Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

BARÇA

GOLPE DE AUTORIDAD DEL R. MADRID  EN EL CAMP NOU

El Real Madrid, tras el paréntesis de temporada, vuelve a ser ese equipo de la temporada pasada que está en connivencia con el estado de gracia. No solo ganó con claridad al Barcelona en el partido de ida de la Supercopa de España, en el Camp Nou (1-3) sino que además doblegó a un Barcelona que claramente está ya dos pasos atrás de su gran rival. La superioridad madridista fue clara y manifiesta. El futuro del fútbol español tiene un nombre propio, el Real Madrid. En el Camp Nou dio un golpe de autoridad. De un Madrid superlativo pasamos a un Barcelona deprimido que parece languidecer. El club azulgrana está en un estado comatoso que empieza a ser preocupante. Parece que la huida de Neymar ha hecho más daño de lo que pensaban en el seno azulgrana. Cristiano Ronaldo,fue más protagonista que Messi, más taciturno que nunca. El portugués salió en la segunda parte para resolver el clásico en el momento que el marcador señalaba empate a uno. Cristiano, se hizo un poco más grande en el Camp Nou, marcando un golazo de bandera: le rompió la cadera a Piqué y mandó el balón a la escuadra derecha, quitándole las telarañas. Acto seguido imitó a Messi, se quitó la camiseta y la mostró al público del Coliseum azulgrana, ganándose la tarjeta amarilla. Una tarjeta que a la postre le costó su expulsión porque el nefasto colegiado,Ricardo de Burgos Bengochea, poco después entendió que se dejó caer en un pugna con Umtiti, cuando claramente salió trompicado en la pugna con el central francés. No fue penalti, pero ni mucho menos Cristiano se mereció la segunda amarilla. El luso, no se lo podía creer y arremetió contra el arbitro empujándole levemente. Acción que le puede costar de cuatro a doce partidos. En unos minutos Cristiano pasó de héroe a villano. Pero el gol que significaba el 1-2, queda como el mejor gol que Cristiano ha marcado en el Camp Nou.   Sea como fuere, el Real Madrid va a recurrir la segunda tarjeta amarilla por considerarla totalmente injusta como demuestra una y otra vez la repetición de la jugada. El árbitro vasco no fue tan contundente a la hora de enjuiciar el piscinazo de Luis Suárez ante Keylor Navas que el colegiado, ante la sorpresa de todos, señaló como penalti que transformó Messi, en el único gol del Barça. De Burgos Bengochea,no estuvo a la altura del clásico y se merece una buena temporada en la nevera. Fue casero y estuvo muy desacertado en casi todas sus decisiones. El Barcelona, sin pretenderlo tuvo en gran aliado en el colegido vasco. Este Barça está tan en horas bajas que ni tan siquiera pudo con el Madrid en inferioridad, por la expulsión de Cristiano a falta de diez minutos. En cambio el equipo de Zidane está tan bien que pudo con el Barcelona y con todos los elementos que tuvo en contra. El primer clásico oficial de la temporada no defraudó. Comenzó un poco tibio en la primera parte para en el segundo periodo alcanzar temperatura. Fue en este periodo cuando salieron los defectos de uno, el Barça, y las virtudes del otro, el Madrid. Y llegaron los goles. El primero autogol de Piqué tras un centro venenoso de Marcelo. El empate llegó como consecuencia de la acción tramposa de Luis Suárez que fingió una caída, engañando al colegiado que no dudó en pitar penalti que se encargaría de ejecutar, Messi. Después en la mejor jugada del partido, en uno de esos contraataques primorosos de los blancos que vistieron un feo azul turquesa, Cristiano se encargó de encarrilar el triunfo que le empuja a su equipo hacia un nuevo título. El 1-3, fue muy parecido al de Cristiano: contragolpe que finalizó con disparo por toda la escuadra de ese chico llamado a ser un fenómeno y que responde al nombre de Marco Asensio. Zidane, con esa sencillez que le caracteriza volvió acertar con los cambios. Kovacic, que se retiró lesionado, fue el perfecto sustituto de Modric. El croata cuajó un buen partido. Al igual que Isco que sigue gozando de una magia envolvente. El malagueño embruja por donde pasa. La defensa,toda ella, estuvo a gran nivel. Los más flojos fueron Bale y Benzema que siguen sin inspiración. En el Barcelona, Aleix Vidal y Deulofeu, fueron los puntos débiles de un equipo que rechina y que necesita reforzarse si no quiere morir en el intento de igualar a su gran rival. La eliminatoria parece encarrilada, y más después de ver la superioridad del Madrid sobre un Barça que parece que ha perdido la ilusión. Todo lo contrario que su histórico rival que goza de una salud envidiable y que tiene una plantilla inmejorable. Dicen que el Real Madrid es ahora mismo el mejor equipo del mundo y el segundo mejor, puede que sea la segunda unidad madridista.    


EL R.MADRID TIENE Y  DEBE DENUNCIAR  A PIQUÉ

      Piensa el ladrón que todos son de su condición..Esto viene a cuento por las recientes declaraciones de Gerard Piqué tras el encuentro Francia-España donde entre otras insensateces insinuó que detrás de la imputación fiscal de Leo Messi estaba Florentino Pérez. Además atacó sin tapujos al Real Madrid, club al que señala con el dedo acusador de ser quien maneja los hilos del país en el palco del Santiago Bernabéu , y que “sus valores no le gustan nada”. Increíble, pero cierto. Sé que Piqué no es tonto, aunque lo parezca, no tiene un pelo pero en esta ocasión ha traspasado la barrera de lo consentido con sus ataques a una institución como el Real Madrid, que por nada del mundo tiene que pasar por alto. Esas acusaciones son tan graves que el club blanco debe querellarse porque le está acusando de prevaricación. De influir en los poderes del estado para beneficio propio. Las declaraciones de Piqué rayan en lo inadmisible y son denunciables ante los estamentos de la justicia. Insisto, el Real Madrid ni puede ni debe quedarse con los brazos cruzados. Tiene que denunciar las ofensivas declaraciones del irresponsable Piqué. El central culé no es tonto, pero si se ha comportado como si tuviese dos dedos de frente. Ha sido un miserable por las consecuencias que sus vergonzosas declaraciones van a tener para el futbol español y para las relaciones entre los dos grandes clubes del fútbol español. Así como la convivencia en la selección española, ahora que había vuelto la calma. Ya sabemos, que Piqué es así y tiene estas cosas, pero todo tiene un limite. No se puede consentir tanta insensatez y estupidez juntas. Esas abruptas e incendiarias declaraciones que han salido de su boca son pura provocación. Además daña al fútbol y genera violencia. Por no hablar del intento de ensuciar a un club con tanta historia como el Real Madrid con más de un siglo de existencia. Los seguidores madridistas se sienten muy ofendidos por esas explosivas declaraciones proferidas por un futbolista que padece una grave enfermedad, madriditis aguda. Y esos aficionados madridistas esperan una reacción dura y contundente de su club. La bomba incendiaria ya está lanzada y Piqué parece no haberse dado cuenta de sus consecuencias y del daño que van a ocasionar. Daño al fútbol en general y a la selección española, en particular. Ya veremos cómo será la convivencia de los internacionales españoles en próximas concentraciones. Se queja de que en el palco del Bernabéu se mueven los hilos del país. ¿Y en el palco del Camp Nou? No se hacen negocios y se han recibido a familias que de honorables tienen poco. En el palco del Bernabéu, acuden políticos, jueces, abogados, grandes financiaros, gente de la farándula etc,etc… . Al igual que en el palco del Camp Nou Y en los dos se hacen negocios. La diferencia es que mientras que en el palco de honor del Bernabéu nadie ha sido imputado por corrupción, en el del Camp Nou, sí, entre ellos algún directivo azulgrana y políticos catalanes. No hay más ciego que el que no quiere ver. Acaso no es cierto que Messi ha defraudado a nuestra Hacienda. Hasta el propio jugador lo ha reconocido y ha pagado, hasta ahora, más de cuatro millones de multa. Dadas las actuales circunstancias que está viviendo el Barcelona con imputaciones por doquier, escándalos financiaros y arbitrales como el del día del París Saint Germain, donde más que hablar de remontada historia habría que haber hablado de robo histórico,Piqué debería haber sido más prudente. Ve la paja en el ojo ajeno pero no ve la viga en el suyo… Insisto, el Madrid no puede callar ante ataque  tan ofensivo y  debe responder con una querella. “El Madrid nos roba”. “España nos roba” ¡¡Ya está bien!! ¡¡Esto ya cansa!!  


