Alfonso Celemin

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EL REY RECONQUISTA SU TRONO

El Rey de la liga, el Real Madrid, vuelve a reinar después de conquistar en Málaga donde venció por 0-2, el trigésimo tercer título de liga , se dice pronto, que lo encumbra en lo más alto.   Consigue esta liga a lo grande, ganando en los partidos cruciales sin especular, como el que jugó este domingo y más aún el que ganó al Celta, en Balaídos en ese partido aplazado que tenía al equipo blanco en un sin vivir. Eran ya muchos años, cinco, los que llevaba el Madrid sin conquistar la liga que unas veces se le escapó por falta de regularidad y otras por el dominio que ejerció el Barcelona, que exceptuando el año que ganó el Atlético, se había convertido en el rey momentáneo de la liga. El Madrid que anhelaba este título, se lo arrebata a su máximo rival que deprimido por las noticias que llegaban de Málaga tuvo que remontar (4-2) al Eibar, en el Camp Nou. Nadie ha hecho más que él Real Madrid para ganar esta liga que quiso desde que se disputó el primer partido. Mereció el título más que ningún equipo. Fue el más regular, el más sólido y el que tuvo más empaque durante este campeonato que ha sido duro y muy disputado codo con codo con el Barcelona que se agarró como un clavo ardiendo al Málaga, para ver si podía volver a cantar bingo como hizo hace años en Tenerife. En esta ocasión, el bingo y el bote fue para un Madrid que se lleva el máximo entorchado por haber sido el más regular a lo largo de casi nueve meses. Es un campeón de ley. Si la última liga de los blancos fue la de los récords, esta tiene nombres y apellidos, lleva la firma de Zinedine Zidane. Lleva su sello. El técnico francés ha sorprendido a tiros y troyanos. Los había que creían poco en él; otros dudaban de su conocimientos tácticos; y algunos de su poca experiencia como entrenador. Pues bien, Zidane, ha tapado la boca a todos y a los que más de una vez nos hemos atrevido a cuestionar su política de rotaciones. Fueron muchos sus críticos, que ahora se esconderán bajo el manto de la euforia blanca, diciendo que nunca dudaron del francés, mentira. Si a alguien hay que mirar como gran protagonista de la liga número 33 del Real Madrid es a, Zinedine Zidane para encontrar la fórmula del campeón. En la temporada y media que lleva en el banquillo ha logrado: Champions, Supercopa de Europa, Mundialito y la liga trigésimo tercera. El técnico francés es el gran triunfador de esta liga. Ha tenido el mérito de tener enchufados y comprometidos a toda la plantilla, especialmente a los menos habituales. La ganó con dos equipos que en cada momento daban lo mejor de sí mismos, empujados por la fórmula de rotaciones de Zidane que tenía un plan muy estudiado y le ha salido perfecto. Dio importancia a los otros,y a la postre, ha sido la clave para que el Real Madrid haya llegado como un cañón a la recta final de esta liga que en justicia se merecía. Zidane, el jugador del frac y sencillo como persona,ha dejado todo el protagonismo a sus jugadores. En principio nadie entendió su política de rotaciones pero desde siempre lo tuvo claro. De su etapa como ayudante de Ancelotti comprendió el riesgo de la saturación de las figuras y el peligro que conllevaba. El técnico italiano perdió aquella liga y Zidane tomo buena nota. Era una medida un tanto revolucionaria, pero al final la razón ha estado de su parte. Y lo mejor, es que todos los jugadores, estrellas incluidas, lo asumieron y hasta lo entendieron. Resultado: todos estaban implicados al tiempo que frescos. No es de extrañar que los jugadores también señalen a Zidane como el hombre clave de esta liga que acaban de reconquistar. Al final hubo saltos, manteo y una ducha de cava al entrenador francés En las 38 jornadas de la liga todos han tenido su momento. Ha sido la gran diferencia con el Barcelona, que solo le ha respondido la primera unidad,la segunda le falló. Sin embargo al Madrid, los menos habituales cuando salían hacían olvidar a los titulares. A eso se le llama tener fondo de armario algo de lo que carece hoy en día el Barcelona. Ya tocaba el título doméstico. La Cibeles se lo demandaba ya, como se demostró en la fiesta de madrugada que todo el madridismo celebró por todo lo alto en la fuente de la Diosa que abre paso a la Castellana, Gran Vía y Puerta de Alcalá. Todas ellas lucían de color blanco. La fiesta tuvo su antesala en la Rosaleda frente a un Málaga que ni mucho menos fue una comparsa. Fue competitivo hasta el final. El equipo de Michel,que ha sido el equipo revelación del último tercio liguero,hizo un buen partido jugando con descaro y con buen gusto. Sandro, su mejor jugador, obligó a Keylor Navas a realizar una de las paradas de la temporada, al detenerle un golpe franco que se colocaba por la escuadra derecha de su portería, cuando el resultado era de 0-1. El Real Madrid, supo jugar con paciencia y aunque se le notó la tensión por la trascendencia del partido, tuvo el dominio psicológico de la situación al tiempo que cerró su portería a cal y canto, con Modric,Kroos e Isco dirigiendo la circulación. No fue el mejor partido de los blancos, pero hicieron lo suficiente para imponerse por ese 0-2 ante él siempre correoso y competitivo Málaga. Pronto, a los dos minutos, el inefable Cristiano, comenzó acariciando el título al marcar el 0-1, culminando un pase magnífico de Isco, quien también tuvo el reconocimiento de la que fuese su afición hace tres años, que le despidió con una gran ovación. El gol de Cristiano sirvió para alejar los fantasmas de Tenerife de los años 90 y evitar cualquier disgusto El Málaga , a pesar del tempranero tanto del portugués, no se arrugó poniendo entusiasmo, remate y buen fútbol. El Madrid jugaba con fuego, hasta que al poco de comenzar el segundo periodo, Benzema marcaba el 0-2 y el título de liga ya tuvo dueño, el Real Madrid. El equipo de Zidane fue más coral que nunca, todos lucharon por una causa común, el campeonato de liga. Nadie fue más que nadie, todos se sintieron importantes. La liga, siempre la gana el mejor y en esta ocasión, fue el Real Madrid. Ahora a Cardiff, donde el próximo día 3 de junio le espera la Juve en la final de la Champions. Pero esa, será otra historia.  


