Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Champions League

NO DIGA REAL MADRID,DIGA REY DE EUROPA 

       El Real Madrid, por segundo año consecutivo se ha clasificado para la final de la Champions League, erigiéndose una vez más como el rey de Europa. Los hechos así lo demuestran: tres finales en los últimos cuatro años; alcanza su 15ª final de las que ha ganado 11. Hasta ahora ningún equipo desde 1960 se había clasificado finalista de forma consecutiva;además de haberse clasificado semifinalista en los últimos siete años. ¿Hay quien de más?. Nadie. En un partido apasionante por todo lo que ha conllevado, el Madrid aunque perdió por 2-1 frente a un Atlético que vendió cara su derrota, la renta del partido de ida (3-0) a la postre le fue suficiente para meterse otro año más en la final europea. Fue una derrota dulce que le devuelve a su cita preferida, la final de la copa de Europa   El último derbi en el Calderón hizo honor a la historia de dos grandes equipos, que nos ofrecieron un hermoso espectáculo lleno de pasión,orgullo y mucha adrenalina. Ganó el fútbol. Las dos aficiones pueden estar orgullosas de su equipo. Los dos sacaron a relucir ese orgullo bien entendido que cada uno administró según sus intereses y forma de entender. Los dos fueron igual de válidos. El Atlético salió como se preveía con el cuchillo entre los dientes,a tumba abierta, poniendo trampas y presionando hasta la extenuación a los blancos que esta vez vistieron de negro. Los rojiblancos respondían así al conjuro frente a su afición la víspera del partido. Y lo logró con una puesta en escena volcánica que hizo estremecer los muros del Madrid que en esos minutos iniciales, no sabia como jugarle a un Atlético pletórico que creía en el milagro. Más aún cuando a los 16 minutos exactos ganaba por 2-0, con goles de Saúl que en el 12 remataba perfectamente de cabeza un saque de esquina; y después en el 16, Griezman de penalti, lograba el segundo tanto que ponía en órbita a todo el Calderón, que era un grito unánime;”creemos, pues podemos”. El equipo de Simeone en apenas un cuarto de hora había logrado lo que tenía planeado: meter el miedo en el cuerpo al Madrid para que le entrase las dudas. Pero curiosamente, el 2-0 hizo más daño a los rojiblancos que a los madridistas, porque a partir de ese momento, el Madrid se hizo dueño de la situación con un juego de toque y de control, perfectamente guiado por un Modric imperial, y un fuera de serie como Isco, que sigue en estado de gracia. El Atlético en ese inicio arrollador con más empuje que juego pero con una fe y entrega encomiable, fue apagándose por el tremendo esfuerzo de ese arranque brutal. El Madrid en cambio, cuando el juego se sosegó, empezó a crecer hasta dominar el tempo de todo el partido. Los del Cholo Simeone parecía que se tomaban un respiro y los de Zidane se sobreponían al vendaval del rival, en el inicio. Eso parecía, pero el control madridista ya fue una constante durante todo el partido,imponiendo su fútbol ante las acometidas episódicas de los rojiblancos . El centro del campo comandado por Modric, Kroos, Casemiro e Isco, fue la clave del partido. Modric,sacó el compás e Isco, la genialidad. El Real Madrid volvió a ser la bestia negra del Atlético en Champions:cuatro años seguidos. Pero el último partido europeo en el Calderón nos deja la alegría del Madrid, camino, creo que merecidamente de su decimoquinta final, y la vergüenza torera y el orgullo de un Atlético que ha luchado y le hizo probar el miedo a su rival en un comienzo conmovedor. Justicia para un Real Madrid superior y honor para un Atlético que cayó de pié. A los 42 minutos, se esfumaron las esperanzas rojiblancos con el gol de Isco que tuvo en Benzema al gran protagonista. La jugada del francés es para enmarcar, es puro arte. Una obra suprema de un jugador que tiene tanta calidad como parsimonia. Lo suyo no es la pelea ni la constancia y por esta razón el Bernabéu no soporta muchas veces su apatía, pero clase tiene para aburrir. Esta inmensa calidad apareció en el Calderón en el momento justo, cuando más lo necesitaba su equipo. Eliminó a tres rivales sobre la cal de la línea de saque de esquina,pase atrás para Kroos que dispara respondiendo Oblak con una espectacular parada. Pero como esa jugada merecía ser gol, ahí estaba Isco para recoger el rechace y marcar el 2-1 que dejó helado al Calderón y al Atlético que ya no fue el volcán de los primeros quince minutos. Ya nada fue igual. Un gol que vale una final. Una derrota nunca fue tan dulce para el Real Madrid. No obstante, el Atlético seguía apretando los dientes en cada entrada y llevó al límite las decisiones del árbitro, superado por unos y otros en las protestas. Hubo entradas feas de un lado y de otro y el partido se embruteció porque el Atlético propuso y el Madrid no se arrugó. Al Atlético, tal vez le sobraron algunas entradas que rayaron en la violencia.Godin y Gabi rozaron la expulsión. El Cholo Simeone, una vez más con sus soflamas coléricas que llaman a la épica, lo único que consiguió es que sus jugadores jugasen de una forma muy acelerada y hasta crispante,dejándoles sin resuello. Ya huele, la filosofía parda de Simeone. Debe saber que para eliminar al Real Madrid que llegaba con un 3-0 a su favor, más que rituales que claman por la machada, hacen falta argumentos futbolísticos. El Atlético, lo siento, no tuvo argumentos en el cómputo total de la eliminatoria. El Real Madrid ha sido mejor y con total justicia se mete en la final. En esta ocasión el talento se impuso a la pasión. Tras el descanso el partido fue lo que se presuponía. El Atlético se quedó sin fuerzas. Pagó caro el esfuerzo de los primeros 20 minutos, sobre todo Griezman que ha llegado a este tramo final fundido. El Madrid, fresco como una lechuga, tenía la pelota y el dominio de la situación. Gozó de alguna oportunidad para empatar como en un cabezazo de Benzema y en jugada personal del mismo francés. Pero el caso, es que el Atlético tuvo dos oportunidades de meterse en el partido. En ambas ocasiones, una de Carrasco y otra de Gameiro, Keylor Navas, el protagonista madridista en el segundo periodo, respondió con dos espléndidas intervenciones. Por encima de pancartas absurdas por uno y otro bando; y de proclamas que solo acarrean violencia, estuvo el orgullo de dos grandes equipos que nos brindaron una apasionante noche que sirvió para despedir con todos los honores al histórico Vicente Calderón. Hasta la intensa lluvia del final del encuentro quiso rendirle homenaje. Como homenaje le brindó la afición atlética a sus jugadores por su entrega y por lo logrado hasta ahora, que es mucho. En una noche extraña pero bonita, el Real Madrid también salió a saludar a su afición y a plantar su bandera en el césped del Calderón. El finalista, justo y merecido, pasó el susto y peleará por la Duodécima. La Juventus, 19 años después, busca la revancha de aquella final perdida (1-0) contra el Real Madrid en el Arena de Ámsterdam,año 1998 (que recuerdos, fue mi debut en TVE). Cardiff, acogerá una gran final: Real Madrid-Juventus de Turín.


