Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

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SERGIO RAMOS LO VOLVIÓ HACER

       El dueño del último minuto, Sergio Ramos, volvió hacerlo. Está vez fue en casa del máximo rival, el Barcelona donde, en el último minuto empató (1-1) ante la desesperación de los jugadores azulgranas y el Camp Nou que quedó en silencio.   El central del Real Madrid, un portento físico y con una fe inquebrantable, siempre aparece en los partidos grandes. No falla y se ha convertido ya en todo un clásico, y nunca mejor dicho. A Sergio Ramos muchas veces se le puede discutir que vaya de sobrado y de cometer errores infantiles por falta de concentración, pero a la hora de la verdad, cuando la ocasión lo quiere se engrandece y se convierte en el alma del equipo. Es el capitán perfecto por todo lo que hace y representa. Su gol de cabeza al saque de una falta ejecutada magníficamente por Modric cuando se entraba en el minuto 90, rescató el empate para su equipo que mantiene los seis puntos de ventaja sobre el Barcelona, que asumió el empate en silencio. El ya denominado clásico, no fue un gran partido. Se esperaba mucho más de los dos mejores equipos del planeta fútbol que reúne a una pléyade de estrellas. El encuentro fue muy áspero, a veces táctico y muchas otras trabado. El hecho de que los dos goles fueron de sendas faltas habla bien a las claras de que hubo poco juego y escasa circulación del balón. Ni Messi ni Cristiano marcaron las diferencias. Los dos estuvieron en un tono muy gris, sobre todo el portugués que debe estar afectado por todo lo que se le viene encima por esa noticia en la que aparece como presunto evasor de impuestos. Pero esa es otra historia, que Hacienda debe aclarar. El partido de los partidos, comenzó tibio, poco a poco el Real Madrid se hizo dueño de la situación conducido por un imperial Modric que fue el amo del encuentro y señor del centro del campo. Los de Zidane jugaron mejor que el Barcelona en esa primera parte. Era un equipo ordenado, terriblemente esforzado en la presión y aplicado en las salidas por banda, donde Lucas Vázquez volvió a lucir por sus incursiones y por las ayudas a Carvajal. Al Madrid, en los primeros 45 minutos solo le faltó el gol, que pudo llegar en dos tiros de Cristiano Ronaldo.   El segundo periodo ya fue otra historia, el Barcelona salió desmelenado consciente de lo que se jugaba. Luis Suárez de cabeza en una falta sacada por Neymar, puso el 1-0. Con el tanto del uruguayo, el ánimo de los blancos se fue por los suelos, no encontraban la reacción que se requería en esos momentos ante un Barça que entonces fue reconocible. Con la entrada de Iniesta encontró su identidad. La entrada del manchego encendió la luz de los azulgranas que entonces jugaron su mejor fútbol y que pudieron rematar el partido si Neymar no falla la ocasión más clara del partido. Hubo otra oportunidad de Messi,en un disparo que le salió muy desviado. Ahí se esfumaron las esperanzas azulgranas. De jugar muy bien 20 minutos, pasó a atrincherarse en su área pensando que la victoria parecía segura. El Madrid en cambio hizo honor a esa fama de equipo irreducible que tiene y que nunca deja de luchar para sitiar el área de los azulgranas que achicaban balones. La entrada del ilusionante Mariano por el ineficaz e indolente Benzema (ahora mismo no se merece el puesto de titular, el Madrid con él en el campo juega con diez), fue como una bocanada de aire que dio el último aliento a los suyos... El Madrid en esos momentos de lucidez del Barça, supo sufrir y aguantar. Sabia tenía que llegar su oportunidad y más conociendo la fragilidad del Barcelona en el juego aéreo. Y así fue como ocurrió, en una falta de Arda Turan en la banda izquierda, la sacó impecablemente Modric, y el señor de las alturas y dueño del último minuto, Sergio Ramos cabeceó y mandó callar al Camp Nou. Un empate que sabe a gloria para el Madrid que sale reforzado y que con Zidane al mando, ya suma 33 partidos sin conocer la derrota, está a uno de alcanzar el récord que ostenta Beenhakker. No fue el mejor de los clásicos, pero hubo emoción, sobre todo en la recta final. Tras este partido entre los dos grandes rivales del fútbol español, se ha demostrado que ahora mismo el Real Madrid es un equipo más feliz y más fiable que el Barcelona que está hecho un mar de dudas. PD. No suelo hablar de los árbitros, pero lo del señor Clos Gómez clama al cielo. Se tragó tres penaltis de libro: dos a favor del Madrid y otro del Barcelona. Nada más comenzar el encuentro no vio uno claro de Mascherano a Lucas Vázquez en sus mismas narices. No contento con eso, no castigo con pena máxima un agarrón del argentino a Cristiano Ronaldo cuando estaba rematando de cabeza, remate que no pudo precisar por la infracción de Mascherano. Tampoco vio unas manos de Carvajal en el área madridista, Y para rematar la faena, el gol de Suárez es en fuera de juego, pero aquí hay que disculparle porque es muy difícil apreciarlo. Clos Gómez, sencillamente estuvo fatal, peor imposible. Lo que me extraña es que los comentaristas como Jorge Valdano, Raúl González y Miguel Soler, viendo las repeticiones no dijeran absolutamente nada. Los comentaristas están para mojarse y no para hablar y hablar sin decir nada.....    