EL REAL MADRID, A UN PUNTO DE LA GLORIA

    El Real Madrid con su importante triunfo frente al Celta de Vigo por 1-4, acaricia el título de liga. Solo le queda agarrarlo en Málaga en el último partido liguero. Si puntúa ante el equipo de Michel, ganara la liga.   El trascendental triunfo en tierras gallegas le devuelve al primer puesto de la clasificación: suma 90 puntos por los 87 del Barcelona. Se despegó del equipo azulgrana ganando su partido aplazado de Vigo. Aprovechó el comodín que tenía en la manga para tomar ventaja en el mejor momento posible, cuando el campeonato está a un partido para su final. Tras cinco años en la sala de espera, al Madrid le falta un suspiro para conquistar el título de liga que se le resiste desde hace cinco años. En un Balaídos muy agresivo contra el equipo visitante, el Madrid hizo lo que debía, lo que viene haciendo en los últimos partidos y durante toda la liga, jugar con la regularidad de un campeón para asegurarse tener la sartén por el mango en el último partido. Solo una derrota ante el Málaga,le llevaría al fracaso. Esta liga, por todo el trabajo realizado, por cómo se ha desarrollado a lo largo de 37 jornadas, seguramente se la merece el Real Madrid que la tiene ganada.Solo él la puede perder. Todo depende del equipo de Zidane que acudirá a la ciudad malagueña con el mantra de ganar y ganar… Solo un punto separa al Madrid de la liga, tras resolver con goleada su difícil compromiso ante el Celta de Vigo, en un partido donde saltaron chispas. La atmósfera de Balaídos tenia cierto tufo a guerrilla, en el ambiente se palpaba, sea por las presuntas primas o vaya usted a saber por qué, que había ganas de liársela al aspirante a la liga. Así en ese caldo de cultivo guerrillero, Cristiano Ronaldo muy pronto, a los diez minutos, mandó callar con su primer gol que ayudó a enfriar un poco el caldeado ambiente. De nuevo el portugués fue fiel a su cita como goleador, en el momento clave de la temporada: lleva 13 goles desde que a mediados del pasado mes de abril se enfrentó al Bayern Munich, al que hizo cinco goles en un abrir y cerrar de ojos. El gol tempranero de Cristiano en Vigo,no sólo amainó al rival sino que tranquilizó a los suyos en pos del objetivo que no era otro que la victoria. El delantero portugués que ha llegado más fresco que nunca a la recta final de la temporada, marcó el 0-1 con la izquierda. Fue un latigazo seco que sorprendió a Sergio Álvarez que solo vio el balón cuando impactó en la red. Cristiano tiene tendencia ahora a disparar con la izquierda. Lo hizo el domingo contra el Sevilla, y ante el Celta lo volvió a repetir en los dos goles que marcó. El 0-1 era un paso importante para poder cantar el alirón. Fue un gol de gran trascendencia del que se hizo eco todo el banquillo madridista que saltó de alegría por el valor que tenía. No era para menos, porque un Celta muy revolucionado le estaba disputando la posesión con una presión asfixiante que comenzaba desde el área de Keylor Navas. El marcar pronto rebaja la tensión, te hace más previsible y más clarividente a la vez. El Celta salió como si se jugase la vida en el empeño. Salió a jugarle de tú a tú al Madrid, con ese orgullo tan habitual de los celtiñas de jugar con la presión muy alta, de hacerse dueño del balón con la idea de tocar, dominar y tratar de ganar. Y así fue como actuó el equipo gallego que después del 0-1, se hizo dueño del campo y a partir del minuto 25 puso en jaque al Madrid que ya no mandaba en el partido. Esa actitud encendió a la grada, y más aún cuando vio la incomodidad con la que estaba el equipo de Zidane, que preocupado se movía intranquilo en la zona técnica. Pero el Real Madrid que está ejerciendo de campeón, no se puso nervioso y aguantó el tipo hasta llegar al descanso sabiendo que el Celta no aguantaría el desgaste de tanta presión. Y porque tenía un plan perfectamente estudiado, con Isco como un baluarte seguro que está alcanzado el cenit en el momento oportuno, y con el instinto goleador de ese animal del gol llamado Cristiano Ronaldo. Los dos, a la postre, resultaron decisivos. En la reanudación, tras una torpeza de Guidetti que pudo lograr el empate, se pasó a la jugada del partido: Despeje de la defensa madridista, balón al centro del campo que llega a Isco quien con la pelota pegada a la zurda se fue de dos rivales que no pudieron tirarle. Aguantó lo justo y se la puso en carrera a Cristiano que definió perfectamente, otra vez con la izquierda. La alegría de todo el banquillo ya fue de locura. El Celta a pesar de los dos goles en contra no se rindió, seguía con su entusiasmo y ganas de agradar a su afición en la hora de la despedida. En ello estaba, cuando llegó el despropósito de la noche en la jugada que llevó a Aspas a los vestuarios,expulsado por doble amarilla. El colegiado entendió que se dejó caer en una disputa dentro del área con Sergio Ramos. No me pareció penalti, pero la expulsión me resultó excesiva porque no hay piscinazo. Acto seguido, se produjo una jugada similar en el área celtiña con Cristiano como protagonista que cayó frente a Jony y donde tampoco hubo simulación. Esa dos jugadas calentaron en exceso un partido ya de pos sí bastante caldeado antes, durante y después…. Ya con diez jugadores, el Celta apeló al orgullo y Guidetti, tras un error de Isco, dio cierto aire al cuadro gallego con un disparo que rebotó en Sergio Ramos,marcando el 1-2 en el minuto 69. No hubo mayor espacio a la reacción porque Benzema anotó inmediatamente después el 1-3 que cerraba el partido. El Celta, entonces claudicó mientras que el Madrid quiso golear. Kroos, con su elegancia habitual, marcó el cuarto y pudieron caer algunos más. Cristiano Ronaldo falló uno imposible de fallar con el portero vendido y toda la portería para él, pero se le perdona porque ya antes había hecho su trabajo. Isco de nuevo estuvo en plan estelar,aunque fallase en el gol del Celta. Con su enorme trabajo se ha ganado la titularidad a pulso. Titularidad que le debe llevar a Cardiff. Cristiano, más descansado que nunca, alcanza su mejor forma en el momento más caliente de la temporada. Zidane, le convenció para que administrase esfuerzos y supo aceptar ese nuevo papel. El Madrid está siendo el gran beneficiado.   Kroos, realizó un serio partido. Al igual que los dos centrales Sergio Ramos y Varane, que sacaron las castañas del fuego cuando el Celta apretó en la primera parte. Navas, tuvo poco trabajo pero hizo una gran parada que era un gol cantado. El costarricense ha regresado. Hay que alabar el gran estado físico en el que se encuentra este Real Madrid, que termina los partidos como los empieza, pletórico. El mérito hay que dáselo a Zidane. Las rotaciones han sido la clave para que el equipo blanco haya llegado tan fresco en el tramo final de la temporada. El técnico francés, llevaba razón. En definitiva que el Real Madrid con tranquilidad, cabeza y dominando la presión despejó su camino a Málaga, donde un punto le separa para conquistar la que sería la 33ª liga de su historia.  