EL R. MADRID RESPONDE AL BARÇA Y ATLETICO CON UN RECITAL

   La actitud y la autoridad exhibida por el Real Madrid en Heliópolis son los atributos que se le suponen a un equipo como el Real Madrid y a cualquier conjunto que se precie como grande.   En el mejor partido de la temporada, el Madrid goleó a domicilio al Betis (1-6) con recital de juego y exhibición particular de Kroos (dueño y señor del centro del campo) y con goles de todos los colores. En este caso, lo de menos fue el resultado,lo importante para el Real Madrid fue que demostró que cuando pone ganas, intensidad y actitud con el añadido de la clase y técnica que posee se convierte en un equipo prácticamente invencible. Todas estas cualidades hizo que el Real Madrid cuajase un gran partido, sobre todo en el primer tiempo que rozó la perfección. El Betis ante tanto derroche de fútbol nada pudo hacer, y que conste que no desmereció en cuanto a entrega, pero ante el vendaval de fútbol de los de Zidane se entregó sin remisión. El Madrid después de los tres empates consecutivos en liga, salió con la lección muy bien aprendida y no dio opción al Betis que asistió impotente ante el fútbol total de su rival, que sabía que después del sermón de Zidane no podían volver a fallar y más después de saber los resultados de Atlético y Barcelona que con anterioridad habían goleado. Eso les dio un plus más de responsabilidad y les sirvió de estímulo. Viendo lo bien que jugó el Madrid frente al Betis, en Sevilla, plaza no fácil, no se puede explicar cómo puede realizar partidos tan infames como el que jugó contra el el Eibar (1-1). Bueno, si se explica: por prepotencia, falta de humildad, de carácter y actitud por no hablar de falta de intensidad. Todo eso, que no es poco, es lo que le faltó en los tres empates que cosecharon en la liga. Después de días de debate en la prensa por la tendencia negativa del Madrid en los últimos tres partidos de liga, ya se empezaba a discutir a Zidane como entrenador idóneo para el equipo blanco e incluso se hacía con cierto desprecio y sin escrúpulos. Ante esta circunstancia, el conjunto blanco salió dispuesto a deshacer malas interpretaciones y cualquier entuerto del ruin periodismo deportivo que se practica hoy en día que de una broma hacen una noticia que sirve de discusión en esas tertulias absurdas que solo sirven para enturbiar el ambiente y crear cisma entre la afición. ¡Dios mío como está el periodismo deportivo! Siento vergüenza: El Real Madrid campeón de Europa y primer clasificado en la liga junto al Atlético de Madrid, con 18 puntos creo que es suficiente mérito para no empezar a dudar ni de Zidane ni mucho menos del equipo. Hay mucho mediocre suelto. El Madrid para despejar dudas y alejar fantasmas se comportó en Sevilla con autoridad, como un equipo muy trabajador, con actitud, buen talante y mucho sacrificio. Fue en definitiva, un equipo redondo que realizó un partido casi perfecto. El gol de Varane a los tres minutos le vino de perlas a los blancos que vistieron de azul. Ese gol tan tempranero les hizo crecer en su autoestima y les sirvió para mostrar todo su poderío. En esta ocasión si hubo equilibrio entre líneas. La defensa, con el reaparecido Marcelo y Pepe, en plan mariscal, estuvo a buen nivel aunque solo Joaquín llevó cierta inquietud. El centro del campo capitaneado por un inmenso Kroos (le ha sentado de maravilla su renovación hasta el 2022), fue lo mejor del Real Madrid ante un Betis, que nunca entró en el partido. A la inmensidad de Kroos hay que sumarle el buen trabajo de Kovacic y sobre todo de Isco. Si digo bien, Isco, quien en está ocasión jugó como se espera de él. No sobó tanto la pelota, jugó con rapidez y además marcó dos golazos. El cuarto es para enmarcar. Fue la contra perfecta en 14 segundos y siete pases: Seis jugadores se arrancaron como búfalos para llegar ante Adán en una acción primorosa y rápida como una centella: Kovacic-Pepe-Kovacic-Benzema-Cristiano-Pepe-Isco. Seis pases muy bien ejecutados a toda velocidad para el broche final del malagueño. Fútbol total. Benzema, que sigue de bajón, al menos marcó un buen tanto en otra buena jugada que partió del tiralíneas de Kroos. Cristiano, tampoco es que estuviese fino, pero ya empieza a ser más reconocible. El portugués cerró la cuenta del hermoso partido del Real Madrid, en Sevilla.. Los seis goles es la mejor medicina para olvidar las últimas miserias en forma de empates de los cuatro empates consecutivos y de paso aleja las dudas que ya empezaban a surgir entorno a Zidane. Tras la exhibición de Sevilla, el Madrid ya sabe la linea a seguir: trabajo, intensidad, actitud y solidaridad. Si a todo eso le añades la clase que muchos de sus jugadores tienen, todo será miel sobre hojuelas.