EL FÚTBOL TOTAL DEL MADRID LE ENCAMINA A LA FINAL DE CARDIFF

     El Real Madrid jugando con ese ADN competitivo que le confiere la copa de Europa, encarrilla el pase a la final de la Champions que se jugará en Cardiff(Gales) al vencer al Atlético por 3-0. Los tres fueron de Cristiano Ronaldo, que lleva diez goles en esta Champions,ocho en los tres últimos partidos:5 al Bayern Munich y 3 al Atlético de Madrid. En esta ocasión, el Atlético no puede poner ningún reparo a la más que merecida victoria del Madrid que le ganó en todos los terrenos. La superioridad sobre los rojiblancos que vistieron de negro fue un hecho de principio a fin. No fue una lucha de igual a igual porque los de Zidane arrollaron a los de Simeone que protagonizaron el derbi más oscuro desde que está el “Cholo”. Todo lo contrario que el equipo de Zidane, que se marcó un gran partido, de lo mejorcito de la temporada en cuanto a concentración, solidaridad y entrega. Casi rozaron la perfección. El Atlético estuvo irreconocible. No fue ese equipo pujante y enérgico que exige a su rival el máximo esfuerzo, como había sucedido en los últimos enfrentamientos entre los mismos protagonistas. El Madrid, fue el que puso la fuerza, la pujanza, la clase y hasta un ejercicio coral que desarboló a un triste Atletico que terminó fundido por el fútbol total de los madridistas, que tuvieron en Cristiano Ronaldo, el fiel exponente de la plenitud del equipo blanco. El portugués, cuando llega la Champions se transforma en un devorador de goles. Entra en estado de excitación y acapara la ofensiva de los suyos con una fe que le hace ser determinante. Y así fue, porque con su triplete fue el artífice de la victoria del Madrid que apunta directamente a la final. El Madrid comenzó desatado desde el primer minuto, acorralando a los rojiblancos por todos los lados, especialmente por los laterales, concretamente por la banda izquierda donde estaba el falso lateral Lucas Hernández, que pasó un suplicio. El dominio era total. El 1-0 fue producto de ese acoso y en un centro mordido de Casemiro, Cristiano, cada vez más delantero centro, se anticipó a Savic, marcando el primer gol. Cierto es que el portugués en el primer centro de la primera jugada, está en fuera de juego, pero no interviene en ella por lo que la tendencia es no sancionarla. En la segunda jugada la posición es correcta y por lo tanto fue gol legal.   El luso, con su voracidad destrozó al conjunto de Simeone y convierte en una misión casi imposible la remontada atlética en el Calderón. Aunque sí nos fiamos de las palabras de Simeone al finalizar el encuentro, la remontada es posible:”Nos llamamos Atlético de Madrid, no hay nada imposible”. Qué va a decir después de ver a un Atlético totalmente desnaturalizado, pero es comprensible su mensaje. No le queda otra. El Atlético entre asustado y enfermizo solo tuvo una ocasión clara de gol en todo el partido en una jugada que partió de Koke para Gameiro, al que Keylor Navas rebañó el balón en un mano a mano del que salió victorioso el costarricense. Eso sucedió en el primer tiempo, luego después, en el segundo periodo, aunque entró muy bien al partido poco a poco se fue diluyendo ante un Madrid que por entonces gestionó muy bien su ventaja, aguantando muy bien en defensa. Así fue hasta que a partir del minuto 60 lanzó el ataque definitivo. Y de esa forma llegó el 2-0 en el minuto 73 de gran tiro del luso a servicio de Benzema; y el definitivo 3-0 en el 86 a pase de Lucas Vázquez, que realizó una gran jugada por la banda derecha. Ambos goles tuvieron la firma de Cristiano Ronaldo,que estuvo más solidario que nunca, realizando labores poco habituales, como las ayudas en la presión en el centro del campo. El partido del Real Madrid fue encomiable en todos los sentidos: el equipo fue más coral que nunca. Corrió como un poseso, tuvo una alta concentración e hizo del entusiasmo, su bandera. La solidaridad fue la nota común de la redonda actuación de todo el conjunto de Zidane, a quien en esta ocasión nada se le puede reprochar. Le ganó la partida táctica al Cholo Simeone que vivió su noche más amarga. Acertó en todos los ámbitos, hasta en los cambios. Hizo bien en sustituir a Isco,quien además de tener una tarjeta amarilla, no fue de los más destacados. También acertó en el cambio de Benzema por Lucas Vázquez. El francés fue de nuevo el más flojo de todos. La entrada de Nacho vino motivado por la lesión de Carvajal al borde del descanso. Parece una lesión muscular. Era una baja importante, pero no se notó porque Nacho de nuevo volvió a dar un ejemplo de sobriedad y de saber estar. Estuvo enorme. El Atlético esta vez, estuvo en el lado oscuro. Le falló todo en lo que antes era un especialista. Tal vez fue porque el Madrid le hizo perder su identidad. Por fallarle hasta le falló el centro del campo que estuvo desaparecido toda la noche. Solo Carrasco llevó cierta inquietud. Muy poco ante un Madrid pletórico que hizo el fútbol total. En una palabra, que el Santiago Bernabéu se vistió con el traje de las grandes noches europeas. El Real Madrid tiene pie y medio en la final de Champions. PD. Siento decirlo, pero mucho me temo que el proyecto de Simeone agoniza. El entierro del “Cholismo” puede haber comenzado en la orilla del Bernabéu, el peor escenario posible para un colchonero.  


