si se va Morata, muy bien vendido al Chelsea, no puedes dejar marchar a Mariano, un delantero centro rematador que ahora les hubiese venido de perlas al Madrid y que lo está haciendo de cine en el Olympique de Lyon. La planificación de esta temporada ha sido un desastre, y lo está pagando el equipo. No puede ser que para que nadie le haga sombra a Benzema, se prescinda de dos delanteros como eran Morata y Mariano. Uno de los dos, se tendría que haber quedado. Esta temporada ni Florentino ni Zidane han hecho los deberes. El problema no sólo es la falta de gol, el problema ha sido la mala planificación y el que muchos jugadores no dejan de mirarse el ombligo. Están muy consentidos


LA CHAMPIONS COMO EFECTO TERAPÉUTICO PARA EL R.MADRID

De nuevo la Champions ligue tiene efectos terapéuticos para Real Madrid que con su contundente victoria frente al Apoel de Nicosia (0-6) cierra su pase a los octavos de final como segundo de grupo ya que él Tottenham con su triunfo en Dortmund, por 1-2 ya es primero de forma incontestable.   Dobletes y renacimiento de Benzema y Cristiano a costa de un Apoel Muy frágil y con una endeble defensa. El francés hizo dos goles, los mismos que Cristiano; Modric fue quien abrió la cuenta con un disparo desde fuera y Nacho en un saque de esquina, cerraron la cuenta hasta ese inapelable 0-6. El duelo resultó un analgésico general para un Real Madrid que no está enamorando por su juego. En Chipre no es que estuviese perfecto, pero lo que otras veces le negó la portería, hoy encontró el camino con creces. Los de Zidane fueron de menos a más hasta que pasados los veinte minutos se hicieron los amos de la situación, con un Kroos  mandón que dirigió perfectamente las estampidas  de los suyos. Cristiano Ronaldo y Benzema se reencontraron con el gol; Modric ha recuperado su compás y su buen hacer; Carvajal demostró que es un lateral como la copa de un pino. Hoy por hoy es insustituible por todo lo que aporta al equipo. Hasta Marcelo parece que empieza a espabilar. Kroos también recupera el buen tono: Y los menos habituales tuvieron sus minutos como Asensio y Lucas Vázquez que fueron titulares. Theo,Borja Mayoral y Ceballos entraron en la segunda parte. Los tres apenas han tenido carrete en lo que va de curso; ni tan siquiera ciando se ha visto a Madrid ramplón y con algunos jugadores en bajísima forma. Nada que ver con lo sucedido en la temporada anterior, cuando la segunda unidad fue capital. Zidane, sabrá el por qué ha abandonado esa buenas costumbres El Madrid recuperó esa vieja pegada que le había abandonado ante un bisoño y débil Apoel. La contundencia del resultado debe servir de acicate para el equipo, y de consuelo para los dos jugadores más señalados en los últimos partidos: Cristiano y Benzema. El francés, ausente como casi siempre, al menos fue capaz de marcar en las dos únicas apariciones que hizo en el primer tiempo. Kroos y Cristiano Ronaldo le regalaron los dos goles con dos estupendos pases. CR7 preso de una insatisfacción constante volvió a tener un idilio con el gol. Hizo un buen partido, estuvo en todas hasta que le tocó marcar a él. El primero de cabeza a pase de Marcelo; y el segundo en un remate complicado aunque sin portero. Dos goles que le deben servir para que alcance ese estado de tranquilidad que tanto necesita. Lo evidente es que en la Champions sí que ve puerta: lleva ocho goles en cinco partidos. Para el Madrid de dudas existenciales en la liga, no hay mejor terapia que la copa de Europa. En su querida Champions encuentra el calor que le falta en la competición domestica, olvidándose  de los malos tragos ligueros. En Nicosia, el Madrid firmó el mejor resultado a domicilio en la competición que más quiere, la Champions, y que le debe servir para que de una vez por todas recupere sensaciones. Ahora lo que le hace falta es llevar esas buenas sensaciones a la liga. Falta le hace.


