Alfonso Celemin

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LA VICTORIA MÁS  ESPANTOSA DEL REAL MADRID 

A pesar del triunfo por 0-1 (gol de Bale en el minuto 8), el partido del Real Madrid frente al Huesca fue espantoso.   El fútbol no fue justo con un Huesca que mereció el triunfo por ocasiones, por mejor juego y por el coraje que le puso ante un Madrid horroroso, que nos recordó al que naufrago en Eibar. El Partido de los blancos fue un calco del que jugaron en la población vasca. Lo que le salvó al Madrid fue el poco acierto de los jugadores del Huesca y las intervenciones de Courtois que salvó los tres puntos. Lo único bueno del partido para el Madrid fue el resultado, porque lo demás fue para olvidar. No se puede jugar peor al fútbol que como lo hizo el equipo de Solari, que sufrió hasta el final viendo el poco rendimiento de casi la totalidad de sus jugadores. El juego del Madrid fue penoso, indigno de un todo un campeón de Europa en su visita al colista de la liga. Volvió a carecer de orgullo, actitud y ese algo más que hay que poner… frente a un rival, el Huesca, que es la inocencia personificada, que juega con mucha voluntad pero sin acierto. Jugando así, el Madrid no ganará en otros estadios. Mientras los madridistas más que jugar se paseaban y se dedicaban a la contemplación, los oscenses le ponían las ganas que le faltaba a sus rivales. El aplauso final que todo el estadio Alcoraz brindó a su equipo, se lo ganaron con creces. Lo único que les faltó fue ese gol que les hubiese dado el empate y alcanzar la gloría ante un patético Real Madrid, que terminó acorralado, mandando balones fuera y pidiendo la hora. Cuando el colista te pone contra las cuerdas es que las cosas no se hicieron bien. Salvo Courtois, que estuvo sensacional con tres grandes intervenciones; Bale por su gol y un poco de Marcos Llorente todos los demás suspendieron. Ceballos, no se enteró de que iba el partido. Al igual que Modric quien tal vez por culpa del viento, no apareció. Estos dos jugadores eran los que tenían que abrir las vías del juego y nunca lo hicieron tal vez por culpa del empuje de los jugadores del Huesca que no se cansaron de presionar. Por esta circunstancia, el Madrid siempre estuvo fuera de sitio. De nuevo Isco y Asensio, no fueron de la partida. Salieron en la segunda parte, y nada ofrecieron. Se le ve tristes y taciturnos. No se rebelan ante su situación de suplentes, algo que que no deja de sorprender al tiempo que preocupa. El partido comenzó como quería el Real Madrid, con un gol en los primeros minutos. En la única jugada decente que hicieron los blancos en todo el partido, llegó el único gol: centro desde la derecha de Odriozola que aprovechó Bale de volea para marcar ese 0-1 en el minuto ocho. Más de uno pensó entonces que ese tempranero gol del galés iba a ser solo el comienzo de una goleada. Nada más lejos de la realidad, este Madrid ramplón, se dedicó a sestear y dejó a un lado la voracidad que le ha hecho grande. Los de Solari, se dedicaron entonces a la vida contemplativa ante lo que parecía un rival cándido. Pero el Huesca viendo la poca actitud de los blancos, fueron creciendo y creciendo hasta que los terminó arrinconando y teniendo ocasiones clarísimas de empatar e incluso de poder ganar. En el último instante, Carvajal, lateral de emergencia por las lesiones de Marcelo y Reguilón, sacó de cabeza junto al palo un disparo de Rivera, un gol que ya se cantaba y que se merecía un luchador Huesca. Ese fue el final de un Madrid que a punto estuvo de volver a hacer un ridículo espantoso. El juego desde luego lo fue. Así no va a ninguna parte.


A FALTA DE GALÁCTICOS, EL MADRID RESPONDE CON JUVENTUD Y CANTERA 

Lo mejor del triunfo del Real Madrid sobre el Valencia (2-0), fue que la cantera se erigió en gran protagonista de un partido fundamental para la suerte del equipo en esta liga.   El Madrid, no solo ganó sino que la cantera madridista se reivindicó con especial protagonismo de Carvajal (impresiónate el trabajo de este jugador que cada día gana en importancia), Lucas Vázquez, el autor del segundo gol que certificó la victoria, y que trabajo de forma incansable ayudando a todos. Junto a estos dos sobresalientes, hay que destacar la presencia de Marcos Llorente, que firmó otro partido muy serio y que le relanza definitivamente en la lucha por el medio centro titular de cierre. Reguilón, atención a este chico que no se arruga ante nadie y que promete, y mucho. Luego en el segundo periodo salió Valverde, un valor seguro que va a ser muy importante en el futuro Madrid. No se complica la vida y todo lo hace con una naturalidad encomiable. Si a esos canteranos añadimos a los Ceballos, que cuajó un buen partido y Asensio, que está mostrando más compromiso, habrá que decir que estamos ante un Real Madrid de mucho futuro. La juventud al poder. Fue un partido con dos caras. En el primer tiempo, el Madrid de Solari fue infinitamente superior a un Valencia que como dijo Santi Mini, “fue muy cutre”, decepcionaron y de qué manera. Los blancos sometieron a una gran presión a los de Marcelino Toral que nunca supieron cómo deshacerse del dominio de los madridistas a los que solo les faltó remate. El 1-0 llegó en una jugada donde él hambre de Carvajal dio sus frutos, al discutirle un balón a Paulista, centrar y ante la duda, Wass introdujo el balón en la portería de Neto. Era el 1-0, que hacía justicia al dominio casi abrumador de un buen Real Madrid que ocupaba perfectamente todos los espacios. El Valencia durante los primeros 45 minutos estuvo ausente, pero en la reanudación fue otra cosa. Adelantaron líneas, se vino arriba ante la falta de frescura de los blancos que pagaron el esfuerzo de la gran presión que ejercieron en el primer periodo. Dirigidos por un magistral Parejo crearon hasta tres ocasiones claras de gol. En una de ellas, Courtois hizo el paradón de la noche, confirmando el gran portero que es. Para contrarrestar la presencia constante del equipo valenciano, que buscaba el empate de forma febril, Solari introdujo cambios para refrescar a su equipo, que de alguna forma pagó el esfuerzo de los primeros 45 minutos. Salieron del terreno de juego Bale, lesionado, Modric y Ceballos, y entraron Asensio,Valverde e Isco, que fue el último en salir. Sigue el caso Isco, pero es el jugador el que tiene la última palabra, mientras no se baje de esos aureola de soberbia y chulearía en la que se ha instalado, tiene todas las de perder. El Valencia seguía a la desesperada a por el empate, se descuidó, dejó espacios y el Madrid en una contra, remató el partido con el tanto de Lucas Vázquez, que tuvo su origen en una gran jugada llena de energía y compromiso a cargo de Carvajal, quien fue el principio y el fin de este Madrid que empieza a resurgir y a ser un equipo reconocible . El peso del lateral derecho es tan importante que el juego del Real Madrid se ha inclinado al lado derecho. Encomiable el esfuerzo y el sacrificio de Carvajal que se ha convertido en una pieza fundamental de su equipo. En la ayuda de Dani Carvajal, siempre estuvo Lucas Vázquez. Ambos cerraron la banda derecha. Un Lucas, que también le echa esfuerzo y bemoles ( los dos cojones que pidió Solari), y que se ha hecho dueño de la banda derecha, mandando a la izquierda a Bale, quien sigue siendo el eslabón más débil de este Madrid de Solari. Al galés le falta espíritu, parece como ausente y eso que ahora está jugando en su banda natural. Desentona, y mucho, cuando ves a los demás que se parten el pecho, como ocurrió frente al Valencia. Modric, va mejorando, hizo una muy buena primera parte para demostrar que el balón de oro que le den el lunes no es baladí. Ceballos, trabajó bien, pero debe regatear menos. Marcos Lorente volvió a ser un valor seguro. Con los dos buenos partidos que ha protagonizado (Roma y Valencia), ha cambiado el rumbo de su carrera en el Real Madrid. Se ha ganado su continuidad y está dispuesto a discutirle el puesto a Casemiro. Benzema, fuera Cristiano Ronaldo, se ha cargado de responsabilidad y se le ve más participativo. Está mucho más comprometido con la causa. Una causa que pasa por los principios que ha expuesto Santiago Solari: La única forma de rehabilitarse es correr y esforzarse. La prioridad para salir de la crisis es bien sencilla. Comenzó por los cojones, aunque en Eibar esos atributos los sacaron los otros, pero no por eso dejó de señalar a sus hombres por la poca vergüenza que tuvieron. Solari quiere volver a ver a un Madrid reconocible, y todo empieza, como primera piedra, por el esfuerzo, como hicieron frente al Valencia. Sin galácticos, bienvenido sea el esfuerzo que representa Dani Carvajal. Los jóvenes, los de la cantera, están convencidos y no regatean el firme compromiso que tienen con el equipo. Ellos fueron un ejemplo, muy bien secundados por los veteranos como Sergio Ramos, Modric,Benzema y Varane. Ese es el camino.      


