Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

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CON ZIDANE LLEGÓ EL REVULSIVO ANÍMICO 

   Llegó Zidane, en su segunda etapa, y el Real Madrid volvió a ganar en el Bernabéu donde llevaba cuatro partidos sin lograr la victoria. Derrotó al Celta por 2-0 en un partido que tuvo fases de intrascendencia, como en el primer tiempo donde el aburrimiento fue la constante.    Luego en el segundo periodo, el Madrid de Zidane se entonó y mejoró su versión con buenos detalles de los proscritos de Solari, como fueron Isco y Bale, autores de los dos goles blancos. Isco, a quien Zidane quiere recuperar para la causa abrió la cuenta tras buena jugada entre Asensio, Marcelo y Benzema que remató el malagueño al fondo de la portería. El otro olvidado Bale, más por sus lesiones que por otra cosa, cerró la cuenta con un buen tanto que contó con la colaboración de Marcelo, otro de los recuperados por Zidane, que contó con la vieja guardia en su regreso Volvieron al once titular jugadores que no habían contado con la confianza de Solari,como Keylor Navas, Marcelo, Isco,Asensio o Bale, y que respondieron a la confianza de Zidane con buenas prestaciones y siendo en algunos casos decisivos para la suerte del partido, como lo fue Keylor Navas, quien como si nada hubiese pasado en estos meses, realizó una gran parada en el primer tiempo a un cabezazo del delantero celtiña Maxi Gómez que se cantaba como gol. La derrota del Celta, le sigue sumiendo en puestos de descenso. Apenas ofreció resistencia en su visita a Chamartin.   Por lo que se refiere al Madrid, después de tantas amarguras parece que con Zidane, vuelve la luz. No es que jugase bien, simplemente ganó que es de los que se trata tras la tormenta por la que ha pasado.   Con la llegada del técnico francés al Real Madrid a Florentino Pérez le ha venido Dios a ver . Cuando todas las escopetas le apuntaban al presidente como el gran responsable de la crisis (lo era y lo sigue siendo), se sacó de la chistera el conejo de Zidane, que le ha salvado de una situación extrema. Hay que reconocer que ha sido una jugada maestra y que Zinedine le ha salvado de una más que probable dimisión. Le tendrá que estar eternamente agradecido al francés, que vuelve como si nada hubiese ocurrido. Era la mejor solución.  Zidane se cargó de un plumazo la etapa de Solari y concedió una amnistía a aquellos futbolistas que no le servían al anterior entrenador. La decisión de Zizou, con plenos poderes –porque para eso le ha hecho un enorme favor a Florentino regresando en tiempos de crisis deportiva– es recuperar y dar cariños a los los marginados. Y por lo que se ha visto durante el partido contra el Celta, estos le han respondido: Isco y Bale con sus goles; Marcelo con mejores prestaciones; Navas con su seguridad; y Asensio con más implicación y con buenos detalles.      Los descartes de Solari volvieron a estar presentes con Zidane.Han vuelto a renacer. De todas formas Isco y Marcelo necesitarán más tiempo para ponerse en forma. Bale y Asensio, en cambio, estuvieron más acertados dando profundidad al equipo tras el descanso. A Bale se le vio muy motivado y entonado e incluso ayudó en las labores defensivas a Marcelo. Pero la recuperación más significativa fue la de Asensio, muy presente en la actividad ofensiva de los blancos.   Del Celta, sin Aspas no hubo noticias y sigue metido en zona de descenso. Antes de que llegaran los dos goles del Madrid, el VAR anuló un gol de Modric por fuera de juego posicional de Varane.    En el Real Madrid, tras la tormenta vivida llegó la luz que proyecta Zidane, quien se reencontró con la vieja guardia.Su vuelta, de momento, fue más un revulsivo anímico que futbolístico. El destino sigue queriendo a Zizou, que consiguió una terapéutica victoria que sirve para cerrar las primeras heridas.    


EL  MADRID SIGUE DEPRIMIDO

     El Real Madrid, a pesar de la Victoria (1-4) frente al Valladolid sigue deprimido como evidenció durante casi todo el partido y especialmente en los primeros 30 minutos donde los de Pucela le dieron un buen meneo. En ese tiempo Odriozola cometió un claro penalti que falló Alcaraz, y el VAR anuló dos goles al Valladolid por fuera de juego. Esa fue la suerte que tuvo el Madrid, que comenzó el encuentro de una forma horrorosa, perdido, sin ambición, despistado y muy desajustado.   Esa media hora indecente escenificó a la perfección el momento amargo que vive el Real Madrid que más que un equipo parece un alma en pena que deambula sin un destino y sin algo que les seduzca: quedar segundo en la clasificación, pero por encima de todo, asegurarse la Champions para la próxima temporada. Triste objetivo para un equipo como el Real Madrid.    Pero en el pecado lleva la penitencia. Este deprimido Real Madrid, sin ya nada que llevarse a la boca, que vimos en el José Zorrilla es la consecuencia del fracaso de Florentino Pérez, por la gestión de un campeón descompuesto por la espantosa planificación que llevó a cabo o mejor dicho que no hizo, porque empobreció al equipo, dejando ir a jugadores vitales, como Cristiano Ronaldo, y no fichando para contrarrestar lo que se fue.    La soberbia presidencial no le dejó ver el bosque que se le venía encima, solo tenía ojos para la faraónica obra del Santiago Bernabéu.    El caso es que de esos vientos…han venido estos lodos que han manchado la historia del Real Madrid que está viviendo uno de sus peores momentos, que uno recuerde.    Todo este malestar y mal ambiente en el equipo y en el seno del club, se transmite a los jugadores que les hace jugar atenazados y sin esa clarividencia tan necesaria para ver despejado el horizonte. Y así fue como comenzaron contra el Valladolid, desorientados y como ausentes. Era un equipo sacudido por el fuego interno y por las guerrillas abiertas en varios frentes.   Con tantos problemas y tanta crispación, el Madrid estuvo a la deriva durante la primera hora de partido donde tuvieron a todos los santos de cara. El Valladolid, tan inocente en las áreas y el VAR, le indultó. Ademas, como ya hemos mencionado, falló un penalti . Luego Anuar marcaría el 1-0 y a los tres minutos, Masip regaló a Varane el empate (1-1) El Real Madrid había sobrevivido a la meteórica primera parte del Valladolid, y después se repondría goleando y dándose un pequeño respiro.        El Valladolid tras el empate por el fallo de su guardameta, se vio de pronto en el purgatorio y acabó en los infiernos como pasó después. No obstante tuvo el arrojo de comenzar el segundo periodo con el ánimo como bandera y hasta tuvo un par de ocasiones para marcar.  La contundencia que le faltaba en la delantera la tuvo Óscar Plano en su área, haciendo penalti a Odriozola. Esa pena máxima fue un salvavidas para el Madrid. Benzema lo transformó en el 1-2. Después ,de nuevo el francés, sentenció el partido con un remate limpio a un saque de esquina. Con más espacios y con la desesperación pucelana, el colofón lo puso Modric en la mejor jugada del partido, que premiaba al futbolista con más honra y acierto en la crisis blanca, del que muchos deberían tomar ejemplo.   Solari pasó el trago metido en el banquillo más tiempo del habitual. Se ve fuera y se le vio muy parco en sus gestos y ademanes. Pero, el aún entrenador del Real Madrid, ha decido morir matando: Isco quedó fuera de la lista a pesar de las bajas de Bale,Lucas Vázquez, Mariano y Vinicius, e incluso el club le ha abierto expediente al malagueño, a instancias del técnico. No contento con eso, en sus declaraciones en vísperas del partido, dejó claro que si Isco no jugaba era porque no tiene una condición física óptima para competir.    Santiago Solari,ha demostrado personalidad, pero ha tomado decisiones demasiado duras y le ha faltado mano izquierda para solucionar los problemas que ha tenido con algunos jugadores. Solari apostó fuerte y perdió.     En estos tiempos tan difíciles del Madrid, la victoria frente al Valladolid algo le puede consolar. Pero, cuidado, la goleada es engañosa. El Madrid no puede presumir, porque se le sigue viendo síntomas de esa enfermedad llamada, depresión. Fue demasiado castigo para el Valladolid que se sitúa en una posición peligrosa en la tabla.    Esperemos que al menos este triunfo en Valladolid, sirva para ganar tiempo y que Florentino no tome decisiones precipitadas a la hora de tomar una decisión sobre el futuro entrenador, que no debe ser otro que Zinedine Zidane.   Desgraciadamente en el Real Madrid en todo lo que queda hasta final de temporada, se va hablar más de las guerras internas, de las peleas en el vestuario, del fuego cruzado entre entrenador y jugadores, del futuro técnico, de fichajes etc…, que de lo que suceda sobre el terreno de juego. Son los tiempos de este Madrid que necesita vivir el presente, mientras ya mira al futuro más inminente.            


