Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

opinion

QUÉ VERGÜENZA DE REAL MADRID 

¡¡Que horror de Real Madrid!! Jamás vi jugar tan mal al equipo blanco en los  más de 30 años que lo llevo siguiendo, primero en RNE, después en TVE y ahora por estas paginas digitales. La afición madridista no daba crédito a lo que estaba viendo. Un equipo de medio pelo como el Schalke 04 le estaba dando un soberano baño a los suyos  en el mismísimo Santiago Bernabéu. Era algo más que un baño de fútbol. Fue un repaso en toda la extensión de la palabra lo que le dio a un Real Madrid caótico y vergonzoso que fue de todo menos un equipo de fútbol: eran unos futbolistas desordenados, sin criterio, asustados hasta llegar al pánico. El Madrid fue una mala pesadilla, un equipo sin alma, sin espíritu y sin nada.. El Schalke era el que jugaba al fútbol, quien tenía  la pelota con un Meyer, un chaval de 19 años, que dio todo un recital. Al Igual que Sané, otro joven que observando la inseguridad de Casillas, con una tranquilidad asombrosa y solo, marcó un golazo. Los blancos mientras tanto, deambulaban. Cada uno hacia la guerra por su cuenta, con las lineas muy separadas y con pocas ayudas en todas las parcelas del campo. Era de todo menos un equipo. No había solidaridad ni  conexión. Era un despropósito. Suerte tuvo de pasar la eliminatoria.Hacía tiempo que la afición no sufría tanto como lo hizo en los últimos ocho minutos del encuentro cuando Huntelaar puso el 3-4 en el marcador y el Schalke se quedó a un gol de eliminar al campeón de Europa, que se comportó como un equipo  muy pequeño,  sin fuste y sin dignidad.  La actitud  de este Real Madrid está avergonzando al Bernabéu que con toda justicia despidió con una bronca  descomunal a su equipo. Muchos no tuvieron lo que hay que tener para aguantar el enfado de una afición que se merece más respeto. Se merecían esa bronca y algo más.... El equipo de Ancelotti, está en cuartos de final, gracias a los dos goles que consiguió en Alemania y al primer tiempo de Cristiano Ronaldo que se rebeló contra la indolencia de sus compañeros y respondió a los dos primeros goles de los alemanes con sendos cabezazos que sirvió para que evitar la debacle. El Madrid, lo estamos viendo desde que comenzó el nuevo año, se va descomponiendo partido a partido. Ya no se puede estar peor. Ha tocado fondo, es un equipo irreconocible que hace bueno a cualquier rival. El Schalke hizo un partidazo y así fue; pero si al contrario le dejas jugar a sus anchas, te hace un roto, como hizo el conjunto alemán que mereció incluso pasar la eliminatoria ante este deleznable  y patético Real Madrid.   A Ancelotti, vuelvo a repetir el equipo se le ha ido de las manos. Ni para, ni crea ni ataca. Casillas tuvo un comienzo lamentable y falló en los dos primeros  goles. Va siendo hora que visite  el banquillo y entre Kaylor Navas, aunque al final salvó los muebles y hasta la eliminatoria con dos buenas intervenciones. Pero Iker no pasa por su mejor momento. El equipo no   defiende bien, la defensa jugó muy atrasada con los que  los jugadores alemanes llegaban al área blanca con suma facilidad. El centro del campo se siente en inferioridad ante la superioridad en esa parcela de los rivales que juegan con cuatro centrocampistas. Y para colmo, tampoco ataca porque sus tres delanteros ni ayudan a sus compañeros ni son determinantes, salvo Cristiano quien al menos en los primeros 45 minutos dio la cara. Porque Benzema,a pesar del magnifico tercer gol, está en esa fase de pasotismo y de frialdad tan suya; y  de Bale, ¿que  vamos a decir? sencillamente no está.  El galés es una sombra de jugador. No le sirve la excusa de que juegue por la derecha, sencillamente está en un lamentable estado de forma. Está como ausente, como si la guerra no fuese con él. Es otro que debería pisar la suplencia..   Pero el gran culpable de todo no es otro que Carlo Ancelotti que  está contribuyendo a la descomposición del Madrid con sus planteamientos arcaicos, su empeño en considerar intocables  a Cristiano, Benzema y Bale, cuando alguno de ellos no están para ser titulares. Por su cabezoneria de no jugar con un centrocampista más, y por tener al equipo fundido cuando llega la hora de la verdad. Además de alinear a un Khedira que ya piensa en otro equipo, un Coentrao que ni está ni se le espera y un triste Arbeloa que no está para estas lides. La consecuencia de todo esto quedó reflejado en el encuentro ante el Schalke donde a punto estuvieron de hacer uno de los mayores ridículos de su historia. Hacia quince años que nadie le hacia cuatro goles en el Bernabéu. El ultimo fue el Bayern Munich en la temporada 1999-2000. Lo que le está sucediendo a este Real Madrid me recuerda la etapa de Carlos Queiroz, en la temporada del 2004, donde los madridistas tras hacer una primera vuelta de liga de ensueño, en el mes de abril después de perder la copa del Rey ante el Zaragoza, en Montjuic, el equipo se fue diluyendo hasta caer en la nada y perder todo... Igual le está pasando ahora, y se  puede repetir la historia si no se buscan soluciones. Florentino Pérez, digo yo, que algo tendrá que hacer. Presidente,  hay que estar a las duras y a las maduras. Ahora toca arremangarse y tomar decisiones... No te ocurra lo que te sucedió tras el desbarajuste de aquella temporada de los Queiroz, Luxemburgo, Arrigo Sacchi, Benito Floro, etc que te tuviste que ir por la puerta de atrás. Como diría aquel: “Que alguien haga algo” porque el Real Madrid que estamos viendo en los últimos partidos, y sobre todo el espanto que protagonizo ante el Schalke donde fue un horror en todas las facetas: en lo físico, táctico, técnico y en lo anímico . Para terminar en  pánico masivo en los últimos minutos  del partido. Todos salieron frustrados. Cristiano le dijo a Benzema al finalizar el partido:”Qué vergüenza,qué vergüenza” Y la afición con su gran pitada final, se avergonzó de su equipo como nunca anres había sucedido.   El Madrid está en cuartos de final de la Champions, pero las sensaciones que deja es que así no va a ninguna parte.  Algo tiene que pasar.. Se avecina tormenta, y gorda.  


