Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Champions League

EL REAL MADRID FUE UNA SINFONÍA PERFECTA 

El actual campeón de Europa, el Real Madrid, hizo honor a su título realizando en el Santiago Bernabéu un completisimo partido frente a la Roma a la que venció por 3-0.    El equipo de Lopeteguí,quien se estrenaba en el la Champions Ligue, funcionó como la Filarmónica de Viena. Dio todo un recital de fútbol en todos los sentidos, demostrando el por qué es el campeón de Europa en las tres ultimas ediciones. El Madrid interpretó toda una sinfonía en Chamartin. Tan brillante fue el juego de los blancos que hicieron lo que se llama el partido perfecto. Se jugó con intensidad desde el pitido inicial, con pases interiores y exteriores, lanzamientos al espacio de una banda a otra. Y todo ello con velocidad, profundidad y criterio. Lo que se viene a llamar un juego de muchos matices, vistoso y versátil. Nadie desafinó y todos fueron protagonistas muy positivos en un partido donde predominó el colectivo por encima de las individualidades. Fue un ejercicio coral de un equipo, si equipo, llamado Real Madrid. Desde el minuto uno apabulló a un asustado equipo romano que no sabía por dónde meter mano a este Real Madrid que jugaba como los ángeles. Lo hacía con un juego preciso,rápido y muy alegre, además de solidario. Todo ello, bajo la batuta de un magistral Modric y un no menos brillante Kroos, que dibujaban la estrategia desde el centro del campo, acompañados por las alas por los incansables Marcelo y sobre todo, Carvajal quien hizo una labor encomiable tanto en defensa como en ataque. El lateral madrileño, está pletórico. Todos fueron protagonistas en este Madrid tan coral: desde Keylor Navas, hasta el último en salir, Mariano, que puso la guinda con un señor golazo, que le define como ese goleador que tanto necesitaba el equipo blanco. El primer tiempo protagonizado por los madridistas fue brutal en todos los sentidos. Fue una orgía de fútbol, de jugadas y de disparos. Hubo hasta 16 remates a la portería del guardameta romano,Olsen, que fue el mejor de su equipo. Al Real Madrid del primer periodo solo le faltó puntería. De haberla tenido la goleada hubiese sido de escándalo. Al borde del descanso, llegó el justo gol de los blancos. Falta al borde del área que hacen a Isco, quien sin dudarlo se hizo dueño del balón para ejecutar de forma magistral un golpe franco que abrió la lata (1-0). Era la culminación a un primer tiempo redondo del Madrid, que nos brindó los mejores 45 minutos en mucho tiempo. En el segundo periodo, siguió la misma tónica. El Madrid era una maquinaria perfecta que jugaba a borbotones con un juego intenso y hasta festivo . Eso, si la Roma se estiró un poco más y hasta asustó un poco a Keylor, quien protagonizó un par de parados de mérito, llevándose la ovación del Bernabéu que quiere más al costarricense que a Courtois. Lopetegui sorprendió alineando a Keylor Navas de titular. También dio entrada a Isco por Marco Asensio, respecto al partido de Bilbao. Así como a Casemiro que lo hizo por Ceballos. Monta tanto uno como otro. En este equipo solidario, todos parecen responder cuando se les necesita. Es un equipo. Uno de los beneficiados de la nueva etapa no es otro que Gareth Bale, que fue otro protagonista más de la noche mágica que vivió el Santiago Bernabéu. El galés, ya no es ese jugador pusilánime y flojo que llevaba la tristeza por bandera. Ahora está comprometido, ayuda en defensa cuando es conveniente, se ofrece y hasta sonríe. Es otra historia y eso lo nota el equipo. El 2-o lleva su sello. Modric desde el centro del campo otea el desmarque por velocidad de Bale, le da uno de esos pases majestuosos tan propios del croata, el del Cardiff se escapa como una centella por la banda izquierda, y en plena carrera dispara cruzado para poner tierra de por medio en el marcador. Fue un señor gol dibujado por Modric y ejecutado por un inmenso Bale. El colofón lo puso Mariano quien después de sustituir a Bale, quiso sumarse a la fiesta en su vuelta a casa,firmando una joya de gol. ¡Ay Lopetegui! si Mariano hubiese jugado los últimos minutos en San Mamés Tal vez otro gallo hubiese cantado. El golazo de Mariano fue el colofón perfecto al gran partido del Real Madrid, que realizó uno de sus mejores partidos de los últimos años. El campeón de Europa vuelve a su competición favorita , a lo grande PD: El Real Madrid sonrió de alegría en su regreso a la Champions, mientras que Cristiano Ronaldo se fue llorando de Mestalla tras expulsado por roja directa. Son los caprichos del destino..  


