Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

James Rodríguez

EL MILAGRO DE UN EQUIPO DE LEYENDA

¡Uff! Con inmenso sufrimiento, una buena dosis de suerte y sobre todo gracias a la portentosa actuación del Keylor Navas, así como a los dos goles de Benzema y al fallo garrafal del portero alemán, Ulreich, el Real Madrid estará en su tercera final de Champions consecutiva.    De nuevo se obró el milagro de un equipo de leyenda que sabe sobrevivir en las peores situaciones. Este equipo es el Real Madrid de Zidane, que ante un extraordinario Bayern Munich puso de manifiesto su capacidad de supervivencia. En esta ocasión, al Real Madrid lo sostuvo un imperial Keylor Navas que si en el partido de ida ya fue el mejor, en el Bernabéu volvió a ser el salvavidas de su equipo con paradas de todos los colores, sobre todo una que le hace a Tolisso. En el cómputo total de la eliminatoria,el costarricense ha realizado ocho paradas salvadoras. Junto a él hay que destacar a Karim Benzema, el goleador imprevisto, que de nuevo en una situación límite volvió hacer acto de presencia, como le sucediese la temporada pasada ante el Atlético de Madrid. Los dos antihéroes, Benzema y Keylor han sido la clave de que el Madrid esté en su cuarta final de Champions en los últimos cinco años. Alcanza su decimosexta final de la copa de Europa. Casi nada. El Real Madrid, jugó nada o casi nada. Eso sí, le puso mucho corazón y coraje. Supo sufrir, sobre todo en defensa con los dos centrales (Sergio Ramos y Varane) luchando contra los alemanes que le llegaban por aire y tierra. El experimento de Lucas Vázquez como lateral derecho no funcionó. En Múnich,cumplió pero no es lo mismo hacerlo durante 20 minutos que 90. Coraje y piernas no le faltan, pero estaba sobrepasado y no conoce la dinámica del puesto. Modric, fue el encargado de échale una mano, pero se agotó en el empeño y eso lo notó el equipo en la elaboración del juego. Por la banda derecha llegaba todo el peligro del Bayern con Ribéry y Alaba entregados a la causa atacante de un Bayern excelso en la determinación, las ganas y empuje Zidane, se la jugó todo a la carta de jugarle de tú a tú al Bayern, y prescindió de Casemiro en beneficio de Kovacic. Esta idea tampoco funcionó, porque al jugar el croata y Kroos en paralelo dejaban el centro del campo desguarnecido y de ello se benefició James, que cuajó un señor partido. Los alemanes se presentaban al área madridista con una facilidad asombrosa. Nadie hacía de pared y pronto a los tres minutos, Kimmich puso el 0-1 en el marcador. El Bernabéu comenzó asustándose viendo las avalanchas de los alemanes que se presentaron con determinación y ambición en Chamartín, dispuestos a quitarse de en medio a su última bestia negra. Sin que nadie sepa muy bien por qué, a los 10 minutos en una excelente jugada, el Real Madrid empató por mediación de Benzema. El gol fue precedido de una jugada coral de todo el equipo blanco que dio hasta 28 pases hasta que Marcelo hizo un extraordinario centro al delantero francés, que definió perfectamente de cabeza. Decíamos, que a parte de saber sufrir, el Madrid también tuvo la suerte de cara. Suerte que el colegiado, el turco Çakir no viese las manos de Marcelo antes del descanso. Un penalti clarísimo que si el arbitro llega a ver lo hubiese pitado, sin ninguna duda. Con empate a uno finalizó el primer periodo. Una buena noticia para el Real Madrid que había vuelto a sobrevivir a los zarpazos enormes de los alemanes que se fueron un tanto frustrados al vestuario, al comprobar que estaban haciendo todo lo posible para doblegar a los blancos y no eran capaces de ir por delante en el marcador. Más frustrados terminaron cuando finalizó el encuentro. Habían