ENTREVISTA EN ‘EL BURLADERO’ DE ROJO Y NEGRO EN RADIO4G

Alfonso Celemín: "Fran Llorente y Julián Reyes me arrinconaron en TVE obligándome a dejar de hacer la Champions con el Madrid" Alfonso Celemín fue uno de los rostros más conocidos en los deportes de TVE en la gloriosa etapa del Real Madrid con la Séptima, Octava y Novena Copa de Europa, que el equipo blanco encadenó -tras una larga sequía- cada dos años. Esa coincidiencia le hizo valerse el sobrenombre de 'el hombre de las Champions' del Madrid, hasta el punto que algunos jugadores y empleados del club de Concha Espina consideraban que Celemín les había dado suerte de su llegada a la pública en el año 1997 tras una larga trayectoria en RNE. Fueron los mejores momentos del periodista en Televisión Española en una trayectoria que, desgraciadamente, no acabó todo lo bien que el reportero a pie de campo de La 1 esperaba tras dedicar casi una vida al ente público con el ERE de 2007: "Fue de todo menos voluntario. A mí primero me arrinconaron obligándome a quitarme de en medio de las retransmisiones de la Champions del Madrid, algo que había hecho siempre, porque querían rejuvenecer las caras". Así las cosas, no quedaba otra cosa más que apuntarse en la lista. Celemín recuerda con más cariño de todas las vividas la final de Amsterdam, cuando, contra todo pronóstico, el equipo merengue levantó la ansiada Séptima ante la todopoderosa Juventus de Turín. Los pronósticos los tenía el Madrid tan en contra que en TVE no prepararon un set todo lo adecuado que debería esperarse para un acontecimiento de esas dimensiones en caso de victoria final, algo que sí había hecho la RAI (la tv pública italiana), cuyas instalaciones acabaron usando en el post partido. Y de regalo, el champán que ya estaba frío. Todo un detalle.     Aqui  la entrevista al completo: http://www.periodistadigital.com/periodismo/radio/2015/03/05/alfonso-celemin-tve-champions-league-television-espanola-ere.shtml


PATINAZO INESPERADO

El Real Madrid se ha dejado dos valiosos puntos en el Bernabéu ante un gran equipo como el Villarreal que tuteó a los blancos de principio a fin. Se lleva un punto más que merecido del cuartel general madridista. Los de Ancelotti puede que hayan perdido dos puntos  claves para el devenir de la liga. Ha sido un autentico patinazo que a la larga le puede costar un disgusto. Ya el campeonato no depende de ellos sino del Barcelona que los tendrá que recibir en el Camp Nou el próximo día 22. Los azulgranas han sido los grandes beneficiados de esta ultima jornada al restarles a su máximo rival dos puntos. Vimos a un Madrid muy espeso y atascado en muchas fases del partido. Les faltó  la pausa y la tranquilidad necesaria para aprovechar las oportunidades que tuvieron de haber sentenciado en los primeros minutos del segundo tiempo,  después del penalti claro de Bailly a Cristiano Ronaldo, quien volvió a marcar en el Bernabéu. El gol despertó a Cristiano pero no pudo volver a batir a un soberbio Asenjo que le hizo dos intervenciones  magistrales en  dos uno contra uno, que podrían haber resuelto  el partido a favor de los blancos que  desperdiciaron  un primer tiempo donde estuvieron muy tímidos. Todo lo contrario que el Villarreal que se aprovecho de su superioridad en el centro del campo para imponerse  y llevar el peligro a la portería de Casillas quién después de sacar un balón que iba camino del gol, tuvo la suerte que en el rechace posterior Carvajal salvase de cabeza lo que parecía el 0-1. El llamado submarino amarillo, nunca hizo aguas  buscó sus opciones en el inicio del encuentro haciendo las cosas muy bien. Y todo lo que sabe hacer,  además lo desarrolla muy rápido. Es un equipo muy bien entrenado por Marcelino que ha sabido conjuntar a un grupo de jugadores que saben en cada momento lo que tienen que hacer. Marcelino les ha enseñado que nadie es superior a nadie. Discute la posesión al rival que tenga enfrente. Juegan a un ritmo tan fuerte que no nos extraña  que meta en problemas al Barcelona y al Real Madrid, que siempre las pasan canutas cuando se enfrentan a los de Castellón.. No se notó que jugaron varios suplentes, todo lo contrario.  Haría bien el Barcelona en no fiarse para el partido de vuelta de la copa del Rey que se jugará este miércoles, en el Madrigal. Bien es cierto que el guardameta Asenjo, en esos minutos de dudas del segundo periodo salvó al Villarreal ,que muy pronto  se sobrepuso a la estampida madridista en el primer tercio del segundo periodo. Lejos de amilanarse, los amarillos  dieron un paso hacia adelante y más aun con la entrada de  Vietto (magnifico jugador este) y de Trigueros que se hizo dueño y señor del centro del campo por donde naufragaba el Real Madrid con un cansado Kroos,; un agotado Isco y un lento Lucas Silva. Tampoco la solución era quitar a Isco y sacar a Illarramendi que parece perdido para la causa. Ancelotti, estuvo tan espeso como su equipo que volvió a las andadas de falta de intensidad y de presión, sobre todo en los primeros 45 minutos.. El Real Madrid jugó a ser previsible, a ser muy horizontal  y a padecer la indolencia de Benzema que  que ni estuvo ni se le esperó. En esa estábamos cuando  Gerard Moreno aprovechó una dejada en error de Kroos para alcanzar el empate a uno. El partido entonces se volvió loco. Era un toma y daca, un ida  y vuelta donde cualquiera de los dos equipos pudieron pasar de la derrota a la victoria.. Vietto, el terror del último cuarto de hora para el Real Madrid, tuvo la ocasión más clara. Encaraba solo a Casillas y resbaló, perdiendo la gran oportunidad de adelantar a los suyos. El Real Madrid también tuvo ocasiones para haber sumado los tres puntos. Asenjo a un espectacular remate de cabeza de Cristiano, respondió con otra gran parada. Jesé, que salió sustituyendo a Lucas Silva, falló a puerta vacía, cuando ya se cantaba el gol.... Pudo ganar cualquiera de los dos equipos como también pudieron perder. Al final lo más justo fue el empate. Una igualada que hace más daño al Real Madrid que venia de poner tierra por medio sobre el Barcelona, y una semana después ha visto como la distancia se acorta hasta depender de lo que suceda dentro de 20 días en el Clásico. Está visto que la risa va por barrios. Un día la lía el Málaga en Barcelona y siete días después es el Villarreal el que aprieta la liga.  