El MADRID AGUANTÓ EL CHAPARRÓN

   Bajo una incesante lluvia en un partido para olvidar, el Real Madrid ganó 2-1 al Sporting de Gijón que por su buen segundo tiempo mereció algo más que una derrota.    En esta ocasión el equipo de Zidane ha estado flojo, y muy irregular en su rendimiento. Les ha faltado casi de todo: concentración,ímpetu e insistencia por no hablar de la poca intensidad que han exhibido en casi los 90 minutos del encuentro. El Sporting que ha recuperado buenas sensaciones, vendió cara su derrota haciendo sufrir al Madrid hasta el último minuto. Salió del Bernabéu con la cabeza muy alta. Los dos goles de Cristiano , el primero de penalti en el arranque del partido y el segundo, 18 minutos después, marcó el destino de un valiente Sporting que lejos de venirse abajo, siguió remando. Carmona al filo del descanso con su gol, precedido de un mal pase de Modric, acortó distancias. Después en la reanudación, los de Abelardo guiados por la ilusión de hacer algo grande en el Bernabéu, llenó de inquietud al estadio madridista ante la bajada de brazos de los jugadores blancos que no hicieron ni mucho menos, un buen partido. En el segundo periodo, el Real Madrid no hizo acto de presencia, y si estuvo apenas hubo noticias , lo que aprovechó el Sporting para buscar con insistencia la igualada y que pudo conseguir a falta de un cuarto de hora si Cop no hubiese fallado la pena máxima con que fue castigado el Madrid, que se vio con el agua al cuello ( y nunca mejor dicho). La intensa lluvia de la capital les debió bloquear de lo contrario no se explica el mal partido de los madridistas. Si en la primera parte el Real Madrid fue mejor que los asturianos, en el segundo se cambiaron las tornas. Sea por la lluvia o por la cercanía del clásico, el caso es que los de Zidane se dejaron ir poco a poco para terminar pidiendo la hora y perdiendo tiempo.... Fue como si la lluvia les hubiese bloqueado. Ya llueve sobre mojado.... Y no es la primera vez que este Madrid ante equipos inferiores baja los brazos de forma alarmante, ofreciendo pocas prestaciones. Todo lo contrario sucede cuando enfrente tiene a equipos de su mismo nivel, entonces sí, juega y se entrega para la causa hasta límites insospechados, jugando con la intensidad que todo equipo que se precie tiene que poner siempre sobre el terreno de juego. ¿Acaso lo del Calderón fue un espejismo? Lo evidente, es que el Madrid ante el Sporting no dio el nivel.. Esta cuestión no es baladí, porque en partidos con rivales como el Sporting es como se ganan ligas. A punto estuvieron de dejarse dos puntos si el el equipo asturiano hubiese acertado en el penalti. El Madrid, parece que no aprende la lección. Comienza bien los encuentros, cobra ventaja y poco a poco se van abandonando.... Ante el Sporting de Gijón se pusieron 2-0, jugaron más o menos bien algunos minutos más pero con el paso del tiempo, dejaron a un lado la intensidad para convertirse en un equipo pasivo y conformista. Benzema, que fue pitado por su parsimonia, es un claro ejemplo del jugador indolente. El francés, en el primer tiempo ni apareció –pensé que no estaba jugando-y en el segundo periodo más de lo mismo, solo le tengo apuntado un remate de cabeza y un pase al que no llegó Lucas Vázquez por la fuerza que imprimió el delantero. Benzema tendrá mucha clase, que la tiene, pero su actitud es desesperante. El doblete de Cristiano Ronaldo, que cuajó un buen partido, bastó para que el conjunto blanco sumé su 31 partido consecutivo sin perder, una cifra que iguala el récord conseguido por Ancelotti, hace dos temporadas. Esto es lo que tiene el Real Madrid, que haciendo un mal partido le da para ganar. Ya sea jugando bien algunas veces, otras regular y en ocasiones, mal pero el caso es que ahí está sin perder. Llegará como líder al Camp Nou y suceda lo que suceda el próximo sábado contra el Barcelona, seguirá ostentando el liderato.  


