Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Champions League

EL BARCELONA ALCANZA LA GLORIA 

        El Barcelona terminó la temporada a lo grande y puso el broche de oro con la consecución del título más apreciado, La Champions League, que ganó en Berlin por 3-1 a la combativa y orgullosa Juventus que vendió cara su piel. Le hizo sudar tinta al Barça al que flaco favor le hizo salir con la vitola de favorito. El equipo azulgrana con esta Champions cierra una temporada de ensueño, logrando el ansiado triplete que le acredita no solo como el mejor equipo de nuestro país, sino de Europa. Ha ganado el tricampeonato y de paso es pentacampeón al sumar ya cinco Champions League. Una final nunca decepciona aunque no se vea el mejor futbol, como ocurrió en esta final disputada en el estadio Olímpico de Berlín. Vi a un Barcelona poco clarividente. El partido no fue bueno si nos atenemos a lo estrictamente futbolístico. Hubo, si, emoción, suspense y alguna que otra jugada destacada pero no fue un partido hermoso. El Barça no fue ese equipo radiante de los últimos encuentros. Tal vez fuese porque la Juventus de Turín supo como jugarle o bien porque la responsabilidad y los nervios de jugar una final les atenazó.. El caso es que el Barcelona le costó Dios y ayuda imponerse a una Juve que fue de menos a más hasta poner en serios apuros al equipo de Luis Enrique. Y eso que el Barça comenzó haciendo ese juego alegre y fluido al que nos tiene acostumbrado. De esta forma a los cuatro minutos, Rakitic tras buena jugada de Neymar e Iniesta, definió perfectamente para marcar el 1-0. En los primeros quince minutos no hubo otro equipo que el azulgrana que jugaba de forma brillante. Pero no supieron rematar el partido en ese excelente cuarto de hora de inicio por falta de acierto y por las buenas intervenciones de ese gran guardameta llamado, Buffon. Pasado ese tiempo, el Barcelona se fue desinflando a la par que la Juve iba creciendo poco a poco. Con un inmenso Pogba, el mejor del partido, bien ayudado por Marcchisio y en ocasiones por Morata, la Vecchia Signora entró en el partido en base a una presión muy alta y agresiva que ahogó a los azulgranas, sobre todo a Messi y a sus dos acompañantes en la delantera. La primera parte terminó con la Juventus quitándose los miedos, y en el segundo periodo salió a por el empate y algo más. Lo logró por mediación de Morata en una buena jugada de los italianos que remató el ex-jugador del Real Madrid que se ha hecho un delantero de postín. Los bianconeros no solo presionaban a los delanteros del Barça, sino que también lo hacían a la defensa, tapándoles las lineas de pase. La consecuencia fue que el Barcelona por un buen rato careció de fluidez y no tenía continuidad en el juego. Su arma, entonces fue el contragolpe, que por cierto no le fue nada mal. Con Messi, quien de nuevo cuando su equipo tiritaba, tiró de por medio y puso la solución a un Barcelona que estaba atascado y en apuros. El juego fue muy trabado y tras el gol del empate de Morata, la Juve jugó sus mejores minutos acosando la portería de Ter Stegen. El Barcelona entonces estaba como asustado ante la crecida del equipo italiano. Y en estas, llegó la jugada clave del partido y que marcó la final para suerte del Barcelona. Corría el minuto 77 del encuentro y Alves comete un claro penalti sobre Pogba,que hizo una inmensa segunda parte, pero que el arbitro el turco Çakir no vio o no quiso ver. Acto seguido, mientras Pogba se quedó protestando, Messi inició un rápido contraataque que terminó disparando, rechazó Buffon y cazó Suárez. De lo que pudo ser el 2-1 de los italianos se pasó al 1-2 del Barcelona, que en esta ocasión tuvo la ayuda arbitral a su favor. Así fue como lo vi, y así lo cuento. Las cosas claras. Estaba claro que el Barcelona tenía que ganar esta final y la ganó, jugando un poquito mejor que la Juve, pero poco más. No nos engañemos. Tampoco hubiese extrañado que la Juventus al final se hubiera llevado el gato al agua, porque no desmereció ante este Barcelona que no fue fiel a su estilo pero que le fue suficiente para poner la guinda a su magnifica temporada. Como decía antes al Barcelona le costó Dios, por lo que tuvo que sufrir; y ayuda, por hacerse el ciego el colegiado turco en la jugada del penalti de Alves a Pogba, una auténtica fuerza de la naturaleza. No obstante, el Barcelona es justo campeón porque hizo más por ganar y porque suyo fue el tempo del partido, obligando a Buffon a realizar grandes intervenciones. A la postre ganó el mejor. El Barcelona se convierte en el único equipo de la historia que ha ganado la triple corona en dos ocasiones (2009 y 2015). Enhorabuena a la familia azulgrana y mi reconocimiento a un jugador como Xavi que dice adiós al Barça y al fútbol español. Lo que no sabemos es el futuro de Luis Enrique, quien después de celebrar a lo grande la quinta Champions, en sala de prensa y de forma muy solemne manifestó que aun no tenía decidida su continuidad como técnico azulgrana. Fue la nota negativa en una noche de ensueño para la familia culé. Pero es que Luis Enrique está muy quemado porque en la crisis que el Barcelona pasó antes de Navidad, la directiva le quitó toda la autoridad para dársela a Messi. Y encima, para más crueldad, la prensa cargó contra él por no considerarlo idóneo para entrenar a un equipo como el Barcelona. Ahora todos ellos, los que ahora le abrazan y le doran la píldora, tendrán que tragarse sus palabras. El asturiano, no lo tiene nada claro.