GRAN DÍA DEL REAL MADRID

Sin duda el día 22 de febrero tiene un claro color blanco. Si sobre las nueve menos cuarto de la noche el Real Madrid de baloncesto se proclamaba por vigésimo quinta vez campeón de la copa del Rey venciendo al Barcelona por 77-71, en el Gran Canaria Arena con Rudi Fernández como gran abanderado, elegido por tercer vez en su carrera el jugador mas valioso de una final de copa y que estuvo muy bien acompañado por todo el equipo que ganó por casta a un Barcelona que se hundió en  los dos últimos minutos ante la gran defensa del Madrid.  Todo el equipo de baloncesto estuvo brillante, pero sobre todo brilló el corazón de Nocioni.....  Dos horas mas tarde el Real Madrid de fútbol  ponía la guinda del gran día del madridismo, al vencer 0-2 al Elche y ser más líder Ganó mostrando una gran superioridad a pesar de que no resolvió hasta la segunda parte, con goles de Benzema que fue de carambola y de Cristiano Ronaldo, quien volvió a marcar cuatro partidos después. Por cierto, un buen gol de cabeza con los que ya suma 29 en liga. El Madrid salió  desde el minuto uno  dispuesto aprovechar el gran regalo que le había hecho el Barcelona el día anterior, sufriendo un revolcón de consecuencias imprevisibles frente al Málaga que cortocircuito  las lineas azulgranas, sobre todo la delantera que naufrago. Se quedó sin ser líder provisional, ni Messi alcanzó a Cristiano en su lucha por ser el máximo goleador. Vendieron la piel del oso antes de cazarlo y se quedaron sin nada. El Barça   del sábado, desconocido y algo pasota,  marcó el camino del Real Madrid, que tomo buena nota de lo que le había sucedido a su gran rival y salió a por el partido a tumba abierta. Nada más comenzar marcó territorio. En esta ocasión jugó como un autentico líder. No hubo  debate y ejerció como tal  en los 90 minutos de partido, jugando   con mucha seriedad y  fuerte ritmo. El equipo de Ancelotti arrancó con otro brío bien distinto a otros partidos de este año. Volvió la presión. Fue un equipo con más energía, más vertical y con más empuje. Jugaron más juntos y dieron señales de más fortaleza.La necesidad de ganar no les llevó a la precipitación. Jugaban sin  prisas pero sin pausa... En la primera parte gozaron hasta de tres ocasiones claras de marcar, pero faltó acierto. Era un buen Real Madrid  que chocaba con la falta de efectividad de cara a puerta y con un colegiado que estuvo muy desacertado en algunas decisiones. Fue en la segunda parte, con más calma y precisión, cuando llegaron los goles de Benzema y de Cristiano, que hacen al equipo blanco  más líder. A destacar en esta ocasión, la actitud de todos y el orden en todas las líneas, bajando a presionar y  atacando  casi todos. Parece ser que se han dado cuenta que los partidos no se ganan solo con la calidad, sino con algo más.... La calidad, una vez más la puso Isco que salió ovacionado del Martinez Valero. Benzema también estuvo a buen nivel, así como Bale que sufrió una entrada terrible  de Aarón que solo se castigo con amarilla. Pepe, fue el mariscal de la defensa. Kroos, mandó  y templo muy bien secundado por Lucas Silva, que no se complica la vida y cumple. Al brasileño le falta tensión en el pase pero tiene mucha presencia en el centro del campo.  Cristiano, estuvo mejor, pero aun está lejos de su nivel. Va piano, piano. Está a punto de regresar. Sin llegar aun a  las cotas que alcanzó en el 2014, pero el Madrid va poquito a poco aproximándose a su mejor versión. No perdió la ocasión de volver a poner tierra por medio con su inmediato perseguidor, el Barcelona, que ahora está a cuatro puntos De nuevo vuelve a depender de si mismo para tratar de conseguir el título de liga. Está claro que en esto del fútbol la alegría va por barrios. Si hace dos semanas se mascaba la tragedia por Chamartín, ahora mira con calma por el retrovisor  a sus rivales. Las luces de emergencia han cogido el puente aéreo. Desde luego el fin de semana ha resultado redondo para los madridistas. Todo salió bien. El Málaga les dio el sábado una alegría; los del baloncesto se llevaron brillantemente la copa del Rey frente al eterno rival y el equipo de fútbol pegó un estirón en el liderato con un triunfo convincente que les saca de las estrecheces y de las penurias. El Real Madrid aprovechó el tropezón del Barcelona para situarse con cuatro puntos de ventaja sobre los azulgrana y seguir con siete sobre el Atlético. Es decir, la misma situación clasificatoria previa al fiasco  en el Calderón. Aquella herida ya duele menos. Algunos dicen ya,  que el Real Madrid está de vuelta. Eso parece, si nos atenemos a lo que hemos visto en Elche. Pero mejor será esperar a los próximos partidos...  


