Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Copa del Rey

PRIMER BATACAZO DEL MADRID DE ZIDANE

        El Real Madrid de Zidane, de un plumazo, como se suele decir, ha perdido la sonrisa que no hace mucho le acompañaba a él y a su equipo. En Balaídos ha sufrido el primer BATACAZO  de la temporada al caer eliminado frente al Celta en los cuartos de final de la copa del Rey.    El duelo ha sido muy copero, intenso, con momentos vibrantes y hasta emocionantes por la incertidumbre del resultado en la recta final. El Madrid llegó a Vigo con la desventaja (1-2) del partido de ida. En su mente bullía la esperanza de la remontada y a eso salió. En los primeros minutos metió al Celta en su área. A los 25, Cristiano que sigue reñido con la madera, pudo abrir la eliminatoria y hasta cambiar el signo del partido. En una misma jugada estrelló un cabezazo en el larguero y acto seguido el posterior remate se fue al palo. Dos ocasiones en una que hubiese sido clave en el devenir del encuentro.Mala suerte, la del portugués que sigue ofuscado. El Madrid en la primera media hora de partido había generado suficiente fútbol como para ponerse por delante en el marcador. Lo hizo empujando desde el inicio con ese dibujo innovador de Zidane que por culpa de las lesiones le empujó a confeccionar un alineación un tanto extraña. Casemiro, el hombre para todo, arrancó de inicio clavado en la defensa, a veces de central otras de libre o más adelantado, ayudando a Kroos y Kovacic. Junto a él Sergio Ramos que prácticamente jugó de lateral derecho acompañando las embestidas de Danilo, que es una auténtica desgracia; y a la izquierda Nacho, muy eficaz defendiendo pero desaparecido en ataque. Las bajas de Marcelo y Carvajal han dejado cojo al Madrid por las bandas. Tal vez fuese por la lesión de Varane, pero la presencia de Casemiro como central restó equilibrio al centro del campo madridista que se vio muy desguarnecido.Circunstancia que se notó en dos jugadas del Celta que pudieron terminar en gol. Me extrañó mucho la ausencia de Lucas Vázquez como titular, creo que hubiese sido mejor opción que Danilo en el lateral derecho. Pero líbreme Dios de criticar a Zidane... De todas formas, luego cuando salió en el segundo periodo, no entendí que saliese a jugar por la banda izquierda cuando Benzema por la derecha estaba siendo un auténtica calamidad. Zidane en esta ocasión se equivocó. No acertó con la alineación. El caso es que el Real Madrid dominaba, pero no terminaba de fluir su juego. Le faltaba remate y rematadores porque Cristiano, además de no acompañarle la fortuna, anda enfurruñado con el gol. De Benzema que voy a decir,juega a otra cosa. Mientras que sus compañeros ponían la pasión que requería el partido, él