Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Benitez

QUEDA DECLARADO EL ESTADO DE OPTIMISMO

     Hay un dicho popular que dice: “Muerto el perro, se acabó la rabia”. Expresión que se puede aplicar a los últimos acontecimientos acaecidos en el Real Madrid con la despedida de Benítez.   Rafa no era del gusto de los caprichosos jugadores del Madrid y hasta que no le han echado no han parado. Desde el mismo momento que Benítez llegó al equipo blanco, sufrió el menosprecio de una gran parte del vestuario madridista que no lo consideraba el entrenador adecuado para dirigir sus designios y menos aún en sustitución de su adorado Ancelotti. No solo le menospreciaron sino que literalmente se cachondeaban de él en sus charlas tácticas, en sus correcciones a pie de entrenamiento. Le faltaban el respeto con risitas y dándose codazos por debajo cuando se dirigía a ellos. En ningún momento lo consideraron como entrenador del Real Madrid. Le hicieron la cama, jugaron a no jugar y forzaron a Florentino para que tomase la decisión de de echarlo. El querer es poder, y cuando no se quiere a un entrenador ya se sabe lo que pasa... Los jugadores son los que mandan y si encima su presidente les da más galones, pues sucede lo que está sucediendo en el Real Madrid: un club, con un presidente que tiene muy consentidos y malcriados a sus jugadores.   Fuera ya Benítez, se acabaron las caras largas, las tristezas, y los problemas. ¡Valientes sinvergüenzas son! Muerto el villano, llega el Rey Zidane o mejor dicho el mito Zizou, que con su sola presencia y con prácticamente un entrenamiento ha cambiado el panorama de un equipo antes hundido, por propia iniciativa, a otro que recuperó la felicidad. Con Zinedine Zidane al frente, el efecto ha sido inmediato. De buenas a primeras el equipo recuperó el ánimo, las ganas de jugar, se divirtieron e hicieron felices a sus seguidores que también se recuperaron de las viejas penurias de antaño. Curiosamente, en el primer partido que dirige Zidane, corrieron más, presionaron más y tuvieron más actitud que en todos los anteriores con Benítez. Lo que viene a demostrar que a Rafa le hicieron la cama. ¿Alguien tiene alguna duda? Un servidor, no. Con tan solo dos entrenamientos con el nuevo entrenador, no se puede cambiar demasiado en el juego y mucho menos en los mecanismos del mismo. Es evidente que con Benítez el ambiente estaba viciado y que era insostenible, más por culpa de los jugadores y de un buen sector de la prensa que tampoco comulgaba con el ya ex técnico madridista, que del propio Rafa, que tampoco se recicló y que no se enteró o no quiso enterarse de la la conspiración contra él. Su frialdad, falta de comunicación y su poco tacto le han costado el puesto. Lo demás ya lo saben ustedes.. Se fueron las grises nubes. Benítez ya es el pasado. Con Zidane, ha vuelto el sol, la luz y la claridad. De un mal ambiente se ha pasado a un reto esperanzador. Del clima de guerrillas en las gradas con bronca para todos, se ha pasado a la comunión de una afición que abre una nueva ventana al optimismo. El Bernabéu se vistió de gala para el regreso de Zinedine Zidane. De las ataduras que decían que tenían con Benítez, se ha pasado a la liberación que ahora los jugadores tienen con Zidane. Y así lo demostraron en el partido frente un digno Deportivo, que a pesar de su buen gusto por el juego, golearon por 5-0 con dos tantos de Benzema, y tres de Bale. En el debut de Zidane como entrenador, vimos a un Real Madrid más dinámico, con un juego más legre y sobre todo con mas actitud. Fue un conjunto más paciente con el balón que presionó con más intensidad que antes y que combinó mucho más. Los tres delanteros, la BBC, se implicaron más en las labores defensivas, sobre todo Bale. Vimos a Krooos mucho más activo, más intervencionista y más metido en el partido: Modric estuvo en su linea regular de siempre. Isco, que era una