Alfonso Celemin

Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Archivo del Autor: alfonso Celemin

REAL MADRID: “GOYA” A LA MEDIOCRIDAD 

El Real Madrid así no va a ninguna parte. No puede ser que todo un equipo como el madridista se deje empatar por el Levante(2-2) tras dos ventajas en el marcador. No hay excusas que valgan. La liga, les ha importado un bledo desde que comenzó allá a finales del mes de agosto. Y es algo que no se puede consentir . Han tirado la liga a las primeras de cambio, demostrando su poca identidad con la grandeza que representa el Real Madrid en toda su historia. Un equipo que siempre, y digo siempre, ha estado peleando por el título de liga desde el inicio. Una actitud impropia de la  leyenda del equipo blanco que está tirando por tierra su crédito. No me valen que en la Champions puedan marcar la diferencia, si es que son capaces de eliminar al París Saint Germain. Lo que están haciendo en la liga es imperdonable. Tal y como están jugando en el campeonato liguero, sinceramente no les veo capaz de poder con los parisinos que también tienen a la Champions como gran objetivo. Sabemos de antemano que el campeonato doméstico ya no está en la mente de los jugadores, pero a unos profesionales vestidos con la elástica blanca hay que pedirles vergüenza profesional. Algo de lo que están careciendo en esta temporada. Tampoco su entrenador está a la altura, aunque diga lo contrario. La Champions fue lo que salió a jugar en el Ciutat de Valencia , con el once de gala pero comportándose como una noche cualquiera de sus últimas actuaciones, que dejan mucho que desear. No hubo determinación, ni contundencia ni nada que se le parezca para ganar el partido a un Levante que juega para la permanencia,en primera división. En un principio, el Real Madrid emitió muy buenas señales, personificadas en Marcelo y Modric, que han regresado. Pero los demás no les acompañaron, sobre todo la defensa que es una auténtica calamidad que sigue sin corregir los males estructurales que le convierten en un gran problema, incluso ante el Levante . Contra el PSG, si siguen con el mismo atolondramiento, ese pequeño problema en la liga, será una tragedia en Europa. Mientras tanto, Zidane se debate si debe jugar Bale o Isco. El malagueño entró a tiempo de marcar el 1-2, pero no de salvar a su equipo de otro gran tropiezo en esta liga que ya no es blanca, ni nada que se le parezca, El once que dispuso Zidane es el equipo titular suyo y de buena parte del madridismo. Por supuesto,de su presidente. Es el once tipo, como se ha encargado de descifrar el técnico francés en más de un ocasión, como ya se ha comprobado en la gestión de la crisis: uno para todos y todos para uno. Una frase que queda muy bien, pero que en este Real Madrid no es cierto, y la prueba son Sergio Ramos , que regresó de una lesión con claroscuros, gol y error en el tanto del Levante, y especialmente Cristiano y Bale. En la primera parte, el galés fue lo peor de su equipo. Cristiano, a la par, muy parado en sus movimientos, poco fluido y sin encontrar posiciones de remate. Benzema, como siempre fue un bulto sospechoso, aunque intent ser más dinámico . Zidane va a morir con las botas puestas. Su compatriota le va a llevar ala tumba, en sentido figurado, claro está El Madrid ante el luchador Levante, dominó de forma inútil. Mucha posesión, pero sin llegar a ninguna parte. Cuando se juega sin tensión pasa lo que le pasó al Real Madrid,  que le dio vida a su rival que logró el empate (2-2) en el minuto 89. Antes de que todo eso ocurriera, Zidane sustituyó a Bale por Isco, en busca de una variable nueva. Para la salida del galés fue un paso atrás. Con el malagueño regresó el 4-4-2, la fórmula de Cardiff. Volverá, asimismo, el debate, ya que fue Isco el único que consiguió volver a encontrar la red de Oier, frente a la falta de definición de los primeros espadas. Bale estaba ya en el banquillo cuando Zidane ordenó que se retirara Cristiano. El resultado era de 1-1. Se marchó ya con 2-1, gracias al recorte y tiro del malagueño, pensando que ya todo estaba hecho. Nuevo error de cálculo del técnico francés, que a la hora de los cambios casi nunca acierta. La tendencia del Real Madrid en esta liga es negativa y cualquiera, que se lo proponga, le puede marcar. El Levante no fue una excepción. Igual que en el Bernabéu, le volvió a empatar a este Madrid que raya en le mediocridad.