NOCHE DE TERROR EN EL BERNABÉU

Del terror y pánico que pasó el Real Madrid junto a su afición, logró sobrevivir en el último instante gracias al penaltí de Benatia a Lucas Vázquez en el minuto 93, que Cristiano Ronaldo transformó en el 98 tras las protestas encendidas y llenas de ira de los italianos y de su guardameta Buffon, que fue expulsado.   Puede ser un pena máxima rigurosa, pero Lucas Vázquez tenía una posición franca para marcar y fue derribado por el defensor de la Juventus. Así lo vio el colegiado que lo pitó, para escarnio de los italianos que se rebelaron contra su maldito destino. Se veían ya jugando la prórroga donde un gol de ellos valdría el doble. De ahí sus protestas encolerizadas que se llevó por delante a su sensacional portero Buffon, que se despide la la Champions de la peor manera. Una pena,porque en el Bernabéu estuvo como en sus mejores tiempos. El Madrid se salvó de milagro. Sufrió y cometió muchos errores que le deben servir de lección. Pero también es verdad que fue inasequible al desaliento, intentando el gol hasta el último suspiro. De nuevo salió a relucir su gen de Champions. Después del enorme partido que hizo la Juventus que a punto estuvo de hacer una remontada histórica, el equipo de Zidane, de una forma difícil de explicar, salió vivo de una noche de terror que tuvo asustado a todo el Bernabéu. El Madrid sufrió como nunca ante esta Juventus que se presentó en la plaza madridista dispuesto a dar la gran campanada. La escuadra italiana no es un equipo en declive como muchos indocumentados dieron a entender tras la derrota por 0-3, en Turín. Ni mucho menos, es un equipo que compite como pocos, que es todo un campeón de Italia que siempre vende cara la derrota. Su primer tiempo fue muy bueno y estuvo por encima del Real Madrid, que aunque tuvo ocasiones para enmendar la plana de los dos primeros goles de los italianos, ambos de Mandzukic, que fueron un calco: centro por la banda izquierda y cabezazo del delantero en el segundo palo. En los dos tantos, quedó retratada la defensa madridista que estuvo nerviosa e insegura toda la noche. Se echó en falta la omnipresencia de Sergio Ramos, vital en noches como esta. El caso es que la Juventus con la presencia de Pjanic, la vitalidad y velocidad de Douglas Costa, y la eficacia de Khedira, fue un equipo mucho más ordenado e intenso del que jugó en Turin. Empezó desbocado y utilizando mucho músculo ante los blancos que lo empezaron a ver negro muy pronto, y más tras el segundo gol del croata Mandzukic. Bien es cierto que el Madrid pudo lograr hasta igualar si le suerte le hubiese acompañado en el balón al poste de Varane y en el uno contra uno de Isco con Buffon, que salvó el guardameta bianconero. Pero también es cierto, que al equipo de Zidane le temblaron las piernas en su propia casa, lo que no deja de ser preocupante. De los temblores se pasó al pánico cuando Matuidi, en un regalo de Keylor Navas (fallo inexplicable en un centro sin peligro), lograba igualar la eliminatoria a tres. Faltaba media hora y en el Bernabéu se mascaba la tragedia. La Juve estaba a un gol de lograr algo épico. El panorama le era propicio. Pocos equipos manejan esta situación como el campeón italiano. El Bernabéu por entonces, era un cementerio. El silencio se cortaba con un cuchillo. La prórroga amenazaba a los jugadores del Madrid que estaban aterrorizados. Solo Cristiano respondía a ese miedo con orgullo. Orgullo que trasladó a los suyos La Juventus entonces jugó a manejar los tiempos, gran error, porque el Madrid por entonces tenía el miedo en el cuerpo y con su espera le dio motivos para que los blancos empujaran , aunque eso sí, con más tesón y ahínco que acierto. Atacaban sin mucho peligro ante la buena defensa de su rival, pero al menos ponían cerco al área de Buffon. Sacaron el orgullo como pudieron. Eligieron morir en campo enemigo, sin pensar que un gol de la Juve significaría su eliminación. Buffon estaba teniendo su gran noche. Pero en el descuento, en ese mítico minuto 93, un balón al área fue cabeceado por Cristiano. Cuando Lucas podía marcar le tocó por detrás Benatia, y el colegiado inglés, Michael Oliver pitó penalti. Riguroso, pero penalti al fin y al cabo. Las protestas más que airadas de la Juventus dieron con Buffon al vestuario, sustituyéndole Szcesny. Eso sí, Buffon a pesar de salir expulsado, recibió la ovación del Bernabéu, que en un riguroso silencio y con los nervios a flor de piel, se prestó a presenciar el lanzamiento de Cristiano Ronaldo, que marcó el tanto que les daba el pase a las semifinales. Del pánico, se pasó al éxtasis. Nunca una derrota (1-3) sentó tan bien al Real Madrid. Decía al final Cristiano, tras el sufrido partido, que han recibido una buena lección. Es cierto. Después de muchas celebraciones por la debacle del Barcelona que llegó acompañada por la caída de Guardiola, quien de nuevo cayó en Europa, el Real Madrid y su afición se las prometían muy felices ante la Juve tras el resultado de la ida, favorable a los blancos por 3-0. Ante esta circunstancia, los aficionados y también los jugadores veían este partido como mero trámite. Hasta que la vigorosa Juventus, sin nada que perder, les hizo despertar de esa falsa realidad. El Madrid, insisto, no jugó bien. Lo hizo a trompicones sin manejar los tiempos y obsesionado con el gol más que con el juego. Bale, que fue titular en detrimento de Benzema, volvió a defraudar. Modric notó fatiga en el segundo tiempo y fue sustituido por Kovacic. Casemiro no tuvo ningún protagonismo y en el segundo tiempo dejó su puesto a Asensio. Lucas Vázquez , también al inicio del segundo periodo, entró por Bale. En definitivo, que vivimos todo un partidazo que será inolvidable por la valentía de la Juve, que con 3-0 en contra, fue capaz de igualar la eliminatoria al campeón de Europa, en su propia casa. Algo que pueden decir muy pocos equipos, más bien ninguno. También va a ser inolvidable por el discutido penalti en el último minuto; y por la gran película de terror que se vivió en el Bernabéu. Al final fue un suspiro infinito para un Madrid angustiado y asustado como nunca, que está en semifinales de Champions por octava temporada consecutiva, y por vigésima novena vez en su historia . No debe ser casualidad.    