LA CATÁSTROFE SE VEÍA VENIR EN EL MADRID 

Noche dura, muy dura en el Santiago Bernabéu que pone colofón a la semana tal vez más trágica y dramática en la historia del Real Madrid, que cayó estrepitosamente y de forma bochornosa ante el Ajax por 1-4, quedando fuera de la Champions Ligue.   El campeón cae en octavos, por primera vez desde el 2010, y lo hace marcado por los errores de planificación y la gestión de la plantilla. Solari no ha sabido manejar el vestuario porque su obligación era tener a todos los jugadores enchufados, sobre todo a los buenos, cosa que no ha hecho. Tres fichajes de la temporada estaban en la grada: Brahim,Mariano y Odriozola más Isco quien el técnico madridista tiene condenado al ostracismo, no sé si con justicia o no, pero su deber era recuperarlo para la causa y no ha sido así. En una semana, el Madrid ha caído eliminado de la copa por el Barcelona, que tres días después le volvió a ganar dejándole sin opciones en la liga; y el Ajax te humilla, golpeándole de forma clara y rotunda. Y todo en casa, con cuatro derrotas consecutivas. Todo lo malo que podía pasar le pasó al Real Madrid, que tuvo todo el guión en contra toda la noche. No solo por los dos palos de Varane y Bale, sino también por las lesiones musculares de Lucas Vázquez y Vinicius en el minuto 33 y 35, respectivamente. Ambos se retiraron llorando, como adivinando lo que les venía encima a sus compañeros. Pero la mala suerte no sirve de excusa, ni en la jugada que analizó el VAR por si el balón había salido o no fuera en el tercer gol del Ajax. La realidad es que el Madrid es un alma en pena que más que jugar deambula por el campo sin un plan establecido. La dinámica del equipo blanco es perdedora y además caricaturesca: los jugadores que más ganan no juegan, los que más corren se lesionan y lloran, los balones dan en la madera ante la desesperación del público, Sergio Ramos, el ausente por provocar una tarjeta amarilla, lo filma todo desde el palco como si nada pasase y el público más que enfadarse hasta se lo tomó con resignación. Una vez eliminado de la forma más lamentable posible en los octavos de final, debe comenzar una etapa de reflexión que puede afectar a jugadores y entrenador. A todos menos a quien decide, el presidente Florentino Pérez, que de forma cobarde está desaparecido, siendo como es el gran culpable de la planificación de la plantilla. Después de caer eliminado de la copa y sin opciones en la liga por su máximo rival, el Madrid se agarró a la Champions como un clavo ardiendo. Incluso se creó una atmósfera como si los madridistas estuvieran ante una remontada épica, cuando solo tenía que defender un resultado a su favor. Fuese por el escenario previo, el caso es que el equipo salió con una sobredosis de adrenalina y de emociones que le cegó y que no pudo digerir. Lo peleaba todo, con más corazón que cabeza, en el intento de marcar territorio ante un Ajax, joven, pero que se comportó como un equipo veterano, lleno de talento y de energía. Los holandeses, sin nada que perder, jugaron con un atrevimiento y osadía que dejó tocado al desbordado Real Madrid. Querían hacer historia en un escenario como el Bernabéu, y la han hecho marcándose un formidable partido que desnudó las carencias de un equipo roto, como es el Madrid. Fue un baño de realidad para los blancos ante el apasionado y brillante Ajax que le dio todo un repaso de fútbol. El equipo holandés, que busca más la gloria que el dinero, comenzó dubitativo ante el impulsivo Madrid que jugaba como un pollo sin cabeza, tiempo en el que Varane cabeceó al palo. Pero prácticamente, la primera vez que pisó el área marcó el 0-1. Kroos en la línea de su mal momento, tuvo un error infantil, la defensa no replegó y Tadic, un gran jugador,el mejor del Ajax, aprovechó para progresar y ceder a Zyech para marcar. La acción señaló la debilidad de la defensa blanca y un peligro la del jugador serbio Tadic, que se cubrió de gloria en Chamartin, siempre tomando muy buenas decisiones, incluso con acciones de lujo, como una ruleta camino del segundo gol que marcó otro buen jugador, el brasileño Neres, que fue un vendaval por donde quiera que iba. Lo mejor del serbio, sin embargo, estaba por llegar. Sería la sentencia definitiva, un lanzamiento potente y colocado después de una jugada coral, ya en el segundo tiempo. La acción empezó con polémica, en un balón que pudo salir del terreno de juego, pero que ni siquiera el VAR fue capaz de clarificar. Eso fue lo de menos, la derrota del Madrid no ofrece excusas. Asensio que salió por el lesionado Lucas Vázquez puso el 1-3 con más de veinte minutos por delante, invocando el espíritu de las remontadas. Fue un espejismo, porque dos minutos después Shöne marcó un golazo de falta con la colaboración inestimable de Courtois, que falló de forma alarmante. Era un inapelable 1-4 que el público se lo tomó con más frustración que indignación. Nadie dio un paso hacia adelante en el Madrid, salvo Modric, el llanero solitario, que se las tuvo que ver con un magnífico jugador como es De Jong. El croata estuvo muy solo, porque Kroos, sigue jugando al trote y Casemiro ha dejado de barrer. Por ahí ante la fuerza y juventud del Ajax comenzó el recital holandés que dejó en evidencia a este Madrid que ha sufrido el mayor fracaso en muchísimo tiempo. Con el 1-4 en contra ha recibido la mayor goleada de su historia en la Copa de Europa. El Madrid ha perdido más que una eliminatoria de Champions, ha perdido la ilusión,y sobre todo la eficacia, que le ha llevado a la inseguridad casi total. La responsabilidad no sólo está en los jugadores y en los entrenadores, está mucho más arriba, en lo más alto, en el palco. ¿Verdad Florentino? Restan tres meses largos de competición que serán un calvario para los futbolistas, la afición y la institución. Una docena de partidos de liga sin más objetivo que atar un puesto de Champions. Son las consecuencias del gran error de cálculo en el año I después de Cristiano Ronaldo. El Madrid finaliza su semana horrible con un descalabro total. Ya lo ha dicho Carvajal: “Ha sido una temporada de mierda”. Pues, eso.


