Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Archivo del Autor: alfonso Celemin

Y EL R.MADRID QUÉ ¿OTRA VEZ CAMPEÓN DE EUROPA?

     Pues si,el Real Madrid de nuevo campeón de Europa. Un hecho que se hizo una rutina en los años 50 tras ganar cinco copas de Europa seguidas, se vuelve a repetir. No son cinco, pero si tres Champions de forma consecutiva (4 en 5 años), algo que se puede catalogar como más difícil teniendo en cuenta que en la actualidad forman parte de la Champions más equipos que antaño..   Desde luego lo logrado por este Real Madrid, que sigue engordando su leyenda,se puede calificar como irrepetible para cualquier equipo en la actualidad.    En una final grande, con dos equipos entregados a sus causas, el Real Madrid de Zidane batió por 3-1 al Liverpool con dos goles de Bale y otro de Benzema, y ganó la Décimo-tercera corona continental. La tercera consecutiva algo que no lograba ningún equipo desde el Bayern Munich en 1976, pero entonces era la copa de Europa. Lo del Madrid de ahora es un récord al alcance de muy poquitos equipos en la historia.    Europa tuvo que rendirse de nuevo al gen ganador del Madrid, para quién la copa de Europa, es definitivamente su torneo fetiche. Sea por lo que fuere, cuando suenan las fanfarrias de la Champions, el equipo blanco se transforma en ese equipo victorioso que resulta ganador por activa y por pasiva. Unas veces gana por su juego total, y otras por los errores de sus contrarios, pero siempre está ahí.    En esta ocasión, la decimotercera copa de Europa se la debe en parte a la torpeza del guardameta del Liverpool, Karius que falló en dos ocasiones y en los minutos determinantes de un Bale inmenso, que marcó un gol para la posteridad y que avalan al jugador galés, que ha demostrado que cuando está en plenitud, sin la sombra de las lesiones, es un jugador determinante.    Al Real Madrid todo le salió redondo. Tuvo ese pizca de suerte que los grandes equipos suelen tener en las grandes citas.    El equipo de Zidane vuelve a ser leyenda. Si en el pasado hablamos del Madrid de Di Stéfano , hoy podríamos hablar del Madrid de Cristiano (cinco Champions lleva ya), pero el portugués sin protagonismo ninguno en la final, quiso serlo al final del encuentro al insinuar su salida del club:”fue muy bonito estar en el Real Madrid. En unos días hablare”. Unas declaraciones inoportunas y fuera de lugar que no tenía que haber hecho teniendo en cuenta que él madridismo estaba en fiestas, celebrando su décimo-tercer entorchado.   Nadie puede discutir la valía de Cristiano y su importancia en esta copa de Europa,como en las anteriores, pero le sobra ese egocentrismo. Como no pudo ser protagonista en el partido, estuvo muy desacertado, jamás se fue en uno contra uno, e incluso estuvo triste y taciturno, al final quiso ser el protagonista con unas declaraciones que no venían a cuento.   Todo lo extraordinario que tiene el luso como jugador, le falta de humildad. Florentino, en buena medida le puso en su sitio: “aquí lo importante es el club”. Que nosotros sepamos, CR7 tiene contrario en vigor. El ombliguismo le pierde a Cristiano. La palabra humildad no la conoce.   Como estaba previsto, el Liverpool salió como toro desbocado dominando y robando el balón a un Madrid bastante atolondrado que perdía la pelota una y otra vez. La primera ocasión fue para los ingleses por parte de Wijnaldum que atajó Keylor Navas, en una gran intervención.    El Liverpool con Mané y Salah, por las bandas, empequeñecían al Madrid que en los primeros 25 minutos se dedicó a despejar balones, sin ningún tipo de criterio y perdiéndolos en el centro del campo. El equipo de Klopp tenía a sus pies al Madrid, hasta que su estrella Salah se lesionó. Ahí cambió el guión, y el partido. La caída del jugador egipcio, lastimado en el hombro izquierdo tras un enganche con Sergio Ramos, trastocó los planes de los “red”. Entonces, los ingleses, como sacudidos por el golpe, se vinieron abajo y comenzó el domino del Real Madrid que comenzó a ser el dueño y señor del partido.   Antes del descanso, Cristiano de cabeza pudo hacer el 1-0, pero el posterior remate de Benzema fue anulado por fuera de juego.  También el Madrid sufrió una baja,fue a los cinco minutos de la lesión de Salah. Carvajal, sufrió el mismo destino. Mala suerte la de este chico que también se tuvo que retirar lesionado en la final de Milán en el 2016, perdiéndose la Eurocopa de Francia. Ahora peligra para él, el Mundial de Rusia.    Pero el Real Madrid contrariamente a lo que le sucedió al Liverpool con la baja de Salah, se sobrepuso a la de Carvajal. Dio un paso al frente y comenzó a remar para poner cerco a la portería de Karius, un amigo. Sus torpezas facilitaron el triunfo de los blancos : Una, error que aprovechó el más espabilado que nunca, Benzema para el 1-0; y el otro manos blandas al disparo con fuerza y con efecto de Bale, que significó el 3-1 definitivo.    Tanto Benzema como Bale han sido los dos protagonistas del Real Madrid. Su protagonismo en esta final no tiene discusión alguna. Benzema ha estado más participativo que nunca. Fue irreconocible. Le he criticado hasta la saciedad, pero en esta ocasión me tengo que quitar el sombrero ante su gran partido. Estuvo, listo, atrevido y hasta impulsivo. A Bale, sin duda, el Real Madrid le debe esta copa de Europa. La 13ª es de Gareth Bale. Salió sustituyendo a Isco en el segundo periodo y fue determinante para la suerte del partido.Sus minutos fueron explosivos. Y el 2-1, un gol antológico. Un gol para la historia. El galés cazó al vuelo, un centro de Marcelo con la derecha y clavó el balón en la red tras una chilena magistral. Un tanto solo al alcance de los elegidos. Lo certificó Zidane con su gesto de asombro. Él, Zidane, autor de uno de los mejores goles de la historia de las finales de la Copa. Bale ya le puede discutir a su técnico, sobre el gol de oro del Madrid en este torneo. La decimotercera queda bautizada como la chilena de Gareth Bale.    Pero antes de ese gol majestuoso de Bale (a ver quién es el guapo que ahora dice que se debe ir del Real Madrid, como muchos indocumentados decían, cuando es un jugador impresionante sin la rémora de las lesiones), Mané puso el empate (1-1) al aprovechar un rechace en un saque de esquina. Eran los últimos estertores del Liverpool, que murió en la orilla y que se defendió con orgullo.  Con el 3-1, obra también de Bale que se tragó el desdichado Karius, con sus manos blandas, se acabó lo que se daba. Murió el Liverpool con honores, pero la gloría fue para el Real Madrid que forja una leyenda interminable, con 4 Champions en cinco años. Un Real Madrid Rey de Reyes en Europa, que conquistó su 13ª copa europea y que gana porque si; unas veces por su talento y otras porque las finales están para ganarlas. Y eso, es un arte que de momento no tiene ningún equipo. La leyenda continua….     Dentro de algunos años se hablará de esta gesta del Madrid con palabras mayores. Este equipo se ha convertido en un ser mitológico. Entramos en la era de la decimocuarta. PD: Por cierto,  el Real Madrid de fútbol y baloncesto ofrecerán el domingo sus copas de Europa ,,en el Santiago Bernabéu.    