se paseaba como si nada. Lo siento, pero no puedo con la indolencia del francés. Demasiada paciencia está teniendo con él Zidane. Tal vez para este partido hubiese sido mejor contar con Morata e incluso Mariano, que creo que salió demasiado tarde; pero doctores tiene la Iglesia... Isco, es otro de los jugadores señalados. El malagueño no ha estado a la altura que requería el encuentro. Su aportación ha sido muy pobre, solo un tiro flojo y mal colocado fue todo lo que hizo, en una buena ocasión que pintaba muy bien para marcar. Lo demás fue trotar sin rumbo, como el otro día contra el Málaga. Solo recuerdo un partido bueno de Isco en esta temporada, en el Vicente Calderón frente al Atlético de Madrid. Está mustio y triste. Le falta ilusión. No sé a qué aspira con esa actitud... El caso es que el dominio del Madrid no fructificó. El Celta, en el último cuarto de hora de la primera parte espabiló y dominó la situación. Como consecuencia de ese paso hacia adelante llegó el tanto de los gallegos (1-0), autogol de Danilo, que sigue gafado. Sin querer hizo lo que el Celta estaba persiguiendo en los últimos minutos: introducir la pelota en la portería del Madrid. Danilo es el segundo gol en propia puerta que hace en dos semanas, el tercero que se hacen los blancos en cinco partidos.. Pero ese autogol no amilanó al Real Madrid que salió con fuerzas renovadas a jugar el segundo tiempo. Cristiano, por fin volvió a casarse con el gol al ejecutar magníficamente una falta. El empate (1-1) reenganchaba al Madrid a la eliminatoria. Balaídos, entonces sintió miedo. Más aún cuando Sergio Ramos tuvo el 1-2 en un remate a bocajarro en el segundo palo. El jugador de los imposibles echó fuera un cabezazo de lo más sencillo. Siguió intentándolo el equipo de Zidane, pero mientras el peligro se cernía en la portería de Sergio, llegó la puntilla del Celta que trazó una perfecta jugada para hacer el 2-1 y matar la eliminatoria a su favor. El gol de Lucas Vázquez a falta de cuatro minutos para el final solo sirvió para sellar el definitivo (2-2). Ya no hubo tiempo para la remontada madridista aunque lo intentó. Vigo está de fiesta, porque esta victoria ante el todopoderoso Real Madrid le da alas para poder hacer algo grande en esta copa. Este Celtiña tiene hechuras de buen equipo y puede dar la sorpresa. El Real Madrid, ha caído, si, pero de pie. Ha muerto en la copa pero muere con dignidad. Se despide tras dos partidos un tanto descontrolados, pagando muy caro su falta de acierto y sus alegrías defensivas. Sin quitarle ningún mérito al Celta, habrá que decir que la suerte que otras veces le ha acompañado, en esta ocasión le ha sido esquiva. En el partido jugado en el Bernabéu fue donde perdió la eliminatoria.  