ODA AL FÚTBOL EN EL SANTIAGO BERNABÉU

      ¡¡ Partidazo!! con mayúsculas el que se vivió en el Bernabéu entre Real Madrid y Bayern Munich, en otra gran noche europea vivida en el Coliseum madridista donde se ha visto como el Madrid , con mucho sufrimiento y hasta suspense, ganó 4-2 tras prórroga. El partido ha sido un monumento al fútbol por parte de los dos equipos que han mostrado toda la a calidad que llevan dentro, la pasión y la entrega.Ha sido como una final donde el Bayern no mereció perder y el Real Madrid mereció ganar. Ha ganado el fútbol. Lo evidente es que el equipo de Zidane estará en semifinales de la Champions. Nadie ha jugado hasta ahora,que yo sepa,siete semifinales consecutivas. Lo hará el actual campeón que desea ser también el primer equipo en revalidar esta competición. Posibilidades tiene, después de sufrir lo que no está escrito para clasificarse.Los 90 minutos de tiempo reglamentario fueron una continua angustia para los madridistas, que después en la prórroga se transformaron en fiesta, porque fue cuando llegó la explosión de juego del Madrid que tuvo en Cristiano Ronaldo a su máximo exponente, con un gran Marcelo como escudero. El brasileño escribió una oda futbolística en el Bernabéu. ¡Qué jugador! La jugada que protagonizó Marcelo, al encarar solo a Neuer y regalarle el gol a Cristiano para que marcara el 3-2, fue sencillamente de ensueño. El partido entre estos dos colosos fue como un combate de boxeo. Era una continua combustión con los dos pegando y utilizando sus armas. El Bayern, por aquello que partía en desventaja, comenzó metiendo al Madrid en su área y siendo el dueño del balón y de la situación. Los blancos, en cambio estaban a la espera de darle un golpe directo en forma de contras que llevaban mucho peligro. Los alemanes ganaron a los puntos en los primeros 20 minutos.Tocaban y llegaban en de superioridad al área, pero con poca claridad en la finalización, refugiado en los centros que buscaban al reaparecido Lewandosky pero que no lo encontraban. A partir del minuto 25, el Madrid se estiró llegando hasta Neuer con peligro, pero el guardameta alemán volvió a demostrar que es el número uno, con un par de paradas de mérito. La que no pudo parar, la sacó de la misma raya de gol Hummels a tiro de Kroos, que tuvo hasta otra oportunidad clara de adelantar a los suyos. El primer tiempo fue un toma y daca, pero el marcador no se movió. En el segundo periodo, los alemanes llamaron a rebato. Dijeron aquello de "perdidos al río" poniendo el corazón en un puño al aficionado madridista. Y más aún cuando Casemiro derribó a Robben, el mejor de los bávaros. El penalti más que riguroso lo transformó Lewandosky llevando la inquietud a los jugadores blancos que vivieron sus peores momentos, temerosos porque un gol más del Bayern los dejaba fuera de Europa. Fueron minutos de incertidumbre. El partido entonces pedía cambios. Zidane, muy acertado, retiró al muy frío Benzema e Isco,que cumplió su misión, para dar entrada a Asensio y Lucas Vázquez. Los cambios le sentaron bien al Real Madrid. Fuese por eso o no, el caso es que llegó el 1-1 con robo de Casemiro y centro al que llegó Cristiano que se anticipó a Lham. Todo parecía encarrilado, pero un error, en una jugada tonta, provocó el gol de Sergio Ramos en propia puerta, en una jugada donde Muller estaba en fuera de juego. Ya no hubo tiempo para más. El tiempo reglamentario finalizó con victoria del Bayern por 1-2, idéntico resultado que habían conseguido los blancos en Múnich. El Bayern compareció al tiempo extra con un jugador menos, Arturo Vidal que fue expulsado por doble amonestación al poco de finalizar los primeros noventa minutos. El chileno acabó expulsado cuando menos lo merecía. Mucho antes debió ver el túnel de vestuarios. Casemiro también jugó con fuego. Y en la prórroga, ya solo existió un equipo, el Real Madrid y dos jugadores, Cristiano, el goleador y Marcelo, el mago optimista, quien no sólo asistió sino que hasta sacó un gol de la misma raya a Robben. El portugués a pase de Sergio Ramos lograba el 2-2, en fuera de juego que ni el arbitro ni los jueces de línea apreciaron. En la segunda parte de la prórroga, todo quedó sentenciado. En una jugada magistral de Marcelo que se fue de todos, le cedió el gol a Cristiano para que marcase el 3-2 y el tercero de su cuenta. La guinda al pastel la puso Asensio, con otra perla. Era el definitivo 4-2. Cristiano ha vuelto por sus fueros cuando más lo necesita sus equipo. Con los tres goles al Bayern alcanza la barrera de los 100 en Europa. En la posición de nueve, que es en la que debe jugar, sigue devorando goles y ha sido clave en la eliminatoria. Empezó con dos tantos en el partido de ida y acabó marcando tres más en la vuelta. Puede que no tenga velocidad, que haya perdido regate, pero su pegada sigue siendo descomunal. Es el Rey de la Champions. El Bayern terminó el partido muy disgustado con la actuación del colegiado húngaro Kassai, Incluso jugadores como Vidal hablan de "robo". Ni robo, ni gaitas, fue un partidazo donde expresiones como esas sobran porque no es cierto. El Bayern, como decía tal vez no mereció perder, pero reclame lo que reclame por los errores del colegiado, que los hubo en los dos bandos, cayó en los instantes claves de la eliminatoria, donde en el cómputo total el equipo blanco ha sido mejor. El Madrid mereció pasar a semifinales. Entiendo los exabruptos de Arturo Vidal porque él se cargó la eliminatoria cuando falló el penalti en Munich y con su expulsión del Bernabéu, se la ha vuelto a cargar. Le perdonaron la segunda amarilla en el minuto 50. El maestro superó ampliamente al alumno. Zizou le puso de 9 a CR y este se comió a los centrales, metió dos hombres de banda que cerraron los laterales y fueron dos puñales en ataque. Ancelotti conociendo a Vidal debería haberlo cambiado para evitar lo inevitable y que sabíamos que pasaría jugándose su expulsión a pesar que la segunda tarjeta fue rigurosa. Mención especial a Xabi Alonso que inteligentemente ha dejado el futbol antes que el fútbol le deje a él.