EUROPA SALE AL RESCATE DEL REAL MADRID 

Después del desastre de Eibar, Europa ha sido la mejor medicina para un Real Madrid que aún sigue en obras.Pero al menos, en el Olímpico de Roma, encontró alivio a una situación que comenzaba a ser insostenible. Ganó al equipo anfitrión por 0-2 recuperando sensaciones positivas y asegurándose ya de forma inapelable la primera posición del grupo,independientemente de lo que suceda en la última jornada de esta primera fase de la Champions. De Roma salió ya clasificado para los activos de final. En la Ciudad Eterna, vimos a un Madrid con mejor cara y con otro talante al exhibido el pasado sábado. Fue un equipo más ordenado, mejor trabajado y con una alineación cargada de lógica. Solari, en su búsqueda del equipo ideal, introdujo novedades y dio carrete a un inédito Marcos Llorente por Ceballos, que fue de los mejores, y a Lucas Vázquez, trabajador incansable, por Asensio. La sorpresa,aunque yo diría que no tanto, fue dejar a Isco en la grada. El malagueño definitivamente se está yendo del Real Madrid. Ha pasado de la suplencia de los últimos partidos a la grada. Hay caso Isco. El, y solo él es quien se ha ganado a pulso su suplencia. El Madrid no hizo el partido perfecto pero supo aguantar las embestidas de la Roma de la primera parte, para después en el segundo periodo imponerse con un juego más cercano a lo que se supone de un equipo como el madridista. Con la actitud como entorchado, no como sucedió contra el Eibar, donde no hubo ni actitud ni vergüenza. En el estadio Olímpico, todo fueron buenas noticias para los blancos. Allí puede que hayan recuperado la autoestima; emergió Marcos Llorente, el gran olvidado de Zidane, después de Lopetegui y hasta ayer de Solari, quien con buen criterio y ante la falta de Casemiro, lo eligió para ser el centrocampista de cierre, papel que interpretó a la perfección. Todo lo hizo bien. Trabajó a destajo, templó cuando tenía que hacerlo y paraba cuando el partido lo pedía. Siempre fue una solución para sus compañeros. Fue el jugador que vino del Alavés y no el que hasta ahora había salido en los pocos partidos que jugó con el Madrid. Este partido le va a cambiar la vida a Marcos Llorente. Otro de los destacados por su gran visión fue Kroos, muy clarividente toda la noche, recordándonos al mejor Kroos de otras temporadas. Modric, comienza a ver la luz y hasta Bale, reapareció con una buena segunda parte. El galés fue quien abrió la cuenta nada más comenzar el segundo periodo, en un fallo, primero del guardameta Olsen, y después del central Fazio del que se aprovechó Bale para hacer el 0-1. Ese gol, hizo cambiar el partido. A partir de ahí el Madrid apareció de forma rutilante para imponerse de principio a fin a una Roma desconcertada desde el final del primer periodo. En el último suspiro del primer acto, Ünder falló el gol de su vida, un gol para sonrojarse: solo con toda la portería para él mandó el balón a las nubes de Roma. A pesar del descanso, ese incalificable fallo dejó sonado al equipo romano que ya no levantó cabeza, cuando durante el primer tiempo fue mejor que un Madrid que seguía en plan mustio. En la reanudación, el Madrid con el gol inicial de Bale, se afianzó y se agarró al buen juego que tanto tenía olvidado. Mientras que la Roma, se hundió de forma definitiva. Los de Solari entonces encontraron todos los caminos que le llevaban con suma facilidad y a base de precisas transiciones a la portería del guardameta Olsen. Lo que significó que Bale encontrará espacios para desarrollar su velocidad y que Marcelo diera rienda suelta a su fantasía, cuando de atacar se trata. Todos se sumaron a la causa, incluyendo al siempre eficaz y trabajador Carvajal, y por supuesto a Lucas Vázquez, autor del segundo tanto,magistralmente asistido de cabeza por Benzema, que no hizo un mal partido. No fue un partido para echar las campanas al vuelo, pero lo evidente es que Europa siempre sale al rescate del Real Madrid. En el viejo continente encuentra el caldo de cultivo para recuperarse de los males ligueros y del vergonzante partido de Ipurua. En la Champions ya tiene despejado el camino hasta los octavos de final. Ahora le toca recuperar el terreno perdido en la competición doméstica, donde debe poner la misma actitud que puso en Roma. Tiempo tiene.    


