Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

Archivo del Autor: alfonso Celemin

EL MILAGRO DE UN EQUIPO DE LEYENDA

¡Uff! Con inmenso sufrimiento, una buena dosis de suerte y sobre todo gracias a la portentosa actuación del Keylor Navas, así como a los dos goles de Benzema y al fallo garrafal del portero alemán, Ulreich, el Real Madrid estará en su tercera final de Champions consecutiva.    De nuevo se obró el milagro de un equipo de leyenda que sabe sobrevivir en las peores situaciones. Este equipo es el Real Madrid de Zidane, que ante un extraordinario Bayern Munich puso de manifiesto su capacidad de supervivencia. En esta ocasión, al Real Madrid lo sostuvo un imperial Keylor Navas que si en el partido de ida ya fue el mejor, en el Bernabéu volvió a ser el salvavidas de su equipo con paradas de todos los colores, sobre todo una que le hace a Tolisso. En el cómputo total de la eliminatoria,el costarricense ha realizado ocho paradas salvadoras. Junto a él hay que destacar a Karim Benzema, el goleador imprevisto, que de nuevo en una situación límite volvió hacer acto de presencia, como le sucediese la temporada pasada ante el Atlético de Madrid. Los dos antihéroes, Benzema y Keylor han sido la clave de que el Madrid esté en su cuarta final de Champions en los últimos cinco años. Alcanza su decimosexta final de la copa de Europa. Casi nada. El Real Madrid, jugó nada o casi nada. Eso sí, le puso mucho corazón y coraje. Supo sufrir, sobre todo en defensa con los dos centrales (Sergio Ramos y Varane) luchando contra los alemanes que le llegaban por aire y tierra. El experimento de Lucas Vázquez como lateral derecho no funcionó. En Múnich,cumplió pero no es lo mismo hacerlo durante 20 minutos que 90. Coraje y piernas no le faltan, pero estaba sobrepasado y no conoce la dinámica del puesto. Modric, fue el encargado de échale una mano, pero se agotó en el empeño y eso lo notó el equipo en la elaboración del juego. Por la banda derecha llegaba todo el peligro del Bayern con Ribéry y Alaba entregados a la causa atacante de un Bayern excelso en la determinación, las ganas y empuje Zidane, se la jugó todo a la carta de jugarle de tú a tú al Bayern, y prescindió de Casemiro en beneficio de Kovacic. Esta idea tampoco funcionó, porque al jugar el croata y Kroos en paralelo dejaban el centro del campo desguarnecido y de ello se benefició James, que cuajó un señor partido. Los alemanes se presentaban al área madridista con una facilidad asombrosa. Nadie hacía de pared y pronto a los tres minutos, Kimmich puso el 0-1 en el marcador. El Bernabéu comenzó asustándose viendo las avalanchas de los alemanes que se presentaron con determinación y ambición en Chamartín, dispuestos a quitarse de en medio a su última bestia negra. Sin que nadie sepa muy bien por qué, a los 10 minutos en una excelente jugada, el Real Madrid empató por mediación de Benzema. El gol fue precedido de una jugada coral de todo el equipo blanco que dio hasta 28 pases hasta que Marcelo hizo un extraordinario centro al delantero francés, que definió perfectamente de cabeza. Decíamos, que a parte de saber sufrir, el Madrid también tuvo la suerte de cara. Suerte que el colegiado, el turco Çakir no viese las manos de Marcelo antes del descanso. Un penalti clarísimo que si el arbitro llega a ver lo hubiese pitado, sin ninguna duda. Con empate a uno finalizó el primer periodo. Una buena noticia para el Real Madrid que había vuelto a sobrevivir a los zarpazos enormes de los alemanes que se fueron un tanto frustrados al vestuario, al comprobar que estaban haciendo todo lo posible para doblegar a los blancos y no eran capaces de ir por delante en el marcador. Más frustrados terminaron cuando finalizó el encuentro. Habían hecho todo, absolutamente todo, y no pudieron, otra vez, con el Real Madrid que cuando se trata de la copa de Europa, parece que está muerto, pero no lo está En esa estábamos cuando llegó el falló más estrambótico de toda la Champions, el guardameta del Bayern Ulreich regaló el 2-1 al Real Madrid, concretamente a Benzema autor inesperado de un doblete en el momento que más lo necesitaba su equipo. El portero alemán entre sí tenía que despejar a una cesión de Tolisso y cogerla con la mano, se hizo un lío y propició que el francés muy listo y espabilado aprovechase el obsequio poniendo por delante a los madridistas. El Bernabéu respiró un poco. Solo un poco. El orgulloso y magnífico Bayern, a pasar del varapalo, no se rindió ni mucho menos. Es más puso más empeño, fuerza, coraje y corazón que nunca. El Bayern es un equipo con mayúsculas. Su comportamiento fue extraordinario. Se ha dejado del fútbol toque que le exigía Guardiola para con Heynckes volver a sus orígenes con ese fútbol directo y de fuerza que siempre ha caracterizado al fútbol alemán. Los de Zidane, intentaron alguna contra que otra, y en una de ellas pudo llegar el 3-1, pero en esta vez el infalible Cristiano Ronaldo falló una clarísima ocasión a centro de Marcelo. El Bayern sabía que era a base de goles como podía cambiar su suerte.Y eso fue lo que hizo el equipo bávaro hasta el final del partido, someter a los de Zidane con ataques incesantes y con una fuerza ciega, al estilo del Madrid en sus grandes noches de leyenda. Tanto fue el cántaro a la fuente que al final, James, en el minuto 62 hizo el clásico gol de los ex,aprovechando un rechace donde Kroos hizo la estatua. El colombiano,no lo celebró. La eliminatoria estaba a un gol de los alemanes para dejar fuera al Real Madrid. La angustia entonces se apoderó de la afición que se quedó sin uñas por los nervios. A partir de aquí comenzaron los minutos más sufridos de la historia del Madrid en la copa de Europa. Jamás vi sufrir tanto a un estadio, como el Bernabéu. El Madrid no sabía qué hacer ante la presión asfixiante de un Bayern herido en su orgullo de cambiar el destino de los últimos años ante el equipo de Zidane que estaba viviendo una situación agónica. Los alemanes hicieron 22 remates a puerta, sacaron once saques de esquina y tuvieron cerca de un 60% de posesión. El último cuarto de hora fue de un sufrimiento supino para toda la familia madridista que tenía el corazón en un puño. Aquí fue cuando apareció el héroe del encuentro, ese hombre que cuando más discutido está, mejor lo hace. Su nombre es Keylor Navas, y es ese hombre tranquilo, lejos de los focos, que aparece en las grandes ocasiones. Keylor, sin ninguna duda, ha sido determinante para que el Real Madrid esté en la final de Kiev el próximo 26 de mayo. Una final para un héroe: Keylor Navas. Pocas veces un pitido final inspiró tanto alivió como el del colegiado turco Çakir al decretar el final del encuentro que finalizó con empate a dos y con el Madrid camino de Ucrania. Al limite, alcanzó el Real Madrid la final de Kiev. Sigue con su idilio con la Copa de Europa, su torneo fetiche que alcanza de todas las maneras posibles,sea con alharaca o pasando un viacrucis, pero que casi siempre está. Alcanza así su 16ª final. La copa de Europa como rutina. La Copa de Europa también se consigue con sufrimiento . El Madrid contra el Bayern no jugó bien, pero hay que resaltar su sacrificio, su fortaleza anímica y su sufrimiento que rozó lo angustioso. En definitiva, que supo sobrevivir al empuje de un extraordinario Bayern Munich. El Madrid, que dispondrá de 17 entradas, ya espera rival para la final de la Copa de Europa que se jugará en Kiev, el sábado 26 de mayo.    