CRISTIANO Y EL REAL MADRID VUELVEN  A SER GRANDES 

      Cristiano Ronaldo y el Real Madrid , volvieron a  ser grandes en un escenario de postín, como el Allianz Arena de Munich. Como en las grandes ocasiones, el portugués resurgió marcando los dos goles que acercan al Madrid a las semifinales de la Champions League, al vencer al Bayern por 1-2. Su doblete enmudeció a los seguidores del Bayern Múnich. Cristiano fue el estandarte de los de Zidane, pero lo cierto y verdad es que el equipo en general estuvo a buen nivel, haciendo un segundo tiempo para enmarcar. Fue entonces cuando el Real Madrid, que todos esperamos, hizo acto de presencia para borrar del partido a los alemanes que sólo tuvieron presencia en el primer periodo en el que pudieron dejar KO al Madrid, si Vidal llega a transformar la pena máxima con la que fue castigado Carvajal por una mano inexistente (le dio en el hombro).. Antes de ese error del colegiado italiano Rizzoli, el mismo Vidal había marcado de cabeza, que más bien pareció un obús, el 1-0, al aprovecharse de un saque de esquina de los muchos que llegó a sacar el Bayern(6) en los primeros 23 minutos. Los córners era el único peligro de los alemanes que ponían más empeño que juego ante un Madrid, por entonces, un poco retraído. Había mucho respeto en los dos equipos. Robben, era el jugador que más peligro creaba por la banda derecha, donde durante los primeros 45 minutos tuvo una autopista. El fallo del penalti al borde del descanso, fue el prólogo a la decadencia alemana y el resurgir del Madrid que se agarró al partido para ya no soltarlo. Y así fue, nada más comenzar el segundo periodo, minuto 47, jugada por la banda derecha de Carvajal, centro preciso y remate inapelable de Cristiano que comenzó su recital rematador. Veinte minutos después, marcaba el 1-2 en la posición de delantero centro al aprovechar un pase de Marcos Asensio que había sustituido a Bale, que se retiró lesionado. El portugués remató de plancha un balón que el gran Neuer no pudo parar. De esta forma Cristiano Ronaldo junto a sus compañeros certificó una victoria de prestigio. Falta le hacía al portugués volver a reverdecer viejos laureles ya que llevaba una temporada un tanto aciaga. Desde septiembre el luso no marcaba en Europa. Con los dos goles en Múnich, es el único jugador en alcanzar los 100 goles en la máxima competición europea. Además fue el que provocó las dos entradas de Javi Martínez que le costó la justa expulsión. En la noche grande de Múnich, el luso volvió a decir: “Aquí estoy yo”.   Cristiano estuvo en su papel de estrella, pero sería injusto no destacar el inmenso partido de Carvajal; la seguridad y aporte de un gran Sergio Ramos, el jefe de la defensa; a Casemiro en su papel de guardaespaldas de Modric y Kroos, que por fin despertaron de su largo letargo; las correrías de Marcelo; la clase de Benzema, pero que le sigue faltando contundencia; la puesta de largo en Europa de Asensio, que se hizo dueño y señor de su parcela en el poco tiempo que estuvo. En definitiva que el Bayern tuvo que rendirse al espléndido segundo tiempo del Real Madrid, que más que nunca jugó en equipo, y donde los alemanes no existieron. Si Asensio aprovechó extraordinariamente sus minutos, James hizo todo lo contrario. El colombiano que había sustituido a Benzema, fue el único suspenso del equipo blanco. Jugó andando, como si le importase un bledo lo que estaba ocurriendo en uno de los grandes escenarios de la Europa futbolística. James, está escribiendo con renglones torcidos su últimos episodios en el Real Madrid. Y me temo que Isco, que no apareció por decisión de Zidane, al final no renovará. Pero dejemos los asuntos mundanos para centrarnos en el partido en sí de los dos grandes rivales europeos. La pena es que el equipo de Zidane no haya cerrado la eliminatoria en casa del Bayern. Dejó escapar una ocasión única de noquear a los alemanes en su sede. Ojalá no lo tenga que lamentar en el partido de vuelta. El guardameta Neuer salvó a su equipo de seguir vivo en la eliminatoria con tres paradas imposibles: primero a un remate de cabeza de Bale; después a Cristiano al que le sacó una mano, no sabemos de dónde, a un tiro a bocajarro y por último a Benzema. El 1-2, tal y como transcurrió el partido, es un resultado demasiado bondadoso para el equipo alemán. “El Madrid pudo matar la eliminatoria,tuvimos suerte”, comentó con sinceridad Ancelotti, en rueda de prensa. En Múnich,durante todo el segundo periodo y más aún tras la expulsión por doble amarilla de Javi Martínez, solo estaba el Real Madrid y Neuer, su extraordinario guardameta que les salvó la vida. El Bayern estaba hundido,cansado y asustado como presagiando el golpe definitivo de un Madrid volcado que llegaba por todos los resquicios. Ese golpe definitivo de la eliminatoria lo pudo dar Sergio Ramos, pero el colegiado anuló el gol por fuera de juego. El Real Madrid no consiguió matar la eliminatoria, pero se llevó los olés de de sus aficionados y el silencio de los alemanes que callaron por la exhibición madridista en la segunda parte. Por el Allianz Arena, volvió aparecer el Real Madrid de las noches europea. El campeón de Europa vuelve a rugir.  


SERGIO RAMOS, UNA CABEZA PARA LA ETERNIDAD 

  Dos tremendos cabezazos de Sergio Ramos cuando pintaban bastos para el Real Madrid rescataron a un vulgar equipo blanco que fue ampliamente dominado por el Nápoles en la primera parte, donde los de Zidane estuvieron dispersos, perdidos y sin enganche entre líneas. Otra vez tuvo que ser Sergio Ramos quien sacase las castañas de fuego de un Madrid apocado, sin mordiente y perdido en un auténtico desbarajuste táctico. Su cabeza volvió a salvar al campeón de Europa (1-3). Son ya muchas veces las que se erige en salvador. Lo fue en la conquista de la Décima o en esta misma temporada para ganar la Supercopa europea y la más reciente en el Camp Nou para empatar con el Barcelona en el último instante. Son ya demasiadas las veces en las que Sergio Ramos sale en auxilio de su equipo en situaciones extremas. Sin duda alguna su cabeza queda para la eternidad de la historia del Real Madrid. El de Camas, que no pasaba por su mejor momento y que empezaba a ser muy criticado (no se perdona a nadie) dejó helado al estadio San Paolo. El infierno napolitano se acabó cuando llegó el empate (1-1) al inicio del segundo periodo; y más aún cuando pocos minutos después de otro cabezazo enorme que dio en Mertens, pero que pese a esa circunstancia, el balón hubiese entrado por la enorme fuerza que le imprimió, dejó la eliminatoria sentenciada. El Real Madrid pasó por los dos portentosos cabezazos de Sergio Ramos y por el gol final de Morata, que aprovecha como nadie los minutos que le concede Zidane, que sigue erre que erre con alinear a la BBC, es decir Benzema, Bale y Cristiano, cuando está demostrado, que al menos por ahora, no conectan. Con ellos en el campo, el equipo blanco se parte en dos porque son muy pocos solidarios, poco gremiales por la escasa aportación que hacen a las labores defensivas. Todo lo contrario sucede cuando está la segunda columna, siempre más dispuesta al sacrificio y a mirar por el bien del equipo. En un escenario con buen escaparate como el estadio de San Paolo, a los tres de arriba no se les vio. Bale, empezó con ganas, era el más incisivo pero se fue apagando. Benzema con Cristiano al lado volvió a estar mustio y desangelado; y Cristiano Ronaldo ni apareció (lleva seis partido en la Champions sin ver puerta). El portugués está en un estado de forma lamentable. Ahora mismo es más una rémora que una solución. Zidane está siendo muy cabezón con su idea de alinear contra viento y marea a la BBC, y más concretamente con su obsesión de meter como sea a Benzema y a un Cristiano Ronaldo que anda desaparecido en combate. Mal hace, porque su obcecación le puede arrastrar a él. La BBC, no deja jugar al Real Madrid con el esquema que mejor le sienta que es el 4-2-3-1. Los dos goles a balón parado( los blancos tienen el juego aéreo más poderosa de Europa), más el de Morata al final, no deben ocultar el flojo partido del Real Madrid que fue zarandeado por un fiero Nápoles durante toda la primera parte y al que tuvo en el alambre. Los de Zidane estuvieron a merced del Nápoles que maniató a sus centrocampistas, buscando la espalda a Casemiro ante la pasividad de Modric y Kroos, que no tuvieron su mejor partido. Pero el técnico francés no reaccionó a las emboscadas de los italianos. El técnico del Nápoles Sarri le ganó la partida táctica a un ciego Zidane que no dio cuenta que cinco son más que tres.. El Nápoles tenía cinco jugadores en el centro del campo por 3 del Real Madrid lo que supuso un serio desorden a la hora de sacar el balón.. Ahí empezó la sangría en los primeros 45 minutos que no fue a mayor gracias al salvador Sergio Ramos. El gol de Mertens a los 24 minutos y posteriormente su remate a la madera,presagiaban el desastre para un triste Madrid que andaba entre sobrado y desganado. Su actitud y su cara era la de un equipo que parecía que debutaba en Europa. Estaba asustado y encogido en el infierno napolitano. La alineación estelar de Zidane temblaba sin saber cómo sacar el balón y qué hacer ante la presión del Nápoles. No había comunicación, era un equipo deshilachado y sin ningún control de la situación. Así fue, hasta que al inicio de la segunda parte apareció por el cielo de Nápoles, el auxilio eterno del Real Madrid,Sergio Ramos, para cerrar el partido y la eliminatoria. Y por qué no decirlo, el debate. Con ventaja en el marcador, Zidane ya si intervino cambiando a Bale por Lucas Vázquez; Isco por Modric y Morata por Benzema. El juego de los madridistas entonces fue más reconocible, algo más picante y hasta profundo. Pero no nos engañemos, el fútbol del Madrid fue más bien escaso.Esta es la realidad, como realidad es Sergio Ramos, que volvió a rescatar al Real Madrid y lo mete de cabeza en los cuartos de final de la Champions


