Alfonso Celemin

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MESSI PONE LA LIGA AL ROJO VIVO

    Independientemente de los colores y simpatías que despierten uno u otro equipo, el Real Madrid-Barcelona jugado en el Santiago Bernabéu ha sido todo un espectáculo. Los dos equipos más grandes del continente han protagonizado un partidazo mayúsculo, que se ha decantado del lado del Barcelona porque entre sus filas hay un jugador que no es de este planeta y que se llama, Lionel Messi.     El astro argentino, en el minuto 92 decidió el partido de forma majestuosa y puso la liga patas arriba al ganar el Barcelona por 2-3. Triunfo que le sirve para ponerse como líder con los mismos puntos que el Madrid pero con la ventaja del gol average particular.    Con el triunfo del Barça, la liga está más abierta que nunca, aunque el Madrid sigue teniendo la baza de tener un partido menos, el que tiene que jugar con el Celta el próximo 17 de mayo, que puede ser decisivo si tenemos en cuenta lo sucedido en el Bernabéu.   Si vuelve haber liga es porque lo ha querido Messi. Así lo quiso el argentino que gobernó por Chamartin de forma imperial:mandando, templando y marcando goles decisivos. Hizo el empate a uno y el último y definitivo, que le sirve a su equipo para reengancharse a la liga cuando peor pintaba para los azulgranas.     A Messi el Barcelona le debe sus existencia en esta liga. Todo el fútbol de su equipo pasó por él, porque muchos de sus compañeros pasaron de puntillas por el estadio madridista. Él fue quien gestionó el partido a su antojo y lo terminó coronando después de que el Madrid hubiera apelado a la heroica con el empate a dos de James a falta de cinco minutos y con diez jugadores.    Fue un partido brutal en todos los sentidos, sometido a un intercambio de golpes a cara descubierta y sin ninguna protección, y fue un partido definido por un jugador magistral,un auténtico genio llamado Messi, que fue no sólo determinante sino que desestabilizó al Real Madrid al provocar la primera amarilla a Casemiro en el minuto 11, que bien puedo ser la expulsión poco tiempo después; y la roja directa a Sergio Ramos, que le entró con los dos pies por delante y fue justamente expulsado. El central madridista, otras veces salvador, perdió la cabeza en en el minuto 78 de partido y a la postre fue decisivo para la suerte final del encuentro.     Ganó el Barcelona como podía haber ganado el Real Madrid, que con diez jugadores jugó mejor que el equipo azulgrana, gozando de buenas ocasiones para marcar, pero en esas oportunidades Ter Stegen, sensacional el portero alemán, las desbarató. Lo mismo hizo Keylor Navas, que estuvo providencial con dos grandes intervenciones, una a Piqué a bocajarro y otra a a Luis Suárez , además de atajar algún tiro envenenado de Messi, que todo lo que hizo tuvo una influencia negativa para el Real Madrid, que lo sufrió como nunca.     Todo comenzó como era previsible, con el Madrid en plan efervescente al sentirse eufórico tras clasificarse semifinalista de la Champions. Mientras que su rival, aparentemente se presentaba alicaído tras caer frente a la Juventus.    A ese arranque pletórico le faltó el gol que pudo llegar si el colegiado canario Hernández Hernández hubiera señalado penalti de Umtiti a Cristiano Ronaldo en el minuto 2. El árbitro se encogió, como lo hizo después al no sancionar con la segunda amarilla a Casemiro. Tampoco quiso saber nada del codazo de Marcelo a Messi, pero aquí estoy seguro que no lo vio.    En esas estábamos cuando llegó el gol de Casemiro a la media hora de partido como consecuencia de una jugada a balón parado donde Sergio Ramos partió de una posición legal.    Fue marcar el Madrid, y el colosal Messi, se arremangó y comenzó su exhibición. Pocos minutos después, igualó la contienda con un tanto lleno de velocidad y de precisión, estando muy bien acompañado por Iniesta y Rakitic. El croata después marcaría en el segundo periodo el 1-2 de un disparo fulminante. La desigualdad en el marcador sentó a cuerno quemado al Madrid, algo que detectó bien Messi. Sergio Ramos se excedió en la entrada y se fue a la calle entre reproches a Piqué. Zidane, entonces echo mano de James por el indolente Benzema, y de forma épica, el Madrid con diez jugadores estaba cercando la portería azulgrana, empató (2-2) a falta de cinco minutos. Parecía el resultado definitivo, que tal vez hubiese sido lo más justo. Pero, había un jugador que no estaba conforme y que quería engancharse a la liga en casa de su gran rival. Ese era, Messi, que dejó bien claro quién es el número uno. En el último instante, marcó el definitivo 2-3, que dejó en silencio al Santiago Bernabéu. Le sobró la celebración al quitarse la camiseta, retando y hasta desafiando al Santiago Bernbéu. Eso,no me gustó. Fue una provocación.   Al margen de ese feo gesto, la verdad es que no ganó el Barcelona, ganó Messi con su soberbio partido que merece un monumento.   Al Madrid, nada hay que achacarle en cuanto a actitud y ganas. No ganó porque enfrente tuvo a un jugador que no es de este planeta y que ha puesto la liga al rojo vivo.    A quien si hay algo que achacar es a Zidane, porque creo sinceramente que se equivocó alineando a Bale que acababa de salir de un undécima lesión, quien por cierto a los 25 minutos de nuevo volvió a lesionarse.    La idea de Zidane es que el Madrid le metiese velocidad al partido, pero Bale no está para correr y nunca tenía que haber jugado. Así lo pensamos nosotros, al igual que sus propios compañeros. El técnico madridista sabrá por qué lo hizo y debería explicarlo. Me pareció un inmenso error, cuando hay otro jugador que se está saliendo como Asensio que debió iniciar el partido de titular. Cuando salió demostró, poniendo un gol a Cristiano que falló de forma lamentable, que Zidane cometió un grave error. El chaval pide minutos a gritos. A Isco, también debió tener en cuenta el entrenador blanco, que se empeña una y otra vez en la BBC. Ninguno de los tres estuvieron a la altura. El portugués, en la posición de delantero centro, fue el único que probó a Ter Stegen, que le hizo un par de buenas paradas. Benzema, volvió a su lado oscuro y no aportó nada de nada.      Zidane, debió fijarse en como la Juventus marcó a Messi, que lo hizo de forma escalonada y no individualmente. En resumen, que Zidane, en el peor momento y ante su gran rival, no tuvo su día como técnico. Además de todo esto, en los últimos dos minutos al Madrid le faltó cabeza. Se le olvidó que el empate a dos le valía y se fue al ataque dejando huecos por donde se escapó Sergi Roberto que protagonizó una cabalgada por todo el campo sin que nadie le parase.    La derrota madridista da vida a su máximo rival, que recobra moral y optimismo para luchar cuerpo a cuerpo por el título.Por lo tanto hay liga. Faltan cinco jornadas y está que arde con Barcelona y Madrid empatados a 75 puntos, pero eso sí, el Madrid con un partido menos.    Como decíamos, independientemente del resultado y colores, el partido Real Madrid-Barcelona fue un hermoso espectáculo, un homenaje al fútbol con Messi como gran emperador.       Calendario del Real Madrid J34 Deportivo-Real Madrid  J35 Real Madrid-Valencia J36 Granada-R.Madrid  J37 Real Madrid-Sevilla  J21 Celta-Real Madrid  J38 Málaga-Real Madrid  Calendario del Barcelona J34 Barcelona-Osasuna J35 Espanyol-Barcelona  J36 Barcelona-Villarreal  J37 Las Palmas-Barcelona  J38 Barcelona-Eibar     