EL SIGILOSO BENZEMA SALIÓ AL RESCATE

Lisboa y los minutos finales le son propicios al Real Madrid. De nuevo cuando el partido languidecía y los de Zidane estaban condenados a un empate, apareció la cabeza de Benzema, quien a lo Sergio Ramos, consiguió el 1-2 para el Madrid que con este resultado se asegura la clasificación para los octavos de final de la Champions. En el próximo partido del 7 de diciembre, en el Bernabéu, se jugará la primera plaza con el Borussia Dortmund que goleó 8-4 al Legia de Varsovia. Tal y como están yendo los grupos, no se sabe si es mejor quedar primero o segundo de grupo. De momento el Real Madrid es segundo con dos puntos menos que los alemanes.  Después de la excelencia del Calderón se esperaba volver a ver un Madrid más solvente en la capital portuguesa. Pero por Lisboa no compareció el equipo que tan bien jugó en la ribera del Manzanares. Fue un equipo más opaco, deslavazado y un tanto rígido. Hubo menos pasión. Y eso que fue el mismo equipo que jugó contra el Atlético. Zidane solo hizo un cambio, Sergio Ramos por el siempre eficaz y cumplidor Nacho. No vimos por ningún lado al Madrid del Manzanares. Isco, vigilado por William Carvalho, estuvo deslucido;Modric muy apagado; Cristiano desaparecido en un ataque de nostalgia. El equipo de Zidane se sostuvo gracias a la firmeza de Varane, el inmenso trabajo de Kovacic y a las arrancadas de velocidad de Bale. El Sporting de Portugal, en los dos partidos con el Madrid, ha jugado mejor pero en ambos ha perdido por su falta de pegada. Su apasionado técnico, Jorge Jesús, no se lo explica porque su equipo a base de juego bonito, con buenas transiciones y velocidad sometió a una tortura a la defensa madridista. El Sporting de Lisboa es un equipo con un concepto muy claro del juego que quiere desarrollar y con bastante talento, aunque peca de cierta inocencia y una defensa endeble. Tiene a un jugador llamado a ser un fenómeno, Gelson Martins, que de nuevo tuvo en jaque a la defensa blanca(en esta ocasión morada) y en especial, a Marcelo que lo volvió a sufrir. De la escuela portuguesa han salido extremos tan extraordinarios como Futre, Figo, el propio Cristiano Ronaldo; Nani y ahora apunta en esa dirección Gelson Martins a quien el Real Madrid tiene echado el ojo. Todavía está verde (algo atolondrado en ocasiones), pero apunta a fenómeno el chico Varane, al igual que sucediese en Dortmund volvió a ver puerta y suyo fue el 0-1 al aprovechar una falta que le habían hecho a Cristiano en la banda izquierda. Un gol que alivió a los de Zidane que a partir de esos momentos y hasta el descanso más o menos campearon el temporal portugués. El Real Madrid tenia que ganar para no complicase la vida, y ganó. Hasta aquí, perfecto pero su juego en esta ocasión fue más bien escaso por no decir espeso. El planteamiento fue correcto. Pero hubo menos equilibrio y menos intensidad que contra el Atlético de Madrid. Faltó, como bien ha dicho Zidane, energía. No se puede concebir que un Sporting con uno menos por expulsión de Joao Pereira por presunta agresión a Kovacic, tenga en vilo al Real Madrid que no supo o no pudo matar el partido cuando estuvo en superioridad numérica. Benzema que salió en sustitución de un cansado Isco, con su sutileza de siempre casi de puntillas, fue quien de un espléndido cabezazo rescató a su equipo de un angustioso empate en el minuto 84, logrando un triunfo que vale la clasificación. El gol de Benzema, estupendo, pero una vez más, y que conste que no le tengo manía, saliendo de suplente daba la impresión de estar agotado como si hubiese jugado todo el partido. Me atrae su talento y clase pero no puedo con su indolencia. Coentrao que sustituyó a un tocado Marcelo, ya no está para estos trotes. Su absurdo penalti al levantar las manos para reclamar manos del rival, supuso la igualada de los portugueses, y casi le cuesta un disgusto al Real Madrid. Varane, de nuevo fue el jefe de la defensa, y Kovacic fue el jugador más destacado. Este chico cada día juega mejor y se está convirtiendo en indispensable para Zidane. Bale, hasta que se lesionó(preocupa su tobillo derecho) fue su atacante más impulsivo. Fue marcharse el galés, y se acabaron la escaramuzas atacantes de los morados. Cristiano Ronaldo, en esta ocasión estuvo sin estar. Le dio un ataque de nostalgia por volver a casa. Estuvo como ausente, asimilando el homenaje que el público del estadio Alvalade le tributó en el calentamiento y antes del partido, que para él fue muy especial. Lo entendemos.


CRISTIANO SILENCIÓ EL CALDERÓN EN SU ÚLTIMO DERBI

       Un intenso y solidario Real Madrid que jugó con mucho nervio, se impuso con todas las de la ley al Atlético en el último derbi del Vicente Calderón. El equipo de Zidane se despidió a lo grande del estadio rojiblanco: dando un puñetazo en la mesa, goleando (0-3) a un rival de tanto nivel como el Atlético de Madrid al que deja ya a nueve puntos de distancia, y alejándose a cuatro puntos del Barcelona. La jornada le ha salido redonda al Madrid. Además ha servido para el reencuentro con el gol de Cristiano Ronaldo quien repitió su exhibición de la temporada 2011/12, con otros tres goles. El primero llegó de falta que consiguió con ayuda de Savic; el segundo de penalti innecesario que hizo el propio Savic; y el tercero, en la mejor jugada del partido, se aprovechó de una gran internada de Bale por la banda izquierda. El portugués que jugó como delantero centro, el puesto más adecuado para él en estos momentos, se despidió del Calderón haciendo lo que mejor hace, con goles y una muy buena actuación. Con su gen goleador y su más que notable partido en la ribera del Manzanares, definitivamente se ha ganado el balón de oro. El Atlético de Madrid no puede poner excusas a su justa derrota ante el eterno rival capitalino. El penalti, que creo que fue, el de Savic a Cristiano, no debe de servir de eximente a su mal encuentro. Menos excusas y más autocrítica.....Los de Simeone solo tuvieron respuestas en los primeros quince minutos del segundo periodo. Todo el tiempo después, el Real Madrid fue el dueño y señor del partido. El triunfo madridista fue justo, muy merecido y no deja lugar a dudas. En esos quince minutos largos de la reanudación, Nacho, que estuvo espléndido y Varane, poderoso en el juego aéreo, echaron el candado a las embestidas de los rojiblancos. Ante el tremendismo del Atlético, muy acelerado e impreciso, el equipo blanco puso la misma intensidad que los rojiblancos pero más precisión, más toque y mucha más superioridad técnica. Hay una frase magistral de Zidane en la rueda de prensa posterior al partido que es definitiva: “lo importante no es el esquema, sino la actitud de los jugadores en el campo”. Es verdad. En el Calderón los blancos demostraron que cuando juegan con sentido colectivo y solidario, con ayudas, con esfuerzo es muy difícil pararles. También dijo Zidane: “con intensidad no nos gana nadie”. Ante el Atlético, el Madrid puso a prueba todas esas cualidades y le salió un partido redondo. Como muestra del buen primer tiempo del equipo blanco basta decir que dejó sin colmillo y si poder de reacción al Atlético, un equipo que le pueden quitar muchas cosas, pero no la ilusión y el derecho a pelear. Hasta el descanso estuvo maniatado por el rival. En gran parte, el culpable del espléndido primer tiempo del Real Madrid fue Isco, quien en el Calderón se doctoró como jugador blanco. Fue el dueño y señor de las operaciones madridistas, dando un recital de clase y técnica, además de trabajo y sacrificio. Se ha ganado un puesto indiscutible en el once titular. El Atlético solo fue el Atlético en los quince minutos iniciales tras el descanso. Después fue un quiero pero no puedo. Carrasco, todo un jugadorazo, fue el único que llevó inquietud en el área madridista. Los demás estuvieron sin estar. Ya ante la Real Sociedad el Atlético dio síntomas de agotamiento y ante el Madrid, lo confirmó. Esta temporada el equipo de Simeone tal vez sea más vistoso, pero es menos intenso y más frágil. Koke, en su nueva posición como director de orquesta, estuvo muy apagado y su falta de luz dejó a oscuras a la vanguardia. Griezman lo notó y mucho más Fernando Torres. En esa ocasión, Zinedine Zidane, se ha dejado de hacer alineaciones políticas y ha hecho lo que le dictaba el corazón. Dejó fuera a Sergio Ramos y Benzema, sin ritmo por las lesiones, y echó mano de los llamados peones: Nacho y Lucas Vázquez. El resultado fue un equipo muy equilibrado, con Bale por su banda natural y que de nuevo estuvo a un gran nivel. El galés junto a Isco, protagonizó la jugada del tercer gol de Cristiano, que jugó como nueve puro. En la posición de extremo zurdo de Bale, Isco goza de más libertad y rinde a satisfacción, como así fue.... Zidane, también hoy, ha puesto una muesca en su prestigio como entrenador. Le ha ganado claramente la partida al Cholo Simeone que ha salido muy tocado de este encuentro. Le ha ganado la batalla táctica sobre todo al poner a Lucas Vázquez y Bale para tapar a Juanfran y Filipe Luis, que son los que abren el campo, permitiendo la movilidad de Griezman.   El Calderón merecía despedir el derbi con un gran partido, y el Atlético-Real Madrid, lo fue.