EL R.MADRID CALLA MUCHAS BOCAS AQUÍ, Y EN EUROPA

Apasionante partido el que jugaron Real Madrid y París Saint Germain en el Santiago Bernabéu, que volvió a vivir otra de sus noches de leyenda en Europa.    Ganó el Madrid 3-1 al PSG cuando nadie lo esperaba, porque los franceses durante los 30 primeros minutos del segundo periodo eran el dueño y señor de la situación. Casi mudo estaba el Bernabéu ante el peligro que llevaban esos dinamiteros que tiene delante, como son Mbappé , Neymar y compañía que en cada acción llevaban el suspense al estadio que ya daba por bueno el (1-1), que fue como finalizó la primera parte. Pero fue retirar al bulto sospechoso de Benzema sustituyéndole por Bale y el partido comenzó a cambiar. Y más aún cambió, cuando Zidane, y hay que alabar su valentía, a falta de once minutos introdujo en el equipo a Lucas Vázquez y a Asensio que entraron por Isco y Casemiro, respectivamente. Entonces fue como coser y cantar. Con estos dos últimos cambios ganó las bandas, cerrándolas al tiempo que les sirvió para desbordar.. Fue un acierto total de Zidane y hay que decirlo muy alto. Asensio fue el hombre clave. En tan solo once minutos hizo cambiar la dinámica del partido. El mallorquín vuelve a estar en forma y ha demostrado que hoy por hoy tiene que ser titular indiscutible. De sus botas salieron los dos pases con los que Cristiano marcó el 2-1 y Marcelo el 3-1. Si, un Marcelo inmenso que fue el mejor del partido y que se entendió a la perfección con Asensio. Los dos hacen una pareja perfecta que rompen a sus rivales, por su eficacia y genialidad. Los jugadores del PSG no daban crédito, habían pasado de estar cerca del 1-2 a un 3-1 en un abrir y cerrar de ojos. ¿Cómo era posible? Se ve que no conocían el historial de leyendas épicas del Real Madrid cuando de Europa se trata. El estadio gritó de alegría,casi llegó al éxtasis, después de verse casi en la lona. El guión europeo de las noches grandes en el Bernabéu se cumplió paso a paso. Primero, sufriendo con el 0-1. Mbappé (extraordinario este jugador) se marchó de dos rivales con su velocidad endiablada, después tuvo suerte en el rebote que cogió Neymar para cederle el balón a Rabiot que marcó. Fue entonces, cuando los once jugadores del Real Madrid que estaban sobre el terreno de juego, tomaron conciencia del mensaje que rezaba la gran pancarta que se exhibió al comienzo del encuentro y que tenía como protagonista al seguidor madridista más famoso, Rafa Nadal. Con su imagen como estandarte, decía: “Vamos,Real, el madridismo nunca se rinde”. El espíritu indomable de Rafa y su dominio en la tierra de París, era el mensaje de apoyo al equipo de Zidane que había comenzado como un cañón el partido: presionando muy arriba, comprometido y jugando con mucha intensidad. La primera parte fue muy igualada pero con más dominio de los blancos, que encontraron su recompensa al filo del descanso con un penalti infantil, pero que lo fue, de Lo Celso sobre Kroos que se encargó de transformar Cristiano Ronaldo, logrando el (1-1). Con este gol, el portugués se hacía centenario. 100 goles con el Real Madrid en Europa. Casi nada. Luego marcaría el 101. Si Asensio revolucionó el partido, el que lo dinamitó y sentenció fue Marcelo, a nuestro entender el mejor de la noche. Cerró el resultado final(3-1) con un zurdazo en el minuto 87, que le sirvió su pareja de baile, Asensio. Este gol dejó noqueado al PSG, cuando menos se lo esperaba. El Bernabéu se le cayó encima de golpe. El París Saint Germain ,de  un plumazo, se enteró que las noches europeas en Chamartin,  muchas veces se convierten en leyendas. El equipo de Unai Emery, no jugó mal, ni mucho menos. Lo hizo bien, y si enfrente hubiese tenido a otro equipo que no fuese el Real Madrid, se habría llevado la Victoria, pero  en Europa el equipo blanco, es el Rey. Lo que sucede es que Unai Emery, que nunca ha ganado en el Bernabéu, le dio un ataque de miedo. Quitar a un delantero centro como Cavani para dar entrada al lateral derecho Meunier, es de cobardes. A la postre, le costó caro. El técnico español del PSG, así como su presidente Al Khelaffi, declararon que el colegiado italiano Gianluca Rocchi les había perjudicado claramente señalando el penalti sobre Kroos, que para ellos no le fue; y no pitando unas manos de Sergio Ramos, que si lo fueron ,pero que el arbitro no vio como acción intencionada por tener el brazo pegado en el cuerpo. No vi tan crítico a Unai Emery ni a su presidente, la temporada pasada cuando perdieron contra el Barcelona, donde el colegiado alemán Atakin les perjudicó por tierra, mar y aíre. Son excusas por una derrota que no esperaban y que ya está levantando críticas en los medios franceses. El 3-1 es un buen resultado, pero, ni mucho menos, está resuelta la eliminatoria para el partido de vuelta  que se jugará el próximo 6 de marzo. El París Saint Germain, lo ha demostrado, es un peligro constante y en el Parque de los Príncipes va a ser un vendaval. Que se ate los machos el Real Madrid porque allí va a sufrir, y mucho Ojo al dato: En la temporada 92-93, en los cuartos de final de la copa de la UEFA el Real Madrid que se enfrentó al París Saint Germain, fue al Parque de los Príncipes con el mismo resultado con el que va ahora, y al final perdió por 4-1. Esperemos que ese mal presagio, no se cumpla ahora en la Champions, donde como dice Cristiano, el Madrid tiene ese poso de experiencia que le hace ser especial. Como especial ha sido el triunfo sobre el PSG, el nuevo rico del panorama futbolístico europeo. La victoria final del Real Madrid fue sentida como una resurrección, como una rebeldía ante los que le daban por muerto. Los blancos han callado la boca a muchos aquí en nuestro país, y a la gran mayoría de Europa. El Real Madrid está de vuelta. UN respeto al campeón de Europa.


