Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

opinion

CRISTIANO Y EL REAL MADRID VUELVEN  A SER GRANDES 

      Cristiano Ronaldo y el Real Madrid , volvieron a  ser grandes en un escenario de postín, como el Allianz Arena de Munich. Como en las grandes ocasiones, el portugués resurgió marcando los dos goles que acercan al Madrid a las semifinales de la Champions League, al vencer al Bayern por 1-2. Su doblete enmudeció a los seguidores del Bayern Múnich. Cristiano fue el estandarte de los de Zidane, pero lo cierto y verdad es que el equipo en general estuvo a buen nivel, haciendo un segundo tiempo para enmarcar. Fue entonces cuando el Real Madrid, que todos esperamos, hizo acto de presencia para borrar del partido a los alemanes que sólo tuvieron presencia en el primer periodo en el que pudieron dejar KO al Madrid, si Vidal llega a transformar la pena máxima con la que fue castigado Carvajal por una mano inexistente (le dio en el hombro).. Antes de ese error del colegiado italiano Rizzoli, el mismo Vidal había marcado de cabeza, que más bien pareció un obús, el 1-0, al aprovecharse de un saque de esquina de los muchos que llegó a sacar el Bayern(6) en los primeros 23 minutos. Los córners era el único peligro de los alemanes que ponían más empeño que juego ante un Madrid, por entonces, un poco retraído. Había mucho respeto en los dos equipos. Robben, era el jugador que más peligro creaba por la banda derecha, donde durante los primeros 45 minutos tuvo una autopista. El fallo del penalti al borde del descanso, fue el prólogo a la decadencia alemana y el resurgir del Madrid que se agarró al partido para ya no soltarlo. Y así fue, nada más comenzar el segundo periodo, minuto 47, jugada por la banda derecha de Carvajal, centro preciso y remate inapelable de Cristiano que comenzó su recital rematador. Veinte minutos después, marcaba el 1-2 en la posición de delantero centro al aprovechar un pase de Marcos Asensio que había sustituido a Bale, que se retiró lesionado. El portugués remató de plancha un balón que el gran Neuer no pudo parar. De esta forma Cristiano Ronaldo junto a sus compañeros certificó una victoria de prestigio. Falta le hacía al portugués volver a reverdecer viejos laureles ya que llevaba una temporada un tanto aciaga. Desde septiembre el luso no marcaba en Europa. Con los dos goles en Múnich, es el único jugador en alcanzar los 100 goles en la máxima competición europea. Además fue el que provocó las dos entradas de Javi Martínez que le costó la justa expulsión. En la noche grande de Múnich, el luso volvió a decir: “Aquí estoy yo”.   Cristiano estuvo en su papel de estrella, pero sería injusto no destacar el inmenso partido de Carvajal; la seguridad y aporte de un gran Sergio Ramos, el jefe de la defensa; a Casemiro en su papel de guardaespaldas de Modric y Kroos, que por fin despertaron de su largo letargo; las correrías de Marcelo; la clase de Benzema, pero que le sigue faltando contundencia; la puesta de largo en Europa de Asensio, que se hizo dueño y señor de su parcela en el poco tiempo que estuvo. En definitiva que el Bayern tuvo que rendirse al espléndido segundo tiempo del Real Madrid, que más que nunca jugó en equipo, y donde los alemanes no existieron. Si Asensio aprovechó extraordinariamente sus minutos, James hizo todo lo contrario. El colombiano que había sustituido a Benzema, fue el único suspenso del equipo blanco. Jugó andando, como si le importase un bledo lo que estaba ocurriendo en uno de los grandes escenarios de la Europa futbolística. James, está escribiendo con renglones torcidos su últimos episodios en el Real Madrid. Y me temo que Isco, que no apareció por decisión de Zidane, al final no renovará. Pero dejemos los asuntos mundanos para centrarnos en el partido en sí de los dos grandes rivales europeos. La pena es que el equipo de Zidane no haya cerrado la eliminatoria en casa del Bayern. Dejó escapar una ocasión única de noquear a los alemanes en su sede. Ojalá no lo tenga que lamentar en el partido de vuelta. El guardameta Neuer salvó a su equipo de seguir vivo en la eliminatoria con tres paradas imposibles: primero a un remate de cabeza de Bale; después a Cristiano al que le sacó una mano, no sabemos de dónde, a un tiro a bocajarro y por último a Benzema. El 1-2, tal y como transcurrió el partido, es un resultado demasiado bondadoso para el equipo alemán. “El Madrid pudo matar la eliminatoria,tuvimos suerte”, comentó con sinceridad Ancelotti, en rueda de prensa. En Múnich,durante todo el segundo periodo y más aún tras la expulsión por doble amarilla de Javi Martínez, solo estaba el Real Madrid y Neuer, su extraordinario guardameta que les salvó la vida. El Bayern estaba hundido,cansado y asustado como presagiando el golpe definitivo de un Madrid volcado que llegaba por todos los resquicios. Ese golpe definitivo de la eliminatoria lo pudo dar Sergio Ramos, pero el colegiado anuló el gol por fuera de juego. El Real Madrid no consiguió matar la eliminatoria, pero se llevó los olés de de sus aficionados y el silencio de los alemanes que callaron por la exhibición madridista en la segunda parte. Por el Allianz Arena, volvió aparecer el Real Madrid de las noches europea. El campeón de Europa vuelve a rugir.  