EL PASO ATRÁS DEL MADRID LE COSTÓ EL EMPATE 

   De nuevo, y ya van dos veces, al Real Madrid se le escapó el triunfo en los últimos minutos. En esta ocasión fue en Dortmund donde a falta de tres minutos ganaba por 1-2 al fiero Borussia. Schürrle en el 87 volvió a dejarles descompuestos y sin los tres puntos. Este Madrid de los últimos tiempos no sabe cerrar los partidos y Zidane está fallando en la estrategia en ese tramo final. El técnico francés estuvo lento y hasta torpe en no frenar la descarga descomunal de los alemanes en la recta final con los dos cambios que le quedaban por hacer. Morata debió salir antes para suplir a un inoperante Benzema que sigue de pretemporada. Jugar con el delantero francés tal y como está, es jugar con uno menos. Cuando salió Morata ya iban 2-2. Una pena, que al Madrid se le escapara el triunfo en los instantes finales después de un partido muy serio por parte de casi todo el equipo, si exceptuamos al ya mencionado Benzema y Sergio Ramos. El central con su torpeza fue el gran culpable del primer gol al perder un balón en la zona de influencia y hacer falta a Goetze. Luego, si, es cierto falló Keylor Navas que despejó mal el balón lanzado por Guerreiro, aunque después el costarricense estuvo sensacional y abortó hasta dos ocasiones de gol. El despeje blando de Keylor le dio sin querer a Varane en la cabeza y el gol lo remachó Aubameyang cuando ya estaba dentro. Sergio Ramos, ya es tradicional, comienza todas las temporadas muy sobrado y con una falta de concentración alarmante que le lleva a cometer penaltis innecesarios y perder balones imperdonables.¡¡Ya está bien, No?. Luego eso si, en los finales de temporada está en plenitud, pero hasta entonces es un auténtico peligro para integridad del Real Madrid. Varane, en cambio, hoy ha estado imperial y ha sido el sostén de la defensa blanca. Modric, volvió a estar en plan maestro, muy bien secundado por Kroos. James, fue el más flojo del centro del campo. Bale, desaparecido en la primera parte, fue el más punzante en el segundo periodo. En cuanto a Cristiano Ronaldo, autor del 0-1 al culminar una espectacular contra que comenzó en Modric, siguió Benzema, dio el pase James,toco de tacón Bale y Cristiano marcó un tanto de categoría, estuvo mejor que en los dos anteriores partidos. De alguna forma volvió a ser ese Cristiano Ronaldo que todos los madridistas esperan. Ya fue reconocible. Pero, insisto, al Madrid le faltó pausa en los últimos minutos y dejó escapar el triunfo al replegarse y meterse excesivamente en la cueva. Recularon al final y cedieron el empate a dos. Ahí Zidane estuvo torpe estratégicamente hablando, al no darle un impulso con los los dos cambios que le quedaba por hacer. Ese gol en el último aliento del equipo alemán les dejó de nuevo, como en Canarias, con muy mala cara, impidiéndole llevarse un triunfo de mucho caché. El Borussia de Dortmund es un equipo enorme, rápido,con una fuerza y dinamismo brutal que somete a sus rivales a un dominio asfixiante. Me ha encantado el medio centro Weilg, un joven talento que va para figura. Me recuerda a Xabi Alonso. Y Dembélé es de esos jugadores rompedores que destrozan a las defensas y a sus marcadores. Muy bueno... Ya me gustaría ver a muchos equipos jugando con este Dortmund que tiene un equipo joven y ambicioso que va a dar mucho que hablar. El partido en el Wesfalstadion de toda la vida, tuvo muchos momentos. Vimos a un Madrid muy aseado y serio que contuvo la avalancha amarilla en los primeros minutos, después a la contra doblegó a los alemanes para desplegarse con más armonía en el segundo periodo. Estuvo cerca de conseguir la primera victoria en Dortmund pero en el tramo final se encerró tanto en su área, que lo terminó pagando con la igualada, que mirándolo bien no es un mal resultado, teniendo en cuenta los antecedentes. La maldición de Dortmund sigue vigente. Allí nunca ha ganado. Ha jugado seis veces, perdiendo en tres ocasiones y empatando otras tres veces. En esta ocasión el empate a 2 nos parece un resultado más que justo. El encuentro de la segunda jornada de Champions ha servido para que veamos la reconciliación de Cristiano con Zinedine Zidane, la reaparición de Keylor Navas, tras cuatro meses lesionado y que ha demostrado que es el titular indiscutible de la portería blanca y que James ha adelantado en las rotaciones a Isco. Al Real Madrid, en Alemania, se le escapó el triunfo por achicarse en los últimos diez minutos. Aunque el empate tiene su valor teniendo en cuenta la enjundia del rival, el Borussia Dortmund que puede ser la gran sorpresa de la Champions.


