Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Sin categoría

GOLAZO DE ASENSIO Y DESPESPERACIÓN DE CRISTIANO

     A falta de juego la mejor terapia son los goles. El Real Madrid sigue sin encontrar la chispa que le catapultó en pretemporada a la consecución de las dos supercopas. Ante la Unión Deportiva Las Palmas, una sombra de lo que fue la temporada pasada, el Madrid mejoró levemente, pero solo en el segundo tiempo porque el primer periodo fue insufrible.   Zidane, tal vez para revertir la situación y buscar la reactivación de los suyos , cambió el sistema jugando con 4-3-3. Con Vallejo, como gran novedad ocupando el eje central de la defensa junto a Sergio Ramos, pasando Nacho a ser el lateral derecho. Modric, descansó ante lo que le viene encima con la repesca de Croacia y Asensio jugó en la delantera junto a Cristiano y Benzema.     Esta pequeña revolución no se transformó en buen juego. Más bien todo lo contrario en un anodino y soporífero primer tiempo que terminó con 1-0, gol de cabeza de Casemiro tras un saque de esquina. Es el primer gol del Madrid de cabeza en los que va de ejercicio, muestra de la sequía blanca.    Ganó 3-0 a Las Palmas en un encuentro que tuvo dos versiones distintas. El Madrid del primer periodo fue lento hasta decir basta. Tras las dos derrotas consecutivas los espectadores que acudieron al Santiago Bernabéu esperaban a un Madrid enrabietado y con ganas. En cambio, vimos a un equipo apático, insulso, sin tensión que nada decía. No había movimientos, jugaban con esas comodidad desesperante de balones al pié. No había velocidad de balón ni movimientos para buscar el hueco. Era un Madrid, plano.      Cierto que los de Zidane dominaba ante la contemplación de Las Palmas que apenas inquieto a Casilla, pero lo hacían sin tensión y con dosis de ansiedad. Cuando se dan estas dos circunstancias aparece la imprecisión, que fue la que tuvo Benzema que de nuevo falló un gol solo ante el portero. El público le tomó la matrícula y durante todo el partido sufrió el escarnio de la afición que ya no le pasa una al francés. Y es que lo de Benzema ya huele. Ni marca goles, ni se asocia ni combina, ni hace su juego de espaldas.Nada de nada. Su indolencia ha alcanzado cuotas de desesperación.    Cristiano, es otro que continúa seco ante la portería, pero al menos lo intenta, lo busca y se cabrea por fallar. El portugués, que solo lleva un gol en liga, jugó bien y lo intentó hasta en tres ocasiones sin suerte, con balones que rozaron los postes. Lo peor de todo es es que sigue sumido en la desesperación. En la jugada del tercer gol que cerraba el partido,y que partió de un bello contra ataque , Cristiano fue quien dio el pase para que Isco marcase el 3-0. Pues bien, no celebró esa buena jugada, iba mascullando como era posible que de tres goles, él no hubiese marcado ninguno. Así es CR7, no volverá a ser feliz hasta que vuelva a ver puerta.    Al margen de estas consideraciones, el partido estaba siendo un auténtico tostón, y en esa estábamos cuando llegó el gol de Asensio, que digo gol, golazo espectacular, bestial, todos los calificativos que ustedes quieran. Zapatazo colosal, que en forma de misil removió la portería Lizoaín. Fue un zurdazo que valió por todo el partido.Puede ser el gol de la liga.      En el segundo tiempo, con los goles de Isco y Asensio, el Madrid ofreció mejores prestaciones. Ya fue un equipo mucho más reconocible con Isco mandando y Asensio ayudándole en la creación. Sergio Ramos,todo fe y entusiasmo,y que creé en la remontada liguera, fue otro de los destacados junto al debutante en la competición doméstica, Vallejo que cumplió con creces.        Después de una dura semana, el Real Madrid respira un poco con su triunfo liguero ante un conjunto como el canario, que justificó el por qué de su mala clasificación. Solo Vitolo ofreció pequeños destellos.     El equipo blanco, mejoró un poquito en los segundos 45 minutos, pero aún le falta parecerse a ese que maravilló en los albores de esta temporada. Los mimbres son los mismos, pero falta hacer un buen cesto con más pasión,más tensión y por supuesto más chispa. El próximo 18 de noviembre, en el Metropolitano frente al Atlético de Madrid, test definitivo.


