Alfonso Celemin

PENALTYEXPULSION

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EL OPTIMISMO SE ALEJA DEL BERNABÉU

    No pintan bien las cosas por Chamartin, el Real Madrid sigue en estado catatónico, a pesar de ganar 2-1 al Málaga en un partido que no va a pasar a la historia. Con este triunfo termina la primera vuelta y por lo tanto se proclama campeón de invierno.   El titulo puede parecer pomposo,que lo es, pero así es. El peor Madrid en lo que va de ejercicio termina como campeón de invierno, un título, que con una jornada aplazada (la visita al Valencia , el 22 de febrero) nada vale pero que certifica que durante los primeros 19 partidos ha sido el equipo más regular.   Después de su derrota inexplicable de Sevilla, el Madrid sigue sumido en la depresión. Ante el Málaga volvió a dar malas sensaciones. Ganó, si, pero sigue sin convencer. Además lo hizo con un gol fuera de juego de Sergio Ramos, el segundo, que el colegiado y menos aún el juez de línea no vio.    El Málaga, que venía de una crisis profunda, era un rival propicio para que los jugadores blancos recuperasen buenas sensaciones; pero ni por esas. Cristiano sigue sumido en las profundidades fallando goles cantados;y Benzema cada vez se acerca más a la nada. Lo suyo ya es preocupante. No solo falla goles sino que su pasotismo ya parece endémico. Se puede decir que el Real Madrid jugó con un par de inválidos en la delantera(y perdón por los discapacitados).   Menos mal que apareció Sergio Ramos allá en el minuto 30 para apaciguar los ánimos de un Bernabeú que ya empezaba a barruntar problemas, como después sucedió. El central marcó todo un golazo de cabeza a un saque de esquina de Kroos, que remató desde el punto de penalti. Poco después, pero en fuera de juego, hizo el 2-0 que tranquilizó a los aficionados que no están para regalar aplausos a este Real Madrid que les ha defraudado en los últimos partidos.    Los jugadores blancos sienten esa animadversión de su afición. Por eso, tanto Sergio Ramos,el capitán, como Zinedine Zidane, han salido a la palestra para pedir un poco de cariño a sus seguidores. No saben que el público de Madrid es así: apenas aplauden cuando van bien y silban cuando vienen mal dadas. Ahora toca lo segundo.     Solo el reencuentro con el buen podrá recuperar a la exigente afición madridista que como el equipo, está alicaída.    La crisis en el juego del Madrid es ya un hecho.Ganó al Málaga pero no convenció. Ganó por un gol en fuera de juego y a balón parado. El equipo de Zidane, desde Sevilla, no funciona. Esta es la realidad,duela a quien duela. Y por si tuviese pocos problemas, va Marcelo y se lesiona y Modric se retira con molestias. A perro flaco todo son pulgas.     No obstante, y seamos justos, el Real Madrid independientemente de que el segundo gol fuera en fuera de juego, mereció el triunfo por todas las oportunidades que tuvo. Cristiano Ronaldo que sigue en el lado oscuro falló lo que no está escrito y sigue gafado contra la portería. El equipo blanco echa en falta al mejor Cristiano que vuelve a estar ofuscado. Benzema, siguió a lo suyo, fallando y siendo un bulto sospechoso. El público del Bernabéu le despidió con silbidos cuando salió por Morata, y con razón. Su indolencia ya raya en la inmoralidad.   Pero a falta de Cristiano y de Benzema, apareció Sergio Ramos que de nuevo fue el alma del equipo blanco. Gracias al central, su equipo, consiguió un triunfo imprescindible no sólo para alejar los fantasmas de la crisis, sino para el devenir de la liga y para no entrar en depresión de resultados y mantener el liderato. Hasta el título de campeón de invierno viene bien a este equipo de repente de cristal, algo atacado también. La serie de lesiones de jugadores clave tampoco le ayuda: Marcelo y Modric, últimas víctimas.   El Málaga estuvo mejor de lo que dicen los últimos partidos, intentó ahondar en la herida madridista pero llegó tarde    Sergio Ramos apagó el fuego cuando el runrún del Brnabéu empezaba hacer acto de presencia. Las dudas que dejó sobre todo el Celta en la Copa se fueron haciendo bola en el arranque contra el Málaga, avispado al ver la atmósfera rara del estadio y los nervios de su rival. En poco rato, después de que Benzema fallara un par de remates sin oposición en el área, Marcelo cayó lesionado y Chory Castro tiró al poste . Entonces el Madrid ya fue un flan incapaz de hilvanar buenas jugadas.     Con la lesión de Marcelo, Zidane tuvo que improvisar una nueva defensa. Nacho que salió de lateral derecho pasó a ala izquierda y Lucas Vázquez fue el lateral derecho, en detrimento de Danilo a quien Zidane ha terminado de condenar.   Isco que salió por el lesionado Marcelo, no aportó nada. Jugó andando y se merece un cero como una catedral. El tenía que haber sido el repulsivo y fue todo lo contrario. El Madrid se acomodó en la segunda parte sobre el doblete de Ramos, sin fluidez sobre su improvisado dibujo, a veces con tres centrales y Lucas arriba.     En otro desajuste defensivo de los blancos llegó el gol del Málaga. Juankar, tras recoger un rechace de Keylor Navas, acortó distancias para el club malagueño. A partir de se momento, y ante el nerviosismo del Madrid, apareció la máquina de pitos del Bernabéu. El 2-1 equilibraba méritos y volvía a brotar el rostro frágil del Madrid de los dos últimos partidos. Charlas entre los jugadores, resoplidos y miradas. ¿Una crisis temporal o algo más serio? El entusiasta y confiado bloque de hace apenas 10 días parece ahora un equipo roto y si fe.    El miércoles frente al Celta, en copa, tiene un buen examen


¿HA PERDIDO EL OREMUS EL MADRID DE ZIDANE?