EUROPA TRANSFORMA AL REAL MADRID

Europa le sienta bien al Real Madrid . En un partido muy aseado derrotó por 3-2 al Borussia de Dortmund. Lo hizo con la llamada segunda línea, a los que ya llaman los subalternos porque en el equipo estaba nombres como Theo,Kovacic,Lucas Vázquez y Borja Mayoral, que fueron titulares.    Por supuesto Cristiano fue el director de orquesta y demostró que en Europa todo lo que falla en la liga, lo consigue convertir en la Champions. Para su ilustre curriculum queda que ha conseguido un nuevo récord: ha completado un pleno histórico al marcar en todos los partidos de la primera fase. Y es que hasta Cristiano jugando en Europa parece otro bien distinto al ansioso que cabizbajo, se desenvuelve en la competición domestica. Marcó el segundo tanto del Real Madrid,un gol de bandera, que significaba el 2-0 para su equipo que comenzó como un cohete ante un Borussia que tardó en desperezarse. Cristiano Ronaldo, a pocas horas de recibir su quinto balón de oro, demostró que por Europa va como un tiro, algo que no sucede en la liga donde va como alma en pena. Zidane, en esta ocasión dejó en el banquillo a Benzema para darle cancha a Borja Mayoral que fue quien abrió el marcador en el minuto ocho de partido, de una buena vaselina.Pocos minutos después , con el Dortmund aún dormido, el Cristiano más auténtico, el de la Champions, desde el pico izquierdo del área enroscó la pelota y marco todo un golazo por la escuadra que dejó petrificado al guardameta alemán, Bürki. Todo un golazo que le reivindica en Europa y que le sirve para ser el primer jugador en marcar en cada partido de una fase de grupos de la Champions.. Ya lleva nueve goles.   El equipo de Zidane hizo un buen partido y la segunda línea demostró , después de su pobre paso por la copa del rey ante el Fuenlabrada, que pueden ser ese algo más para ayudar a los teóricos titulares. Falta les hacía después de la pobre imagen que ofrecieron en la copa del Rey. Fue un partido para reivindicarse. Hasta Cristiano ofreció su mejor versión y fue él. Incluso jugadores como Mayoral, que abrió el marcador y Lucas Vázquez que cerró el definitivo 3-2, rayaron a un buen nivel así como Ceballos y Asensio que cuando salieron jugaron unos buenos minutos. El Madrid, jueguen los que jueguen, en Europa se transforma. Sin la angustia clasificatoria fue un equipo muy serio, de mucho empate que ofreció muy buenos minutos de juego. Eso si, después de ponerse con 2-0 en el marcador, se echó a dormir, le entró la pájara y dejó al Borussia que espabilase hasta llegar a empatar a (2-2) al poco de comenzar el segundo periodo. Los dos goles fueron de un delantero centro que estaría encantado de venir al Madrid, su nombre es Aubemayang, y es muy bueno. De poco valía el resultado, porque pásese lo que pásese el Madrid iba a ser segundo. Fue un partido para comprobar que el equipo B, cuando quiere es un equipo resultón y competitivo. Theo recuperó sensaciones así como Ceballos y Lucas Vázquez que fue de los más destacados.. Varane, mucha calidad pero también mucha fragilidad, volvió a lesionarse. Ante el Sevilla, que visita el Bernabéu el próximo sábado, el Madrid está sin centrales. Vallejo también está tocado. Por el lesionado Varane entró Asensio por lo que Casemiro pasó a jugar de central junto a Sergio Ramos que tampoco estará contra el Sevilla por sanción. Así como Carvajal y Casemiro, por acumulación de tarjetas amarillas. Fue un buen partido para ver que Borja Mayoral es una buena solución ante la apatía de Benzema. La posición de nueve de Mayoral, permitió a Cristiano Ronaldo escorarse como le gusta, buscarse los espacios para explotar su velocidad y su disparo. Al portugués se le vio muy rápido, veloz, fresco y en un buen tono físico. Su presumible quinto balón de oro le dio alas. En Champions, el Real Madrid fue un equipo mucho más reconocible que en la liga. Se durmió en los laureles cuando la ventaja era de un incontestable 2-0, pero al final tuvo la fortaleza de recomponerse y ser mejor que él Borussia, mereciendo el triunfo final por ese 3-2, obra de Lucas Vázquez. El Madrid por lo tanto termina como segundo de su grupo, un segundo al que nadie desea. No en vano es el actual campeón de Europa..


BENZEMA DESESPERA AL BERNABÉU

Esta temporada el Real Madrid está teniendo un problema serio en el Santiago Bernabéu. Con el empate (1-1) con el Tottenham es el cuarto partido de los seis que lleva disputados en casa,que no gana. Son tres empates (Valencia, Levante y Tottenham) y una derrota frente el Betis. A estas alturas solo lleva dos triunfos (Espanyol, en liga y Apoel, en Champions), poca cosa para un equipo como el Madrid que la temporada pasada era un ciclón en el Bernabéu. Algo pasa. La pólvora, por el momento, la tiene mojada, sobre todo el que lleva el número 9, Benzema. El francés una vez más con sus fallos inexplicables desesperó a la afición madridista. Karin Benzema, es un jugador de destellos con una clase fuera de toda duda, pero le falta ardor guerrero y esa mordiente necesaria en cualquier delantero centro que se precie. Cierto es que abre espacios y encuentra huecos imposibles, pero a un nueve del Madrid hay que exigirle goles. Y más cuando las ocasiones son tan evidentes como el que falló a puerta vacía tras remate de Cristiano al palo. Eso en la primera aporte, en el segundo periodo, volvió a fallar en un cabezazo que Lloris, el guardameta de los Spurs, se encontró. Fue una gran parada, si, pero creo que fue más fallo del delantero que remató casi al cuerpo del portero francés del Tottenham. Lo de Benzema ya empieza a cansar. Un delantero del Madrid lo que se le pide es que haga goles. Está muy bien hacer delicias en el toque, pero más importante es marcar goles. Y en eso, Benzema es una nulidad. Mourinho lo definió perfectamente: “Tenemos un gato”, cuando lo que se necesita arriba es un león. Anda que Hugo Sánchez hubiese fallado esos dos goles que tuvo el francés. También es verdad que fue la noche de los porteros. Tanto Lloris como Keylor Navas estuvieron de diez. El guardameta del Tottenham hizo dos sensacionales paradas:una, al remate de cabeza del ya mencionado ”gato” de Benzema; y la otra a un disparo de Cristiano Ronaldo. Pero mejor estuvo Keylor Navas, que tuvo tres intervenciones increíbles. Sobre todo, el balón que le saca en un mano a mano a Kane. Puede que esa sea la parada de la Champions. El costarricense evitó males mayores para los blancos. El Real Madrid no jugó mal, pero tampoco bien del todo. Uno diría que los jugadores están frustrados ante la falta de gol, como bien ha reconocido Zidane. Además de estar frustrados por el poco acierto, les falta precisión claridad y temple. Pusieron ganas, pero les faltaron ideas y debe ser porque hay jugadores que no pasan por su mejor momento. Marcelo , es un claro ejemplo. El Tottenham casi siempre atacaba por su banda. Pochettino, muy listo, vio el lado débil del brasileño que no cubrió bien su zona, y por ahí entraban como Juan por su casa; y encima no estuvo fino en ataque. Modric, estuvo espeso; Isco, no tuvo la claridad de otras veces. Kroos y Casemiro, fueron los mejores, pero su esfuerzo fue insuficiente ante el buen planteamiento del equipo inglés, que sabe a lo que quiere jugar y que no se arrugó, con dos magníficos jugadores como Erikssen y Kane, un delantero de los de verdad. El Tottenham, un buen equipo muy bien entrenador por Pochettino, que se ha graduado entre los grandes en el Bernabéu. Sorprendió alineando juntos Llorente y a Kane. Los dos trajeron por la calle de la amargura a Varane y Sergio Ramos. Zidane, cuando todos pensábamos que el lateral derecho sería para Nacho por la trascendencia del partido, resulta que apostó por Achraf. El chaval que acaba de cumplir 19 años, no desentonó, ni mucho menos. Se ofreció de forma continua en ataque y defendió bien. Muy interesante este jugador Fue un atractivo partido de ida y vuelta que resultó muy entretenido en todos los sentidos. Con la actuación estelar de los dos porteros, Lloris y Keylor Navas, que salieron al rescate de sus respectivos equipos. Fue un choque muy equilibrado que terminó con el justo empate (1-1). Tottenham y Real Madrid encabezan la clasificación del grupo H con siete puntos cada uno. Están iguales en todo. En Wembley, el día 1 se volverán a ver las caras los mismos rivales. Pero eso, ya será otra historia.