de las novedades en la alineación de Zidane, en detrimento de James, estuvo desdibujado. Bale, fue de nuevo el mejor del encuentro, demostrando que hoy por hoy es el hombre franquicia en la delantera madridista. Marcó tres goles, dos de ellos de espléndidos cabezazos. De los once goles que lleva marcados en la liga, seis los ha conseguido de cabeza. El galés está pasando por uno de sus mejores momentos desde que está en el Madrid. Benzema, a pesar de sus dos goles, porque pasaba por ahí, no tuvo su mejor partido. Al igual que Cristiano Ronaldo, muy impreciso en el remate a la vez que muy ofuscado por sus continuos fallos. Por cierto a cada gol de Bale, Cristiano respondía con una mueca de contrariedad. El egoísmo y egocentrismo del portugués ya está rayando en unos limites fuera de la razón. Ronaldo ya suena a pasado y Bale a futuro. Otras de las novedades en la primera alineación de Zidane, fue la presencia en el lateral derecho de Carvajal, que no defraudó en absoluto. Fue profundo y como siempre trabajó a destajo. Los laterales con Zizou suben más y van a tener más protagonismo que con Benítez. El Madrid hizo un buen partido ante un Deportivo que le tuteó en los primeros 10 minutos para después evaporarse ante la pegada y la calidad de los jugadores blancos que hicieron un ejercicio coral con el objetivo de vencer convenciendo. Algo que lograron. Por supuesto, este partido despertará gran entusiasmo como es lógico tras el ambiente de cisma vivido en las últimas semanas. Como ha dicho Modric:”lo siento por Benítez, el cambio ha sentado bien”. ¿Qué les parece? Se entiende y se comprende que los mismos que pitaban porque no les gustaba lo que estaban viendo, ahora sientan gran ilusión ante este nuevo panorama lleno de optimismo. Ahora los jugadores están contentos con su nuevo entrenador; la afición aprecia lo que hacen, porque el que manda gusta a todos y hasta muchos lo tienen como ídolo. Un partido no es suficiente para sacar grandes conclusiones; puede ser el inicio de un renacer del Madrid o puede ser un espejismo. Lo evidente, es que con Zidane al frente se ha instalado el optimismo y la ilusión. Con Zidane, ha regresado la alegría, los jugadores están en la misma onda, han cambiado el semblante, han soltado las piernas y son mucho más solidarios que antes. Ahora lo que hace falta es que el mismo espíritu se mantenga, que no sea flor de un día. De momento, queda declarado el estado de optimismo en el Real Madrid


BENÍTEZ SIGUE EN EL CADALSO

       Ya llueve sobre mojado, el Real Madrid que empezó tomando Mestalla con buen juego y con un golazo de Benzema a los 16 minutos y que continuó algunos minutos más tratando de romper el partido, pasada media hora se echó a dormir y dejó que el Valencia cobrase vida. Sucedió lo mismo contra el Atlético de Madrid y Sevilla, que comenzando de maravilla terminó dormido en los laureles. Por lo que se ve no han aprendido la lección.  El empate a dos frente a un Valencia muy combativo, llega después de otra igualada del Barcelona, perdiendo otra ocasión de restar puntos respecto al conjunto azulgrana que pierde la primera posición en favor del Atlético de Madrid, que ha sido son duda alguna el equipo más beneficiado de la jornada. Pero al menos en esta ocasión los jugadores del Real Madrid no bajaron los brazos y en la segunda parte, sobre todo cuando se quedó con diez jugadores por expulsión de Kovacic en el minuto 22 del segundo periodo, sacaron el orgullo y la casta y a punto estuvieron de llevarse un partido que tuvo una gran intensidad y que fue reñido hasta el último segundo. En esta ocasión, no hay lugar para criticar el juego del Real Madrid que creo fue mejor que el Valencia en el computo general y más teniendo en cuenta que no solo jugó con diez jugadores por la expulsión de Kovacic, sino que lo hizo con nueve por la abstención de Cristiano Ronaldo que nada aportó al partido. Volvió