LA NOCHE FUE DE ASENSIO Y DE LOS SUPLENTES QUE SE REIVINDICARON

     Tengo que confesar que en un principio me pareció un gran atrevimiento de Zidane prescindir de hasta 7 titulares ante el Leganés, sabiendo que estamos ante la fase decisiva de la liga, donde ya las rotaciones tienen poco sentido porque un tropiezo a estas alturas tendría consecuencias muy graves.  La decisión del técnico madridista fue de una osadía casi insultante y seguro que una gran mayoría de aficionados pensaron lo mismo. Pero está visto que Zidane tiene todas las bendiciones papales y flores por todos lados.Independientemente de estar muy acertado en sus decisiones que no responden a ningún capricho, sabe lo que hace. Los cambios de alineaciones y estrategias hasta ahora le están saliendo a la perfección, lo que viene a demostrar que cuenta con una plantilla variada, muy completa y de calidad. Tengo la sensación que a Zidane le gusta más este equipo que el de gala, el las estrellas. Con los once que forman el llamado equipo B, el técnico francés se siente más seguro y ejerce más como entrenador que cuando lo hace con la BBC. El Real Madrid que salió en Leganés, como el que jugó ante en Eibar, juega mucho más en equipo. Algo que muchas veces con los intocables de la vanguardia, es decir con Cristiano, Benzema y Bale, no sucede en muchas ocasiones. Con las estrellas el equipo es menos solidario y más frágil por la sencilla razón de que carecen de ese espíritu de sacrificio que si tienen jugadores como Lucas Vázquez, Morata,Kovacic y hasta Asensio que se marcó un partido para enmarcar. El caso es que en Butarque, el coqueto estadio del Leganés, salió con la denominada segunda unidad y acertó de pleno. Un hecho que habla bien a las claras de la valentía de Zidane a la vez que demuestra una gran personalidad. Nadie echó de menos a la BBC, porque sus sustitutos: Lucas Vázquez, Morata y Asensio, estuvieron a un gran nivel ante el modesto Leganés, que en efecto no asusta a nadie pero que es un equipo animoso, muy bien trabajado y que pone todo sobre el terreno de juego. Ganó el Real Madrid (2-4), un partido que antes del derbi y después de la victoria del Barcelona sobre el Sevilla(3-0), era vital para la lucha por el título de liga. Con un centro del campo formado por Casemio, Kovacic y James, el Madrid comenzó muy atento a la presión que presentó el correoso Leganés, que no le dejaba espacios por donde moverse. Pero, como suele suceder en estos casos, el talento desatascó la situación y el partido. Asensio, el mejor del partido,recorrió más de la mitad del campo sorteando rivales con precisos y preciosos cambios de ritmo para regalar el gol a James, que fue lo único que hizo porque después apenas se le vio. Motivo por lo que después Zidane  lo cambio en el segundo periodo con toda la razón, aunque el colombiano se enfadase de forma ostentosa. James estaba siendo el más flojo y de nuevo dejó escapar una gran oportunidad para reivindicase. Cada vez está más fuera del Real Madrid. En cambio, el joven Asensio, aprovechó su ocasión. ¡Vaya si la aprovechó!. Este jugador es de una exquisitez que insulta. El futuro es y debe ser suyo. Volvió a protagonizar otro slalom espectacular que nos recordó al que hizo contra el Sevilla, en copa. El posibilitó el 0-1 y los dos siguientes llegaron minutos después y fueron obra de Morata, que sin Cristiano y Bale se le vio más suelto. Marcó dos tantos y a punto estuvo de marcar el tercero, pero fue Mantovani en propia puerta quien hizo el definitivo 2-4. Después de Asensio, Morata fue el más destacado. Los dos se justificaron y demostraron que deben jugar más minutos e incluso que tienen que ser más veces titulares. En algo más de 20 minutos, el Real Madrid ya ganaba por 3-0 al Leganés que lejos de hundirse, tiro de orgullo y puso el corazón en un puño a los blancos porque los dos siguientes goles fueron para ellos, aprovechando la debilidad defensiva de Danilo, este jugador es un desastre en lo táctico, y un fallo en el despeje de Sergio Ramos. El Leganés, que había reducido la distancia a un gol, pensó en hacer la hazaña de igualar y algo más….. Pero el autogol del defensor Mantovani, al poco de comenzar el segundo periodo, acabó con sus esperanzas. El Madrid, no obstante, no cuajó un buen partido. Tuvo poco la pelota. Todos los balones divididos eran para el Leganés. Así como todos los rechaces. Hay que achacarle la poca capacidad que tuvo para no cerrar el partido con 3 goles de ventaja a la media hora. Se relajaron y le dieron vida al Leganés. La pegada de la llamada segunda unidad blanca, acabó con la rebelión de los de Butarque. En el segundo periodo, siguió la misma tónica que en el primer tiempo pero el Madrid ya entonces se enmendó un poco en la posesión con un buen Kovacic. Y más aún con la entrada de Isco y Modric, entonces la situación ya fue de dominio para los blancos que vistieron de negro. De todas formas yo esperaba más del juego del Madrid que pasó por fases oscuras. Ante lo que le viene encima no se puede andar con medias tintas. Llega la hora de la verdad.  


PRIMER BATACAZO DEL MADRID DE ZIDANE

        El Real Madrid de Zidane, de un plumazo, como se suele decir, ha perdido la sonrisa que no hace mucho le acompañaba a él y a su equipo. En Balaídos ha sufrido el primer BATACAZO  de la temporada al caer eliminado frente al Celta en los cuartos de final de la copa del Rey.    El duelo ha sido muy copero, intenso, con momentos vibrantes y hasta emocionantes por la incertidumbre del resultado en la recta final. El Madrid llegó a Vigo con la desventaja (1-2) del partido de ida. En su mente bullía la esperanza de la remontada y a eso salió. En los primeros minutos metió al Celta en su área. A los 25, Cristiano que sigue reñido con la madera, pudo abrir la eliminatoria y hasta cambiar el signo del partido. En una misma jugada estrelló un cabezazo en el larguero y acto seguido el posterior remate se fue al palo. Dos ocasiones en una que hubiese sido clave en el devenir del encuentro.Mala suerte, la del portugués que sigue ofuscado. El Madrid en la primera media hora de partido había generado suficiente fútbol como para ponerse por delante en el marcador. Lo hizo empujando desde el inicio con ese dibujo innovador de Zidane que por culpa de las lesiones le empujó a confeccionar un alineación un tanto extraña. Casemiro, el hombre para todo, arrancó de inicio clavado en la defensa, a veces de central otras de libre o más adelantado, ayudando a Kroos y Kovacic. Junto a él Sergio Ramos que prácticamente jugó de lateral derecho acompañando las embestidas de Danilo, que es una auténtica desgracia; y a la izquierda Nacho, muy eficaz defendiendo pero desaparecido en ataque. Las bajas de Marcelo y Carvajal han dejado cojo al Madrid por las bandas. Tal vez fuese por la lesión de Varane, pero la presencia de Casemiro como central restó equilibrio al centro del campo madridista que se vio muy desguarnecido.Circunstancia que se notó en dos jugadas del Celta que pudieron terminar en gol. Me extrañó mucho la ausencia de Lucas Vázquez como titular, creo que hubiese sido mejor opción que Danilo en el lateral derecho. Pero líbreme Dios de criticar a Zidane... De todas formas, luego cuando salió en el segundo periodo, no entendí que saliese a jugar por la banda izquierda cuando Benzema por la derecha estaba siendo un auténtica calamidad. Zidane en esta ocasión se equivocó. No acertó con la alineación. El caso es que el Real Madrid dominaba, pero no terminaba de fluir su juego. Le faltaba remate y rematadores porque Cristiano, además de no acompañarle la fortuna, anda enfurruñado con el gol. De Benzema que voy a decir,juega a otra cosa. Mientras que sus compañeros ponían la pasión que requería el partido, él se paseaba como si nada. Lo siento, pero no puedo con la indolencia del francés. Demasiada paciencia está teniendo con él Zidane. Tal vez para este partido hubiese sido mejor contar con Morata e incluso Mariano, que creo que salió demasiado tarde; pero doctores tiene la Iglesia... Isco, es otro de los jugadores señalados. El malagueño no ha estado a la altura que requería el encuentro. Su aportación ha sido muy pobre, solo un tiro flojo y mal colocado fue todo lo que hizo, en una buena ocasión que pintaba muy bien para marcar. Lo demás fue trotar sin rumbo, como el otro día contra el Málaga. Solo recuerdo un partido bueno de Isco en esta temporada, en el Vicente Calderón frente al Atlético de Madrid. Está mustio y triste. Le falta ilusión. No sé a qué aspira con esa actitud... El caso es que el dominio del Madrid no fructificó. El Celta, en el último cuarto de hora de la primera parte espabiló y dominó la situación. Como consecuencia de ese paso hacia adelante llegó el tanto de los gallegos (1-0), autogol de Danilo, que sigue gafado. Sin querer hizo lo que el Celta estaba persiguiendo en los últimos minutos: introducir la pelota en la portería del Madrid. Danilo es el segundo gol en propia puerta que hace en dos semanas, el tercero que se hacen los blancos en cinco partidos.. Pero ese autogol no amilanó al Real Madrid que salió con fuerzas renovadas a jugar el segundo tiempo. Cristiano, por fin volvió a casarse con el gol al ejecutar magníficamente una falta. El empate (1-1) reenganchaba al Madrid a la eliminatoria. Balaídos, entonces sintió miedo. Más aún cuando Sergio Ramos tuvo el 1-2 en un remate a bocajarro en el segundo palo. El jugador de los imposibles echó fuera un cabezazo de lo más sencillo. Siguió intentándolo el equipo de Zidane, pero mientras el peligro se cernía en la portería de Sergio, llegó la puntilla del Celta que trazó una perfecta jugada para hacer el 2-1 y matar la eliminatoria a su favor. El gol de Lucas Vázquez a falta de cuatro minutos para el final solo sirvió para sellar el definitivo (2-2). Ya no hubo tiempo para la remontada madridista aunque lo intentó. Vigo está de fiesta, porque esta victoria ante el todopoderoso Real Madrid le da alas para poder hacer algo grande en esta copa. Este Celtiña tiene hechuras de buen equipo y puede dar la sorpresa. El Real Madrid, ha caído, si, pero de pie. Ha muerto en la copa pero muere con dignidad. Se despide tras dos partidos un tanto descontrolados, pagando muy caro su falta de acierto y sus alegrías defensivas. Sin quitarle ningún mérito al Celta, habrá que decir que la suerte que otras veces le ha acompañado, en esta ocasión le ha sido esquiva. En el partido jugado en el Bernabéu fue donde perdió la eliminatoria.  