  El fútbol no hay quien lo entienda. Cuarenta partidos consecutivas llevaba el Real Madrid sin perder y de una tacada pierde dos seguidos. El último, en el partido de copa ante el Celta que ganó 1-2 en el Bernabéu, dejándolo helado. El Madrid pierde en tres días lo mismo que en todo el año pasado.¿Se acabó la magia de este Real Madrid de Zidane? No sé qué pensar, porque visto lo visto frente al Celta de Vigo, es evidente que la derrota de Sevilla les pasó factura en el partido de ida de los cuartos de final de copa. El gol en el último suspiro de Jovetic en el Sánchez Pizjuán, les ha sentado a cuerno quemado a los blancos que de sopetón parece que han perdido la confianza y el oremus que le ha acompañado durante 40 encuentros. Allí, en la ciudad hispalense, los de Zidane perdieron por los avatares del fútbol después de haber sido mejor que el Sevilla durante 80 minutos; pero en el partido copero frente al Celta,vimos a un Madrid mustio, apocado,sin entusiasmo y con poca intensidad. Les faltó energía, el esfuerzo que le ha exigido los partidos de Sevilla ha dejado al equipo de Zidane tocado. Por esta circunstancia, el técnico francés debería haber dado entrada a los menos habituales como hizo en el primer partido copero contra los andaluces, donde vimos a un equipo muy fresco que noqueó al Sevilla en el primer acto. No es una crítica a Zidane, ni mucho menos, es simplemente mi punto de vista. También es verdad que las lesiones se han cebado con el Real Madrid. De todas formas no hay excusa al pobre juego desplegado por los madridistas que parece que no tomaron en serio al Celta, un equipo guerrero como el que más y que está en un gran momento de forma. Los gallegos están siendo el equipo revelación del año nuevo. Es un conjunto muy firme, muy peleón y muy bien colocado. Además de bien trenzado por Berizzo. Si el primer tiempo de los blancos fue más o menos aseado, en el segundo periodo desaparecieron por completo ante el orden defensivo del Celta que tuvo en sus dos centrales Roncaglia y Cabral dos auténticos colosos que secaron a los delanteros madridistas, sobre todo a Cristiano Ronaldo que está en un estado de forma lamentable. Nunca llegó a tiempo a un remate de los muchos centros que le hicieron desde las bandas tanto Lucas Vázquez como Marcelo o Asensio. Es como si después de los premios individuales que ha conseguido se hubiese desinflado. Por sus últimos partidos, donde ha sido más una rémora que una solución, desde luego no ha demostrado ser el mejor, ni mucho menos.Ni remata, ni tiene velocidad, y mucho menos se va de nadie. Seguro que Cristiano volverá, pero de momento no está. Menos balón de oro y The Best, y más sacrificio e implicación. Además la defensa del Madrid no estuvo bien sobre todo a raíz de la salida del campo de Asensio que se retiró lesionado. Los dos goles celtiñas vienen de dos desajustes defensivos. En una acción por la izquierda, el Celta armó una salida rapidísima, aprovechando la mala colocación del Madrid (Danilo fuera de sitio junto a Ramos ). Marcelo Díaz la colgó al área sin que su tocayo blanco pudiera hacer más que despejar de mala manera hacia atrás. Aspas fusiló sin piedad a Casilla. El gol encendió el partido, que en la reanudación estaba un poco plomizo y quedó roto entonces.Al momento, Marcelo arregló su mala pata en el 0-1 y empató de violenta volea. Pero, mientras todavía celebraba el empate el Madrid, llegó otra pérdida absurda en el centro del campo blanco. En esta ocasión fue Lucas Vázquez quien la perdió y de ese regalo nació el 1-2 obra del lateral Jonny, que definió como un delantero al uso. Una pena lo de Lucas Vázquez, porque esa pifia empañó su buen partido. Fue el jugador con más chispa y el más vertical. Era el único que abrió el campo con sentido y el que trajo en jaque a la defensa del Celta. Su peligrosa perdida le mandó triste al vestuario. Benzema entró después, con lo que el Madrid jugó los últimos minutos con tres delanteros centros y tres centrales. Ni los tres centrales, y mucho menos los tres delanteros centros solucionaron la papeleta.Ni Cristiano, ni Morata y mucho menos, el abúlico Benzema que falló un gol clamoroso que pudo significar el empate a dos, aportaron esa profundidad que los blancos necesitaban.El partido de los tres puntas fue para olvidar. Todo lo tuvieron que hacer los tres centrocampistas:Modric, Kroos y Casemiro, que terminaron agotados. Mal los delanteros,mal Sergio Ramos y pésimo Danilo. Lo siento pero este jugador no está para jugar en el Madrid. Pone ganas y hasta entusiasmo, pero su lateral es un caldo de cultivo para los rivales que entran como Juan por su casa. Sin Carvajal lesionado para un mes, Zidane tiene un problema por ese costado derecho. Nacho debe ser la solución. Tal vez lo más preocupante del partido del Madrid, es que después del 1-2 del Celta, no tuvo ese poder de reacción que otras veces ha tenido y que le han hecho salvar el resultado. Se quedó sin juego, y lo que es peor, sin fuerza y energía.Le faltó el arrebato de otras ocasiones El Celta dejó congelado al Real Madrid que ha pasado de la abundancia de 40 partidos de gloria, a que se disparen las alarmas. De momento está con el agua al cuello en la copa. En el partido de vuelta tiene que marcar al menos dos goles en Balaídos, si no quiere quedar eliminado. Lo tiene crudo.