a estar ausente y ya van unos cuantos. A pesar de estas ausencias, el Madrid en esta ocasión le puso coraje y tuvo la actitud que se requiere para afrontar los momentos difíciles. Sacó la casta y a punto estuvo de llevarse el triunfo en un choque más que vibrante con un Valencia que se refugió demasiado en su área pero que supo responder en todo momento las arrancadas del Madrid. Los de Mestalla, también es cierto, pudieron sumar los tres puntos si Kaylor no le saca un balón a Negredo en el último minuto, cuando todo el estadio ya cantaba el gol. Acto seguido Bale tuvo la última oportunidad del partido, pero mandó el balón a las nubes. Nada se le puede reprochar al Madrid que vimos en Mestalla, si acaso, que aflojara en el último cuarto de hora del primer periodo. El Valencia, al igual que el Madrid le puso intensidad, pero no tuvo la valentía de irse a por el partido cuando estuvo en superioridad numérica El factor determinante del encuentro y que tal vez el equipo de Benítez no sumase los tres puntos fue la nefasta actuación del colegiado Sanchez Martinez que claramente perjudicó al Madrid en dos jugadas decisivas, en dos penaltis que fueron determinantes en el desarrollo del partido: Penalti de libro a Bale al borde del descanso, que seguramente hubiese significado el 0-2. Mientras el propio Bale y algún jugador más protestaba al colegiado, Andrés Gomes, una delicia de jugador, provocó el penalti de Pepe, que en esta ocasión si vio claramente el arbitro cuando no era tan claro como el que hizo Orban al galés. La segunda jugada decisiva, llegó en el segundo periodo y mas que decisiva fue determinante. Abdennour empuja a Cristiano Ronaldo en lo que parece penalti, que Sanchez Martinez no quiso ver. A continuación Kovacic, como desesperado, hizo una más que fea entrada a Cancelo y fue justamente expulsado. Si la semana pasada el Madrid contó con el favor del colegiado en el encuentro ante la Real Sociedad y de lo que tanto se habló; en esta ocasión también hay que destacar que el Madrid sufrió un gran infortunio arbitral. Los de Benítez mejoraron en Mestalla, pero no fue suficiente para meterse de lleno por el título de liga. Benzema recordó viejos laureles y su gol fue una obra de arte en la que intervinieron de forma muy activa Bale, con un perfecto taconazo, y Cristiano Ronaldo que dio un pase a lo Laudrup (engañando con la mirada). Fue lo único que hizo el portugués, porque después nada aportó. Sigue desaparecido... Bale, parece que está en plena forma y está siendo de los más destacados en los últimos partidos. Suyo fue el 1-2 de un gran cabezazo y después llegó el error de la defensa madridista, más concretamente de Sergio Ramos, que dejó desatendido a Alcacer que logró el definitivo empate a dos. El Madrid no ganó al Valencia, pierde otro tren para subirse a la liga. Con respecto al Barça sigue a dos puntos, pero con un partido más, y a cuatro del Atlético que es ahora el líder solitario. Así las cosas, y después de este empate a dos ¿Seguirá Benítez como entrenador del Real Madrid? En la próximas horas todo puede suceder, teniendo en cuenta los antecedentes de Florentino Pérez con sus entrenadores. Pero teniendo en cuenta el desarrollo del partido frente al Valencia donde pudo ganar o perder pero que dio la cara con diez jugadores, lo normal es apostar por la continuidad de Benítez que debe dejar de ser cuestionado en cada partido. No es conveniente cambiar de proyecto a mitad de temporada, y menos aún cuando no hay un recambio de garantías. No nos engañemos, Zidane, al día de hoy aún está muy verde. No obstante, conociendo como conozco a Florentino Pérez, no le garantizo la continuidad a Benítez que sigue sin tener el crédito y la confianza de la directiva y sobre todo del vestuario. Al presidente no le gustó la suplencia de James, así como que tenga en el olvido a Isco. Los acontecimientos se pueden precipitar.


