Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Archivo del Autor: alfonso Celemin

SIN GOL,NO HAY GLORIA 

El fútbol no ha sido justo con el Real Madrid, en el partido de vuelta de las semifinales de copa que se ha disputado en el Santiago Bernabéu y que terminó con triunfo del Barcelona por (0-3) 1-4 en el cómputo total de la eliminatoria.   Un resultado que por juego, ocasiones e intensidad no mereció el Madrid que fue mejor que un Barcelona un tanto mustio. No ganó el Real Madrid, porque le falta un goleador nato, un matador del área que no tienen desde que se fue Cristiano Ronaldo. Algo que sí tiene el Barcelona con Luis Suárez, quien intervino en las tres jugadas que finalizaron en gol. Hizo dos tantos, y de alguna forma intervino en el autogol de Varane, que era el 0-2 y que ya ponía la eliminatoria en franquicia para el Barça. El 0-3, fue de penalti claro que le hizo Casemiro al uruguayo, y que se permitió el lujo de marcar a lo Panenka. El Madrid puso el juego, el dinamismo, la presión y hasta la pasión, pero el Barcelona puso el gol, lo esencial en el fútbol. Los de Valverde tiraron dos veces a puerta y marcaron tres goles. Al Madrid, le faltó contundencia, y encima enfrente tuvo a Ter Stegen que realizó tres intervenciones que se cantaban como gol. Si el Real Madrid hubiese contado con Cristiano Ronaldo o algún otro matador del área,el partido no lo hubiese perdido. Pero como resulta que Florentino Pérez solo está pendiente de la remodelación del Bernabéu que va a costar 570 millones de euros, tiene que escatimar de otro lado. No solo vendió a su máximo goleador y a la estrella del equipo, sino que no fichó a nadie de renombre, debilitando al equipo hasta límites insospechados, como se está comprobando. No había dinero para pagarle algo más a Cristiano o traer a otra estrella, pero sí para una obra faraónica de un estadio que ya de por sí es una maravilla. El caso es que el Madrid perdió por su falta de gol, un mal endémico esta temporada donde solo lleva marcadores 45 goles, por 63 de su rival, el Barcelona, que si tuvo la contundencia que le faltó a los madridistas que gozaron de varias ocasiones para haber abierto el marcador, e incluso dejar sentenciada la eliminatoria. El partido comenzó con el miedo por bandera en los dos equipos. El cálculo estaba más justificado en el caso de quien tenía algo que conservar, dada la mínima ventaja que suponía para los locales el 1-1 de la ida, pero, en cambio, fue el Madrid el que rompió el tedio porque a Vinicius únicamente le vale ser valiente. Acierte o falle, mira siempre al frente. Acierte o falle, compromete al adversario. Acierte o falle, provoca la expectativa de que algo va a pasar. Y así fue lo que sucedió que las tres ocasiones clarísimas que tuvieron los blancos en el primer periodo llegaron por su banda. En dos marró el brasileño, y en otra pasó a Benzema quien tiró al cuerpo de Ter Stegen, que fue junto a Dembelé, el mejor del bando azulgrana. Si, porque Messi no compareció, no sabemos si es que se guardó para el sábado o porque Casemiro le sujetó bien. El caso es que el Madrid salió con más mordiente, con más rabia que un Barcelona lento hasta decir basta. A los de Solari lo único que les faltaba era el gol. En el segundo periodo, siguió la misma pauta que en el primero. El Madrid salió en tromba, pero seguía sin ver puerta con Vinicius revolucionando el juego y llegando una y otra vez, muy bien apoyando por un magnífico Reguilón (se han hecho dueños de la banda izquierda). Así transcurría el partido cuando, uno de los grandes destacados, Dembelé, otro atrevido y magnífico jugador, se le fue a Carvajal centró y en la primera pelota que tocó Luis Suárez, llegaba el 0-1. El Madrid, no se vino abajo, fue una constante furia atacante que pudo y debió empatar porque en una gran jugada de Vinicius que dejó atrás a Piqué y a Lenglet, pudo conseguir la igualada, pero en última instancia su remate lo rechazó Jordi Alba. Si finaliza esa jugada, el estadio se hubiese venido abajo. Luego, en otra jugada del brasileño, Ter Stegen sacó una gran mano a un remate de cabeza de Reguilón, que ya se cantaba como gol. Poco después llegaría el 0-2, que tuvo su origen en Dembelé y la desgracia de Varane que por impedir el remate de Luis Suárez, lo introdujo en su propia portería. Ahí se acabó la aventura para el Real Madrid, que cayó con los pies en el suelo. Todas las ocasiones del Madrid, tuvieron un mismo protagonista, Vinicius, un río permanente de agua por su banda, pero que no termina de encauzar. Estamos ante un jugador increíble que llevó por el camino de la amargura a la defensa azulgrana. Lo único que le falta es la precisión y definir. Algo que irá corrigiendo poco a poco. Conviene recordar que con tan solo 18 años, se ha echado el equipo a la espalda y que está llamado a marcar una época en el Real Madrid. El Madrid no mereció perder, pero los goles son amores y no buenas razones. Sin gol, no hay gloria. Este es su gran problema de esta temporada. Eso, y la falta de compromiso de algunos veteranos que ya están escribiendo el epitafio de sus carreras. Que los mejores del partido por parte madridista hayan sido Vinicius y Reguilón, habla bien a las claras que algo falla. No obstante, nada se les puede reprochar a la entrega que han puesto contra un Barcelona menor, aunque ganó. Messi, no apareció. Solo Dembelé fue la luz que guió a los azulgranas a disputar su sexta final de copa consecutiva,junto a Ter Stegen con tres sobresalientes intervenciones.. El Barcelona jugará la final del próximo 25 de Mayo en Sevilla, dejando al Madrid fuera de la final de copa, que parecía el título más asequible en una temporada que apunta a ser de transición. Primer gran disgusto para el equipo blanco en lo que va de ejercicio y con la amenaza quedarse fuera de forma definitiva de la liga, si el sábado  en el Bernabéu recibe otra derrota frente a su gran rival, el Barcelona.


