Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Sin categoría

EL DOBLETE MÁS AGÓNICO DEL BARÇA

    La fe dicen que mueve montañas; y la fe fue lo que salvó al Barcelona en la final de la copa del Rey frente al Sevilla al que terminó imponiéndose tras prórroga- el partido finalizó con empate a cero-, por 2-0 con goles de Jordi Alba y Neymar.  La fe, el enorme corazón y el carácter que le puso el conjunto azulgrana fueron las claves frente a un Sevilla que le puso lo mismo que los jugadores del Barça, pero sin ese punto de profundidad y pegada necesaria para imponerse a un equipo como el Barcelona.    De esta forma el equipo de Luis Enrique consigue el doblete del fútbol español, pero ha sido el doblete más agónico de su historia. Si ya pasó las de Caín para ganar la liga, para imponerse al Sevilla en la final de Copa las paso de todos los colores ante un ejemplar Sevilla que jugó más con el corazón que con la cabeza porque no supo jugar ni manejar la superioridad numérica de la que gozó por la expulsión de Mascherano a falta de diez minutos para llegar al descanso.    Una expulsión a todas luces justa porque el jefecito agarró y tiró a Gameiro cuando este se preparaba para encarar a Ter Stegen. La roja fue meridiana. Al Sevilla entonces, que incluso once contra once estaba siendo mejor que el Barcelona, se le abrió el cielo y más aún cuando Suárez se tuvo que retirar por una lesión muscular poco tiempo después. Acorraló en su área a los azulgranas que se pusieron el mono de trabajo para hacer algo a lo que no está acostumbrado. Dejó la calidad y la finura a un lado para convertirse en un equipo de diez obreros, con Piqué que emergió como el guardián de su portería. Inmenso estuvo el central. Como inmenso estuvo Iniesta que era el jugador que le daba aire a su angustiado equipo. El manchego, aguantaba con la pelota lo que era necesario y hasta ofrecía salidas a sus compañeros de ataque. Grande su partido.     En la reanudación, el Sevilla apretó más y más hasta convertirse el partido en un frontón. El balón siempre volvía a los jugadores hispalenses, a los que le faltó tranquilidad, inteligencia y sobre todo pegada para aprovechar esa superioridad numérica. Tal vez les faltó frescura física para haber aprovechado esos momentos  de dominio. La  final de la Europa Ligue del miércoles, les pasó factura.     Los de Unai Emery no desfallecían en el intento de conseguir el tanto que les diese la gloría, el Barcelona aguantaba númantinamente con orden, juntas las líneas y sin renunciar al contra ataque. Por ese entonces, ya apareció Neymar que si hizo una primera parte para olvidar en el segundo periodo, al irse su marcador Mariano, fue la chispa que necesitaron los suyos, por no hablar de la prórroga donde puso la guinda.    El Sevilla, pudo adelantarse nada más comenzar el segundo periodo con un tiro de Banega que se fue al palo. Fue su mejor ocasión. El Barça aguantaba como podía, pero estaba desorientado pese al buen hacer de Iniesta , la fe de Piqué y la omnipresencia de Busquets. No encontraba la manera de hacerle daño al Sevilla. Nunca había sufrido tanto en los últimos años, condenado a la supervivencia extrema en una final emocionante.    Pintaban bastos para el Barça. Pero Unay Emery a nuestro entender, en una decisión que lamentará por mucho tiempo, en el minuto 80 quitó al lateral Mariano que estaba secando a la perfección a Neymar para dar entrada a Konoplyanka, para buscar más profundidad. No solo no le dio más empuje al Sevilla, sino que por la banda derecha, la de Mariano, el Sevilla comenzó a resquebrajarse. Neymar entonces se liberó y fue la pesadilla que antes no fue. Y además por ahí llegó la expulsión de Banega al borde de llegar a la prórroga. En ese momento, el Sevilla perdió la final y el Barça recobró vida.     A la prórroga se llegó diez contra diez y el Barcelona fue entonces el dueño y señor. Messi, apareció para dar dos pases de gol. El primero se lo dio a Jordi Alba para marcar el 1-0; y el segundo para que Neymar rematara se la faena, marcado el definitivo 2-0. Entre medias de esos goles, llegó la expulsión de Carriço por cazar a Messi a pesar que tocó balón.    Fue una hermosa final que no defraudó a nadie. Los dos equipos pusieron todo lo que hay que poner. Ninguno de los dos se rindió jamás. Las dos aficiones deben estar, y lo están, muy orgullosas de ellos. Sobre el césped del Calderón pusieron sangre, sudor y lágrimas. Gloría para ambos conjuntos.   El Barcelona ganó por convicción, pero sobre todo por corazón y carácter. Levantó su 28ª copa