EL MADRID TIENE MEJOR COLOR

La Champions le sienta bien al Real Madrid. Esta competición es  su gran aliada, donde encuentra remedio a sus males. En Alemania, concretamente en Gelserkirchen, y de nuevo ante el débil Schalke volvió a conseguir un triunfo balsámico que le debe ayudar a mejorar y a recobrar sus mejores sensaciones. Ganó por 0-2 y dejó la eliminatoria vista para sentencia. El partido de vuelta en el Bernabéu dentro de 15 días será de puro trámite. Fuera por la Champions, pero el caso es que en Alemania vimos a un Real Madrid con mucho oficio, más serio que en los últimos partidos y sobre todo muy profesional.  Los blancos tuvieron otro color.. Pero el juego que desplegó tampoco fue nada del otro mundo. Sinceramente yo esperaba más del equipo de Ancelotti porque  enfrente tuvo a un Schalke muy mermado por las lesiones y lleno de adolescentes como su guardameta Wellenreuther y su delantero Platte que sustituyó al lesionado Huntelaar, ambos con 19 años. El equipo de la Cuenca del Rhin, solo ofreció entusiasmo y poco más. Por esta circunstancia uno esperaba que el Real Madrid volviese a explotar su vena goleadora. Se quedó en solo dos goles, cuando la diferencia entre uno y otro equipo es abismal. Los alemanes dieron tantas facilidades que el partido fue una balsa de aceite  para el Real Madrid al que vi un poquito mejor pero con los vicios que viene mostrando desde que comenzó el año: escaso de fluidez, lento, mucho sobo de balón pero poca profundidad. El equipo sigue jugando en estático. Hay pocos desmarques y el juego es hasta previsible. Este Madrid sigue buscando su identidad, y hasta que eso llegue lo mejor son los triunfos, pero el mal sigue ahí. Mientras encuentra su mejor versión, lo mejor es enfrentarse a equipos como el Schalke de poco fuste que no hundan los cimientos del club blanco. Ahora mismo este Madrid, sea por las lesiones y por el bajón físico no está para grandes retos, cuando lleguen los cuartos de final tendrá  que haber mejorado mucho si quiere volver a estar en la final de Champions. Ahora, no le veo. Reflexiones a parte, diremos que el Real Madrid sin grandes alardes tumbó al Schalke con dos buenas maniobras de sus dos laterales para imponerse por ese 0-2. El primero en actuar fue Carvajal(buen partido el suyo) quien curiosamente  a pierna cambiada, con la izquierda, hizo un centro perfecto para que Cristiano marcase su sexto gol en esta Champions, lo necesitaba; y Marcelo casi al final tirando con su pierna mala, la derecha, marcó todo un golazo por la escuadra. La defensa del Madrid, con el ya recuperado Pepe junto a Varane y los dos laterales, fue lo mejor del Madrid junto a Isco que cuajo otro  buen partido, bien ayudado por Bale que dejó constancia de su velocidad y su clase en un par de jugadas. Cristiano Ronaldo a pesar de marcar, sigue sin estar... Debutó en competición europea el brasileño Lucas Silva,  nervioso al comienzo para ir asentándose después.. No desentonó pero estuvo lento. Actuó como interior derecha escoltando a Kroos con quien se entendió bien. Le va a costar adaptarse al fútbol europeo, pero es de esos jugadores que pueden ser muy aprovechables. En principio, ofrece mejores garantías que Illarramendi, a quien Ancelotti ha enterrado como jugador del Real Madrid. Alemania ha dejado de ser tierra maldita para los madridistas. Con la victoria sobre el Schalke suma el cuarto triunfo de la historia en suelo alemán. Los tiempos han cambiado En definitiva, mejor triunfo que juego de los blancos que vistieron de rosa –vaya color- que le asegura prácticamente el pase a los cuartos de final y que de paso tranquiliza  a este convaleciente Madrid de  principios de año que quiere llegar al mes de marzo en plenitud.  