LA GRAN MENTIRA DE UNA GOLEADA

    Pocas conclusiones se pueden sacar del Real Madrid-Rayo Vallecano que finalizó con una goleada de escándalo, 10-2 favorable al equipo de Benítez que sigue sin transmitir buenas sensaciones. El triunfo apabullante del Real Madrid no es para sacar pecho porque mientras el Rayo estuvo con once jugadores dominó de forma absoluta a los blancos. Los de Vallecas iban ganando con once contra once. Después se quedó con nueve jugadores por una imprudencia de Tito que se ganó a pulso su expulsión por una fea y dura entrada a Kroos; y un exceso de vista del arbitro Iglesias Villanueva, que señaló como penalti un agarrón de Baena a Sergio Ramos cuando este iba a rematar de cabeza un saque de esquina. Faltas por agarrones y empujones hay varias en cada partido cuando hay un saque de esquina. Si se pitasen todas, el juego en las áreas seria un imposible. Por eso me pareció un exceso de celo lo del arbitro de este partido, quien después se traicionó cuando dejó de señalar evidentes penas máximas en la segunda mitad contra un Rayo que ya estaba roto.   A los aficionados madridistas que se dieron cita en el Bernabéu, no les gustó ni la forma ni el fondo de la que puede ser la goleada de la temporada. No les gusta ganar de semejante forma. Así lo expresó al descanso del encuentro y con el abandono de muchos de esos aficionados antes de finalizar el encuentro. No fue una goleada normal, porque los diez goles vinieron condicionados por las dos expulsiones. Antes de que eso ocurriese, el Real Madrid iba perdiendo por 1-2, al remontar el Rayo el tanto inicial que Danilo marcó a los tres minutos. En apenas diez minutos, el equipo de Paco Jémez practicando un gran fútbol, se puso por delante ante el asombro del publico que volvía a ver a los suyos perdidos en la nada. Con nueve jugadores cuando apenas se llevaba media hora de juego, como era de esperar, se fue diluyendo hasta terminar recibiendo goles de todas las maneras y colores. Fue entonces, en clara inferioridad, cuando la BBC abusó del Rayo: cuatro de Bale, tres de Benzema y dos de Cristiano Ronaldo. Los brutal goleada fue un castigo y humillación injusta e inmerecida. Cuando hubo igualdad el Rayo Vallecano fue mucho mejor equipo. Arrinconó a los blancos y asustó al Bernabéu, que no salió nada satisfecho de este Madrid que sigue generando muchas dudas y que claramente está fracturado en lo deportivo y en lo social. No fue un triunfo para presumir por las circunstancias que ya hemos enumerado. Ganar cuando el rival se queda con nueve jugadores y con una hora por delante no es para estar orgulloso. La afición del Madrid no lo está, ni los propios jugadores que apenas celebraron los goles, sobre todo Cristiano Ronaldo, quien tuvo la desfachatez de echar en cara los pitidos del Bernabéu cuando el Rayo le estaba dando un buen meneo al pasmado equipo blanco. El resultado a todas luces es engañoso. La afición que está muy cansada de la poca actitud de un equipo que sigue empeñado en hacerle la cama a Benítez, aun a costa de perjudicar la imagen del Real Madrid, sabe que la goleada es un tanto artificial porque en el tramo donde hubo partido de verdad, el Rayo fue infinitamente superior, por juego, ganas y voluntad. Después cundo pasó lo que pasó, ya no hubo partido porque no había rival. El partido, entonces fue de mentira.Es la goleada de la gran mentira. PD. La buena noticia del Real Madrid en esta semana, ya era ahora que así lo reconocieran, es el nombramiento o mejor dicho el planteamiento para que la Asamblea lo apruebe, de Paco Gento como presidente de honor. Se lo merecía, el jugador más laureado del futbol mundial. Nadie tiene tantos trofeos como él. Es el único jugador del mundo con seis copas de Europa. Di Stéfano eclipsó a este grandísimo jugador. Diría, incluso que fue más grande que la Saeta Rubia. Lo que pasa es que siempre estuvo en segundo plano y huyo de los focos. Pero la historia de Paco Gento en el Real Madrid ahí queda. De esa grandeza, de sus éxitos, de sus títulos y de ser el mejor extremo izquierdo del mundo -nadie le igualado todavía- , apenas ha habido noticias. Nunca tuvo el reconocimiento que se merece. Ya era hora. Más vale tarde que nunca.  