RIDÍCULO HISTÓRICO  DEL REAL MADRID 

Ni contigo ni sin ti, tienen mis males remedio. Este dicho popular de los viejos Castellanos se puede aplicar sin ningún género de dudas al actual Real Madrid. Y es que cuando las cosas no funcionan, es inútil cambiar las cosas, salvo que el mal se corte de raíz.   En este Real Madrid , ni con Lopetegui, ni ahora con Santiago Solari, la cosa tiene remedio. La estrepitososa derrota (3-0) en Ipurúa ante el Eibar, clama al cielo.. Ha sido de una vergüenza total. Sin actitud,, espíritu de sacrificio y ese algo más que que en el argot popular se llama, cojones, cómo se va a ganar. Todos esos atributos le faltaron a este Madrid carente de orgullo, que está echando por tierra la historia de un club, que si por algo se caracterizaba es por crecerse ante las dificultades. Donde antes había amor propio ahora hay impotencia y desgana. Esto ya no hay quien lo aguante. Hoy la afición madridista se siente humillada por unos jugadores que no merecen llevar la camiseta que llevan. En Eibar, vimos la peor cara del Madrid en mucho tiempo. Su juego fue plano total, sin alma y sin ninguna ambición. Les faltó el alma y ese algo más… Es para echar a todos. Empezando por el presidente Florentino Pérez, que está cometiendo los mismos errores que cuando se vio obligado a dimitir. Por entonces dijo que había malcriado a los jugadores y comenzó con el rosario de cambio de entrenadores, que no llevaron a ningún sitio a un equipo, que también entonces estaba roto. La historia parece que se repite. Se descartó a un entrenador de corte duro porque el vestuario así lo quería y se optó por un técnico amable y manejable como Solari, que hizo más o menos lo que presidente quería: Courtois por Keylor Navas; dar más cancha a Vinicius y cargar las culpas a Isco, que por otra parte está en un estado de forma lamentable al igual que la mayoría de sus compañeros. Y que conste, que Solari no tienen la culpa, es lo que hay. Aquí los grandes culpables son los jugadores y el presidente que no ha sabido cortar el problema desde su raíz. La derrota frente al Eibar señaló los errores endémicos de este Madrid de pacotilla, que levantó falsas expectativas con cuatro triunfos consecutivos. La realidad es la que es. Ahora mismo es un equipo inseguro, susceptible de descomponerse ante la primera adversidad cuando históricamente era todo lo contrario, crecía ante las dificultades. Repito: donde antes había amor propio, ahora hay impotencia. Claro, que entonces el Madrid tenía auténticos líderes que tiraban del carro. Hoy esos que deberían ser líderes se esconden en el silencio. Modric, sigue sin estar. Los cantos de sirena del Ínter parece que le siguen merodeando en su mente. Sergio Ramos está en un estado de forma lamentable, al igual que Marcelo que parece un ex jugador. De Varane no hablemos, sigue en el Mundial. Bale, no merece ser titular. Su pasividad es insultante. Asensio, sigue sin tirar de carro y sin dar ese paso hacia adelante. Ceballos se vio superado en todo momento por los centrocampistas del Eibar que trabajaron a destajo para desarmar a este Madrid de mantequilla que ha perdido hasta el orgullo y la dignidad. Así las cosas, un Eibar valiente, bien plantado, tenaz jugando con intensidad y presión alta (con dos cojones) , se impuso al equipo de Solari, que desde la banda vio cómo su equipo mostraba una impotencia vergonzosa. Santiago Solari que ya no es interino, tiene contrato en vigor, debe dejar de ser conformista, satisfaciendo los deseos del presidente y comenzar a tomar decisiones. Hay jugadores como Varane, Bale, que no están para ser titulares. Ceballos no es jugador para hacer la misión de Casemiro, cuando tienes a Marcos Llorente en la recámara que tal vez se merezca una oportunidad. No es cuestión de criticar a Solari, el menos culpable de todos. Los señalados son unos jugadores acomodados que han dejado de sentir el orgullo de vestir la camiseta del club más laureado del mundo. Vergüenza les tenía que dar, que un equipo de pueblo, sin que eso sea un demérito ni mucho menos, con un fútbol rudimentario pero con fuerza, pasión y ambición avasallase a un Madrid que no sólo perdió el partido sino que también el orgullo. Marc Cucurella, jugador de la cantera del Barcelona, se comió a Odriozola con Bale como espectador, fue incapaz de echarle una mano. El lateral madridista en el 2-o hizo lo que no debe hacer un defensa. Fueron 3-o como pudo ser un 5-o. Fue un ridículo espantoso. El frenazo en seco es terrible para el equipo y para el club tras haber confirmado al técnico argentino en el puesto. Un resultado desastroso para la Liga, justo el sábado donde el Atlético-Barça invitaba a pensar en un recorte de puntos, y fatal para algunos futbolistas, muy señalados en semejante debacle: Varane,Modric, Maecelo, Asensio y sobre todo Bale. Este no es el Real Madrid sino una banda de ricachones que solo tienen la mente puesta en próximas ofertas de otro clubes como Modric y Kroos, o en qué modelo de coche se van a comprar. Por no hablar de los cantos de sirena de los diarios deportivos que cuando ganan cuatro partidos seguidos les encumbran como grandes fenómenos. Si, esos diarios y periodistas deportivos de bufanda, que solo venden humo cuando la realidad es bien distinta. Nadie se atreve a mirar hacia arriba para explicar la actual crisis deportiva del Real Madrid que tiene su epicentro en su presidente, Florentino Pérez, más pendiente de las obras del nuevo Bernabéu que del equipo, al que ha devaluado deportivamente hablando. El, y solo él es el gran culpable.  