EL CORAZÓN DEL REAL MADRID VUELVE A LATIR

El Real Madrid se ha impuesto por 1-4 al Valencia en Mestalla, con dos goles de Cristiano Ronaldo de penalti, otro de Marcelo y el último de Kroos. Por el conjunto local ha marcado Santi Mina. El Madrid vuelve así al camino del triunfo después de su eliminación en la Copa del Rey frente al Leganés, y en un momento de inestabilidad deportiva en el equipo de Zidane. El técnico francés ha alineado a Cristiano, Benzema y Bale de inicio por primera vez en 280 días. El técnico madridista se ha dejado de experimentos y el equipo A le ha respondido en el momento que más lo necesitaba el Real Madrid que sin hacer grandes alardes ha goleado al Valencia en un buen primer tiempo y tras sufrir en los primeros 20 minutos de la reanudación. Parecía que volvían a las andadas de sus paupérrimos segundos tiempos,donde han perdido gran parte de los puntos que le hacen casi imposible esta liga. Pero tras el ahogo valencianista en los primeros minutos del segundo periodo, el Madrid muy bien dirigido por Kroos y Modric, volvió a coger el mando para ya no soltarlo Tras el gol de Santi Mina que ponía el 1-2 en el marcador la oscuridad apareció en el horizonte del equipo celeste (así vistió el Madrid), pero entonces apareció Keylor Navas para revitalizar a su equipo que contrariamente a otras ocasiones en los últimos 45 minutos, fue de menos a más hasta golear al Valencia con dos preciosos goles de Marcelo y Kroos donde Asensio(por fin), que había sustituido al inútil de Benzema, hizo acto de presencia y dejó notar su clase, participando en los dos tantos que hundieron al Valencia. Una cosa ha quedado clara. Este Real Madrid con el once titular ha dejado en evidencia a Zinedine Zidane, quien claramente se equivocó contra el Leganés, alineando a la segunda unidad en vez del equipo titular, como ha hecho en Mestalla. Tiró la copa del Rey, y tiene que reconocerlo. Zidane, es un cabezón de órdago a la grande. No diré que a propósito , pero se equivocó confiando en el equipo B, que esta temporada, sabe, que no le está respondiendo. Por cierto, que Isco, que se quedó en Madrid ¿lesionado?, ha quedado retratado. En Valencia, el Madrid fue más directo y más rápido que cuando juega el malagueño , que retiene el juego y que pasa por unos momentos muy delicados. El Real Madrid en Mestalla, jugó como se le presupone a un equipo grande. Al final ganó con autoridad aunque pasó unos minutos de angustia donde Navas demostró su valía. Tal vez fue un resultado excesivo, pero, y sin que haya explicaciones, el Madrid parece que ha recuperado la pegada con 11 goles en las dos ultimas jornadas. La defensa estuvo a un buen nivel, con un Nacho inconmensurable. Marcelo, vuelve a ser él, con esa alegría tan suya que tanto bien hace a sus compañeros. Kroos firmó un partido muy notable, al igual que Modric. Cristiano, estuvo muy presente en el primer periodo para desaparecer en la segunda parte, donde pareció que tenía algunas molestias musculares. En cambio a Bale, apenas se le vio; y tras protagonizar la mejor jugada fue cambiado por Lucas Vázquez. En esta ocasión, Zidane acertó con los cambios, porque minutos después apareció Asensio sustituyendo al ineficaz Benzema, y fue clave en los dos últimos tantos de Marcelo y Kroos, con dos paredes magnificas. El triunfo ante el Valencia, por lo que significa el rival, es una victoria balsámica tras el descalabro copero. La actuación de los madridistas frente al Leganés fue tan vergonzosa, que todavía la afición está de uñas con su equipo, y con toda la razón. Esta victoria, al menos alivia en algo el mal sabor de boca y le asienta para el objetivo prioritario en que se ha convertido su paso por la liga: asegurarse una plaza para la Champions ligue. Ahora está a dos puntos del Valencia, y figura con un partido menos, el que tendrá que jugar el próximo 21 de febrero contra su verdugo copero, el Leganés. Por encima de esta liga que ya no es blanca, el Madrid necesitaba ganar un partido grande en un capo arisco como el de Valencia, para recuperar su autoestima que perdió a finales de agosto, cuando precisamente ante el cuadro Marcelino comenzaron sus males. Fue el primer tropiezo de una liga donde el equipo campeón de la última edición se ha comportado como un equipo mediocre que le tiene en posiciones impropias a su historia. Fuese por el fuego cruzado de la debacle del pasado miércoles, o por un ataque, al fin, de responsabilidad, el caso es que los de Zidane se olvidaron d anteriores fracasos y salió con ganas, siendo muy serio, jugando con mucha tensión y con esa pasión tan necesaria en todo lo que se hace. Algo que no han hecho en los últimos partidos.  


SE LES TENÍA QUE CAER LA CARA DE VERGÜENZA 

El Leganés que ganó 1-2 en el santuario del Bernabéu, ha hecho historia clasificándose por primera vez como semifinalista de la copa del Rey; y el Real Madrid ha culminado un fracaso histórico, además de un ridículo espantoso, al perder con el modesto Lega que le ha dado un soberano sopapo a su prepotencia. ¿Dónde estaba el campeón de liga y Champions?  En el limbo para bochorno de su afición.   Lo realizado por el Leganés en La Castellana ha sido un auténtico pepinazo. El equipo pepinero a base de ambición,ganas y coraje se impuso con todas las de le ley al equipo señorito de la capital. Le ganó por fútbol y por una mejor disposición táctica en todas las parcelas del terreno de juego. El Real Madrid de Zidane va de fracaso en fracaso. Con la liga perdida por incomparecencia ahora en la copa, suma un nuevo fracaso que es todo un varapalo para su sufrida afición que ha despedido al equipo como se merece: con una gran pitada que iba dirigida sobre todo a Zidane. El Leganés en todo un Bernabeú sacó los colores al Real Madrid y lo eliminó con todo merecimiento. En el cómputo total de los dos partidos ha sido mejor que los blancos a los que han dado un buen repaso. No sé cómo no se les cae la cara de vergüenza a los jugadores del Madrid que en la primera parte no hicieron acto de presencia y en el segundo periodo, tras marcar Benzema a los pocos minutos un buen tanto que les adelantaba en la eliminatoria, se dejaron ir hasta que Gabriel de cabeza puso en 1-2 que a la postre les daría la clasificación. Este tanto retrató a Theo, como en el primero de Eraso, Achraf y Nacho, fallaron como pardillos. Para el Real Madrid, es un naufragio en toda regla. Es la historia de un fracaso en la copa, donde ha reflejado claramente su impotencia al no ser capaz de vencer al Fuenlabrada, al Numancia y ahora al Leganés, que con toda justicia les echa de la Copa que a pesar de que a principio de temporada no era prioritaria, dadas las circunstancias, era el título que más al alcance tenia. Pero ni por esas. El descalabro es total. Es sin duda el mayor ridículo del Madrid de Zidane….y la crisis es total. El técnico francés ha perdido todo el crédito que se ganó la temporada pasada. El colapso es total y él es el gran responsable. Zidane parece que se le ha olvidado como motivar a sus jugadores que actúan como robots con sus movimientos mecánicos, su juego plano, anodino y previsible. Un desastre, vamos. Nadie es capaz de improvisar, de hacer un uno contra uno, de ponerle imaginación al juego y de hacer algo distinto. El único con algo de atrevimiento es Isco, pero parece que lo hace más para su lucimiento personal que para el equipo. El malagueño con tantas florituras ralentiza el juego. Al igual que hace Kovacic con tanta conducción que no lleva a ningún destino. Marcos Lorente no aporta nada, hace lo cómodo: pase al que tengo al lado y ya está, se olvida de la profundidad. Delante Benzema, a pesar de su buen gol que empataba el partido y ponía en ventaja a los blancos, es una figura decorativa que de vez en cuando hace alguna gracia. Asensio, parece que se está quedando, ha perdido el hambre, lucha poco y además tiene poca presencia en el juego. Al joven Achraf, de momento,le viene grande el Real Madrid. Fue un coladero y tuvo hasta doce pérdidas de balones. En una palabra, que la segunda unidad volvió a ser un espanto, un equipo rutinario sin alma y sin pasión. Y así no va a ninguna parte. En el arreón final, el Madrid dominó y enclaustró en su área al Leganés, pero lo hizo sin cabeza, jugando con mucha precipitación y con mucha ansiedad. Les tiene que dar vergüenza que un equipo como el Leganés, con un presupuesto que es lo que ganan dos estrellas del Real Madrid, les haya pintado la cara, y bien, en su casa, en el Santiago Bernabéu, que asistió a la debacle de un equipo descompuesto y hundido. Fracasó la apuesta de Zidane con su bloque de suplentes, que ya había dado serios avisos de inconsistencia durante la temporada. Ante el Leganés había piezas titulares también, pero venían de recuperarse de sus lesiones como Benzema y Sergio Ramos. Zidane es el gran señalado. Sin nada que hacer ya en la liga, y estando en cuartos de final de copa y con lo poco fiable que fue el equipo en el partido de ida en Butarque, como se le ocurre prescindir de la mayoría de titulares. ¿para qué los reserva? Por qué no convocó a Bale que está en un buen momento y está de dulce de cara a la portería? Este grave traspiés puede puede ser el principio del fin de Zidane. El francés ha perdido el oremus. El equipo se le ha ido de las manos. Sin liga, sin copa y con él PSG en el horizonte, el futuro madridista se adivina muy oscuro. Todo queda fiado a la eliminatoria con el equipo de Neymar y compañía. La Champions es el único objetivo que les queda. Pero después del gran fracaso copero hay malos presagios porque el grupo está desmoralizado y hay un desánimo colectivo. En el castigo llevan la penitencia.Hay que tomar medidas.  