UN REAL MADRID DESATADO DA UN BAÑO AL SEVILLA

  Un año lleva ya Zidane al frente del Real Madrid y lo ha cambiado de principio a fin para bien y hasta diría que ha transformado al Madrid en una máquina de ganar. En la copa del Rey frente a un Sevilla que venía asustando, no solo ganó (3-0) sino que destrozó al equipo hispalense que quedó anulado hasta la mínima expresión. Y en este triunfo con recital de juego del Madrid en la primera parte, tiene mucho que ver su técnico, Zinedine Zidane, quien definitivamente se ha doctorado como técnico de primera fila. Le dio toda una lección táctica a ese gran entrenador llamado, Sampaoli. Zidane, no es flor de un día, es un entrenador que se estudia concienzudamente los partidos y que los trabaja durante toda la semana con sus ayudantes en Valdevebas. Sabía cómo hacerle daño a este Sevilla que había terminado el año como un ciclón. Supo convencer a Cristiano para que descansase y lo dejó fuera de la convocatoria; y a Benzema lo dejó en el banquillo. Si a eso añadimos que tampoco estaba Bale por lesión, así como Sergio Ramos, Lucas Vázquez, Kovacic, también lesionados seguro que más de uno y de dos pensó que el técnico madridista tiraba por la borda la copa del rey. Nada más lejos de la realidad. Zidane con esa naturalidad y sonrisa que atesora tenía un plan secreto. Todo obedecía a la necesidad de ejercer una presión muy fuerte que estrellas como Cristiano y Benzema no garantizan. Con James,Morata y Asensio en la delantera esa primera linea de presión estaba asegurada, y más aún con la terna de centrocampistas como Casemiro, Modric y Kroos, que era la linea Maginot, que dirigía todos los movimientos de sus compañeros que adelantaban líneas para ahogar al Sevilla que se vio sorprendido por la táctica de Zidane, que dio toda una lección como entrenador. Todos los blancos,prácticamente,estaban en el campo del Sevilla incapaz de interpretar una situación para la que no estaban preparados. Sampaoli sacó un equipo para tener el balón con Nasri, Correa y Ganso más Vitolo e Iborra, pero todos ellos quedaron anulados con el poblado centro del campo madridista que estuvo perfectamente coordinado desde la delantera hasta la defensa. Fue la presión escalonada que dejó desahuciado a su rival . El Real Madrid ganó a un desdibujado Sevilla haciendo un fútbol casi perfecto en los primeros 45 minutos y controlando el segundo periodo en un ejercicio de autoridad y de control perfectamente hilvanado con un juego muy eficaz en todas sus líneas. La primera parte del Madrid quizá haya sido la mejor en lo que va de ejercicio. Rozó la perfección en cuanto a fútbol de alta calidad, toque, desmarque y finalización. Fue todo un recital del Madrid y de Zidane, como entrenador, metiendo centrocampistas por todo el campo que desfiguró a un Sevilla desconocido que nunca estuvo en el partido. Por no tener, no tuvo la tensión que siempre ha caracterizado al equipo sevillano que pasó como una sombra por el Bernabéu. El conjunto blanco fue un bloque perfectamente engrasado en todos sus líneas. Es difícil destacar a alguien en concreto porque por encima de todo fue un equipo. Hizo un juego de muchos quilates,fue más fuerte, tuvo más brío y más de todo que un Sevilla que en un primer tiempo lamentable prácticamente tiró por la borda la eliminatoria de los octavos de final de la copa del Rey. James, que estuvo a un gran nivel, como casi todos sus compañeros, sacó su magnífica izquierda a pasear y se reivindicó con dos goles. El primero, un golazo para enmarcar y el segundo fue de penalti. Su actuación vino a demostrar que estamos ante un jugador de una calidad exquisita que cuando quiere y trabaja, es todo un lujo. Zidane, maestro en estas lides, lo ha ganado para la causa. El colombiano, ya ha manifestado que se queda en el Real Madrid. Otro de los jugadores destacados fue Marcelo, omnipresente durante todo el partido con momentos estelares. Casemiro fue la escoba que barrió todo. Modric fue el compás que dirigió a todos; y Kroos tiraba las líneas. El único que estuvo un poco desentonado fue Morata. Varane y Nacho, como siempre, rozaron la perfección pero sin hacer ruido. Fue una actuación coral de todo el Madrid. La actuación del colegiado Mateu Lahoz dejó mucho que desear. No tuvo su día, señaló un penalti contra el Sevilla que no fue. Estuvo muy severo con el equipo visitante y muy puntilloso en las protestas. Sin embargo, su mala actuación no fue decisiva para la suerte del partido. Si el Sevilla, achaca la derrota a la actuación del colegiado se equivocará. Sampaoli, en un ejercicio de sinceridad, no lo hizo, demostrando ser todo un caballero. El Real Madrid dominó en todos los aspectos a un Sevilla sin tensión que pasó sin hacer ruido por el Bernabéu.   Los de Zidane suman y siguen, son ya 38 partidos consecutivos sin conocer la derrota. Ya son demasiados para que todo sea producto de la casualidad o de la flor en el culo de Zidane. Es algo más....es, trabajo, conocimiento, psicología y el buen hacer. El técnico francés ha conseguido tener enchufada a toda la plantilla y les ha convencido de que todos son importantes. Les ha dado confianza plena.... Y cuando todo esto ocurre es que al frente hay todo un señor entrenador. ¡Feliz cumpleaños de Zidane!