DEL BOSQUE IMPARTE JUSTICIA CON SU LISTA PARA LA EUROCOPA

Las escopetas estaban cargadas contra el seleccionador español, Vicente del Bosque ante la lista de los jugadores que tienen que acudir a la Eurocopa de fútbol que se disputa este verano en Francia, y que hizo oficial este 17 de mayo en medio de una gran expectación.    Y estaban preparadas para dispararle si en esa lista de convocados volvía a incurrir en los mismos errores que cometió en el pasado Mundial del Brasil, donde se fracaso con estrépito. Allí, la selección española fue a defender el título logrado en el 2010 en Sudáfrica con la base de jugadores que nos hizo alcanzar la gloria. Pero algunos de esos jugadores que fueron vitales para alcanzar la copa del Mundo, acudieron al del 2014 sin estar a su mejor nivel. Habían alcanzado momentos esplendorosos, pero llegaron en un mal momento de forma a la gran cita mundialista. El tiempo pasa para todos... Después de no pasar de la primera fase de clasificación y de confirmarse el gran fiasco, Vicente Del Bosque fue el blanco de la criticas precisamente por confiar en jugadores que le habían dado todo pero que no atravesaban por su mejor momento de forma y que no merecían estar en Brasil. El seleccionador había echado mano de la fuerza de la costumbre y confió en los mismos jugadores que habían dado a España los triunfos en el Mundial de 2010 y en la Eurocopa de 2012. Pero algunos de esos jugadores no estaban ni por asomo para afrontar un torneo de tal envergadura. Se equivoco, y punto. Aquella fue una lista mal concebida, inadecuada y oportunista porque se fue a lo seguro y no se arriesgó con caras nuevas. Seguramente, en su caso hubiese hecho lo mismo que Vicente: fiarme de esos jugadores que alcanzaron el cenit del fútbol español, con la doble corona; pero muchos le fallaron y fue el propio seleccionador quien cargo con todas las culpas, siendo el paraguas de todas las criticas. En esta ocasión, del Bosque se ha dejado de romanticismos y ha ido a lo que le ha dictado el corazón , apostando por una convocatoria donde van los mejores de cada puesto y una pléyade de jóvenes que han realizado una gran temporada. En esta ocasión , bajo nuestro prisma, la lista de convocados que van a acudir este verano a la Eurocopa de Francia, es justa y adecuada. Me consta que a Vicente le ha costado Dios y ayuda, prescindir de jugadores como Diego Costa, a quien convenció para que estuviese en el Mundial de Brasil; Fernando Torres, quien en los últimos partidos ha sido junto a Griezman el sostén del Atletico de Madrid; Alcacer,Cazorla, Mata. Estos dos últimos fijos siempre con del Bosque pero que esta temporada uno por lesión y el otro porque no ha estado a la altura, no merecían estar en la lista final. Al igual que Diego Costa que como el Chelsea no ha dado el nivel. La baja de Paco Alcacer, máximo goleador español en la fase de grupos con seis tantos en 13 partidos, ha sorprendido. Ha quedado relegado en favor de Aduriz, que ha realizada una señora temporada y Morata, que es el futuro. Las dos grandes novedades son Saúl y Lucas Vázquez. Y justo es que estén porque apuntan muy alto y han sido decisivos en los triunfos de sus dos equipos, Atlético y Real Madrid, respectivamente. Llamativa ha sido el gran rendimiento del extremo del Madrid, Lucas Vázquez quien en el último tercio de la temporada se ha ganado las simpatías de todos a base de buen juego, esfuerzo y sacrificio. Y en cuanto a Saúl, que decir, el Atlético tiene una joya. Nolito, por su desparpajo también es una buena elección. Es la savia nueva que necesita la selección española. Los demás son los habituales, y sobre ellos no hay dudas. En la portería De Gea será el guardameta titular sin discusión alguna. Casillas, ya ésta para ser suplente. El tercer portero es el del Sevilla, Rico. Defensas: Carvajal, se ha ganado a pulso estar en esta Eurocopa por la buena temporada que ha hecho en el Real Madrid; Juanfran, siempre es un valor seguro; Ramos y Piqué, son los dos mejores centrales del mundo; Bartra y San José, buenos suplentes para los dos mejores; Azpilicueta, su polivalencia es muy aprovechable y Jordi Alba, es el dueño del lateral izquierdo. Centrocampistas: Aquí es donde está lo mas granado y los que más repiten. Ante las ausencias de Xavi Alonso y Xavi Hernández, los galones los llevará Iniesta, quien estará muy bien acompañado por el hombre que da equilibrio, Busquets, Thiago que aportará la fantasía. Al igual que Isco, que es de esos jugadores que te puede revitalizar un partido cuando pintan bastos. Cesc completa a los centrocampistas, un jugador que sabe jugar muy bien entre líneas. Delanteros: Pedro, siempre cumple; Silva, pura clase y visión de juego; Nolito;Lucas Vázquez, Morata y Aduriz. De esta lista de 25, el 31 de mayo Vicente Del Bosque tendrá que hacer dos descartes. Decisión que le costara otro dolor de cabeza. Pero en esta ocasión, la lista está muy bien confeccionada, es justa y adecuada. Las escopetas se guardaron en un armario


LA LIGA DE SUÁREZ. EL MADRID MURIÓ CON LA BOTAS PUESTAS

    El Barcelona, después de 38 jornadas es el justo campeón de liga. Un título donde ha sido líder más tiempo que ningún otro equipo, ha sido el que más partidos ha ganado y el que más goles ha conseguido. Resultado: campeón de liga con todo merecimiento.   De esta forma el equipo azulgrana conquista su segunda liga consecutiva, la sexta en ocho años lo que habla bien a las claras del dominio del juego del Barça en el fútbol español. En los Carmenes conquistó su título número 24, el 14 de los últimos 25 años. El equipo de Luis Enrique se llevó una liga, que tuvo que ganar dos veces, según ha confesado el vestuario azulgrana por haber dilapidado una diferencia de 9 y 13 puntos que era los que sacaba al Atlético y Real Madrid, respectivamente. Durante el mes de abril, el Barcelona pasó de la gloría al infierno. Tras la derrota frente al Real Madrid en el Camp Nou, le entraron la dudas, los miedos y la inseguridad que supuso su eliminación de la Champions ante el mejor Atlético de la temporada, y darle vida a su gran rival, el Madrid, en la lucha por la liga. En ese tiempo el Barcelona pasó de la prepotencia y la arrogancia con la que jugaba dando la liga por ganada a falta de tres meses para finalizar, a la humildad de volver a pisar suelo firme. Iba a ganar la liga de calle y a punto estuvo de perderla. El club azulgrana fue el culpable de darle emoción al campeonato en las últimas cinco jornadas. El Atlético y el Real Madrid le exigió tener que ganar todos los partidos para ser campeón. El equipo de Luis Enrique, supo rectificar a tiempo y pasó de la abundancia a ser prácticos. Se dejó de exhibiciones y apostó por la sobriedad, el sacrificio y el trabajo que finalmente le ha llevado a volver a ganar la liga que consigue con el mismo once que hace casi un año le llevó a coronarse campeón de Europa, en Berlín. Luis Suárez, que ha terminado como máximo goleador del campeonato (40), virtual bota de oro, ha sido el hombre clave en el resurgir del Barça en el momento que pintaban bastos. En los últimos cinco partidos ha marcado 14 tantos. Goles que han sostenido al Barcelona en la consecución de su objetivo, el título liguero. El uruguayo ha completado un año mágico. Los azulgranas, en gran parte, le deben esta liga a Luis Suárez que en Granada, para no ser menos, fue el autor de los tres goles que derrotaron al equipo de la Alhambra. En los Carmenes, el Barça no le dio opción a un Granada ultra defensivo, salió con cinco defensas, dando toda la iniciativa a los culés que no tuvieron problemas para imponerse con claridad. A cada gol del Real Madrid que ganaba en Riazor 0-2 al Deportivo, respondía el Barça con otros dos. Todo estaba claro, había campeón, el Barcelona que dependía de sí mismo, y no falló. EL MADRID MURIÓ DE PIÉ El Real Madrid, por su parte, el gran animador del último tercio de la liga murió de pié. Hizo los deberes en A Coruña venciendo 0-2 al Deportivo. Los dos goles de Cristiano le dieron la decimosegunda victoria consecutiva que solo le vale para ser subcampeón a tan solo un punto del Barcelona. Durante 14 minutos fue campeón, entre su 0-1 y el primero de Luis Suárez, pero el alirón se le escapó a partir del minuto 15 que fue cuando se adelantaron los azulgranas. La liga se la dejó en la primera vuelta y lo último ha sido una fiesta inesperada que creó ilusión, pero que eran conscientes que dependiendo del Barcelona, era un sueño imposible... Fue bonito mientras duró, porque estaba muerto y resucitó. Al descanso Sergio Ramos, el capitán, preguntó al banquillo por el Barça. El 0-2 que escuchó le hizo cambiar la cara a él y a todos sus compañeros que ya dieron la liga por imposible. En la segunda parte, ya fue un Madrid distinto que cedió el dominio a un estéril Deportivo que en la primera parte había estado a merced de un Real Madrid que comenzó a tumba abierta para intentar meter presión a su gran rival. Lo intentó, pero no dio para más...La emoción de la última jornada duró muy poco y los transistores no hicieron ni falta.Tampoco hubo interés en la intentona de Cristiano de recortar los goles en la lucha del Pichichi a Luis Suárez. El portugués marcó otro de cabeza y tocó los postes en dos ocasiones. En los vestuarios tiró de sentido común y, sin retos ligueros ya a mano, se ahorró 45 minutos, pensando en la final de la Champions.   La segunda parte fue para olvidar, ya no había interés. Toda la emoción de la última jornada quedó diluida en los primeros 45 minutos. En Riazor quedó un encuentro sin tensión donde un Madrid de gala, el once que saltará en Milán a por la undécima, dominó ampliamente al Deportivo en el primer periodo para dejarse llevar en la reanudación. Ya estaba vendido todo el pescado. En el césped quedó el merecido homenaje a Arsenio Iglesias, lo más emotivo de la tarde. Reconocimiento al padre del Super Depor, que sorprende haya tardado 20 años en celebrarse en Riazor. La segunda parte le sobró al Madrid, sobre todo cuando se sentó Bale, que llega como un cañón para la final de Milán. A este Real Madrid de Zinedine Zidane, que se acordará de ese 0-4 del Barcelona en el Bernabéu con Benítez en el banquillo, que a la postre le ha costado perder la liga, solo le queda la Champions para salvar la temporada. Si la gana, alcanzará la gloria y si la pierde será un gran fracaso. Así de claro y rotundo. Milán espera a Atlético y Real Madrid.  