RIVALES QUE RINDEN PLEITESÍA AL BARCELONA 

Vaya por delante que no quiero quitarle méritos a lo que está haciendo el Barcelona en esta liga, donde se está paseando. Qué está siendo el mejor equipo en esta campeonato de liga, nadie lo discute. Qué Messi está impartiendo una cátedra de cómo se juega al fútbol, es una evidencia . Pero que los equipos bajan los brazos cuando se enfrentan a este Barcelona, también es un hecho contrastado.    Al Betis, solo le faltó hacerle el pasillo al equipo azulgrana en el Benito Villamarín. Empezaron fuertes y hasta parecía que se iban a comer el mundo para terminar dimitiendo ante Messi y compañía, que muy pronto anestesiaron a un Betis poco guerrero y audaz. Ya sabemos que Messi es de otro mundo, pero si encima le dejas hacer a su antojo, te mata. Como así sucedió. Betis 0 Barcelona 5 ¿Dónde estuvo la competitividad del equipo verdíblanco que vimos ante el Sevilla? En el limbo. Debe ser que como su técnico Quique Setién es un admirador del Barcelona desde que lo entrenaba Cruyff, entregó la cuchara en el mismo vestuario. Una cosa es que el Barcelona te supere en calidad y otra bien distinta es que salgas derrotado de antemano ante la admiración que sientes ante tu rival. El Betis, sea por lo que fuere, salvo los primeros minutos, se entregó a un Barcelona en estado de gracia con un Messi inconmensurable a quien encima, marcaron con la mirada. Resultado una goleada que deja la liga en bandeja para el Barcelona ante el fracaso de sus perseguidores, Atlético de Madrid y Valencia, que fallaron en su afán de perseguir al Airbus en el que se ha convertido este Barcelona, a quien nadie tose, y menos sus rivales que le rinden pleitesía, como el Betis. El Betis, nunca compitió. Al igual que hacen la mayoría de los rivales que se enfrentan al club azulgrana, que salen derrotados de antemano. Sin embargo cuando juegan contra el Real Madrid, se dejan la piel y algo más. Me pregunto: ¿y por qué luchan hasta la extenuación cuando se enfrentan contra el Real Madrid y se dejan ir cuando lo hacen contra el Barça? Debe ser porque una victoria ante el Madrid les da más crédito, valor y caché. No hay otra explicación. Sin quitarle méritos al Barça, he de decir que el Betis hizo el ridículo , no peleó en ningún momento y se dejó llevar por la admiración que su técnico siente por el Barça, como muchas veces ha declarado.¡ Ay amigo, si el rival es el Real Madrid! Otro gallo hubiese cantado. EL BUEN REAL MADRID ASOMÓ POR EL BERNABÉU Con el Atlético y Valencia desfondados, el único que le puede presionar en algo al Barcelona , aunque resulte extraño y hasta escandaloso, es el Real Madrid que ante el Deportivo de la Coruña volvió a ser el Madrid. Revivió ese equipo que la temporada pasada levantaba pasiones y superó en todos los sentidos a ese Barça que hoy en día parece invencible. El Madrid desahuciado en la liga, por fin hizo un partido completo ante el Deportivo de la Coruña al que goleó por 7-1. No solo jugó como se le supone a un equipo como el Real Madrid, sino que convenció y hasta por primera vez remontó un gol adverso, el del Deportivo que comenzó adelantándose en el marcador. En esta ocasión fue el equipo perfecto desde la defensa, pasando por el centro del campo y terminado en la delantera, donde la BBC (Benzema,Bale y Cristiano) hizo acto de presencia durante media hora, después de mucho tiempo de ausencia. Nacho, por partida doble fue el inesperado goleador que abrió la cuenta y cerró la goleada. Bale, el mejor del partido, con dos auténticos golazos comenzó la remontada; y Cristiano Ronaldo, si, leen bien, CR7 volvió a ver puerta con dos goles mayúsculos. Uno de ellos, su segundo tanto, manchado de sangre que motivó su salida. Se marchó al vestuario viéndose la ceja ensangrentada en el móvil, que previamente pidió. Increíble pero cierto. Hasta este extremo llega el narcisismo de Cristiano Ronaldo. Pero eso no deja de ser una anécdota más, lo más importante es que el Real Madrid y el portugués, vuelven a reencontrarse con el gol y con el fútbol. Modric, se sintió como un director de orquesta. Casemiro volvió a sacar la escoba y Marcelo se pareció al Marcelo de la temporada pasada. No sabemos si fue simplemente la primera nota de lo que puede ser un gran concierto o fue pura casualidad. Mimbres hay para que el Real Madrid vuelva a protagonizar una gran sinfonía, pero todos tienen que remar en la misma dirección, como han hecho ante el Deportivo. La flauta mágica del Madrid de la temporada pasada asomó por el Bernabéu. ¿Fue un espejismo o estamos ante una realidad?