RABIA,IMPOTENCIA Y VERGÜENZA 

Rabia, impotencia y vergüenza . Eso es lo que siente la afición madridista después de las dos derrotas consecutivas a manos de su gran rival, el Barcelona, que le dejó fuera de la copa el pasado miércoles; y este sábado le dejó sin opciones en la liga. Rabia, porque en dos partidos en tu estadio, el Barça, el enemigo acérrimo tuyo te ha ganado sin apenas esfuerzo y se ha regodeado haciéndose fotos muy explícitas en el vestuario del Bernabéu. Impotencia, porque el Madrid ha sido incapaz de marcar un solo gol en los dos enfrentamientos en su propio estadio. En copa, jugando bien y teniendo hasta seis oportunidades no vio puerta en ocasiones meridianas; y en liga porque ni si quiera llegó a crear peligro. Y todo eso, frente a un Barcelona menor, pero que en todo momento obedeció a un sistema de juego que conoce de memoria. El Real Madrid en cambio, dejó sus buenas vibraciones coperas donde mereció mejor suerte, para naufragar en la liga ante este Barcelona que sin alardes sabía a lo que jugaba, cosa que no hizo el Madrid de Solari, que estuvo perdido y sin rumbo, haciendo gala de una impotencia que parece se ha instalado en el Santiago Bernabéu. Los socios de del Madrid sienten vergüenza de su actual equipo, por las pocas prestaciones que ofrecen algunos jugadores como Bale, que definitivamente ni está ni se le espera. Bale lleva seis temporadas sin estar. Sigue siendo un forastero o bulto sospechoso, como ustedes deseen. Kroos, como bien dice Schuster es un tractor diesel, más lento que el caballo del malo., sin ninguna actitud y jugando al trote. Casemiro, está en su peor versión. Isco, salió para nada y encima se permitió el lujo de reírse jocosamente con Messi, con la derrota por bandera. Imperdonable su actitud. Por último, Benzema que ha vuelto a las andadas, es decir ausente en todos los sentidos. Así, es imposible. Pero el verdadero culpable es Florentino Pérez, el presidente que solo piensa en su nuevo estadio. Lleva tres temporadas sin hacer fichajes de enjundia, sin tomar medidas y debilitando al equipo en el aspecto deportivo. Pero curiosamente nadie le quiere señalar. Esos palmeros que están en los medios de comunicación (prensa,radio y TV) callan por servidumbre y desvían la atención en otros asuntos. Esta plantilla debería haber comenzado su rehabilitación hace dos años, pero en vez de eso y tras ganar las dos ultimas Champions Ligue, se siguió confiando en jugadores que ya habían cumplido su ciclo. No se tomaron medidas, y se ficharon jugadores que todavía están por destetar. En un futuro, caso Vinicius, pueden ser muy buenos, pero todavía les falta ese gen competitivo. La masa social madridista, ante la ceguera de los medios de comunicación, ya clama al cielo contra Florentino Pérez, quien además de presidente es el director deportivo, el que decidle los fichajes. De finanzas, sabe mucho, pero de fútbol poco. Y se está notando. Vendió a cincuenta goles por temporada, y no compró a nadie que al menos hiciese 30. Debilitó al Real Madrid que está perdido en la impotencia. Por no hablar de sus decisiones: Lopeteguí y ahora Solari. En apenas tres días, el Madrid se queda fuera de la copa del Rey y sin opciones en la liga; y lo hace a manos de su rival de siempre, el Barcelona que le ha ajusticiado de una forma cruel, con dos victorias consecutivas en Chamartín (0-1) en el último partido. El Barça,juega en el Bernabéu como en su casa, gana de todas las maneras posibles y se reconoce como nadie. Tanto, que ya domina a su rival en los clásicos (96-95). Si en copa, el Madrid fue rutilante sometiendo en juego al Barça, en esta ocasión en liga, el equipo de Solari estaba fundido mostrando signos de decadencia y con su característica escasez de gol. En los dos partidos contra los azulgranas han sido incapaces de hacer un solo gol. Lo dijo el miércoles Solari; y lo volvió a recalcar esta vez Sergio Ramos: “Sin gol, se te van las cosas”. En esta ocasión el Madrid ni siquiera hizo méritos para el gol, a merced desde el principio por un Barcelona mas solvente que el pasado miércoles, con Arthur y Piqué en plan magistral. Sin hacer nada del otro mundo ganó al Real Madrid en una semana histórica para los barcelonistas. Todo lo contrario que para los madridistas que están viviendo su semana más tormentosa, a la espera de lo que suceda el próximo martes en la Champions, contra el Ajax. El Bernabéu,con el equipo a la deriva, explotó contra Florentino Pérez al que pidieron su dimisión. Gritaron ¡fuera Bale! Y que ¡vuelva Mourinho! Quien, por cierto, se está dejando querer. Si por una desgraciada posibilidad, el Madrid fuese eliminado de la Champions por el Ajax, no lo duden, Mourinho volvería al Real Madrid,si es que ya no lo está haciendo.  