EL R. MADRID RESPONDE AL BARÇA Y ATLETICO CON UN RECITAL

   La actitud y la autoridad exhibida por el Real Madrid en Heliópolis son los atributos que se le suponen a un equipo como el Real Madrid y a cualquier conjunto que se precie como grande.   En el mejor partido de la temporada, el Madrid goleó a domicilio al Betis (1-6) con recital de juego y exhibición particular de Kroos (dueño y señor del centro del campo) y con goles de todos los colores. En este caso, lo de menos fue el resultado,lo importante para el Real Madrid fue que demostró que cuando pone ganas, intensidad y actitud con el añadido de la clase y técnica que posee se convierte en un equipo prácticamente invencible. Todas estas cualidades hizo que el Real Madrid cuajase un gran partido, sobre todo en el primer tiempo que rozó la perfección. El Betis ante tanto derroche de fútbol nada pudo hacer, y que conste que no desmereció en cuanto a entrega, pero ante el vendaval de fútbol de los de Zidane se entregó sin remisión. El Madrid después de los tres empates consecutivos en liga, salió con la lección muy bien aprendida y no dio opción al Betis que asistió impotente ante el fútbol total de su rival, que sabía que después del sermón de Zidane no podían volver a fallar y más después de saber los resultados de Atlético y Barcelona que con anterioridad habían goleado. Eso les dio un plus más de responsabilidad y les sirvió de estímulo. Viendo lo bien que jugó el Madrid frente al Betis, en Sevilla, plaza no fácil, no se puede explicar cómo puede realizar partidos tan infames como el que jugó contra el el Eibar (1-1). Bueno, si se explica: por prepotencia, falta de humildad, de carácter y actitud por no hablar de falta de intensidad. Todo eso, que no es poco, es lo que le faltó en los tres empates que cosecharon en la liga. Después de días de debate en la prensa por la tendencia negativa del Madrid en los últimos tres partidos de liga, ya se empezaba a discutir a Zidane como entrenador idóneo para el equipo blanco e incluso se hacía con cierto desprecio y sin escrúpulos. Ante esta circunstancia, el conjunto blanco salió dispuesto a deshacer malas interpretaciones y cualquier entuerto del ruin periodismo deportivo que se practica hoy en día que de una broma hacen una noticia que sirve de discusión en esas tertulias absurdas que solo sirven para enturbiar el ambiente y crear cisma entre la afición. ¡Dios mío como está el periodismo deportivo! Siento vergüenza: El Real Madrid campeón de Europa y primer clasificado en la liga junto al Atlético de Madrid, con 18 puntos creo que es suficiente mérito para no empezar a dudar ni de Zidane ni mucho menos del equipo. Hay mucho mediocre suelto. El Madrid para despejar dudas y alejar fantasmas se comportó en Sevilla con autoridad, como un equipo muy trabajador, con actitud, buen talante y mucho sacrificio. Fue en definitiva, un equipo redondo que realizó un partido casi perfecto. El gol de Varane a los tres minutos le vino de perlas a los blancos que vistieron de azul. Ese gol tan tempranero les hizo crecer en su autoestima y les sirvió para mostrar todo su poderío. En esta ocasión si hubo equilibrio entre líneas. La defensa, con el reaparecido Marcelo y Pepe, en plan mariscal, estuvo a buen nivel aunque solo Joaquín llevó cierta inquietud. El centro del campo capitaneado por un inmenso Kroos (le ha sentado de maravilla su renovación hasta el 2022), fue lo mejor del Real Madrid ante un Betis, que nunca entró en el partido. A la inmensidad de Kroos hay que sumarle el buen trabajo de Kovacic y sobre todo de Isco. Si digo bien, Isco, quien en está ocasión jugó como se espera de él. No sobó tanto la pelota, jugó con rapidez y además marcó dos golazos. El cuarto es para enmarcar. Fue la contra perfecta en 14 segundos y siete pases: Seis jugadores se arrancaron como búfalos para llegar ante Adán en una acción primorosa y rápida como una centella: Kovacic-Pepe-Kovacic-Benzema-Cristiano-Pepe-Isco. Seis pases muy bien ejecutados a toda velocidad para el broche final del malagueño. Fútbol total. Benzema, que sigue de bajón, al menos marcó un buen tanto en otra buena jugada que partió del tiralíneas de Kroos. Cristiano, tampoco es que estuviese fino, pero ya empieza a ser más reconocible. El portugués cerró la cuenta del hermoso partido del Real Madrid, en Sevilla.. Los seis goles es la mejor medicina para olvidar las últimas miserias en forma de empates de los cuatro empates consecutivos y de paso aleja las dudas que ya empezaban a surgir entorno a Zidane. Tras la exhibición de Sevilla, el Madrid ya sabe la linea a seguir: trabajo, intensidad, actitud y solidaridad. Si a todo eso le añades la clase que muchos de sus jugadores tienen, todo será miel sobre hojuelas.