LAS 40 VIDAS DEL REAL MADRID

   Sin duda alguna, la vida sonríe al Real Madrid que ni tan siquiera en su noche más oscura perdió en el partido de vuelta de los octavos de final de la copa del Rey. Empató a tres ante un Sevilla que estuvo enorme de principio a fin y que se mereció no la eliminatoria, pero si el triunfo en el encuentro disputado en el Sánchez Pizjuán. Los de Sampaoli hicieron todo un partidazo que llevó la inquietud a los seguidores madridistas por la forma en que se desarrolló el juego. El Sevilla, partiendo de la cantinela que circuló durante toda la semana por la ciudad hispalense: “yo creo” acosó de forma continua y con un brío desatado a un Madrid apocado y atrincherado en su área ante el empuje sin límites de los sevillanos que no cesaron en el empeño de obrar el milagro. La afición sevillista, tiene que sentirse orgullosa de la actuación de su equipo porque en todo momento creyó en la proeza y para ello jugó. No había tregua, el Sevilla empujaba y empujaba hasta achicar al Real Madrid que se echó atrás a la sombra del buen Kiko Casilla, que hizo paradas de mucho mérito tanto en el primer tiempo como en la reanudación. El conjunto sevillano, era todo nervio y corazón. Era un no parar con una energía contagiosa que les llevó a conseguir el primer gol antes de los 20 minutos. Fue un autogol de Danilo, que demostró bien a las claras que está fuera de onda. Ese autogol, dio más alas a los blancos del Sevilla, que puso aún más mecha y entusiasmo en sus acciones frente a un Real Madrid deshilachado, falto de coordinación,sin tensión y con poco engranaje en el centro del campo donde Kroos, sin Modric al lado, estaba como perdido. Casemiro no daba a basto ante el empuje y fuerza del Sevilla que no daba tregua. El equipo de Zidane, sin el croata Modric,los lesionados Isco y James, las ausencias de Varane y Carvajal y sin la BBC, fue una sombra. Nada que ver con el Madrid que hemos visto en los últimos partidos. Fuese por esas ausencias o por el gran partido que hizo el Sevilla, el caso es que siempre estuvo a merced de su rival que le puso la intensidad que le faltó al equipo blanco que vistió de morado. Todos los duelos individuales eran para los del Sevilla que además de marcar tres goles, mandaron un balón al palo y Casilla se tuvo que esmerar en más de una ocasión. Tal vez les faltó precisión en la recta final y esa tranquilidad que se requiere a la hora de definir. Pero como todo era un frenesí, el Sevilla lo termino pagando caro. Frente a esa ansiedad, el Real Madrid fue más resolutivo que su rival y aprovechó sus ocasiones de forma magnífica. Asensio nada más comenzar el segundo periodo empató (1-1) en una gran jugada que arrancó tras un rechace de un saque de esquina que había sacado el Sevilla, corrió unos 80 metros en 11 segundos con el balón cosido a los pies,yéndose de los rivales que le salían al paso y terminó marcando todo un golazo. Ese gol atemperó un poco al Sevilla, pero enseguida volvió a marcar un ritmo alto. Pronto llegó el 2-1 obra del debutante Jovetic y cuando el partido parecía que languidecia, llegó el 3-1 de Iborra. Faltaban diez minutos para el final, y la afición y su equipo creían que todavía era posible la remontada. Al Madrid se le puso un nudo en la garganta, hasta que Kraneviter de forma torpe hizo un claro penalti a Casemiro, que Sergio Ramos, ausente Cristiano, se encargó de lanzar y marcar a lo Panenka. Ese tanto de un ex-sevillista como Ramos, que todavía siente sus colores, como ha manifestado en muchas ocasiones, fue como una puñalada para la afición que se sintió muy ofendida por la forma de celebrar el 3-2. Sergio Ramos, se encaró con un sector de esa afición, los seguidores ultras” Los Biris”, que durante todo el partido le estuvieron insultado acordándose de sus seres queridos, señalándose el número con gestos de cierto desafío. Al mismo tiempo, el central madridista, se dirigió al resto del campo pidiendo perdón. Puede que Sergio Ramos se haya equivocado con esa acción, pero lo entiendo porque desde que está jugando en el Madrid, cada vez que va al Sánchez Pizjuán es objeto de graves insultos. La paciencia tiene un limite. Después en frío, además de volver a disculparse con esa afición que no abraza los extremismos, volvió a reincidir que con los ultras, “con ellos no me disculpo”. Sergio Ramos está muy dolido porque como él dice:”hay otros como Alves y Rakitic que no han mamado del Sevilla y son recibidos como héroes”. No le falta razón. Pero no nos quedemos con ese triste episodio, porque por encima de todo eso estuvo el hermoso partido que presenciamos, con dos equipos que honraron el torneo copero. Benzema, que apenas llevaba unos minutos, debió de acordarse de que para que la buena racha continuase tenían que empatar, protagonizó en el último suspiro una gran jugada donde se fue de uno y otro para marcar el definitivo 3-3. De nuevo en ese mágico minuto 93, el Real Madrid salvó la racha de 40 partidos sin conocer la derrota, superando al Barcelona de la temporada pasada que se quedó en 39. La fortuna sonrío esta vez, si, al Madrid de Zidane para empatar un partido que mereció perder. No así la eliminatoria donde en el cómputo total ha sido mejor que el Sevilla. Sea por lo que sea, pero al Madrid le sonríe la vida... Y el domingo, vuelven a verse las caras los mismos rivales, esta vez en la liga. Seguro que vuelve a ser otro choque espectacular.