EL REAL MADRID SE ASOMA AL ABISMO

     De forma inexplicable. De forma vergonzosa, el Real Madrid con su derrota por 1-0 frente al Villarreal, tiró media liga y deja sentenciado a su entrenador, Benítez que por no tener lo que hay que tener va a salir del Madrid por la puerta de atrás. En lugar de alinear el equipo que él desea se inclina por los jugadores que les gusta a su presidente. La falta de personalidad le va a costar el puesto. Merecido lo tiene y me duele decirlo. El Real Madrid que venía de conseguir una buena racha de triunfos con equipos de medio pelo, con el infame primer tiempo que jugó en el Madrigal se dejó más que media liga y vino a confirmar que con equipos de fuste, el Villarreal lo es, no da la talla. El Barcelona había perdido dos puntos con el empate a dos frente al Deportivo; el Atlético ganaba 2-1 al Athletic Club e igualaba a puntos con los azulgranas en el primer puesto de la clasificación. El Madrid que era el último en jugar, sabia de estos resultados e imaginamos que también era consciente que si lograba el triunfo contra el Villarreal se metía de lleno por la lucha por el título de liga, pasando de depender de los demás a depender de si mismos. Era su oportunidad de ponerse a solo dos puntos de sus dos grandes rivales, Barcelona y Atlético de Madrid. En lugar de recortar distancias, las aumenta. Ahora está a cinco de los dos primeros clasificados. Todos pensábamos que los de Benítez saldrían con el cuchillo entre los dientes a comerse a su rival para dejar claro desde el comienzo que iban a por el partido y de paso daban un golpe de autoridad.. Pero sorprendentemente, sucedió todo lo contrario. El partido comenzó, y ¿qué vimos? A un Real Madrid apático, desganado y de bostezo que parecía no darse cuenta de lo que se estaba jugando, como si nada le importase el partido y la trascendencia de los tres puntos en juego. Salió a Villarreal, mostrando su peor cara, sin ninguna iniciativa,perdido sobre el terreno de juego donde deambulaba, sin un ápice de orgullo. Durante todo el primer periodo dio una imagen lamentable. Como era posible? Nadie daba crédito a lo que estaban viendo, sobre todo los aficionados madridistas. El Madrid que se jugaba volver a competir por la liga, era un equipo sin ambición, sin ganas,sin actitud y sin vergüenza. Tiró por la borda los primeros 45 minutos, y muy posiblemente, la liga. El Madrid que compareció en el primer periodo en el Madrigal, fue perezoso y holgazán hasta decir basta. Careció de espíritu y de ese algo más que se le supone deben tener los jugadores. Todo lo contrario que el Villarreal que salió a comerse a los blancos y lo consiguió. Los de amarillo jugaban con audacia, energía y muchas ganas. Les ganaron todos los duelos y en todas las parcelas del campo a los madridistas que estaban dormidos y carecían de mordiente. El delantero francés de origen congoleño Bakambú, retrató a los centrales Pepe y sobre todo a Sergio Ramos que podía haber seguido de baja porque sigue estando en el lado más oscuro. Era tanto el ardor que ponía el Villarreal ante la indolencia del Madrid, que a los nueve minutos Bruno y Bakambú fabricaron el único tanto del partido, que marcó Soldado. El primero robó a Modric un balón mortal que le había entregado Sergio Ramos en la frontal, y el africano prolongó a Soldado, que consiguió meter el balón entre las piernas de Keylor Navas que estaba vendido. El Madrid, mientras tanto ni se enteraba de que iba la película. No jugaba a nada y sus acciones no iban a ningún sitio. Abusaba de los pelotazos largos de Ramos, que se saltaban a Modric y James, en busca de los tres delanteros: Bale, Benzema y Cristiano, que dieron un recital de ausencia. Suerte tuvo el Madrid de no verse con un 2-0 en contra porque Dos Santos mandó a la madera un buen disparo, y Bakambú que le ganó una carrera a Pepe, falló solo ante Navas. En el vestuario debió haber más que palabras, porque en el segundo periodo la actitud ya fue bien distinta. El Madrid entonces empezó a jugar como debería haber hecho al comienzo. Le puso ese punto necesario de agresividad, fuerza y energía, poniendo contra las cuerdas al Villarreal, que se convirtió en un equipo más vulnerable sin el buen aroma que dejó en el primer tiempo. Se agarró a la perdida de tiempo y esperó atrás a un Madrid al que entonces le faltó puntería y acierto. Las prisas de ver como corría el tiempo les llevó a