NOCHE CRUEL PARA EL MADRID Y SERGIO RAMOS

Tenía que ocurrir tarde o temprano, y ocurrió: el Real Madrid de Zidane sufrió su primera derrota después de 40 partidos imbatido. Adiós a la racha 284 días después. Fue el Sevilla quien le venció 2-1 en la jornada número 17 de liga derribando al muro madridista tras un partido con mayúsculas lleno de pasión, emoción y de fútbol total. El encuentro estuvo presidido por la máxima igualdad entre dos conjuntos que hicieron del equilibrio una virtud y que se dejaron todo en pos de conseguir el objetivo, la victoria.Una victoria que fue para el pletórico Sevilla que solo fue superior al Madrid en los últimos díez minutos, y más aún tras el autogol de Sergio Ramos. El fútbol es muchas veces un estado de ánimo y el Sevilla después de marcar Ramos en propia puerta fue un estilete desbocado que se comió al equipo que vistió de morado, que no supo hacer el fútbol control que se demandaba tras marcar Cristiano el 0-1 de penalti. El Madrid en esos últimos diez minutos, y más después del empate (1-1), estropeó todo el buen trabajo que había hecho durante todo el encuentro donde neutralizó y hasta jugó mejor que el Sevilla. Pero en ese tramo final el equipo del Nervión, lo mató con un empuje y energía encomiable. El encuentro que presenciamos en el Sánchez Pizjuán fue enorme en todos los sentidos. Los dos equipos nos ofrecieron un espectáculo de primer orden. Los dos se dejaron el alma a su estilo en busca del triunfo que esta vez sonrío al Sevilla en el minuto 92, que fue cuando Jovetic consiguió el tanto de la victoria. Un gol que vino precedido de dos errores graves del Madrid.El primero fue de Benzema, que presa del cansancio o vaya usted a saber por qué, Vitolo le arrebató el balón y Jovetic quedó enfilado hacia la portería. Disparó sorprendiendo a un Keylor Navas que estaba muy adelantado y mal colocado. Jovetic hizo de Sergio Ramos en el triunfo del Sevilla,marcando en el último minuto... Fueron dos errores puntuales que castigaron a un Madrid que perdió su magia en los últimos instantes de un partido grande. Fue una noche cruel para el Real Madrid y sobre todo para Sergio Ramos. El central madridista fue el centro de la ira sevillista que volvió a insultarle de forma grave antes, durante y después del partido. Y por si fuera poco, después de la dura semana que ha pasado, el destino quiso que marcase en propia puerta. Un gol que sirvió para darle vida a un Sevilla que ya por entonces andaba desesperado a la búsqueda de la igualada. Fue un duelo de colosos. El Real Madrid estuvo más firme pero el Sevilla fue tremendo y apeló a la épica ,su mejor arma. El Sevilla con su extraordinario partido, confirmó que estamos ante un equipo que se cree lo que está haciendo, que tiene fútbol, ganas y sobre todo más fe que todos los santos juntos. El partido fue muy equilibrado en todos los sentidos. Los dos entrenadores tácticamente, jugaron una auténtica partida de ajedrez. Zidane sorprendió con tres centrales (Varane, Sergio Ramos y Nacho) que rompían las cadenas de Marcelo y Carvajal en los costados. Casemiro, imprescindible, equilibrando al equipo. Delante, Benzema y Cristiano. El francés entonado, generoso pero muy intermitente para terminar haciendo la pifia que hizo posible el gol último del Sevilla. El portugués,muy gris, ausente,poco participativo y combativo.Fue el más flojo de todos y él era quien tenía que dar ejemplo después de haber descansado en la copa del Rey. Modric, si estuvo a un gran nivel dirigiendo el cotarro.. Por él pasan todos los balones. Reparte el juego de costa a costa, convierte lo normal en aventura. Es un espectáculo cuando se acerca a la corona del área. Chuta, sirve, dribla y ve lo que nadie ve. Una maravilla de jugador. Sampaoli, por su parte tuvo que rectificar haciendo constantes movimientos de sus jugadores con un enorme Nzonzi, que se marcó un partidazo cortando balones imposibles y haciendo fluir el juego de los suyos. Fue el alma, el estandarte de un Sevilla que jamás se rindió. Es más, después del gol de penalti de Cristiano, el equipo del Nervión se vistió de una fe encomiable y se llevó el partido más que nada por convicción y por ese carácter indomable con el que le ha dotado Sampaoli, un magnífico entrenador. El Madrid, no me ha defraudado ni mucho menos. Jugó hasta mejor que su rival durante 80 minutos, pero a partir del gol de Cristiano, fuese por cansancio y relajación, el caso es que pasó de la firmeza a la flacidez y le costó el partido. Al Sevilla le salvó su enorme fe y al Real Madrid le perdió el infortunio por el autogol de Sergio Ramos y el disparate de Benzema y Keylor en el gol del triunfo sevillista, obra de Jovetic, el verdugo de los madridistas en los dos últimos partidos. Ahora se hablará de si esta derrota puede pasar factura al Madrid. No lo creo porque en el Sanchez Pizjuán ante un pletórico Sevilla, vi a un Real Madrid con mucho empaque que perdió por los avatares del fútbol. No creo que le afecte el haber perdido su inmaculada racha . Pero lo que sí hay, es liga.Si ya estaba a emocionante, ahora lo está mucho más.