SOLARI DEJÓ DE SER UN MERITORIO

Hay que ver cómo cambian las cosas en el fútbol cuando hay cambio de entrenador. El Madrid de Lopetegui no tenía gol, le faltaba pujanza y hasta suerte; ahora con Santiago Solari han pasado de la más absoluta oscuridad a los días soleados. Hay alegría,mejor predisposición, más actitud y sobre todo, han encontrado el camino del gol. En 4 partidos que llevan con el técnico argentino, el Madrid ha marcado 15 tantos y solo le han hecho dos tantos.   Santiago Solari, y así lo deseamos, se ha ganado el derecho a seguir como entrenador del Real Madrid hasta el final de temporada. Y así debe ser. Creo que incluso hasta le podrían renovar hasta el 2020. En Vigo, donde Santiago Solari tenía la gran prueba para sellar su continuidad, el Real Madrid consiguió una victoria de mucho mérito ante un Celta duro y bronco, que en muchas ocasiones se saltó el reglamento. En medio de tanta dureza emergió un mago, Benzema, quien vestido de frac sacó a relucir el violín en forma de pie que tiene para dar todo un recital de futbol. El francés, en estado de gracia, está siendo el gran aliado de Solari. En el 0-1, hizo un gol de autor. Más que el gol en sí, lo mejor fue el control que hizo, sencillamente magistral. El 0-2, no le fue a la zaga:se movió como una gacela en apenas un metro cuadrado bailando por aquí y por allá, para después enviar el balón al poste recibiendo la ayuda inestimable de Cabral que introdujo el balón en su propia portería. Ahora los palos favorecen a Solari, que ha cambiado la suerte del Madrid. Hugo Mallo con la mejor jugada del Celta en todo el partido, puso emoción con el 1-2, pero un penalti tonto de Juncá a Odriozola, que se encargó de lanzar otra vez a lo Panenka, Sergio Ramos (genio y figura) dejó el partido visto para sentencia. La guinda la puso Ceballos con un golazo por toda la escuadra. El último gol del Celta fue para redondear ese 2-4 final del Real Madrid que le aúpa en la clasificación. El partido no fue un dechado de virtudes, pero fue movido e intenso. A veces demasiado duro por parte del Celta, que sorprendió por su dureza. Casemiro,Reguilón y Nacho, se tuvieron que retirar lesionados, y Bale jugó buena parte del segundo periodo cojeando por una fuerte entrada. Dadas las circunstancias y por venir el Madrid de donde viene, su victoria en Balaídos (plaza muy difícil) que le ha costado más de lo que dice el resultado, por las lesiones y cambios obligados, ha sido muy importante. Cada triunfo de los blancos después de su travesía por el desierto, es un plus más de autoestima. Autoestima en la que tiene mucho que ver el nuevo técnico que ha dejado de ser un meritorio para convertirse en entrenador del Real Madrid. Todo un buen síntoma para las huestes madridistas que ahora practican un fútbol más rápido, eléctrico y sobre todo más vertical, sin tanto toque absurdo. Solari, está claro que quiere un equipo rápido y tenso. De ahí que de un plumazo haya desaparecido del once titular: Isco. Su ausencia en los dos últimos partidos nada tiene que ver con la convalecencia de su apendicitis, es por cuestiones técnicas. Isco, retiene la pelota demasiado y resta rapidez al equipo. De ahí su ausencia. Asensio, es otro de los sacrificados. El mallorquín o espabila o ahí se queda. Solari, ante la ausencia de Carvajal le ha dado carrete a Odriozola que está cumpliendo satisfactoriamente. A Bale lo prefiere por la izquierda, aunque el galés sigue a su bola sin comerse el campo como le recomendó el nuevo técnico madridista. Y Courtois es su portero. No hay debate. A demás de los tres valiosos puntos conseguidos en Balaídos que le acerca a cuatro del líder, el Barcelona, el Real Madrid sorprendentemente ha encontrado a un líder inesperado, Benzema, quien en los dos últimos partidos se ha echado el equipo a su espalda. Está más comprometido que nunca y está jugando como los ángeles. Parece que empieza a creérselo. El Real Madrid está viviendo el “momento Solari”. Los números le avalan: cuatro victorias de cuatro, goles, mejor juego y mejor disposición táctica. Se ganó la confianza para seguir como entrenador, al menos, hasta final de temporada.   PD. La última jornada liguera ha traído el tropiezo inesperado del Barcelona ante un gran Betís y el triunfo de sus más inmediatos perseguidores. La cabeza se aprieta y la liga gana en emoción.  


SOLARI LE CAMBIA LA CARA AL REAL MADRID

En el debut de Santiago Solari en la Champions, el Real Madrid se reencontró con el gol, ganando 0-5 al Viktoria Pilsen. Ganó más por calidad que por juego colectivo. Pero dadas las circunstancias que rodean al equipo blanco con tantas turbulencias a su alrededor, no hay nada mejor para encontrar la tranquilidad que el gol. Además del gol, el Madrid volvió a encontrar al mejor Benzema que nos regaló un primer gol de ensueño. Fue un tanto de gran belleza. El francés recibió de Kroos (que también parece ha resucitado), en la calle del diez, regateó hasta a tres defensas para introducir el balón por debajo de las piernas del guardameta checo. Una preciosidad de gol, que espabiló a su equipo que ya entonces se hizo dueño de la situación y del partido. Acto seguido llegó el 2-0 de Casemiro al cabecear un saque de esquina lanzado por Kroos. Benzema siguió demostrando que quiere volver a ser importante en este equipo, y marcó el tercer tanto que le sirvió Bale, quien a su vez hizo el 0-4 Con ese contundente tanteo  se llegó al descanso, después de un primer tiempo donde el Viktoria, en los primeros minutos, había comenzado en plan mandón y hasta llegó asustar a los blancos con una madera que hacía presagiar lo peor. Pero el gol y la hermosa jugada de Benzema, que nos volvió a recordar que cuando se pone a jugar hay pocos que le igualen en cuanto a talento y técnica, todo cambió. La desgracia, es que su clase la saca a relucir en muy pocos partidos. Tiene que ser más constante y nadie le discutirá y mucho menos reprobará. A pesar de la redonda goleada, el Real Madrid sigue en observación. En este país nuestro, somos muy dados a la exageración. Con la goleada en Pilsen, se dirá que este es otro Madrid y que Solari le ha cambiado la cara. Y, es verdad. A este equipo  aún convaleciente cualquier triunfo y si es una goleada, mejor, le viene de perlas. Desde los triunfos llega la calma. Y a partir de ahí solo le queda que ir creciendo sobre todo con rivales de más entidad, como el que tendrá el próximo domingo en Vigo, contra el Celta. El fútbol es un estado de animo y solo desde la alegría se puede recuperar un equipo maltrecho física y psicológicamente. En tierras de la República Checa, el Madrid parece que ha encontrado el camino de esa alegría tan necesaria en el fútbol y en la vida misma De todas formas, no conviene lanzar las campanas al vuelo porque el rival es de lo más débil que hay en Europa, y porque dadas las circunstancias este Madrid es poco fiable. También comenzó muy bien con Lopetegui (1-4 al Girona y 3-0 al Roma, con un fútbol total ) y luego pasó lo que pasó.   Lo cierto es que con Solari hay otro clima, le ha cambiado la cara al Madrid . Es un equipo más vertical, alegre y sobre todo con más gol. Con el técnico argentino ha regresado ese bien que era tan escaso y que les tenía atenazados. Lleva tres partidos, con tres victorias, once goles a favor y ninguno en contra. Si el domingo, Solari logra sacar un buen resultado de Vigo,su interinidad se volverá fija hasta el final de la temporada. Su continuidad sería la mejor solución. Este Madrid ya no aguanta otro cambio de entrenador en esta temporada. Santiago Solari,además de cambiarle la cara, tuvo valentía para remover el once de arriba a bajo. Ha decidido que Courtois sea su portero también en la Champions. En los laterales, ausentes los titulares Carvajal y Marcelo, Odriozola y Reguilón son fijos. Por cierto que el suplente de Marcelo estaba muy cerca, en el Castilla. Este Reguilón, promete y mucho. De una tacada dejó en el banquillo a Modric,Asensio e Isco. Aplaudo esa decisión porque los tres jugadores citados están en un nivel físico muy bajo y se merecen una ración de banquillo.En la delantera apostó por Lucas Vázquez, Benzema, que fue el mejor y Bale, que jugó por la izquierda y hasta de delantero centro, y no estuvo mal que digamos. Luego en el segundo tiempo, salió Vinicius, que le dio un punto más de velocidad al equipo y esa alegría tan necesaria en estos tiempos tan lúgubres. Hacía falta remover al equipo, para así remover también las conciencias de algunos jugadores que se habían creído imprescindibles. El Real Madrid se reencontró con el gol y Benzema con la magia. A partir de su primer tanto desatascó a su equipo que había comenzado con dudas porque el Viktoria Pilsen creyó que los blancos seguían secos en su rendimiento. La historia dio un  giro radical El segundo periodo hasta sobró. El Madrid quiso más goles y lo encontró en una jugada entre Vinicius y Kroos, que culminó el alemán con un soberbio gol de clase y toque. Con el triunfo en Pilsen, el Madrid prácticamente ya está clasificado para los octavos de final. Solo falta saber si como primero o segundo de grupo. El partido en Roma dentro de quince días, dictará sentencia. A la espera de que lleguen las cotas más altas, el equipo de Solari ya tiene su pequeña dosis de optimismo. Ahora le toca recuperar el juego