REMONTADA EUROPEA MARCA DE LA CASA

De nuevo, y van unas cuantas, el Real Madrid remontó en el último suspiro. En esta ocasión fue   frente al Sporting de Lisboa que durante una hora larga fue bastante mejor que el equipo de Zidane, que se estrenaba en el Bernabéu en su defensa  de la Champions lograda la temporada pasada. Ganó 2-1 a un Sporting de Lisboa  que le comió la tajada durante casi todo el encuentro. Un gol de Cristiano Ronaldo de libre directo, ejecutado de forma magistral y precisa en el minuto 89, y otro de Morata en el 94 obraron la remontada milagrosa del equipo blanco ante el buen equipo portugués que no mereció la derrota. Pero en los últimos diez minutos de partido le dio vida al Madrid al replegarse en busca de su primera victoria en suelo español. Ese fue su gran error. No tuvo en cuenta que en el ADN del Real Madrid está ese gen competitivo que no le permite rendirse nunca y de pelear hasta el último aliento.   Los últimos minutos son más largos en el Bernabéu que en ningún otro estadio. Son los más largos del mundo. Lo decía Juanito y lo saben algunos equipos que ya lo han sufrido.... Solo el Madrid gana así. El buen técnico del Sporting de Lisboa Jorge Jesús, que fue expulsado bien entrada la segunda parte, vio venir la remontada madridista. Situado en la grada al lado del banquillo, los últimos minutos del encuentro  se mantuvo con  la cabeza baja,no quiso mirar al terreno de juego porque de alguna forma barruntaba lo que después pasó. Ya se sabe,  el  Real Madrid  tiene un idilio especial con la copa de Europa donde hace de la épica  y la heroica final una constante en su historia. Todo esto queda muy bonito, pero al actual campeón de Europa hay que exigirle mucho más porque la Diosa fortuna y esa épica final no va a durar toda la vida. El equipo luso fue mejor que el Madrid  hasta el minuto 70. Hasta  ese minuto todo había transcurrido bajo el control  y mando del técnico del Sporting, que la verdad sea dicha, le dio un repaso a Zidane. Jorge Jesús se preparó con esmero el partido, cosa que, por lo visto, no hizo el técnico francés que en esta ocasión no estuvo muy acertado. En cambio, si acertó después en los sustituciones. Pero de eso hablaremos más tarde. El caso es que tácticamente el Sporting de Lisboa estaba mejor colocado en el terreno de juego que el Madrid, que no sabía por dónde coger a los portugueses. Con una presión muy alta, y con una defensa adelantada ahogaron a los blancos a los que le robaron el espacio. Cada jugador luso sabía su misión y casi siempre se anticipaban a su rival en todos los ordenes.  En esa misión destacó  William Carvanho, un inmenso jugador que se adueñó del centro del campo, comiéndose a Modric y a Kroos. El Bernabéu guardaba silencio ante el dominio del rival que ya al descanso mereció irse con ventaja. Sería al poco de comenzar el segundo periodo cuando Bruno César adelantase a los lusos en el marcador tras equivocación de Sergio Ramos. Era el 1-0 que hacía justicia a lo que estaba sucediendo en el Bernabéu que empezó a incomodarse con su equipo,  lento hasta decir basta. En los blancos, apenas había desmarques y nadie desbordaba. Los portugueses, tras su gol,  durante algunos minutos más fueron los dueños del juego con esa estilete llamado Gelson Martíns, que trajo por el camino de la amargura a Marcelo. Este joven Gelson, natural de Cabo Verde, es más rápido que el viento , tiene descaro,cambio de ritmo  y desborde. Recordemos que el  Sporting portugués es cuna de grandes extremos: Figo, Futre, Cristiano...y ahora Gelson Martins. El Madrid perdía al poco de la reanudación pero tardó en reaccionar. Tenían tiempo de enmendarse, pero no lo hizo hasta que sintió el vértigo de los últimos minutos. Le gusta el abismo y algún día se puede caer del precipicio. Zidane, tuvo la visión de prescindir del sangre de horchata, Benzema y dar entrada a Morata; sacó del terreno de juego a Bale que había recibido un golpe en la cadera del central lisboeta, Coates y cambio a Kroos, poco acertado, por James. Estos cambios hicieron posible el despertar del Madrid que ya fue un equipo reconocible.  Morata y Lucas Vázquez cambiaron el signo el partido. Los 3 jugadores que salieron del banquillo  le dieron otro impulso al Real Madrid que hasta entonces estaba como anestesiado. Morata aportó empuje y coraje; Lucas Vázquez  insistencia y lucha por la banda derecha y James toque y pase. De un pase exquisito del colombiano en el minuto 94,  llegó el inmenso cabezazo de Morata que sirvió para que el Real Madrid ganase los tres primeros puntos de esta Champions que quiere volver a ganar. Hay jugadores que todavía no están. Benzema, no está para ser titular estando como está Morata. Kroos, no tuvo su partido estuvo muy espeso como todo el Madrid. A Cristiano le falta aún coger la forma como a Benzema, aunque el portugués se redimió a balón parado con una falta magistral que sirvió para empatar a uno. De la BBC, Bale fue el más clarividente, pero se tuvo que retirar tocado. El Madrid ganó por la suerte del campeón que no por juego. Con el ímpetu final marca de la casa,  evitó el primer disgusto de la temporada y de la Champions. Pero tendrá que mejorar.... Jugando como lo hizo frente al Sporting de Lisboa no va a ninguna parte. La suerte y la épica  tienen sus límites.