INJUSTA Y POLÉMICA VICTORIA DEL MADRID

Un más que discreto Real Madrid ganó de forma injusta (1-2) al Levante en el Ciutat de Valencia. Dos penaltis, con el VAR como protagonista, dieron el triunfo a los blancos ante el equipo levantino que jugó con más mordiente y chispa que un Madrid triste y desdibujado. Ganó el partido con un penalti que no fue. El contacto de DouKouré a Casemiro solo existió en la imaginación del colegiado Iglesias Villanueva. Casemiro se tiró al sentir el aliento del jugador del Levante, y el arbitró picó. No fue penalti bajo ningún concepto. Lo extraño es que él VAR diera el visto bueno después de revisar la jugada. Errores como este desvirtúan este invento que está creando más polémica que soluciones. El Levante que luchó y jugó para no perder el partido,se fue con gran enfado del terreno de juego por dos razones: el árbitro y el marcador. El Madrid se puso por delante en el marcador casi sin quererlo, en un centro rutinario de Modric que sorprendentemente Bardhi interceptó con la mano para evitar que le diese en la cara, el colegiado a instancias del VAR señaló el claro penalti que transformó Benzema en el 0-1. Pero antes de todo esto y después, fue mucho mejor el Levante, que metió más el diente y la pierna al encuentro, jugando con más ahínco e ímpetu que un abúlico Madrid, al que el partido antes de los dos clásicos, le sentó muy mal. El Levante, puso el juego, la presión y las ocasiones, lo único que le faltó fue precisión. Por dos veces estrelló el balón en los postes (Roger lo hizo en el izquierdo y en el derecho). Con 0-1 finalizó el primer periodo. En la segunda parte, más de lo mismo. Roger en el tercer intento, tras arrancada y pase de Morales, conseguía el justo empate (1-1) quitándole al Madrid la ventaja irreal sobre la que se estaba durmiendo. Un gol de justicia que pareció dar alas a los azulgranas del Levante, pero que curiosamente ya dejaron de pisar tanto el área de Courtois. El Madrid tampoco reaccionaba aunque Vinicius tuvo una ocasión clara al encarar a Aitor Fernández, que hizo una buena intervención. Así transcurría el partido, cuando el colegiado en un exceso de vista, vio una patada en el gemelo de Casemiro,que se tiró por un golpe de viento. El árbitro en esta jugada se puede equivocar, pero lo que es incomprensible es que el VAR no le corrigiese. La pena máxima la transformó un desganado Bale, que huyó de la celebración con malos modos, despreciando a Lucas Vázquez cuando iba a felicitarle, y pasando del resto de compañeros. Su actitud fue impresentable. La desidia del galés ya clama al cielo. Si quiere tener protagonismo que se lo gane, como lo está haciendo Vinicius, que claramente le ha ganado la partida. El Real Madrid hizo un partido gris y sin pizca de gracia. Salvo Varane, en defensa, y Vinicius, que de nuevo fue la alegría de la huerta, los demás estuvieron en el lado oscuro. Modric, tuvo poca presencia igual que Kroos, que fue sustituido en la segunda parte por Valverde. Benzema volvió a las andadas, estuvo ausente y Lucas Vazquez jugó de forma muy atropellada. El único jugador que aportó chispa y ese algo diferente, fue de nuevo Vinicius. Hizo de todo: regateó,desbordó a base de velocidad,gambeteo y hasta ayudó a Reguilón. Se ha hecho un jugador imprescindible. No hay jugada en la que intervenga en la que no haya peligro. Cuando sea más preciso en el área va a ser un jugador enorme. Ya lo es, ¡y con tan solo 18 años! El Madrid jugó mal, seguramente no le venía bien en este momento del calendario cuando se avecina el gran Everest y es por eso que tal vez tenían más la mente puesta en los tres próximos partidos que contra el Levante, que no era un equipo de transición, como demostró jugando con más brío que los blancos que estuvieron taciturnos. Este partido le coge en medio  del doble enfrentamiento con el Barcelona y posteriormente con el Ajax, en la Champions. De todas formas no hay excusas al mal partido de los blancos. La mejor manera de afrontar esa semana grande, hubiese sido haciéndolo con un juego convincente que no se vio en Valencia. En cambio su gran rival, el Barcelona, llegará al Bernabéu con la autoestima en alza después de su buen partido frente al Sevilla y con Messi, rozando la perfección. Con lo que se ha visto contra el Levante es difícil apostar por un Real Madrid capaz de eliminar al Barcelona en la copa y después ganarle en la liga.  Aunque,nunca se sabe porque lo cierto es que los blancos se crecen en las dificultades, como han demostrado a lo largo de la historia. Los Real Madrid-Barça son imprevisibles, En resumen, que con dos penaltis y mucha polémica, el Real Madrid se mantiene agarrado a la liga. En los próximos seis días ante el Barcelona, primero en copa y después en liga, se juega el devenir en las competiciones domesticas, copa y liga. Al tiempo que Solari y más de un jugador se juega su futuro en el equipo blanco. Puede ser una semana de gloria o trágica.    