LA FLOR DE VINICIUS AYUDÓ AL REAL MADRID 

       La fortuna que le faltó en algunos partidos al Real Madrid, la encontró contra el Valladolid al que finalmente y tras un ejercicio de tortura ganó por 2-o con la suerte como gran aliada.    El Madrid del nuevo técnico que dicen va de temporal, pero que creo y sería hasta bueno que siguiese hasta final de temporada, Santiago Solari, no jugó bien, pero ganó. Un triunfo que era imprescindible después de todo lo que ha llovido en la Casa Blanca. Después de cinco jornadas sin ganar, una derrota hubiese sido dramática para la suerte de este Madrid que sigue en la unidad de cuidados intensivos (UCI).    Un chaval de 18 años llamado Vinicius,a falta de algo más de diez minutos salió al terreno de juego y cambio la suerte y la cara del partido. Es indudable que el brasileño tiene estrella. Tiene algo que necesitaba su equipo como el comer, y esa es que la diosa Fortuna le quiera. Nada más salir tiró una diagonal buscando un centro o vaya usted a saber qué, pero el caso es que su centro-tiro golpeó en la espalda de Oliva, lo desvió y llegó el 1-0, que fue más que celebrado en un Santiago Bernabéu que había entrado ya en el estado de angustia.      Vinicius, cambió la dinámica de un triste Real Madrid que hasta entonces era un vivo retrato de sus últimas actuaciones. Era un encefalograma plano, con un fútbol soso y sin enjundia. Fue entrar el joven Vinicius, y cambió el panorama. De momento ofreció lo que no hace el resto: Verticalidad , dinamismo y sobre todo alegría en este Madrid que hasta entonces estaba mustio, con Bale a la cabeza,un jugador incapaz de tomar responsabilidades.    Con mucha suerte, ese gol de carambola de Vinicius cambio radicalmente al Real Madrid, sobre todo a Benzema que se activó de forma asombrosa. El francés que por entonces parecía otro jugador , le hicieron penalti que se encargó de transformar de forma magistral, el denostado Sergio Ramos, que tuvo que aguantar la repulsa de la afición madridista que no le perdona que no haya sabido comportarse como un auténtico capitán.   Sea por suerte o no, la verdad es que Vinicius convirtió a un equipo melancólico en otro bien distinto. Por la derecha, por el centro, en vertical, siempre buscando el gol que es lo que hace falta ahora. Así llegó el 2-o, con ese penalti a Benzema que de un plumazo resucitó del tedio. Un 2-o, a todas luces excesivo ante un valiente Valladolid que mereció mejor suerte después de dar dos balones en el travesaño. Primero fue Alcaraz, y después Toni los que malograron esas ocasiones para haber puesto el Bernabéu patas arriba. Los palos a los que tantas reclamaciones ha hecho el Madrid evitaban una hecatombe.   Y es que el partido del Real Madrid fue malo en términos generales y Solari pecó de poco valiente porque volvió apostar por los mismos jugadores que Julen Lopetegui. Se ve que la jerarquía del vestuario se impuso ante el nuevo entrenador que incluso cambió su sistema, pasó del 4-2-3-1 que utilizó en Melilla al 4-3-3 del anterior técnico.     Todos pensamos que al Madrid de Solari le faltaba rebeldía. Salvo los lesionados fueron los habituales con la misma disposición táctica. Resultado, un Madrid triste con aire cansino y muy previsible. Era el Real Madrid que llevaba cinco jornadas de liga sin ganar.   De un paupérrimo primer tiempo, se pasó a un mal segundo periodo donde el Valladolid se agigantó para poner contra las cuerdas a los blancos que por entonces estaban recibiendo la reprobación de un Santiago Bernabéu que bastante paciencia está teniendo con su equipo.   Solari tras el descanso, hizo mínimos cambios: Asensio pasó de la banda izquierda a la derecha y Bale se fue a la izquierda, pero nada cambió porque Asensio no está y a Bale le siguen esperando. El galés está para una buena ración de banquillo.    Los cambios eran necesarios para agitar a este Madrid sin chispa. Isco entró por un insulso Casemiro más lento que el caballo del malo; luego entraron Lucas Vázquez y Vinicius por Asensio y Bale, que fue despedido con una gran pitada que tiene bien merecida.  Con la entrada de Vinicius, como ya hemos contado todo cambió,hasta la suerte. Ante el Valladolid fue un hecho evidente. El Madrid jugando igual de mal que antes, en diez minutos ganó un partido que el Valladolid tenía bien controlado y que muy bien pudo ganar. Puede que sea la flor de Solari que se vistió de Zidane.  Que el nivel de este Real Madrid lo marque el hecho de que un chaval de 18 años llamado Vinicius sea la gran esperanza blanca, da que pensar muchas cosas.    La victoria la necesitaba el Real Madrid de forma desesperada. Una derrota hubiese sido trágica para muchos que estaban en el palco, sobre todo para Florentino Pérez, a quien ya muchos señalan como el gran culpable. No les falta razón.   Solari, eventual o no, tiene mucho trabajo por delante en este equipo con tanto candidato al balón de oro. Tal vez por esta circunstancia y por los últimos títulos conseguidos, los jugadores se han acomodado y no tienen hambre. El problema no es el entrenador. El gran problema del Real Madrid está más arriba