LA LIGA DE SUÁREZ. EL MADRID MURIÓ CON LA BOTAS PUESTAS

    El Barcelona, después de 38 jornadas es el justo campeón de liga. Un título donde ha sido líder más tiempo que ningún otro equipo, ha sido el que más partidos ha ganado y el que más goles ha conseguido. Resultado: campeón de liga con todo merecimiento.   De esta forma el equipo azulgrana conquista su segunda liga consecutiva, la sexta en ocho años lo que habla bien a las claras del dominio del juego del Barça en el fútbol español. En los Carmenes conquistó su título número 24, el 14 de los últimos 25 años. El equipo de Luis Enrique se llevó una liga, que tuvo que ganar dos veces, según ha confesado el vestuario azulgrana por haber dilapidado una diferencia de 9 y 13 puntos que era los que sacaba al Atlético y Real Madrid, respectivamente. Durante el mes de abril, el Barcelona pasó de la gloría al infierno. Tras la derrota frente al Real Madrid en el Camp Nou, le entraron la dudas, los miedos y la inseguridad que supuso su eliminación de la Champions ante el mejor Atlético de la temporada, y darle vida a su gran rival, el Madrid, en la lucha por la liga. En ese tiempo el Barcelona pasó de la prepotencia y la arrogancia con la que jugaba dando la liga por ganada a falta de tres meses para finalizar, a la humildad de volver a pisar suelo firme. Iba a ganar la liga de calle y a punto estuvo de perderla. El club azulgrana fue el culpable de darle emoción al campeonato en las últimas cinco jornadas. El Atlético y el Real Madrid le exigió tener que ganar todos los partidos para ser campeón. El equipo de Luis Enrique, supo rectificar a tiempo y pasó de la abundancia a ser prácticos. Se dejó de exhibiciones y apostó por la sobriedad, el sacrificio y el trabajo que finalmente le ha llevado a volver a ganar la liga que consigue con el mismo once que hace casi un año le llevó a coronarse campeón de Europa, en Berlín. Luis Suárez, que ha terminado como máximo goleador del campeonato (40), virtual bota de oro, ha sido el hombre clave en el resurgir del Barça en el momento que pintaban bastos. En los últimos cinco partidos ha marcado 14 tantos. Goles que han sostenido al Barcelona en la consecución de su objetivo, el título liguero. El uruguayo ha completado un año mágico. Los azulgranas, en gran parte, le deben esta liga a Luis Suárez que en Granada, para no ser menos, fue el autor de los tres goles que derrotaron al equipo de la Alhambra. En los Carmenes, el Barça no le dio opción a un Granada ultra defensivo, salió con cinco defensas, dando toda la iniciativa a los culés que no tuvieron problemas para imponerse con claridad. A cada gol del Real Madrid que ganaba en Riazor 0-2 al Deportivo, respondía el Barça con otros dos. Todo estaba claro, había campeón, el Barcelona que dependía de sí mismo, y no falló. EL MADRID MURIÓ DE PIÉ El Real Madrid, por su parte, el gran animador del último tercio de la liga murió de pié. Hizo los deberes en A Coruña venciendo 0-2 al Deportivo. Los dos goles de Cristiano le dieron la decimosegunda victoria consecutiva que solo le vale para ser subcampeón a tan solo un punto del Barcelona. Durante 14 minutos fue campeón, entre su 0-1 y el primero de Luis Suárez, pero el alirón se le escapó a partir del minuto 15 que fue cuando se adelantaron los azulgranas. La liga se la dejó en la primera vuelta y lo último ha sido una fiesta inesperada que creó ilusión, pero que eran conscientes que dependiendo del Barcelona, era un sueño imposible... Fue bonito mientras duró, porque estaba muerto y resucitó. Al descanso Sergio Ramos, el capitán, preguntó al banquillo por el Barça. El 0-2 que escuchó le hizo cambiar la cara a él y a todos sus compañeros que ya dieron la liga por imposible. En la segunda parte, ya fue un Madrid distinto que cedió el dominio a un estéril Deportivo que en la primera parte había estado a merced de un Real Madrid que comenzó a tumba abierta para intentar meter presión a su gran rival. Lo intentó, pero no dio para más...La emoción de la última jornada duró muy poco y los transistores no hicieron ni falta.Tampoco hubo interés en la intentona de Cristiano de recortar los goles en la lucha del Pichichi a Luis Suárez. El portugués marcó otro de cabeza y tocó los postes en dos ocasiones. En los vestuarios tiró de sentido común y, sin retos ligueros ya a mano, se ahorró 45 minutos, pensando en la final de la Champions.   La segunda parte fue para olvidar, ya no había interés. Toda la emoción de la última jornada quedó diluida en los primeros 45 minutos. En Riazor quedó un encuentro sin tensión donde un Madrid de gala, el once que saltará en Milán a por la undécima, dominó ampliamente al Deportivo en el primer periodo para dejarse llevar en la reanudación. Ya estaba vendido todo el pescado. En el césped quedó el merecido homenaje a Arsenio Iglesias, lo más emotivo de la tarde. Reconocimiento al padre del Super Depor, que sorprende haya tardado 20 años en celebrarse en Riazor. La segunda parte le sobró al Madrid, sobre todo cuando se sentó Bale, que llega como un cañón para la final de Milán. A este Real Madrid de Zinedine Zidane, que se acordará de ese 0-4 del Barcelona en el Bernabéu con Benítez en el banquillo, que a la postre le ha costado perder la liga, solo le queda la Champions para salvar la temporada. Si la gana, alcanzará la gloria y si la pierde será un gran fracaso. Así de claro y rotundo. Milán espera a Atlético y Real Madrid.  