CRISTIANO LLEGÓ A TIEMPO

       El Real Madrid a punto estuvo de asomarse al abismo por culpa de su frío y lineal partido ante el Getafe, en el Coliseum. A falta de cinco minutos el resultado era de empate (1-1). Las alarmas de urgencia asomaban en el horizonte porque la liga se le podía escapar en la séptima jornada del campeonato.   Entre angustias andaba el Madrid cuando Isco,que había sustituido a Lucas Vázquez,vio el desmarque de Cristiano Ronaldo a quien le mandó un magnífico pase para que marcase el 1-2. De esta forma, el portugués inauguraba su casillero de goles en esta liga que para él comenzó con tres partidos de retraso. El gol de Cristiano hizo respirar a Zinedine Zidane en su partido número 100 como entrenador del Real Madrid. Todos fueron a felicitar al luso, por la importancia que ese tanto significaba para seguir la estela del líder, el Barcelona. CR7, que antes falló una ocasión clarísima de gol a puerta vacía, llegó a tiempo con su poderoso gol para rescatar a su equipo de una situación más que apurada. La liga se le empezaba a escapar cuando irrumpió el portugués, que hasta entonces había estado en un tono muy gris, para aliviar a su equipo y a él mismo, porque la desesperación ya se dibujaba en su rostro. El Madrid no es que jugase mal,jugó para ganar pero tal vez estuvo demasiado frío y pecó de cierta lentitud. Y eso que comenzó en plan mandón jugando con fluidez y hasta con comodidad. Al borde del descanso, el reaparecido Benzema, toda clase y técnica,no se le notó su mes de ausencia, adelantó al Madrid tras fallo de la defensa del Getafe y mérito del francés, que definió de forma perfecta. Todo marchaba según lo previsto por los blancos, pero el Getafe, equipo incomodo donde los haya comenzó a poner en escena el plan de su entrenador Pepe Bordalás: jugar a no dejar jugar. El partido se convirtió en áspero con cortes continuos que perseguían romper el ritmo de los madridistas. El Getafe se convirtió en un equipo muy incomodo -igual que lo lo fue contra el Barcelona- y le rompió el ritmo al Madrid a base de cortar su juego con faltas continua en un césped alto y seco. Entonces, los de Zidane se empezaron a sentir incómodos y se fueron del partido. No es que el Getafe estuviese acosando, simplemente no dejaba jugar a su rival. A los diez minutos de la reanudación llegó el gol del Geta,obra de Molina que estaba en fuera de juego. El tanto del empate de los azulones les sentó de maravilla todo lo contrario que al Madrid que se quedó durante cierto tiempo grogui. Uno creció y el otro menguó. El tiempo pasaba, se acercaba el final y Zidane, como remedio, echó mano de Isco y los blancos empezaron a ver un poco la luz. El malagueño, comenzó a brújulear y llegó la solución con el gol de Cristiano, su primer gol en la liga. Benzema y Marcelo reaparecieron tras sendas lesiones. El francés estuvo bien, mientras que Marcelo fue todo lo contrario. No estuvo fino y en el tanto del Getafe se despistó. Ambos jugadores fueron sustituidos por Borja Mayoral y Theo, respectivamente. Sustituciones lógicas porque venían de estar de baja tres largas semanas. En esta ocasión, con los cambios no hubo acumulación de delanteros ni de medias puntas como sucedió frente al Betis, que lo único que aportó fue confusión. El encuentro entre el Getafe y el Real Madrid sirvió para el reencuentro entre Benzema y Cristiano Ronaldo que no coincidían desde la final de Cardiff, allá por el 3 de junio. No fue un buen partido, simplemente correcto. Pero sirvió para que el Real Madrid acumule trece victorias consecutivas fuera de casa en la liga, todo un récord y que Cristiano consiga su primer gol en esta liga.. CR7 apareció a tiempo y llegó el triunfo y la calma.  


ISCO AL RESCATE 

Después de la exhibición del Real Madrid en la Champions, volvió a la competición doméstica y no ofreció su mejor versión. Ante el Espanyol al que venció por 2-0, no fue ese equipo brillante que apabulló al Borussia de Dortmund.   Ganó justamente al Espanyol, pero yendo de más a menos. Comenzó bien, dominando a un timorato rival que en la primera parte jugó a verlas venir, pero lo hacía con un juego muy previsible, sin chispa y muy cadencioso. En la primera parte no puede decir que jugase mal pero tampoco para tirar cohetes. Fue un juego aseado sin más alardes. El único que puso brillo fue Isco, cada vez más determinante en el juego del Real Madrid. Sobre él fraguó la victoria el equipo blanco Marcó los dos goles y fue el líder de los suyos. Su influencia crece cada día más en el equipo de Zidane,que ya lo considera insustituible. El solo se bastó para imponerse a un Espanyol que si comenzó asustadizo y replegado en el primer tiempo, en el segundo periodo se soltó el pelo. Isco a los 25 segundos tuvo una ocasión inmejorable para poner el 1-0, ocasión que desbarató el buen guardameta Pau López, después más tarde en otro mano a mano consiguió adelantar al Madrid tras buen pase de Cristiano Ronaldo que sigue seco en la liga. Los blancos eran los dueños y señores de la situación.Las ocasiones se sucedieron en un primer tramo de asedio que el equipo de Quique Sánchez Flores, muy replegado, era incapaz de controlar. Si no encajó más goles fue por las buenas intervenciones de su portero que detuvo un par de disparos de Cristiano y sacó un cabezazo de Sergio Ramos. Para el Espanyol llegar al descanso con un solo gol en contra fue una suerte y una oportunidad para intentar resarcirse. Algo debió decirles Sánchez Flores en los vestuarios porque el Espanyol en la segunda parte fue un equipo totalmente distinto, Incorporó a Sergio García que le puso criterio al juego y a Navarro que puso la experiencia. El dominio y le pelota pasó a ser de los blanquiazules rápidos en las transiciones que dejaba a descolocados a los madridistas que empezaron a tener muchas dudas, sobre todo a la hora de sacar el balón de su área. SI el Espanyol no empató fue por auténtica mala suerte. Gerard Moreno tuvo la mejor ocasión tras un fallo garrafal de Sergio Ramos que no tuvo mejor idea que regatear a un paso de Keylor Navas. El central puede dar las gracias a Nacho que en el último instante impidió el remate que ya se cantaba como gol. Del posible empate del Espanyol se pasó inmediatamente después al 2-0, obra también de Isco que junto a con Asensio se aprovecharon de una contra que culminó con el gol de la tranquilidad para un Bernabéu que ya empezaba a ronronear. Fue el primer triunfo liguero del Real Madrid en el Santiago Bernabéu, donde protagonizó un buen primer periodo y un escaso segundo tiempo. Las bajas de sus dos laterales titulares:Marcelo ,lesionado, y Carvajal, con un proceso viral, se notaron, sobre todo la de Carvajal porque el canterano Achraf, está todavía muy tierno aunque es un jugador muy interesante que puede llegar a ser un extraordinario lateral derecho. Nacho, sustituyendo a Marcelo y Theo Hernández,volvió a cumplir con creces. El que estuvo opaco y poco participativo fue Cristiano Ronaldo que cuando le abandona el gol se desespera.  