EL REAL MADRID SE ARRUGÓ EN TURÍN

        El resultado de 2-1 favorable a la Juventus de Turín no es malo para el partido de vuelta, pero lo que de verdad inquieta es el papel  tan decepcionante que ha hecho el Real Madrid que ha dejado muy mala impresión. Ha estado todo el encuentro entre dudas y miedos. Así es imposible que se impusiese a una Juve, que no tendrá mucho nombre en estos momentos, pero salió con un plan perfectamente establecido, lo llevó a cabo a base de esfuerzo,sacrificio e intensidad. Y claro, terminó ganando el primer asalto a un cobarde Real Madrid, que no dio la talla. Ancelotti, tampoco estuvo a la altura. Su planteamiento fue de cobarde. No aplicó a su equipo lo que un  día antes había dicho:”En La Champions si eres cobarde pierdes”. Pues él se acobardó y el Madrid, perdió. En esta ocasión Sergio Ramos como centrocampista fracaso con estrépito. No dio una a derechas, jugo con prepotencia y no se enteró de que iba el partido. Estuvo horrible. La verdad, es que todos estuvieron a un nivel muy bajo. Incluso les faltó esa calidad que a un equipo como el Madrid se le supone. La defensa nunca se hizo con los mandos. Pepe, estuvo muy descentrado. El casi siempre seguro Varane, jugó muy nervioso y tuvo fallos de principiante. Los dos laterales Carvajal y sobre todo Marcelo, dejaron pistas de acceso a los jugadores de la Juve. Marcelo, lleva unos partidos muy alocados. Además de no defender, es que tampoco está siendo resolutivo a la hora de atacar, que era su mejor arma. Va por libre y así le está luciendo el pelo a él y lo que es peor, a su equipo Kroos, junto a Isco  y James fue lo menos malo de un abúlico Real Madrid que nunca encontró a Cristiano y mucho menos a Bale. El galés, a quien Ancelotti, equivocadamente, colocó como delantero centro, estuvo desaparecido en combate. Apenas se le vio y hasta dio sensación de jugar con desgana.  Es cierto que el técnico italiano le hace jugar fuera de su posición natural que es la banda izquierda, pero Bale no puede  hacer un partido tan infame en unas   semifinales de Champions. Cristiano,salvo el gol que le regaló James, tampoco tuvo su noche. Se perdió en regates absurdos que ni desbordaban ni nada de nada.  Tras el empate a uno, ya no volvió a dar señales de vida. Enfrente tuvo a una Juventus corajuda y peleona que ganó por ganas  a un tembloroso Real Madrid que inexplicablemente se arrugo en uno de sus partidos claves. No sabemos si fue por la confianza que tiene para el partido de vuelta dentro de siete días en el Bernabéu, pero el  caso es que equipo de Ancelotti ofreció su lado más oscuro. Y malo es que lo fíe todo a la vuelta. Posiblemente no necesitara una hazaña, pero  si mucha más seriedad de la exhibida. La Juventus, es un equipo con mucho oficio y tiene jugadores que se dejan el alma. Remontar la eliminatoria va a resultar muy complicado, pero no lo queda otra si quiere repetir final de Champions, en Berlín. La Juve salió hecha una furia del vestuario poniendo cerco a la portería de un también tembloroso Casillas. El centro del campo madridista y la defensa dejaban huecos por doquier y ahí Tévez encontró pasillo para disparar. Casillas rechazó el disparo  pero dejó la pelota a los pies de Morata, que no tuvo nada más que empujarla para materializar el 1-0 al minuto 7 de partido. No celebró el tanto, pero fue de los destacados. El canterano estuvo soberbio, ganaba cada balón que disputaba. Fue un dolor de cabeza para sus ex-compañeros que lo miraban mal por el estropicio que les estaba causando. Le costó al Madrid entrar en calor y encontrar la reacción que no llegó hasta el minuto 26 cuando Cristiano de cabeza tras una buena jugada de James, logro el empate. A partir de ese momento el equipo de Anceloti se hizo dueño de la situación e incluso pudo saltar la banca si James hubiese acertado con un cabezazo que mandó al larguero, tras magnifica jugada de Isco por la banda izquierda. En estas estábamos cuando llegó el segundo periodo. El resultado era de empate a uno y al Madrid le entró la duda si defender ese 1-1(buen resultado para la vuelta), o rematar la faena y apostar por el atrevimiento. Ni una cosa no otra. Ancelotti, no alteró la estrategia con Ramos que seguía con  su noche aciaga como centrocampista y manteniendo en el campo a un desganado Bale. Más tarde tuvo la feliz idea de cambiar a Isco por Chicharito, cuando al que tenía  que haber quitado es a Bale,  porque Isco era de los pocos que creaba peligro por la izquierda. Ancelotti, igual que sus jugadores, estuvo torpe y poco clarividente. La Juventus, sin hacer nada del otro mundo, agarró un buena contra y llegó el penalti de Carvajal a Tévez, que el argentino transformó en el definitivo 2-1. Al Madrid entonces le entró el pánico y lejos de contrarrestarlo jugando, el único recurso que encontró fue el de colgar balones en el área del conjunto bianconero que nada resolvieron. En cambio, la Juve estuvo a punto de hacer el 3-1 (que hubiese sido mortal) en un remate de  cabeza de Llorente que había sustituido a Morata, que Casillas se encontró al irle el balón a la cara. Hubo suerte. El Madrid dejó mucho que desear. En Turín  no se vio al campeón de Europa, se vio a un equipo timorato, miedoso y lleno de dudas. La Juventus tiene menos cartel que el Madrid, pero no desmerece en absoluto porque sabe lo que quiere y a lo que juega. Además tiene a un superclase como Pirlo; Vidal, partidazo el suyo, es un todo terreno; tiene a un canchero como Tévez; y por supuesto están Llorente y Morata, que aportan calidad y goles.!!Cuidado con la Juve!!. El 2-1 de la Juventus deja al campeón con la angustia de un partido de vuelta que no se presume fácil. Será una lucha titánica.  La final de la Champions merece mucho más por parte del Real Madrid. Si quiere llegar hasta Berlin  tendrá que echar mano de sus  enormes recursos y sobre todo  de la lucha, el sacrificio y la intensidad. El partido de vuelta del próximo miércoles día 13 no va a ser ni mucho menos, un paseo. Tendrá que sudar el Madrid si quiere repetir como finalista de la Champions.    