El MADRID MANTIENE EL SUSPENSE DE LA LIGA 

      Con la derrota inesperada del Atlético de Madrid ante el Levante en el Ciutat de Valencia por 2-1, los rojiblancos se despiden de la lucha por el título de liga que ya es cosa de dos: Barcelona y Real Madrid. El Atlético perdió todas sus opciones en la liga ante su bestia negra, el Levante, su verdadera pesadilla desde el 2007. Desde entonces es incapaz de ganarle en su estadio. De nuevo quedó refrendado para desgracia de un Atlético de Madrid víctima de la sobrecarga de ansiedad, desgaste y exceso de adrenalina a la que les somete Simeone, sobre todo en Europa. Esa fatiga emocional que tuvo su culminación en el tremendo esfuerzo que hicieron en Múnich ante el Bayern, les pasó factura ante un Levante que ya descendido de categoría no se jugaba nada, pero que pudo con un Atlético que no dio su mejor versión en el peor momento. Rossi, los desterró de la liga. A pesar de quedarse ya fuera por la lucha del campeonato liguero, el Atlético ha cuajado una estupenda temporada que puede tener su colofón en Milán. Ahora la liga queda en un mano a mano entre el Barça y el Real Madrid. 88 puntos suma el equipo azulgrana frente a los 87 de los blancos. El claro favorito es el Barcelona que en la última jornada visitará al ya salvado Granada. El Madrid se desplazará A Coruña, equipo que también con su triunfo en Villarreal ha confirmado su continuidad en primera división. Todo pinta a favor de los azulgranas que como quiera que tienen la diferencia de goles a su favor les bastará con un triunfo contra el Granada o un pinchazo del conjunto blanco para proclamarse campeón de liga. Pero como dice Zidane, en el fútbol todo puede pasar y todo es posible.   El Barça, con la clarividencia de Messi que abrió el marcador con un golazo de falta, no tuvo problemas para imponerse de principio a fin a un Espanyol que fue un quiero pero no puedo. LO del “tamudazo” con el actual Espanyol era un sueño imposible de llevar a cabo frente a este Barcelona que se está jugando la vida. El partido en el derbi catalán tuvo poca historia. Luis Suárez marcó dos tantos y sigue en lo más alto de la tabla de goleadores, Neymar y Rafinha completaron la goleada. Más miga tuvo el partido entre el Real Madrid y el Valencia. Venció el equipo blanco por 3-2, pero lo hizo sufriendo. El Madrid pasó de hacer un buen primer tiempo a desaparecer en el segundo periodo a raíz del minuto diez. A partir de ese momento hicieron mutis por el foro y Casilla, que sustituyó al lesionado Keylor Navas fue quien sostuvo a los blancos con grandes intervenciones. Cuando los madridistas tenían a todo a su favor se dejaron llevar de forma inexplicable. En ello influyó la incomprensible decisión de Zinedine que se equivocó en los cambios llevando la confusión al equipo. Acabó con cinco defensas, (por dar entrada a Arbeloa en lugar de Cristiano para que recibiese el último homenaje del Bernabéu) , cuatro centrocampistas y Jesé como única referencia atacante. Resultado de esa decisión: el caos y la desorganización en todas las lineas, sobre todo en la defensa que se vio superada por un Valencia que se fue decididamente al ataque. En el segundo periodo, el Valencia que se había ido al descanso con 2-0 en contra, sacó el orgullo que le faltó en el primer tiempo y mereció no sólo empatar sino tal vez algo más.. A falta de algo más de quince minutos para el final, el Real Madrid ganaba por 3-1 al marcar Cristiano el tercero -segundo de su cuenta-. Con ese resultado daban el partido por finiquitado. Error mayúsculo, los de Zidane confiados por el conformismo de su entrenador -que se equivocó en los cambios-, se dejaron llevar. El Valencia, en cambio, se fue al ataque (perdidos, al río) y llegaba con suma facilidad a los dominios de Casilla que estuvo inmenso en un par de paradas casi imposibles. Nada pudo hacer en el golazo de André Gomes que puso el 3-2 y el suspense... Al Madrid, entonces le entró el miedo en el cuerpo. Estaba roto, sin personalidad y muy descontrolado. Era un manojo de nervios ante el posible empate del Valencia que lo siguió buscando con ahínco. Un empate que hubiese dejado la liga en manos de su gran rival, el Barcelona. La expulsión de Rodrigo por llamar “cagón” al juez de línea , el mismo que había dado por bueno el 2-0 de Benzema, que partió en la jugada inicial en fuera de juego pero no en la segunda jugada porque el balón le llegó de un contrario, de Mustafi; de alguna forma alivio al Real Madrid que no obstante terminó pidiendo la hora. Fuese por el desgaste europeo, por las ausencias o por lo que fuese el caso es que pasamos de un buen Madrid del primer periodo a un soso, abúlico y simplón equipo que en la reanudación pudo regalarle la liga al Barça. Cristiano, a pesar de no estar pletórico volvió a ver puerta y sigue empeñado en disputarle la bota de oro a Luis Suárez. Benzema, reapareció pero no estuvo. James, sigue sin estar. Casilla, el guardameta, fue el mejor y confirmó que la portería del Real Madrid está muy bien resguardada. El caso es que el Madrid mantiene el pulso por la liga hasta el final. El sueño del madridismo, ahora, es el traslado del fantasma de Tenerife a Granada.