EL REAL MADRID ACABA SUMIDO EN EL CAOS 

  Como quien dice esto no ha hecho nada más que comenzar (solo cinco jornadas) y el Real Madrid está ya a siete puntos del Barcelona.Queda mucho, si, es cierto pero que a 21 de septiembre tu máximo rival ya haya puesto tierra de por medio es para preocuparse. El Madrid perdió ante el Betis (0-1) porque estuvo preso de una ansiedad que le cegó a la hora del remate y porque enfrente tuvo a un equipo que le salió respondón en cuento a juego, toque y descaro. Tal vez el equipo de Zidane no mereció perder porque remató más que el betico al que sometió en un asedio sobre todo en el segundo periodo, pero estuvo romo ante portería precisamente por esa ansiedad que les convirtió en jugadores torpes. El Madrid jugó con prisa y de forma atropellada, todo lo contrario que el Betis que le puso pausa donde allí solo era brío por parte de los blancos. A los de Zidane, les faltó finura y precisión. La misma que le que faltó a Cristiano Ronaldo, que reapareció en esta liga y contagió de ansiedad a todo el equipo blanco. El portugués con síndrome de abstinencia no estuvo acertado ni supo hacer lo que mejor hace, definir. Tuvo un par de ocasiones que mandó al limbo. No era su noche, ni tampoco la del Real Madrid. De repente, cuando todo era de color de rosa para los blancos tras ganar las dos supercopas a Manchester United y Barcelona, respectivamente, resulta que se ha dado la vuelta a la situación. El Madrid que parecía imparable se ha atascado en su propio estadio; y el Barcelona que parecía hundido en una especie de laberinto sin salida, se siente feliz, goleando y liderando la liga con siete puntos de ventaja sobre su máximo rival. A los jugadores blancos no le vamos a reprochar su esfuerzo y sacrificio. Lo intentaron de todas las formas pero la excesiva excitación les nubló la vista. Fue un partido donde el Betis se doctoró, ganando 20 años después en el Bernabéu. El Madrid, por oportunidades, tal vez no mereció la derrota, pero a nadie sorprende la victoria de los verdíblancos porque nunca le perdieron la cara al partido y en todo momento supieron como jugarle al Madrid sacando el balón perfectamente jugado y haciéndolo con criterio. Ante el osado Betis que gozó de dos ocasiones para marcar: una salvó Carvajal en la raya y en otra Keylor Navas hizo un paradon a tiro de Fabian; al Madrid le costó responder al salir de nuevo un poco dormido. Jugaba a tirones pero no obstante empezó a empujar sobre la portería de Adán, el mejor del Betis, que respondió con dos paradas increíbles: un tiro de Isco y a un taconazo espectacular de Bale que mandó al palo. Se nota la mano de Setién que le tiene tomada la medida a Zidane. La pasada temporada, con Las Palmas, no perdió ninguno de los dos duelos de Liga con los blancos. En Chamartín, incluso, mereció ganar. Este miércoles lo consiguió, gestionando muy bien los tiempos y los cambios. Todo lo contrario que Zidane, que creo erró en las sustituciones del segundo periodo. Pasaban los minutos y el empate a cero persistía, entonces a Zidane le dio un ataque de entrenador y de un plumazo cambio a Isco y Madric por Asensio y Lucas Vázquez. Además con la lesión de Marcelo (se ha roto), entró Borja Mayoral. Las precipitadas decisiones de Zidane fueron más un problema que una solución. Los cambios, acelerados por la lesión de Marcelo, crearon barullo, lo que demuestra el nerviosismo del técnico y del equipo, y confusión táctica en el terreno de juego. El amontonamiento de hombres en ataque dejó el centro del campo algo desguarnecido y a Sergio Ramos como lateral izquierdo, mitad central, mitad lateral y delantero de ocasión. No entendí las sustituciones de Isco y Modric, que eran los únicos que podían abrir espacios en la cerrada defensa bética. Zidane, lo siento, en esta ocasión creo el caos con los cambios Ante semejante desbarajuste, y con las prisas y los nervios de los madridistas pasó lo que tenía que pasar. El Betis, con la tranquilidad como bandera y buscando los espacios a base de toques ,se adentró en la desguarnecida defensa blanca, y Sanabria en el minuto 94 ante el estático Sergio Ramos, enmudeció al Bernabéu marcando el 0-1 definitivo. En un final atolondrado y caótico el Madrid acabó con la racha de 73 partidos marcando, y de momento se le atraganta su propia casa, además de abandonarle la mística de ganar en el último minuto. El Betis les deja a siete puntos del Barça. En el albor de la liga, no es tiempo de sacar la guadaña y hablar de debacle madridista, como están haciendo ya algunos irresponsables. Al Madrid, radiante de inicio, le han entrado algunas dudas que tienen solución. Ahora mismo parece bloqueado. Le sobra precipitación e imprecisión y le falta tranquilidad.