EL REAL MADRID PUDO AL MIEDO ATLÉTICO

   Europa sigue queriendo más al Real Madrid que  al Atlético de Madrid . A la octava ocasión fue la vencida y los blancos, por fin gritaron algunos jugadores, lograron ganar a los rojiblancos  en esta temporada. Lo  hicieron en la Champions, donde son los reyes.  Por quinta vez consecutiva el Real Madrid se mete en las semifinales. Ganó con toda justicia a un cicatero Atlético que no compareció por el Bernabéu. Hacia tiempo que no veía un planteamiento tan medroso de Simeone, que se equivocó de principio a fin. ¿ A qué jugó el Atlético?. La respuesta es que a nada. Bueno, si, a la lotería, a ver si sonaba la flauta en una de e esas jugadas tan ensayadas que lleva en el catalogo el  “Cholo”. Ya va siendo hora de desmontar y de dejar de mitificar a un entrenador que ha traído el catenaccio italiano al futbol español. Es muy bueno en cuanto a la motivación y crear emotividad dentro de un grupo, pero su futbol es poco vistoso. La temporada pasada a pesar de ganar la liga y llegar a la final de la Champions, ya dejó pistas de por donde iría su estrategia, que no es otra que el cerocerismo y aprovechar una de las oportunidades que aparezcan en las jugadas de estrategia. Eso le valió el ejerció pasado, pero en este le han tomado la matricula. En esta temporada se ha vuelto aun  más conservador, dejando al futbol italiano  atrás en cuanto a practicar el cerrojazo.  La estrategia ultra defensiva que puso en escena en el Bernabéu fue de juzgado de guardia.  Fue un planteamiento tan rácano que  llevó a los suyos a la perdición, cuando sabía o debería saberlo que un  gol hubiese cambiado la historia. Las pistas de su cobardía  táctica quedaron expuestas en el momento que quitó a Griezman y sacó al guerrillero de Raúl Garcia, quien nada más salir propino una patada sin balón a Varane  que de haberlo visto el colegiado, le hubiese mostrado la tarjeta roja. La expulsión de Arda Turan por doble amarilla, le trastocó todos sus planes que era el de aguantar hasta la lotería de los penaltis. Pero ahí no quedó la cosa, con diez jugadores sacrificó a Thiago para dar entrada a un tercer central Jiménez, dejando en el campo a un cojo Mandzukic.   Así fue como perdió el Atleti su partido más importante en lo que va de temporada ante un Madrid  que a pesar de contar con cuatro bajas de jugadores titulares, salió  con mucha fe a por el triunfo consciente de lo que se estaba jugando. El Atleti, en cambio fue muy ruin no solo en el planteamiento sino también en el juego. Y lo pagó perdiendo con todas las de la ley. El miedo es lo que le ha hecho perder la eliminatoria a un Atlético con una defensa a ultranza y nada en ataque.  Nunca inquietaron a Casillas. Era tal el pánico del Cholo que lo traspasó a sus jugadores. Ganó el Real Madrid  porque, sin hacer un buen fútbol –el partido futbolísticamente hablando no fue bueno, lo salvó la emotividad y el suspense- fue el único  que buscó el triunfo, siendo justo semifinalista. Simeone,pensó que con los antecedentes que tenía en sus enfrentamientos con el Real Madrid esta temporada (cinco victorias y dos empates), manteniendo su portería a cero aprovecharía alguna ocasión en jugadas de estrategia o a balón parado. Pero en esta ocasión, Ancelottí le ganó la partida táctica al miedoso del Cholo Simeone El italiano escarmentado de las derrotas sufridas ante su rival capitalino, cambió de estrategia, y acertó de pleno.  