REAL MADRID : UN QUIERO Y NO PUEDO 

Definitivamente al Real Madrid le han echado el mal de ojo. Juegue bien, mal o regular el resultado es la derrota o un empate frustrante.   Después de sendos empates en liga y copa (con Celta y Numancia, respectivamente) se esperaba que ante el Villarreal se despertasen conciencias y que reapareciese el buen juego por el Bernabéu. Las conciencias siguen dormidas y el buen juego solo fue a ratos. No obstante, el Madrid hizo más méritos para llevarse el triunfo que el Villarreal que escasamente llegó a la portería de Keylor Navas.Llegó con intensidad en el minuto 87 y se cobró un golazo de Fornals, en una contra. Un triunfo que es un logró histórico para el Villarreal que gana por primera vez en el Santiago Bernabéu. El Madrid tuvo sobradas ocasiones para marcar, pero ante la gran defensa del equipo amarillo, la gran actuación de su guardameta Asenjo que sacó dos balones imposibles, y la dolorosa falta de puntería de los blancos, el Real Madrid volvió a quedarse a cero y su suerte en la liga toca fondo. Si el Barcelona gana en Anoeta a la Real Sociedad estará a 19 puntos. Pero eso no es lo peor, peligra el cuarto puesto que da acceso a una plaza para la Champions. ¡Increíble pero cierto! El final de la primera vuelta de la liga deja al Real Madrid un poco más hundido después de su tercera derrota de temporada, en su estadio. La crisis continúa y se hace más profunda si cabe, sin que Zidane haga nada. La obstinación del técnico francés ya alcanza límites insospechados. Decir que no pasa nada, es cuanto menos tendencioso. Pasa algo y lo sabe. Él quiere morir en su idea, y va a caer si prosigue con la idea de no mover las fichas. Uno no puede caer en la resignación. El Madrid necesita un diagnóstico certero. El equipo blanco ha entrado en una dinámica muy negativa, preso de sus propios errores que están lastrando a todo el grupo hasta perder la fe en sus posibilidades. La misión del entrenador es volver a encauzar a unos jugadores que han perdido confianza, frescura y hasta ambición. Zidane necesita reaccionar para que lo haga también todo el equipo. Necesita romper ese bucle negativo aunque ya no sea para ganar la liga y si para competir ante la llegada de los grandes partidos que le esperan en la copa, y sobre todo en la Champions. Zidane se está equivocando con su diagnóstico de que “aquí no pasada nada”. Erre que erre, volvió a confiar en el mismo equipo. Puede que tenga que ser así, pero a veces es bueno mover el cesto para ver si hay una reacción positiva. Su inmovilismo le puede pasar factura. No diré que al Madrid le faltó actitud y ganas. Hizo un partido muy aseado que debió ganar aunque en el segundo periodo tuvieron escasa claridad de ideas. En la segunda parte, algo ya repetido, perdió fuerza y fluidez haciendo un fútbol muy previsible. En el primer periodo fue cuando se vio a un buen Madrid, que salió a por el partido desde el principio con una presión alta que no dio sus frutos porque ese porterazo llamado Asenjo, lo paró todo lo que le llegó que fue mucho y con mucho peligro. Terminó desesperando a Cristiano Ronaldo, que en la liga sigue reñido con el gol. Si el Madrid no ganó fue porque Cristiano volvió a a estar en el lado oscuro. Asenjo y la impecable defensa del Villarreal fueron los culpables de la derrota del Madrid. El portero del Villarreal, voló y se anticipó en el Bernabéu, en las ocasiones más claras ante Cristiano. Primero rectificó para sacar un balón que había desviado la barrera en una falta. Después, paró a un metro del portugués en el área pequeña. Cristiano pidió penalti en la acción, más discutible que el que no vio Undiano Mallenco minutos antes en un remate de Bale que detuvo con el brazo el defensa Álvaro,una mano invasiva e invasora . No estuvo bien el colegiado, que tampoco vio la posición en fuera de juego de Ünal en su intervención en el comienzo de la jugada del gol. Sin estar redondo, el Madrid había empujado y había jugado lo suficiente para ir por delante en el marcador, pero con el paso del tiempo se volvió un equipo impreciso, nervioso y ansioso de lo que se aprovechó en la recta final el Villarreal, que le acecha en la quinta posición, está a tan solo un punto de los madridistas. Terminada la primera vuelta, los números del Real Madrid invitan a la bancarrota y al pesimismo. Con un partido menos está a 16 puntos(que pueden ser más) del Barcelona; con Cristiano Ronaldo con tan solo cuatro goles en liga; y con 13 puntos que ha perdido en el Santiago Bernabéu. El colapso es total. Y luego Zidane, dirá que “no pasa nada”. Pasa, que el equipo ha perdido la fe y algo más. Es un quiero y no puedo. Se prolonga una crisis que nadie sabe como solucionar. ¿Dónde está Florentino?