EL ATLÉTICO PERDIÓ SU ESENCIA Y HASTA LA LIGA

  Hoy, en esos comentarios de la calle que se hacen sobre la jornada de fútbol,escuché una frase que se ajusta perfectamente a lo que hizo el Cholo Simeone con el Atlético de Madrid en Vigo, donde perdió y puede que se haya despedido de todas sus opciones en la liga.  Decía un seguidor: “quien le manda al Cholo jugar a ser más entrenador que nunca y salir con tres delanteros, algo  nunca visto antes. Zapatero a tus zapatos”, terminó diciendo Ese seguidor creo que lleva razón. Esa frase de “zapatero a tus zapatos” le viene como anillo al dedo a lo que hizo Simeone con su planteamiento táctico en Vigo, donde jugó con tres delanteros natos. Algo inaudito desde que entrena al Atlético de Madrid. Ni cuando tiene que remontar un resultado, juega con un 4-3-3. Claramente le dio un ataque de entrenador. Después reaccionó mandando a Griezman a la medular, pero más que una solución era un parche que en nada ayudó porque el francés  puede ayudar, pero no ejerce de centrocampista porque no lo es. La consecuencia de este desacierto táctico del siempre alabado Diego Pablo Simeone, es que con la derrota frente al Celta de Vigo, el Atlético de Madrid prácticamente ha dicho adiós a la liga. Vuelve a estar a siete puntos del líder, el Real Madrid y a seis de un Barcelona que camina a un paso firme y seguro. La derrota de Balaídos  ha sido un duro varapalo. Un equipo como el Atlético que viene de golear y de jugar brillantemente ante  el Real Madrid, no puede perder una semana después con el Celta de Vigo, con todos mis respetos para los celtiñas. No se puede explicar, salvo que entrenador  y jugadores hayan creído que ya lo tenían todo hecho tras arrollar a los madridistas. Diría  que la gran victoria del derbi se les subió a la cabeza,  les dio un golpe de prepotencia y les faltó humildad para encarar el encuentro contra el Celta de Vigo. De otra forma no se entiende la falta de intensidad y de mordiente de la que hicieron gala en Vigo. Igualito que con el Real Madrid, que ahogaron y asfixiaron hasta dejar en la nada al  equipo de Ancelotti. Cuando tenía todo a su favor, con la presentación de su candidatura al titulo de liga tras la goleada del derbi, El Atlético se vino abajo en el momento más inoportuno y mostrando muchas limitaciones con el trato del balón. Fuese por las ausencias de Arda y Koke, dos jugadores claves a la hora de tener el balón, el caso es que el Atlético de Madrid puede haber dicho adiós a revalidar el título de liga. Además de perder casi todas las opciones en la competición domestica, firmó el peor partido en lo que va de temporada. Sencillamente no fue el Atlético de Madrid , ese equipo aguerrido, solido,  intenso, ajeno al desaliento que jamás se da por vendido. Nada de todo esto vimos  en Balaídos. Llama la atención que todas las cualidades que ha inculcado el Cholo a su equipo, como una defensa rocosa y firme; un centro del campo solido e intenso; y una delantera que ayuda cuando se le necesita sin olvidarse del contra-ataque, brillaran  por su ausencia. Faltó ese equilibrio que tanto obsesiona a Simeone. El conjunto rojiblanco perdió su esencia y el culpable no es otro que su entrenador, como después reconoció por salirse del guión en el momento más inoportuno. El idolatrado Simeone también se equivoca. Cómo dijo el aficionado rojiblanco: “Cholo, no hagas experimentos. Zapatero a tus zapatos”.


EL MADRID SIGUE SIENDO UN MAR DE DUDAS

Después de varapalo sufrido frente al Atlético de Madrid, se esperaba algo más del Real Madrid ante el Deportivo, al que ganó por 2-0, pero sin brillar y volviendo a dejar malas sensaciones. El equipo blanco sigue bajo sospecha: juega sin continuidad, con muchos desequilibrios en el centro del campo y con mucha distancia entre lineas. Ancelotti, sigue erre que erre, sin prestar atención al centro del campo que está roto y que solo ofrece la garantía de un Kroos al que ya tienen agotado. Illarramendi no puede jugar en el Real Madrid, es una rémora. No hizo nada bien. En los 22 minutos que jugó Lucas Silva, sin hacer nada del otro mundo, hizo más más que el vasco en todo el partido. Ante tantas ausencias, sobre todo la de Modric, que es vital, el italiano debería reforzar el centro del campo con un jugador más para así darle más equilibrio y  que no haya tanta distancia entre lineas. Otra solución que se me ocurre, es mandar a Bale que de un paso atrás y baje a la media para  ayudar a Isco,Kroos o al otro centrocampista que   hoy por hoy no debe ser Illarra. En el segundo periodo el galés ayudó mucho en defensa y al centro del campo. Función que debería hacer en todos los partidos. También habría que decirle a Benzema y Cristiano que echen una mano en la presión, algo que  que no están haciendo en los últimos encuentros. El primer tiempo  del Madrid, se puede calificar como decente pero poco más. El segundo periodo fue un tanto decepcionante porque se volvió a ver un equipo con muchas lagunas y poco trabajado.. Menos mal que enfrente  tenía al Deportivo que dentro de sus posibilidades jugo bien, si llega a tener a otro equipo de más cuajo, al Madrid le hubiesen vuelto a pintar la cara. Los blancos están como desfondados. Fisicamente están hechos una piltrafa.  A lo largo de una temporada es normal que haya un bajón físico, pero  lo del Real Madrid ya es un socavón. Le falta vigor y energía lo que se traduce en falta de intensidad, de presión y en orden táctico. Isco, de nuevo fue el jugador con más destacado y Bale, en una gran primera parte, le acompañó. Fueron los dos mejores del equipo ante un Deportivo que  estuvo mejor en el juego pero peor en  el área, como muy bien dijo Victor Fernández, su entrenador. A Casillas, que por cierto fue silbado en algunas ocasiones, le llegan con una facilidad asombrosa por esa falta de agresividad que padecen los blancos.  Y como consecuencia, La defensa se muestra muy  insegura, imprecisa y hasta blanda.  Ya se que las bajas de Sergio Ramos  y Pepe, son muchas bajas, pero no deben servir de excusa porque Varane, Nacho, Arbeloa y Marcelo son jugadores solventes. El problema es otro, y está en la configuración táctica y en el desfondamiento alarmante de un equipo que pide a gritos soluciones para salir del estado deprimente en el que se encuentra este Madrid. La imagen del equipo es la que ofrece Cristiano Ronaldo que está hundido en toda la extensión de la palabra tanto en lo físico como anímicamente. Su estado es un síntoma del estado general del Real Madrid, un líder que ofrece muchas dudas y que está en situación de riesgo justo cuando empieza la hora de la verdad. Es el momento de dar un paso hacia adelante y de volver a ser ese equipo que maravilló en la primera parte de la liga. Hay que dar un diagnostico certero. Es el momento del entrenador. Ancelotti tiene que dar un paso hacia adelante y ser consecuente con sus principios y dejar de contentar a la zona noble del Bernabéu. Empiezo a pensar que el problema del Real Madrid es Carlo Ancelotti. Lo mejor del partido fue el público del Bernabéu, que lejos de pronunciarse  con una gran pitada tras el vergonzosa partido que su equipo protagonizó frente al Atlético de Madrid, hubo división de opiniones, con alguna pitada que otra pero sin llegar la sangre al río. Diría, que lo que hubo fue indiferencia. Y para un equipo no hay cosa peor que la indiferencia de su afición.  El Bernabéu sigue muy dolorido por la fuerte derrota y  por la indolencia que mostró su equipo ante el Atlético de Madrid.  Sin perdón. No se lo han ganado.  