UN REAL MADRID DESATADO DA UN BAÑO AL SEVILLA

  Un año lleva ya Zidane al frente del Real Madrid y lo ha cambiado de principio a fin para bien y hasta diría que ha transformado al Madrid en una máquina de ganar. En la copa del Rey frente a un Sevilla que venía asustando, no solo ganó (3-0) sino que destrozó al equipo hispalense que quedó anulado hasta la mínima expresión. Y en este triunfo con recital de juego del Madrid en la primera parte, tiene mucho que ver su técnico, Zinedine Zidane, quien definitivamente se ha doctorado como técnico de primera fila. Le dio toda una lección táctica a ese gran entrenador llamado, Sampaoli. Zidane, no es flor de un día, es un entrenador que se estudia concienzudamente los partidos y que los trabaja durante toda la semana con sus ayudantes en Valdevebas. Sabía cómo hacerle daño a este Sevilla que había terminado el año como un ciclón. Supo convencer a Cristiano para que descansase y lo dejó fuera de la convocatoria; y a Benzema lo dejó en el banquillo. Si a eso añadimos que tampoco estaba Bale por lesión, así como Sergio Ramos, Lucas Vázquez, Kovacic, también lesionados seguro que más de uno y de dos pensó que el técnico madridista tiraba por la borda la copa del rey. Nada más lejos de la realidad. Zidane con esa naturalidad y sonrisa que atesora tenía un plan secreto. Todo obedecía a la necesidad de ejercer una presión muy fuerte que estrellas como Cristiano y Benzema no garantizan. Con James,Morata y Asensio en la delantera esa primera linea de presión estaba asegurada, y más aún con la terna de centrocampistas como Casemiro, Modric y Kroos, que era la linea Maginot, que dirigía todos los movimientos de sus compañeros que adelantaban líneas para ahogar al Sevilla que se vio sorprendido por la táctica de Zidane, que dio toda una lección como entrenador. Todos los blancos,prácticamente,estaban en el campo del Sevilla incapaz de interpretar una situación para la que no estaban preparados. Sampaoli sacó un equipo para tener el balón con Nasri, Correa y Ganso más Vitolo e Iborra, pero todos ellos quedaron anulados con el poblado centro del campo madridista que estuvo perfectamente coordinado desde la delantera hasta la defensa. Fue la presión escalonada que dejó desahuciado a su rival . El Real Madrid ganó a un desdibujado Sevilla haciendo un fútbol casi perfecto en los primeros 45 minutos y controlando el segundo periodo en un ejercicio de autoridad y de control perfectamente hilvanado con un juego muy eficaz en todas sus líneas. La primera parte del Madrid quizá haya sido la mejor en lo que va de ejercicio. Rozó la perfección en cuanto a fútbol de alta calidad, toque, desmarque y finalización. Fue todo un recital del Madrid y de Zidane, como entrenador, metiendo centrocampistas por todo el campo que desfiguró a un Sevilla desconocido que nunca estuvo en el partido. Por no tener, no tuvo la tensión que siempre ha caracterizado al equipo sevillano que pasó como una sombra por el Bernabéu. El conjunto blanco fue un bloque perfectamente engrasado en todos sus líneas. Es difícil destacar a alguien en concreto porque por encima de todo fue un equipo. Hizo un juego de muchos quilates,fue más fuerte, tuvo más brío y más de todo que un Sevilla que en un primer tiempo lamentable prácticamente tiró por la borda la eliminatoria de los octavos de final de la copa del Rey. James, que estuvo a un gran nivel, como casi todos sus compañeros, sacó su magnífica izquierda a pasear y se reivindicó con dos goles. El primero, un golazo para enmarcar y el segundo fue de penalti. Su actuación vino a demostrar que estamos ante un jugador de una calidad exquisita que cuando quiere y trabaja, es todo un lujo. Zidane, maestro en estas lides, lo ha ganado para la causa. El colombiano, ya ha manifestado que se queda en el Real Madrid. Otro de los jugadores destacados fue Marcelo, omnipresente durante todo el partido con momentos estelares. Casemiro fue la escoba que barrió todo. Modric fue el compás que dirigió a todos; y Kroos tiraba las líneas. El único que estuvo un poco desentonado fue Morata. Varane y Nacho, como siempre, rozaron la perfección pero sin hacer ruido. Fue una actuación coral de todo el Madrid. La actuación del colegiado Mateu Lahoz dejó mucho que desear. No tuvo su día, señaló un penalti contra el Sevilla que no fue. Estuvo muy severo con el equipo visitante y muy puntilloso en las protestas. Sin embargo, su mala actuación no fue decisiva para la suerte del partido. Si el Sevilla, achaca la derrota a la actuación del colegiado se equivocará. Sampaoli, en un ejercicio de sinceridad, no lo hizo, demostrando ser todo un caballero. El Real Madrid dominó en todos los aspectos a un Sevilla sin tensión que pasó sin hacer ruido por el Bernabéu.   Los de Zidane suman y siguen, son ya 38 partidos consecutivos sin conocer la derrota. Ya son demasiados para que todo sea producto de la casualidad o de la flor en el culo de Zidane. Es algo más....es, trabajo, conocimiento, psicología y el buen hacer. El técnico francés ha conseguido tener enchufada a toda la plantilla y les ha convencido de que todos son importantes. Les ha dado confianza plena.... Y cuando todo esto ocurre es que al frente hay todo un señor entrenador. ¡Feliz cumpleaños de Zidane!