Le ganó la batalla en el centro del campo, por donde antes perdía las guerras. Se dejó para mejor ocasión el 4-3-3 y echó mano del 4-4-2, con la inclusión de Sergio Ramos en el centro del campo para contrarrestar la fortaleza atlética en ese terreno. Por fin se dio cuenta que en los anteriores siete partidas, el Madrid perdió por ser inferior en esa importante parcela del campo. Bastó solo un ajuste táctico, el de Sergio Ramos en el centro del campo, para  sorprender y descolocar al Atlético de Madrid que se vio superado y desconcertado por esta aportación táctica de Ancelotti. Con Sergio Ramos en el centro del campo junto a Kroos. Isco y James, no solo sorprendió a su rival, sino que contrarrestó el juego aéreo atlético en los saques de puerta, pudiendo con Mandzukic ; y por supuesto en los saques de esquina donde junto a un inmenso Varane y Pepe, dominaron las alturas. Tuvo que ser casi al final, en el minuto 87, cuando llegó el gol del equipo que mereció el triunfo por ir a buscarlo desde el inicio. Todo lo contrario que el Atlético que jugó todo el tiempo con el freno de mano echado. Y así no se puede viajar por Europa. El gol del Real Madrid llegó por un invitado inesperado, el mejicano Javier Hernández “Chicharito”un jugador humilde, sencillo pero muy luchador que en silencio ha sabido sufrir y esperar su oportunidad. Pasó de la suplencia permanente  a marcar el gol más importante de la temporada para el Real Madrid. La jugada del único tanto, fue consecuencia de la mejor jugada del tosco partido que presenciamos. La inicio en una gran carrera Cristiano Ronaldo, hizo la pared con James y el portugués dio el pase para que marcase el mejicano. Nos alegramos que haya sido Chicharito el autor de ese gol que vale por unas semifinales de Champions, porque es de esos jugadores que hacen de la perseverancia y de la fe en si mismo, su razón de ser. Además lo hace con la sonrisa  y el buen rollo como bandera. No tiene la calidad de Benzema, pero si tiene más fuego y chispa que el francés. Fue el héroe inesperado de una de esas hermosas  noches europeas del Bernabéu. Sus lagrimas al final del encuentro estaban más que justificadas. Se lo merecía. Fue su gran noche. Injusto sería no destacar la labor defensiva de Varane que está jugando a un gran nivel. Nadie debe discutirle la titularidad. Así como a James que fue otro de los destacados. En definitiva, que en un partido presidido por el suspense vimos la peor versión del Atlético donde solo destacó su guardameta Oblack,  fue quien mantuvo con vida a los suyos   hasta  ese  minuto 87 del segundo partido. El fútbol en esta ocasión fue justo y ganó el que  fue superior en los dos partidos, el Real Madrid. El viernes será el sorteo para las semifinales donde están, además del Real Madrid, el Barcelona, Bayern Munich y la Juventus que empató a cero con el Monaco, le valió el 1-0 conseguido en Turin.  