CON CRISTIANO LLEGÓ EL IDILIO CON EL GOL

El actual campeón de Europa, el Real Madrid, debutó en la presente edición de la Champions con un rival que le dio una noche muy plácida, el Apoel de Nicosia (Chipre), al que derrotó por 3-0. Era el partido en el que Cristiano Ronaldo, tras su sanción en la Supercopa, reaparecía en un partido oficial. Y fue volver, y volvió a reencontrare con el gol. Marcó el 1-0 a los 12 minutos a pase magnífico de Bale quien se había aprovechado antes de una estupenda media verónica de Isco; después en el segundo periodo el portugués hizo el 2-0 de penalti. Sergio Ramos redondeó el resultado en uno de sus subidas al ataque, y lo hizo ejecutando una perfecta chilena. Una suerte que practica muy bien y que ya le ha dado más de un rédito en el Madrid. Ya sé que él Apoel es un frágil rival, pero también en teoría lo era el Levante y ahí al Madrid le faltó gol que no juego. Hoy tuvo gol, pero no así juego que fue bastante soso. Sea como fuere el caso es que con Cristiano el equipo blanco vuelve a ver puerta. El luso es ese delantero centro que tanto necesita el Real Madrid, que creo que en esta ocasión se equivocó dejando marchar a Mariano, ya que el éxodo de Morata era inexorable. No lo digo yo, lo ha reconocido hasta Zidane que ha manifestado que “tal vez les falte un delantero”. En esta ocasión el gol lo encontró el Madrid con esa facilidad pasmosa que tiene Cristiano, sin duda el mejor rematador del mundo. El portugués abrió la cuenta con sus tres principales armas: velocidad, anticipación y definición. Cualidades que ejecuta como nadie. Estoy convencido que con él en el terreno de juego el Real Madrid no hubiese perdido los cuatro puntos que perdió ante Valencia y Levante, respectivamente. Cr7 hizo dos goles, pero no paró en la búsqueda de más tantos. Tenía hambre de fútbol y de debutar en la Champions con goles. Algo que se ha convertido en toda una tradición para él. Hasta reclamó un gol no concedido por el uso del Ojo del halcón, estrenado en Champions. El partido, como decía tuvo poca historia y hasta resultó aburrido. En el primer tiempo el Madrid dominó pero sin sustancia. Faltaba velocidad. En el segundo periodo aumentó el ritmo y hasta la producción, pero dada la poca calidad del rival, el Madrid no se exigió más y optó por la comodidad con pases y más pases pero con poca profundidad. La carencia de pedigrí del rival no estimuló a los blancos que en esta ocasión salo salieron hacer una faena de aliño sin apenas ofrecer espectáculo. No obstante, Zidane no quiso sorpresas y priorizó la competición por encima del rival, apostando prácticamente por el once titular, y más después de los dos empates ligueros. Fue como decirles a los jugadores que no quería relajación, como sucedió en la primera parte frente al Levante. Kovacic, que salió de titular en lugar de Kroos, se retiró lesionado y el alemán tuvo que salir a los pocos minutos de la primera parte. Por cierto, sorprendentemente, Kroos tardó algo más de cuatro minutos en calzarse, vendarse y ponerse la camiseta. El croata sufre una lesión en el abductor de su pierna derecha. Como mínimo tendrá para quince días de baja. EL Madrid cumplió sin más alardes en su debut en la Champions, que tuvo en la voracidad de Cristiano su mejor aliado. El portugués jugó como delantero centro con Bale por la izquierda que es su posición. Desde esa banda vino el certero pase del primer gol de Cristiano y hasta un par más que pudieron tener un buen final. El galés, que se ha convertido en el blanco de las iras del aficionado -no lo entiendo-, está triste y cabizbajo. Ha perdido la confianza, no encara nunca. Es como si no se sintiese jugador del Real Madrid. Zidane, está tratando de recuperarle y seguro que lo conseguirá. Claro, que Bale tendrá que poner algo más de su parte. Pero el Bernabéu no puede ser tan duro con él. La placidez de la noche invitaba para dar minutos Ceballos y a Borja Mayoral, que los tuvieron, en sustitución de Isco y Bale que serán titulares en San Sebastián para rendir visita a la Real Sociedad. En el partido del estreno del campeón de Europa, Cristiano Ronaldo regresó manteniendo su idilio con el gol.