DELICADO MOMENTO EL QUE VIVE EL R.MADRID

      No se pueden olvidar todas las cosas buenas que hizo este equipo, el Real Madrid, en el 2017 pero después de holgazanear en Gerona,donde cayó de forma vergonzosa; y salir derrotado de un escenario tan histórico como Wembley, por 3-1 en su competición fetiche, la Champions, frente al Tottenham que pasó por encima de los blancos, habrá que convenir que este Real Madrid pasa por un momento muy delicado..         Todos los males que está prodigando en la liga doméstica los ha trasladado también a la Liga de Campeones. Llevaba brillando en los grandes escenarios europeos- desde octubre del 2012 el Madrid no perdía en la fase de grupos- , y precisamente en uno de los más grandes, Wembley, protagonizó uno de sus peores partidos de Champions.    En este encuentro europeo contrariamente a lo que sucedió en Montilivi, no hubo falta de actitud. Lo que fallaron fueron las ideas y todas las líneas. Empezando por el guardameta Casilla, que en el primer gol, aunque Tripier partiese en fuera de juego, debió atajar ese centro; siguiendo con la defensa que se desajusta y se agrieta con una facilidad pasmosa; en el centro del campo no fluyen las ideas con Kroos y Modric a cada cual peor; y la delantera que está lastrada por la ansiedad de Cristiano y la apatía del indolente Benzema.     El Tottenham, de inicio volvió a sorprender al Madrid con tres centrales y dos laterales de largo recorrido, que cuando defendían eran cinco. Zidane, tampoco está vez supo contrarrestar la treta de Pochettino, la misma que le hizo en el Bernabeú. El francés intentó sorprenderle en el segundo periodo metiendo entre Sergio Ramos y Nacho a Casemiro, pero no funcionó porque Casemiro ahí pierde toda su efectividad.    Mauricio Pochettino, en el doble enfrentamiento, le ha ganado con toda claridad la partida táctica a Zidane. Lo digo desde ahora mismo, apúntenlo; Pochettino, será el próximo entrenador del Real Madrid.    Zidane, igual que a sus jugadores, le ha faltado reaccionar y rebelarse ante el juego compacto del rival. A la pasión y chispa con la que jugaba el Tottenham, el Real Madrid respondía con blandura y hasta con inocencia. Solo hicieron seis faltas a lo largo del partido frente a las 14 de los ingleses. Eso lo dice todo.        El fútbol del Tottenham estaba envuelto en una fortaleza que el Madrid no tenía. El juego de los madridistas era deshilachado y sin fuste, y cuando por algunos momentos se pusieron en plan dominador, le faltó acierto y sosiego.     La mayor propulsión de los Spurs les hizo volar en su primer gol obra Delle Alli, cuyo origen fue en fuera de juego, y donde todo el Madrid quedó retratado, sobre todo Marcelo, con serios problemas para defender. El brasileño pasa por un momento de crisis. Algo que están aprovechando los equipos rivales que ven en su lateral el lugar propicio para sus incursiones.    El Madrid pareció recomponerse tras el 1-0 y se acercó al área del buen guardameta Lloris, que no tuvo problemas para parar los disparos poco envenenados de Cristiano y Benzema.    Tras el descanso, el equipo de Zidane salió dispuesto a empatar y en eso estaba, cuando en una contra Delle Alli con algo de fortuna (el balón rechazó en Sergio Ramos) conseguía el 2-0. Las caras de los jugadores del Madrid eran un poema, estaban hundidos y más aún cuando poco tiempo después en una contra de libro, Eriksen marcaba 3-0. Los olés de los aficionados ingleses empezaron a tronar. Tierra trágame, dijeron muchos jugadores blancos . No obstante, al final sacaron algo de orgullo y maquillaron el resultado con el gol de Cristiano Ronaldo.    Así terminaba una de las noches más tristes del Real Madrid en Europa , en uno de sus grandes escenarios donde nunca antes había jugado, Wembley.      Dice Marcelo que “no es para volverse loco” e insiste Zidane que el “Madrid no está en crisis”. Puede que sea verdad, pero los síntomas que está dando el equipo es para preocuparse. Y sin duda, algo pasa porque esa alegría que tenían antes ha desaparecido. Sus jugadores más importantes están fuera de foco y hasta parecen cansados y abúlicos. Por perder, han perdido hasta el factor suerte. A Zidane, se le ha marchitado la flor.     Zizou es quien tiene que tomar medidas pero ya mismo. Hoy los jugadores que antes eran titulares indiscutibles no lo son tanto. El banquillo blanco es suficientemente amplio para encontrar soluciones. Ceballos, tal vez merezca una oportunidad supliendo al agotado Modric.   La caída en Londres es más grave por el momento por el que atraviesa el Madrid, que por la clasificación que no corre peligro tras el tropiezo en casa del Borussia Dortmund que no pasó del empate a 1 con el Apoel.  Su clasificación no peligra, pero este Real Madrid da síntomas de enfermedad que puede derivar en grave en cualquier momento. Enfermedad que solo se cura con trabajo, trabajo y más trabajo.    Ah! Se me olvidaba, y que no permitan que los halagos les lleve a la debilidad. Algo que está sucediendo.        