EN NOMBRE DE CRISTIANO RONALDO

       Un gol de Éder, quien estaba casi inédito en todo el torneo, en el minuto 109 de la prórroga da el título de la Eurocopa a Portugal que venció por 1-0 a Francia en el estadio de Saint Denis, logrando de esta forma inscribir por primera vez su nombre en el palmarés de las selecciones campeonas de Europa. El fútbol muchas veces carece de toda lógica. Portugal que no estaba entre el grupo de las favoritas para la Eurocopa, es al final la que se ha llevado el trofeo haciendo un auténtico ejercicio de supervivencia y superando todo tipo de obstáculos. Además, ha ganado a la anfitriona, Francia, en su estadio y ante su gente. Y lo ha hecho a la griega ¿Por qué digo que a la griega? Pues porque en la final de la Eurocopa del 2004 una selección ramplona y chata como Grecia venció en Lisboa a la entonces pinturera Portugal con Cristiano como estrella emergente, sumiendo a todo el país en un abatimiento general que tardó en curarse. En París pasó prácticamente lo mismo que aquel entonces... De alguna forma, el fútbol le debía una a Portugal, sobre todo a esa Portugal de Eusebio, Figo, Futre y ahora Cristiano Ronaldo. La final de esta Eurocopa no entrará en la historia por su buen juego. Fue un partido muy físico, de poca calidad y hasta aburrido. Más que jugadores de fútbol parecían atletas, sobre todo el centro del campo francés un dechado de virtudes físicas que empezaban en Matuidi, seguían en Pogba y terminaban en un impresionante Sissoko, el mejor de los “Bleu. De sus arrancadas de bisonte partió el mayor peligro de Francia. Impresionante la fortaleza de este inmenso jugador. Francia, tal vez jugó un poco mejor que Portugal y seguramente hizo más méritos para llevarse el triunfo, pero lo realizado por los lusos tiene mucho mérito porque supieron sobreponerse al gran mazazo que supuso la lesión de Cristiano Ronaldo en el minuto 9 de partido por una fea entrada de Payet que golpeó su rodilla izquierda. CR7 salió en camilla entre lágrimas porque se temía lo peor, como así fue. El llanto de Cristiano desgarró a Portugal entero y de paso dejó en silencio a Saint Denis. Los aficionados portugueses miraban al vacío maldiciendo su mala suerte ; los franceses aplaudían en forma de reconocimiento y de respeto a la estrella lusa que yacía destrozado en el césped por un dolor sentido en lo más profundo de su alma, porque la fea entrada de Payet que no tuvo castigo por parte del colegiado inglés Clattenburg, le apartaba de su sueño, el que nació el mismo día que perdió contra Grecia allá en el 2004, en Lisboa. Si las lágrimas de entonces eran de una inmensa tristeza, las de París era de un profundo desconsuelo y frustración. La final de Cristiano a penas duró nueve minutos. Fue el momento en que Payet le hizo esa dura y hasta diría intencionada entrada, que chocó con su rodilla izquierda. Aquello tenía muy mala pinta. Tras ser atendido en la banda, volvió a salir para probarse pero esa rodilla no respondía y en el minuto 23, hecho un mar de lagrimas, Cristiano se retiró en camilla con las manos cubriendo su rostro y en medio de una gran desesperación que acongojó no sólo a Portugal sino a todos los espectadores. Cristiano se retiró en el que era el partido de su vida. El jugador del Real Madrid sufre un esguince en el ligamento lateral interno, grado 1. La lesión preocupa en el seno madridista porque el primer partido oficial de los blancos será el nueve de agosto en la ciudad Noruega de Trondheim, donde se jugará la final de la Supercopa de Europa entre el Real Madrid y el Sevilla. Quaresma sustituyó a CR7. Ahí ya empezó otro partido. Hasta entonces, Francia que había hecho una salida impetuosa, estaba dominando el juego con claridad ante el nerviosismo de una Portugal imprecisa y timorata que apenas se sostenía ante el empuje físico y a las bravas de los franceses. La lesión de Cristiano la dejó perpleja, pero en pocos minutos se reorganizó sobre el campo, y el resultado fue el equilibrio del partido, aumentando el tiempo de sus posesiones y acercándose a la portería de Lloris. Renato Sanches empezó a pedir la pelota, Raphael se dejó ver por la banda izquierda y Joao Mario entró en el cuerpo a cuerpo con las rocas francesa Desde este punto de vista, la selección portuguesa muy bien dirigida por Fernando Santos,ha tenido un comportamiento casi heroico, al sobreponerse a la lesión tempranera de Cristiano y al mejor juego de Francia, que se quedó descompuesta y sin Eurocopa. La voluntad de Portugal, pudo más que una Francia con mucha fuerza pero poco más. Griezmann, quien en un mes ha perdido dos finales, es el jugador con más clase de los galos. Pogba no ha justificado ni remotamente que valga esos 110 millones de euros que piden por él. Ha quedado devaluado y,no vale ni 60 millones. En cambio, Pepe, el central del Real Madrid, ha salido muy fortalecido de esta Eurocopa. Ha sido el mejor central del campeonato y en la final, fue declarado el mejor jugador. Ha estado inmenso durante toda la Eurocopa. Cara y cruz: Cristiano Ronaldo y Pepe, se proclaman campeones de la Champions y de la Eurocopa en el mismo año. Antonio Griezmann, pierde las dos finales en un mes. Cristiano y Griezmann serán seguro candidatos al balón de oro, sobre todo el portugués que tiene todas las papeletas para conseguir un nuevo premio individual. Esta Eurocopa levantada por Portugal y muy trabajada por Francia no se va distinguir por su brillantez, más bien todo lo contrario. Se ha visto un juego muy pastoso y enredado. El nivel ha sido mediocre en casi todos los partidos. La final ha sido un claro ejemplo de por dónde ha transcurrido este torneo. El buen juego brilló por su ausencia. Una lástima que España se quedase en octavos de final....   Portugal, aún sin alardes, pero con corazón y voluntad,demostró en esta Eurocopa que el colectivo está por encima de todo lo demás. Al final, Cristiano Ronaldo volvió a llorar pero esta vez de alegría.


PIQUÉ, DE LOS PITOS A SER EL SALVADOR

     Un gol (1-0) a las postrimerías del partido (minuto 87) de Piqué premió a la selección española dándole la victoria ante la República Checa. Un triunfo justo y merecido para una España que a ratos jugó bien y otros muy bien, sobre todo en el segundo periodo. El único pero que hay que ponerle es la falta de puntería. Llegó en innumerables ocasiones al área checa pero morían en la orilla, unas veces por falta de acierto y las más por abusar del toque-toque. Hay excesivo empeño en querer meterse en el área hasta el fondo, desperdiciando claras ocasiones. Y eso fue lo que ocurrió durante todo el encuentro ante los checos, que sabiendo cómo se le puede hacer daño a España, montaron un muro de contención ante el buen guardameta Cech, que bien protegido , salvó en más de una ocasión a los suyos. La selección española jugó al son que marcó Iniesta, ese líder silencioso, que fue el alma y el ejecutor de una selección española que contrataría mente a lo que nos tenía acostumbrado, comenzó un campeonato con triunfo. El manchego fue el guía genial del combinado nacional. Un centro suyo, un lujazo de los muchos que se permitió, le llegó en las mejores condiciones a Piqué que remató con la fuerza que todos los aficionados le mandamos para que batiese al Cech cuando el partido entraba en la recta final. Tuvo que ser Piqué, el controvertido jugador a ojos de muchos seguidores cuando de la selección española se habla, quien a falta de tres minutos, de cabeza lograse el triunfo que salvó a España de un empate que hubiese envenenado el ambiente de la concentración ya de por sí un tanto revuelto por denuncias y demás. Ya es hora de que de una vez se se ponga en duda la implicación de Piqué con la selección española. Es uno más, comprometido como el que más, y punto... A partir de ahora ¿quién se atreve a pitar a Piqué? El cabezazo de Piqué a centro mayúsculo de Iniesta hizo que España lograse su primer triunfo en la Eurocopa de Francia, y de paso terminara con la maldición del 13 de junio, día de San Antonio de Padua,fecha en el que habían jugado cinco partidos y nunca habían ganado. Me gusto España. Lo que pasa es que el gol tardó en llegar y ya empezábamos a impacientarnos y decir aquello de: “ya estamos como siempre, primer partido y primer revés”. Pues no, fuimos de menos a más para terminar siendo un rodillo que puso cerco a la portería de la República Checa que se defendió con uñas y dientes. Formaron una barrera de seis jugadores por delante de Cech, y otros cuatro por delante de los defensas que prácticamente les hizo infranqueables. Pero España, tuvo paciencia y aunque a veces les pudo un poco la ansiedad, no dejaron de intentarlo con buenas transiciones por las bandas donde los dos laterales Juanfran y Jordi Alba eran dos puñales dispuestos a todo. Y todo bajo la supervisión de un magistral Iniesta que abría huecos con sus pases de tiralíneas. A Iniesta le acompañó un buen Silva que fue otra de las llaves que abrió la defensa de los checos. Fue un dominio absoluto. Que al final tuvo su justa recompensa. El gol de los de Del Bosque debió llegar antes, pero al final se celebró más por lo mucho que costó. Un triunfo que sabe a gloria y que nos mete de lleno en este Eurocopa donde partíamos como una de las selecciones favoritas. Después del buen partido de hoy, si cabe, es un poco más favorita. Pero cuidado, no levantemos el vuelo. Desde la humildad se conseguirá algo. Desde la prepotencia, se fracasará. Habrá que estar preparado para el sufrimiento. El encuentro entre España y la República Checa, sirvió para acabar con ese absurdo debate de la portería. Vicente Del Bosque para esta Eurocopa ha elegido como portero titular a De Gea. A pesar de la investigación que le relaciona con un escándalo sexual, el seleccionador ha apostado por De Gea porque independientemente del revuelo que hay entorno a él, hoy por hoy, el guardameta del Manchester United está un punto por encima de Casillas, que ha sido el mejor, pero en estos momentos ha dado un paso atrás. Ahora le toca el banquillo donde fue uno más que vibró con el triunfo de España. De Gea, tuvo poco trabajo, pero el que tuvo lo solventó con garantías. Y al final, hasta salvó la victoria con una gran intervención tras disparo brutal de Darida, en el último suspiro del partido. De Gea es el futuro guardameta de la selección española. No le demos más vueltas... Tal y como está esta competición, estos tres puntos casi son la clasificación pero, más allá de eso, el poso que deja esta selección es bueno. Hasta ahora y vistas a casi todas los equipos en esta Eurocopa, España es la que mejor ha jugado en esta primera fase .No estuvo brillante, aunque a ratos rozó ese calificativo, pero si convenció por su forma de solventar el complejo entramado defensivo que le propuso su rival. Hay tiempo para superarse, pero el debut ha sido positivo y bueno para el siempre complejo arranque. Estamos en la buena senda....