EUROPA LE SIENTA BIEN AL REAL MADRID 

El Real Madrid ganó por primera vez en Dortmund, donde presenciamos un vibrante partido por parte de ambos equipos pero donde los blancos pusieron la pausa y la clase necesaria para imponerse al correoso equipo alemán por (1-3),con goles de Bale y Cristiano que hizo los dos últimos y con Carvajal como principal abrelatas.   Cuando llega la copa de Europa el Real Madrid se transforma y luce su mejor versión. No importa que en la liga camine entre dudas; es escuchar el himno de la Champions y se convierte en un trueno ofreciendo su cara más competitiva. Ante un Borussia correoso y hasta incansable consiguió un triunfo de prestigio en Europa a base de toque, clase y mucha calidad. Los de Zidane crecieron en su juego en un territorio maldito hasta ahora. Nunca antes habían ganado en el Signal Iduna Park de Dortmund. Lo más que había conseguido, era un empate (2-2 la temporada pasada). El Madrid administró muy bien los tiempos y supo como jugarle al siempre vitalista y jovial Borussia, un equipo que siempre le ha complicado la vida a los blancos que en esta ocasión salieron con autoridad, marcando las pautas de lo que quería y cuando lo quería. Tomó el mando desde el inicio en el precioso estadio donde se vive el fútbol con pasión a la vez que con mucho respeto. El ambiente es increíble, sobre todo en el fondo amarillo. ¡Eso hay que vivirlo! para poder explicarlo. Ese ambientazo armó aún más al Madrid en su idea de imponerse desde el pitido inicial. Fue una actuación coral de todo el equipo. La defensa estuvo firme; el centro del campo con Modric llevando la batuta y dirigiendo la orquesta de forma magistral, acompañado por un eficiente Kroos y un trabajador Casemiro en el corte junto al chispeante Isco ; en la delantera dos puñales Cristiano Ronaldo y Bale, que fueron los goleadores de la noche. De entrada fue Dani Carvajal el que abrió las hostilidades en un pletórico primer tiempo. El lateral fue el auténtico protagonista en el juego de ataque del Madrid en ese periodo. Defendió cuando la circunstancia lo requería. Frenó en seco al extremo Phillip y tuvo fuerzas suficientes para estirar a su equipo. De sus botas salió el magnífico centro para que Bale marcase el 0-1, un golazo de los de Bale, que fue más Bale que nunca: velocidad,fuerza y clase. Por mucho que le quieran despreciar el galés es un jugador de enorme categoría. Lástima que se lesionase, pero no se asusten se trata sólo de calambres. Al gran gol de Bale, le sucedió otro que culminó de forma brillante Cristiano Ronaldo tras encaje de bolillos entre Kroos y el galés, que desde su banda, la izquierda, le enfiló un pase para que CR7 como delantero hiciese el 0-2. Antes y después de los dos goles, los blancos llegaban y llegaban, casi siempre con robo y salida rápida por la derecha donde Carvajal era el dueño y señor. Con el 0-2 el partido parecía sentenciado, pero el Borussia se rebelaba contra su destino. Luchador como es este equipo no le perdió la cara al encuentro. Esperaba el fallo del Madrid en la circulación del balón para poder contraatacar . Con el resultado en franquicia, los blancos se relajaron y permitieron tras una flaqueza defensiva, la única, que Aubameyang batiera a Keylor Navas. La corneta de los 60.000 espectadores llamó a zafarrancho y el Borussia se lanzó a por el empate. En esos momentos de dominio alemán, aguantó el tipo el Madrid con las líneas muy definidas y juntas y en una de esas contras tan propia del equipo de Zidane, Modric, el sublime croata, encontró a campo abierto a Cristiano que de forma violenta golpeó el balón, marcando el definitivo 1-3. El portugués en su partido número 400 consiguió el gol número 109 en la Champions. Ya son goles. Los alemanes ya entonces entregaron la cuchara y aceptaron la superioridad del Madrid. El Borussia sólo hizo un reclamación en el posible penalti de Sergio Ramos. La pelota parece que le da en la mano pero es de forma involuntaria al sacar el balón Keylor Navas de la raya de gol. La superioridad madridista fue manifiesta en un partido de ida y vuelta que resultó vistosos y vibrante al mismo tiempo, que sirvió para que el el campeón reapareciese en Dortmund, donde nunca antes había vencido. Europa le sienta bien al Real Madrid. Ahora está por ver si lo visto en Alemania se traslada también a la competición domestica.  