VERGÜENZA LES TENÍA QUE DAR

        Girona 2 Real Madrid 1 ¡Increíble! pero cierto. En Girona vimos al peor Real Madrid, en mucho tiempo.     El fútbol es pasión, lucha,entrega, sacrificio y ese algo más que hay que poner para poder ganar. El Real Madrid careció de esos atributos en el campo de Montilivi, donde fracasó de forma estrepitosa.    El Girona ganó por entusiasmo, tesón y coraje. Y por ese algo más …. Su justa victoria mereció de algún gol más ante un decepcionante Real Madrid que se dejó el alma en el vestuario. Salió a pasearse y salió trasquilado.    El partido del equipo de Zidane fue de brazos caídos. Algo muy corriente en sus últimos partidos. Salió con desgana y mucha prepotencia. Con esa falta de actitud de alguna forma les estaban faltando el respeto a los entusiastas jugadores del Girona que les han dado una lección de cómo se debe jugar: con intensidad y garra. Cualidades de las que careció el hipotenso Real Madrid. Ellos como son más ricos, más guapos y con más clase creían que con su sola presencia sería suficiente para ganar sin bajarse del autobús.    El Girona, sabedor de su inferioridad técnica, le puso coraje, orgullo y esa pasión tan necesaria en todas las actividades de la vida, pasando por encima del peor Madrid de la época de Zidane, que no se trabajó el partido.     Los jugadores de Pablo Machín, un entusiasta entrenador al que hay que seguir, hicieron un partido de presión, fuerza y velocidad comiéndose a los acomodados jugadores blancos que puede que hayan perdido la liga en Cataluña.   Con esta estrepitosa derrota se sitúan a ocho puntos del líder, el Barcelona cuando solo se llevan disputadas 10 jornadas. Vergüenza les tenía que dar…   El gran trabajo defensivo del Girona, unido al esfuerzo físico de todo el equipo logró una victoria histórica -la primera en la liga- dejando a los de Zidane hundidos y en medio de una situación muy delicada. Las alarmas se encienden en el equipo blanco que en este comienzo de liga, no ha encontrado el norte del que deslumbró al final de la pasada temporada y en el inicio de la presente campaña, dejando tocado al Barcelona, en la Supercopa.    Los madridistas nunca encontraron los recursos necesarios para poder ganar un partido que a los doce minutos se les puso de cara con el gol de Isco, el único jugador que se salvó del ridículo espantoso de sus compañeros. El 0-1 fue simplemente un espejismo. La intensidad altísima del Girona nunca tuvo continuidad por parte del Real Madrid, que le faltó de todo: actitud y aptitud.    Fue en el segundo periodo cuando el Girona creó el caldo de cultivo para imponerse al apático equipo blanco, con goles de Stuani y Portu, este último en fuera de juego. Pero es igual, porque si alguien mereció ganar fue el equipo catalán, que mandó hasta dos balones más a la madera. El técnico Pablo Machín, con un 5-2-2-1 le ganó la partida táctica a Zinedine Zidane que no supo como contrarrestar la pasión y la presión del rival.    Tal vez me equivoque, pero tengo que exponerlo porque en caso contrario, reviento. Tengo la sensación que los jugadores le han perdido el respeto a Zidane, al jugar con prepotencia, dejando de trabajar y sobre todo, de correr. Ahora mismo el Real Madrid es un equipo muy acomodado. Una situación en la que Florentino Pérez no es ajeno en esta crisis de juego, con tanta renovación que solo ha hecho que distraer a unos jugadores que han dejado de tener hambre de títulos. Al menos, eso parece en este inicio de campaña.   Hace tiempo que los blancos no juegan a nada de los que les hizo campeón de liga y de Europa. Queda mucha temporada pero ocho puntos son muchos puntos. Que se sepa, el Madrid nunca ganó una liga encontrándose a tanta distancia del líder. Además hay jugadores que están en muy baja forma como son Cristiano, una sombra; Modric y Kroos que estuvieron horribles en el pase. Al igual que Marcelo que no debería estar jugando de titular porque su lateral es un pasillo abierto para cualquier rival. Asensio, ha perdido frescura y hasta está algo pasota; lo mismo que Lucas Vázquez y hasta Sergio Ramos, que tuvo su día tonto.    Si este Real Madrid gana la liga será un milagro. Aunque escuchando al propio Zidane que dice que “esto lo vamos a levantar”; y a Isco, asegurando que nadie les de por muertos, uno puede llegar a creérselo. Pero jugando como lo están haciendo, nunca. Hay que trabajar más, correr mucho más para poder jugar bien.     Como bien dicen por ahí: El Real Madrid votó “no”en Cataluña  


El REAL MADRID NO TERMINA DE CONVENCER

 Dicen que goles son amores y no buenas razones , lo que traducido quiere decir que si en el fútbol ganas aunque juegues mal, poco importa.     El Real Madrid que jugó poco o nada,curiosamente encontró la pegada que tanto le faltaba en su estadio. Ganó 3-0 al Eibar, que ha perdido la fortaleza de antaño. Los de Zidane jugaron sin ninguna tensión,prácticamente andando y a tirones. El juego fue muy poco fluido y sin ninguna continuidad. El Madrid diría que jugó con prepotencia y estuvo muy contemplativo a sabiendas de la superioridad sobre el equipo vasco. Tanto que el Eibar tuvo más el balón que los blancos que continúan sin despegar en el Santiago Bernabéu.    Pero al menos en esta ocasión no sufrieron como en otros partidos que jugando mejor, perdieron o empataron. Esta vez tuvieron demasiado premio para tan poco juego.   El Eibar, equipo que siempre suele sufrir asedio cuando va de visitante, se vio sorprendido ante la poca intensidad de su rival que le daba el balón. Pero los de Mendilibar carecieron de mordiente a la hora de merodear por el área madridista. Casilla, el sustituto del lesionado Keylor Navas, apenas tuvo trabajo. El equipo armero esta temporada ya no es ese conjunto bizarro que sorprendió a propios y extraños. Fue muy inocente, su dominio fue estéril.    El Real Madrid, con un artístico centro del campo de inicio formado por Isco, Ceballos,Asensio, Modric, y Casemiro de escoba, no terminaba de cuajar jugadas de enjundia ante un perdido y poco participativo Cristiano Ronaldo, que terminó desesperado por no ver puerta. Lleva un gol en cinco partidos de liga, algo fuera de los normal en el portugués que empieza a dar signos de ansiedad.    Nadie en el centro del campo encontró el compás para poner en órbita a un Madrid de tono gris, que tuvo la suerte de encontrarse con un tímido Eibar que se puede decir que regaló los dos primeros goles. El 1-0 fue autogol de Paulo Oliveira en su intento de anticiparse a Sergio Ramos; y en el segundo el guardameta Dmitrov hizo la estatua a un disparo flojo pero colocado de Asensio. Cierto es que a pesar de su fallo en el segundo gol, antes le ganó a Isco en un mano a mano y luego haría lo mismo con el desesperado Cristiano. Con 2-0 se se lelgó al descanso de un soporífero primer periodo.    En el segundo tiempo siguió el mismo guión, el Madrid jugaba al paso y el Eibar tenía el balón pero seguía siendo poco profundo. Zidane quiso dar un volantazo a la situación y fueron entrando Benzema,Lucas Vázquez y Marcelo, que fueron relevando a Isco,Asensio y Ceballos. Pero nada cambió incluso hubo un penalti de Casemiro al japonés Inui, que el colegiado se tragó.     Benzema, el discutido Benzema, no fue titular, salió en el segundo periodo dispuesto hacer callar a esas voces críticas que le señalan por su indolencia y falta de gol. El francés protagonizó la mejor jugada de todo el partido junto a Marcelo que supuso el 3-0 definitivo. Desde la banda izquierda Benzema con un delicioso tacón se la puso a Theo que conectó con Marcelo que le dio otro espléndido taconazo al francés quien a su vez de forma magistral se la cedió al brasileño para que marcase el 3-0. Fue lo único que valió la pena de todo el partido. Lo demás fue para olvidar.    El Real Madrid sigue sin despegar , sobre todo en el Santiago Bernabéu. Su juego, el desplegado ante el Eibar, fue muy superficial. Los centrocampistas-muchos medias puntas- se buscaban pero no encontraron espacios. Además hubo pocas aperturas por las bandas. Se nota la baja de Carvajal y el mal momento de Marcelo. Theo, es una bala pero tiene que cobrar más protagonismo en ataque.    Los goles llegaron, pero el Real Madrid tuvo un tono muy gris. Continúa sin convencer en casa.      