la impaciencia y a fallar ocasiones claras de gol como las que tuvieron Benzema, por dos veces; Cristiano y James. Por esas ocasiones, tal vez el Madrid mereció el empate pero un equipo cuando desaprovecha 45 minutos de un partido con tanto en juego, no merece la victoria, ni mucho menos la liga. Cuando parecía que este Real Madrid volvía a recuperar buenas sensaciones, va y fracasa frente al Villarreal. El batacazo es de órdago a la grande. Sus tres figuras; Cristiano, Bale y Benzema naufragaron. El portugués jugó al escondite y volvió a estar mustio. Al galés ni se le vio, y hasta puso mala cara cuando Benítez le ordenó que se pusiese de lateral izquierdo por lesión de Marcelo. Bale, del que esperaba que esta temporada diese un paso al frente, cada vez está más perdido. Le falta carácter, como el que le faltó a todo el equipo. Lo mismo le sucede a Benzema, que falló lo que no está escrito y que vuelve a estar con la mente fuera del campo. Modric, no estuvo a su nivel; Casemiro pareció contagiarse de la dejadez de sus compañeros; James está lento y la defensa estuvo insegura e imprecisa. En definitiva que una vez más, el Real Madrid decepcionó a una afición que empieza a estar harta del poco compromiso de unos jugadores mimados y malcriados. Visto lo visto, como es posible que después del partido salgan jugadores que con una desfachatez inmensa, como Sergio Ramos o Pepe, digan: “No se puede especular cuando te juegas media liga. Hemos salido a verlas venir”. ¿Que quiere decir, que Benítez les dijo que había que contener? No me lo creo. La desgana mostrada en el primer periodo es culpa de los jugadores. Por supuesto que Benítez tiene su cuota de culpabilidad, pero no en el aspecto táctico, sino por su falta de valentía de no sentar en el banquillo a las vacas sagradas que tan poco rendimiento están ofreciendo. ¿Acaso el entrenador les dijo que saliesen relajados, que jugasen sin intensidad? No, y mil veces no ¿Donde está la garra, la lucha y el coraje? Estos jugadores están destrozando a un equipo de leyenda. El Real Madrid con su derrota ante el Villarreal se asoma al abismo. De nuevo aparecen las malas caras, las dudas. El equipo vuelve a estar extraviado sin saber lo que quiere; pero eso si, los jugadores siguen sin querer a Benítez a quien quieren echar. Se saldrán con la suya. No lo duden, lo conseguirán. ¿ Qué les importa la imagen del Real Madrid? Absolutamente, nada.


VICTORIA SIN BRILLO

      Después de una semana muy convulsa en el Real Madrid , el encuentro frente al Eíbar era vital no solo para Benítez sino para el devenir del equipo blanco en la liga. Era el todo o nada. Sin brillantez pero con justicia ganó el Madrid por 0-2 en Ipúrua con lo que el técnico madridista tendrá una semana de tranquilidad así como el propio equipo. Algo que agradecerán los cimientos de la casa blanca tan dañados en los últimos siete días. Dada la trascendencia del encuentro frente al modesto Eibar, hasta ahora el equipo revelación del campeonato, Benítez salió con todo su arsenal, excepto Benzema, mas pendiente de su litigio con la justicia francesa que de jugar al fútbol. Kovacic fue la sorpresa en el centro del campo y James jugó por el sancionado Isco. La BBC, esta vez no fue posible a pesar de pedirla y casi exigirla los diarios deportivos de la capital. Al Madrid le costó coger el pulso al partido ante la presión casi asfixiante del Eibar, que soñó con dar la gran campanada y dejar herido de muerte a su rival, que como se esperaba comenzó preso de la inseguridad que les persigue después de las dos últimas derrotas ligueras, frente al Sevilla y Barcelona. Fue al borde del descanso cuando Bale encarrilo el encuentro al marcar el 0-1, gracias a un cabezazo del galés que volvió a marcar tres meses después de su último gol que fue contra el Betis allá a finales del mes de agosto. En el segundo periodo Cristiano Ronaldo sentenció el partido al transformar un penalti que hizo Dani García a Lucas Vazquez quien había sustituido a Kovacic . Un penalti más que dudoso, sin embargo pocos minutos antes, el colegiado Gil Manzano, que fue lo peor del encuentro, no sancionó la pena máxima a un claro empujón a Cristiano Ronaldo cuando iba a rematar de cabeza. Son las cosas de los árbitros que quieren erigirse en protagonistas. Ganó, el Madrid, pero como decíamos sin ninguna brillantez, pero eso si con mucho trabajo porque el Eibar fue fiel a