CON CRISTIANO LLEGÓ EL IDILIO CON EL GOL

El actual campeón de Europa, el Real Madrid, debutó en la presente edición de la Champions con un rival que le dio una noche muy plácida, el Apoel de Nicosia (Chipre), al que derrotó por 3-0. Era el partido en el que Cristiano Ronaldo, tras su sanción en la Supercopa, reaparecía en un partido oficial. Y fue volver, y volvió a reencontrare con el gol. Marcó el 1-0 a los 12 minutos a pase magnífico de Bale quien se había aprovechado antes de una estupenda media verónica de Isco; después en el segundo periodo el portugués hizo el 2-0 de penalti. Sergio Ramos redondeó el resultado en uno de sus subidas al ataque, y lo hizo ejecutando una perfecta chilena. Una suerte que practica muy bien y que ya le ha dado más de un rédito en el Madrid. Ya sé que él Apoel es un frágil rival, pero también en teoría lo era el Levante y ahí al Madrid le faltó gol que no juego. Hoy tuvo gol, pero no así juego que fue bastante soso. Sea como fuere el caso es que con Cristiano el equipo blanco vuelve a ver puerta. El luso es ese delantero centro que tanto necesita el Real Madrid, que creo que en esta ocasión se equivocó dejando marchar a Mariano, ya que el éxodo de Morata era inexorable. No lo digo yo, lo ha reconocido hasta Zidane que ha manifestado que “tal vez les falte un delantero”. En esta ocasión el gol lo encontró el Madrid con esa facilidad pasmosa que tiene Cristiano, sin duda el mejor rematador del mundo. El portugués abrió la cuenta con sus tres principales armas: velocidad, anticipación y definición. Cualidades que ejecuta como nadie. Estoy convencido que con él en el terreno de juego el Real Madrid no hubiese perdido los cuatro puntos que perdió ante Valencia y Levante, respectivamente. Cr7 hizo dos goles, pero no paró en la búsqueda de más tantos. Tenía hambre de fútbol y de debutar en la Champions con goles. Algo que se ha convertido en toda una tradición para él. Hasta reclamó un gol no concedido por el uso del Ojo del halcón, estrenado en Champions. El partido, como decía tuvo poca historia y hasta resultó aburrido. En el primer tiempo el Madrid dominó pero sin sustancia. Faltaba velocidad. En el segundo periodo aumentó el ritmo y hasta la producción, pero dada la poca calidad del rival, el Madrid no se exigió más y optó por la comodidad con pases y más pases pero con poca profundidad. La carencia de pedigrí del rival no estimuló a los blancos que en esta ocasión salo salieron hacer una faena de aliño sin apenas ofrecer espectáculo. No obstante, Zidane no quiso sorpresas y priorizó la competición por encima del rival, apostando prácticamente por el once titular, y más después de los dos empates ligueros. Fue como decirles a los jugadores que no quería relajación, como sucedió en la primera parte frente al Levante. Kovacic, que salió de titular en lugar de Kroos, se retiró lesionado y el alemán tuvo que salir a los pocos minutos de la primera parte. Por cierto, sorprendentemente, Kroos tardó algo más de cuatro minutos en calzarse, vendarse y ponerse la camiseta. El croata sufre una lesión en el abductor de su pierna derecha. Como mínimo tendrá para quince días de baja. EL Madrid cumplió sin más alardes en su debut en la Champions, que tuvo en la voracidad de Cristiano su mejor aliado. El portugués jugó como delantero centro con Bale por la izquierda que es su posición. Desde esa banda vino el certero pase del primer gol de Cristiano y hasta un par más que pudieron tener un buen final. El galés, que se ha convertido en el blanco de las iras del aficionado -no lo entiendo-, está triste y cabizbajo. Ha perdido la confianza, no encara nunca. Es como si no se sintiese jugador del Real Madrid. Zidane, está tratando de recuperarle y seguro que lo conseguirá. Claro, que Bale tendrá que poner algo más de su parte. Pero el Bernabéu no puede ser tan duro con él. La placidez de la noche invitaba para dar minutos Ceballos y a Borja Mayoral, que los tuvieron, en sustitución de Isco y Bale que serán titulares en San Sebastián para rendir visita a la Real Sociedad. En el partido del estreno del campeón de Europa, Cristiano Ronaldo regresó manteniendo su idilio con el gol.


EL REAL MADRID  NO SE CANSA DE GANAR

El Real Madrid tiene la bendita costumbre de ganar las finales que juega. En la capital de Macedonia, Skopje, no fue para menos y consiguió la Supercopa de Europa al vencer al Manchester United de Mourinho por 2-1. Título que le acredita como el Rey absoluto de Europa.   Lo de ganar las finales se ha convertido en un vicio para el Madrid que a nivel internacional ha conseguido los once títulos de otros tantos que ha jugado. No pierde una final desde que el Boca Júniors le ganó (2-1) la Copa Intercontinental en el año 2000 que se jugó en Tokio. A las finales se llega para ganarles y en eso el Real Madrid es todo un maestro Después del paréntesis de la pretemporada, donde el Real Madrid no ganó un solo partido, se veía esta final de la Supercopa como una especie de prueba para el equipo blanco que había levantado ligeras sospechas por sus pobres partidos en Estados Unidos. Se ha demostrado que si alguien tenía alguna duda, esas sospechas eran infundadas.Llegada la hora de la verdad, en el primer título oficial de la temporada, el Real Madrid volvió a aparecer para demostrar que sigue ostentando el trono europeo. No solo ganó 2-1 con todo merecimiento al Manchester United, sino que lo hizo convenciendo y haciendo un juego de muchos quilates en este albor de la temporada. Jugó mucho mejor que un Manchester United que solo tuvo el recurso del fútbol directo y de choque con jugadores que parecen más atletas que otra cosa. Al equipo de Mourinho le sobra músculo y le falta talento. Si el comienzo de los de Zidane fue un tanto tímido, conforme fueron pasando los minutos se fue adueñando de la situación hasta prácticamente marear a los ingleses que veían pasar el balón, sin poder hacer nada para cortar la hemorragia del buen fútbol de los madridistas que hasta el descanso, prácticamente lo bordaron. Casemiro se erigió en el dueño y señor del centro del campo. Comiéndose a su par, el turco Mkhitaryan, creando superioridad en esa parcela donde el Madrid siempre jugó en ventaja desde esa zona de influencia. Casemiro, al borde del fuera de juego, fue quien abrió la cuenta en el minuto 24, respondiendo con precisión al buen servicio de Carvajal que vio perfectamente su incorporación por el flanco izquierdo. Los últimos goles de Casemiro (ya lo hizo en la final de Cardiff) no son fruto de l casualidad. Zidane, le ha soltado amarras y el brasileño lo agradece con goles que están siendo decisivos. Antes del gol ya había mandado un balón al travesaño tras saque de esquina. No solo es un tapón eficaz y seguro, sino que ofrece variantes ofensivas. Casemiro se ha convertido en un jugador fundamental en el esquema de Zidane. Junto al brasileño hay que destacar la magia de Isco que sigue, una vez pasada la pretemporada, en estado de gracia y aliado con la inspiración . Lo suyo es puro arte y se ha ganado por méritos propios un puesto en el once titular. Hoy por hoy es imprescindible en este Real Madrid. No solo fue el autor del 2-0 que ponía tierra por medio, con un tanto de auténtico crack, sino que envolvió con su arte a los ingleses. Un gran Isco, apareció por todos los lados ayudando a Kroos y Modric, y por donde hiciese falta. Su partido fue para enmarcar. Casemiro e Isco fueron los más sobresalientes, pero el nivel general del Real Madrid en este primer partido oficial fue alto, por encima de la media y del Manchester United que acortó distancias por mediación de Lukaku, que se aprovechó de un rechace de Keylor Navas quien en lugar de mandar el balón a los lados lo mandó al centro y ahí estaba el delantero belga del Manchester para acortar distancias y poner incertidumbre al encuentro. Fue un error del guardameta madridista sin más, porque después salvo el empate a dos desviando un balón de Rashford que llevaba marchamo de gol. El tanto de Lukaku animó a los suyos que con más fuerza que juego intentaron la igualada. Pero, el fútbol lo seguía poniendo el Madrid que pudo sentenciar el partido con un lanzamiento de Bale al palo. Un Bale, que fue muy distinto al que vimos pasearse por Estados Unidos. Hoy junto a Benzema,llevaron por la calle de la amargura a la defensa de los diablos rojos. El galés, oigan lo que oigan, seguirá el Real Madrid Zidane, que consigue su sexto título en 20 meses, no sorprendió con la alineación, dejando en el banquillo a Cristiano Ronaldo que solo llevaba dos entrenamientos con el equipo. Lo dejó para una emergencia. El portugués salió en el último tramo del partido. Cristiano Ronaldo no fue titular en Macedonia, pero muy posiblemente si lo será en la Supercopa de España el domingo, contra el Barcelona. Ahí ya veremos si definitivamente se rompe la BBC para dar entrada a un Isco que hoy por hoy, es insustituible. En definitiva que el Real Madrid de Zidane se ha convertido en una máquina de ganar títulos. En la capital de Macedonia reafirmó su reinado ganando otra Supercopa de Europa. Y lo ha hecho, como muy bien ha dicho Sergio Ramos:”jugando al fútbol, con buen juego y con sacrificio”. Estupenda forma de empezar la temporada.    