BENZEMA DESESPERA AL BERNABÉU

Esta temporada el Real Madrid está teniendo un problema serio en el Santiago Bernabéu. Con el empate (1-1) con el Tottenham es el cuarto partido de los seis que lleva disputados en casa,que no gana. Son tres empates (Valencia, Levante y Tottenham) y una derrota frente el Betis. A estas alturas solo lleva dos triunfos (Espanyol, en liga y Apoel, en Champions), poca cosa para un equipo como el Madrid que la temporada pasada era un ciclón en el Bernabéu. Algo pasa. La pólvora, por el momento, la tiene mojada, sobre todo el que lleva el número 9, Benzema. El francés una vez más con sus fallos inexplicables desesperó a la afición madridista. Karin Benzema, es un jugador de destellos con una clase fuera de toda duda, pero le falta ardor guerrero y esa mordiente necesaria en cualquier delantero centro que se precie. Cierto es que abre espacios y encuentra huecos imposibles, pero a un nueve del Madrid hay que exigirle goles. Y más cuando las ocasiones son tan evidentes como el que falló a puerta vacía tras remate de Cristiano al palo. Eso en la primera aporte, en el segundo periodo, volvió a fallar en un cabezazo que Lloris, el guardameta de los Spurs, se encontró. Fue una gran parada, si, pero creo que fue más fallo del delantero que remató casi al cuerpo del portero francés del Tottenham. Lo de Benzema ya empieza a cansar. Un delantero del Madrid lo que se le pide es que haga goles. Está muy bien hacer delicias en el toque, pero más importante es marcar goles. Y en eso, Benzema es una nulidad. Mourinho lo definió perfectamente: “Tenemos un gato”, cuando lo que se necesita arriba es un león. Anda que Hugo Sánchez hubiese fallado esos dos goles que tuvo el francés. También es verdad que fue la noche de los porteros. Tanto Lloris como Keylor Navas estuvieron de diez. El guardameta del Tottenham hizo dos sensacionales paradas:una, al remate de cabeza del ya mencionado ”gato” de Benzema; y la otra a un disparo de Cristiano Ronaldo. Pero mejor estuvo Keylor Navas, que tuvo tres intervenciones increíbles. Sobre todo, el balón que le saca en un mano a mano a Kane. Puede que esa sea la parada de la Champions. El costarricense evitó males mayores para los blancos. El Real Madrid no jugó mal, pero tampoco bien del todo. Uno diría que los jugadores están frustrados ante la falta de gol, como bien ha reconocido Zidane. Además de estar frustrados por el poco acierto, les falta precisión claridad y temple. Pusieron ganas, pero les faltaron ideas y debe ser porque hay jugadores que no pasan por su mejor momento. Marcelo , es un claro ejemplo. El Tottenham casi siempre atacaba por su banda. Pochettino, muy listo, vio el lado débil del brasileño que no cubrió bien su zona, y por ahí entraban como Juan por su casa; y encima no estuvo fino en ataque. Modric, estuvo espeso; Isco, no tuvo la claridad de otras veces. Kroos y Casemiro, fueron los mejores, pero su esfuerzo fue insuficiente ante el buen planteamiento del equipo inglés, que sabe a lo que quiere jugar y que no se arrugó, con dos magníficos jugadores como Erikssen y Kane, un delantero de los de verdad. El Tottenham, un buen equipo muy bien entrenador por Pochettino, que se ha graduado entre los grandes en el Bernabéu. Sorprendió alineando juntos Llorente y a Kane. Los dos trajeron por la calle de la amargura a Varane y Sergio Ramos. Zidane, cuando todos pensábamos que el lateral derecho sería para Nacho por la trascendencia del partido, resulta que apostó por Achraf. El chaval que acaba de cumplir 19 años, no desentonó, ni mucho menos. Se ofreció de forma continua en ataque y defendió bien. Muy interesante este jugador Fue un atractivo partido de ida y vuelta que resultó muy entretenido en todos los sentidos. Con la actuación estelar de los dos porteros, Lloris y Keylor Navas, que salieron al rescate de sus respectivos equipos. Fue un choque muy equilibrado que terminó con el justo empate (1-1). Tottenham y Real Madrid encabezan la clasificación del grupo H con siete puntos cada uno. Están iguales en todo. En Wembley, el día 1 se volverán a ver las caras los mismos rivales. Pero eso, ya será otra historia.