LAS 40 VIDAS DEL REAL MADRID

   Sin duda alguna, la vida sonríe al Real Madrid que ni tan siquiera en su noche más oscura perdió en el partido de vuelta de los octavos de final de la copa del Rey. Empató a tres ante un Sevilla que estuvo enorme de principio a fin y que se mereció no la eliminatoria, pero si el triunfo en el encuentro disputado en el Sánchez Pizjuán. Los de Sampaoli hicieron todo un partidazo que llevó la inquietud a los seguidores madridistas por la forma en que se desarrolló el juego. El Sevilla, partiendo de la cantinela que circuló durante toda la semana por la ciudad hispalense: “yo creo” acosó de forma continua y con un brío desatado a un Madrid apocado y atrincherado en su área ante el empuje sin límites de los sevillanos que no cesaron en el empeño de obrar el milagro. La afición sevillista, tiene que sentirse orgullosa de la actuación de su equipo porque en todo momento creyó en la proeza y para ello jugó. No había tregua, el Sevilla empujaba y empujaba hasta achicar al Real Madrid que se echó atrás a la sombra del buen Kiko Casilla, que hizo paradas de mucho mérito tanto en el primer tiempo como en la reanudación. El conjunto sevillano, era todo nervio y corazón. Era un no parar con una energía contagiosa que les llevó a conseguir el primer gol antes de los 20 minutos. Fue un autogol de Danilo, que demostró bien a las claras que está fuera de onda. Ese autogol, dio más alas a los blancos del Sevilla, que puso aún más mecha y entusiasmo en sus acciones frente a un Real Madrid deshilachado, falto de coordinación,sin tensión y con poco engranaje en el centro del campo donde Kroos, sin Modric al lado, estaba como perdido. Casemiro no daba a basto ante el empuje y fuerza del Sevilla que no daba tregua. El equipo de Zidane, sin el croata Modric,los lesionados Isco y James, las ausencias de Varane y Carvajal y sin la BBC, fue una sombra. Nada que ver con el Madrid que hemos visto en los últimos partidos. Fuese por esas ausencias o por el gran partido que hizo el Sevilla, el caso es que siempre estuvo a merced de su rival que le puso la intensidad que le faltó al equipo blanco que vistió de morado. Todos los duelos individuales eran para los del Sevilla que además de marcar tres goles, mandaron un balón al palo y Casilla se tuvo que esmerar en más de una ocasión. Tal vez les faltó precisión en la recta final y esa tranquilidad que se requiere a la hora de definir. Pero como todo era un frenesí, el Sevilla lo termino pagando caro. Frente a esa ansiedad, el Real Madrid fue más resolutivo que su rival y aprovechó sus ocasiones de forma magnífica. Asensio nada más comenzar el segundo periodo empató (1-1) en una gran jugada que arrancó tras un rechace de un saque de esquina que había sacado el Sevilla, corrió unos 80 metros en 11 segundos con el balón cosido a los pies,yéndose de los rivales que le salían al paso y terminó marcando todo un golazo. Ese gol atemperó un poco al Sevilla, pero enseguida volvió a marcar un ritmo alto. Pronto llegó el 2-1 obra del debutante Jovetic y cuando el partido parecía que languidecia, llegó el 3-1 de Iborra. Faltaban diez minutos para el final, y la afición y su equipo creían que todavía era posible la remontada. Al Madrid se le puso un nudo en la garganta, hasta que Kraneviter de forma torpe hizo un claro penalti a Casemiro, que Sergio Ramos, ausente Cristiano, se encargó de lanzar y marcar a lo Panenka. Ese tanto de un ex-sevillista como Ramos, que todavía siente sus colores, como ha manifestado en muchas ocasiones, fue como una puñalada para la afición que se sintió muy ofendida por la forma de celebrar el 3-2. Sergio Ramos, se encaró con un sector de esa afición, los seguidores ultras” Los Biris”, que durante todo el partido le estuvieron insultado acordándose de sus seres queridos, señalándose el número con gestos de cierto desafío. Al mismo tiempo, el central madridista, se dirigió al resto del campo pidiendo perdón. Puede que Sergio Ramos se haya equivocado con esa acción, pero lo entiendo porque desde que está jugando en el Madrid, cada vez que va al Sánchez Pizjuán es objeto de graves insultos. La paciencia tiene un limite. Después en frío, además de volver a disculparse con esa afición que no abraza los extremismos, volvió a reincidir que con los ultras, “con ellos no me disculpo”. Sergio Ramos está muy dolido porque como él dice:”hay otros como Alves y Rakitic que no han mamado del Sevilla y son recibidos como héroes”. No le falta razón. Pero no nos quedemos con ese triste episodio, porque por encima de todo eso estuvo el hermoso partido que presenciamos, con dos equipos que honraron el torneo copero. Benzema, que apenas llevaba unos minutos, debió de acordarse de que para que la buena racha continuase tenían que empatar, protagonizó en el último suspiro una gran jugada donde se fue de uno y otro para marcar el definitivo 3-3. De nuevo en ese mágico minuto 93, el Real Madrid salvó la racha de 40 partidos sin conocer la derrota, superando al Barcelona de la temporada pasada que se quedó en 39. La fortuna sonrío esta vez, si, al Madrid de Zidane para empatar un partido que mereció perder. No así la eliminatoria donde en el cómputo total ha sido mejor que el Sevilla. Sea por lo que sea, pero al Madrid le sonríe la vida... Y el domingo, vuelven a verse las caras los mismos rivales, esta vez en la liga. Seguro que vuelve a ser otro choque espectacular.


¡¡Ya VAN 39 PARTIDOS SIN PERDER!!

    Con el triunfo por 5-0 del Real Madrid sobre el Granada, son ya 39 partidos consecutivos que firma sin conocer la derrota e iguala el récord del Barcelona de Luis Enrique, que la temporada pasada encadenó otros 39 partidos sin perder. Precisamente fue la visita del Madrid en el Camp Nou (1-2), quien acabó con esa racha victoriosa.   Un Madrid de nuevo jugando en equipo, muy coral arrolló a un pobre Granada que nada pudo hacer ante el vendaval de juego que están desplegando los blancos que están en un estado de forma extraordinario. Este equipo comandado por ese gran gurú llamado Zinedine Zidane,que ya ha convencido hasta a los más escépticos, vive uno de los mejores momentos de los últimos años. Terminó el año convenciendo y ha comenzado 2017, no sólo convenciendo sino destilando un juego de muchos quilates. Tal vez lo mejor de todo es que todo el equipo está comprometido para la causa, es ambicioso, sacrificado y con una fuerza física y de espíritu que le hace ser invencible, como lo es hasta ahora. En esta ocasión en la goleada al Granada, Isco fue quien alcanzó el protagonismo al marcar dos goles y cuajar un muy buen partido asistiendo y ayudando a todos. El malagueño ha entendido que en este Real Madrid, no sólo vale tener clase, hay que sacrificarse y luchar como el que más para tener sitio en el once titular.Mensaje recibido. Benzema ( en fuera de juego), Cristiano y Casemiro fueron los otros autores de los goles hasta completar el total de 5-0 que habla bien a las claras de la gran superioridad madridista. Además de mostrarse como un equipo coral, el Madrid ha experimentado un cambio en su juego que ya anticipó frente al Sevilla y que volvió a repetir frente al Granada. La principal novedad en el cambio es que ahora su juego tiene continuidad, no se mueve a base de contra ataques y pegada, como antaño. Ahora ha dado un paso hacia adelante en la presión que la hace desde el área rival con gran coordinación entre todos sus líneas, sabiendo dónde y cuándo hacerla. No sólo hace esa presión alta sino que corre durante todo el partido sin tener en cuenta el resultado, a la par que practica un juego de mucho toque a gran velocidad pero siendo profundo, no como otros que aburren hasta a las ovejas... Además el equipo ya no se parte en dos como antes. Hay equilibrio entre líneas con tres centrocampistas que saben my bien lo que hacen. Casemiro, que volvió a estar brillante, corta y entrega; Modric, distribuye y dibuja la acción a realizar y Kroos, pasa. Resultado, el Real Madrid está como un trueno, tanto en el juego como en el físico. Ahora mismo es más equipo que nunca. A parte de Cristiano que ofreció su cuarto balón de oro a la afición del Real Madrid, arropado por el otro Ronaldo, Figo,Kopa y Owen; el otro protagonista fue Marcelo, quien de nuevo estuvo en plan estelar en el día que cumplía diez años como jugador blanco. Lo celebró con otro gran partido. Sin duda alguna es el digno sucesor de aquel otro fenómeno llamado, Roberto Carlos, Ante el Granada, lo mismo que contra el Sevilla, comenzó con una presión muy alta que ahogó al rival , facilitando el juego de ataque que tuvo como finalidad el gol. Así llegó el primer tanto, obra de Isco tras un robo de balón al borde del área del equipo nazarí.. Fue otro gran partido donde volvimos a ver a un Real Madrid muy enchufado y hasta desatado con continuidad en el juego, que resultó brillante tanto en el primer periodo como en el segundo tiempo. El Granada fue un mero espectador. De principio a fin, el Madrid de Zidane fue un verdadero equipo.