 SE LES DEBERÍA CAER LA CARA DE VERGÜENZA 

El Madrid está muerto y Lopetegui ha escrito su epitafio como entrenador del Real Madrid. En el campo de su máximo rival, el Barcelona, el equipo blanco hizo el partido más lamentable que uno recuerda en mucho tiempo. Los azulgranas le dieron una soberana tunda con ese inapelable 5-1 en el marcador.  Con ese contundente resultado el equipo azulgrana expresó su enorme superioridad ante un manso Madrid, que ofreció una imagen grosera e injustificable.. El clásico fue del conjunto culé, con balón o sin el,individual y colectivamente. Fueron superiores en todo. Un Barça que no necesitó al mejor (Messi) para enterrar al peor Madrid en los últimos 60 años. El Barça que vio el miedo y la cara de angustia en los jugadores blancos, se fue a degüello a por ellos con un fútbol rápido, vertiginoso y de presión que ahogó a los asustados jugadores del Madrid. Era un partido de hombres contra niños. El resultado no engaña. El Barcelona acabó con este ciclo que se veía que tenía fecha de caducidad. Todos lo vieron, menos Florentino Pérez, ciego ante la depreciación de una plantilla, que sin Cristiano y otros que se habían ido antes, estaba descapitalizada y empobrecida. El presidente, solo tiene ojos para tunear el estadio. A esa reforma puso todo su empeño hasta conseguir la aprobación de los socios compromisarios que la aprobaron y que va a costar la nada despreciable cifra de 575 millones de euros. Claro, como iba a gastar en fichajes, si su objetivo era otro bien distinto a reforzar a una plantilla que necesitaba cambios como el maná.   Lo primero es lo primero, y digo yo para que quieres una reforma (el estadio ya de por sí es un cinco estrellas) si te has quedado sin equipo. A la marcha de Lopetegui, debería sumarse la de Florentino Pérez que ha devaluado al Real Madrid por esa faraónica idea que tiene de levantar el mejor estadio del mundo, y de paso entrar en la historia del Real Madrid con la construcción de algo grande. Lopetegui, ha sido un desastre tácticamente hablando y en lo personal porque no ha sabido mentalizar a unos jugadores que tampoco le han ayudado. El técnico ha pagado su falta de experiencia. Ha sido la tragedia del aprendiz. Todos los defectos del desastroso Real Madrid de este inicio de temporada, se vieron en el Camp Nou, ante un Barcelona solidario, muy coral y sabiendo a lo que tenía que jugar. El primer tiempo que hizo el Real Madrid es para que se les caiga la cara de vergüenza a todos. No se puede jugar peor, ni con tanta falta de tensión como lo hicieron los jugadores blancos. Y lo que es más inquietantes y preocupante es que jugaron sin actitud, no pusieron ganas, ni rabia, ni nada de nada. Era una apatía total. Fue de vergüenza. Si ya de por sí este Madrid puede perder con cualquiera como no va a perder con un equipo eI como el Barcelona que le dio un soberano sopapo en todas las facetas del juego: entrega, pundonor, sacrificio y esfuerzo colectivo. Ante todo eso, el Madrid que expuso, nada. No vi ni un gesto de rabia ante la que le estaba cayendo ni una rebelión de algún jugador para cambiar la situación. Este equipo anímicamente y físicamente está hecho una piltrafa. Ningún jugador se ha salvado del naufragio general. No solo hay que echar a Lopetegui, habría que echar a la casi totalidad del equipo, pero como eso no puede suceder, le tocará al entrenador,la parte más débil. ¿Dónde estuvo el capitán Sergio Ramos para arengar a los suyos cuando se masticaba la tragedia? Modric, parece acabado, sin fuerzas y sin espíritu. Kroos es frío y sin sangre. Isco, sigue con su manía de tocar y tocar, reteniendo el juego más de lo que se debe. Nacho, es una sombra de lo que fue. No se enteró del marcaje a Jordi Alba que tuvo una autopista en la banda izquierda, sin que se enterase tampoco Julen Lopetegui (por ahí llegó el 1-0 de Coutinho). Varane?, si ese chico que es campeón del mundo, ¿es el mismo que vimos en Rusia? Casemiro está lento y sin confianza. Benzema, el delantero centro, falló dos ocasiones claras que podían haber cambiado el signo del partido en los primeros 15 minutos de segundo periodo, que fueron los mejores momentos del Real Madrid en el Camp Nou. Igualito que Suárez, autor de tres goles de los cinco del Barcelona. El uruguayo, no se cansó de correr y de presionar; y cuando tuvo que acertar, lo hizo. En el bando madridista, el único jugador que se acercó un poco a su nivel fue Marcelo, el goleador impensable de los últimos partidos de este decepcionante Madrid. Por cierto, que se retiró lesionado ¿ Y de Bale, que vamos a decir? Si ese que decían que iba a ser el estandarte del equipo tras la marcha de Cristiano? Pues que fue el más lamentable de todos. No compareció en todo el partido, mostrando una indolencia impropia de un jugador de fútbol. Apañado va el equipo si es el galés el que tiene que echarse el equipo a la espalda. Bale, es el fiel exponente de lo que es ahora mismo el Madrid:frío, desangelado, sin tensión, sin brío. En una palabra, un desastre. Algunos pensaban, pobres ignorantes, que el Camp Nou era el campo propicio para el resurgir del Real Madrid. Esperar una resurrección con un entrenador que ya estaba sentenciado y unos jugadores que están muertos físicamente, era una utopia. Y así ha sido. En el Camp Nou murió este ciclo, que ha sido brillante, pero que tenía fecha de caducidad. Zidane, lo vio y por eso se fue. El único que no se enteró fue Florentino Pérez, obnubilado por su faraónica obra. Si el presidente, tuviese lo que hay que tener, después de despedir a Lopetegui tendría que presentar su dimisión. El lo trajo, desmantelando a la selección. Española y suya es la responsabilidad. Igual que hizo en el 2004, debería marcharse. Cruel destino. El Barcelona, máximo rival histórico mete en una profunda crisis, de imprevisibles consecuencias, al Real Madrid, metiéndole una manita que ha herido profundamente a la afición que está muy ofendida con el equipo que han visto en el Camp Nou, un alma en pena que necesita una cirugía urgente. Si, porque las luces de emergencia se han encendido de forma definitiva en el bando madridista. Se ha tocado fondo. Acumula ya cinco jornadas de liga sin ganar,está a siete puntos del líder,el Barça, y es noveno en la clasificación con tan solo 14 puntos. La despedida de Lopetegui es inminente; Conte, el elegido, está a la espera. Pero, Florentino Pérez, seguirá.  