CRISTIANO LLEGÓ A TIEMPO

       El Real Madrid a punto estuvo de asomarse al abismo por culpa de su frío y lineal partido ante el Getafe, en el Coliseum. A falta de cinco minutos el resultado era de empate (1-1). Las alarmas de urgencia asomaban en el horizonte porque la liga se le podía escapar en la séptima jornada del campeonato.   Entre angustias andaba el Madrid cuando Isco,que había sustituido a Lucas Vázquez,vio el desmarque de Cristiano Ronaldo a quien le mandó un magnífico pase para que marcase el 1-2. De esta forma, el portugués inauguraba su casillero de goles en esta liga que para él comenzó con tres partidos de retraso. El gol de Cristiano hizo respirar a Zinedine Zidane en su partido número 100 como entrenador del Real Madrid. Todos fueron a felicitar al luso, por la importancia que ese tanto significaba para seguir la estela del líder, el Barcelona. CR7, que antes falló una ocasión clarísima de gol a puerta vacía, llegó a tiempo con su poderoso gol para rescatar a su equipo de una situación más que apurada. La liga se le empezaba a escapar cuando irrumpió el portugués, que hasta entonces había estado en un tono muy gris, para aliviar a su equipo y a él mismo, porque la desesperación ya se dibujaba en su rostro. El Madrid no es que jugase mal,jugó para ganar pero tal vez estuvo demasiado frío y pecó de cierta lentitud. Y eso que comenzó en plan mandón jugando con fluidez y hasta con comodidad. Al borde del descanso, el reaparecido Benzema, toda clase y técnica,no se le notó su mes de ausencia, adelantó al Madrid tras fallo de la defensa del Getafe y mérito del francés, que definió de forma perfecta. Todo marchaba según lo previsto por los blancos, pero el Getafe, equipo incomodo donde los haya comenzó a poner en escena el plan de su entrenador Pepe Bordalás: jugar a no dejar jugar. El partido se convirtió en áspero con cortes continuos que perseguían romper el ritmo de los madridistas. El Getafe se convirtió en un equipo muy incomodo -igual que lo lo fue contra el Barcelona- y le rompió el ritmo al Madrid a base de cortar su juego con faltas continua en un césped alto y seco. Entonces, los de Zidane se empezaron a sentir incómodos y se fueron del partido. No es que el Getafe estuviese acosando, simplemente no dejaba jugar a su rival. A los diez minutos de la reanudación llegó el gol del Geta,obra de Molina que estaba en fuera de juego. El tanto del empate de los azulones les sentó de maravilla todo lo contrario que al Madrid que se quedó durante cierto tiempo grogui. Uno creció y el otro menguó. El tiempo pasaba, se acercaba el final y Zidane, como remedio, echó mano de Isco y los blancos empezaron a ver un poco la luz. El malagueño, comenzó a brújulear y llegó la solución con el gol de Cristiano, su primer gol en la liga. Benzema y Marcelo reaparecieron tras sendas lesiones. El francés estuvo bien, mientras que Marcelo fue todo lo contrario. No estuvo fino y en el tanto del Getafe se despistó. Ambos jugadores fueron sustituidos por Borja Mayoral y Theo, respectivamente. Sustituciones lógicas porque venían de estar de baja tres largas semanas. En esta ocasión, con los cambios no hubo acumulación de delanteros ni de medias puntas como sucedió frente al Betis, que lo único que aportó fue confusión. El encuentro entre el Getafe y el Real Madrid sirvió para el reencuentro entre Benzema y Cristiano Ronaldo que no coincidían desde la final de Cardiff, allá por el 3 de junio. No fue un buen partido, simplemente correcto. Pero sirvió para que el Real Madrid acumule trece victorias consecutivas fuera de casa en la liga, todo un récord y que Cristiano consiga su primer gol en esta liga.. CR7 apareció a tiempo y llegó el triunfo y la calma.  