ODA AL FÚTBOL EN EL SANTIAGO BERNABÉU

      ¡¡ Partidazo!! con mayúsculas el que se vivió en el Bernabéu entre Real Madrid y Bayern Munich, en otra gran noche europea vivida en el Coliseum madridista donde se ha visto como el Madrid , con mucho sufrimiento y hasta suspense, ganó 4-2 tras prórroga. El partido ha sido un monumento al fútbol por parte de los dos equipos que han mostrado toda la a calidad que llevan dentro, la pasión y la entrega.Ha sido como una final donde el Bayern no mereció perder y el Real Madrid mereció ganar. Ha ganado el fútbol. Lo evidente es que el equipo de Zidane estará en semifinales de la Champions. Nadie ha jugado hasta ahora,que yo sepa,siete semifinales consecutivas. Lo hará el actual campeón que desea ser también el primer equipo en revalidar esta competición. Posibilidades tiene, después de sufrir lo que no está escrito para clasificarse.Los 90 minutos de tiempo reglamentario fueron una continua angustia para los madridistas, que después en la prórroga se transformaron en fiesta, porque fue cuando llegó la explosión de juego del Madrid que tuvo en Cristiano Ronaldo a su máximo exponente, con un gran Marcelo como escudero. El brasileño escribió una oda futbolística en el Bernabéu. ¡Qué jugador! La jugada que protagonizó Marcelo, al encarar solo a Neuer y regalarle el gol a Cristiano para que marcara el 3-2, fue sencillamente de ensueño. El partido entre estos dos colosos fue como un combate de boxeo. Era una continua combustión con los dos pegando y utilizando sus armas. El Bayern, por aquello que partía en desventaja, comenzó metiendo al Madrid en su área y siendo el dueño del balón y de la situación. Los blancos, en cambio estaban a la espera de darle un golpe directo en forma de contras que llevaban mucho peligro. Los alemanes ganaron a los puntos en los primeros 20 minutos.Tocaban y llegaban en de superioridad al área, pero con poca claridad en la finalización, refugiado en los centros que buscaban al reaparecido Lewandosky pero que no lo encontraban. A partir del minuto 25, el Madrid se estiró llegando hasta Neuer con peligro, pero el guardameta alemán volvió a demostrar que es el número uno, con un par de paradas de mérito. La que no pudo parar, la sacó de la misma raya de gol Hummels a tiro de Kroos, que tuvo hasta otra oportunidad clara de adelantar a los suyos. El primer tiempo fue un toma y daca, pero el marcador no se movió. En el segundo periodo, los alemanes llamaron a rebato. Dijeron aquello de "perdidos al río" poniendo el corazón en un puño al aficionado madridista. Y más aún cuando Casemiro derribó a Robben, el mejor de los bávaros. El penalti más que riguroso lo transformó Lewandosky llevando la inquietud a los jugadores blancos que vivieron sus peores momentos, temerosos porque un gol más del Bayern los dejaba fuera de Europa. Fueron minutos de incertidumbre. El partido entonces pedía cambios. Zidane, muy acertado, retiró al muy frío Benzema e Isco,que cumplió su misión, para dar entrada a Asensio y Lucas Vázquez. Los cambios le sentaron bien al Real Madrid. Fuese por eso o no, el caso es que llegó el 1-1 con robo de Casemiro y centro al que llegó Cristiano que se anticipó a Lham. Todo parecía encarrilado, pero un error, en una jugada tonta, provocó el gol de Sergio Ramos en propia puerta, en una jugada donde Muller estaba en fuera de juego. Ya no hubo tiempo para más. El tiempo reglamentario finalizó con victoria del Bayern por 1-2, idéntico resultado que habían conseguido los blancos en Múnich. El Bayern compareció al tiempo extra con un jugador menos, Arturo Vidal que fue expulsado por doble amonestación al poco de finalizar los primeros noventa minutos. El chileno acabó expulsado cuando menos lo merecía. Mucho antes debió ver el túnel de vestuarios. Casemiro también jugó con fuego. Y en la prórroga, ya solo existió un equipo, el Real Madrid y dos jugadores, Cristiano, el goleador y Marcelo, el mago optimista, quien no sólo asistió sino que hasta sacó un gol de la misma raya a Robben. El portugués a pase de Sergio Ramos lograba el 2-2, en fuera de juego que ni el arbitro ni los jueces de línea apreciaron. En la segunda parte de la prórroga, todo quedó sentenciado. En una jugada magistral de Marcelo que se fue de todos, le cedió el gol a Cristiano para que marcase el 3-2 y el tercero de su cuenta. La guinda al pastel la puso Asensio, con otra perla. Era el definitivo 4-2. Cristiano ha vuelto por sus fueros cuando más lo necesita sus equipo. Con los tres goles al Bayern alcanza la barrera de los 100 en Europa. En la posición de nueve, que es en la que debe jugar, sigue devorando goles y ha sido clave en la eliminatoria. Empezó con dos tantos en el partido de ida y acabó marcando tres más en la vuelta. Puede que no tenga velocidad, que haya perdido regate, pero su pegada sigue siendo descomunal. Es el Rey de la Champions. El Bayern terminó el partido muy disgustado con la actuación del colegiado húngaro Kassai, Incluso jugadores como Vidal hablan de "robo". Ni robo, ni gaitas, fue un partidazo donde expresiones como esas sobran porque no es cierto. El Bayern, como decía tal vez no mereció perder, pero reclame lo que reclame por los errores del colegiado, que los hubo en los dos bandos, cayó en los instantes claves de la eliminatoria, donde en el cómputo total el equipo blanco ha sido mejor. El Madrid mereció pasar a semifinales. Entiendo los exabruptos de Arturo Vidal porque él se cargó la eliminatoria cuando falló el penalti en Munich y con su expulsión del Bernabéu, se la ha vuelto a cargar. Le perdonaron la segunda amarilla en el minuto 50. El maestro superó ampliamente al alumno. Zizou le puso de 9 a CR y este se comió a los centrales, metió dos hombres de banda que cerraron los laterales y fueron dos puñales en ataque. Ancelotti conociendo a Vidal debería haberlo cambiado para evitar lo inevitable y que sabíamos que pasaría jugándose su expulsión a pesar que la segunda tarjeta fue rigurosa. Mención especial a Xabi Alonso que inteligentemente ha dejado el futbol antes que el fútbol le deje a él.