CON LA LEY DEL MÍNIMO ESFUERZO

      Esta liga ya carece de todo interés. Desde hace ya unas jornadas ya se sabe que el Barcelona es el seguro campeón, título que se ha ganado con todo el el merecimiento y bendiciones.. Todo lo demás importa un bledo. Dadas las circunstancias da lo mismo quedar segundo, tercero que cuarto. Los cuatro primeros clasificados entran de forma directa a la liga de campeones de la próxima temporada. Hasta ahora el cuarto clasificado tenía que jugar una previa, pero para el siguiente ejercicio de la Champions, ni eso. Además los puestos de descenso ya están totalmente clarificados: Deportivo, Las Palmas y Málaga. El pescado está vendido. Mañana o pasado mañana el Barcelona será el justo vencedor de este campeonato que apenas ha tenido interés por la supremacía de los azulgranas y el poco interés del Madrid, que renunció a la liga en los dos primeros meses donde no compareció por falta de aliciente o vaya usted a saber el por qué.Imperdonable su actitud, en ese tiempo. El Madrid que ya se fue de esta liga hace tiempo, tiene sus ojos puestos en la Champions Ligue, donde se mueve como pez por el agua. Es semifinalista y el martes recibe al Bayern Múnich con la ventaja de 2-1. Su cabeza, y toda la atención está puesta en ese partido de vuelta. Se juega la temporada en 90 minutos, que son los que le separa de una nueva final en el torneo de donde es el amo y señor, la copa de Europa. Por este circunstancia , Zidane,con buen criterio echó mano de forma absoluta del equipo B, adornado con Benzema y Bale, que han perdido la condición de titulares. El partido ante el Leganés que ganó el Real Madrid por 2-1, se puede calificar, sin temor a equivocarse, de intrascendente por la renuncia liguera de los blancos, centrados en su amada copa de Europa. El Leganés era el que más se jugaba, un recuerdo todavía latente en las mentes de los madridistas de aquella noche copera del mes de enero, cuando el Madrid tiró por la borda el segundo torneo en importancia del plano nacional. La liga de campeones es la única tabla de salvación que le queda al Real Madrid que está a 90 minutos de meterse en su tercera final de la Copa de Europa seguida. Les queda pasar el trago del próximo martes donde tendrán que poner toda su sapiencia futbolística para dejar en la cuneta a un herido Bayern Munich. Con los alemanes en el horizonte, Zidane ante el Leganés hizó todas las rotaciones posibles. Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos no estuvieron en la convocatoria. Solo Kovacic, Bale y Benzema fueron los jugadores que aparecieron sobre el terreno del Bernabeú, y que tienen opciones de suplir a los lesionados Isco y Carvajal. Fue un partido donde aparecieron Vallejo, Theo,Acharf, Ceballos Marcos Llorente y Mayoral, junto a Casemiro que actuó de central. Todos ellos más o menos cumplieron, pero sin embargo Theo, quedó retratado. Con esa actitud de pasota este chico no va a ninguna parte. Benzema es el otro jugador que sale señalado de este intrascendente partido frente al Leganés, que no se pareció en nada al que en enero eliminó al Real Madrid. El único que se reivindicó, junto a Kovacic, fue Bale que hizo una interesante primera parte jugando por la banda derecha, una posición a cubrir si damos por hecho que Zidane bajara al lateral derecho a Lucas Vázquez por el lesionado Carvajal contra e Bayern. Bale fue el único atacante que ofreció profundidad porque tanto Benzema como Mayoral apenas existieron. El galés fue quien abrió el fuego, marcando el 1-0 al límite del fuera de juego. Mayoral,después en el minuto 45 hizo el 2-0. Gol muy mal protestado por el Lega porque el remate bajo palos llegó de un despeje de Bustinza, por tanto era gol legal. El Leganés, en el segundo periodo, perdió el miedo y acortó distancias por mediación de Darko, pero ya no le dio tiempo para la igualada. El Madrid por entonces ya tenía la mente puesta en el monumental partido del próximo día 1 de mayo. Pero eso, son ya palabras mayores porque esta liga hace tiempo que no es del Real Madrid.    