UN  R.MADRID DE PENA SE DESPIDE DE LA LIGA 

El Real Madrid ya no es de esta liga. La ha tirado por la borda tras empatar (2-2) con el Celta, en Vigo. Con un partido menos, está ya a 16 puntos del Barcelona cuando solo se llevan disputadas 18 jornadas.   Con ser una fatal noticia para los madridistas, lo peor de todo fue la pobre impresión que dio el equipo de Zidane en Balaídos, donde el Celta se lo comió, sobre todo en la segunda parte,capitaneado por un inmenso Iago Aspas, que estuvo en todas las jugadas que llevaron peligro a la portería de Keylor Navas, que respondió a la confianza de Zidane, quien unas horas antes había dicho que no necesitaba ningún portero. Kepa tendrá que esperar. En un lamentable partido, que nunca dominó, el Madrid perdió todas las opciones al título de liga y lo hizo de forma penosa e insultante para esos sufridos seguidores que están viendo como su equipo está muriendo de éxito y de recibir tantas lisonjas. El equipo blanco que vistió de negro,toda una premonición, estuvo lento, sin chispa y careció de esa intensidad que te hace ganar los partidos. En todos los duelos los jugadores del Celta se impusieron a los madridistas por fuerza, garra y ese algo más que hay que poner cuando se quiere ganar al contrario. ¿Como es posible que un equipo que se está jugando sus últimas opciones en la liga, juegue con tan poca pasión, lo haga con tanta parsimonia y no le ponga ese plus de fe que se requiere? Habrá que preguntarle a Zidane, que creo que está perdiendo los papeles. Esta temporada no está gestionando bien al equipo y mucho menos en el terreno táctico, donde sigue cambiando tarde y mal. Claro que tan poco tiene toda la culpa cuando tiene a unos jugadores auto-complacientes que juegan con prepotencia y excesiva comodidad. Pero él tiene la sartén por el mango para revertir la situación con jugadores que no están ofreciendo el rendimiento adecuado. Marcelo y Cristiano estuvieron de desastre y los mantuvo durante todo el partido, cuando no eran merecedores de seguir en el terreno de juego por su nefasta actuación. Pero de eso hablaremos más tarde. Como ha dicho el técnico francés tiene que “detectar el problema y buscar soluciones”, él es el único responsable La primera parte fue muy igualada y el Madrid respondió más o menos al ímpetu del Celta. Al golazo de Wass a los 33 minutos, respondió tres minutos después Bale, quien buscando los espacios lo encontró Kroos para marcar un gol de tiralíneas. Dos minutos después, fue Isco quien encontró al galés, que se mueve como pez en el agua cuando le dejas espacio, para hacer el 1-2. En un santiamén, el Real Madrid le había dado la vuelta al marcador con la pegada de Bale, que fue lo único positivo del equipo de Zidane. En la segunda parte, incomprensiblemente el Madrid o no podía físicamente o Zidane les dijo que diesen un paso atrás, porque no se explica cómo de una forma alarmante perdió el control, la pelota y el fútbol. Un grave problema que se está haciendo extensible toda la temporada. Si el Madrid no tiene el balón no es nadie. Estas carencias hay que entrenarlas y trabajarlas y por lo que se ve, no se está haciendo. En el segundo periodo el Celta le robó el balón y le sometió a un asedio que se transformó en el penalti que falló, o mejor dicho, que paró Keylor Navas, y en el gol del empate de Maxi Gómez en el minuto 82. Puede dar gracias el Madrid que sumó un punto, porque si alguien mereció la victoria fue el Celta, que aguantó físicamente lo que no fue capaz de hacer el equipo blanco, que fue un pelele al lado de los celtiñas que el miércoles, prácticamente con el mismo equipo, había empatado (1-1) con el Barcelona, en la copa. Todo lo contrario que el Madrid que en teoría tenía que haber estado más fresco, porque en Soria frente al Numancia, jugó con la segunda unidad. ¿Dónde estuvo el balón de oro? ¿Jugó? Porque en Vigo no se le vio. Cristiano Ronaldo estuvo más perdido que su equipo. Jugó como si todo le importase un bledo. Advertí en él cierto pasotismo. Luego pedirá aumento de sueldo. Es como si estuviese buscando la salida del club. Al igual que el Real Madrid, Cristiano está tocando fondo, o eso parece por el horrible partido que ha protagonizado. Seguro que hará apariciones estelares, pero es en estos partidos cuando te estás jugando seguir en el tren de la liga, cuando hay que esperar a Cristiano quien en Balaídos, no hizo acto de presencia. Cristiano en Vigo fue una sombra de sí mismo, un sueño de lo que fue, la añoranza de la juventud que nunca volverá. El portugués, desde su gol de la Supercopa en el Camp Nou, es otro jugador, un futbolista inferior, irrelevante en el juego del equipo, desesperado y con la pólvora mojada. Bale, quien acaba de pasar su travesía en el desierto, lo dejó en evidencia. El galés, como decía antes, fue el único que se salvó de la quema junto a Isco que fue de más a menos, y Keylor Navas. A otro que hay que señalar en el plano negativo es a Marcelo. Su banda es un auténtico coladero y por ahí llegó el peligro del Celta y sus dos goles. El brasileño, por su falta de compromiso defensivo, fue el responsable de los dos tantos del rival. Marcelo, tiene que tener en cuenta que también es defensa. No sé si es que Zidane lo tiene agotado -no confía en Theo- pero el caso es que a parte de no cumplir como atacante, lo hace menos como defensa. Su banda es una autopista para el rival. Una ración de banquillo le vendría muy bien. El centro del campo con Modric, Casemiro y Kroos, no tuvo equilibrio y careció de ideas. Están lentos y hasta torpes. El caso es que el Real Madrid a las primeras de cambio dice adiós a la liga, por lo que se adivina un año nuevo muy duro. Ya solo le queda la copa y la Champions, con el tremendo PSG en el horizonte. Salvo remedio europeo se avecinan unos meses muy movidos. Un equipo como el Madrid no puede tirar la liga de la forma tan penosa como lo ha hecho. Va de mal en peor.