OTRO DERBI PARA EL TRONO EUROPEO 

    ¡¡Señoras y señores!!, el Real Madrid jugará la final de la Champions contra el Atlético de Madrid el próximo 28 de mayo (sábado), en Milán. ¿Quién lo iba a decir? Después de que el Madrid de Benitez era un pozo sin fondo en cuanto a juego, desasosiego e intrigas. Pues ese equipo, por el que nadie daba un duro está a un paso de poder ser de nuevo campeón de Europa y de luchar por la liga, con permiso del propio Atlético y por supuesto del Barcelona. “El trabajo y la unión del equipo ha hecho que estemos en la final. Hace cinco meses vivimos momentos duros. Supimos juntarnos y luchar”, dijo a pie de campo Sergio Ramos, capitán y jefe ayer de la defensa blanca. Quería el central recordar de dónde viene este equipo que avanza en mayo vivo en la Liga y con viaje garantizado para la final de la Champions. El Real Madrid de Zidane, ha sabido levantarse y en gran parte es mérito de Zizou, que les ha transmitido calma, paz y tranquilidad a los jugadores que con él volvieron recobrar la confianza. Está manejando con inteligencia el vestuario y ha hacho algunos cambios estructurales que han beneficiado al equipo en los distintos aspectos del juego, sobre todo en la parcela defensiva con la aportación de Casemiro que le ha dado el equilibrio que no tenía antes. A Pepe, lo ha recuperado para la causa y ha sabido dar protagonismo a la cantera con la emergente figura de Lucas Vázquez. Todos respetan y hasta admiran a Zidane que ha devuelto la paz y la sensatez a un club que estaba presidido por la zozobra... Confieso, que me equivoqué con Zidane. Dije que lo veía verde, y no me duelen prendas en reconocer que metí la pata. Lo siento. Rectifico y pido disculpas... El caso es que Madrid como ciudad, se ha erigido en la capital del fútbol mundial. Dos años después los dos equipos capitalinos volverán a estar en una final. Un hecho inédito. Si ya lo fue en Lisboa, con el primer enfrentamiento europeo de dos equipos de la misma ciudad. Ahora, por partida doble, vuelve a repetirse constituyendo todo un récord que difícilmente se volverá a repetir. Nosotros, seguramente no lo volvamos a ver. Si el martes, era el Atlético que haciendo honor a su histórico sufrimiento, pasó las de Caín para clasificarse ante un eléctrico Bayern Munich. Un día después era el Real Madrid, quien con menos sufrimiento pero sí con cierta dosis de suspense por no rematar la eliminatoria con otro gol, se clasificó para la final de la Champions que hace la decimocuarta. Casi nada. El partido, la verdad, como casi toda la eliminatoria, no fue gran cosa. Fue más bien soso, lento. Prácticamente, se jugó al trote. El que hizo más para ganar, el Madrid, fue el que se llevó el premio de jugar la final. Los blancos hicieron lo suficiente y lo justo para imponerse a un City sin chispa, sin mordiente y sin nada. Este Manchester, es un equipo muy triste. Deambuló por el Bernabéu como alma en pena.   Jamás vi a un equipo inglés tan insulso y apocado como el Manchester City. El equipo de Pellegrini volvió a decepcionar con su ritmo cansino y su poca sangre. Jugaron andando, como botón de muestra valga la presencia de Yayá Touré, un jugador que parecía que estaba jugando un partido de veteranos. Lento a más no poder. Esa lentitud contagió a todo su equipo y de forma indirecta al Real Madrid que pasó de comenzar con mucho brío y claridad hasta conseguir el 1-0; luego tuvo una fase de juego muy irregular para terminar reculando en la recta final del encuentro. Circunstancia que llevó la incertidumbre al Bernabéu, pero más por la angustia de que un gol lo dejaba en la cuneta que por los apretones de su rival, que apenas inquietaron a Keylor Navas. Solo dos fueron los disparos a puerta que llevaron la inquietud a las gradas: uno de Fernando en el primer periodo que rozó el palo derecho; y el gran disparo del Kun Agüero cuando el partido ya languidecía que puso el corazón en un puño a los aficionados blancos. Eso, fue lo único que hizo el Kun, quien ha hecho una eliminatoria deprimente. En el Real Madrid, ante la ausencia de Benzema y Cristiano a medio gas (no estaba al 100 por 100 ni mucho menos), ha emergido el mejor Bale que si ya en el Etihad Stadium fue el mejor, en el Bernabéu, fue de lo más sobresalientes junto a Kroos, que también se marcó un buen partido. El galés, tirando por la banda derecha a pase de Carvajal fue quien ejecutó el 1-0 que vale una final.Tanto que el colegiado no le concedió. Al rozar levemente el balón en Fernando, la UEFA lo catalogó como en propia puerta. Es igual, no le quita la gran trascendencia que Bale ha tenido en esta eliminatoria de semifinales. Bale ha sido el motor que lleva al Real Madrid a la decimocuarta final de la copa de Europa. La Undécima, como la Décima está detrás de un muro terrible llamado Atlético de Madrid, el equipo más rocoso de Europa al que nadie quiere enfrentarse por las dificultades que presenta y por esa fe inquebrantable que le hace ser casi imbatible. El Real Madrid ha tenido un camino más fácil para llegar a la final de Milán que el Atlético. Los de Zidane han tenido que superar a Roma, Wolfsburgo y Manchester City; mientras que el Atlético se ha tenido que enfrentar a todos los huesos: Eindhoven,no tanto, Barcelona y finalmente, Bayern Munich. En la vuelta de las semifinales que se disputó en el Santiago Bernabéu, lleno hasta la bandera, el Real Madrid no sentenció pero la realidad es que no sufrió mucho por lo poco que le exigió el City. No hubo opción a que el blandito Manchester de Pellegrini fastidiase otra final épica entre Atlético y Real Madrid. La segunda parte de un partido histórico. Una ciudad unida por un mismo fin, la Copa de Europa o Champions. Milán espera.... Ahí vamos.