EL MADRID GANA POR SU INERCIA GANADORA EN EUROPA

Por tercera vez consecutiva el Real Madrid venció (1-2) al Bayern en Múnich. Y no solo eso, es la sexta victoria seguida frente a los alemanes que ven en el Real Madrid a su bestia negra. Ganó el Madrid,si, pero lo hizo sin ninguna brillantez y sufriendo hasta el último instante el acoso incesante del Bayern que mereció mejor suerte. Este factor estuvo de parte de los madridistas que ganaron sin que nadie se explique muy bien el por qué. Uno diría que lo hizo por la inercia que tiene el Madrid en la copa de Europa, con la que tienen un idilio permanente; y por la soberbia actuación de Keylor Navas que si falló en el 1-0 de Kimmich- se lo coló por el palo corto-, en la segunda parte estuvo imperial y salvó a los suyos del empate y hasta de la derrota. El eterno Ribéry, una pesadilla primero para Carvajal y después para Lucas Vázquez, terminó desesperado ante las dos enormes paradas que le hizo el costarricense, sobre todo un tiro a bocajarro tras una extraordinaria jugada del francés. Debe ser por ese amor eterno que se tienen equipo y competición champions, por lo que el Madrid ganó a un Bayern que como siempre tiró de orgullo,fuerza e insistencia para morir en la orilla. Marcelo y Asensio en dos zarpazos dieron la vuelta al marcador. Los dos,prácticamente, aparecieron de la nada para conseguir un magnífico resultado. Marcelo lo hizo al borde del descanso (minuto 44) y Asensio en el 11 del segundo periodo. Son las cosas del fútbol. Jugó mucho mejor el Bayern, pero la victoria fue para el Madrid, que le tiene tomada la medida al equipo alemán, que abandonó frustrado el Allianz Arena. Sin duda alguna lo mejor fue el resultado, porque de jugar lo hizo muy poco el equipo de Zidane. Apenas tuvo la pelota, jugó muy atrás y tuvo muy poca presencia en ataque. Cristiano, más solo que la una, en esta ocasión no rascó bola. Eso sí, el Madrid supo tirar de riñones, de esfuerzo y una buena defensa-aparte de las manos salvadoras de Keylor- para lograr esta sufrida victoria que le acerca un poco más al objetivo de estar en la final de la Champions Ligue. Fue un partido de contrastes. El Bayern se adelantó cuando mejor lo estaba haciendo el Madrid, que a su vez empató cuando el que dominaba era el equipo alemán, que de alguna forma perdió su potencial atacante con la retirada de Robben por lesión muscular. Ahí perdió su referente atacante. Poco tiempo después Boateng, el mariscal defensivo de Heynckes junto a Hummels, era el que caía con otra lesión muscular. El Bayern, lejos de venirse abajo por esas importantes bajas, apretó los dientes y sometió a los de Zidane que agradecieron como nunca que llegase el descanso, con ese valioso empate a uno. El cuadro alemán fue quien dio primero con el tanto de Kimimich a la media hora de partido. Tanto del que buena parte de culpa tuvo Marcelo, que como siempre se va con mucha alegría al ataque y se le olvida tapar su banda. El brasileño no pudo evitar un fuera de banda en la esquina del guardameta alemán, quien rápidamente sacó para Kimmich aprovechando la autopista que había dejado el jugador blanco. El lateral marcó el 1-0. Después se desquitó y arregló su desaguisado, logrando el empate de un fuerte latigazo. Marcelo es un tipo especial, capaz de hacer fantasías como cometer fallos infantiles. Pero es un lateral enorme en todos los sentidos. Igual que Asensio, que salió en la segunda parte supliendo a Isco, tocado en un hombro, y dejó constancia de su clase en el 1-2. Gol que le define como exquisito jugador. No le templo la pierna para levantar con elegancia el balón ante la salida del portero alemán. En esta clase de partidos este jugador crece como nadie, y suele ser determinante. Va camino de ser un crack. A pesar de ponerse por delante el Madrid , los alemanes nunca se rindieron. Siguieron a la carga sometiendo a un bombardeo a la defensa del Madrid que se defendió con uñas y dientes ante las acometida de un rejuvenecido Ribéry. Entonces apareció Keylor que mandó parar al extremo francés con dos paradas fuera de serie, salvando una victoria importante pero no definitiva. Ribéry, por el que parece que no pasan los años, fue el mejor de todos. Por el Madrid hay que destacar la entrega y la casta de Lucas Vázquez que fue quien más kilómetros hizo; Modric trabajó a destajo a la vez que impartió sus perlas futbolísticas; y la defensa se mostró bastante segura en los balones aéreos, con Varane y Sergio Ramos como abanderados. La vuelta en el Bernabéu para el día 1 de mayo, tiene su miga. Nada hay decidido, porque el equipo alemán sin ser ese bloque arrollador de antaño, sigue teniendo orgullo y calidad. El Real Madrid, después de lo sucedido ante la Juventus imaginamos que habrá aprendido la lección de que el fútbol no es una ciencia exacta y es proclive a las sorpresas. Que nadie se equivoque, la vuelta va a ser durísima. Del resultado es de lo único que puede presumir el Madrid, porque el juego se le olvidó en Múnich. No obstante supo resistir y se trae un gran marcador. El objetivo de jugar su tercera final de Champions consecutiva la tiene más cerca. Kiev espera      