AL MADRID LE SIGUEN SALIENDO LAS CUENTAS

El Real Madrid ha puesto la liga a sus pies tras ganar 4-1 al Sevilla en el Santiago Bernabéu . Le salen las cuentas: le quedan dos partidos y con 4 puntos le basta para ser campeón. La holgura del triunfo no refleja bien el sufrimiento que pasó el equipo madridista ante un Sevilla peleón que siempre dio la cara y que en muchas fases del encuentro sometió a los de Zidane, que después de ponerse 2-0 en el marcador se dejó ir para dejar al Sevilla dominar. Tanto fue ese dominio de los de Sampaoli, que llegaron a gozar de cuatro ocasiones claras de gol que no se materializaron por culpa de los palos en dos ocasiones, y por dos paradas sensacionales de un magnífico Keylor que en el primer periodo salvó a su equipo del colapso. Antes de ese mal trago, el Madrid comenzó con entusiasmo y hasta con picardía la contienda. A los seis minutos, esa joya llamada Nacho, demostró que además de ser un jugador impecable es el más listo de la clase. Fue pillo en el 1-0, un gol legal a pesar de las quejas de los jugadores del Sevilla que en lugar de pedir barrera se dedicaron a hablar y a mirar no se sabe dónde. Sin tiempo a negociar la barrera, Nacho se sacó un disparo de la chistera que dejó confundidos al público, a sus compañeros y a los rivales. Ese gol protestado por el Sevilla por creerlo ilegal, lo dejó tocado. Le costaba asumir su error. A los diez minutos, un robo de Asensio en el centro del campo posibilitó el 2-0 que culminó Cristiano. La facilidad con la que el Real Madrid se puso por delante con esa cómoda ventaja le llevó al exceso de confianza y a una complacencia de la que se benefició el Sevilla, que ya con el agua al cuello se puso serio y fue cuando estuvo a punto de dinamitar el partido con esas dos ocasiones a la madera y las dos paradas extraordinarias de Keylor Navas, que se está ganando con sus sensacionales actuaciones en los últimos partidos, la confianza de la que algunos dudan. El costarricense fue determinante para evitar la sorpresa. Fue la figura del partido que le puede valer al Real Madrid el título de liga. En esta ocasión Zidane más que optar por el equipo B, hizo una especie de híbrido que solo le funcionó en los primeros 20 minutos, después hubo elementos que se resquebrajaron. Más aún cuando Jovetic, hizo el 1-2 en el inicio del segundo periodo. Ahí los blancos pasaron sus peores momentos, se estaba más cerca del empate a dos que del 3-1. Fueron minutos de angustia en un Bernabéu que no decía ni pío. Estaba asustado ante el empaque del Sevilla que llegaba al área de Keylor con suma facilidad. El centro del campo madridista estaba roto, partido en dos con James sin saber dónde estaba, campando a su aire. El Madrid lo estaba pasando mal y se hacía necesario un cambio de rumbo. Zidane, también lo vio claro y echó mano, primero de Casemiro que sustituyó a un desdibujado James, que se tomó su tiempo despidiéndose del Bernabéu porque sabe que fue su último partido en el Coliseum blanco. Su destino será el Manchester United. Después entró Lucas Vázquez por un desacertado Morata, que también puede que haya jugado su último partido en el Bernabéu, despidiéndole con frialdad y que perdió una espléndida ocasión para reivindicarse- luego que no se queje-; y finalmente Modric sustituyó a Kovacic que se había ido diluyendo con el paso del partido. Los cambios aportaron al Madrid le luz que le faltaba. Con el medio campo titular el equipo se iluminó con un Casemiro que entró en el barro que propuso el Sevilla, un Lucas Vázquez que no solo abría huecos por la derecha sino que ayudaba en defensa a Danilo, y Modric que puso el orden. Con estos oportunos cambios, el Madrid entró en ebullición y hasta se espabiló Cristiano, que ya como delantero centro, mató el partido, consiguiendo el 3-1, de un tremendo zurdazo que se coló por la escuadra derecha de Sergio Rico. Kroos en una contra rápida, cerró la cuenta poniendo el definitivo 4-1. Pero el mérito de ese cuarto gol hay que dárselo al gran Nacho, el hombre que vale para todo. Ayer jugó de lateral izquierdo cumpliendo a la perfección. No solo abrió la cuenta con su pillería, sino que cerró el partido con su gran pase a Kroos. Por cierto que el cada vez peor árbitro, Undiano Mallenco, le sacó una injusta tarjeta amarilla a Nacho, que le va a impedir jugar en Balaidos. Aunque estoy convencido que el Comité se la quitará cuando el Real Madrid presente recurso, que lo va a presentar. Con esta importante victoria, el Real Madrid va lanzado a Vigo donde el miércoles le espera el Celta en ese encuentro aplazado que le puede significar, siempre que no pierda, ponerse como líder y que todo dependa de si mismo para lograr la ansiada liga, título que se resiste desde hace cinco años. Una jornada menos, una victoria más. Las cuentas le siguen saliendo. Todo marcha según lo planeado. Solo le quedan tres partidos para alcanzar la gloría. El Real Madrid tiene la última palabra.


NO DIGA REAL MADRID,DIGA REY DE EUROPA 

       El Real Madrid, por segundo año consecutivo se ha clasificado para la final de la Champions League, erigiéndose una vez más como el rey de Europa. Los hechos así lo demuestran: tres finales en los últimos cuatro años; alcanza su 15ª final de las que ha ganado 11. Hasta ahora ningún equipo desde 1960 se había clasificado finalista de forma consecutiva;además de haberse clasificado semifinalista en los últimos siete años. ¿Hay quien de más?. Nadie. En un partido apasionante por todo lo que ha conllevado, el Madrid aunque perdió por 2-1 frente a un Atlético que vendió cara su derrota, la renta del partido de ida (3-0) a la postre le fue suficiente para meterse otro año más en la final europea. Fue una derrota dulce que le devuelve a su cita preferida, la final de la copa de Europa   El último derbi en el Calderón hizo honor a la historia de dos grandes equipos, que nos ofrecieron un hermoso espectáculo lleno de pasión,orgullo y mucha adrenalina. Ganó el fútbol. Las dos aficiones pueden estar orgullosas de su equipo. Los dos sacaron a relucir ese orgullo bien entendido que cada uno administró según sus intereses y forma de entender. Los dos fueron igual de válidos. El Atlético salió como se preveía con el cuchillo entre los dientes,a tumba abierta, poniendo trampas y presionando hasta la extenuación a los blancos que esta vez vistieron de negro. Los rojiblancos respondían así al conjuro frente a su afición la víspera del partido. Y lo logró con una puesta en escena volcánica que hizo estremecer los muros del Madrid que en esos minutos iniciales, no sabia como jugarle a un Atlético pletórico que creía en el milagro. Más aún cuando a los 16 minutos exactos ganaba por 2-0, con goles de Saúl que en el 12 remataba perfectamente de cabeza un saque de esquina; y después en el 16, Griezman de penalti, lograba el segundo tanto que ponía en órbita a todo el Calderón, que era un grito unánime;”creemos, pues podemos”. El equipo de Simeone en apenas un cuarto de hora había logrado lo que tenía planeado: meter el miedo en el cuerpo al Madrid para que le entrase las dudas. Pero curiosamente, el 2-0 hizo más daño a los rojiblancos que a los madridistas, porque a partir de ese momento, el Madrid se hizo dueño de la situación con un juego de toque y de control, perfectamente guiado por un Modric imperial, y un fuera de serie como Isco, que sigue en estado de gracia. El Atlético en ese inicio arrollador con más empuje que juego pero con una fe y entrega encomiable, fue apagándose por el tremendo esfuerzo de ese arranque brutal. El Madrid en cambio, cuando el juego se sosegó, empezó a crecer hasta dominar el tempo de todo el partido. Los del Cholo Simeone parecía que se tomaban un respiro y los de Zidane se sobreponían al vendaval del rival, en el inicio. Eso parecía, pero el control madridista ya fue una constante durante todo el partido,imponiendo su fútbol ante las acometidas episódicas de los rojiblancos . El centro del campo comandado por Modric, Kroos, Casemiro e Isco, fue la clave del partido. Modric,sacó el compás e Isco, la genialidad. El Real Madrid volvió a ser la bestia negra del Atlético en Champions:cuatro años seguidos. Pero el último partido europeo en el Calderón nos deja la alegría del Madrid, camino, creo que merecidamente de su decimoquinta final, y la vergüenza torera y el orgullo de un Atlético que ha luchado y le hizo probar el miedo a su rival en un comienzo conmovedor. Justicia para un Real Madrid superior y honor para un Atlético que cayó de pié. A los 42 minutos, se esfumaron las esperanzas rojiblancos con el gol de Isco que tuvo en Benzema al gran protagonista. La jugada del francés es para enmarcar, es puro arte. Una obra suprema de un jugador que tiene tanta calidad como parsimonia. Lo suyo no es la pelea ni la constancia y por esta razón el Bernabéu no soporta muchas veces su apatía, pero clase tiene para aburrir. Esta inmensa calidad apareció en el Calderón en el momento justo, cuando más lo necesitaba su equipo. Eliminó a tres rivales sobre la cal de la línea de saque de esquina,pase atrás para Kroos que dispara respondiendo Oblak con una espectacular parada. Pero como esa jugada merecía ser gol, ahí estaba Isco para recoger el rechace y marcar el 2-1 que dejó helado al Calderón y al Atlético que ya no fue el volcán de los primeros quince minutos. Ya nada fue igual. Un gol que vale una final. Una derrota nunca fue tan dulce para el Real Madrid. No obstante, el Atlético seguía apretando los dientes en cada entrada y llevó al límite las decisiones del árbitro, superado por unos y otros en las protestas. Hubo entradas feas de un lado y de otro y el partido se embruteció porque el Atlético propuso y el Madrid no se arrugó. Al Atlético, tal vez le sobraron algunas entradas que rayaron en la violencia.Godin y Gabi rozaron la expulsión. El Cholo Simeone, una vez más con sus soflamas coléricas que llaman a la épica, lo único que consiguió es que sus jugadores jugasen de una forma muy acelerada y hasta crispante,dejándoles sin resuello. Ya huele, la filosofía parda de Simeone. Debe saber que para eliminar al Real Madrid que llegaba con un 3-0 a su favor, más que rituales que claman por la machada, hacen falta argumentos futbolísticos. El Atlético, lo siento, no tuvo argumentos en el cómputo total de la eliminatoria. El Real Madrid ha sido mejor y con total justicia se mete en la final. En esta ocasión el talento se impuso a la pasión. Tras el descanso el partido fue lo que se presuponía. El Atlético se quedó sin fuerzas. Pagó caro el esfuerzo de los primeros 20 minutos, sobre todo Griezman que ha llegado a este tramo final fundido. El Madrid, fresco como una lechuga, tenía la pelota y el dominio de la situación. Gozó de alguna oportunidad para empatar como en un cabezazo de Benzema y en jugada personal del mismo francés. Pero el caso, es que el Atlético tuvo dos oportunidades de meterse en el partido. En ambas ocasiones, una de Carrasco y otra de Gameiro, Keylor Navas, el protagonista madridista en el segundo periodo, respondió con dos espléndidas intervenciones. Por encima de pancartas absurdas por uno y otro bando; y de proclamas que solo acarrean violencia, estuvo el orgullo de dos grandes equipos que nos brindaron una apasionante noche que sirvió para despedir con todos los honores al histórico Vicente Calderón. Hasta la intensa lluvia del final del encuentro quiso rendirle homenaje. Como homenaje le brindó la afición atlética a sus jugadores por su entrega y por lo logrado hasta ahora, que es mucho. En una noche extraña pero bonita, el Real Madrid también salió a saludar a su afición y a plantar su bandera en el césped del Calderón. El finalista, justo y merecido, pasó el susto y peleará por la Duodécima. La Juventus, 19 años después, busca la revancha de aquella final perdida (1-0) contra el Real Madrid en el Arena de Ámsterdam,año 1998 (que recuerdos, fue mi debut en TVE). Cardiff, acogerá una gran final: Real Madrid-Juventus de Turín.