ASENSIO, EL NUEVO ÍDOLO DEL BERNABÉU

Gran partido, duro e intenso, el que han disputado  Real Madrid y Valencia que se saldó con empate (2-2), que para muchos después del buen partido del nuevo equipo de Marcelino, se ajusta a lo que sucedió realmente. Pues que quieren que les diga, no estoy de acuerdo. Porque si de fútbol hablamos; si de ocasiones falladas,algunas clamorosas como la última de Benzema; de dominio y de imponer el ritmo de juego, el justo vencedor debió ser el Real Madrid, que tuvo en Asensio, a falta de Cristiano y Sergio Ramos a su líder y a su goleador. Su enorme partido no fue suficiente para imponerse a un Valencia que con Marcelino en el banquillo es otro. El Valencia ha regresado.   Fue un gran Valencia, que con su nuevo técnico promete ser tan competitivo como fue históricamente, pero si el Real Madrid hubiese tenido un rematador como mandan los cánones este partido no lo pierde. Bale y Benzema, estuvieron muy erráticos sobre todo el francés, que llegó al descanso fallando dos ocasiones clarísimas de gol. El Bernabéu la tomó con él así como el galés. Los dos estuvieron en el lado oscuro del partido. Benzema con empate a dos y a falta de dos minutos falló de forma clamorosa una ocasión a puerta casi vacía. Si Cristiano o cualquiera de los delanteros que ya no están como Morata y Mariano, hubiesen estado en este partido, el Real Madrid no hubiese perdido dos puntos. Yo, que Zidane me haría mirar eso que ha dicho que de que no quiere más delanteros. Bale con el nuevo sistema de juego está muy perdido y Benzema es un templo de irregularidad. El Equipo madridista, fuese por las bajas o por lo que fuese no fue ese equipo casi perfecto de los últimos encuentros. Jugó bien, pero le faltó rotundidad. Les faltó enjundia en el centro del campo; y en la defensa, personalidad. Pero a pesar de todo, un triunfo no hubiese extrañado a nadie. Es más, lo mereció aunque por lo que dicen otros, el Valencia debió llevarse la victoria. Yo vi otro partido. Isco, en esta ocasión estuvo perdido. La posición de Casemiro en la defensa le perjudicó; y Kroos no supo hacer el papel del brasileño. Kovacic en el asegunda parte corrigió el entuerto y el centro del campo blanco mejoró. El mejor, sin discusión fue Asensio que volvió a tener una actuación soberbia. Este chico ya no sorprende a nadie. A sus 21 años es ya un jugador con mayúsculas destinado a ser grande de verdad. Marcó dos golazos, el primero a los diez minutos de un zurdazo seco y bien colocado; y el segundo, que fue el del empate a 2, en el tramo final del partido, de falta perfectamente ejecutada. Fue el goleador y el que se cargó el equipo a sus espaldas ante las ausencias de los dos baluartes blancos: Cristiano y Sergio Ramos. El futuro del fútbol tiene nombres y apellido, y se llama Marcó Asensio. El Bernabéu tiene un nuevo ídolo:Asensio. Las ausencias en defensa de Varane y Sergio Ramos, hizo que Zidane improvisase con Casemiro como central. Una posición, no ajena para el brasileño, pero que no es su puesto natural y se notó en el gol del empate a uno del equipo che, que tuvo un primer protagonista en Gayá que le hizo la envolvente a Carvajal y después, Soler definió perfectamente, con Casemiro descolocado. Con el centro del campo del Madrid un tanto disperso, Kondogbia, recién llegado, fue el jefe junto a Parejo, hasta que en el segundo periodo Kovacic puso orden en su equipo., aunque fuese el propio Kondogbia quien pusiese el 1-2 en el marcador, en una buena contra de este renacido Valencia de Marcelino, cuya mano ya se nota. Tiene orden, equilibrio y verticalidad. Al Real Madrid, nada hay que reprocharle. Fue siempre a por el triunfo que no logró por la nefasta noche de Benzema y por la buena actuación del guardameta valencianista, Neto. Tuvo arrestos para contrarrestar a un buen e intenso Valencia que hizo uno de los mejores partidos que se le recuerda, en el Bernabéu El empate final, da brios al Valencia y le arrebata el liderato al Real Madrid que se había instalado ya en la euforia, contagiado por los cantos de sirena de buena parte de los medios de comunicación y de sus aficionados. La humildad es la mejor consejera.