EL PARTIDO ESTELAR DE ISCO VALE UNA LIGA 

   El Real Madrid se llevó una victoria de Gijón (2-3) vital para su propósito de ser campeón de liga.   Un jugador ha sido la clave, Isco Alarcón, que se ha marcado un partido estelar. Su gol en el minuto 90 puede valer su peso en oro en pos del título de liga El jugador malagueño ha confirmado que hoy por hoy es una sinrazón que no sea titular. Por el Molinón estuvo un mago, Isco.    Por dos veces tuvo que remontar el Real Madrid para llevarse los tres puntos, y en las dos ocasiones Isco fue la clave. Al gol a los once minutos de Cop, en jugada elaborada por Vesga, quien se inventó un pase de vaselina perfecto, respondió después a los dos minutos el propio Isco, marcando un gol que más que nada fue una obra de arte: regate de espuela, recorte con la espalda, quiebro y gol por toda la escuadra. Un gol antológico que puede ser el gol de esta liga.    Con empate a uno finalizó la primera parte, que fue muy entretenida con un buen Madrid y un Sporting que nunca le perdió la cara al partido. Se comportó como un equipo de primera que lucha por salvarse. A eso aspiran, y más cuando Vesga de nuevo de cabeza y con algo de fortuna, ponía el 2-1 ante los de Zidane que por entonces estaban un tanto desfigurados. Faltaban 30 minutos para el final del encuentro y en el Madrid comenzaron las prisas y los desaciertos. Zidane, entonces echó mano de Marcelo por Coentrao, que sorprendentemente jugó, y el cerco al Sporting fue ya una constante en todo lo que quedaba de encuentro. Más aún cuando entró Mariano por un desacertado Lucas Vázquez. Morata con su gol de cabeza a pase de Danilo que valía el empate a dos, aliviaba en algo a los madridistas que lo siguieron intentando porque el 2-2 no entraba en sus planes.    Eran minutos agónicos para los dos equipos, pero sobre todo para el Madrid que veía como se le empezaba a torcer el gesto y se le complicaba la liga. Pudo adelantarse en un remate de Marcelo y en un cabezazo de Danilo, que está ocasión no desentonó.   Se jugaban los últimos minutos, el Sporting se defendía muy bien con los cinco defensas que alineó el técnico Rubí. Era la recta final, y entonces minuto 90, apareció Isco, con ese talento natural que posee que le hace muy particular y diferente a la vez, para poner la rúbrica a su colosal partido.   El malagueño recibió sobre la línea del área, giró sobre sí mismo y disparó un tiro raso inalcanzable para Cuéllar. Era el 2-3 definitivo que le da un nuevo impulso al Real Madrid antes del clásico del próximo día 23, donde comparecerá con el colchón de tres puntos de ventaja y un partido menos.    El Real Madrid ganó, pero sufrió demasiado. Con el empate a dos y con el tiempo ya expirando, las escopetas ya estaban cargadas contra Zidane por las rotaciones. Es cierto que en en Molinón las llevó al limite: sólo los dos centrales, Sergio Ramos y Nacho repitieron respecto al once titular que jugó contra el Bayern Munich, pero como la jugada le salió bien, lo prudente es callarse, pero está jugando con fuego. La liga también importa, y mucho.    Fue un buen partido por parte de los dos equipos que ganó el Real Madrid por la enorme calidad del mago Isco que se marcó un inmensoa la par que sublime partido (la mejor actuación individual de un futbolista español), y que definitivamente se ha ganado el derecho a ser titular el martes contra el Bayern Munich, y el domingo ante el Barcelona.    Lo suyo, en el Molinón fue un monumento al fútbol.