EL R.MADRID HACE GALA DE LA FORTALEZA DE SU BANQUILLO

El Real Madrid ha tenido en Granada el partido más plácido de toda la temporada. Ganó 0-4 al equipo de la Alhambra en un abrir y cerrar de ojos. A los once minutos ya ganaba 0-2 y a los 35, por 0-4. En algo más de media hora, con los dobletes de James y Morata, el encuentro quedó visto para sentencia.    De nuevo, el otro Real Madrid hizo una demostración de su gran solvencia destrozando a un Granada que parecía un alma en pena. Es un conjunto destemplado compuesto de jugadores de varias nacionalidades que no van a ninguna parte. ¡Qué pena!     El Madrid volvió hacer gala de la fortaleza de su banquillo y alimenta el debate de si el Real Madrid B es mejor que el A. Un debate que ha dejado de ser tal, porque aquí el que sale ganando el es Real Madrid, que tiene un entrenador que está sabiendo manejar la plantilla de forma magistral, aunque muchas veces le hayamos acusado de osado. Zidane tenía un plan, y hasta ahora le está saliendo perfectamente. Eso sí, como se tuerza la vela, las flores se volverán cañones contra él.  Parece un hecho contrastado que Zidane desea ganar la liga con los teóricos suplentes y la Champions con los titulares. Con esta política, lo que está logrando es que el equipo haya llegado al tramo final de la temporada a pleno rendimiento con el aire renovado para la lucha final.     Hasta ahora todo marcha según lo calculado: jueguen unos u otros,la calidad del equipo no se resiente. Además hay tan buen ambiente en este Madrid, que salga quien salga, independientemente de que su futuro no vaya a estar ligado al equipo blanco, todos cumplen, están enchufados e implicados en la causa. En una palabra salen a disfrutar jugando al fútbol. El ejemplo lo tenemos en Coentrao, que por una vez en esta temporada volvió a sentirse futbolista. No jugó nada mal e incluso hizo un portentoso centro en el segundo gol de James. Fue el mejor centro que he visto en mucho tiempo.    Coentrao, parece que intenta redimirse de la poca profesional que ha sido en su segundo paso por el Real Madrid. Ya es tarde para ello. Una lástima porque en el magistral pase al colombiano, nos recordó aquel magnífico lateral izquierdo que asombró en el Europeo de Portugal, hace unos años.    Lo evidente es que el otro Real Madrid de los menos habituales, Ramos,Nacho y Casemiro fueron los únicos que repitieron respecto a los que jugaron el último partido liguero y de Champions, volvieron a decir: “aquí estoy para lo que pueda pasar”. Lucas Vázquez, tan peleón como siempre; Nacho seguro e impecable; Asensio, pinceladas de gran futbolista aunque se prodigó poco; Danilo que se va adaptando cada vez más; James autor de dos goles y cada vez más participativo; y Morata, con otros dos golazos volvió a reivindicarse como el nueve titular del Real Madrid.  Qué tiene que hacer Morata para que Zidane le ponga como delantero centro titular en un partido importante, como el del próximo miércoles ante el Atlético. Zidane, creo que no está siendo justo con Álvaro Morata que ha reconocido sin tapujos “que está jugando menos de lo que esperaba”. Nunca es tarde si la dicha es buena. Ahora mismo, la idea del jugador es marcharse. No está dispuesto a pasarse otro año siendo carne de banquillo cuando ha demostrado que tiene más gol que Benzema, que si, tendrá mucha clase pero que carece del instituto goleador y guerrero de Morata. Rectificar es de sabios.    James y Morata se repartieron los 4 goles en el Los Carmenes frente a un Granada que demostró el por qué ha descendido de categoría. El partido tuvo muy poca historia . A los once minutos el Madrid ya ganaba por 0-2, con sendos goles de James. Acto seguido llegaron los otros dos goles de Morata, dos golazos, que le definen como delantero centro nato. El caso es que al minuto 35, el Real Madrid ya ganaba por 0-4. Ahí se acabó lo que se daba. Los de Zidane bajaron las revoluciones y prácticamente andando le jugaron al Granada lo que restó de tiempo.    La segunda parte sobró, con los puntos a buen recaudo y con el Vicente Calderón en la cabeza, el Madrid mandó parar.      A falta de dos partidos para finalizar la liga,uno más para el Real Madrid, el que jugará con el Celta el próximo 17 a las 21 horas, la liga sigue dependiendo de los blancos. Le valen 7 puntos de 9 para ganar el título liguero. El Barcelona, sigue a la caza, pero está expensas de lo que haga el Real Madrid, que tienen la última palabra.