ISCO AL RESCATE 

Después de la exhibición del Real Madrid en la Champions, volvió a la competición doméstica y no ofreció su mejor versión. Ante el Espanyol al que venció por 2-0, no fue ese equipo brillante que apabulló al Borussia de Dortmund.   Ganó justamente al Espanyol, pero yendo de más a menos. Comenzó bien, dominando a un timorato rival que en la primera parte jugó a verlas venir, pero lo hacía con un juego muy previsible, sin chispa y muy cadencioso. En la primera parte no puede decir que jugase mal pero tampoco para tirar cohetes. Fue un juego aseado sin más alardes. El único que puso brillo fue Isco, cada vez más determinante en el juego del Real Madrid. Sobre él fraguó la victoria el equipo blanco Marcó los dos goles y fue el líder de los suyos. Su influencia crece cada día más en el equipo de Zidane,que ya lo considera insustituible. El solo se bastó para imponerse a un Espanyol que si comenzó asustadizo y replegado en el primer tiempo, en el segundo periodo se soltó el pelo. Isco a los 25 segundos tuvo una ocasión inmejorable para poner el 1-0, ocasión que desbarató el buen guardameta Pau López, después más tarde en otro mano a mano consiguió adelantar al Madrid tras buen pase de Cristiano Ronaldo que sigue seco en la liga. Los blancos eran los dueños y señores de la situación.Las ocasiones se sucedieron en un primer tramo de asedio que el equipo de Quique Sánchez Flores, muy replegado, era incapaz de controlar. Si no encajó más goles fue por las buenas intervenciones de su portero que detuvo un par de disparos de Cristiano y sacó un cabezazo de Sergio Ramos. Para el Espanyol llegar al descanso con un solo gol en contra fue una suerte y una oportunidad para intentar resarcirse. Algo debió decirles Sánchez Flores en los vestuarios porque el Espanyol en la segunda parte fue un equipo totalmente distinto, Incorporó a Sergio García que le puso criterio al juego y a Navarro que puso la experiencia. El dominio y le pelota pasó a ser de los blanquiazules rápidos en las transiciones que dejaba a descolocados a los madridistas que empezaron a tener muchas dudas, sobre todo a la hora de sacar el balón de su área. SI el Espanyol no empató fue por auténtica mala suerte. Gerard Moreno tuvo la mejor ocasión tras un fallo garrafal de Sergio Ramos que no tuvo mejor idea que regatear a un paso de Keylor Navas. El central puede dar las gracias a Nacho que en el último instante impidió el remate que ya se cantaba como gol. Del posible empate del Espanyol se pasó inmediatamente después al 2-0, obra también de Isco que junto a con Asensio se aprovecharon de una contra que culminó con el gol de la tranquilidad para un Bernabéu que ya empezaba a ronronear. Fue el primer triunfo liguero del Real Madrid en el Santiago Bernabéu, donde protagonizó un buen primer periodo y un escaso segundo tiempo. Las bajas de sus dos laterales titulares:Marcelo ,lesionado, y Carvajal, con un proceso viral, se notaron, sobre todo la de Carvajal porque el canterano Achraf, está todavía muy tierno aunque es un jugador muy interesante que puede llegar a ser un extraordinario lateral derecho. Nacho, sustituyendo a Marcelo y Theo Hernández,volvió a cumplir con creces. El que estuvo opaco y poco participativo fue Cristiano Ronaldo que cuando le abandona el gol se desespera.  


EUROPA LE SIENTA BIEN AL REAL MADRID 

El Real Madrid ganó por primera vez en Dortmund, donde presenciamos un vibrante partido por parte de ambos equipos pero donde los blancos pusieron la pausa y la clase necesaria para imponerse al correoso equipo alemán por (1-3),con goles de Bale y Cristiano que hizo los dos últimos y con Carvajal como principal abrelatas.   Cuando llega la copa de Europa el Real Madrid se transforma y luce su mejor versión. No importa que en la liga camine entre dudas; es escuchar el himno de la Champions y se convierte en un trueno ofreciendo su cara más competitiva. Ante un Borussia correoso y hasta incansable consiguió un triunfo de prestigio en Europa a base de toque, clase y mucha calidad. Los de Zidane crecieron en su juego en un territorio maldito hasta ahora. Nunca antes habían ganado en el Signal Iduna Park de Dortmund. Lo más que había conseguido, era un empate (2-2 la temporada pasada). El Madrid administró muy bien los tiempos y supo como jugarle al siempre vitalista y jovial Borussia, un equipo que siempre le ha complicado la vida a los blancos que en esta ocasión salieron con autoridad, marcando las pautas de lo que quería y cuando lo quería. Tomó el mando desde el inicio en el precioso estadio donde se vive el fútbol con pasión a la vez que con mucho respeto. El ambiente es increíble, sobre todo en el fondo amarillo. ¡Eso hay que vivirlo! para poder explicarlo. Ese ambientazo armó aún más al Madrid en su idea de imponerse desde el pitido inicial. Fue una actuación coral de todo el equipo. La defensa estuvo firme; el centro del campo con Modric llevando la batuta y dirigiendo la orquesta de forma magistral, acompañado por un eficiente Kroos y un trabajador Casemiro en el corte junto al chispeante Isco ; en la delantera dos puñales Cristiano Ronaldo y Bale, que fueron los goleadores de la noche. De entrada fue Dani Carvajal el que abrió las hostilidades en un pletórico primer tiempo. El lateral fue el auténtico protagonista en el juego de ataque del Madrid en ese periodo. Defendió cuando la circunstancia lo requería. Frenó en seco al extremo Phillip y tuvo fuerzas suficientes para estirar a su equipo. De sus botas salió el magnífico centro para que Bale marcase el 0-1, un golazo de los de Bale, que fue más Bale que nunca: velocidad,fuerza y clase. Por mucho que le quieran despreciar el galés es un jugador de enorme categoría. Lástima que se lesionase, pero no se asusten se trata sólo de calambres. Al gran gol de Bale, le sucedió otro que culminó de forma brillante Cristiano Ronaldo tras encaje de bolillos entre Kroos y el galés, que desde su banda, la izquierda, le enfiló un pase para que CR7 como delantero hiciese el 0-2. Antes y después de los dos goles, los blancos llegaban y llegaban, casi siempre con robo y salida rápida por la derecha donde Carvajal era el dueño y señor. Con el 0-2 el partido parecía sentenciado, pero el Borussia se rebelaba contra su destino. Luchador como es este equipo no le perdió la cara al encuentro. Esperaba el fallo del Madrid en la circulación del balón para poder contraatacar . Con el resultado en franquicia, los blancos se relajaron y permitieron tras una flaqueza defensiva, la única, que Aubameyang batiera a Keylor Navas. La corneta de los 60.000 espectadores llamó a zafarrancho y el Borussia se lanzó a por el empate. En esos momentos de dominio alemán, aguantó el tipo el Madrid con las líneas muy definidas y juntas y en una de esas contras tan propia del equipo de Zidane, Modric, el sublime croata, encontró a campo abierto a Cristiano que de forma violenta golpeó el balón, marcando el definitivo 1-3. El portugués en su partido número 400 consiguió el gol número 109 en la Champions. Ya son goles. Los alemanes ya entonces entregaron la cuchara y aceptaron la superioridad del Madrid. El Borussia sólo hizo un reclamación en el posible penalti de Sergio Ramos. La pelota parece que le da en la mano pero es de forma involuntaria al sacar el balón Keylor Navas de la raya de gol. La superioridad madridista fue manifiesta en un partido de ida y vuelta que resultó vistosos y vibrante al mismo tiempo, que sirvió para que el el campeón reapareciese en Dortmund, donde nunca antes había vencido. Europa le sienta bien al Real Madrid. Ahora está por ver si lo visto en Alemania se traslada también a la competición domestica.  