hecho todo, absolutamente todo, y no pudieron, otra vez, con el Real Madrid que cuando se trata de la copa de Europa, parece que está muerto, pero no lo está En esa estábamos cuando llegó el falló más estrambótico de toda la Champions, el guardameta del Bayern Ulreich regaló el 2-1 al Real Madrid, concretamente a Benzema autor inesperado de un doblete en el momento que más lo necesitaba su equipo. El portero alemán entre sí tenía que despejar a una cesión de Tolisso y cogerla con la mano, se hizo un lío y propició que el francés muy listo y espabilado aprovechase el obsequio poniendo por delante a los madridistas. El Bernabéu respiró un poco. Solo un poco. El orgulloso y magnífico Bayern, a pasar del varapalo, no se rindió ni mucho menos. Es más puso más empeño, fuerza, coraje y corazón que nunca. El Bayern es un equipo con mayúsculas. Su comportamiento fue extraordinario. Se ha dejado del fútbol toque que le exigía Guardiola para con Heynckes volver a sus orígenes con ese fútbol directo y de fuerza que siempre ha caracterizado al fútbol alemán. Los de Zidane, intentaron alguna contra que otra, y en una de ellas pudo llegar el 3-1, pero en esta vez el infalible Cristiano Ronaldo falló una clarísima ocasión a centro de Marcelo. El Bayern sabía que era a base de goles como podía cambiar su suerte.Y eso fue lo que hizo el equipo bávaro hasta el final del partido, someter a los de Zidane con ataques incesantes y con una fuerza ciega, al estilo del Madrid en sus grandes noches de leyenda. Tanto fue el cántaro a la fuente que al final, James, en el minuto 62 hizo el clásico gol de los ex,aprovechando un rechace donde Kroos hizo la estatua. El colombiano,no lo celebró. La eliminatoria estaba a un gol de los alemanes para dejar fuera al Real Madrid. La angustia entonces se apoderó de la afición que se quedó sin uñas por los nervios. A partir de aquí comenzaron los minutos más sufridos de la historia del Madrid en la copa de Europa. Jamás vi sufrir tanto a un estadio, como el Bernabéu. El Madrid no sabía qué hacer ante la presión asfixiante de un Bayern herido en su orgullo de cambiar el destino de los últimos años ante el equipo de Zidane que estaba viviendo una situación agónica. Los alemanes hicieron 22 remates a puerta, sacaron once saques de esquina y tuvieron cerca de un 60% de posesión. El último cuarto de hora fue de un sufrimiento supino para toda la familia madridista que tenía el corazón en un puño. Aquí fue cuando apareció el héroe del encuentro, ese hombre que cuando más discutido está, mejor lo hace. Su nombre es Keylor Navas, y es ese hombre tranquilo, lejos de los focos, que aparece en las grandes ocasiones. Keylor, sin ninguna duda, ha sido determinante para que el Real Madrid esté en la final de Kiev el próximo 26 de mayo. Una final para un héroe: Keylor Navas. Pocas veces un pitido final inspiró tanto alivió como el del colegiado turco Çakir al decretar el final del encuentro que finalizó con empate a dos y con el Madrid camino de Ucrania. Al limite, alcanzó el Real Madrid la final de Kiev. Sigue con su idilio con la Copa de Europa, su torneo fetiche que alcanza de todas las maneras posibles,sea con alharaca o pasando un viacrucis, pero que casi siempre está. Alcanza así su 16ª final. La copa de Europa como rutina. La Copa de Europa también se consigue con sufrimiento . El Madrid contra el Bayern no jugó bien, pero hay que resaltar su sacrificio, su fortaleza anímica y su sufrimiento que rozó lo angustioso. En definitiva, que supo sobrevivir al empuje de un extraordinario Bayern Munich. El Madrid, que dispondrá de 17 entradas, ya espera rival para la final de la Copa de Europa que se jugará en Kiev, el sábado 26 de mayo.    