BAÑO DE FUTBOL DEL ATLÉTICO AL REAL MADRID

Gran partido del Atlético de Madrid  que le dio todo un repaso  a un Real Madrid  indolente y calamitoso en todos los sentidos. Fue un 4-0 y pudieron ser más....  Los de Simeone destrozaron a un líder de caricatura incapaz de resistir la intensidad que puso el Atlético que ganó por convicción, ganas, energía, fútbol del bueno  y por otros atributos.... No fue  por culpa de las bajas, ni por jugadas a  balón  parado  ni por la fuerza defensiva que impone Simeone.El Atlético de Madrid  hizo trizas al Madrid teniendo la pelota, jugando a las mil maravillas con ella, buscando los espacios a la perfección y llegando con una facilidad pasmosa a la portería de Iker Casillas, que rompió el partido con un fallo imperdonable,  que demuestra que no es ni la sombra de lo que fue... No solo fallo Casillas., fallaron todos. Nadie se salva de este naufragio madridista en casa de su vecino.   Ni una vez tiró a puerta el Real Madrid, lo que explica bien a las claras el repaso que le dio el Atlético. Casi 16 años después, logra una victoria  en el derbi liguero.¡¡Y que victoria!!, goleando y jugando al fútbol con mayúsculas.. Lo hizo por tierra, mar y aíre aplicando perfectamente todas las esencias  y virtudes de un equipo grande, como fue el del Cholo Simeone, quien volvió a darle un baño táctico a Ancelotti, que parece no enterarse cuando se enfrenta a los rojiblancos.  Es la sexta ocasión en la que Simeone le gana la partida al italiano, que lejos de buscar alternativas y soluciones, se empeña en caer en los mismos errores con preocupante contumacia. La tarea de Ancelotti antes del sexto derbi de la temporada residía precisamente  en tratar de buscar salidas al juego del Atlético. No lo hizo y volvió a fallar dejando el centro del campo desguarnecido ante el de los rojiblancos que con cuatro desnudo a los blancos.  Luego en la segunda parte, quitó al inoperante Khedira y en lugar de sacar un centrocampista de refresco, caso Illarramendi o Lucas Silva, sacó a Jesé, que nada aportó. A pesar de que Ancelotti volvió a naufragar frente a Simeone, nadie podía imaginar tanta superioridad en el Vicente Calderón que vivió una tarde histórica. El Real Madrid no apareció nunca. La presión atlética les  ahogó en todas las parcelas del campo. Khedira, una rémora,Kroos, e Isco no conectaban con  el triplete atacante que no compareció por la ribera del Manzanares. Lo de Cristiano, su actitud pasiva, es de juzgado de guardia. Igual que la de Benzema, quien volvió a ser un bulto sospechoso. Bale, tampoco estuvo en el partido. Las estrellas son para esta clase de encuentros. Las del Real Madrid fueron bajas por incomparecencia. No hay excusas que valgan. El Madrid fue un pelele en manos de un gran Atlético de Madrid que le ganó a su vecino en todo. En una palabra, se lo comió. El Atléti fue un equipo de hombres frente a otro lleno de niños mimados que no tuvieron la vergüenza   de pelear y de jugarle de cara al Atlético de Madrid, que hizo un señor partido. A sus virtudes en cuanto a intensidad, carácter y demás, sumo un buen fútbol con buenas combinaciones y alto nivel técnico que le vuelve a meter de lleno en la lucha por el titulo de liga. El Real Madrid confirmo lo que ya veníamos observando hace un tiempo, que no nos gustaba como estaba cazando la perrita y que nos daba muy malas sensaciones. Lleva desde el mes de enero sin jugar un pimiento. Cristiano parece haber desistido de su hambre de ganar. El balón de oro le ha desangrado y ahora es más un problema que una solución. El portugués no ha vuelto todavia. El centro del campo está sin rumbo. Kroos es un islote que necesita ayuda. Isco, no tiene apoyos aunque mas que centrocampista, es  un mediapunta. Falta conexión y faltan ideas. Ancelotti, se ha acomodado ante tantos parabienes. Necesita dar un puñetazo en la mesa para hacerse respetar y tomar decisiones de las de verdad y no dejarse mangonear por las estrellas...  El partido dejó retratado al técnico italiano que no trabajó el partido. El Madrid salió sin un plan establecido y sin estrategia. Y eso que era la sexta ocasión en la que se enfrentaba esta temporada al Atlético, pero ni por esas.... Hacia tiempo que no veía a un Real Madrid tan desorientado e impotente como el que vi en el Calderón. Fue la imagen impropia de un equipo grande.  Le faltó actitud y aptitud.   No es normal ver a un equipo con tan pocas ganas.Ha perdido frescura física y  sobre todo fútbol. Se impone hacer examen de conciencia y es necesario que todos reflexionen, sobre todo Carlo Ancelotti.  