CURA DE HUMILDAD DEL MADRID AL BARÇA

    Ni los 99.000 espectadores del Camp Nou, ni la nefasta actuación del colegiado canario Hernández Hernández, que parecía un hombre de la casa azulgranas con la anulación del hermoso gol de Bale; ni la superioridad numérica del Barcelona al jugar el Real Madrid con diez buena parte del segundo periodo por expulsión de Sergio Rasmos; ni la falta de respeto que había en el ambiente por parte sobre todo de la prensa catalana que incluso hablaba de goleada del Barcelona que parece, según ellos, que ha inventado el fútbol , ni con todos los elementos en contra; pudieron con este Real Madrid que ¡por fin! Dio el do de pecho y se comportó de acuerdo a la grandeza de su historia. Ganó al Barcelona con todas las de la ley. En casa de su máximo rival, el Madrid sacó a pasear su orgullo y le dio un baño desde el minuto 55, a raíz del 1-0 de Piqué. A partir de ese momento, se acabó el equipo azulgrana, y reapareció en todo su esplendor el Madrid de Zidane que fue superior en todos los aspectos: en lo táctico, en lo físico y en ambición. En una palabra, hizo un fútbol total ante el fútbol inocuo de un Barcelona que dio síntomas de agotamiento físico y que no pudo con el equipo de Zidane en inferioridad, por la expulsión de Ramos Benzema, que fue el más flojo de todos, llegó a tiempo de lograr el empate, un buen gol de chilena que acalló al Cam Nou. Luego Cristiano, silenció definitivamente el Coliseum azulgrana con su tanto en la recta final del partido. Antes del gol de la victoria del portugués, a Gareth Bale, el más clarividente atacante blanco y que cuajó un buen partido, se le anuló un gol legal que todavía no me explico cómo pudo anular el colegiado a instancias de su ayudante de linea. Aquello olía ma. Menos mal que el gol final de Cristiano, calmó los ánimos del Madrid que estaba de uñas con el árbitro del encuentro, casero hasta decir basta. De nuevo Sergio Ramos, como estaba cantado, fue expulsado en un partido contra el Barcelona. No voy a entrar si fue justa o no (la primera tarjeta amarilla, por protestar un fuera de juego claro de Luis Suárez , me pareció excesiva a todas luces) aunque luego hizo méritos para alguna más. Pero lo de este chico ya es preocupante. Es más un problema que una solución para el Real Madrid. No merece ser el capitán, es una rémora para los suyos. Además de defender mal, aporta mucha inseguridad. Gran equivocación el haberle renovado el contrato cuando jugó a chantajear al Madrid. Sergio Ramos fue la nota negativa de este Real Madrid que dio un golpe de orgullo en el corazón del Barcelona en el día del homenaje a Cruyff, a quien seguramente no le gustó el juego de su equipo por su parsimonia, por tocar sin fuste y por falta de ambición. Apenas hubo noticias de Messi, mucho menos de Neymar y poco de Suarez. Piqué, él siempre controvertido Piqué, se las prometía muy felices con su gol, pero después estuvo de desastre en los dos goles que le devolvió el Real Madrid. Tantos que llegaron por las bandas donde Marcelo y sobre todo Carvajal, en el segundo periodo, se hicieron dueños y señores anulando a sus pares y convirtiéndose en extremos que llegaban como Juan por su casa. Ahí, se quebró la estabilidad defensiva de los azulgranas, que veían como un aguerrido Real Madrid, con el alma como bandera ponía cerco a la portería de Bravo. La victoria del Real Madrid es incontestable. Con diez jugadores silenciaron sepulcralmente al Camp Nou, en un encuentro más intenso que vistoso. La primera parte fue para olvidar por ambos equipos. El Barça tenía la pelota pero no inquietaba. El Madrid apenas salía, esperando a los azulgranas con todas las precauciones posibles, con un Casemiro que se multiplicaba para ayudar a todos. Inmenso el trabajo de Casemiro, uno de los baluartes de este volver a empezar del Real Madrid. La segunda parte ya fue mucho más movida. De alguna forma los dos se quitaron el corsé y fueron a por el partido. El que primero llegó fue el Barcelona con el gol de Piqué en el minuto 55. Lo que parecía iba a ser el hundimiento definitivo de los de Zidane, ese gol del defensa culé hizo resurgir a los madridistas, que sacaron a relucir su casta y pusieron el alma para salvar el honor de la afrenta de aquel 0-4 de la ida; y de paso recordar a los azulgranas que al Madrid no se le debe faltar al respeto. No le viene mal una cura de humildad a este Barcelona que se creía imbatible y que dio síntomas de agotamiento físico. Los blancos acabaron con la racha del Barcelona de 39 partidos invicto, y consiguen un triunfo que necesitaban y que les va a dar un gran impulso anímico para lo que queda de temporada, sobre todo para la Champions y para la recta final del campeonato de liga. Una liga que ahora le sitúa a siete puntos del Barça, una distancia importante pero que al menos sirve para meter el miedo en el cuerpo a los azulgranas que ahora tendrán que arremangarse para ganar el título liguero. Quedan 21 puntos por disputarse, y el Atlético tampoco ha dicho su última palabra. Con esta victoria del Real Madrid en casa del gran rival, Zinedine Zidane se ha ganado muchos puntos. Confieso que no las tenía todas consigo con el francés, pero conforme van pasando los días me va convenciendo. Se ha dejado de hacer alineaciones correctamente políticas y a favor de obra, para optar por los jugadores de verdad, como Casemiro, y el equipo lo ha agradecido. Zidane, el debutante en el banquillo del gran clásico, sale por la puerta grande del Camp Nou a donde le ha ganado la partida claramente a Luis Enrique, que quitó al gran tapón que era Rakitic para poner a Arda Turan que desorientó a todos sus compañeros para no llegar a ninguna parte. La Victoria de Zidane frente al Barcelona le refuerza en su aventura en los banquillos, al tiempo que inyecta optimismo y esperanzas al Madrid para lo que queda de temporada. Las dudas ahora han quedado en Barcelona, que ha pasado de parecer inabordable a ofrecer un aspecto más humano, sufriendo un bajón físico y de juego que le hizo fracasar a partir del minuto 15 del segundo periodo donde dejó de existir y naufragó ante un pletórico Real Madrid, que con tan diez jugadores tampoco necesitó de mucho para imponerse con claridad a este Barcelona bajo mínimos, que en vísperas de recibir al Atlético en la Champions, parece como grogui. La liga, con esta derrota inesperada del Barça, gana en interés. Sigue siendo el gran favorito, pero al mínimo descuido sabe que tiene al Atlético y al Real Madrid al acecho.  