AL R.MADRID LE ESTÁ FALTANDO BRILLANTEZ Y ACIERTO

      El Real Madrid lo que no consigue en su casa, lo logra en el norte del país  donde encuentra el consuelo de sus males en el Santiago Bernabéu. Tres salidas:Deportivo,Real Sociedad y Alavés y tres triunfos sin paliativos; aunque el logrado frente al equipo de Vitoria ha sido más ajustado que los dos anteriores.   Ganó el Madrid 1-2 al Alavés con merecimiento pero con más sufrimiento del que se preveía. De nuevo volvieron a malgastar una docena de ocasiones. El equipo de Zidane volvió a estar poco eficiente ante portería y le sigue faltando ese punto de brillantez que tuvo la temporada pasada y al comienzo de este ejercicio con la consecución de la supercopas.    Los delanteros continúan  secos. Cristiano Ronaldo que vive por y para el gol, sigue poseído de una ansiedad que le está desesperando. No tiene suerte,hasta dos balones mandó a la madera e intentó una tijera acrobática. Lo probó también de cabeza pero sin encontrar puerta.    No anda fino de cara a puerta el portugués ni tampoco el Madrid en su juego. Pero no  se puede decir que juegue mal. Está haciendo lo suficiente para ganar, pero desperdician muchas ocasiones de gol, que a la postre les ha costado los últimos dos disgusto.  Crean oportunidades pero sin recompensa. Los blancos fueron superiores al Alavés en casi todo pero no tuvo reflejo en el marcador. Gozaron de ocasiones para conseguir un resultado abultado y a punto estuvieron de sufrir un serio varapalo. El Madrid no está sabiendo cerrar los partidos; y lo que es peor no le está funcionando el centro del campo donde Casemiro ha bajado en su rendimiento.   Tal y como están las cosas los tres puntos logrados les ha sentado bien, pero el Madrid sigue en un mar de dudas. No deja de ser inquietante, pero no es preocupante porque el equipo llega y crea ocasiones, que es lo importante.    Lo que sí les debe preocupar es la facilidad con la que le llegan a puerta. El Alavés, que aún estaba virgen en la liga, logró el empate (1-1) con comodidad por mediación de Manu García, que cabeceó sin oposición marcando un gran tanto. Ese tanto significó la igualada que dio alas a los de Vitoria que incluso llegaron a creer en el triunfo. Estrellaron dos balones al poste.    No obstante la superioridad del Real Madrid sobre el Alavés fue meridiana, pero la ejerció en pequeñas dosis y y sin avasallar a un Alavés que tenía un entrenador interino, Javi Cabello y a su nuevo técnico Gianni di Biassi, observándolos.      La diferencia , sobre el papel (el Alavés es último),tenía que ser abismal y la fue durante muchos tramos del encuentro. Pero en cuanto el Madrid acumulaba un puñado de llegadas peligrosas, parecía relejarse en exceso, como si su ventaja fuera mayor de lo que indicaba el marcador. Acabó jugando con fuego y casi pidiendo la hora.    Si ante la Real Sociedad, el lado positivo lo puso Borja Mayoral en Vitoria fue Dani Ceballos, titular por primera vez, el que ha brillado demostrando las cualidades que le hacen acreedor de un jugador llamado a triunfar en Chamartin. Autor de los dos goles madridistas, su puesta de largo como madridista no la adornó con asistencias, sino con dos goles de centrocampista llegador. Es pronto y el chico es muy joven, pero tiene todas las condiciones para triunfar de blanco, e incluso apunta de que va hacer buenas migas con Modric (suplente en Vitoria), Isco y Asensio. Ceballos reactivó al Real Madrid.    Debido a las lesiones, Zidane confeccionó una alineación circunstancial que le funcionó en muchos ratos aunque les costó conseguir los tres puntos por culpa de esa ansiedad, que les está cegando en este inicio de temporada.    Les falta la brillantez de antaño que según Zidane la encontrarán en los próximos partidos, cuando jugadores como Cristiano se reencuentran con el gol; que Asensio deje de ser lo insulso que ha sido en los dos últimos partidos; que Lucas Vázquez empiece a ser más trascendente y que vuelvan a sentir él hambre de la temporada pasada. En definitiva que vuelvan a ser un equipo.    