LA PRESIDENCIA DE FLORENTINO ESTÁ AGOTADA

     EL  REAL MADRID, ELIMINADO DE LA COPA DEL REY Estaba cantado,como ya anticipamos el pasado miércoles tras el encuentro de copa frente al Cádiz, el Real Madrid queda eliminado de la Copa del Rey. El juez único del Comité de Competición, Francisco Rubio ha interpretado con la normativa en vigor y con los precedentes de Osasuna y Valencia, que el Madrid incurrió en el Ramón de Carranza en alineación indebida. Lo que significa automáticamente la expulsión del torneo del equipo blanco. Pese a ganar el partido de ida 1-3, el Real Madrid queda eliminado de la copa del Rey por infringir las reglas.   La única tabla de salvación que le queda al club que preside Florentino Pérez, es la de acudir al de Apelación que dará la razón al de Competición y en última instancia, al tribunal Administrativo del Deporte (TAD) El Real Madrid sigue erre que erre, que no tenía conocimiento de la sanción del jugador Cheryshev. Esa justificación infantil no se tiene de pie bajo ningún concepto. La obligación del club fue informarse cuando el jugador regreso del Villarreal al Madrid. Eso lo hacen todos los clubes. El caso es ensuciar aun más el nombre del Real Madrid, echando más leña al fuego. No mareemos más la perdiz: El equipo blanco está fuera de la Copa del Rey por incompetencia de su director deportivo (el presidente). La pifia ya está hecha, lo elegante en estos casos es aceptar la decisión, apretar los puños, tragarse el orgullo y mirar hacia adelante con humildad. Pero no, Florentino Pérez seguirá manchando el buen nombre de su equipo. Se seguirá hablando y hablando para descrédito del club blanco. Florentino, está perdiendo desde hace tiempo el norte. Y en toda esta historia que es más bien una pesadilla, el presidente está saliendo muy mal parado. Su imagen está por los suelos... y lo que es peor todavía, la imagen del club. Uno diría que el Real Madrid está al borde de la descomposición. Lleva lo que se dice un año negro: comenzó con el hundimiento del equipo tras regresar de ganar el Mundialito; siguió después con el no fichaje de De Gea por un fax que no funcionó y del que tuvo la culpa el Manchester United; la despedida sin pocos argumentos de Ancelotti; la mala actuación del club en las formas, con la salida de Casillas; la goleada del Barcelona; y para finalizar el ridículo por alineación indebida,en Cádiz. ¿Hay quien de más?. Todo esto viene a demostrar la falta de comunicación y de coordinación que se vive actualmente en el club qua ha dejado de ser respetado en el mundo.   Lo peor de toda esta historia es que un equipo tan grande como el Real Madrid está siendo la risión no solo de nuestro país sino de toda Europa. Y es que corren muy malos tiempos para la entidad madridista. Los socios ya se están moviendo y señalan como el gran culpable a Florentino Pérez. No solo por la chirigota de Cádiz, sino por todo lo que está sucediendo internamente en el club, donde no hay disciplina, ni orden. Es como una anarquía, con unos jugadores que campean a sus anchas. No hay nadie que les llame la atención cuando escenifican su malestar con el entrenador, al sustituirlos. Tampoco cuando a través de filtraciones a la prensa, ponen en duda la capacidad técnica de Benítez. En una palabra, que a Florentino Pérez el club se le ha ido de las manos. H vuelto a malcriar a sus jugadores. Recuerdo que cuando dimitió como presidente en el 2006, fue por las mismas razones que ahora. La Asociación para los valores del Madrid (AVM) que aglutina a una buena cantidad de socios, considera inadmisible la descomposición que sufre el equipo que preside Florentino Pérez. Presidencia que dicen está ya agotada. Esta Asociación tienen convocada una Asamblea Extraordinaria para los próximos días y hará una declaración pública al madridismo para llamar a los socios a retomar las riendas del club. Consideran que la imagen del equipo está por los suelos y que está al borde de la descomposición. En la masa social hay mucho malestar. Algo va a pasar. Están muy hartos de los actuales mandatarios y más concretamente de Florentino Pérez. El grito de ¡Florentino dimisión! que se escucho tras la goleada del Barcelona, va creciendo y puede convertirse en mayoritario y hasta en una letanía  


¡¡QUÉ SE VAYAN HACER PUÑETAS!!