AL MADRID LE SIGUEN SALIENDO LAS CUENTAS

El Real Madrid ha puesto la liga a sus pies tras ganar 4-1 al Sevilla en el Santiago Bernabéu . Le salen las cuentas: le quedan dos partidos y con 4 puntos le basta para ser campeón. La holgura del triunfo no refleja bien el sufrimiento que pasó el equipo madridista ante un Sevilla peleón que siempre dio la cara y que en muchas fases del encuentro sometió a los de Zidane, que después de ponerse 2-0 en el marcador se dejó ir para dejar al Sevilla dominar. Tanto fue ese dominio de los de Sampaoli, que llegaron a gozar de cuatro ocasiones claras de gol que no se materializaron por culpa de los palos en dos ocasiones, y por dos paradas sensacionales de un magnífico Keylor que en el primer periodo salvó a su equipo del colapso. Antes de ese mal trago, el Madrid comenzó con entusiasmo y hasta con picardía la contienda. A los seis minutos, esa joya llamada Nacho, demostró que además de ser un jugador impecable es el más listo de la clase. Fue pillo en el 1-0, un gol legal a pesar de las quejas de los jugadores del Sevilla que en lugar de pedir barrera se dedicaron a hablar y a mirar no se sabe dónde. Sin tiempo a negociar la barrera, Nacho se sacó un disparo de la chistera que dejó confundidos al público, a sus compañeros y a los rivales. Ese gol protestado por el Sevilla por creerlo ilegal, lo dejó tocado. Le costaba asumir su error. A los diez minutos, un robo de Asensio en el centro del campo posibilitó el 2-0 que culminó Cristiano. La facilidad con la que el Real Madrid se puso por delante con esa cómoda ventaja le llevó al exceso de confianza y a una complacencia de la que se benefició el Sevilla, que ya con el agua al cuello se puso serio y fue cuando estuvo a punto de dinamitar el partido con esas dos ocasiones a la madera y las dos paradas extraordinarias de Keylor Navas, que se está ganando con sus sensacionales actuaciones en los últimos partidos, la confianza de la que algunos dudan. El costarricense fue determinante para evitar la sorpresa. Fue la figura del partido que le puede valer al Real Madrid el título de liga. En esta ocasión Zidane más que optar por el equipo B, hizo una especie de híbrido que solo le funcionó en los primeros 20 minutos, después hubo elementos que se resquebrajaron. Más aún cuando Jovetic, hizo el 1-2 en el inicio del segundo periodo. Ahí los blancos pasaron sus peores momentos, se estaba más cerca del empate a dos que del 3-1. Fueron minutos de angustia en un Bernabéu que no decía ni pío. Estaba asustado ante el empaque del Sevilla que llegaba al área de Keylor con suma facilidad. El centro del campo madridista estaba roto, partido en dos con James sin saber dónde estaba, campando a su aire. El Madrid lo estaba pasando mal y se hacía necesario un cambio de rumbo. Zidane, también lo vio claro y echó mano, primero de Casemiro que sustituyó a un desdibujado James, que se tomó su tiempo despidiéndose del Bernabéu porque sabe que fue su último partido en el Coliseum blanco. Su destino será el Manchester United. Después entró Lucas Vázquez por un desacertado Morata, que también puede que haya jugado su último partido en el Bernabéu, despidiéndole con frialdad y que perdió una espléndida ocasión para reivindicarse- luego que no se queje-; y finalmente Modric sustituyó a Kovacic que se había ido diluyendo con el paso del partido. Los cambios aportaron al Madrid le luz que le faltaba. Con el medio campo titular el equipo se iluminó con un Casemiro que entró en el barro que propuso el Sevilla, un Lucas Vázquez que no solo abría huecos por la derecha sino que ayudaba en defensa a Danilo, y Modric que puso el orden. Con estos oportunos cambios, el Madrid entró en ebullición y hasta se espabiló Cristiano, que ya como delantero centro, mató el partido, consiguiendo el 3-1, de un tremendo zurdazo que se coló por la escuadra derecha de Sergio Rico. Kroos en una contra rápida, cerró la cuenta poniendo el definitivo 4-1. Pero el mérito de ese cuarto gol hay que dárselo al gran Nacho, el hombre que vale para todo. Ayer jugó de lateral izquierdo cumpliendo a la perfección. No solo abrió la cuenta con su pillería, sino que cerró el partido con su gran pase a Kroos. Por cierto que el cada vez peor árbitro, Undiano Mallenco, le sacó una injusta tarjeta amarilla a Nacho, que le va a impedir jugar en Balaidos. Aunque estoy convencido que el Comité se la quitará cuando el Real Madrid presente recurso, que lo va a presentar. Con esta importante victoria, el Real Madrid va lanzado a Vigo donde el miércoles le espera el Celta en ese encuentro aplazado que le puede significar, siempre que no pierda, ponerse como líder y que todo dependa de si mismo para lograr la ansiada liga, título que se resiste desde hace cinco años. Una jornada menos, una victoria más. Las cuentas le siguen saliendo. Todo marcha según lo planeado. Solo le quedan tres partidos para alcanzar la gloría. El Real Madrid tiene la última palabra.