EL REAL MADRID DEJA CON VIDA AL ATLÉTICO

       El guardameta esloveno Oblak salvó al Atlético de Madrid  de una derrota en un primer tiempo en el que el Real Madrid  fue infinitamente superior a un desconocido Atlético. Después en el segundo tiempo, la igualdad presidió este partido de ida de los cuartos de final de la Champions  que tendrá su continuación el próximo miércoles en el  Bernabéu. La eliminatoria tras este primer partido que finalizó con ese empate a cero, está en el aire. Las espadas como dirían los viejos cronistas están en todo lo alto. Por suerte para el Atlético que fue inferior a su rival durante casi todo el partido, si exceptuamos el último cuarto de hora; y por desgracia del Madrid que hizo méritos más que suficientes  para haberse llevado un resultado franco para el encuentro de vuelta del Bernabéu. Lo que parece evidente es que el equipo de Ancelotti sigue sin poder ganar esta temporada al de Simeone. Si no ganaron en esta ocasión después de hacer una gran primera parte ¿cuando lo harán?. Pero, al menos en esta ocasión el Real Madrid estuvo acorde a su categoría. Dominó absolutamente al Atleti en un casi perfecto primer periodo donde solo le faltó el gol, y después supo contrarrestar los escarceos atléticos  en el segundo periodo donde imperó la igualdad. Los de Simeone, durante toda la primera parte, bailaron al ritmo que le impuso el Real Madrid , que esta vez si tuvo el nivel esperado. Dominó el encuentro mezclando muy bien la intensidad con el talento. Solo, insisto, les faltó marcar algún gol. Esta vez la BBC estuvo seca. Benzema estuvo en plan gato, muy flojo y endeble; Bale, peleó pero sin acierto y Cristiano trabajó poco, no ayudó y tuvo una  de esas noches donde pasa desapercibido. Todo lo contrario que Varane,  todo velocidad y anticipación, que que se marcó un señor partido, protagonizando un contraataque espectacular que a punto estuvo de culminar en gol, si Benzema no hubiese sido tan torpe. El Atlético puede darse con un canto entre los dientes porque ese 0-0, después de lo visto, no es un mal  resultado para afrontar el partido de vuelta En esta ocasión, Ancelotti le ganó la partida táctica a Simeone. El centro del campo esta vez tuvo color blanco. En esa zona vital, al menos esta temporada, siempre había sido superior el equipo rojiblanco. No era el Atlético con Gabi, Mario Suárez y Koke fuera de órbita. Kroos,Modric y James se los comieron en un primer periodo donde no existió el centro del campo del Atleti. El técnico italiano se fue un tanto desesperado porque después de ganarle por primera vez el mano a mano a Simeone, no pudo saborear la miel del triunfo.  Por esta circunstancia al final se  le vio cierto rictus de frustración. “El cero a cero es el mejor de los peores resultados”, dijo. Y lleva razón porque el Atlético salió vivo de los primeros 45 minutos, gracias a Oblak que fue un muro de contención. Hizo tres grandes intervenciones, sobre todo la del  mano a mano a Bale. Sin quitarle mérito al guardameta rojiblanco, esa oportunidad no la puede desperdiciar un delantero. Después tuvo otras dos grandes intervenciones a tiros del propio Bale y de James, que llevaban veneno. El Atlético solo pudo imponerse al Madrid en el último tramo del partido donde ya fue  el equipo reconocible a que nos tiene acostumbrados. Arda, se arremangó y pusieron cerco a la portería de Casillas, llevando la zozobra a las huestes blancas.  Llamaron a zafarrancho y en los últimos minutos fue cuando al Madrid, tal vez por la frustración de no conseguir ganar después de haber intentado todo para llevarse una buena renta, le entró el miedo a perder un partido en una noche donde había merecido ir ganando. El Atleti espoleada por su afición que llenó el Calderón, fue entonces ese equipo reconocible a que nos tiene acostumbrados, sacó fuerzas de flaqueza  y se echó encima del Madrid que ya entonces dio por bueno el empate. Ancelotti, tirando de la filosofía italiana, amarró el resultado quitando a Benzema y Carvajal para dar entrada a Isco y Arbeloa, pasando entonces a un 4-4-2, un sistema más defensivo. Al final,se puede decir que los dos equipos salieron contentos. Más si cabe, el Atlético porque el Madrid le perdonó y puede penarlo. Pero como diría aquel: jugarse  el pase a las semifinales en casa, siempre debe ser una ventaja. Ya veremos porque la igualdad entre Atlético y Real Madrid ya es una constante en los dos últimas temporadas. El partido de vuelta del próximo miércoles día 22 en el Bernabéu está llamado a ser una película de suspense total. Va a ser de infarto y sin tregua. Toca sufrir a los dos equipos y a las dos aficiones. Marcelo y Mario Suárez no estarán, por sanción.      