EL GENIO Y EL MAGO

En una tarde de perros y a una hora en la que todavía no habíamos hecho la digestión, el Real Madrid ofreció su mejor versión en lo que va de año, goleando a la Real Sociedad por 4-1. Pero de nuevo, los de Ancelotti en el inicio de partido estuvieron en la inopía. A los 40 segundos tras el primer avance de la Real sin que nadie entrase ni presionase, se llegó al primer saque de esquina y ¡ZAS! Gol de Elustondo que ponía el 0-1. Tercer partido consecutivo que le hacen gol al Real Madrid al primer minuto de juego. Algo que tendrán que corregir con más concentración. Porque comenzar con un gol en contra a las primeras de cambio es un riesgo que le puede costar muy caro. Si en lugar de ser la Real Sociedad, hubiese sido otro rival de más enjundia, otro gallo hubiese cantado. El Real Madrid no se puede permitir esos lujos. James, que se movió con mucha habilidad en una buena primera parte, rápidamente, a los dos minutos estableció el empate. Y ahí se acabó la aventura de la Real en el Bernabéu, y más después de la lesión de Vela que se tuvo que retirar lesionado al cuarto de hora con problemas de rodilla. La Real que comenzó tuteando al Madrid, terminó bajando los brazos y entregando la cuchara a los blancos, que se empezaron a gustar y ofrecieron un buen partido, el mejor hasta ahora del 2015. Fue el partido del genio y del mago. El genio no es otro que Benzema, su partido se puede calificar de fantástico. El mago fue Isco, que era quien marcaba el tempo del encuentro, con sus fintas, sus pausas y sus pases. El francés sacó su libreto e impartió calidad por doquier. Su segundo gol, que era el 4-1, es una obra de arte en su evolución, la dejada de Isco, y en la posterior ejecución posterior de Benzema. Sencillamente fue un tanto para enmarcar. El genio, Benzema; y el mago, Isco,fueron los dos buques insignias que guiaron al Real Madrid a un triunfo convincente y satisfactorio. Quien estuvo fuera de foco durante todo el primer tiempo fue Gareth Bale, a quien no se porque razones el club parece querer promocionar cuando está ausente Cristiano. El galés no encontró su sitio porque por la banda izquierda ya estaban Marcelo e Isco. Incluso falló una ocasión clarísima por falta de entendimiento con James, que el Bernabéu no le perdonó. No se que tendrá la afición del Madrid con el galés, pero no termina de aceptarlo cuando se trata de un jugador extraordinario. No estuvo en el primer periodo, pero en la segunda parte, se dejó ver con dos grandes jugadas: la primera en el primer gol de Benzema a quien asistió como mandan los cánones de un extremo de verdad; y en la segunda, con un tacón antológico de esos que te dejan sentado. Falló dos goles cantados pero estuvo muy participativo. Algunos se empeñan en quitarle méritos a Bale, pero estamos ante un jugador que va a marcar una época en el Real Madrid. Lo que necesita es dar un puñetazo en la mesa y decir: “aquí estoy yo” para que veamos al auténtico Gareth Bale. Era el primer partido sin Cristiano, y la verdad que nadie lo echó en falta. La ausencia de la estrella madridista posibilitó que se cambiase el sistema de juego. Del 4-3-3, se pasó al 4-4-2. Consecuencia, con un centrocampista más el Real Madrid es más fiable, se asocia mucho mejor, se ayudan más dejando para los de arriba la mejor interpretación. Cuando juega Cristiano, el Madrid es más directo y vertical; cuando falta el portugués o Bale, la otra estrella, el juego es más pausado y más asociativo. No es ni mejor, ni peor sino distinto. No es cuestión de dudar de Cristiano-Dios me libre-, es una cuestión de elección y el Real Madrid tiene la gran suerte de poder elegir lo que más le conviene. En esta ocasión el Real Madrid se movió al ritmo que impuso Isco que con su eterno baile mira y busca siempre a los compañeros mediante paredes o esos pases interiores que tanto daño hacen al rival. Junto al malagueño, se citó Benzema que en eso de la asociación no tiene parangón. Le encanta eso de buscar huecos y salidas para sus compañeros. El francés se sintió como pez en el agua y de alguna forma hizo de Cristiano Ronaldo,marcando dos de los cuatro goles de su equipo. Illarramendí, volvió al equipo titular mucho tiempo después, pero sigue en estado vegetativo. Comenzó mal para terminar un poquito mejor. Una pena lo de este chico que cuando jugaba en la Real Sociedad parecía un lobo dispuesto a comerse el mundo y que en el Real Madrid se ha convertido en un cordero asustado... En resumen, que el Real Madrid en su semana grande, comenzó haciendo el mejor partido en lo que va de año. El miércoles, también en el Bernabéu, le espera el Sevilla en ese partido aplazado por el Mundialito de Clubes del pasado diciembre. Y luego, el sábado día 7, de nuevo derbi contra el Atlético de Madrid en el Calderón, pero esta vez con la liga en juego. Esta semana, es sin duda clave para el equipo de Ancelotti. Si sale indemne, habrá dado un paso de gigante para conseguir el título de liga.