RECITAL DE KEPA EN EL BERNABÉU 

¡Qué inmenso error cometió el Real Madrid no fichando al guardameta del Athletic, Kepa! Bueno, el Real Madrid no, Zidane que lo rechazó y Florentino Pérez por hacerle caso. El portero se reivindicó ante los que no le quisieron en invierno, Zidane y Florentino.  Vista la actuación de Kepa Arrizabalaga, los madridistas sintieron rabia por ver al futuro portero de España jugando en el Athletic, y no en el equipo blanco. En el Bernabéu demostró que estamos ante un portero sobrio, de manos firmes y que nada le tiembla a la hora de la verdad. Está en la tradición de los mejores porteros vascos. Una lástima que la tozudez y la ceguera de Zidane le hayan impedido ser jugador del Real Madrid que lo tenía apalabrado en 20 millones de euros. Inmenso error,repito, del técnico francés, y del presidente madridista que se debe estar tirando de los pelos por haberle hecho caso a su entrenador. Kepa tiene un magnífico presente y un futuro esplendoroso. Kepa, salió por la puerta grande del Bernabéu. Si el Athletic se llevó un punto es por su estelar actuación, sobre todo en el primer periodo con dos intervenciones que llevaban el marchamo de gol: un cabezazo de Varane que salvó a media altura; y en una jugada prodigiosa de Asensio que logró despejar en el último instante. En una palabra.que Kepa, el descartado por Zidane, mostró su gran solvencia ante un Real Madrid sin mucha tensión, discontinuo y sin acierto en las áreas y con el ojo puesto en Múnich. El guardameta vasco fue quien mantuvo firme el resultado para su equipo, solo Cristiano Ronaldo fue capaz de batirlo a falta de cinco minutos para el final del encuentro. En una de tantas jugadas del Madrid en el área del Athletic, Modric atajó un balón en la frontal disparó con fuerza, la pelota iba fuera pero Cristiano echó mano de su repertorio, la orientó con un toque de espuela y gol (1-1). Resultado final Mucho antes, en la primera parte, el Athletic en una muy buena jugada se adelantó por mediación de Williams, que con madera de gran delantero y gran definidor puso el 0-1. Habilitado por un pase magistral de Córdoba, le ganó la espalda a Sergio Ramos y engañó por alto a Keylor Navas. Si Kepa fue el principio, Williams fue el final. Los dos representan el futuro de este Athletic que dejó buena sensación en Chamartin. Con la seguridad de su portero y la solvencia de Unaí Núñez junto a Iñigo Martínez,sus centrales, resistió con cierta comodidad el dominio del Real Madrid que no tuvo continuidad y que careció de profundidad. Los del Athletic a punto estuvieron de acabar con la maldición de 13 años sin ganar en el Bernabéu, si Raúl López hubiese acertado en un disparo que se fue al larguero del la portería de Keylor. Los de Zidane consumaron un episodio más de su triste caminar por esta liga que les importa un comino. Sus ojos están puestos en la Champions, y más concretamente en Munich, donde el martes próximo le espera un Bayern con el cuchillo entre los dientes. Era un Real Madrid-Athletic, uno de los clásicos de la liga española pero ni por esas hubo tensión sobre el terreno de juego. Los dos, a su manera, ya no tienen nada que decir en la competición. La consecuencia fue un partido un tanto descafeinado, con mucha permisividad en la defensa, sobre todo en la del equipo madridista que estuvo un tanto desamparada por la ausencia en el centro del campo de Casemiro. Frente a un Athletic más centrado y ordenado, el Madrid fue un equipo que jugó buenos momentos, pero de forma discontinua, por impulsos y a ratos cortos. Asensio y Lucas Vázquez se dedicaron a abrir las bandas para servir balones a Cristiano, quien estaba en una isla, solitario sin nadie que le apoyase. Ese apoyo tenía que ser Benzema, pero el francés una vez más, y van ni se sabe, fue el gran ausente.¡Cuánto hay que aguantar! Ante la poca profundidad del Madrid del segundo periodo, Ziadne dio entrada a Isco y Bale, que suplieron a Asensio y Benzema, respectivamente. Un error del técnico sacar a Asensio que estaba siendo el mejor del encuentro.Suya fue la mejor jugada del partido y que pudo ser una de las mejores de la liga si hubiese marcado gol. Asensio fue a recoger una pelota al banderín del córner y de espaldas a la portería comenzó una carrera que le llevó hasta el área pequeña,dejando de por medio a dos jugadores del Athletic tumbados. Pero Kepa impidió que culminase esa hermosa jugada. El Madrid no jugará este fin de semana, al ser su siguiente rival el Sevilla, finalista de copa. Por lo que estará más descansado para las hostilidades que le esperan en Múnich. Allí, frente al Bayern se jugará el ser o no ser de esta temporada. Porque es evidente, que el Madrid ya no es de esta liga.  


EXHIBICIÓN DE ISCO

El Real Madrid en una faena de aliño, liquidó al Málaga en la Rosaleda por 1-2. Un resultado que puede parecer que el partido fue reñido y disputado. Nada más lejos de la realidad, fue de una superioridad absoluta del Madrid que se quedó corto con el resultado ya que tuvo varias ocasiones para haber sido un marcador mucho más abultado. Pero tampoco se trataba de hacer sangre ante un Málaga que ya está condenado al descenso.   Isco,en su regreso a su tierra natal, fue el protagonista absoluto. Capitalizó todo el juego de los blancos, con una exhibición de las suyas. Ante su gente, la de Málaga, quiso ser el mejor, y lo fue . También lo fue para su equipo porque hasta que se retiró bien entrada la segunda parte, fue el norte y el sur del Real Madrid. Isco se dio un homenaje en su propia tierra:jugando como los ángeles y consiguiendo el primer gol que logró tras transformar de forma magistral una falta al borde del área. Sergio Ramos, iba a ser el encargado de hacerlo, pero por aquello de estar en su Málaga querida, Isco le pidió al capitán permiso para lanzarla. Sergio Ramos, generoso él, accedió y el e Arroyo de la Miel, consiguió un golazo que no quiso celebrar pero que la afición malagueña festejó como si hubiese sido de su equipo querido. Bonito detalle de la afición y del propio Isco, que ha vuelto a su mejor estado de forma cuando más lo necesita su equipo. En la Rosaleda impartió un magisterio futbolístico de toque y de buen gusto. Lo suyo fue pura delicadeza. El malagueño del Real Madrid ya no es ese jugador que paraliza el juego con sus regates y filigranas. Está muy rápido y sabe cuando hay que acelerar y cuando hay que parar. A veces la pausa es necesaria en un partido de fútbol; y en eso Isco es un maestro. Zidane lo sabe y por eso a la hora de la verdad está eligiendo a él y no a Gareth Bale. Ante un Málaga,que ya salió derrotado del vestuario, Zidane optó en buena medida por el plan B, dando descanso a los pesos pesados como Marcelo, Modric,Kroos,Varane y Cristiano Ronaldo. Si jugaron Sergio Ramos, que no lo hizo ante la Juve por sanción;Benzema más en punta que nunca, Lucas Vázquez, Asensio junto a Kovacic y Casemiro, en el centro del campo. En la defensa la novedad fue Theo,que sigue sin despegar, y que actuó junto a Vallejo, que se comportó con seguridad. El partido contra el Málaga y sin Cristiano ,era propicio para despertar en Benzema la vena goleadora. Pero,nada sigue negado ante la portería. Hasta en cuatro ocasiones tuvo remate pero no hubo forma de que viese la portería. Esta claro que el gol no es su principal virtud, si lo es en el pase y en abrir espacios. En la segunda parte, en el 0-2, nos ofreció un detalle técnico de muchos quilates. Dio como una tijera sobre la línea del área que desequilibró a los defensores, habilitando para Isco, quien de un ligero toque dejó el gol en bandeja a Casemiro. Fue una delicia de jugada. Nadie va a discutir la clase y el talento de Benzema, pero su indolencia es muy difícil de justificar. Está claro que a Zidane le gusta su compatriota y lo quiere recuperar. Otra cosa es que el vestuario entienda esta empatía que tienen los dos franceses, que en muchas ocasiones no está justificada. Ante el Málaga, vimos al buen Benzema. El partido fue un mero trámite y así se lo tomaron los dos contendientes. El Madrid porque ya solo tiene ojos para la Champions, Y el Málaga porque su destino es la segunda división. Fue un partido distendido, pero entretenido. Después de la pasión y suspense vivida ante la Juventus, el Real Madrid se tomó un respiro en la competición doméstica ante un Málaga colista que apenas le inquietó. Pero no por eso, dejamos de ver un encuentro que resultó vistoso y donde el Madrid jugó de forma muy fluida y con mucho ritmo. Hasta diría que con buen gusto, sobre todo en el primer periodo. El Málaga, bastante tiene con lo que le viene encima. Se le ve deshilachado, sin confianza y sin esperanzas. Lo mejor fue su guardameta, Roberto, que tuvo intervenciones de mérito y salvó más de un gol. La derrota ante el Madrid ha sido la puntilla definitiva. Es equipo de segunda división, y no por culpa de los jugadores sino del jeque llamado Al-Thani. El gol del Málaga en el último instante, obra de Rolán fue una mera anécdota en un partido de trámite y en donde Isco reinó, dando todo un recital.