EL  MADRID VUELVE A TIRAR LA LIGA 

  No se puede consentir que el Real Madrid , de nuevo, vuelva a tirar la liga. Es inconcebible, el error monumental de un equipo que venía de hacer una gran remontada,superando al Atlético de Madrid en la clasificación y acercándose a seis puntos del Barcelona con lo que parecía que comenzaba una nueva liga, y que en un lamentable segundo tiempo haya tirado por la borda todo el trabajo bien hecho que había realizado desde que comenzó el 2019.    Además estaba jugando bien, con buen ritmo, con ganas y ambición, dejando su impronta en el Camp Nou, Metropolitano y en el Johan Cruyff Arena. Pero en una mañana soleada de febrero, en el Santiago Bernabéu volvió ese equipo sin alma, sin tensión que nos recordó al de inicio de temporada.    Imperdonable la falta de actitud y ganas que mostró el Real Madrid en un frío primer tiempo, y en un horroroso segundo periodo. Comenzó andando, siguió al trote y terminó desquiciado ante la fe del Girona que se llevó una justa victoria (1-2).    Es difícil de explicar que el que estaba siendo el mejor equipo del 2019, se llevara el tremendo bofetón del peor equipo en lo que va de año. Pero si, hay una explicación, claro que la hay. Cuando se juega con exceso de confianza y hasta con soberbia y prepotencia, pasa lo que pasó que el Girona que llevaba dos meses sin ganar, te pinta la cara en tu propia casa. Lamentable.    El Real Madrid salió bajo de tensión y con una alineación un tanto frívola. Solari, que hasta ahora había manejado muy bien la situación, esta vez pecó de bisoño por confiar en jugadores que no están al nivel de los que dejó en el banquillo.    La confianza fue el veneno que alimentó al rival. Vinicius, el animador, era suplente junto a los dos laterales titulares Carvajal Reguilón. En su lugar entraron Odriozola y Marcelo. Odriozola ya sabemos que ataca mucho pero defiende poco, pero es que Marcelo parece un ex futbolista, de nuevo naufragó y ya van unas cuantas veces. Ceballos, entró por el sancionado Modric, y nada aportó; y Asensio por Vinicius. Ninguno de ellos dio la talla, y demostraron las razones de su suplencia. Asensio, que parecía que emergía, volvió a defraudar y Bale, cuando entró, no se notó. Resultado, derrota sin paliativos y pasó atrás grave.   La alineación fue un inmenso error por parte de Solari, y de alguna forma es otro de los culpables de la derrota, por confiar en jugadores fuera de órbita. Con ello mandó el mensaje de exceso de confianza que fue el principal mal del Real Madrid, que volvió a las andadas. Además, para qué las rotaciones si el equipo blanco tienen una semana tranquila,no jugará hasta el próximo domingo contra el Levante.    Solari, pensó en los futbolistas, mientras que Eusebio Sacristán,técnico del Girona, lo hizo en el partido y le dio un revolcón táctico con Portu por la banda de Marcelo, que volvió a ser el gran pasillo del rival. Por ahí llegó el 1-2 del mencionado Portu. Antes Stuani había empatado de penalti, por manos de Sergio Ramos. La ventaja madridista con el gol de Casemiro, se esfumó como el fútbol del Madrid que no supo como atajar el fútbol ofensivo del Girona que de alguna forma provocó Eusebio con sus cambios a la hora del partido. Lozano fue un estilete que campaba a sus anchas, mientras que el centro del campo blanco era incapaz de cortar las acometidas de su rival, que entraba como quería por las bandas.    El encuentro terminó a la desesperada por parte de los madridistas y acabó con un remate de cabeza de Courtois a un saque de esquina que casi ve puerta. Intentó la épica, pero la mañana no estaba para eso después del ridículo segundo tiempo que hizo el Madrid que fue desbordado por el entusiasta Girona. Es como si Solari tuviera que empezar de nuevo.    Parecía que el aficionado madridista se había sacudido el tormento con el que cerró 2018. Y ahora vuelve el sofocón de ver cómo tira la liga cuando se había reenganchado.     Con esta derrota, El Atlético vuelve a la segunda plaza de la clasificación , y el Barcelona se distancia, está a nueve puntos. Al Madrid se le escapa otra vez el sueño liguero. El efecto Solari, se enfrió.


VINICIUS RESCATÓ AL MADRID, EN ÁMSTERDAM 

Muchos, la gran mayoría, entre los que me incluyo, no se explicarán como el Real Madrid pudo ganar al Ajax (1-2) en el Johan Cruyff Arena de Ámsterdam, en partido de ida de los octavos de final de la Champions.  Él Ajax puso el juego, y el Real Madrid fue el que ganó, tal vez guiado por ese permanente romance que tiene con la copa de Europa, porque por lo demás no hizo méritos para llevarse un valioso triunfo para el encuentro de vuelta. El equipo holandés, encabezados por el central De Ligt (19 años), y compuesto por unos entusiastas jóvenes sometieron al Real Madrid a una auténtica tortura durante todo el primer periodo. El Ajax, ya un buen equipo y con un futuro envidiable, hizo un ejercicio de valentía , atrevimiento y con una presión asfixiante dejó en la nada a un Real Madrid que fue un horror durante los primeros 45 minutos. El equipo de Solari, sorprendido por el vigor de los holandeses, estuvo contra las cuerdas en muchos momentos y solo pudieron poner resistencia con una buena defensa que de nuevo estuvo comentada por un espectacular Sergio Ramos,que cumplió su partido 600 con el Real Madrid, y que desgraciadamente se perderá el partido de vuelta por sanción.. Los demás estaban desmadejados, desbordados ante la frescura del Ajax que no le dejaba salir de su campo, y porque tampoco eran capaces de encontrar salidas de evacuación hacia sus dos extremos: Vinicius y Bale. Vinicius, fue el único que protagonizó una gran jugada en el primer tiempo. Del galés no hubo noticias, como del Real Madrid que terminó pidiendo la hora para llegar al descanso. Todo lo bueno que el equipo blanco había hecho en la copa contra el Barcelona y Atlético en liga, no apareció por Ámsterdam. Los holandeses se impusieron de principio a fin, ¿que digo impusieron? avasallaron a los de Solari con un presión fuerte y alta, con velocidad de vértigo, con mucho ritmo en la circulación del balón y mucha verticalidad, pero fallaban a la hora de la verdad. Les faltó precisión, pero Courtois se llevó unos buenos sustos. El Madrid, mientras tanto, estaba perdido, atolondrado, era incapaz de dar dos pases seguidos. Con Vinicius, Benzema y Bale como atacantes no había coordinación entre lineas. Con el galés, Solari, tal vez se equivocó. Era un partido más para Lucas Vázquez como después se demostró en el segundo periodo. Bale continúa sin auto exigirse y no termina de arrancar. El Ajax era un vendaval que aparecía por todos los costados del área madridista y que llevó por el camino de la amargura a la defensa y a Courtois. Tuvo un disparo al poste y el guardameta francés evitó otro con una excelente intervención. Hasta que llegó el gol anulado al Ajax por el VAR. Este partido, de alguna forma va a entrar en la historia por ser el primero en el que el VAR revisó el gol en la Champions, y que después fue anulado. El Colegiado esloveno Skomina, al revisarlo interpretó que el jugador del Ajax,Tradic , estaba en fuera de juego y que además impedía que Courtois disputase el balón. La polémica está servida. En la segunda parte, entendimos que el Madrid habría aprendido la lección del sometimiento con el que le castigó su rival, que siguió con el mismo vigor, pero no con tanta intensidad pero sí con la misma capacidad de sacrificio. Y en parte, el equipo de Solari, la aprendió porque mejoró sus prestaciones y ya buscaba los espacios para dar rienda suelta a la contra, pero los holandeses seguían anticipándose y siendo más rápidos. En esas estaba el partido, el panorama seguía sombrío para el Madrid hasta que apareció Vinicius y se hizo la luz. Como una bala, sin especular, fue derecho a la portería partiendo desde el costado izquierdo, dejando en la cuneta a tres rivales, junto a él se fue abriendo Benzema a quien citó para que marcase un gran tanto, que apaciguó al Johan Cruyff Arena y de paso al Ajax. La Sociedad del brasileño y el galo, cotiza al alza Vinicius, de nuevo fue clave y continúa en lo más alto de la montaña. Destacó contra el Barcelona, brilló ante el Atlético y desequilibró ante el Ajax. Sin duda el brasileño es el artífice de que el Real Madrid haya recuperado su identidad. Al Ajax le dio tiempo para empatar. Lo merecía, aunque los madridistas protestaron por falta de Lucas Vázquez en el origen de la jugada. Solari,removió el equipo y acertó en los cambios. Sacó del campo al tridente titular y metió a Lucas Vázquez,Mariano y Asensio, quien hizo una gran reaparición con un disparo brillante que fue casi gol y consiguiendo el tanto del triunfo tras gran pase de Carvajal, que con la entrada de Lucas ganó en presencia. Se puede decir que el VAR y Vinicius aliviaron al Real Madrid que se trae un buen resultado para la vuelta. Pero no debe confiarse porque el Ajax ha demostrado ser un muy buen equipo, plagado de jóvenes talentos que van a decir mucho en un futuro muy cercano. El Madrid queda avisado.