BALE VOLVIÓ A PONERSE LOS GALONES

      Gareth Bale de nuevo fue decisivo para que el Real Madrid siga con opciones en la liga. Igual que hace siete días lo fue contra el Rayo Vallecano al marcar el tanto que deshacía el empate a dos, lo fue contra la Real Sociedad a falta de diez minutos para finalizar un encuentro que estaba presidido por la angustia de los blancos que veían como sus esperanzas en la liga se le escapaban. Fue en el minuto 80 cuando Lucas Vázquez, quien cada día está adquiriendo más importancia en este Madrid ,se fue por la banda derecha centró y Bale de cabeza remató el 0-1 que alivió a sus compañeros, banquillo y aficionados blancos que ya empezaban a presagiar negros nubarrones en la lucha por el título liguero. Bale, de nuevo fue primordial. Si, ese galés a quien se le tenía como un jugador pusilánime y hasta blando, es el que está sacando las castañas del fuego en los últimos partidos para su equipo. Ante la ausencia de Cristiano Ronaldo, Bale ha dado un paso hacía adelante , se ha puesto los galones y ha sido fundamental en los seis últimos puntos conseguidos en los desplazamientos a Vallecas y Anoeta. El gol de Bale largamente perseguido es el numero 19 que hace en liga, nueve de ellos de cabeza, suerte que el galés domina perfectamente. Su gol frente a la Real Sociedad hizo justicia a su juego y al del equipo, porque estuvo en todas. Remató de todos los colores, tanto en el primer periodo como en el segundo tiempo. Por eso no extrañó que fuese el autor del tanto del triunfo del Real Madrid . El partido estuvo condicionado por las bajas en uno y otro bando. La Real estaba sin su arsenal ofensivo: Jonathas,Aguiretxe y Vela más el defensa Iñigo Martínez ; y el Real Madrid más de lo mismo, sin Cristiano, Benzema , lesionados y Kroos,Marcelo y Carvajal descansando para la batalla del martes. Eran muchas las ausencias en ambos equipos, pero el objetivo era el mismo. Desde el inicio los dos pusieron las cartas boca arriba. El Madrid era el que dominaba y atacaba- era el más necesitado-, pero lo hacía con ansiedad y poca precisión. La Real Sociedad, se defendía cómo podía con cierto orden pero con poca vocación ofensiva. No hubo amenazas para Keylor Navas, en cambio Rulli, el buen guardameta realista, tuvo que emplearse a fondo en más de una ocasión, sobre todo en un disparo a bocajarro de Bale, en el segundo periodo, que se cantaba ya como gol, y que nadie sabe cómo pudo detener con el pié derecho. El Real Madrid, jugándose lo que se estaba jugando, no especuló y fue desde el inicio, con algunas lagunas, a por el partido. Un triunfo que llegó demasiado tarde pero que llegó a falta de diez minutos para el final, cuando la angustia se estaba apoderando de las huestes madridistas. No fue un gran partido, pero sí muy practico. En Anoeta aún perduraba el recuerdo de la derrota del Barcelona de hace unas semanas, suficiente para poner las barbas a remojar. Además de que la temporada pasada, la Real ganó Madrid después de hacer una gran remontada. Había argumentos para tomar precauciones, y los de Zidane las tomaron llevando en todo momento la iniciativa. James, volvió a ser titular, y no estuvo mal pero dada su situación, se esperaba más protagonismo del colombiano que apenas suma. Se le van acabando las oportunidades. Lucas Vázquez e Isco, que salió en el segundo periodo sustituyendo al propio James, van un puesto por delante. Modric fue el jefe, Lucas Vázquez, el estilete; y Bale, la definición y el jugador más clarividente. Una vez más fue el hombre clave del partido para este Real Madrid, que sigue soñando con una liga casi imposible. Una liga que pasa primero por el Atlético de Madrid y Barcelona. Está a la expectativa de que uno de los dos falle. De momento cumplió con su obligación y sumó tres puntos que sirven para inyectarles moral y confianza para la batalla del martes frente al Manchester City. Pero,esa es otra historia.