NO HAY DEBATE QUE VALGA,ISCO TITULAR

        ¿ Bale o Isco para jugar la final de la Champions? He ahí el dilema para muchos periodistas y aficionados. No, para Zinedine Zidane, que lo tiene claro: el titular por derecho propio va a ser Isco. Así que dejemos de marear más la perdiz.    Lo que me parece increíble es que después de todo lo realizado por el técnico madridista que ha dado todo un master de cómo saber llevar una gran plantilla, algunos se atrevan a decir que a Zidane le falta personalidad y que una vez que Bale se ha recuperado de su enésima lesión, el galés volverá a ser titular porque así lo determinarán las altas esferas, entiéndase Florentino Pérez. Puede, como ha reconocido Ancelotti en su libro, que Florentino aconsejase en alguna ocasión al italiano sacar a Gareth Bale por aquello de lo mucho que costó y que incluso le dijese lo mismo a Zidane a modo de insinuación. Pero de ahí a ordenárselo, media un abismo. Florentino Pérez puede tener muchos defectos, que los tiene, pero que yo sepa, nunca ha ordenado y ha impuesto la alineación de un jugador determinado. A Zidane, le encanta Bale por la sencilla razón de que estamos ante un magnífico jugador que ahora de buenas a primeras parece desnudo de todos los atributos que le llevaron a fichar por el Real Madrid. Bale, es un crack que las lesiones le están lastrando. Pero en condiciones es un fijo en el once titular de cualquier equipo. No nos equivoquemos. Lo que sucede es que después de superar su lesión de soleo, no está al cien por cien para jugar un partido tan exigente como la final de la Champions ante el rocoso Juventus de Turín. Por este motivo no va a ser titular aunque puede venir de perlas tenerlo en el banquillo para jugar en el segundo periodo, si las cosas se tuercen. Isco va a ser el titular, no sólo por su gran calidad sino porque ha hecho méritos más que suficientes para estar en la gran cita del próximo sábado. Además con él en once titular, el Madrid se acopla mucho mejor en lo táctico al jugar con el dibujo del 4-4-2 que ofrece muchas más ventajas que el 4-3-3. La irrupción del malagueño en el equipo significó un alivio para los demás centrocampistas,sobre todo para Modric y Kroos que juegan más libres y de forma más natural. Ante los italianos que hacen de la defensa y el centro del campo un gran muro de contención, el Real Madrid necesita un centro del campo total, muy bien posicionado y engrasado. Isco es ese cuarto elemento necesario para sorprender a la Juve. Antes de la estelar aparición de Isco en el último tramo de la temporada, el trío formado por Bale, Cristiano y Benzema no se discutía. Era el mensaje de los últimos tres entrenadores que ha tenido el Madrid: Ancelotti, Benitez y Zidane incluso el francés lo remarcó en más de una ocasión. Pero la realidad se impone, el Real Madrid juega mucho mejor y tiene más variantes con Isco en el campo y más ahora que está en un estado de forma extraordinario. Zidane, al igual que la afición, ahora lo tienen claro, con Bale a medio gas y con Isco en plenitud, no hay dudas: El jugador español será titular en Cardiff, donde nació Gareth Bale. Una buena historia que vender, pero el galés regresa a su tierra natal asumiendo su papel secundario en la gran final. Le honra el reconocer que no está para jugar de inicio un partido de tanta exigencia. Estará en el banquillo por si necesitan de su velocidad y verticalidad en el segundo periodo. Isco se ha ganado el derecho a ser titular en el partido más importante del año del Real Madrid. En nombre de la solvencia y los méritos, la titularidad de Isco no merece discusión. No hay debate que valga.    