BALE LEVANTA DOLOR DE CABEZA A ZIDANE

En el día del festival de Eurovision que ganó Israel con la canción “Toy”y donde España quedó en un mal lugar,el vigésimo tercero con “Tu Canción”, en el Bernabéu también hubo otro festival de goles. El Real Madrid ganó 6-0 a un triste y desdibujado Celta de Vigo que deambuló por Chamartín como alma en pena.   Fue el último partido de Madrid en su estadio por esta temporada, y se despidió, dando una alegría a sus aficionados que solo le perdonaran que tirase la liga en sus albores, si ganan la Champions el próximo día 26. Zidane en esta ocasión jugó con más titulares que contra el Sevilla. De inicio lo hicieron Keylor Navas,Marcelo, Modric, Kroos, Casemiro,Benzema, Bale e Isco, ya recuperado de su lesión. El galés Gareth Bale fue quien comandó la goleada con dos golazos, sobre todo el segundo que fue de una factura soberbia. Y no sólo marcó dos hermosos tantos, fue el jugador estelar del partido por su implicación, por su velocidad y por afán rematador. El de Cardiff, se reivindicó para Kiev y de pasó demostró que no quiere irse a otros lares. Personalmente creo que el Madrid se equivocaría si decide desprenderse del Bale. Es un gran jugador al que las lesiones le han lastrado su carrera en el equipo blanco. Pero estamos ante un súper clase que en plenitud física marca diferencias. A pesar del tiempo que ha estado de baja, es el segundo máximo goleador del equipo con 15 goles. Algo de lo que otros, como Benzema, jugando más que el galés, no puede presumir. Yo si estuviese en el lugar de Florentino Pérez o Zidane, no lo vendería. No obstante, el partido contra el Celta puede que haya sido el último partido de Bale en el Bernabéu. Zidane en este sentido será el que tenga la última palabra. El galés, que lideró el ataque madridista,está en su punto óptimo en este tramo final de temporada. Con su buen partido en Barcelona y ahora ante el Celta, ha echado instancia para estar en la final de Kiev contra el Liverpool. No me extraña que Zidane diga que confeccionar el equipo para la final de Kiev le va a producir dolor de cabeza. Y no nos extraña,porque todos los jugadores con la vitola de titulares están en plena forma y llegan a esa final en el mejor momento de la temporada. Sobran voluntarios para Kiev. Curiosamente los dos jugadores que van a pelar por un puesto, Isco y Bale, fueron los dos que abrieron la cuenta goleadora ante el desconocido Celta, que ya sin puesto en Europa, jugó sin mordiente alguna. El galés fue el primero en marcar a la carrera y de disparo raso y ajustado, tras pase maestro de Modric. Fue un buen gol. Pero mucho mejor fue el segundo y el tercer tanto, cuyos autores fueron, de nuevo Bale, e Isco. Los dos fueron sendos latigazos, cada uno desde su zona de influencia. El galés, desde la derecha se abrió lo justo para que su zurda buscase la escuadra, igual que Isco que lo hizo desde la izquierda pero golpeando con la derecha y enviando el balón a la otra escuadra. Dos golazos que terminaron por hundir al Celta de Unzué. El cuarto se lo cobró Achraf, que cuajó su mejor partido de la temporada en sustitución del lesionado Carvajal. El marroquí estuvo más templado que en ocasiones anteriores. Desde luego ha mostrado mejores maneras que Theo, que ha sido la gran decepción. El quinto fue autogol de Sergi Gómez que desvió a su portería un magnífico centro de Asensio que había sustituido a Bale, que se llevó una gran ovación. Kroos completó el 6-0 definitivo y cerró el mal curso liguero del Real Madrid en el Bernabéu, que es donde tiro la liga con la pérdida de 17 puntos. Ahora va camino de Kiev, la única gloria posible que le queda al Madrid. Si gana la Copa de Europa será una buena temporada, y si la pierde, será un gran fracaso. Así de simple.


UN SEVILLA CON GARRA VENCIÓ A UN INDOLENTE R.MADRID 

El Real Madrid hace ya tiempo que no es de esta liga; y más ahora que su mente está puesta en Kiev, en esa final de la Champions que la tiene a 16 días vista.   Ante el Sevilla en el Sánchez Pizjuán, en partido aplazado por la final de la copa del rey, el equipo de Zidane lleno de remiendos pero con Sergio Ramos,Casemiro y Benzema en el once titular, sencillamente no compareció. A la capital de la Giralda fue de turismo y se noto, vaya si se notó en las formas de jugar y en su poca predisposición. El Sevilla quiso ganar, y gano (3-2). Lo hizo con el uniforme de combate con el que le ha vestido Joaquín Caparrós, pelando hasta la extenuación y con un delantero como Ben Yedder que dio todo un recital de como tiene que jugar un delantero centro. Inexplicable que este jugador con Montella fuera carne de banquillo. El delantero francés estuvo en todos los goles y en las ocasiones de un Sevilla apasionado,que con Caparrós se ha dejado la filigrana y el encaje de bolillos para pasar a la brocha gorda del fútbol directo y de raza. El Sevilla quiere estar en Europa y eso pasa por ganar todo lo que le queda Fue el partido de un equipo que fue de paseo por el Nervión, el Real Madrid ; frente a otro que salió con la bayoneta calada, el Sevilla. Venció quien más empeño puso en el triunfo, el equipo que se está jugando una plaza en Europa para la próxima temporada. El Madrid, en tránsito por esta liga, no dio la talla y no valen excusas. Está bien que Zidane piense en Kiev y que reserve a sus jugadores imprescindible, pero el equipo que sacó, con tres titulares más Lucas Vázquez y Asensio, que en muchas ocasiones también lo son, debe tener la vergüenza de competir y no jugar con el prestigio del club. En el Sánchez Pizjuán, se vio a un Madrid pasivo, pasota y sin mordiente. La intensidad la dejaron en el vestuario. Era un partido que ni pintado para esos jugadores menos habituales y que piden una oportunidad. Pues bien, muchos quedaron retratados. Ceballos, estuvo perdido y sin sitio. Theo, un desastre. No sé de qué va este chico que juega al trote y muestra una indolencia preocupante. En el tercer gol del Sevilla que se marcó Sergio Ramos en propia puerta, hizo la estatua no siguiendo a Mercado, Ramos tuvo que salirle al paso con tan mala suerte que desvió la pelota a su portería. Era el 3-0. Kovacic estuvo tan mal como Benzema, Asensio y Lucas, aunque este último fue tal vez el más incisivo y el que provocó un claro penalti de Vázquez que falló Sergio Ramos y que de transformarlo , hubiese metido en el partido al Real Madrid que por entonces perdía por 2-0. Con ese penalti errado se acabó todo para el equipo de Zidane, que tras irse al descanso con la desventaja de dos goles, le puso un poco más de fuste en el segundo periodo, pero sin gracia alguna. Quiso ser más atrevido en ataque pero entonces quedó expuesto a las contras del Sevilla. Casilla tuvo que salvar dos remates cara a cara con Ben Yedder y Muriel. Si el Sevilla hizo un ejercicio de esfuerzo para conseguir los tres puntos que necesitaba de forma imperioso, el Madrid en su totalidad estuvo anestesiado desde el minuto uno. Por el equipo de Caparrós, quien ha devuelto al Sevilla a la guerrilla,sobresalieron,además de Ben Yedder, Vázquez, Pizarro y Nzonzi. Por el Madrid, no destacó absolutamente nadie. Mayoral que salió en los últimos minutos, fue tal vez el único que se puede salvar de la quema del lamentable partido del conjunto blanco. Suyo fue el gol del 3-1 en el minuto 87, aliviando el castigo y en el descuento Ramos lanzó (y transformó) un segundo penalti, que nada importó porque la derrota era un hecho consumado Suerte tuvo el Madrid, que pudo salir corneado de importancia del Pizjuán. Ya sabemos que la liga desde hace tiempo le importa un bledo y que le aburre soberanamente en su camino a la final de la Champions, pero un equipo como el Madrid siempre tiene que guardar las formas ,no dejarse arrastrar y mucho menos jugar sin pasión. Un Sevilla, sin mucho juego pero con garra,alma y sacrificio se impuso a un indolente Real Madrid.