EL REAL MADRID DESPEGA Y COGE VUELO

Atlético de Madrid 1 Real Madrid 3. Derbi de los de verdad, el que se jugó en el Metropolitano entre el Atlético y el Real Madrid, que se saldó con el triunfo del equipo madridista que dio un golpe de autoridad en casa de su máximo rival capitalino.    Fue un derbi explosivo en el que no faltó de nada: pasión, lucha y polémica, mucha polémica. Esa polémica fue producto de la intensidad que tuvo el encuentro donde el Atlético dio un paso atrás en sus aspiraciones a luchar por la liga. Dos derrotas seguidas – Betis y Real Madrid - dejan herido al equipo de Simeone que más que fútbol lo que insufló a sus jugadores fue un exceso de intensidad que rayaba en el límite. Es la escuela de Simeone, que apuesta más por el exceso de energía que por el fútbol. Los rojiblancos salieron con el cuchillo entre los dientes, y muy excitados. Esa excesiva aceleración les llevó a jugar con muchos nervios y a no tener ese reposo que se necesita para hacer daño al rival. Y esa es culpa, exclusivamente, de Simeone, a quien le gusta jugar al límite. Por culpa de esa excitación y aceleración, el Atlético no tuvo la suficiente tranquilidad de jugar un partido donde se pedía otra cosa bien distinta a lo que dispuso Simeone, que de nuevo ante el Real Madrid se volvió a equivocar de principio a fin. La polémica, desgraciadamente, fue la protagonista de este duro derbi. Tendremos una larga resaca con la actuación del colegiado Estrada y con el VAR. Todo comenzó con el gol del empate (1-1) de Griezman en el minuto 24, revisado por el VAR. En el origen de la acción, hay una falta clara de Correa sobre Vinicius en la recuperación de la pelota. Después, no hay fuera de juego de Griezmann, pues lo rompe Sergio Ramos. También causó controversia la acción del penaltí de Giménez a Vinicius, también, revisado por el VAR. La acción del central uruguayo comienza fuera del área, con un empujón. Pero continúa hasta dentro del área, donde cae el brasileño. El colegiado, señaló penalti y el VAR ante jugada tan confusa, optó por dar la razón al arbitro. Es más, diríamos, que fue una concesión al Madrid por el gol del Atlético que no debió subir al marcador por falta de Correa a Vinicius: “Yo te doy, yo te quito” En la segunda parte siguió la actividad del VAR. En el minuto 53, un pase largo a Morata, que el madrileño controló y definió de manera magistral ante Courtois, fue anulado por el VAR tras ser revisado. El delantero partió en fuera de juego, muy justo eso sí. Poco después, en el minuto 68, por cuarta vez apareció el VAR. Morata reclamó penalti de Casemiro, aunque Estrada lo que señaló fue mano del delantero en su caída dentro del área. El VAR reafirmó su decisión. Pero independientemente de esa polémica a la que se agarrara el Atlético de Madrid, en cuanto a fútbol, fue mejor el Real Madrid que vuelve a reinar en la capital, ganando con autoridad e imponiendo su calidad -ha dado un un golpe en la mesa- a un equipo rojiblanco, muy nervioso y con un juego muy precipitado y con pocas ideas. Los de Solari hicieron tres goles en casa del Atleti, algo impensable porque nadie había ganado en el Metropolitano en esta liga. El Madrid ganó porque jugó con más cabeza, con más tranquilidad y con un juego mucho más fluido que sus rivales que solo buscaban el choque y que, misteriosamente, tuvo muchos despistes en defensa. Insisto, todo ello producto de ese punto de más de aceleración y excitación con la que salieron al terreno de juego, por mandato de un exagerado Diego Pablo Simeone. EL Madrid puso el fútbol, y el Atlético otra cosa, se pasó en muchas ocasiones de dureza y hasta de violencia. La expulsión de Thomas en el segundo periodo no ofreció dudas, y alguno más se tenía que haber ido a la calle. No se puede jugar con tanta agresividad. El Atlético juega al límite y en eso, Simeone es el gran culpable. No tan siquiera el Atleti aprovechó que llegaba más descansado al derbi, lo cual habla muy mal del estado físico de los rojiblancos, que han visto cómo han perdido la segunda plaza que ahora pasa a manos del Real Madrid que ya le supera en la clasificación, con un punto de ventaja. El equipo de Solari, sigue creciendo conforme van pasando los días. Necesitaba confirmar su mejoría y tras el empate de copa en el Camp Nou y la victoria contra el Atlético recupera mucho, pero que mucho crédito. El Real Madrid ha regresado y el Atlético deja muchas dudas cuando comienza la cuenta atrás para el enfrentamiento contra la Juventus. El Madrid fue quien dio primero con el gol de chilena de Casemiro, que se aprovechó de que hasta cuatro jugadores rojiblancos taparon a Sergio Ramos (síndrome del minuto 93) en un saque de esquina para marcar con buena ejecución el 0-1. Luego llegó la polémica jugada del 1-1 de Griezmann que ya hemos narrado. Ese empate sacó lo mejor del Real Madrid que se volcó en la banda de ese chaval que ha a cambiado la fisonomía del equipo blanco, llamado Vinicius que juega con un desparpajo inusual a su edad (18 años). Se ha convertido en el símbolo del contagioso optimismo que respira este nuevo Real Madrid. La consigna de Solari era clara, ¡balones al brasileño! Y cuando Vinicius recibe nunca mira atrás, tiene la portería entre ceja y ceja. Le falta precisión (ya la adquirirá), pero abre las defensas y habilita para sus compañeros. De una de sus jugadas llegó el penalti, que transformó Sergio Ramos en el 1-2. Nada asusta a este jugador, ni el Camp Nou, ni el Metropolitano. En el segundo periodo Solari decidió dar descanso a Vinicius más que nada para protegerlo, y dio entrada a Bale, que se sumó al excitado derbi, colaborando con un gol de clase que cerró el partido. No me gustó el corte de mangas que le dedicó al público del Metropolitano. Eso sobra en cualquier deportista que se precie. Hay un hecho evidente, el Real Madrid despega y ha cogido vuelo. Con su triunfo frente al Atlético dio un golpe en la mesa y demostró que no ha tirado la liga, por lejana que parezca. De momento , ya reina en la capital.