EL R.MADRID FUE QUIEN HIZO EL PASILLO AL BARCELONA 

El Real Madrid cayó con estrépito ante su eterno rival, el Barcelona, por 0-3. Un resultado muy doloroso que deja heridas en el vestuario y a varios de ellos muy señalados como es el caso de Benzema, y su máximo valedor, Zinedine Zidane. Este duro varapalo les va a pasar factura a los dos franceses. Al primero, porque lleva una temporada que más que un jugador parece un bulto sospechoso: jugar con Bezema es jugar con uno menos; y a Zidane, por ser su defensor y por alinearle cuando no hace méritos para ser titular. Solo él, es el responsable de dejar marchar a Morata y Mariano. Los mal pensados consideran que los dejó ir para que “su” Benzema no tuviese competencia. No lo creo, pero es posible. De todas formas a Zidane, como él ha dicho, por su planteamiento de alinear a Kovacic en detrimento de Isco, le van a “dar hostias por todos los lados”. El fútbol no tiene memoria, y después del exitoso año del Real Madrid, donde ganó todo, muchos ya echan la culpa del desastre ante el Barça a Zinedine Zidane, calificándole de técnico inútil. Los oportunistas de turno ya le están buscando la salida del club blanco. No seré yo quien diga semejante barbaridad. Es cierto que su obsesión por alinear al ineficaz Benzema le puede pasar factura y que en ocasiones se equivoca tácticamente-que entrenador no lo hace-, pero de ahí a culparle del fracaso ante el Barcelona, es demasiado. Cierto es que sale señalado por ser el máximo responsable, pero no es más responsable que algunos jugadores que no estuvieron a la altura como Benzema, Kroos,Casemiro, Cristiano Ronaldo y buena parte de la defensa, que en el segundo tiempo desaparecieron. En un principio, y después de lo bien que le salió la jugada en la Supercopa de España con Kovacic sobre Messi, la alineación del croata nos pareció acertada. El sacrificio para disponer de Kovacic era dejar a Isco en el banquillo. Menos magia en el terreno de juego, pero mucho más control posicional ante un equipo que te jugaba con las mismas armas, cuatro centrocampistas centrales en la medular. Nadie hizo un reproche ante esa decisión de Zidane porque en los primeros 45 minutos, el Madrid fue superior a un Barcelona que solo se defendía. Eso sí, muy bien con un inmenso Piqué. Además, porque Isco ha bajado uno o dos puntos su rendimiento en los últimos partidos, lo dejó como alternativa para más adelante. Pero curiosamente en el primer periodo, era Modric más bien el que se encargaba de vigilar a Messi, mientras Kovacic se encargó de Busquets. De los dos jugadores azulgranas apenas hubo noticias en esos primeros 45 minutos El Madrid dominó al Barcelona en la primera parte, a base de posesión, de presión y de anticipación, permitiendo solo una oportunidad a Paulinho y robando una pelota tras otra. Tuvo hasta tres ocasiones de adelantarse en el marcador, dos de ellas muy claras. Especialmente una de Cristiano que torpemente le dio una patada al aire cuando tenia un remate franco; y en otra de Benzema de cabeza que se fue al palo. Pero en el segundo tiempo al Madrid le entraron las prisas. Tenía que ganar como fuese y se desquició y perdió el norte. Kovacic, ya agotado se fijó más en Messi, pero el pequeño argentino espabilo ante la fatiga del croata y el discurso entonces fue del Barcelona, que ya fue claramente el dominador de la situación. Uno creció, el azulgrana, y el otro cayó fulminado por la fatiga, el madridista Todo ocurrió a partir del minuto 55. Busquets hizo una muy buena maniobra en el centro del campo,deshaciéndose de los rivales que le salieron al paso, vio a Rakitic al que el Madrid hizo un pasillo -eso sí que fue un pasillo- El croata avanzó sin que nadie le estorbase , conectó con Sergi Roberto y el lateral encontró solo a Luis Suárez en el otro pico del área. Kovacic, en lugar de entrar a Rakitic vigilaba a Messi, que estaba por detrás pasando de la jugada. Fue una desconcierto total del centro del campo y la defensa madridista. Fue un fallo colectivo En esa jugada se hundió el Madrid que había empezado muy bien el partido. El plan de Zidane, con la alternativa de Kovacic por Isco, funcionó mientras el físico de los centrocampistas blancos y del croata en particular, aguantó pero el cansancio agotó la fórmula. El Barcelona, entonces escribió su mejor sinfonía. Llegó el penalti que transformó Messi y conllevó la expulsión de Carvajal en el 63 por roja directa; y el tercer tanto ya en el descuento de Aleix Vidal. Hasta imponerse por ese 0-3 que me parece excesivo pero si justo. Con diez jugadores el Real Madrid se desplomó, se fundió ante la destreza de Barça. Ya no había noticias de los blancos y mucho menos de sus centrocampistas. Ni Casemiro, ni Kovacic, ni Kroos, Ni Modric…. Todos estaban fundidos. No obstante, el Madrid tiró de orgullo y hasta Bale, que había sustituido a Kovacic, pudo hacer el 1-2, pero ante este Barcelona muy bien posicionado y jugando con mucho criterio ya nada pudo hacer. Con esta derrota los blancos, que ya están a 14 puntos de los azulgranas aunque con un partido menos,prácticamente dicen adiós a la liga. Ahora llegaran las críticas, las quejas de lo que pudo ser y no fue. Se aproximan días muy duros para Florentino Pérez, Zinedine Zidane y sus jugadores. Se ha acabado la liga y aún no ha terminado la primera vuelta. Esta es la cruda realidad del Clásico para el Real Madrid. Hace cuatro meses, el primer partido de la temporada entre ambos equipos los blancos dieron un repaso a los culés, en el segundo le dieron otro y todo parecía anunciar la continuación de un ciclo victorioso madridista, después de tantos éxitos en 2017. Al término del año, el Madrid tiene más preocupación por seguir en la Champions, donde le espera el ogro del París Saint Germain allá en el mes de febrero, que de luchar por el título de liga. A veces se muere de éxito. PD: Visto lo visto, se hace imprescindible fichar un delantero centro porque Benzema es como un cero a la izquierda.