AL R.MADRID SE LE ESCAPÓ VIVO EL M.CITY

    Sin Cristiano Ronaldo, seria duda para el partido de vuelta, y con la presencia testimonial de Benzema que ya no salió en la segunda parte, el Real Madrid no sólo aguantó al Manchester City sino que incluso pudo y debió ganar por gozar de hasta tres oportunidades para deshacer el empate a cero. Un buen resultado, pero muy peligroso para el partido de vuelta que se jugará en el Bernabéu el próximo 4 de mayo. No es mala cosa tener que jugarse el pase a la final de la Champions, en Chamartín y ante un rival con mucha carrocería externa pero con poca enjundia dentro. Eso al menos fue lo que vimos en el Etihad Stadium, a un Manchester City muy apagado, mal físicamente y con poca profundidad. Su estrella, el Kun Agüero, no compareció, estuvo desaparecido toda la noche. El City rayó en la vulgaridad. Su comportamiento fue decepcionante. Nunca inquietó al Real Madrid que supo aguantarle sus pequeños escarceos en el primer periodo, para imponerse después en la segunda parte de forma clara y hasta rotunda. El partido en líneas generales, fue muy soso y feo en los primeros 45 minutos. En la reanudación ya fue otra cosa, sobre todo por parte del Real Madrid que fue claramente a por el triunfo. Una victoria que mereció pero que impidió el guardameta Hart que estuvo especialmente brillante en dos intervenciones. Fuera por la ausencia de su mejor atacante como Cristiano o por la poca aportación de Benzema que nunca debió salir si no estaba en plenitud física, el caso es que el Madrid salió a verlas venir. Pero es que el Manchester tampoco demostraba que jugaba en casa y que estaba ante el partido más importante de su historia. Los dos conjuntos estaban atenazados. Había miedo y se notó porque la primera parte fue de tanteo. Se tuvieron mucho respeto, pero el Madrid era el que controlaba la situación. El equipo de Pellegrini dominaba el tempo del partido, pero sin ninguna profundidad y sin crear problemas a la defensa del Real Madrid, que tuvo en Pepe a todo un coloso. Fue el mejor jugador del partido. Lastima que no lo coronase con el gol que tuvo en la misma cara de Hart, el guardameta del Manchester City, que fue quien impidió el triunfo de los blancos. Sin apenas nada que llevarse a la boca , sin emoción, solo la inherente a unas semifinales de Champions, se llegó al descanso donde ya se descartó a Benzema, que no estaba para jugar. Su ritmo siempre fue lento y carente de sangre. No aportó nada. Fue una rémora más que una solución para el Madrid por no estar curado de su lesión. Ahí Zidane tuvo la culpa por alinearlo cuando no está en perfectas condiciones físicas. Debió quedarse fuera al igual que Cristiano. Los dos son más que duda para el partido de vuelta. En la segunda parte, viendo el Madrid el bajón físico del City se fue a por el partido a tumba abierta. Modric comenzó a tirar líneas, Kroos, le acompañaba en el manejo y en la conducción con Bale, ahora de delantero centro, abriendo huecos para que Lucas Vázquez y Jesé entrasen por banda. El Manchester, de forma descarada se echó atrás, esperando una contra que le diese vida como hizo en la anterior eliminatoria frente al París Saint Germain. Se conformaban con el empate a 0. Los de Zidane, en cambio buscaban el gol que les diese el billete definitivo para Milán. Y a fe que lo buscaron con ganas y decisión. A los 70 minutos, Jesé mandó un cabezazo al larguero. En un saque de esquina Hart respondió con una parada de balonmano a otro cabezazo de Casemiro, y Pepe falló un gol cantado o mejor dicho el buen guardameta del City realizó una parada sensacional. Ahí estuvo la eliminatoria para el Madrid que mereció más, y la vida para el Manchester City, que sin juego ni pegada, no mereció nada. Por esta circunstancia y a pesar del 0-0 en casa, respiró aliviado al final del encuentro.   Es increíble que el Manchester haya salido vivo de este partido porque no creó ni una sola ocasión de gol. Solo, en tiempo de descuento, Keylor Navas hizo una parada a una falta de ese joven pecoso llamado De Bruyne, que apunta muy alto como futbolista. Tácticamente, Zidane y sobre todo Pellegrini, dejaron mucho que desear. El chileno, lejos de la doctrina que predica de un fútbol de ataque, se comportó como un técnico muy conservador que se conformó con (0-0). Hizo suya la filosofía de Simeone: “que no nos hagan gol”. Zidane, a parte de que no tenía que haber alineado a Benzema, estuvo poco avispado en los cambios. El bajón fisco del rival a mitad del segundo periodo, pedía un cambio. Creo que la presencia de James en ese momento no hubiese estado mal. A parte de Jesé por Benzema, solo hizo un cambio Isco por Kroos cuando el partido entró en el minuto 88. De todas formas, aunque este empate sin goles haya dejado cierto mal sabor de boca por los méritos que hizo el Madrid ante un apocado Manchester,el madridismo salió lleno de optimismo y esperanzado del Etihad Stadium a la vez que frustrado y temeroso ante lo que pueda suceder en el partido de vuelta de la próxima semana. Un empate a cero siempre es un resultado peligroso. Pero no veo yo al Manchester en condiciones de ganar en Chamartin, donde el Real Madrid se va a jugar el pase a la final de la Champions. Quedan 90 minutos, y ya se sabe cómo son esos minutos en el Bernabéu, cuando de Europa se trata.    