EL MADRID DEJÓ CON VIDA AL BARÇA

    Máxima igualdad en el primer asalto copero entre el Barcelona y el Real Madrid, que se ha saldado con un justo empate (1-1) en partido de semifinales.El partido empezó con desazón. No jugaba Messi y eso despertó muchas dudas en el Camp Nou. Esas dudas azulgranas contrastaban con el renacido Real Madrid que apareció dispuesto a imponer su nuevo orden futbolístico con los jugadores de confianza de Solari. Jugaban Llorente,que luego se retiró lesionado, Lucas Vázquez y Vinicius. La única concesión fue la presencia de Marcelo por Reguilón. Ahí Solari se equivocó.  El choque, fue muy físico y tuvo mucha energía, pero siempre desde la más absoluta deportividad. Ha sido uno de los clásicos más limpios que he visto en mucho tiempo, sin apenas jugadas polémicas y nada que enturbie la buena convivencia. Así da gusto.   En casa de su máximo rival, el Real Madrid demostró que está en pleno despertar, que vuelve amanecer. Y para certificarlo, comenzó en plan dominador, robándole la posesión al Barcelona y llegando con suma facilidad a los dominios de Ter Stegen, con un Benzema, de nuevo muy clarividente, apoyando a todos sus compañeros en la salida del balón.   El Madrid salió siendo consciente de que no hay mejor escenario para certificar su mejoría futbolística que el campo de su gran rival. Y así fue durante los primeros 25 minutos, donde además de marcar el 0-1, pudo hasta hacer algún gol más. Vinicius, todo desparpajo y atrevimiento, tal vez preso de la presión de jugar en el Camp Nou por primera vez, desperdició un par de contraataques que en otro jugador de más experiencia hubiesen tenido distinto final. Al brasileño le pudo la ansiedad. No es una crítica, con 18 años es normal que todavía le falte precisión y temple. Digamos que estuvo arrebatador por fuera e ingenuo en el área. Ya aprenderá, porque estamos ante un jugador que está destinado a marcar toda una época en el Real Madrid.    El equipo de Solari, empezó con una presión muy alta para privarle de la pelota al Barça. Le dio resultado porque dominó a los azulgranas en los primeros minutos del duelo con Benzema y Vinicius asociándose de maravilla. Entre los dos gestaron el gol de Lucas Vázquez a los seis minutos. Centro desde la izquierda del brasileño, templó Benzema el pase y le sirvió el tanto al gallego. Pudo ampliar su renta el Madrid, pero como ya hemos dicho, no decidió bien Vinicius y el Barcelona respiró tranquilo. En la primera parte, de alguna forma el Real dejó vivo a su rival.    El Barça, como hacen todos los equipos cuando juega Marcelo atacaron por su banda. Lo de Marcelo clama al cielo, es alarmante su baja forma. Más bien parece un ex jugador o tal vez esté en su etapa crepuscular.   En esta ocasión Malcom, que salió por Messi, le llevó por la calle de la amargura, hizo con él lo que le dio la gana, entrando como Juan por su casa. El sustituto de Messi, que estaba en el banquillo, fue el único que generó peligro en la primera parte por parte azulgrana. De sus botas salió la ocasión para empatar, al lanzar una falta que Rakitic mandó al larguero.    Del buen primer tiempo de los madridistas, se pasó a un segundo periodo donde les tocó sufrir como consecuencia de renunciar a la presión. Entonces, el Barcelona se encontró en su hábitat natural y ya fue capaz de hacer posesiones largas, que es como le gusta jugar. El empate llegó en el minuto 57, en una jugada un tanto atropellada. Jordi Alba, muy ausente toda la noche, le ganó la espalda a Lucas Vázquez y Carvajal. Keylor tuvo que salir, le tapo pero el balón salió rechazado hasta llegar a Suárez que disparó al poste, y después Malcom no falló al encontr el hueco entre varios jugadores blancos. Era el empate (a un gol. Fue un gol un tanto extraño, porque Sergio Ramos dejó pasar el balón pensando que iba fuera.    El Barcelona con el empate amplió su dominio, y más con la entrada de Messi, que jugó media hora pero esta vez no fue decisivo, aunque con su salida se arrugó el Madrid que solo apareció en los últimos ocho minutos. Al argentino se le vio un poco mermado físicamente. Como se le ve a Bale, que también salió en el segundo periodo sustituyendo a Vinicius. El galés, sigue con desconfianza y con esa falta de espíritu que le hacer ser un jugador muy frío. Pudo volver a ser decisivo, como lo ha sido en otras ocasiones, si hubiera controlado bien un envío de Benzema cuando Ter Stegen, que salió a cortar un envío a Casemiro, se encontraba fuera de la portería. El galés, falló y ahí al Madrid se el escapó la posibilidad de romper el empate, que deja la eliminatoria en ascuas para el partido de vuelta del próximo 27, en el Bernabéu.    El primer partido de ida de las semifinales de copa, deja a dos jugadores muy señalados: Coutinho, que sigue sin estar y sin aparecer en un día donde tenía que haber sido el referente ante la ausencia de Messi; y el otro es Marcelo, todo un agujero negro en la defensa del Real Madrid.