AL R.MADRID SE LE ESCAPÓ VIVO EL M.CITY

    Sin Cristiano Ronaldo, seria duda para el partido de vuelta, y con la presencia testimonial de Benzema que ya no salió en la segunda parte, el Real Madrid no sólo aguantó al Manchester City sino que incluso pudo y debió ganar por gozar de hasta tres oportunidades para deshacer el empate a cero. Un buen resultado, pero muy peligroso para el partido de vuelta que se jugará en el Bernabéu el próximo 4 de mayo. No es mala cosa tener que jugarse el pase a la final de la Champions, en Chamartín y ante un rival con mucha carrocería externa pero con poca enjundia dentro. Eso al menos fue lo que vimos en el Etihad Stadium, a un Manchester City muy apagado, mal físicamente y con poca profundidad. Su estrella, el Kun Agüero, no compareció, estuvo desaparecido toda la noche. El City rayó en la vulgaridad. Su comportamiento fue decepcionante. Nunca inquietó al Real Madrid que supo aguantarle sus pequeños escarceos en el primer periodo, para imponerse después en la segunda parte de forma clara y hasta rotunda. El partido en líneas generales, fue muy soso y feo en los primeros 45 minutos. En la reanudación ya fue otra cosa, sobre todo por parte del Real Madrid que fue claramente a por el triunfo. Una victoria que mereció pero que impidió el guardameta Hart que estuvo especialmente brillante en dos intervenciones. Fuera por la ausencia de su mejor atacante como Cristiano o por la poca aportación de Benzema que nunca debió salir si no estaba en plenitud física, el caso es que el Madrid salió a verlas venir. Pero es que el Manchester tampoco demostraba que jugaba en casa y que estaba ante el partido más importante de su historia. Los dos conjuntos estaban atenazados. Había miedo y se notó porque la primera parte fue de tanteo. Se tuvieron mucho respeto, pero el Madrid era el que controlaba la situación. El equipo de Pellegrini dominaba el tempo del partido, pero sin ninguna profundidad y sin crear problemas a la defensa del Real Madrid, que tuvo en Pepe a todo un coloso. Fue el mejor jugador del partido. Lastima que no lo coronase con el gol que tuvo en la misma cara de Hart, el guardameta del Manchester City, que fue quien impidió el triunfo de los blancos. Sin apenas nada que llevarse a la boca , sin emoción, solo la inherente a unas semifinales de Champions, se llegó al descanso donde ya se descartó a Benzema, que no estaba para jugar. Su ritmo siempre fue lento y carente de sangre. No aportó nada. Fue una rémora más que una solución para el Madrid por no estar curado de su lesión. Ahí Zidane tuvo la culpa por alinearlo cuando no está en perfectas condiciones físicas. Debió quedarse fuera al igual que Cristiano. Los dos son más que duda para el partido de vuelta. En la segunda parte, viendo el Madrid el bajón físico del City se fue a por el partido a tumba abierta. Modric comenzó a tirar líneas, Kroos, le acompañaba en el manejo y en la conducción con Bale, ahora de delantero centro, abriendo huecos para que Lucas Vázquez y Jesé entrasen por banda. El Manchester, de forma descarada se echó atrás, esperando una contra que le diese vida como hizo en la anterior eliminatoria frente al París Saint Germain. Se conformaban con el empate a 0. Los de Zidane, en cambio buscaban el gol que les diese el billete definitivo para Milán. Y a fe que lo buscaron con ganas y decisión. A los 70 minutos, Jesé mandó un cabezazo al larguero. En un saque de esquina Hart respondió con una parada de balonmano a otro cabezazo de Casemiro, y Pepe falló un gol cantado o mejor dicho el buen guardameta del City realizó una parada sensacional. Ahí estuvo la eliminatoria para el Madrid que mereció más, y la vida para el Manchester City, que sin juego ni pegada, no mereció nada. Por esta circunstancia y a pesar del 0-0 en casa, respiró aliviado al final del encuentro.   Es increíble que el Manchester haya salido vivo de este partido porque no creó ni una sola ocasión de gol. Solo, en tiempo de descuento, Keylor Navas hizo una parada a una falta de ese joven pecoso llamado De Bruyne, que apunta muy alto como futbolista. Tácticamente, Zidane y sobre todo Pellegrini, dejaron mucho que desear. El chileno, lejos de la doctrina que predica de un fútbol de ataque, se comportó como un técnico muy conservador que se conformó con (0-0). Hizo suya la filosofía de Simeone: “que no nos hagan gol”. Zidane, a parte de que no tenía que haber alineado a Benzema, estuvo poco avispado en los cambios. El bajón fisco del rival a mitad del segundo periodo, pedía un cambio. Creo que la presencia de James en ese momento no hubiese estado mal. A parte de Jesé por Benzema, solo hizo un cambio Isco por Kroos cuando el partido entró en el minuto 88. De todas formas, aunque este empate sin goles haya dejado cierto mal sabor de boca por los méritos que hizo el Madrid ante un apocado Manchester,el madridismo salió lleno de optimismo y esperanzado del Etihad Stadium a la vez que frustrado y temeroso ante lo que pueda suceder en el partido de vuelta de la próxima semana. Un empate a cero siempre es un resultado peligroso. Pero no veo yo al Manchester en condiciones de ganar en Chamartin, donde el Real Madrid se va a jugar el pase a la final de la Champions. Quedan 90 minutos, y ya se sabe cómo son esos minutos en el Bernabéu, cuando de Europa se trata.    