CRISTIANO Y EL REAL MADRID VUELVEN  A SER GRANDES 

      Cristiano Ronaldo y el Real Madrid , volvieron a  ser grandes en un escenario de postín, como el Allianz Arena de Munich. Como en las grandes ocasiones, el portugués resurgió marcando los dos goles que acercan al Madrid a las semifinales de la Champions League, al vencer al Bayern por 1-2. Su doblete enmudeció a los seguidores del Bayern Múnich. Cristiano fue el estandarte de los de Zidane, pero lo cierto y verdad es que el equipo en general estuvo a buen nivel, haciendo un segundo tiempo para enmarcar. Fue entonces cuando el Real Madrid, que todos esperamos, hizo acto de presencia para borrar del partido a los alemanes que sólo tuvieron presencia en el primer periodo en el que pudieron dejar KO al Madrid, si Vidal llega a transformar la pena máxima con la que fue castigado Carvajal por una mano inexistente (le dio en el hombro).. Antes de ese error del colegiado italiano Rizzoli, el mismo Vidal había marcado de cabeza, que más bien pareció un obús, el 1-0, al aprovecharse de un saque de esquina de los muchos que llegó a sacar el Bayern(6) en los primeros 23 minutos. Los córners era el único peligro de los alemanes que ponían más empeño que juego ante un Madrid, por entonces, un poco retraído. Había mucho respeto en los dos equipos. Robben, era el jugador que más peligro creaba por la banda derecha, donde durante los primeros 45 minutos tuvo una autopista. El fallo del penalti al borde del descanso, fue el prólogo a la decadencia alemana y el resurgir del Madrid que se agarró al partido para ya no soltarlo. Y así fue, nada más comenzar el segundo periodo, minuto 47, jugada por la banda derecha de Carvajal, centro preciso y remate inapelable de Cristiano que comenzó su recital rematador. Veinte minutos después, marcaba el 1-2 en la posición de delantero centro al aprovechar un pase de Marcos Asensio que había sustituido a Bale, que se retiró lesionado. El portugués remató de plancha un balón que el gran Neuer no pudo parar. De esta forma Cristiano Ronaldo junto a sus compañeros certificó una victoria de prestigio. Falta le hacía al portugués volver a reverdecer viejos laureles ya que llevaba una temporada un tanto aciaga. Desde septiembre el luso no marcaba en Europa. Con los dos goles en Múnich, es el único jugador en alcanzar los 100 goles en la máxima competición europea. Además fue el que provocó las dos entradas de Javi Martínez que le costó la justa expulsión. En la noche grande de Múnich, el luso volvió a decir: “Aquí estoy yo”.   Cristiano estuvo en su papel de estrella, pero sería injusto no destacar el inmenso partido de Carvajal; la seguridad y aporte de un gran Sergio Ramos, el jefe de la defensa; a Casemiro en su papel de guardaespaldas de Modric y Kroos, que por fin despertaron de su largo letargo; las correrías de Marcelo; la clase de Benzema, pero que le sigue faltando contundencia; la puesta de largo en Europa de Asensio, que se hizo dueño y señor de su parcela en el poco tiempo que estuvo. En definitiva que el Bayern tuvo que rendirse al espléndido segundo tiempo del Real Madrid, que más que nunca jugó en equipo, y donde los alemanes no existieron. Si Asensio aprovechó extraordinariamente sus minutos, James hizo todo lo contrario. El colombiano que había sustituido a Benzema, fue el único suspenso del equipo blanco. Jugó andando, como si le importase un bledo lo que estaba ocurriendo en uno de los grandes escenarios de la Europa futbolística. James, está escribiendo con renglones torcidos su últimos episodios en el Real Madrid. Y me temo que Isco, que no apareció por decisión de Zidane, al final no renovará. Pero dejemos los asuntos mundanos para centrarnos en el partido en sí de los dos grandes rivales europeos. La pena es que el equipo de Zidane no haya cerrado la eliminatoria en casa del Bayern. Dejó escapar una ocasión única de noquear a los alemanes en su sede. Ojalá no lo tenga que lamentar en el partido de vuelta. El guardameta Neuer salvó a su equipo de seguir vivo en la eliminatoria con tres paradas imposibles: primero a un remate de cabeza de Bale; después a Cristiano al que le sacó una mano, no sabemos de dónde, a un tiro a bocajarro y por último a Benzema. El 1-2, tal y como transcurrió el partido, es un resultado demasiado bondadoso para el equipo alemán. “El Madrid pudo matar la eliminatoria,tuvimos suerte”, comentó con sinceridad Ancelotti, en rueda de prensa. En Múnich,durante todo el segundo periodo y más aún tras la expulsión por doble amarilla de Javi Martínez, solo estaba el Real Madrid y Neuer, su extraordinario guardameta que les salvó la vida. El Bayern estaba hundido,cansado y asustado como presagiando el golpe definitivo de un Madrid volcado que llegaba por todos los resquicios. Ese golpe definitivo de la eliminatoria lo pudo dar Sergio Ramos, pero el colegiado anuló el gol por fuera de juego. El Real Madrid no consiguió matar la eliminatoria, pero se llevó los olés de de sus aficionados y el silencio de los alemanes que callaron por la exhibición madridista en la segunda parte. Por el Allianz Arena, volvió aparecer el Real Madrid de las noches europea. El campeón de Europa vuelve a rugir.  