Vaya por delante mi admiración por el mejor jugador del mundo, Messi, quien una vez más cuando su equipo lo necesitó sacó la magia de sus botas y ganó para el Barcelona la vigésimo séptima copa del Rey.   Ante un combativo Athletic Club, Messi impuso su ley abriendo el marcador en una jugada para enmarcar. Se fue de todos los jugadores que le salían al paso, con una velocidad de vértigo ante la que nada pudieron hacer los jugadores rojiblancos a los que dejó en el suelo. Zigzagueando, llegó hasta el área para batir en el primer palo al guardameta del Athletic, Herrerin, que se tiró tarde. Pero daba igual, la jugada merecía ser gol por la belleza que nos regaló Su Majestad, Messi, que fue clave en la conquista de esta copa del Rey por parte del Barcelona frente a un Athletic muy entusiasta que no defraudó a su numerosa hinchada que llenaron de color rojiblanco las gradas del Camp Nou.   Hasta aquí, lo estrictamente deportivo. Porque lo que ocurrió en el inicio del encuentro con la gran silbada al himno español, me causó indignación, sonrojo y un enorme enfado. Que quede claro que no voy de salvapatrias y de esos que hacen suya la bandera y el himno. Pero la monumental pitada al himno, ni puede ni debe pasarse por alto por lo que conlleva. He dejado pasar más de 24 horas para escribir sobre el vergonzoso suceso del Camp Nou, para ver si la templanza llegaba a mis pensamientos. Pero nada de nada. Si cabe estoy aun más enfurecido viendo las actitudes e imágenes de algunos políticos impresentables que encima se reían a hurtadillas al lado de Felipe VI como en el caso de Arturo Mas. La pitada fue descomunal y pasada de decibelios hasta que sonó la última nota del himno que se confundió entre un inmenso griterío. Si para las autoridades políticas catalanas y del país vasco, así como para esos nacionalistas rancios y seguidores de Barça y Athletic, silbar el himno de nuestro país es un acto de libertad; un servidor va a ejercer ese mismo derecho. Y como esa libertad de expresión va en los dos direcciones, hay que destacar con letras mayúsculas, la actitud grosera e impúdica de unos aficionados muy mal educados que convirtieron el graderío en un esperpento irreverente. Y desde aquí muestro mi más profundo desprecio a todos los que silbato en boca, con gritos, protestas y demostrando una inmadurez, falta de cultura y escasa educación, pitaron el himno español. Indigna fue la reacción de la inmensa mayoría del Cam Nou, pero más indigna fue aún la actitud del presidente de la Generalitat, Artur Mas que mostró su satisfacción durante la pitada al himno de todos los españoles, en presencia del Rey de España. Este señor que está llevando a la ruina a Cataluña y a quien las urnas están dejando en mantilla su proyecto de independencia, forma parte de esos sinvergüenzas y desalmados por no llamarles gentuza que disfrutaron el sábado faltando el respeto al Jefe del Estado y a todos los españoles. Al mismo tiempo, me apena que tantos otros catalanes y vascos serios, respetuosos y hombres de bien, tengan que sufrir por los que hacen los otros, que carecen de toda dignidad y que forman parte de lo más abyecto de la sociedad tanto catalana como vasca. ¡¡Ya está bien de tanta ingratitud!! Qué envidia ver la final de Copa en Inglaterra y en Francia, con todo el estadio puesto en pie, escuchando con profundo respeto y emoción el himno inglés y la Marsellesa. La diferencia está que en esos países existe algo tan elemental como es la educación. Además se respetan hasta decir basta, sus símbolos y banderas. Este país nuestro no tiene remedio. Ni se puede ni se debe consentir más semejante insulto al pueblo español. Al menos, un servidor se sintió insultado ante semejante desprecio y por el odio que desprendieron con sus protestas. Desde aquí expreso mi mas profunda repulsa por todos los sinvergüenzas que se citaron en el Camp Nou para organizar la gran silbada contra el himno nacional y el Rey.   Propongo que el Comité Antiviolencia que se reúne este lunes, además de una fuerte sanción económica al Barcelona y Athletic, les sancionen con un año de suspensión en la copa del Rey. Es decir, que durante la próxima temporada estén fuera de esta competición a la que faltan el respeto y que tanto repudian; pero que si la consiguen celebran como posesos, y si la pierden, lloran. Es pura contradicción. Esto demuestra que no están en su sano juicio. Es incomprensible. España no se merece el insulto de esas dos aficiones. Y que conste, que no me va el papel de patriota. La bandera y el himno no son patrimonio de ninguna facción política, es patrimonio de todos los españoles. Lo que uno no llega a entender es como estos dos equipos junto a sus aficiones que reniegan del estado español, se empeñan en jugar y tratan de ganar una competición patrocinada por los que ellos consideran sus “opresores” y recibir la Copa del Rey a manos de su gran enemigo.¡¡ Increíble pero cierto!!. Todo esto demuestra la falta de personalidad de dos equipos que no merecen estar inscritos en la Copa del rey por las consecuencias que después acarrean. La única imagen vistosa de la final la dejó Messi con su deslumbrante jugada que dio origen al primer gol. Abrió y cerró la lata, con el primero y tercer tanto. Pero nada me consuela después de ver como 90.000 espectadores despreciaron e insultaron a todo un país. ¡¡Qué se vayan hacer puñetas!! por no decir algo más gordo.  