ASÍ,ASÍ,ASÍ REMONTA EL REAL MADRID 

        Del ridículo en Alemania, al éxtasis del Bernabéu en menos de una semana. De lo que olía a un fracaso, a la gloría de alcanzar por sexto año consecutivo las semifinales de la Champions. El Real Madrid, en su gran cita de la temporada no falló y consiguió remontar el 2-0 adverso que traía de la ida. Ganó 3-0 al Wolfsburgo con tres goles de Cristiano Ronaldo,que marcó la diferencia en un partido donde el Real Madrid volvió a escribir otra de esas noches históricas y épicas en el Bernabéu. Cristiano Ronaldo fue el principal autor de la remontada, muy bien acompañado por Carvajal que siempre estuvo en combustión y que fue quien abrió la brecha para que el portugués comenzase su recital goleador. No creo que a Zidane se le ocurra ya nunca más prescindir de Carvajal y dar entrada a alguien como Danilo, que al menos , hasta ahora, no ha justificado los 30 millones de euros que el Madrid pagó por él. Otro que también tuvo su protagonismo fue Benzema, más activo que nunca y con grandes momentos en su juego. La verdad, es que en esta ocasión nada se le puede achacar a este Real Madrid que se dejó el alma para devolver a su afición la ilusión y la confianza a un equipo que hace una semana, les falló. Les debían una y han pagado esa deuda a base de intensidad,concentración, ratos de buen fútbol, cabeza y corazón. El Madrid consiguió su enésima remontada europea pasando por varios estados de ánimo. Comenzó con determinación y hasta con excitación rayando su futbol a mucha altura. Así estuvieron hasta los primeros 20 minutos. En ese tiempo, fue el dueño y señor jugando en el terreno del Wolfsburgo y haciéndolo muy bien. Como consecuencia de ese dominio, a los quince minutos llegó el primer gol de Cristiano que levantó a un Bernabéu a reventar que se frotaba las manos porque todo salía según los planes previstos: marcar un gol al primer cuarto de hora. De la alegría del 1-0, se pasó a la locura cuando CR7 marcó el 2-0. En 17 minutos la eliminatoria estaba igualada. Todo había salido perfecto, el Madrid tenía el partido soñado. Pero curiosamente, a partir del minuto 20 y conseguido el objetivo de la igualada y hasta llegar al descanso, al Madrid le vinieron las dudas y hasta el miedo. Dio un paso atrás, y con ello le dio vida al rival que se acercó con cierto peligro a la portería de Keylor Navas. Jugaba con fuego tratando de administrar demasiado pronto una ventaja que era insuficiente. La inquietud en ese tiempo se apoderó del Bernabéu y del propio equipo madridista que ya entonces dejaron de presionar y cuando ejercían esa presión, la hacían tarde y mal con mucha distancia entre las líneas. El equipo de Zidane había cambiado la determinación por el cálculo El Wolfsburgo, fue entonces el dominador de la situación y Luiz Gustavo hasta tuvo una buena ocasión de marcar. Los alemanes volvieron al partido y a la eliminatoria después de haber estado groguis. La salida del terreno de juego de Draxler, su mejor jugador, por lesión le quitó brío al conjunto alemán que no obstante seguía acechando en las inmediaciones del área madridista, aunque sin mucho peligro que digamos. Lo que ocurría es que un gol de los germanos le daba la vuelta a la eliminatoria y eso hacía que la situación resultaba temeraria. El descanso le vino a pedir de boca al Real Madrid, que en el segundo periodo salió con los mismos argumentos que en el primer tiempo, es decir en tromba. Zidane ordenó zafarrancho de combate y con la defensa más adelantada así como todas las líneas, acorraló al Wolfsburgo. Después de la determinación, de jugar con la cabeza fría y hasta con miedo en la primera parte. En el segundo acto, el Madrid puso el corazón y el coraje para darle la vuelta a una eliminatoria que con 2-0 en contra del encuentro de ida,era a todas luces muy complicada de superar, independientemente de la naturaleza del rival. En este segundo periodo los de Zidane se volvieron a reencontrar con el futbol. Jugaron con más seguridad. Volvieron a la la presión, aunque a veces se desajustaba, las transiciones eran más rápidas y las posesiones más largas. Sergio Ramos a punto estuvo de marcar de cabeza al rematar un saque de esquina que tras dar el en el palo no quiso entrar en la portería de Benaglio. El Madrid lo seguía intentando entrando sobre todo por las bandas, y especialmente por ese cuchillo que es Carvajal. Pero esas jugadas no se culminaban. El nerviosismo ya se empezaba a masticar en el Bernabéu. Cristiano no paraba de moverse y de dar ánimos a sus compañeros, además de demandar el apoyo de la afición que se entregó de principio a fin. La noche estaba destinada para un Cristiano quien en esta ocasión se comportó como la gran figura que es. Fue el rey del Bernabéu y tuvo que ser él, quien pusiese la rúbrica y clasificase para semifinales al Real Madrid. Lo logró en el minuto 76 de falta directa que habían hecho a Modric. Por unos momentos, el Bernabéu guardó silencio,éramos muchos los que veíamos el gol. Cristiano, como siempre, dio sus tres pasos atrás,se paró, se concentró, miró y lanzó metiendo la pelota en un hueco imposible que habían dejado Naldo y Guilavogui. El éxtasis entonces se apoderó del Bernabéu que elevó a los altares a Cristiano Ronaldo que estuvo enorme. Que digo enorme, estuvo inmenso, brutal en otra gran noche del madridismo que ya tiene al portugués en el listado de las leyendas de la historia del Real Madrid. Tres goles, los tres de distintos colores, coronan a Cristiano como el héroe de la noche. ¿Quién dijo que no aparecía en los partidos difíciles e importantes? Su partido fue para enmarcar. Jugó con una intensidad que contagió a sus compañeros. No solo trabajo a destajo en todos los terrenos, sino que exigía más a los suyos, corría como un poseso, remataba y mostró un poderío que hacía tiempo no se veía sobre un terreno de juego. Fue su partido perfecto, que lo encumbran de nuevo a lo más alto del podio no sólo europeo sino mundial. Cristiano Ronaldo, sin duda es el señor del gol. Lleva ya 16 goles en la Champions, siendo el máximo goleador y está a tan solo un tanto del récord que el mismo tiene. Así es como se tiene que comportar la máxima estrella de un equipo y Cristiano Ronaldo, se comportó como lo que es, la gran figura de este Real Madrid que por sexto año consecutivo se mete en las semifinales de la Champions. Chapeau al público que estuvo mejor que nunca; Chapeau a Cristiano por su portentosa actuación; a Carvajal que tiene que jugar siempre; a Benzema por sus movimientos y esos momentos de lujo que nos ofreció; a Casemiro por su sacrificio; a Modric.... En definitiva a todo el Madrid por su trabajo coral. PD. Imaginamos que el equipo blanco habrá aprendido la lección de no despreciar a ningún rival. Jugó con fuego en Alemania y estuvo a punto de quemarse. Toda la intensidad,coraje, corazón y fútbol que le faltó en el partido de ida, es la que le ha sobró en otra noche histórica del Bernabéu. Así, así, así remonta el Real Madrid  