VIBRANTE CLÁSICO ENSUCIADO POR EL ÁRBITRO 

En el Camp Nou se vivió un clásico de verdad: vibrante, emocionante y con mucha polémica arbitral. Nada se jugaban, pero por la intensidad que hubo parecía que se jugaban el título de liga. El encuentro finalizó con empate (2-2) y tanto Barcelona como Real Madrid expusieron su orgullo de campeones. Los dos sacaron sus mejores bazas para demostrar que no era un clásico descafeinado como se había dicho. Quien pudiera pensar que no había nada en juego estaba muy equivocado. Las alineaciones de ambos equipos dejaba bien a las claras que más que los tres puntos se jugaban, el prestigio. Valverde alineó al mismo equipo que ganó al Sevilla la Copa del Rey; y Zidane echó mano después de mucho tiempo de la BBC, con la defensa y el centro del campo titular. Nadie se guardó nada y se notó durante los 90 minutos, que los dos equipos jugaron con el cuchillo entre los dientes, y nunca mejor dicho porque fue un clásico muy bronco y muy reñido en todos los aspectos. Con este empate a dos el Barça continúa invicto en esta liga que se merece por méritos propios. Pero en esta ocasión, quien mereció la victoria fue el Real Madrid que le perdonó la vida en el primer tiempo, y después no sacó fruto de su mayor dominio en el segundo periodo, donde estuvo con superioridad numérica. Y ahí el Barcelona resistió con gran esfuerzo y con gran entrega de Rakitic, Busquets y una buena defensa. El Camp Nou, empezó el partido con el grito de “campeones” y lo terminó aliviado porque su equipo salvaba una situación dramática ante el empuje del Madrid en los últimos minutos. Antes, al final del primer acto estuvo indignada por la expulsión de Sergi Roberto, que pecó de pardillo al propinarle un manotazo a Marcelo en la misma cara del colegiado canario Hernández Hernández, que lo expulsó. También Bale debió ver la roja al dejar los tacos a Umtiti. Aunque sí nos ponemos en plan exigente, tal vez Messi también tenía que haber visto la roja por una entrada sin ton ni son al tobillo de Sergio Ramos. Ahí el partido comenzó entonces a ser muy arrabalero y casi de riña callejera. Desde luego el colegiado se lució. Ha cometido errores de bulto y su actuación se puede calificar de casera. El 1-2 del Barcelona marcado por Messi, no debió subir al marcador por falta previa de Luis Suárez sobre Varane. El defensa blanco tenía ganada la posición y el uruguayo con su pierna derecha le da una patada que desestabiliza a Varane. El colegiado, en lugar de señalar falta dejó seguir.. Luego después de que Bale empatase a dos con un golazo por toda la escuadra, no vio o no quiso ver una penaltí de libro de Jordi Alba a Marcelo, en el minuto 75. Fueron dos decisiones determinantes para la suerte del encuentro y que perjudicaron al Real Madrid que por fútbol y méritos debido ganar este clásico. Los jugadores blancos señalaron al árbitro como responsable de que no se hayan llevado la victoria del campo azulgrana. No fue el mejor día del Barça, que comenzó muy bien jugando como él sabe: tocando con paciencia y desplegando velocidad en los últimos metros. Así llegó el 1-0, gol de Luis Suárez tras jugada de encaje de bolillos que condujo Sergi Roberto y finalizó el uruguayo de gran remate. De nuevo Marcelo, se había quedado rezagado dejando una autopista por su banda, facilitando el primer tanto del Barça. Parecía que iba a ser un monólogo de los azulgranas, pero con el Real Madrid ya se sabe, se crece en las dificultades, y creció. Le quitó el balón a su rival exhibiendo gran superioridad que no se reflejó en el marcador por perdonar Cristiano Ronaldo dos claras ocasiones de gol. Ahí le faltó instinto asesino. No obstante el portugués remató todo. Le hizo un gol a Ter Stegen, que le robó otro y perdonó uno más. Las cosas del fútbol. El gol del empate a uno de Cristiano reflejó perfectamente la superioridad madridista en esos minutos. Busquets falló en la salida y Cristiano habilitó de tacón a Kroos para que éste centrara a la cabeza de Benzema. El portugués siguió la jugada con ese afán tan suyo para terminar rematando y marcando el empate a uno. Piqué llego tarde pisando a Cristiano, que sufrió un esguince de tobillo. Un esguince leve que le dejó fuera en la segunda parte. Le sustituyó Asensio, que fue quien habilitó de un estupendo pase a Bale para que marcase el definitivo (2-2). Un golazo que salvó a Bale de ser criticado, porque hasta entonces su partido estaba siendo lamentable. Está claro que al Real Madrid se le suele dar mejor el Camp Nou que su propio estadio, el Bernabéu. En las últimas temporadas suele cuajar grandes partidos como el que vivimos en esta ocasión. Se le escapó la victoria tal vez por su impaciencia a la hora de rematar. El Barcelona aguantó con gran sacrificio de casi todos sus jugadores, excepto Coutinho que estuvo frío y distante. El clásico, independientemente de los grandes errores del colegiado, tuvo grandeza. Los dos equipos se emplearon con bravura y aunque por momentos ha sido muy bronco, fue un partidazo con dos equipos utilizando sus armas. Jugó mejor el Real Madrid, si, pero el Barcelona supo sufrir y competir con un jugador menos. El Madrid quiso ganar sobre todo para acabar con esa condición de invicto del Barça, que supo aguantar hasta la extenuación para conseguir algo que no consigue ningún equipo desde el año 1932, terminar la liga sin perder ningún partido. Está a punto de conseguirlo. En definitiva fue un gran clásico que emborronó el colegiado Hernández Hernández, con sus grandes errores, y Piqué, que como un niño mal criado que es, además de provocar a Nacho antes de salir a disputar el segundo periodo, quiso convocar al staff de su equipo para que le hiciese el pasillo que no le quiso hacer el Real Madrid. Y al final, el gran Iniesta jugó su último clásico, recibiendo el reconocimiento de todos los jugadores del Real Madrid. Zidane esperó cinco minutos para dar un abrazo al manchego. Te echaremos mucho de menos, Andrés.