QUÉ VERGÜENZA DE REAL MADRID 

¡¡Que horror de Real Madrid!! Jamás vi jugar tan mal al equipo blanco en los  más de 30 años que lo llevo siguiendo, primero en RNE, después en TVE y ahora por estas paginas digitales. La afición madridista no daba crédito a lo que estaba viendo. Un equipo de medio pelo como el Schalke 04 le estaba dando un soberano baño a los suyos  en el mismísimo Santiago Bernabéu. Era algo más que un baño de fútbol. Fue un repaso en toda la extensión de la palabra lo que le dio a un Real Madrid caótico y vergonzoso que fue de todo menos un equipo de fútbol: eran unos futbolistas desordenados, sin criterio, asustados hasta llegar al pánico. El Madrid fue una mala pesadilla, un equipo sin alma, sin espíritu y sin nada.. El Schalke era el que jugaba al fútbol, quien tenía  la pelota con un Meyer, un chaval de 19 años, que dio todo un recital. Al Igual que Sané, otro joven que observando la inseguridad de Casillas, con una tranquilidad asombrosa y solo, marcó un golazo. Los blancos mientras tanto, deambulaban. Cada uno hacia la guerra por su cuenta, con las lineas muy separadas y con pocas ayudas en todas las parcelas del campo. Era de todo menos un equipo. No había solidaridad ni  conexión. Era un despropósito. Suerte tuvo de pasar la eliminatoria.Hacía tiempo que la afición no sufría tanto como lo hizo en los últimos ocho minutos del encuentro cuando Huntelaar puso el 3-4 en el marcador y el Schalke se quedó a un gol de eliminar al campeón de Europa, que se comportó como un equipo  muy pequeño,  sin fuste y sin dignidad.  La actitud  de este Real Madrid está avergonzando al Bernabéu que con toda justicia despidió con una bronca  descomunal a su equipo. Muchos no tuvieron lo que hay que tener para aguantar el enfado de una afición que se merece más respeto. Se merecían esa bronca y algo más.... El equipo de Ancelotti, está en cuartos de final, gracias a los dos goles que consiguió en Alemania y al primer tiempo de Cristiano Ronaldo que se rebeló contra la indolencia de sus compañeros y respondió a los dos primeros goles de los alemanes con sendos cabezazos que sirvió para que evitar la debacle. El Madrid, lo estamos viendo desde que comenzó el nuevo año, se va descomponiendo partido a partido. Ya no se puede estar peor. Ha tocado fondo, es un equipo irreconocible que hace bueno a cualquier rival. El Schalke hizo un partidazo y así fue; pero si al contrario le dejas jugar a sus anchas, te hace un roto, como hizo el conjunto alemán que mereció incluso pasar la eliminatoria ante este deleznable  y patético Real Madrid.   A Ancelotti, vuelvo a repetir el equipo se le ha ido de las manos. Ni para, ni crea ni ataca. Casillas tuvo un comienzo lamentable y falló en los dos primeros  goles. Va siendo hora que visite  el banquillo y entre Kaylor Navas, aunque al final salvó los muebles y hasta la eliminatoria con dos buenas intervenciones. Pero Iker no pasa por su mejor momento. El equipo no   defiende bien, la defensa jugó muy atrasada con los que  los jugadores alemanes llegaban al área blanca con suma facilidad. El centro del campo se siente en inferioridad ante la superioridad en esa parcela de los rivales que juegan con cuatro centrocampistas. Y para colmo, tampoco ataca porque sus tres delanteros ni ayudan a sus compañeros ni son determinantes, salvo Cristiano quien al menos en los primeros 45 minutos dio la cara. Porque Benzema,a pesar del magnifico tercer gol, está en esa fase de pasotismo y de frialdad tan suya; y  de Bale, ¿que  vamos a decir? sencillamente no está.  El galés es una sombra de jugador. No le sirve la excusa de que juegue por la derecha, sencillamente está en un lamentable estado de forma. Está como ausente, como si la guerra no fuese con él. Es otro que debería pisar la suplencia..   Pero el gran culpable de todo no es otro que Carlo Ancelotti que  está contribuyendo a la descomposición del Madrid con sus planteamientos arcaicos, su empeño en considerar intocables  a Cristiano, Benzema y Bale, cuando alguno de ellos no están para ser titulares. Por su cabezoneria de no jugar con un centrocampista más, y por tener al equipo fundido cuando llega la hora de la verdad. Además de alinear a un Khedira que ya piensa en otro equipo, un Coentrao que ni está ni se le espera y un triste Arbeloa que no está para estas lides. La consecuencia de todo esto quedó reflejado en el encuentro ante el Schalke donde a punto estuvieron de hacer uno de los mayores ridículos de su historia. Hacia quince años que nadie le hacia cuatro goles en el Bernabéu. El ultimo fue el Bayern Munich en la temporada 1999-2000. Lo que le está sucediendo a este Real Madrid me recuerda la etapa de Carlos Queiroz, en la temporada del 2004, donde los madridistas tras hacer una primera vuelta de liga de ensueño, en el mes de abril después de perder la copa del Rey ante el Zaragoza, en Montjuic, el equipo se fue diluyendo hasta caer en la nada y perder todo... Igual le está pasando ahora, y se  puede repetir la historia si no se buscan soluciones. Florentino Pérez, digo yo, que algo tendrá que hacer. Presidente,  hay que estar a las duras y a las maduras. Ahora toca arremangarse y tomar decisiones... No te ocurra lo que te sucedió tras el desbarajuste de aquella temporada de los Queiroz, Luxemburgo, Arrigo Sacchi, Benito Floro, etc que te tuviste que ir por la puerta de atrás. Como diría aquel: “Que alguien haga algo” porque el Real Madrid que estamos viendo en los últimos partidos, y sobre todo el espanto que protagonizo ante el Schalke donde fue un horror en todas las facetas: en lo físico, táctico, técnico y en lo anímico . Para terminar en  pánico masivo en los últimos minutos  del partido. Todos salieron frustrados. Cristiano le dijo a Benzema al finalizar el partido:”Qué vergüenza,qué vergüenza” Y la afición con su gran pitada final, se avergonzó de su equipo como nunca anres había sucedido.   El Madrid está en cuartos de final de la Champions, pero las sensaciones que deja es que así no va a ninguna parte.  Algo tiene que pasar.. Se avecina tormenta, y gorda.  