UN REAL MADRID DESATADO DA UN BAÑO AL SEVILLA

  Un año lleva ya Zidane al frente del Real Madrid y lo ha cambiado de principio a fin para bien y hasta diría que ha transformado al Madrid en una máquina de ganar. En la copa del Rey frente a un Sevilla que venía asustando, no solo ganó (3-0) sino que destrozó al equipo hispalense que quedó anulado hasta la mínima expresión. Y en este triunfo con recital de juego del Madrid en la primera parte, tiene mucho que ver su técnico, Zinedine Zidane, quien definitivamente se ha doctorado como técnico de primera fila. Le dio toda una lección táctica a ese gran entrenador llamado, Sampaoli. Zidane, no es flor de un día, es un entrenador que se estudia concienzudamente los partidos y que los trabaja durante toda la semana con sus ayudantes en Valdevebas. Sabía cómo hacerle daño a este Sevilla que había terminado el año como un ciclón. Supo convencer a Cristiano para que descansase y lo dejó fuera de la convocatoria; y a Benzema lo dejó en el banquillo. Si a eso añadimos que tampoco estaba Bale por lesión, así como Sergio Ramos, Lucas Vázquez, Kovacic, también lesionados seguro que más de uno y de dos pensó que el técnico madridista tiraba por la borda la copa del rey. Nada más lejos de la realidad. Zidane con esa naturalidad y sonrisa que atesora tenía un plan secreto. Todo obedecía a la necesidad de ejercer una presión muy fuerte que estrellas como Cristiano y Benzema no garantizan. Con James,Morata y Asensio en la delantera esa primera linea de presión estaba asegurada, y más aún con la terna de centrocampistas como Casemiro, Modric y Kroos, que era la linea Maginot, que dirigía todos los movimientos de sus compañeros que adelantaban líneas para ahogar al Sevilla que se vio sorprendido por la táctica de Zidane, que dio toda una lección como entrenador. Todos los blancos,prácticamente,estaban en el campo del Sevilla incapaz de interpretar una situación para la que no estaban preparados. Sampaoli sacó un equipo para tener el balón con Nasri, Correa y Ganso más Vitolo e Iborra, pero todos ellos quedaron anulados con el poblado centro del campo madridista que estuvo perfectamente coordinado desde la delantera hasta la defensa. Fue la presión escalonada que dejó desahuciado a su rival . El Real Madrid ganó a un desdibujado Sevilla haciendo un fútbol casi perfecto en los primeros 45 minutos y controlando el segundo periodo en un ejercicio de autoridad y de control perfectamente hilvanado con un juego muy eficaz en todas sus líneas. La primera parte del Madrid quizá haya sido la mejor en lo que va de ejercicio. Rozó la perfección en cuanto a fútbol de alta calidad, toque, desmarque y finalización. Fue todo un recital del Madrid y de Zidane, como entrenador, metiendo centrocampistas por todo el campo que desfiguró a un Sevilla desconocido que nunca estuvo en el partido. Por no tener, no tuvo la tensión que siempre ha caracterizado al equipo sevillano que pasó como una sombra por el Bernabéu. El conjunto blanco fue un bloque perfectamente engrasado en todos sus líneas. Es difícil destacar a alguien en concreto porque por encima de todo fue un equipo. Hizo un juego de muchos quilates,fue más fuerte, tuvo más brío y más de todo que un Sevilla que en un primer tiempo lamentable prácticamente tiró por la borda la eliminatoria de los octavos de final de la copa del Rey. James, que estuvo a un gran nivel, como casi todos sus compañeros, sacó su magnífica izquierda a pasear y se reivindicó con dos goles. El primero, un golazo para enmarcar y el segundo fue de penalti. Su actuación vino a demostrar que estamos ante un jugador de una calidad exquisita que cuando quiere y trabaja, es todo un lujo. Zidane, maestro en estas lides, lo ha ganado para la causa. El colombiano, ya ha manifestado que se queda en el Real Madrid. Otro de los jugadores destacados fue Marcelo, omnipresente durante todo el partido con momentos estelares. Casemiro fue la escoba que barrió todo. Modric fue el compás que dirigió a todos; y Kroos tiraba las líneas. El único que estuvo un poco desentonado fue Morata. Varane y Nacho, como siempre, rozaron la perfección pero sin hacer ruido. Fue una actuación coral de todo el Madrid. La actuación del colegiado Mateu Lahoz dejó mucho que desear. No tuvo su día, señaló un penalti contra el Sevilla que no fue. Estuvo muy severo con el equipo visitante y muy puntilloso en las protestas. Sin embargo, su mala actuación no fue decisiva para la suerte del partido. Si el Sevilla, achaca la derrota a la actuación del colegiado se equivocará. Sampaoli, en un ejercicio de sinceridad, no lo hizo, demostrando ser todo un caballero. El Real Madrid dominó en todos los aspectos a un Sevilla sin tensión que pasó sin hacer ruido por el Bernabéu.   Los de Zidane suman y siguen, son ya 38 partidos consecutivos sin conocer la derrota. Ya son demasiados para que todo sea producto de la casualidad o de la flor en el culo de Zidane. Es algo más....es, trabajo, conocimiento, psicología y el buen hacer. El técnico francés ha conseguido tener enchufada a toda la plantilla y les ha convencido de que todos son importantes. Les ha dado confianza plena.... Y cuando todo esto ocurre es que al frente hay todo un señor entrenador. ¡Feliz cumpleaños de Zidane!