EL FÚTBOL TOTAL DEL MADRID LE ENCAMINA A LA FINAL DE CARDIFF

     El Real Madrid jugando con ese ADN competitivo que le confiere la copa de Europa, encarrilla el pase a la final de la Champions que se jugará en Cardiff(Gales) al vencer al Atlético por 3-0. Los tres fueron de Cristiano Ronaldo, que lleva diez goles en esta Champions,ocho en los tres últimos partidos:5 al Bayern Munich y 3 al Atlético de Madrid. En esta ocasión, el Atlético no puede poner ningún reparo a la más que merecida victoria del Madrid que le ganó en todos los terrenos. La superioridad sobre los rojiblancos que vistieron de negro fue un hecho de principio a fin. No fue una lucha de igual a igual porque los de Zidane arrollaron a los de Simeone que protagonizaron el derbi más oscuro desde que está el “Cholo”. Todo lo contrario que el equipo de Zidane, que se marcó un gran partido, de lo mejorcito de la temporada en cuanto a concentración, solidaridad y entrega. Casi rozaron la perfección. El Atlético estuvo irreconocible. No fue ese equipo pujante y enérgico que exige a su rival el máximo esfuerzo, como había sucedido en los últimos enfrentamientos entre los mismos protagonistas. El Madrid, fue el que puso la fuerza, la pujanza, la clase y hasta un ejercicio coral que desarboló a un triste Atletico que terminó fundido por el fútbol total de los madridistas, que tuvieron en Cristiano Ronaldo, el fiel exponente de la plenitud del equipo blanco. El portugués, cuando llega la Champions se transforma en un devorador de goles. Entra en estado de excitación y acapara la ofensiva de los suyos con una fe que le hace ser determinante. Y así fue, porque con su triplete fue el artífice de la victoria del Madrid que apunta directamente a la final. El Madrid comenzó desatado desde el primer minuto, acorralando a los rojiblancos por todos los lados, especialmente por los laterales, concretamente por la banda izquierda donde estaba el falso lateral Lucas Hernández, que pasó un suplicio. El dominio era total. El 1-0 fue producto de ese acoso y en un centro mordido de Casemiro, Cristiano, cada vez más delantero centro, se anticipó a Savic, marcando el primer gol. Cierto es que el portugués en el primer centro de la primera jugada, está en fuera de juego, pero no interviene en ella por lo que la tendencia es no sancionarla. En la segunda jugada la posición es correcta y por lo tanto fue gol legal.   El luso, con su voracidad destrozó al conjunto de Simeone y convierte en una misión casi imposible la remontada atlética en el Calderón. Aunque sí nos fiamos de las palabras de Simeone al finalizar el encuentro, la remontada es posible:”Nos llamamos Atlético de Madrid, no hay nada imposible”. Qué va a decir después de ver a un Atlético totalmente desnaturalizado, pero es comprensible su mensaje. No le queda otra. El Atlético entre asustado y enfermizo solo tuvo una ocasión clara de gol en todo el partido en una jugada que partió de Koke para Gameiro, al que Keylor Navas rebañó el balón en un mano a mano del que salió victorioso el costarricense. Eso sucedió en el primer tiempo, luego después, en el segundo periodo, aunque entró muy bien al partido poco a poco se fue diluyendo ante un Madrid que por entonces gestionó muy bien su ventaja, aguantando muy bien en defensa. Así fue hasta que a partir del minuto 60 lanzó el ataque definitivo. Y de esa forma llegó el 2-0 en el minuto 73 de gran tiro del luso a servicio de Benzema; y el definitivo 3-0 en el 86 a pase de Lucas Vázquez, que realizó una gran jugada por la banda derecha. Ambos goles tuvieron la firma de Cristiano Ronaldo,que estuvo más solidario que nunca, realizando labores poco habituales, como las ayudas en la presión en el centro del campo. El partido del Real Madrid fue encomiable en todos los sentidos: el equipo fue más coral que nunca. Corrió como un poseso, tuvo una alta concentración e hizo del entusiasmo, su bandera. La solidaridad fue la nota común de la redonda actuación de todo el conjunto de Zidane, a quien en esta ocasión nada se le puede reprochar. Le ganó la partida táctica al Cholo Simeone que vivió su noche más amarga. Acertó en todos los ámbitos, hasta en los cambios. Hizo bien en sustituir a Isco,quien además de tener una tarjeta amarilla, no fue de los más destacados. También acertó en el cambio de Benzema por Lucas Vázquez. El francés fue de nuevo el más flojo de todos. La entrada de Nacho vino motivado por la lesión de Carvajal al borde del descanso. Parece una lesión muscular. Era una baja importante, pero no se notó porque Nacho de nuevo volvió a dar un ejemplo de sobriedad y de saber estar. Estuvo enorme. El Atlético esta vez, estuvo en el lado oscuro. Le falló todo en lo que antes era un especialista. Tal vez fue porque el Madrid le hizo perder su identidad. Por fallarle hasta le falló el centro del campo que estuvo desaparecido toda la noche. Solo Carrasco llevó cierta inquietud. Muy poco ante un Madrid pletórico que hizo el fútbol total. En una palabra, que el Santiago Bernabéu se vistió con el traje de las grandes noches europeas. El Real Madrid tiene pie y medio en la final de Champions. PD. Siento decirlo, pero mucho me temo que el proyecto de Simeone agoniza. El entierro del “Cholismo” puede haber comenzado en la orilla del Bernabéu, el peor escenario posible para un colchonero.  


MARCELO EVITÓ EL DESASTRE

     Cuando la angustia se había apoderado del Bernabéu con el empate (1-1) del Valencia y se marcaba la tragedia, apareció el mago Marcelo con su chistera que envolvió a todos, y amagando por aquí y por allá disparó con la derecha, marcando el 2-1 un gol que puede valer una liga. El tanto de Marcelo a falta de cuatro minutos para el final le sirve al Real Madrid para seguir dependiendo de si mismo para llevarse el título de liga. Lo consiguió cuando estuvo en el abismo y de forma agónica, como ha ocurrido en tantas otras ocasiones. El autor de la nueva hazaña madridista ha sido en esta ocasión, Marcelo, uno de los pocos junto a Carvajal que se salvaron del flojo partido del Real Madrid, en general. El problema de este Madrid A o como le quieran etiquetar es que no sabe cerrar los partidos. Con las mismas ganas e intensidad con la que respondió tras el empate del Valencia, es como tienen que jugar los últimos partidos que le quedan. No hay especulaciones que valgan, deben salir a ganar y si pueden dejar listo para sentencia el partido antes de tiempo, mejor que mejor. En una palabra, tienen que salir a morir.   Ante el Valencia, el equipo de Zidane jugó con fuego. En el primer tiempo fue un quiero pero no puedo. Había miedo, nervios y hasta ansiedad. Se jugaba al ralentí, con muchos pases horizontales y poco movimiento. Él Madrid solo tuvo una ocasión de gol, el 1-0 logrado por Cristiano Ronaldo a pase magnífico de Carvajal. Un tanto que pareció que les quitó esa ansiedad con la que empezaron el encuentro. El guión del partido pudo tener otro desarrollo, antes de que se cumpliese el primer minuto de juego, si Santi Mina aprovecha la doble ocasión que tuvo para adelantar al Valencia. Falló las dos. La primera la sacó Keylor y la segunda se estrelló en el palo. Pasado el susto, el Madrid comenzó a meterse en el partido que fue de ida y vuelta, con un Valencia muy ordenado atrás y aproximándose siempre a los dominios madridistas con mucho sentido. Era un partido muy abierto pero con poco fútbol. Apenas había ocasiones, pero en una de las pocas que hubo, Cristiano desde la posición de delantero centro -en la que debe jugar siempre – de espléndido cabezazo respondió con el 1-0 al perfecto pase de Carvajal. El Valencia, lejos de arrugarse, tiró hacia adelante y metió en algún lío a la defensa madridista que tuvo en Sergio Ramos a su jugador más nervioso e impreciso. La primera parte terminó con pocas cosas que contar. El Madrid no se había hecho con el partido. Tampoco lo hizo en el segundo periodo, donde jugó peor que en el inicio con un juego lento y y previsible.. Los de Zidane con una actitud chocante para lo que se estaban jugando, no le pusieron esa intensidad que se supone debe tener un equipo que se juega la liga. Cristiano pudo conseguir el tanto de la tranquilidad si hubiese acertado con el penalti a Modric con el que fue castigado el Valencia. Diego Alves, volvió hacerlo de nuevo, se lo detuvo al portugués que lo tiró muy mal. Es el tercero que Diego Alves le para a Cristiano Ronaldo, que ya no volvió hacer acto de presencia Bien es verdad que el Madrid pudo hacer ese segundo gol en una jugada de Benzema que se fue al palo, pero el caso es que de nuevo no supo dejar sentenciado el partido y les tocó sufrir. Y a falta de 10 minutos, en una jugada tan aislada como la del primer minuto, Parejo llevó la angustia al Bernabéu. Falta de Casemiro y lanzamiento a la escuadra del capitán del Valencia para poner contra las cuerdas al Real Madrid. Fue un golazo Entonces, si reaccionó el Real Madrid. Dejó esa cierta apatía con la que nos estaba obsequiando en un lamentable segundo tiempo, para encenderse y echar mano de la épica. Con fuerza, pasión y determinación se volcaron al ataque, no quedaba otra, con Asensio y Morata a los que dio entrada Zidane en sustitución de Benzema, que salió entre división de opiniones, y Modric. En esta ocasión la agonía duró poco porque a falta de cuatro minutos, como ya relataba, Marcelo se sacó de la manga un disparo con su pierna mala, la derecha, para conseguir el definitivo 2-1. Un gol que vale un potosí: el privilegio de depender solo de ellos mismos para levantar el título de una liga que se le resiste desde hace cinco años En esta ocasión el Madrid sujeta la liga gracias a sus dos laterales: Marcelo y Carvajal, que han sido los mejores con mucha deferencia sobre sus demás compañeros. Carvajal, por su banda fue el dueño y señor. De sus botas salió el magnífico pase para que Cristiano abriera la cuenta. Marcelo, fue vital para la suerte de su equipo. Con su profundidad y su magia, rescató al Real Madrid del precipicio en el que se encontraba. De todas formas, los de Zidane que se lo hagan mirar. Da la sensación que no le van las cosas sencillas y simples. Necesita adrenalina para reaccionar y jugar como se debe. No aprenden la lección, cuando se juega con fuego normalmente uno se se termina quemando. Después del esplendoroso partido del otro Madrid, en Riazor, Zidane tiro de su equipo base con el cambio de James por el lesionado Bale. Y visto lo visto, la verdad que no aguantan la comparación. De la exhibición ante el Deportivo, pasamos al sin fuste contra el Valencia. A este Madrid le faltó la lozanía y pujanza de Riazor. Al once titular de Zidane, le faltó alma. No me sorprende que haya discusión sobre este asunto porque en A Coruña, con el llamado equipo de la segunda columna, vimos al mejor Real Madrid de la temporada. El once tipo del técnico francés juega más al pie, se mueve menos y es más especulativo; el otro Madrid se asocia más, es más solidario y busca los espacios. Dicen que en el equilibrio está la virtud. Tal vez lo deseable sería sacar del once titular a jugadores de dudoso rendimiento por otros que se han ganado a pulso la titularidad. No puedo entender la obsesión de Zidane por alinear a Benzema un jugador que aparece y desaparee como el Guadiana. El francés tardó más de una hora en hacer acto de presencia contra el Valencia, con un regate en el área que le permitió tener toda la portería a su alcance, pero el balón fue al palo. No está para ser el delantero centro del Madrid. Ese puesto, ahora mismo, debe ser para Cristiano Ronaldo que estaría muy bien acompañado por Isco y Asensio. Kroos es otro de esos jugadores que no pasa por su mejor momento, que puede ser moneda de cambio. Ahí está Kovacic que puede jugar perfectamente junto a Modric o sustituir a Casemiro, que sale a tarjeta por partido. Lo he dicho muchas veces, no seré yo quien dude de Zidane, a quien  últimamente y de forma injusta le están disparando  a través de una campaña sin sentido. Pero creo, que sería de justicia que le diera más oportunidades a los jugadores de la mal llamada segunda unidad del Real Madrid. Convencido estoy que el reparto de minutos lo tienen muy pensado. Ser justo no significa repartir, sino escoger lo que el equipo necesita. Y sinceramente, al día de hoy, el Real Madrid no necesita a Benzema. Que este Valencia, que lleva penando toda la temporada, haya estado a punto de quitarle la liga al Real Madrid, denota bien a las claras que los de Zidane hicieron un mal partido. La liga no se gana con milagros de última hora, se gana jugando bien al fútbol. Pues, eso. En definitiva, que el Real Madrid jugó con fuego, pero Marcelo evitó que se quemase.  