EL REAL MADRID ECHA MANO DE MICHEL

      Este Real Madrid irregular jugó mejor que otros partidos que ganó pero solo le dio para empatar a uno con el Atlético e Madrid. Fue una lucha abierta durante 90 minutos donde el Madrid siendo mejor no supo rentabilizar su mejor partido. Y no lo lizo, porque de alguna forma,no supo sufrir. No se puede permitir que jugadores como Benzema,Bale y hasta Cristiano, pasen de puntillas por un partido que era clave para el devenir de la liga.    El Atlético decepcionante hasta el último tramo sacó demasiado provecho a sus mejores últimos minutos que coincidió con la entrada de Correa y Thomas. Ahí desapareció el equipo de Zidane y espabiló el de Simeone que hasta entonces, y durante una hora larga, estuvo desparecido.    En ese tiempo el Atlético, muy errático por de Simeone, fue un equipo muy vulgar que no sufrió males mayores por obra y gracia de un Oblak majestuoso en un partido que tuvo más enjundia que juego,sobre todo en su inicio..    El Real Madrid fue mejor a lo largo de casi todo el partido pero le faltó fuste para completar el triunfo. En una palabra le faltó sufrir.    El Atlético, empató, si, pero lo hizo de la nada, pero le fue suficiente para lograr la igualada en una jugada muy puntual que le basta para seguir creciendo en su autoestima.    El gol de Griezman sabe a gloria al Atlético y deja helado al Real Madrid que sigue sin completar un buen partido.    Los de Zidane, que jugaron mejor que los últimos encuentros siguen sin esa regularidad que se le supone a un equipo grande. Fueron mejores que sus rivales, pero sin avasallar. La denominada BBC, sigue perdida y sin rendir como se presupone a los que mejor pagados están. No mercaron las diferencias y pasaron con más pena que gloria.  Bele, sencillamente no está; Cristiano no es ni sombra de lo que fue y Benzema tuvo un partido gris al que ayudó un gran Oblack que le hizo una parada imposible, pero no obstante fue el mejor de los tres atacantes blancos.    Pepe, autor del gol del Real Madrid fue lo mejor de su equipo, y eso que no le quieren renovar. Curiosamente fue irse el central blanco (tiene dos costillas rotas) y la luz se hizo en el Atlético de Madrid que hasta entonces se comportó como un equipo vulgar que solo resurgieron a la clausura del partido . Fue entonces cuando se mostraron mas enteros que el adversario que les había superado durante un largo periodo..    El Atlético se escapó vivo, como los últimos tres años, del Bernabéu. De la nada, pasó al gol del empate que seguro sabe a gloria a la hinchada rojiblanca, pero no debe ocultar el tacaño partido del Atlético a quien solo Oblak salvó de la derrota. Así lo demostró en dos mano a mano ante Benzema y rápido en un disparo de Cristiano. Las dos oportunidades del francés llegaron gracias al buen hacer del portugués que hizo un partido aceptable pero que ha perdido capacidad de desborde aunque no no remate. Bale, en cambio es una sombra sospechosa, esta perdido en el limbo, pero tal vez no debió ser cambiado porque era una bala en la recámara.    A los rojiblancos les faltó enjundia y tuvieron poco protagonismo en el centro del campo, su caldo de cultivo, con un Koke a quien no se le vio. A Simeone, en esta ocasión la suerte fue su gran aliada y salió del Berbabéu como lo hizo en los últimos tres años, indemne. Simeone, es increíble que después diga que se le escapó la victoria, cuando él sabe que no jugó para ganar. Una vez más, salió asustado frente al Real Madrid.    El equipo de Zidane, cuyo futuro,es cierto, no está asegurado, jugó mejor que otros partidos anteriores, pero lo hizo sin vértigo y sin ese juego en cascada que caracteriza. Así se explica ese empate ante el Atlético de Madrid que fue menos de lo que fue en los últimos partidos.     Otro Madrid, con más empaque no hubiese tenido problemas para imponerse a un equipo tan previsible como este Atlético de Madrid, pero el poco protagonismo de la BBC (Bele, Benzema y Cristiano) está lastrando al equipo blanco, porque los tres atacantes han dejado de ser decisivos.    También hay que ser críticos con Zidane por prescindir de Kroos y Bale en el tramo decisivo del partido porque de alguna forma le dio vida al Atlético de Simeone. Con esa desafortunada decisión, a mi entender, le quitó protagonismo a su equipo para dárselo a los rojiblancos que durante 80 minutos habían sido inferiores al Real Madrid.    Isco, tal y como estaba el partido no era necesario. Zidane muchas veces actúa por razones de política de empresa. No me extraña que diga que su futuro está asegurado. No supo cerrar el partido, y mira que siento decirlo porque Zidane me cae fenomenal.    El caso es que la derrota del Barcelona aminora él traspiés del Real Madrid que suma un punto más que los azulgranas. Los culés tiran la liga a favor de un Madrid menor, pero que aumenta su ventaja en la competición doméstica. Las penas con pan, son menos penas,decía el refrán popular. De alguna forma Michel echó una mano a su Real Madrid, con la victoria del Málaga sobre el Barcelona.


LA NOCHE FUE DE ASENSIO Y DE LOS SUPLENTES QUE SE REIVINDICARON

     Tengo que confesar que en un principio me pareció un gran atrevimiento de Zidane prescindir de hasta 7 titulares ante el Leganés, sabiendo que estamos ante la fase decisiva de la liga, donde ya las rotaciones tienen poco sentido porque un tropiezo a estas alturas tendría consecuencias muy graves.  La decisión del técnico madridista fue de una osadía casi insultante y seguro que una gran mayoría de aficionados pensaron lo mismo. Pero está visto que Zidane tiene todas las bendiciones papales y flores por todos lados.Independientemente de estar muy acertado en sus decisiones que no responden a ningún capricho, sabe lo que hace. Los cambios de alineaciones y estrategias hasta ahora le están saliendo a la perfección, lo que viene a demostrar que cuenta con una plantilla variada, muy completa y de calidad. Tengo la sensación que a Zidane le gusta más este equipo que el de gala, el las estrellas. Con los once que forman el llamado equipo B, el técnico francés se siente más seguro y ejerce más como entrenador que cuando lo hace con la BBC. El Real Madrid que salió en Leganés, como el que jugó ante en Eibar, juega mucho más en equipo. Algo que muchas veces con los intocables de la vanguardia, es decir con Cristiano, Benzema y Bale, no sucede en muchas ocasiones. Con las estrellas el equipo es menos solidario y más frágil por la sencilla razón de que carecen de ese espíritu de sacrificio que si tienen jugadores como Lucas Vázquez, Morata,Kovacic y hasta Asensio que se marcó un partido para enmarcar. El caso es que en Butarque, el coqueto estadio del Leganés, salió con la denominada segunda unidad y acertó de pleno. Un hecho que habla bien a las claras de la valentía de Zidane a la vez que demuestra una gran personalidad. Nadie echó de menos a la BBC, porque sus sustitutos: Lucas Vázquez, Morata y Asensio, estuvieron a un gran nivel ante el modesto Leganés, que en efecto no asusta a nadie pero que es un equipo animoso, muy bien trabajado y que pone todo sobre el terreno de juego. Ganó el Real Madrid (2-4), un partido que antes del derbi y después de la victoria del Barcelona sobre el Sevilla(3-0), era vital para la lucha por el título de liga. Con un centro del campo formado por Casemio, Kovacic y James, el Madrid comenzó muy atento a la presión que presentó el correoso Leganés, que no le dejaba espacios por donde moverse. Pero, como suele suceder en estos casos, el talento desatascó la situación y el partido. Asensio, el mejor del partido,recorrió más de la mitad del campo sorteando rivales con precisos y preciosos cambios de ritmo para regalar el gol a James, que fue lo único que hizo porque después apenas se le vio. Motivo por lo que después Zidane  lo cambio en el segundo periodo con toda la razón, aunque el colombiano se enfadase de forma ostentosa. James estaba siendo el más flojo y de nuevo dejó escapar una gran oportunidad para reivindicase. Cada vez está más fuera del Real Madrid. En cambio, el joven Asensio, aprovechó su ocasión. ¡Vaya si la aprovechó!. Este jugador es de una exquisitez que insulta. El futuro es y debe ser suyo. Volvió a protagonizar otro slalom espectacular que nos recordó al que hizo contra el Sevilla, en copa. El posibilitó el 0-1 y los dos siguientes llegaron minutos después y fueron obra de Morata, que sin Cristiano y Bale se le vio más suelto. Marcó dos tantos y a punto estuvo de marcar el tercero, pero fue Mantovani en propia puerta quien hizo el definitivo 2-4. Después de Asensio, Morata fue el más destacado. Los dos se justificaron y demostraron que deben jugar más minutos e incluso que tienen que ser más veces titulares. En algo más de 20 minutos, el Real Madrid ya ganaba por 3-0 al Leganés que lejos de hundirse, tiro de orgullo y puso el corazón en un puño a los blancos porque los dos siguientes goles fueron para ellos, aprovechando la debilidad defensiva de Danilo, este jugador es un desastre en lo táctico, y un fallo en el despeje de Sergio Ramos. El Leganés, que había reducido la distancia a un gol, pensó en hacer la hazaña de igualar y algo más….. Pero el autogol del defensor Mantovani, al poco de comenzar el segundo periodo, acabó con sus esperanzas. El Madrid, no obstante, no cuajó un buen partido. Tuvo poco la pelota. Todos los balones divididos eran para el Leganés. Así como todos los rechaces. Hay que achacarle la poca capacidad que tuvo para no cerrar el partido con 3 goles de ventaja a la media hora. Se relajaron y le dieron vida al Leganés. La pegada de la llamada segunda unidad blanca, acabó con la rebelión de los de Butarque. En el segundo periodo, siguió la misma tónica que en el primer tiempo pero el Madrid ya entonces se enmendó un poco en la posesión con un buen Kovacic. Y más aún con la entrada de Isco y Modric, entonces la situación ya fue de dominio para los blancos que vistieron de negro. De todas formas yo esperaba más del juego del Madrid que pasó por fases oscuras. Ante lo que le viene encima no se puede andar con medias tintas. Llega la hora de la verdad.  