OTRO DERBI PARA EL TRONO EUROPEO 

    ¡¡Señoras y señores!!, el Real Madrid jugará la final de la Champions contra el Atlético de Madrid el próximo 28 de mayo (sábado), en Milán. ¿Quién lo iba a decir? Después de que el Madrid de Benitez era un pozo sin fondo en cuanto a juego, desasosiego e intrigas. Pues ese equipo, por el que nadie daba un duro está a un paso de poder ser de nuevo campeón de Europa y de luchar por la liga, con permiso del propio Atlético y por supuesto del Barcelona. “El trabajo y la unión del equipo ha hecho que estemos en la final. Hace cinco meses vivimos momentos duros. Supimos juntarnos y luchar”, dijo a pie de campo Sergio Ramos, capitán y jefe ayer de la defensa blanca. Quería el central recordar de dónde viene este equipo que avanza en mayo vivo en la Liga y con viaje garantizado para la final de la Champions. El Real Madrid de Zidane, ha sabido levantarse y en gran parte es mérito de Zizou, que les ha transmitido calma, paz y tranquilidad a los jugadores que con él volvieron recobrar la confianza. Está manejando con inteligencia el vestuario y ha hacho algunos cambios estructurales que han beneficiado al equipo en los distintos aspectos del juego, sobre todo en la parcela defensiva con la aportación de Casemiro que le ha dado el equilibrio que no tenía antes. A Pepe, lo ha recuperado para la causa y ha sabido dar protagonismo a la cantera con la emergente figura de Lucas Vázquez. Todos respetan y hasta admiran a Zidane que ha devuelto la paz y la sensatez a un club que estaba presidido por la zozobra... Confieso, que me equivoqué con Zidane. Dije que lo veía verde, y no me duelen prendas en reconocer que metí la pata. Lo siento. Rectifico y pido disculpas... El caso es que Madrid como ciudad, se ha erigido en la capital del fútbol mundial. Dos años después los dos equipos capitalinos volverán a estar en una final. Un hecho inédito. Si ya lo fue en Lisboa, con el primer enfrentamiento europeo de dos equipos de la misma ciudad. Ahora, por partida doble, vuelve a repetirse constituyendo todo un récord que difícilmente se volverá a repetir. Nosotros, seguramente no lo volvamos a ver. Si el martes, era el Atlético que haciendo honor a su histórico sufrimiento, pasó las de Caín para clasificarse ante un eléctrico Bayern Munich. Un día después era el Real Madrid, quien con menos sufrimiento pero sí con cierta dosis de suspense por no rematar la eliminatoria con otro gol, se clasificó para la final de la Champions que hace la decimocuarta. Casi nada. El partido, la verdad, como casi toda la eliminatoria, no fue gran cosa. Fue más bien soso, lento. Prácticamente, se jugó al trote. El que hizo más para ganar, el Madrid, fue el que se llevó el premio de jugar la final. Los blancos hicieron lo suficiente y lo justo para imponerse a un City sin chispa, sin mordiente y sin nada. Este Manchester, es un equipo muy triste. Deambuló por el Bernabéu como alma en pena.   Jamás vi a un equipo inglés tan insulso y apocado como el Manchester City. El equipo de Pellegrini volvió a decepcionar con su ritmo cansino y su poca sangre. Jugaron andando, como botón de muestra valga la presencia de Yayá Touré, un jugador que parecía que estaba jugando un partido de veteranos. Lento a más no poder. Esa lentitud contagió a todo su equipo y de forma indirecta al Real Madrid que pasó de comenzar con mucho brío y claridad hasta conseguir el 1-0; luego tuvo una fase de juego muy irregular para terminar reculando en la recta final del encuentro. Circunstancia que llevó la incertidumbre al Bernabéu, pero más por la angustia de que un gol lo dejaba en la cuneta que por los apretones de su rival, que apenas inquietaron a Keylor Navas. Solo dos fueron los disparos a puerta que llevaron la inquietud a las gradas: uno de Fernando en el primer periodo que rozó el palo derecho; y el gran disparo del Kun Agüero cuando el partido ya languidecía que puso el corazón en un puño a los aficionados blancos. Eso, fue lo único que hizo el Kun, quien ha hecho una eliminatoria deprimente. En el Real Madrid, ante la ausencia de Benzema y Cristiano a medio gas (no estaba al 100 por 100 ni mucho menos), ha emergido el mejor Bale que si ya en el Etihad Stadium fue el mejor, en el Bernabéu, fue de lo más sobresalientes junto a Kroos, que también se marcó un buen partido. El galés, tirando por la banda derecha a pase de Carvajal fue quien ejecutó el 1-0 que vale una final.Tanto que el colegiado no le concedió. Al rozar levemente el balón en Fernando, la UEFA lo catalogó como en propia puerta. Es igual, no le quita la gran trascendencia que Bale ha tenido en esta eliminatoria de semifinales. Bale ha sido el motor que lleva al Real Madrid a la decimocuarta final de la copa de Europa. La Undécima, como la Décima está detrás de un muro terrible llamado Atlético de Madrid, el equipo más rocoso de Europa al que nadie quiere enfrentarse por las dificultades que presenta y por esa fe inquebrantable que le hace ser casi imbatible. El Real Madrid ha tenido un camino más fácil para llegar a la final de Milán que el Atlético. Los de Zidane han tenido que superar a Roma, Wolfsburgo y Manchester City; mientras que el Atlético se ha tenido que enfrentar a todos los huesos: Eindhoven,no tanto, Barcelona y finalmente, Bayern Munich. En la vuelta de las semifinales que se disputó en el Santiago Bernabéu, lleno hasta la bandera, el Real Madrid no sentenció pero la realidad es que no sufrió mucho por lo poco que le exigió el City. No hubo opción a que el blandito Manchester de Pellegrini fastidiase otra final épica entre Atlético y Real Madrid. La segunda parte de un partido histórico. Una ciudad unida por un mismo fin, la Copa de Europa o Champions. Milán espera.... Ahí vamos.


El ATLÉTICO PARECE QUE MOLESTA EN EUROPA

El colegiado alemán Félix Brych, no midió con el mismo rasero al Atlético de Madrid que al Barcelona, en un partido que comenzó como un tiro para los rojiblancos pero que el árbitro condenó en el minuto 35 con la expulsión, creo que rigurosa, de Fernando Torres. Hasta ese momento el equipo de Simeone estaba siendo mejor y jugaba con más sentido que un Barcelona al que le pesaba su derrota del último clásico. Apenas creaban peligro y solo hacían pequeñas acometidas en el área atlética. Mientras que los rojiblancos, con mejor juego le ponían más profundidad y más sentido. No solo eso sino que hacían rápidas transiciones y repliegues que tenían despistados a un Barça desconocido por su torpeza y fallos en el pase. En una de esas transiciones llegó la estupenda jugada del Atlético que comenzó en el centro del campo, siguió con un pase magnífico de Koke y culminó perfectamente Fernando Torres que conseguía el 0-1, un resultado que hacía justicia a lo que hasta ese momento estaba sucediendo. Todo esto sucedía en el minuto 25. Fue a partir de ese momento cuando a Fernando Torres, no sé qué le pasaría, pero se le fue la cabeza y prácticamente se auto expulsó con dos entradas que no venían a cuento, la primera a Neymar y la segunda a Busquets, ambas en el centro del campo. La primera a Neymar me pareció justa, la segunda que le saca por entrada a Busquets es muy rigurosa, más teniendo en cuenta las circunstancias. Un árbitro en un partido de este calibre no sólo debe aplicar el reglamento sino que debe saber interpretarlo. Y se diga lo que se diga dejar a un equipo con diez jugadores en el minuto 35 del primer periodo por una falta a destiempo y sin consecuencias en el centro del campo, me parece a todas luces excesiva y más que rigurosa. Cierto es que Fernando Torres pecó de pardillo, cuando es ya todo un veterano, pero el colegiado se excedió en su expulsión y de pasó se cargó el partido que se inclinó ya del lado azulgrana.. No nos extraña que Simeone desde el banquillo se llevase las manos a la cabeza y dijese: “Así no se puede jugar. Ya no hay partido”. Todo lo riguroso que fue el árbitro alemán con Torres, fue de generoso con Luis Suárez a quien le perdonó la expulsión hasta en dos ocasiones. Agredió primero a Juanfran y después a Filipe Luis. Una acción esta última que el colegiado saldó con una amarilla. Poco después el uruguayo, caprichos del destino, sería el azote del Atlético marcando los dos goles que le dieron vida a este Barcelona que en la segunda parte ante la inferioridad del Atletico sacó a relucir su mejor fútbol. Soy de los que pienso que la expulsión de Torres fue muy rigurosa y da que pensar que Félix Brych no viese las dos agresiones de Suárez. Las dos fueron de tarjeta roja. Y llama la atención que siendo el Barcelona el que más faltas hizo, 19, por 16 del Atlético, solo recibiese tres tarjetas amarillas por ocho de los de Simeone. El árbitro fue descaradamente casero El partido, a partir de aquel minuto 35 ya no fue el mismo. La desigualdad pudo con el Atlético que fue mejor once contra once. Cuando estuvieron a la par, el gol de Torres premió los méritos de los rojiblancos y castigó a un mortecino Barcelona que solo encontró la luz en el segundo periodo cuando los atléticos estaban reventados por el esfuerzo de jugar con uno menos. El Barça consiguió una victoria que el estadio celebró a lo grande porque por momentos se temió la tragedia en Champiopns después del duro varapalo que supuso la derrota frente al Real Madrid. En el segundo tiempo el Barcelona puso cerco a la portería de Oblak con un acoso permanente. Una chilena de Messi, un disparo al larguero de Neymar. Otro cabezazo del brasileño. Hasta que en un mal disparo de Jordi Alba acabaría en el área pequeña que recogió Suárez, quien volvería a marcar poco después el definitivo 2-1. El Atlético bastante hizo con aguantar casi de forma númantina. En el segundo tiempo, solo pudo defenderse y perder tiempo ante el arrebato del Barcelona. El resultado de 2-1 es un buen resultado para el Atlético que se batió con grandeza. Mucho tiene que mejorar el Barcelona y recuperar su mejor versión si quiere sobrevivir en la Champio-aún sigue grogui por el clásico-. El Calderón, el próximo miércoles hará que el Atlético juegue con un jugador más que el Barça.  