GOLPE DE AUTORIDAD DEL R. MADRID  EN EL CAMP NOU

El Real Madrid, tras el paréntesis de temporada, vuelve a ser ese equipo de la temporada pasada que está en connivencia con el estado de gracia. No solo ganó con claridad al Barcelona en el partido de ida de la Supercopa de España, en el Camp Nou (1-3) sino que además doblegó a un Barcelona que claramente está ya dos pasos atrás de su gran rival. La superioridad madridista fue clara y manifiesta. El futuro del fútbol español tiene un nombre propio, el Real Madrid. En el Camp Nou dio un golpe de autoridad. De un Madrid superlativo pasamos a un Barcelona deprimido que parece languidecer. El club azulgrana está en un estado comatoso que empieza a ser preocupante. Parece que la huida de Neymar ha hecho más daño de lo que pensaban en el seno azulgrana. Cristiano Ronaldo,fue más protagonista que Messi, más taciturno que nunca. El portugués salió en la segunda parte para resolver el clásico en el momento que el marcador señalaba empate a uno. Cristiano, se hizo un poco más grande en el Camp Nou, marcando un golazo de bandera: le rompió la cadera a Piqué y mandó el balón a la escuadra derecha, quitándole las telarañas. Acto seguido imitó a Messi, se quitó la camiseta y la mostró al público del Coliseum azulgrana, ganándose la tarjeta amarilla. Una tarjeta que a la postre le costó su expulsión porque el nefasto colegiado,Ricardo de Burgos Bengochea, poco después entendió que se dejó caer en un pugna con Umtiti, cuando claramente salió trompicado en la pugna con el central francés. No fue penalti, pero ni mucho menos Cristiano se mereció la segunda amarilla. El luso, no se lo podía creer y arremetió contra el arbitro empujándole levemente. Acción que le puede costar de cuatro a doce partidos. En unos minutos Cristiano pasó de héroe a villano. Pero el gol que significaba el 1-2, queda como el mejor gol que Cristiano ha marcado en el Camp Nou.   Sea como fuere, el Real Madrid va a recurrir la segunda tarjeta amarilla por considerarla totalmente injusta como demuestra una y otra vez la repetición de la jugada. El árbitro vasco no fue tan contundente a la hora de enjuiciar el piscinazo de Luis Suárez ante Keylor Navas que el colegiado, ante la sorpresa de todos, señaló como penalti que transformó Messi, en el único gol del Barça. De Burgos Bengochea,no estuvo a la altura del clásico y se merece una buena temporada en la nevera. Fue casero y estuvo muy desacertado en casi todas sus decisiones. El Barcelona, sin pretenderlo tuvo en gran aliado en el colegido vasco. Este Barça está tan en horas bajas que ni tan siquiera pudo con el Madrid en inferioridad, por la expulsión de Cristiano a falta de diez minutos. En cambio el equipo de Zidane está tan bien que pudo con el Barcelona y con todos los elementos que tuvo en contra. El primer clásico oficial de la temporada no defraudó. Comenzó un poco tibio en la primera parte para en el segundo periodo alcanzar temperatura. Fue en este periodo cuando salieron los defectos de uno, el Barça, y las virtudes del otro, el Madrid. Y llegaron los goles. El primero autogol de Piqué tras un centro venenoso de Marcelo. El empate llegó como consecuencia de la acción tramposa de Luis Suárez que fingió una caída, engañando al colegiado que no dudó en pitar penalti que se encargaría de ejecutar, Messi. Después en la mejor jugada del partido, en uno de esos contraataques primorosos de los blancos que vistieron un feo azul turquesa, Cristiano se encargó de encarrilar el triunfo que le empuja a su equipo hacia un nuevo título. El 1-3, fue muy parecido al de Cristiano: contragolpe que finalizó con disparo por toda la escuadra de ese chico llamado a ser un fenómeno y que responde al nombre de Marco Asensio. Zidane, con esa sencillez que le caracteriza volvió acertar con los cambios. Kovacic, que se retiró lesionado, fue el perfecto sustituto de Modric. El croata cuajó un buen partido. Al igual que Isco que sigue gozando de una magia envolvente. El malagueño embruja por donde pasa. La defensa,toda ella, estuvo a gran nivel. Los más flojos fueron Bale y Benzema que siguen sin inspiración. En el Barcelona, Aleix Vidal y Deulofeu, fueron los puntos débiles de un equipo que rechina y que necesita reforzarse si no quiere morir en el intento de igualar a su gran rival. La eliminatoria parece encarrilada, y más después de ver la superioridad del Madrid sobre un Barça que parece que ha perdido la ilusión. Todo lo contrario que su histórico rival que goza de una salud envidiable y que tiene una plantilla inmejorable. Dicen que el Real Madrid es ahora mismo el mejor equipo del mundo y el segundo mejor, puede que sea la segunda unidad madridista.    