ESTE REAL MADRID ES UN SUFRIMIENTO

        Sigue el juego inquietante del Real Madrid que está practicando un fútbol intrascendente. Ganó, si, a un equipo de medio pelo como el Viktoria Pilsen(2-1), pero no convenció. Un triunfo sin brillo y que deja sembrado de dudas el camino hacia el Camp Nou.    El equipo blanco volvió estar romo ante el gol, a conceder más ocasiones de la cuenta al rival y terminó angustiado por un equipo checo que celebró que no fuese goleado, en el Santiago Bernabéu.    Este Madrid es un sufrimiento verlo jugar con tanta lentitud y con un fútbol carente de mordiente y muy previsible. Así desde luego no v a ninguna parte. Llueve sobre mojado. El equipo está superado por la situación tan compleja que está viviendo el madridismo que ve el horizonte cargado de negros nubarrones.     Ganó el Real Madrid pero sin ninguna brillantez y mucho menos fue rotundo, como se esperaba ante el débil equipo checo, que sin hacer nada del otro mundo creó cuatro ocasiones clarísimas de gol. Marcó su tanto a falta de ocho minutos para el final,metiendo el miedo en el cuerpo a los jugadores blancos y al Santiago Bernabéu que terminó pidiendo la hora. Se temía la tragedia ante el poco decoro de un conjunto, el Madrid, maltrecho en lo deportivo y en lo emocional. Es un manojo de nervios que les tiene atenazados. El rendimiento de los jugadores está muy por debajo de lo normal.    El equipo volvió a dar mala imagen al mostrarse,nuevamente, sin chispa, titubeante, lento y abusando de ese horror llamado Tiki-Taka. Además de todo eso, se mostraron indecisos en todas las líneas, sobre todo en defensa que sigue concediendo muchas ocasiones de gol.   Y eso, que contrariamente a lo que ha sucedido en partidos anteriores comenzó ganando (1-0) en el minuto 12 con un buen gol de cabeza de Benzema, que fue el menos malo de todos. Pero ni con esas el Madrid arregló sus desajustes en el centro del campo y con una defensa que es de chiste.    Al Bernabéu, lo que estaba viendo no le gustaba nada. La afición esperaba que ante la debilidad del rival, el Madrid se redimiese con una buena goleada. Por esta circunstancia y ante ese 1-0 sin gracia con que se llegó al descanso, la pitada fue importante, y más después de que poco antes el checo Hrosovki fallase un gol cantado.   En el 56, Marcelo, quien después se retiró lesionado cuando ya Lopetegui había hecho los tres cambios, marcó el 2-0 y parecía que el partido se podría romper. Fue un espejismo. El Madrid tenía la pelota pero lo hacía sin fuste y sin rigor en ataque. Que un equipo como el Viktoria Pilsen te haga hasta cinco ocasiones claras de gol habla muy poco a favor de este Real Madrid triste,taciturno y sin espíritu.    Esta victoria y la forma como se produjo no invita al optimismo para el duelo del domingo contra el Barcelona. Más bien todo lo contrario, el pesimismo se ha instalado en todo el madridismo.    Por lo que se ha visto ante los checos, este Real Madrid va a ir al Camp Nou muy justo de confianza y de moral. La victoria pírrica y sin emoción lograda en el tercer partido de Champions, no despeja el revuelo formado entorno al equipo de Lopetegui, quien parece ser se sentará en el banquillo de Barcelona.    Y de Julen vamos hablar. Confieso que siento pena al verle sufrir en la banda. Su rostro denota una impotencia y tristeza preocupante. Está viviendo un auténtico calvario. Pero de los problemas físicos,tácticos y de mentalización de sus jugadores, él es el culpable. El equipo ya no presiona arriba, en campo contrario para recuperar la pelota. No hay orden en el centro del campo, por lo que se parte en dos. La defensa carece de solidez y la falta de gol es alarmante.    Hay cosas que no se pueden entender cómo situar a Lucas Vázquez como lateral derecho(por ahí llegó casi todo el peligro del Viktoria), estando Odriozola, fichaje reciente, y que ha quedado señalado. Al igual que Varane y Asensio que no estuvieron en el equipo titular. Lopetegui no está sabiendo manejar una plantilla que empieza a cuestionar muchas de sus decisiones. Isco, le echo en cara su cambio por el joven Valverde, que debutó en Europa con el Madrid, y no lo hizo mal el chaval.    Isco, debería haber estado calladito, porque su partido fue lamentable. No está ni para jugar 20 minutos. Lopetegui ya no confía ni en uno de sus más incondicionales defensores.   Mal pinta el panorama para un entrenador, que sintiéndolo mucho, creo que está escribiendo su epitafio como técnico del Real Madrid.  Presidente, jugadores y entrenador,por este orden, son los culpables de la situación tan preocupante que está viviendo el Real Madrid, que irradia muy malas sensaciones por no haber hecho los deberes en pretemporada. Verdad Florentino?.   La sensación que ofrece el equipo blanco es la de un equipo con muchas dudas, que no sabe a lo que juega, muy inseguro y preso de una ansiedad que le tiene sin respuestas.    Ahora mismo no es un equipo que invite al optimismo para su visita al Barcelona. Ahora bien, también es un sitio propicio para revertir la situación. Allí le espera la gloría o el infierno.  