EL MILAGRO DE UN EQUIPO DE LEYENDA

¡Uff! Con inmenso sufrimiento, una buena dosis de suerte y sobre todo gracias a la portentosa actuación del Keylor Navas, así como a los dos goles de Benzema y al fallo garrafal del portero alemán, Ulreich, el Real Madrid estará en su tercera final de Champions consecutiva.    De nuevo se obró el milagro de un equipo de leyenda que sabe sobrevivir en las peores situaciones. Este equipo es el Real Madrid de Zidane, que ante un extraordinario Bayern Munich puso de manifiesto su capacidad de supervivencia. En esta ocasión, al Real Madrid lo sostuvo un imperial Keylor Navas que si en el partido de ida ya fue el mejor, en el Bernabéu volvió a ser el salvavidas de su equipo con paradas de todos los colores, sobre todo una que le hace a Tolisso. En el cómputo total de la eliminatoria,el costarricense ha realizado ocho paradas salvadoras. Junto a él hay que destacar a Karim Benzema, el goleador imprevisto, que de nuevo en una situación límite volvió hacer acto de presencia, como le sucediese la temporada pasada ante el Atlético de Madrid. Los dos antihéroes, Benzema y Keylor han sido la clave de que el Madrid esté en su cuarta final de Champions en los últimos cinco años. Alcanza su decimosexta final de la copa de Europa. Casi nada. El Real Madrid, jugó nada o casi nada. Eso sí, le puso mucho corazón y coraje. Supo sufrir, sobre todo en defensa con los dos centrales (Sergio Ramos y Varane) luchando contra los alemanes que le llegaban por aire y tierra. El experimento de Lucas Vázquez como lateral derecho no funcionó. En Múnich,cumplió pero no es lo mismo hacerlo durante 20 minutos que 90. Coraje y piernas no le faltan, pero estaba sobrepasado y no conoce la dinámica del puesto. Modric, fue el encargado de échale una mano, pero se agotó en el empeño y eso lo notó el equipo en la elaboración del juego. Por la banda derecha llegaba todo el peligro del Bayern con Ribéry y Alaba entregados a la causa atacante de un Bayern excelso en la determinación, las ganas y empuje Zidane, se la jugó todo a la carta de jugarle de tú a tú al Bayern, y prescindió de Casemiro en beneficio de Kovacic. Esta idea tampoco funcionó, porque al jugar el croata y Kroos en paralelo dejaban el centro del campo desguarnecido y de ello se benefició James, que cuajó un señor partido. Los alemanes se presentaban al área madridista con una facilidad asombrosa. Nadie hacía de pared y pronto a los tres minutos, Kimmich puso el 0-1 en el marcador. El Bernabéu comenzó asustándose viendo las avalanchas de los alemanes que se presentaron con determinación y ambición en Chamartín, dispuestos a quitarse de en medio a su última bestia negra. Sin que nadie sepa muy bien por qué, a los 10 minutos en una excelente jugada, el Real Madrid empató por mediación de Benzema. El gol fue precedido de una jugada coral de todo el equipo blanco que dio hasta 28 pases hasta que Marcelo hizo un extraordinario centro al delantero francés, que definió perfectamente de cabeza. Decíamos, que a parte de saber sufrir, el Madrid también tuvo la suerte de cara. Suerte que el colegiado, el turco Çakir no viese las manos de Marcelo antes del descanso. Un penalti clarísimo que si el arbitro llega a ver lo hubiese pitado, sin ninguna duda. Con empate a uno finalizó el primer periodo. Una buena noticia para el Real Madrid que había vuelto a sobrevivir a los zarpazos enormes de los alemanes que se fueron un tanto frustrados al vestuario, al comprobar que estaban haciendo todo lo posible para doblegar a los blancos y no eran capaces de ir por delante en el marcador. Más frustrados terminaron cuando finalizó el encuentro. Habían hecho todo, absolutamente todo, y no pudieron, otra vez, con el Real Madrid que cuando se trata de la copa de Europa, parece que está muerto, pero no lo está En esa estábamos cuando llegó el falló más estrambótico de toda la Champions, el guardameta del Bayern Ulreich regaló el 2-1 al Real Madrid, concretamente a Benzema autor inesperado de un doblete en el momento que más lo necesitaba su equipo. El portero alemán entre sí tenía que despejar a una cesión de Tolisso y cogerla con la mano, se hizo un lío y propició que el francés muy listo y espabilado aprovechase el obsequio poniendo por delante a los madridistas. El Bernabéu respiró un poco. Solo un poco. El orgulloso y magnífico Bayern, a pasar del varapalo, no se rindió ni mucho menos. Es más puso más empeño, fuerza, coraje y corazón que nunca. El Bayern es un equipo con mayúsculas. Su comportamiento fue extraordinario. Se ha dejado del fútbol toque que le exigía Guardiola para con Heynckes volver a sus orígenes con ese fútbol directo y de fuerza que siempre ha caracterizado al fútbol alemán. Los de Zidane, intentaron alguna contra que otra, y en una de ellas pudo llegar el 3-1, pero en esta vez el infalible Cristiano Ronaldo falló una clarísima ocasión a centro de Marcelo. El Bayern sabía que era a base de goles como podía cambiar su suerte.Y eso fue lo que hizo el equipo bávaro hasta el final del partido, someter a los de Zidane con ataques incesantes y con una fuerza ciega, al estilo del Madrid en sus grandes noches de leyenda. Tanto fue el cántaro a la fuente que al final, James, en el minuto 62 hizo el clásico gol de los ex,aprovechando un rechace donde Kroos hizo la estatua. El colombiano,no lo celebró. La eliminatoria estaba a un gol de los alemanes para dejar fuera al Real Madrid. La angustia entonces se apoderó de la afición que se quedó sin uñas por los nervios. A partir de aquí comenzaron los minutos más sufridos de la historia del Madrid en la copa de Europa. Jamás vi sufrir tanto a un estadio, como el Bernabéu. El Madrid no sabía qué hacer ante la presión asfixiante de un Bayern herido en su orgullo de cambiar el destino de los últimos años ante el equipo de Zidane que estaba viviendo una situación agónica. Los alemanes hicieron 22 remates a puerta, sacaron once saques de esquina y tuvieron cerca de un 60% de posesión. El último cuarto de hora fue de un sufrimiento supino para toda la familia madridista que tenía el corazón en un puño. Aquí fue cuando apareció el héroe del encuentro, ese hombre que cuando más discutido está, mejor lo hace. Su nombre es Keylor Navas, y es ese hombre tranquilo, lejos de los focos, que aparece en las grandes ocasiones. Keylor, sin ninguna duda, ha sido determinante para que el Real Madrid esté en la final de Kiev el próximo 26 de mayo. Una final para un héroe: Keylor Navas. Pocas veces un pitido final inspiró tanto alivió como el del colegiado turco Çakir al decretar el final del encuentro que finalizó con empate a dos y con el Madrid camino de Ucrania. Al limite, alcanzó el Real Madrid la final de Kiev. Sigue con su idilio con la Copa de Europa, su torneo fetiche que alcanza de todas las maneras posibles,sea con alharaca o pasando un viacrucis, pero que casi siempre está. Alcanza así su 16ª final. La copa de Europa como rutina. La Copa de Europa también se consigue con sufrimiento . El Madrid contra el Bayern no jugó bien, pero hay que resaltar su sacrificio, su fortaleza anímica y su sufrimiento que rozó lo angustioso. En definitiva, que supo sobrevivir al empuje de un extraordinario Bayern Munich. El Madrid, que dispondrá de 17 entradas, ya espera rival para la final de la Copa de Europa que se jugará en Kiev, el sábado 26 de mayo.    