UN REAL MADRID DESATADO DA UN BAÑO AL SEVILLA

  Un año lleva ya Zidane al frente del Real Madrid y lo ha cambiado de principio a fin para bien y hasta diría que ha transformado al Madrid en una máquina de ganar. En la copa del Rey frente a un Sevilla que venía asustando, no solo ganó (3-0) sino que destrozó al equipo hispalense que quedó anulado hasta la mínima expresión. Y en este triunfo con recital de juego del Madrid en la primera parte, tiene mucho que ver su técnico, Zinedine Zidane, quien definitivamente se ha doctorado como técnico de primera fila. Le dio toda una lección táctica a ese gran entrenador llamado, Sampaoli. Zidane, no es flor de un día, es un entrenador que se estudia concienzudamente los partidos y que los trabaja durante toda la semana con sus ayudantes en Valdevebas. Sabía cómo hacerle daño a este Sevilla que había terminado el año como un ciclón. Supo convencer a Cristiano para que descansase y lo dejó fuera de la convocatoria; y a Benzema lo dejó en el banquillo. Si a eso añadimos que tampoco estaba Bale por lesión, así como Sergio Ramos, Lucas Vázquez, Kovacic, también lesionados seguro que más de uno y de dos pensó que el técnico madridista tiraba por la borda la copa del rey. Nada más lejos de la realidad. Zidane con esa naturalidad y sonrisa que atesora tenía un plan secreto. Todo obedecía a la necesidad de ejercer una presión muy fuerte que estrellas como Cristiano y Benzema no garantizan. Con James,Morata y Asensio en la delantera esa primera linea de presión estaba asegurada, y más aún con la terna de centrocampistas como Casemiro, Modric y Kroos, que era la linea Maginot, que dirigía todos los movimientos de sus compañeros que adelantaban líneas para ahogar al Sevilla que se vio sorprendido por la táctica de Zidane, que dio toda una lección como entrenador. Todos los blancos,prácticamente,estaban en el campo del Sevilla incapaz de interpretar una situación para la que no estaban preparados. Sampaoli sacó un equipo para tener el balón con Nasri, Correa y Ganso más Vitolo e Iborra, pero todos ellos quedaron anulados con el poblado centro del campo madridista que estuvo perfectamente coordinado desde la delantera hasta la defensa. Fue la presión escalonada que dejó desahuciado a su rival . El Real Madrid ganó a un desdibujado Sevilla haciendo un fútbol casi perfecto en los primeros 45 minutos y controlando el segundo periodo en un ejercicio de autoridad y de control perfectamente hilvanado con un juego muy eficaz en todas sus líneas. La primera parte del Madrid quizá haya sido la mejor en lo que va de ejercicio. Rozó la perfección en cuanto a fútbol de alta calidad, toque, desmarque y finalización. Fue todo un recital del Madrid y de Zidane, como entrenador, metiendo centrocampistas por todo el campo que desfiguró a un Sevilla desconocido que nunca estuvo en el partido. Por no tener, no tuvo la tensión que siempre ha caracterizado al equipo sevillano que pasó como una sombra por el Bernabéu. El conjunto blanco fue un bloque perfectamente engrasado en todos sus líneas. Es difícil destacar a alguien en concreto porque por encima de todo fue un equipo. Hizo un juego de muchos quilates,fue más fuerte, tuvo más brío y más de todo que un Sevilla que en un primer tiempo lamentable prácticamente tiró por la borda la eliminatoria de los octavos de final de la copa del Rey. James, que estuvo a un gran nivel, como casi todos sus compañeros, sacó su magnífica izquierda a pasear y se reivindicó con dos goles. El primero, un golazo para enmarcar y el segundo fue de penalti. Su actuación vino a demostrar que estamos ante un jugador de una calidad exquisita que cuando quiere y trabaja, es todo un lujo. Zidane, maestro en estas lides, lo ha ganado para la causa. El colombiano, ya ha manifestado que se queda en el Real Madrid. Otro de los jugadores destacados fue Marcelo, omnipresente durante todo el partido con momentos estelares. Casemiro fue la escoba que barrió todo. Modric fue el compás que dirigió a todos; y Kroos tiraba las líneas. El único que estuvo un poco desentonado fue Morata. Varane y Nacho, como siempre, rozaron la perfección pero sin hacer ruido. Fue una actuación coral de todo el Madrid. La actuación del colegiado Mateu Lahoz dejó mucho que desear. No tuvo su día, señaló un penalti contra el Sevilla que no fue. Estuvo muy severo con el equipo visitante y muy puntilloso en las protestas. Sin embargo, su mala actuación no fue decisiva para la suerte del partido. Si el Sevilla, achaca la derrota a la actuación del colegiado se equivocará. Sampaoli, en un ejercicio de sinceridad, no lo hizo, demostrando ser todo un caballero. El Real Madrid dominó en todos los aspectos a un Sevilla sin tensión que pasó sin hacer ruido por el Bernabéu.   Los de Zidane suman y siguen, son ya 38 partidos consecutivos sin conocer la derrota. Ya son demasiados para que todo sea producto de la casualidad o de la flor en el culo de Zidane. Es algo más....es, trabajo, conocimiento, psicología y el buen hacer. El técnico francés ha conseguido tener enchufada a toda la plantilla y les ha convencido de que todos son importantes. Les ha dado confianza plena.... Y cuando todo esto ocurre es que al frente hay todo un señor entrenador. ¡Feliz cumpleaños de Zidane!