EN EL DÍA DE JUANITO, BENZEMA E ISCO FUERON LA MARAVILLA 

      En el día de Juanito,se cumplían 25 años de su muerte, dos jugadores honraron su memoria: Benzema e Isco. Los dos fueron los que levantaron al Real Madrid frente a un buen Alavés (3-0). El Bernabéu, en el minuto 7 gritó mas fuerte que nunca en memoria del histórico jugador blanco:"Illa,illa,Illa,Juanito maravilla". El equipo de Zidane pasó por diversas fases de juego. Empezó muy bien con un juego rápido y de mucha combinación que tenía a Benzema como eje central. El francés se asociaba con todos buscando espacios por doquier y haciendo gala de una gran movilidad. Fue el dueño y señor del primer tiempo junto a Isco, que le secundó. El Madrid en los primeros 45 minutos tuvo un buen tono en general. Luego ese buen juego desaparece en gran parte del segundo periodo para aparecer en la recta final, cerrando el partido gracias a su gran pegada. Benzema, que en el origen de la jugada partió en fuera de juego abrió las puertas del triunfo bien entrada la primera parte en la que el Madrid fue el dominador de la situación con el delantero francés como principal estandarte y que contó con la gran colaboración de Isco que no le fue a la zaga en cuanto a movilidad y acierto. Los dos eran lo que abrían huecos y los dos fueron los que levantaron al Madrid en el día de Juanito. Con 1-0 se llegó al descanso, que sentó mejor a los de Vitoria que a los madridistas. El Madrid salió bostezando y el Alavés, muy despierto se hizo con el juego y el balón, llegando por todos los lados a la portería de Casilla, sustituto del inseguro Keylor Navas. Durante gran parte del segundo periodo no hubo noticias del Real Madrid. Sus jugadores estaban en el limbo. Todo lo contrario que los del Alavés que si no sacaron fruto de su dominio fue por la falta de definición. El equipo vasco inquietó a los blancos y no mereció resultado tan abultado. El Bernabéu asistió perplejo a la poca consistencia de los suyos y le dio un aviso en forma de silbidos. Los de Zidane, por entonces rozaron el desastre. Un irreconocible Modric, muy torpe toda la tarde, fue el ejemplo de la pobreza de juego del Madrid en la segunda parte. Zidane, viendo el poco peso de los suyos en el juego, no paró de gritar a Bale para que retrocediera para jugar en el centro del campo. No le hizo caso, solución, sacrificó a Benzema y dio entrada a Lucas Vázquez pasando Bale a la banda izquierda. Antes de ese cambio, Kovacic había sustituido a un desconocido Modric. En la recta final del encuentro, un iluminado y genial Isco, puso el 2-0 de un disparo imposible que entró por toda la escuadra del guardameta Pacheco, tras un buen pase de Cristiano Ronaldo que estuvo en plan generoso. Ese gol tranquilizó los ánimos y más aún cuando llegó el 3-o definitivo obra de Nacho, el que siempre está donde se le necesita, que estuvo al acecho para recoger un rechace de la madera a una falta magníficamente lanzada por Bale. Era un 3-0 excesivo para los méritos de uno y otro. Insisto que el resultado fue muy abultado pero al Madrid le sirve para seguir manteniendo su privilegiada posición. Pero no nos engañemos, el resultado final no debe enmascarar lo que fue un regular partido, tirando a mal, de los madridistas No se puede pasar del blanco del primer tiempo, al negro del segundo periodo. Preocupa el estado de este Madrid cuando llega la cuesta de abril, donde casi todo se va decidir. Jugando de forma tan irregular no irá a ninguna parte. Modric está muy bajo de forma; Bale no termina de arrancar tras su lesión; Cristiano sigue con la pólvora mojada y el centro del campo madridista cuando no está Casemiro, deja un pasillo por donde transitan los rivales como Juan por su casa. Como no espabilen, se quedarán en nada. Llega la hora de la verdad y cada jugador debe dar lo mejor que tenga. La esperanza para los seguidores blancos radica en que ante los grandes rivales, se transforman. Puede que así sea, pero por lo que hemos visto en los últimos partidos este Real Madrid transmite poca confianza. Ante el Alavés, fueron tres puntos y poco más…