EL REAL MADRID SE ASOMA AL ABISMO

     De forma inexplicable. De forma vergonzosa, el Real Madrid con su derrota por 1-0 frente al Villarreal, tiró media liga y deja sentenciado a su entrenador, Benítez que por no tener lo que hay que tener va a salir del Madrid por la puerta de atrás. En lugar de alinear el equipo que él desea se inclina por los jugadores que les gusta a su presidente. La falta de personalidad le va a costar el puesto. Merecido lo tiene y me duele decirlo. El Real Madrid que venía de conseguir una buena racha de triunfos con equipos de medio pelo, con el infame primer tiempo que jugó en el Madrigal se dejó más que media liga y vino a confirmar que con equipos de fuste, el Villarreal lo es, no da la talla. El Barcelona había perdido dos puntos con el empate a dos frente al Deportivo; el Atlético ganaba 2-1 al Athletic Club e igualaba a puntos con los azulgranas en el primer puesto de la clasificación. El Madrid que era el último en jugar, sabia de estos resultados e imaginamos que también era consciente que si lograba el triunfo contra el Villarreal se metía de lleno por la lucha por el título de liga, pasando de depender de los demás a depender de si mismos. Era su oportunidad de ponerse a solo dos puntos de sus dos grandes rivales, Barcelona y Atlético de Madrid. En lugar de recortar distancias, las aumenta. Ahora está a cinco de los dos primeros clasificados. Todos pensábamos que los de Benítez saldrían con el cuchillo entre los dientes a comerse a su rival para dejar claro desde el comienzo que iban a por el partido y de paso daban un golpe de autoridad.. Pero sorprendentemente, sucedió todo lo contrario. El partido comenzó, y ¿qué vimos? A un Real Madrid apático, desganado y de bostezo que parecía no darse cuenta de lo que se estaba jugando, como si nada le importase el partido y la trascendencia de los tres puntos en juego. Salió a Villarreal, mostrando su peor cara, sin ninguna iniciativa,perdido sobre el terreno de juego donde deambulaba, sin un ápice de orgullo. Durante todo el primer periodo dio una imagen lamentable. Como era posible? Nadie daba crédito a lo que estaban viendo, sobre todo los aficionados madridistas. El Madrid que se jugaba volver a competir por la liga, era un equipo sin ambición, sin ganas,sin actitud y sin vergüenza. Tiró por la borda los primeros 45 minutos, y muy posiblemente, la liga. El Madrid que compareció en el primer periodo en el Madrigal, fue perezoso y holgazán hasta decir basta. Careció de espíritu y de ese algo más que se le supone deben tener los jugadores. Todo lo contrario que el Villarreal que salió a comerse a los blancos y lo consiguió. Los de amarillo jugaban con audacia, energía y muchas ganas. Les ganaron todos los duelos y en todas las parcelas del campo a los madridistas que estaban dormidos y carecían de mordiente. El delantero francés de origen congoleño Bakambú, retrató a los centrales Pepe y sobre todo a Sergio Ramos que podía haber seguido de baja porque sigue estando en el lado más oscuro. Era tanto el ardor que ponía el Villarreal ante la indolencia del Madrid, que a los nueve minutos Bruno y Bakambú fabricaron el único tanto del partido, que marcó Soldado. El primero robó a Modric un balón mortal que le había entregado Sergio Ramos en la frontal, y el africano prolongó a Soldado, que consiguió meter el balón entre las piernas de Keylor Navas que estaba vendido. El Madrid, mientras tanto ni se enteraba de que iba la película. No jugaba a nada y sus acciones no iban a ningún sitio. Abusaba de los pelotazos largos de Ramos, que se saltaban a Modric y James, en busca de los tres delanteros: Bale, Benzema y Cristiano, que dieron un recital de ausencia. Suerte tuvo el Madrid de no verse con un 2-0 en contra porque Dos Santos mandó a la madera un buen disparo, y Bakambú que le ganó una carrera a Pepe, falló solo ante Navas. En el vestuario debió haber más que palabras, porque en el segundo periodo la actitud ya fue bien distinta. El Madrid entonces empezó a jugar como debería haber hecho al comienzo. Le puso ese punto necesario de agresividad, fuerza y energía, poniendo contra las cuerdas al Villarreal, que se convirtió en un equipo más vulnerable sin el buen aroma que dejó en el primer tiempo. Se agarró a la perdida de tiempo y esperó atrás a un Madrid al que entonces le faltó puntería y acierto. Las prisas de ver como corría el tiempo les llevó a la impaciencia y a fallar ocasiones claras de gol como las que tuvieron Benzema, por dos veces; Cristiano y James. Por esas ocasiones, tal vez el Madrid mereció el empate pero un equipo cuando desaprovecha 45 minutos de un partido con tanto en juego, no merece la victoria, ni mucho menos la liga. Cuando parecía que este Real Madrid volvía a recuperar buenas sensaciones, va y fracasa frente al Villarreal. El batacazo es de órdago a la grande. Sus tres figuras; Cristiano, Bale y Benzema naufragaron. El portugués jugó al escondite y volvió a estar mustio. Al galés ni se le vio, y hasta puso mala cara cuando Benítez le ordenó que se pusiese de lateral izquierdo por lesión de Marcelo. Bale, del que esperaba que esta temporada diese un paso al frente, cada vez está más perdido. Le falta carácter, como el que le faltó a todo el equipo. Lo mismo le sucede a Benzema, que falló lo que no está escrito y que vuelve a estar con la mente fuera del campo. Modric, no estuvo a su nivel; Casemiro pareció contagiarse de la dejadez de sus compañeros; James está lento y la defensa estuvo insegura e imprecisa. En definitiva que una vez más, el Real Madrid decepcionó a una afición que empieza a estar harta del poco compromiso de unos jugadores mimados y malcriados. Visto lo visto, como es posible que después del partido salgan jugadores que con una desfachatez inmensa, como Sergio Ramos o Pepe, digan: “No se puede especular cuando te juegas media liga. Hemos salido a verlas venir”. ¿Que quiere decir, que Benítez les dijo que había que contener? No me lo creo. La desgana mostrada en el primer periodo es culpa de los jugadores. Por supuesto que Benítez tiene su cuota de culpabilidad, pero no en el aspecto táctico, sino por su falta de valentía de no sentar en el banquillo a las vacas sagradas que tan poco rendimiento están ofreciendo. ¿Acaso el entrenador les dijo que saliesen relajados, que jugasen sin intensidad? No, y mil veces no ¿Donde está la garra, la lucha y el coraje? Estos jugadores están destrozando a un equipo de leyenda. El Real Madrid con su derrota ante el Villarreal se asoma al abismo. De nuevo aparecen las malas caras, las dudas. El equipo vuelve a estar extraviado sin saber lo que quiere; pero eso si, los jugadores siguen sin querer a Benítez a quien quieren echar. Se saldrán con la suya. No lo duden, lo conseguirán. ¿ Qué les importa la imagen del Real Madrid? Absolutamente, nada.