DESPUÉS  DEL SUSTO, LLEGÓ LA TRACA  FINAL

¡Uf, qué susto! El Real Madrid de nuevo tuvo que remontar en una final (4-2). Fue en la final del Mundial de clubes (antigua copa Intercontinental) que se disputó en Yokohama, muy cerca de Tokio, capital de Japón, donde el animoso y buen equipo del Kashima tuvo contra las cuerdas a un Madrid que empezó en plan mandón, pero que llevado por la excesiva confianza, se fue acomodando para darle vida a un rival que sabía muy bien a lo que jugaba. Para el Kashima era el partido más importante de su historia y puede estar orgulloso porque han tuteado y por momentos han sido superiores a un Real Madrid que hasta bien mediada la segunda parte no se puso serio. Cristiano Ronaldo, en la prórroga fue quien rescató a su equipo con dos goles que acabó con el debate, antes empató a dos al transformar un penalti que le hicieron a Lucas Vázquez. Su triplete coronó a su equipo como el mejor del mundo. El Madrid parece ser que no puede vivir un partido y mucho menos una final, sin sufrimiento. Le va la marcha y la emoción. En Yokohama tuvo que sacar lo mejor de sí mismo para evitar lo que hubiese sido no solo la sorpresa del año sino del siglo. Lo evitó Cristiano Ronaldo con sus dos goles en la prórroga que con mérito le hizo llegar el animoso Kashima, que ante la blandura madridista hasta llegó a ponerse por delante en el marcador al comienzo del segundo periodo. El pánico, entonces, se apoderó del rostro de los jugadores blancos que veían como los japoneses les tuteaban y sabían cómo jugarle a ese Madrid de tono gris que no terminaba de espabilar. De la forma más absurda, por infravalorar a su rival, y más ridícula, por el nivel del adversario, el Madrid ponía en riesgo un título que daba por seguro, pero que se le complicó por su indolencia y falta de pegada. La reacción del Madrid tenía que llegar para evitar el gran bochorno mundial.... Y llegó. Se dejó de tonterías, dejó de ser blando para ser más agresivo y profundo. Modric y Kroos adelantaron posiciones. Los laterales Carvajal y Marcelo eran dos atacantes más que partían desde el centro del campo. Casemiro retrasó su posición hasta jugar de central junto a Sergio Ramos y Varane. Los de Zidane estaban con la soga al cuello, y entonces guiados por un magnifico Benzema –esta vez sí- autor del 1-0, y por el empuje de Lucas Vázquez, no tardaron ni diez minutos en igualar la final que llegó de penalti que el propio Lucas Vázquez provocó al ser arrollado. No hizo falta la videoasistencia, fue claro. Cristiano, con la cara demacrada y con el susto aún reciente, empató e igualó la contienda que había puesto en ventaja al equipo japonés por mediación de Shibasaki,autor también del empate a uno. El partido entonces ganó en emoción y tuvo más picante. El propio Cristiano en la recta final pudo rematar el encuentro en una gran oportunidad que desbarató el guardameta japonés, pero también el Kashima, en los últimos dos minutos pudo desnivelar el resultado. Antes de todo esto, el colegiado de Zambia, le perdonó la roja a Sergio Ramos. El árbitro se llevó las manos al bolsillo, pero debió darse cuenta de la trascendencia de esa decisión y se hizo el sueco. En una palabra, se arrugó Ya en la prórroga, Cristiano que había hecho un primer tiempo infame y que hasta se hubiese merecido la sustitución, apareció en la posición de delantero centro para firmar los dos goles y resolver la final del Mundial de Clubes, que hace al Real Madrid pentacampeón (tres intercontinentales y dos mundiales de clubes). Nadie tiene tantas.... Cristiano, que al final resultó ser proclamado el mejor jugador de la final, selló su gran año no sólo por haber sido reconocido a nivel individual con el balón de oro, sino que ha conseguido todos los títulos internacionales posibles: Champions,Supercopa europea de clubes, Mundialito y la Eurocopa con la selección portuguesa. Ha sido su año perfecto Y en cuanto a Zidane, qué decir. Ha obtenido tres titulo en menos de un año y ¡lleva 37 partidos invicto! . Ya no es ni flor en el culo..., ni casualidad, es algo más. Algo tendrá cuando ha conseguido tanto, en tan poco tiempo. Hay que darle mucho mérito al técnico francés, sobre todo porque tiene enchufado a todo el equipo, titulares y suplentes. El Real Madrid, tras sufrir lo indecible salió airoso y cierra el 2016 con un triplete internacional: Champions, Supercopa europea y ahora el Mundial de Clubes. Curiosamente, los tres títulos de este año los ganó en la prórroga. Sin duda alguna, el Madrid es el dueño de los últimos minutos. Por ahora, es el señor del Mundo.