CON LA LEY DEL MÍNIMO ESFUERZO

      Esta liga ya carece de todo interés. Desde hace ya unas jornadas ya se sabe que el Barcelona es el seguro campeón, título que se ha ganado con todo el el merecimiento y bendiciones.. Todo lo demás importa un bledo. Dadas las circunstancias da lo mismo quedar segundo, tercero que cuarto. Los cuatro primeros clasificados entran de forma directa a la liga de campeones de la próxima temporada. Hasta ahora el cuarto clasificado tenía que jugar una previa, pero para el siguiente ejercicio de la Champions, ni eso. Además los puestos de descenso ya están totalmente clarificados: Deportivo, Las Palmas y Málaga. El pescado está vendido. Mañana o pasado mañana el Barcelona será el justo vencedor de este campeonato que apenas ha tenido interés por la supremacía de los azulgranas y el poco interés del Madrid, que renunció a la liga en los dos primeros meses donde no compareció por falta de aliciente o vaya usted a saber el por qué.Imperdonable su actitud, en ese tiempo. El Madrid que ya se fue de esta liga hace tiempo, tiene sus ojos puestos en la Champions Ligue, donde se mueve como pez por el agua. Es semifinalista y el martes recibe al Bayern Múnich con la ventaja de 2-1. Su cabeza, y toda la atención está puesta en ese partido de vuelta. Se juega la temporada en 90 minutos, que son los que le separa de una nueva final en el torneo de donde es el amo y señor, la copa de Europa. Por este circunstancia , Zidane,con buen criterio echó mano de forma absoluta del equipo B, adornado con Benzema y Bale, que han perdido la condición de titulares. El partido ante el Leganés que ganó el Real Madrid por 2-1, se puede calificar, sin temor a equivocarse, de intrascendente por la renuncia liguera de los blancos, centrados en su amada copa de Europa. El Leganés era el que más se jugaba, un recuerdo todavía latente en las mentes de los madridistas de aquella noche copera del mes de enero, cuando el Madrid tiró por la borda el segundo torneo en importancia del plano nacional. La liga de campeones es la única tabla de salvación que le queda al Real Madrid que está a 90 minutos de meterse en su tercera final de la Copa de Europa seguida. Les queda pasar el trago del próximo martes donde tendrán que poner toda su sapiencia futbolística para dejar en la cuneta a un herido Bayern Munich. Con los alemanes en el horizonte, Zidane ante el Leganés hizó todas las rotaciones posibles. Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos no estuvieron en la convocatoria. Solo Kovacic, Bale y Benzema fueron los jugadores que aparecieron sobre el terreno del Bernabeú, y que tienen opciones de suplir a los lesionados Isco y Carvajal. Fue un partido donde aparecieron Vallejo, Theo,Acharf, Ceballos Marcos Llorente y Mayoral, junto a Casemiro que actuó de central. Todos ellos más o menos cumplieron, pero sin embargo Theo, quedó retratado. Con esa actitud de pasota este chico no va a ninguna parte. Benzema es el otro jugador que sale señalado de este intrascendente partido frente al Leganés, que no se pareció en nada al que en enero eliminó al Real Madrid. El único que se reivindicó, junto a Kovacic, fue Bale que hizo una interesante primera parte jugando por la banda derecha, una posición a cubrir si damos por hecho que Zidane bajara al lateral derecho a Lucas Vázquez por el lesionado Carvajal contra e Bayern. Bale fue el único atacante que ofreció profundidad porque tanto Benzema como Mayoral apenas existieron. El galés fue quien abrió el fuego, marcando el 1-0 al límite del fuera de juego. Mayoral,después en el minuto 45 hizo el 2-0. Gol muy mal protestado por el Lega porque el remate bajo palos llegó de un despeje de Bustinza, por tanto era gol legal. El Leganés, en el segundo periodo, perdió el miedo y acortó distancias por mediación de Darko, pero ya no le dio tiempo para la igualada. El Madrid por entonces ya tenía la mente puesta en el monumental partido del próximo día 1 de mayo. Pero eso, son ya palabras mayores porque esta liga hace tiempo que no es del Real Madrid.    