EL BARÇA HUMILLA AL REAL MADRID 

  De nuevo el Barcelona, seis años después del 2-6 volvió a exhibirse en el Santiago Bernabéu ante un Real Madrid que fue de todo menos un equipo de fútbol. Sin quitar méritos al Barça que ha hecho un partido redondo, pero la falta de actitud, de orgullo y de casta por no decir otra cosa más fuerte de los jugadores del Madrid ha favorecido la goleada (0-4) del Barcelona que humilló, y de qué manera, a su máximo rival, el Real Madrid al que deja en ruinas, y a Benítez al pie de los caballos. Fue un baño de los azulgranas a los madridistas de principio a fin en todos los sentidos:en anticipación, en presión, en ganas, en orgullo, y por supuesto en fútbol. Fue un partido de hombres, el Barcelona, contra niños, el Real Madrid que siempre llegaba tarde, y cuando llegaba no sabía que hacer... Fue un baile en su propia casa, ante su afición y contra su máximo rival que sale fortalecido, mientras que hunde en la miseria al Real Madrid de Benítez, que será el sacrificado. Porque Florentino Pérez, el gran culpable del desastre, saldrá de rositas. Echara al entrenador, dirá que se ha equivocado en la elección y hasta luego....¡¡ Ya está bien!!. Es hora que de una vez, este personaje con más defectos que virtudes para el Madrid, acepte las responsabilidades de sus decisiones y deje paso a otros que sepan de fútbol. Lleva años equivocándose en los fichajes, en la elección de entrenadores a los que ficha y echa sin criterio. No puede ser que un presidente con escasos conocimientos de fútbol sea el secretario técnico del Madrid. Al mismo tiempo que es un perdonavidas para los jugadores, a los que tiene sumamente mimados, sobre todo a sus estrellas. Pero como el señor Florentino Pérez tiene patente de corso en gran parte de la prensa deportiva, donde tiene simpatizantes a ultranza que de algún modo mantiene a cambio de especie que no dinero(ya me entienden), pues le bailarán el agua y el gran sacrificado será Rafa Benítez. No obstante, la afición ya no se deja engañar y más que contra Benitez, el Bernabéu gritó y pitó al presidente. La megafonia del estadio impidió que se oyese en toda su plenitud. Por supuesto que Rafa Benítez también sale muy mal parado de este partido. Tanto que estoy por asegurar que le va a costar su cargo. Y se lo tiene merecido por traicionarse a si mismo. Lejos de ser fiel a su ideario, hizo una alineación muy política. Hizo más caso a los postulados del que manda y a esa prensa que le está buscando las cosquillas desde que llegó, que a sus propios criterios y fracasó, alineando a un un equipo que en nada se parecía al que tenía en mente. La falta de personalidad le va a costar el puesto. Ya se lo avisamos y así va a suceder... Ha sido cobarde y está sentenciado. Los jugadores tampoco han ayudado al técnico madridista, que en efecto, se puede y se equivocó en el planteamiento táctico, pero es que hacia tiempo que no veía tanta falta de motivación, de actitud y de carácter en el Real Madrid. Y eso que era contra su máximo rival. Ya dije que el vestuario madridista no quería a Benítez y hasta que lo lo echen no van a parar.. Su despedida está muy cercana. Benítez no está siendo Benitez, y le va a costar caro. Se equivocó fiando la responsabilidad del juego en Kroos y Modric que siempre estaban a la misma altura, no presionaron y que fracasaron en la salida del balón. Casemiro hubiese dado más equilibrio a ese centro del campo donde claramente sobra el alemán que está pidiendo a gritos irse al banquillo. Benzema, por mucho que lo pida Cristiano, por sus problemas con la justicia francesa, no estaba para jugar; y el portugués, volvió a naufragar. Más vale que en lugar de enseñarnos sus músculos , nos enseñe lo fundamental en el futbol como es la entrega, la lucha y el sacrificio. Algo de lo que está careciendo la estrella del Madrid en los últimos partidos. Los centrales no estuvieron en su sitio nunca, sobre todo Sergio Ramos que no está para jugar. Si está mal de su hombro que se lo cure de una vez y deje paso a los que estén bien. De uno de sus despistes llegó el primer gol del Barcelona, obra de Luis Suarez. James, tampoco aportó mucho que digamos tras venir de jugar con su selección. Danilo, dio pena y Marcelo que acababa de salir de una lesión, no hizo acto de presencia. Después salieron Carvajal e Isco y nada cambio. Bueno si, Isco vio la roja directa por una patada infame a Neymar. En definitiva partido vergonzoso del Real Madrid que hizo un ridículo espantoso ante su afición que difícilmente le puede perdonar esta afrenta ante su máximo rival, que se paseó con un futbol total por el Bernabéu dando una lección y un autentico baño a los malcriados jugadores blancos que se saldrán con la suya para que echen al entrenador pero a costa de ensuciar la imagen del Madrid. No tienen perdón, porque el Barcelona, en efecto ha hecho un gran partido, pero es que su rival le ha dado todas las facilidades del mundo.El Madrid se acababa en la presión sobre la salida de la pelota, algo que los azulgrana jamás negociaron. Superada esa primera línea, para el Barcelona era como coser y cantar, nadie les estorbaba y llegaban al área madridista con suma facilidad.. La superioridad era táctica e individual. Ningún jugador del Madrid sobresalió, todo lo contrario que los del Barça que hicieron un gran ejercicio coral, con un Sergi Roberto, cuyos movimientos por la derecha sembraron el caos en este Madrid de pacotilla. Y para colmo, Messi estaba en el banquillo que no salió hasta la segunda parte cuando ya todo estaba atado y bien atado para los azulgranas.   El Barcelona pudo conseguir más de ese 0-4 final, si bien es cierto que el Madrid también pudo marcar algún gol pues Bravo hizo dos paradas de autentico mérito. Pero insisto, el resultado pudo ser de escándalo a favor del Barça que se va como un cohete dejando en una profunda crisis su rival de toda la vida. El futuro en el equipo blanco se adivina incierto. La afición ya no traga a su presidente que al descanso y al final del encuentro no se resistió a gritar: ¡¡Florentino dimisión!!. Esta misma afición entiende que Benítez está de paso y que puede ser destituido, pero que el mal está en las alturas. De ahí ese grito en contra de Florentino Pérez, que ha vuelto a cometer los mismos errores que cuando presentó su dimisión allá en el 2006. El mal llamado clásico ha dejado en la picota a todo el Madrid: a jugadores, entrenador y más que a nadie, al presidente que sale muy mal parado. Algo gordo va a pasar en Chamartin. “Creo que el Real Madrid necesita un cambio y tras haberlo analizado y meditado creo que es el momento oportuno de dejarlo. He malcriado a los jugadores”. No son palabras mías, son las que pronuncio Florentino Pérez el 26 de febrero del 2006 en la sala de prensa del Bernabéu , cuando presentó su dimisión. Ahora haría bien, en dejarlo.  


EL BATACAZO DEL BARÇA …. HACE LÍDER AL REAL MADRID

        Noche redonda para el Real Madrid que en el siempre difícil San Mamés no solo sacó los tres puntos sino que alcanzó el liderato, al aprovechar la debacle del Barcelona que perdió 4-1 frente al Celta, el equipo que mejor fútbol está haciendo hasta ahora y que junto al Madrid y Villarreal están en lo más alto de la clasificación. El equipo de Benítez en su primer examen de la temporada sacó buena nota. Ganó 1-2 al Athletic Club y lo hizo convenciendo, con buen juego y ofreciendo esa solidez que el sistema de Benítez le ha aportado. Bien es cierto que el Madrid no entró en el partido hasta el minuto 19 tras la pifia de San José que de forma infantil devolvió mal a su portero y Benzema que estaba por ahí, se aprovechó del regalo y marcaba el 0-1. Ese tanto reactivó a los madridistas que hasta entonces estaban desguarnecidos en su campo. Pero en cambio dolió al Athletic que ya no fue el mismo. Entonces, los blancos se hicieron dueños de la situación y hasta tuvieron un par de ocasiones para haber ampliado el marcador. La mas clara, un tiro a bocajarro de Kovacic que Iraizoz respondió con una gran parada. Fue un buen partido, jugado de poder a poder con dos equipos que se comportaron con gran seriedad. Fue como se suele decir un partido bravo de mucha pierna y mucho músculo. Ninguno de los dos le perdió la cara al encuentro. El esfuerzo de uno y otro fue encomiable y el resultado fue, que vimos un partido de futbol muy apasionado. El Athletic, puso todo el esfuerzo posible para intentar doblegar a su rival. Le puso esa clásica pasión cuando tiene enfrente al Madrid. En la segunda parte, con la lluvia como protagonista, salieron a por todo. La Catedral bramaba con el empuje de los suyos. El dominio del Athletic tuvo su recompensa con el gol de cabeza de Sabin que rompió la racha de Keylor Navas que no ha podio batir el récord que tenía Miguel Angel desde 1975. Pero eso de los récords no deja de ser una anécdota, lo importante es que el costarricense después tuvo dos intervenciones de categoría. Pero muy poco le duró la alegría a los bilbaínos, porque inmediatamente después, en jugada por la banda derecha Isco servia de forma magistral para que Benzema consiguiese el tanto de la victoria. El francés está en racha. Lo mejor del equipo de Benítez tal vez no fue su juego –que estuvo bien- , sino la enorme actitud que tuvo todo el equipo; lo solidario que fueron unos con otros. La enorme seriedad con la que jugaron y que todos remaron en la misma dirección. Bueno, todos, menos Cristiano Ronaldo quien no tuvo su día. Se le vio disperso, sin protagonismo y algo perdido. Hizo lo que temporadas pasadas en muchos partidos hacia Benzema, no dejar rastro. Algo que no podemos decir en este inicio de temporada porque el francés está en un gran estado de forma. Está en plenitud. Lleva cinco goles en tres jornadas y jugando por y para el equipo. Poniendo además de su clase, empeño y trabajo. Este es el Benzema que la afición siempre quiere ver. Pero el mejor del partido a mi juicio, fue Modric quien volvió a dar otro recital de como mover y dirigir a un equipo. El croata fue de nuevo el director de orquesta, el que hace jugar al Real Madrid. Junto a él, su compatriota Kovacic que cuajó un gran partido y que está dando la razón a Benítez que fue quien apostó por este jugador que con tan solo 21 años apunta muy alto. También habría que destacar a Varane, todo un seguro en defensa, sobre todo por alto. El Madrid con este importante triunfo en San Mamés además de salir fortalecido, sale líder con un punto de ventaja sobre el Barcelona que naufragó con estrépito en Balaídos, donde el Celta le pasó por encima, metiendo en un mar de dudas a los azulgranas, que nunca tuvieron el balón, el Celta se lo quitó desde el pitido inicial. Los que ya querían enterrar a Benítez en su primer gran test de la temporada, tendrán que seguir esperando. De momento todo va miel sobre hojuelas. ¡Dejémosle trabajar en paz! Aunque no tenga el glamour de otros, estamos ante un entrenador de primer orden. Su sistema empieza a funcionar. Este Madrid de Benítez además de clase, tiene carácter y personalidad. A la quinta jornada de liga,   es el nuevo líder  