NOCHE DE TERROR EN EL BERNABÉU

Del terror y pánico que pasó el Real Madrid junto a su afición, logró sobrevivir en el último instante gracias al penaltí de Benatia a Lucas Vázquez en el minuto 93, que Cristiano Ronaldo transformó en el 98 tras las protestas encendidas y llenas de ira de los italianos y de su guardameta Buffon, que fue expulsado.   Puede ser un pena máxima rigurosa, pero Lucas Vázquez tenía una posición franca para marcar y fue derribado por el defensor de la Juventus. Así lo vio el colegiado que lo pitó, para escarnio de los italianos que se rebelaron contra su maldito destino. Se veían ya jugando la prórroga donde un gol de ellos valdría el doble. De ahí sus protestas encolerizadas que se llevó por delante a su sensacional portero Buffon, que se despide la la Champions de la peor manera. Una pena,porque en el Bernabéu estuvo como en sus mejores tiempos. El Madrid se salvó de milagro. Sufrió y cometió muchos errores que le deben servir de lección. Pero también es verdad que fue inasequible al desaliento, intentando el gol hasta el último suspiro. De nuevo salió a relucir su gen de Champions. Después del enorme partido que hizo la Juventus que a punto estuvo de hacer una remontada histórica, el equipo de Zidane, de una forma difícil de explicar, salió vivo de una noche de terror que tuvo asustado a todo el Bernabéu. El Madrid sufrió como nunca ante esta Juventus que se presentó en la plaza madridista dispuesto a dar la gran campanada. La escuadra italiana no es un equipo en declive como muchos indocumentados dieron a entender tras la derrota por 0-3, en Turín. Ni mucho menos, es un equipo que compite como pocos, que es todo un campeón de Italia que siempre vende cara la derrota. Su primer tiempo fue muy bueno y estuvo por encima del Real Madrid, que aunque tuvo ocasiones para enmendar la plana de los dos primeros goles de los italianos, ambos de Mandzukic, que fueron un calco: centro por la banda izquierda y cabezazo del delantero en el segundo palo. En los dos tantos, quedó retratada la defensa madridista que estuvo nerviosa e insegura toda la noche. Se echó en falta la omnipresencia de Sergio Ramos, vital en noches como esta. El caso es que la Juventus con la presencia de Pjanic, la vitalidad y velocidad de Douglas Costa, y la eficacia de Khedira, fue un equipo mucho más ordenado e intenso del que jugó en Turin. Empezó desbocado y utilizando mucho músculo ante los blancos que lo empezaron a ver negro muy pronto, y más tras el segundo gol del croata Mandzukic. Bien es cierto que el Madrid pudo lograr hasta igualar si le suerte le hubiese acompañado en el balón al poste de Varane y en el uno contra uno de Isco con Buffon, que salvó el guardameta bianconero. Pero también es cierto, que al equipo de Zidane le temblaron las piernas en su propia casa, lo que no deja de ser preocupante. De los temblores se pasó al pánico cuando Matuidi, en un regalo de Keylor Navas (fallo inexplicable en un centro sin peligro), lograba igualar la eliminatoria a tres. Faltaba media hora y en el Bernabéu se mascaba la tragedia. La Juve estaba a un gol de lograr algo épico. El panorama le era propicio. Pocos equipos manejan esta situación como el campeón italiano. El Bernabéu por entonces, era un cementerio. El silencio se cortaba con un cuchillo. La prórroga amenazaba a los jugadores del Madrid que estaban aterrorizados. Solo Cristiano respondía a ese miedo con orgullo. Orgullo que trasladó a los suyos La Juventus entonces jugó a manejar los tiempos, gran error, porque el Madrid por entonces tenía el miedo en el cuerpo y con su espera le dio motivos para que los blancos empujaran , aunque eso sí, con más tesón y ahínco que acierto. Atacaban sin mucho peligro ante la buena defensa de su rival, pero al menos ponían cerco al área de Buffon. Sacaron el orgullo como pudieron. Eligieron morir en campo enemigo, sin pensar que un gol de la Juve significaría su eliminación. Buffon estaba teniendo su gran noche. Pero en el descuento, en ese mítico minuto 93, un balón al área fue cabeceado por Cristiano. Cuando Lucas podía marcar le tocó por detrás Benatia, y el colegiado inglés, Michael Oliver pitó penalti. Riguroso, pero penalti al fin y al cabo. Las protestas más que airadas de la Juventus dieron con Buffon al vestuario, sustituyéndole Szcesny. Eso sí, Buffon a pesar de salir expulsado, recibió la ovación del Bernabéu, que en un riguroso silencio y con los nervios a flor de piel, se prestó a presenciar el lanzamiento de Cristiano Ronaldo, que marcó el tanto que les daba el pase a las semifinales. Del pánico, se pasó al éxtasis. Nunca una derrota (1-3) sentó tan bien al Real Madrid. Decía al final Cristiano, tras el sufrido partido, que han recibido una buena lección. Es cierto. Después de muchas celebraciones por la debacle del Barcelona que llegó acompañada por la caída de Guardiola, quien de nuevo cayó en Europa, el Real Madrid y su afición se las prometían muy felices ante la Juve tras el resultado de la ida, favorable a los blancos por 3-0. Ante esta circunstancia, los aficionados y también los jugadores veían este partido como mero trámite. Hasta que la vigorosa Juventus, sin nada que perder, les hizo despertar de esa falsa realidad. El Madrid, insisto, no jugó bien. Lo hizo a trompicones sin manejar los tiempos y obsesionado con el gol más que con el juego. Bale, que fue titular en detrimento de Benzema, volvió a defraudar. Modric notó fatiga en el segundo tiempo y fue sustituido por Kovacic. Casemiro no tuvo ningún protagonismo y en el segundo tiempo dejó su puesto a Asensio. Lucas Vázquez , también al inicio del segundo periodo, entró por Bale. En definitivo, que vivimos todo un partidazo que será inolvidable por la valentía de la Juve, que con 3-0 en contra, fue capaz de igualar la eliminatoria al campeón de Europa, en su propia casa. Algo que pueden decir muy pocos equipos, más bien ninguno. También va a ser inolvidable por el discutido penalti en el último minuto; y por la gran película de terror que se vivió en el Bernabéu. Al final fue un suspiro infinito para un Madrid angustiado y asustado como nunca, que está en semifinales de Champions por octava temporada consecutiva, y por vigésima novena vez en su historia . No debe ser casualidad.    