SIN GOL,NO HAY GLORIA 

El fútbol no ha sido justo con el Real Madrid, en el partido de vuelta de las semifinales de copa que se ha disputado en el Santiago Bernabéu y que terminó con triunfo del Barcelona por (0-3) 1-4 en el cómputo total de la eliminatoria.   Un resultado que por juego, ocasiones e intensidad no mereció el Madrid que fue mejor que un Barcelona un tanto mustio. No ganó el Real Madrid, porque le falta un goleador nato, un matador del área que no tienen desde que se fue Cristiano Ronaldo. Algo que sí tiene el Barcelona con Luis Suárez, quien intervino en las tres jugadas que finalizaron en gol. Hizo dos tantos, y de alguna forma intervino en el autogol de Varane, que era el 0-2 y que ya ponía la eliminatoria en franquicia para el Barça. El 0-3, fue de penalti claro que le hizo Casemiro al uruguayo, y que se permitió el lujo de marcar a lo Panenka. El Madrid puso el juego, el dinamismo, la presión y hasta la pasión, pero el Barcelona puso el gol, lo esencial en el fútbol. Los de Valverde tiraron dos veces a puerta y marcaron tres goles. Al Madrid, le faltó contundencia, y encima enfrente tuvo a Ter Stegen que realizó tres intervenciones que se cantaban como gol. Si el Real Madrid hubiese contado con Cristiano Ronaldo o algún otro matador del área,el partido no lo hubiese perdido. Pero como resulta que Florentino Pérez solo está pendiente de la remodelación del Bernabéu que va a costar 570 millones de euros, tiene que escatimar de otro lado. No solo vendió a su máximo goleador y a la estrella del equipo, sino que no fichó a nadie de renombre, debilitando al equipo hasta límites insospechados, como se está comprobando. No había dinero para pagarle algo más a Cristiano o traer a otra estrella, pero sí para una obra faraónica de un estadio que ya de por sí es una maravilla. El caso es que el Madrid perdió por su falta de gol, un mal endémico esta temporada donde solo lleva marcadores 45 goles, por 63 de su rival, el Barcelona, que si tuvo la contundencia que le faltó a los madridistas que gozaron de varias ocasiones para haber abierto el marcador, e incluso dejar sentenciada la eliminatoria. El partido comenzó con el miedo por bandera en los dos equipos. El cálculo estaba más justificado en el caso de quien tenía algo que conservar, dada la mínima ventaja que suponía para los locales el 1-1 de la ida, pero, en cambio, fue el Madrid el que rompió el tedio porque a Vinicius únicamente le vale ser valiente. Acierte o falle, mira siempre al frente. Acierte o falle, compromete al adversario. Acierte o falle, provoca la expectativa de que algo va a pasar. Y así fue lo que sucedió que las tres ocasiones clarísimas que tuvieron los blancos en el primer periodo llegaron por su banda. En dos marró el brasileño, y en otra pasó a Benzema quien tiró al cuerpo de Ter Stegen, que fue junto a Dembelé, el mejor del bando azulgrana. Si, porque Messi no compareció, no sabemos si es que se guardó para el sábado o porque Casemiro le sujetó bien. El caso es que el Madrid salió con más mordiente, con más rabia que un Barcelona lento hasta decir basta. A los de Solari lo único que les faltaba era el gol. En el segundo periodo, siguió la misma pauta que en el primero. El Madrid salió en tromba, pero seguía sin ver puerta con Vinicius revolucionando el juego y llegando una y otra vez, muy bien apoyando por un magnífico Reguilón (se han hecho dueños de la banda izquierda). Así transcurría el partido cuando, uno de los grandes destacados, Dembelé, otro atrevido y magnífico jugador, se le fue a Carvajal centró y en la primera pelota que tocó Luis Suárez, llegaba el 0-1. El Madrid, no se vino abajo, fue una constante furia atacante que pudo y debió empatar porque en una gran jugada de Vinicius que dejó atrás a Piqué y a Lenglet, pudo conseguir la igualada, pero en última instancia su remate lo rechazó Jordi Alba. Si finaliza esa jugada, el estadio se hubiese venido abajo. Luego, en otra jugada del brasileño, Ter Stegen sacó una gran mano a un remate de cabeza de Reguilón, que ya se cantaba como gol. Poco después llegaría el 0-2, que tuvo su origen en Dembelé y la desgracia de Varane que por impedir el remate de Luis Suárez, lo introdujo en su propia portería. Ahí se acabó la aventura para el Real Madrid, que cayó con los pies en el suelo. Todas las ocasiones del Madrid, tuvieron un mismo protagonista, Vinicius, un río permanente de agua por su banda, pero que no termina de encauzar. Estamos ante un jugador increíble que llevó por el camino de la amargura a la defensa azulgrana. Lo único que le falta es la precisión y definir. Algo que irá corrigiendo poco a poco. Conviene recordar que con tan solo 18 años, se ha echado el equipo a la espalda y que está llamado a marcar una época en el Real Madrid. El Madrid no mereció perder, pero los goles son amores y no buenas razones. Sin gol, no hay gloria. Este es su gran problema de esta temporada. Eso, y la falta de compromiso de algunos veteranos que ya están escribiendo el epitafio de sus carreras. Que los mejores del partido por parte madridista hayan sido Vinicius y Reguilón, habla bien a las claras que algo falla. No obstante, nada se les puede reprochar a la entrega que han puesto contra un Barcelona menor, aunque ganó. Messi, no apareció. Solo Dembelé fue la luz que guió a los azulgranas a disputar su sexta final de copa consecutiva,junto a Ter Stegen con tres sobresalientes intervenciones.. El Barcelona jugará la final del próximo 25 de Mayo en Sevilla, dejando al Madrid fuera de la final de copa, que parecía el título más asequible en una temporada que apunta a ser de transición. Primer gran disgusto para el equipo blanco en lo que va de ejercicio y con la amenaza quedarse fuera de forma definitiva de la liga, si el sábado  en el Bernabéu recibe otra derrota frente a su gran rival, el Barcelona.