AL REAL MADRID SE LE ESCAPA LA LIGA

Al Real Madrid se le escapa la liga. La derrota sufrida en el Camp Nou por 2-1 puede ser decisiva al marcharse los azulgranas a cuatro puntos de ventaja a falta de diez jornadas para que finalice el campeonato liguero.  Y el caso es que los blancos no merecieron la derrota por juego, por ocasiones, por colocación, por el planteamiento táctico que anuló al centro del campo azulgrana y a Messi. Un empate hubiese sido lo más justo Durante una hora larga, el equipo de Ancelotti fue superior a los de Luis Enrique  pero les faltó contundencia. En la primera parte perdonaron y pasó lo que suele ocurrir en estos casos, que el rival después se crece y termina ganando. Eso fue lo que sucedió, el Barcelona era una sombra del equipo que maravillo frente al Manchester City, estaba roto, sobre todo en el centro del campo con un Messi aletargado y un Neymar descentrado  que buscaba la reyerta.  El azulgrana, era otro equipo bien distinto, sin centro del campo y sin querer tener el control del balón y la posesión, sus señas de identidad hasta que llegó Luis Enrique. El Real Madrid en cambio tenía la pelota, a base de un buen juego que mantuvo en jaque al Barça  durante todo el primer periodo, con Modric y Kroos como mariscales de campo que dirigían a los suyos y de paso, anulaban a Iniesta y Mascherano.  Marcelo, hizo lo propio con Messi. Algo que consiguió atacando una y otra vez por su banda con el argentino que no le siguió en ninguna subida. Los avances del lateral brasileño, a quien nadie iba a perseguir, fueron un auténtico tormento. Messi, se perdió por la banda derecha en el primer periodo. En el segundo tiempo, se fue al centro y ahí ya hizo más daño. En la delantera, era Benzema el mago con sus toques y desmarques.  Cristiano, no desentonaba y pudo marcar en una gran jugada de Marcelo que termino en el larguero. Bale, en esta ocasión aunque no apareció como se esperaba, se sacrificó en impedir las subidas de Jordi Alba y ayudó al centro del campo. El Madrid cuando defendía jugaba con  un 4-4-2 Los blancos mandaban , pero quien se adelantó en el marcador fue el Barcelona en una jugada de estrategia que termino rematando de cabeza Mathieu con fallo de marcaje de Sergio Ramos.. A pesar del gol encajado los madridistas no se arrugaron y se echaron para adelante en búsqueda del empate con el menudo Modric como maestro de ceremonias. El croata dejó en evidencia a los centrocampistas  del Barcelona. Mascherano, el sustituto de Busquets, no ponía orden, Rakitic e Iniesta estaban un tanto perdidos y Neymar y Luis Suárez estaban desabastecidos, con Messi dormido en los laureles. El Barcelona estuvo a merced del Madrid en el primer periodo,  sobre todo en el último cuarto de hora donde pudo sentenciar el partido si le suerte le hubiese acompañado. Bravo, el guardameta azulgrana, emergió como un gigante en esos momentos. Realizó un gran parada a un gran tiro de Cristiano; por no hablar de la que le hace a Benzema al comienzo del segundo periodo. Bravo junto a Piqué que estuvo sensacional y Luis Suarez, fueron los más destacados del Barcelona. Aunque  lo mejor del partido fue  la acción del gol del empate del Madrid. La jugada la inició Modric, quien pasó a Benzema y este con un taconazo magistral  y de gran plasticidad sirvió a Cristiano que empató a uno. Se hacia justicia en el marcador. Pero el Real Madrid, que fue capaz de hacer del Barcelona un equipo vulgar durante el último cuarto de hora de la primera parte, con el increíble Bravo arrebatándole un gol a Cristiano y Mateu anulándole otro a Bale tras fuera de juego del portugués, cometió el error de dejarse llevar. Perdonó y fue castigado. En el segundo tiempo, los de Ancelotti se fueron diluyendo y eso que comenzaron bien con una jugada de Benzema que bien pudo ser el 1-2, pero  el pequeño Modric se agotó al igual que Kroos y se acabó lo que se daba. Messi abandonó la banda derecha para comenzar a avanzar por el centro del campo. Neymar se dejó de hacer teatro para centrarse más  en su repertorio y comenzó hacer daño, junto a Luis Suárez que en una arrancada le ganó la partida a los dos centrales blancos, Pepe y Sergio Ramos, para marcar el definitivo 2-1. Casillas, tampoco estuvo muy acertado que digamos en esa jugada, salió mal, a destiempo  y además se tiró hacia otro lado.  No está bien el guardameta madrileño y él  lo sabe, pero mientras Ancelotti lo ponga  de titular,  miel sobre hojuelas para él que no para el equipo... El gol del Barça mató al Madrid, que ya entonces jugó más con el corazón que con la cabeza. Dejo de ser un equipo solidario para convertirse en otro anárquico, donde cada uno iba a lo suyo.  Cuando mejor estaban los de Ancelotti, llegó el brochazo de Luis Suárez que dejó noqueado a los blancos, que ya entonces no reaccionaron. Irrumpió entonces otro Barcelona. El gran Marcelo que realizó un partido de lujo, junto a Cristiano, Benzema y demás, se extraviaron más que nada por culpa del cansancio de Modric y la fatiga de Kroos, que dejaron el puente de mando por falta de fuelle. Soy de los convencidos de que el  bajón madridista fue  sobre  todo porque Modric se quedó sin gasolina y Kroos, empezó a dar muestras de fatiga.   El estado físico del Real Madrid en la última media hora de partido es para preocupar. Diga lo que diga Ancelotti, el equipo no está bien fisicamente. Así las cosas, el Barcelona entonces despertó del letargo y comenzó a jugar como le gusta a Luis Enrique, a la contra, sin adornos y verticales a la portería contraria. Entonces los azulgranas pudieron ampliar el resultado, pero unas veces por desaciertos y otras por acierto de Casillas, que salvó un gol cantado, el marcador ya no se movió. Al Madrid de nada le sirvió dominar la mayor parte del partido (una hora), porque el Barcelona fue mejor en los momentos decisivos, en los pequeños detalles y sobre todo en la pegada. No importa que lo consiguiera  no siendo fiel a su concepción del juego que ahora es radicalmente opuesto a sus señas de identidad que parecían sagradas. Quiere ganar esta liga sumando puntos partido a partido sin importarle el cómo.. El Real Madrid tuvo la pelota, tocó y tuvo la posesión pero de nada le sirvió. El Barça, golpeó y pegó con más acierto y va camino de conseguir la liga, mientras que al Madrid se le escapa. Ya son cuatro los puntos de diferencia. El equipo culé ha dado un gran paso para conquistar el campeonato liguero. El equipo de Ancelotti, aunque se rehabilitó, salió trasquilado del Camp Nou, donde probablemente puede que haya perdido la liga. El buen juego durante una hora,  seguramente no habrá contentado a la afición blanca que esperaba que en casa del gran rival, volviese a  a conseguir el liderazgo.   Al menos consiguió salvar el gol average particular con los culés, un consuelo que en nada ayuda en la decepción de la afición blanca. Se puede decir que  el  Madrid dio el do de pecho, pero se quedó corto. Ha mejorado,  están tocados pero no hundidos. Los jugadores, con buen criterio en el seno del vestuario y a raíz del buen  juego desplegado durante más de una hora en el Camp Nou,  se han conjurado para que en los partidos que restan  hasta el final de la liga, vuelvan a renacer.  No se rinden, pero , ahora el tiempo juega a favor del Barça que se reafirma en la primera posición a falta de diez jornadas para que finalice la liga.  Una liga que se le escapa al Real Madrid  