EL REAL MADRID ACABA SUMIDO EN EL CAOS 

  Como quien dice esto no ha hecho nada más que comenzar (solo cinco jornadas) y el Real Madrid está ya a siete puntos del Barcelona.Queda mucho, si, es cierto pero que a 21 de septiembre tu máximo rival ya haya puesto tierra de por medio es para preocuparse. El Madrid perdió ante el Betis (0-1) porque estuvo preso de una ansiedad que le cegó a la hora del remate y porque enfrente tuvo a un equipo que le salió respondón en cuento a juego, toque y descaro. Tal vez el equipo de Zidane no mereció perder porque remató más que el betico al que sometió en un asedio sobre todo en el segundo periodo, pero estuvo romo ante portería precisamente por esa ansiedad que les convirtió en jugadores torpes. El Madrid jugó con prisa y de forma atropellada, todo lo contrario que el Betis que le puso pausa donde allí solo era brío por parte de los blancos. A los de Zidane, les faltó finura y precisión. La misma que le que faltó a Cristiano Ronaldo, que reapareció en esta liga y contagió de ansiedad a todo el equipo blanco. El portugués con síndrome de abstinencia no estuvo acertado ni supo hacer lo que mejor hace, definir. Tuvo un par de ocasiones que mandó al limbo. No era su noche, ni tampoco la del Real Madrid. De repente, cuando todo era de color de rosa para los blancos tras ganar las dos supercopas a Manchester United y Barcelona, respectivamente, resulta que se ha dado la vuelta a la situación. El Madrid que parecía imparable se ha atascado en su propio estadio; y el Barcelona que parecía hundido en una especie de laberinto sin salida, se siente feliz, goleando y liderando la liga con siete puntos de ventaja sobre su máximo rival. A los jugadores blancos no le vamos a reprochar su esfuerzo y sacrificio. Lo intentaron de todas las formas pero la excesiva excitación les nubló la vista. Fue un partido donde el Betis se doctoró, ganando 20 años después en el Bernabéu. El Madrid, por oportunidades, tal vez no mereció la derrota, pero a nadie sorprende la victoria de los verdíblancos porque nunca le perdieron la cara al partido y en todo momento supieron como jugarle al Madrid sacando el balón perfectamente jugado y haciéndolo con criterio. Ante el osado Betis que gozó de dos ocasiones para marcar: una salvó Carvajal en la raya y en otra Keylor Navas hizo un paradon a tiro de Fabian; al Madrid le costó responder al salir de nuevo un poco dormido. Jugaba a tirones pero no obstante empezó a empujar sobre la portería de Adán, el mejor del Betis, que respondió con dos paradas increíbles: un tiro de Isco y a un taconazo espectacular de Bale que mandó al palo. Se nota la mano de Setién que le tiene tomada la medida a Zidane. La pasada temporada, con Las Palmas, no perdió ninguno de los dos duelos de Liga con los blancos. En Chamartín, incluso, mereció ganar. Este miércoles lo consiguió, gestionando muy bien los tiempos y los cambios. Todo lo contrario que Zidane, que creo erró en las sustituciones del segundo periodo. Pasaban los minutos y el empate a cero persistía, entonces a Zidane le dio un ataque de entrenador y de un plumazo cambio a Isco y Madric por Asensio y Lucas Vázquez. Además con la lesión de Marcelo (se ha roto), entró Borja Mayoral. Las precipitadas decisiones de Zidane fueron más un problema que una solución. Los cambios, acelerados por la lesión de Marcelo, crearon barullo, lo que demuestra el nerviosismo del técnico y del equipo, y confusión táctica en el terreno de juego. El amontonamiento de hombres en ataque dejó el centro del campo algo desguarnecido y a Sergio Ramos como lateral izquierdo, mitad central, mitad lateral y delantero de ocasión. No entendí las sustituciones de Isco y Modric, que eran los únicos que podían abrir espacios en la cerrada defensa bética. Zidane, lo siento, en esta ocasión creo el caos con los cambios Ante semejante desbarajuste, y con las prisas y los nervios de los madridistas pasó lo que tenía que pasar. El Betis, con la tranquilidad como bandera y buscando los espacios a base de toques ,se adentró en la desguarnecida defensa blanca, y Sanabria en el minuto 94 ante el estático Sergio Ramos, enmudeció al Bernabéu marcando el 0-1 definitivo. En un final atolondrado y caótico el Madrid acabó con la racha de 73 partidos marcando, y de momento se le atraganta su propia casa, además de abandonarle la mística de ganar en el último minuto. El Betis les deja a siete puntos del Barça. En el albor de la liga, no es tiempo de sacar la guadaña y hablar de debacle madridista, como están haciendo ya algunos irresponsables. Al Madrid, radiante de inicio, le han entrado algunas dudas que tienen solución. Ahora mismo parece bloqueado. Le sobra precipitación e imprecisión y le falta tranquilidad.


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
©2013