EL MADRID GANA POR SU INERCIA GANADORA EN EUROPA

Por tercera vez consecutiva el Real Madrid venció (1-2) al Bayern en Múnich. Y no solo eso, es la sexta victoria seguida frente a los alemanes que ven en el Real Madrid a su bestia negra. Ganó el Madrid,si, pero lo hizo sin ninguna brillantez y sufriendo hasta el último instante el acoso incesante del Bayern que mereció mejor suerte. Este factor estuvo de parte de los madridistas que ganaron sin que nadie se explique muy bien el por qué. Uno diría que lo hizo por la inercia que tiene el Madrid en la copa de Europa, con la que tienen un idilio permanente; y por la soberbia actuación de Keylor Navas que si falló en el 1-0 de Kimmich- se lo coló por el palo corto-, en la segunda parte estuvo imperial y salvó a los suyos del empate y hasta de la derrota. El eterno Ribéry, una pesadilla primero para Carvajal y después para Lucas Vázquez, terminó desesperado ante las dos enormes paradas que le hizo el costarricense, sobre todo un tiro a bocajarro tras una extraordinaria jugada del francés. Debe ser por ese amor eterno que se tienen equipo y competición champions, por lo que el Madrid ganó a un Bayern que como siempre tiró de orgullo,fuerza e insistencia para morir en la orilla. Marcelo y Asensio en dos zarpazos dieron la vuelta al marcador. Los dos,prácticamente, aparecieron de la nada para conseguir un magnífico resultado. Marcelo lo hizo al borde del descanso (minuto 44) y Asensio en el 11 del segundo periodo. Son las cosas del fútbol. Jugó mucho mejor el Bayern, pero la victoria fue para el Madrid, que le tiene tomada la medida al equipo alemán, que abandonó frustrado el Allianz Arena. Sin duda alguna lo mejor fue el resultado, porque de jugar lo hizo muy poco el equipo de Zidane. Apenas tuvo la pelota, jugó muy atrás y tuvo muy poca presencia en ataque. Cristiano, más solo que la una, en esta ocasión no rascó bola. Eso sí, el Madrid supo tirar de riñones, de esfuerzo y una buena defensa-aparte de las manos salvadoras de Keylor- para lograr esta sufrida victoria que le acerca un poco más al objetivo de estar en la final de la Champions Ligue. Fue un partido de contrastes. El Bayern se adelantó cuando mejor lo estaba haciendo el Madrid, que a su vez empató cuando el que dominaba era el equipo alemán, que de alguna forma perdió su potencial atacante con la retirada de Robben por lesión muscular. Ahí perdió su referente atacante. Poco tiempo después Boateng, el mariscal defensivo de Heynckes junto a Hummels, era el que caía con otra lesión muscular. El Bayern, lejos de venirse abajo por esas importantes bajas, apretó los dientes y sometió a los de Zidane que agradecieron como nunca que llegase el descanso, con ese valioso empate a uno. El cuadro alemán fue quien dio primero con el tanto de Kimimich a la media hora de partido. Tanto del que buena parte de culpa tuvo Marcelo, que como siempre se va con mucha alegría al ataque y se le olvida tapar su banda. El brasileño no pudo evitar un fuera de banda en la esquina del guardameta alemán, quien rápidamente sacó para Kimmich aprovechando la autopista que había dejado el jugador blanco. El lateral marcó el 1-0. Después se desquitó y arregló su desaguisado, logrando el empate de un fuerte latigazo. Marcelo es un tipo especial, capaz de hacer fantasías como cometer fallos infantiles. Pero es un lateral enorme en todos los sentidos. Igual que Asensio, que salió en la segunda parte supliendo a Isco, tocado en un hombro, y dejó constancia de su clase en el 1-2. Gol que le define como exquisito jugador. No le templo la pierna para levantar con elegancia el balón ante la salida del portero alemán. En esta clase de partidos este jugador crece como nadie, y suele ser determinante. Va camino de ser un crack. A pesar de ponerse por delante el Madrid , los alemanes nunca se rindieron. Siguieron a la carga sometiendo a un bombardeo a la defensa del Madrid que se defendió con uñas y dientes ante las acometida de un rejuvenecido Ribéry. Entonces apareció Keylor que mandó parar al extremo francés con dos paradas fuera de serie, salvando una victoria importante pero no definitiva. Ribéry, por el que parece que no pasan los años, fue el mejor de todos. Por el Madrid hay que destacar la entrega y la casta de Lucas Vázquez que fue quien más kilómetros hizo; Modric trabajó a destajo a la vez que impartió sus perlas futbolísticas; y la defensa se mostró bastante segura en los balones aéreos, con Varane y Sergio Ramos como abanderados. La vuelta en el Bernabéu para el día 1 de mayo, tiene su miga. Nada hay decidido, porque el equipo alemán sin ser ese bloque arrollador de antaño, sigue teniendo orgullo y calidad. El Real Madrid, después de lo sucedido ante la Juventus imaginamos que habrá aprendido la lección de que el fútbol no es una ciencia exacta y es proclive a las sorpresas. Que nadie se equivoque, la vuelta va a ser durísima. Del resultado es de lo único que puede presumir el Madrid, porque el juego se le olvidó en Múnich. No obstante supo resistir y se trae un gran marcador. El objetivo de jugar su tercera final de Champions consecutiva la tiene más cerca. Kiev espera      