CON BALE BASTÓ

En un mal partido, el Real Madrid ganó al Leganes por 3-0 pero volvió a decepcionar con su juego plano y anodino. Sigue sin convencerme este Madrid que por lo que sea, deja mucho que desear. Contra el modesto Leganés durante la primera media hora de partido, no ofreció nada. Ni una jugada bien trenzada, ni una ocasión de gol. Nada de nada: aburrimiento total. Solo en los cinco últimos minutos del primer periodo empezamos a ver algún detalle interesante, como el pase de Isco al desmarque de Bale que hizo posible el primer gol del galés que repitió después en el minuto 45, al aprovecharse de un barullo en el área visitante.   Gareth Bale con su potencia, velocidad y remate fue el jugador más visible del Madrid. Fue el mejor. Solo le falta dar un paso hacia adelante para ser todo un crack. Sin la presencia de Cristiano que jugó, pero a quien no se vio, fue quien más participó en ataque y el que más remató. Cada vez veo más claro que Bale va a ser el jugador de referencia en los próximos años. Cuidado con la renovación de Cristiano hasta el 2021 que ya es oficial, quien aunque todavía sigue siendo un gran jugador, mucho me temo, y espero equivocarme, que sus mejores años ya han pasado. Tiene 31 años y en el 2021 tendrá 36. Peligrosa renovación. Cristiano frente al Leganés no vio puerta y se le volvió a ver desesperado y con dosis de ansiedad. Morata fue el otro atacante en sustitución del lesionado Benzema. El delantero jugó de forma muy atropellada y con cierta dosis de desesperación, pero fue fiel a su cita con el gol, marcando el 3-0 definitivo. Pero, parece que los partidos completos se le hacen eternos. Un triunfo que le permite al Real Madrid seguir como líder una jornada más a la espera de que llegue su cuesta de noviembre con la visita al Atlético y sus partidos con el Sporting de Lisboa, Borussia Dortmund, en la Champiopns, y más tarde visita al Barcelona. En estos partidos es donde quiero ver la auténtica dimensión y fuerza de este Real Madrid que hasta ahora solo está ofreciendo un juego muy errático. Los números, claro está le acompañan, pero hasta ahora no ofrece buenas sensaciones, al menos es lo que aprecio. Ante el Leganés, que estuvo muy táctico y canchero, de nuevo el Madrid comenzó muy frío. Por lo que se ve los jugadores blancos no escuchan a su entrenador. Tras la pequeña debacle sufrida en Varsovia, Zidane llamó la atención a sus jugadores por la falta de intensidad con la que jugaron en el segundo periodo. Pues bien, ante el “Lega”, de nuevo saltaron al Bernabéu jugando casi andando, sin garra y siendo muy estáticos. Los primeros 40 minutos fueron para olvidar. No se veían desmarques por ningún lado, solo se movía el jugador que tenía el balón. Los blancos, eran incapaces de superar la presión del rival con su juego lineal y previsible. Hasta que en el ya citado minuto 40, Bale tiró de desmarque a pase de Isco y abrió la cuenta para un triste Real Madrid. Exceptuando a Bale, ningún jugador del Real Madrid estuvo a su nivel. Cristiano sigue en el algo oscuro, ofuscado y amonestado. Isco solo ofreció su pase a Bale para que este marcase el 1-0, pero después tuvo muy poca presencia. Tampoco Marcelo, que hizo una fea entrada a Martín que se tuvo que retirar lesionado, así como Carvajal ofrecieron muy poco por sus bandas. Fue un partido para olvidar que para él animoso Leganés fue histórico,era la primera vez que pisaba el Bernabeú y salió con la cabeza alta. La mejor noticia para el Real Madrid fue el regreso de Luca Modric, que regresaba un mes después de su lesión. El Bernabéu lo jaleó por todo lo alto, lógico, porque con él en el campo el equipo madridista ve la luz.  