su filosofía: luchar hasta la extenuación. Murió con las botas puestas. Los blancos siguen enfermos, se les ve desorientados y confusos. La goleada frente a su rival de toda la vida, el Barcelona, les sigue atenazando y pesando a la hora de definir. No tienen las ideas claras, sobre todo Cristiano Ronaldo que sigue en el lado oscuro. Solo fue capaz de marcar de penalti. Antes de transformar la pena máxima, tuvo dos clarísimas ocasiones de gol que se fueron al limbo. El portugués no está centrado y hasta me atrevería a decir que hoy en día es más un problema que una solución. No está y además ofrece una imagen de ofuscamiento permanente. Por no hablar de su inoperancia en el lanzamiento de las faltas que ya roza el ridículo. En Ipurúa tuvo de esas que a los especialistas no se les escapa. Lanzó dos, y agua. Benítez debería tener la autoridad suficiente pata decirle que deje de ejecutarlas y de paso a otros, como a Bale, un especialista a quien apenas se le ve. El galés en esta ocasión fue el delantero más clarividente de los blancos; en el centro del campo Modric fue quien llevó, como no, la manija secundado por un James, que le ayudó a ratos pero que está muy tristón. Más triste se puso cuando en el segundo periodo Benítez le sustituyó por Casemiro. El colombiano puso muy mala cara. Algo falla en la relación entre jugador y entrenador. Deben arreglar sus diferencias porque el colombiano es un valor importante para la causa madridista, y más en el momento de dudas que está viviendo el equipo. En el tramo final del encuentro nueva lesión muscular en el Madrid que hace ya la decimosexta. En esta ocasión cayó Carvajal que sufre una sobrecarga. La defensa queda en cuadro con Sergio Ramos, Marcelo y ahora Carvajal en el dique seco. En definitiva, trabajado triunfo del Real Madrid que a falta de brillo sudó la camiseta ante un Eibar admirable en el esfuerzo que le plantó cara al equipo madridista de principio a fin. Los blancos no enamoraron, pero al menos pusieron lo que se le debe suponer a un equipo de futbol: actitud y sacrificio. No terminan de convencer los blancos. Aún no tienen un estilo definido, pero en tiempos de confusión las victorias saben a gloria.  


¡¡POBRE RAFA BENÍTEZ!!

      Que se sepa, el Real Madrid va segundo en la clasificación de la liga a tan solo un punto del líder, el Villarreal; empató en el último partido ante el Atlético de Madrid en el Manzanares donde la temporada pasada salió goleado; y además no ha perdido ningún partido.Pero viendo los titulares de la prensa deportiva, por cierto cada día más rosa, los comentarios nocturnos en las radios y televisiones,cada día mas llena de frikis; resulta que que el Real Madrid es una jaula de grillos donde todos hablan sin orden ni concierto. Antes de profundizar, diré que todo lo que está pasando me parece muy exagerado. Hay problemas, si, pero de un grano de arena se está haciendo una montaña. Ya se sabe que todo lo que sucede entorno al Real Madrid, siempre se exagera y más cuando llega un paro liguero, como ahora sucede. Como sabéis, en la crónica del encuentro Atlético-Real Madrid critique el miedo que mostró Rafa Benítez que se equivoco cortando las alas a su equipo al que mandó dar un paso atrás. Estamos de acuerdo que gran parte de culpa de lo que ocurrió en el Vicente Calderón fue suya: primero, por alinear a Sergio Ramos que tuvo que jugar infiltrado; 2º por elegir a Arbeloa en detrimento de Nacho; y tercero, tal vez, por el cambio de Benzema. Pero profundizando un poco más habrá que decir que los jugadores también tuvieron su cuota de culpa por no dar el do de pecho y ser más ambiciosos. Así como esas figuritas que en las grandes ocasiones se borran. No señalemos solo al entrenador que si, marca las pautas, pero los que juegan son los jugadores, Benítez puede tener la culpa en el aspecto táctico, pero no le hagamos responsable del deprimente rendimiento que están teniendo jugadores como Kroos,Isco, Sergio Ramos que nunca debió jugar, y sobre todo, Cristiano Ronaldo. Viendo y leyendo estos días los programas nocturnos de radio y televisión así como la prensa deportiva, siento asco de la campaña que se ha montado contra Rafa Benítez, que como quien dice acaba de llegar. Se ha abierto la veda contra el técnico madridista, mientras que de los jugadores, silencio. Es más, hasta se aplauden las declaraciones que van en su contra como las que hizo Sergio