EL REAL MADRID  NO SE CANSA DE GANAR

El Real Madrid tiene la bendita costumbre de ganar las finales que juega. En la capital de Macedonia, Skopje, no fue para menos y consiguió la Supercopa de Europa al vencer al Manchester United de Mourinho por 2-1. Título que le acredita como el Rey absoluto de Europa.   Lo de ganar las finales se ha convertido en un vicio para el Madrid que a nivel internacional ha conseguido los once títulos de otros tantos que ha jugado. No pierde una final desde que el Boca Júniors le ganó (2-1) la Copa Intercontinental en el año 2000 que se jugó en Tokio. A las finales se llega para ganarles y en eso el Real Madrid es todo un maestro Después del paréntesis de la pretemporada, donde el Real Madrid no ganó un solo partido, se veía esta final de la Supercopa como una especie de prueba para el equipo blanco que había levantado ligeras sospechas por sus pobres partidos en Estados Unidos. Se ha demostrado que si alguien tenía alguna duda, esas sospechas eran infundadas.Llegada la hora de la verdad, en el primer título oficial de la temporada, el Real Madrid volvió a aparecer para demostrar que sigue ostentando el trono europeo. No solo ganó 2-1 con todo merecimiento al Manchester United, sino que lo hizo convenciendo y haciendo un juego de muchos quilates en este albor de la temporada. Jugó mucho mejor que un Manchester United que solo tuvo el recurso del fútbol directo y de choque con jugadores que parecen más atletas que otra cosa. Al equipo de Mourinho le sobra músculo y le falta talento. Si el comienzo de los de Zidane fue un tanto tímido, conforme fueron pasando los minutos se fue adueñando de la situación hasta prácticamente marear a los ingleses que veían pasar el balón, sin poder hacer nada para cortar la hemorragia del buen fútbol de los madridistas que hasta el descanso, prácticamente lo bordaron. Casemiro se erigió en el dueño y señor del centro del campo. Comiéndose a su par, el turco Mkhitaryan, creando superioridad en esa parcela donde el Madrid siempre jugó en ventaja desde esa zona de influencia. Casemiro, al borde del fuera de juego, fue quien abrió la cuenta en el minuto 24, respondiendo con precisión al buen servicio de Carvajal que vio perfectamente su incorporación por el flanco izquierdo. Los últimos goles de Casemiro (ya lo hizo en la final de Cardiff) no son fruto de l casualidad. Zidane, le ha soltado amarras y el brasileño lo agradece con goles que están siendo decisivos. Antes del gol ya había mandado un balón al travesaño tras saque de esquina. No solo es un tapón eficaz y seguro, sino que ofrece variantes ofensivas. Casemiro se ha convertido en un jugador fundamental en el esquema de Zidane. Junto al brasileño hay que destacar la magia de Isco que sigue, una vez pasada la pretemporada, en estado de gracia y aliado con la inspiración . Lo suyo es puro arte y se ha ganado por méritos propios un puesto en el once titular. Hoy por hoy es imprescindible en este Real Madrid. No solo fue el autor del 2-0 que ponía tierra por medio, con un tanto de auténtico crack, sino que envolvió con su arte a los ingleses. Un gran Isco, apareció por todos los lados ayudando a Kroos y Modric, y por donde hiciese falta. Su partido fue para enmarcar. Casemiro e Isco fueron los más sobresalientes, pero el nivel general del Real Madrid en este primer partido oficial fue alto, por encima de la media y del Manchester United que acortó distancias por mediación de Lukaku, que se aprovechó de un rechace de Keylor Navas quien en lugar de mandar el balón a los lados lo mandó al centro y ahí estaba el delantero belga del Manchester para acortar distancias y poner incertidumbre al encuentro. Fue un error del guardameta madridista sin más, porque después salvo el empate a dos desviando un balón de Rashford que llevaba marchamo de gol. El tanto de Lukaku animó a los suyos que con más fuerza que juego intentaron la igualada. Pero, el fútbol lo seguía poniendo el Madrid que pudo sentenciar el partido con un lanzamiento de Bale al palo. Un Bale, que fue muy distinto al que vimos pasearse por Estados Unidos. Hoy junto a Benzema,llevaron por la calle de la amargura a la defensa de los diablos rojos. El galés, oigan lo que oigan, seguirá el Real Madrid Zidane, que consigue su sexto título en 20 meses, no sorprendió con la alineación, dejando en el banquillo a Cristiano Ronaldo que solo llevaba dos entrenamientos con el equipo. Lo dejó para una emergencia. El portugués salió en el último tramo del partido. Cristiano Ronaldo no fue titular en Macedonia, pero muy posiblemente si lo será en la Supercopa de España el domingo, contra el Barcelona. Ahí ya veremos si definitivamente se rompe la BBC para dar entrada a un Isco que hoy por hoy, es insustituible. En definitiva que el Real Madrid de Zidane se ha convertido en una máquina de ganar títulos. En la capital de Macedonia reafirmó su reinado ganando otra Supercopa de Europa. Y lo ha hecho, como muy bien ha dicho Sergio Ramos:”jugando al fútbol, con buen juego y con sacrificio”. Estupenda forma de empezar la temporada.    