EL OTRO MADRID DA UN RECITAL 

     El Real Madrid con nueve cambios respecto al partido del clásico -solo Marcelo y Nacho repitieron- dio toda una lección de fútbol en Riazor, donde se impuso por 2-6 al Deportivo.   La mal llamada segunda unidad, que en muchos casos debería ser la primera, sencillamente se exhibió en A Coruña con un fútbol total, precioso, preciso y de altos vuelos. Hace tiempo no disfrutaba tanto viendo jugar al fútbol. Fue un placer para los paladares más exigentes el recital que dio el Real Madrid de Zidane.    Por A Coruña pasó un equipazo en cuanto a esfuerzo,trabajo,calidad, determinación y solidaridad. El Madrid fue más equipo que nunca en todos los sentidos. Todos remaban en la misma dirección. Si había que presionar se presionaba desde la vanguardia, centro del campo y donde fuese. Nadie rehuía el sacrificio. Nadie se hacía el remolón. Lo mismo se pasaban el balón al pie que al espacio, por donde fuese. Se apoyaban constantemente con ayudas donde hiciese falta, sobre todo en defensa. Todos, excepto Varane y Nacho, atacaban en tromba y todos bajaban a la retaguardia cuando era el Depor quien atacaba. En una palabra,era un equipo.    Nada que ver con en el equipo A, que en muchos casos si que se hacen los remolones pero como tienen el status de estrellas protegidas siempre terminan jugando. Todo lo contrario que la segunda unidad que se tiene que ganar los minutos a base de dar el do de pecho. Pero curiosamente, el mejor fútbol del Madrid en esta temporada, lo ha protagonizado el segundo pelotón, demostrando que Zidane dispone de una plantilla de lujo a la que hay que dar más vida.     Viendo la exhibición que algunos jugadores blancos han ofrecido en Galicia, no se explica muy bien como Zidane se empeñó en arriesgar con Bale en el clásico, cuando tenía lo que tenía en el banquillo: Isco.    En el recital que han ofrecido, Isco , actuando de media punta, fue el maestro de ceremonias y el líder del exquisito fútbol del Madrid. Tanta fue su clase que contagió a todos sus compañeros. Por ahí estuvieron James, autor de dos goles; Lucas Vázquez que marcó el 1-3, culminando otra monumental jugada de Isco; Asensio, Morata y un inmenso Kovacic que fue el dueño del centro del campo. El croata se marcó un buen partido con sus arrancadas llenas de velocidad que descolocan al rival. Kovacic no tiene el aplomo y el carácter defensivo de Casemiro pero tiene más capacidad de sorpresa con la rapidez que atesora y con esa facilidad para el despliegue. Me gusta.    Del Deportivo, en los primeros 35 minutos no hubo noticias ante el vendaval de fútbol del Real Madrid que ofreció toda una sinfonía. Morata,no se había cumplido el primer minuto, cuando inauguró el marcador. Era como coser y cantar, el fútbol del Madrid fluía por todos los poros del estadio. Riazor entre embelesado y asustado asistía al baño futbolístico que estaban dando los madridistas. James, antes de cumplirse el minuto 15 puso el 0-2. En ese tiempo, el Madrid sumaba dos goles, dos palos, un tanto mal anulado y otro par de disparos al cuerpo del portero, en clarísimos uno contra uno.    Pero, como le sucediese en Leganés, el Madrid se relajó en defensa, que sigue siendo su punto débil, y en la primera llegada clara del Depor, Andone acortaba distancias y metía al Depor en el partido que por entonces, poco antes de llegar al descanso, jugó unos buenos minutos  Eso pareció,porque poco antes de enfilar los vestuarios para la reflexión, Isco, cuál mago, paró el reloj en la frontal del área. Recorte va, recorte viene, regate por allí, regate por allá. Pisadita, amago, cuchara al suelo para recuperar la pelota, y visión en el pase en profundidad a Marcelo, que la puso para el remate de Lucas. Gol y se acabó el partido.    Pero tras el intermedio, el Madrid no bajó un ápice su delicioso futbol. Siguió de fiesta y fueron llegando el cuarto gol, obra de James; el quinto de Isco, tras jugada de Morata que estuvo en plan de delantero centro, como debe ser. Casemiro, cerró la cuenta del recital madridista en Riazor con ese definitivo 2-6. Un resultado corto porque pudo haber sido una goleada de escándalo. El Deportivo, bastante hizo con aguantar la hemorragia futbolística del Madrid.     Zidane,muy criticado el pasado domingo por la alineación de Bale cuando no estaba en las mejores condiciones y cuya caza ya ha comenzado, está teniendo la personalidad de jugarse la liga con la segunda columna, con los más jóvenes. Ningún entrenador del Madrid y de ningún otro equipo, se atreve hacer algo parecido. Eso es un valor añadido. Tan culpable es de alinear a los titulares de siempre, como responsable es de jugarse la liga con los menos habituales, que por cierto con él están jugando más que con cualquiera entrenador anterior.    Soy el primero en criticar a Zidane, y yo que él en lo sucesivo y en los partidos decisivos tomaría decisiones importantes de acuerdo al estado en el que se encuentran algunos intocables, que no deben jugar por decreto. Nadie echó en falta a Cristiano y mucho menos a Benzema.    Se ha demostrado que la BBC no pasa por su mejor momento. Bale lesionado, ya no cuenta. Isco en estado de gracia, debe ocupar esa plaza; Benzema con su constante apatía no está para ser titular, teniendo a un hambriento Morata, que con menos minutos lleva más goles que el francés. Si quiere reforzar el centro del campo, Kovacic es el hombre apropiado para ello. Su despliegue físico entorpece al contrario y las conducciones tan rápidas que realiza rompen las líneas de presión del rival. En Riazor que jugó como único pivote, fue el dueño y señor haciendo un señor partido. Por no hablar de Marco Asensio y hasta de James. Todos estos jugadores claro que tienen cabida, porque por ejemplo, Kroos y Modric no atraviesan por su mejor momento y pueden ser sustituidos perfectamente por alguno de los que hemos mencionado.     Zidane, por supuesto que se equivoca, es humano, pero de ahí a que se hayan cargado las escopetas para cargárselo, media un abismo. La memoria en el fútbol es muy frágil.    En resumen, Primera victoria de las cinco que necesita el Real Madrid para ser campeón. Sólo un empate se puede permitir. No gastó ningún comodín.