ZIDANE A LA ALTURA DE GUARDIOLA

Sin ninguna brillantez  pero sí con la efectividad que le da su enorme pegada, el Real Madrid  suma y sigue en la liga. En Cornellá y ante el Espanyol ganó 0-2 y continúa su buena estela en el campeonato nacional de liga donde es líder solitario con pleno de  puntos en cuatro jornadas disputadas. El triunfo del Madrid tuvo poco lustre. Vence pero no convence. Dos acciones aisladas de James y Benzema valieron para que sumara los tres puntos ante un Espanyol muy escaso en casi todo. El partido fue aburrido hasta decir basta. El Madrid no jugaba a nada,y al Espanyol le faltaban recursos, pero le valía el empate al que se agarró hasta que al borde del descanso James, en jugada individual y con algo de fortuna, batió  a Diego López de un gran disparo cruzado. Ese gol fue clave para el Real Madrid que aunque empezó la segunda parte como empezó el partido, con dudas y dejando el dominio al rival, poco a poco se fue estirando hasta que se hizo dueño  del encuentro, eso sí sin alardes. Benzema en la mejor jugada, pudo hacer el 0-2 en una volea preciosa a bocajarro que paró Diego López.  Tanto que si logró unos minutos después tras pase de Lucas Vázquez. Con los dos tantos a favor de los madridistas se acabó el partido. Los periquitos ya no dijeron ni pío.De todas formas, el poco juego que está exhibiendo el Real Madrid en los últimos partidos es para que se lo haga mirar. Ante un Espanyol muy vulgar  vimos a un Madrid muy escaso, lento y sin chispa. En una palabra fue un Madrid mediocre a pesar del triunfo. Sea por las ausencias de sus dos estrellas o por las rotaciones, el caso es que el equipo blanco estuvo muy espeso en Cornellá. Sin Cristiano,  con problemas de garganta, y sin Bale quien se recupera de su golpe en la cadera,  el Madrid  fue muy terrenal y hasta previsible. Pero le fue suficiente para ganar a un triste Espanyol. Zidane, continúa con su buena estrella, sumó su decimosexto triunfo en la liga enlazando dos campañas. Igualando a Guardiola que lo había conseguido en la temporada 2010-11. El técnico francés de nuevo echó mano de las rotaciones, demostrando así que nadie sobra en este Real Madrid. Los resultados le están dando la razón. James, por primera vez en la liga  fue titular y alzó la voz  con su gol. Asensio,, que estuvo muy apagado, y Lucas Vázquez también fueron de la partida. Kroos comenzó en el banquillo aunque después tuvo que salir supliendo a Casemiro que resultó lesionado en un partido muy accidentado. Piattí, del Espanyol igualmente  tuvo que abandonar por lesión. Sergio Ramos, quien a los tres minutos ya había recibido tarjeta amarilla,  también pudo abandonar el terreno de juego, pero por expulsión. El central, que a veces juega con demasiada suficiencia  pudo haber sido expulsado en el primer periodo. En Cornellà, la ruleta rusa estuvo a punto de salirle cara a Sergio Ramos. De hecho, Zidane suspiró profundamente cuando el árbitro entendió que un balonazo, que le dio en la mano izquierda, le había dado en la cara. Ahí la veteranía de Ramos le salvó de irse a la ducha antes de tiempo. Este chico que es un central extraordinario,a veces corre riesgos innecesario. No va a escarmentar nunca. Con la entrada de Kroos, el Madrid ya tuvo más ideas y hasta alegría pero sin tirar cohetes. Fue un partido poco vistoso, con cimas importantes de aburrimiento. Lo mejor para los de Zidane es que salieron victoriosos una temporada más de Cornellá, y van ya ocho seguidas, que les permite seguir como líderes solitarios en la liga con 12 puntos. El Real Madrid, no gobierna los partidos pero manda en la clasificación.  