REYES DEL MUNDO

Vamos a dejarnos de tonterías, y vamos a darle el mérito que el titulo conquistado por el Real Madrid se merece. Ya sé que que es un entorchado que apenas se le da valor pero para poder disputarlo hay que ser campeón de Europa y, para ganarlo hay que vencer al campeón del otro continente, América. En este caso era el campeón de la copa Libertadores – semejante al campeón de Champions, pero del otro continente- Y este título no lo logra cualquiera. El Real Madrid venció 1-0 al campeón de Brasil, el Gremio de Porto Alegre y lo hizo de forma absoluta, dominando de principio a fin. El resultado por la mínima no fue acorde a como se desarrolló el partido donde el equipo madridista supero de punta a punta al Gremio. Un rival al que el buen juego del Madrid disminuyó hasta dejarlo a la mínima expresión.El triunfo por la mínima fue lo mejor que pudo sacar el equipo brasileño, una rémora para el fútbol. Sencillamente no existió. Fue un rival casi invisible por el magnífico juego desplegado por los blancos, especialmente por un auténtico jugadorazo como Modric, el maestro de de ceremonias. Nos quitamos el sombrero ante el gran partido del croata que ha escrito una autentico sinfonía sobre el estadio de los Emiratos Árabes. Su partido fue para enmarcar a la vez que determinante, como lo fue Cristiano Ronaldo al marcar de falta, el gol que da al Real Madrid su sexto título del mundo, que le convierte en un club de leyenda al conquistar con el logrado en Abu Dhabi, su vigésimo sexto entorchado internacional. Además este Madrid es único, el primero que conquista cinco títulos en un año. Algo difícil de repetir y que ha logrado este equipo, que parece que despierta cuando llega la hora de la verdad. Todos rindieron a gran nivel. Bueno, todos menos, el inocuo Benzema. ¿Hasta cuando dejara el Real Madrid de jugar con uno menos? La salida de Benzema ya es un ¡clamor! Mientras que el francés pasaba desapercibido, el balón de oro, es decir Cristiano Ronaldo, como decíamos,dio el triunfo con un lanzamiento de falta, que después de mucho tiempo, fue efectiva para conseguir la ansiada copa del mundo de clubes que le señalan como el mejor equipo del 2017. Desde que el Madrid ganó la duodécima en Milán sigue con su gira triunfal, de título en título hasta completar una manita de conquistas que le catalogan, sin ninguna discusión, como el mejor equipo del 2017. Desde que ganara al Atlético de Madrid en la final de Champions de Milán, el equipo d e Zidane ha ganso todos los títulos internacionales que ha disputado,haciendo todo un pleno. Algo que hay que reconocer por el mérito que ello conlleva. La mejor versión, muchos ratos , del Madrid bastó para imponerse sin géneros de dudas al Gremio. Decía Di Stéfano que las finales son para ganarlas. Su equipo, le está haciendo caso, y final que disputa, final que gana. No tuvo rival en el Gremio de Porto Alegre, que conocedor de su inferioridad, comenzó en plan duro con entradas de levantaban el césped . Esa dureza avisó a los blancos que tenían enfrente a otros que iban a por todas, por la oportunidad histórica de ganar a todo un Real Madrid y por sus más de 5000 seguidores que se desplazaron hasta Abu Dhabi. Pero los de Zidane, sacaron su mejor versión para imponerse por todas las de la ley, al timorato equipo brasileño que salió a especular, sin tener una hoja de ruta. El triunfo madridista no ofrece dudas, Fue mejor de principio a fin y el resultado es hasta corto. Keylor Navas, apenas tuvo trabajo. Varane, esta vez muy bien, y Sergio Ramos fueron los jefes de la defensa junto a un alegre Marcelo y un eficaz Carvajal. Modric, lo dicho, fue el dueño y señor del partido. Kroos, la eficacia personificada.Cristiano, como siempre, a lo suyo,marcando las distancias. El único que desentonó, y lo siento, fue Benzema. Al minuto 80, Zidane se hartó de su compatriota y lo cambió por Gareth Bale, quien a punto estuvo de marcar lo que hubiese sido todo un golazo. Al final, el campeón de Europa subió un peldaño más, Rey del Mundo de clubes. El himno del Real Madrid volvió a sonar en lo más alto. Churchill decía que el hombre no busca ser útil, solo busca ser importante ! El Madrid, no sólo busca jugar bien, busca ganar , y convencer para ser el club más importante del Mundo. De momento, lo es. PD: El Real Madrid es más importante que sus jugadores , pero hay algunos que parece que quieren estar por encima del club, como Cristiano Ronaldo, quién le ha echado un pulso a Florentino Pérez. En plena celebración a la hora de repartir los premios, las medallas y demás trofeos, el abrazo de CR7 a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, fue más efusivo que el que le dio al presidente blanco. Hay tensión entre estrella y presidente desde hace tiempo. El jugador quiere ganar más, como el mejor, pero el club da largas. Las palabras del atacante portugués tras el partido son un claro mensaje en dirección a la línea de flotación del mandatario. "Si es posible, me gustaría retirarme en el Real Madrid. Sin embargo, es algo que no depende mí, ya que yo no soy el que manda en el club. En fin, ya veremos", sentenció Cristiano Ronaldo cuando tuvo que dar la cara ante los medios de comunicación. "Yo siempre respondo en el terreno de juego. En esta oportunidad, he ayudado al equipo para que ganara otro título", enfatizó. La soberbia le mata.


EL MADRID SUFRE EN UN ESPERPÉNTICO DUELO

¡Uff Vaya susto! El Real Madrid entre el VAR y todo lo que perdonó tuvo que sufrir para imponerse finalmente por 2-1 al Al Jazira y meterse en la final del Mundialito que se está celebrando en Abu Dabi.     En esa final se medirá al Gremio de Porto Alegre de Brasil, el sábado a las 18 horas. Partido que se podrá ver en directo por La 1 de TVE. El Madrid se clasificó para la final después de un partido un tanto surrealista porque lo que estaba sucediendo más bien pertenecía al mundo de lo paranormal. El equipo de Zidane entró al partido, como se preveía, demostrando una superioridad absoluta y con ocasiones de gol de todos los colores. Pero se encontró con la inspiración del guardameta del Al Jazira, Khaseif, que en los 47 minutos que estuvo sobre el terreno de juego paró todo lo que se le venía encima, que fue mucho. No exagero si digo que el Madrid tuvo hasta una docena de oportunidades de marcar. Pero ahí estaba Khaseiif que las sacó de todas las formas posibles: por arriba, por abajo y hasta volando. Al equipo árabe le funcionó su estrategia en la primera parte, y sobre todo la fortuna. En cambio, el Madrid falló ocasiones al principio, entre medias y casi al final. Al Jazira, lo tenía claro aguantar y ver si en alguna contra con sus dos rápidos delanteros, podía sorprender al Madrid, que tan volcado estaba al ataque que no prestaba atención a su espalda. Y así llegó el 1-0, en un rápido contragolpe donde la defensa blanca fue un despropósito. Cuando Varane y compañía se quisieron dar cuenta Romarinho, con un buen recorte incluido, marcaba ante la sorpresa de propios y extraños. Abu Dabi se frotaba los ojos. Como era posible que un equipo que aquí no pasaría de ser una Segunda B, estaba ganando nada más y nada menos que al campeón de Europa. El Real Madrid tampoco daba crédito a lo que estaba sucediendo. Fuese porque antes el VAR anuló un gol a Cesemiro o por lo que fuese, el caso es que el Madrid no encontraba el camino del gol después de tener una y mil ocasiones. Sandro Ricci, el colegiado brasileño, en primera instancia concedió gol al cabezazo de Casemiro. Alguien de los video-marcadores le chivó que había fuera de juego de Benzema antes del pase de Isco, y el gol quedó anulado. Tras casi cinco minutos de esta rocambolesca situación del VAR, que es más un incordio que una solución, el equipo de Zidane perdió el norte y se desorientó. El Madrid y se fue al descanso incrédulo ante lo que estaba sucediendo. Rozaba el colapso y más aún cuando en la reanudación, el colegiado anuló el que hubiera sido el 2-0 del Al Jazira por un torpe fuera de juego de la delantera de los de Abu Dabi. El VAR, aunque crea mucha confusión, acertó y salvó al Real Madrid de lo que hubiese sido el gran sofocón. Acto seguido empató. Lo hizo Cristiano Ronaldo a pase magnífico de Modric. El empate calmó los ánimos de un asustado Madrid que ya empezaba a jugar con cierta ansiedad y que volvió a generar un sinfín de ocasiones, pero Benzema- alguien le ha echado e mal de ojo- ,volvió a estar negado ante el gol estrellando un balón tras otro a la madera y hasta fallando solo ante el portero. Imperdonable los fallos que tuvo el delantero francés. No culminaba su dominio el equipo blanco, hasta que a Zidane se le encendió la luz y dio entrada a Bale por el inoperante Benzema. El galés, quince días después de reaparecer frente al Fuenlabrada, en el primer balón que tocó, gol y final del Mundialito. ¿Jugó mal el Madrid? No, pero tampoco muy bien que digamos. Hizo todo lo que convenía para ganar por goleada. Podía haber ganado por 6 ó 7-1 y al final ganó por la mínima. Lo que ocurre en este tipo de partidos ante rivales tan inferiores es, que te crees tan superior que confías que tarde o temprano el balón entrara. Pero pasan los minutos y si encima ellos te han hecho un gol, te terminas obcecando y las ideas se te nublan. Algo parecido le sucedió al Real Madrid que sin brillantez pero por oficio se impusó al combativo Al Jazira, que salió muy orgulloso por poner contra la pared a todo un Real Madrid, en un partido  rozando lo  esperpéntico  por culpa del VAR  que tuvo excesivo protagonismo. Fue una pachanga que casi le cuesta un gran disgusto al Real Madrid .