¡¡Increíble!! lo de Sergio Ramos

 Con todos mis respetos a Zinedine Zidane, cuando te estás jugando la liga no puedes salir con una alineación tan extravagante. El Deportivo de la Coruña, que fue un notable equipo, estuvo a punto de sorprender a un Real Madrid una tanto raquítico por el capricho de las rotaciones...   Menos mal, que el de siempre, Sergio Ramos, ese dueño de los últimos minutos , lo volvió hacer y marcó el 3-2 definitivo en el minuto 92. En las dos últimos partidos, con su prodigiosa cabeza y esa fuerza natural suya, ha salvado los muebles de su equipo. El empate del Camp Nou, y el gol frente al Depor, le ha servido para mantener los seis puntos de diferencia con el Barcelona. Además terminará el año y comenzará el próximo como líder inamovible. Lo de Sergio Ramos, por las veces que está siendo protagonista, ya empieza a ser pura rutina pero a la vez parece como algo fuera de lo normal. No hay palabras para expresar lo de este jugador, un defensa central que es más determinante en el área ajena que en la suya. Su enorme cabezazo cuando el Madrid ya mascullaba la tragedia de su primera derrota, le dio la victoria.. Un triunfo que supone un récord histórico para el Real Madrid al lograr 35 partidos sin perder. El partido en sí tuvo poca historia, solo se salvó por la emoción de los últimos minutos y por el segundo tiempo donde el Deportivo llevó a ponerse por delante en el marcador con dos goles de Joselu, el segundo tras dudas y fallo de Casemiro. El primer tiempo fue para olvidar con un Madrid muy ramplón y con poco brío, cuajado de reservas que no estuvieron a la altura. Soy un devoto de Zinedine Zidane, pero sinceramente creo que se equivocó con la alineación llena de reservas. Hasta ocho cambios hizo respecto al último partido de liga que jugó contra el Barcelona. No estuvieron Cristiano Ronaldo, Benzema,, Modric, Marcelo, Carvajal, Lucas Váquez, Varane. Salvo Gareth Bale que como saben está lesionado, todos tuvieron descanso ante el viaje que hoy han emprendido rumbo a Japón, donde les espera el Mundialito de Clubes. Fueron muchas ausencias y eso le pasó factura durante todo el partido, salvo en el tramo final donde ya entró Marcelo que le dio vida a la banda izquierda para llegar a ese final apoteósico de Sergio Ramos que lo volvió hacer tras un saque de esquina espléndidamente sacado por Kroos. Me parece bien que Zidane quiera dar descanso a alguno de sus peones más importantes para llegar frescos al Mundialito, pero no a tantos cuando la liga es más importante que ese título, más pomposo que otra cosa. Zidane confeccionó un equipo cuajado de medias puntas que en ningún momento supieron encajar las piezas para hacer un fútbol creativo. Asensio, no estuvo, preocupante la frialdad de este chico al que hay que exigirle más empuje; James, volvió a la nada. El único que estuvo a buen nivel fue Isco porque Kroos también estuvo muy apagado. Hasta Casemiro estuvo desdibujado. Danilo, volvió a fracasar y ya van unas cuantas veces, la grada lo pagó con el. Así las cosas, el primer tiempo fue anodino y sin fuste por parte madridista. El Depor vino hacer su partido y sujetó muy bien a ese frío Madrid. La segunda parte ya fue otra cosa. El equipo blanco le puso más tensión y se hizo dueño y señor de la situación. Al Depor le tocó sufrir y aguantar hasta que llegó el estupendo gol de Morata que parecía abrir la lata, pero curiosamente sucedió lo que nadie pensaba que el Deportivo se estiró y en una jugada donde Casemiro pecó de prepotente, Andone le robó la cartera y llegó el empate a uno de Joselu, que minutos después marcaría el 1-2 ante el asombro de un Bernabéu que no daba crédito, pero que creyó en la remontada de su equipo.... Y sucedió...., entonces apareció ese Madrid de los arreones finales que le hace ser temible por la fe y empeño que pone en pos del triunfo. Mariano empató con el hombro en el 84; y después en el 92, como caído del cielo Sergio Ramos, ungido con ese halo misterioso que la divinidad le ha otorgado, cabeceó para lograr la victoria. Fue el gol de Sergio Ramos.


NUNCA PERDER UN PRIMER PUESTO SUPO MEJOR AL R.MADRID

   Partidazo el que han protagonizado Real Madrid y Borussia de Dortmund que finalizó con empate a dos goles y que lleva a los blancos al segundo lugar del grupo, algo poco importante teniendo en cuenta los rivales que le pueden caer en suerte, que son la Juventus,Arsenal, Leicester, Mónaco y Nápoles. Los rivales desde luego son más asequibles que si hubiese quedado como primero de grupo. El único handicap que aporta el ser segundo es que el partido de vuelta de los octavos de final lo tendrá que jugar fuera del Bernabéu. Nada grave, desde luego. Estaba claro que, deportivamente, al Madrid no le interesaba ser primero de grupo porque entonces entre posibles rivales, le podía tocar, entre otros, el Bayern Munich o Manchester City. Este empate del Madrid no es grave por todo lo que les hemos explicado,y es posible que levante sospechas y especulaciones. Pero por lo que yo he visto, los dos equipos salieron a ganar y a jugar al fútbol a tumba abierta. El Bernabéu vio un fútbol de alta escuela. Fue un toma y daca por parte de los dos equipos que nunca especularon y que nos regalaron un bonito espectáculo con jugadores de altos vuelos que sacaron a relucir sus cualidades. Benzema, fue esta vez ese jugador toda clase y técnica, autor de los dos goles y de muchos detalles que hablan bien a las claras del mucho fútbol que atesora este jugador, pero que en muchas ocasiones se abandona y se acomoda.¡Este es el Benzema que la afición madridista quiere ver! El discutido y discutible James, también se abonó al buen fútbol con ese pierna izquierda que más bien parece un guante. Su pase de rosca a Benzema en el 2-0, es para enmarcar. El colombiano fue de los destacados. Jugando con esa decisión y espíritu, seguro que Zidane lo tendrá en cuenta para ser más de una vez titular... Pero debe tener continuidad. En el Borussia Dortmund, un equipo valiente, aguerrido, joven y con mucho vigor me encantó el jugador Weigl, el medio centro total, él solo dirigió el centro del campo de su equipo. El futuro de este jugador de 21 años es para tener en cuenta. Es de parecidas características a Xabi Alonso, pero más rápido y con más prestaciones. Me recordó un poco a Fernando Redondo. El otro destacado de los alemanes fue Aubameyang, todo velocidad y dinamita pura, el autor del primer gol del Borussia. Mas de una vez ha declarado que “su sueño es jugar en el Real Madrid”, equipo al que admira y que prometió a su abuelo que algún día jugaría en el equipo blanco. Pues creo que ha llegado la hora de que Florentino Pérez lo tenga en cuenta, es un jugador para el Madrid. Aubameyang ha nacido para jugar con la camiseta blanca. Cuidado con este Borussia Dortmund, todo un equipazo que juega al fútbol como los ángeles. Da gusto verles jugar con el desparpajo con que lo hacen, con jugadores con un futuro envidiable como los ya mencionados Weigl, Dembélé, Aubameyang,Domínguez,etc. Un rival de cuidado para quien le toque en octavos de final. El Real Madrid, tuvo el mérito de empatarles en su casa y de casi ganarles en el Bernabéu, algo que podían haber conseguido porque Reus en una ocasión sacó un balón de la misma raya a cabezazo de Benzema, y Cristiano mandó un balón al poste, pero en el último minuto,ese que casi siempre es del Madrid, en esta ocasión fue para el rival que marcó en el minuto 89. Lo de menos fue el resultado, lo mejor el buen espectáculo que se vivió en el Bernabéu. Fue un partido grande, nadie se arrugó. Los alemanes no lo hicieron, y mucho menos el Real Madrid que se tomó el partido muy en serio a base de buen juego que al final no tuvo recompensa en forma de victoria. El partido fue tremendo, los dos salieron con la idea de presionar, robar y salir al ataque. Todo ello acompañado de una gran velocidad en las transiciones por parte de ambos equipos que ofrecieron todo un repertorio de fútbol de ataque, de presión, de robo y de contras. Fue lo que se dice un partido bonito de verdad.Los dos conjuntos salieron entregados en pos de conseguir el triunfo no por ser primero o segundo de grupo, sino por las buenas intenciones de dos rivales que tienen como objetivo ganar dando espectáculo. Doy fe, que lo consiguieron. El empate (2-2) no es grave, ni mucho menos, y el Real Madrid mantiene la racha de 34 partidos invicto, igualando el récord de Leo Beenhakker. El lunes, a esperar rival para los octavos de final.    