EL REAL MADRID, A UN PUNTO DE LA GLORIA

    El Real Madrid con su importante triunfo frente al Celta de Vigo por 1-4, acaricia el título de liga. Solo le queda agarrarlo en Málaga en el último partido liguero. Si puntúa ante el equipo de Michel, ganara la liga.   El trascendental triunfo en tierras gallegas le devuelve al primer puesto de la clasificación: suma 90 puntos por los 87 del Barcelona. Se despegó del equipo azulgrana ganando su partido aplazado de Vigo. Aprovechó el comodín que tenía en la manga para tomar ventaja en el mejor momento posible, cuando el campeonato está a un partido para su final. Tras cinco años en la sala de espera, al Madrid le falta un suspiro para conquistar el título de liga que se le resiste desde hace cinco años. En un Balaídos muy agresivo contra el equipo visitante, el Madrid hizo lo que debía, lo que viene haciendo en los últimos partidos y durante toda la liga, jugar con la regularidad de un campeón para asegurarse tener la sartén por el mango en el último partido. Solo una derrota ante el Málaga,le llevaría al fracaso. Esta liga, por todo el trabajo realizado, por cómo se ha desarrollado a lo largo de 37 jornadas, seguramente se la merece el Real Madrid que la tiene ganada.Solo él la puede perder. Todo depende del equipo de Zidane que acudirá a la ciudad malagueña con el mantra de ganar y ganar… Solo un punto separa al Madrid de la liga, tras resolver con goleada su difícil compromiso ante el Celta de Vigo, en un partido donde saltaron chispas. La atmósfera de Balaídos tenia cierto tufo a guerrilla, en el ambiente se palpaba, sea por las presuntas primas o vaya usted a saber por qué, que había ganas de liársela al aspirante a la liga. Así en ese caldo de cultivo guerrillero, Cristiano Ronaldo muy pronto, a los diez minutos, mandó callar con su primer gol que ayudó a enfriar un poco el caldeado ambiente. De nuevo el portugués fue fiel a su cita como goleador, en el momento clave de la temporada: lleva 13 goles desde que a mediados del pasado mes de abril se enfrentó al Bayern Munich, al que hizo cinco goles en un abrir y cerrar de ojos. El gol tempranero de Cristiano en Vigo,no sólo amainó al rival sino que tranquilizó a los suyos en pos del objetivo que no era otro que la victoria. El delantero portugués que ha llegado más fresco que nunca a la recta final de la temporada, marcó el 0-1 con la izquierda. Fue un latigazo seco que sorprendió a Sergio Álvarez que solo vio el balón cuando impactó en la red. Cristiano tiene tendencia ahora a disparar con la izquierda. Lo hizo el domingo contra el Sevilla, y ante el Celta lo volvió a repetir en los dos goles que marcó. El 0-1 era un paso importante para poder cantar el alirón. Fue un gol de gran trascendencia del que se hizo eco todo el banquillo madridista que saltó de alegría por el valor que tenía. No era para menos, porque un Celta muy revolucionado le estaba disputando la posesión con una presión asfixiante que comenzaba desde el área de Keylor Navas. El marcar pronto rebaja la tensión, te hace más previsible y más clarividente a la vez. El Celta salió como si se jugase la vida en el empeño. Salió a jugarle de tú a tú al Madrid, con ese orgullo tan habitual de los celtiñas de jugar con la presión muy alta, de hacerse dueño del balón con la idea de tocar, dominar y tratar de ganar. Y así fue como actuó el equipo gallego que después del 0-1, se hizo dueño del campo y a partir del minuto 25 puso en jaque al Madrid que ya no mandaba en el partido. Esa actitud encendió a la grada, y más aún cuando vio la incomodidad con la que estaba el equipo de Zidane, que preocupado se movía intranquilo en la zona técnica. Pero el Real Madrid que está ejerciendo de campeón, no se puso nervioso y aguantó el tipo hasta llegar al descanso sabiendo que el Celta no aguantaría el desgaste de tanta presión. Y porque tenía un plan perfectamente estudiado, con Isco como un baluarte seguro que está alcanzado el cenit en el momento oportuno, y con el instinto goleador de ese animal del gol llamado Cristiano Ronaldo. Los dos, a la postre, resultaron decisivos. En la reanudación, tras una torpeza de Guidetti que pudo lograr el empate, se pasó a la jugada del partido: Despeje de la defensa madridista, balón al centro del campo que llega a Isco quien con la pelota pegada a la zurda se fue de dos rivales que no pudieron tirarle. Aguantó lo justo y se la puso en carrera a Cristiano que definió perfectamente, otra vez con la izquierda. La alegría de todo el banquillo ya fue de locura. El Celta a pesar de los dos goles en contra no se rindió, seguía con su entusiasmo y ganas de agradar a su afición en la hora de la despedida. En ello estaba, cuando llegó el despropósito de la noche en la jugada que llevó a Aspas a los vestuarios,expulsado por doble amarilla. El colegiado entendió que se dejó caer en una disputa dentro del área con Sergio Ramos. No me pareció penalti, pero la expulsión me resultó excesiva porque no hay piscinazo. Acto seguido, se produjo una jugada similar en el área celtiña con Cristiano como protagonista que cayó frente a Jony y donde tampoco hubo simulación. Esa dos jugadas calentaron en exceso un partido ya de pos sí bastante caldeado antes, durante y después…. Ya con diez jugadores, el Celta apeló al orgullo y Guidetti, tras un error de Isco, dio cierto aire al cuadro gallego con un disparo que rebotó en Sergio Ramos,marcando el 1-2 en el minuto 69. No hubo mayor espacio a la reacción porque Benzema anotó inmediatamente después el 1-3 que cerraba el partido. El Celta, entonces claudicó mientras que el Madrid quiso golear. Kroos, con su elegancia habitual, marcó el cuarto y pudieron caer algunos más. Cristiano Ronaldo falló uno imposible de fallar con el portero vendido y toda la portería para él, pero se le perdona porque ya antes había hecho su trabajo. Isco de nuevo estuvo en plan estelar,aunque fallase en el gol del Celta. Con su enorme trabajo se ha ganado la titularidad a pulso. Titularidad que le debe llevar a Cardiff. Cristiano, más descansado que nunca, alcanza su mejor forma en el momento más caliente de la temporada. Zidane, le convenció para que administrase esfuerzos y supo aceptar ese nuevo papel. El Madrid está siendo el gran beneficiado.   Kroos, realizó un serio partido. Al igual que los dos centrales Sergio Ramos y Varane, que sacaron las castañas del fuego cuando el Celta apretó en la primera parte. Navas, tuvo poco trabajo pero hizo una gran parada que era un gol cantado. El costarricense ha regresado. Hay que alabar el gran estado físico en el que se encuentra este Real Madrid, que termina los partidos como los empieza, pletórico. El mérito hay que dáselo a Zidane. Las rotaciones han sido la clave para que el equipo blanco haya llegado tan fresco en el tramo final de la temporada. El técnico francés, llevaba razón. En definitiva que el Real Madrid con tranquilidad, cabeza y dominando la presión despejó su camino a Málaga, donde un punto le separa para conquistar la que sería la 33ª liga de su historia.  


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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