VICTORIA SIN BRILLO

      Después de una semana muy convulsa en el Real Madrid , el encuentro frente al Eíbar era vital no solo para Benítez sino para el devenir del equipo blanco en la liga. Era el todo o nada. Sin brillantez pero con justicia ganó el Madrid por 0-2 en Ipúrua con lo que el técnico madridista tendrá una semana de tranquilidad así como el propio equipo. Algo que agradecerán los cimientos de la casa blanca tan dañados en los últimos siete días. Dada la trascendencia del encuentro frente al modesto Eibar, hasta ahora el equipo revelación del campeonato, Benítez salió con todo su arsenal, excepto Benzema, mas pendiente de su litigio con la justicia francesa que de jugar al fútbol. Kovacic fue la sorpresa en el centro del campo y James jugó por el sancionado Isco. La BBC, esta vez no fue posible a pesar de pedirla y casi exigirla los diarios deportivos de la capital. Al Madrid le costó coger el pulso al partido ante la presión casi asfixiante del Eibar, que soñó con dar la gran campanada y dejar herido de muerte a su rival, que como se esperaba comenzó preso de la inseguridad que les persigue después de las dos últimas derrotas ligueras, frente al Sevilla y Barcelona. Fue al borde del descanso cuando Bale encarrilo el encuentro al marcar el 0-1, gracias a un cabezazo del galés que volvió a marcar tres meses después de su último gol que fue contra el Betis allá a finales del mes de agosto. En el segundo periodo Cristiano Ronaldo sentenció el partido al transformar un penalti que hizo Dani García a Lucas Vazquez quien había sustituido a Kovacic . Un penalti más que dudoso, sin embargo pocos minutos antes, el colegiado Gil Manzano, que fue lo peor del encuentro, no sancionó la pena máxima a un claro empujón a Cristiano Ronaldo cuando iba a rematar de cabeza. Son las cosas de los árbitros que quieren erigirse en protagonistas. Ganó, el Madrid, pero como decíamos sin ninguna brillantez, pero eso si con mucho trabajo porque el Eibar fue fiel a su filosofía: luchar hasta la extenuación. Murió con las botas puestas. Los blancos siguen enfermos, se les ve desorientados y confusos. La goleada frente a su rival de toda la vida, el Barcelona, les sigue atenazando y pesando a la hora de definir. No tienen las ideas claras, sobre todo Cristiano Ronaldo que sigue en el lado oscuro. Solo fue capaz de marcar de penalti. Antes de transformar la pena máxima, tuvo dos clarísimas ocasiones de gol que se fueron al limbo. El portugués no está centrado y hasta me atrevería a decir que hoy en día es más un problema que una solución. No está y además ofrece una imagen de ofuscamiento permanente. Por no hablar de su inoperancia en el lanzamiento de las faltas que ya roza el ridículo. En Ipurúa tuvo de esas que a los especialistas no se les escapa. Lanzó dos, y agua. Benítez debería tener la autoridad suficiente pata decirle que deje de ejecutarlas y de paso a otros, como a Bale, un especialista a quien apenas se le ve. El galés en esta ocasión fue el delantero más clarividente de los blancos; en el centro del campo Modric fue quien llevó, como no, la manija secundado por un James, que le ayudó a ratos pero que está muy tristón. Más triste se puso cuando en el segundo periodo Benítez le sustituyó por Casemiro. El colombiano puso muy mala cara. Algo falla en la relación entre jugador y entrenador. Deben arreglar sus diferencias porque el colombiano es un valor importante para la causa madridista, y más en el momento de dudas que está viviendo el equipo. En el tramo final del encuentro nueva lesión muscular en el Madrid que hace ya la decimosexta. En esta ocasión cayó Carvajal que sufre una sobrecarga. La defensa queda en cuadro con Sergio Ramos, Marcelo y ahora Carvajal en el dique seco. En definitiva, trabajado triunfo del Real Madrid que a falta de brillo sudó la camiseta ante un Eibar admirable en el esfuerzo que le plantó cara al equipo madridista de principio a fin. Los blancos no enamoraron, pero al menos pusieron lo que se le debe suponer a un equipo de futbol: actitud y sacrificio. No terminan de convencer los blancos. Aún no tienen un estilo definido, pero en tiempos de confusión las victorias saben a gloria.  