QUEDA DECLARADO EL ESTADO DE OPTIMISMO

     Hay un dicho popular que dice: “Muerto el perro, se acabó la rabia”. Expresión que se puede aplicar a los últimos acontecimientos acaecidos en el Real Madrid con la despedida de Benítez.   Rafa no era del gusto de los caprichosos jugadores del Madrid y hasta que no le han echado no han parado. Desde el mismo momento que Benítez llegó al equipo blanco, sufrió el menosprecio de una gran parte del vestuario madridista que no lo consideraba el entrenador adecuado para dirigir sus designios y menos aún en sustitución de su adorado Ancelotti. No solo le menospreciaron sino que literalmente se cachondeaban de él en sus charlas tácticas, en sus correcciones a pie de entrenamiento. Le faltaban el respeto con risitas y dándose codazos por debajo cuando se dirigía a ellos. En ningún momento lo consideraron como entrenador del Real Madrid. Le hicieron la cama, jugaron a no jugar y forzaron a Florentino para que tomase la decisión de de echarlo. El querer es poder, y cuando no se quiere a un entrenador ya se sabe lo que pasa... Los jugadores son los que mandan y si encima su presidente les da más galones, pues sucede lo que está sucediendo en el Real Madrid: un club, con un presidente que tiene muy consentidos y malcriados a sus jugadores.   Fuera ya Benítez, se acabaron las caras largas, las tristezas, y los problemas. ¡Valientes sinvergüenzas son! Muerto el villano, llega el Rey Zidane o mejor dicho el mito Zizou, que con su sola presencia y con prácticamente un entrenamiento ha cambiado el panorama de un equipo antes hundido, por propia iniciativa, a otro que recuperó la felicidad. Con Zinedine Zidane al frente, el efecto ha sido inmediato. De buenas a primeras el equipo recuperó el ánimo, las ganas de jugar, se divirtieron e hicieron felices a sus seguidores que también se recuperaron de las viejas penurias de antaño. Curiosamente, en el primer partido que dirige Zidane, corrieron más, presionaron más y tuvieron más actitud que en todos los anteriores con Benítez. Lo que viene a demostrar que a Rafa le hicieron la cama. ¿Alguien tiene alguna duda? Un servidor, no. Con tan solo dos entrenamientos con el nuevo entrenador, no se puede cambiar demasiado en el juego y mucho menos en los mecanismos del mismo. Es evidente que con Benítez el ambiente estaba viciado y que era insostenible, más por culpa de los jugadores y de un buen sector de la prensa que tampoco comulgaba con el ya ex técnico madridista, que del propio Rafa, que tampoco se recicló y que no se enteró o no quiso enterarse de la la conspiración contra él. Su frialdad, falta de comunicación y su poco tacto le han costado el puesto. Lo demás ya lo saben ustedes.. Se fueron las grises nubes. Benítez ya es el pasado. Con Zidane, ha vuelto el sol, la luz y la claridad. De un mal ambiente se ha pasado a un reto esperanzador. Del clima de guerrillas en las gradas con bronca para todos, se ha pasado a la comunión de una afición que abre una nueva ventana al optimismo. El Bernabéu se vistió de gala para el regreso de Zinedine Zidane. De las ataduras que decían que tenían con Benítez, se ha pasado a la liberación que ahora los jugadores tienen con Zidane. Y así lo demostraron en el partido frente un digno Deportivo, que a pesar de su buen gusto por el juego, golearon por 5-0 con dos tantos de Benzema, y tres de Bale. En el debut de Zidane como entrenador, vimos a un Real Madrid más dinámico, con un juego más legre y sobre todo con mas actitud. Fue un conjunto más paciente con el balón que presionó con más intensidad que antes y que combinó mucho más. Los tres delanteros, la BBC, se implicaron más en las labores defensivas, sobre todo Bale. Vimos a Krooos mucho más activo, más intervencionista y más metido en el partido: Modric estuvo en su linea regular de siempre. Isco, que era una de las novedades en la alineación de Zidane, en detrimento de James, estuvo desdibujado. Bale, fue de nuevo el mejor del encuentro, demostrando que hoy por hoy es el hombre franquicia en la delantera madridista. Marcó tres goles, dos de ellos de espléndidos cabezazos. De los once goles que lleva marcados en la liga, seis los ha conseguido de cabeza. El galés está pasando por uno de sus mejores momentos desde que está en el Madrid. Benzema, a pesar de sus dos goles, porque pasaba por ahí, no tuvo su mejor partido. Al igual que Cristiano Ronaldo, muy impreciso en el remate a la vez que muy ofuscado por sus continuos fallos. Por cierto a cada gol de Bale, Cristiano respondía con una mueca de contrariedad. El egoísmo y egocentrismo del portugués ya está rayando en unos limites fuera de la razón. Ronaldo ya suena a pasado y Bale a futuro. Otras de las novedades en la primera alineación de Zidane, fue la presencia en el lateral derecho de Carvajal, que no defraudó en absoluto. Fue profundo y como siempre trabajó a destajo. Los laterales con Zizou suben más y van a tener más protagonismo que con Benítez. El Madrid hizo un buen partido ante un Deportivo que le tuteó en los primeros 10 minutos para después evaporarse ante la pegada y la calidad de los jugadores blancos que hicieron un ejercicio coral con el objetivo de vencer convenciendo. Algo que lograron. Por supuesto, este partido despertará gran entusiasmo como es lógico tras el ambiente de cisma vivido en las últimas semanas. Como ha dicho Modric:”lo siento por Benítez, el cambio ha sentado bien”. ¿Qué les parece? Se entiende y se comprende que los mismos que pitaban porque no les gustaba lo que estaban viendo, ahora sientan gran ilusión ante este nuevo panorama lleno de optimismo. Ahora los jugadores están contentos con su nuevo entrenador; la afición aprecia lo que hacen, porque el que manda gusta a todos y hasta muchos lo tienen como ídolo. Un partido no es suficiente para sacar grandes conclusiones; puede ser el inicio de un renacer del Madrid o puede ser un espejismo. Lo evidente, es que con Zidane al frente se ha instalado el optimismo y la ilusión. Con Zidane, ha regresado la alegría, los jugadores están en la misma onda, han cambiado el semblante, han soltado las piernas y son mucho más solidarios que antes. Ahora lo que hace falta es que el mismo espíritu se mantenga, que no sea flor de un día. De momento, queda declarado el estado de optimismo en el Real Madrid


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