“EL NUEVO” REAL MADRID LISTO PARA EL CAMP NOU

Definitivamente el Real Madrid ha regresado de la oscuridad para adentrase en la claridad. Comandados por un genial Vinicius y el nuevo líder madridista, Karim Benzema, ganó con solvencia al Alavés (3-0), en un partido muy coral que tuvo en el brasileño Vinicius, su protagonista más brillante, muy bien acompañado por el imperial Sergio Ramos, que tuvo una actuación perfecta. Un Sergio Ramos, el gran líder del equipo, que está ejerciendo como un auténtico capitán. Sin Cristiano, Sergio se ha puesto todos los galones y ha conseguido que el vestuario está muy unido (más que cuando estaba Cristiano Ronaldo). Sergio Ramos y Benzema, son los referentes del Madrid de Solari; y la estrella emergente que ilusiona al Bernabéu, se llama Vinicius. Si, ese jugador, que decían que tenía que hacerse jugando en segunda B con el Castilla, está dando todo un recital de trabajo, desparpajo y de tirar hacia adelante. Vinicius, con tan solo 18 años, ha despertado al Bernabéu del letargo en el que estaba sumido. Cada vez que el brasileño recibe la pelota pasa algo importante para su equipo. Eso fue lo que pasó en el primer gol con un túnel que fue para Reguilón, buen pase del defensa y ahí, en la posición del nueve estaba Benzema para hacer el 1-0. El francés, sigue en estado de gracia. Se ha creído su nuevo papel de líder junto a Sergio Ramos, y lo está ejerciendo jugando como los ángeles. Los goles que ahora consigue y la ausencia de Cristiano le ha quitado presión al tiempo que desinhibición, convirtiéndose en el jugador que ayuda a todos. Con ese exiguo 1-0 se llegó al descanso. El Alavés en el segundo periodo se estiró un poco más y hasta tuvo alguna ocasión para empatar,pero dejaba más espacios. En esas estaba el partido, cuando en una contra con Vinicius desatado, vio a lo lejos a Asensio que había suplido al anodino Bale, centro del mallorquín y ahí con finura marcó Vinicius, dejando el encuentro visto para sentencia. Luego, en posteriores jugadas, el brasileño sacó a relucir su repertorio de fantasías que embriagó a un Santiago Bernabéu que como su equipo, ha regresado para comulgar con su renacido Real Madrid. Sin duda alguna, Vinicius se ha ganado el derecho de ser titular el miércoles en el Camp Nou, en el partido de ida de las semifinales de la copa del Rey. No así, Bale, que pasó totalmente desapercibido con un falta de interés que asusta. La guinda al buen partido del Madrid ante el Alavés, que casi nunca quiso el balón, lo puso Mariano con un golazo de cabeza a lo Santillana que fue el gol de la noche.. Un gol que necesitaba Mariano, a quien le costó entrar en el partido. La jugada valió la pena,la mejor del encuentro. Gran pase de Isco al hueco para Odriozola, quien cuajó un buen partido, centro magistral y testarazo para enmarcar de Mariano, que había sustituido a Benzema. El tercer tanto fue la rúbrica perfecta a una victoria madridista que le sirve para recortar dos puntos al líder,el Barcelona que ahora está a ocho; y se acerca a dos del segundo clasificado, el Atlético de Madrid. En el Real Madrid se ha instalado el optimismo, y como suele ocurrir en el equipo blanco,vaya a saber usted los motivos, lo debe llevar en el ADN, ha alcanzado su plenitud y gran momento cuando el calendario más aprieta. La euforia paree que ha llegado en el momento justo, cuando se prepara para escalar el Everest en un mes que se presagia muy duro. La primera escalada la tendrá a doble partido de copa contra el Barcelona, que empieza esté miércoles; la segunda cima, el sábado visita al Wanda para jugar en liga contra el Atlético, al que tiene a tiro de un partido; y en medio de copa y liga, vendrá la cuesta de la Champions, con el encuentro de ida de los octavos de final que le enfrentará al Ajax de Ámsterdam. Y por si fuera poco, tendrá un tercer enfrentamiento con el Barça en liga. Casi nada. Serán partidos definitivos que pueden marcar el devenir de la temporada. Por lo que se está viendo en los últimos partidos, lleva cinco victorias consecutivas, el Real Madrid está listo para medirse al Barça. Primer rival del duro mes que le espera. El Real Madrid ante un calendario de órdago a la grande, ha recuperado las buenas sensaciones, el juego, el paso y hasta la enfermería(todos los jugadores,excepto Vallejo, están disponibles. Todo es posible, y todo puede suceder en este mes loco.