UN GOLAZO,UN MADRID ESTÁTICO Y ENFADO DE CRISTIANO

   Poco podemos contar del encuentro entre el Real Madrid y el Almería  porque ha tenido muy poca historia. Nos encontramos con un Madrid sin  chispa que jugó al trote y con escasa ambición. No sabemos si fue porque se tomó un  respiro ante lo que le viene encima los próximos diez días: Sevilla,Juventus,Valencia y otra vez Juventus. El caso es que estuvo como ausente y carente de la pasión que te hace ser distinto. Vamos que como dirían en mi pueblo, salieron “Atontaos”. El Almería, a sabiendas que ya no podría perder más de tres puntos, salió a a divertirse al Bernabéu bajo la supervisión de un Corona que fue el dueño y señor del centro del campo ante la complacencia  de los del Real Madrid que siempre llegaban tarde a la presión y corrían por detrás de los jugadores almerienses, que como decía, se divirtieron. Tocaban  con gusto, se desmarcaban con destreza, tenían la posesión  y abrían huecos con una facilidad pasmosa en el centro del campo blanco y en su defensa. Eso si, apenas crearon  peligro.. No tiraron ni una sola vez a puerta, por lo que de nuevo Keylor Navas pasó desapercibido. El Madrid, salvo en los primeros diez minutos que creó  dos ocasiones de gol, sesteó el resto del primer tiempo. Entre el bostezo y el aburrimiento estábamos cuando llegó el golazo del James al filo del descanso. Fue con esa zurda mágica que maneja como un  guante. El gol fue de una volea espectacular que desperezó al Bernabéu, por su espectacularidad y calidad. Ese magnifico tanto fue lo mejor del primer tiempo  que además llegó en el minuto 45 del primer periodo. El Madrid respiraba... El 2-0 también llegó en un momento clave para los blancos e inoportuno para el Almería, minuto 4 de la reanudación, gol en propia puerta de Dos Santos que se anticipó a Cristiano Ronaldo que tuvo el buen gesto de rechazar su paternidad cuando la afición madridista  lo celebraba como suyo. Con dos goles a favor del Madrid todo quedó visto para sentencia. Entonces, resuelto ya el partido, esperábamos más de los de Ancelotti, que salvo raras excepciones como la de James,un poco de Varane, Kroos,y Cristiano, los demás estuvieron en un tono muy gris. Algo que llama poderosamente la atención porque es en esta clase de partidos donde los menos habituales tiene  que hacerse notar. En esa lista estaban Keylor Navas (no lo vamos a calificar por falta  de trabajo), Arbeloa, Coentrao, Illarramendi y Jesé, que en ningún momento se dejaron notar. Era un buen examen, sobre todo para Illarramendi y Jesé, que suspendieron con mala nota.  Si todo el equipo estuvo muy estático, ellos los que más se jugaban, además de estáticos estuvieron erráticos y lentos. Y así nunca serán nada en el Real Madrid. Illarramendi, y lo siento, está demostrando que no es jugador para el Madrid. Le falta carácter y personalidad. Jesé que prometía mucho, se está quedando en eso, en una promesa como otros tantos...Ha sido el peor parado y el más señalado. El canario no tuvo ni desborde ni profundidad. Nunca se marchó de su par Dubarbier,que por cierto, le superó siempre.  