INJUSTA Y POLÉMICA VICTORIA DEL MADRID

Un más que discreto Real Madrid ganó de forma injusta (1-2) al Levante en el Ciutat de Valencia. Dos penaltis, con el VAR como protagonista, dieron el triunfo a los blancos ante el equipo levantino que jugó con más mordiente y chispa que un Madrid triste y desdibujado. Ganó el partido con un penalti que no fue. El contacto de DouKouré a Casemiro solo existió en la imaginación del colegiado Iglesias Villanueva. Casemiro se tiró al sentir el aliento del jugador del Levante, y el arbitró picó. No fue penalti bajo ningún concepto. Lo extraño es que él VAR diera el visto bueno después de revisar la jugada. Errores como este desvirtúan este invento que está creando más polémica que soluciones. El Levante que luchó y jugó para no perder el partido,se fue con gran enfado del terreno de juego por dos razones: el árbitro y el marcador. El Madrid se puso por delante en el marcador casi sin quererlo, en un centro rutinario de Modric que sorprendentemente Bardhi interceptó con la mano para evitar que le diese en la cara, el colegiado a instancias del VAR señaló el claro penalti que transformó Benzema en el 0-1. Pero antes de todo esto y después, fue mucho mejor el Levante, que metió más el diente y la pierna al encuentro, jugando con más ahínco e ímpetu que un abúlico Madrid, al que el partido antes de los dos clásicos, le sentó muy mal. El Levante, puso el juego, la presión y las ocasiones, lo único que le faltó fue precisión. Por dos veces estrelló el balón en los postes (Roger lo hizo en el izquierdo y en el derecho). Con 0-1 finalizó el primer periodo. En la segunda parte, más de lo mismo. Roger en el tercer intento, tras arrancada y pase de Morales, conseguía el justo empate (1-1) quitándole al Madrid la ventaja irreal sobre la que se estaba durmiendo. Un gol de justicia que pareció dar alas a los azulgranas del Levante, pero que curiosamente ya dejaron de pisar tanto el área de Courtois. El Madrid tampoco reaccionaba aunque Vinicius tuvo una ocasión clara al encarar a Aitor Fernández, que hizo una buena intervención. Así transcurría el partido, cuando el colegiado en un exceso de vista, vio una patada en el gemelo de Casemiro,que se tiró por un golpe de viento. El árbitro en esta jugada se puede equivocar, pero lo que es incomprensible es que el VAR no le corrigiese. La pena máxima la transformó un desganado Bale, que huyó de la celebración con malos modos, despreciando a Lucas Vázquez cuando iba a felicitarle, y pasando del resto de compañeros. Su actitud fue impresentable. La desidia del galés ya clama al cielo. Si quiere tener protagonismo que se lo gane, como lo está haciendo Vinicius, que claramente le ha ganado la partida. El Real Madrid hizo un partido gris y sin pizca de gracia. Salvo Varane, en defensa, y Vinicius, que de nuevo fue la alegría de la huerta, los demás estuvieron en el lado oscuro. Modric, tuvo poca presencia igual que Kroos, que fue sustituido en la segunda parte por Valverde. Benzema volvió a las andadas, estuvo ausente y Lucas Vazquez jugó de forma muy atropellada. El único jugador que aportó chispa y ese algo diferente, fue de nuevo Vinicius. Hizo de todo: regateó,desbordó a base de velocidad,gambeteo y hasta ayudó a Reguilón. Se ha hecho un jugador imprescindible. No hay jugada en la que intervenga en la que no haya peligro. Cuando sea más preciso en el área va a ser un jugador enorme. Ya lo es, ¡y con tan solo 18 años! El Madrid jugó mal, seguramente no le venía bien en este momento del calendario cuando se avecina el gran Everest y es por eso que tal vez tenían más la mente puesta en los tres próximos partidos que contra el Levante, que no era un equipo de transición, como demostró jugando con más brío que los blancos que estuvieron taciturnos. Este partido le coge en medio  del doble enfrentamiento con el Barcelona y posteriormente con el Ajax, en la Champions. De todas formas no hay excusas al mal partido de los blancos. La mejor manera de afrontar esa semana grande, hubiese sido haciéndolo con un juego convincente que no se vio en Valencia. En cambio su gran rival, el Barcelona, llegará al Bernabéu con la autoestima en alza después de su buen partido frente al Sevilla y con Messi, rozando la perfección. Con lo que se ha visto contra el Levante es difícil apostar por un Real Madrid capaz de eliminar al Barcelona en la copa y después ganarle en la liga.  Aunque,nunca se sabe porque lo cierto es que los blancos se crecen en las dificultades, como han demostrado a lo largo de la historia. Los Real Madrid-Barça son imprevisibles, En resumen, que con dos penaltis y mucha polémica, el Real Madrid se mantiene agarrado a la liga. En los próximos seis días ante el Barcelona, primero en copa y después en liga, se juega el devenir en las competiciones domesticas, copa y liga. Al tiempo que Solari y más de un jugador se juega su futuro en el equipo blanco. Puede ser una semana de gloria o trágica.    