SERGIO RAMOS LO VOLVIÓ HACER

       El dueño del último minuto, Sergio Ramos, volvió hacerlo. Está vez fue en casa del máximo rival, el Barcelona donde, en el último minuto empató (1-1) ante la desesperación de los jugadores azulgranas y el Camp Nou que quedó en silencio.   El central del Real Madrid, un portento físico y con una fe inquebrantable, siempre aparece en los partidos grandes. No falla y se ha convertido ya en todo un clásico, y nunca mejor dicho. A Sergio Ramos muchas veces se le puede discutir que vaya de sobrado y de cometer errores infantiles por falta de concentración, pero a la hora de la verdad, cuando la ocasión lo quiere se engrandece y se convierte en el alma del equipo. Es el capitán perfecto por todo lo que hace y representa. Su gol de cabeza al saque de una falta ejecutada magníficamente por Modric cuando se entraba en el minuto 90, rescató el empate para su equipo que mantiene los seis puntos de ventaja sobre el Barcelona, que asumió el empate en silencio. El ya denominado clásico, no fue un gran partido. Se esperaba mucho más de los dos mejores equipos del planeta fútbol que reúne a una pléyade de estrellas. El encuentro fue muy áspero, a veces táctico y muchas otras trabado. El hecho de que los dos goles fueron de sendas faltas habla bien a las claras de que hubo poco juego y escasa circulación del balón. Ni Messi ni Cristiano marcaron las diferencias. Los dos estuvieron en un tono muy gris, sobre todo el portugués que debe estar afectado por todo lo que se le viene encima por esa noticia en la que aparece como presunto evasor de impuestos. Pero esa es otra historia, que Hacienda debe aclarar. El partido de los partidos, comenzó tibio, poco a poco el Real Madrid se hizo dueño de la situación conducido por un imperial Modric que fue el amo del encuentro y señor del centro del campo. Los de Zidane jugaron mejor que el Barcelona en esa primera parte. Era un equipo ordenado, terriblemente esforzado en la presión y aplicado en las salidas por banda, donde Lucas Vázquez volvió a lucir por sus incursiones y por las ayudas a Carvajal. Al Madrid, en los primeros 45 minutos solo le faltó el gol, que pudo llegar en dos tiros de Cristiano Ronaldo.   El segundo periodo ya fue otra historia, el Barcelona salió desmelenado consciente de lo que se jugaba. Luis Suárez de cabeza en una falta sacada por Neymar, puso el 1-0. Con el tanto del uruguayo, el ánimo de los blancos se fue por los suelos, no encontraban la reacción que se requería en esos momentos ante un Barça que entonces fue reconocible. Con la entrada de Iniesta encontró su identidad. La entrada del manchego encendió la luz de los azulgranas que entonces jugaron su mejor fútbol y que pudieron rematar el partido si Neymar no falla la ocasión más clara del partido. Hubo otra oportunidad de Messi,en un disparo que le salió muy desviado. Ahí se esfumaron las esperanzas azulgranas. De jugar muy bien 20 minutos, pasó a atrincherarse en su área pensando que la victoria parecía segura. El Madrid en cambio hizo honor a esa fama de equipo irreducible que tiene y que nunca deja de luchar para sitiar el área de los azulgranas que achicaban balones. La entrada del ilusionante Mariano por el ineficaz e indolente Benzema (ahora mismo no se merece el puesto de titular, el Madrid con él en el campo juega con diez), fue como una bocanada de aire que dio el último aliento a los suyos... El Madrid en esos momentos de lucidez del Barça, supo sufrir y aguantar. Sabia tenía que llegar su oportunidad y más conociendo la fragilidad del Barcelona en el juego aéreo. Y así fue como ocurrió, en una falta de Arda Turan en la banda izquierda, la sacó impecablemente Modric, y el señor de las alturas y dueño del último minuto, Sergio Ramos cabeceó y mandó callar al Camp Nou. Un empate que sabe a gloria para el Madrid que sale reforzado y que con Zidane al mando, ya suma 33 partidos sin conocer la derrota, está a uno de alcanzar el récord que ostenta Beenhakker. No fue el mejor de los clásicos, pero hubo emoción, sobre todo en la recta final. Tras este partido entre los dos grandes rivales del fútbol español, se ha demostrado que ahora mismo el Real Madrid es un equipo más feliz y más fiable que el Barcelona que está hecho un mar de dudas. PD. No suelo hablar de los árbitros, pero lo del señor Clos Gómez clama al cielo. Se tragó tres penaltis de libro: dos a favor del Madrid y otro del Barcelona. Nada más comenzar el encuentro no vio uno claro de Mascherano a Lucas Vázquez en sus mismas narices. No contento con eso, no castigo con pena máxima un agarrón del argentino a Cristiano Ronaldo cuando estaba rematando de cabeza, remate que no pudo precisar por la infracción de Mascherano. Tampoco vio unas manos de Carvajal en el área madridista, Y para rematar la faena, el gol de Suárez es en fuera de juego, pero aquí hay que disculparle porque es muy difícil apreciarlo. Clos Gómez, sencillamente estuvo fatal, peor imposible. Lo que me extraña es que los comentaristas como Jorge Valdano, Raúl González y Miguel Soler, viendo las repeticiones no dijeran absolutamente nada. Los comentaristas están para mojarse y no para hablar y hablar sin decir nada.....    


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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