NO LO DUDEN, LA LIGA ES DEL BARCELONA

   Después de ver el arbitraje que ha sufrido el Sporting de Gijón en el Camp Nou, lo tengo claro, el Barça ganara esta liga. A falta de fútbol, a pesar de la goleada (6-0), tuvo el amparo del nefasto colegiado llamado Clos Gómez. Con esto no quiero decir que el equipo de Luis Enrique no mereciese el triunfo ante un asustado Sporting que salió derrotado de antemano con la decisión de Abelardo de prescindir de sus mejores jugadores. Se está jugando la permanencia en primera y deja en el banquillo a sus jugadores más cualificados. No lo puedo entender.       El caso es que este Sporting minusvalorarlo por su propio entrenador tuteó en los primeros 45 minutos a un Barcelona sin chispa y muy paralizado. Solo Messi, ofrecía dosis de buen fútbol ante la parsimonia de sus compañeros. Los asturianos jugaban mejor y hasta tuvieron una ocasión clarísima de adelantarse en el marcador, y después otra de poder empatar tras el 1-0 de los azulgranas, que de carambola marcó Messi.       En esas estaba el Sporting, intentando la igualada cuando llegó el despropósito del arbitro Clos Goméz que barrio para casa de forma descarada: Primero no señalando un penalti y expulsión de Piqué quien se ayudó del brazo para impedir que el balón sobrepasase la línea de gol en la mejor oportunidad del Sporting de empatar. Claro, que escuchas a los comentaristas de Movistar +, Carlos Martínez y Robinson, a quien cada día entiendo menos, y dicen sin dudar, que el balón le dio en el cuerpo y no en el brazo, cuando un servidor vio lo contrario. Lo he visto después varias veces y sin duda alguna se ayuda del brazo para despejar el balón. Penalti y expulsión.¡¡ Manda huevos!! Lo que hay que escuchar. Hasta ahora creía en la independencia de los comentaristas, pero poco a poco estoy viendo que en el periodismo de hoy en día existe ese periodismo de bufanda que tanto daño está haciendo a la hermosa profesión de periodista.          Pero peor fue la actuación del colegiado en el segundo periodo. El 2-0 de Suárez fue en claro fuera de juego. Después señaló tres penaltis en contra del Sporting en apenas 12 minutos. Uno de ellos no ofrece dudas por mano de Canella, pero los otros dos son muy dudosos, son esas penas máximas que no se suelen señalar por cargas, excepto cuando favorecen al Barcelona que ha batido el récord de penaltis, con 19 a favor.     Seguramente el Barça no hubiese necesitado esta ayuda arbitral para ganar, pero cuando menos y jugándose la vida como están los tres equipos de arriba, hay que ser muy escrupuloso a la hora de enjuiciar. Veo cosas muy extrañas últimamente que me indica que esta liga tiene un ganador seguro, el Barcelona, que parece que tiene el derecho de pernada.        A falta de tres jornadas para finalizar esta apasionante liga, el Barcelona goleó al Sporting de Gijón por 6-0; el Atlético gracias a Correa salvó un difícil compromiso ganando por 1-0 al Málaga; y el Real Madrid tuvo en Bale a su salvador, rescatándole en Vallecas, donde ganó por 2-3.                      CORREA EVITÓ UN DISGUSTO    En el Calderón, Correa encontró el resquicio para conseguir ese 1-0 que permite al Atlético seguir en la pelea por el título liguero. Cuando ya en la ribera del Manzanares se empezaban a sentir los nervios por la incertidumbre del resultado, llegó el pequeño argentino todo corazón, y encontró el gol que le permite a los rojiblancos seguir soñando con la liga.    Pero el Atlético, con su poco fútbol y su excesivo conservadurismo en fiar todo en su gran capacidad defensiva, está jugando con fuego.     Simeone, un gran entrenador pero que juega con el freno de mano echado, ante lo que se está jugando no puede salir a especular y a ver qué pasa... Por cierto, que probablemente no podrá dirigir al equipo en los tres últimos partidos de liga, por haber sido expulsado al descanso. Eso le pasa por pasarse de listo. Alguien en el banquillo rojiblanco, cerca del descanso, lanzó un balón al terreno de juego con el propósito de parar un ataque del Málaga. Como quiera que el infractor no fue identificado, según la reglamentación, dice que se culpa al entrenador y es sancionado con tres partidos de suspensión.. Parece ser, según algunas imágenes, que fue el propio Simeone el que dio la orden para lanzar ese balón. Le vieron, y ya sabe las consecuencias: Va a terminar la liga sin sentarse en el banquillo del Atlético de Madrid.    BALE RESCATÓ AL REAL MADRID EN VALLECAS    El primero que entró en juego en el sábado de pasión fue el Real Madrid que abrió el fuego en Vallecas a donde como diría un castizo, las pasó moradas para imponerse al Rayo.     A falta de sus jugadores más estratégicos como Cristiano, Sergio Ramos, Casemiro y Modric, el equipo de Zidane salió sin tensión, frío y muy desorganizado. Por no hablar del gran despiste de la defensa blanca que era un coladero en toda la extensión de la palabra. Tan mal empezó el Madrid, que el Rayo se puso con un 2-0 en un abrir y cerrar los ojos. Los de Zidane estaban dormidos y estaban siendo demasiado pusilánimes. La media hora de siesta a punto estuvo de costarles la liga, ahora que se han reenganchado.    La situación se ponía tensa y a falta de un líder como Cristiano,este Real Madrid necesitaba a alguien que se pusiese los galones. Necesitaba un líder. Y ese fue, Gareth Bale que cuajó un señor partido, echándose al equipo a las espaldas. Si majestuoso estuvo en el 1-2, con su inmenso cabezazo que hizo que su equipo entrase en el partido; en la carrera del 2-3, estuvo imperial y rapidísimo, dejando boquiabiertos a lo seguidores del Rayo.   Bale, para aquellos que lo dudaban demostró que estamos ante un auténtico crack, a quien hay que darle más protagonismo. Bale debe ser el futuro del Real Madrid. Cuando se le necesitó, ahí estuvo. Dejemos ya de marear la perdiz y de envenenar el ambiente en contra del galés diciendo que si se va a jugar al golf, si no habla español, etc.... Estamos ante un portentoso jugador.     El otro protagonista que acompañó a Bale en el a remontada, fue Lucas Vázquez que entró en la segunda parte en sustitución del lesionado Benzema. El canterano que se ha convertido en el jugador número doce por méritos propios, fue quien consiguió el empate a dos de un enorme cabezazo. Luego llegaría el slalom de Bale, autor del rescate del Real Madrid.    Me decepcionó y mucho, Jesé por su poca actitud y entrega en el tiempo que estuvo como titular. No puedo entender la desgana del canario que lejos de comerse el mundo cuando le dan la titularidad, se muestra arrogante, juega sin intensidad y al trote. Lucas Vázquez le ha ganado el terreno a base de lucha y entrega. Cualidades de las que carece Jesé.    Varane, Pepe y sobre todo, Danilo, quedaron en muy mal lugar por la pobre defensa que hicieron en la primera parte, donde el Rayo estuvo a sus anchas. Un Rayo Vallecano, al que le faltó madurez y tranquilidad para aprovecharse del 2-0 a favor.Con esta ventaja el equipo de Paco Jémez no puede jugar como si el resultado fuese de empate a cero. A veces este Rayo juega con demasiado alegría y eso ante un equipo como el Madrid, se termina pagando muy caro.    Así pues, a falta de 12 puntos para finalizar la liga, la vida sigue igual. El Barcelona por el gol average sigue como líder igualado a puntos con el Atlético d Madrid con 82 ; y a uno del Real Madrid que es tercero. Pero visto lo visto, no duden, el Barcelona será el campeón de liga. Tiene bula arbitral.


UN REAL MADRID BRILLANTE SIGUE AL ACECHO

    La liga sigue en un pañuelo y cada vez más apasionante. Los tres primeros ganaron y la emoción sigue en lo más alto.   Un blando Deportivo le dio vida al Barcelona que se paseó por A Coruña, hartándose de goles(0-8) y le rescató de la depresión por la que atravesaba. Luis Suárez fue su principal redentor con cuatro goles. Todos los que no marcó contra el Real Madrid, Atlético y Valencia, se los hizo a un pobre Depor que tuvo que alinear a su tercer portero que fue un manojo de nervio. Por cierto que el primer tanto de Luis Suárez nunca debió subir al marcador por evidente falta del uruguayo al defensor gallego.    El Atlético de Madrid, tres cuartos de hora después del Barça entraba en escena en la Catedral, que sigue siendo campo propicio para los atléticos. De las cuatro veces que ha visitado el Nuevo San Mamés,cuatro triunfos. En esta ocasión no iba a ser menos. Lograron los tres puntos por medio de un magnífico cabezazo del renacido Fernando Torres que le permite seguir el pulso con los azulgranas.   El Real Madrid saltaba al Bernabéu conociendo la goleada del Barcelona y la victoria momentánea del Atlético. Era el que tenía toda la presión pero no le atenazó. Todo lo contrario, fue el mejor del trío de cabeza, demostrando que en esta recta final llega como un cañón.   Puede que el partido del Real Madrid ante el Villarreal que ganó 3-0 haya sido el más completo de la temporada por su dinamismo y ritmo. Sin duda, ha sido el más redondo. El colectivo prevaleció sobre todo lo demás. Más que nunca jugaron en equipo, con una presión muy alta y bien hecha. La defensa estuvo muy bien colocada. La anticipación fue una constante en todas las líneas. En esta ocasión no hubo atisbo de individualismo absurdo. El Madrid fue más coral que nunca. Si acaso, Cristiano Ronaldo se salió del guión al abandonar el terreno de juego a falta de tres minutos para finalizar el partido. Sintió un calambre en el muslo derecho al intentar hacer un remate de chilena. Se marchó sin pedir permiso a nadie y sin dirigirle la palabra a Zidane, que le miró sorprendido. Se fue a vestuarios, pero no se asusten, lo hizo por precaución. Son las cosas de las estrellas que rayan en el narcisismo.     Cristiano con ese empeño de jugar todos los partidos y todos los minutos está jugando con fuego. Tiene que darse cuenta que como todos tiene que tener algún descanso. Ahora que llega la hora de la verdad, el Madrid no puede permitirse el lujo de prescindir de su máxima estrella.    El caso es que el Real Madrid fue un equipo muy solvente e intenso durante todo el partido, con fases brillante que se impuso a un buen equipo como el Villarreal, con autoridad. A pesar de la presión que le dejaron sus dos rivales que le anteceden en la clasificación, los de Zidane salieron con calma. No lo hicieron a degüello, lo hizo como un equipo seguro de sí mismo, intenso, presionante y muy solidario. Y desde la paciencia, el Madrid acosó y derrotó a un Villarreal muy impreciso y que fue una sombra de lo que suele ser. Eso sí, se defendió bien y tuvo una buena organización atrás. Gracias a ese orden, se escapó vivo en el primer tiempo donde solo recibió el gol de Benzema tras jugada de Cristiano.      En el segundo periodo, la misma tónica. El Madrid siguió con un fuerte ritmo. Su presión seguía siendo muy alta y asfixiaba al Villarreal que apenas tenía posesión con lo que le gusta tener el balón. Los blancos, entonces encontraron más huecos y las ocasiones fueron llegando. Lucas Vázquez, titular por el golfista Bale, puso tierra por medio al marcar el 2-0 de un tiro eléctrico y pegado al poste izquierdo de la portería de Asenjo. El canterano se volvió a reivindicar con esa humildad tan suya y su juego vertical. Se está convirtiendo en un jugador importante.   El 3-0, fue obra de Modric en la mejor jugada del encuentro que protagonizó primero Danilo, falta le hacía, con una larga carrera por la banda derecha y un gran centro que remató Modric con enorme calidad. El croata está de dulce. Fresco como una lechuga, y en un extraordinario estado de forma y más cuando juega al borde del área. . Kroos, también realizó un gran partido. Así como Casemiro, imprescindible ya para Zidane.    Nadie echó de menos a Isco y James, a quienes Zidane, justamente, ha relegado a la suplencia. Salieron cuando ya el partido estaba resuelto.    En definitiva, que en el Real Madrid triunfó el bloque por encima de todo. Sigue al acecho; y por lo que hemos visto en esta primera jornada de pasión de las cuatro que quedan, es el que parece más fresco físicamente de los tres en litigio.    Sigue la emoción.    