DESCALABRO INQUIETANTE DEL R.MADRID 

     ¡¡Increíble!! el desplome del Real Madrid en Varsovia, que resulta inquietante por la forma en que se produjo y por ser ante un rival como el Legia, plano en muchos aspectos del juego.  Del 0-2 inicial, con gol al minuto de juego de Bale de espléndida volea, el único junto a Kovacic que se salvó de la quema, se pasó al 1-2 antes de llegar al descanso. Después llegaría el empate a dos y sorprendentemente minutos después 3-2 del Legia de Varsovia que puso más ímpetu y energía que un apocado Real Madrid que pagó muy caro una alineación cuanto menos frívola y muy diplomática por parte de Zidane, que tácticamente estuvo de desastre.     Y menos mal que Kovacic empató (3-3) a falta de cinco minutos, incluso Lucas Vázquez pudo solucionar el resultado con un tiro al larguero en el último suspiro del encuentro, porque si no estaríamos hablando de la hecatombe blanca en Varsovia. El Real Madrid que vimos en la capital polaca estuvo tan vacío como sus gradas –el partido fue a puerta cerrada-.     Con este resultado no peligra su clasificación, pero si el primer puesto del grupo ya que el Borussia Dortmund ganó 1-0 al Sporting de Lisboa y es primero de grupo con 10 puntos, dos más que el Madrid.     Mira que siento tener que decirlo, pero Zidane me está decepcionando en los últimos partidos con sus decisiones tácticas y sus alineaciones. El equipo que sacó a jugar frente a los polacos fue un despropósito. En el fútbol actual no se puede jugar con cuatro delanteros y solo dos centrocampistas. Los inventos tácticos de Zidane condenaron a su equipo a un empate que les dejó ruborizados y heridos en su orgullo por empatar ante un rival que solo ofreció entusiasmo y ganas. Algo de lo que careció el Madrid durante todo el segundo periodo, donde se desplomó por completo con Zidane desquiciado en la banda y unos jugadores presos de una ansiedad injustificada.        El Madrid comenzó con un 4-2-4 y terminó con un 3-2-5. Un auténtico caos táctico. Zizou quito a Coentrao y dio entrada a Asensio. También entraron Lucas Vázquez por Benzema, quien en esta ocasión se movió y estuvo más visible; y Mariano por Morata. Decisiones, que a la postre fueron poco acertadas, además de arriesgadas: 1ª jugar con cuatro delanteros y dos de ellos delanteros centros que se estorbaban a la hora del remate, 2ª alinear a Coentrao que parece un ex-futbolista, 3ª jugar solo con dos centrocampistas que en los tiempos que corren es una barbaridad, y 4ª terminar jugando con tres defensas, cosa que aprovechó el Legia para hacer el 3-2. Mal, muy mal Zidane que con el ordenamiento táctico que hizo, echó arena sobre su prestigio.    El técnico francés, creo que no está siendo sincero consigo mismo. Se está traicionando. Y para contentar a Florentino Pérez está haciendo alineaciones de nombres. Está siendo muy político en este aspecto a la vez que diplomático con los jugadores a los que desea tener contentos, independientemente de su rendimiento. El partido de Cristiano que regresó el sábado pasado contra el Alavés al marcar tres goles, fue horroroso. Pero ahí siguió impertérrito, arrastrando a los suyos con su juego egoísta a un resultado que va a servir de escarnio para los rivales y la afición.    No se concibe que para acabar con el debate de Morata-Benzema y para contentar a los dos, jueguen juntos en el mismo once. No es normal empezar un partido con dos delanteros centros, a los que luego se unió Ronaldo. Fue un galimatías táctico que ni Zidane entendió. La consecuencia, de tal desaguisado es que vimos a un Real Madrid desequilibrado, desnaturalizado, descontrolado y partido en dos.    De todas formas, y a pesar del desacertado Zidane, los jugadores fueron los mayores culpables de ese sonrojante empate a tres ante el débil Legia de Varsovia, noveno en su liga. No puedo entender, como el Real Madrid con un 0-2 a favor se deja remontar y le concede tres goles a un equipo de medio pelo como el polaco.    Pasó de hacer un aseado primer tiempo de amplio dominio, a derretirse en el segundo tiempo jugando a un ritmo lento,pausado de mucho toque y poca enjundia. En una palabra se relajaron, y luego pasó lo que pasó.     Estas cosas pasan cuando se desprecia al rival y se hace contra la lógica del fútbol. El Madrid, en Varsovia estuvo mudo.