UN MAL REAL MADRID Y UN LAMENTABLE CRISTIANO RONALDO

La imagen ofrecida por el Real Madrid frente al Córdoba no se ajusta a la de un equipo grande. Ganó 1-2, pero fue un triunfo injusto se mire por donde se mire. Por el estadio Arcángel de Córdoba pasó un Real Madrid desfigurado  en todas sus lineas y al que le faltó de todo. En cambio, el Córdoba tuvo todos los atributos que le faltaron a los madridistas que jugaron con prepotencia, sin ganas y sin carácter.  No fue el Real Madrid, fue una sombra, un bulto sospechoso que salió sin ninguna ambición al terreno de juego. El alma y el hambre, el Madrid en esta ocasión, la dejaron en el vestuario. El Córdoba le superó en todo menos en los goles. Le ganó en ganas, intensidad,coraje y  en todo lo demás que os podáis imaginar. Se puede decir que ha sido una victoria vergonzosa por lo que poco que expuso el equipo de Ancelotti y con la desgana con la que se desplegó.  Al técnico italiano tampoco le gustó lo que vio. Los tres puntos logrados  no cierran la herida del mal juego de este Madrid que desde que ganó el Mundialito parece haberse desfondado como si ya hubiesen logrado algo grande. Y no es así. Desde que comenzó el año  están jugando sin ninguna calidad, carentes de garra y de ese carácter que todo equipo que se considere grande debe tener.  Están como ausentes y hay algunos jugadores fuera de foco y muy descentrados . Es el caso de Sergio Ramos, enorme defensa central  cuando está en forma, pero ahora está hecho una auténtica calamidad. Comete  fallos infantiles que están perjudicando al equipo. Fue un desastre en la eliminatoria ante el Atlético de Madrid y continúa dando muestras de falta de concentración.   Acudió  con los brazos muy abiertos e hizo penalti prácticamente al primer minuto de juego. La transformación de ese absurdo penalti le dio alas al Córdoba que se lo creyó y se impuso de principio a fin a un triste y penoso Real Madrid. Ya se que Sergio Ramos fue el héroe de la décima y así lo reconocimos , pero también habrá que decir que desde que comenzó la temporada está que pide a gritos irse al banquillo. No está centrado, encadenando fallo tras fallo. No se si le estará afectando su desencuentro con Florentino Pérez que se resiste a renovarle por una cantidad cercana a lo que gana Cristiano Ronaldo, pero el caso es que no está  y el Madrid lo está notando. En los blancos, que vistieron de negro, fallaron todas las lineas y por fallar, falló alguien a quien siempre se le espera, Cristiano Ronaldo, autor de una acción imperdonable impropia de un jugador de fútbol. Dio una  patada sin balón a Edimar. Fue  la patada de la impotencia  que habla muy poco a favor de un Cristiano que lleva unos partidos para olvidar.. Es difícil recordar un partido más anodino del portugués,  que nunca estuvo en el encuentro y que terminó de forma  vergonzosa yéndose a los vestuarios expulsado por esa acción  lamentable que le va a suponer una dura sanción, como mínimo le caerán de dos a tres partidos. Pero es que encima, cuando iba camino de los vestuarios, tuvo la arrogancia de despreciar al público limpiándose el  escudo de ganador del Mundialito. Fue un golpe de vedette y chulería innecesario que deja en un mal lugar al portugués, que debería ser más humilde. Ni el perdón posterior que pidió a través de la redes sociales, le salvan. Flaco favor le ha hecho Cristiano al Real Madrid. Además de ser baja para los próximos tres o cuatro partidos, ha dañado la imagen del club con esa patada sin balón a un contrario que va a dar la vuelta al mundo; y   daña su propia imagen  que ha quedado muy sucia. Aunque pensándolo bien, puede que le venga  bien a su equipo que descanse unos partidos y se relaje. Su baja forma es un hecho constatado. Como dijo , creo que con acierto Djukic, la culpa del juego del Real Madrid la ha tenido el Córdoba que mereció la victoria o cuanto menos el empate porque se impuso en todos los aspectos a un triste Real Madrid.  Los cordobeses no tuvieron suerte en un partido al que nunca le perdieron la cara Unicamente Benzema y Bale, escaparon de la pobre imagen ofrecida por el Madrid. El galés salvó los tres puntos. Fue irse Cristiano y Bale creció. Provocó la falta que tiró de forma fenomenal dandole en la mano a Cartabia. El  claro penalti, después lo ejecutó con solvencia. Bale fue el arcángel salvador de este Madrid carente de actitud y aptitud. Un saque de esquina y un penalti en el último suspiro le permite al peor Madrid en mucho tiempo cantar una victoria tan injusta como inesperada. Y de paso, continuar como líder. Pero jugando tan mal,  saliendo a pasear y sin competir como hicieron en Córdoba, pronto dejará esa privilegiada posición. Así no se ganan títulos.


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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