Ramos cuando fue a decir que no estaba en condiciones de acudir a la convocatoria de la Selección Española. Esas declaraciones fueron con alevosía y premeditación. Diría que acudió para hacerlas y mostrar así a todo el mundo lo echado para adelante que es el capitán del Real Madrid. Pronto se iba a estar callado él, Sergio Ramos, el considerado por algunos, el mejor central del mundo. Es cierto que Benítez, pecó de novato y se equivoco al airear públicamente el doble error de Sergio Ramos en el penalti a Tiago. No era el momento, aunque fuese una realidad. El central madridista, al día siguiente, le faltó tiempo para llamar la atención a su jefe al que contestó con cierto desaire, diciendo “posiblemente el entrenador se equivocó en los cambios”. Y aludiendo a lo que había dicho que el único imprescindible era Cristiano, Ramos dijo, que “en el Madrid nadie es imprescindible”. Más o menos vino a decir que quién era el entrenador para señalarle a él que es el capitán del equipo, el héroe de la Décima y que acaba de renovar por lo que el pidió después de un tira y afloja con el club durante todo el verano. Lo de Ramos no es un error puntual, como quiere transmitir. Llueve sobre mojado, es pertinaz en el error tanto de juego como de palabra. Es evidente que no aprende de sus errores como dice. Es un jugador muy sobrevalorado, a partir de una extraña protección por parte de la prensa, que le definen como el "mejor central del mundo", lo que no es cierto. Por ello juega sobrado, con un relajo y exceso de confianza que le lleva a desconcentrarse y correr riesgos innecesarios.. No merecía la renovación que le han firmado. Hasta aquí los hechos. Un día después, este miércoles, por mediación de Rafa Benítez y por el bien del equipo y del vestuario, ha hablado con Sergio Ramos para darle explicaciones de su torpeza y calmarle los ánimos. De alguna forma, el técnico le ha pedido perdón, se la ha envainado lo que no deja de ser un grave error. El superior que pide disculpas al subordinado. Por lo que sabemos, Sergio Ramos no ha hecho autocrítica. Ha aceptado las explicaciones de su entrenador y si te he visto, no me acuerdo. Desconozco si el capitán le ha hecho ver a Benitez que hay cierto descontento de la plantilla con él. Algunos jugadores consideran que sus métodos de trabajo llegan a ser obsesivos, que es muy insistente a la hora de aplicar conceptos, en las correcciones; y que es muy estricto en las normas. Vamos, en una palabra, que les molesta que sea muy trabajador. Estoy convencido que con Benítez, el Real Madrid volverá a la senda del buen juego. Lo que si le pido al buen técnico madridista es, que sepa donde está que se situé de una vez; que tenga personalidad; que no se deje amedrentar por las figuras del equipo y que por supuesto, nunca se baje los pantalones como ha hecho ahora con Sergio Ramos. Así pierde autoridad. Y por supuesto, que despierte de su sueño de entrenar al Real Madrid. Ya está donde siempre soñó. Ahora lo que debe hacer es hacerle jugar como lo que es, un equipo grande. Benítez ha estado en algunos de los grandes clubes de Europa, pero el Real Madrid es otra cosa, es si cabe, el más grande. Tiene que dejar aparcada esa mentalidad que tiene de ser entrenador de equipo de segundo orden. Sabe donde está y lo que ello conlleva, para eso se crió en el Real Madrid. Rafa Benítez es un buen entrenador. Déjenle trabajar, al menos los 100 días de rigor. Ni que decir tiene que necesita el apoyo de sus jugadores, que le ayuden y respeten su jerarquía ¿verdad Sergio Ramos? ¡¡Pobre Benitez!! A todo esto que dice Florentino Pérez, Nada de nada. Silencio absoluto, cuando es tal vez el gran culpable de esta situación. Sergio Ramos, jamas debió renovar tras el burdo chantaje que hizo al club durante todo el verano. Cristiano Ronaldo está demasiado consentido. Da la sensación que es un jugador que está de vuelta y amortizado. Falta un puñetazo en la mesa del presidente a quien el club se le va de las manos. Ahora mismo parece un equipo de niñatos consentidos. Parece mentira que vuelva a cometer los mismos errores que cuando tuvo que dimitir allá por el mes de febrero del 2006. Recuerdo que entonces en rueda de prensa con gran tristeza dijo: “ Me voy porque soy responsable de haber maleducado a los jugadores”. No parece haber aprendido la lección. Va por el mismo camino.


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