EL  MADRID VUELVE A TIRAR LA LIGA 

  No se puede consentir que el Real Madrid , de nuevo, vuelva a tirar la liga. Es inconcebible, el error monumental de un equipo que venía de hacer una gran remontada,superando al Atlético de Madrid en la clasificación y acercándose a seis puntos del Barcelona con lo que parecía que comenzaba una nueva liga, y que en un lamentable segundo tiempo haya tirado por la borda todo el trabajo bien hecho que había realizado desde que comenzó el 2019.    Además estaba jugando bien, con buen ritmo, con ganas y ambición, dejando su impronta en el Camp Nou, Metropolitano y en el Johan Cruyff Arena. Pero en una mañana soleada de febrero, en el Santiago Bernabéu volvió ese equipo sin alma, sin tensión que nos recordó al de inicio de temporada.    Imperdonable la falta de actitud y ganas que mostró el Real Madrid en un frío primer tiempo, y en un horroroso segundo periodo. Comenzó andando, siguió al trote y terminó desquiciado ante la fe del Girona que se llevó una justa victoria (1-2).    Es difícil de explicar que el que estaba siendo el mejor equipo del 2019, se llevara el tremendo bofetón del peor equipo en lo que va de año. Pero si, hay una explicación, claro que la hay. Cuando se juega con exceso de confianza y hasta con soberbia y prepotencia, pasa lo que pasó que el Girona que llevaba dos meses sin ganar, te pinta la cara en tu propia casa. Lamentable.    El Real Madrid salió bajo de tensión y con una alineación un tanto frívola. Solari, que hasta ahora había manejado muy bien la situación, esta vez pecó de bisoño por confiar en jugadores que no están al nivel de los que dejó en el banquillo.    La confianza fue el veneno que alimentó al rival. Vinicius, el animador, era suplente junto a los dos laterales titulares Carvajal Reguilón. En su lugar entraron Odriozola y Marcelo. Odriozola ya sabemos que ataca mucho pero defiende poco, pero es que Marcelo parece un ex futbolista, de nuevo naufragó y ya van unas cuantas veces. Ceballos, entró por el sancionado Modric, y nada aportó; y Asensio por Vinicius. Ninguno de ellos dio la talla, y demostraron las razones de su suplencia. Asensio, que parecía que emergía, volvió a defraudar y Bale, cuando entró, no se notó. Resultado, derrota sin paliativos y pasó atrás grave.   La alineación fue un inmenso error por parte de Solari, y de alguna forma es otro de los culpables de la derrota, por confiar en jugadores fuera de órbita. Con ello mandó el mensaje de exceso de confianza que fue el principal mal del Real Madrid, que volvió a las andadas. Además, para qué las rotaciones si el equipo blanco tienen una semana tranquila,no jugará hasta el próximo domingo contra el Levante.    Solari, pensó en los futbolistas, mientras que Eusebio Sacristán,técnico del Girona, lo hizo en el partido y le dio un revolcón táctico con Portu por la banda de Marcelo, que volvió a ser el gran pasillo del rival. Por ahí llegó el 1-2 del mencionado Portu. Antes Stuani había empatado de penalti, por manos de Sergio Ramos. La ventaja madridista con el gol de Casemiro, se esfumó como el fútbol del Madrid que no supo como atajar el fútbol ofensivo del Girona que de alguna forma provocó Eusebio con sus cambios a la hora del partido. Lozano fue un estilete que campaba a sus anchas, mientras que el centro del campo blanco era incapaz de cortar las acometidas de su rival, que entraba como quería por las bandas.    El encuentro terminó a la desesperada por parte de los madridistas y acabó con un remate de cabeza de Courtois a un saque de esquina que casi ve puerta. Intentó la épica, pero la mañana no estaba para eso después del ridículo segundo tiempo que hizo el Madrid que fue desbordado por el entusiasta Girona. Es como si Solari tuviera que empezar de nuevo.    Parecía que el aficionado madridista se había sacudido el tormento con el que cerró 2018. Y ahora vuelve el sofocón de ver cómo tira la liga cuando se había reenganchado.     Con esta derrota, El Atlético vuelve a la segunda plaza de la clasificación , y el Barcelona se distancia, está a nueve puntos. Al Madrid se le escapa otra vez el sueño liguero. El efecto Solari, se enfrió.


VINICIUS RESCATÓ AL MADRID, EN ÁMSTERDAM 

Muchos, la gran mayoría, entre los que me incluyo, no se explicarán como el Real Madrid pudo ganar al Ajax (1-2) en el Johan Cruyff Arena de Ámsterdam, en partido de ida de los octavos de final de la Champions.  Él Ajax puso el juego, y el Real Madrid fue el que ganó, tal vez guiado por ese permanente romance que tiene con la copa de Europa, porque por lo demás no hizo méritos para llevarse un valioso triunfo para el encuentro de vuelta. El equipo holandés, encabezados por el central De Ligt (19 años), y compuesto por unos entusiastas jóvenes sometieron al Real Madrid a una auténtica tortura durante todo el primer periodo. El Ajax, ya un buen equipo y con un futuro envidiable, hizo un ejercicio de valentía , atrevimiento y con una presión asfixiante dejó en la nada a un Real Madrid que fue un horror durante los primeros 45 minutos. El equipo de Solari, sorprendido por el vigor de los holandeses, estuvo contra las cuerdas en muchos momentos y solo pudieron poner resistencia con una buena defensa que de nuevo estuvo comentada por un espectacular Sergio Ramos,que cumplió su partido 600 con el Real Madrid, y que desgraciadamente se perderá el partido de vuelta por sanción.. Los demás estaban desmadejados, desbordados ante la frescura del Ajax que no le dejaba salir de su campo, y porque tampoco eran capaces de encontrar salidas de evacuación hacia sus dos extremos: Vinicius y Bale. Vinicius, fue el único que protagonizó una gran jugada en el primer tiempo. Del galés no hubo noticias, como del Real Madrid que terminó pidiendo la hora para llegar al descanso. Todo lo bueno que el equipo blanco había hecho en la copa contra el Barcelona y Atlético en liga, no apareció por Ámsterdam. Los holandeses se impusieron de principio a fin, ¿que digo impusieron? avasallaron a los de Solari con un presión fuerte y alta, con velocidad de vértigo, con mucho ritmo en la circulación del balón y mucha verticalidad, pero fallaban a la hora de la verdad. Les faltó precisión, pero Courtois se llevó unos buenos sustos. El Madrid, mientras tanto, estaba perdido, atolondrado, era incapaz de dar dos pases seguidos. Con Vinicius, Benzema y Bale como atacantes no había coordinación entre lineas. Con el galés, Solari, tal vez se equivocó. Era un partido más para Lucas Vázquez como después se demostró en el segundo periodo. Bale continúa sin auto exigirse y no termina de arrancar. El Ajax era un vendaval que aparecía por todos los costados del área madridista y que llevó por el camino de la amargura a la defensa y a Courtois. Tuvo un disparo al poste y el guardameta francés evitó otro con una excelente intervención. Hasta que llegó el gol anulado al Ajax por el VAR. Este partido, de alguna forma va a entrar en la historia por ser el primero en el que el VAR revisó el gol en la Champions, y que después fue anulado. El Colegiado esloveno Skomina, al revisarlo interpretó que el jugador del Ajax,Tradic , estaba en fuera de juego y que además impedía que Courtois disputase el balón. La polémica está servida. En la segunda parte, entendimos que el Madrid habría aprendido la lección del sometimiento con el que le castigó su rival, que siguió con el mismo vigor, pero no con tanta intensidad pero sí con la misma capacidad de sacrificio. Y en parte, el equipo de Solari, la aprendió porque mejoró sus prestaciones y ya buscaba los espacios para dar rienda suelta a la contra, pero los holandeses seguían anticipándose y siendo más rápidos. En esas estaba el partido, el panorama seguía sombrío para el Madrid hasta que apareció Vinicius y se hizo la luz. Como una bala, sin especular, fue derecho a la portería partiendo desde el costado izquierdo, dejando en la cuneta a tres rivales, junto a él se fue abriendo Benzema a quien citó para que marcase un gran tanto, que apaciguó al Johan Cruyff Arena y de paso al Ajax. La Sociedad del brasileño y el galo, cotiza al alza Vinicius, de nuevo fue clave y continúa en lo más alto de la montaña. Destacó contra el Barcelona, brilló ante el Atlético y desequilibró ante el Ajax. Sin duda el brasileño es el artífice de que el Real Madrid haya recuperado su identidad. Al Ajax le dio tiempo para empatar. Lo merecía, aunque los madridistas protestaron por falta de Lucas Vázquez en el origen de la jugada. Solari,removió el equipo y acertó en los cambios. Sacó del campo al tridente titular y metió a Lucas Vázquez,Mariano y Asensio, quien hizo una gran reaparición con un disparo brillante que fue casi gol y consiguiendo el tanto del triunfo tras gran pase de Carvajal, que con la entrada de Lucas ganó en presencia. Se puede decir que el VAR y Vinicius aliviaron al Real Madrid que se trae un buen resultado para la vuelta. Pero no debe confiarse porque el Ajax ha demostrado ser un muy buen equipo, plagado de jóvenes talentos que van a decir mucho en un futuro muy cercano. El Madrid queda avisado.