EL R.MADRID TOCA FONDO CON FLORENTINO PÉREZ A LA CABEZA

Ya no hay ninguna duda, el Real Madrid ha tocado fondo. Si ya después de la derrota sufrida frente al Alavés hablamos de crisis, después de la sufrida este sábado ante un valiente Levante (1-2), en el mismísimo Santiago Bernabéu,habrá que hablar de auténtica hecatombe de un Madrid que está en caída libre, y de un entrenador que está sentenciado. El VAR dejó borracho a los blancos que más que jugar dieron tumbos con su característica falta de profundidad, imaginación y pegada. También hay que decir que la suerte ha abandonado a los madridistas que vieron como hasta tres balones se fueron a los palos y que el guardameta del Levante,Oier, se convirtiese en el héroe de su equipo con intervenciones de gran mérito. Si hemos de ser sinceros, el Madrid no mereció perder el encuentro después de los tres palos, dos goles anulados por el peritaje del VAR, once paradas de Oier y no sé cuántos saques de esquina.Pero eso, no le exime de ese fútbol carente de mordiente. Después de cuatro derrotas en cinco partidos, la impotencia se ha adueñado del Real Madrid . El discutido VAR ha sido tal vez el gran protagonista del encuentro donde el Levante fue mejor que el Madrid en fuerza, intensidad y en estar mejor colocado sobre el terreno de juego. Con Morales que volvió loco a la atolondrada defensa blanca, y más concretamente a Varane que está para el arrastre. Por ahí llegó el 0-1 de ese buen jugador llamado Morales que pudo no sólo con Varane sino también con Sergio Ramos, otro que tampoco se entera. El defensa francés,también sufrió él VAR en el 0-2, al tocar levemente con la mano un balón en la raya del área que yo sinceramente no vi. El colegiado, señaló penalti a instancias del VAR y el partido se le complicó a este Madrid que comenzó a impacientarse y a jugar con ansiedad. La sentencia de la nueva tecnología llevada al fútbol, dejó acongojado y asustado al equipo de Lopetegui. Lo que siguió fue un quiero pero no puedo de un equipo, el Madrid, que está roto en lo deportivo y anímicamente. No es un conjunto compacto. Da la sensación de estar perdido y sin tensión. De ahí que hayan pasado 481 minutos, ocho horas sin marcar, todo un récord. Fue Marcelo, con su pierna mala quien rompió la racha de la sequía goleadora. Un gol que nada valdría.Todo un síntoma.   La racha que lleva, acumula ya cinco partidos sin ganar, es más que preocupante. Como su juego que genera dudas en todos los ámbitos y en todas las parcelas: La defensa está rota, con Varane y Sergio Ramos, en el lado oscuro; el centro del campo está perdido con sus dos grandes protagonistas, Kroos y Modric en muy baja forma; y la delantera está seca con Benzema en su versión autista, Bale a su bola con más sombras que luces; Mariano, todo pundonor pero preso de una aceleración que no le ayuda para hacer su primer gol en la liga. Así las cosas, no nos extraña el desastre actual de este Real Madrid que insisto, ha tocado fondo. Culpables? Todos. Empezando por los jugadores que están en un deprimente estado de forma; siguiendo con Lopetegui a quien le ha faltado carácter para tomar decisiones a la hora de confeccionar las alineaciones que las hacía políticamente correctas. Por dejarse llevar por los caprichos de los jugadores que le pidieron no concentrarse un día antes de los partidos. Le ha faltado personalidad, y por supuesto más sapiencia futbolística. Él, en gran medida es el culpable de la falta de profundidad del equipo que se pasa mas tiempo tocando que buscando la portería rival. Además el sistema 4-3-3 no le ha venido bien a este Madrid que siempre está partido en dos. A Julen Lopetegui, tal vez por su falta de experiencia, le ha venido grande el Real Madrid. Hablo en pasado, porque todos sabemos, que está sentenciado. Igual que lo estuvo Rafa Benítez. El aún entrenador madridista, escribió otro capítulo de lo que parece una muerte anunciada que comenzó con aquellas vergonzosa derrota frente al Sevilla. La visita al Camp Nou, la próxima semana puede ser su tumba o tal vez su salvación. Los milagros de vez de cuando se dan.. Pero mucho me temo que no es el caso. La derrota ante el Levante frente a su afición, agrava la situación deportiva del equipo y de su entrenador. La situación exige tomar medidas y ya se sabe, cuando eso sucede el que cae siempre es el entrenador.   Dicen que Florentino Pérez le ha pedido explicaciones a Julen después de la nueva derrota. Digo yo, que también habría que pedírselas al presidente por su nefasta planificación de temporada. Florentino Pérez, igual que dije tras la derrota frente al Alavés, es el gran culpable de los males que acucian a este Real Madrid. Pretender hacer creer que un equipo sin Cristiano Ronaldo y sin nadie que le sustituya como gran figura, puede salir adelante es engañar al personal. Y eso se paga tarde o temprano. Tras el espejismo de los primeros partidos de la era post-cristiano,que el Madrid jugó como los ángeles, como sucedió en el partido contra la Roma, sin que nadie se acordase de Cristiano Ronaldo porque todos decíamos que sin el portugués el equipo era más coral y jugaba en equipo. Hemos pasado a que se eche de menos al luso hasta límites insospechados. ¿Cómo no se va a echar de menos a un goleador como Cristiano? Todos lo intuimos, menos Florentino Pérez, que creyó que este Madrid no necesitaba otra figura y mucho menos reforzarse con jugadores importantes. Algo que no hace desde hace tres temporadas. Muchos se fueron y nadie ha llegado. Zidane, muy listo vio venir la crisis. De la famosa BBC, hemos pasado a una delantera formada por Lucas Vázquez,Mariano y Asensio ya que Bale, junto a Benzema y Kroos se quedaron en el banquillo ante el Levante. ¿ Es esto lo que quería Florentino Pérez o es que estaba más pendiente de la reforma del estadio que de reforzar convenientemente al equipo? Me da que si. El presidente estaba en otros asuntos de más enjundia como la construcción de esa faraónica reforma del Santiago Bernabéu. Todo esto no es más que la consecuencia de lo que no se hizo y dejó de hacer en verano. Pero eso sí, Florentino ya tiene su juguete de casi 600 millones en las mano. Lo dije el otro día, y lo vuelvo a repetir. Florentino Pérez es el culpable de que las luces de alarma se hayan encendido en el Real Madrid. El bosque no le dejó ver la realidad. Así lo dije y lo vuelvo a decir. Florentino Pérez, no ha querido hacer gastos porque está más pendiente de la obra de remodelación del estadio, cuyo coste de 575 millones de euros va a hipotecar al club por más de 30 años, que de reforzar convenientemente al equipo, que debería haber sido la prioridad. No se dejen engañar, la máxima prioridad del presidente madridista en esta temporada ha sido el capricho de la remodelación del estadio por encima de reforzar la plantilla, que buena falta hacía. El éxito está confundiendo a Florentino Pérez, que puede morir, deportivamente hablando, de éxito. Está muy confundido y él lo sabe. El equipo madridista desde principios de esta temporada está depreciado deportivamente hablando, y a la novena jornada las luces rojas se han encendido. Es evidente que el Madrid necesita un nuevo estímulo. Bien cambio de entrenador o llegada de un par de jugadores que les haga salir de la angustia en la que vive un equipo desnortado en todos los sentidos. El equipo blanco pone rumbo al Camp Nou con las luces de emergencia encendidas.    


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