EL ESPÍRITU DE TORRES APARECIÓ EN EL BERNABÉU

   Ni arengas, ni estupideces de ouijas esperpénticas como absurdamente publico el diario As invocando el espíritu de Juanito para  aquellas noches de remontadas; ni recibimientos impresionantes del autobús del Real Madrid a su llegada a Concha Espina que llevaron en volandas; ni tan  si quiera el ofrecimiento del balón de oro  de Cristiano Ronaldo a su afición, pudo con el Atlético de Madrid que volvió a ganarle la partida  al equipo de Ancelotti, que esta temporada no ha ganado todavía a los de Simeone.Toda la parafernalia de las grandes noches de remontadas estaba en marcha y hasta los jugadores blancos estaban dispuestos a escribir otra noche épica en el Bernabéu, pero todo se fue al garete a los escasos 50 segundos  cuando Torres marcó el 0-1.Gol que vino precedido de dos errores de los centrales del Madrid: Pepe, primero y después Sergio Ramos que le pillo con el pié cambiado. Le eliminatoria era ya  misión casi imposible, era como subir al Everest. El Real Madrid con más corazón que cabeza, puso entonces cerco a la portería del Atlético que se echó atrás con todo lo que tenía. A base de un ritmo trepidante y llegando de una forma constante en primeras y segundas jugadas intentó el equipo blanco equilibrar el marcador lo que parecía pura quimera. Carvajal y Marcelo eran dos extremos más que solo se preocupaban de atacar; Kroos defendía mirando solo  hacia adelante. Al Atlético  solo le quedaba refugiarse en su área algo que hizo durante todo el primer tiempo. Era un acoso continuo del Madrid con mucho fútbol y poco gol, con unos jugadores que  presos de la ansiedad se empecinaron en un bombardeo de balones a la olla donde Godin y Miranda se desenvuelven como peces en el agua. Además la  necesidad de marcar lo antes posible hizo que en en algunas jugadas de cierta claridad, se precipitaran fallando ocasiones de gol. En una de tantos balones al área atlética llegó el 1-1 de  Sergio Ramos, quien volvió   a marcar de cabeza a los colchoneros. El Real Madrid había hecho un enorme primer tiempo. Ese empate alimentaba algunas esperanzas. Algunos ilusos incluso creían que la remontada aun era posible... Pero todo se fue al traste a los 30  segundos de la reanudación.. De nuevo Fernando Torres tras pifia de Sergio Ramos que aprovechó Griezmann, marcaba dejando sentado a Pepe y metiendo el balón entre las piernas de Navas. Un gol de lujo que dejaba la eliminatoria vista para sentencia. El Niño que nunca antes en sus seis visitas al Bernabéu había marcado, consiguió los dos tantos que dejaron sin opciones al Madrid. Fue  la gran noche de Fernando Torres, que ha regresado para partidos como este. Con el 1-2, se acabó lo que se daba. El Madrid se vino abajo después del gran esfuerzo que había hecho. Tuvieron actitud y entrega pero  les faltó la pausa para intentar lo que era más un deseo que una realidad. El gol de Torres les terminó por arruinar la noche. El Atlético  en cambio paso de dominado a dominador y suyo fue el segundo periodo, donde estuvo en su salsa. Al menos Cristiano empató a dos y evitó que de nuevo el Atlético se llevase la victoria de Chamartin. Un equipo rojiblanco que como he dicho en los últimos artículos le tiene tomada la medida al equipo de Ancelotti. El gol del portugués tuvo poca trascendencia, como intrascendentes fueron los últimos minutos