UN DERBI EN LAS MANOS DE OBLACK

Real Madrid y Atlético en un derbi sin tanta tensión como otras veces, solo se jugaban el subcampeonato, finalizó con tablas (1-1). No hubo tensión,pero si la rivalidad propia de los vecinos de la capital. UN derbi, siempre es un derbi y los dos, querían la victoria, sobre todo por sus aficiones, no por la importancia de los puntos, porque esta liga ya tiene dueño y señor, el Barcelona.   Con estas premisas se midieron Madrid y Atlético que protagonizaron un duelo vibrante, intenso y hasta emocionante en el que mandó en su gran mayoría el Real Madrid y en el que supo aguantar el Atlético, gracias a su buena defensa, y sobre todo, a su gran guardameta, Jan Oblack que fue decisivo para la suerte final de los rojiblancos. El magnífico portero del Atléti fue el principio y el final del partido. Salvo a los suyos en un comienzo arrollador del Madrid; y al final donde los blancos volvieron a la carga para buscar la victoria después de que se tomarán un descanso ante el mayor empuje durante el segundo periodo de los de Simeone, que no sé si quiso ganar el partido o se conformó con el empate. El técnico argentino, es feliz no perdiendo. Su excesiva prudencia muchas veces perjudica al Atlético, aunque sus seguidores no lo quieran ver así. Oblack mandó en el derbi. Su portentosa actuación salvó a los suyos de la derrota. El esloveno comenzó por repeler un remate con el cuerpo de Cristiano. Le paró un disparo a Varane en el área pequeña. Sacó una mano prodigiosa a un disparo de Carvajal tras rechazar el balón en la madera, tras un tiro de Marcelo. Eso fue al comienzo del partido y en la primera parte. En el segundo periodo, cuando el encuentro estaba a punto de morir, se produjo falta al borde del área del Atlético por falta a Isco. Sergio Ramos, ante la ausencia de Cristiano que salió del partido en el minuto 63, se la pidió lanzarla. El balón iba a la misma escuadra y hasta allí voló Oblack para salvar a su equipo de lo que hubiese sido el 2-1. Sin duda Jan Oblack, fue el hombre del derbi por derecho propio.Gracias a él su equipo logró puntuar. También, Keylor Navas, que tuvo poco trabajo, rescató al Madrid de lo que pudo ser el 1-2, tras una espectacular parada a Koke que disparó a bocajarro y que el costarricense logró despejar a saque de esquina. Los otros dos actores del derbi que fue ante todo muy entretenido, fueron Cristiano Ronaldo y Griezman. Si no llega a ser por Cristiano, el Madrid no habría logrado superar a Oblack. El portugués que pactó con Zidane que solo jugaría una hora, antes de despedirse batió al guardameta esloveno al aprovechar un magnífico pase por alto de Bale, que Cristiano empalmó con la derecha según le venía. Magnifico gol que era imparable para portero atlético. Cuatro minutos después el Atlético al verse con desventaja apretó más que nunca, y Griezman logró la igualada tras una combinación con Vitolo. En este tramo de partido, desde el minuto 63 al 75, fue cuando más problemas tuvo el Madrid, que se recuperó con la entrada de Modric e Isco,a los que Zidane reservó pare el partido del miércoles contra la Juventus, en el Bernabéu. En el último cuarto de ahora el Madrid terminó el encuentro en la portería de Oblack, pero le faltó acierto en el remate. No estaba Cristiano, y se notó, vaya si se notó. Sin el luso, el Madrid pierde pólvora, lo que no deja de ser un problema, porque esperar a que Benzema haga de hombre gol, es una osadía. El francés, que ante la Juve será titular, salió en el segundo periodo sustituyendo a Cristiano, y apenas se le vio. Bale volvió a ser titular y lo hizo bien. Zidane quiso abrir las bandas con el galés y Lucas Vázquez más Asensio. El Madrid explotó los extremos unas veces con acierto y otras no tanto, porque el Atlético le supo cerrar bien los huecos en muchas ocasiones. Pero, el Madrid sin Isco, Modric y Benzema, perdía el juego por dentro y por lo tanto no era un equipo compacto. No obstante al Madrid no le faltó intensidad y gozó de ocasiones pero careció del factor sorpresa y eso ante la disciplina del Atlético es un grave handicap. El caso es que el guión no cambió respecto a las últimas temporadas. Al mayor empuje, dominio y ocasiones de gol del Madrid, respondió el Atlético con su típica disciplina y solidaridad. Desde que está Simeone como técnico rojiblanco, el Bernabéu le sienta muy bien ya que sigue invicto en la liga desde el 2012. Él empate (1-1), en nada ayuda a los dos contendientes, solo lo hace al Barcelona que vuelve a tener al Atlético a once puntos y al Madrid a 15. Loa azulgranas ya rozan con las manos el título de liga. Nosotros nos conformamos con haber visto un derbi con mucha enjundia y con chispa. El partero del Atlético, con su gran actuación, mantiene los 4 puntos de ventaja al Real Madrid tras el partido de la máxima rivalidad, donde los blancos tuvieron más ocasiones y fueron más osados, pero Oblack paró a los blancos. El derbi estuvo en sus manos.