NO DIGA REAL MADRID,DIGA REY DE EUROPA 

       El Real Madrid, por segundo año consecutivo se ha clasificado para la final de la Champions League, erigiéndose una vez más como el rey de Europa. Los hechos así lo demuestran: tres finales en los últimos cuatro años; alcanza su 15ª final de las que ha ganado 11. Hasta ahora ningún equipo desde 1960 se había clasificado finalista de forma consecutiva;además de haberse clasificado semifinalista en los últimos siete años. ¿Hay quien de más?. Nadie. En un partido apasionante por todo lo que ha conllevado, el Madrid aunque perdió por 2-1 frente a un Atlético que vendió cara su derrota, la renta del partido de ida (3-0) a la postre le fue suficiente para meterse otro año más en la final europea. Fue una derrota dulce que le devuelve a su cita preferida, la final de la copa de Europa   El último derbi en el Calderón hizo honor a la historia de dos grandes equipos, que nos ofrecieron un hermoso espectáculo lleno de pasión,orgullo y mucha adrenalina. Ganó el fútbol. Las dos aficiones pueden estar orgullosas de su equipo. Los dos sacaron a relucir ese orgullo bien entendido que cada uno administró según sus intereses y forma de entender. Los dos fueron igual de válidos. El Atlético salió como se preveía con el cuchillo entre los dientes,a tumba abierta, poniendo trampas y presionando hasta la extenuación a los blancos que esta vez vistieron de negro. Los rojiblancos respondían así al conjuro frente a su afición la víspera del partido. Y lo logró con una puesta en escena volcánica que hizo estremecer los muros del Madrid que en esos minutos iniciales, no sabia como jugarle a un Atlético pletórico que creía en el milagro. Más aún cuando a los 16 minutos exactos ganaba por 2-0, con goles de Saúl que en el 12 remataba perfectamente de cabeza un saque de esquina; y después en el 16, Griezman de penalti, lograba el segundo tanto que ponía en órbita a todo el Calderón, que era un grito unánime;”creemos, pues podemos”. El equipo de Simeone en apenas un cuarto de hora había logrado lo que tenía planeado: meter el miedo en el cuerpo al Madrid para que le entrase las dudas. Pero curiosamente, el 2-0 hizo más daño a los rojiblancos que a los madridistas, porque a partir de ese momento, el Madrid se hizo dueño de la situación con un juego de toque y de control, perfectamente guiado por un Modric imperial, y un fuera de serie como Isco, que sigue en estado de gracia. El Atlético en ese inicio arrollador con más empuje que juego pero con una fe y entrega encomiable, fue apagándose por el tremendo esfuerzo de ese arranque brutal. El Madrid en cambio, cuando el juego se sosegó, empezó a crecer hasta dominar el tempo de todo el partido. Los del Cholo Simeone parecía que se tomaban un respiro y los de Zidane se sobreponían al vendaval del rival, en el inicio. Eso parecía, pero el control madridista ya fue una constante durante todo el partido,imponiendo su fútbol ante las acometidas episódicas de los rojiblancos . El centro del campo comandado por Modric, Kroos, Casemiro e Isco, fue la clave del partido. Modric,sacó el compás e Isco, la genialidad. El Real Madrid volvió a ser la bestia negra del Atlético en Champions:cuatro años seguidos. Pero el último partido europeo en el Calderón nos deja la alegría del Madrid, camino, creo que merecidamente de su decimoquinta final, y la vergüenza torera y el orgullo de un Atlético que ha luchado y le hizo probar el miedo a su rival en un comienzo conmovedor. Justicia para un Real Madrid superior y honor para un Atlético que cayó de pié. A los 42 minutos, se esfumaron las esperanzas rojiblancos con el gol de Isco que tuvo en Benzema al gran protagonista. La jugada del francés es para enmarcar, es puro arte. Una obra suprema de un jugador que tiene tanta calidad como parsimonia. Lo suyo no es la pelea ni la constancia y por esta razón el Bernabéu no soporta muchas veces su apatía, pero clase tiene para aburrir. Esta inmensa calidad apareció en el Calderón en el momento justo, cuando más lo necesitaba su equipo. Eliminó a tres rivales sobre la cal de la línea de saque de esquina,pase atrás para Kroos que dispara respondiendo Oblak con una espectacular parada. Pero como esa jugada merecía ser gol, ahí estaba Isco para recoger el rechace y marcar el 2-1 que dejó helado al Calderón y al Atlético que ya no fue el volcán de los primeros quince minutos. Ya nada fue igual. Un gol que vale una final. Una derrota nunca fue tan dulce para el Real Madrid. No obstante, el Atlético seguía apretando los dientes en cada entrada y llevó al límite las decisiones del árbitro, superado por unos y otros en las protestas. Hubo entradas feas de un lado y de otro y el partido se embruteció porque el Atlético propuso y el Madrid no se arrugó. Al Atlético, tal vez le sobraron algunas entradas que rayaron en la violencia.Godin y Gabi rozaron la expulsión. El Cholo Simeone, una vez más con sus soflamas coléricas que llaman a la épica, lo único que consiguió es que sus jugadores jugasen de una forma muy acelerada y hasta crispante,dejándoles sin resuello. Ya huele, la filosofía parda de Simeone. Debe saber que para eliminar al Real Madrid que llegaba con un 3-0 a su favor, más que rituales que claman por la machada, hacen falta argumentos futbolísticos. El Atlético, lo siento, no tuvo argumentos en el cómputo total de la eliminatoria. El Real Madrid ha sido mejor y con total justicia se mete en la final. En esta ocasión el talento se impuso a la pasión. Tras el descanso el partido fue lo que se presuponía. El Atlético se quedó sin fuerzas. Pagó caro el esfuerzo de los primeros 20 minutos, sobre todo Griezman que ha llegado a este tramo final fundido. El Madrid, fresco como una lechuga, tenía la pelota y el dominio de la situación. Gozó de alguna oportunidad para empatar como en un cabezazo de Benzema y en jugada personal del mismo francés. Pero el caso, es que el Atlético tuvo dos oportunidades de meterse en el partido. En ambas ocasiones, una de Carrasco y otra de Gameiro, Keylor Navas, el protagonista madridista en el segundo periodo, respondió con dos espléndidas intervenciones. Por encima de pancartas absurdas por uno y otro bando; y de proclamas que solo acarrean violencia, estuvo el orgullo de dos grandes equipos que nos brindaron una apasionante noche que sirvió para despedir con todos los honores al histórico Vicente Calderón. Hasta la intensa lluvia del final del encuentro quiso rendirle homenaje. Como homenaje le brindó la afición atlética a sus jugadores por su entrega y por lo logrado hasta ahora, que es mucho. En una noche extraña pero bonita, el Real Madrid también salió a saludar a su afición y a plantar su bandera en el césped del Calderón. El finalista, justo y merecido, pasó el susto y peleará por la Duodécima. La Juventus, 19 años después, busca la revancha de aquella final perdida (1-0) contra el Real Madrid en el Arena de Ámsterdam,año 1998 (que recuerdos, fue mi debut en TVE). Cardiff, acogerá una gran final: Real Madrid-Juventus de Turín.


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