EL R.MADRID TIENE Y  DEBE DENUNCIAR  A PIQUÉ

      Piensa el ladrón que todos son de su condición..Esto viene a cuento por las recientes declaraciones de Gerard Piqué tras el encuentro Francia-España donde entre otras insensateces insinuó que detrás de la imputación fiscal de Leo Messi estaba Florentino Pérez. Además atacó sin tapujos al Real Madrid, club al que señala con el dedo acusador de ser quien maneja los hilos del país en el palco del Santiago Bernabéu , y que “sus valores no le gustan nada”. Increíble, pero cierto. Sé que Piqué no es tonto, aunque lo parezca, no tiene un pelo pero en esta ocasión ha traspasado la barrera de lo consentido con sus ataques a una institución como el Real Madrid, que por nada del mundo tiene que pasar por alto. Esas acusaciones son tan graves que el club blanco debe querellarse porque le está acusando de prevaricación. De influir en los poderes del estado para beneficio propio. Las declaraciones de Piqué rayan en lo inadmisible y son denunciables ante los estamentos de la justicia. Insisto, el Real Madrid ni puede ni debe quedarse con los brazos cruzados. Tiene que denunciar las ofensivas declaraciones del irresponsable Piqué. El central culé no es tonto, pero si se ha comportado como si tuviese dos dedos de frente. Ha sido un miserable por las consecuencias que sus vergonzosas declaraciones van a tener para el futbol español y para las relaciones entre los dos grandes clubes del fútbol español. Así como la convivencia en la selección española, ahora que había vuelto la calma. Ya sabemos, que Piqué es así y tiene estas cosas, pero todo tiene un limite. No se puede consentir tanta insensatez y estupidez juntas. Esas abruptas e incendiarias declaraciones que han salido de su boca son pura provocación. Además daña al fútbol y genera violencia. Por no hablar del intento de ensuciar a un club con tanta historia como el Real Madrid con más de un siglo de existencia. Los seguidores madridistas se sienten muy ofendidos por esas explosivas declaraciones proferidas por un futbolista que padece una grave enfermedad, madriditis aguda. Y esos aficionados madridistas esperan una reacción dura y contundente de su club. La bomba incendiaria ya está lanzada y Piqué parece no haberse dado cuenta de sus consecuencias y del daño que van a ocasionar. Daño al fútbol en general y a la selección española, en particular. Ya veremos cómo será la convivencia de los internacionales españoles en próximas concentraciones. Se queja de que en el palco del Bernabéu se mueven los hilos del país. ¿Y en el palco del Camp Nou? No se hacen negocios y se han recibido a familias que de honorables tienen poco. En el palco del Bernabéu, acuden políticos, jueces, abogados, grandes financiaros, gente de la farándula etc,etc… . Al igual que en el palco del Camp Nou Y en los dos se hacen negocios. La diferencia es que mientras que en el palco de honor del Bernabéu nadie ha sido imputado por corrupción, en el del Camp Nou, sí, entre ellos algún directivo azulgrana y políticos catalanes. No hay más ciego que el que no quiere ver. Acaso no es cierto que Messi ha defraudado a nuestra Hacienda. Hasta el propio jugador lo ha reconocido y ha pagado, hasta ahora, más de cuatro millones de multa. Dadas las actuales circunstancias que está viviendo el Barcelona con imputaciones por doquier, escándalos financiaros y arbitrales como el del día del París Saint Germain, donde más que hablar de remontada historia habría que haber hablado de robo histórico,Piqué debería haber sido más prudente. Ve la paja en el ojo ajeno pero no ve la viga en el suyo… Insisto, el Madrid no puede callar ante ataque  tan ofensivo y  debe responder con una querella. “El Madrid nos roba”. “España nos roba” ¡¡Ya está bien!! ¡¡Esto ya cansa!!  


EL R.MADRID DA UN BUEN MORDISCO A LA LIGA

    Partido bravo, intenso y de pierna suelta el jugado en San Mamés entre el Athletic y el Real Madrid que se llevó la victoria por 1-2, consiguiendo de esta manera un importante triunfo que le aproxima un poco más a su gran objetivo, la liga.    Los tres puntos logrados por el Madrid son de gran valor por el lugar en los que los ha sumado, San Mamés, la salida más complicada que le restaba en el calendario. Lo ha conseguido con mucho esfuerzo,jugando en equipo y remando todos en la misma dirección. Eso sí, sin hacer buen juego. El Madrid no fue mejor que el Athletic, pero eso no era lo importaba. Lo que verdaderamente les importaba era llevarse los tres puntos para dar un buen mordisco a la liga y de paso meter presión a su más inmediato perseguidor, el Barcelona.    Ganó el Madrid, pero el equipo de Zidane volvió a dejar muchas dudas. El resultado fue mejor que el juego que sigue como ausente. En ningún momento fue el dueño del partido ante el siempre correoso Athletic que durante los primeros quince minutos metió a los blancos en su área de forma inmesericorde, en gran parte por culpa de un inexistente centro del campo que estuvo toda la tarde muy desdibujado. Modric no pasa por su mejor momento. No sabemos si porque le edad ya le empieza a pasar factura o porque físicamente se encuentra de baja. Está desconocido. No está, y se nota. Zidane hizo bien en cambiarle por Lucas Vázquez en la segunda parte. Kroos, es demasiado académico, le falta algo más de espíritu de lucha y de sacrificio. Eso sí, los balones al área los pone como nadie.    El único que dio el do de pecho en el centro del campo y que se salió de la tónica general fue un inmenso Casemiro, el jugador para todo: cortó el juego rival,robó balones, se pegó con todos, le pegaron. Estuvo duro e intenso y fue el alma de un Madrid demasiado lacónico. Y para redondear su gran partido, metió el gol del triunfo a balón parado al aprovecharse de un despiste del Athletic. Sólo tuvo que empujar en el segundo palo una prolongación de Cristiano en un saque de esquina botado por Kroos.    Y no solo eso, Casemiro fue el que inició la jugada del 0-1 con u gran pase largo a Cristiano Ronaldo, este pasó a Benzema que resolvió con gran maestría.   Casemiro fue quien ganó el partido, y Benzema fue su mejor aliado. Casemiro por estar en todas, por su enorme fe, por su lucha y entrega; y Benzema por las notas de color y de clase que impartió en San Mamés. Fue el más clarividente de los atacantes.¿ Por qué no jugará siempre así? Probablemente porque dejaría de ser Benzema, el de las faenas de aliño cuando él quiere.  Cristiano, no estuvo mal, pero sigue sin ser él, pero sin embargo se asoció muy bien con Benzema que realizó un muy buen partido. El francés fue el desatascador tras el empuje inicial de un Athletic que acorraló a los blancos en el primer cuarto hora del encuentro. De él partió todo el peligro del Madrid en la primera parte.    En la vanguardia, quien desentonó fue Gareth Bale, muy desconectado y muy alejado de su área de influencia. Tal vez fuese por las ayudas que tuvo que hacer a un Marcelo que solo sabe atacar, de defender, nada de nada. Williams, que se marcó un señor partido, hizo con él lo que quiso y hasta llegó a humillarle en algunas jugadas. El jugador del Athletic le ganó todos los pulsos. Por su banda llegó todo el peligro de los leones y por supuesto, el gol de Aduriz que empataba el partido.     Marcelo se lo tiene que hacer ver porque no puede ser que su banda sea el caldo de cultivo que todos los equipos utilizan para hacer daño al Real Madrid. No solo de atacar se vive en el fútbol, también hay que defender.    No perdía el Athletic en San Mamés desde hacía siete meses, frente al Barcelona. En aquella ocasión no mereció la derrota, y ante el Madrid quizás tampoco. Dominó el tempo del partido, pero sin mucha profundidad. En cambio el Madrid, con poco y con gran acierto en los contados ataques que hizo, se llevó tres puntos que valen su peso en oro. En una palabra, tuvo pegada.    No era partido para alardes y para prebendas que parece forman parte del paisaje blanco. Zidane, creo que con buen juicio, entendió que tenía que sacar del terreno de juego a Cristiano, que no jugó mal, para amarrar los tres puntos. Antes había hecho lo propio con Modric, que no estuvo en el partido. Hay momentos que no conviene dudar. Zidane, en esta ocasión no dudó. El resultado final terminó por darle la razón.     El Madrid terminó el choque, que fue intenso como corresponde a la trascendencia del partido, encerrado en su área pero defendiendo con firmeza y tirando de oficio con el convencimiento de que nada iba a ocurrir, como así sucedió.    Con esta victoria, el equipo de Zidane da un gran paso en la liga.      