CRISTIANO RONALDO, UN GOL PARA LA POSTERIDAD

        El Real Madrid al igual que hiciera en la final de Cardiff, volvió a pasar por encima de la Juventus pero esta vez en su propia casa, Turín, venciendo por 0-3 con dos tantos de Cristiano Ronaldo, uno de ellos, el 0-2 pasará a la historia por su hermosa y plástica Chilena. Sin duda alguna, el portugués marcó el gol d su vida. La chilena que llevaba años buscando llegó en la noche lluviosa de Turín. Era la instantánea que le faltaba al mejor delantero del mundo que ve la portería como si fuese el arco iris. Además el monumental gol se lo marcó a toda una leyenda como Buffon, que nada pudo hacer más que aplaudir, como hizo la afición juventina que demostró su categoría aplaudiendo en pié la maravilla de gol que acababa de ver. Un gol que entrará en la posteridad, como ya lo hizo el taconazo de Di Stéfano;el gol de Maradona a Inglaterra superando a todos los que le salieron al paso;la volea de Zidane en la final de Glasgow; y ahora la Chilena sin parangón de Cristiano Ronaldo, que encontró su Dorado particular. Sin duda ha sido uno de los goles más bellos de la historia de la Champions. Era el 0-2 que hundía ya sin remedio a la Juve que estaba luchando a brazo partido para lograr la igualada y meterse en el partido. Pero el extraterrestre tanto del luso les dejó definitivamente en la lona. Y más aún cuando poco después su mejor jugador,Dybala fue expulsado por doble amonestación. Cristiano ya mucho antes, en el minuto 3 ya había hecho su carta de presentación marcando el 0-1 que rompió los esquemas del equipo juventino. El campeón de Europa, no se dejó amilanar por los preliminares en forma de luces y de una afición enfervorizada con los suyos, saliendo muy valiente con Isco como apuesta de Zidane para ganar más presencia en el centro del campo. El malagueño junto a Marcelo, fueron los autores del primer gol de Ronaldo que se adelantó con su rapidez y maestría habitual al certero pase atrás de Isco. Era el tanto 23 en los últimos 14 partidos, el 13 en los nueve partidos de la Champions. Que luego terminaría redondeando marcando el golazo de su vida que hace el 14 en la Champions. Ya lleva 119 goles en la Champions Ligue ¡Casi nada! Si Cristiano Ronaldo, con razón, se lleva las portadas; Keylor Navas y la defensa madridista no le van a la zaga. El costarricense tuvo un par de intervenciones espectaculares, sobre todo en una que se puede catalogar de prodigiosa. Fue a un remate a bocajarro de Higuaín, evitando el (1-1). Porque la Juve, después del primer gol del Real Madrid, fue creciendo hasta meter en apuros a los de Zidane a los que el descanso les vino de perlas. En la reanudación, los de Allegri dieron un paso más hacia adelante, poniendo más empeño y acorralando al Madrid que por momentos pareció empequeñecerse. Pero, Sergio Ramos y Varane, los dos colosos, se imponían por tierra, mar y aire a los delanteros de la Juve. Ellos, junto a Keylor Navas, también deben salir en la portada porque aguantaron a su equipo en los momentos de agobio de la Juventus, que los tuvo. Hasta que llegó Cristiano y mandó parar. Con su obra de arte en forma de gol que logró de forma increíble,golpeando el balón más de un metro por encima del defensor, el Real Madrid se encamina de forma directa hacia las semifinales de la Champions. Con el 0-2 el estadio de Turín rindió pleitesía al Real Madrid, Y más aún cuando llegó el tercero. Marcelo, Isco y Cristiano jugaron como si estuviesen en el salón de su casa, pared va, pared viene, para que Marcelo marcase el 0-3 que ya enterró definitivamente la siempre rumbosa Vecchia Signora. Los números volvieron a parecerse demasiado a los de Cardiff. Hace diez meses,la entonces mejor defensa de Europa encajó en la final más goles que los que llevaba contabilizados en las doce jornadas precedentes. En esta ocasión y en su estadio la misma Juventus que llevaba cuatro goles en contra en los últimos 16 partidos, ha vuelto a sufrir una sangría de goles por parte del Real Madrid, que hacía 56 años que no ganaba en Turín. Hacia una eternidad que no ganaba a la Juventus en casa, pero en esta ocasión lo ha hecho a lo grande, ganando a la orgullosa Juve que solo había perdido en seis de 178 partidos oficiales. El vapuleo pudo ser histórico, porque tras la expulsión de Dybala, el Madrid gozó de hasta de tres ocasiones para aumentar el marcador: Dos de Cristiano y un palo de Kovacic que había sustituido a Modric. Lucas hizo lo propio con Benzema que como casi siempre, pasó de puntillas por el partido; y Asensio sustituyó a Isco, que estuvo brillante. Bale, volvió a saborear la hiel del banquillo en otro encuentro importante. Está claro que el Real Madrid sigue en comunión con Europa donde se desenvuelve como pez en el agua; y Cristiano y la Champions viven en un romance permanente.


A FALTA DE CRISTIANO, BALE

      Con poco que decir en la liga, cuyo único objetivo es quedar como máximo segundo, Zidane optó por reservar a gran parte de titulares para la gran cita de Champions del próximo martes frente a la Juventus. En Las Palmas no estuvieron Carvajal, Ramos,Marcelo, Kroos, Isco y Cristiano Ronaldo.   A falta de estos titulares, Gareth Bale lideró el triunfo del Real Madrid sobre Las Palmas por 0-3. El galés brilló con luz propia y marcó dos de los tres goles de los blancos, uno de ellos de penalti. El otro lo hizo Benzema, también de panalti que hicieron a Lucas Vázquez.    Bale, no goza de buena prensa pero dudar de él como gran jugador es negar la evidencia. En plenitud física y sin el lastre de las lesiones es todo un jugadorazo que no tiene nada que envidiar a las grandes estrellas del fútbol.  En las Las Palmas cuajó un gran partido. Fue el amo y señor de las operaciones de ataque de un Madrid muy asentado y sabiendo muy bien lo que tenía que hacer. Se le ve muy suelto y ahora que llega la hora de la verdad en la Champions, Bale es un gran refuerzo.    Las Palmas que está luchando por salir de los puestos de descenso trato con orgullo de no naufragar. No lo hizo, porque con Paco Jémez al frente murió de pié. Probablemente el equipo insular descienda,aunque no por el mal trabajo de su técnico, sino por el trabajo mal ejecutado de la cúpula directiva.    El Real Madrid, hizo una faena de aliño, jugó lo justo para ganar sin apenas despeinarse. Tuvo la suerte de que le señalaran dos penaltis, el de Bale, muy riguroso pero tuvo varias ocasiones para que el resultado fuese más amplio. Benzema, falló dos goles cantados y varias jugadas se fueron al limbo por pases mal dados y por precipitación.    El partido fue de Bale, quien en pleno debate por Isco se reivindicó con juego y goles. El galés ha regresado acelerando en la carrera por la titularidad y se ofrece para estar en Turín entre los once titulares.    No estaban Ramos ni Cristiano, la columna vertebral del Madrid, pero si estaba Modric, el ingeniero de operaciones, al que acompañó Casemiro y, adelante Asensio y Lucas Vázquez que volvieron a demostrar que están en un buen estado de forma.    Después de la exhibición de Isco con la selección española, habrá que esperar a la Champions para saber si su situación con Zidane ha cambiado. Hay que aguardar a Turín para comprobarlo. De lo sucedido en Las Palmas apenas se puede extraer conclusiones, pero todo indica que contra la Juventus saldrán los intocables y que Isco,Lucas Vázquez, Asensio y Bale lucharán por un puesto. Yo que Zidane, en Turín, apostarían por Bale en lugar de Benzema.    En las Palmas el galés se situó en la izquierda, como cuarto centrocampista, mientras que Asensio lo hizo casi como media punta. A Gareth Bale, esta posición, arrancando siempre por la izquierda le sentó fenomenal y fue el mejor del partido con bastante diferencia, llevando casi siempre el peligro al área de los canarios. Su comodidad en esa posición queda resumida en su primer tanto: cabalgada poderosa por la banda izquierda y definición perfecta. No solo anotó dos goles, sino que estuvo muy participativo y se asoció perfectamente con todos sus compañeros. Faltó Cristiano, pero apareció Bale.    El Real Madrid selló un partido cómodo ante una Unión Deportiva Las Palmas que intenta agarrarse a la salvación desde el buen gusto. No sé,si le será suficiente.    Ahora llega el auténtico test para el Real Madrid, su primer partido de cuartos de final de la Champions ante la siempre difícil Juventus de Turín. Ahí estarán los imprescindibles, pero probablemente sin Nacho que por primera vez en su carrera, se retiró lesionado.