EL MADRID TIENE MEJOR COLOR

La Champions le sienta bien al Real Madrid. Esta competición es  su gran aliada, donde encuentra remedio a sus males. En Alemania, concretamente en Gelserkirchen, y de nuevo ante el débil Schalke volvió a conseguir un triunfo balsámico que le debe ayudar a mejorar y a recobrar sus mejores sensaciones. Ganó por 0-2 y dejó la eliminatoria vista para sentencia. El partido de vuelta en el Bernabéu dentro de 15 días será de puro trámite. Fuera por la Champions, pero el caso es que en Alemania vimos a un Real Madrid con mucho oficio, más serio que en los últimos partidos y sobre todo muy profesional.  Los blancos tuvieron otro color.. Pero el juego que desplegó tampoco fue nada del otro mundo. Sinceramente yo esperaba más del equipo de Ancelotti porque  enfrente tuvo a un Schalke muy mermado por las lesiones y lleno de adolescentes como su guardameta Wellenreuther y su delantero Platte que sustituyó al lesionado Huntelaar, ambos con 19 años. El equipo de la Cuenca del Rhin, solo ofreció entusiasmo y poco más. Por esta circunstancia uno esperaba que el Real Madrid volviese a explotar su vena goleadora. Se quedó en solo dos goles, cuando la diferencia entre uno y otro equipo es abismal. Los alemanes dieron tantas facilidades que el partido fue una balsa de aceite  para el Real Madrid al que vi un poquito mejor pero con los vicios que viene mostrando desde que comenzó el año: escaso de fluidez, lento, mucho sobo de balón pero poca profundidad. El equipo sigue jugando en estático. Hay pocos desmarques y el juego es hasta previsible. Este Madrid sigue buscando su identidad, y hasta que eso llegue lo mejor son los triunfos, pero el mal sigue ahí. Mientras encuentra su mejor versión, lo mejor es enfrentarse a equipos como el Schalke de poco fuste que no hundan los cimientos del club blanco. Ahora mismo este Madrid, sea por las lesiones y por el bajón físico no está para grandes retos, cuando lleguen los cuartos de final tendrá  que haber mejorado mucho si quiere volver a estar en la final de Champions. Ahora, no le veo. Reflexiones a parte, diremos que el Real Madrid sin grandes alardes tumbó al Schalke con dos buenas maniobras de sus dos laterales para imponerse por ese 0-2. El primero en actuar fue Carvajal(buen partido el suyo) quien curiosamente  a pierna cambiada, con la izquierda, hizo un centro perfecto para que Cristiano marcase su sexto gol en esta Champions, lo necesitaba; y Marcelo casi al final tirando con su pierna mala, la derecha, marcó todo un golazo por la escuadra. La defensa del Madrid, con el ya recuperado Pepe junto a Varane y los dos laterales, fue lo mejor del Madrid junto a Isco que cuajo otro  buen partido, bien ayudado por Bale que dejó constancia de su velocidad y su clase en un par de jugadas. Cristiano Ronaldo a pesar de marcar, sigue sin estar... Debutó en competición europea el brasileño Lucas Silva,  nervioso al comienzo para ir asentándose después.. No desentonó pero estuvo lento. Actuó como interior derecha escoltando a Kroos con quien se entendió bien. Le va a costar adaptarse al fútbol europeo, pero es de esos jugadores que pueden ser muy aprovechables. En principio, ofrece mejores garantías que Illarramendi, a quien Ancelotti ha enterrado como jugador del Real Madrid. Alemania ha dejado de ser tierra maldita para los madridistas. Con la victoria sobre el Schalke suma el cuarto triunfo de la historia en suelo alemán. Los tiempos han cambiado En definitiva, mejor triunfo que juego de los blancos que vistieron de rosa –vaya color- que le asegura prácticamente el pase a los cuartos de final y que de paso tranquiliza  a este convaleciente Madrid de  principios de año que quiere llegar al mes de marzo en plenitud.  