¡OTRA VEZ LO VOLVIÓ HACER SERGIO RAMOS!

La historia volvió a repetirse, y ya van unas cuantas. Un remate en la etapa final del partido frente al Betis de Sergio Ramos, ¡otra vez!, de tremendo cabezazo en un saque de esquina, dio el triunfo al Real Madrid con la gran propina de devolverle al liderato. Por todas las veces que se está repitiendo ya ha dejado de ser noticia. Pero aparte de que hablemos de la épica del Madrid en los últimos minutos, de la cabeza imperial de Ramos y de ese juego a empujones del que echa mano en muchas ocasiones, es preocupante que un defensa les esté sacando las castañas de fuego al equipo de Zidane, que transita en esta liga, si nos atenemos a los últimos partidos, con muchas dificultades porque de juego anda un poco escaso. De nuevo esa cabeza para la eternidad levantó a su equipo de la oscuridad para encaramarle en lo más alto de la clasificación. Y, de paso sirvió para ocultar el error garrafal de Keylor Navas en el 0-1. El costarricense pasa por una etapa de muchas dudas, no está nada seguro y eso en un guardameta es cosa grave. Ramos le alivió con el 2-1 y después, el propio Keylor salvó a su equipo del empate a dos con una soberbia parada que sirvió para quitarle el mal sabor de boca y reforzarle en su ánimo, un tanto decaído últimamente.. Pasó de un error ridículo a una parada salvadora. El Real Madrid,si,ganó 2-1 a un Betis muy aguerrido y combativo. Recobra de nuevo el liderato con dos puntos de ventaja sobre el Barcelona, pero no convenció. Mostró muchas carencias con un juego muy previsible, lento y sin chispa. Tocaron y tocaron sin profundidad. El Betis, tuvo más sentido del juego que los blancos que dominaron pero sin un plan determinado. Era un dominio estéril que dejó en evidencia a la delantera madridista con un poco afortunado Morata, y un desaparecido Cristiano Ronaldo, quien pese a conseguir el 1-1, volvió a protagonizar otro deprimente partido. El centro del campo estuvo como partido en dos. James e Isco difícilmente pueden jugar juntos . No presionan adecuadamente ni marcan al rival de turno. A los dos les gusta jugar en espacios reducidos por lo que se pierden en regates inútiles. Son lentos y no tienen el poderío necesario para regresar a labores defensivas. Zidane debió darse cuenta mucho antes de que la presencia del agitador Lucas Vázquez era necesaria para sorprender por su banda, al encerrado Betis que se marcó un buen partido. Lo más curioso de todo es que el Real Madrid empezó jugando muy bien, con transiciones rápidas y con gran actividad entre sus líneas pero vaya usted a saber por qué, el caso es que se fue diluyendo como presagiando que tarde o temprano el gol llegaría. Pero , el que llegó fue el del Betis, que sin grandes alardes con un buen Dani Ceballos y el dinámico Sanabría, le bastó para poner contra las cuerdas a un Madrid sin fluidez que jugaba al paso. Llegó el autogol absurdo de Keylor Navas que soliviantó a los seguidores blancos y de paso a los jugadores que entonces pusieron algo más de chispa con Marcelo jugando de extremo izquierdo. Por esa banda llegó el gol del empate, obra de Cristiano de certero cabezazo tras un buen servicio del brasileño que de atacar sabe mucho, pero de defender, más bien poco. En esas estábamos cuando, en la siguiente aproximación de peligro del Betis, falló la cobertura de los centrales blancos y Brasanac encaró la portería, aunque con algún problema en el último control. Keylor, a la desesperada, lo derribó, pero Mateu no interpretó falta en una acción que bien podría haber merecido la expulsión. Con empate (1-1) se llegó al descanso. En la reanudación, siguió la misma tónica. El Madrid seguía con la empanada de la que muchas veces hace gala frente a un Betis que se creyó que podría armarla en el Bernabéu. La justa expulsión de Piccini a falta de doce minutos para el final, llamó a arrebato a los madridistas que entonces con más chispa y más velocidad, la que le dio Lucas Vázquez, encontraron el camino del gol con él que siempre acude fiel a su cita, Sergio Ramos. Al primer saque de esquina tras la expulsión llegó el 2-1 salvador del camero de otro inmenso cabezazo que volvió a ponerle Kroos. Fue en otra entrada a base de fe y de ímpetu que viniendo desde atrás, volvió a sorprender al rival. ¡Otra vez, tuvo que ser Sergio Ramos! Un cabezazo que pone líder al Real Madrid.  


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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