GRAN DÍA DEL REAL MADRID

Sin duda el día 22 de febrero tiene un claro color blanco. Si sobre las nueve menos cuarto de la noche el Real Madrid de baloncesto se proclamaba por vigésimo quinta vez campeón de la copa del Rey venciendo al Barcelona por 77-71, en el Gran Canaria Arena con Rudi Fernández como gran abanderado, elegido por tercer vez en su carrera el jugador mas valioso de una final de copa y que estuvo muy bien acompañado por todo el equipo que ganó por casta a un Barcelona que se hundió en  los dos últimos minutos ante la gran defensa del Madrid.  Todo el equipo de baloncesto estuvo brillante, pero sobre todo brilló el corazón de Nocioni.....  Dos horas mas tarde el Real Madrid de fútbol  ponía la guinda del gran día del madridismo, al vencer 0-2 al Elche y ser más líder Ganó mostrando una gran superioridad a pesar de que no resolvió hasta la segunda parte, con goles de Benzema que fue de carambola y de Cristiano Ronaldo, quien volvió a marcar cuatro partidos después. Por cierto, un buen gol de cabeza con los que ya suma 29 en liga. El Madrid salió  desde el minuto uno  dispuesto aprovechar el gran regalo que le había hecho el Barcelona el día anterior, sufriendo un revolcón de consecuencias imprevisibles frente al Málaga que cortocircuito  las lineas azulgranas, sobre todo la delantera que naufrago. Se quedó sin ser líder provisional, ni Messi alcanzó a Cristiano en su lucha por ser el máximo goleador. Vendieron la piel del oso antes de cazarlo y se quedaron sin nada. El Barça   del sábado, desconocido y algo pasota,  marcó el camino del Real Madrid, que tomo buena nota de lo que le había sucedido a su gran rival y salió a por el partido a tumba abierta. Nada más comenzar marcó territorio. En esta ocasión jugó como un autentico líder. No hubo  debate y ejerció como tal  en los 90 minutos de partido, jugando   con mucha seriedad y  fuerte ritmo. El equipo de Ancelotti arrancó con otro brío bien distinto a otros partidos de este año. Volvió la presión. Fue un equipo con más energía, más vertical y con más empuje. Jugaron más juntos y dieron señales de más fortaleza.La necesidad de ganar no les llevó a la precipitación. Jugaban sin  prisas pero sin pausa... En la primera parte gozaron hasta de tres ocasiones claras de marcar, pero faltó acierto. Era un buen Real Madrid  que chocaba con la falta de efectividad de cara a puerta y con un colegiado que estuvo muy desacertado en algunas decisiones. Fue en la segunda parte, con más calma y precisión, cuando llegaron los goles de Benzema y de Cristiano, que hacen al equipo blanco  más líder. A destacar en esta ocasión, la actitud de todos y el orden en todas las líneas, bajando a presionar y  atacando  casi todos. Parece ser que se han dado cuenta que los partidos no se ganan solo con la calidad, sino con algo más.... La calidad, una vez más la puso Isco que salió ovacionado del Martinez Valero. Benzema también estuvo a buen nivel, así como Bale que sufrió una entrada terrible  de Aarón que solo se castigo con amarilla. Pepe, fue el mariscal de la defensa. Kroos, mandó  y templo muy bien secundado por Lucas Silva, que no se complica la vida y cumple. Al brasileño le falta tensión en el pase pero tiene mucha presencia en el centro del campo.  Cristiano, estuvo mejor, pero aun está lejos de su nivel. Va piano, piano. Está a punto de regresar. Sin llegar aun a  las cotas que alcanzó en el 2014, pero el Madrid va poquito a poco aproximándose a su mejor versión. No perdió la ocasión de volver a poner tierra por medio con su inmediato perseguidor, el Barcelona, que ahora está a cuatro puntos De nuevo vuelve a depender de si mismo para tratar de conseguir el título de liga. Está claro que en esto del fútbol la alegría va por barrios. Si hace dos semanas se mascaba la tragedia por Chamartín, ahora mira con calma por el retrovisor  a sus rivales. Las luces de emergencia han cogido el puente aéreo. Desde luego el fin de semana ha resultado redondo para los madridistas. Todo salió bien. El Málaga les dio el sábado una alegría; los del baloncesto se llevaron brillantemente la copa del Rey frente al eterno rival y el equipo de fútbol pegó un estirón en el liderato con un triunfo convincente que les saca de las estrecheces y de las penurias. El Real Madrid aprovechó el tropezón del Barcelona para situarse con cuatro puntos de ventaja sobre los azulgrana y seguir con siete sobre el Atlético. Es decir, la misma situación clasificatoria previa al fiasco  en el Calderón. Aquella herida ya duele menos. Algunos dicen ya,  que el Real Madrid está de vuelta. Eso parece, si nos atenemos a lo que hemos visto en Elche. Pero mejor será esperar a los próximos partidos...  


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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