CRISTIANO, PURA VORACIDAD GOLEADORA

       En el el Bernabéu,presenciamos un encuentro la mar de divertido, muy entretenido, bien jugado por ambas partes y con goles de todos los colores.     El Real Madrid terminó imponiéndose por goleada al Girona por 6-3. Fue un partido de locura ofensiva en donde reinó el olfato goleador de Cristiano Ronaldo que está desatado de cara a portería. Todo lo que no le entraba al comienzo de temporada, le entra ahora en la recta final del ejercicio donde el Madrid solo tiene algo que decir en la Champions. Una lástima que se descolgase tan pronto del campeonato doméstico.     El portugués anotó cuatro goles(póquer) y estiró su racha goleadora que le llevan hasta los 22 tantos, está a tres de Messi en la lucha por el Pichichi.     El luso está en un estado de forma extraordinario. Se le ve fresco físicamente, con alegría y con una voracidad que le hace ser temible. Ha regresado. Lo dicen sus goles y su rostro, todo felicidad. Sus cuatro tantos fueron propios de un delantero centro, del nueve. Cristiano fue quien comandó la victoria ante el valiente Girona, que nunca le perdió la cara al encuentro. Muy bien, este equipo gerundense que a pesar de la goleada, se graduó en el Santiago Bernabéu. Es un equipo muy bien trabajado por Pablo Machín, que sabe a lo que juega y que está rozando puestos para entrar en Europa. Sin duda es el equipo revelación del campeonato.    La osadía del Girona la socavó Cristiano con su póquer, quien sumó su tanto número 17 en los dos últimos meses. Lo que habla bien a las claras del estado eufórico en el que vive en estos momentos la estrella madridista, quien estuvo muy bien acompañado por Benzema que le bailó el agua con sus pases y abriéndole huecos. El francés, no fue ese jugador apático de casi toda la temporada. Estuvo muy participativo, combinó a la perfección con casi todos los visitantes que aparecían por el área del Girona, y sobre todo con Cristiano a quien le dejó un pase para el recuerdo, en el 2-1.    Real Madrid y Girona, como decíamos, nos regalaron una locura de partido donde primó sobre todo el juego ofensivo por encima de las defensas, que más bien parecía que estaban de adorno.     Los dos equipo jugaron muy bien. Hubo ambición, se actuó con fe y sin complejo. Fue un gustazo ver el carácter ofensivo que imprimieron ambos conjuntos durante los 90 minutos. Un regalo para el espectador, aunque seguro no tanto para los entrenadores que vieron mucho descuido defensivo en los suyos. El Girona porque recibió seis goles; y el Real Madrid porque encajó tres, en jugadas a balón parado. Los tres fueron de cabeza: dos de Stuani, al espigado delantero uruguayo, sorprendentemente le marcaba en los saques de esquina, Carvajal lo que me pareció un misterio indescifrable; el último del equipo gerundense lo hizo Juanpe. El Real Madrid tienen que hacerse mirar su fragilidad en el juego aéreo. No te pueden hacer tres goles de cabeza con tanta facilidad. Eso en Europa, te condena. Imagino que Zidane habrá tomado buena nota.   El partido comenzó con la alegría del Real Madrid que desde que se liberó del París Saint Germain, es otro equipo bien distinto. Los blancos lo bordaron en los primeros 20 minutos minutos a base de un juego vibrante, vertiginoso y muy directo. Marcó Cristiano el 1-0 que ahora no ve una portería, ve un arco iris. Se presagiaba tormenta sobre el equipo de Machín, pero no, sucedió que se rebelaron y con una valentía encomiable el Girona se echó hacia adelante para lograr la igualada en jugada ensayada. Stuani no es que diese con la cabeza, lo suyo fue un trueno. Con tablas (1-1) se llegó al descanso.    El segundo acto comenzó de la misma forma en que se inició el partido. El Madrid entró a toda mecha, con un juego preciso, rápido y de mucho movimiento y enjundia. En un santiamén, sin que el Girona se hubiese despedazado del descanso, el Madrid se puso con 4-1 en el marcador, con Cristiano Ronaldo con otros dos tantos y uno que le regaló a Lucas Vázquez.    A pesar de esa diferencia, el Girona no se entregó ni mucho menos. Con fe y gallardía siguió en la pelea. Stuaní volvió a marcar de cabeza (4-2) lo que sirvió para que se espoleara un poco más y durante unos minutos tuvo al Madrid encerrado en su área. Pero Bale, que había sustituido a Benzema y de nuevo Cristiano, sentenciaron.     A parte de la bestialidad de Cristiano Ronaldo, que vuelve a comulgar con el gol como nadie; Asensio fue también de los destacados. Así como Kroos y Marcelo, que junto a Benzema sintonizaron a la perfección para el festival goleador del Real Madrid.    La liga está perdida (precisamente la empezaron a perder cuando perdieron 2-1 ante el Girona, en la primera vuelta) pero con la determinación y con la profundidad con la que está jugando ahora el Madrid, es muy difícil de contener. Seguramente que la Juve y sus rivales en Europa, habrán tomado buena nota.    


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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