CRISTIANO HA REGRESADO

     El Madrid gracias a su triunfo sin excesivo esfuerzo, en Vitoria, ante el Alavés por 1-4, le permite seguir encabezando la liga,en un partido donde el equipo vitoriano comenzó dando primero tras falló de Danilo en primera instancia y después de Keylor Navas, que salió a por agua.    Lo mejor para el Real Madrid en un partido un tanto aburrido, fue el reencuentro de Cristiano Ronaldo con el gol. El portugués negado en este inicio y con unos promedios totalmente ajenos a su fama, firmó su primer triplete de la temporada para liderar la remontada y la goleada del Real Madrid ante un Alavés que justificó de alguna forma su fama de matagigantes, poniendo en muchos apuros a un Madrid que de nuevo entró muy frío al partido.    Cristiano en esta ocasión, mucho tiempo después, fue el salvavidas de su equipo. CR7 de penalti primero y con un golpeo lejano después remontó el partido antes de llegar al descanso. Ya en la segunda parte, de nuevo el luso pudo cerrar el encuentro en otra pena máxima que atrapó el guardameta del Alavés. Poco tiempo después Morata que sustituyó al ineficaz Benzema, le puso la puntilla con un gol de vaselina preciso y bien ejecutado. Cristiano después, redondeó la goleada en una buena jugada para firmar un triplete que buena falta le hacía. Cristiano, parece que ha regresado.    Esta sería la crónica más o menos blanda de un partido que casi ha invitado a dormir.. Primero he de decir que los dos penaltis señalados a favor del Madrid han sido claros. Que normalmente no se pitan, si, pero que han sido penaltis, también. El árbitro ha sido valiente en señalarlos y me parece bien que haya tenido ese atrevimiento. Que cunda el ejemplo y se evitarán muchas polémicas. El Real Madrid , si, ganó. Goleó, si, pero no me convenció. Zidane, me sigue decepcionando con sus alineaciones de nombres. Continúa, erre que erre con el empeño de alinear a Benzema, que sigue siendo cada vez más una rémora. El equipo blanco,con el delantero francés en el campo juega con diez....    En Mendizorroza, el Madrid siguió con su papel de contemplación, es decir nadie roba un balón; nadie presiona, nadie muerde. Me pareció un equipo muy frío y muy cómodo que apenas pone intensidad. Hay jugadores que juegan al trote. Me duele tener que señalar a Bale, pero él fue el ejemplo de la indolencia de la que hacen gala algunos jugadores blancos.    De Benzema, que se puede decir que de nuevo fue un cero a la izquierda. Lamentable los partidos que está haciendo el francés que no sé cómo Zidane le sigue dando confianza. Morata de nuevo le dejó sin argumentos. Fue salir el canterano y cambiar el panorama atacante del Real Madrid. Marcelo, buenísimo en muchos aspectos, mejor atacante que defensa, en ocasiones pierde la concentración y se va a otros lares dejando a su equipo en pañales. La consecuencia de esos despistes es que en ocasiones deja vendida a su defensa. Un falló suyo al inicio del segundo periodo pudo costar el empate a dos del Alavés. Keylor Navas lo evitó en una gran intervención.     El Real Madrid, insisto ganó, pero sigue siendo un equipo sin redondear que gana por la calidad que tiene pero no por un juego colectivo.


¿PARA CUANDO LA TITULARIDAD DE MORATA Y LUCAS VÁZQUEZ?

     El Real Madrid en otro agónico final, es líder solitario de la liga después de lograr una sufrida victoria (2-1) frente al Athletic Club, que a pesar de sus bajas puso en un serio compromiso a los madridistas que volvieron a no estar en su mejor versión, sobre todo su estrella Cristiano que hizo un partido para olvidar. El portugués sigue enfadado con el mundo y consigo mismo. Está ofuscado y preso de una ansiedad que le hace fallar oportunidades de gol como la que tuvo al final del partido que solo ante Iraizoz, le mando el balón al cuerpo. No está bien, y él lo sabe. Esta situación de sequía goleadora – no marca en casa desde el 14 de septiembre-, le está torturando y daña a su enorme ego que vio como el Bernabéu le pitó en una jugada donde pecó de egoísta.   Lo lamentable es que su baja forma está lastrando al propio Madrid y a sus compañeros que le buscan con obsesión, y, en muchos casos echan a perder otras opciones más claras para otros jugadores blancos. Benzema volvió a estar en tono gris a pesar de haber abierto el marcador en el minuto 6 a pase de Isco, quien en esta ocasión fue de los mejores. Incomprensible su cambio en el segundo periodo. Zidane,lo siento, sigue erre que erre en alinear como titular al francés que continúa en el lado oscuro y le está quitando injustamente la titularidad a Morata, con el predicamento del propio Zidane y el visto bueno de Florentino Pérez. El delantero de la cantera madridista a falta de cinco minutos para finalizar el encuentro, en el día de su 24 cumpleaños, le regaló el liderato al Real Madrid tras error del debutante Saborit. De nuevo la salida de Lucas Vázquez y el ya mencionado Morata, aportaron el nervio y la ambición que el Madrid necesitaba. Actuaron como revulsivos y ya van unas cuantas veces...Se merecen algo más que ser meritorios ¿ Para cuando titulares? La afición pide la titularidad para estos dos gladiadores, pero Zidane, no sabemos sin acertadamente o no, quiere recuperar a Benzema y a Cristiano, indiscutibles para el técnico francés pero en una baja forma preocupante. El sabrá lo que hace. El Athletic, compitió muy bien a pesar de las bajas de Aduriz, Balenziaga Beñat y De Marcos. En muchas fases tuvo en jaque al Real Madrid y llevó el miedo al Bernabéu con claras oportunidades de gol. Merino a la media hora empató el partido tras una buena jugada de Lekue, un lateral a tener en cuenta, por la banda derecha que no pudo parar Marcelo, mejor atacante que defensa. Con el empate a uno Williams tuvo una clara ocasión para desnivelar el marcador al inicio del segundo periodo. El canterano del Athletic también tuvo el empate a dos cuando Varane le regaló la pelota en su propia área, pero al margen de la parada de Keylor, le faltó templanza y calidad. El Real Madrid también tuvo buenas ocasiones para aumentar el marcador, pero las prisas y la ansiedad de sus delanteros, Cristiano sobre todo, les cegó arrastrando a los demás. De la BBC, el único que está asomando la cabeza es Gareth Bale que cuajó un buen partido al igual que Kroos e Isco, quien en esta ocasión no debió ser cambiado. Sea por el mal estado de Cristiano y Benzema o por las bajas de Modric y Casemiro, el caso es el que juego de los blancos deja mucho que desear. Gana, si, pero no termina de cuadrar. Sigue en estado comatoso con mucho desorden en el repliegue y muy descompensado entre líneas. Si ante el Betis, los de Zidane lo bordaron frente al Athletic ofreció muchas dudas en su juego. Cuando tienen la pelota toda va bien, el problema es cuando no la tienen o la pierden, entonces naufragan. El problema del Madrid es que de alguna forma se deja llevar por la comodidad. Presionan de forma deficiente y con intensidad débil. El caso es que comienzan presionando arriba con algo de fuerza pero muy pronto va decreciendo con los metros por lo que el rival al alcanzar los tres cuartos del campo, puede tocar con facilidad y lleva el peligro al área madridista. El Athletic fue lo que hizo y a punto estuvo de llevarse premio del Bernabéu. Premio que si consiguieron los últimos equipos que en liga visitaron Chamartín. Aquí Zidane tiene un problema que no está sabiendo resolver. Lo mejor para el Real Madrid es que sin alcanzar el cenit en su juego, los números le avalan: líder en solitario con un punto de ventaja sobre el Sevilla que ganó al Atlético de Madrid; a dos tiene al Barcelona y a tres al Atlético. Además de estar invicto en lo que va de temporada.