en una noche donde Fernando Torres se coló  en lo que parecía parecía iba a ser la gran noche de Cristiano Ronaldo. Torres se coronó en el Bernabéu. Desde aquel histórico gol de Ramos en Lisboa, el Atlético ha conseguido cerrar la herida y mantenerse invicto en sus enfrentamientos ante el Real Madrid. Siempre un planteamiento parecido, y siempre  con el mismo dibujo, Simeone en los últimos cinco partidos que se han enfrentado, le ha ganado a Ancelotti la batalla táctica. El argentino le tiene comida la moral al italiano que no sabe como meter mano al intenso y cada vez más crecido equipo rojiblanco. El  partido de vuelta de los octavos de final de copa de este jueves fue el quinto enfrentamiento entre ambos desde la final de Liga de Campeones. El balance es claramente  favorable a Simeone: tres victorias y dos empates.  Y el El Atlético, además, es el único equipo  que ha logrado arrebatarle tres  títulos a los blancos desde que lo dirige Carlo Ancelotti: la liga pasada, la Supercopa de España y ahora la Copa, titulo que defendía el Real Madrid y que no podrá revalidar. Fue tanta la frustración de los jugadores blancos cuando ya todo lo tenían perdido, que un jugador tan pacifico  y purista como Isco, hizo una dura y fea entrada a Gabi  que maliciosamente aplaudió el Benabeú. Algo que no se puede justificar. El fútbol es un juego de detalles que a veces determina el resultado. Y en este aspecto, en el computo total, el Atlético de Madrid ha sabido hacer suyos esos detalles para  imponerse con todas las de la ley a su gran rival de la capital, el Real Madrid que no debe caer en la desolación. Su eliminación en los octavos de final  de copa es un pequeño fracaso. En el club blanco quieren pasar pagina  cuanto antes y se consuelan con la idea de que ahora tendrán   más tiempo para preparar lo que son sus  dos grandes objetivos, la liga y la Champions. Como ha dicho Cristiano Ronaldo: “A veces es mejor dar paso atrás para dar dos adelante”. Aquí el que no se consuela es porque no quiere  


JESÉ, EL RELÁMPAGO BLANCO, HA VUELTO

La única historia que tuvo el partido de vuelta de los dieciseisavos de final de la copa del rey entre el Real Madrid y el Cornellá, disputado en el Bernbéu fue la reaparición de Jesé, ocho meses después de su grave lesión de rodilla.
La joven perla de la fábrica madridista, en su regreso se sintió como un niño con un juguete nuevo. Fue el más feliz del estadio. Jesé volvió a sentirse futbolista en el momento que salió a calentar un minuto después de comenzar la segunda parte. En ese preciso momento pasaron por su memoria esos largos ocho meses de horas de recuperación, de gimnasio, piscina, electro musculación, horas de paciencia y de charla con sus técnicos, compañeros y también con el psicólogo


VARANE SE COLO EN LA FIESTA DEL CORNELLÁ

Poco se puede decir del primer partido de copa del Real Madrid, que rindió visita al Cornellá, equipo de segunda B, y que compitió con orgullo, plantándole cara al actual campeón de copa y de Champions, que en honor a la verdad, se comportó con profesionalidad y seriedad ante un encomiable Cornellá que vivió el partido de su vida. El resultado favorable al Real Madrid por 4-1 es lo de menos, lo mejor fue ver el inmenso respeto que se profesaron los dos equipos, a pesar de la diferencia de categoría.


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