EL REAL MADRID DESPEGA Y COGE VUELO

Atlético de Madrid 1 Real Madrid 3. Derbi de los de verdad, el que se jugó en el Metropolitano entre el Atlético y el Real Madrid, que se saldó con el triunfo del equipo madridista que dio un golpe de autoridad en casa de su máximo rival capitalino.    Fue un derbi explosivo en el que no faltó de nada: pasión, lucha y polémica, mucha polémica. Esa polémica fue producto de la intensidad que tuvo el encuentro donde el Atlético dio un paso atrás en sus aspiraciones a luchar por la liga. Dos derrotas seguidas – Betis y Real Madrid - dejan herido al equipo de Simeone que más que fútbol lo que insufló a sus jugadores fue un exceso de intensidad que rayaba en el límite. Es la escuela de Simeone, que apuesta más por el exceso de energía que por el fútbol. Los rojiblancos salieron con el cuchillo entre los dientes, y muy excitados. Esa excesiva aceleración les llevó a jugar con muchos nervios y a no tener ese reposo que se necesita para hacer daño al rival. Y esa es culpa, exclusivamente, de Simeone, a quien le gusta jugar al límite. Por culpa de esa excitación y aceleración, el Atlético no tuvo la suficiente tranquilidad de jugar un partido donde se pedía otra cosa bien distinta a lo que dispuso Simeone, que de nuevo ante el Real Madrid se volvió a equivocar de principio a fin. La polémica, desgraciadamente, fue la protagonista de este duro derbi. Tendremos una larga resaca con la actuación del colegiado Estrada y con el VAR. Todo comenzó con el gol del empate (1-1) de Griezman en el minuto 24, revisado por el VAR. En el origen de la acción, hay una falta clara de Correa sobre Vinicius en la recuperación de la pelota. Después, no hay fuera de juego de Griezmann, pues lo rompe Sergio Ramos. También causó controversia la acción del penaltí de Giménez a Vinicius, también, revisado por el VAR. La acción del central uruguayo comienza fuera del área, con un empujón. Pero continúa hasta dentro del área, donde cae el brasileño. El colegiado, señaló penalti y el VAR ante jugada tan confusa, optó por dar la razón al arbitro. Es más, diríamos, que fue una concesión al Madrid por el gol del Atlético que no debió subir al marcador por falta de Correa a Vinicius: “Yo te doy, yo te quito” En la segunda parte siguió la actividad del VAR. En el minuto 53, un pase largo a Morata, que el madrileño controló y definió de manera magistral ante Courtois, fue anulado por el VAR tras ser revisado. El delantero partió en fuera de juego, muy justo eso sí. Poco después, en el minuto 68, por cuarta vez apareció el VAR. Morata reclamó penalti de Casemiro, aunque Estrada lo que señaló fue mano del delantero en su caída dentro del área. El VAR reafirmó su decisión. Pero independientemente de esa polémica a la que se agarrara el Atlético de Madrid, en cuanto a fútbol, fue mejor el Real Madrid que vuelve a reinar en la capital, ganando con autoridad e imponiendo su calidad -ha dado un un golpe en la mesa- a un equipo rojiblanco, muy nervioso y con un juego muy precipitado y con pocas ideas. Los de Solari hicieron tres goles en casa del Atleti, algo impensable porque nadie había ganado en el Metropolitano en esta liga. El Madrid ganó porque jugó con más cabeza, con más tranquilidad y con un juego mucho más fluido que sus rivales que solo buscaban el choque y que, misteriosamente, tuvo muchos despistes en defensa. Insisto, todo ello producto de ese punto de más de aceleración y excitación con la que salieron al terreno de juego, por mandato de un exagerado Diego Pablo Simeone. EL Madrid puso el fútbol, y el Atlético otra cosa, se pasó en muchas ocasiones de dureza y hasta de violencia. La expulsión de Thomas en el segundo periodo no ofreció dudas, y alguno más se tenía que haber ido a la calle. No se puede jugar con tanta agresividad. El Atlético juega al límite y en eso, Simeone es el gran culpable. No tan siquiera el Atleti aprovechó que llegaba más descansado al derbi, lo cual habla muy mal del estado físico de los rojiblancos, que han visto cómo han perdido la segunda plaza que ahora pasa a manos del Real Madrid que ya le supera en la clasificación, con un punto de ventaja. El equipo de Solari, sigue creciendo conforme van pasando los días. Necesitaba confirmar su mejoría y tras el empate de copa en el Camp Nou y la victoria contra el Atlético recupera mucho, pero que mucho crédito. El Real Madrid ha regresado y el Atlético deja muchas dudas cuando comienza la cuenta atrás para el enfrentamiento contra la Juventus. El Madrid fue quien dio primero con el gol de chilena de Casemiro, que se aprovechó de que hasta cuatro jugadores rojiblancos taparon a Sergio Ramos (síndrome del minuto 93) en un saque de esquina para marcar con buena ejecución el 0-1. Luego llegó la polémica jugada del 1-1 de Griezmann que ya hemos narrado. Ese empate sacó lo mejor del Real Madrid que se volcó en la banda de ese chaval que ha a cambiado la fisonomía del equipo blanco, llamado Vinicius que juega con un desparpajo inusual a su edad (18 años). Se ha convertido en el símbolo del contagioso optimismo que respira este nuevo Real Madrid. La consigna de Solari era clara, ¡balones al brasileño! Y cuando Vinicius recibe nunca mira atrás, tiene la portería entre ceja y ceja. Le falta precisión (ya la adquirirá), pero abre las defensas y habilita para sus compañeros. De una de sus jugadas llegó el penalti, que transformó Sergio Ramos en el 1-2. Nada asusta a este jugador, ni el Camp Nou, ni el Metropolitano. En el segundo periodo Solari decidió dar descanso a Vinicius más que nada para protegerlo, y dio entrada a Bale, que se sumó al excitado derbi, colaborando con un gol de clase que cerró el partido. No me gustó el corte de mangas que le dedicó al público del Metropolitano. Eso sobra en cualquier deportista que se precie. Hay un hecho evidente, el Real Madrid despega y ha cogido vuelo. Con su triunfo frente al Atlético dio un golpe en la mesa y demostró que no ha tirado la liga, por lejana que parezca. De momento , ya reina en la capital.