BENZEMA ILUMINA AL REAL MADRID QUE SIGUE CRECIENDO

Benzema, en Cornellá estuvo sublime, sacó esa magia que lleva en sus botas y como bailarín de ballet dio toda una exhibición en todos las facetas: en el toque, en el pase, en acompañamiento a sus compañeros, en solidaridad, y hasta en el gol. Hizo un doblete, con dos buenos goles, pero tal vez lo mejor del francés fue el pase. Se cansó de darlos a sus compañeros. Lo hizo de todos los colores, fueron pases de fantasía, y con un acierto del 93%. Casi nada.  Karin, siempre muy criticado por sus largas ausencias, esta temporada, para suerte del Real Madrid, se ha transformado en un jugador más metido que nunca en el equipo. Con la ausencia de Cristiano, se ha cargado de esa responsabilidad que antes no tenía o no quería tener. En esta ocasión, se ha echado al equipo a las espaldas y es junto a Sergio Ramos, el guía conductor de este nuevo Real Madrid, que claramente ha regresado. El francés, que parecía que rehuía ser un líder, ahora se lo ha tomado muy en serio y sobre el terreno de juego cobra fuerza su protagonismo, al amparo del capitán Sergio Ramos, dando un paso hacia adelante. La actuación de Benzema en Cornellá ante el Espanyol, que cayó derrotado por 2-4, fue todo un recital, lo que se tradujo en una gran puesta de escena por parte del Real Madrid, que volvió a realizar un partido muy convincente. Más que convincente habría que decir que fue muy bueno, con un dominio del juego, del tempo y de la situación frente a un Espanyol que solo apareció tras la expulsión de Varane en la recta final del encuentro. Benzema, que como él dice es un 9 con alma de diez, iluminó a este Real Madrid que sigue creciendo y que vuelve a jugar como mandan los cánones y además lo hace divirtiéndose y gustándose. La mejoría física en todos sus jugadores se nota en el bien de todo el conjunto. Sergio Ramos, quien por cierto no salió en la segunda parte por una lesión muscular, se muestra imperial, y demás está en plan goleador. Fue al autor del 0-2, un tanto de cabeza por lo que suma ya una decena de goles en esta temporada. Baptistao, acortó distancias en mitad del primer periodo, pero Benzema al borde del descanso puso el 1-3 en el marcador. Un resultado que se ajustaba más a la realidad de lo que había sucedido. En el segundo periodo, el Madrid siguió con la alta tensión con la que está resolviendo los últimos partidos. Continuó con un juego de alto nivel, a base de fuerza y presión, con el mago francés a los mandos muy bien acompañado por el otro prestidigitador del balón, llamado Modric . Bale, que reaparecía, sustituyó a Vinicius, que no tuvo su día, y se sumó a la fiesta con un gol de gran factura:pisada con regate y el 1-4 que caía en el marcador. Partido resuelto. Solo la expulsión de Varane por roja directa por hacer falta a Piatti cuando este se iba solo, inyectó algo de emoción al encuentro. Ahí, el Espanyol apretó a la reconstruida defensa madridista que entonces formaba con:Carvajal,Nacho, Reguilón y Marcelo. Lo único que ocurrió fue el segundo gol de los de Rubí, que ya no llegaron a tiempo de hacer más daño a este Real Madrid, que ha regresado y que pinta muy bien. Tiene ese aire que nos recuerda al Madrid de la Champions y que es capaz, como lo fue la temporada anterior, de traer flores por primavera. En Cornellá, compareció el trío del centro del campo que levantó las últimas tres Champions: Kroos, Modric y Casemiro. Los tres vuelven a tener gran nivel físico, y se nota por lo bien que circuló el balón con el alemán y el croata, en plan mandón. Se nota más fluidez. Casemiro,ha vuelto a su misión que no es otra que el robo del balón y a ser ese tapón tan necesario. En esa tarea también están implicados: Carvajal, Sergio Ramos y un Reguilón, cada vez más serio. Así, fue como empezó todo el equipo, muy serio e intenso y cargado de energía, lo que desarboló a la primeras de cambio a un Espanyol que sigue deprimido. No hay duda, el Real Madrid de Solari está creciendo, ha salido del túnel en el que se metió en el inicio de temporada. Se acerca la Champions, y aparecen los brotes verdes.  


¿VOLVIÓ LA MEJOR VERSIÓN DEL REAL MADRID?

Por lo que vimos en el segundo periodo contra el Sevilla al que acabó derrotando por 2-0,parece ser que sí.     El Real Madrid realizó el mejor partido de la era Solari, volviendo a ser un equipo reconocible, como se supone debe ser el Madrid. Pasó de un buen primer tiempo junto al Sevilla que se repartieron el juego y las ocasiones, a ser infinitamente superior en el segundo tiempo. Tras el descanso, el Madrid sacó el rodillo y pasó por encima de un Sevilla gris y oscuro que nada pudo hacer ante el empuje de los madridistas que por primera vez en esta liga se comportaron como un equipo sólido, jugó muy concentrado y con intensidad. Además de mostrar una mejoría física que hasta ahora había pasado desapercibida. Esa mejoría tuvo un culpable, Modric, que cuando juega y se arremanga hace que todo funcione como un reloj suizo. Sus condición física ha mejorado y se nota. El croata volvió a ser ese referente que marca las pautas y la diferencia. Junto a él estuvo un Casemiro también mejorado, que exhibió músculo, presencia y equilibrio. Ceballos tampoco defraudó, hizo un notable partido. Los tres centrocampistas blancos se erigieron en dueños y señores del partido ante un Sevilla sin chispa y muy tristón que nunca entró en el partido, tal vez por la intensidad que le puso el Real Madrid. El centro del campo blanco , otras veces en el lado oscuro, en esta ocasión fue la luz y el referente del conjunto de Solari. Hasta tal punto lo fue, que además Casemiro y Modric, fueron los goleadores. Casemiro, hizo el 1-0 todo un golazo desde fuera del área; y Modric, marcó el 2-0 en la recta final robando un balón a Carrizo y definiendo perfectamente. Casemiro y Modric, no sólo marcaron, sino que lideraron el juego de los suyos que por primera vez en esta temporada y en liga, fue rápido, profundo y hasta alegre. Además estuvieron muy seguros en defensa, con un imperial Sergio Ramos, en su mejor versión y un buen Reguilón que anuló a un desaparecido Navas, que pasó por el Bernabéu como una sombra. Igual que el Sevilla que defraudó. Pareció un equipo agotado. El único pero que se le puede poner al Madrid es la falta de gol. Hasta el golazo de Casemiro ,lo peor era la ineficacia de los delanteros: Lucas Vázquez,Benzema y Vinicius. Aunque el brasileño sigue siendo la alegría de la huerta, el agitador. El único que encara, dribla, que se atreve contra quien que le sale al paso. Con tan solo 18 años se ha echado las operaciones ofensivas de su equipo a sus espaldas. Un gran proyecto de jugador. Y de nuevo Santiago Solari, cargado de razones , y en contra de casi todos, volvió hacer caso de su conciencia y dejó en el banquillo a Isco y a Marcelo, dos jugadores bajo sospecha por su condición física. La jugada le salió bien y hay que aplaudirle por su valentía. Lo evidente es que vimos a un Real Madrid ambicioso ante un decepcionante Sevilla, con el que estaba empatado a puntos y que ahora le supera en la clasificación. Parece que el equipo blanco ha recuperado el carácter. Ahora habrá que ver si estás buenas señales mostradas ante el Sevilla tienen continuidad o es flor de un día. El tiempo lo dirá.