FESTIVAL DE FÚTBOL Y GOLES EN EL BERNABÉU

Real Madrid 5 Sevilla 0, y todos los goles en el primer tiempo. Ni que decir tiene que esta vez ,sí, vimos a ese Real Madrid que maravilló en pretemporada  con la exhibición de juego frente al Barcelona ,en la Supercopa.   En el Bernabéu, vimos un espectacular primer tiempo: un monumento al fútbol. Vimos al mejor Madrid en lo que va de temporada a pesar de las ausencias de muchos de sus titulares como Sergio Ramos, Carvajal, Casemiro e Isco, a quien Zidane recluyó en el banquillo después de sus últimos deficientes partidos. Tal vez algunos titulares no merecen tanto serlo No echare la culpa a Isco de los recientes pobres resultados del equipo blanco, pero le viene bien un toque de atención porque tanto elogio le estaba debilitando. Sea o no por su ausencia , pero el caso es que el Madrid jugó más en equipo que nunca y a mucha más velocidad que cuando él está en el terreno de juego. En sus últimos encuentros volvía a retener mucho el balón. A veces, y no quiero ser duro, es una rémora para el juego vertical que le gusta hacer al Madrid. Isco desde luego no es ese titular indiscutible que algunos nos quieren hacer ver. Zidane le ha enviado un claro mensaje. Y es que cuando el Real Madrid corre y presiona no hay quien le pare. El caso es que cuando parecía que el Real Madrid estaba al borde del precipicio por la falta de titulares “indiscutibles”, es cuando vimos resurgir en sus laureles a los blancos que cuajaron unos 45 minutos de ensueño ante un Sevilla deprimente y en caída libre.. Fue un soberano repaso de los blancos al equipo sevillano que fue una sombra de lo que fue. Todo lo contrario que los madridistas que cuajaron un partido redondo. Todos estuvieron a un gran nivel desde Achraf, que jugó su mejor partido-este chico tiene futuro- hasta Cristiano Ronaldo que celebró su quinto balón de oro con un par de goles y volviendo a recordarnos al mejor CR7,  que tiene al Sevilla en el punto de mira. Desde que lleva en España le ha hecho 27 goles al equipo hispalense. El Balón de oro le ha hecho renacer y los blancos lo notaron. Nadie se acordó de las muchas bajas en defensa. Ausente Carvajal, Sergio Ramos, Varane y hasta Casemiro; Vallejo y Nacho cumplieron con creces y hasta con sobresaliente las importantes bajas defensivas. Nacho fue el jefe y Vallejo el aventajado alumno. Fue Nacho el que abrió la cuenta en el minuto 3 en un fallo defensivo del Sevilla, Fue el gol más rápido del Madrid en esta temporada. El tanto despertó a los visitantes por unos minutos adueñándose del partido con Banega como referencia, mientras que el Madrid estaba aterrizando con Kroos y Modric sin saber quién de los dos tenía que hacer la función del sancionado Casemiro. En esos minutos de distracción, Vallejo y Nacho cumplieron a la perfección su papel como centrales muy solventes. Sin Casemiro, Zidane optó por jugar con Asensio y Lucas Vázquez por las bandas pero con ayudas de estos a los laterales; y con Modric y Kroos en el doble pivote. Era un 4-4-2 con Asensio como guía. El balear por la banda es pura calidad sobre todo por su pases, pero pierde parte de su potencial. Cuando busca los medios es cuando se aprovecha mejor su enorme talento. Di ahí partió su magnífico pase para que Cristiano márquese el 2-0. El portugués definió perfectamente como goleador que es. Era su cuarto gol en la liga. Acabó con 5, al marcar el 3-0 de penalti, una pena máxima por manos claras de Navas en el área. En plena apoteosis de juego de los locales, Cristiano a lo Casemiro robó un balón en el centro del campo que pasó a Kroos. El alemán puso el turbo se citó con Lucas Vázquez y este le devolvió el pase en la línea de gol. Kroos, de forma suave y con la izquierda como si fuese un pase, clavó el 4-0, que fue un compendio del hermoso fútbol que desplegó el Real Madrid. La guinda la puso Achraf, que se estrenó como goleador blanco tras una de esas maniobras sigilosas de Benzema. El francés no hizo un mal partido, pero fue el menos participativo de la enorme labor coral que tuvo todo el equipo blanco. Sorprende que el 9 del Real Madrid no tenga mayor aportación en el festival de goles y futbol que se dieron los otros chicos de Zidane. La segunda parte, y visto que el pescado ya estaba vendido, sobró. Fueron los minutos para los menos habituales como Ceballos y Marcos Llorente. Los madridistas jugaron con el freno de mano echado y el Sevilla, a que no recibiese más goles. El Madrid se dio un festín en la primera parte con cinco goles y los mejores momentos de fútbol de toda la temporada. En vísperas de afrontar el Mundialito en los países árabes y ese clásico del 23, los de Zidane se asoman a su mejor versión, mientras que el Sevilla crea un mar de dudas en su afición. Sin duda en el Bernabéu se vio un enorme partido del Madrid,la mejor primera parte desde hace mucho tiempo. Con los jóvenes, muchos de ellos de la cantera, volvió la velocidad,la agresividad y la presión al equipo de Zidane que imaginamos habrá tomado buena nota. PD: El Al Jazzira de Ten Cate y Lass Diarra será el próximo rival del Real Madrid en las semifinales del Mundialito,del próximo día 13 a las 18 horas.  


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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