RECITAL DE KEPA EN EL BERNABÉU 

¡Qué inmenso error cometió el Real Madrid no fichando al guardameta del Athletic, Kepa! Bueno, el Real Madrid no, Zidane que lo rechazó y Florentino Pérez por hacerle caso. El portero se reivindicó ante los que no le quisieron en invierno, Zidane y Florentino.  Vista la actuación de Kepa Arrizabalaga, los madridistas sintieron rabia por ver al futuro portero de España jugando en el Athletic, y no en el equipo blanco. En el Bernabéu demostró que estamos ante un portero sobrio, de manos firmes y que nada le tiembla a la hora de la verdad. Está en la tradición de los mejores porteros vascos. Una lástima que la tozudez y la ceguera de Zidane le hayan impedido ser jugador del Real Madrid que lo tenía apalabrado en 20 millones de euros. Inmenso error,repito, del técnico francés, y del presidente madridista que se debe estar tirando de los pelos por haberle hecho caso a su entrenador. Kepa tiene un magnífico presente y un futuro esplendoroso. Kepa, salió por la puerta grande del Bernabéu. Si el Athletic se llevó un punto es por su estelar actuación, sobre todo en el primer periodo con dos intervenciones que llevaban el marchamo de gol: un cabezazo de Varane que salvó a media altura; y en una jugada prodigiosa de Asensio que logró despejar en el último instante. En una palabra.que Kepa, el descartado por Zidane, mostró su gran solvencia ante un Real Madrid sin mucha tensión, discontinuo y sin acierto en las áreas y con el ojo puesto en Múnich. El guardameta vasco fue quien mantuvo firme el resultado para su equipo, solo Cristiano Ronaldo fue capaz de batirlo a falta de cinco minutos para el final del encuentro. En una de tantas jugadas del Madrid en el área del Athletic, Modric atajó un balón en la frontal disparó con fuerza, la pelota iba fuera pero Cristiano echó mano de su repertorio, la orientó con un toque de espuela y gol (1-1). Resultado final Mucho antes, en la primera parte, el Athletic en una muy buena jugada se adelantó por mediación de Williams, que con madera de gran delantero y gran definidor puso el 0-1. Habilitado por un pase magistral de Córdoba, le ganó la espalda a Sergio Ramos y engañó por alto a Keylor Navas. Si Kepa fue el principio, Williams fue el final. Los dos representan el futuro de este Athletic que dejó buena sensación en Chamartin. Con la seguridad de su portero y la solvencia de Unaí Núñez junto a Iñigo Martínez,sus centrales, resistió con cierta comodidad el dominio del Real Madrid que no tuvo continuidad y que careció de profundidad. Los del Athletic a punto estuvieron de acabar con la maldición de 13 años sin ganar en el Bernabéu, si Raúl López hubiese acertado en un disparo que se fue al larguero del la portería de Keylor. Los de Zidane consumaron un episodio más de su triste caminar por esta liga que les importa un comino. Sus ojos están puestos en la Champions, y más concretamente en Munich, donde el martes próximo le espera un Bayern con el cuchillo entre los dientes. Era un Real Madrid-Athletic, uno de los clásicos de la liga española pero ni por esas hubo tensión sobre el terreno de juego. Los dos, a su manera, ya no tienen nada que decir en la competición. La consecuencia fue un partido un tanto descafeinado, con mucha permisividad en la defensa, sobre todo en la del equipo madridista que estuvo un tanto desamparada por la ausencia en el centro del campo de Casemiro. Frente a un Athletic más centrado y ordenado, el Madrid fue un equipo que jugó buenos momentos, pero de forma discontinua, por impulsos y a ratos cortos. Asensio y Lucas Vázquez se dedicaron a abrir las bandas para servir balones a Cristiano, quien estaba en una isla, solitario sin nadie que le apoyase. Ese apoyo tenía que ser Benzema, pero el francés una vez más, y van ni se sabe, fue el gran ausente.¡Cuánto hay que aguantar! Ante la poca profundidad del Madrid del segundo periodo, Ziadne dio entrada a Isco y Bale, que suplieron a Asensio y Benzema, respectivamente. Un error del técnico sacar a Asensio que estaba siendo el mejor del encuentro.Suya fue la mejor jugada del partido y que pudo ser una de las mejores de la liga si hubiese marcado gol. Asensio fue a recoger una pelota al banderín del córner y de espaldas a la portería comenzó una carrera que le llevó hasta el área pequeña,dejando de por medio a dos jugadores del Athletic tumbados. Pero Kepa impidió que culminase esa hermosa jugada. El Madrid no jugará este fin de semana, al ser su siguiente rival el Sevilla, finalista de copa. Por lo que estará más descansado para las hostilidades que le esperan en Múnich. Allí, frente al Bayern se jugará el ser o no ser de esta temporada. Porque es evidente, que el Madrid ya no es de esta liga.  


EXHIBICIÓN DE ISCO

El Real Madrid en una faena de aliño, liquidó al Málaga en la Rosaleda por 1-2. Un resultado que puede parecer que el partido fue reñido y disputado. Nada más lejos de la realidad, fue de una superioridad absoluta del Madrid que se quedó corto con el resultado ya que tuvo varias ocasiones para haber sido un marcador mucho más abultado. Pero tampoco se trataba de hacer sangre ante un Málaga que ya está condenado al descenso.   Isco,en su regreso a su tierra natal, fue el protagonista absoluto. Capitalizó todo el juego de los blancos, con una exhibición de las suyas. Ante su gente, la de Málaga, quiso ser el mejor, y lo fue . También lo fue para su equipo porque hasta que se retiró bien entrada la segunda parte, fue el norte y el sur del Real Madrid. Isco se dio un homenaje en su propia tierra:jugando como los ángeles y consiguiendo el primer gol que logró tras transformar de forma magistral una falta al borde del área. Sergio Ramos, iba a ser el encargado de hacerlo, pero por aquello de estar en su Málaga querida, Isco le pidió al capitán permiso para lanzarla. Sergio Ramos, generoso él, accedió y el e Arroyo de la Miel, consiguió un golazo que no quiso celebrar pero que la afición malagueña festejó como si hubiese sido de su equipo querido. Bonito detalle de la afición y del propio Isco, que ha vuelto a su mejor estado de forma cuando más lo necesita su equipo. En la Rosaleda impartió un magisterio futbolístico de toque y de buen gusto. Lo suyo fue pura delicadeza. El malagueño del Real Madrid ya no es ese jugador que paraliza el juego con sus regates y filigranas. Está muy rápido y sabe cuando hay que acelerar y cuando hay que parar. A veces la pausa es necesaria en un partido de fútbol; y en eso Isco es un maestro. Zidane lo sabe y por eso a la hora de la verdad está eligiendo a él y no a Gareth Bale. Ante un Málaga,que ya salió derrotado del vestuario, Zidane optó en buena medida por el plan B, dando descanso a los pesos pesados como Marcelo, Modric,Kroos,Varane y Cristiano Ronaldo. Si jugaron Sergio Ramos, que no lo hizo ante la Juve por sanción;Benzema más en punta que nunca, Lucas Vázquez, Asensio junto a Kovacic y Casemiro, en el centro del campo. En la defensa la novedad fue Theo,que sigue sin despegar, y que actuó junto a Vallejo, que se comportó con seguridad. El partido contra el Málaga y sin Cristiano ,era propicio para despertar en Benzema la vena goleadora. Pero,nada sigue negado ante la portería. Hasta en cuatro ocasiones tuvo remate pero no hubo forma de que viese la portería. Esta claro que el gol no es su principal virtud, si lo es en el pase y en abrir espacios. En la segunda parte, en el 0-2, nos ofreció un detalle técnico de muchos quilates. Dio como una tijera sobre la línea del área que desequilibró a los defensores, habilitando para Isco, quien de un ligero toque dejó el gol en bandeja a Casemiro. Fue una delicia de jugada. Nadie va a discutir la clase y el talento de Benzema, pero su indolencia es muy difícil de justificar. Está claro que a Zidane le gusta su compatriota y lo quiere recuperar. Otra cosa es que el vestuario entienda esta empatía que tienen los dos franceses, que en muchas ocasiones no está justificada. Ante el Málaga, vimos al buen Benzema. El partido fue un mero trámite y así se lo tomaron los dos contendientes. El Madrid porque ya solo tiene ojos para la Champions, Y el Málaga porque su destino es la segunda división. Fue un partido distendido, pero entretenido. Después de la pasión y suspense vivida ante la Juventus, el Real Madrid se tomó un respiro en la competición doméstica ante un Málaga colista que apenas le inquietó. Pero no por eso, dejamos de ver un encuentro que resultó vistoso y donde el Madrid jugó de forma muy fluida y con mucho ritmo. Hasta diría que con buen gusto, sobre todo en el primer periodo. El Málaga, bastante tiene con lo que le viene encima. Se le ve deshilachado, sin confianza y sin esperanzas. Lo mejor fue su guardameta, Roberto, que tuvo intervenciones de mérito y salvó más de un gol. La derrota ante el Madrid ha sido la puntilla definitiva. Es equipo de segunda división, y no por culpa de los jugadores sino del jeque llamado Al-Thani. El gol del Málaga en el último instante, obra de Rolán fue una mera anécdota en un partido de trámite y en donde Isco reinó, dando todo un recital.