EL REAL MADRID GOLEA SIN CONVENCER

   Como se esperaba el Real Madrid goleó (5-1) al débil Legia de Varsovia, pero no convenció. No fue el equipo pletórico y lleno de ambición que vimos ante el Betis. Más bien fue lo contrario, un conjunto desmadejado, sin orden y sin equilibrio alguno.        Zidane confeccionó una alineación muy ofensiva con Asensio y James junto a Kroos sin temer que esa decisión partiría en dos al Real Madrid, como así sucedió. Por una noche vale, teniendo en cuenta la fragilidad del Legia, pero con otro equipo de más fuste esa alineación es un suicidio.   El técnico madridista debió pensar que ante el modesto Legia, que el único ruido que hace lo protagonizan sus seguidores ultras, era la oportunidad de alinear a los más jugones. Con cuatro defensas de los que únicamente dos se pueden definir como tales, y dos delanteros más a los costados de los centrocampistas, el Madrid se entregó a un partido sin estrategia, sin ataduras y con poco orden por no hablar del desequilibrio entre las líneas.    Por momentos, el partido me recordó a los de patio de colegio. Todos atacaban y nadie defendía. El Legia, en plan valiente no se encerró atrás ni mucho menos e incluso tuvo momentos de cierta lucidez que a punto estuvieron de sorprender a Keylor Navas, pero fue más que nada por los desajustes del Madrid que con su solvencia atacante terminó acribillando a goles a los polacos, un equipo sin orden ni concierto.    Lo único bueno que se vio en el partido lo protagonizaron los canteranos. El primer protagonista fue Asensio, quien en su tercer partido como titular volvió a marcar un buen gol. En el segundo periodo Zidane dio entrada a Morata y Lucas Vázquez por un inoperante James y Bale, que fue quien abrió la cuenta con un tanto de los suyos. El delantero y extremo de la cantera madridista dieron el impulso y criterio necesario. Era lo que demandaba el Madrid que con ellos en el campo más la incorporación después de Kovacic se alcanzó el equilibrio que antes no tuvo.    Tanto Morata, pero sobre todo Lucas Vázquez tienen que jugar más. Lo de Lucas Vázquez es para que se lo haga mirar Zinedine Zidane. El comportamiento de este jugador es ejemplar en todos los sentidos. Siendo el más suplente de todos, cuando sale se gana con creces el jugar de titular el siguiente partido. Zidane no está siendo justo con él.    El mejor gol de la noche, precisamente lo confeccionó Morata desde la banda izquierda con un buen centro que empalmó Lucas Vázquez sin que la pelota pisara la hierba.   De los cinco goles marcados por Bale, Czerwinski en propia puerta a tiro de Marcelo, Asensio, Lucas Vázquez y Morata, ninguno llevó el sello de Cristiano Ronaldo que estuvo muy espeso en el remate pero en cambio dio tres pases de gol en los tantos de los tres canteranos. Lo intentó de todas las formas y tendrá que esperar para conseguir los 100 goles en Europa. Está falta de dos para lograrlo.    El Madrid goleó, pero no jugó bien. No hubo lucidez en la goleada ni en todo el partido. Los blancos estuvieron desdibujados y hasta desaliñados por la falta de equilibrio con un centro del campo donde el único que se hacía notar era Kroos, ya que James y Asensio, finos estilistas pero malos para la brega y el robo de balón, ni presionaban ni empujaban.     La defensa blanca que concedió muchas facilidades, se comportó de forma grotesca con tan solo dos jugadores ejerciendo de auténticos defensores como son Pepe y Varane, porque Danilo y Marcelo fueron dos atacantes más. Si a todo esto añadimos que el centro del campo estaba poblado de medias puntas como Asensio y James, que marcan con la mirada y no presionan, se entiende el desequilibrio del Real Madrid en el encuentro frente a los polacos.    Los polacos, sencillamente estuvieron pero apenas se dejaron notar. Eso sí, los bestias de sus seguidores, por desgracia, si se dejaron notar. Los ultras del Legia se enfrentaron a la policía antes del partido. Hubo varios heridos entre los seguidores y las fuerzas de seguridad.    La UEFA que les ha cerrado el campo en Varsovia, tiene que ser más dura todavía con estos bárbaros que siembran de violencia los lugares que visitan. Dan asco    Pero no demos publicidad a esos ultras. Centrándonos en el partido diremos que el Real Madrid de nuevo volvió a jugar con diez jugadores. Benzema no está ni parece que se le espere, al menos de momento. El delantero francés volvió a protagonizar otro nefasto partido. No solo se hartó de perder balones sino que su aportación en ataque fue nula frente a un endeble rival. Morata, en el poco tiempo que estuvo aportó más que él en todo el partido.    No entiendo la cabezoneria de Zidane en alinearle como titular a un triste Benzema que ni está en forma y mucho menos centrado. Es una rémora para el equipo.       En resumen que el partido Real Madrid-Legia, tuvo poco enjundia. Zidane se permitió el lujo de alinear un equipo de estilistas y de claro carácter ofensivo que nos ofreció goles pero poco fútbol. Si en lugar de Legia hay un equipo de fuste, otra hubiese sido la historia. Por una noche, vale.      