MESSI PONE LA LIGA AL ROJO VIVO

    Independientemente de los colores y simpatías que despierten uno u otro equipo, el Real Madrid-Barcelona jugado en el Santiago Bernabéu ha sido todo un espectáculo. Los dos equipos más grandes del continente han protagonizado un partidazo mayúsculo, que se ha decantado del lado del Barcelona porque entre sus filas hay un jugador que no es de este planeta y que se llama, Lionel Messi. El astro argentino, en el minuto 92 decidió el partido de forma majestuosa y puso la liga patas arriba al ganar el Barcelona por 2-3. Triunfo que le sirve para ponerse como líder con los mismos puntos que el Madrid pero con la ventaja del gol average particular. Con el triunfo del Barça, la liga está más abierta que nunca, aunque el Madrid sigue teniendo la baza de tener un partido menos, el que tiene que jugar con el Celta el próximo 17 de mayo, que puede ser decisivo si tenemos en cuenta lo sucedido en el Bernabéu. Si vuelve haber liga es porque lo ha querido Messi. Así lo quiso el argentino que gobernó por Chamartin de forma imperial:mandando, templando y marcando goles decisivos. Hizo el empate a uno y el último y definitivo, que le sirve a su equipo para reengancharse a la liga cuando peor pintaba para los azulgranas. A Messi el Barcelona le debe sus existencia en esta liga. Todo el fútbol de su equipo pasó por él, porque muchos de sus compañeros pasaron de puntillas por el estadio madridista. Él fue quien gestionó el partido a su antojo y lo terminó coronando después de que el Madrid hubiera apelado a la heroica con el empate a dos de James a falta de cinco minutos y con diez jugadores. Fue un partido brutal en todos los sentidos, sometido a un intercambio de golpes a cara descubierta y sin ninguna protección, y fue un partido definido por un jugador magistral,un auténtico genio llamado Messi, que fue no sólo determinante sino que desestabilizó al Real Madrid al provocar la primera amarilla a Casemiro en el minuto 11, que bien puedo ser la expulsión poco tiempo después; y la roja directa a Sergio Ramos, que le entró con los dos pies por delante y fue justamente expulsado. El central madridista, otras veces salvador, perdió la cabeza en en el minuto 78 de partido y a la postre fue decisivo para la suerte final del encuentro. Ganó el Barcelona como podía haber ganado el Real Madrid, que con diez jugadores jugó mejor que el equipo azulgrana, gozando de buenas ocasiones para marcar, pero en esas oportunidades Ter Stegen, sensacional el portero alemán, las desbarató. Lo mismo hizo Keylor Navas, que estuvo providencial con dos grandes intervenciones, una a Piqué a bocajarro y otra a a Luis Suárez , además de atajar algún tiro envenenado de Messi, que todo lo que hizo tuvo una influencia negativa para el Real Madrid, que lo sufrió como nunca. Todo comenzó como era previsible, con el Madrid en plan efervescente al sentirse eufórico tras clasificarse semifinalista de la Champions. Mientras que su rival, aparentemente se presentaba alicaído tras caer frente a la Juventus. A ese arranque pletórico le faltó el gol que pudo llegar si el colegiado canario Hernández Hernández hubiera señalado penalti de Umtiti a Cristiano Ronaldo en el minuto 2. El árbitro se encogió, como lo hizo después al no sancionar con la segunda amarilla a Casemiro. Tampoco quiso saber nada del codazo de Marcelo a Messi, pero aquí estoy seguro que no lo vio. En esas estábamos cuando llegó el gol de Casemiro a la media hora de partido como consecuencia de una jugada a balón parado donde Sergio Ramos partió de una posición legal. Fue marcar el Madrid, y el colosal Messi, se arremangó y comenzó su exhibición. Pocos minutos después, igualó la contienda con un tanto lleno de velocidad y de precisión, estando muy bien acompañado por Iniesta y Rakitic. El croata después marcaría en el segundo periodo el 1-2 de un disparo fulminante. La desigualdad en el marcador sentó a cuerno quemado al Madrid, algo que detectó bien Messi. Sergio Ramos se excedió en la entrada y se fue a la calle entre reproches a Piqué. Zidane, entonces echo mano de James por el indolente Benzema, y de forma épica, el Madrid con diez jugadores estaba cercando la portería azulgrana, empató (2-2) a falta de cinco minutos. Parecía el resultado definitivo, que tal vez hubiese sido lo más justo. Pero, había un jugador que no estaba conforme y que quería engancharse a la liga en casa de su gran rival. Ese era, Messi, que dejó bien claro quién es el número uno. En el último instante, marcó el definitivo 2-3, que dejó en silencio al Santiago Bernabéu. Le sobró la celebración al quitarse la camiseta, retando y hasta desafiando al Santiago Bernbéu. Eso,no me gustó. Fue una provocación. Al margen de ese feo gesto, la verdad es que no ganó el Barcelona, ganó Messi con su soberbio partido que merece un monumento. Al Madrid, nada hay que achacarle en cuanto a actitud y ganas. No ganó porque enfrente tuvo a un jugador que no es de este planeta y que ha puesto la liga al rojo vivo. A quien si hay algo que achacar es a Zidane, porque creo sinceramente que se equivocó alineando a Bale que acababa de salir de un undécima lesión, quien por cierto a los 25 minutos de nuevo volvió a lesionarse. La idea de Zidane es que el Madrid le metiese velocidad al partido, pero Bale no está para correr y nunca tenía que haber jugado. Así lo pensamos nosotros, al igual que sus propios compañeros. El técnico madridista sabrá por qué lo hizo y debería explicarlo. Me pareció un inmenso error, cuando hay otro jugador que se está saliendo como Asensio que debió iniciar el partido de titular. Cuando salió demostró, poniendo un gol a Cristiano que falló de forma lamentable, que Zidane cometió un grave error. El chaval pide minutos a gritos. A Isco, también debió tener en cuenta el entrenador blanco, que se empeña una y otra vez en la BBC. Ninguno de los tres estuvieron a la altura. El portugués, en la posición de delantero centro, fue el único que probó a Ter Stegen, que le hizo un par de buenas paradas. Benzema, volvió a su lado oscuro y no aportó nada de nada. Zidane, debió fijarse en como la Juventus marcó a Messi, que lo hizo de forma escalonada y no individualmente. En resumen, que Zidane, en el peor momento y ante su gran rival, no tuvo su día como técnico. Además de todo esto, en los últimos dos minutos al Madrid le faltó cabeza. Se le olvidó que el empate a dos le valía y se fue al ataque dejando huecos por donde se escapó Sergi Roberto que protagonizó una cabalgada por todo el campo sin que nadie le parase. La derrota madridista da vida a su máximo rival, que recobra moral y optimismo para luchar cuerpo a cuerpo por el título.Por lo tanto hay liga. Faltan cinco jornadas y está que arde con Barcelona y Madrid empatados a 75 puntos, pero eso sí, el Madrid con un partido menos. Como decíamos, independientemente del resultado y colores, el partido Real Madrid-Barcelona fue un hermoso espectáculo, un homenaje al fútbol con Messi como gran emperador.     Calendario del Real Madrid J34 Deportivo-Real Madrid J35 Real Madrid-Valencia J36 Granada-R.Madrid J37 Real Madrid-Sevilla J21 Celta-Real Madrid J38 Málaga-Real Madrid Calendario del Barcelona J34 Barcelona-Osasuna J35 Espanyol-Barcelona J36 Barcelona-Villarreal J37 Las Palmas-Barcelona J38 Barcelona-Eibar  