DEL COSER Y CANTAR A LA ANGUSTIA DEL MARTES

      Estaba cantado que él Eibar iba a pagar los platos rotos de Alemania, y los terminó pagando yéndose goleado del Bernabéu por 4-0. Con los menos habituales más Cristiano Ronaldo en la delantera, el Real Madrid dio buena cuenta de un Eibar que mostró su cara más amable, jugándole de forma muy atrevida al Madrid que se aprovechó de la defensa adelantada del equipo vasco, una bendición para los blancos que en esa situación se desenvolvieron como peces en el agua. El Madrid goleó al Eibar en un abrir y cerrar de ojos. A los veinte minutos ya ganaba por 3-0. Ante esta situación muchos pensamos en el próximo martes. Con semejante resultado ya estaría clasificado para la siguiente fase de la Champions. En el ambiente solo había un pensamiento, el Wolfsburgo y remontada. Frente a los alemanes el Real Madrid necesitará de toda su artillería para doblegarlos después del fracaso de la semana pasada, que de alguna manera estuvo presente en el ambiente. Danilo que salió en la segunda parte, fue el blanco de las iras de la afición al personalizar en el brasileño el desastre de Alemania. Mal hecho, porque puestos a buscar culpables, habría que haber mirado al banquillo, a la defensa y a casi todos que echaron por la borda las ilusiones de una afición que más que nunca creyó en su equipo tras el triunfo del Camp Nou. Muy mal estuvo Danilo, pero es que otros no le fueron a la zaga....   Ya no es hora de buscar culpables sino de buscar soluciones e investir a este Real Madrid de esa aureola especial para intentar la remontada que a todas luces es más que posible. El ensayo ante el Eibar resultó positivo. En el partido puente antes de la gran final para el Madrid en esta temporada, Zidane optó por las rotaciones para tener fresco a la mayoría de los titulares. Hubo hasta ocho cambios y siete eran de la cantera. Y de alguna forma los canteranos volvieron a reivindicarse, sobre todo Nacho, Lucas Vázquez y Jesé. James e Isco volvieron a la titularidad y digamos que hubo división de opiniones. Fueron recibidos con indiferencia y en algunos casos con pitos. Isco estuvo en plan pasota mientras que James estuvo mucho más activo y fue quien abrió el marcador con un golazo de una falta que lanzó magistralmente. Seguramente estos dos jugadores entraron en el once titular el día que menos lo deseaban, porque saben las consecuencias: el próximo martes estarán en el banquillo. Solo Cristiano Ronaldo, que nunca rota,Casemiro y Pepe, repitieron como titulares respecto al encuentro frente al Wolfsburgo. Cristiano marcó el tercero y suma ya 30 goles en liga. Los otros dos, se los repartieron Lucas Vázquez y Jesé, ambos a pase del portugués que estuvo en plan generoso. El juego del Madrid en la primera parte fue muy vistoso. Hubo velocidad, transiciones rápidas y verticalidad, con Cristiano Ronaldo como acaparador de los contra ataques que la defensa adelantada del Eibar les facilitaba. El resultado de ese dominio aplastante fue que al descanso se llegó con 4-0 a favor de los de Zidane. El partido estaba visto para sentencia. La segunda parte, sobró. No vimos prácticamente nada. El Eibar espabiló un poco, le puso más intensidad mientras que el Madrid se dejó ir pensando en la gran batalla del martes. De alguna forma el Madrid ensayó el guión para su enfrentamiento ante el Wolfsburgo. Y le salió redondo. Pero cada partido es una historia diferente. No creo que el Wolfsburgo adelante a su defensa como lo hizo Mendilibar en el Eibar. No fue un partido para tirar cohetes, pero victorias contundentes es lo que necesita el Madrid para revestirse de autoestima y confianza ante lo que le espera el próximo martes frente al Wolfsburgo. Partido que tienen que jugar con piernas, corazón y cabeza... Pasado el Eibar, lo gordo llega el día 12. El Real Madrid de Zidane se juega la temporada. Que digo la temporada, se juega la vida y algunos jugadores y técnicos, algo más.... De lo que suceda el próximo martes en el Bernabéu, puede depender el futuro de Zidane y de jugadores a los que ya se les está señalando. Una caída inesperada acabaría con el crédito del francés como entrenador y de muchos de sus pupilos. Amén, del futuro del Madrid y de su prestigio.


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
©2013