EL R. MADRID RESPONDE AL BARÇA Y ATLETICO CON UN RECITAL

   La actitud y la autoridad exhibida por el Real Madrid en Heliópolis son los atributos que se le suponen a un equipo como el Real Madrid y a cualquier conjunto que se precie como grande.   En el mejor partido de la temporada, el Madrid goleó a domicilio al Betis (1-6) con recital de juego y exhibición particular de Kroos (dueño y señor del centro del campo) y con goles de todos los colores. En este caso, lo de menos fue el resultado,lo importante para el Real Madrid fue que demostró que cuando pone ganas, intensidad y actitud con el añadido de la clase y técnica que posee se convierte en un equipo prácticamente invencible. Todas estas cualidades hizo que el Real Madrid cuajase un gran partido, sobre todo en el primer tiempo que rozó la perfección. El Betis ante tanto derroche de fútbol nada pudo hacer, y que conste que no desmereció en cuanto a entrega, pero ante el vendaval de fútbol de los de Zidane se entregó sin remisión. El Madrid después de los tres empates consecutivos en liga, salió con la lección muy bien aprendida y no dio opción al Betis que asistió impotente ante el fútbol total de su rival, que sabía que después del sermón de Zidane no podían volver a fallar y más después de saber los resultados de Atlético y Barcelona que con anterioridad habían goleado. Eso les dio un plus más de responsabilidad y les sirvió de estímulo. Viendo lo bien que jugó el Madrid frente al Betis, en Sevilla, plaza no fácil, no se puede explicar cómo puede realizar partidos tan infames como el que jugó contra el el Eibar (1-1). Bueno, si se explica: por prepotencia, falta de humildad, de carácter y actitud por no hablar de falta de intensidad. Todo eso, que no es poco, es lo que le faltó en los tres empates que cosecharon en la liga. Después de días de debate en la prensa por la tendencia negativa del Madrid en los últimos tres partidos de liga, ya se empezaba a discutir a Zidane como entrenador idóneo para el equipo blanco e incluso se hacía con cierto desprecio y sin escrúpulos. Ante esta circunstancia, el conjunto blanco salió dispuesto a deshacer malas interpretaciones y cualquier entuerto del ruin periodismo deportivo que se practica hoy en día que de una broma hacen una noticia que sirve de discusión en esas tertulias absurdas que solo sirven para enturbiar el ambiente y crear cisma entre la afición. ¡Dios mío como está el periodismo deportivo! Siento vergüenza: El Real Madrid campeón de Europa y primer clasificado en la liga junto al Atlético de Madrid, con 18 puntos creo que es suficiente mérito para no empezar a dudar ni de Zidane ni mucho menos del equipo. Hay mucho mediocre suelto. El Madrid para despejar dudas y alejar fantasmas se comportó en Sevilla con autoridad, como un equipo muy trabajador, con actitud, buen talante y mucho sacrificio. Fue en definitiva, un equipo redondo que realizó un partido casi perfecto. El gol de Varane a los tres minutos le vino de perlas a los blancos que vistieron de azul. Ese gol tan tempranero les hizo crecer en su autoestima y les sirvió para mostrar todo su poderío. En esta ocasión si hubo equilibrio entre líneas. La defensa, con el reaparecido Marcelo y Pepe, en plan mariscal, estuvo a buen nivel aunque solo Joaquín llevó cierta inquietud. El centro del campo capitaneado por un inmenso Kroos (le ha sentado de maravilla su renovación hasta el 2022), fue lo mejor del Real Madrid ante un Betis, que nunca entró en el partido. A la inmensidad de Kroos hay que sumarle el buen trabajo de Kovacic y sobre todo de Isco. Si digo bien, Isco, quien en está ocasión jugó como se espera de él. No sobó tanto la pelota, jugó con rapidez y además marcó dos golazos. El cuarto es para enmarcar. Fue la contra perfecta en 14 segundos y siete pases: Seis jugadores se arrancaron como búfalos para llegar ante Adán en una acción primorosa y rápida como una centella: Kovacic-Pepe-Kovacic-Benzema-Cristiano-Pepe-Isco. Seis pases muy bien ejecutados a toda velocidad para el broche final del malagueño. Fútbol total. Benzema, que sigue de bajón, al menos marcó un buen tanto en otra buena jugada que partió del tiralíneas de Kroos. Cristiano, tampoco es que estuviese fino, pero ya empieza a ser más reconocible. El portugués cerró la cuenta del hermoso partido del Real Madrid, en Sevilla.. Los seis goles es la mejor medicina para olvidar las últimas miserias en forma de empates de los cuatro empates consecutivos y de paso aleja las dudas que ya empezaban a surgir entorno a Zidane. Tras la exhibición de Sevilla, el Madrid ya sabe la linea a seguir: trabajo, intensidad, actitud y solidaridad. Si a todo eso le añades la clase que muchos de sus jugadores tienen, todo será miel sobre hojuelas.


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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