ODA AL FÚTBOL EN EL SANTIAGO BERNABÉU

      ¡¡ Partidazo!! con mayúsculas el que se vivió en el Bernabéu entre Real Madrid y Bayern Munich, en otra gran noche europea vivida en el Coliseum madridista donde se ha visto como el Madrid , con mucho sufrimiento y hasta suspense, ganó 4-2 tras prórroga. El partido ha sido un monumento al fútbol por parte de los dos equipos que han mostrado toda la a calidad que llevan dentro, la pasión y la entrega.Ha sido como una final donde el Bayern no mereció perder y el Real Madrid mereció ganar. Ha ganado el fútbol. Lo evidente es que el equipo de Zidane estará en semifinales de la Champions. Nadie ha jugado hasta ahora,que yo sepa,siete semifinales consecutivas. Lo hará el actual campeón que desea ser también el primer equipo en revalidar esta competición. Posibilidades tiene, después de sufrir lo que no está escrito para clasificarse.Los 90 minutos de tiempo reglamentario fueron una continua angustia para los madridistas, que después en la prórroga se transformaron en fiesta, porque fue cuando llegó la explosión de juego del Madrid que tuvo en Cristiano Ronaldo a su máximo exponente, con un gran Marcelo como escudero. El brasileño escribió una oda futbolística en el Bernabéu. ¡Qué jugador! La jugada que protagonizó Marcelo, al encarar solo a Neuer y regalarle el gol a Cristiano para que marcara el 3-2, fue sencillamente de ensueño. El partido entre estos dos colosos fue como un combate de boxeo. Era una continua combustión con los dos pegando y utilizando sus armas. El Bayern, por aquello que partía en desventaja, comenzó metiendo al Madrid en su área y siendo el dueño del balón y de la situación. Los blancos, en cambio estaban a la espera de darle un golpe directo en forma de contras que llevaban mucho peligro. Los alemanes ganaron a los puntos en los primeros 20 minutos.Tocaban y llegaban en de superioridad al área, pero con poca claridad en la finalización, refugiado en los centros que buscaban al reaparecido Lewandosky pero que no lo encontraban. A partir del minuto 25, el Madrid se estiró llegando hasta Neuer con peligro, pero el guardameta alemán volvió a demostrar que es el número uno, con un par de paradas de mérito. La que no pudo parar, la sacó de la misma raya de gol Hummels a tiro de Kroos, que tuvo hasta otra oportunidad clara de adelantar a los suyos. El primer tiempo fue un toma y daca, pero el marcador no se movió. En el segundo periodo, los alemanes llamaron a rebato. Dijeron aquello de "perdidos al río" poniendo el corazón en un puño al aficionado madridista. Y más aún cuando Casemiro derribó a Robben, el mejor de los bávaros. El penalti más que riguroso lo transformó Lewandosky llevando la inquietud a los jugadores blancos que vivieron sus peores momentos, temerosos porque un gol más del Bayern los dejaba fuera de Europa. Fueron minutos de incertidumbre. El partido entonces pedía cambios. Zidane, muy acertado, retiró al muy frío Benzema e Isco,que cumplió su misión, para dar entrada a Asensio y Lucas Vázquez. Los cambios le sentaron bien al Real Madrid. Fuese por eso o no, el caso es que llegó el 1-1 con robo de Casemiro y centro al que llegó Cristiano que se anticipó a Lham. Todo parecía encarrilado, pero un error, en una jugada tonta, provocó el gol de Sergio Ramos en propia puerta, en una jugada donde Muller estaba en fuera de juego. Ya no hubo tiempo para más. El tiempo reglamentario finalizó con victoria del Bayern por 1-2, idéntico resultado que habían conseguido los blancos en Múnich. El Bayern compareció al tiempo extra con un jugador menos, Arturo Vidal que fue expulsado por doble amonestación al poco de finalizar los primeros noventa minutos. El chileno acabó expulsado cuando menos lo merecía. Mucho antes debió ver el túnel de vestuarios. Casemiro también jugó con fuego. Y en la prórroga, ya solo existió un equipo, el Real Madrid y dos jugadores, Cristiano, el goleador y Marcelo, el mago optimista, quien no sólo asistió sino que hasta sacó un gol de la misma raya a Robben. El portugués a pase de Sergio Ramos lograba el 2-2, en fuera de juego que ni el arbitro ni los jueces de línea apreciaron. En la segunda parte de la prórroga, todo quedó sentenciado. En una jugada magistral de Marcelo que se fue de todos, le cedió el gol a Cristiano para que marcase el 3-2 y el tercero de su cuenta. La guinda al pastel la puso Asensio, con otra perla. Era el definitivo 4-2. Cristiano ha vuelto por sus fueros cuando más lo necesita sus equipo. Con los tres goles al Bayern alcanza la barrera de los 100 en Europa. En la posición de nueve, que es en la que debe jugar, sigue devorando goles y ha sido clave en la eliminatoria. Empezó con dos tantos en el partido de ida y acabó marcando tres más en la vuelta. Puede que no tenga velocidad, que haya perdido regate, pero su pegada sigue siendo descomunal. Es el Rey de la Champions. El Bayern terminó el partido muy disgustado con la actuación del colegiado húngaro Kassai, Incluso jugadores como Vidal hablan de "robo". Ni robo, ni gaitas, fue un partidazo donde expresiones como esas sobran porque no es cierto. El Bayern, como decía tal vez no mereció perder, pero reclame lo que reclame por los errores del colegiado, que los hubo en los dos bandos, cayó en los instantes claves de la eliminatoria, donde en el cómputo total el equipo blanco ha sido mejor. El Madrid mereció pasar a semifinales. Entiendo los exabruptos de Arturo Vidal porque él se cargó la eliminatoria cuando falló el penalti en Munich y con su expulsión del Bernabéu, se la ha vuelto a cargar. Le perdonaron la segunda amarilla en el minuto 50. El maestro superó ampliamente al alumno. Zizou le puso de 9 a CR y este se comió a los centrales, metió dos hombres de banda que cerraron los laterales y fueron dos puñales en ataque. Ancelotti conociendo a Vidal debería haberlo cambiado para evitar lo inevitable y que sabíamos que pasaría jugándose su expulsión a pesar que la segunda tarjeta fue rigurosa. Mención especial a Xabi Alonso que inteligentemente ha dejado el futbol antes que el fútbol le deje a él.


Penaltyexpulsión | Un blog de futbol por Alfonso Celemin
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