EL MADRID DEJÓ CON VIDA AL BARÇA

    Máxima igualdad en el primer asalto copero entre el Barcelona y el Real Madrid, que se ha saldado con un justo empate (1-1) en partido de semifinales.El partido empezó con desazón. No jugaba Messi y eso despertó muchas dudas en el Camp Nou. Esas dudas azulgranas contrastaban con el renacido Real Madrid que apareció dispuesto a imponer su nuevo orden futbolístico con los jugadores de confianza de Solari. Jugaban Llorente,que luego se retiró lesionado, Lucas Vázquez y Vinicius. La única concesión fue la presencia de Marcelo por Reguilón. Ahí Solari se equivocó.  El choque, fue muy físico y tuvo mucha energía, pero siempre desde la más absoluta deportividad. Ha sido uno de los clásicos más limpios que he visto en mucho tiempo, sin apenas jugadas polémicas y nada que enturbie la buena convivencia. Así da gusto.   En casa de su máximo rival, el Real Madrid demostró que está en pleno despertar, que vuelve amanecer. Y para certificarlo, comenzó en plan dominador, robándole la posesión al Barcelona y llegando con suma facilidad a los dominios de Ter Stegen, con un Benzema, de nuevo muy clarividente, apoyando a todos sus compañeros en la salida del balón.   El Madrid salió siendo consciente de que no hay mejor escenario para certificar su mejoría futbolística que el campo de su gran rival. Y así fue durante los primeros 25 minutos, donde además de marcar el 0-1, pudo hasta hacer algún gol más. Vinicius, todo desparpajo y atrevimiento, tal vez preso de la presión de jugar en el Camp Nou por primera vez, desperdició un par de contraataques que en otro jugador de más experiencia hubiesen tenido distinto final. Al brasileño le pudo la ansiedad. No es una crítica, con 18 años es normal que todavía le falte precisión y temple. Digamos que estuvo arrebatador por fuera e ingenuo en el área. Ya aprenderá, porque estamos ante un jugador que está destinado a marcar toda una época en el Real Madrid.    El equipo de Solari, empezó con una presión muy alta para privarle de la pelota al Barça. Le dio resultado porque dominó a los azulgranas en los primeros minutos del duelo con Benzema y Vinicius asociándose de maravilla. Entre los dos gestaron el gol de Lucas Vázquez a los seis minutos. Centro desde la izquierda del brasileño, templó Benzema el pase y le sirvió el tanto al gallego. Pudo ampliar su renta el Madrid, pero como ya hemos dicho, no decidió bien Vinicius y el Barcelona respiró tranquilo. En la primera parte, de alguna forma el Real dejó vivo a su rival.    El Barça, como hacen todos los equipos cuando juega Marcelo atacaron por su banda. Lo de Marcelo clama al cielo, es alarmante su baja forma. Más bien parece un ex jugador o tal vez esté en su etapa crepuscular.   En esta ocasión Malcom, que salió por Messi, le llevó por la calle de la amargura, hizo con él lo que le dio la gana, entrando como Juan por su casa. El sustituto de Messi, que estaba en el banquillo, fue el único que generó peligro en la primera parte por parte azulgrana. De sus botas salió la ocasión para empatar, al lanzar una falta que Rakitic mandó al larguero.    Del buen primer tiempo de los madridistas, se pasó a un segundo periodo donde les tocó sufrir como consecuencia de renunciar a la presión. Entonces, el Barcelona se encontró en su hábitat natural y ya fue capaz de hacer posesiones largas, que es como le gusta jugar. El empate llegó en el minuto 57, en una jugada un tanto atropellada. Jordi Alba, muy ausente toda la noche, le ganó la espalda a Lucas Vázquez y Carvajal. Keylor tuvo que salir, le tapo pero el balón salió rechazado hasta llegar a Suárez que disparó al poste, y después Malcom no falló al encontr el hueco entre varios jugadores blancos. Era el empate (a un gol. Fue un gol un tanto extraño, porque Sergio Ramos dejó pasar el balón pensando que iba fuera.    El Barcelona con el empate amplió su dominio, y más con la entrada de Messi, que jugó media hora pero esta vez no fue decisivo, aunque con su salida se arrugó el Madrid que solo apareció en los últimos ocho minutos. Al argentino se le vio un poco mermado físicamente. Como se le ve a Bale, que también salió en el segundo periodo sustituyendo a Vinicius. El galés, sigue con desconfianza y con esa falta de espíritu que le hacer ser un jugador muy frío. Pudo volver a ser decisivo, como lo ha sido en otras ocasiones, si hubiera controlado bien un envío de Benzema cuando Ter Stegen, que salió a cortar un envío a Casemiro, se encontraba fuera de la portería. El galés, falló y ahí al Madrid se el escapó la posibilidad de romper el empate, que deja la eliminatoria en ascuas para el partido de vuelta del próximo 27, en el Bernabéu.    El primer partido de ida de las semifinales de copa, deja a dos jugadores muy señalados: Coutinho, que sigue sin estar y sin aparecer en un día donde tenía que haber sido el referente ante la ausencia de Messi; y el otro es Marcelo, todo un agujero negro en la defensa del Real Madrid.


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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