A Jesé ya no le sirve ni la excusa de su lesión que tuvo hace más de un año. Se le va acabando el tiempo. El verá lo que hace.... y no digo más.   El 3-0, cuando  el partido comenzaba a languidecer, lo marcó Arbeloa, si oyen bien, Arbeloa quien se aprovechó de un buen servicio de Chicharito  para cerrar la cuenta. Lo curioso de esta jugada es que le quitó el gol a Cristiano Ronaldo. El portugués no pudo reprimir su enfado y rabia al quitarle un defensa un gol que tendría que haber sido suyo.   Cristiano lejos de festejarlo se enredó a patadas con la red de la portería. A CR7 le puede su ambición y más ahora que siente el acoso de Messi en la lucha por el “pichichi”. Con los dos goles del jugador azulgrana al Getafe suma 38 por los 39 del propio Cristiano. Nota  el aliento del argentino, de ahí su enorme cabreo cuando Arbeloa  se le adelantó en el 3-0. Me da la sensación que Cristiano Ronaldo ha entrado de nuevo en estado de ansiedad y cuando eso sucede, pierde la perspectiva del gol y la claridad. Lleva tres partidos sin marcar y está desencajado. Se enfada con sus fallos, patea el césped, golpea la red, mira al cielo desesperado; y todo por no encontrarse con la suerte suprema del fútbol. El gol es su vida. No lo puede remediar, está en su gen ganador. A mi me gustan jugadores como Cristiano por su ambición de ser el mejor. Por  su gran profesionalidad  y por tratar de  buscar la perfección a través del trabajo diario   del entrenamiento. Pero tampoco hay que llegar hasta la obsesión porque cuando eso sucede puede traducirse en un problema. Creemos que Cristiano Ronaldo no debe estar obsesionado porque en esta temporada suma ya  50 goles en todas las competiciones, mientras que Messi suma 49. El duelo va a ser una lucha abierta hasta el final. Igual que  la liga,  que sigue en un pañuelo. El Sevilla y el Valencia, esperan al Madrid en las próximas jornadas ligueras. Casi nada. En estos dos partidos el Madrid se juega sus posibilidades en la competición doméstica.


LOCURA POR JAMES RODRÍGUEZ

Uno no deja de asombrarse del comportamiento de las masas. Me parece increíble y hasta tremendo que con la que está cayendo, con los problemas económicos por los que estamos atravesando y que la sociedad ve pasar en silencio y sin apenas hacer ruido, en el Santiago Bernabéu se diesen cita el pasado martes más de 40.000 personas para recibir al nuevo jugador del Real Madrid, el colombiano James Rodríguez.

Debe ser que el fútbol es la válvula de escape al que acudimos para olvidar los problemas diarios y cotidianos. En caso contrario no se entiende. Esta es la grandeza del fútbol, que como espectáculo que es, está por encima de crisis y demás circunstancias. De todas formas no es normal que por un jugador, que en Colombia será muy conocido pero que en Europa apenas se habló de él, reúna a tantos aficionados en la canícula del mes julio. Algo tendrá cuando recibe tantas bendiciones. Pero hasta ahora James Rodríguez de 23 años, jugador del Mónaco, había pasado desapercibido en la liga francesa


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