NOCHE DE TERROR EN EL BERNABÉU

Del terror y pánico que pasó el Real Madrid junto a su afición, logró sobrevivir en el último instante gracias al penaltí de Benatia a Lucas Vázquez en el minuto 93, que Cristiano Ronaldo transformó en el 98 tras las protestas encendidas y llenas de ira de los italianos y de su guardameta Buffon, que fue expulsado.   Puede ser un pena máxima rigurosa, pero Lucas Vázquez tenía una posición franca para marcar y fue derribado por el defensor de la Juventus. Así lo vio el colegiado que lo pitó, para escarnio de los italianos que se rebelaron contra su maldito destino. Se veían ya jugando la prórroga donde un gol de ellos valdría el doble. De ahí sus protestas encolerizadas que se llevó por delante a su sensacional portero Buffon, que se despide la la Champions de la peor manera. Una pena,porque en el Bernabéu estuvo como en sus mejores tiempos. El Madrid se salvó de milagro. Sufrió y cometió muchos errores que le deben servir de lección. Pero también es verdad que fue inasequible al desaliento, intentando el gol hasta el último suspiro. De nuevo salió a relucir su gen de Champions. Después del enorme partido que hizo la Juventus que a punto estuvo de hacer una remontada histórica, el equipo de Zidane, de una forma difícil de explicar, salió vivo de una noche de terror que tuvo asustado a todo el Bernabéu. El Madrid sufrió como nunca ante esta Juventus que se presentó en la plaza madridista dispuesto a dar la gran campanada. La escuadra italiana no es un equipo en declive como muchos indocumentados dieron a entender tras la derrota por 0-3, en Turín. Ni mucho menos, es un equipo que compite como pocos, que es todo un campeón de Italia que siempre vende cara la derrota. Su primer tiempo fue muy bueno y estuvo por encima del Real Madrid, que aunque tuvo ocasiones para enmendar la plana de los dos primeros goles de los italianos, ambos de Mandzukic, que fueron un calco: centro por la banda izquierda y cabezazo del delantero en el segundo palo. En los dos tantos, quedó retratada la defensa madridista que estuvo nerviosa e insegura toda la noche. Se echó en falta la omnipresencia de Sergio Ramos, vital en noches como esta. El caso es que la Juventus con la presencia de Pjanic, la vitalidad y velocidad de Douglas Costa, y la eficacia de Khedira, fue un equipo mucho más ordenado e intenso del que jugó en Turin. Empezó desbocado y utilizando mucho músculo ante los blancos que lo empezaron a ver negro muy pronto, y más tras el segundo gol del croata Mandzukic. Bien es cierto que el Madrid pudo lograr hasta igualar si le suerte le hubiese acompañado en el balón al poste de Varane y en el uno contra uno de Isco con Buffon, que salvó el guardameta bianconero. Pero también es cierto, que al equipo de Zidane le temblaron las piernas en su propia casa, lo que no deja de ser preocupante. De los temblores se pasó al pánico cuando Matuidi, en un regalo de Keylor Navas (fallo inexplicable en un centro sin peligro), lograba igualar la eliminatoria a tres. Faltaba media hora y en el Bernabéu se mascaba la tragedia. La Juve estaba a un gol de lograr algo épico. El panorama le era propicio. Pocos equipos manejan esta situación como el campeón italiano. El Bernabéu por entonces, era un cementerio. El silencio se cortaba con un cuchillo. La prórroga amenazaba a los jugadores del Madrid que estaban aterrorizados. Solo Cristiano respondía a ese miedo con orgullo. Orgullo que trasladó a los suyos La Juventus entonces jugó a manejar los tiempos, gran error, porque el Madrid por entonces tenía el miedo en el cuerpo y con su espera le dio motivos para que los blancos empujaran , aunque eso sí, con más tesón y ahínco que acierto. Atacaban sin mucho peligro ante la buena defensa de su rival, pero al menos ponían cerco al área de Buffon. Sacaron el orgullo como pudieron. Eligieron morir en campo enemigo, sin pensar que un gol de la Juve significaría su eliminación. Buffon estaba teniendo su gran noche. Pero en el descuento, en ese mítico minuto 93, un balón al área fue cabeceado por Cristiano. Cuando Lucas podía marcar le tocó por detrás Benatia, y el colegiado inglés, Michael Oliver pitó penalti. Riguroso, pero penalti al fin y al cabo. Las protestas más que airadas de la Juventus dieron con Buffon al vestuario, sustituyéndole Szcesny. Eso sí, Buffon a pesar de salir expulsado, recibió la ovación del Bernabéu, que en un riguroso silencio y con los nervios a flor de piel, se prestó a presenciar el lanzamiento de Cristiano Ronaldo, que marcó el tanto que les daba el pase a las semifinales. Del pánico, se pasó al éxtasis. Nunca una derrota (1-3) sentó tan bien al Real Madrid. Decía al final Cristiano, tras el sufrido partido, que han recibido una buena lección. Es cierto. Después de muchas celebraciones por la debacle del Barcelona que llegó acompañada por la caída de Guardiola, quien de nuevo cayó en Europa, el Real Madrid y su afición se las prometían muy felices ante la Juve tras el resultado de la ida, favorable a los blancos por 3-0. Ante esta circunstancia, los aficionados y también los jugadores veían este partido como mero trámite. Hasta que la vigorosa Juventus, sin nada que perder, les hizo despertar de esa falsa realidad. El Madrid, insisto, no jugó bien. Lo hizo a trompicones sin manejar los tiempos y obsesionado con el gol más que con el juego. Bale, que fue titular en detrimento de Benzema, volvió a defraudar. Modric notó fatiga en el segundo tiempo y fue sustituido por Kovacic. Casemiro no tuvo ningún protagonismo y en el segundo tiempo dejó su puesto a Asensio. Lucas Vázquez , también al inicio del segundo periodo, entró por Bale. En definitivo, que vivimos todo un partidazo que será inolvidable por la valentía de la Juve, que con 3-0 en contra, fue capaz de igualar la eliminatoria al campeón de Europa, en su propia casa. Algo que pueden decir muy pocos equipos, más bien ninguno. También va a ser inolvidable por el discutido penalti en el último minuto; y por la gran película de terror que se vivió en el Bernabéu. Al final fue un suspiro infinito para un Madrid angustiado y asustado como nunca, que está en semifinales de Champions por octava temporada consecutiva, y por vigésima novena vez en su historia . No debe ser casualidad.    


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