REAL MADRID, PLENO Y RÉCORD

    La Champions parece que definitivamente está enamorada de Madrid. Los dos equipos madrileños, Real Madrid y Atlético, hacen muy buenas migas con la máxima competición europea a la que la temporada pasada rindieron honores jugando la gran final. Y en esta, apunta que de nuevo pueden llegar muy lejos. No nos extrañaría, dada la fortaleza y ambición de la que están haciendo gala, que de nuevo llegasen a la  final. De momento, los dos equipos de la capital ya están por  derecho propio en los octavos de final. Lo han logrado, además siendo primeros de grupo. El Real Madrid ha hecho pleno, ganando los seis partidos. El Atlético de Madrid, perdió uno y empató el último, el que jugó la pasada noche en Turín contra la Juventus, donde los rojiblancos demostraron su solvencia europea. No fue un gran partido el que jugaron Atlético y Juve, pero si fue una buena demostración de juego táctico por parte de ambos equipos, sobre todo de los de Simeone que defendieron hasta morir con un inmenso Godin y el buen hacer de Jiménez. Pero  en el Atlético lo importante no son las individualidades sino el bloque, que es lo mejor que tiene y en lo que está basando sus triunfos. Hacerle un gol es casi misión imposible. La Juve, nunca pudo con el fornido y bien posicionado Atleti.  La Juventus  al final  pudo dar gracias porque el empate a cero le sirvió para meterse en los octavos de final de esta Champions.  En Turín, todos salieron contentos. El Atlético de Madrid, de nuevo muestra esa solidez que tan lejos le llevó la temporada pasada. Sufren como nadie, pelean como posesos y son incómodos hasta decir basta. Cuenten con este Atlético para hacer grandes cosas. En el Bernabéu, pleno y récord del Real Madrid que se paseó ante el Ludogorets de Bulgaria al que venció por 4-0. Los blancos a medio gas ganaron y de paso logró el récord de 19 victorias consecutivas batiendo al Barcelona de Rijkaard que la tenía en 18. El Madrid hizo lo justo, no necesito  más. Fue como coser y cantar. Y por si fuera poca la superioridad, al minuto 20 de partido, el equipo búlgaro sufrió la expulsión de su mejor jugador, Marcelinho, por evitar con la mano  el gol de Varane. Cristiano transformó la pena máxima y ya suma 72 en Europa. Está dos de Messi. El encuentro fue de poca exigencia para los blancos. Sirvió para ver la evolución de los menos habituales. Fue la gran noche para Illarramendi, el mejor del partido, quien estuvo muy activo y visionario junto a Kroos. Keylor Navas, tuvo poco trabajo pero realizó tres paradas de mérito. Nacho volvió a ser la eficacia personificada juegue donde juegue.. Arbeloa, gozó como un niño al marcar su tercer gol como madridista. El partido también sirvió para que Jesé vaya haciendo kilómetros y para que una de las promesas de la cantera, Medrán, marcara su primer gol con el Madrid. En cambio, Chicharito tuvo su noche más negra. Fue el peor de todos y demostró que no está para jugar en un equipo como el madridista. El caso es que el Real Madrid incluso cando juega al trote continúa en racha y ya puestos, le ilusiona alcanzar el récord absoluto de victorias consecutivas que ostenta el conjunto brasileño del Curitiba con 24 ocasiones consecutivas


PLENO AL QUINCE DEL MADRID

Con muy poco el Real Madrid consiguió ganar al Basilea (0-1) en el mismo centro de Europa, logrando de paso llegar a la nada despreciable cifra de 15 victorias consecutivas, con lo que iguala la racha de hace muchos años (1960-61) conseguida en tiempos de Miguel Muñoz y más recientemente, con José Mourinho (2011-12). Si el Real Madrid gana el sábado en Málaga establecerá una marca sin precedentes: nadie hasta ahora ha logrado llegar a los 16 triunfos de forma consecutiva. Sería todo un récord, algo tan de moda últimamente que no vale para nada y que sirve de poco, solo es útil para llenar portadas en forma de fuegos artificiales


EL HALAGO DEBILITA

A medio gas sin forzar la máquina y con gol de Benzema, el campeón de Europa está ya en octavos de final de la Champions cuando tan solo se llevan disputadas cuatro jornadas. El Real Madrid estuvo bien en el primer tiempo y sesteo en el segundo periodo, donde se durmieron en los laureles. No obstante, hizo lo suficiente para imponerse claramente a un Liverpool cargado de suplentes que flaco favor le hizo a su historia.


EL R.MADRID PONE ANFIELD EN PIE

En el mítico Anfield, paso todo un quipazo, el Real Madrid, que dio todo un recital de fútbol, dando un repaso al Liverpool que nada pudo hacer ante el aluvión de juego desplegado por el equipo de Ancelotti, que lleva una racha impecable tanto en la competición doméstica como en la Champions.

El campeón se pasea de forma imperial por Europa dejando una impronta de superioridad que plasma a través de un fútbol espectacular. Y lo hace en escenarios sagrados y llenos de historia como el viejo Anfield, una de las grandes catedrales del fútbol mundial, que se rindió a la exhibición del Real Madrid que fue despedido con el publico en pié.


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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