LA REVOLUCIÓN DE SOLARI DEJA FUERA A ISCO

    En el Benito Villamarín donde el Real Madrid ganó al Betis por 1-2, llegó la revolución de Solari que a pesar de las muchas bajas con las que llegó a Sevilla, tuvo el valor, el coraje o vaya usted a saber qué, de prescindir de Isco y Marcelo en beneficio de Valverde y Reguilón.   Unos le llamaran cobarde por el planteamiento ultradefensivo que puso en práctica con tres centrales (Varane,Sergio Ramos y Nacho), más Carvajal y Reguilón por las orillas junto a Modric, Valverde y Casemiro; y dos delanteros, Benzema y Vinicius. Esos mismos, dirán que estructuró al equipo con más miedo que otra cosa   Otros, en cambio, le tildaran de valiente por haber confiado en los jugadores que más en forma están, dejando en el banquillo a dos vacas sagradas como son Isco y Marcelo, que todos sabemos que pasan por un pésimo estado de forma.   Es evidente que hay un Solari antes y después de Villamarín, quien equivocadamente o no, esta vez ejerció como entrenador e hizo lo que su conciencia le pedía. Tomó decisiones y la jugada le salió bien aunque sufriera durante toda la segunda parte y lograse una victoria de equipo pequeño.    Cierto es que ver al Madrid defenderse hace daño a la vista, pero dadas las circunstancias y viendo como está el equipo lo que se impone es la supervivencia. Y eso fue lo que hizo el Real Madrid frente al Betis, sobrevivir. Pero solo en el segundo periodo, porque en el primer tiempo los de Solari se aplicaron muy bien, jugaron con seriedad y crearon hasta tres ocasiones de gol, pasando por encima de un Betis que se adornaba demasiado con el balón pero sin ninguna trascendencia.Si, tenía la posesión, pero sin ninguna profundidad, apenas un tiro a puerta en lo primeros 45 minutos.     Con mejor colocación, el Madrid logró el 1-0 a los 13 minutos con un fuerte disparo de Modric, en jugada que había empezado Carvajal y que culminó en un gran gol del croata, su primer tanto en esta temporada.   El gol tempranero, ayudó al planteamiento conservador del entrenador blanco, ya que el Madrid se sintió cómodo con su plan defensivo ante un Betis, con mucho toque pero poca enjundia. Juntas las líneas,más seguro que en otros partidos, y muy concentrados en todas las labores, el Madrid salía muy rápido a la contra con un buen Vinicius, quien a pesar de pasar una gripe, se le vio muy participativo y fue el que se echó el equipo a la espalda en cuanto el equipo atravesaba el centro del campo. Con sus conducciones , cambios de ritmo y de orientación, era la imaginación atacante junto a un enchufado Benzema, que se retiró al descanso con el dedo meñique roto. Vinicius, poco a poco va dejando de ser una promesa para ser una realidad. Se ha ganado el derecho a set titular.    Vinicius fue el enlace y en la mejor jugada del partido habilitó a Valverde que llegó solo ante Pau López pero en lugar de tirar, optó por lo más genial:un taconazo para Benzema que venía por detrás. Quiso igualar el taconazo sublime de Guti para Benzema, que terminó en gol; pero en esta ocasión no salió, yéndose al limbo una inmejorable oportunidad de haber puesto el 0-2 en el marcador.   En la segunda parte, fue el Betis comandado por Lo Celso y Canales junto a la alegría de Joaquín, el que puso el fútbol y la intensidad ante un Madrid más defensivo que nunca. De la conexión de estos tres jugadores llegó el empate de Canales. Gol que el colegiado anuló en primera instancia pero que después rectificó por decisión del VAR en otra jugada para la polémica.    El Real Madrid entonces no salía de la cueva y por lo tanto no había contras ni nada de nada. Le lesión de Benzema, les quitó las alas y dejó muy solo a Vinicius, quien todavía renqueante por la gripe, ya dio muestras de cansancio. Cristo, un joven delantero del Castilla, fue el sustituto del francés. Un chaval de 18 años y otro de 21 (Cristo)eran las armas ofensivas de un Madrid que se quedó sin protagonismo ofensivo ante el empuje del Betis, que durante todo el segundo periodo tuvo encerrado en su área a un Real Madrid que no cerró el partido cuando lo tuvo de cara (primer tiempo) y el Betis, lo perdió cuando lo tuvo en sus manos. Las cosas del fútbol.     Ante el dominio apabullante del Betis, Solari vio que necesitaba hacer cambios para evitar lo peor. Ceballos (muy pitado) entró por Reguilón para tratar de sujetar a William Carvalho, y Brahim para que Vinicius no estuviese tan solo.    Ceballos, precisamente, el chico de Triana y betico de toda la vida, fue quien con picardía al saque de una falta mató a su Betis, marcando el 1-2. Pidió perdón, pero el triunfo fue para su actual equipo el Real Madrid, que ganó como equipo menor, pero ganó. Algo que necesitaba para no ahondar más en la herida de una crisis que parece no tener fin.   Con Isco castigado, fue el partido de Reguilón,Valverde, Vinicius, Cristo y Brahim. El Madrid se aferró a un buen grupo de la cantera, jóvenes reclutas que cumplieron con creces. Todos menos Isco, quien se ha ganado con todo merecimiento ser suplente. En el fútbol la prepotencia sobra y de eso anda muy sobrado Isco, que a pesar de gozar de gran predicamento en la prensa deportiva, todos sabemos que no está para jugar de titular.    Muchos se habrán echado las manos a la cabeza por no jugar el malagueño toda vez que están fuera del equipo los Kroos,Asensio. Lucas Vázquez y Bale, pero es que Isco ya es historia del pasado del Real Madrid. Lo mejor es que se vaya y así va a ser    Insisto, que Solari, por primera vez hizo de entrenador y mostró una gran personalidad así como una gran valentía. Jugó con fuego, pero ha salido indemne. Nadie le puede negar su gran atrevimiento.    


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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