A CUARTOS, GRACIAS A LA CANTERA Y KEYLOR NAVAS

     En un partido trascendental como es la Champions, y con la Roma asustando con acometidas que podrían haber puesto contra las cuerdas al Real Madrid, dos valores de la cantera como son Lucas Vázquez y Casemiro  junto al guardameta Keylor Navas,  fueron claves en el triunfo del Madrid por 2-0, en un partido de ida y vuelta donde los dos equipos gozaron de varias ocasiones para marcar, pero sobre todo la Roma que puso un nudo en la garganta a un repleto Bernabéu. Casemiro fue titular, no así Lucas Vázquez que entró en la segunda parte en sustitución de un cansado Bale que aunque jugó bien se le notó sus casi dos meses de baja. Fue precisamente, Lucas Vázquez el jugador más decisivo del partido. Fue entrar él y cambió el signo del encuentro que ya entonces cayó del lado del Madrid porque hasta entonces la Roma llevaba el suspense en las gradas. A los tres minutos de salir, cogió un balón por su banda derecha en una jugada de auténtico extrema, hizo la bicicleta, desbordó y centró para que Cristiano Ronaldo marcase el 1-0 que llevó la tranquilidad al Bernabéu. Con este tanto el portugués firma ya 13 goles en esta Champions. Tuvo que ser Lucas Vázquez quien diese la vuelta a la situación. Con él sobre el terreno de juego siempre pasan cosas por esa capacidad que tiene para agitar los partidos. No solo tiene calidad, sino que tiene ese algo más que diferencian a unos jugadores de otros. Tiene coraje, alegría, atrevimiento, optimismo y hambre de triunfar. En definitiva, tiene alma. Es generoso en el esfuerzo, es un jugador de equipo que se hace imprescindible en este Real Madrid, donde se ha ganado un puesto de titular. Si Lucas Vázquez espabiló a su equipo, Casemiro y Keylor Navas cerraron la puerta del Real Madrid. El brasileño, criado en la cantera blanca, actuado como medio de cierre, puso el candado y cortaba todo lo que pasaba por su lado. Casemiro hoy por hoy es un bien necesario en el centro del campo madridista. Con él, Kroos y Modric se sienten más liberados porque saben que tienen cubiertas sus espaldas. Es el tapón que todo equipo grande debe tener. Ayuda a todos por igual; se sacrifica en ayudar a la retaguardia cuando está agobiada y en la salida del balón, con sus desplazamientos en corto para entregársela bien a Modric o Kroos, o en desplazamientos largos,algo que hace estupendamente. Sabe a lol que juega, y sobre todo tiene espíritu colectivo.   La Roma salió muy rabiosa, siendo consciente que para intentar superar el 2-0 adverso que traía del partido de ida, tenía que comenzar dando primero. Y lo intentó, vaya si lo intentó. Dzeco y Salah, tuvieron dos ocasiones clarísimas. También el Madrid tuvo alguna, pero menos. La intensa primera parte de los romanos como al inicio del segundo periodo, pusieron a prueba a Keylor Navas, que respondió con grandes intervenciones. Paró todo lo que le llegó y sigue imbatido en lo que va de Champions.   El costarricense, Casemiro y Lucas Vázquez fueron las tres patas que sostuvieron al Real Madrid que hasta que pasó una hora no respiró. A la hora de juego, Lucas Vázquez cambió el panorama del partido. A partir de ese momento, la Roma ya a la desesperada dejó más huecos y los blancos se desataron. James, hasta entonces desaparecido hizo acto de presencia marcando el 2-0, pero el colombiano sigue siendo un bulto sospechoso. Fue el peor del del encuentro . No entiendo como Zidane se sigue empeñando en alinearlo como titular, estando como está Lucas Vázquez. Hecha esta especie de crónica, no puedo dejar de expresar las dudas que este Real Madrid de Zidane me despierta. No veo que el técnico francés tenga un concepto demasiado claro de lo que quiere y como quiere que juegue su equipo. Solo se ve a unos jugadores que no saben cómo conseguir un juego más en equipo, más colectivo. A Kroos, e inclusive a Modric, los veo como perdidos. James, lo siento, hoy por hoy no está para ser titular. A Ronaldo le falta tranquilidad y le sobra ansiedad. Al final los que parecían los desterrados de Zidane, esos jugadores a los que Benítez les dio protagonismo como Casemiro, Lucas Vázquez, Danilo junto al regreso de Bale, son los que mantuvieron al equipo frente a la Roma que llegó a meter el miedo en el cuerpo. Que quieren que les diga, tengo dudas de Zidane como entrenador. Como jugador fue de los más grandes, y el más elegante. Pero como técnico, le veo muy a favor de obra y algo verde. ¡Ojalá me equivoque! Pero lo digo como lo siento Llegados a esta altura de temporada, ya no valen componendas. Llega la hora de verdad, llegan los pesos pesados y no se pueden tener dudas. De momento, el Real Madrid ya está en cuartos de final. Está a tan solo cinco partidos de conseguir la Undécima. No sería un sueño imposible que la consiguiese porque ya sucedió en 1998,2000y 2002, que conquistó el máximo cetro europeo después de un camino más que deprimente en la competición doméstica. Y como cierre a este eliminatoria frente a la Roma, el Bernabéu rindió pleitesía a Francesco Totti, en el que tal vez fue su último partido de Copa de Europa.


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
©2013